Los coches dejarán de circular por la Gran Vía y El Arenal de Bilbao los domingos a partir de este mes

La Gran Vía de Bilbao, vacía durante el confinamiento por el coronavirus

Los coches no podrán circular por la Gran Vía ni El Arenal de Bilbao los domingos. El Ayuntamiento de Bilbao cerrará parte de los dos céntricos tramos para "consolidar" aquellos espacios "conquistados" por los ciudadanos durante la desescalada del confinamiento por la COVID-19, según ha detallado este miércoles el concejal de Movilidad y Sostenibilidad, Alfonso Gil durante la presentación de la Semana Europea de la Movilidad (SEM) 2020, que se celebrará desde este miércoles hasta el 22 de septiembre.

Según ha explicado, el cierre al tráfico los domingos en la Gran Vía se realizará entre Moyua y Mazarredo, y en El Arenal, entre el puente de La Merced y San Nicolás, teniendo en cuenta que estos fueron algunos de los tramos que se cortaron durante el confinamiento para que los ciudadanos tuvieran "a su libre disposición, para disfrutar la ciudad y conquistar la calzada y la carretera". Sin embargo, no ha explicado la fecha concreta en la que comenzará la iniciativa, sí que ha indicado que se realizará "este fin de semana o el siguiente".

"Es un inicio de no retorno, porque los ciudadanos una de las cosas que han saludado en el conjunto de las ciudades es la conquista para el zapato y la bicicleta del territorio que estaba exclusivamente dedicado al coche", ha explicado Gil.

Además, Gil ha presentado el Plan de Movilidad Laboral que el propio Ayuntamiento de Bilbao pondrá en marcha a modo de ejemplo para las empresas bilbaínas de más de 50 trabajadores, tal y como recoge el PMUS. Las primeras líneas de este plan se podrán en marcha a partir de 2021 y se prevé que todas las medidas estén integradas en 2025. Con este proyecto lo que se busca es lograr una mayor sostenibilidad y contraminar menos de camino al trabajo.

Para conocer cómo realizan los desplazamientos los propios trabajadores del Ayuntamiento, se realizó una encuesta que determinó que el 36% de los viajes de trabajo se realizaban a pie, un 23% mediante vehículos del Consistorio y un 11% en autobús municipal, Bilbobus. Con este plan, se pretende incidir en los viajes de trabajo para reducir el uso del automóvil y disminuir el efecto contaminante de los desplazamientos. Para ello, entre las propuestas ideadas está la de dotar a los edificios municipales de bicicletas.

"Sabemos que nos estamos poniendo deberes exigentes, pero tenemos que, no solo poner a la gente en el espejo de las empresas, sino nosotros, como administración pública, sin hacernos trampas ponernos deberes que nos lleven a ser el demostrativo en la ciudad de cómo queremos que se muevan los ciudadanos", ha afirmado Gil.

El último día de la SEM, el próximo martes 22 se celebrará el día de ¡Bilbao, sin mi coche!, cuando la capital vizcaína se convertirá en la primera ciudad del mundo de más de 300.000 habitantes en limitar a 30 la velocidad del tráfico rodado en todo su territorio, medida que ya está impuesta en el 87% de las vías. "Queremos menos accidentes, y, por supuesto ningún muerto, queremos menos polución efecto de los gases invernadero, y menos ruido. Con un solo muerto que evitemos merecerá la pena", ha asegurado en referencia al límite de 30 km/h.

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16 de septiembre de 2020 - 18:46 h

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