eldiario.es

9

DESALAMBRE

FOTOS | Historias de la Cañada Real

Los problemas llegaron al barrio a partir de 2005, cuando el gobierno regional desmanteló todos los núcleos chabolistas, incluido Las Barranquillas, y la venta de drogas se trasladó a esta zona de madrid

Vecinos del barrio luchan por la normalización y contra el estigma que supone vivir en este asentamiento, donde todas las construcciones son ilegales

Agustín, cura de la parroquia de Santo Domingo de la Calzada, situada en el sector VI de la Cañada Real Galiana

Agustín es el cura de la parroquia de Santo Domingo de la Calzada, situada en el sector VI de la Cañada Real Galiana, en pleno núcleo de venta de droga. "Esto es la reproducción de lo que está sucediendo en otros sitios y no es tan distinto como muchos piensan. Lo que pasa es que no hay asfalto, no hay aceras y no hay semáforos, pero las claves en las que se mueve la gente del barrio son las mismas con las que se mueven en el barrio de Salamanca. Aquí hablamos del clan de los Gordos, los Fernández, etc. Pero yo conozco al payo Bárcenas y no me atrevería a decir quien ha robado más". / JAVIER.

Los jóvenes del barrio limpiaron esta explanada, convertida en vertedero, para poder jugar al fútbol

Richard (pegando al balón) y sus amigos limpiaron esta explanada convertida en vertedero improvisado para poder jugar al fútbol. Quieren formar un equipo y competir contra otros barrios de Madrid como hacen sus compañeros del instituto de Vallecas. Uno de los trabajadores sociales de la Cañada es sobrino del presidente del Atlético de Madrid, a quien le ha adjuntado una carta del puño y letra de Richard y sus amigos pidiendo equipación y material deportivo. /Javier Biosca

Faisal Benani frente su tienda en la Cañada Real Galiana

Faisal Benani dejó la chatarra cuando ya no le daba dinero. Lleva más de 20 años en el barrio y ahora ha montado un pequeño negocio de alimentación en su hogar. Este residente del sector VI de la Cañada saca aproximadamente 300 euros al mes con su negocio. "La tienda no es que funcione bien o mal, sino que vas tirando con lo justo para comer y ya está. Tengo hasta 2.000 euros pendientes en el libro de cosas fiadas, pero ya no es un tema de negocio, es un tema humano. Aquí ha habido veces que niñas con las que yo he jugado y me he criado han venido con sus hijos llorando suplicando por un litro de leche y un paquete de galletas para dárselo a sus niños, ¿qué haces? ¿les vas a decir que no? /Javier Biosca

Faisal Benani, residente del sector VI de la Cañada Real

Su familia se mudó al barrio al no poder pagar el alquiler de su casa en Fuenlabrada. Al casarse, Faisal ha construido su casa pegada a la que construyó con su padre y sus hermanos en un antiguo palomar abandonado. "Aquí no ha pisado un albañil nunca, todo lo hemos hecho nosotros", comenta orgulloso de su casa. "Teníamos 8 años y estábamos con mi padre picando y sacando arena. No hacíamos todo de golpe, obviamente, y según el dinero que teníamos cada mes hacíamos algo. Lo primero en terminar, me acordaré perfectamente, fue el comedor, entonces tiramos el palomar y nos metimos en el comedor, que ya era más grande". /Javier Biosca

Faisal Benani tras la reja de su pequeña tienda de alimentación

Cuando dejó el instituto, Faisal se apuntó a un curso de cocina en Vallecas que le permitió sacarse el graduado escolar. Después, con solo 17 años ya estaba trabajando en Café Oriente, uno de los restaurantes más prestigiosos de la capital. “A mí me da vergüenza decirlo porque la gente se cree que soy un mentiroso, pero de mis manos ha comido Juan Carlos, los reyes y muchísimos famosos de la televisión”. /Javier Biosca

Eucaristía del Viacrucis en la Cañada Real

Celebración de la eucaristía tras la procesión del Viacrucis. "Nuestro camino hoy puede ser un camino en el que nos quedemos en lo superficial y lo aparente o que intentemos ir encontrando en las miradas de la gente y en la realidad de sus vidas todo ese proceso de cruz que está avocado a la vida", había dicho Agustín (párroco) antes de comenzar la procesión. /Javier Biosca

