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    <title><![CDATA[elDiario.es - La cuadratura del círculo]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - La cuadratura del círculo]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Deportistas náuticos: centinelas en la vigilancia ambiental frente a las especies acuáticas invasoras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/deportistas-nautica-centinelas-vigilancia-ambiental-frente-especies-acuaticas-invasoras_132_13378554.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b63a3607-d2df-44d2-bbed-b28f941ca737_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Deportistas náuticos: centinelas en la vigilancia ambiental frente a las especies acuáticas invasoras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No hay duda de que, para disfrutar del río, el mar o la montaña, es necesario velar por su protección, y las personas deportistas de todas las disciplinas al aire libre son conscientes de ello</p></div><p class="article-text">
        Los proyectos de ciencia ciudadana se han consolidado como herramientas clave para la detecci&oacute;n temprana y el seguimiento de especies ex&oacute;ticas invasoras (EEI), una de las mayores amenazas para la biodiversidad a escala mundial. Detectarlas a tiempo y actuar con rapidez constituyen, en muchos casos, las &uacute;nicas estrategias eficaces para lograr su erradicaci&oacute;n. Una vez establecidas, las opciones se limitan a controlar su expansi&oacute;n, con la dificultad y los elevados costes econ&oacute;micos que ello conlleva. Un ejemplo es el del camalote o jacinto de agua (<em>Eichhornia crassipes</em>) en el r&iacute;o Guadiana, cuyo control ha superado ya los 40 millones de euros. 
    </p><p class="article-text">
        Gracias a la colaboraci&oacute;n de personas no vinculadas necesariamente a la investigaci&oacute;n o a la gesti&oacute;n ambiental, es posible multiplicar la capacidad de vigilancia de los ecosistemas frente a las EEI. De hecho, sin este apoyo, muchos procesos de invasi&oacute;n resultar&iacute;an inabordables tanto para la comunidad cient&iacute;fica como para la Administraci&oacute;n. Adem&aacute;s, gracias a sus embarcaciones acceden a puntos a los que dif&iacute;cilmente llegan los equipos de seguimiento convencionales. 
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la contribuci&oacute;n de quienes practican deporte o actividades al aire libre resulta especialmente valiosa, ya que act&uacute;an como aut&eacute;nticos centinelas ambientales. Su presencia continuada en el medio natural, el conocimiento adquirido durante a&ntilde;os y su inter&eacute;s por conservar los espacios donde desarrollan sus actividades &mdash;lugares que, en muchos casos, poseen un elevado valor ecol&oacute;gico&mdash;, convierten a este colectivo en un verdadero guardi&aacute;n de los ecosistemas que frecuenta.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo extraordinario lo encontramos en la d&aacute;rsena del Guadalquivir, a su paso por Sevilla. Se trata de un tramo del r&iacute;o donde convergen numerosas especies ex&oacute;ticas invasoras, entre ellas la tortuga de Florida (<em>Trachemys scripta)</em>, el pez sol (<em>Lepomis gibbosus</em>), el mejill&oacute;n cebra (<em>Dreissena polymorpha</em>), la almeja asi&aacute;tica (<em>Corbicula fluminea</em>), el siluro (<em>Silurus glanis</em>), el chanchito (<em>Australoheros facetus</em>), diversos briozoos y plantas acu&aacute;ticas como la lechuga de agua (<em>Pistia stratiotes</em>) y la lagunilla (<em>Alternanthera philoxeroides</em>). Sus v&iacute;as de entrada son diversas y abarcan desde el agua de lastre de los buques hasta las sueltas intencionadas de ejemplares. Las consecuencias son graves: desplazamiento e incluso desaparici&oacute;n de especies aut&oacute;ctonas; deterioro de la calidad del agua; deterioro de infraestructuras; interferencias en la navegaci&oacute;n; proliferaci&oacute;n de enfermedades transmitidas por mosquitos y, por supuesto, importantes p&eacute;rdidas econ&oacute;micas. 
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                Lechuga de agua flotando en las aguas del Guadalquivir.                            </span>
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        En este tramo del Guadalquivir se desarrollan numerosas actividades n&aacute;uticas, como pirag&uuml;ismo, remo, <em>dragon boat</em>, vela, <em>paddle surf</em> y otras modalidades recreativas. Solo en Sevilla existen cerca de mil pirag&uuml;istas federados que recorren entre ocho y diez kil&oacute;metros diarios durante sus entrenamientos. Esta cifra representa solo una parte de las miles de personas que navegan habitualmente los m&aacute;s de siete kil&oacute;metros de d&aacute;rsena. Su conocimiento del r&iacute;o es tan profundo que cualquier cambio en la distribuci&oacute;n de las especies o la aparici&oacute;n de un nuevo organismo es detectado de inmediato. As&iacute; ocurri&oacute; con la primera observaci&oacute;n de la lagunilla (<em>Alternanthera philoxeroides</em>) en 2021 y, m&aacute;s recientemente, con la detecci&oacute;n de la lechuga de agua (<em>Pistia stratiotes</em>), ambas comunicadas por pirag&uuml;istas que dieron la voz de alarma. En conjunto, constituyen una red de vigilancia formada por miles de personas que observan, muy superior a la que se podr&iacute;a alcanzar con un plan de seguimiento por las v&iacute;as convencionales de la Administraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Las personas que practican actividades n&aacute;uticas no solo desempe&ntilde;an un papel clave en la detecci&oacute;n temprana de las EEI, sino que tambi&eacute;n contribuyen de forma decisiva a su control. Desde que se detect&oacute; por primera vez la lechuga de agua en el Guadalquivir, el esfuerzo del colectivo de pirag&uuml;istas y su estrecha colaboraci&oacute;n con la comunidad cient&iacute;fica est&aacute;n permitiendo frenar una invasi&oacute;n que, de otro modo, podr&iacute;a llegar a ser catastr&oacute;fica. As&iacute; ha ocurrido en otros lugares del mundo, donde esta planta se ha expandido sin control, asfixiando los ecosistemas acu&aacute;ticos y comprometiendo su funcionamiento ecol&oacute;gico. Cada ejemplar que aparece en el r&iacute;o es retirado y puesto a disposici&oacute;n del personal investigador para su estudio, de modo que los nuevos focos quedan contenidos de forma inmediata. 
    </p><p class="article-text">
        Entre los hallazgos m&aacute;s relevantes derivados del an&aacute;lisis de los ejemplares recolectados destaca la detecci&oacute;n de flores, un hecho que preocupa a la comunidad cient&iacute;fica, ya que podr&iacute;a incrementar el potencial invasor de la especie. La lechuga de agua se reproduce principalmente de forma vegetativa, mediante la producci&oacute;n de estolones que originan nuevas plantas capaces de cubrir r&aacute;pidamente la superficie del agua. Sin embargo, la presencia de flores podr&iacute;a indicar reproducci&oacute;n sexual y, por tanto, producci&oacute;n de semillas, lo que aumentar&iacute;a su capacidad de dispersi&oacute;n y establecimiento. Esta circunstancia refuerza la necesidad de mantener una vigilancia constante y pone de manifiesto la urgencia de implementar medidas dirigidas a su erradicaci&oacute;n. 
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                    alt="Detalle de una flor descubierta en uno de los ejemplares recolectados."
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                Detalle de una flor descubierta en uno de los ejemplares recolectados.                            </span>
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        En el medio marino encontramos otro ejemplo de valiosa colaboraci&oacute;n ciudadana: el colectivo de profesionales del buceo, quienes detectan y comunican cualquier cambio en el fondo marino. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se han convertido en aut&eacute;nticos guardianes del estado de conservaci&oacute;n del mar, hoy m&aacute;s amenazado que nunca por especies invasoras como el alga asi&aacute;tica (<em>Rugulopteryx okamurae</em>), cuya expansi&oacute;n en las costas andaluzas est&aacute; afectando gravemente a la biodiversidad marina, la pesca y el turismo. Las personas que practican buceo participan activamente en proyectos de ciencia ciudadana como &laquo;&iexcl;Invasoras en la costa! Andaluc&iacute;a activa frente al alga asi&aacute;tica y el cangrejo azul&raquo;. Liderado por investigadoras de Observadores del Mar (CSIC), el Centro Oceanogr&aacute;fico de C&aacute;diz (IEO-CSIC) y el Instituto de Ciencias Marinas de Andaluc&iacute;a (ICMAN-CSIC), contribuyendo a afrontar algunos de los principales retos ambientales de Andaluc&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, las personas que practican senderismo, aficionadas a la monta&ntilde;a, corredoras, ciclistas, etc., son buenos ejemplos de centinelas en la vigilancia de las EEI y otras amenazas en los ecosistemas terrestres, ya que recorren infinidad de kil&oacute;metros a lo largo de todo el a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        No hay duda de que, para disfrutar del r&iacute;o, el mar o la monta&ntilde;a, es necesario velar por su protecci&oacute;n, y las personas deportistas de todas las disciplinas al aire libre son conscientes de ello. Este art&iacute;culo quiere reconocer esa labor y expresar un agradecimiento especial al equipo de pirag&uuml;ismo del C&iacute;rculo Mercantil e Industrial de Sevilla, y al resto de pirag&uuml;istas del r&iacute;o Guadalquivir. Su compromiso y colaboraci&oacute;n durante estos a&ntilde;os han sido fundamentales para mejorar el conocimiento sobre las especies acu&aacute;ticas invasoras y contribuir a la conservaci&oacute;n de uno de los espacios naturales m&aacute;s emblem&aacute;ticos de la ciudad de Sevilla. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta I. Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/deportistas-nautica-centinelas-vigilancia-ambiental-frente-especies-acuaticas-invasoras_132_13378554.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jul 2026 18:07:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Deportistas náuticos: centinelas en la vigilancia ambiental frente a las especies acuáticas invasoras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Divulgación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué hacer si te encuentras un animal herido este verano?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/si-encuentras-animal-herido-verano_132_13352221.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c04aee3-0fff-43e8-b17f-7cea4fcd6dec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué hacer si te encuentras un animal herido este verano?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con la llegada del buen tiempo se multiplican los encuentros con fauna silvestre en apuros. Saber distinguir cuándo un animal necesita ayuda de verdad y qué pasos seguir puede marcar la diferencia entre salvarlo o perjudicarlo sin querer</p></div><p class="article-text">
        Un pollo de vencejo en mitad de la acera, una tortuga cruzando la carretera o un erizo aturdido junto a la piscina: en verano se multiplican los encuentros con fauna silvestre en apuros. No es casualidad: si sumamos que estos meses coinciden con la &eacute;poca de cr&iacute;a de incontables especies (sobre todo aves que intentan sus primeros vuelos) y que las vacaciones hacen que pasemos mucho m&aacute;s tiempo en la calle (y en entornos naturales), las posibilidades de encontrarnos frente a un animal que parece necesitar nuestra ayuda se multiplican
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los datos de la <a href="https://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/portal/landing-page-%C3%ADndice/-/asset_publisher/zX2ouZa4r1Rf/content/centros-de-recuperaci-c3-b3n-de-especies-amenazadas-creas-/20151" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Red Andaluza de Centros de Recuperaci&oacute;n de Especies Amenazadas (CREAs)</a>, el 51,94% de todos los animales que atienden ingresan en los  meses de julio y agosto. La mayor&iacute;a de estos ingresos se producen a ra&iacute;z de causas naturales (ca&iacute;das del nido, agotamiento por el calor, enfermedades&hellip;), aunque otro porcentaje importante es a causa de colisiones (con veh&iacute;culos, tendidos el&eacute;ctricos, alambradas&hellip;) y del agotamiento y la desnutrici&oacute;n. Quien avisa, en la mayor&iacute;a de las ocasiones, es un ciudadano de a pie: los particulares protagonizan el 69,23% de los avisos y entregas de animales heridos a estos centros. 
