Antimilitaristas, sindicatos y colectivos sociales denuncian el "gasto militar"

Antimilitaristas, sindicatos y colectivos sociales, en la concentración de esta mañana ante el Gobierno militar de Bilbao. /EDN

El Gobierno militar de Bilbao lleva recibiendo visitas desde la semana pasada de grupos antimilitaristas, sindicatos y colectivos sociales. Hoy 20 de febrero, día en que se conmemora el inicio hace 25 años de la campaña de desobediencia de la insumisión al servicio militar, este edificio ha funcionado como atrezzo para la protesta contra la existencia de los ejércitos y la reivindicación de que se sustituyan los gastos militares por gastos sociales, más en tiempos de crisis.

"La desobediencia civil, hoy también, tiene una fuerza extraordinaria"

"La desobediencia civil, hoy también, tiene una fuerza extraordinaria"

"El mundo necesita la paz. Los ejércitos defienden los intereses de los poderosos: las guerras empiezan en los despachos de las grandes multinacionales y en los gabinetes de los gobiernos", han denunciado en un escrito que se ha entregado esta mañana en el marco de la citada acción de protesta. Antimiliaristas del grupo Kakitzat, sindicatos como ELA, CC OO, LAB, STEE-EILAS, CNT y CGT y una veintena de colectivos sociales feministas, ecologistas, antifascistas y grupos que apoyan la defensa de las prestaciones sociales han apoyado el manifiesto.

2.000 personas encarceladas

"Desde el movimiento antimilitarista y otras luchas afines vamos a seguir desobedienciendo, protestando y luchando contra la injusticia y los ejércitos porque la única vía razonable para construir un mundo sin guerras y sin gastos militares es la abolición de los ejércitos, las desmilitarización y destinar los ingentes presupuestos destinados al militarismo a cubrir las necesidades sociales", han explicado los portavoces de la protesta.

Los concentrados, que han desplegado pancartas y carteles contra los ejércitos y la guerra, han recordado que desde que comenzó la insumisión hace dos décadas y media "mas de 50.000 personas se han negado a realizar el servicio militar o la prestación sustitutori" en España y como consecuencia de esa estrategia noviolenta "cerca de 2.000 presonas han pasado por prisión". Pero lo que más han valorado, junto al colchón social de apoyo que logró la insumisión entre la ciudadanía, es que gracias a esa lucha se produjo un "cambio social: se pasó de una sociedad donde lo habitual era cumplir con el servicio militar y colaborar con el ejército a que la excepción fuera hacerlo".

Durante esta semana, el colectivo kakitzat ha organizado una serie de charlas similares a las que celebró la semana pasada el Movimiento de Objeción de Conciencia (MOC), en las que participó entre otros el histórico objetor Pepe Beunza, encarcelado en enero de 1971.

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20 de febrero de 2014 - 12:13 h

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