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Chantajes, extorsiones, amenazas y pruebas fabricadas: la intrahistoria de las supuestas firmas falsificadas en la UC

Una grabación a la que ha tenido acceso eldiario.es desvela un presunto intento de coacción prolongado en el tiempo a diversas personas en la universidad

La intermediación para conseguir una cátedra, un cargo de dirección en un máster o el aumento del número de clases remuneradas, entre las exigencias

Estos beneficios personales y económicos a cambio de evitar un escándalo mediático como el que se ha producido están siendo investigados judicialmente

Exterior de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Cantabria. | ARCHIVO

Exterior de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Cantabria. | ARCHIVO

Las supuestas firmas falsas en un proceso de adjudicación de becas en la Universidad de Cantabria (UC) en el año 2012 con las que se pretendía implicar en las últimas semanas al secretario general del PSOE de Santander y candidato a la Alcaldía, Pedro Casares, en un posible trato de favor a una persona de su entorno, tenían presuntamente como objetivo ser utilizadas por parte del denunciante en una "campaña de chantaje y extorsión" a diversos cargos de la institución académica a cambio de "beneficios personales" y mejoras en su actividad profesional.

Así se desprende de la grabación de la conversación completa, de cerca de hora y media, a la que ha tenido acceso eldiario.es, y en la que se puede escuchar el diálogo íntegro y sin cortes o alteraciones mantenido entre el catedrático y actual decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la UC, Pablo Coto, con el profesor asociado Manuel Agüeros, el 18 de diciembre de 2015, en la que este último realiza una serie de peticiones a cambio de no provocar un escándalo mediático a través de una campaña de difamación como la que se ha producido finalmente.

El propio Agüeros, que presentó una denuncia en una comisaría de Santander el pasado 10 de diciembre de 2018, -seis años después de los supuestos hechos delictivos y solo unas horas antes de que OK Diario comenzara a publicar detalles sobre este asunto-, está señalado como principal sospechoso del envío masivo de una serie de anónimos amenazantes a distintas personalidades públicas de Cantabria que este pasado lunes reveló el rector de la UC, Ángel Pazos, según ha podido saber este periódico de fuentes policiales.

Estos escritos están fechados también el 10 de diciembre y se remitieron a los domicilios particulares o a los despachos profesionales del presidente autonómico, Miguel Ángel Revilla; la vicepresidenta regional, Eva Díaz Tezanos; la fiscal superior de Cantabria, Pilar Jiménez, o el jefe de la Policía Nacional, Héctor Moreno, además de a Casares y Coto, que son los acusados en un texto anónimo atribuido a "una funcionaria" que pide una actuación contra ellos a cambio de "parar las filtraciones" de audios obtenidos sin consentimiento de los protagonistas con micrófonos supuestamente instalados en la universidad pública.

De hecho, miembros de la Policía Nacional han realizado en los últimos días diferentes actuaciones encaminadas a reunir pruebas y recoger huellas, tanto de los sobres como de los escritos en los que se trasladaron esos anónimos, e investigan su redacción y procedencia en busca del autor o autores de los mismos ante la posible comisión de presuntos delitos de coacciones y amenazas.

En la conversación íntegra entre Coto y Agüeros, -de la que se habían filtrado solo algunos fragmentos editados o distorsionados hasta que eldiario.es accedió al audio completo-, el decano acusa directamente al profesor de "falsificar" su propia firma de manera intencionada, haciendo una rúbrica que no es la suya para intentar aprovechar esos documentos a posteriori a través de la "fabricación de pruebas" para su beneficio personal. Según esta versión, que Agüeros no niega en ningún momento, los documentos habrían estado varios años "en un cajón" a la espera de una ocasión para "coaccionar" y "chantajear" tanto a Coto como a Casares.

Pablo Coto: Vamos a enfocarlo todo de otra manera...

Manuel Agüeros: Sí.

Pablo CotoTú piensa que yo puedo pensar que tú has firmado esto, pero no con tu firma, que es esta...

Manuel Agüeros: Sí.

Pablo Coto: Y que esperas que pasen dos años...

Manuel Agüeros: Sí.

Pablo Coto: A cuando ves que está el tema aquí pendiente de si lees la tesis o no lees la tesis.

Manuel Agüeros: Sí.