    </p><p class="article-text">
        La buena noticia es que la intervenci&oacute;n funciona: en 2025 se logr&oacute; recuperar y devolver al medio natural al 53,92% de los animales ingresados vivos en los CREAs andaluces, una cifra ligeramente superior a la media nacional, que ronda el 50%. Ese margen de &eacute;xito depende en buena medida de que quien encuentra al animal act&uacute;e con la calma y el criterio adecuados desde el primer momento.
    </p><h2 class="article-text">Antes de tocar, observa bien</h2><p class="article-text">
        Lo primero, aunque parezca obvio, es confirmar que el animal realmente necesita ayuda. Si hay sangrado, una fractura visible o si el animal muestra un estado de debilidad extrema que le impide moverse, la necesidad de actuaci&oacute;n es obvia. Pero cuando se trata de un presunto abandono, sobre todo en el caso de polluelos (pero tambi&eacute;n con algunos mam&iacute;feros como cervatillos), conviene pararse a pensar: es muy habitual que los progenitores est&eacute;n cerca, vigil&aacute;ndolos desde una distancia prudente mientras comienzan a descubrir el mundo por s&iacute; mismos y bajando a alimentarlos regularmente. En este caso, nuestra &ldquo;ayuda&rdquo; puede convertirse en un secuestro innecesario que casi siempre terminar&aacute; en tragedia, dado lo extremadamente complejo que resulta criar a un ave silvestre en cautividad sin conocimientos especializados.
    </p><p class="article-text">
        Hay una excepci&oacute;n clara a tener en cuenta: especies como el <a href="https://www.proyectovencejos.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vencejo</a> o el <a href="https://secemu.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">murci&eacute;lago</a> no pueden levantar el vuelo desde el suelo, as&iacute; que si encontramos un ejemplar en esa situaci&oacute;n s&iacute; necesita nuestra intervenci&oacute;n (que en algunos caso ser&aacute; solo colocarlos en un &aacute;rbol cercano). En el resto de casos de posible abandono, lo m&aacute;s sensato es comprobar si los padres siguen cerca y, si es as&iacute;, trasladar al polluelo a un lugar seguro pr&oacute;ximo, algo elevado, con sombra y fuera del alcance de gatos u otros depredadores, dejando que la naturaleza siga su curso.
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            <span class="title">
                Murcielago (Nóctulo Mayor, Nyctalus lasiopterus) encontrado la pasada semana en el Parque de María Luisa (Sevilla).                            </span>
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        Adem&aacute;s, es necesario recordar que nuestra seguridad y la de quienes nos rodean es prioritaria: si acercarse al animal supone un riesgo para nosotros o para quienes nos rodean, lo correcto es avisar a las autoridades y no intervenir directamente. Aqu&iacute; importa mucho el contexto: no es lo mismo un animal en una autov&iacute;a con tr&aacute;fico intenso (donde nos limitaremos a dar aviso) que en una calle poco transitada, donde podremos pararnos y guiarlo fuera de la calzada. 
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; hacer si de verdad el animal necesita ayuda </h2><p class="article-text">
        Cuando el animal est&aacute; claramente herido, el primer paso es llamar al 112 indicando la ubicaci&oacute;n exacta, la especie (si la conocemos), el estado del ejemplar y si quien llama tiene o no experiencia previa en este tipo de situaciones. Ellos son los encargados de avisar al CREA correspondiente y a los <a href="https://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/portal/servicios/agentes-medio-ambiente" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Agentes Medioambientales</a>, que coordinar&aacute;n la recogida. El tiempo de respuesta var&iacute;a seg&uacute;n la especie y en ocasiones se nos pedir&aacute; que seamos nosotros mismos quienes traslademos al animal al centro. Si el hallazgo ocurre entre semana, una opci&oacute;n m&aacute;s r&aacute;pida puede ser localizar el tel&eacute;fono del CREA m&aacute;s cercano y preguntar directamente si se puede hacer la entrega en persona.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el animal est&eacute; bajo nuestra custodia, debemos limitar el contacto directo al m&iacute;nimo imprescindible para evitar estresar al animal y que &eacute;ste se haga da&ntilde;o a s&iacute; mismo o a nosotros (muchas especies pueden defenderse con dientes, garras o picos y adem&aacute;s pueden portar par&aacute;sitos o transmitir enfermedades). 
    </p><p class="article-text">
        Lo ideal es usar cajas, guantes, mantas o cualquier otro elemento que nos permita manipularlos con seguridad. No conviene aplicar desinfectantes ni intentar curar heridas por nuestra cuenta: lo esencial es mantenerlo en un lugar tranquilo, sin manipulaci&oacute;n innecesaria y, si es una especie peque&ntilde;a, en un lugar c&aacute;lido o cerca de una fuente suave de calor (sobre todo en la noche). 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco hay que darle pan, leche ni pienso para mascotas: solo se debe ofrecer agua o alimento si conocemos bien las necesidades de esa especie o si expertos nos lo han indicado expresamente, algo que puede ser &uacute;til de cara al fin de semana, cuando el traslado al centro puede demorarse m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Al final, todo se resume en una idea sencilla: observar antes de actuar, minimizar el contacto y confiar cuanto antes en manos profesionales. Recuerda que la mejor atenci&oacute;n que puede recibir un animal herido siempre ser&aacute; llegar lo antes posible a manos de profesionales especializados y que cada aviso bien gestionado permitir&aacute; ese pollo de vencejo, esa tortuga despistada o ese cern&iacute;calo con el ala rota tengan una oportunidad real de volver al medio natural. 
    </p><p class="article-text">
        (Y recuerda que la gran mayor&iacute;a de estos consejos tambi&eacute;n son v&aacute;lidos si encontramos un animal de compa&ntilde;&iacute;a, aunque en estos casos lo ideal es contactar con la asociaci&oacute;n protectora de animales m&aacute;s cercana al lugar donde fue encontrado. Ellos te dar&aacute;n las pautas que correspondan).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ismael Ferreira, Adelina Pastor Cañedo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/si-encuentras-animal-herido-verano_132_13352221.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Jul 2026 19:37:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué hacer si te encuentras un animal herido este verano?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Animales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diseñar el mundo conectado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/disenar-mundo-conectado_132_13015977.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8fd7debc-7117-4020-9b47-9ca15b3994e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diseñar el mundo conectado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las comunicaciones en radiofrecuencia de bajo consumo forman parte de nuestra vida. La investigación en este ámbito no solo hace posible un mundo más conectado, sino que contribuye a construir una base tecnológica propia, segura y sostenible</p></div><p class="article-text">
        En nuestra vida diaria estamos rodeados de millones de dispositivos electr&oacute;nicos que constantemente recolectan y transmiten informaci&oacute;n: desde el reloj inteligente que mide nuestra actividad f&iacute;sica, hasta los sensores que monitorizan el consumo el&eacute;ctrico en casa, el riego de un campo o la calidad del aire en una ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        Todos estos dispositivos tienen algo en com&uacute;n: se comunican sin cables y con un consumo energ&eacute;tico m&iacute;nimo.&nbsp;Esto es lo que conocemos como Internet de las Cosas (o IoT, del ingl&eacute;s Internet of Things). Aunque a veces lo asociemos tan solo con una nevera conectada a internet, el verdadero tejido del IoT est&aacute; formado por dispositivos sensores peque&ntilde;os y discretos, que transmiten datos de forma puntual y consumen muy poca energ&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Este IoT, presente en sectores tan diversos como la salud, la industria, el transporte o las ciudades inteligentes, se sustenta en una tecnolog&iacute;a clave: la comunicaci&oacute;n por radiofrecuencia, que permite enviar y recibir se&ntilde;ales a distancia sin necesidad de cables. Pero para que esta conectividad sea sostenible, no basta con que los dispositivos puedan comunicarse: deben hacerlo consumiendo la menor energ&iacute;a posible.
    </p><h2 class="article-text">Eficiencia energ&eacute;tica, un requisito fundamental</h2><p class="article-text">
        La eficiencia energ&eacute;tica, por tanto, no es solo un valor a&ntilde;adido: es una condici&oacute;n esencial para el funcionamiento del IoT. 
