eldiario.es

Menú

Cultura

Fernando Marías gana el Biblioteca Breve con la novela "La isla del padre"

- PUBLICIDAD -
Fernando Marías gana el Biblioteca Breve con la novela "La isla del padre"

Fernando Marías gana el Biblioteca Breve con la novela "La isla del padre"

El escritor bilbaíno Fernando Marías ha ganado hoy el Premio Biblioteca Breve, concedido por la editorial Seix Barral y dotado con 30.000 euros, con la obra autobiográfica "La isla del padre".

En la presentación de la novela ganadora, Marías ha confesado que el libro surge de una forma peculiar en febrero de 2009, cuando su padre, con 90 años, sufrió un duro ataque y los médicos le daban cuatro meses de vida, pero "aguantó cuatro años más. Cuando enfermó, supe que quería escribir un libro sobre él y comencé a recoger material e información".

"Lo mejor de mi vida ha sido cuando fui maleante en Buenos Aires", es una de las frases que pronunció su padre, ya senil, en un momento de aparente lucidez, y uno de los desencadenantes de la historia después de darle vueltas a lo que el autor quería decir: "Pensé que se refería a los tiempos de la Guerra Civil española, cuando viajó desde Bilbao a Madrid, como yo, para buscarse la vida".

Cuando cuatro años después su padre murió y tuvo un último encuentro con él, "su mirada provocó un terremoto y sentí que quería escribir un libro con él, no un libro sobre él".

La escritura de "La isla del padre" fue en muchos momentos mágica, ya que se desarrolló en la que fue la casa familiar durante cien años, donde el autor descubrió que "tenía que desnudarme y escribir desnudo".

Asegura Marías (Bilbao, 1958) que él no es el autor de este libro, sino que le gusta pensar que "los autores somos los dos que salen en la portada, ese niño que soy yo y ese hombre grande que acabó destruyendo mi reino, cuando al volver de sus viajes se encontraba a un niño cuyos caprichos eran atendidos por su madre y su abuela".

Durante el proceso de escritura la familia vendió aquel casón y, al acabar la novela cerró, la mesa abatible, metió el ordenador en la maleta, cerró la puerta y entregó la llave al comprador, y "allí quedaron los espectros de mi padre y mío".

El libro evoca a un padre, marino mercante de oficio, que era un "padre ausente", que volvía de Beirut o de Bagdad y que "nos contaba historias de aventuras, las primeras que me formaron, antes que Melville o Jack London", ante las cuales el niño Fernando Marías imaginaba que su padre era un espía.

"Por eso, me gusta pensar que es una novela de aventuras con un final feliz", ha dicho.

El jurado del premio estaba formado por José Manuel Caballero Bonald, Pere Gimferrer, Manuel Longares, Elena Ramírez y Rosa Regàs y ha decidido por "unanimidad" conceder el prestigioso galardón a Fernando Marías, que se ha impuesto entre los 795 manuscritos presentados en la presente edición.

El jurado ha destacado que, "entre el remordimiento y la lucidez, Fernando Marías ha sido capaz de abordar un itinerario a través de la memoria y de la sombra del padre, en busca de su propia identidad".

Cree Fernando Marías que "La isla del padre" es "el mejor libro" que ha hecho, porque es el libro en el que se ha sentido "más libre", un libro en el que explica "el miedo mutuo" que tenían su padre y él: "Y cómo lo resolvimos, cómo lo perdimos", resume.

El cine es un elemento importante en el libro, subraya Marías, por la relevancia que ha tenido en su vida: "El cine era esa pantalla de cinemascope que iluminaba con colores mi vida en Bilbao, que recuerdo como una ciudad gris y oscura y sin futuro".

No percibe Marías que sea un punto y aparte en su trayectoria y, de hecho, está preparando otros dos libros sobre la muerte, "con la misma libertad" con la que ha afrontado "La isla del padre".

La editora de Seix Barral, Elena Ramírez, ha enmarcado "La isla del padre" en la literatura sobre la muerte del padre o la pérdida de un familiar, entre las que ha citado las obras recientes de Héctor Abad, Marcos Giralt, Rosa Montero o Milena Busquets, "una literatura del dolor, en la que uno se pone en riesgo a sí mismo, en la que la primera persona se desangra, y esa es la esencia del libro premiado".

Para Caballero Bonald, se trata de "una novela muy bien escrita y grata de leer, por esa especie de engranaje que se entreteje entre la memoria del autor y la ficción que se cuenta".

Manuel Longares ha leído el libro como un relato de ficción, en el que el autor "ha convertido a su padre en personaje, único modo de hacerlo inmortal", y va reconstruyendo su figura al mismo tiempo que va reconstruyendo su propia existencia".

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha