Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

Albert Rivera se queda lejos de su aspiración de encarnar el cambio

El candidato de Ciudadanos a la presidencia del Gobierno, Albert Rivera, comparece en la noche del 20D.

Andrés Gil

Albert Rivera se ha quedado lejos de lo que buscaba. El candidato de Ciudadanos a la presidencia del Gobierno, que retó a un cara a Mariano Rajoy por entender que La Moncloa era cosa de ellos dos, cambió de estrategia en el último día de campaña y lanzó un órdago: “Nos abstendremos si no somos la lista más votada. Pedimos lo mismo a PP y PSOE”. Es decir, que sólo influiría en desalojar a Mariano Rajoy de La Moncloa si ganaba las elecciones. Y los 3,5 millones de personas que le han votado le han dejado en un 13,8% –más del doble de lo logrado en las municipales, un 6,55%– y 40 escaños.

“Vamos a trabajar no sólo por nosotros, sino por el futuro de nuestros hijos. Cuando pase esta etapa política, los españoles podrán decir que vino un nuevo centro político que vino a renovar la forma de hacer política. Estoy orgulloso con 36 años de encabezar esta etapa política. Hoy empieza todo”, ha celebrado Rivera en una comparecencia ante los medios sin admitir preguntas.

Ciudadanos irrumpe en el Congreso de los Diputados como cuarto grupo político. Pero si Rivera no quiere apoyar la investidura de Mariano Rajoy ni Pedro Sánchez y se abstendrá ante la lista más votada, su margen de influencia en la configuración del nuevo Gobierno, que reconocen “muy complicada”, se queda en nada. Y de eso son conscientes en el partido, que se lamentan “de no haber previsto suficientemente la trituradora” que supone la ley electoral.

Y no sólo eso. La dirección de Ciudadanos, que se muestra satisfecha con el resultado, reconoce haber llegado “con poca munición a la recta final de la campaña”, después de haber lanzado la mayoría de sus propuestas a lo largo del año como estrategia para llegar en buena disposición a las elecciones, considera que en los últimos días ha podido haber votantes que, “entre un partido nuevo y un partido viejo, al final se haya decantado por uno viejo” y cree que ha sido “doblemente penalizado” por sus errores, “al recibir ataques de la izquierda y de la derecha, mientras nosotros seguíamos fieles al fair play: hemos ido mucho a remolque en campaña”.

Pero los centenares de simpatizantes que han esperado hasta casi las doce de la noche para ver a Rivera, le han recibido a gritos de “presidente, presidente”; “soy español, español, español” y “España unida jamás será vencida”. Rivera ha sentenciado: “Hoy empieza todo”. El presidente de Ciudadanos ha querido abundar en la capacidad de influencia legislativa que pueden tener sus “40 diputados de mujeres y hombres valientes”. ¿Por qué?

Porque a lo que no renuncia Rivera es a influir con sus prioridades cuando se aborden en la nueva legislatura: reformas institucionales, regeneración democrática y un pacto por la educación, si bien algunas de sus propuestas estrella, como el contrato único, el complemento salarial y la supresión del Senado no son compartidas por el resto de grupos. Sin embargo, sí hay aspectos en los que puede coincidir con PSOE, Podemos, las confluencias participadas por Podemos –en las que están En Comú, IU, Equo, Compromís y Anova, entre otros– y UP-IU. Y todos ellos sí suman más de 200 escaños y superan holgadamente los 176 escaños, umbral de la mayoría absoluta.

“Porque vamos a ser decisivos para formar mayorías para cambiar este país”, ha aseverado Rivera: “Vamos a empezar a convertir en posible lo que es imposible, a partir de mañana vamos a poder cambiar la injusta ley electoral. Lo vuelvo a repetir, vamos a proponer una nueva ley electoral para que los votos valgan igual: esta noche hemos visto que los votos de Ciudadanos valen la mitad que los de PP, PSOE y nacionalistas, queremos que los votos valgan igual y ahora 40 diputados van a iniciar una nueva ponencia para una nueva ley electoral. Vamos a reformar la educación, la economía; va a llegar el momento para la justicia social y, por fin, una justicia despolitizada”.