    </p><p class="article-text">
        Muchos sensores se alimentan mediante peque&ntilde;as bater&iacute;as o incluso sistemas de recolecci&oacute;n de energ&iacute;a ambiental. Si su consumo no fuera realmente bajo, esas bater&iacute;as se agotar&iacute;an con frecuencia y cada reemplazo supondr&iacute;a una intervenci&oacute;n: cambiar la pila de un reloj puede parecernos trivial, pero hacerlo en miles de sensores distribuidos por una ciudad o instalaci&oacute;n industrial resulta inviable. Por eso, reducir el consumo no solo abarata costes y facilita el mantenimiento, sino que permite escalar y mantener estas tecnolog&iacute;as a gran escala.
    </p><p class="article-text">
        Una de las respuestas m&aacute;s prometedoras a este reto energ&eacute;tico es el desarrollo de chips de radiofrecuencia de ultra bajo consumo optimizados para aplicaciones IoT y, en particular, para arquitecturas de <em>Edge Computing</em>. A diferencia de los sistemas tradicionales, que env&iacute;an constantemente datos a la nube, en el <em>Edge Computing</em> el sensor analiza la informaci&oacute;n localmente, decide si es relevante y, solo entonces, la transmite. Esta decisi&oacute;n &mdash;que parece peque&ntilde;a, pero es clave&mdash; evita enviar datos innecesarios y, con ello, reducir el consumo energ&eacute;tico; lo que no solo alarga considerablemente la vida &uacute;til del sistema, sino que tambi&eacute;n mejora la privacidad.
    </p><p class="article-text">
        Lograr esta eficiencia requiere una labor tecnol&oacute;gica muy compleja. Detr&aacute;s de cada conexi&oacute;n inal&aacute;mbrica hay circuitos dise&ntilde;ados para operar con se&ntilde;ales de radiofrecuencia extremadamente d&eacute;biles, que deben funcionar de forma fiable incluso con estas limitaciones energ&eacute;ticas. Adem&aacute;s, estos dise&ntilde;os deben ser robustos, seguros y capaces de adaptarse a entornos cambiantes: en &uacute;ltima instancia, es como si hubiera que dise&ntilde;ar circuitos capaces de conversar entre ellos &ldquo;susurrando&rdquo; desde lejos, pero sin dejar de ser claros y precisos.
    </p><h2 class="article-text">El gran desaf&iacute;o: un dise&ntilde;o m&aacute;s r&aacute;pido y automatizado </h2><p class="article-text">
        Dise&ntilde;ar estos sistemas de forma eficiente no es sencillo y requiere herramientas adecuadas que permitan hacer m&aacute;s, mejor y en menos tiempo. El dise&ntilde;o de circuitos de radiofrecuencia es un proceso lento y complejo, que sigue dependiendo en gran medida del conocimiento experto del dise&ntilde;ador, y que no est&aacute; automatizado, lo que limita su adopci&oacute;n a gran escala.
    </p><p class="article-text">
        Este desaf&iacute;o es especialmente relevante en el contexto actual, en el que la demanda de dispositivos conectados crece de forma acelerada, a mucha m&aacute;s velocidad que el n&uacute;mero de especialistas capaces de dise&ntilde;ar este tipo de circuitos. Sin nuevas metodolog&iacute;as y herramientas que hagan m&aacute;s eficiente el proceso de dise&ntilde;o, el desarrollo de tecnolog&iacute;as clave para la digitalizaci&oacute;n, la transici&oacute;n energ&eacute;tica y la sostenibilidad podr&iacute;a verse seriamente limitado.
    </p><p class="article-text">
        En este escenario se enmarca el proyecto europeo ODE4EC-AMS, que involucra 25 socios (tanto de la academia como de la industria) y maneja un presupuesto superior a los 15 M&euro;. Su objetivo es desarrollar herramientas autom&aacute;ticas y de acceso abierto (<em>open source</em>) para facilitar el dise&ntilde;o de circuitos anal&oacute;gicos y de radiofrecuencia de bajo consumo. 
    </p><p class="article-text">
        Estas herramientas, posibles gracias a las capacidades de la inteligencia artificial, permitir&aacute;n reducir tiempos de desarrollo, mejorar la calidad de los dise&ntilde;os y hacer este conocimiento accesible a una comunidad m&aacute;s amplia de investigadores, ingenieros y peque&ntilde;as empresas.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, este proyecto est&aacute; liderado por el grupo de investigaci&oacute;n <em>Intelligent, Reliable and Secure Microelectronics</em>, del Instituto de Microelectr&oacute;nica de Sevilla. El grupo trabaja en estrecha colaboraci&oacute;n con equipos de investigaci&oacute;n de distintos pa&iacute;ses europeos, combinando experiencia en radiofrecuencia, automatizaci&oacute;n y tecnolog&iacute;as emergentes.
    </p><p class="article-text">
        La trayectoria del IMSE-CNM en el dise&ntilde;o de circuitos de radiofrecuencia y en el desarrollo de metodolog&iacute;as de automatizaci&oacute;n lo convierte en un entorno id&oacute;neo para avanzar en este tipo de herramientas abiertas. Esta combinaci&oacute;n de conocimiento t&eacute;cnico profundo y visi&oacute;n estrat&eacute;gica resulta esencial para afrontar los retos actuales del dise&ntilde;o electr&oacute;nico.
    </p><h2 class="article-text">Avanzar hacia la soberan&iacute;a tecnol&oacute;gica</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del aspecto puramente t&eacute;cnico, este enfoque tiene una dimensi&oacute;n estrat&eacute;gica fundamental: la soberan&iacute;a tecnol&oacute;gica europea. 
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, gran parte del dise&ntilde;o de circuitos integrados depende de herramientas propietarias desarrolladas principalmente por un reducido grupo de grandes empresas de fuera de la Uni&oacute;n Europea. Estas herramientas no solo son extremadamente costosas, con licencias que pueden superar el mill&oacute;n de euros anuales por equipo de dise&ntilde;o, sino que adem&aacute;s imponen restricciones de uso, dificultan la experimentaci&oacute;n y condicionan la autonom&iacute;a en sectores estrat&eacute;gicos como la defensa, la automoci&oacute;n o la salud. 
    </p><p class="article-text">
        Esta dependencia limita la capacidad europea para innovar, formar talento y reaccionar con agilidad ante crisis tecnol&oacute;gicas o geopol&iacute;ticas. Apostar por herramientas abiertas y desarrolladas en Europa no solo reduce esta dependencia, sino que refuerza la autonom&iacute;a tecnol&oacute;gica, favorece la innovaci&oacute;n local al democratizar el acceso a tecnolog&iacute;as cr&iacute;ticas y refuerza la seguridad y el control sobre la cadena de valor.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no siempre seamos conscientes de ello, las comunicaciones en radiofrecuencia de bajo consumo forman parte de nuestra vida cotidiana. La investigaci&oacute;n que hoy se realiza en este &aacute;mbito no solo hace posible un mundo m&aacute;s conectado y eficiente, sino que contribuye de forma directa a construir una base tecnol&oacute;gica propia, segura y sostenible para Europa.
    </p><p class="article-text">
        <em>Coordinaci&oacute;n y edici&oacute;n: Adelina Pastor, Delegaci&oacute;n del CSIC en Andaluc&iacute;a.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafaella Fiorelli, Rafael Castro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/disenar-mundo-conectado_132_13015977.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jun 2026 06:15:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diseñar el mundo conectado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Consumo energético,Tecnología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué podemos hacer para frenar la extinción de las abejas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/frenar-extincion-abejas_132_13240126.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac4a727a-2a5a-47be-a7d2-b7d5855da80a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué podemos hacer para frenar la extinción de las abejas?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 20% de las abejas europeas están amenazadas. Con motivo del reciente Día Mundial de las Abejas —y de la publicación de La Lista Roja Europea— repasamos la situación actual de este polinizador y algunas de las claves para asegurar su futuro</p></div><p class="article-text">
        Hace apenas unas semanas, la Uni&oacute;n Internacional para la Conservaci&oacute;n de la Naturaleza (UICN) y la Comisi&oacute;n Europea publicaban la <a href="https://op.europa.eu/en/publication-detail/-/publication/f6bcd58a-12bf-11f1-8870-01aa75ed71a1/language-en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lista Roja Europea sobre abejas</a>, que eval&uacute;a el estado de conservaci&oacute;n de este insecto.&nbsp;Los resultados muestran que m&aacute;s de un 20% de las especies presentes en Europa muestran alg&uacute;n signo de peligro. Este n&uacute;mero es comparable a otros grupos como las mariposas o los anfibios, e indica que necesitamos pol&iacute;ticas medioambientales fuertes para frenar su declive. 
    </p><p class="article-text">
        La buena noticia es que se han documentado muy pocas extinciones recientes de abejas a nivel europeo, lo que indica que revertir este declive a&uacute;n es posible. Pero esto solo es posible si actuamos ahora, ya que una vez que una especie desaparece, no hay vuelta atr&aacute;s. 
    </p><h2 class="article-text">Una crisis que dura m&aacute;s de veinte a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        Las primeras alarmas sobre una posible crisis de polinizadores saltaron hace m&aacute;s de veinte a&ntilde;os, con las primeras evidencias de que la destrucci&oacute;n de h&aacute;bitats, los pesticidas y el cambio clim&aacute;tico estaban afectando las poblaciones de polinizadores, entre los que se encuentran como actores principales las abejas.
    </p><p class="article-text">
        Pero la mayor sorpresa fue darnos cuenta de que sab&iacute;amos muy poco sobre su estado de conservaci&oacute;n real. No dejaba de ser parad&oacute;jico que ni siquiera supi&eacute;ramos a ciencia cierta cu&aacute;ntas especies de abejas hab&iacute;a en nuestro pa&iacute;s, cuando la polinizaci&oacute;n de miles de plantas y cultivos depende precisamente de ellas. 
