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“Si todo va bien, los hospitales de Alzira y Dénia serán públicos esta legislatura”

La consellera de Sanidad, Carmen Montón

Carlos Navarro Castelló / Adolf Beltran

Licenciada en Medicina por la Universitat de València, Carmen Montón aceptó el difícil reto ofrecido por el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, de llevar las riendas de la sanidad pública valenciana en un momento complicado por la delicada situación económica del Gobierno autonómico. Sin embargo, esta situación no ha sido impedimento para lograr mejoras basadas en la recuperación de derechos suprimidos durante la etapa de recortes aplicados en las pasadas legislaturas.

¿Estaría usted dispuesta a irte a Madrid si Pedro Sánchez pudiera formar Gobierno y le ofreciera un cargo?

A mí quien me ha llamado para sumar en un Gobierno ha sido Ximpo Puig y yo no soy una persona que se deje las cosas a mitad. Hemos hecho muchas cosas en estos primeros meses, muy importantes que se notan y que afectan a un porcentaje muy elevado de la población y yo estoy muy satisfecha con ese trabajo y pretendo continuarlo y terminarlo.

Es usted una persona muy afín a Pedro Sánchez, pero está en un Gobierno con un presidente que no parece tener tanta sintonía con él. ¿Eso cómo lo está viviendo?

Yo creo que desde el PSPV se está trabajando en favorecer que haya un Gobierno de cambio en España. Creo que nosotros en todo lo que hemos podido hemos aportado nuestro granito de arena porque tener un Gobierno de cambio en España nos va a favorecer en la Comunitat Valenciana entre otras cosas en la financiación y en sanidad para derogar el decreto 16/2012.

Es decir, que tienen una necesidad de que haya un Gobierno afín en España que sintonice con sus políticas.

Yo creo que la Comunitat Valenciana tiene necesidad de que haya un Gobierno de cambio para que la cuestión de la financiación sea tratada en serio, para que el decreto 16/2012 que es el de la expulsión sanitaria de una parte de la población y el del copago también quede derogado, es una necesidad imperiosa que haya un Gobierno de cambio que acompañe y que deje trabajar al Gobierno valenciano. Yo creo que no es gratuito que el Gobierno de Rajoy haya recurrido la universalidad del acceso a la sanidad pública, aunque ahora ya se haya levantado la suspensión y ha demostrado el tribunal que no tenían razón cuando hablaban del problema económico que podría suponer, se ha demostrado que eran argumentos falaces, pero es evidente que teniendo un Gobierno en contra es más difícil trabajar. Aún así lo hemos hecho estos 6 meses.

¿Es su departamento el que más sufre el problema de la financiación?

Sí, Sanidad es una de las conselleries que más lo padece y, además del problema de la financiación, tenemos que sumar otros agujeros negros. Por ejemplo, el Fondo de Garantía Asistencial no está puesto en funcionamiento y de ahí depende la compensación de los pacientes de otros territorios que son atendidos en la Comunitat Valenciana. En 2014 dejaron de ingresar las arcas de la Generalitat 74 millones de euros por este concepto que debía abonar el Gobierno de España. Eso hasta ahora en la etapa del PP en la Generalitat no se reclamaba y el Gobierno de España con Rajoy al frente no lo ha puesto en marcha. Entre la dejadez para reclamar estos ingresos y la financiación, pues ves que entramos en la Conselleria con un déficit de 1.100 millones de euros para terminar el año. Pero aún así, se puede ver que las prioridades han cambiado porque nosotros estamos por recuperar derechos. Aprobamos de forma muy rápida la universalización de acceso a la sanidad pública de la forma más garantista, hemos eliminado el copago farmacéutico que afecta a casi un millón de personas. Son medidas que hablan de devolver la decencia a nuestra tierra y que hablan de la vida de las personas.

¿La sanidad valenciana necesita más financiación o reformas?

Necesita las dos cosas, necesita buena gestión y poner como prioridad a las personas. Necesita terminar con los recortes y con las medidas de recortes ideológicos, porque el modelo del PP era un modelo de exclusión. Nosotros estamos hablando de un modelo de sanidad universal, de eliminar el copago, de la devolución gratuita de la píldora del día después, la devolución del derecho de la reproducción asistida de las mujeres solas o lesbianas. Creo que ahí se han dado pasos muy importantes que nos devuelven la dignidad como sociedad. Luego también hace falta buena gestión, hace falta lo que hemos hecho, tener un presupuesto que se acerca más a la realidad y que fija como prioridad a las personas.