Pablo Coto: Y tú en esa primera semana del mes de junio, antes de ir allí, al consejo de departamento, me traes esto...

Manuel Agüeros: Sí.

Pablo Coto: Yo me siento presionado, y en vez de dejar tu tesis para septiembre u octubre, la adelanto como puedo para junio o julio...

Manuel Agüeros: Sí.

Pablo Coto: Y te digo que no saques esto, que no tengo ganas de que saques esto en la prensa...

Manuel Agüeros: Tampoco me gustaría. Tampoco es esa mi intención, esa causa-efecto que estás definiendo...

Pablo Coto: Estoy hablado de una teoría.

Manuel Agüeros: Sí, sí, sí, claro... ¡Cómo no!

Pablo Coto: Por eso te digo que tú pudiste hacer perfectamente, dos años y medio antes, haber hecho una firma como estas firmas que tenemos aquí, para dos años y medio después utilizarla cuando veías que se retrasaba tu tesis...

Manuel Agüeros: Sí.

Pablo Coto: Esa es la verdad de lo que parece...

Manuel Agüeros: Sí.

Pablo Coto: Como al final... ¡Como hiciste! 

Manuel Agüeros: Sí.

Pablo Coto: Y no conforme con eso... Sigo con la teoría... No contento con eso, -que la tesis está bien, solo que si se hubiera leído en septiembre u octubre hubiera estado mejor...- , no conforme con eso, vuelves en diciembre.

Manuel Agüeros: Sí.

Pablo Coto: ¡A ver qué sacas! Sí, sí. ¡A ver qué sacas más! Y ya metes a Villacorta...

Manuel Agüeros: Sí.

Pablo Coto: Metes a Villacorta por el medio y Villacorta pide para él, pide para el padre de él, a ver si se habla con el rectorado, a ver si se consigue una cátedra... ¡Y a ver si así conseguís algo más! Y, además de eso, pides dar unas horas de clase en el máster, remuneradas, claro está, para que estés igualado al nivel del resto de los compañeros y discípulos de Coto. ¿De acuerdo? ¿Eso es verdad o no?

Manuel Agüeros: Es una teoría, como bien has dicho...

Pablo Coto: Es una teoría, claro que es una teoría, que yo puedo construir. Vamos a ver, yo soy un maestro de la teoría económica, y a mí los hechos, los hechos me están diciendo... La constatación de los hechos me indica que todo parece ir por ahí...

Manuel Agüeros: Sí.

Pablo Coto: ¿Por qué? Porque tú estás utilizando una supuesta falsa firma para beneficiarte chantajeándome a mí...

Manuel Agüeros: Sí.

Pablo Coto: Y chantajeando a Pedro Casares.

En esos audios, consultados por eldiario.es y que se pueden escuchar en esta misma información, Agüeros exige una serie de favores personales a cambio de su silencio. Según el relato de los hechos, primero pretende utilizar estas amenazas para no retrasar la fecha de presentación de su tesis doctoral o no realizar cambios en ella, según explica el decano y admite el profesor.

Posteriormente, Agüeros reclama más horas de clases para mejorar su sueldo, incorporarse al equipo de dirección del Máster en Comercio, Transportes y Comunicaciones Internacionales que imparte Casares en la UC, e incluso solicita una intermediación del líder socialista con José Carlos Gómez Sal, rector en aquellos momentos en la institución académica, para ratificar la plaza de catedrático del padre de un amigo.

Además, el decano insiste a Agüeros durante la conversación que la primera vez que llevó estas firmas ante él, en junio de 2015, tres años después de que se produjera la supuesta falsificación, fue con el objetivo de no cambiar ningún aspecto de los tres primeros capítulos de la tesis que Coto, como su director, le pedía. También reitera que ya entonces le pareció un "chantaje", recordándole que los tiempos y contenidos de la tesis los marca el director: 

Pablo Coto: Esto me lo trajiste tú, que yo no tenía conocimiento de ello, no sabía nada de esto. Vamos a ver, yo no tengo conocimiento de que tú me digas que esto lo han firmado por ti. Del concurso, lógicamente, sí. Porque los concursos los he convocado yo y el investigador principal soy yo.

Manuel Agüeros: Sí.

Pablo Coto: La primera noticia que tengo de que la firma no es tuya es en junio de 2015, Manuel.

