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Formación laboral, soberanía alimentaria y empoderamiento feminista: los ejes de la presencia cántabra en Bolivia

Dos proyectos de cooperación autonómicos mejoran las condiciones de salud y alimentación de cuatro comunidades indígenas en Colomi con 1.700 habitantes

"Como no contaban con acceso a agua potable y su dieta se restringía a la patata había mucha malnutrición entre la gente", explica una cooperante de Amycos

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Habitantes de San José (Bolivia) junto a una fuente que han construido.

Habitantes de San José (Bolivia) junto a una fuente que han construido.

Cuatro comunidades indígenas del municipio de Colomi en Cochabamba (Bolivia) se han visto beneficiadas por dos proyectos de cooperación al desarrollo financiados por el Gobierno de Cantabria y ejecutados por la ONG Amycos. Alcanzar la soberanía alimentaria para sus más de 1.700 habitantes ha sido el principal objetivo, pero los trabajos desarrollados en esta zona en vías de desarrollo han ido más allá. 

Se trata de una actuación integral en la que la educación, la formación y el empoderamiento feminista centran la labor cooperante llevada a cabo en las comunidades campesinas de Jatun Rumi, Tabla Mayu, Kochi Mayu y San José. Todo gira en torno al manejo y al uso responsable del agua, un bien que la población de estas regiones aisladas no sabe gestionar. 

"Les tenemos que enseñar cuál es el agua que se puede beber y cuál no, como la de los charcos o la que beben los animales", explica Rosa Díez, cooperante de la ONG, a eldiario.es. "Algo que para nosotros es casi innato allí lo desconocen", subraya. De esta forma, consiguen diferenciar el agua para beber, de la de cocinar o de la de lavar la ropa. 

Además, con el conocido como 'agua sobrante' que llega de las zonas de montaña se les ayuda a que desarrollen su propio huerto doméstico para que amplíen los productos de su dieta. Plantan cebollas, lechugas, tomates o habas, lo que les permite salirse del cultivo tradicional de patata que llevaban a cabo de forma intensiva. "Como consecuencia de que no contaban con acceso a agua potable y de que su dieta se restringía a la patata y sus derivados había mucha malnutrición entre la gente", explica Díez. 

Igualdad de género

Toda esta labor de educación en el uso del agua que repercute en una soberanía alimentaria para los habitantes de estas comunidades bolivianas se lleva a cabo en los núcleos familiares y en los centros educativos. En el primero de los casos, la formación se imparte tanto a padres como a madres para fomentar la igualdad de género, y en los colegios se lleva a cabo con sus hijos e hijas, ya que serán los que en el futuro continúen desarrollando los métodos aprendidos.

Niñas y niños en el invernadero escolar de San José (Bolivia).

Niñas y niños en el invernadero escolar.

Los niños y niñas, entre otras actividades, realizan su propio huerto en invernaderos con un sistema de microrriego diseñado por ellos mismos. Todo ello "contribuye además a que los padres practiquen esas enseñanzas", sostiene la cooperante. En definitiva, "se trata de reeducar", recalca. 

Por otro lado, el trabajo con las mujeres también es muy meticuloso para que "entiendan que tienen los mismos derechos que los hombres para asumir cargos en el Comité de Agua -organismo que gestiona la red de abastecimiento- o para formarse como fontaneras". "Les ayudamos a empoderarse", subraya Díez.  

Este primer proyecto se inició en diciembre de 2016 y concluyó en mayo de 2017, y de él se beneficiaron 365 familias, en total, 1.727 habitantes. No obstante, paralelamente, el Gobierno de Cantabria ha financiado el segundo proyecto que dio comienzo en diciembre de 2017 y que concluirá en mayo de 2019. Este consiste en la dotación de una red de abastecimiento de agua a una de las cuatro regiones del primero, ya que las otras tres están asignadas a otras comunidades autónomas. 

La comunidad de San José es la beneficiada, con un total de 72 familias, 269 personas en total. "Se buscan las fuentes de agua que tengan un caudal seguro y suficiente para abastecer a la población durante todo el año", explica la cooperante.

Sirviéndose de la propia caída del agua se construye un sistema diseñado por un ingeniero con la colaboración de los propios habitantes de la comunidad, a los que "al mismo tiempo se les forma y se les enseña para ampliarlo o arreglarlo si fuera necesario en el futuro", concluye la cooperante de Amycos. 

Construcción de la red de abastecimiento de agua en San José (Bolivia).

Construcción de la red de abastecimiento de agua.

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