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    <title><![CDATA[elDiario.es - Clandestinidad]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/Kafka/clandestinidad/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Clandestinidad]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Caprile]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/Kafka/caprile_1_5644574.html]]></link>
      <description><![CDATA[<figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El pasado 7 de marzo Pilar Rubio escrib&iacute;a en su Twitter: &ldquo;Tengo ganas de entrevistar a Lorenzo Caprile.... [sic: cuatro puntos suspensivos] A vosotros qu&eacute; os gustar&iacute;a preguntarle?&rdquo;. L&amp;L se ha dejado tentar por la bella Pilar y ha hablado con Lorenzo Caprile (Madrid, 1967), que es el &uacute;nico modista con que se encuentra en las librer&iacute;as y en las presentaciones de libros. Adem&aacute;s de haber estudiado en el Fashion Institute of Technology de Nueva York y en el Polit&eacute;cnico Internacional de la Moda de Florencia, tambi&eacute;n     es licenciado en Lengua y Literatura por la Universidad de  Florencia.    En 1993 abri&oacute; su taller en Madrid, y es precisamente uno  de sus   orgullos  haber devuelto al taller, a la artesan&iacute;a, la figura  del   creador de  moda. En su taller, Lola, entendid&iacute;sima en colores    &ndash;ciclamen, nazareno,  azul porcelana, <em>champagne </em>o     cava, a gusto del hablante&ndash;, me mira con cara rara cuando le hablo  de    mi fascinaci&oacute;n por esos nombres y en especial por el azul de  Par&iacute;s,    porque nunca lo ha o&iacute;do. Por lo visto, a veces los clientes  vienen con    sus propios nombres: el &ldquo;azul Royal&rdquo;, por ejemplo,  aportado por un  alto   personaje. Lorenzo Caprile se r&iacute;e y menciona el  &ldquo;color humo&rdquo;.  Luego   se&ntilde;ala una tela amarilla y dice que es &ldquo;amarillo  pollo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>L&amp;L: Tengo una duda para empezar. Esta secci&oacute;n se llama </strong><strong>Lengua  y Literatura y, seg&uacute;n lo que trate, pongo Lengua o bien Literatura. La  moda &iquest;qu&eacute; es? &iquest;Lengua (comunicaci&oacute;n, facultad innata) o literatura  (recreaci&oacute;n, oficio, artificio)?</strong><strong>Lorenzo Caprile:</strong>
    </p><p class="article-text">
         Yo creo que las dos cosas. Es el idioma m&aacute;s primitivo y universal. Es lo primero que ves de una persona, incluso antes de que abra la boca. Permite reconocer una profesi&oacute;n, si se es hombre o mujer (aunque ahora se tienda al unisex y estemos en una fase de borreguismo adolescente, rige la ley del p&eacute;ndulo), si uno se gasta o no dinero en el vestir (aunque eso ahora es relativo: alguien puede ir firmado de arriba abajo y ser todo una copia o del top manta&hellip; aunque los que sabemos leer los signos, ja, ja, ja, lo reconocemos), si es progre o no&hellip; Pero tambi&eacute;n por supuesto es literatura, porque es recreaci&oacute;n, es oficio, es fantas&iacute;a&hellip; y es novelar sobre las mismas cosas, reconstruir y trabajar sobre los mismos materiales para conseguir efectos nuevos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>L&amp;L: Tienes un perfil tan discreto que me cuesta encontrar datos biogr&aacute;ficos sobre ti. No solo no vas a Cibeles, sino que ni siquiera tienes entrada en la Wikipedia. Las dos cosas me parecen interesant&iacute;simas.LC:</strong>
    </p><p class="article-text">
         Pues mira, no tengo entrada en la Wikipedia porque creo que la entrada en la Wikipedia te la tiene que hacer alguien, &iquest;no? No te la vas a hacer t&uacute;&hellip;<strong>L&amp;L: Uy... </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>La cantidad de entradas de Wikipedia hechas por los propios interesados o sus amigos del alma creo que es ingente.</strong><strong>LC:</strong>
    </p><p class="article-text">
         Pues ser&aacute; que no me consideran suficientemente importante&hellip; Y &iquest;por qu&eacute; no voy a Cibeles? Pues porque no. Pienso que al desfile se le da una importancia que no tiene. Desfilar tiene sentido si eres una gran firma que necesita el desfile para luego mover el pintalabios, el cintur&oacute;n&hellip; Para un tallerzuco peque&ntilde;ito como el m&iacute;o, ser&iacute;a un <em>egotrip</em>&hellip;<strong>L&amp;L: Un egotrip que otros se permiten.LC: </strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>egotrip</em>
    </p><p class="article-text">
        Normalmente  pagado por los dem&aacute;s. La verdad es que yo no tengo tiempo ni dinero  para eso. Hay que pedir favores pol&iacute;ticos, buscar <em>sponsors</em>, mendigar  dinero para que te financien un capricho&hellip; Cosas que no me  gustan y  adem&aacute;s todo el tiempo que tengo lo dedico a  mis clientas y mis   encargos, que son lo que me da de comer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>L&amp;L: S&eacute; que detestas la palabra &ldquo;modisto&rdquo; y prefieres &ldquo;modista&rdquo;, me parece estupendo. Pero &ldquo;modisto&rdquo; no es una creaci&oacute;n reciente. He encontrado la palabra ya en textos de 1884, en Cuba antes que en Espa&ntilde;a; en 1903 un autor cubano, Emilio Bobadilla, dec&iacute;a en una novela: &ldquo;No sale de casa del modisto, cuyas cuentas me estremecen&rdquo;.LC:</strong>
    </p><p class="article-text">
         El t&eacute;rmino que define nuestra profesi&oacute;n es &ldquo;modista&rdquo;. S&eacute; que &ldquo;modisto&rdquo; es antiguo y que hace tiempo que est&aacute; reconocido por el <em>DRAE</em>, pero  tiene un matiz machista absolutamente deleznable, porque por &ldquo;modisto&rdquo;  (hombre) se entiende al gran creador al estilo de Balenciaga o Poiret, y  cuando se dice &ldquo;modista&rdquo; (mujer), en cambio, se piensa en la modista  que hace arreglos, la que te coge el bajo del pantal&oacute;n. Es la &uacute;nica  palabra que termina en <em>&ndash;ista</em> que tiene ese &ldquo;masculino&rdquo;: las profesiones constituyen una familia  l&eacute;xica de lo m&aacute;s honroso y hoy heroico, en este mundo en crisis y sin  trabajo, y a nadie se le ha ocurrido crear &ldquo;dentisto&rdquo; ni &ldquo;juristo&rdquo;. Me  parece que, en estos tiempos pol&iacute;ticamente correctos de &ldquo;miembros&rdquo; y  &ldquo;miembras&rdquo;, alguien deber&iacute;a denunciarlo.<strong>L&amp;L: Tampoco te gusta nada la palabra &ldquo;dise&ntilde;ador&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>LC:</strong> &ldquo;Dise&ntilde;ador&rdquo; es un anglicismo que se remonta a los cincuenta (el otro d&iacute;a la o&iacute; en un No-do) pero que se asent&oacute; en los ochenta, cuando todos ten&iacute;amos que    ser  las m&aacute;s modernas de Europa. Adem&aacute;s necesita un  complemento:    &ldquo;dise&ntilde;ador&rdquo;  a secas no significa nada. Y &ldquo;dise&ntilde;ar&rdquo; tiene  siempre una    connotaci&oacute;n  industrial, de producci&oacute;n en serie, que no puede  estar  m&aacute;s   lejos de lo  que yo hago. Cuando algunos popes del periodismo espa&ntilde;ol hablan de Balenciaga como &ldquo;dise&ntilde;ador&rdquo;, es que me hierve la sangre.
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        <strong>L&amp;L: Estudiaste Filolog&iacute;a en Florencia, &iquest;verdad? &iquest;De d&oacute;nde vino ese inter&eacute;s? &iquest;Por qu&eacute; en Florencia? &iquest;Eres italiano?</strong><strong>LC:</strong>
    </p><p class="article-text">
         S&iacute;. Mis abuelos llegaron a Espa&ntilde;a a finales de los a&ntilde;os treinta, soy de la tercera generaci&oacute;n. Yo ya estaba trabajando en Italia cuando me  matricul&eacute; en la Universidad para estudiar Filolog&iacute;a, ten&iacute;a el gusanillo  de la literatura. Me saqu&eacute; la carrera poquito a poquito porque me gusta  estudiar, me gustan los libros. Mucha gente cree que estudi&eacute; primero  Filolog&iacute;a y que luego se me apareci&oacute; un &aacute;ngel y tuve la inspiraci&oacute;n de  la moda. Pero no.
