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La lucha por el derecho al voto femenino

Sarah Gavron narra en 'Sufragistas', recién estrenada en cines, las penalidades de las mujeres que combatieron por cambiar las leyes

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Fotograma de la película 'Sufragistas'

Fotograma de la película 'Sufragistas'

“La historia es la huella que deja detrás de sí la búsqueda y la espera que se abre ante ella.” (Lyotard). La película 'Sufragistas' refleja esta definición sobre la historia que el filósofo Jean-Francois Lyotard da en su libro ¿Por qué filosofar? Sufragistas narra esa huella que dejó detrás de sí la búsqueda reivindicativa del derecho al voto femenino que llevaron a cabo las mujeres que formaron el movimiento sufragista a mediados del siglo XIX en Reino Unido. Un movimiento reformista social, económico y político que pedía el derecho al sufragio femenino.

La directora Sarah Gavron muestra en campo, por una parte, las acciones políticas y terroristas del movimiento sufragista  (manifestaciones, mítines clandestinos, actos violentos de sabotaje) y las dramáticas consecuencias a nivel familiar y laboral que sufrían las mujeres por ser militantes o simpatizantes del movimiento; y, por otra, en el fuera de campo de la historia cinematográfica y en los rótulos finales transcribe la espera futura que abrió esa búsqueda de justicia y libertad del movimiento sufragista.

IntraHistoria

Sufragistas no es sólo una loa al movimiento sufragista inglés, ni sólo un reconocimiento a dos de sus figuras femeninas más significativas históricamente, Emmeline Pankhurst y Emily Davison, sino también un elogio a todas las mujeres que apoyaron la causa, pero cuyos nombres no cristalizaron en los libros y archivos de Historia.

Así, la narración se inicia con el mitin de Emmeline Pankhurst -Meryl Streep- fundadora de la organización de Unión Política y Social de la Mujer y termina mostrando la muerte de la activista Emily Davison -Natalie Press- ocurrida en el Derby de Epson de 1913 al intentar poner la bandera sufragista al caballo del Rey Jorge V de Inglaterra.

Y entre esos dos acontecimientos, la película narra la dura vida de Maud Watts -Carey Mulligan- una obrera, como muchas otras activistas, cuya creencia en el voto femenino para cambiar las leyes y construir un modo de vida más justo para las mujeres le costó perder lo más querido: su hijo.

El personaje de Maud Watts representa a esa “mitad del mundo” de cuya vida silenciosa y anónima nada dice la historia, ni los periódicos. Esa vida intraHistórica es la sustancia del progreso, tal y como denomina y reconoce el escritor Miguel de Unamuno en su libro En torno al casticismo.

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