    </p><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas hemos avanzado mucho en este conocimiento. Sin ir m&aacute;s lejos, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se han descrito numerosas especies nuevas en Espa&ntilde;a, uno de los pa&iacute;ses con mayor diversidad de estos insectos. Sin embargo, dictaminar el estado de conservaci&oacute;n de las m&aacute;s de 2000 especies europeas (mil de ellas presentes en Espa&ntilde;a) no es tarea f&aacute;cil, ya que para la mayor&iacute;a desconocemos el n&uacute;mero de ejemplares que hab&iacute;a en el pasado, por lo que no tenemos con qu&eacute; comparar las poblaciones actuales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De hecho, la primera Lista Roja sobre abejas confeccionada por la IUCN en 2014 dejaba m&aacute;s del 50% de ellas sin clasificar, dado que &mdash;al no tener suficientes datos&mdash; simplemente no sab&iacute;amos si estaban en peligro o no. Afortunadamente, en la reci&eacute;n publicada Lista Roja de 2026 este porcentaje se reduce a menos del 15%. Esto se ha conseguido gracias a una movilizaci&oacute;n de datos sin precedentes, sobre todo datos hist&oacute;ricos de espec&iacute;menes guardados en museos. Unos datos que nos han permitido comparar la distribuci&oacute;n hist&oacute;rica y actual de la mayor&iacute;a de abejas europeas y (junto a otra informaci&oacute;n relevante) asignarles una categor&iacute;a de peligro de extinci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">La paradoja de la abeja de la miel</h2><p class="article-text">
         Una inclusi&oacute;n que ha creado pol&eacute;mica, al calificarla como en peligro de extinci&oacute;n es la de la abeja de miel (<em>Apis mellifera</em>). El criterio utilizado es que sus poblaciones silvestres han sido reducidas dr&aacute;sticamente y apenas sobreviven colonias en estado natural. Sin embargo, esto contrasta con las colonias manejadas por los apicultores, de las que solo en Espa&ntilde;a hay m&aacute;s de 3 millones censadas, y cuyo n&uacute;mero crece a&ntilde;o tras a&ntilde;o. De hecho, la <em>Apis mellifera</em> es, con toda probabilidad, la especie de abeja con mayor n&uacute;mero de individuos en Europa. 
    </p><p class="article-text">
        Proteger las pocas poblaciones de abeja de la miel silvestres que a&uacute;n quedan en Europa es sin duda importante desde el punto de vista de la conservaci&oacute;n, pero hay un riesgo claro de que la poca inversi&oacute;n para proteger a las miles de especies de abejas silvestres acabe dirigida a la &uacute;nica especie de inter&eacute;s econ&oacute;mico. De hecho, dada la dificultad t&eacute;cnica de diferenciar cu&aacute;ndo una poblaci&oacute;n de abejas de la miel es realmente silvestre o simplemente se ha escapado de una colmena manejada, la aplicaci&oacute;n de cualquier medida de conservaci&oacute;n espec&iacute;fica ser&aacute; altamente complicada.
    </p><h2 class="article-text">El momento de actuar es ahora</h2><p class="article-text">
        El Pacto Verde Europeo y la Ley de la Restauraci&oacute;n de la Naturaleza prometen aliviar la presi&oacute;n sobre la biodiversidad, pero intereses econ&oacute;micos, pol&iacute;ticas de ultraderechas y guerras injustas pueden frenar estas iniciativas. Debemos mostrarnos firmes en nuestras prioridades y actuar ahora que tenemos el conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        A nivel personal, ayudar a las abejas es mucho m&aacute;s f&aacute;cil que conservar otros grupos m&aacute;s grandes, como el oso o el lince. Muchas especies de abejas tan solo necesitan unos pocos metros cuadrados para nidificar y alimentarse. Crear zonas asilvestradas, incluso en ciudades y balcones, puede ayudar. Sabemos qu&eacute; <a href="https://www.youtube.com/watch?v=bH2l7PdcOvQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">medidas</a> hay que tomar, como mantener m&aacute;s zonas naturales y reducir el uso de plaguicidas, favorecer h&aacute;bitats m&aacute;s heterog&eacute;neos o plantar bandas florales en cultivos.&nbsp;Si necesitas ideas sobre qu&eacute; plantas nativas plantar, la asociaci&oacute;n abejas silvestres ha creado <a href="https://www.abejassilvestres.es/resources/plants-guide" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una gu&iacute;a</a> para ello.&nbsp;Pero adem&aacute;s de nuestras acciones personales, a largo plazo debemos sobre todo cambiar la forma en que nos relacionamos con la naturaleza para crear sociedades m&aacute;s sostenibles.
    </p><p class="article-text">
        <em>Coordinaci&oacute;n y edici&oacute;n: Adelina Pastor, delegaci&oacute;n del CSIC en Andaluc&iacute;a</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignasi Bartomeus]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/frenar-extincion-abejas_132_13240126.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 May 2026 19:52:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué podemos hacer para frenar la extinción de las abejas?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Abejas,Miel,Insectos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las encuestas ante las elecciones al Parlamento andaluz: crónica de un fracaso probable]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/encuestas-elecciones-parlamento-andaluz-cronica-fracaso-probable_132_13203596.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23ecda5f-8e40-4dec-9f5e-b5aebaa9883f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142516.jpg" width="584" height="329" alt="Las encuestas ante las elecciones al Parlamento andaluz: crónica de un fracaso probable"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El próximo 18 de mayo habrá ganadores y perdedores, y no solo entre partidos y coaliciones andaluzas. También las encuestas electorales se la juegan ese día, en la que será otra pequeña batalla en su credibilidad pública</p></div><p class="article-text">
        En el imaginario colectivo, las encuestas electorales fallan. Es m&aacute;s, si tuvi&eacute;ramos que apostar hoy, lo har&iacute;amos a que el d&iacute;a 18 es probable que les caigan m&aacute;s cr&iacute;ticas que alabanzas. En este texto, intentaremos explicar las razones por las que las encuestas tantas veces nos decepcionan y daremos una breve panor&aacute;mica del escenario que nos dibujan sobre las elecciones andaluzas de este 17 de mayo&hellip; y por qu&eacute; este puede ser alimento para otra decepci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hay muchos actos de comunicaci&oacute;n fallidos, en que pretendemos mandar un mensaje pero nuestro receptor escucha algo completamente distinto. Esta es una de las batallas perdidas de las encuestas. A pesar de lo que muchas personas creen, por suerte <a href="http://libros.csic.es/product_info.php?products_id=1028" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ninguna encuesta podr&aacute; decirnos nunca qu&eacute; va a ocurrir</a> el d&iacute;a 17. 
    </p><p class="article-text">
        Quienes votamos seguimos siendo humanos y uno de nuestros encantos es ser un poco impredecibles: as&iacute;, habr&aacute; quien pensaba votar y se le complicar&aacute; el d&iacute;a hasta convertirse en abstencionista sobrevenido; quien se enfadar&aacute; con su suegro la noche antes y terminar&aacute; haci&eacute;ndoselo pagar a su partido cambiando de papeleta en el &uacute;ltimo minuto; y quien estaba indeciso y esa madrugada ver&aacute; finalmente la luz. Tenemos la fortuna de que cualquiera de estas situaciones sigue sin ser en absoluto predecible. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la mayor&iacute;a de las encuestas se habr&aacute;n hecho antes de que empiece la campa&ntilde;a electoral. Pero si partidos y medios de comunicaci&oacute;n ponen toda la carne en el asador durante esas semanas es, precisamente, porque no todo est&aacute; decidido: habr&aacute; votos que en ese tiempo se decanten del todo (muchos) o incluso cambien de orientaci&oacute;n (pocos, habitualmente). Por eso, las campa&ntilde;as m&aacute;s planas y predecibles suelen dar lugar a encuestas con menos errores, mientras que campa&ntilde;as que tienen un ganador claro y que modifican tendencias suelen dar lugar a los principales &ldquo;fracasos&rdquo; de las encuestas.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/pueden-encuestas-predecir-elecciones-europea_132_4949241.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pero por mucho que quienes hacen encuestas expliquen la incapacidad de las mismas para predecir el futuro</a>, esto no es lo que periodistas y lectores esperan de ellas. La batalla de las expectativas est&aacute; perdida y por mucho que se insista, incluso si se comunica bien en los medios, las personas que lean o escuchen la noticia van a pensar que las encuestas est&aacute;n pronosticando lo que ocurrir&aacute; el d&iacute;a de las elecciones (y a juzgarlas en consecuencia).
    </p><h2 class="article-text">&lsquo;Materia prima&rsquo; y &lsquo;cocina&rsquo;, dos elemento fundamentales&hellip; y pol&eacute;micos</h2><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay razones t&eacute;cnicas por las que las encuestas pueden acertar m&aacute;s o menos. Aunque no exista una f&oacute;rmula m&aacute;gica para hacer buenas encuestas, s&iacute; podemos <a href="https://www.catarata.org/libro/la-cocina-electoral-en-espana_93255/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mejorar los ingredientes y la cocci&oacute;n para intentar hacer un producto digno</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Como sabe cualquier cocinero, la materia prima es clave para cocinar bien. Y la materia prima de una encuesta son la muestra y el proceso de recogida de informaci&oacute;n. La muestra es ese peque&ntilde;o milagro estad&iacute;stico por el que, si hacemos bien los deberes, eligiendo bien a (pongamos) mil personas, podemos representar adecuadamente lo que piensan los casi 7.000.000 de andaluces con derecho al voto el d&iacute;a 17. 
    </p><p class="article-text">
        Si solo tuvi&eacute;ramos que seleccionarlos ser&iacute;a una operaci&oacute;n relativamente sencilla. Sin embargo, tambi&eacute;n tenemos que encontrarlos, lograr que respondan y, si no lo hacen, sustituirlos por otras personas similares. Y es en esta operaci&oacute;n, y e<a href="https://www.20minutos.es/ciencia/blogs/ciencia-para-llevar-csic/por-que-fallan-las-encuestas-electorales-5600611/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">n las diferentes maneras en que las empresas se enfrentan a este dilema, donde est&aacute; el grueso de la distinci&oacute;n entre una buena y una mala encuesta.</a>
    </p><p class="article-text">
        Las mejores encuestas (lo hacen pocas porque es caro y lento) seleccionan a mil personas y pelean la respuesta de cada una de ellas hasta el &uacute;ltimo suspiro. Y solo cuando se constata la imposibilidad, las sustituyen por otras. En muchos otros casos, se seleccionan muchos miles de n&uacute;meros de tel&eacute;fono (o direcciones postales o electr&oacute;nicas) y, simplemente, se controla que en la muestra final las proporciones de algunas variables (edad, sexo, estudios&hellip;) sean similares a las de la realidad. En cada vez m&aacute;s casos, se parte ya de una selecci&oacute;n de personas predispuestas a ser entrevistadas, con los sesgos que esa selecci&oacute;n previa pueda contener.
    </p><p class="article-text">
        Como todos los detalles de ese proceso no siempre aparecen en las fichas t&eacute;cnicas, terminamos juzgando la calidad de las encuestas por otros ingredientes m&aacute;s sencillos, como la cantidad de personas entrevistadas. Aunque es cierto que un n&uacute;mero m&aacute;s elevado de entrevistas ayuda, sobre todo cuando tenemos que hacer atribuci&oacute;n de esca&ntilde;os por provincias, 100.000 personas mal elegidas son una peor muestra que 1200 bien seleccionadas. El tama&ntilde;o de la muestra no es irrelevante, pero s&iacute; una pieza muy peque&ntilde;a e insuficiente para juzgar la calidad de una encuesta.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de los ingredientes, tenemos la cocci&oacute;n, eso que a menudo llamamos la &ldquo;cocina electoral&rdquo;. Lo cierto es que el dato en bruto de lo que la gente nos ha dicho que votar&aacute; suele quedar lejos de la realidad, por lo que es necesario ajustar las cifras con procedimientos estad&iacute;sticos para los que, al menos de momento, no hay una &uacute;nica f&oacute;rmula indiscutible que se haya mostrado como superior a las dem&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Varias piezas intervienen en ese puzle. Una de las m&aacute;s importantes es la duda de qui&eacute;n ir&aacute; realmente a votar, algo que muchas veces ni las personas entrevistadas saben con certeza. Sin embargo, al tratarse de una pregunta con un fuerte componente de deseabilidad social (qu&eacute; feo est&aacute; eso de abstenerse), la propia persona suele enmascararla con un &ldquo;seguro que votar&eacute;&rdquo;, que luego el analista debe decidir si creerse o no. 
    </p><p class="article-text">
        La dificultad es a&uacute;n mayor porque muchos de los factores que llevan a la abstenci&oacute;n tambi&eacute;n llevan a no responder encuestas, de manera que nos aparecen muchos menos abstencionistas que en la realidad, en parte por los sesgos de selecci&oacute;n y en parte por ese elemento de deseabilidad social en las respuestas.
    </p><h2 class="article-text">Y entonces&hellip; &iquest;acertar&aacute;n las encuestas en Andaluc&iacute;a?</h2><p class="article-text">
        De cara al pr&oacute;ximo 17 de mayo, las encuestas dibujan una casi segura victoria del PP, pero difieren en si ser&aacute; con o sin mayor&iacute;a absoluta. Solo una de estas dos opciones va a confirmarse. Algo m&aacute;s de la mitad de los sondeos publicados nos dicen que ambos escenarios son posibles dentro del margen de error de la encuesta. Algunos, principalmente los m&aacute;s recientes, apuntan que esa mayor&iacute;a es muy probable. Pero si este es el titular que se instala en la opini&oacute;n p&uacute;blica (victoria con mayor&iacute;a) y el PP se queda en 54 esca&ntilde;os (uno por debajo), importar&aacute; poco que ese resultado entrara en el margen de error de la mayor&iacute;a de encuestas: el tribunal de la opini&oacute;n p&uacute;blica dictar&aacute; que se han equivocado.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que las encuestas publicadas hasta el momento en nuestra comunidad muestran algunos de los riesgos que hemos comentado. Adem&aacute;s, los limitados datos que muchas de ellas reflejan en sus fichas t&eacute;cnicas tampoco ponen f&aacute;cil hacer una valoraci&oacute;n de su calidad. Por ello, quiz&aacute;s el &uacute;nico elemento que tengamos para dar m&aacute;s credibilidad a unas que a otras sea su reputaci&oacute;n, que no tiene tanto que ver con sus &eacute;xitos o fracasos concretos en estimaciones anteriores sino con si en los mismos puede apreciarse alg&uacute;n patr&oacute;n que insin&uacute;e que, por unas u otras razones, sus resultados incorporan sesgos sistem&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Desde este criterio, quiz&aacute;s por ser la instituci&oacute;n m&aacute;s escrutada, <a href="https://elpais.com/espana/2025-10-14/hay-que-ignorar-las-estimaciones-de-voto-del-cis.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sea el CIS quien salga peor parado en sus &uacute;ltimos a&ntilde;os</a>, con su tendencia a sobreestimar a las izquierdas. &iquest;Y el resto? Es posible que tambi&eacute;n incorporen sesgos (o no) pero, <a href="https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/cis-posible-necesario_132_11351424.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al no estar tan sometidas al escrutinio p&uacute;blico</a>, es m&aacute;s dif&iacute;cil detectar estas tendencias (si las hubiera).
    </p><p class="article-text">
        Al final, no nos queda m&aacute;s que esperarnos al d&iacute;a 18: solo entonces sabremos si las encuestas en general, o algunas de sus protagonistas en particular, han salido vencedoras (algo que olvidar&iacute;amos pronto) o v&iacute;ctimas (lo que recordar&iacute;amos m&aacute;s tiempo) de esa noche electoral.
    </p><p class="article-text">
        <em>Coordinaci&oacute;n y edici&oacute;n: Adelina Pastor, Delegaci&oacute;n del CSIC en Andaluc&iacute;a</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Font Fàbregas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/encuestas-elecciones-parlamento-andaluz-cronica-fracaso-probable_132_13203596.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 03:30:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las encuestas ante las elecciones al Parlamento andaluz: crónica de un fracaso probable]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Andalucía,Elecciones Andalucía 2026,Encuestas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entre la intuición y la automatización: mejorando el diseño de los circuitos integrados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/intuicion-automatizacion-mejorando-diseno-circuitos-integrados_132_13165931.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1f8ebd35-a9d8-45b5-a422-e12fe4ac2f4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Entre la intuición y la automatización: mejorando el diseño de los circuitos integrados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada teléfono móvil, sensor de temperatura o dispositivo médico contiene en su interior uno o varios circuitos integrados. Diseñarlos requiere de la intuición y experiencia del profesional pero, también, a medida que aumenta su complejidad, de herramientas que hagan el proceso más eficiente</p></div><p class="article-text">
        Los circuitos integrados son el coraz&oacute;n de la electr&oacute;nica moderna: permiten procesar informaci&oacute;n, amplificar se&ntilde;ales o detectar fen&oacute;menos f&iacute;sicos extremadamente d&eacute;biles. A pesar de ello, su dise&ntilde;o suele ser mucho m&aacute;s complejo de lo que podr&iacute;a parecer a primera vista. &nbsp;De hecho, durante mucho tiempo se ha dicho que su dise&ntilde;o tiene algo de arte, donde la intuici&oacute;n y la experiencia del profesional son fundamentales. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, a medida que los sistemas electr&oacute;nicos se vuelven m&aacute;s complejos, tambi&eacute;n aumenta la necesidad de hacer el proceso de dise&ntilde;o m&aacute;s estructurado y reproducible. En algunas &aacute;reas de la electr&oacute;nica, como el dise&ntilde;o digital (el encargado de crear los procesadores que se incorporan a una computadora), gran parte del proceso est&aacute; hoy altamente automatizado. Sin embargo, en el caso de los circuitos integrados anal&oacute;gicos (dise&ntilde;ados para captar o emitir se&ntilde;ales directamente desde el mundo <em>real</em>, como los presentes en sensores, sistemas de instrumentaci&oacute;n o comunicaciones), el proceso es bastante diferente: aunque existen herramientas de dise&ntilde;o muy avanzadas que automatizan parte del proceso, una parte importante del trabajo sigue siendo manual y requiere generalmente m&uacute;ltiples iteraciones de ajuste.
    </p><p class="article-text">
        Esto quiere decir que, en la pr&aacute;ctica, dise&ntilde;ar un circuito suele implicar proponer una soluci&oacute;n inicial, simular su comportamiento, modificar los par&aacute;metros necesarios y repetir el proceso varias veces hasta alcanzar un resultado satisfactorio. Este enfoque ha permitido desarrollar muchos de los circuitos m&aacute;s sofisticados de la electr&oacute;nica moderna. No obstante, tiene una limitaci&oacute;n evidente: puede llegar a consumir mucho tiempo y depende en gran medida de la experiencia acumulada de quien dise&ntilde;a.
    </p><h2 class="article-text">Dise&ntilde;ar cuando no hay una &uacute;nica soluci&oacute;n posible</h2><p class="article-text">
        Una de las razones por las que el dise&ntilde;o de circuitos integrados anal&oacute;gicos (y, m&aacute;s a&uacute;n, el de los circuitos de radiofrecuencia) resulta tan complejo es que rara vez existe una &uacute;nica soluci&oacute;n valida.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se dise&ntilde;a un circuito integrado hay que cumplir simult&aacute;neamente muchos objetivos: reducir el consumo de energ&iacute;a, minimizar el ruido, mantener la estabilidad, alcanzar cierta ganancia o velocidad&hellip; y, al mismo tiempo, respetar restricciones tecnol&oacute;gicas y de &aacute;rea. El problema es que estos objetivos suelen entrar en conflicto entre s&iacute;, por lo que mejorar una caracter&iacute;stica suele empeorar otra. Por ejemplo, reducir el consumo puede empeorar el ruido. 
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                Un sensor CMOS sobre el diagrama de un circuito.                            </span>
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        Por esta raz&oacute;n, quien dise&ntilde;a no busca una &uacute;nica soluci&oacute;n perfecta. En realidad, lo que suele existir es un conjunto de soluciones posibles, cada una con sus ventajas e inconvenientes. Elegir entre ellas forma parte esencial del proceso de dise&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text">Ajustar los &ldquo;ingredientes&rdquo; de un circuito</h2><p class="article-text">
        Una forma &uacute;til de entender este problema es pensar en una receta de cocina.
    </p><p class="article-text">
        Imaginemos que queremos preparar un plato con un sabor y una textura determinados. Aunque exista una receta concreta, en realidad es posible llegar a un resultado muy parecido utilizando combinaciones diferentes de ingredientes o ajustando ligeramente sus cantidades. Dos personas pueden seguir caminos distintos y, aun as&iacute;, obtener platos con un sabor muy similar.
    </p><p class="article-text">
        En el dise&ntilde;o de circuitos anal&oacute;gicos ocurre algo parecido. Se pueden modificar par&aacute;metros como las caracter&iacute;sticas de los transistores, su consumo de energ&iacute;a o los valores de otros componentes. Cada combinaci&oacute;n produce un circuito diferente, pero muchas de ellas pueden presentar las mismas caracter&iacute;sticas finales, como el consumo de energ&iacute;a total del circuito.
    </p><p class="article-text">
        A este conjunto de posibles combinaciones se le suele llamar <em>espacio de dise&ntilde;o</em>. El reto consiste en encontrar, dentro de ese enorme conjunto de posibilidades, aquellas configuraciones que permiten obtener el resultado final deseado. Sin embargo, explorar todas esas combinaciones mediante simulaciones puede requerir mucho tiempo. 
    </p><h2 class="article-text">Hacia metodolog&iacute;as de dise&ntilde;o m&aacute;s sistem&aacute;ticas</h2><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, los ingenieros han explorado este espacio apoy&aacute;ndose principalmente en su experiencia y en sucesivos ajustes hasta conseguir el dise&ntilde;o deseado. Afortunadamente, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os han surgido distintas l&iacute;neas de investigaci&oacute;n que intentan mejorar este proceso. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, en lugar de comenzar cada dise&ntilde;o desde cero, se pueden caracterizar previamente ciertos bloques o configuraciones de circuito y utilizar esa informaci&oacute;n para construir sistemas m&aacute;s complejos. La idea es desarrollar metodolog&iacute;as que permitan explorar el espacio de dise&ntilde;o de forma m&aacute;s estructurada, organizando la informaci&oacute;n disponible sobre los circuitos de manera que sea posible identificar con mayor rapidez las regiones m&aacute;s prometedoras.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de enfoques ayuda a comprender mejor c&oacute;mo se relacionan entre s&iacute; los distintos par&aacute;metros del circuito y reduce el n&uacute;mero de iteraciones necesarias durante el proceso de dise&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo &uacute;ltimo es transformar parte del dise&ntilde;o anal&oacute;gico en una exploraci&oacute;n guiada del espacio de soluciones, en lugar de depender exclusivamente del ensayo y error.
    </p><h2 class="article-text">Un reto con impacto industrial</h2><p class="article-text">
        Este desaf&iacute;o no es solo una cuesti&oacute;n acad&eacute;mica. Tiene tambi&eacute;n una dimensi&oacute;n claramente industrial. La industria de los semiconductores se enfrenta hoy a una creciente complejidad de los sistemas electr&oacute;nicos, mientras que los ciclos de desarrollo de nuevos productos son cada vez m&aacute;s cortos.
    </p><p class="article-text">
        Dise&ntilde;ar un circuito integrado puede requerir semanas o incluso meses de ajustes y simulaciones. Encontrar metodolog&iacute;as que permitan explorar el espacio de dise&ntilde;o de forma m&aacute;s eficiente puede ayudar a reducir tiempos de desarrollo y costes, y a mejorar la productividad de los equipos de ingenier&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Por esta raz&oacute;n, muchas l&iacute;neas de investigaci&oacute;n actuales buscan hacer m&aacute;s sistem&aacute;tico el proceso de dise&ntilde;o de circuitos integrados. En este contexto empiezan tambi&eacute;n a aparecer herramientas basadas en inteligencia artificial, que pueden analizar grandes cantidades de resultados de simulaci&oacute;n y aprender a reconocer qu&eacute; combinaciones de par&aacute;metros tienen m&aacute;s probabilidades de funcionar bien. Es decir, que act&uacute;an como un asistente que ayuda a explorar el espacio de dise&ntilde;o con mayor rapidez y a identificar soluciones prometedoras que de otro modo podr&iacute;an pasar desapercibidas.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, parte de la investigaci&oacute;n actual, incluyendo la que actualmente realizamos en el IMSE-CNM, intenta precisamente avanzar en esa direcci&oacute;n: comprender mejor c&oacute;mo transformar el conocimiento acumulado por quienes dise&ntilde;an en metodolog&iacute;as que permitan dise&ntilde;ar circuitos complejos de forma m&aacute;s eficiente. No se trata de sustituir al ser humano por una herramienta autom&aacute;tica, sino de dotarlo de mejores instrumentos para enfrentarse a un problema que, en el fondo, consiste en tomar decisiones entre m&uacute;ltiples soluciones posibles.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, si bien el dise&ntilde;o anal&oacute;gico siempre tendr&aacute; algo de arte, en &eacute;l la intuici&oacute;n y la experiencia siguen siendo fundamentales en un mundo cada vez m&aacute;s dependiente delos circuitos integrados, aprender a evaluar eficientemente ese espacio de posibilidades puede ser una de las claves para dise&ntilde;ar los circuitos integrados del futuro, haciendo el proceso m&aacute;s estructurado y reproducible. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Coordinaci&oacute;n y edici&oacute;n: Adelina Pastor, Delegaci&oacute;n del CSIC en Andaluc&iacute;a</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Méndez-Romero, Rafaella Fiorelli]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/intuicion-automatizacion-mejorando-diseno-circuitos-integrados_132_13165931.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Apr 2026 03:30:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entre la intuición y la automatización: mejorando el diseño de los circuitos integrados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Divulgación,Electrónica,Chips]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Artemis II: un ensayo general antes de volver a la Luna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/artemis-ii-ensayo-general-volver-luna_132_13131950.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf0f2331-c770-48dc-b2d1-d3d3b3966f70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Artemis II: un ensayo general antes de volver a la Luna"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más allá de fotografiar la cara oculta de nuestro satélite, esta misión nos prepara para todo lo que está por venir, poniendo a prueba nuevas tecnologías y recabando información imprescindible para plantear estancias prolongadas en la Luna o viajes tripulados a Marte</p><p class="subtitle">¿Qué viene después de Artemis II? Las siguientes misiones para que los humanos se establezcan en la Luna</p></div><p class="article-text">
        Estamos siendo testigos de un momento que, con el paso del tiempo, probablemente se recordar&aacute;, esperemos, como un punto de inflexi&oacute;n. Cuatro astronautas &mdash;entre ellos Christina Koch, la primera mujer en viajar alrededor de la Luna&mdash; forman parte de la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/robert-poole-historiador-espacial-ver-tierra-luna-maravilloso-necesitamos-transmitirlo-jovenes_128_13125041.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">misi&oacute;n Artemis II</a>, un viaje que no incluye un alunizaje, pero cuyo valor cient&iacute;fico y humano es enorme. De peque&ntilde;o ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de haber llegado tarde al primer alunizaje, por apenas unos a&ntilde;os. Ahora puedo disfrutar del inicio de esta nueva era, y espero ver a una persona en la Luna dentro de no mucho tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, la exploraci&oacute;n espacial tripulada qued&oacute; congelada en la &oacute;rbita baja terrestre. La Estaci&oacute;n Espacial Internacional, situada a 400 kil&oacute;metros de altura, nos ense&ntilde;a much&iacute;simo, pero siempre bajo el abrigo invisible del campo magn&eacute;tico de la Tierra. Artemis II rompe, por fin, ese l&iacute;mite. Es la primera vez en m&aacute;s de cincuenta a&ntilde;os que seres humanos abandonan esa burbuja protectora y se adentran en el espacio profundo. La Luna est&aacute; a 300.000 kil&oacute;metros de distancia, lo que convierte la misi&oacute;n en algo m&aacute;s que un vuelo alrededor de la Luna.
    </p><p class="article-text">
        Fuera de la magnetosfera, el cuerpo humano vuelve a ser un interrogante abierto: &iquest;c&oacute;mo reaccionan los huesos cuando la radiaci&oacute;n aumenta? &iquest;C&oacute;mo responde el sistema inmunitario? &iquest;Qu&eacute; ocurre con la visi&oacute;n, el equilibrio o el sue&ntilde;o cuando el entorno es radicalmente distinto al terrestre durante varios d&iacute;as?
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ciencia-artemisa-ii-experimentos-medir-sueno-estres-virus-latentes-astronautas_1_13127360.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cada sensor, cada muestra y cada registro recogido durante Artemis II</a> ayudar&aacute; a responder estas preguntas. Y en esta ocasi&oacute;n, por primera vez, esos datos incluir&aacute;n la experiencia directa de una astronauta, algo que nunca ocurri&oacute; en las misiones Apolo, integradas exclusivamente por hombres.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La NASA está probando el uso de gemelos digitales, avatares virtuales que representan a los astronautas en tiempo real</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero Artemis II no se limita a observar el cuerpo humano. Tambi&eacute;n inaugura una nueva forma de presencia en el espacio. La <a href="https://ciencia.nasa.gov/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">NASA</a> est&aacute; probando el uso de gemelos digitales, avatares virtuales que representan a los astronautas en tiempo real. Estos modelos se alimentan de datos biom&eacute;tricos recogidos por sensores corporales y permiten simular c&oacute;mo reaccionar&iacute;a el organismo ante situaciones extremas sin necesidad de poner en riesgo a la persona. Es, en cierto modo, como disponer de una copia digital del cuerpo que puede someterse a pruebas imposibles en la realidad.
    </p><p class="article-text">
        Estos gemelos digitales no solo sirven durante el vuelo, sino tambi&eacute;n despu&eacute;s. Una vez finalizada la misi&oacute;n, los cient&iacute;ficos podremos recrear escenarios futuros: estancias m&aacute;s largas, mayor radiaci&oacute;n, situaciones de estr&eacute;s prolongado o aislamiento extremo. En este contexto, Artemis II funciona como una revisi&oacute;n m&eacute;dica y tecnol&oacute;gica a gran escala, un ensayo general de todo lo que vendr&aacute; despu&eacute;s.
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                    alt="Imagen tomada desde la nave Orion en su viaje hacia la Luna, en el sexto día de la misión. Puede apreciarse el lateral derecho de la nave, iluminada por el sol. Detrás, una enorme luna creciente. Tras ella, una Tierra en forma de media luna, minúscula en comparación, a punto de ponerse por debajo del horizonte lunar."
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            <span class="title">
                Imagen tomada desde la nave Orion en su viaje hacia la Luna, en el sexto día de la misión. Puede apreciarse el lateral derecho de la nave, iluminada por el sol. Detrás, una enorme luna creciente. Tras ella, una Tierra en forma de media luna, minúscula en comparación, a punto de ponerse por debajo del horizonte lunar.                            </span>
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        Uno de los momentos m&aacute;s esperados del viaje ha sido el sobrevuelo de la cara oculta de la Luna. Durante aproximadamente una hora, la nave Ori&oacute;n ha permanecido sin contacto directo con la Tierra, una experiencia que no deja de ser simb&oacute;lica: por primera vez en medio siglo, seres humanos han vuelto a ver un paisaje lunar que ning&uacute;n telescopio puede observar en tiempo real. Hubo sondas que fotografiaron la cara oculta, s&iacute;, pero personas, muy pocas, y hace ya m&aacute;s de 50 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        (Un inciso: &iquest;soy el &uacute;nico que piensa que esto de dar tanta importancia al hecho de estar incomunicados durante una hora es un poco exagerado? En un vuelo largo, hasta hace poco tiempo, est&aacute;bamos sin conexi&oacute;n m&aacute;s tiempo, &iquest;no?).
    </p><p class="article-text">
        En esa regi&oacute;n permanentemente invisible desde nuestro planeta, los astronautas han podido estudiar cr&aacute;teres recientes y observar impactos de peque&ntilde;os meteoritos que golpean la superficie lunar sin iluminaci&oacute;n solar. Estos eventos, dif&iacute;ciles de detectar desde la Tierra, ofrecen informaci&oacute;n clave sobre la actividad actual del entorno lunar y los riesgos a los que se enfrentar&aacute;n futuras bases habitadas. Desde el <a href="https://www.iaa.csic.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">IAA-CSIC</a> observamos estos eventos de impacto en la parte oscura de la Luna y hemos detectado muchos de ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Conviene no confundir la cara oculta, que es la parte de la luna que nunca vemos desde la Tierra, con la cara oscura, es decir, la que en ese momento no est&aacute; iluminada por el Sol. La cara oculta tambi&eacute;n recibe luz solar cada 15 d&iacute;as. Durante la Luna nueva, por ejemplo, se encuentra completamente iluminada. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Artemis II no busca protagonismo histórico inmediato, sino solidez científica. La misión mide, registra, verifica y corrige. Es el paso necesario antes de plantear estancias prolongadas en la Luna</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A esto se suma otro experimento fundamental: la transmisi&oacute;n de datos mediante l&aacute;ser. Artemis II ha servido para poner a prueba sistemas de comunicaci&oacute;n &oacute;ptica capaces de enviar grandes vol&uacute;menes de informaci&oacute;n usando haces de luz, en lugar de las tradicionales ondas de radio. Es como pasar de una conexi&oacute;n telef&oacute;nica antigua a la fibra &oacute;ptica del espacio. Si esta tecnolog&iacute;a se consolida, permitir&aacute; comunicaciones mucho m&aacute;s r&aacute;pidas y eficientes con futuras misiones lunares y marcianas, algo indispensable cuando la distancia hace que cada segundo de retraso sea cr&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto confirma que Artemis II no busca protagonismo hist&oacute;rico inmediato, sino solidez cient&iacute;fica. La misi&oacute;n mide, registra, verifica y corrige. Es el paso necesario antes de plantear estancias prolongadas en la Luna y, m&aacute;s adelante, viajes tripulados a Marte. Nada de eso ser&iacute;a posible sin entender primero c&oacute;mo se comportan nuestros cuerpos y nuestras tecnolog&iacute;as lejos de la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la ciencia que surge de Artemis II no se quedar&aacute; en el espacio. Muchos de los avances en monitorizaci&oacute;n m&eacute;dica, simulaci&oacute;n digital y transmisi&oacute;n de datos tendr&aacute;n aplicaciones directas en la Tierra: desde la telemedicina en regiones remotas hasta tratamientos personalizados para enfermedades cr&oacute;nicas, pasando por mejoras en la detecci&oacute;n temprana de problemas de salud. La exploraci&oacute;n espacial, una vez m&aacute;s, act&uacute;a como catalizador de innovaciones que terminan beneficiando a toda la sociedad.
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                El astronauta Reid Wiseman mira a través de una de las ventanas de la nave.                            </span>
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        Mirando al futuro, no resulta descabellado pensar que en menos de una d&eacute;cada existan bases cient&iacute;ficas permanentes en la Luna. Quiz&aacute;s la Agencia Espacial China instale una base tripulada en menos de cinco a&ntilde;os. Artemis II es el terreno donde se ensaya c&oacute;mo vivir, trabajar y mantenerse sano en un entorno sin protecci&oacute;n natural. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando imaginamos el regreso a la Luna, pensamos en cohetes, m&oacute;dulos de descenso y banderas. Pero uno de los mayores desaf&iacute;os se est&aacute; desarrollando en silencio: dentro del cuerpo humano y en su adaptaci&oacute;n a un nuevo medio ambiente m&aacute;s agresivo, para el cual no estamos preparados&hellip; a&uacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        -----------
    </p><p class="article-text">
        **Para seguir explorando estos temas y profundizar en la ciencia detr&aacute;s de Artemis II y la salud en el espacio, puedes encontrar m&aacute;s art&iacute;culos en <a href="https://todoastronomia.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>https://todoastronomia.net</em></a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Vicedirector de Tecnología del Instituto de Astrofísica de Andalucía, René Duffard]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/artemis-ii-ensayo-general-volver-luna_132_13131950.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 20:10:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Artemis II: un ensayo general antes de volver a la Luna]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[CSIC - Consejo Superior de Investigaciones Científicas,Nasa,Artemisa,Luna,Espacio,Cohetes,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Señales que 'hablan' de biología]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/senales-hablan-biologia_132_13100578.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1caea2b0-3ec2-458e-95df-cde45edd5f0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Señales que &#039;hablan&#039; de biología"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La hibridación entre biología y filosofía del lenguaje abre nuevas perspectivas en investigación al recordarnos que la vida no solo debe pensarse como mecanismo, sino también como un proceso comunicativo</p></div><p class="article-text">
        En biolog&iacute;a experimental convivimos a diario con t&eacute;rminos como &ldquo;las c&eacute;lulas env&iacute;an mensajes&rdquo;, &ldquo;los genes se expresan&rdquo; o &ldquo;el sistema inmunitario reconoce lo propio y lo ajeno&rdquo;. Sin embargo, pocas veces nos detenemos a pensar que, detr&aacute;s de este vocabulario tan establecido, todas estas expresiones comparten una idea de fondo: describen procesos biol&oacute;gicos como actos de comunicaci&oacute;n. A pesar de ello, en el laboratorio tratamos las se&ntilde;ales como variables fisicoqu&iacute;micas, en lugar de reconocer que no est&aacute;n regidas por las leyes de la naturaleza, sino que operan seg&uacute;n un conjunto de reglas que hacen posible su interpretaci&oacute;n en cada contexto ambiental concreto.
    </p><p class="article-text">
        Para explorar esta relaci&oacute;n entre biolog&iacute;a y comunicaci&oacute;n, el&nbsp;<a href="https://ipb.csic.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instituto de Parasitolog&iacute;a y Biomedicina L&oacute;pez Neyra</a>&nbsp;celebr&oacute; las jornadas tituladas &ldquo;<a href="https://canal.ipb.csic.es/evento/seminario-meeting-on-biological-languages/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Biological Languages</a>&rdquo;, un encuentro entre especialistas en filosof&iacute;a del lenguaje, teor&iacute;a biol&oacute;gica y biolog&iacute;a experimental para estudiar c&oacute;mo organismos y c&eacute;lulas se comunican mediante se&ntilde;ales y c&oacute;digos. Unas jornadas organizadas bajo los auspicios del&nbsp;<a href="https://lifehub.csic.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Life-Hub CSIC</a>&nbsp;y que se centraron en desarrollar la idea de que cada organismo interpreta su entorno seg&uacute;n sus capacidades sensoriales, su memoria biol&oacute;gica, y su entorno social, lo que hace que la comunicaci&oacute;n tenga un fuerte componente subjetivo.
    </p><p class="article-text">
        Durante dos d&iacute;as, discutimos sobre c&oacute;digos biol&oacute;gicos, comunicaci&oacute;n en el desarrollo, se&ntilde;alizaci&oacute;n en la inmunidad y el c&aacute;ncer, funciones del ARN y ADN repetitivo, redes de ARN no codificante y elementos gen&eacute;ticos m&oacute;viles, origen de la vida; adem&aacute;s de sobre los diferentes niveles de organizaci&oacute;n molecular, celular y de organismos. Durante los debates se puso de manifiesto el papel central de la comunicaci&oacute;n en la coordinaci&oacute;n de los sistemas vivos; as&iacute; como la importancia de integrar los marcos conceptuales semi&oacute;ticos y de la comunicaci&oacute;n social en el dise&ntilde;o experimental, con el objetivo de dar lugar a nuevas aproximaciones para interpretar la biolog&iacute;a.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Integrando lo cualitativo en el laboratorio</h2><p class="article-text">
        Mientras la filosof&iacute;a del lenguaje y la comunicaci&oacute;n han desarrollado toda una serie de herramientas te&oacute;ricas para pensar qu&eacute; es una se&ntilde;al, c&oacute;mo surge el significado y qu&eacute; reglas permiten la comunicaci&oacute;n; la biolog&iacute;a experimental (es decir, la pr&aacute;ctica), ha aprendido a manejar se&ntilde;ales sin comprender qu&eacute; las convierte en informaci&oacute;n o, qu&eacute; relaci&oacute;n tienen con el significado (es decir, con su funci&oacute;n).