Manuel Agüeros: Sí.

Pablo Coto: En junio de 2015, después de decirte yo que me gustaría que hicieras la tesis leyendo los tres primeros capítulos, y si podríamos retrasar un poquitín la tesis. Y entonces, aquí mismo, dijiste: "No se toca ni un punto y coma del primer capítulo, segundo y tercero". ¿Te acuerdas? ¿O no te acuerdas?

Manuel Agüeros: Sí, sí, pero tú tiempo atrás dijiste que ya estaban cerrados y que no se tocaban.

Pablo Coto: Sí, sí. Escúchame. Pero yo como director puedo cambiar de opinión...

Manuel Agüeros: Y yo también puedo cambiar de opinión.

Pablo Coto: Bueno, claro, vamos a ver, pero dependes... ¿La lectura de la tesis de qué depende? ¿Del director o de la persona que es el doctor?

Manuel Agüeros: Depende fundamentalmente del director...

Pablo Coto: Depende fundamentalmente del director. En todo caso, cuando yo te dije que podía retrasar un poco la tesis fue cuando me trajiste esto. Yo te dije en aquel momento... ¿Qué te dije, Manuel? Dímelo tú. ¿Qué te dije? ¿Qué te dije en aquel momento? ¿No te dije en aquel momento que me parecía que era un chantaje?

Manuel Agüeros: Ah, bueno, sí, sí, sí, me lo dijiste.

Pablo Coto: Te dije: "Oye, Manuel, que esto parece un chantaje".

Manuel Agüeros: Sí.

Pablo Coto: ¡Que tenemos la tesis ahí!

Todas estas peticiones se enmarcan bajo la acusación de que se había contratado de manera irregular, a través de esas supuestas firmas falsas en un tribunal presidido por Coto e integrado por Casares y Agüeros, al economista Javier López, miembro a su vez del PSOE de Santander, una decisión que se tomó hace más de seis años, tres antes de las grabaciones. Se trata de la adjudicación de tres becas distintas para diferentes proyectos de investigación que se desarrollaron a lo largo de 2012, con una duración total de tres meses y una dotación económica mensual en torno a los 1.000 euros.

La Universidad de Cantabria abrió tras las primeras publicaciones, el pasado 11 de diciembre, un "expediente de información reservada" para esclarecer los hechos y las posibles responsabilidades derivadas de los mismos, investigación que "continúa abierta", según ha afirmado el propio rector, a pesar de que las acusaciones forman parte de una "campaña de chantaje y amenazas", según el mismo Pazos definió estas maniobras dirigidas a dañar la imagen del candidato a la Alcaldía por el PSOE y de diferentes miembros del claustro docente.

Precisamente, en otro momento de la conversación, Coto recrimina a Agüeros que acudiera junto a otra persona al despacho de Casares para "chantajearlo" también a él con estas supuestas firmas falsificadas, como advirtió a su superior el propio político socialista. Además de amenazar con acudir a la prensa si no satisfacían sus peticiones, pretendía que su silencio sirviese para conseguir clases en el máster y la mediación de Casares con el rector para que recibiera al padre de ese tercer asistente que acompañaba a Agüeros a la reunión.

En ese mismo fragmento de la conversación, Coto, como investigador principal y responsable de la selección y contratación posterior, reitera que tanto su firma como la de Casares son originales y que ninguno de los dos ha firmado por Agüeros:

Pablo Coto: A mí me dice [Pedro Casares] que el hijo del profesor Villacorta y tú os habéis metido en el despacho de él y habéis estado prácticamente durante una hora y pico, y que prácticamente lo que tú le has manifestado es que ibas a llevar esto a la prensa si no, vamos a ver, si no se ponía a Villacorta en circulación la posibilidad de tener la cátedra. Él por lo visto estaba acreditado como catedrático de Universidad, pero la negociación se quedó sin cerrar, o algo así. Y entonces, lo que se le pedía era que a través de él, Villacorta tuviera acceso al rector, para que Villacorta le explicara su situación y que Villacorta pudiera entrar en el concurso de promoción. Eso por una parte. ¿Hasta ahí es verdad? 

Manuel Agüeros: Si, sí.

Pablo Coto: ¿Hasta ahí es verdad?

Manuel Agüeros: Sí, lo que no es cierto es que nos metiéramos en su despacho. Quedamos con él.

