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La exposición mediática como arma política de doble filo: el caso de Beatriz Talegón

Beatriz Talegón. / Foto: Chema Moya (EFE)

Héctor Juanatey Ferreiro

Madrid —

“Me sorprende mucho cómo pretendemos promover la revolución desde un hotel de cinco estrellas en Cascais llegando en coches de lujo”. Son 21 las palabras que tuvieron mayor repercusión mediática del discurso que pronunció la secretaria general de la Unión Internacional de Juventudes Socialistas, Beatriz Talegón, de 29 años, a principios de febrero en la Reunión del Consejo de la IS en Cascais (Portugal), y que la situaron rápidamente como una de las nuevas voces críticas dentro del PSOE.

Apenas diez días separaron ese discurso de la manifestación contra los desahucios del 16 de febrero, que Talegón, acompañada del exministro de Justicia y eurodiputado socialista Juan Fernando López Aguilar, tuvo que abandonar tras ser increpada por algunos manifestantes.

¿Qué pasó entre un momento y el otro para que cambiara tanto la imagen de la socialista? Tras su discurso, Talegón apareció en gran parte de los periódicos, impresos o digitales, radios y televisiones del país. Muchas personas criticaron entonces que buscaba lanzar su carrera política y denunciaron que sus reproches al partido se quedaron en el discurso.

El asesor de comunicación y consultor político en España y Latinoamérica Antoni Gutiérrez-Rubí no es, no obstante, “tan contundente a la hora de decir que se ha quemado o que su imagen ha caído en picado”. Lo que ha sucedido en el caso de Talegón, afirma, es que “cuando hay una demanda de voces nuevas, esa demanda es muy absorbente. En el PSOE existe un gran vacío, y si ese vacío se llena solo un poco, la absorción que se produce es brutal”.

Gutiérrez-Rubí plantea una analogía para comprenderlo mejor: una habitación a oscuras. “Si enciendes una cerilla habrá algo de luz, pero esa luz no será suficiente para iluminar toda la habitación. Hacen falta más cerillas. Si no, la oscuridad volverá cuando se apague la primera cerilla”. Esa primera cerilla sería, en su opinión, Beatriz Talegón: “Es como una llamarada, una chispa, y eso es lo que le ha perjudicado, lo efímero del asunto”.

Para este asesor de comunicación, no hay que perder la perspectiva de su mensaje, que ve lleno de coraje y valentía: “La denuncia que ha hecho de los privilegios, etcétera, tiene fondo”. Sin embargo, ese mensaje “puede parecer vacío si no se acompaña de más denuncias”. Talegón, apunta, ha señalado con el dedo, pero eso no es suficiente. “Además de señalar, hay que marcar un camino para que exista una concurrencia política, una competencia”. En su opinión, si sabe gestionar la situación y convertir las reacciones en relaciones, “podrá ser una importante actriz política, aunque eso lleva su tiempo”.

Al igual que Gutiérrez-Rubí, la política de EQUO Inés Sabanés opina que no se debe olvidar el mensaje del discurso: “Lo que debe hacer ahora es demostrar que esa voz puede permanecer. No debemos bloquear de primeras a alguien solo por un conflicto mediático”. Sabanés entiende, no obstante, parte de la reacción crítica por el clima de desconfianza existente ante cualquier asunto político.

Beatriz Talegón, en conversación telefónica con eldiario.es, reconoce que saltó a los medios “por casualidad” y no se esperaba el foco mediático que se generó a continuación. Confirma que gestionar esta situación no fue sencilla: “Paso la mayor parte del tiempo fuera de España y no estoy tan al loro de cómo están los medios de comunicación españoles y realmente no me esperaba lo que sucedió. Yo fui para transmitir el mensaje de mi discurso pero todo se centró en mi persona. Tú no te esperas que si te llaman para que hables de lo que has dicho luego solo recibas hachazos”.

La socióloga, expresidenta del CIS y directora del Laboratorio Fundación Alternativas, Belén Barreiro, es más crítica con la aparición de Talegón en los medios: “Aparecer de una manera tan compulsiva en los medios no es bueno, hay que medir”. ¿Por qué? “Los medios permiten multiplicar tu mensaje pero también sirven para lanzar tu carrera y uno tiene que tener claro ese límite. Si se traspasa y se utilizan como medio para proyectar tu imagen personal, al final se produce la caída”.

Para Sabanés, de todos modos, todo “se ha sobredimensionado bastante”. “El sometimiento a un foco permanente no es fácil de gestionar, más aun cuando hay muchos factores internos, desde dentro del partido, y externos que no quieren nuevos líderes”, advierte. Sabanés asegura que aunque Talegón debería haber asumido la reacción que se iba a producir después de su discurso, no es sencillo hacer frente a los medios de comunicación, que “pueden forzar y presionar mucho”.

Sabanés no comprende que se haya generado una crítica “tan voraz” cuando en un principio su discurso fue recibido de forma positiva: “Creo que la crítica tan fuerte se debe ante la posibilidad de que pueda convertirse realmente en una figura política relevante. Lo curioso es que hay posiciones absolutamente encontradas, parece que tienes que estar radicalmente a favor de ella o radicalmente en contra. Se ha levantado una especie de barricada y se le ha condenado sin sentido”.

Según la política de EQUO, habría que darle la oportunidad “de demostrar que puede hacer lo que defendió” en Cascais.

Talegón niega que buscara proyectar su imagen: “No fui a los medios con ninguna estrategia. Soy real. No hay trampa ni cartón. Lo que hay es lo que se ve. Si yo dije que sí a todos los medios que me llamaron fue porque pensé que por una vez que se fijaban en las Juventudes había que aprovecharlo”.

Esta opinión la comparte el diputado de IU Alberto Garzón, dos años menor que Talegón y que también conoce los efectos de un foto mediático repentino: “Hay que ir a aquellos medios que te llaman porque desde ellos puedes llegar a todo el mundo. Desde los despachos no llegamos a nada”. Garzón cree, no obstante, que hay que gestionar bien el interés de los medios. “Cualquier mensaje fresco que salga ahora mismo de los partidos políticos intentará capturarse. Las personas críticas con sus partidos y con ideas frescas son muy atractivas para que los medios las conviertan en carne de cañón. Muchos intentarán captar tu mensaje y en eso influye los formatos que se están multiplicando: titulares, poco tiempo para el debate... Se busca conseguir audiencia y por eso muchas veces las preguntas que te hacen buscan el enfrentamiento. Es muy fácil verte convertido en diana fácil de críticas mordaces. Y es posible que por pertenecer al PSOE o a IU ese efecto sea todavía mayor, ya que son partidos que siempre han sido muy criticados”.

Para el politólogo y presentador de La Tuerka y Fort Apache, Pablo Iglesias, el mayor fallo de Talegón y lo que la ha convertido en diana de muchas críticas fue el hecho de acudir a la manifestación acompañada de uno de los ministros que participó en un Gobierno que “rescató a las entidades financieras”. Pese a ello, Iglesias ve en Talegón una “victoria” para la izquierda, ya que “revela que uno de los partidos del régimen está perdiendo apoyos y se empiezan a ver personas militantes que están incómodas con las puertas giratorias que atraviesan sus dirigentes o con su vida ostentosa”. “Su comentario en Cascais es la mejor muestra de que se está produciendo una crisis del régimen”.

Iglesias recuerda, por ejemplo, la imagen del camarero que se interpuso entre antidisturbios y manifestantes tras una protesta en Madrid: “Ese hombre luego reconoció que había votado al PP”; o la defensa que desde la izquierda abertzale se hizo del presidente del PSOE vasco, Jesús Eguiguren, cuando este se mostró a favor del diálogo con ETA. “A veces somos poco hábiles gestionando las victorias, y que haya rebeliones internas en el PSOE es una victoria para nosotros”, apunta Iglesias, que añade que “si se generan mayorías, hay que aprovecharlas”. Pese a ello, recuerda que nadie está llamando a la “unión de la izquierda” y que sus declaraciones no niegan el hecho de que Talegón “tenga contradicciones al pertenecer al PSOE”.

¿Tiene que ver la crítica con la juventud? Gutiérrez-Rubí va más allá y señala que detrás de muchas de las detracciones a Talegón dejan entrever cierto machismo, “incluso misoginia”. “A veces se escuchan cosas como: '¿De dónde sale esta chica joven?', que son en realidad cuestiones machistas”. Sabanés comparte hasta cierto punto la opinión del asesor de comunicación, aunque prefiere no centrar el mensaje en ese asunto. No obstante, reconoce que “el tono de algunas críticas olía a machismo o misoginia”. “Ha habido un trato distinto que si se tratara de un hombre”, denuncia.

Pablo Iglesias no piensa que las críticas tengan que ver con el machismo. De hecho, opina que en estos casos, “el machismo operaría a la inversa”. “Hay que tener mucho cuidado con la condescendencia”, advierte.

La secretaria general de la Unión Internacional de Juventudes Socialistas cree que “cuesta mucho romper con los prejuicios”. “Cuando ves a alguien joven, con estudios, sin padrinos políticos y que ha llegado a donde está porque se lo ha currado, sin trepar, hay mucha gente a la que le molesta”.

Talegón comenta además las reprobaciones por pertenecer al PSOE. En la manifestación contra los desahucios, que tuvo que abandonar, muchas personas, cuenta, le echaron en cara el hecho de que “estuviera en el lado contrario”. “Me decían que tenía que estar de su lado, pero es que ya lo estoy, lo que no voy a hacer es abandonar el barco [PSOE] cuando lo que creo es que hay que cambiarlo de rumbo”.

A este respecto, Talegón habla también de la compañía de López Aguilar: “Me molesta que en lugar de que esas personas vieran un logro que un exministro se manifestara, criticaran que fuéramos juntos”. La socialista explica lo acaecido: “No habíamos quedado para ir a la manifestación. Salíamos de la conferencia política en Casa América y yo le dije que si realmente estaba en contra de los desahucios, tenía que demostrarlo en la calle, que ya está bien de hablar de los problemas de la ciudadanía desde los despachos”.

Pese a todo, la secretaria general de la Unión Internacional de las Juventudes Socialistas asegura haber aprendido de lo sucedido estos días y reconoce que próximamente tendrá más cuidado a la hora de responder a la llamada de según qué medios. Asegura que por ahora no está en sus planes el salto a la política nacional, de ahí que señale que las críticas por lanzar su carrera política carezcan de argumentos. Por ahora, dice, seguirá trabajando a nivel internacional con las Juventudes Socialistas. Esta semana, hasta el domingo, estará en Palestina e Israel para el presidium de la Unión Internacional: “Allí visitaremos los asentamientos, prepararemos un programa para la unión entre jóvenes palestinos e israelíes con dos profesores de uno y otro sitio... No dejaremos de trabajar”.

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