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    <title><![CDATA[elDiario.es - Bienal]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/bienal/]]></link>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La Bienal 2018 dibuja una nueva cartografía flamenca en Sevilla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/bienal/bienal-dibuja-cartografia-flamenca-sevilla_132_2234354.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/755ec015-64cc-4df7-9d43-6bb86b5486a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Bienal 2018 dibuja una nueva cartografía flamenca en Sevilla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El festival flamenco más importante del mundo incluye un recorrido por la ciudad que se extiende a casas-palacio, al Polígono Sur y al Puerto de Sevilla</p></div><p class="article-text">
        Habr&aacute; flamenco en la Maestranza y el Maestranza, en casas-palacio y en el Pol&iacute;gono Sur, en los teatros y en las calles, en el Alc&aacute;zar, en iglesias y en el Puerto de Sevilla, entre contenedores. La pr&oacute;xima Bienal de Flamenco, que tendr&aacute; lugar entre el 6 y el 30 de septiembre, ha presentado una programaci&oacute;n -con fuerte protagonismo del baile- que pretende dibujar una nueva cartograf&iacute;a de Sevilla a trav&eacute;s de once emplazamientos urbanos que se transformar&aacute;n en espacios esc&eacute;nicos con la vocaci&oacute;n de atrapar al ciudadano de la calle en esta &ldquo;fiesta de la creaci&oacute;n flamenca&rdquo; que debe ser la Bienal, como la ha calificado el delegado municipal de Cultura en la ciudad, <strong>Antonio Mu&ntilde;oz</strong> (Psoe).
    </p><p class="article-text">
        Tras varios tropiezos en los &uacute;ltimos meses que hicieron temer por el que est&aacute; considerado <strong>el festival m&aacute;s importante de su g&eacute;nero en el mundo</strong> -con la sonada dimisi&oacute;n de<strong> Jos&eacute; Luis Ortiz</strong> apenas un mes despu&eacute;s de haber sido nombrado director-, el Ayuntamiento de Sevilla, ahora con el veterano historiador <strong>Antonio Zoido</strong> a la cabeza de la muestra, pretende sacudirle a la pr&oacute;xima Bienal de Flamenco el estigma de cita elitista reservada a turistas que adquieren por adelantado sus entradas -a precios poco populares en la mayor&iacute;a de sus ediciones anteriores-, y darle una dimensi&oacute;n cercana y vecinal. De hecho, la pr&oacute;xima Bienal &ldquo;comenzar&aacute; con una fiesta en la calle, en el Altozano de Triana, para confirmar el flamenquismo del evento&rdquo;, ha se&ntilde;alado Zoido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sevilla debe oler a Bienal. Desde Santa Justa hasta el aeropuerto, todo el que se acerque a Sevilla el pr&oacute;ximo mes de septiembre tiene que saber que estamos en Bienal de Flamenco con s&oacute;lo pisar suelo sevillano&rdquo;, ha remarcado Antonio Mu&ntilde;oz, tambi&eacute;n al frente de la delegaci&oacute;n de Turismo, que como es habitual en sus discursos, ha aprovechado la presentaci&oacute;n de la Bienal para lanzar varios mensajes de fuerte compromiso pol&iacute;tico con la cultura y el desarrollo de la ciudad. A saber: para el delegado municipal, Sevilla sigue teniendo una asignatura pendiente, &ldquo;y me dirijo al sector privado&rdquo;, ha se&ntilde;alado en alusi&oacute;n a comerciantes, hoteleros y hosteleros.  &ldquo;Tenemos que hacer una serie de tareas para que se sienta y se huela la Bienal en cada rinc&oacute;n de la ciudad; y las administraciones llegamos hasta donde llegamos&rdquo;; invit&aacute;ndolos a presentar una oferta gastron&oacute;mica inspirada en la cita flamenca, a decorar productos y establecimientos, as&iacute; como a incorporar la imagen de la Bienal en todas sus ofertas.
    </p><h3 class="article-text">Flamenco en el Pol&iacute;gono Sur</h3><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ha hablado Mu&ntilde;oz de la experiencia pionera de separar la Bienal de la estampa m&aacute;s amable y tur&iacute;stica de la ciudad y extender su programaci&oacute;n hasta el Pol&iacute;gono Sur, el barrio sin duda m&aacute;s deprimido de Sevilla -y considerado uno de los m&aacute;s peligrosos de Europa-, pero que, sin embargo, es cuna de algunas de las familias y estirpes gitanas de mayor flamenquer&iacute;a en el mundo. El Festival ocupar&aacute; la reci&eacute;n inaugurada Factor&iacute;a Cultural instalada en este distrito, una suerte de equipamiento dedicado a las artes esc&eacute;nicas y musicales que pretende revitalizar la imagen del Pol&iacute;gono Sur y que &ldquo;una vez realizada la inversi&oacute;n y las pol&iacute;ticas de desarrollo cultural por parte del Ayuntamiento, no hubiera sido coherente para nosotros dejarla fuera de la Bienal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, la Factor&iacute;a Cultural del Pol&iacute;gono Sur albergar&aacute; cuatro espect&aacute;culos con un nuevo formato englobados en el ciclo llamado <em>Factor&iacute;a Bienal</em>, y cada s&aacute;bado, en sesi&oacute;n matinal, un artista consagrado del flamenco escoger&aacute; a un artista novel con el que compartir&aacute; vivencias y escenario. &ldquo;Ser&aacute;n experiencias irrepetibles que se desarrollar&aacute;n bajo el t&iacute;tulo <em>De la mano de...</em>&rdquo;, ha explicado el director.
    </p><p class="article-text">
        Por lo dem&aacute;s, la Plaza de Toros acoger&aacute; la inauguraci&oacute;n oficial -tras la fiesta del Altozano- el 7 de septiembre con Israel Galv&aacute;n y la revisi&oacute;n de su aclamado espect&aacute;culo <em>Arena</em>. Continuar&aacute; con el ciclo de conciertos <em>Al arte de su vuelo</em>, que se desarrollar&aacute; principalmente en el Teatro Lope de Vega, el Teatro de la Maestranza y el Hotel Triana. Se trata de &ldquo;un gui&ntilde;o que permitir&aacute; realizar una mirada al pasado, como revisi&oacute;n, de los espect&aacute;culos que han triunfado a lo largo de la historia de la Bienal&rdquo;, pero desde una perspectiva actualizada.
    </p><p class="article-text">
        El Real Alc&aacute;zar acoger&aacute; tres espect&aacute;culos nocturnos, que ofrecer&aacute;n una visi&oacute;n del flamenco en un marco privilegiado, con <strong>Argentina, Jos&eacute; Valencia y  Fahmi Alqhai.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los lugares m&aacute;s c&eacute;ntricos en el mapa de la Bienal, sin duda, seguir&aacute; siendo el Teatro de la Maestranza, que comenzar&aacute; su programaci&oacute;n los d&iacute;as 8 y 9 de septiembre con figuras consagradas del flamenco como <strong>Farruquito</strong> y el grupo formado por<strong> Calixto S&aacute;nchez, Jos&eacute; de la Tomasa y Pepa Montes</strong>. El domingo 16 de septiembre llegar&aacute; <em>D. Quixote</em>, de la mano de <strong>Andr&eacute;s Mar&iacute;n</strong>, y la tercera semana de programaci&oacute;n permitir&aacute; disfrutar, entre otros, de <strong>Roc&iacute;o Molina</strong> los d&iacute;as 18 y 19 de septiembre; de <strong>Mar&iacute;a Pag&eacute;s</strong>, que pondr&aacute; en escena <em>Una oda al tiempo </em>el 21 de septiembre, y <strong>Tomatito</strong> con <em>Vivir&eacute; </em>el s&aacute;bado 22 de septiembre. 
    </p><p class="article-text">
        En el Teatro de la Maestranza tendr&aacute;n lugar tambi&eacute;n el espect&aacute;culo <em>Flamencolorquiano</em> del Ballet Flamenco de Andaluc&iacute;a -bajo la direcci&oacute;n de Rafael Est&eacute;vez- el 24 de septiembre; <strong>Rafaela Carrasco</strong> y <em>El sal&oacute;n de baile</em>; <strong>T&iacute;a Juana la del Pipa, Remedios Amaya y Juana Amaya</strong> el 27 de septiembre. El 29 de septiembre, se echar&aacute; el tel&oacute;n con la Compa&ntilde;&iacute;a de <strong>Eva Yerbabuena. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el Teatro Lope de Vega acoger&aacute; en su segunda semana los espect&aacute;culos de <strong>Joaqu&iacute;n Grilo</strong> <em>Cositas m&iacute;as;</em> El Grana&iacute;no con <em>Grana&iacute;no Jondo;</em> y la Compa&ntilde;&iacute;a de <strong>Salvador T&aacute;vora</strong> con <em>Quej&iacute;o </em>los d&iacute;as 13, 14 y 15 de septiembre, respectivamente. La tercera semana de la Bienal, d&iacute;as 17, 19, 20 y 23, ser&aacute; turno para <em>Compadres</em>, con <strong>Ni&ntilde;o de Pura y Manolo Franco</strong>; y el 19, <strong>Pastora Galv&aacute;n</strong> con Mar&iacute;a Terremoto en <em>La edad de Oro'</em>.
    </p><h3 class="article-text"> De la Cartuja a San Luis de los Franceses</h3><p class="article-text">
        El flamenco volver&aacute; a resonar en la Isla de la Cartuja, en el interior del Teatro Central, donde, entre otros, la Compa&ntilde;&iacute;a Patricia Guerrero actuar&aacute; el d&iacute;a 9 para interpretar <em>Distopia</em>. Olga Pericet el 11 de septiembre lleva a escenario <em>La espina que quiso ser flor o la flor que so&ntilde;&oacute; con ser bailaora</em>; mientras que la bailaora Mercedes Ru&iacute;z estrena <em>Tauromagia</em> el d&iacute;a 17. Tom&aacute;s de Perrate trae <em>Sole&aacute; Sola </em>el d&iacute;a 19 y Andr&eacute;s Pe&ntilde;a y Pilar Ogalla presentan el 21 <em>La Tourn&eacute;e</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, San Luis de los Franceses cobrar&aacute; protagonismo en la programaci&oacute;n de la Bienal, como ya lo hizo en la edici&oacute;n pasada, cada domingo por la ma&ntilde;ana, a las 12,00 horas, para disfrutar del ciclo <em>Cien a&ntilde;os de cante</em>, mientras que uno de los platos fuertes de la Bienal de Flamenco que cumple su vig&eacute;sima edici&oacute;n ser&aacute; el Teatro Alameda, convertido para la ocasi&oacute;n en un Caf&eacute;-Cantante.
    </p><p class="article-text">
        El Espacio Turina se suma en esta edici&oacute;n con enclave flamenco en la calle Lara&ntilde;a de Sevilla y el Hotel Triana vuelve a erigirse como la referencia flamenca por antonomasia, como territorio cabal de la ciudad.
    </p><h3 class="article-text">Clausura en el Puerto de Sevilla</h3><p class="article-text">
        La vig&eacute;sima edici&oacute;n de la Bienal se cerrar&aacute; en el Puerto de Sevilla, que servir&aacute; para presentar e impulsar la celebraci&oacute;n del A&ntilde;o de Magallanes que ya se proyecta en la ciudad en 2019 con motivo del quinto centenario de la primera vuelta al mundo de Magallanes y Elcano. El encargado de poner el broche de oro ser&aacute; el artista Dorantes con <em>La roda del viento</em>, el gran concierto de clausura para la XX Bienal de Flamenco. 
