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Rajoy no ha tenido tiempo en cuatro años para los portavoces de la oposición

El presidente del Gobierno no ha fomentado el diálogo con los grupos parlamentarios en esta legislatura pero tampoco se ha esforzado por mantener una buena sintonía con los portavoces de la oposición

La mayoría de ellos asegura que no ha cruzado fuera del hemiciclo ni una sola palabra en estos cuatro años con Rajoy del que destacan que siempre llega y se va del Congreso deprisa, "rodeado y protegido por un séquito de aduladores"

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Rajoy con el ministro de Industria en el Congreso.

"Nunca he entrado en su despacho". "Jamás he intercambiado una palabra con él fuera de lo que es el debate político". "¿Diálogo?. En su diccionario no existe esa palabra". "A lo más que hemos llegado ha sido a intercambiar un educado saludo al cruzarnos por el pasillo". "A mí me ignora". Son las quejas que han realizado a eldiario.es la mayoría de los portavoces parlamentarios del Congreso contra el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, tras estos cuatro años de legislatura caracterizada por el uso por parte del PP del rodillo de la mayoría absoluta que logró en las pasadas elecciones.

Cuatro años durante los cuales Rajoy no se ha esforzado en buscar alianzas políticas para sacar adelante leyes de relevancia, pero tampoco en fomentar el trato con los portavoces de los grupos de la oposición hacia los que no ha tenido el más mínimo gesto de cortesía parlamentaria. Al inicio de la legislatura no tuvo ningún interés en recibirles para conocerles, como hizo Zapatero. Y si la idea se le pasó alguna vez por la cabeza, el temor a tener que incluir en la ronda de visitas al portavoz de Amaiur, Mikel Errekondo, le disuadió de llevarla a cabo.

"El señor Rajoy se definió a sí mismo desde el primer día, cuando se negó a recibirnos. Demostró con ello carencia de la más mínima aptitud que todo estadista debe poseer; disposición al diálogo con todos los representantes de la ciudadanía y capacidad para buscar fórmulas de entendimiento con el adversario. A partir de ahí, lo único que nos ha mostrado es la espalda", lamenta el portavoz de Amaiur, que ironiza con que "tampoco esperábamos salir el primer día a tomar un café".

Duran i Lleida, una excepción

En realidad, el presidente en todo este tiempo solo ha cultivado una buena relación con Josep Antoni Duran i Lleida, portavoz de CiU. Una buena sintonía que ha continuado después de la ruptura de la coalición catalana y que incluso también la tuvo en su día con el diputado, y ahora portavoz convergente, Pere Macias, antes de que estallara el conflicto con Cataluña. "Pero desde julio las cosas han cambiado. Rajoy ahora está muy distante, no quiere nada de nosotros", asegura Macias.

"El presidente comenzó la legislatura bastante comunicativo con el grupo. Hablábamos a menudo. No quería quedarse solo en las votaciones y nos buscaba. Pero poco a poco fue pasando de todos los grupos. Ha hecho una utilización prepotente de su mayoría absoluta", opina el catalán, que cuenta que la frialdad de Rajoy con ellos, en realidad, se remonta al 9N del año pasado, día de la consulta. "Le regalé un fuet que me dio para él un payés en una feria con el mensaje de que nos entendiera mejor y no le cayó muy bien", recuerda.

Rajoy tampoco se ha prodigado con el resto de los portavoces. El socialista Antonio Hernando afirma que no ha hablado apenas con el presidente en estos cuatro años pero lo achaca a que las relaciones institucionales las mantiene con Pedro Sánchez, como jefe de la oposición, al que ha recibido en Moncloa en varias ocasiones. Pero a Hernando ni siquiera le felicitó por su nombramiento como portavoz. "Solo recuerdo haber hablado con él cuando fuimos a la firma del pacto antiyihadista", dice Hernando.

Ni con el PNV ni con la Izquierda Plural

Con los nacionalista vascos tampoco ha fomentado el diálogo. "No he tenido ninguna entrevista ni ningún encuentro con Rajoy; ni en la Moncloa ni en la zona de Gobierno. Ni siquiera hablamos durante una cena de Estado en la Moncloa en la que participan decenas de personas", asegura el portavoz del PNV, Aitor Esteban, que insiste en que no conoce el despacho del presidente aunque sí ha entrado en algunas ocasiones en esta legislatura a la llamada "área del Gobierno" del Congreso. "Pero para hablar con ministros o con la vicepresidenta, no con el presidente", puntualiza Esteban.

