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Pau Doz: “El tipo de comedias que hacía Billy Wilder no se ha superado”

La Rambleta acoge del 1 al 4 de noviembre el musical ‘Sugar: Con faldas y a lo loco’, la adaptación teatral de una de las mejores comedias del cine

La obra cuenta con el premio de la Crítica al Mejor Musical de 2015, cuatro nominaciones a los Premios Butaca de 2016, fue finalista en los premios Max 2017 y ganó el Premio del Público BroadwayWorld Spain 2017

Pau Doz, director del musical, asegura un viaje al Chicago de los años 20 “con una materia prima muy buena” y un humor todavía vigente

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Una escena de 'Sugar: Con faldas y a lo loco'.

Una escena de 'Sugar: Con faldas y a lo loco'.

Sugar: Con faldas y a lo loco es la adaptación musical de una las comedias más emblemáticas de la historia del cine. Bajo la dirección de Pau Doz y el trabajo de Laura Olivella en las coreografías, transportarán al público de la Rambleta a una sala de fiestas clandestinas del Chicago de los años 20, en plena ley seca norteamericana. Con una trayectoria elogiada por la crítica y el público, el trío formado por Bealia Guerra -Sugar-, Xavi Duch -Daphne-  y Rubén Yuste -Josephine- , reinterpreta las diferentes escenas del clásico Some like it hot, de Billy Wilder, protagonizada por Jack Lemmon, Tony Curtis y Marilyn Monroe. Una comedia de gánsteres con banda sonora propia a ritmo de swing y jazz y con un talentoso reparto de actores, actrices y músicos.

‘Sugar: Con faldas y a lo loco’ cuenta con un guión que mucha gente conoce. ¿Qué convierte una adaptación de un clásico del cine en una buena recomendación para ir al teatro?

Cogimos el proyecto porque la materia prima ya era muy buena. El guión es prácticamente idéntico al de la película de Billy Wilder y a parte se han añadido las canciones de música jazz y swing que le aportan un gran valor musical propio. La trama parte de dos músicos, uno contrabandista y otro saxofonista, que tocan en una orquesta y son testigos de la muerte de un mafioso. Después se ven obligados a huir de la ciudad y entrar en una banda musical formada por mujeres. Por tanto la música le viene muy bien porque los personajes ya llevan el ritmo dentro y además le sumas el humor. Para mí es una de las comedias más divertidas de la historia del cine.

¿La comedia y el humor que se hacía entonces continúa teniendo vigencia?

Sí, por supuesto, porque al fin y al cabo es la historia de un enredo y de cómo salen de una situación crítica. Y sobre todo influye la manera de contar una historia que además es muy bonita. En la mayoría de comedias, las tramas no han cambiado mucho. Seguimos haciendo humor de enredos y malentendidos porque eso siempre ha funcionado. Además, las comedias y los diálogos de Willy Wilder son brillantes, fueron guiones puntantes. Ahora podríamos hablar de que Woody Allen es el relevo generacional, pero el tipo de comedias que hacia Billy Wilder no se ha superado.

Sugar: Con faldas y a lo loco.

Sugar: Con faldas y a lo loco.

¿Las historias de amor son las mismas?

Sí, las dos. El saxofonista, que en la película es Tony Curtis se enamora de Marylin Monroe y trata de seducirla. Y la otra historia de amor que interpreta Jack Lemmon que, vestido de mujer, seduce involuntariamente a un abuelo millonario y al final le dice que no puede casarse con él porque es un hombre. La mítica respuesta del personaje Osgood Fielding es “nadie es perfecto”.

¿Cuál es el elenco de artistas que se podrán ver encima del escenario?

Tenemos a los personajes principales y después hay un grupo de baile con bailarines que también hacen personajes. En total son 16 actores y bailarines y cinco músicos. Durante los números corales prácticamente están todos encima del escenario e interpretarán canciones que se compusieron expresamente para el musical.

¿Y cómo es interpretar a grandes del cine como Marilyn Monroe?

Es un gran reto. Lo que hicimos con los actores fue mirar la película para tener la referencia del proyecto y, a partir de ahí, establecimos de dónde partíamos, pero luego dijimos de empezar de cero como si tuviésemos que crear los personajes. Es complicado querer imitar o parecerte mucho a la obra original, yo creo que eso nos hubiera ido a la contra. También influye que cambia el género, no es lo mismo hacer cine y hacer teatro. No nos comimos mucho la cabeza en intentar imitar a los personajes de la película, no nos habría ido bien. Decidimos partir de cero, pero con la referencia de los actores clásicos.

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