Pablo Coto: ¡Ah, bueno! Vale, vale, disculpa entonces, pero hasta ahí... hasta ahí es cierto. Le habéis dicho que esto lo podríais sacar en la prensa...

Manuel Agüeros: Aquí no hablamos nada de prensa...

Pablo Coto: O en los periódicos, dijisteis. 

Manuel Agüeros: Dijimos que si no, se tomarían las medidas que se consideraran oportunas a raíz del despropósito que supone. Mira, Pablo, esta firma es de Pedro Casares. Donde pone abajo Pedro Casares, esta sí es la de él.

Pablo Coto: Y dado que esta es la mía...

Manuel Agüeros: ¿Esa es la tuya?

Pablo Coto: Sí, sí, esta es la mía.

Manuel Agüeros: ¿Y cómo es que os reunís vosotros y yo no?

Pablo Coto: Yo no me tengo por qué reunir. A mí simplemente me pasan papeles y pregunto: "Oye, ¿se ha hecho lo que yo quería, que saliera este? Pues pasádmelo a la firma". Entonces, a mí me lo pasan y yo firmo.

La conversación entre Agüeros y Coto se produjo en diciembre de 2015, poco después de un encuentro de Agüeros con Casares en presencia de una tercera persona. Tras alertar Casares al decano de las intenciones de este, con presuntas amenazas incluidas, el jefe de ambos interviene y trata de reconducir o aclarar la situación, que estaba latente al menos desde la primavera de 2015, a las puertas de las elecciones autonómicas y municipales, cuando comienza la supuesta extorsión, según se refleja en el diálogo. Este encuentro de Coto y Agüeros llega tras meses sin comunicación entre ambos:

Pablo Coto: Vamos a ver, tú piensa a qué suena esto...

Manuel Agüeros: Sí.

Pablo Coto: Tú le llevas esto...

Manuel Agüeros: Sí.

Pablo Coto: Y le dices... Bueno, vamos a ver... Le decís que os vais a olvidar de este tema si se consigue, primero, la entrevista con el rector para que se pueda negociar, dado que está acreditado como catedrático el padre, y que parece que las cosas en los juicios le van bien... Que se pueda negociar el tema de la cátedra correspondiente.

Manuel Agüeros: Sí, algo así. Algo así hablamos...

Pablo Coto Y dos: que se te dé, bueno, una mayor integración en el grupo nuestro porque piensas que no estás integrado... A mí lo que me ha dicho, ¿eh? Si me equivoco, corrígeme...

Manuel Agüeros: Sí, sí, tú sigue, tú sigue comentando.

Pablo Coto: Me dice que quieres dar unas 20 clases, más o menos, y que se quite a Ramón, me parece, y que se te ponga a ti, que se te dé a ti también un cargo en el máster, y se te den también unas clases en el máster.

Manuel Agüeros: Sí.

Pablo Coto: ¡O algo así!

Manuel Agüeros: Bueno, allí se hicieron varias sugerencias relacionadas con el Máster de Transportes. Una fue formar parte de la dirección. Otra era...

Pablo Coto: Tú querías formar parte de la dirección del Máster.

Manuel Agüeros: Yo... Fue una conversación a tres. Sí, que se me proponía a mí, esa fue una idea mía, formar parte de la dirección del máster y del profesorado del Máster de Transportes. Eso era una cosa simbólica como reconocimiento a mi no participación en este periodo anterior... 

Pablo Coto: ¿Pero no hablaste de un número de horas? ¿De unas 20 horas? 

Manuel Agüeros: Bueno, se habló de unas 20 horas o de...

Pablo Coto: ¿Lo sugeriste tú, no?

Manuel Agüeros: No sé si de 20 o de 15. Se le dijo a Pedro Casares: "Bueno, lo que dé, más o menos, el resto de gente que ha hecho la tesis con el profesor Pablo Coto". Y Pedro dijo que esa cifra es aproximadamente de unas 10 horas.

Pablo Coto: Es así.

Manuel Agüeros: Y se le dijo: "Ah, bueno, pues estupendo".