Por su parte, el portavoz de la Izquierda Plural, José Luis Centella, puntúa con un "cero" su relación con el Jefe del Ejecutivo. "Rajoy se ha situado a otro nivel con nuestro grupo, al que ningunea. Nunca ha habido diálogo ni intención de  acercamiento", subraya Centella. El líder de IU, Cayo Lara, tampoco oculta que sus relaciones con Rajoy han sido y siguen siendo "frías" pese a que le "invitó" a la Moncloa en una ocasión, en noviembre de 2012. Desde entonces, "no ha habido mucho contacto entre nosotros más allá de las intervenciones en la sesiones de control y en los debates parlamentarios", asegura Lara. Y a Alberto Garzón, según señalan, ni se dignó en darle la bienvenida como nuevo portavoz del grupo.

Lara recuerda la ocasión en la que tras una de sus intervenciones parlamentarias se acercó al escaño de Rajoy para entregarle una camiseta reivindicativa de los trabajadores de la empresa Bosal. "Rajoy simplemente se limitó a recogerla y poco más".

Caso aparte ha sido el de Rajoy con Rosa Díez, con la que el presidente del Gobierno se ha mostrado muy ácido en las sesiones de control de los miércoles, cambiándole el apellido sistemáticamente por el de "Díaz", consciente de que le molestaba. La portavoz magenta cuenta que "en alguna de esas pocas ocasiones en las que hemos coincidido en eventos institucionales me ha dicho que se empeña en decirlo bien, pero que luego vuelve a equivocarse. Me explicó un día que tenía (o tiene) una secretaria que se apellidaba Díaz y que por eso se equivoca".

La portavoz parlamentaria de UPyD dice que "apenas" ha tratado al presidente, "salvo el obligado por actos institucionales". No obstante, Díez ha sido recibida por Rajoy una vez en la Moncloa, a petición propia, ante su preocupacion por la deriva soberanista en Cataluña. "No estuvimos en su despacho sino una sala de reuniones", aclara. Y con respecto al nuevo líder del partido, Andrés Herzog, lamenta que Rajoy no le haya llamado todavía tras ser elegido como portavoz nacional en el Congreso Extraordinario.

El Grupo Mixto, ignorado por Rajoy, salvo excepciones

Dentro del Grupo Mixto, casi todos los portavoces coinciden en el nulo trato que les dispensa Rajoy. Un trato que algunos definen como marcado por la "indiferencia". "Me ignora", afirma, Joan Tardá, portavoz de ERC. "Es que nunca me ha dirigido la palabra fuera del Pleno del Congreso", añade el republicano.

La excepción es la de Carlos Salvador, portavoz de UPN, que es el único diputado de este grupo que reconoce que mantiene unas "cordiales" relaciones con el presidente del Gobierno. La razón es que UPN es el partido con el que el PP mantuvo una histórica alianza electoral en Navarra, rota en el 2009. "Con el presidente he hablado lo justo, cuando la situación lo ha requerido", puntualiza Salvador, que junto con el diputado de Foro Asturias, Enrique Álvarez Sostres, ha salvado en múltiples ocasiones al PP de quedarse absolutamente solo en las votaciones de proyectos de ley o en iniciativas debatidas en el Pleno Congreso.

El portavoz de Compromìs, Joan Baldoví, también dice que "nunca, jamás" había cruzado una solo palabra con Rajoy "salvo un hola o el buenos días o las buenas tardes de rigor cuando a veces nos hemos cruzado por los pasillos". Hasta el día que perdió el conocimiento en la tribuna de oradores en el debate del Estado de la Nación y tuvo que ser ingresado en el hospital. Entonces el presidente le llamó por teléfono para interesarse por su salud.

"Me sorprendió, la verdad - asegura el valenciano-. Fue una conversación corta pero estuvo muy amable y me deseó una pronta recuperación". Dos semanas después, cuando se reincorporó a su vida parlamentaria, el líder del PP también se acercó a preguntarle por su estado. "Rajoy no es un señor muy comunicativo, se prodiga poco en palabras. Los periodistas ya estaréis acostumbrados a verle llegar pronto al Congreso e irse siempre muy rápido", comenta Baldoví, para el que ésta ha sido su primera legislatura. 

Dentro de este heterogéneo grupo, la más indignada con el trato que les dispensa Rajoy es Ana Oramas, la portavoz de Coalición Canaria (CC). Oramas está asombrada de la "prepotencia" del presidente "que no se ha dignado en consensuar ni una sola ley -al márgen de la de Transparencia que negociamos con la vicepresidenta- con los grupos de la oposición". La portavoz canaria asegura que en estos cuatro años no ha pisado "nunca" el despacho de los portavoces del PP. "Ni cuando estaba Alfonso Alonso, ni con Rafael Hernando. El desprecio a la oposición es absoluto", concluye la portavoz de CC, que, como el resto de sus compañeros, destaca la imagen de Rajoy "entrando y saliendo a toda prisa del Congreso rodeado por un grupo de diputados aduladores".

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