eldiario.es

9

Política, elecciones y los mal llamados MENA

Este viernes volvemos a empezar una campaña electoral. Esperemos que no convirtamos a estos niños y niñas en arma arrojadiza para ganar un puñado de votos sin pensar en sus dolores

La llegada de menores extranjeros no acompañados es uno de los asuntos que más atención suscita en el estudio del Justicia de Aragón

Robert Bonet

El Gobierno Vasco ha vuelto a presentar  por tercera vez su propuesta SHARE,  coincidiendo curiosa y casualmente con la presentación de la candidatura europea del PNV. Esta propuesta con nombre en inglés, SHARE, a nuestro entender, nace fracasada ya que propone con respecto a la migración lo mismo que no ha funcionado anteriormente en la Unión Europea.  Una Unión que nació para defender los derechos humanos,  pero que se ha olvidado tanto de los derechos como de los seres humanos.  Por ello, la propuesta del Gobierno Vasco tiene muy poca o ninguna capacidad de acción, como estamos seguras que saben tanto gobierno como PNV. Entonces ¿por qué? ¿Para qué tanta presentación a bombo y platillo? Tal vez lo están utilizando para maquillar acciones que requieren un profundo compromiso y una voluntad política que consideramos ausentes entre nuestras autoridades  e instituciones.

El pasado domingo en Durango (Bizkaia)  y en otras 30 ciudades europeas, de la mano de Ongi Etorri Errefuxiatuak y otras más de 250 asociaciones y sindicatos de todo el continente, se llevó a cabo una acción que demuestra  la solidaridad de los pueblos con el derecho a migrar. Así, miles de personas participaron en un abrazo colectivo solidario que nos recuerda lo que en su día dijera Gioconda Belli cuando afirmaba que la solidaridad es la ternura de los pueblos. Un abrazo repleto de contenido y que reclamaba alto y claro el respecto al derecho a migrar, al derecho a la vida, recordando su vulneración sistemática a las puertas de nuestras casas, y visibilizando nuestro hartazgo.

También expresamos con ese abrazo que a los niños y niñas en movimiento hay que protegerles la infancia porque, sobre todas las cosas, son niños y niñas, son adolescentes y no delincuentes, como  nos quieren hacer ver quienes criminalizan y defienden la construcción de más muros y vallas en Zierbena o Melilla.

Sin embargo, este mismo lunes, escuchábamos como la radio pública vasca entrevistaba a un criminólogo de reconocido prestigio para abordar la temática de los menores no acompañados, que llaman MENA. ¿Qué se esconde detrás de esta entrevista? ¿Qué mensaje se está lanzando a la sociedad? ¿De qué sirve hacer programas antirrumores cuando luego se equipara en los medios públicos de comunicación adolescentes que han migrado solos con delincuentes?

Y sin embargo,  desde hace años el Gobierno mantiene adolescentes hacinados en centros de menores, con profesionales contratados en condiciones de precariedad. Centros que se convierten en ollas a presión y sobre las que la propuesta estrella del Gobierno Vasco SHARE no dice nada. Nos preguntamos ¿Qué diferencia hay entre una mala atención para que se vayan y un PP que propone echarlos directamente?

Desde hace años el Gobierno mantiene adolescentes hacinados en centros de menores, con profesionales contratados en condiciones de precariedad

Tal vez estemos normalizando situaciones graves. Tal vez no nos demos cuenta de que cuando se utiliza ese feo término de MENA, se deshumaniza. Es fácil tras esa palabra olvidar que hablamos de chicos adolescentes. Adolescentes revueltos y rebeldes como cualquiera de nuestras hijas o hijos a esas edades. Adolescentes que, además de la difícil edad que pasan, han de hacerlo solos. Adolescentes que son tratadas y abusadas, violadas a cambio de un pasaje seguro y una vida esclava. Adolescentes que han cruzado medio mundo solos, que se han enfrentado al pavor de meterse en el eje de un camión o el motor de un autobús, agazapados y tensionados para no caerse y poder seguir su camino. Adolescentes que se han encaramado a vallas llenas de cuchillas que les rajan la piel y las ilusiones de un futuro mejor. Adolescentes a los que sus familias dejan ir porque son la única esperanza. Esas familias de origen que no son inmunes, sino que quedan rotas de la espera y la incógnita de si alguna vez volverán a abrazar a sus hijos o hijas.

Adolescentes que nos hemos comprometido a acoger y a proteger en las Naciones Unidas, en Europa, en el Estado español y desde luego en Euskadi. Porque entendemos que la protección a la infancia es un deber y un mandato que se ubica justo en la base de la democracia.

Este viernes volvemos a empezar una campaña electoral. Esperemos que no convirtamos a estos niños y niñas en arma arrojadiza para ganar un puñado de votos sin pensar en sus dolores, en su futuro y en el lugar en que nos coloca ciertas actitudes como sociedad. Nosotras queremos una sociedad decente que proteja a sus gentes, no una que abandona a quienes tienen menos y lo pasan peor. Ese es nuestro compromiso firme e incuestionable. Esperemos que todos los partidos políticos estemos a la altura, porque es lo justo y lo decente y porque la ciudadanía concienciada nos lo reclama con sus votos.

*Tinixara Guanchees parlamentarian vasca de Elkarrekin Podemos y Eneritz de Madariagaes candidata a la Diputación de Bizkaia

Muy Bien, has hecho Like

¿Qué tipo de error has visto?
¿La sugerencia que quieres realizar no está entre estas opciones? Puedes realizar otro tipo de consultas en eldiario.es responde.
Error ortográfico o gramatical Dato erróneo

¡Muchas gracias por tu ayuda!
El equipo de redacción de eldiario.es revisará el texto teniendo en cuenta tu reporte.
- Publicidad -

Comentar

Enviar comentario

Comentar

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha