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Las cápsulas de la Nakagin Tower o cómo vivir en 10 metros cuadrados

Réplica de una cápsula de la Nakagin Tower

¿Vivir en 10 metros cuadrados? Dicho así parece una idea imposible, descabellada y fuera de lugar. Máxime cuando el Gobierno vasco está por la labor de evitar la construcción de pisos colmena en el futuro y exigir viviendas por encima de los 35 metros cuadrados. Por eso la réplica de una vivienda de la Nakagin Tower de Tokio instalada en la Bahía de la Concha de San Sebastián, que se podrá visitar hasta el 12 de diciembre, lleva a reflexionar sobre muchas cuestiones. Por ejemplo, los metros cuadrados que necesita una persona para vivir, la funcionalidad de las ciudades, incluso sobre la tendencia a la soledad de la sociedad moderna. Porque esa cápsula de la emblemática Nagakin Tower tiene diez metros cuadrados, es decir, muy por debajo de los 35 metros cuadrados que baraja el Ejecutivo de Vitoria.

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Se trata de una muestra de la arquitectura japonesa dentro de la Bienal Internacional de Arquitectura de Euskadi MUGAK (fronteras, en euskera), que este año celebra su segunda edición en las tres capitales vascas con un centenar de actos que buscan acercar la arquitectura a la ciudadanía y explorar los límites de esta con el arte y la cultura.

La torre Nakagin se finalizó en 1972 por el arquitecto Kisho Kurokawa en el barrio tokiota de Ginza y se convirtió en el símbolo del movimiento metabolista, que defiende la arquitectura y el urbanismo como organismos vivos, cambiantes. El edificio destaca por su estructura central, a la que se incorporan cápsulas de 10 metros cuadrados de ocho tipos distintos que se convirtieron en viviendas, con el afán de sumar nuevos módulos o reciclarlos y reemplazarlos en función de las necesidades. El edificio sigue en pie, pero está en mal estado. En octubre de 2012, unas treinta de las 140 cápsulas seguían en uso como apartamentos, mientras que las otras se usaban para almacenamiento u oficinas, o estaban abandonadas y deteriorándose.

Pese a haber sido proyectado hace 49 años, el edificio es el símbolo de muchas de las preguntas actuales. ¿Cuáles son los límites de la movilidad de la arquitectura? ¿Pueden los edificios adaptarse a los cambios de la sociedad? ¿Cómo será el futuro de las viviendas? ¿Son sostenibles las viviendas mínimas?

Organizado por la asociación de cultura arquitectónica Atari (portal, en euskera), con el apoyo del Gobierno Vasco y la Diputación de Gipuzkoa, así como con el apoyo nominal de la Embajada de Japón en España y la Fundación Japón, el ciclo sobre la Nakagin Tower contará con visitas guiadas a la réplica (de jueves a domingo, previa inscripción en info@atari.eus) y varias proyecciones de documentales: ‘Kisho Kurokawa: From Metabolism to Symbiosis’, el 22 de octubre, ‘Nakagin Capsule Tower: Japanese Metabolist Landmark on the Edge of Destruction’, el 5 de noviembre, y ‘Kochuu’, el 12 de noviembre.

Asimismo, el arquitecto Yoshihiko Ito, profesor titular en el Departamento de Arquitectura en la Universidad Tokai, impartirá una conferencia el 22 de noviembre y un taller el 23 sobre el movimiento metabolista y sobre la dificultad de conservar este edificio icónico de la posguerra tokiota. Él protagonizará también un taller en el que se reflexionará sobre los espacios mínimos en distintos contextos históricos y culturales, mientras que el arquitecto italiano Antonio Scarponi impartirá el 28 de octubre una conferencia y un taller (29 de octubre) sobre los límites de lo estático en el mundo de la arquitectura.

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Publicado el
22 de octubre de 2019 - 21:39 h

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