    </p><p class="article-text">
        <strong>L&amp;L: &iquest;Eres el &uacute;nico modista que ha estudiado Filolog&iacute;a? &iquest;Qu&eacute; estudian los modistas actuales?LC:</strong>
    </p><p class="article-text">
         Pues creo que soy el &uacute;nico, s&iacute;. Hay muchos modistas que han estudiado Arquitectura, como Paco Rabanne o Gianfranco Ferr&egrave;. Armani era <em>raggionere</em>, o contable, una carrera t&eacute;cnica  italiana. En las colecciones de algunos modistas se ve   una gran  cultura y una curiosidad sin l&iacute;mites: en Galliano, por ejemplo, o en Alexander McQueen, o en Givenchy en la generaci&oacute;n anterior. Coco Chanel tuvo como mentor a un poeta cat&oacute;lico, Pierre Reverdy.
    </p><p class="article-text">
        <strong>L&amp;L: Siempre me han intrigado la posici&oacute;n </strong><strong>y  el origen social de los modistas. Hay quienes nacen ya m&aacute;s o menos en  el oficio, como Miuccia Prada, heredera de una casa de marroquiner&iacute;a, o  como Versace, hijo de una sastra. Pero algunos nacieron en familias  patricias (Charles James, Christian Dior, Givenchy) y otros m&aacute;s bien lo  contrario: Coco Chanel naci&oacute; en un hospicio, </strong><strong>Balenciaga era hijo de un pescador y una costurera... &iquest;Los ricos hacen moda como una forma de perpetuar su estatus? </strong><strong>&iquest;Es  la moda hecha por ellos m&aacute;s conservadora? Y &iquest;no es gracioso, en el   caso contrario, que los ricos necesiten las fantas&iacute;as de los pobres para   poder seguir pareciendo ricos? Desde luego, esto no pasa solo en la   moda, sino tambi&eacute;n en el arte, la literatura&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>LC:</strong> Bueno, en Balenciaga hay mucho mito... Miren Arzalluz acaba  de publicar un libro buen&iacute;simo que aclara muchas cosas. Su padre lleg&oacute; a  ser alcalde de Getaria&hellip; Hay fotos de Balenciaga de peque&ntilde;ito con sus  camisitas enca&ntilde;onadas, vestido como un pincel&hellip; Pero, en fin, en todas  partes hay gente con talento que viene de or&iacute;genes humildes o bien de  dinast&iacute;as del oficio. Y ha habido arist&oacute;cratas en la moda como Irene  Galitzine, Simonetta Visconti o Elsa Schiaparelli, cuya madre descend&iacute;a  de los Medici y cuyo padre era un erudito, director de la Biblioteca de  la Accademia dei Lincei&hellip; &iexcl;y por eso Chanel la odiaba! Pero las conclusiones que sacas  de ricos y pobres&hellip; Ah&iacute; no te s&eacute; decir, lo est&aacute;s  diciendo todo t&uacute;, ja,  ja, ja. Yo no me hago tanta paja mental con mi profesi&oacute;n... Pucci, un marqu&eacute;s florentino que volvi&oacute; elegante el jersey, rompi&oacute; las convenciones    de la moda de la &eacute;poca. Tambi&eacute;n quiero decir que nosotros no somos    artistas. La ropa es para que est&eacute; en la calle, para que la gente se la    ponga, para que las mujeres y los hombres est&eacute;n guapos y liguen y    follen&hellip; que al final es para lo que nos vestimos, para gustar. Esto no    tiene nada que ver con el arte.
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        <strong>L&amp;L: Hace poco te o&iacute; comentar por la radio la &uacute;ltima ceremonia de los &Oacute;scar y me hizo gracia que defendieras el vestido </strong><strong>de Quvenzhan&eacute; Wallis, la ni&ntilde;a de nueve a&ntilde;os nominada como mejor actriz por Bestias del sur salvaje. </strong><em>Bestias del sur salvaje</em><strong>Todo  el mundo criticaba que fuera vestida de princesita Disney, con su   bolsito de peluche, y t&uacute; dec&iacute;as que claro, que c&oacute;mo iba a ir si no. Pero   &iquest;realmente el modelo princesita Disney se supera con la edad? En esa   misma gala la ganadora, Jennifer Lawrence, llevaba un vestido precioso,   pero de Cenicienta en el baile al fin y al cabo. &iquest;Cu&aacute;l es tu  experiencia</strong><strong> con las cenicientas? En tu web ya adviertes: &ldquo;Pero cuidado, una boda es una ceremonia, no una fiesta de disfraces&rdquo;.</strong><strong>LC:</strong>
    </p><p class="article-text">
         Me pareci&oacute; supercruel c&oacute;mo la gente se met&iacute;a con esa ni&ntilde;a. Los fashionistas opinando  si iba &ldquo;correcta&rdquo; o no&hellip; Anda, iros todos por ah&iacute;... &iquest;C&oacute;mo iba a ir?  Pues claro, de princesa Disney, con su bolsito y su mu&ntilde;eco. Y no, creo  que lo de llevar una princesa Disney dentro no se supera, y hay muchos  tipos adem&aacute;s: de Cenicienta, de Bella Durmiente, de Blancanieves&hellip; Tambi&eacute;n  algunos hombres la llevan dentro, ja, ja, ja. Yo era m&aacute;s talib&aacute;n cuando  empec&eacute; pero cada vez soy m&aacute;s partidario, en este mundo gris y  horroroso, de que cada uno sublime sus fantas&iacute;as. &iquest;Quieres ir de  princesa Disney? Pues &iquest;por qu&eacute; no?
    </p><p class="article-text">
        <strong>L&amp;L: Yo creo igualmente en la sobriedad y en el exceso. &iquest;Es una contradicci&oacute;n imposible?LC:</strong>
    </p><p class="article-text">
         Yo lo que no soporto son las medias tintas. O te atreves o no te atreves. El &ldquo;s&iacute; pero no&rdquo; no va a ninguna parte. Esto en literatura tambi&eacute;n lo notas: notas cu&aacute;ndo un autor tiene miedo a meter la quinta, y tiras el libro a la d&eacute;cima p&aacute;gina. El nuestro es un trabajo optimista y uno intenta sacar a la gente los secretos que no se atreve a confesar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>L&amp;L: Has hecho figurines para teatro, sobre todo para la Compa&ntilde;&iacute;a Nacional de Teatro Cl&aacute;sico. Recuerdo un montaje de </strong><em><strong>Las bizarr&iacute;as de Belisa</strong></em><strong> especialmente fastuoso.LC: </strong>
    </p><p class="article-text">
        Estoy especialmente orgulloso de ese montaje. Yo entr&eacute; en el teatro por Eduardo Vasco, que me convirti&oacute; en su figurinista oficial, mientras estuvo en el Cl&aacute;sico. He hecho otras cosas, ballet, &oacute;pera, cine, incluso incursiones en el teatro comercial. Mi &uacute;ltima experiencia ha sido <em>El malentendido</em> de Camus, con Julieta Serrano y Cayetana Guill&eacute;n Cuervo. En el teatro,  puedo adem&aacute;s vestir a chicos y creo que ah&iacute; me salen mejor ellos que las  chicas, porque voy m&aacute;s inseguro, me esfuerzo m&aacute;s y me sale mejor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>L&amp;L: Volviendo a la literatura, s&eacute; que a veces las editoriales te han consultado para que dieras el visto bueno al &ldquo;vestuario&rdquo; de algunas novelas. Cu&eacute;ntanos algo de esa experiencia.LC:</strong>
    </p><p class="article-text">
         Bueno, eso no s&eacute; si se puede decir&hellip; Ha sido solo alguna vez. Me pasaron una novela muy conocida que se desarrolla en mi ambiente profesional, a ver si hab&iacute;a alguna barbaridad, como si a alg&uacute;n azul tinta lo llamaban azul &iacute;ndigo&hellip;  ja, ja, ja. Todo estaba bastante bien, pero le vi una chorradina que  era un fallo de documentaci&oacute;n hist&oacute;rica que no ten&iacute;a nada que ver con la  moda&hellip; Por cierto, no lo digo por esta novela en concreto, que est&aacute; muy  bien, pero en esa moda actual de la novela hist&oacute;rica hay cada disparate&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>L&amp;L: El lenguaje del vestido es una de las pesadillas de los traductores de cl&aacute;sicos. Recuerdo que, mientras traduc&iacute;a La ser&ntilde;ora Bovary, Maite Gallego</strong><em>La ser&ntilde;ora Bovary</em><strong> </strong><strong>me  dijo que andaba loca buscando el equivalente espa&ntilde;ol de una tela basta  pero muy resistente que se utilizaba para hacer sotanas, </strong><em><strong>lasting,</strong></em><strong> seg&uacute;n Flaubert. Finalmente lo encontr&oacute;: en espa&ntilde;ol se llama &ldquo;sempiterna&rdquo;, &iexcl;un nombre de lo m&aacute;s elocuente!</strong><strong>LC:</strong>
    </p><p class="article-text">
         Ni idea de la &ldquo;sempiterna&rdquo;. Con las telas y las prendas ocurre lo que con los &aacute;rboles o los ingredientes de cocina: que una misma cosa se llama de un modo en un sitio y a 300 kil&oacute;metros se llama de otro. Hablando en general, sin embargo, en Espa&ntilde;a la <em>sapienza </em>en cuestiones de moda de los historiadores de arte, periodistas, escritores y traductores es muy pobre. Recuerdo un cat&aacute;logo del Museo del Prado de una gran exposici&oacute;n de hace unos a&ntilde;os llamada &ldquo;Retratos&rdquo;, y en las fichas, en las descripciones de cada cuadro, todo estaba mal escrito: se atrev&iacute;an sin ning&uacute;n pudor a describir la ropa sin utilizar ninguno de  los  t&eacute;rminos  apropiados. Por otro lado, en los art&iacute;culos, mucha  psicolog&iacute;a  del  retrato, mucho el retratista y su mecenas, mucho tal y  cual, pero  nada  dedicado a la indumentaria&hellip; &iexcl;y eran retratos! F&iacute;jate:  Carmen  Bernis, una  de nuestras grandes historiadoras, indic&oacute;, a  prop&oacute;sito de <em>La dama del armi&ntilde;o</em>, que en la &eacute;poca de El    Greco las mujeres no vest&iacute;an as&iacute;, un dato important&iacute;simo para      establecer la autor&iacute;a del cuadro, pr&aacute;cticamente atribuida ahora a      Sofonisba Anguissola. Es de caj&oacute;n: la indumentaria sirve para la      dataci&oacute;n, y por eso tendr&iacute;a que ser una asignatura de las fuertes, no de las mar&iacute;as, en Historia del Arte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>L&amp;L: Otra traductora y amiga, Marta Sal&iacute;s, me ha mandado una lista de los diez personajes mejor vestidos de la literatura que hace un par de a&ntilde;os public&oacute; la revista </strong><a href="http://flavorwire.com/109616/literatures-10-best-dressed-characters" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Flavorwire</a><strong>: </strong><strong>Lily Bart (de La casa de la alegr&iacute;a), </strong><em>La casa de la alegr&iacute;a</em><em> </em><strong>Dorian Gray, Holly Golightly (de Desayuno con diamantes), Orlando,</strong><em>Desayuno con diamantes</em><strong> </strong><strong>Scarlett O&rsquo;Hara, Jay Gatsby, Emma Bovary, Robert Psmith (de las novelas de P. G. Wodehouse), lady Brett Ashley (de </strong><em><strong>Fiesta</strong></em><strong> de Hemingway) y Pocholo el Pinreles (de </strong><em><strong>Nuestra Se&ntilde;ora de las Flores</strong></em><strong> de Genet), ladr&oacute;n, chulo y &ldquo;m&aacute;s falso que el alma de Judas&rdquo;. A otra revista, </strong><a href="http://www.theawl.com/2010/08/the-truly-best-dressed-characters-in-literature" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Awl</a><em><strong>,</strong></em><strong> esta lista le pareci&oacute; demasiado</strong><strong> </strong><strong> obvia y supeditada a las </strong><strong>adaptaciones cinematogr&aacute;ficas, y public&oacute; la suya, que empezaba con personajes de los Cuentos de Canterbury, no se olvidaba</strong><em>Cuentos de Canterbury</em><strong> </strong><strong>de Shakespeare, y segu&iacute;a con el dandy decadente Des Esseintes (A contrapelo, </strong><em>(A contrapelo</em><strong>de</strong><strong> </strong><strong> J.-K. Huysmans), Isabel Archer (Retrato de una dama) y </strong><em>(Retrato de una dama)</em><strong>Daisy Miller de Henry James, Fernanda del Carpio (Cien a&ntilde;os de soledad) o Ursula y Gudrun (Mujeres enamoradas), que, con sus medias de colores, inspiraron a toda una generaci&oacute;n de bohemias. </strong><em>(Cien a&ntilde;os de soledad)</em><em>(Mujeres enamoradas)</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>LC:</strong> Bueno, algunas de estas novelas no las conozco. En general me parece bien, sobre todo Isabel Archer&hellip; Yo no lo he le&iacute;do todo, &iquest;eh?, ojo, pero me falta Proust, me falta la duquesa de Guermantes. Y en los rusos, en <em>Anna Kar&eacute;nina</em> y en <em>Guerra y paz,</em> hay descripciones bonitas. En Espa&ntilde;a, pr&aacute;cticamente todas las hero&iacute;nas de Gald&oacute;s: tengo un mont&oacute;n de notas que tom&eacute; para mi <em>tesi di laurea</em>, que ten&iacute;a  pensada dedicar a Gald&oacute;s y la moda, aunque nunca la termin&eacute;  porque  cambiaron el plan de estudios&hellip; y Gald&oacute;s es de los pocos  novelistas  europeos que habla &ndash;y mucho&ndash; de Worth, el padre de la  profesi&oacute;n, el  inventor del <em>couturier</em>. Y no podemos olvidar a esa gran hero&iacute;na, por Dios, magn&iacute;ficamente bien vestida y peinada, que es Currita Albornoz&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>L&amp;L: &iquest;Uhm?LC:</strong>
    </p><p class="article-text">
         &iquest;No sabes qui&eacute;n es Currita Albornoz? &iexcl;De <em>Peque&ntilde;eces</em> del padre Coloma! Y <em>La regenta</em>, por supuesto, donde hay unas magn&iacute;ficas descripciones de trajes de la t&iacute;pica provinciana con empaque.<strong>L&amp;L: &iquest;Y actualmente? La prosa minimalista reemplaza las descripciones por las marcas.LC:</strong>
    </p><p class="article-text">
         &iquest;Y el lector por qu&eacute; tiene que saber qui&eacute;n es Prada? Mira, el minimalismo es falta de imaginaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Im&aacute;genes cedidas por Lorenzo Caprile, excepto la tercera foto: Quvenzhan&eacute; Wallis en la gala de los &Oacute;scar 2013 <a href="http://ow.ly/k028M" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">http://ow.ly/k028M</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Magrinyà]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/Kafka/caprile_1_5644574.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Apr 2013 09:04:45 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Caprile]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Moda,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ignacio Ramonet: "Ha llegado la hora de reinventar la política y el mundo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/Kafka/ignacio-ramonet-llegado-reinventar-politica_1_5641758.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Ex director de la edición francesa de 'Le Monde diplomatique' y profesor de Teoría de la Comunicación, es uno de los observadores más lúcidos de la realidad política.</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Ignacio Ramonet (Redondela, 1943), es uno de  los pensadores m&aacute;s l&uacute;cidos de los &uacute;ltimos tiempos. Instalado en Par&iacute;s  desde 1972, soci&oacute;logo y semi&oacute;logo, especialista en geopol&iacute;tica, profesor  de Teor&iacute;a de la Comunicaci&oacute;n, sagaz periodista, su forma de mirar e  interpretar la modernidad y, por extensi&oacute;n, la  globalizaci&oacute;n, hace de  sus ideas un punto de inflexi&oacute;n necesario contra  el pensamiento  dominante. <em>Diario Kafka </em>ha hablado con &eacute;l sobre la actualidad pol&iacute;tica, la crisis y los emergentes movimientos sociales, Europa y el porvenir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Diario Kafka: &iquest;Asistimos a un renacimiento de los movimientos de protesta ciudadana?Ignacio Ramonet:</strong>
    </p><p class="article-text">
         Desde que estall&oacute; la actual crisis financiero-econ&oacute;mica, en 2008, estamos asistiendo a una multiplicaci&oacute;n de los movimientos de protesta ciudadana. En primer lugar, en los pa&iacute;ses m&aacute;s afectados (Irlanda, Grecia, Portugal, Espa&ntilde;a), los ciudadanos &ndash;c&iacute;vicamente&ndash; apostaron por apoyar, con sus votos, a la oposici&oacute;n, pensando que esta aportar&iacute;a un cambio de pol&iacute;tica tendente a menos austeridad y menos ajuste. Pero cuando todos estos pa&iacute;ses cambiaron de Gobierno, pasando de la izquierda o centro-izquierda a la derecha o centro-derecha, la estupefacci&oacute;n fue completa, ya que los nuevos Gobiernos conservadores radicalizaron a&uacute;n m&aacute;s las pol&iacute;ticas restrictivas y exigieron m&aacute;s sacrificios, m&aacute;s sangre y m&aacute;s lagrimas a los ciudadanos. Ah&iacute; es cuando empiezan las protestas. Sobre todo porque los ciudadanos tienen ante sus ojos los ejemplos de dos protestas con &eacute;xito: la del pueblo unido en Islandia y la de los contestatarios que tumban las dictaduras en T&uacute;nez y Egipto. Adem&aacute;s, destaca el hecho de que las redes sociales est&aacute;n facilitando formas de la organizaci&oacute;n espont&aacute;nea de las masas sin necesidad de l&iacute;der, de organizaci&oacute;n pol&iacute;tica, ni de programa. Todo est&aacute; listo entonces para que surjan, en mayo de 2011, los indignados espa&ntilde;oles, y que su ejemplo se imite de un modo u otro en toda la Europa del sur.
    </p><p class="article-text">
        <strong>DK: &iquest;Por qu&eacute; los partidos pol&iacute;ticos de la izquierda son mal comprendidos por estos movimientos?IR:</strong>
    </p><p class="article-text">
         Porque lo que los medios califican de &ldquo;partidos pol&iacute;ticos de la izquierda&rdquo; tienen, en  opini&oacute;n de esos movimientos y de las mayor&iacute;as exasperadas, muy poco de  izquierda. No hay que olvidar, adem&aacute;s, que estos partidos est&aacute;n  comprometidos con esta misma pol&iacute;tica conservadora que ellos fueron los  primeros en aplicar, sin anestesia. Recu&eacute;rdese  lo que ocurri&oacute; en Espa&ntilde;a cuando, de pronto, en mayo de 2011,  Rodr&iacute;guez  Zapatero, sin avisar ni explicar, decidi&oacute; aplicar un brutal  plan de  ajuste ultraliberal que era exactamente lo contrario del ADN del   socialismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>DK. &iquest;Cu&aacute;l fue el pecado original de Mayo del 68? &iquest;Son los movimientos de hoy hijos tard&iacute;os del 68? &iquest;Cree que</strong><strong> pueden </strong><strong>realmente construir contrapoder pol&iacute;tico, alternativa real de Gobierno, o son m&aacute;s bien movimientos emocionales?</strong><strong>IR:</strong>
    </p><p class="article-text">
         No se pueden comparar las dos &eacute;pocas. Mayo del 68 era una crisis contra un pa&iacute;s en expansi&oacute;n (nacimiento de la sociedad de consumo, crecimiento alto, pleno empleo), que segu&iacute;a siendo profundamente conservador y hasta arcaico en materia de costumbres. Hoy sabemos que fue menos una crisis pol&iacute;tica que una crisis cultural. El movimiento del 15M, sin embargo, es el reflejo del derrumbe general de todas las instituciones (Corona, justicia, Gobierno,  oposici&oacute;n, Iglesia, autonom&iacute;as...). En ese sentido, es lo m&aacute;s positivo  que ha ocurrido en la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola desde el final del franquismo.  Lo m&aacute;s fresco e innovador. Aunque no se ha traducido en movimiento  pol&iacute;tico con perspectivas de conquistar el poder, revela un sentimiento  profundo de hartura de la sociedad  espa&ntilde;ola golpeada por la crisis y por las brutales medidas  de  austeridad del Gobierno de Mariano Rajoy. Se podr&iacute;a decir que los   movimientos de protesta son una buena noticia ya que demuestran que las   sociedades europeas, y en particular su juventud tan castigada por la   crisis social, est&aacute; expresando su descontento general hacia la situaci&oacute;n   que se est&aacute; viviendo y hacia el tipo de soluci&oacute;n neoliberal que los   Gobiernos y la Uni&oacute;n Europea est&aacute;n aplicando contra la crisis. Es m&aacute;s,   estos movimientos rechazan la adopci&oacute;n de medidas de austeridad   extremadamente serias, de ajuste econ&oacute;mico, en una Europa del sur donde   m&aacute;s del 20% de los j&oacute;venes menores de treinta a&ntilde;os se encuentra en  paro.  Curiosamente, esta juventud se expresa de una manera pac&iacute;fica, no   violenta, inspir&aacute;ndose en varios movimientos generales.
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        <strong>DK: &iquest;Qu&eacute; otros efectos est&aacute; produciendo esta crisis en Europa?IR:</strong>
    </p><p class="article-text">
         La crisis se est&aacute; traduciendo tambi&eacute;n en un aumento del miedo y del resentimiento. La gente vive en estado de ansiedad y de incertidumbre. Vuelven los grandes p&aacute;nicos ante amenazas indeterminadas como pueden ser la p&eacute;rdida del empleo, los choques tecnol&oacute;gicos, las biotecnolog&iacute;as, las cat&aacute;strofes naturales, la inseguridad generalizada. Todo ello es un desaf&iacute;o para las democracias, porque ese &ldquo;terror difuso&rdquo; se transforma a veces en odio y repudio. En varios pa&iacute;ses europeos, ese odio se dirige hoy contra el extranjero, el inmigrante, el diferente, los otros (musulmanes, gitanos, subsaharianos, sin papeles...) y crecen los partidos xen&oacute;fobos, racistas y de extrema derecha.
    </p><p class="article-text">
        <strong>DK: &iquest;Son los movimientos sociales y pol&iacute;ticos actuales, culminando en el 15M, capaces superar a los partidos pol&iacute;ticos tradicionales de la izquierda?</strong><strong>IR:</strong>
    </p><p class="article-text">
         No sabemos hacer pol&iacute;tica sin partidos pol&iacute;ticos. Lo que reclaman los contestatarios, los indignados en casi toda Europa del sur, es cambiar las reglas del juego: desmontar el truco. Nuevas reglas supondr&iacute;an, por ejemplo en Espa&ntilde;a, una nueva Constituci&oacute;n como reclama   un n&uacute;mero cada vez mayor de ciudadanos. Una Constituci&oacute;n que d&eacute; m&aacute;s poder a  los ciudadanos, que garantice m&aacute;s  justicia social y  que   sancione a  los responsables del actual  naufragio. Un naufragio que  no   puede  sorprender a nadie. El esc&aacute;ndalo  de las hipotecas basura era sabido por todos. Igual  que el exceso de liquidez  orientado a la     especulaci&oacute;n,  y la  explosi&oacute;n delirante de los  precios de la vivienda.     Nadie se   inmutaba, porque el crimen  beneficiaba a muchos. Y se sigui&oacute;      afirmando  que la empresa privada y  el mercado lo arreglaban todo.  En   la   historia  larga de la  econom&iacute;a, el Estado ha sido siempre un   actor    central. Solo  desde  hace treinta a&ntilde;os &ndash;o sea, nada en una   historia de    siglos&ndash;, el   mercado ha querido expulsar al Estado del   campo de la    econom&iacute;a. Hay  que  volver al sentido com&uacute;n, a un   keynesianismo    razonable: tanto  Estado como  sea necesario y tanto   mercado como sea    indispensable.  La prueba  evidente del fracaso del   sistema neoliberal    actual son los ajustes y rescates que demuestran que los mercados no son capaces de regularse por s&iacute; mismos.         Se han autodestruido por su propia voracidad. Adem&aacute;s, se confirma     una     ley del cinismo neoliberal: se privatizan los beneficios  pero  se       socializan las p&eacute;rdidas. Se hace ahora pagar a los pobres  las excentricidades irracionales de      los banqueros, y se les amenaza,  en caso de que se   nieguen a   pagar,     &iexcl;con empobrecerlos a&uacute;n m&aacute;s!  &iquest;Se producir&aacute; un  incendio    social? No es     imposible. Las  repercusiones sociales del cataclismo econ&oacute;mico  son  de una brutalidad  in&eacute;dita: 23 millones de parados  en    la     Uni&oacute;n  Europea y m&aacute;s de 80  millones de pobres. Los j&oacute;venes    aparecen    como    las v&iacute;ctimas  principales. Por eso, de Madrid a  Londres   y   Atenas,  de Nicosia a Roma, una ola de indignaci&oacute;n levanta a la juventud. A&ntilde;&aacute;dase, adem&aacute;s,           que en la actualidad, las clases medias tambi&eacute;n est&aacute;n asustadas        porque    el modelo neoliberal de crecimiento las est&aacute; abandonando al borde del camino. En Espa&ntilde;a, una parte se uni&oacute; a           los j&oacute;venes para rechazar el integrismo ultraliberal de la Uni&oacute;n        Europea    y del Gobierno. &ldquo;No nos representan&rdquo;, dijeron todos los  indignados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>DK: &iquest;C&oacute;mo ve Europa y el proyecto com&uacute;n europeo dominado, estos a&ntilde;os, por Alemania y su pol&iacute;tica de austeridad?IR:</strong>
    </p><p class="article-text">