A lo largo de esa hora y media de conversación, Agüeros insiste en que se siente "marginado" y recalca que su sueldo en la Universidad de Cantabria como profesor asociado es "precario". A su juicio, su situación laboral es "peor" que la del resto de compañeros del departamento, por lo que pide una equiparación:

Manuel Agüeros: Vamos a ver, Pablo, como tú muy bien sabes, el sueldo que yo tengo en la Universidad de Cantabria es precario...

Pablo Coto: Sí, sí, lo sé, lo sé. 

Manuel AgüerosEntonces, si hay una mínima posibilidad de complementar ese sueldo, pues yo te lo agradecería profundamente. No obstante esto, puntualizarte que yo creo que no hace falta ni que yo te lo diga. Simplemente, jolín, tú tienes en cuenta el statu quo de toda la gente que tienes a tu alrededor y que supuestamente ellos son de tu confianza y tú de la suya. Pero cuando yo veo a Soraya dando clase en el máster, pues me parece estupendo, cómo no. Cuando yo veo a Gustavo, ¿por qué me va a parecer mal? O cuando veo a Pablo de Castro o cuando veo a prácticamente a todos... ¿Por qué me va a parecer mal...?  ¿Estamos de acuerdo?

Pablo Coto: Estoy de acuerdo, estoy de acuerdo.

Manuel Agüeros: ¿Pero por qué a mí no? Yo no tengo ningún derecho ahí...

Pablo Coto: A ver, lo que no vas es donde Pedro Casares con este papel...

Manuel Agüeros: Sí.

Pablo Coto: Diciéndole que te vas a olvidar de todo...

Manuel Agüeros: Sí.

Pablo Coto: Si te da el cargo de director académico que tiene Ramón...

Ante la negativa de Casares y Coto de aceptar su petición de impartir clases en el máster e incluirlo en el equipo directivo del mismo, a pesar de las amenazas veladas, y tras las reiteradas quejas de Agüeros, el decano recuerda a su interlocutor "varios encontronazos" y lo acusa de mantener un comportamiento "conflictivo", que ha derivado en diversos enfrentamientos con otros profesores a lo largo del tiempo, motivo que Coto esgrime para no aceptar sus exigencias.

Anónimos amenazantes

En las últimas horas, y ante hechos similares, el rector ha admitido también que "la Universidad de Cantabria sufre desde el pasado mes de diciembre un proceso de amenaza y chantaje", una situación que ha calificado de "máxima gravedad", y ha explicado que estas "coacciones" tenían como objetivo la apertura de una investigación sobre esa supuesta contratación irregular en la que se relacionaba a Casares y Coto.

Además, Pazos ha confirmado que puso "inmediatamente" en manos de la justicia y de las autoridades policiales el anónimo que recibió en su casa y en el que se aseguraba que "se habían realizado diversas grabaciones" que afectaban al rector, para lo que "se habían colocado dispositivos permanentes de grabación" y que "estas grabaciones serían utilizadas como medida de coacción".

En una comparecencia de urgencia, tras otros audios que pretendían implicar a Pazos y a miembros de su equipo de gobierno en la realización de prácticas irregulares en la adjudicación de plazas, el máximo responsable de la UC lamentó la "utilización política de la universidad" y afirmó que "el chantaje está en marcha", en referencia a ese escrito que aconsejaba "investigar la larga lista de delitos que se desprenden de esos hechos" y, de no ser así, amenazaba con que "las filtraciones perdurarán en el tiempo y alcanzarán a personalidades que hasta el momento se creen inviolables".

La Universidad de Cantabria denuncia un "chantaje" a través de un anónimo

El rector de la UC, Ángel Pazos, en la comparecencia en la que reveló el "chantaje" que había sufrido. | EFE

Audios manipulados

Tal y como demostró en exclusiva eldiario.es tras acceder a la conversación íntegra y sin cortes, los audios publicados en las últimas semanas en OK Diario han sido manipulados, editados, recortados y sacados de contexto con el objeto de inducir a la confusión e implicar al líder socialista Pedro Casares en una presunta trama a menos de seis meses de las elecciones municipales.

Por todo ello, el secretario general del PSOE de Santander y candidato a la Alcaldía de la ciudad ha anunciado la presentación de una demanda por la vulneración de su derecho al honor contra el medio de comunicación y contra todos aquellos que han contribuido a su "desprestigio" difundiendo "falsedades" sobre su vida personal, política y profesional a través de unas informaciones "falsas y desajustadas a la realidad".

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