Vecina de la Cañada Real emocionada tras la firma del acuerdo marco sobre el asentamiento en abril de 2014

Vecina de la Cañada Real emocionada tras la firma del acuerdo marco sobre el asentamiento (abril de 2014). Dicho acuerdo abría la posibilidad para que las familias comprasen los terrenos sobre los que actualmente están viviendo para convertirse en legítimos propietarios de sus hogares. /Javier Biosca

Banco de Alimentos de Madrid

Voluntarios de la Cañada Real Galiana recogen en el Banco de Alimentos de Madrid los 5.000 kilos de comida que reparten dos jueves al mes entre los residentes del barrio y del asentamiento del Gallinero. /Javier Biosca

Banco de Alimentos de Madrid

Dos jueves al mes, paco se levanta a las cinco de la mañana para ser el primero en la cola del Banco de Alimentos de Madrid, llenar al camión, descargar la mercancía en la Cañada y poder irse a trabajar a su puesto habitual

Vecina sector VI Cañada Real Galiana

Un párrafo del acuerdo marco de la Cañada preocupa a los vecinos del sector VI: “En el denominado sector VI, dada su complejidad, la proximidad a Valdemingómez y al parque Regional, y debido a la necesidad de actuar primero socialmente, llevará un proceso diferenciado y más prolongado en el tiempo, destinándose estos suelos a aquellos usos que sean viables conforme a las condiciones y situaciones de los terrenos”. Aotmnabahbah, presidente de una asociación de vecinos en el sector VI: "En el sector VI vivimos unas 5.000 personas de las 7.700 que dice el censo, aunque en realidad somos muchas más. Es como si un barco se hunde, la mayoría está ahogándose en la parte de abajo y salvas primero a quien está arriba todavía fuera del agua". /Javier Biosca

Un ciudadano del asentamiento del Gallinero recoge su bolsa de comida del banco de alimentos en la parroquia

Un ciudadano del asentamiento del Gallinero recoge su bolsa de comida en el banco de alimentos de la parroquia. Las bolsas, a rebosar de comida, cuestan un euro, pero no todos pueden pagarlo. Algunos traen solo unos céntimos y otros absolutamente nada, pero todos se vuelven con su bolsa. “Mañana pago”, bromea uno de los vecinos del Gallinero. “¡Un euro es muy caro macho! Tengo 30 céntimos”, bromea otro.

Ruinas de lo que fue la casa de María. No se recogen los restos de las casas demolidas para evitar nuevas construcciones en el mismo lugar

Esta casa, de la que solo queda un muro en pie y de entre sus escombros han crecido malas hierbas, pertenecía a María, una joven embarazada de su primer hijo que se marchó a vivir con su prima hasta dar a luz. Quería tener agua y electricidad en su casa y un hospital cercano. La Policía se encontró la precaria construcción vacía y la tiró. A la vuelta, María y su bebé no tenían casa.

El hijo de Saida en la clínica dentista de la Cañada Real Galiana

El Colegio de Odontólogos de Madrid inició el año pasado un proyecto para abrir una clínica dentista en la Cañada Real. La clínica está situada en una sala trasera de la parroquia (que, además de banco de alimentos, también hace de comedor y ducha para toxicómanos) y la consulta cuesta tres euros. /Javier Biosca

Almacen de ropa en la Cañada Real

Muy cerca de la parroquia, dos barracones metálicos hacen de almacén de ropa solidaria. El almacén está lleno de donaciones, incluido un gran número de pares de zapatos y botas policiales que, o bien sobraron, o no sirvieron a los agentes por el tallaje.

Muy Bien, has hecho Like

¿Qué tipo de error has visto?
¿La sugerencia que quieres realizar no está entre estas opciones? Puedes realizar otro tipo de consultas en eldiario.es responde.
Error ortográfico o gramatical Dato erróneo

¡Muchas gracias por tu ayuda!
El equipo de redacción de eldiario.es revisará el texto teniendo en cuenta tu reporte.

Comentar

Enviar comentario

Comentar

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha