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La Marcha de las Pensiones, réplica al desgobierno

"Pedro Sánchez no ha cumplido los compromisos adquiridos en materia de pensiones. Sin la revalorización en función del IPC, el próximo año volverán a estar congeladas con el funesto 0,25% heredado del Gobierno de Rajoy"

Pensionistas vascos en Bilbao

La inestabilidad política ha desembocado en situación de desgobierno, provocando una crisis institucional que a nivel retributivo afecta de forma directa a 15 millones de personas con sus respectivas familias. A los 9 millones de pensionistas hay que añadir funcionarios estatales, perceptores del seguro de desempleo, SMI y ayudas sociales.  Pedro Sánchez no ha cumplido los compromisos adquiridos en materia de pensiones. Sin la revalorización en función del IPC, el próximo año volverán a estar congeladas con el funesto 0,25% heredado del Gobierno de Rajoy. La convocatoria de nuevas elecciones prolonga la espera, intensificando el desconcierto sus imprevisibles resultados. La repulsa del colectivo de pensionistas al irresponsable  comportamiento de la clase política se expresa en la Marcha de las Pensiones, que partiendo de Rota y de Bilbao llegará a Madrid el 15 de octubre.

A grandes males, grandes remedios

La inquietud por el porvenir de las pensiones no frena la combatividad, al contrario, intensifica y diversifica las movilizaciones en un otoño crucial para el devenir político. La vuelta a las urnas puede suponer un avance o un retroceso en materia de bienestar social. El movimiento de pensionistas volverá a ejercer de agente de cambio y grupo de presión, incidiendo a través de sus acciones en los programas de los partidos y en los planes de cualquier gobierno.

Además de las convocatorias del 1º de octubre, día de las personas mayores, en todos los territorios se programan acciones. Destaca la concentración de plataformas de pensionistas promovida por la COESPE  el 16 de octubre y la jornada de lucha prevista en Euskadi y Navarra para mediados de noviembre. A esas convocatorias hay que añadir multitud de iniciativas de ámbito comarcal o local. La acción más novedosa y original, la más exigente y que mayor expectación está creando, es la Marcha de las Pensiones a Madrid, respondiendo a la consigna: "De norte a sur, de este a oeste,  las pensiones públicas se defienden, cueste lo que cueste".

Características de la marcha

La Marcha de las Pensiones surge de forma espontánea, la planifican sus integrantes. Ninguna asociación la promueve, aunque a nivel estatal cuenta con el respaldo de COESPE. Tiene buena acogida por parte de sindicatos y asociaciones diversas que participan en tareas organizativas y logísticas. También colaboran corporaciones municipales y servicios de seguridad de tráfico.   

La columna del sur está integrada por 14 miembros de la Plataforma Roteña y dos vehículos de apoyo. iniciaron la caminata en Rota el sábado 21 de setiembre con 625 km de carretera por delante distribuidos en 25 etapas. Además de reivindicar medidas específicas para garantizar pensiones dignas, entre sus objetivos destaca “crear conciencia social”. La del norte sale dos días después para cubrir 450 km en 20 jornadas. Forman la comitiva 24 hombres, 6 mujeres y tres furgonetas. Lema de la pancarta que encabeza la columna: “Jubilad@s y Pensionist@s en lucha por unas pensiones dignas”. Consigna de los chalecos amarillos: “Marcha por Pensiones Públicas Dignas. Pentsionistak Aurrera”. Información en Facebook:  Madrilera Martxa.

En Bilbao arranca de la Plaza de Arriaga a las 10,25 del lunes 23, tras un emotivo acto con cientos de personas. En el grupo hay representación de Cantabria, Asturias, Barcelona y Zaragoza.  Antes de salir se leyó una breve nota de agradecimiento por los mensajes de apoyo recibidos desde las poblaciones que atraviesa la marcha. Ese texto anuncia: "Día tras día, paso a paso, pueblo a pueblo, iremos avanzando con determinación, deseando que entretanto la clase política asuma la responsabilidad que le corresponde en la gestión de los problemas del país, sin hacer cálculos electoralistas para mantener sus privilegios."

La columna de Bilbao sigue la estela de la “Marcha del Hierro” de 1992. Entonces se intentaba impedir la destrucción de miles de puestos de trabajo en la industria siderúrgica, ahora se reclaman pensiones dignas garantizadas. En ambos casos la responsabilidad recae sobre un gobierno del mismo signo político, aunque quien decide y manda sea el poder del dinero, representado por las grandes empresas y la banca.

Está previsto que ambas columnas, la de Andalucía y la del País Vasco, confluyan en la Puerta del Sol de Madrid el 15 de octubre. Ese acto de lucha coordinada y de hermanamiento prueba que el movimiento de pensionistas, además de compartir la misma plataforma reivindicativa, no tiene fronteras territoriales ni ideológicas. Al día siguiente COESPE llama a 270 plataformas locales para rodear el Congreso de los Diputados en defensa de las pensiones públicas.

Conflictos de intereses

El entusiasmo que la columna del norte despierta por donde pasa no es unánime. Lo prueba un comunicado del Movimiento de Pensionistas de Bizkaia advirtiendo que no ha organizado la marcha, así como el recelo a que se informe en las concentraciones. Esa falta de sintonía tiene dos motivos: evitar compartir el protagonismo mediático y mantener como referencia del movimiento de pensionistas las iniciativas que se circunscriben al País Vasco y Navarra. En esa posición coinciden quienes buscan notoriedad personal o priorizan la alternativa soberanista.

El afán de protagonismo no merece consideración alguna. El soberanismo, siendo legítimo como ideología política, provoca tensiones y situaciones de ruptura cuando intenta trasladar sus consignas a los movimiento sociales.  Sucedió en Euskadi antaño con el ecologismo. En el caso del movimiento de pensionistas, las asociaciones soberanistas propician viajes a Madrid para mantener entrevistas a nivel gubernamental, mientras descartan secundar campañas de ámbito estatal o promover movilizaciones cuya finalidad sea manifestarse ante la institución política que tiene las competencias en materia de pensiones: el Congreso de los Diputados.

La Marcha de las Pensiones se programa respetando otras acciones. Sale de Bilbao como la Marcha del Hierro, pero no arranca del Ayuntamiento ni coincide la hora con la concentración de los lunes. Declarar que el MPB no organiza la marcha conlleva una deliberada voluntad de distanciamiento. Los hechos prueban el desacierto: en Bilbao, Margen Izquierda y Zona Minera se informó sobre la marcha. En la despedida hay pancartas de Barakaldo, Santurtzi y Ortuella. Lo más insólito es que cuando en Bizkaia se marcan distancias, la Plataforma de Asociaciones y Pensionistas de Gipuzkoa apoya la iniciativa. Son situaciones que confirman la pluralidad y autonomía del movimiento de pensionistas.

Carretera y manta

Mientras la clase política se empeña en  volver a las urnas, contra la voluntad mayoritaria de la ciudadanía, la Marcha de las Pensiones avanza con paso firme por la llanura manchega y los páramos castellanos. No es un viaje a ninguna parte ni una huida hacia adelante. El objetivo es  reclamar un gobierno de progreso dispuesto a garantizar, ahora y siempre, pensiones justas y equitativas, que eviten la exclusión social, provocada sobre todo por la brecha de género que atenta contra la dignidad de las mujeres que dependen de una pensión de viudedad. El triunfo de la solidaridad, el apoyo mutuo, están asegurados. En las primeras jornadas de marcha ya se han producido escenas que evidencian la sensibilización con la problemática de las pensiones. 

*Luis Alejos es sociólogo y participa en la Marcha de las Pensiones

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