La posibilidad de rescatar para el sistema público el hospital de gestión privada de Dénia no estaba prevista. ¿Cómo ha surgido esa opción?

Dentro del proceso de revertir los hospitales privatizados al sector público y tal y como se acordó en el Pacto del Botánico, el primer paso es llevar un control sobre las concesiones, motivo por el que se ha creado una estructura de control, y el segundo es estudiar las posibilidades para la reversión. En este sentido, ha surgido una oportunidad, ya que DKV quiere vender su paquete accionarial para salir del hospital de Dénia. Y es una oportunidad que debemos estudiar. Ya habíamos hablado con ellos y es una posibilidad que estaba ahí. Ahora hemos dado un paso más adelante. Alzira termina su concesión en 2018. Si podemos llegar a un acuerdo con DKV también se aceleraría la reversión de Marina Salud, y en eso vamos a emplearnos a fondo.

¿Por qué tiene ahora de repente tanta prisa por vender DKV?

Pues sus motivaciones pueden ser muchas pero al final hay un mensaje y es que el modelo de privatización en la Comunitat Valenciana ya no es un modelo vigente. Entiendo que preferirá estar en otros lugares.

¿Qué hay de cierto en la deuda de 240 millones de euros de la Generalitat con las concesiones?

La Generalitat paga a sus proveedores, como les puede pagar, y dentro de esos proveedores están las concesiones de los hospitales.

¿Pero entonces ya tienen las cifras exactas de lo que cuestan estas concesiones?

Nosotros lo que siempre hemos dicho es que las liquidaciones no estaban claras y que en algunas concesiones desde 2008 no se habían producido liquidaciones. En ese trabajo estamos. Las primeras ya se han ido despejando y ahora estamos en las comisiones mixtas bilaterales entre las empresas concesionarias y la Conselleria para terminar de aclarar las cuentas porque aquí se ha tenido que hacer un trabajo de arqueología. No se ha llevado una gestión rigurosa ni al día y creo que la primera obligación de cualquier conseller y cualquier persona que esté al servicio público es ser riguroso y llevar la gestión al día. Yo creo que en muchos temas, pero sobre todo en este, se ha demostrado que la derecha no es buena gestionando.

¿Tienen ya algún avance de resultados de las auditorías que se están haciendo a las concesionarias?

No, nosotros hemos hecho nuestro propio trabajo desde la conselleria con las auditorías de calidad y hemos pedido a la Sindicatura de Comptes que haga ese trabajo de auditorías igual que hizo el de resonancias magnéticas, que hablaba de un posible ahorro de 16 ó 17 millones de euros. En cuanto lo tengamos lo llevaremos al portal de transparencia igual que llevamos los contratos con las empresas, que eran como un secreto muy guardado y al final lo que se ha visto es que eran contratos muy laxos, sin pliego de sanciones como sí tienen por ejemplo en Madrid. Lo que sí hemos visto son las adendas y las correcciones que se han ido produciendo. En 2003, por ejemplo, la Generalitat rescató Alzira para hacer unas condiciones más ventajosas.

¿Tienen ya perfilado el pliego de sanciones a las concesionarias?

Se están encargando de ello las comisiones mixtas que tienen que hablar con ellos.

¿Ahora mismo puede permitirse económicamente la Generalitat hacerse cargo de los cinco hospitales de gestión privada?

Nunca se ha demostrado que el modelo de gestión privada sea más eficiente ni más barato. Esa demostración falta y aquí hay un compromiso político que está reflejado en el Pacto del Botánico, que se basa la reversión a lo público de estos hospitales. Por supuesto que se puede asumir, porque no sale ni mucho menos gratuito el modelo de concesión. Por tanto, tenemos que darle toda la normalidad, tendremos un período de transición que será largo, que abarcará toda esta legislatura y seguramente la siguiente.

Pero, ¿qué le cuesta a la Generalitat actualmente este modelo de gestión privada?

Es lo que estamos viendo en las liquidaciones, ver si es ventajoso o no es ventajoso, pero en todo caso ahí hay una apuesta política que ha repetido varias veces el president, y que no quiere decir que en otras áreas de la Generalitat no pueda haber colaboración público-privada. No se trata de ir en contra de la sanidad privada, pero aquí se produjo una situación en la que el PP desgajó cinco departamentos, el 20% de la atención sanitaria de la Comunitat Valenciana, que primó la salud como negocio, no como derecho, y eso es lo que este Gobierno dice que no y es lo que este Gobierno está revirtiendo. Alzira se revertirá en 2018, cuando termine la concesión, y si las negociaciones van bien, antes de lo previsto, también se revertirá el departamento de la Marina.