    </p><h3 class="article-text">Pedro G. Romero firma la imagen gr&aacute;fica de la pol&eacute;mica</h3><p class="article-text">
        Es quiz&aacute;s el artista m&aacute;s inclasificable que trabaja en la ciudad. Eso s&iacute;, siempre desde la misma premisa: el juego de la provocaci&oacute;n como forma de estimular el pensamiento y sacudir prejuicios. Para esta ocasi&oacute;n, la Bienal de Flamenco de Sevilla ha contado con Pedro G. Romero para el dise&ntilde;o de su imagen gr&aacute;fica, un concepto que trasciende la idea m&aacute;s tradicional del cartel habitual y que presenta un total de nueve im&aacute;genes complementarias, donde personas an&oacute;nimas y artistas de toda &iacute;ndole aparecen acompa&ntilde;ados por bueyes, caballos, gallos de pelea y loros ex&oacute;ticos, gatos con collar y perros sueltos, heterodoxos todos con ra&iacute;z en la m&aacute;s honda tradici&oacute;n flamenca. Toda una sorpresa que ha causado ya en los mentideros flamencos la primera pol&eacute;mica de un festival que, seg&uacute;n el delegado municipal, defiende como una cita que &ldquo;est&aacute; destinada a la creaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Personajes como el cineasta Gonzalo Garc&iacute;a Pelayo, el percusionista Bobote, la bailora africana Yinka y la torera Vanesa Montoya, entre otros, aparecen fotografiados junto a su animal favorito y unos textos, a modo de bocadillos de c&oacute;mic, con mensajes que en muchas ocasiones est&aacute;n sacados de canciones y romanceros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amalia Bulnes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/bienal/bienal-dibuja-cartografia-flamenca-sevilla_132_2234354.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Mar 2018 22:30:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Bienal 2018 dibuja una nueva cartografía flamenca en Sevilla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Flamenco,Danza,Cultura,Sevilla,Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[José Mercé le regala a la Bienal de Flamenco su cante más profundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/bienal/jose-merce-bienal-flamenco-profundo_132_3803672.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea39b9aa-4be7-4aa3-907c-b2cf5db0414b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="José Mercé le regala a la Bienal de Flamenco su cante más profundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cantaor jerezano deja a un lado su repertorio de éxito para arremangarse en su recital más jondo, un adelanto de lo que será la 'Antología del cante flamenco' que está preparando</p><p class="subtitle">Esta reivindicación del flamenco más clásico cierra las puertas de 24 días de festival en Sevilla que, en su generalidad, ha contado con el favor del público y rotundos llenos en los teatros</p></div><p class="article-text">
        Jos&eacute; Merc&eacute; es, desde hace mucho tiempo, un icono de la cultura pop -no s&oacute;lo en su acepci&oacute;n musical-, un cantaor tan grande como su propia talla f&iacute;sica, de saber flamenco tan ancho como su sonrisa, pero al que ya no parec&iacute;an seducirle los caminos que le llevaban de regreso a su Jerez natal. Los recitales m&aacute;s recientes, fuera cual fuera el contexto -en su propio pueblo este verano- siempre han sido una promoci&oacute;n de sus &uacute;ltimos &eacute;xitos, 'hits' que se cuelan en las listas de ventas junto con otros g&eacute;neros comerciales de gusto m&aacute;s mayoritario que el flamenco.
    </p><p class="article-text">
        Por eso mismo, sorprendi&oacute; verlo, completamente desprovisto de artificio, sin m&aacute;s marketing que el cante naciendo desnudo de su garganta, ni m&aacute;s m&uacute;sica que la guitarra, ni m&aacute;s verdad que la de su propia herencia flamenca, la noche del domingo en el Teatro de la Maestranza. All&iacute;, en la inmensidad de ese coliseo fr&iacute;o para el flamenco pero calentado por un lleno rotundo que debi&oacute; ser sobrecogedor desde del escenario, Jos&eacute; Merc&eacute; fue de menos a m&aacute;s. Siempre a m&aacute;s. Tanto hasta llegar al cl&iacute;max de una seguiriya ante la que cualquier cosa anterior -y eso que estuvo enorme por sole&aacute; y en unas impresionantes malague&ntilde;as del Mellizo- pareci&oacute; un mero pr&oacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        Dice siempre Jos&eacute; Merc&eacute; que las penas, que la experiencia fatal de la vida, engrandece el cante del que las sufre. Y aqu&iacute; encontr&oacute; Jos&eacute; la herida abierta de su pasado donde echar la sal de una seguiriya que escoc&iacute;a, con la que quiso, incluso cambi&aacute;ndole la letra al cante, homenajear al hijo que le falta. Fue tan grande que trivializa todo lo dem&aacute;s que se pueda relatar de esta noche de clausura, donde el cante, precisamente, ha tenido un lugar m&aacute;s que destacado; m&aacute;s que esperanzador.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De viaje a Jerez, los Puertos y C&aacute;diz</strong>
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, unos fandangos del Gloria y Manuel Torre que se quedar&aacute;n para siempre en el recuerdo de todos los presentes en la clausura de esta Bienal. Y de seguido, carretera y manta para Jerez, los Puertos y C&aacute;diz por tangos, por alegr&iacute;as, feliz ya en unas buler&iacute;as finales donde cant&oacute; sin amplificaci&oacute;n de sonido en el pie del escenario y pudimos escuchar, con todos los matices, ese metal gitano que lo ha hecho inconfundible.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que podr&iacute;a haber aprovechado m&aacute;s Jos&eacute; Merc&eacute; los recursos esc&eacute;nicos que le permite un teatro como el de la Maestranza; que fue un recital est&aacute;tico. Es cierto que ser&iacute;a de justicia detenerse m&aacute;s en Tomatito, que de la taranta al taranto lo hizo volar por cartageneras; en Pepe Habichuela, que le brind&oacute; la seguiriya que le dio sentido a la noche, o en un genial Alfredo Lagos por sole&aacute;&hellip; Pero esta catarsis del Jos&eacute; Merc&eacute; m&aacute;s aut&eacute;nticamente gitano, m&aacute;s genuinamente jerezano, durante una hora y media completa, eclipsa todo lo que suceda a su alrededor.
    </p><p class="article-text">
        Este recital, dicho por el propio artista, pretend&iacute;a ser una prueba, un pr&oacute;logo a partir del cual configurar su propia 'Antolog&iacute;a del cante flamenco'. Nos quedaremos entonces con este aperitivo a la espera del fest&iacute;n completo que ser&aacute; saborear todo el legado de esta gran figura del flamenco.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amalia Bulnes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/bienal/jose-merce-bienal-flamenco-profundo_132_3803672.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Oct 2016 23:14:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[José Mercé le regala a la Bienal de Flamenco su cante más profundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bienal de Flamenco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Patricia Guerrero, una bailaora como una 'catedral']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/bienal/patricia-guerrero-bailaora-catedral_132_3806104.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b55e1e7b-82a2-4850-914f-cade5659064d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Patricia Guerrero, una bailaora como una &#039;catedral&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estrena en la Bienal de Flamenco un trabajo de enorme madurez creativa y coreográfica</p><p class="subtitle">Brillante dirección escénica a cargo del veterano Juan Dolores Caballero, que le imprime al espectáculo una factura barroca y tenebrista</p></div><p class="article-text">
        Produc&iacute;a un escalofr&iacute;o casi sobrenatural -puesto que la noche se presentaba como una liturgia religiosa- asistir este viernes a la comprobaci&oacute;n de que, con 26 a&ntilde;os, el perfil estilizado de una bailarina cl&aacute;sica -m&aacute;s que la exuberancia y voluptuosidad que dan forma a las flamencas-, y ambiciones que van m&aacute;s all&aacute; de la ortodoxia del baile, se puede tener esa seguridad en el escenario, dar esas muestras de madurez art&iacute;stica y llevar, de pleno, el peso completo de un espect&aacute;culo tan complejo y trufado de matices como fue este viernes el estreno de 'Catedral', la &uacute;ltima apuesta de Patricia Guerrero.
    </p><p class="article-text">
        Empleando un juego de palabras de lo m&aacute;s obvio, podr&iacute;amos decir que Patricia es ya, sobre todo despu&eacute;s de este estreno, una bailaora como una 'Catedral'. Granadina de 1990, subida a los escenarios desde los 8 a&ntilde;os y tenaz en no dejar a un lado su crecimiento y formaci&oacute;n art&iacute;stica, cada aparici&oacute;n de Patricia en la Bienal de Flamenco -y fuera de ella- est&aacute; siendo una sorpresa m&aacute;s que grata.
    </p><p class="article-text">
        Contextualizando el asunto: Ven&iacute;a Patricia Guerrero a la Bienal a hablarnos del dolor y la represi&oacute;n de la mujer, conceptos -los represivos- que ha manejado siempre muy bien la tradici&oacute;n judeo-cristiana, por lo que nos sit&uacute;a la granadina en un espacio sagrado, una catedral barroca por donde parecen desfilar las c&eacute;lebres santas que pintara Zurbar&aacute;n, con un cuerpo de baile enfundado en ropajes ampulosos, con sus brillantes claroscuros y un tenebrismo tan inquietante como profundamente sevillano.
    </p><p class="article-text">
        El responsable de esta puesta en escena donde Patricia Guerrero se desenvuelve con la soltura de una bailaora ya hecha y cuajada, es uno de los creadores teatrales m&aacute;s singulares, con un universo propio tan genuino como exquisito, que ha dado Sevilla al panorama teatral nacional: Juan Dolores Caballero. Ha querido el director de escena entroncar este espect&aacute;culo con la Espa&ntilde;a oscura que tan bien sabe retratar, y con una tradici&oacute;n est&eacute;tica presente en nuestro Barroco, pero tambi&eacute;n en Goya y sus pinturas negras.
    </p><p class="article-text">
        Sobre este ambiente opresivo, donde destaca un trabajo descomunal en la percusi&oacute;n y exquisito en los cantos religiosos, se despliega el baile flamenco m&aacute;s desgarrado y trascendente que le he hemos visto hasta la fecha a Patricia Guerrero. Qu&eacute; manera de bailar -tambi&eacute;n en lo cuantitativo, sin apenas aliviarse en la hora y media de espect&aacute;culo-, qu&eacute; escorzos en una seguiriya donde el cantaor Jos&eacute; Anillo y la guitarra de Juan Requena se sumaron a esta liturgia m&iacute;stica, qu&eacute; giros en el romance de La Monja Gitana, qu&eacute; paso a dos bell&iacute;simo&hellip;
    </p><h4 class="article-text">Los tangos del deseo</h4><p class="article-text">
        Pero como el deseo es m&aacute;s poderoso que cualquier doctrina, el espect&aacute;culo encuentra su quiebro perfecto en un necesario cuadro por tangos -'Los tangos del deseo'- que alivian tanta oscuridad, tanto dolor, tanta frescura reprimida. Aqu&iacute; las tres bailaoras que acompa&ntilde;an a Guerrero -Maise M&aacute;rquez, Ana Agraz y M&oacute;nica Iglesias- se contonean con la libertad que s&oacute;lo sabe mostrar el flamenco, en un cuadro tremendamente est&eacute;tico donde termina por incorporarse la protagonista.
    </p><p class="article-text">
        Patricia Guerrero, toda fuerza y rebeld&iacute;a dentro de ese cuerpo de formas sutiles, se entrega al final vestida de rojo, despu&eacute;s de haber ido despoj&aacute;ndose paulatinamente de los ropajes m&aacute;s asfixiantes, con el pelo suelto y la verdad del baile en un lamento final, donde luc&iacute;a esplendorosa, igualmente segura, cuajada y tocada por la gracia del baile flamenco, liberador de cualquier tiran&iacute;a. El trabajo ha sido muy redondo, y la conjunci&oacute;n Dolores Caballero-Patricia Guerrero, una brillante alineaci&oacute;n de talentos, la uni&oacute;n del magisterio esc&eacute;nico con la precocidad art&iacute;stica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amalia Bulnes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/bienal/patricia-guerrero-bailaora-catedral_132_3806104.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Oct 2016 07:22:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Patricia Guerrero, una bailaora como una 'catedral']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Bienal de Flamenco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Isabel Bayón e Israel Galván enfadan al público del Teatro de la Maestranza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/bienal/isabel-israel-galvan-teatro-maestranza_132_3813702.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f56d67a-93b6-4988-91e0-c29ad2e51012_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Isabel Bayón e Israel Galván enfadan al público del Teatro de la Maestranza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La primera colaboración entre los bailaores se centró más en la performance que en el baile flamenco, con un montaje conceptual que dividió al patio de butacas</p><p class="subtitle">Mientras sus fieles aplaudían a rabiar, gran parte del público abucheó a los artistas e incluso solicitaron a la salida, la devolución del precio de las entradas</p></div><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s en el MOMA (Museo de Arte Moderno de Nueva York), quiz&aacute;s en una galer&iacute;a, en una sala de teatro independiente, hubiera funcionado una apuesta que ten&iacute;a mucho m&aacute;s de instalaci&oacute;n, de acci&oacute;n y de performance, que de artes esc&eacute;nicas. Pero en el Teatro de la Maestranza de Sevilla, coliseo l&iacute;rico de la ciudad, no pudo ser. Hubo enfado. Enfado hasta la bronca. Con la reclamaci&oacute;n de la devoluci&oacute;n de las entradas, protestas que espetaban &ldquo;quiero mi dinero, quiero mi dinero&rdquo; y mucho alboroto en la sala, demasiado. Injustificable incluso por cuanto impidieron el disfrute de quienes quer&iacute;an seguir el espect&aacute;culo con inter&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos de 'Dju-dju' la nueva propuesta del inclasificable bailaor Israel Galv&aacute;n quien, asesorado una vez m&aacute;s por el artista pl&aacute;stico Pedro G. Romero, se ha puesto en esta ocasi&oacute;n en el rol de director art&iacute;stico para volver como un calcet&iacute;n la personalidad flamenca de Isabel Bay&oacute;n, disc&iacute;pula de la Escuela Sevillana del Baile que, a pesar de que sus experiencias en solitario ya caminaban hacia apuestas danc&iacute;sticas m&aacute;s ambiciosas -pero siempre preciosistas y de mucha calidad art&iacute;stica-, da aqu&iacute; un salto sin red en una apuesta, a ratos dif&iacute;cil, a ratos imposible.
    </p><p class="article-text">
        Part&iacute;amos de la base de que este espect&aacute;culo no iba a ser un recital flamenco al uso. Tampoco creo que lo esperara el p&uacute;blico. La transgresi&oacute;n en este arte acaba siendo siempre bienvenida por parte del espectador cuando se vislumbran las costuras bien ribeteadas por el profundo conocimiento del flamenco y, en este caso, del baile. Pero aqu&iacute; no hubo baile, ni danza, sea cual fuere su g&eacute;nero: aqu&iacute; hubo una acci&oacute;n par&oacute;dica, una reflexi&oacute;n abstracta, conceptual hasta el extremo, de las obsesiones, man&iacute;as y supersticiones de la bailaora, donde lo grotesco y un esp&iacute;ritu retrokitch, fagocitaron el resto de intenciones art&iacute;sticas que, a buen seguro, tuviera este espect&aacute;culo sobre el papel.
    </p><h4 class="article-text">P&uacute;blico dividido y bronca monumental</h4><p class="article-text">
        Pero en el escenario no. Y menos en el escenario del Teatro de la Maestranza, fuera de contexto absolutamente, no se adivinaba ninguna intenci&oacute;n. El p&uacute;blico se dividi&oacute; enseguida entre los fieles m&aacute;s ac&eacute;rrimos a esta nueva corriente del baile que se ha abierto con la puerta del t&aacute;ndem Israel Galv&aacute;n-Pedro G.; y los muchos que empezaron a abandonar la sala, a vociferar improperios, a reclamar &ldquo;algo de flamenco&rdquo;, a manifestar, de manera poco elegante &ndash;justo es se&ntilde;alarlo- su monumental cabreo ante este &ldquo;sinsentido&rdquo; desde el punto de vista de las artes esc&eacute;nicas y musicales (quiz&aacute;s no desde el de las artes pl&aacute;sticas). Lo que me despierta la curiosidad es llegar a saber si no es precisamente esta reacci&oacute;n la que persegu&iacute;an, e incluso satisfizo, a los responsables e ide&oacute;logos de este proyecto.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, volviendo a lo que all&iacute; ocurri&oacute;: Fue en lo musical donde 'Dju-dju' encontr&oacute; cierta salvaci&oacute;n, con el toque de Jes&uacute;s Torres y la voz de David Lagos, que tambi&eacute;n atravesaron ese campo de tonos par&oacute;dicos, l&uacute;gubres y kitch del show sin pisar ni una mina que los descalabrara.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de m&aacute;s de dos horas de puesta en escena, porque tambi&eacute;n quisieron poner a prueba al espectador en su capacidad de resistencia, el espect&aacute;culo se traslad&oacute; al patio de butacas y al hall del teatro. Incomprendidos contra ofendidos. Acab&oacute; la noche sin ganador.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amalia Bulnes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/bienal/isabel-israel-galvan-teatro-maestranza_132_3813702.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Sep 2016 22:53:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Isabel Bayón e Israel Galván enfadan al público del Teatro de la Maestranza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Bienal de Flamenco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antonio Canales construye un nuevo puente entre Sevilla y Triana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/bienal/antonio-canales-construye-sevilla-triana_132_3814039.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70696b0e-7e7b-468f-9b7a-ec9e52e28b8d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Antonio Canales construye un nuevo puente entre Sevilla y Triana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El veterano bailaor regresa a sus orígenes y tira de memoria personal en el espectáculo 'Trianero', estrenado este domingo en el Teatro Lope de Vega</p><p class="subtitle">Apoyado en una inconmensurable Carmen Ledesma, quiso homenajear a su madre haciéndola subir al escenario, en uno de los momentos más importantes de la noche</p></div><p class="article-text">
        Antes de que se midiera por buler&iacute;as con la grand&iacute;sima bailaora Carmen Ledesma, pens&eacute; que la cr&oacute;nica de 'Trianero', el nuevo espect&aacute;culo de Antonio Canales en la Bienal de Flamenco, iba a ser otra. El bailaor del otrora barrio de los gitanos de Sevilla, con una trayectoria tan ancha como importante, ha superado ya el medio siglo de vida y aunque su impronta en el escenario sigue siendo incuestionable, sus facultades no han resistido tan bien el paso del tiempo y empez&oacute; tirando de oficio. La propuesta, una reivindicaci&oacute;n de su condici&oacute;n de trianero, fue de menos a m&aacute;s y lo que a principio parec&iacute;a haber nacido torcido, con un Canales d&aacute;ndose a cuentagotas -no sab&iacute;amos que se estaba reservando para grandes momentos-, se enderez&oacute; enseguida.
    </p><p class="article-text">
        Comenz&oacute; abusando de los t&oacute;picos m&aacute;s manoseados, la estampa de una Triana cuajada de arte pero esclava de un pu&ntilde;ado de se&ntilde;oritos, contexto en el que los bailes se sucedieron de a poco y fr&iacute;os. Sin embargo, todo cambi&oacute; cuando Canales se transmut&oacute; en Antonio G&oacute;mez de los Reyes, ese ni&ntilde;o del Corral de Saramaya en la calle Castilla que quer&iacute;a ser bailaor&hellip; Y de repente, surgi&oacute; una corriente de electricidad entre el escenario y el patio de butacas, construy&oacute; Canales un nuevo puente entre la Sevilla del 29 que representa el Teatro Lope de Vega y la Triana de su herencia gitana; un puente que cruzamos todos los que estuvimos en la sala, conducidos por la verdad, por la expresi&oacute;n m&aacute;s aut&eacute;ntica de un barrio y de una raza.
    </p><p class="article-text">
        La alquimia para encontrar la piedra filosofal del cante y el baile de Triana la pusieron dos nombres protagonistas de la noche: la primera de ella fue Carmen Ledesma, bailaora indomable, icono de improvisaci&oacute;n y libertad, que le brind&oacute; a Canales unas buler&iacute;as trianeras que sirvieron de verdadera introducci&oacute;n del espectador en el espect&aacute;culo: una Carmen canastera, caderosa, salvaje, junto a un Canales sobrado de entusiasmo, dando lo mejor de su estilo inconfundible.
    </p><h4 class="article-text">&hellip; Y apareci&oacute; Pastora de los Reyes</h4><p class="article-text">
        <strong>&hellip; </strong>Y la segunda gran dama de la noche fue una gitana de casi ochenta a&ntilde;os de edad, Pastora de los Reyes, madre de Antonio Canales, una gitana del arrabal sevillano que simboliza de manera ejemplar lo que ha representado, hasta hace muy poco, la mujer en el flamenco: la oscuridad, la voz silenciada por la cultura masculina dominante, las animadoras de fiestas familiares a las que le estaban vetados los escenarios&hellip; Ya les digo, 80 a&ntilde;os esperando para subirse a un teatro como el del Lope de Vega y evidenciar lo que se han perdido nuestros ojos, nuestros o&iacute;dos, a lo largo de la historia del flamenco. Pastora de los Reyes bord&oacute; unas sevillanas, cant&oacute; y bail&oacute; por buler&iacute;as con el coraz&oacute;n en la mano y el &aacute;ngel en el pecho. El teatro se ven&iacute;a abajo.
    </p><p class="article-text">
        Y a partir de ah&iacute;, muchos detalles para guardar en los lugares m&aacute;s seguros de la memoria: Un todoterreno Luis Pe&ntilde;a por buler&iacute;as -en el cante y en el baile-, los melismas m&aacute;s gitanos de Mari Pe&ntilde;a; Antonio Canales bailando por tangos, en una ejecuci&oacute;n irregular, pero qu&eacute; m&aacute;s da, donde hall&oacute; falta de forma f&iacute;sica, le introdujo coraz&oacute;n y verdad, sentido del disfrute, experiencia vital&hellip; Y Carmen Ledesma, de nuevo,  poni&eacute;ndole palillos y gracia a unos villancicos flamencos con los que acab&oacute; la fiesta.
    </p><p class="article-text">
        No fue, en suma, un espect&aacute;culo redondo. Y sin embargo, supo Canales hacernos pasar por el aro de su memoria y dejarnos con un pie en Sevilla y otro en Triana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amalia Bulnes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/bienal/antonio-canales-construye-sevilla-triana_132_3814039.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Sep 2016 23:03:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Antonio Canales construye un nuevo puente entre Sevilla y Triana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Sevilla,Bienal de Flamenco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Farruquito perpetúa su estirpe en 'Baile moreno']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/bienal/farruquito-perpetua-estirpe-baile-moreno_132_3815267.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/47e29bd8-def6-43b5-b0e6-80be398e61f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Farruquito perpetúa su estirpe en &#039;Baile moreno&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El bailaor repasa su historia familiar en su nueva propuesta escénica, que ha estrenado en la Bienal de Flamenco de Sevilla</p><p class="subtitle">Su hijo, de apenas 5 años, se convirtió en el protagonista de un espectáculo donde homenajea a su padre pero nos enseña que el futuro de la saga está garantizado</p></div><p class="article-text">
        Acudir a ver bailar a Farruquito es una experiencia, digamos, vital. Que trasciende lo art&iacute;stico. Sucede siempre: una experiencia que comienza antes y termina despu&eacute;s del final del espect&aacute;culo. Y la noche del s&aacute;bado en Sevilla se volvi&oacute; a repetir: Paseo Col&oacute;n, pasadas las ocho de la tarde: Toros en la Maestranza, resaca procesional con la Virgen de la Paz atravesando la Plaza de Espa&ntilde;a hasta alcanzar la Catedral&hellip; Y Farruquito en el Teatro que toma prestado el nombre de la plaza de toros con el aforo a reventar. Qui&eacute;n da m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Un aforo, por cierto, &ldquo;cien por cien Farruquito&rdquo;, compuesto por la diversidad de fieles que lo siguen con devoci&oacute;n: los vecinos del barrio que son legi&oacute;n, su inmensa familia, que tambi&eacute;n se cuentan por centenas; japoneses surgidos de no se sabe muy bien d&oacute;nde y un resto de p&uacute;blico local que tan s&oacute;lo se acerca a la Bienal de Flamenco cuando se abren las entra&ntilde;as de la tradici&oacute;n gitana m&aacute;s ancestral que, aunque lo estemos relatando como si de una estampa del XIX se tratase, sigue viva.
    </p><p class="article-text">
        Viva, en perfecto estado de salud y mostrando lo que ser&aacute; el futuro pr&oacute;ximo. Porque de eso se trataba ayer precisamente la presencia de Farruquito en el Teatro de la Maestranza de Sevilla. Si nos ten&iacute;a acostumbrados el joven bailaor a conducirnos siempre hacia la imagen todopoderosa de su abuelo Farruco, su maestro, bailaor de raza colmado de enjundia; en 'Baile moreno', su nueva propuesta esc&eacute;nica, pretende homenajear a su padre, el cantaor Juan el Moreno, que muri&oacute; joven, abruptamente, dejando al ni&ntilde;o Farruquito hu&eacute;rfano en pleno escenario y tocado por una desgracia de leyenda.
    </p><p class="article-text">
        Esta excusa -mejor dicho, este homenaje- le ha servido al bailaor para crear un espect&aacute;culo narrativo donde relata la vida de sus padres, donde &eacute;l mismo es un personaje m&aacute;s que, al final del espect&aacute;culo, se desdobla en la figura de un ni&ntilde;o menudo, apenas cinco a&ntilde;os de edad, que lo representa a &eacute;l pero que, en la realidad, es su hijo. Un golpe de efecto la aparici&oacute;n en el escenario de la criatura, al final de una inmensa sole&aacute;, que levant&oacute; al auditorio, ya entregado eso s&iacute;, desde antes de que diera comienzo el espect&aacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        Ver bailar a este ni&ntilde;o, apenas unos gestos, de manera muy contenida, pero espeluznante en cuanto a actitud, a comp&aacute;s inoculado, a herencia centenaria, a orgullo y a pelea por la vida, resume todo lo que nos quiso contar Farruquito el s&aacute;bado en Sevilla: que su baile procede de una corriente gen&eacute;tica &uacute;nica, poco explicable desde la raz&oacute;n ni el intelecto que pretendemos verter en las cr&oacute;nicas period&iacute;sticas, y que se perpet&uacute;a s&oacute;lo en ellos, los Farruco.
    </p><h4 class="article-text">Agarrarse a la butaca y disfrutar</h4><p class="article-text">
        Por eso y porque bail&oacute; por seguiriyas -con ese bast&oacute;n que es ya el atributo de la saga familiar-, por buler&iacute;as y por tangos con esa gracilidad &uacute;nica, volando y par&aacute;ndose, cuajado de comp&aacute;s, mientras nos iba relatando su vida, sobr&oacute; todo lo dem&aacute;s. Cuando Farruquito baila no hace falta hilo argumental, hay que agarrarse a la butaca y disfrutar. Disfrutar de &eacute;l y dejarse envolver por el entorno, que lo jalea, que se parte la camisa, que llora y grita sin disimulo cada genialidad del sevillano. No s&eacute; c&oacute;mo ser&aacute; ir a ver bailar a Farruquito en Nueva York, o en otra parte del mundo, pero sin duda la experiencia debe ser bien distinta sin la atm&oacute;sfera familiar en su ciudad natal.
    </p><p class="article-text">
        Farruquito ech&oacute; el resto el s&aacute;bado con su 'Baile Moreno': Cuatro bailaores, el cante gitano de Pepe de Pura, adem&aacute;s de Antonio Villar, Encarna Anillo y Mary Vizarraga, dos guitarras, percusi&oacute;n, chelo, preciosos audios con la voz recuperada de su padre&hellip; Buenas intenciones esc&eacute;nicas y mucho que contar. Aun as&iacute;, y aunque ha aprendido de errores anteriores, la dramaturgia no es lo suyo. Quiz&aacute;s en manos de un director de escena se pulir&iacute;an los aspectos m&aacute;s teatrales del espect&aacute;culo, donde no brilla, pero quiz&aacute;s -y de ah&iacute; el temor- podr&iacute;a restarle gitaner&iacute;a y frescura a esta lecci&oacute;n de defensa de los valores tradicionales.
    </p><p class="article-text">
        Y es que a Farruquito no le hace falta &ldquo;contar&rdquo;, le basta con bailar, con esa mezcla perfecta de ligereza y garra, ese deambular vol&aacute;til que tambi&eacute;n busca la tierra, con un comp&aacute;s el&eacute;ctrico, &uacute;nico, que ya tiene heredero. Esperamos poder contarlo dentro de unos a&ntilde;os, cuando ese ni&ntilde;o que sale por la boca del escenario de la mano de su padre, con el teatro puesto en pie -o m&aacute;s exactamente, con el teatro boca abajo-, en pleno delirio, diga &ldquo;aqu&iacute; estoy yo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amalia Bulnes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/bienal/farruquito-perpetua-estirpe-baile-moreno_132_3815267.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Sep 2016 00:01:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Farruquito perpetúa su estirpe en 'Baile moreno']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Sevilla,Bienal de Flamenco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dani de Morón: el futuro ya está aquí]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/bienal/dani-moron-futuro_132_3818751.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/298d7b4a-b15a-4b7e-b92c-d093354b232a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dani de Morón: el futuro ya está aquí"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El joven guitarrista se confirma en su tercera Bienal de Flamenco como solista como una de las mejores sonantas de este joven y nuevo siglo</p><p class="subtitle">Reunió en una cita única e irrepetible a los mejores artistas de esta generación: Rocío Márquez, Arcángel, Jesús Méndez, Israel Galván y Duquende</p></div><p class="article-text">
        Me gusta creer en eso de que en el arte se act&uacute;a tal y como uno es. Se canta como se es, se baila como se es, se pinta como se es... Dani de Mor&oacute;n, 35 a&ntilde;os y 20 a la guitarra, toca como es: honesto, valiente, impetuoso, apasionado... Y generoso.
    </p><p class="article-text">
        Empecemos por la generosidad: Asistimos la noche del mi&eacute;rcoles a una nueva jornada de la Bienal de Flamenco, que ha atravesado ya su Ecuador -con lo que ello conlleva de cansancio y poca capacidad para sorprenderse- con una expectaci&oacute;n inusitada: el joven guitarrista de Dani de Mor&oacute;n &ndash;una de las mejores sonantas&nbsp; de este nuevo y joven siglo- se presentaba en el Patio de la Monter&iacute;a del Real Alc&aacute;zar, en un espect&aacute;culo &ldquo;en solitario&rdquo; donde, parad&oacute;jicamente y sin complejos, viene a reivindicar el toque de acompa&ntilde;amiento: tocar para el cante, para el baile. &iexcl;Pero para qu&eacute; baile! El del Premio Nacional de Danza Israel Galv&aacute;n, figura de m&aacute;ximo inter&eacute;s internacional; &iexcl;y qu&eacute; cante!: el mejor de &eacute;sta, su generaci&oacute;n: los onubenses Arc&aacute;ngel y Roc&iacute;o M&aacute;rquez, la arrolladora potencia jerezana de Jes&uacute;s M&eacute;ndez, el veneno camaronero de Duquende&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Hay que ser muy generoso, y tambi&eacute;n hacer uso de una gran seguridad, para asumir un nuevo reto como &ldquo;solista&rdquo; invitando a las mejores figuras de la nueva generaci&oacute;n de artistas flamencos que triunfa en el mundo y que, adem&aacute;s, no acudieron a la cita para cumplir un tr&aacute;mite. Se dieron por completo el mi&eacute;rcoles en ese escenario hipn&oacute;tico del Patio de la Monter&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Hay que ser muy generoso y muy capaz: muy pocos han sido los guitarristas con facultades para acompa&ntilde;ar a cantaores tan distintos, a un bailaor tan sui generis&hellip; en un mismo d&iacute;a, en una misma noche. Una noche de revelaci&oacute;n, &uacute;nica, donde se nos dej&oacute; ver a los privilegiados que acudimos a este c&oacute;nclave irrepetible que el futuro del flamenco est&aacute; garantizado.
    </p><p class="article-text">
        Porque Dani de Mor&oacute;n es de esta nueva generaci&oacute;n de artistas que cree en las alianzas, que ha salido de ese individualismo que ha carcomido al Flamenco en otros tiempos, para hacerse fuerte rodeado de los mejores. Dani de Mor&oacute;n se levanta ante el talento ajeno sin perder la silla de la identidad, con la honestidad &ndash;ya vamos por la segunda de sus cualidades- de entender que el objetivo de la guitarra flamenca es tambi&eacute;n ponerse al servicio de los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, empez&oacute; el espect&aacute;culo y Dani quiso presentar sus credenciales a solas. Impetuoso &ndash;y ah&iacute; va otra de sus m&aacute;s destacadas virtudes- desde que se apagaron las luces de esa noche m&aacute;gica. Quiso meter Dani al p&uacute;blico en faena con unas buler&iacute;as de infarto. Sin pre&aacute;mbulos, demostrando ya de entrada que su toque tiene el nivel r&iacute;tmico de un percusionista, y a la vez una riqueza mel&oacute;dica incuestionable.
    </p><h4 class="article-text">Roc&iacute;o M&aacute;rquez, voz templada del Caribe</h4><p class="article-text">
        Pero supo mudarse de piel, quiso inmiscuirse, interponerse, en cada una de las personalidades flamencas que hab&iacute;a invitado a este aquelarre de talento. Sali&oacute; primera Roc&iacute;o M&aacute;rquez, rubia cabellera n&oacute;rdica, voz templada del caribe, y la noche se fue de ida y vuelta. Y escuchamos a Marchena en la voz menuda pero embelesadora de esta onubense tocada por los aires americanos de La R&aacute;bida, que hizo la noche m&aacute;s grande por milongas y unos caracoles bordados con las seis cuerdas m&aacute;s arm&oacute;nicas de Dani.
    </p><p class="article-text">
        Abri&oacute; y cerr&oacute; Dani por Huelva, con un Arc&aacute;ngel en estado de gracia, que empez&oacute; por tientos y remat&oacute; por una sole&aacute; dolorosa que supo a triste despedida, en un momento del espect&aacute;culo que, sabiendo que era el &uacute;ltimo, fue aprovechado para hablarle al alma.
    </p><p class="article-text">
        Pero en medio ocurri&oacute; de todo. Tuvo la valent&iacute;a el de Mor&oacute;n, y ya vamos cerrando ese arco inmenso de facultades con la que se ha presentado Dani en esta Bienal, de no encuadrarse en un tipo, en una escuela de cantaores de similares tesituras. Tras la actuaci&oacute;n de Roc&iacute;o M&aacute;rquez, el guitarrista le regal&oacute; la guitarra, tirando por los aires la t&eacute;cnica en un toque que fue todo pasi&oacute;n, a Jes&uacute;s M&eacute;ndez, el heredero del cante de Jerez.
    </p><h4 class="article-text">Un fest&iacute;n de flamenco</h4><p class="article-text">
        Fue un fest&iacute;n flamenco el que se regalaron ambos. El sobrino de la Paquera tirando de dinast&iacute;a y linaje, en la potencia, el metal profundo de esa buler&iacute;a elegida, en la corpulencia de su voz frente a la delicadeza de la onubense. Y ah&iacute; estuvo Dani, acompa&ntilde;&aacute;ndolo con todo su nervio, usando la caja a ratos como guitarrista, a ratos como percusi&oacute;n. Y de Jerez a la gitaner&iacute;a catalana, con un Duquende muy camaronero por cantes de Levante y en las seguiriyas, acompasado con y por Dani, en otra carambola de la noche.
    </p><p class="article-text">
        Esto se alarga y la actuaci&oacute;n de Israel Galv&aacute;n mercer&iacute;a una cr&oacute;nica completa. Porque su baile lo eclipsa todo. Voy a tardar en quitarme de la retina su imagen menuda, todo fibra, comp&aacute;s matem&aacute;tico, subida a un caj&oacute;n blanco. O su mano haciendo comp&aacute;s con la mano de un espectador. Israel el&eacute;ctrico, menos pensativo que otras veces pero m&aacute;s aut&eacute;ntico. Ojal&aacute; haya m&aacute;s artistas, como Dani, que sepan entregar su humildad para sacar lo mejor de esta generaci&oacute;n que nos hace saber que el futuro del flamenco ya est&aacute; aqu&iacute;. Y lo m&aacute;s tranquilizador, que est&aacute; a salvo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amalia Bulnes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/bienal/dani-moron-futuro_132_3818751.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Sep 2016 07:43:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dani de Morón: el futuro ya está aquí]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bienal de Flamenco,Rocío Márquez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rafaela Carrasco se despide dejando al ballet flamenco en su momento de máximo esplendor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/bienal/rafaela-carrasco-flamenco-momento-esplendor_132_3820160.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99903d93-e4e9-48d1-a56b-4cf5ea862995_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Rafaela Carrasco se despide dejando al ballet flamenco en su momento de máximo esplendor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">'Tierra-Lorca' llega a la Bienal tras su estreno en el Generalife de Granada como una obra que confirma la calidad de la compañía pública andaluza</p><p class="subtitle">Rabiosamente contemporáneo, el espectáculo no traiciona en absoluto el espíritu del poeta y transporta al espectador a la Edad de Plata de la poesía española</p><p class="subtitle">El cuerpo de baile brilló en la ejecución de una de las mejores coreografías de Carrasco, que debe abandonar la dirección del Ballet con esta obra</p></div><p class="article-text">
        La noche del lunes se aplaud&iacute;a a rabiar en el Teatro de la Maestranza de Sevilla, pero el regusto que dejaban las palmas era, parad&oacute;jicamente, agridulce. Sonaba el j&uacute;bilo en la sala con un eco final de pesadumbre, casi de incredulidad si me apuran. Despu&eacute;s de asistir a la &uacute;ltima representaci&oacute;n del Ballet Flamenco de Andaluc&iacute;a con Rafaela Carrasco como directora de la formaci&oacute;n, hay decisiones pol&iacute;ticas &ndash;o administrativas- que no aciertan a tener encaje con el sentido com&uacute;n. Termin&oacute; anoche Carrasco su contrato dej&aacute;ndose el alma en el escenario del Paseo Col&oacute;n, pero eso casi es lo menos rese&ntilde;able, porque esta bailaora sevillana de enorme talento lo seguir&aacute; haciendo, recuperando de seguro proyectos personales adormecidos desde que asumi&oacute; el liderazgo del Ballet en 2012. Lo peor es sin duda dejar sin un capit&aacute;n de estas caracter&iacute;sticas una compa&ntilde;&iacute;a, p&uacute;blica y embajadora de Andaluc&iacute;a en el mundo, en un momento a cuyas cotas de calidad nunca antes hab&iacute;a tenido acceso.
    </p><p class="article-text">
        Desde el propio origen de &lsquo;Tierra Lorca&rsquo; hasta el resultado final, todo est&aacute; bien perge&ntilde;ado, perfectamente coreografiado, sensiblemente ejecutado, bella y est&eacute;ticamente plasmado, bien cantado&hellip; El propio Lorca se hubiera emocionado viendo c&oacute;mo m&aacute;s de ochenta a&ntilde;os despu&eacute;s de su experimento musical &lsquo;Colecci&oacute;n de Canciones Populares Espa&ntilde;olas&rsquo; &ndash;grabado junto a su amiga La Argentinita y sobre el que se basa el proyecto-, un espect&aacute;culo rabiosamente contempor&aacute;neo puede ser tan fiel al imaginario del poeta, c&oacute;mo permiti&eacute;ndose versionar las canciones originales, se puede retratar mejor ese intento de Federico de intelectualizar el acervo popular. En definitiva, de hacer del flamenco Cultura (s&iacute;, en may&uacute;scula).
    </p><p class="article-text">
        'Tierra-Lorca' es todo sensibilidad, la de Rafaela Carrasco, que le imprime su identidad bailaora a los m&aacute;s de 90 minutos de espect&aacute;culo y cuya huella puede rastrearse en todas y cada una de las 13 coreograf&iacute;as por las que desfilan bell&iacute;simas piezas musicales de ayer y de siempre: jaleos, zorongos, los cuatro muleros, romances, el Caf&eacute; de Chinitas y el remate por fandangos de Gran&aacute;, entre otros. La tesitura vocal de Gema Caballero es perfecta para esa combinaci&oacute;n de cancionero popular y flamenco, fue deliciosa escucharla cant&aacute;ndole al baile de Rafaela; as&iacute; como el arranque gitano de Antonio Campos, poderoso, granadino adem&aacute;s, enjundioso.
    </p><h4 class="article-text">Un cuerpo de baile excepcional</h4><p class="article-text">
        Y todo ello, como pre&aacute;mbulo antes de pararnos en lo verdaderamente importante: el cuerpo de baile. De qu&eacute; manera tan cautivadora encajaron los jaleos en el cuerpo cimbreante de Ana Morales, profundamente sensual dentro de su elegante figura; c&oacute;mo emocionaron Rafaela y David Coria en un paso a dos excepcional, en un baile de mant&oacute;n original&iacute;simo, jugando a seducirse, a engatusarse, flamencos hasta en las pausas&hellip; Aunque, m&aacute;s all&aacute; de los solistas, el verdadero logro de la direcci&oacute;n de este espect&aacute;culo es conseguir que la compa&ntilde;&iacute;a p&uacute;blica de Andaluc&iacute;a tenga un cuerpo de baile de tan alt&iacute;sima calidad, de una formaci&oacute;n tan exquisita y una ejecuci&oacute;n tan emocionante.
    </p><p class="article-text">
        Se quedan fuera de esta cr&oacute;nica &ndash;lo contario ser&iacute;a imposible- muchas estampas de una poes&iacute;a visual vibrante, pero es que los detalles de calidad sorprendieron al espectador en cascada. No obstante, no ser&iacute;a de justicia obviar el acierto de recurrir a recursos esc&eacute;nicos de una indudable calidad tecnol&oacute;gica, que han permitido la posibilidad de contemplar a la Argentinita en una grabaci&oacute;n original de la &eacute;poca, empastada con la coreograf&iacute;a y el baile de Rafaela Carrasco. Ocurri&oacute; al inicio del espect&aacute;culo, as&iacute; que el disfrute visual ya quedaba garantizado.
    </p><p class="article-text">
        Ahora s&oacute;lo nos queda encomendarnos a Federico para que la poes&iacute;a y el talento inspiren el futuro del Ballet Flamenco de Andaluc&iacute;a. Desde que Cristina Hoyos terminara en 2011 sus m&aacute;s que pol&eacute;micos siete a&ntilde;os al frente de la compa&ntilde;&iacute;a, la Consejer&iacute;a de Cultura decidi&oacute; modificar el modelo y establecer un concurso por el que la persona seleccionada pasar&iacute;a a ser el director del Ballet durante dos a&ntilde;os, prorrogables a tres. Hasta aqu&iacute; ha llegado pues Rafaela Carrasco&hellip; Y tambi&eacute;n el Ballet, presos de la burocracia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amalia Bulnes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/bienal/rafaela-carrasco-flamenco-momento-esplendor_132_3820160.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Sep 2016 07:34:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rafaela Carrasco se despide dejando al ballet flamenco en su momento de máximo esplendor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bienal de Flamenco,Flamenco,Sevilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juan Peña 'El Lebrijano' revive en la garganta poderosa de José Valencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/bienal/juan-pena-lebrijano-jose-valencia_132_3825499.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/beefd546-6c79-40d5-8a1f-e74893a608da_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Juan Peña &#039;El Lebrijano&#039; revive en la garganta poderosa de José Valencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Soberbio recital del joven cantaor de Lebrija, que aprueba con nota la reválida como continuador de una de las estirpes cantaoras más ilustres</p><p class="subtitle">Le acompañó al baile una Pastora Galván llena de frescura, tan seria como canastera, que brilló por romances y alegrías</p></div><p class="article-text">
        Sab&iacute;a lo que se hac&iacute;a Juan Pe&ntilde;a 'El Lebrijano', una de las m&aacute;s grandes figuras del cante de la segunda mitad del siglo XX, cuando eligi&oacute; a Jos&eacute; Valencia como protagonista de un espect&aacute;culo que concibi&oacute; a&uacute;n vivo pero que, como si de una broma macabra se tratara, tuvimos presenciar anoche en Sevilla sin su estampa rubia y gitana.
    </p><p class="article-text">
        'De Sevilla a C&aacute;diz (1969-2016)' pretend&iacute;a ser un repaso a uno de los trabajos discogr&aacute;ficos clave en la trayectoria del Lebrijano, bajo su direcci&oacute;n y en la voz de uno de sus disc&iacute;pulos predilectos, pero se convirti&oacute; la noche del domingo en el Lope de Vega, dos meses despu&eacute;s de su muerte, en un homenaje y, a&uacute;n m&aacute;s, en una ceremonia de coronaci&oacute;n: la del joven Valencia como sucesor de una estirpe flamenca sin parang&oacute;n. En este cantaor de cualidades superlativas se han reunido los Pe&ntilde;a y los Perrate, los Bac&aacute;n, las sagas cantaoras m&aacute;s ilustres de Lebrija, ese trocito de tierra entre Sevilla y C&aacute;diz, donde la Marisma del Guadalquivir es morada de flamencos desde tiempos inmemoriales.
    </p><p class="article-text">
        Nos pareci&oacute; estar viendo, y a veces hasta escuchando, al Lebrijano a lo largo de todo el concierto. Un recital por derecho, sobrio, elegante y cargado de profundidad -en las luces, en el magn&iacute;fico audiovisual con una vista a&eacute;rea de Lebrija tan l&iacute;rica como magn&eacute;tica&hellip;-, tan serio como indefectiblemente jondo. Desde el principio, cuando entr&oacute; Jos&eacute; Valencia en escena con unos romances que le bail&oacute; Pastora Galv&aacute;n descalza, m&aacute;s gitana que nunca, haciendo que su compostura canastera mareara al espectador y lo metiera de lleno en el espect&aacute;culo.
    </p><h4 class="article-text">Por sole&aacute; y tientos tangos</h4><p class="article-text">
        A cada cante, Jos&eacute; Valencia se iba rasgando el alma, pareciendo que iba a ser el &uacute;ltimo; que tanta potencia no pod&iacute;a estar seguida de otro cante igual de profundo, de trascendente, pero s&iacute;. Continu&oacute;  por sole&aacute; y estuvo sublime por tientos, rematados en unos tangos donde la presencia de Juan Pe&ntilde;a 'El Lebrijano' parec&iacute;a estar invocada en cada gesto, en cada letra. Qu&eacute; conmoci&oacute;n m&aacute;s absoluta. Ah&iacute; parec&iacute;amos echar en falta de nuevo a Pastora Galv&aacute;n&hellip; Pero de repente apareci&oacute; ella, vestida de blanco, guapa a rabiar, a mover la bata de cola por alegr&iacute;as con tanta enjundia como frescura.
    </p><p class="article-text">
        En ese alivio para Jos&eacute; Valencia &ndash;a Pastora le cantaron las tres voces del coro-, pudo coger las fuerzas necesarias para cantar unas seguiriyas que dol&iacute;an en cada letra de pena y muerte, quiz&aacute;s el momento cumbre de la noche, con el p&uacute;blico mudo en el patio de butacas. En fin, el resto es repetirse porque tambi&eacute;n brill&oacute; por buler&iacute;as, con la voz sobrada de potencia y muchas ganas, y se dio en todo lo que hizo, concentrado pero disfrut&oacute;n, cantando con todo el cuerpo, acord&aacute;ndose del maestro con solemnidad pero sin tono lastimero.
    </p><p class="article-text">
        Acab&oacute; el homenaje con el foco puesto sobre una silla vac&iacute;a. Una silla en la que ya puede sentarse Jos&eacute; Valencia, porque seguro que El Lebrijano bendijo cada segundo de esa actuaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amalia Bulnes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/bienal/juan-pena-lebrijano-jose-valencia_132_3825499.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Sep 2016 23:12:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Juan Peña 'El Lebrijano' revive en la garganta poderosa de José Valencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Sevilla,Bienal de Flamenco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los cantes de David Palomar y Laura Vital navegan desde la Bahía al Bajo Guadalquivir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/bienal/palomar-laura-vital-bahia-guadalquivir_132_3828444.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/888e895f-5cd4-4aa0-8e35-21420c4ab197_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los cantes de David Palomar y Laura Vital navegan desde la Bahía al Bajo Guadalquivir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cantaora de Sanlúcar de Barrameda rescata deliciosos cantes que han pasado a la historia del flamenco en las voces de algunas de las mujeres más ilustres que ha dado este arte</p><p class="subtitle">En el Lope de Vega, otro gaditano, David Palomar, invoca a Chano Lobato y la tradición gaditana en un concierto anclado en el folclore más conocido de la ciudad de la sal</p></div><p class="article-text">
        La cosa pintaba por C&aacute;diz este jueves en la Bienal de Flamenco, con dos apuestas muy diferentes y en espacios, los dos estrat&eacute;gicos, tambi&eacute;n diferenciados en lo geogr&aacute;fico. La joven -pero curtida- cantaora de Sanl&uacute;car de Barrameda Laura Vital se asomaba al altar de la desacralizada iglesia de San Luis de los Franceses, que impone desde el mismo patio de butacas. David Palomar, otro joven de enorme proyecci&oacute;n en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, era colocado en la bombonera del Lope de Vega, para transportar al p&uacute;blico hasta la flamenca ciudad de C&aacute;diz, en un recital que apenas lleg&oacute; a salir de las Puertas de Tierra.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Al abrigo del barroco sevillano, Vital, de rojo pasi&oacute;n, elegant&iacute;sima y sobria, present&oacute; un proyecto de enorme inter&eacute;s, de esos que merecen ser presentados en un contexto como una Bienal de Flamenco, con sentido de la responsabilidad y ambici&oacute;n. Bajo el t&iacute;tulo 'Mujeres de sal', recupera, no s&oacute;lo cantes, sino figuras principal&iacute;simas en el flamenco a quienes casi nunca se les dio su sitio en este arte: las mujeres. La voz femenina tutelada por el hombre de la casa, escondida en las fiestas familiares, vetadas en los escenarios hasta que surge la primera gran se&ntilde;ora del flamenco profesional, Pastora Pav&oacute;n 'La Ni&ntilde;a de los Peines', que abri&oacute; puertas y ventanas y coloc&oacute; a la mujer en el foco del cante por derecho.
    </p><p class="article-text">
        Lo de Laura Vital en la iglesia de San Luis fue un doble desaf&iacute;o: el primero, del que sali&oacute; airosa, recuperar cantes como una deliciosa bambera popularizada por la Ni&ntilde;a de los Peines, as&iacute; como otros nada prodigados en los repertorios actuales: cant&oacute; por malague&ntilde;as invocando a La Trini; se acord&oacute; de Rosa La Papera y Rosario la del Colorao por alegr&iacute;as y, qu&eacute; preciosidad, se marc&oacute; unos fandangos de Alosno como los hac&iacute;a Mar&iacute;a La Conejilla.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el segundo de los desaf&iacute;os no estaba en el gui&oacute;n: fallaba el sonido de su micr&oacute;fono, qued&aacute;ndose esa voz dulce, elegante y de preciosista fraseo, escondida tras la guitarra -excelente Eduardo Rebollar- y las palmas. Mejoraba Laura Vital cuando dejaba la silla de enea y se colocaba de pie al filo del escenario sin amplificaci&oacute;n en la voz. Pero aun as&iacute;, fue una delicia escucharla, verla, casi palpar en su voz los gestos de Juana la del Revuelo en unos tangos tan conocidos como irresistibles; y sentir que uno como espectador sale de un espect&aacute;culo de la Bienal con la alforja m&aacute;s llena, de sensibilidad, pero tambi&eacute;n de conocimiento. Laura es una estudiosa del cante, comprometida con la actividad docente del flamenco, y su espect&aacute;culo tuvo en todo momento un sentido de homenaje y divulgaci&oacute;n.
    </p><h4 class="article-text">Desde las puertas de tierra</h4><p class="article-text">
        David Palomar, sin embargo, viaj&oacute; a Sevilla pero se qued&oacute; en casa. Tra&iacute;a unos zapatos muy llamativos, blancos y negros y de charol rojo en una segunda parte, pero bien podr&iacute;an haber sido sustituidos por unas 'babuchas', porque el joven ven&iacute;a de andar por casa. De andar por La Vi&ntilde;a, por el Barrio de Santa Mar&iacute;a (apel&oacute; a Chano en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n), incluso por el mism&iacute;simo Teatro Falla&hellip; Est&aacute; bien, el p&uacute;blico lo aplaudi&oacute; con enorme fervor, pero se ech&oacute; de menos algo m&aacute;s de ambici&oacute;n para presentarse en solitario en la Bienal de Flamenco de Sevilla, y en un escenario como el Teatro Lope de Vega.
    </p><p class="article-text">
        Empez&oacute; y termin&oacute; por buler&iacute;as, en tono carnavalero, como broche a un ramillete de alegr&iacute;as, tangos, rumbas, lo mejor de la casa gaditana en la que se ha criado y que en todo momento reivindic&oacute; desde sus cantes y su folclore m&aacute;s conocidos. Fue poco exigente Palomar, incluso cuando quiso meterse por unas malague&ntilde;as de Chac&oacute;n o, ya al final, cantar por seguiriya y por sole&aacute; en una elecci&oacute;n de programa quiz&aacute;s un tanto deslavazada. No obstante, en Sevilla C&aacute;diz es siempre bienvenida y admirada, si no por el flamenco, por ser la cuna de la gracia. En esta ocasi&oacute;n gustaron las dos cosas, y as&iacute; se lo hizo saber un p&uacute;blico entregado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amalia Bulnes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/bienal/palomar-laura-vital-bahia-guadalquivir_132_3828444.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Sep 2016 23:31:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los cantes de David Palomar y Laura Vital navegan desde la Bahía al Bajo Guadalquivir]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Cultura,Bienal de Flamenco,Sevilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María Pagés se lleva de calle a Sevilla con su reinvención del mito de Carmen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/bienal/maria-pages-sevilla-reinvencion-carmen_132_3829294.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2b4576a8-ef35-4fcd-b414-1f04d71016f7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="María Pagés se lleva de calle a Sevilla con su reinvención del mito de Carmen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La bailaora de Triana se confirma, un año más, como una de las citas imprescindibles de la Bienal de Flamenco</p><p class="subtitle">El público se volcó con una artista que demuestra, trabajo tras trabajo, que la perfección escénica no tiene por qué estar reñida con la emoción</p></div><p class="article-text">
        Si con las bombas que tiran los fanfarrones, se hacen las gaditanas tirabuzones&hellip; Con cuatro trapos cosidos se hace Mar&iacute;a Pag&eacute;s bellos mantones. S&iacute;, es tan s&oacute;lo una de la sucesi&oacute;n de bell&iacute;simas estampas, de una plasticidad casi f&iacute;lmica, de 'Yo, Carmen', la nueva apuesta coreogr&aacute;fica de la sevillana: cuatro pa&ntilde;os de cocina, asidos entre ellos con rudos pellizcos en sus extremos, que se convierten en los brazos de Mar&iacute;a Pag&eacute;s en un mant&oacute;n de manila movido con una perfecci&oacute;n t&eacute;cnica a la que no consigue nunca restarle un &aacute;pice de emoci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hace a&ntilde;os que la compa&ntilde;&iacute;a de la bailaora sevillana Mar&iacute;a Pag&eacute;s se convirti&oacute; en una de las citas imprescindibles de la Bienal de Flamenco de Sevilla. La noche del mi&eacute;rcoles, el p&uacute;blico que abarrot&oacute; el Teatro de la Maestranza de Sevilla la confirm&oacute;, una vez m&aacute;s, como la apuesta m&aacute;s firme de este festival &ndash;el m&aacute;s importante del mundo en su g&eacute;nero-, de m&aacute;s alta calidad esc&eacute;nica, renovadora de la danza flamenca y cuyas aspiraciones y ambici&oacute;n han hecho del baile y el cante jondo un hecho universal.
    </p><p class="article-text">
        En Mar&iacute;a Pag&eacute;s se cumple una paradoja, se hace realidad una contradicci&oacute;n: que el flamenco, que brilla a veces desde la imperfecci&oacute;n, desde lo improvisado&hellip;; el flamenco que a veces tiene que esperar a que aparezca un duende, contiene la misma emoci&oacute;n, pellizca el alma igual y duele del mismo modo cuando se ejecuta con la m&aacute;s absoluta perfecci&oacute;n: desde el dise&ntilde;o de luces, al dominio y la direcci&oacute;n del espacio esc&eacute;nico, la ejecuci&oacute;n sincronizada de un cuerpo de baile superlativo y, por si fuera poco, un mensaje de libertad, comprometido y feminista de indudable altura po&eacute;tica e intelectual.
    </p><h4 class="article-text">Una mujer 'normal'</h4><p class="article-text">
        Y es que 'Yo, Carmen' no es una versi&oacute;n flamenca m&aacute;s del mito de Merim&eacute;e. En el 'Yo, Carmen' de Mar&iacute;a Pag&eacute;s est&aacute;n contenidas todas las mujeres, las de antes y las rabiosamente contempor&aacute;neas: la madre, la maestra, la profesional, la ama de casa&hellip;, enfocadas, adem&aacute;s, desde una sensibilidad femenina, y no desde la versi&oacute;n trasnochada y masculinizada que ha pasado a la historia de los textos y libretos del XIX. Quiz&aacute;s por eso emociona tanto, porque la inconfundible est&eacute;tica que hacen grandes los espect&aacute;culos de Mar&iacute;a Pag&eacute;s tienen aqu&iacute; un plus de verdad: la de la propia artista revel&aacute;ndose como una mujer normal.
    </p><p class="article-text">
        Y lo consigue con un nivel de flamencura mucho m&aacute;s elevado que en sus anteriores montajes, donde siempre se acerca a otras m&uacute;sicas, a otras disciplinas. Aqu&iacute; no, aqu&iacute; baila por ton&aacute;s, se marca unas alegr&iacute;as rematadas por tanguillos con una gracia exquisita, se deleita en unas malague&ntilde;as y finiquita, no pod&iacute;a ser de otro modo, por sole&aacute;. Quiz&aacute;s hayamos visto ya la mayor&iacute;a de sus juegos visuales, de sus coreograf&iacute;as, pero qu&eacute; m&aacute;s da si el 'reciclaje' se hace desde estos est&aacute;ndares de calidad.
    </p><h4 class="article-text">Mensaje de igualdad</h4><p class="article-text">
        Su braceo infinito, sus est&eacute;ticos escorzos, sus exquisitas bailaoras, todo funciona como un reloj suizo en esta carta emocionada dirigida a todas las mujeres que est&aacute;bamos sentadas en el patio de butacas. Tambi&eacute;n a los hombres, a los que env&iacute;a un mensaje de igualdad. Y de fondo, la belleza del baile flamenco, con mant&oacute;n, pero tambi&eacute;n con palillos, con abanico, con bata de cola&hellip; La belleza tambi&eacute;n del dominio del juego de luces, que evocaban en algunas estampas a los trabajos de Vittorio Storaro, uno de los directores de fotograf&iacute;a m&aacute;s importantes del cine europeo; y la belleza, finalmente, de la palabra, en una sucesi&oacute;n de textos po&eacute;ticos escritos por mujeres y recitados en su lengua original en uno de los momentos m&aacute;s pl&aacute;sticos de la primera mitad del espect&aacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        La elegancia, la calidad, el gozo que se desprende en 'Yo, Carmen' fue correspondido por un p&uacute;blico rabioso de j&uacute;bilo, que contempl&oacute; a una Mar&iacute;a Pag&eacute;s especialmente relajada en esta ocasi&oacute;n, c&oacute;moda como en casa, agradeciendo los aplausos dando una 'pata&iacute;ta' emocionada desde el proscenio. Una Mar&iacute;a Pag&eacute;s que, en esta ocasi&oacute;n m&aacute;s que nunca, dejaba de ser la artista incuestionable, para emocionarse, ella tambi&eacute;n, como una mujer normal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amalia Bulnes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/bienal/maria-pages-sevilla-reinvencion-carmen_132_3829294.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Sep 2016 07:36:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[María Pagés se lleva de calle a Sevilla con su reinvención del mito de Carmen]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Sevilla,Bienal de Flamenco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Eva Yerbabuena se lleva la primera ovación de la Bienal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/bienal/eva-yerbabuena-primera-ovacion-bienal_132_3831266.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ca2977f-973d-421b-815b-b7fd22883f6e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Eva Yerbabuena se lleva la primera ovación de la Bienal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La bailaora se despide del Teatro de la Maestranza con el público al completo puesto en pie y las palmas a compás</p><p class="subtitle">La veterana artista brilla en la última media hora del espectáculo, ‘Apariencias’, cuando al fin se mete en las costuras del baile más tradicional</p></div><p class="article-text">
        Quiso Eva Yerbabuena este lunes rendirse a la danza contempor&aacute;nea, a una est&eacute;tica conceptual; quiso distanciarse de la ra&iacute;z subi&eacute;ndose por las ramas de los nuevos lenguajes; quiso pintar un cuadro de Mondrian, con un vestuario inicial que remit&iacute;a a la geometr&iacute;a de las obras m&aacute;s c&eacute;lebres del holand&eacute;s, transitando entre el simbolismo y la abstracci&oacute;n&hellip;. Pero termin&oacute; por <em>claudicar</em>, por meterse en la <em>verea </em>del flamenco m&aacute;s pasional, el que entendi&oacute; perfectamente su p&uacute;blico y donde esperaba encontrarla: en la sole&aacute; (Eva Yerbabuena es la Sole&aacute; con may&uacute;sculas) y en un fin de fiesta por buler&iacute;as donde se dio por bueno todo lo dibujado anteriormente en ese lienzo de vanguardia.
    </p><p class="article-text">
        Si el fin justifica los medios, en esta ocasi&oacute;n en la que Eva Yerbabuena, Premio Nacional de Danza, presentaba en la Bienal de Sevilla su &uacute;ltima apuesta esc&eacute;nica, &lsquo;Apariencias&rsquo;, pudiera decirse que el fin (el del espect&aacute;culo) justific&oacute; los medios, los inicios y los proleg&oacute;menos. Un final en el que la granadina exprimi&oacute; los cantes de Jos&eacute; Valencia, Alfredo Tejada y un <em>espont&aacute;neo</em> Enrique el Extreme&ntilde;o, en unas sole&aacute;s que disfrut&oacute;, donde se relam&iacute;a, se gustaba, se contorneaba por fin, fuera de gui&oacute;n. Donde, a fin de cuentas, mostraba toda su grandeza.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, parad&oacute;jicamente, &lsquo;Apariencias&rsquo; es un espect&aacute;culo con el que Eva, seg&uacute;n confesi&oacute;n propia, no ha tenido miedo de &ldquo;dejar de ser flamenca&rdquo;. Quiz&aacute;s por eso, en ese intento por despojarse inicialmente de su identidad jonda, empez&oacute; muy oscura, con un esqueleto presidiendo el escenario -&iquest;para qu&eacute; ese tenebrismo?-, bailando la tragedia de la petenera y con una corriente de fr&iacute;o recorriendo el patio de butacas. Aun as&iacute;, no se le pueden poner muchos peros a su ejecuci&oacute;n. Precisa, sin barroquismos. Pero con demasiada distancia del p&uacute;blico, de los m&uacute;sicos&hellip;
    </p><p class="article-text">
        DEL PREG&Oacute;N A LA SOLE&Aacute;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, fue despu&eacute;s de un interesant&iacute;simo <em>baile de m&aacute;scaras</em> donde brill&oacute; el cuerpo de baile masculino &ndash;cu&aacute;nta personalidad la de Fernando Jim&eacute;nez, que ya nos pareci&oacute; muy interesante la pasada Bienal en la propuesta de Roc&iacute;o Molina-, cuando Eva Yerbabuena empez&oacute; a cambiar de registro, rojo amapola, bail&aacute;ndole unos pregones inmensos a Jos&eacute; Valencia que presagiaban el <em>acabose</em> final.
    </p><p class="article-text">
        Se rindi&oacute; finalmente la artista a ese baile por Sole&aacute; que tiene ya su sitio en la historia reciente del flamenco, para acabar majestuosamente acompa&ntilde;ada por siete voces que fueron siete encantamientos, en un fin de fiesta de los que se recordar&aacute;n una vez que termine esta Bienal. Nadie estaba preparado para ver aparecer en el escenario y reunirse en perfecta camarader&iacute;a a Segundo Falc&oacute;n, David Lagos, Enrique el Extreme&ntilde;o, Jeromo Segura y Moi de Mor&oacute;n, que se unieron en un acertado golpe de efecto a Jos&eacute; Valencia y Tejada. Estuvo soberbia en el registro m&aacute;s cl&aacute;sico, pero tambi&eacute;n el m&aacute;s dif&iacute;cil, donde hay que sobresalir en los matices, en el intangible de calidad que separa a los bailaores sin m&aacute;s de los grandes creadores. Se metieron por buler&iacute;as conocidos boleros, canci&oacute;n espa&ntilde;ola&hellip; Y el p&uacute;blico, que ya hab&iacute;a despertado, hizo temblar el teatro. Fue la primera gran ovaci&oacute;n de esta Bienal. El final lo eclips&oacute; todo, hasta bell&iacute;simos apuntes previos, como la incorporaci&oacute;n de la hipn&oacute;tica melod&iacute;a negra de Alana Sinkey o los <em>hilos invisibles</em> de Paco Jarana en la direcci&oacute;n musical.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amalia Bulnes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/bienal/eva-yerbabuena-primera-ovacion-bienal_132_3831266.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Sep 2016 07:36:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Eva Yerbabuena se lleva la primera ovación de la Bienal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Bienal de Flamenco,Flamenco,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Pipa y Andrés Marín reúnen en la Bienal a todos los públicos del flamenco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/bienal/pipa-andres-marin-bienal-publicos_132_3836252.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1c7ab97-e017-4d63-9179-ecad6f0418aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Pipa y Andrés Marín reúnen en la Bienal a todos los públicos del flamenco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con dos formas absolutamente lejanas de entender el baile, el de Jerez optó por la tradición y el sevillano, por la transgresión</p><p class="subtitle">El broche a la jornada del domingo lo puso sin duda un Andrés Marín en perfecto estado de gracia</p></div><p class="article-text">
        La noche del primer domingo de Bienal fue una sucesi&oacute;n de s&iacute;mbolos desde el inicio hasta el final. Alfa y Omega del Flamenco. Comenz&oacute; en el epicentro de la Sevilla de la Exposici&oacute;n del 29 y termin&oacute; en La Cartuja, eje de los fastos de la Expo Universal de 1992. Corrientes regionalistas y di&aacute;logo con las vanguardias. El orto y el ocaso en dos espacios que no pudieron estar mejor elegidos. Tambi&eacute;n los artistas.
    </p><p class="article-text">
        El primero de ellos, Antonio El Pipa, quintaesencia de la gitaner&iacute;a de Jerez de la Frontera, presentaba &lsquo;Gallard&iacute;a&rsquo;, lo que parece tras contemplar el espect&aacute;culo &ndash;en un teatro Lope de Vega hasta la bandera- que pretende ser para Antonio el espect&aacute;culo de su vida, un compendio de su carrera, la obra final. En recursos, desde luego, no ha escatimado: un cuerpo de baile de ocho bailaoras, un cuadro de atr&aacute;s con cinco voces femeninas &ndash;lo mejor- y dos guitarras, artistas invitados de lujo (el pianista David Pe&ntilde;a Dorantes) y un derroche en el vestuario (mantillas negras, batas de cola, vestidos de fiesta&hellip;.) que hacen suponer que El Pipa ha sacado toda su artiller&iacute;a flamenca al mundo. Ahora veremos con qu&eacute; resultado.
    </p><p class="article-text">
        Fij&eacute;monos antes en otro s&iacute;mbolo, una carambola literaria m&aacute;s bien: la Bienal permiti&oacute; anoche, en apenas un rato, viajar de Jerez a Sevilla &ndash;con el baile flamenco como transporte- en lo que fue el ideal del poeta Fernando Villal&oacute;n: &ldquo;El mundo se divide en dos: Sevilla y C&aacute;diz&rdquo;. Los mundos del flamenco al menos s&iacute; se dividieron ayer de este modo, pudiendo congregar tambi&eacute;n a todos los p&uacute;blicos que aglutina este arte, y dando una muestra de que el flamenco es todo un mundo, complejo y diverso, de rancias costumbres pero tambi&eacute;n de lejan&iacute;simos horizontes a&uacute;n por conquistar. Porque si en el Lope de Vega apostaron por la reivindicaci&oacute;n del Pipa del baile gitano, en la Cartuja se produjo un milagro: la de un Andr&eacute;s Mar&iacute;n en estado de gracia, bendecido por las vanguardias pero tambi&eacute;n por los esp&iacute;ritus de todos los viejos flamencos que han hecho historia siglos atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que empecemos por el final porque &lsquo;Carta Blanca&rsquo;, el espect&aacute;culo con el que cerr&oacute; la noche Mar&iacute;n, fue una joya. Quiz&aacute;s pasado de metraje &ndash;permitan el s&iacute;mil cinematogr&aacute;fico- pero con una ambici&oacute;n, una exhibici&oacute;n de t&eacute;cnica y forma f&iacute;sica y una jondura incuestionables. A saber, este sevillano del barrio de la Feria se ha dado &lsquo;Carta Blanca&rsquo; en un espect&aacute;culo encargado por el Museo Picasso de Par&iacute;s &ndash;creado ex profeso en sus inicios para ese espacio- que pudiera dialogar con los cuadros del genio malague&ntilde;o. A partir de ah&iacute;, absoluta libertad, lo que supone un compromiso mayor, una atadura: estar a la altura de un artista universal.
    </p><p class="article-text">
        Se acerc&oacute; el bailaor al maestro de la pintura con su rostro picassiano y la creatividad en sus m&aacute;s altos est&aacute;ndares de calidad, acompa&ntilde;ado por las voces de Jos&eacute; Valencia y Segundo Falc&oacute;n, que adem&aacute;s de encogernos el alma con sus voces, hicieron mucho m&aacute;s en el escenario; y nos ense&ntilde;&oacute; Mar&iacute;n que el flamenco mira al mundo, que le habla de t&uacute; a t&uacute; a otras disciplinas y transita por nuevos lenguajes. Y todo, desde los principios m&aacute;s ortodoxos: pregones y cantes campesinos, llamadas a un flamenco casi ancestral, distintas formas de folclore (como los cuatro muleros de Falc&oacute;n), unos maravillosos toques de comicidad (la pieza de la &lsquo;loseta obsoleta&rsquo; con Joselito Valencia) y una seguiriya sublime que bien hubiera merecido sola un espect&aacute;culo, confirmaron a Andr&eacute;s Mar&iacute;n ante un p&uacute;blico exigente, compa&ntilde;eros de profesi&oacute;n, espectadores de m&uacute;ltiples nacionalidades y m&uacute;sicos de muy diversos g&eacute;neros. No en vano cont&oacute; en el escenario con la guitarra el&eacute;ctrica de un bien medido Ra&uacute;l Cantizano, acompa&ntilde;ado de percusi&oacute;n y clarinete a los que tambi&eacute;n es de justicia destacar.
    </p><p class="article-text">
        El baile ecuestre de El Pipa, de Escuela de Jerez, fue sin embargo a menos. Ven&iacute;a conforme el del barrio de Santiago con ver entregado a su p&uacute;blico, que agot&oacute; las entradas del teatro, pero no convenci&oacute; a pesar del derroche de recursos esc&eacute;nicos. Acert&oacute; con el siempre exigente Dorantes &ndash;la historia del flamenco lo compensar&aacute; en el futuro- pero se perdi&oacute; en una sucesi&oacute;n de ambiciosas coreograf&iacute;as, ocho largas secuencias que empezaron por martinete y siguieron por seguiriyas y tarantos para darle pronto al espectador lo que buscaba: tangos, alegr&iacute;as&hellip; Y demasiados plantes en busca de un aplauso que ya ten&iacute;a asegurado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amalia Bulnes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/bienal/pipa-andres-marin-bienal-publicos_132_3836252.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Sep 2016 08:04:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Pipa y Andrés Marín reúnen en la Bienal a todos los públicos del flamenco]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bienal de Flamenco,Flamenco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estreno de 'La guerra de las mujeres': cuando la Bienal de Flamenco 'is different']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/bienal/estreno-mujeres-bienal-flamenco-different_132_3838561.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/02608027-3892-4d6f-9025-0f5f78e1a09e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estreno de &#039;La guerra de las mujeres&#039;: cuando la Bienal de Flamenco &#039;is different&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La versión del clásico de Aristófanes protagonizada por Estrella Morente fue largamente aplaudida en la noche inaugural del festival jondo</p><p class="subtitle">Antonio Canales y Aída Gómez salvan un espectáculo irregular que pretende recuperar la tradición popular de la "ópera flamenca"</p></div><p class="article-text">
        Noche inaugural de la Bienal de Flamenco de Sevilla 2016. Tras un largo y sonoro aplauso &ndash;empecemos por lo &uacute;nico verdaderamente importante-, los espectadores se amontonan buscando la salida. En el embudo final se encuentran dos chicas. Se saludan en ingl&eacute;s, acento norteamericano. &ldquo;Did you like it?&rdquo;, pregunta la primera. La otra duda unos segundos y responde: &ldquo;Well, it&rsquo;s different&rdquo;. Seguramente sin saberlo, con esa econom&iacute;a del lenguaje anglosaj&oacute;n tan elocuente, esta turista atra&iacute;da hasta Sevilla por los compases de la Bienal estaba haciendo un perfecto resumen &ndash;entre la sorna y la literalidad- de lo vivido la noche del viernes en la jornada inaugural del Festival m&aacute;s esperado por el aficionado y la cr&iacute;tica flamenca.
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, &lsquo;La guerra de las mujeres&rsquo;, adaptaci&oacute;n p&oacute;stuma de <strong>Miguel Narros</strong> de la &lsquo;Lis&iacute;strata&rsquo; de Arist&oacute;fanes es, a ratos a modo de eufemismo, a ratos casi como un piropo, <em>diferente</em>. A saber: la propuesta, vaya por delante, era tan valiente como arriesgada. Arriesgada por parte de la direcci&oacute;n de la Bienal de Flamenco de Sevilla, que tuvo que resolver en tiempo r&eacute;cord un quebradero de cabeza nada balad&iacute;: la cancelaci&oacute;n de la gala inaugural, prevista inicialmente como un esperad&iacute;simo homenaje al maestro de la guitarra <strong>Rafael Riqueni</strong>. Y hacerlo con un espect&aacute;culo en las ant&iacute;podas de la jondura, la seriedad y esa relaci&oacute;n m&iacute;stica que mantiene el m&uacute;sico sevillano con su instrumento.
    </p><p class="article-text">
        Y valent&iacute;a por parte del director <strong>Jos&eacute; Carlos Plaza</strong> y el equipo de artistas que dan forma a esta &ldquo;superproducci&oacute;n&rdquo; teatral a lo &lsquo;Jesucristo Superstar&rsquo;, como es versionar para el flamenco a Arist&oacute;fanes, quiz&aacute;s el mayor de los comediantes de la &eacute;poca cl&aacute;sica, en la que se nos ha legado como su obra de mayor envergadura, &lsquo;Lis&iacute;strata&rsquo;, adem&aacute;s de la m&aacute;s divulgada.
    </p><p class="article-text">
        La an&eacute;cdota es conocida: las mujeres hartas de las penurias que impone la guerra del Peloponeso urden una estrategia para poner fin a los enfrentamientos b&eacute;licos. La idea rectora se le ocurre a Lis&iacute;strata y en su consulta con otras mujeres logra imponerla: se someter&aacute; a los hombres, tanto del lado de Atenas como de Esparta, a una obligada abstinencia sexual, poniendo como condici&oacute;n de su fin que se terminen las hostilidades entre los bandos.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, del resultado de esta combinaci&oacute;n casi algebraica es a ratos histri&oacute;nico, a ratos hilarante&hellip; Y a ratos tambi&eacute;n una alambicada sucesi&oacute;n de palos flamencos &ndash;fandangos, grana&iacute;nas, buler&iacute;as y hasta unas alegr&iacute;as <em>desenfocadas</em>- sin acertar a adivinar la intenci&oacute;n del director musical &ndash;<strong>Juan Carmona-</strong>, ni del propio Jos&eacute; Carlos Plaza, a quien se le escapa de las manos este montaje donde la falta de experiencia esc&eacute;nica del elenco queda de manifiesto en una evidente falta de dominio del escenario.
    </p><h4 class="article-text">Canales y A&iacute;da G&oacute;mez</h4><p class="article-text">
        Si bien<strong> Estrella Morente</strong> brilla en lo que es estrictamente su parcela &ndash;el dominio vocal, aunque a veces sea poco flamenco y m&aacute;s canci&oacute;n ligera-, ese desorden esc&eacute;nico, acompa&ntilde;ado de un sonido poco empastado y por momentos estridente, lo salvan, como no pod&iacute;a ser de otro modo, los maestros <strong>Antonio Canales y A&iacute;da G&oacute;mez</strong>. Primeramente, en un duelo interpretativo donde G&oacute;mez es una mujer que reclama la libertad de su cuerpo, y Canales un travestido compitiendo con ella en feminidad y descaro. A la interesant&iacute;sima y lograda vis c&oacute;mica de ambos se le suma la veteran&iacute;a y el oficio, tambi&eacute;n el dominio del comp&aacute;s del sevillano, sobre todo en los tangos finales, donde ya aparece trasmutado en un personaje masculino.
    </p><p class="article-text">
        Junto a ellos, y parad&oacute;jicamente en un espect&aacute;culo protagonizado por mujeres y de pretendido mensaje feminista, estuvieron mejor ellos, los componentes del cuerpo de baile, donde destac&oacute; <strong>Eduardo Guerrero</strong>, conocido de esta Bienal de Flamenco que ya le dio, en su pasada edici&oacute;n, una oportunidad en solitario.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, esta &ldquo;&oacute;pera flamenca&rdquo; a modo del gusto de los viejos caf&eacute;s cantante, fue un plato de f&aacute;cil consumo para el espectador for&aacute;neo &ndash;que llen&oacute; el teatro- pero quiz&aacute;s de peor digesti&oacute;n para el p&uacute;blico sevillano. Un espect&aacute;culo m&aacute;s id&oacute;neo para espacios abiertos y coordenadas est&eacute;ticas de festivales de verano como el del Teatro Cl&aacute;sico de M&eacute;rida &ndash;donde se estren&oacute; con enorme &eacute;xito hace un mes- que para abrir una muestra flamenca con otra ambici&oacute;n y objetivos, que trabaja para ser la luz y la gu&iacute;a de los que transitan los nuevos caminos del flamenco.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Amalia Bulnes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/bienal/estreno-mujeres-bienal-flamenco-different_132_3838561.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Sep 2016 23:29:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estreno de 'La guerra de las mujeres': cuando la Bienal de Flamenco 'is different']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Bienal de Flamenco,Cultura,Flamenco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Farruquito, José de la Tomasa y el poeta Antonio Hernández, triángulo dispar en la vigilia más flamenca de Sevilla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/bienal/farruquito-tomasa-antonio-hernandez-sevilla_132_3839100.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8038890c-3088-4e74-9b05-f1da0f557533_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La nota íntima de la jornada la puso el poeta de Arcos de la Frontera, con un pregón nocturno que recupera una tradición olvidada en el festival que empezará oficialmente este viernes</p><p class="subtitle">Ya ha 'preinaugurado' su programación con actividades ciudadanas en el corazón turístico de la ciudad: un 'flashmob' en la Plaza del Triunfo y cantes por tonás en la puerta del Real Alcázar</p></div><p class="article-text">
        Fue un arranque ecl&eacute;ctico, un tanto desigual, pero acaso sea as&iacute; tambi&eacute;n el flamenco: un brillante con aristas. La vocaci&oacute;n de hacer de la Bienal de Sevilla un elemento de participaci&oacute;n ciudadana convirti&oacute; la tarde del jueves el epicentro tur&iacute;stico de la ciudad en un muestrario fugaz de lo que le espera al aficionado flamenco entre la inauguraci&oacute;n oficial prevista para hoy viernes en el Teatro de la Maestranza -con el espect&aacute;culo 'La guerra de las mujeres'- y el pr&oacute;ximo 2 de octubre, en una Sevilla que aspira, una vez m&aacute;s, a convertirse en la capital mundial de este arte.
    </p><p class="article-text">
        La vigilia flamenca -porque esa intenci&oacute;n ten&iacute;a la jornada- comenz&oacute; justo a la ca&iacute;da del sol, cuando el cantaor Jos&eacute; de la Tomasa, a modo de antiguo moec&iacute;n almohade llamando a la oraci&oacute;n, interpret&oacute; una ton&aacute; desde la Puerta del Le&oacute;n de los Reales Alc&aacute;zares, invitando a todos los aficionados sevillanos y visitantes de la ciudad a compartir y disfrutar la Bienal.
    </p><p class="article-text">
        Acto seguido, Farruquito tom&oacute; el protagonismo al frente de un 'flashmob' flamenco que reuni&oacute; en la Plaza del Triunfo a m&aacute;s de mil personas, m&aacute;s despistadas y curiosas la mayor&iacute;a, que participantes conocedores de una coreograf&iacute;a, todo hay que decirlo, para muy iniciados, e incluso s&oacute;lo apta para los pies prodigiosos del del Pol&iacute;gono de San Pablo.
    </p><p class="article-text">
        Pero el verdadero corte de cinta a los veinticuatro d&iacute;as de Bienal que nos esperan con el resuello contenido, dio comienzo ya a horas muy flamencas, pasadas las diez de la noche, en ese espacio de recogimiento que es el convento de Santa Clara. All&iacute;, el poeta de Arcos de la Frontera Antonio Hern&aacute;ndez retom&oacute; el testigo de una preciosa tradici&oacute;n literaria olvidada: el preg&oacute;n de la Bienal. En una ciudad tan abonada al g&eacute;nero, al preg&oacute;n m&aacute;s oficialista y conservador, se echaba de menos acudir a un manifiesto m&aacute;s heterodoxo para dar por inaugurada la fiesta.
    </p><h4 class="article-text">Para nost&aacute;lgicos</h4><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, agarrado a la memoria como &uacute;nico recurso literario posible para la ocasi&oacute;n, Hern&aacute;ndez dio por inaugurada la XIX Bienal de Flamenco de Sevilla con un preg&oacute;n cargado de referencias personales, que rezumaba nostalgia y ese aroma dulz&oacute;n con el que los recuerdos ablandan los sucesos m&aacute;s tristes, las vidas m&aacute;s desafortunadas.
    </p><p class="article-text">
        Y es que quiso asomarse el poeta al flamenco como experiencia vital; la que &eacute;l conserva de su infancia en Arcos, como nieto del due&ntilde;o del &uacute;nico teatro de variedades de la Comarca, o posteriormente, en sus a&ntilde;os juveniles en la capital de Espa&ntilde;a, donde los artistas m&aacute;s afortunados se dejaban los ri&ntilde;ones en camastros de pensiones galdosianas y umbr&iacute;as; o donde las fronteras de espinos entre la vida de se&ntilde;oritos y flamencos s&oacute;lo se cruzaba en noches de fiestas clandestinas.
    </p><p class="article-text">
        No en vano, Terremoto, El Lebrijano, Matilde Coral&hellip; Pero a&uacute;n m&aacute;s lejos: El cojo Peroche, Manolo Caracol, la Ni&ntilde;a de los Peines fueron desfilando por el relato nost&aacute;lgico y noct&aacute;mbulo de Antonio Hern&aacute;ndez; un relato de cuartitos y tabernas; del viaje necesario que emprend&iacute;an esos artistas desangelados por las procelosas catedrales del cante de la m&aacute;s oscura noche del Madrid de hace medio siglo o m&aacute;s, cuando el flamenco era compa&ntilde;&iacute;a para el alma y b&aacute;lsamo para un pa&iacute;s de d&iacute;as grises.
    </p><p class="article-text">
        Muy alejado de la realidad actual, y m&aacute;s cercano al paisaje de un pintor rom&aacute;ntico del XIX que a la contemporaneidad y universalidad de la que goza hoy un flamenco al mismo nivel que la manifestaci&oacute;n cultural m&aacute;s rabiosamente moderna, Antonio Hern&aacute;ndez se detuvo en las hermanas de Utrera, en Antonio El Bailar&iacute;n, en Gades, en un flamenco de fatigas y de jambre hoy en extinci&oacute;n -hasta hubo una velada reivindicaci&oacute;n al citar locales como La Carboner&iacute;a, v&iacute;ctima de un reciente desahucio- y quiz&aacute;s s&oacute;lo amable en la memoria.
    </p><p class="article-text">
        Pero Antonio Hern&aacute;ndez lo sabe. Y su preg&oacute;n (&iacute;ntegro al final de esta informaci&oacute;n) fue el de la memoria, pero no un retrato cerrado, ni purista. Y as&iacute; lo evidenci&oacute;, en un texto de evidente calidad literaria: &ldquo;Hoy es ayer -o siempre- todav&iacute;a y el tiempo tiene estaciones de paso en la innovaci&oacute;n pausada de los d&iacute;as. Llegar&aacute; sin prisa, en granaz&oacute;n definitiva como ha venido llegando m&aacute;s concretamente desde Silverio, don Antonio Chac&oacute;n, el se&ntilde;or Manuel Molina, El Fillo&hellip; Como llega ahora con menos hambre, con menos alpargatas, con menos humillaciones, con el legado de siempre, con el indeclinable legado del pueblo andaluz renov&aacute;ndose en su clasicidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, Hern&aacute;ndez quiso detenerse en nuestras ra&iacute;ces, los or&iacute;genes de todo. Cuando el flamenco era una herida, pero tambi&eacute;n un b&aacute;lsamo. La gracia y el humor como parte convexa de las duquelas. Porque &ldquo;la gracia en el flamenco ha venido siendo como la otra cara del drama que no se da s&oacute;lo cuando el cantaor, o la cantaora, abre la boca para reunir lo consuetudinario y lo ancestral con un grito. La gracia que tiene el arte de hacer delicioso el dolor&rdquo;, recit&oacute; Hern&aacute;ndez al inicio de su preg&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; las cosas, un broche final -el m&aacute;s po&eacute;tico- ante el p&oacute;rtico de m&aacute;s de 20 jornadas de flamenco y casi 70 espect&aacute;culos de cante, baile y toque: Que el flamenco es &ldquo;gracia y gravedad. Coraz&oacute;n y sabidur&iacute;a. Ambas cosas y mucho m&aacute;s podremos comprobarlo a partir de ma&ntilde;ana. Por ejemplo, que hasta los jazmines tienen sombra y, sin embargo, no pierden el olor. Por ejemplo, que todo puede atarse menos el paso del tiempo. Por ejemplo, que lo cl&aacute;sico es; que lo experimental puede llegar a serlo&rdquo;. Tomen nota.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.scribd.com/document/323434935/Pregon-Bienal#from_embed" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pregon Bienal</a> by <a href="https://www.scribd.com/user/214743130/eldiarioAnd#from_embed" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiarioAnd</a> on Scribd
    </p><p class="article-text">
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      <dc:creator><![CDATA[Amalia Bulnes]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Sep 2016 06:25:22 +0000]]></pubDate>
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