Euskadi quiere un "mapa" para conocer la inmunización aunque admite que no puede hacer test "masivos"

Un test realizado este jueves en un domicilio particular por parte de Osakidetza

Las autoridades sanitarias vascas diseñan ya -y explican con cuentagotas- su plan para conocer el alcance real de la pandemia de coronavirus en Euskadi y determinar cuál es el grado de inmunidad de la población hacia el virus, es decir, qué porcentaje de la población no estaría en riesgo de contagiarse en el caso de una hipotética segunda oleada. La consejera de Salud, Nekane Murga, ha indicado que el objetivo es tener un "mapa del conjunto de Euskadi" y promete un "elevado número de test", si bien admite que "no es posible" un diagnóstico "masivo".

Sí que está comprometido que la prueba será general entre el personal sanitario -la plantilla estructural de Osakidetza es de 27.000 personas, más los interinos y los 800 funcionarios del Departamento de Salud-. También ha mencionado a los internos y trabajadores de las residencias. Asimismo, la consejera ha aludido a diagnósticos globales para enfermos crónicos o con cáncer y, en general, a los grupos de riesgo que podrían verse más castigados en caso de un repunto de la COVID-19.

Por el momento, Murga ha indicado que este jueves fue el día "récord" en la realización de test, 3.212 en una jornada. Euskadi continúa con las pruebas PCR pero también utiliza ya los test rápidos del Ministerio de Sanidad, de menor fiabilidad y que obligan a que los falsos negativos se supervisen con una PCR. Asimismo, asegura contar con el test diseñado por la UPV/EHU, aunque no ha quedado muy claro cuál es su situación en cuanto a homologación en este momento. Igualmente, según han informado varias fuentes, Osakidetza trabaja ya en la adquisición de test a empresas privadas para esta estrategia, que podría prolongarse hasta el otoño.

Murga ha destacado como elemento positivo que solamente el 10% de las pruebas realizadas el jueves fueran positivas, el dato más bajo de toda la pandemia. Así, Euskadi suma 299 positivos para un total de 12.089. Son 3.156 en Álava -con 38 casos nuevos-, 6.667 en Bizkaia -225 casos nuevos- y 2.266 en Gipuzkoa -36-. El optimismo impera en las comparecencias del Gobierno vasco desde hace semanas y, como datos positivos, han insistido en la caída de hospitalizaciones, aunque sin ofrecer el dato de los pacientes derivados a hospitalización a domicilio, a los hoteles medicalizados o a la clínica San Onofre de Vitoria. Son un 40% menos los ingresados que a 1 de abril y un 30% menos en las UCI.

Quedan 1.143 personas en los hospitales (163 en la UCI). En Txagorritxu, punto cero de contagios en el inicio de la crisis, hay más internos sin COVID-19 que con ella. Este lunes empezarán tanto Txagorritxu como Santiago, en Vitoria, a retomar cierta actividad ordinaria pospuesta por convertirse en centros volcados en el coronavirus. Murga ha ofrecido un dato desconocido hasta ahora. La estancia media en Osakidetza de los contagiados es de 7-8 días, pero ha reconocido que muchos de los internos no dados de alta llevan semanas peleando contra la enfermedad.

Ello explica que la letalidad no se detenga. Euskadi suma otros 36 fallecidos, 14 en Álava, 11 en Bizkaia y 11 en Gipuzkoa. Los fallecidos se quedan muy cerca del millar, en 992. 411 de ellos, al menos, proceden de las residencias, donde se han detectado como mínimo 2.412 positivos. En cuanto a los recuperados, son ya 2.053, 6.144 si se computan las altas hospitalarias.

Por otro lado, en Euskadi también se debate sobre la fiabilidad de las estadísticas. En cuanto a fallecidos, se cuentan todos los muertos con test positivo sea o no la COVID-19 la causa principal de la defunción, pero no los casos sospechosos. Solamente en las residencias de Bizkaia hay 20 fallecimientos de ese tipo. Osakidetza no ha respondido de la pregunta de este periódico sobre los positivos asintomáticos, una nueva medición que exige el Ministerio de Sanidad, que ha establecido pautas para homogeneizar criterios a la hora de publicar los datos. El propio lehendakari, Iñigo Urkullu, se ha felicitado por ello e incluso ha dicho que al inicio parecía que la pandemia sólo afectaba a Madrid, Vitoria y Labastida porque en otros lugares no se facilitaba información. Minutos antes, su consejera Murga ha defendido que Bizkaia no siga criterios similares a los de Álava y Gipuzkoa para facilitar los datos de fallecimientos en las residencias.

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17 de abril de 2020 - 14:15 h

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