Es decir, que esperan acabar la legislatura con dos hospitales rescatados.

Sí, dentro de la gestión directa de la Conselleria.

¿Qué pasará con los trabajadores de esos hospitales?

Ya se lo hemos explicado desde el minuto uno. Tenemos dos años en el caso del Hospital de Alzira. En el de Marina quizás algo menos, pero están protegidos por el estatuto marco de los trabajadores. Esas personas van a seguir trabajando al día siguiente y cobrando su nómina. Luego habrá que acordar , porque hay diferentes fórmulas para integrar a esos trabajadores y trabajadoras. Es una conversación que hay que mantener con los sindicatos y lo haremos con toda normalidad, como hemos mantenido muchas otras.

¿Mantienen una relación fluida con los sindicatos?

Sí, hemos desatascado muchas situaciones. En la Generalitat y en concreto en Sanidad, estaban a golpes hasta ahora con los sindicatos y aquí estamos desbloqueando las ofertas públicas de empleo que desde 2007 no salían, hemos terminado de resolver la de 2007, de la que se hizo en La Fe hace poco el examen de enfermería. Sacaremos 3.600 plazas este año porque son una acumulación de 2014, 2015 y 2016. Todo eso se ha pactado y se ha negociado con los sindicatos. También el tema de recuperar todos los días que les quitaron a los funcionarios. Hemos hecho otras cosas, como el plan de igualdad, que después de ocho años de la Ley de Igualdad, no existía en la Conselleria de Sanidad, siendo una Conselleria donde el personal en más de un 70% son mujeres. La igualdad es una cuestión de los dos sexos, pero llama la atención que en esta conselleria no hubiera medidas de conciliación, de corresponsabilidad. Es algo que nosotros hemos pactado con los sindicatos y creo que ellos están satisfechos. O el permiso de lactancia para los trabajadores, los padres a quienes no se les concedía si la mujer estaba en paro, lo cual es un agravio. Y sobre todo, de devolver la dignidad a los trabajadores en sus condiciones laborales, porque al final los profesionales sanitarios han sido los que han mantenido el nivel de la asistencia sanitaria.

¿Esas 3.600 plazas que van a sacar son nuevas para aumentar plantilla?

Las Ofertas Públicas de Empleo son para consolidar plazas de interinos o para promoción interna. Nuestro compromiso es sacar cada año una Oferta Pública de Empleo que eso no lo había hecho nadie, en la Comunitat Valenciana desde 2007 no se sacaban.

¿Tienen ya todos los permisos del nuevo hospital La Fe?

Pedimos la licencia de bomberos porque había un problema con las escaleras de incendios. Algunas cosas ya las habrán dado y otras están en trámites. Por eso digo que había una forma de trabajar poco seria y poco rigurosa, no eran buenos gestores porque ha habido que poner muchas cosas en orden. Nos hemos pasado seis meses poniendo en orden la casa y negociando contratos u otra serie de historias que lo normal sería que estuvieran bien desde el principio.

En cuanto al proyecto del centro de salud en el recinto de la antigua Fe, ¿en qué fase está?

Ahí tenemos tres cosas: El centro 24 horas, el centro de salud y el de especialidades. Yo creo que eso es lo más urgente y lo que nos demanda también el vecindario para no tener que hacer el desplazamiento hasta la nueva Fe. Y esa es la primera fase. La segunda fase es el resto de la parcela. Ahí hay muchos metros y pedimos ayuda al Colegio de Arquitectos para que nos hiciera los informes. En esa fase es en la que estamos. La primera tiene que ser empezar a construir.

¿Qué plazo se marcan para finalizar esa primera fase?

Yo espero que podamos finalizar la legislatura con esos tres centros en funcionamiento. Las otras cuestiones conllevarán un período más largo.

¿Finalmente derribarán las torres más antiguas?

Ahí hay que ver de qué forma técnica se resuelve esa cuestión porque hay edificios que tienen amianto. El anterior Gobierno del PP había licitado la demolición, pero no se puede hacer porque un edificio de amianto no se puede demoler, primero hay que desmontarlo. Sin embargo, 20 días antes de tomar posesión es cuando firman los derribos. Era poco serio sobre todo cuando ahí aún hay servicios informáticos, análisis clínicos, oncología, la base de las urgencias, esterilización, lavandería… Si lo sacas de ahí, no tienes otro sitio donde ubicarlo. Además la lavandería es para seis o siete hospitales más, no solo para la Fe.

¿El futuro del hospital Arnau de Vilanova está vinculado a lo que se haga en la parcela de la antigua Fe?

Está más vinculado al mapa sanitario que de una vez por todas tenemos ya que explicar, no solo en Valencia, sino en toda la Comunitat Valenciana. Se trata de la organización que queremos de los servicios. Está más vinculado a eso que no a la parcela de la antigua Fe. Hemos de tener visión global porque también están Castellón y Alicante. Entonces hay que distribuir y apostar por la equidad en las tres provincias.

¿Dará ese nuevo mapa una solución al colapso que vive la nueva Fe tras asumir 80.000 nuevos pacientes que antes tenía asignados el Peset Aleixandre, tras la última remodelación del anterior Gobierno en 2013?

Yo no diría que es un colapso. Lo que ha habido después de Fallas y Semana Santa son muchas atenciones como es normal, igual que los lunes suele haber más complicación en los servicios. Yo lo veo más así que no de otra forma.

Pero en general de cara al público, ¿tiene la sensación de que la gente ve que se ha deteriorado la sanidad valenciana en estos años?

Cuando entramos, el barómetro sanitario de la Comunitat Valenciana establecía una preferencia de las más bajas de toda España de la sanidad pública sobre la privada. Eso es porque no se ha cuidado el buen nombre de la sanidad pública. Nosotros estamos trabajando en un plan de dignificación de las infraestructuras que es necesario. Cuando llegamos en agosto, fue algo infernal porque los aires acondicionados de los hospitales se estropeaban debido a que los aparatos estaban obsoletos. Esa obsolescencia de la sanidad pública tanto en infraestructuras como en tecnología es una realidad que estamos corrigiendo. También con el plan de accesibilidad para que sean accesibles todos los centros de salud y hospitales. Eso en 20 años no se había hecho y ahora nosotros estamos haciendo un trabajo muy importante para poner al día la sanidad pública valenciana. Una sanidad pública que tiene cosas excepcionales fruto de los profesionales. En trasplantes somos de los primeros, por la generosidad de los pacientes y de las familias, porque los profesionales son muy buenos y tienen mucha implicación. La Fe es el único centro de España donde están todos los tipos de trasplantes. También en planes oncológicos tenemos a muy buenos profesionales como la doctora Lluch, que es referente. Tenemos personas muy buenas y de mucho nivel que necesitan que se les apoye desde la administración y eso es lo que estamos intentando hacer. Apoyarles para que puedan desarrollar al máximo sus cualidades y sus capacidades.

Volviendo al tema de las urgencias, ¿tienen previsto a medio o largo plazo algún proyecto para mejorar este servicio?

Es que este año no ha sido especialmente problemático. Ha habido casos puntuales de más presión coincidiendo con los picos máximos de la gripe, pero nada fuera de lo normal.

¿Ya tienen perfilado el plan de choque para reducir la lista de espera quirúrgica?

Bueno, ahí lo que hemos hecho es democratizar el sistema y eso pasa por la transparencia, porque la ciudadanía tiene derecho a conocer la realidad. La lista de espera que hasta ahora se daba en la Comunitat Valenciana era falsa. Con la fórmula que usaba el PP hubiéramos dicho que la lista de espera era de 67 días con 47.000 pacientes. Diciendo la verdad y contando desde el primer minuto, desde el primer día de consulta y de diagnóstico hasta el momento de la operación, hay 120 días con 57.000 pacientes. Había más de 10.000 pacientes ocultos. Lo primero que hemos hecho es decir la verdad. Después nosotros ya hemos ido poniendo medidas que tenemos que ampliar y poner en coordinación con todos los departamentos en la Comunitat Valenciana. Nuestro criterio general es hacer con nuestros propios medios lo máximo posible. Nuestra primera opción no es derivar a la privada, sino el autoconcierto, hacerlo con nuestros propios medios, deslizar la jornada a la tarde, fortalecer nuestros propios hospitales y, en última instancia, sacarlo fuera del sistema público. Y en eso es en lo que estamos trabajando. En Alicante, en el hospital de San Juan, han hecho el deslizamiento de jornada, en otros han apostado más por el autoconcierto. Ahora lo que tenemos que hacer es unificar todas esas propuestas, ver las que mejor han funcionado y hacerlo homogéneo para toda la Comunitat Valenciana.