Entra el núcleo duro

Ciudadanos ha sufrido para colar, en el tramo final del recuento, a su secretario de Organización, número 7 por Madrid, Fran Hervías; y a su vicesecretario general, José Manuel Villegas, número 4 por Barcelona. Y, si bien en Madrid han logrado el tercer lugar, dejando al PSOE cuarto, en Catalunya, su feudo, han terminado quintos y se han quedado muy lejos de sus aspiraciones; disputar el primer puesto. Hasta tal punto el resultado catalán es modesto que el 13% –por debajo de la media estatal; 5 escaños–, es cinco puntos menos que el resultado logrado por Inés Arrimadas en las elecciones catalanas, hace dos meses y medio, 17,93%.

Sin embargo, Rivera ha querido recordar que hace un año, el 14 de diciembre de 2014, Ciudadanos anunciaba que daría el salto a las generales: “Es un orgullo que hace 10 años surgiera una plataforma política en Catalunya y estemos celebrando que 3,5 millones de españoles nos hayan votado. Hemos hecho historia: en las europeas logramos 500.000 votos; en las municipales conseguimos 1,5 millones de votos, y ahora tenemos 40 diputados en el Congreso. Hoy hemos dicho a España que la tercera vía, el centro político, existe y se llama Ciudadanos. Mientras la vieja derecha ha perdido uno de cada tres votantes y la vieja izquierda ha perdido uno de cada cuatro votantes, el nuevo centro político se convierte en el eje fundamental del cambio político”.

El resto de diputados ilustres de Ciudadanos ha conseguido entrar: Toni Roldán, número dos por Barcelona; y Francisco de la Torre y Marta Rivera, números dos y tres por Madrid. Pero también ha entrado su candidato por Cantabria, Carlos Pracht, quien a la pregunta de si hay un problema de violencia con las mujeres, respondió: “Hay cárceles de mujeres y violencia de mujeres, como las yihadistas”.

El caso de Pracht fue uno de los episodios incómodos que han jalonado la campaña de Rivera, si bien el más delicado, y que más ha acusado Ciudadanos, ha sido el desatado por su idea de acabar con las penas específicas por violencia machista, avivado en el debate a nueve de TVE 1 por la número 3 de Ciudadanos, Marta Rivera –quien acudió al debate porque Juan Carlos Girauta tenía a la misma hora el debate de candidatos catalanes–:“Es igual que un hijo vea a su padre matar a su madre que a su madre matar a su padre. ¿Cree que a los miserables de hoy les importaba pasar más tiempo en la cárcel que una mujer? Es educación, juzgados, casas de acogidas, pulseras activas... De eso hay que preocuparse. El 40% de las mujeres dicen que la ley no les ha ayudado”.

No en vano, fuentes de la dirección de Ciudadanos reconocen que esperaban más de los debates, tanto del de Marta Rivera como de los de Albert Rivera.

Quien no ha logrado entrar ha sido el candidato por Huesca, que está siendo investigando por el partido. Jesús Tejada trabajó para empresas con intereses inmobiliarios en Huesca siendo arquitecto municipal en la ciudad aragonesa.

Rivera, en todo caso, se ha despedido con un mensaje de optimismo y agradecimiento: “Estoy orgulloso de representar a gente que le importa gobernar, pero no a cualquier precio. Puedo ir a dormir tranquilo de no haber pactado a cualquier precio, tenemos que ser los depositarios de la gente de buena fe que quiere que España sea un país decente. Nosotros podremos dialogar con los demás, con los que defiendan la legalidad, la igualdad y la libertad; estamos orgullosos de hablar con todos. No sólo voy a representar a Ciudadanos, sino a quien confía en que tenemos mucho más por hacer que por deshacer. Lo vamos a hacer por nuestros abuelos, nuestros antepasados, sobre todo un lugar donde se pueda vivir en paz. Quiero agradecer a toda esa gente que ha salido de casa a votarnos, porque no se van a arrepentir”.

Etiquetas
stats