         El curso de la globalizaci&oacute;n parece como suspendido. Se habla cada vez m&aacute;s de <em>desglobalizaci&oacute;n</em>, de descrecimiento. El  p&eacute;ndulo hab&iacute;a ido demasiado lejos en la direcci&oacute;n neoliberal y ahora  podr&iacute;a ir en la direcci&oacute;n contraria. Ha llegado la hora de reinventar la  pol&iacute;tica y el mundo. Todas las sociedades del sur de Europa se  han vuelto furiosamente anti alemanas puesto que Alemania, sin que nadie le haya otorgado ese derecho, se ha erigido en jefe &ndash;autoproclamado&ndash; de la Uni&oacute;n Europea enarbolando   un programa de sadismo econ&oacute;mico. Europa es  ahora,   para millones de   ciudadanos, sin&oacute;nimo de castigo y sufrimiento:  una   utop&iacute;a negativa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>DK: &iquest;Hay alternativas frente al abandono del campo de batalla de la socialdemocracia tradicional?IR:</strong>
    </p><p class="article-text">
         La socialdemocracia ha fracasado porque ella misma ha participado en la liquidaci&oacute;n del Estado de bienestar, que era su principal conquista y su gran se&ntilde;a de identidad. De ah&iacute; el desarraigo de muchos ciudadanos que pasan de la pol&iacute;tica absteni&eacute;ndose, limit&aacute;ndose a protestar o votando por Beppe Grillo (que es una manera de preferir un payaso aut&eacute;ntico en lugar de sus hip&oacute;critas copias). Otros han decidido votar a la extrema derecha, que sube espectacularmente en todas partes, o en menor grado, optar por la izquierda de la izquierda que encarna hoy el &uacute;nico discurso progresista audible. As&iacute; estaban tambi&eacute;n en Am&eacute;rica Latina hace poco m&aacute;s de un decenio, cuando las protestas derrocaban Gobiernos democr&aacute;ticamente elegidos (en Argentina, Bolivia, Ecuador, Per&uacute;...), que aplicaban con sa&ntilde;a los ajustes dictados por el FMI. Hasta que los movimientos sociales de protesta convergieron con una generaci&oacute;n de nuevos l&iacute;deres pol&iacute;ticos (Ch&aacute;vez, Morales, Correa, Kirchner, Lula, Lugo...) que canalizaron la poderosa energ&iacute;a transformadora y la condujeron a votar en las urnas   programas de refundaci&oacute;n pol&iacute;tica (constituyente), de reconquista   econ&oacute;mica (nacionalizaciones, keynesianismo) y de regeneraci&oacute;n social. En ese sentido, se observa c&oacute;mo a una Europa desorientada y grogui, Am&eacute;rica Latina le est&aacute; indicando el camino.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Fernández-Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/Kafka/ignacio-ramonet-llegado-reinventar-politica_1_5641758.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Apr 2013 08:52:45 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ignacio Ramonet: "Ha llegado la hora de reinventar la política y el mundo"]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Entrevistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Viaje psicogeográfico con Man Ray]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/Kafka/viaje-psicogeografico-man-ray_1_5641168.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Un guante de pl&aacute;stico corteja a una servilleta en una coreograf&iacute;a regida por los azares del viento. Es uno de esos momentos en los que sientes que la pel&iacute;cula te ha hipnotizado y que te va a mantener en feliz trance hasta que termine su metraje: un metraje conciso &ndash;88 minutos&ndash; pero que se desarrolla bajo el signo de la sorpresa constante. En justo tributo a la obra de alguien (Man Ray) que consideraba su arte como una b&uacute;squeda incesante de la libertad y el placer. Estoy hablando de <em>La casa Emak Bakia</em>, primer largometraje de Oskar Alegria, que tuvo su estreno la semana pasada en la Cineteca de Matadero y seguir&aacute; proyect&aacute;ndose all&iacute; en sesiones programadas para los d&iacute;as 19, 25 y 26 de abril y 3 de mayo.
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        <em>Emak Bakia</em> era el t&iacute;tulo del cine-poema que rod&oacute; Man Ray en la costa de Biarritz en 1927. Tom&oacute; prestado el t&iacute;tulo de una expresi&oacute;n en euskera que puede traducirse por un rotundo y agresivo &ldquo;&iexcl;d&eacute;jame en paz!&rdquo; y que, seg&uacute;n las fuentes, el artista encontr&oacute; en una l&aacute;pida del cementerio de Sabaou o en la fachada de la casa donde rod&oacute; la pel&iacute;cula. <em>Emak Bakia</em> era un tempran&iacute;simo intento de liberar el potencial po&eacute;tico del cine, que empezaba a ser anclado por las servidumbres del espect&aacute;culo y la narrativa: Man Ray someti&oacute; el negativo a la t&eacute;cnica de la rayograf&iacute;a, dobles exposiciones, alteraciones del foco y, en un momento dado, lanz&oacute; la c&aacute;mara por los aires para que fuese el azar quien tomase el control de la escena. En otra imagen emblem&aacute;tica de la pel&iacute;cula &ndash;que Alegria intenta emular en el plano que abre su documental&ndash;, Man Ray le dio la vuelta a la l&iacute;nea del horizonte, creando la paradoja de un cielo acu&aacute;tico sobre un oc&eacute;ano de aire azul&iacute;simo. 
    </p><p class="article-text">
        En <em>La casa Emak Bakia</em>, Oskar Alegria, como  si fuera un personaje de Bola&ntilde;o o un habitante del universo   Vila-Matas, se dispone a desentra&ntilde;ar un enigma cultural: la ubicaci&oacute;n de   la tumba o de la casa que magnetiz&oacute; el talento de Man Ray. No le rige   la l&oacute;gica deductiva, sino que su aventura va a seguir las variables del   azar, porque el azar, como de hecho demuestra el documentalista de   manera casi irrefutable, escribe poemas. Alegria pasa de Man Ray a   Fellini a trav&eacute;s de la figura de quien bien podr&iacute;a ser el &uacute;ltimo   payaso, para, poco despu&eacute;s, detenerse en esa danza de cortejo para   guante y servilleta que, de alg&uacute;n modo, recuerda al <em>slapstick </em>cerebral   de un Jacques Tati. La voz de Alegria se expresa a trav&eacute;s de   intert&iacute;tulos, recogiendo testimonios a su paso y elaborando una   cartograf&iacute;a aparentemente arbitraria que acaba orden&aacute;ndose y   sosteniendo una tensi&oacute;n narrativa que crece, de asombro en asombro,   hasta la aparici&oacute;n de un personaje que podr&iacute;a tener la clave de todo y   que, de hecho, parece sacado de la m&aacute;s desbordada ficci&oacute;n: una princesa   rumana nonagenaria, emparentada con el mism&iacute;simo Vladimir Nabokov, que,   en su juventud, escribi&oacute; una tesis doctoral sobre el olfato de las   hormigas.
    </p><p class="article-text">
        Hay algo de ese inolvidable <em>Innisfree</em> (1990) de Jos&eacute; Luis Guer&iacute;n en <em>La casa Emak Bakia</em>, aunque sus estrategias son completamente distintas: en ambos casos, se rastrean las huellas que una ficci&oacute;n cinematogr&aacute;fica ha dejado sobre un espacio f&iacute;sico (y mental), proponiendo una suerte de psicogeograf&iacute;a cin&eacute;fila &ndash;que no mit&oacute;mana&ndash; que, en el fondo, cuenta con la misi&oacute;n secreta de restituir una memoria vol&aacute;til. Alegria intenta mantener un pulso con las im&aacute;genes de Man Ray, cayendo puntualmente en el artificio preciosista: su trabajo revela a un esteta de exquisito gusto, pero lo mejor aflora cuando es la deriva la que va construyendo el sentido y no cuando el espectador detecta el peso de la construcci&oacute;n detr&aacute;s de algunas de las im&aacute;genes m&aacute;s elaboradas. Con todo, es justo subrayar que en Oskar Alegria no solo hay talento para el mimetismo, sino tambi&eacute;n una notable capacidad para capturar cierta po&eacute;tica de la fragilidad, como en ese plano que revela la aparici&oacute;n y la desaparici&oacute;n de la sombra de una cruz sobre el c&eacute;sped del cementerio.
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        <em>Emak Bakia</em>, el cortometraje de  Man Ray, tambi&eacute;n dio nombre a un grupo de artistas e intelectuales  vascos empe&ntilde;ados en tejer un espacio colectivo para sus propuestas m&aacute;s  experimentales. Dos de ellos &ndash;el escritor Bernardo Atxaga y el cantautor  Ruper Ordorika&ndash; acaban aportando la clave que rige los movimientos de  Oskar Alegria alrededor del enigma: <em>La casa Emak Bakia</em> ha  contado con ingenio, ligereza y una excelente dosificaci&oacute;n de golpes de  efecto un pulso contra el olvido, una aventura privada para restablecer  el sentido de unas palabras y para restituir el nombre a una casa que  hab&iacute;a olvidado su condici&oacute;n de espacio m&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Y, hablando de espacios, antes de finalizar este art&iacute;culo, unas palabras sobre, precisamente, el espacio donde tanto <em>La casa Emak Bakia</em> como el otro estreno espa&ntilde;ol an&oacute;malo de la semana pasada, la muy recomendable <em>Los ilusos</em> de Jon&aacute;s Trueba &ndash;que tiene contrapunto literario de la mano del libro hom&oacute;nimo publicado por Perif&eacute;rica&ndash;, han encontrado su refugio y su primer trampol&iacute;n para encontrarse con el p&uacute;blico: la Cineteca de Matadero, en Madrid. Naci&oacute; como espacio consagrado al cine de no ficci&oacute;n, pero, en su nueva etapa, ha sabido dar los movimientos pertinentes para acabar realizando una labor que otros &aacute;mbitos tradicionales de exhibici&oacute;n han desatendido: dar visibilidad y cabida a primeros trabajos no nacidos para ser rotundos triunfos de taquilla, pero reclamados por un p&uacute;blico &ndash;fiel y participativo y solo relativamente minoritario&ndash; que solo necesitaba ser activado. En muy poco tiempo, la Cineteca ha logrado transmitir la idea de que es un lugar en el que pasan cosas: es una sala con una programaci&oacute;n que se ha ganado hasta tal punto la confianza de los espectadores que van all&iacute;&hellip; a ver qu&eacute; echan. Y eso, a d&iacute;a de hoy, es el m&aacute;s ins&oacute;lito de los triunfos. El <em>sex-appeal</em> cin&eacute;filo que se ha construido la Cineteca en pocos meses demuestra que los espacios de exhibici&oacute;n colectiva siguen teniendo sentido y, probablemente, mucho futuro por delante si al frente hay criterios de programaci&oacute;n s&oacute;lidos, flexibles y abiertos a la novedad.
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    </figure><p class="article-text">
        <a href="http://vimeo.com/43175704" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La casa Emak Bakia, un film de oskar alegria.</a> from <a href="http://vimeo.com/user6049573" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">oskar alegria</a> on <a href="http://vimeo.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Vimeo</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Costa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/Kafka/viaje-psicogeografico-man-ray_1_5641168.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Apr 2013 15:40:01 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Viaje psicogeográfico con Man Ray]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Cine]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Clandestinidad de nosotros mismos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/Kafka/clandestinidad-mismos_1_5642803.html]]></link>
      <description><![CDATA[<figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En sus ensayos,<em> </em><em>Storytelling</em> y <em>Kate Moss Machine</em>,<em> </em>Christian Salmon habla de la necesidad de construir una historia, un rol, para poder circular   en un mercado global, flexibilizado, en el cual han caducado las   antiguas pautas laborales y no hay salida si no es a trav&eacute;s de una   metamorfosis que nos permita significarnos en algo que no somos y vender   ese resultado. Richard Sennett, en igual direcci&oacute;n, apela al talento de  cada uno para hacer frente a  un  desaf&iacute;o al proponernos pensar &ldquo;c&oacute;mo  desarrollar nuevas habilidades,   c&oacute;mo explorar capacidades potenciales a  medida que las demandas   cambian&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Se tratar&iacute;a de escondernos en nosotros mismos para sacar fuera a alguien, a otro que nada tiene que ver con nosotros, con lo cual, nuestro verdadero yo pasa a la clandestinidad. Esto se ve claramente en los <em>call centers</em> localizados en India. Los <em>call centers</em> son centros de atenci&oacute;n, informaci&oacute;n y servicios al cliente a trav&eacute;s de n&uacute;meros telef&oacute;nicos gratuitos. M&uacute;ltiples empresas estadounidenses e inglesas derivan estos servicios a compa&ntilde;&iacute;as indias con un ahorro de costes considerable. Para poder ofrecer el servicio, las compa&ntilde;&iacute;as indias preparan y entrenan a sus empleados en la dif&iacute;cil tarea de cambiar su personalidad real por la de un estadounidense o un ingl&eacute;s, es decir, que  Namrata, Vandana y Oaref se convierten, por ejemplo, en Naomi, Osmond y Nikki. Los empleados hacen cursillos para corregir su fon&eacute;tica y se les sumerge en la cultura y el estilo de vida occidentales. Los teleoperadores que trabajan para la cadena de supermercados Tesco, por ejemplo, est&aacute;n formados para estar al corriente de la actualidad pol&iacute;tica y deportiva del Reino Unido. Es decir, que Vandana durante el d&iacute;a, en su entorno natural, es un ciudadano de Bombay que convive con su familia y sus amigos como tal, pero por las noches se convierte en Osmond, un vecino de Liverpool que suele frecuentar el estadio Anfield y se regocija con las paradas de Pepe Reina.
    </p><p class="article-text">
        Salmon usa el caso paradigm&aacute;tico de Kate Moss para describir el paisaje socioecon&oacute;mico actual y mostrar un personaje que sabe moverse en &eacute;l de manera fluida, mutando y reinvent&aacute;ndose todas las veces que haga falta para mantenerse en circulaci&oacute;n. La periodista Mercedes Mil&aacute;, de reconocida trayectoria profesional y con un estilo personal para realizar entrevistas, que conduce desde el a&ntilde;o 2000 el <em>reality show </em>Gran Hermano en la cadena Telecinco, en una entrevista para el peri&oacute;dico <em>El Pa&iacute;s,</em> cuando Luz S&aacute;nchez-Mellado le pregunt&oacute; si consideraba que la tarea que desarrolla en Gran Hermano es periodismo, Mil&aacute; respondi&oacute;, &ldquo;S&iacute;. Otro periodismo. Y lo es porque hago de la vida en la casa una cr&oacute;nica. Observo lo que pasa y luego lo reflejo en el programa, y hago las entrevistas en funci&oacute;n de lo que he visto, por tanto estoy haciendo periodismo. Lo que ocurre es que hay mucha gente que niega el pan y la sal a esa historia, pero ha llegado un momento en que me da igual. Trabajo para los que ven y les gusta Gran Hermano, el resto me da igual&rdquo;. Mil&aacute; decide que aquella periodista que todos conocimos pase a la clandestinidad y deja emerger una nueva profesional, distinta, que ejerce &ldquo;otro periodismo&rdquo;.
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                </figure><p class="article-text">
        El fil&oacute;sofo argelino Sidi Mohamed Barkat tiene una teor&iacute;a muy interesante con respecto al nuevo actor social dentro del sistema econ&oacute;mico actual, el cuerpo: &ldquo;El sujeto ha sido transformado en una especie de empleador de s&iacute; mismo. El sujeto emplea el cuerpo&rdquo;. Y el cuerpo, seg&uacute;n este pensador, debe moverse y ser polivalente, trabajar, a trav&eacute;s de la tecnolog&iacute;a en todas partes, todo el tiempo. El movimiento es el elemento determinante de este otro nuevo rol capaz de funcionar a toda hora y en cualquier lugar. Correr, correr: &ldquo;La gente corre para atrapar, no solo el salario, no solo el reconocimiento, corre por el simple hecho de correr. Cuando se corre se crea un hilo y si uno se para, el hilo se rompe. Correr es trazar una l&iacute;nea. Esta l&iacute;nea no existe. Solo existe cuando se corre&rdquo;, piensa Barkat. 
    </p><p class="article-text">
        Puede que sea el hilo que une al que somos, el clandestino, con el que ponemos en marcha cada ma&ntilde;ana y que da la cara por nosotros. El que sale a correr como una gacela o un le&oacute;n. Es sabido que cuando amanece la gacela debe correr m&aacute;s que el rey de la selva para que este no se la meriende y el le&oacute;n debe correr m&aacute;s que ella para no morir de hambre. As&iacute; est&aacute;n las cosas. Se trata de llegar antes, aunque uno sea otro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Roig]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/Kafka/clandestinidad-mismos_1_5642803.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Apr 2013 15:27:38 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Clandestinidad de nosotros mismos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La España bajo tierra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/Kafka/espana-tierra_1_5642203.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En cierto sentido siempre hay partes de nuestra vida en las que tenemos que pasar a la clandestinidad. Toda pasi&oacute;n que merezca tal nombre, por ejemplo, es clandestina, necesita ser protegida y nos exige (o nos ofrece) un nombre de guerra, una identidad ficticia y mensajes en clave que no puedan ser interceptados. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no nos pongamos tan estupendos. Para m&iacute;, como para cualquier espa&ntilde;ol del &uacute;ltimo tramo del siglo pasado, la clandestinidad por antonomasia es el antifranquismo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En ese sentido creo que merece un recuerdo (emocionado, por mi parte) Gabriel Celaya. &Eacute;l fue el poeta clandestino, el que se sent&iacute;a &ldquo;un ingeniero del verso y un obrero&rdquo;, el m&aacute;s brechtiano de los escritores de entonces, que dirig&iacute;a su obra al pueblo y no a los cen&aacute;culos literarios. 
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; le fue, por supuesto, casi nadie le recuerda ya, hoy que se valora incluso a los m&aacute;s repelentes y adocenados poetas del R&eacute;gimen o contra &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        En mi infancia y primera juventud, le&iacute;a mucho a Celaya, como tambi&eacute;n a Blas de Otero y a Le&oacute;n Felipe. Ten&iacute;a la edad que tiene mi hija ahora, poco m&aacute;s o menos, cuando conoc&iacute; a una chica, Celia, que me gustaba tanto que le habl&eacute; de mis lecturas. Celia me dijo que era sobrina de Celaya. Ese mismo fin de semana me fui al Retiro, a la Feria del Libro y compr&eacute; un ejemplar de <em>Cantos Iberos</em> para que me lo dedicara el autor. 
    </p><p class="article-text">
        Todo esto hoy resulta dif&iacute;cil de creer, pero en aquella &eacute;poca, la de la feliz desconexi&oacute;n, no hab&iacute;a Internet ni m&oacute;viles, as&iacute; que los chavales, cuando acab&aacute;bamos de jugar al futbol&iacute;n, nos pon&iacute;amos a leer. Nos sobraba tiempo. Nuestras redes sociales eran bares que sol&iacute;an tener nombres como La R&iacute;a de Pontevedra y, en lugar de descargarnos m&uacute;sica y pel&iacute;culas, nos prest&aacute;bamos libros y casetes grabadas. 
    </p><p class="article-text">
        El caso es que el poeta me pareci&oacute; un hombre cordial, muy simp&aacute;tico y afectuoso. Le cont&eacute; que me gustaba una sobrina suya y se re&iacute;a a carcajadas. Me recomend&oacute; que, en lugar de tanta poes&iacute;a, mejor la sacara a bailar lento. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de treinta a&ntilde;os despu&eacute;s, me cuesta recordar la cara de aquella chica, pero no he olvidado el apret&oacute;n de manos de Celaya y a&uacute;n me s&eacute; de memoria sus poemas (sobre todo, seamos sinceros, aquellos a los que puso m&uacute;sica Paco Ib&aacute;&ntilde;ez), y uno de los pocos libros que conservo es aquel ejemplar, con Celaya en la portada caracterizado de obrero del verso:
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Con su correspondiente dedicatoria:
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        El poema que propongo leer es &ldquo;Espa&ntilde;a en marcha&rdquo;. No hay, en mi opini&oacute;n, mejor expresi&oacute;n de lo que significa la clandestinidad: una Espa&ntilde;a oculta como una corriente subterr&aacute;nea, una Espa&ntilde;a que quiere salir a la calle por fin, en 1955, que es cuando lo public&oacute;. Para m&iacute;, a&uacute;n sigue teniendo actualidad, porque no creo que hayamos conseguido salir a la calle todav&iacute;a ni luchar como importa.
    </p><p class="article-text">
        Nosotros somos quien somos.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Basta de Historia y de cuentos!
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;All&aacute; los muertos! Que entierren como Dios manda a sus muertos.
    </p><p class="article-text">
        No vivimos del pasado,
    </p><p class="article-text">
        ni damos cuerda al recuerdo.
    </p><p class="article-text">
        Somos, turbia y fresca, un agua que atropella sus comienzos.
    </p><p class="article-text">
        Somos el ser que se crece.
    </p><p class="article-text">
        Somos un r&iacute;o derecho.
    </p><p class="article-text">
        Somos el golpe temible de un coraz&oacute;n no resuelto.
    </p><p class="article-text">
        Somos b&aacute;rbaros, sencillos.
    </p><p class="article-text">
        Somos a muerte lo ibero
    </p><p class="article-text">
        que a&uacute;n nunca logr&oacute; mostrarse puro, entero y verdadero.
    </p><p class="article-text">
        De cuanto fue nos nutrimos,
    </p><p class="article-text">
        transform&aacute;ndonos crecemos
    </p><p class="article-text">
        y as&iacute; somos quienes somos golpe a golpe y muerto a muerto.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;A la calle!, que ya es hora
    </p><p class="article-text">
        de pasearnos a cuerpo
    </p><p class="article-text">
        y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo.
    </p><p class="article-text">
        No reniego de mi origen,
    </p><p class="article-text">
        pero digo que seremos
    </p><p class="article-text">
        mucho m&aacute;s que lo sabido, los factores de un comienzo.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;oles con futuro
    </p><p class="article-text">
        y espa&ntilde;oles que, por serlo,
    </p><p class="article-text">
        aunque encarnan lo pasado no pueden darlo por bueno.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo nuestros errores
    </p><p class="article-text">
        con mala sa&ntilde;a y buen viento.
    </p><p class="article-text">
        Ira y luz, padre de Espa&ntilde;a, vuelvo a arrancarte del sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Vuelvo a decirte qui&eacute;n eres.
    </p><p class="article-text">
        Vuelvo a pensarte, suspenso.
    </p><p class="article-text">
        Vuelvo a luchar como importa y a empezar por lo que empiezo.
    </p><p class="article-text">
        No quiero justificarte
    </p><p class="article-text">
        como har&iacute;a un leguleyo.
    </p><p class="article-text">
        Quisiera ser un poeta y escribir tu primer verso.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a m&iacute;a, combate
    </p><p class="article-text">
        que atormentas mis adentros,
    </p><p class="article-text">
        para salvarme y salvarte, con amor te deletreo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Reig]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/Kafka/espana-tierra_1_5642203.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Apr 2013 12:36:15 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La España bajo tierra]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Poesía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vanidad del hombre invisible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/Kafka/vanidad-hombre-invisible_1_5640810.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Resulta dif&iacute;cil mantener durante mucho tiempo el anonimato porque es f&aacute;cil ceder a la vanidad de mostrarse, y lo cierto es que a la larga nadie se resiste al reconocimiento de los otros.
    </p><p class="article-text">
        El m&aacute;s secreto de todos los servicios secretos, el MI6, el Servicio de Inteligencia Secreto Brit&aacute;nico, en un acto sin precedentes, invit&oacute; a un pintor a &ldquo;pasar un a&ntilde;o con ellos&rdquo; y retratar &ndash;es decir, mostrar, hacer visible&ndash;, &ldquo;desde dentro&rdquo;, el mundo de la clandestinidad y el espionaje. 
    </p><p class="article-text">
        Esto sucedi&oacute; con ocasi&oacute;n del centenario del MI6 en 2009, y el pintor elegido fue el artista londinense James Hart Dyke, que realiz&oacute; su trabajo bajo un control estricto y el juramento de guardar secreto absoluto. Las pinturas resultantes se expusieron y vendieron despu&eacute;s en una prestigiosa galer&iacute;a del Mayfair de Londres bajo el t&iacute;tulo <em>A year with</em><em> MI6</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Leyendo en la Red comentarios sobre este ins&oacute;lito hecho, veo que se insisti&oacute; mucho &ndash;tanto entre los agentes &ldquo;retratados&rdquo; como en las cr&iacute;ticas sobre la exposici&oacute;n&ndash; en que el resultado reflejaba las horas aburridas del trabajo de espionaje y mostraba por tanto la realidad cotidiana m&aacute;s prosaica, en consecuencia la m&aacute;s real, desmitificando de esta forma el mundo de de las misiones trepidantes y de aventuras en destinos ex&oacute;ticos que tanto la literatura como el cine hab&iacute;an contribuido a crear.
    </p><p class="article-text">
        Desde mi punto de vista, sin embargo, las pinturas de Hart Dyke mantienen esa tensi&oacute;n dram&aacute;tica y peliculera. No lo digo en sentido negativo, porque de hecho me gustan, pero lo cierto es que muestran un mundo desdibujado que precisamente potencia la atracci&oacute;n por lo semioculto, por lo clandestino. 
    </p><p class="article-text">
        Antes de la exposici&oacute;n abierta al p&uacute;blico, se present&oacute; una muestra privada en los cuarteles del MI6. <em>Waiting </em><em>in the hotel room</em> fue la pintura preferida de los trabajadores del servicio secreto. No es dif&iacute;cil imaginar por qu&eacute;. Ellos argumentaron que se reconoc&iacute;an en esa escena, en las horas de espera transcurridas en un hotel&hellip; S&iacute;, vale, pero reconocer&aacute;n que el cuadro es &ldquo;puro Bond&rdquo;. Insist&iacute;an en hablar del reflejo veraz de un mundo cotidiano y alejado del <em>glamour</em>, pero sin embargo el cuadro m&aacute;s valorado es el de un hombre, con un traje que le sienta como un guante, que mira por la ventana mientras a su espalda reposan sobre una mesa dos copas, una botella y una hielera. La habitaci&oacute;n no es un cuchitril de mala muerte y &eacute;l tiene buen tipo, pr&aacute;cticamente tiene la silueta &ndash;s&iacute;&ndash; del agente 007.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Aunque su raz&oacute;n de ser sea precisamente el anonimato, la vida en la clandestinidad, aunque su esencia no sea otra sino desaparecer, pasar desapercibido, el Servicio de Inteligencia Secreto Brit&aacute;nico utiliz&oacute; esta imagen &ndash;el cuadro <em>Waiting in the hotel room</em>&ndash; para su campa&ntilde;a de reclutamiento.
    </p><p class="article-text">
        Los cuadros que James Hart Dyke realiz&oacute; para este encargo reproducen formas borrosas, aguadas, en ellos las personas llevan trajes que se confunden con el fondo y este aparece vago, indefinido. En ese mundo de sombras y medias verdades, la intriga, la literatura, est&aacute; asegurada. Un reflejo realista de un se&ntilde;or &ndash;&iquest;grueso?&ndash; con una bolsa de supermercado, por ejemplo, esperando en un sem&aacute;foro para cruzar la calle en un escenario de l&iacute;neas precisas a plena luz del d&iacute;a&hellip; no ser&iacute;a lo mismo. Yo en estas pinturas no veo la claridad &ndash;insustancial, banal, s&iacute;&ndash; de lo cotidiano, por el contrario todo es difuso, impreciso. Son pinturas un poco siniestras, y es lo que tienen de excitantes.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco estas im&aacute;genes rompen estereotipos. Los hombres, trajeados y con buena planta, conspiran. Las mujeres, de aspecto algo m&aacute;s normal, aparecen solas o confundidas entre la gente de la calle.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &iquest;Por qu&eacute; el MI6 eligi&oacute; a este pintor? James Hart Dyke, entre 1999 y 2008 hab&iacute;a acompa&ntilde;ado como artista oficial al pr&iacute;ncipe de Gales en sus giras por Extremo Oriente, Oriente Pr&oacute;ximo, &Aacute;frica y el golfo P&eacute;rsico. S&iacute;, James Hart Dyke viene a ser como un pintor de c&aacute;mara, un pintor de corte, el Vel&aacute;zquez del siglo XXI para la Casa Real brit&aacute;nica. Incluso le han encargado tambi&eacute;n, recientemente, los dise&ntilde;os de los men&uacute;s de algunas de las cenas ofrecidas en el Palacio de Buckingham. Si James Bond al servicio de su Majestad no existe, al menos la Reina sabe que cuenta con este otro James, James Hart. 
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; tienes su p&aacute;gina web, donde se pueden ver m&aacute;s muestras de su trabajo para el MI6, ese servicio supersecreto que no pudo resistirse a la vanidad de mostrarse: <a href="http://www.jameshartdyke.com/James_Hart_Dyke_official_website/A_year_with_MI6.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">James Hart Dyke official website</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Begoña Huertas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/Kafka/vanidad-hombre-invisible_1_5640810.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Apr 2013 09:26:03 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La vanidad del hombre invisible]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Escrachin]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/Kafka/escrachin_1_5640395.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        He decidido, de manera totalmente arbitraria y sin consultar con Anson, Cebri&aacute;n ni otras ilustr&iacute;simas eminencias de la Real Academia de la Lengua, admitir en nuestro diccionario el anglicismo <em>scratch</em>, que significa &ldquo;rayar&rdquo; o &ldquo;ara&ntilde;ar&rdquo;. Por el mismo precio, tambi&eacute;n lo he espa&ntilde;olizado, con lo que <em>escrachin</em> pasar&aacute; a denominar, a partir de hoy, tanto la t&eacute;cnica del DJ de mover el disco de vinilo hacia delante y hacia atr&aacute;s sobre un tocadiscos, como las presiones (por analog&iacute;a sonora con el hoy tan popular <em>escrache</em>) que le hace un m&uacute;sico a un pol&iacute;tico por el procedimiento de cantarle impertinentes coplas all&iacute; donde menos se lo espera.
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        Uno de los primeros <em>escrachins </em>(a&uacute;n no he decidido si el plural ser&aacute; <em>escrachines</em>) de los que tengo noticia fue el realizado por mi t&iacute;o Chicho S&aacute;nchez Ferlosio al responsable de Cultura en el Ayuntamiento de C&aacute;diz en los a&ntilde;os ochenta, un individuo que al parecer a&uacute;n sigue peligrosamente en activo y que responde al nombre de J. J. Gelos. Como narra el propio Chicho en <em>Mientras el cuerpo aguante</em> (el pintoresco documental que rod&oacute; sobre &eacute;l el cineasta Fernando Trueba), mi talentoso aunque exc&eacute;ntrico t&iacute;o hab&iacute;a viajado desde Madrid a la ciudad de las chirigotas para cantar all&iacute; junto con Krahe, Sabina y otros dos artistas. La contraprestaci&oacute;n econ&oacute;mica era todo un monumento al despilfarro: cincuenta mil pesetas para todo el grupo, incluido el hoy multimillonario Sabina. Y      eso que Espa&ntilde;a siempre ha sido &ndash;hasta que lleg&oacute; la crisis&ndash; el pa&iacute;s de      Europa donde con m&aacute;s largueza se han remunerado las actuaciones en directo. Chicho y sus mariachis ofrecieron el recital, pero a la hora de pagar, los del Ayuntamiento se hicieron los remolones. &Eacute;l se ofreci&oacute; entonces para quedarse de ret&eacute;n en C&aacute;diz, encargado de recaudar, y como el irresponsable Gelos no se diganaba a dar la cara, escribi&oacute; unas coplillas con las que hizo <em>escrachin</em> al oscuro funcionario tras el que se escudaba el no menos tenebroso          Gelos. Tras la sola lectura de los versos, el escudo humano se  avino  a        pagar diez mil pesetas. La coplas, (que el lector encontrar&aacute; <a href="http://www.youtube.com/watch?v=ELFp94lH8j4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a> a partir del min. 13' 50'') empezaban:
    </p><p class="article-text">
        <em>Perm&iacute;tame usted que hable</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>yo he venido aqu&iacute; a cobrar.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Si lo piensan demorarqui&eacute;n se va a hacer responsable &iquest;eh?</em>
    </p><p class="article-text">
        Y cuando Chicho, un par de d&iacute;as m&aacute;s tarde, le mostr&oacute; al moroso que las coplas ten&iacute;an tambi&eacute;n m&uacute;sica, el Ayuntamiento se avino a saldar de inmediato la totalidad de la deuda.
    </p><p class="article-text">
        John Lennon, al que Richard Nixon consideraba un peligros&iacute;simo subversivo, (por su oposici&oacute;n frontal a guerra de Vietnam) plane&oacute; en 1972 una macrogira de conciertos concebida para hacer <em>escrachin </em>(a distancia) al Presidente all&iacute; donde este tuviera previsto intervenir durante su triunfal campa&ntilde;a para la reelecci&oacute;n. Lennon descubri&oacute; el poder que ten&iacute;a su m&uacute;sica como arma pol&iacute;tica cuando el a&ntilde;o anterior hab&iacute;a logrado con la canci&oacute;n <a href="http://www.youtube.com/watch?v=fZJLInCgem8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">John Sinclair</a> que el Tribunal Supremo de Michigan pusiese en libertad a un hombre as&iacute; llamado, condenado a diez a&ntilde;os de prisi&oacute;n por posesi&oacute;n de dos cigarrillos de marihuana.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Pero el acoso al que le someti&oacute; el FBI (su tel&eacute;fono fue intervenido y empezaron a seguirle misteriosos veh&iacute;culos de lunas tintadas all&aacute; adonde iba), unido a la amenaza de expulsarle de los Estados Unidos por antecedentes penales como consumidor de cannabis, hicieron que Lennon se achantase y <a href="http://www.youtube.com/watch?v=7EL9_g6JNpc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anunciase p&uacute;blicamente</a> que no participar&iacute;a en el boicot de la campa&ntilde;a a Nixon. 
    </p><p class="article-text">
        John Lennon, Chicho S&aacute;nchez Ferlosio... Ya sab&eacute;is, los t&iacute;picos nazis.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Max Pradera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/Kafka/escrachin_1_5640395.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Apr 2013 09:13:46 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Escrachin]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Escrache,Música]]></media:keywords>
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