El tema del deslizamiento de jornada exigirá una inversión fuerte en medios y plantilla.

Sí, pero nosotros hemos lanzado un mensaje muy importante y es que mientras el presupuesto de la Generalitat prácticamente se ha congelado o ha bajado unas décimas, el de Sanidad ha subido un 7,6%. Donde el resto de la Generalitat se ha estabilizado, nosotros hemos subido más de 416 millones de euros, que es el 34% del total del presupuesto autonómico, con lo cual ahí estamos lanzando un mensaje de que la sanidad es prioritaria. También educación y servicios sociales, pero la prioridad de este Consell ha sido dignificar la sanidad pública valenciana. Tenemos que ver de qué manera vamos aumentando los trabajadores, pero esto al final es como una orquesta, tenemos que tocar muchas cosas a la vez. Para nosotros lo prioritario era recuperar derechos. Ya lo hemos hecho y lo vamos a continuar haciendo, pero en paralelo tenemos que hacer más cuestiones que son de estructura, de plantilla. Eso sí que nos va a llevar la legislatura y la siguiente. 20 años de desgobierno, de mala gestión, de no priorizar la sanidad pública, de recortes, de mirar la sanidad como un negocio, no se pueden sanar ni en cuatro meses ni en seis meses ni en cuatro años.

Pese a ese aumento presupuestario, sigue habiendo problemas con los pagos a las farmacias. ¿Esto seguirá generando facturas en los cajones inevitablemente?

Lo que hemos hecho es aproximar a la realidad el gasto en farmacia e ir viendo. Ahora tiene que venir el FLA (Fondo de Liquidez Autonómico). Por eso la financiación es tan importante para la Conselleria de Sanidad, porque nosotros no vamos a dejar ni un minuto de proporcionar aquello que es necesario, pero necesitamos seguir reivindicando que haya una financiación justa, para poder tener una gestión más saneada.

¿Se puede decir que sin la financiación el sistema de salud público valenciano es económicamente insostenible?

No, yo creo que decir eso es tremendista. La sanidad pública valenciana es viable, su futuro pienso que está asegurado porque siempre que haya un gobierno de progreso que ponga el acento y la prioridad en la sanidad pública puede funcionar y funcionará. La reivindicación de la financiación es muy importante porque en una Generalitat en la que el 34% es gasto para la sanidad y la salud de las personas hace falta.

Es decir, que una inyección económica por la reforma de la financiación se notaría en la sanidad pública valenciana.

Sí, se notaría a la hora de aumentar personal y de mejorar las infraestructuras. Además, si el mismo gobierno deroga los decretos de la exclusión sanitaria y del copago, pues no se me ocurre nada mejor.

¿Cuándo verá la luz el nuevo plan de salud que están preparando?

Queremos presentarlo en abril y es el cuarto plan de salud que tiene la Comunitat Valenciana. La principal novedad es que se ha hecho de una manera transparente y participativa. Se ha llamado a participar a todo el mundo, expertos incluidos. Tampoco queremos que sea algo que se quede en la Conselleria de Sanidad, sino que trascienda de la sanidad y que hable de la salud, por eso ahí está también muy involucrado el president de la Generalitat, Ximo Puig, y por eso hemos hecho un trabajo de seis meses con el resto de conselleries, para tener esa transversalidad. Luego incluye cuestiones muy importantes como la igualdad de género. Hasta ahora brillaba por su ausencia y en una población en la que el 53% son mujeres era importante que cosas como la lucha contra la violencia de género pudieran estar reflejadas en la salud. Luego viene la evaluación. El plan lo evaluaremos cada dos años. Un grupo de expertos lo evaluará constantemente. Lo llevaremos a las Corts Valencianes, al Consejo de Salud de la Comunidad Valenciana y se publicarán los resultados de cada evaluación.

Hablando de violencia de género, ¿cómo está funcionando el plan de prevención en los centros de salud?

Hemos hecho una campaña permanente de lucha contra la violencia de género, todos los departamentos de salud y centros sanitarios se declararon en su día como espacios libres de violencia de género y hemos actualizado el protocolo para detectar casos de violencia de género en atención primaria. Nosotros estamos mejorando esos protocolos. En febrero se hicieron 30.000 entrevistas a mujeres que van por otras cuestiones a la atención primaria y queremos que todos los profesionales sanitarios estén sensibilizados para que las mujeres sepan que en la sanidad pública valenciana tienen un referente donde poder acudir si están sufriendo estas situaciones.

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