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Música y comida para recibir a las almas de artistas fallecidos en Bolivia

Música y comida para recibir a las almas de artistas fallecidos en Bolivia
La Paz —

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La Paz, 1 nov (EFE).- Las almas de poco más de medio centenar de gestores culturales y artistas bolivianos fallecidos en el último año fueron recibidas este domingo con música autóctona y la tradicional mesa o altar con panes especiales, comida y bebida propios de la celebración de Todos Santos en la zona andina del país.

La creencia de los bolivianos en esta fecha es que las almas de los difuntos llegan a los hogares cada 1 de noviembre a mediodía para visitar a sus familiares y servirse la comida y bebida que les dejan en las mesas, y luego son despedidas en medio de rezos al día siguiente.

Para cumplir con la tradición, en el Cementerio General de La Paz se instaló una mesa en memoria de los gestores y artistas fallecidos que incluyó varias "t'anta wawas", los panes antropomórficos que simbolizan a los difuntos, además de otros elementos como fruta, dulces, cañas de azúcar, hojas de coca y la comida y bebida preferidos por estas almas.

También hubo panes con formas de caballos y escaleras que se cree que las almas pueden utilizar para llegar más rápido a la tierra de los vivos, además de bizcochuelos, suspiros o galletas de merengue.

Poco antes del mediodía empezó a sonar una "pinkillada", la música autóctona del Altiplano boliviano interpretada con pinkillos o flautas andinas y un tambor.

Los músicos, hombres y mujeres vestidos a la usanza de los indígenas del Altiplano, dieron vueltas danzando mientras interpretaban estas tonadas.

Entre los difuntos recordados están la historiadora Carmen Beatriz Loza, el poeta Willy Flores, el lingüista aimara Juan de Dios Yapita, el actor Manolo Molina y la actriz Agar Delós, además de numerosos artesanos y folcloristas paceños.

LA TRADICIÓN

La mesa se instaló a instancias de la Secretaría Municipal de Culturas de la Alcaldía paceña, dentro de la programación preparada con motivo de las festividades de Todos Santos y los Fieles Difuntos.

Estas celebraciones tienen un "significado importante" para los bolivianos, pues "tienen que ver con el hecho de asumir que el olvido es la verdadera muerte", dijo a Efe el secretario municipal de Culturas, Andrés Zaratti.

"En ese sentido, es una fiesta donde nos dedicamos a recordar a nuestros seres queridos, recordar y honrar su memoria, pero sobre todo su vida y a partir de ello generar un lazo de continuidad, recordando que somos herederos de generaciones anteriores", sostuvo.

Para Zaratti, las mesas de Todos los Santos son el espacio donde los difuntos pueden visitar a sus familias y "disfrutar su estadía" en este plano con elementos como sus platillos preferidos.

El secretario recordó que también se instaló otro altar en el Palacio Consistorial para recordar a los funcionarios municipales fallecidos, muchos de ellos en la primera línea de la batalla contra la covid-19.

BIOSEGURIDAD EN DOS CIUDADES

Precisamente la pandemia dio un cariz especial a estas festividades este año, empezando por la oferta de "t'anta wawas" dedicadas a los fallecidos a causa de esta enfermedad, sobre todo médicos y enfermeras caracterizados por sus barbijos o mascarillas quirúrgicas.

Pero, además, las visitas a los cementerios en ciudades como La Paz y Santa Cruz se cumplen bajo estrictas medidas de bioseguridad.

Así, en las puertas de ingreso al Cementerio General paceño se formaron filas para pasar por el control de temperatura y la desinfección correspondiente y se exigía a los asistentes llevar puesta la mascarilla.

Lo propio ocurrió en el Cementerio Sagrado Corazón de Jesús, llamado también La Cuchilla al ubicarse en el barrio homónimo en Santa Cruz, donde además de restricciones similares a las del camposanto paceño, se habilitaron brigadas médicas y una unidad de bomberos municipales para atender cualquier emergencia.

En ambas ciudades se prohibió ingresar a los cementerios con comida y bebida, o el armado de mesas en las tumbas, algo que era común en estas festividades.

Gina Baldivieso

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Publicado el
1 de noviembre de 2020 - 22:31 h

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