    </p><p class="article-text">
        El modo habitual de estudiar una se&ntilde;al es tratarla como un objeto f&iacute;sico que interacciona con un emisor y un receptor, y analizar los cambios que provoca en este &uacute;ltimo, que a su vez se transmiten por otra se&ntilde;al a otro receptor, y as&iacute; sucesivamente. Cada elemento puede medirse, manipularse, inhibirse o activarse. Este enfoque encaja bien con nuestra intuici&oacute;n experimental: si podemos describir cada paso cuantitativamente (es decir, el mecanismo), podemos explicar el fen&oacute;meno.&nbsp;As&iacute; que nos hemos acostumbrado a pensar que el papel de la se&ntilde;al se reduce a &ldquo;estar presente&rdquo; y desencadenar un efecto cuantificable. De ah&iacute; que nuestras preguntas tiendan a ser de tipo cuantitativo: &iquest;cu&aacute;nto sube o baja la se&ntilde;al?, &iquest;qu&eacute; concentraci&oacute;n alcanza?, &iquest;cu&aacute;nto dura?, &iquest;Cu&aacute;nto activa el receptor?&nbsp;Y, aunque estas preguntas son esenciales, no agotan el problema. De hecho, hay una cuesti&oacute;n m&aacute;s b&aacute;sica que el trabajo cotidiano tiende a dejar en segundo plano: &iquest;qu&eacute; significa esa se&ntilde;al para el org&aacute;nulo, la c&eacute;lula, el organismo o incluso el ecosistema que la recibe?<strong>&nbsp;</strong>
    </p><h2 class="article-text">En busca del sentido biol&oacute;gico</h2><p class="article-text">
        Esta pregunta, en realidad, contiene al menos dos preguntas distintas. La primera es en lugar de qu&eacute; est&aacute; actuando la se&ntilde;al. Es decir, qu&eacute; est&aacute; representando o sustituyendo dentro de un conjunto de procesos vivos. Preguntar, por ejemplo, &ldquo;&iquest;en lugar de qu&eacute; otra cosa est&aacute; la insulina?&rdquo; no es una cuesti&oacute;n cuantitativa, ni de estructura qu&iacute;mica ni de cin&eacute;tica, sino una pregunta sobre su origen y su sentido biol&oacute;gico. Esa pregunta nos podr&iacute;a llevar a la situaci&oacute;n m&aacute;s fundamental en la que esa se&ntilde;al todav&iacute;a no exist&iacute;a, o una situaci&oacute;n en la que simplemente no es necesaria y por tanto, el proceso biol&oacute;gico deba coordinarse de otra manera.
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                El componente señal y comunicativo/social complemente el análisis físico-químico en biología.                            </span>
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        La segunda pregunta es a&uacute;n m&aacute;s radical: &iquest;qu&eacute; &ldquo;sociedad&rdquo; molecular, celular o incluso de organismos ha construido las reglas que, con el tiempo, se han convertido en h&aacute;bitos para que la se&ntilde;al sea interpretada de forma relativamente consistente y produzca una respuesta eficaz, y no irrelevante ni contradictoria?
    </p><p class="article-text">
        Esta segunda cuesti&oacute;n es crucial porque nos obliga a reconocer algo que a menudo olvidamos: en la se&ntilde;alizaci&oacute;n biol&oacute;gica no existen leyes universales del significado. No tenemos una ley de acci&oacute;n de masas que nos diga qu&eacute; significa aumentar la concentraci&oacute;n de una se&ntilde;al. La qu&iacute;mica impone l&iacute;mites, pero no fija por s&iacute; sola el sentido biol&oacute;gico. El efecto de una se&ntilde;al no est&aacute; determinado por una regla f&iacute;sica del tipo &ldquo;si aumenta X, entonces ocurre Y&rdquo;. El mismo incremento de una mol&eacute;cula puede generar respuestas opuestas dependiendo del contexto. Por ejemplo, la insulina puede tener efectos metab&oacute;licos distintos, e incluso contrapuestos, en tejidos diferentes como el h&iacute;gado o el m&uacute;sculo. La se&ntilde;al es la misma, pero el resultado cambia porque cambia el contexto.<strong>&nbsp;</strong>
    </p><h2 class="article-text">Sintaxis y pragm&aacute;tica de la comunicaci&oacute;n biol&oacute;gica</h2><p class="article-text">
        La comunicaci&oacute;n biol&oacute;gica requiere una sintaxis: las se&ntilde;ales deben combinarse de forma coherente, porque no cualquier combinaci&oacute;n produce una respuesta funcional, como entendemos muy bien en lo que se relaciona con los &aacute;cidos nucleicos (ADN). Y requiere tambi&eacute;n una pragm&aacute;tica, entendida en sentido amplio (incluyendo su dimensi&oacute;n &ldquo;sociol&oacute;gica&rdquo;), que llamamos biocomunicaci&oacute;n: existe un conjunto de &ldquo;actores&rdquo; (factores) capaces de interpretar la se&ntilde;al dentro de un marco compartido evolutivamente.
    </p><p class="article-text">
        Receptores, reguladores, moduladores y estados celulares; y su historia evolutiva compartida constituyen el contexto que permite que una se&ntilde;al sea interpretada &ldquo;correctamente&rdquo; (es decir con eficacia biol&oacute;gica) y genere coordinaci&oacute;n biol&oacute;gica en una situaci&oacute;n concreta.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso el laboratorio, aun siendo capaz de medir se&ntilde;ales con enorme precisi&oacute;n, no siempre captura lo esencial: que el significado no est&aacute; dentro de la mol&eacute;cula como una propiedad f&iacute;sica, ni en la cadena de se&ntilde;alizaci&oacute;n como si fuese una ruta metab&oacute;lica, sino en las reglas que hacen posible su interpretaci&oacute;n en un contexto ambiental y social concreto.&nbsp;Distinguir entre las interacciones directas, reguladas por las leyes fisco-qu&iacute;micas, y las interacciones mediadas por se&ntilde;al gobernadas por reglas, y tal vez comprender esa diferencia sea el primer paso para aceptar que, a la biolog&iacute;a m&aacute;s b&aacute;sica, todav&iacute;a le queda un amplio espacio por crecer, afortunadamente no s&oacute;lo por la v&iacute;a del desarrollo tecnol&oacute;gico, sino por un esfuerzo de plasticidad intelectual: aprender a pensar la vida no solo como mecanismo, sino tambi&eacute;n como comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>Coordinaci&oacute;n y edici&oacute;n: Adelina Pastor, Delegaci&oacute;n del CSIC en Andaluc&iacute;a</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Gómez Castilla, Clara Pérez Falo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/senales-hablan-biologia_132_13100578.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 10:00:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Señales que 'hablan' de biología]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entre bambalinas de la investigación antártica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/bambalinas-investigacion-antartica_132_13062850.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9a2c79f1-3831-412c-9fe3-77c14612b192_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Entre bambalinas de la investigación antártica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Antártida es un laboratorio natural único al que cada año viajan cientos de investigadores. Pero la investigación antártica no empieza al llegar al hielo y no solo es cosa de científicos: técnicos, marinos y militares son fundamentales para su logística y coordinación</p></div><p class="article-text">
        Glaciares que retroceden a&ntilde;o tras a&ntilde;o, fauna que modifica su comportamiento en un entorno cambiante, comunidades bent&oacute;nicas que persisten bajo el hielo en condiciones extremas. La Ant&aacute;rtida es un laboratorio natural &uacute;nico, un lugar donde se estudian algunos de los procesos m&aacute;s cr&iacute;ticos del planeta, desde la din&aacute;mica del clima y el oc&eacute;ano, hasta la vida en sus l&iacute;mites. Un continente extremo reservado para la ciencia. Un sue&ntilde;o para muchas cient&iacute;ficas y cient&iacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        Pero toda esa ciencia, tan &eacute;pica y tan necesaria, se sostiene sobre una estructura que generalmente es mucho menos visible: una enorme log&iacute;stica de bases y buques, una cooperaci&oacute;n internacional tan compleja como fundamental y un personal t&eacute;cnico y de apoyo de todo tipo &mdash;tripulaci&oacute;n, personal m&eacute;dico, gu&iacute;as de monta&ntilde;a, inform&aacute;ticas, cocineros&hellip; cerca de un centenar de profesionales que sostienen el trabajo del personal investigador. Eso es lo que rara vez se cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Mi caso es el de uno de esos t&eacute;cnicos que viajan a la Ant&aacute;rtida para apoyar la investigaci&oacute;n. En concreto, como t&eacute;cnico de comunicaci&oacute;n, con la misi&oacute;n de acercar a la sociedad la importancia de este laboratorio &uacute;nico: este continente de paz y ciencia, tan remoto y extremo como esencial para comprender nuestro planeta.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo pocos d&iacute;as m&aacute;s emocionantes que aquel en que me llamaron para confirmarme que me iba a la Ant&aacute;rtida. Era Navidad y estaba de viaje con mi familia. Colgu&eacute; el tel&eacute;fono en shock, solt&eacute; la noticia y se form&oacute; un revuelo de gritos y abrazos a mi alrededor. Tras la euforia llegan las preguntas: &iquest;y ahora qu&eacute;?
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            <span class="title">
                Integrantes de la expedición del Instituto Español de Oceanografía.                            </span>
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        La investigaci&oacute;n ant&aacute;rtica no empieza cuando llegas al hielo. Empieza mucho antes, con reconocimientos m&eacute;dicos y la incertidumbre de no saber si los superar&aacute;s, aunque est&eacute;s sano. Empieza con papeleo, permisos y formaciones donde aprendes que en la Ant&aacute;rtida nada es individual ya que cualquier error puede tener consecuencias colectivas. Poco a poco entiendes que no vas solo a hacer ciencia, sino a formar parte de un sistema extremadamente delicado. Solo despu&eacute;s llega el viaje.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Espa&ntilde;a, el acceso habitual a la Ant&aacute;rtida se hace desde el extremo sur de Sudam&eacute;rica, donde se encuentran dos de los cinco principales puertos de entrada al continente: Ushuaia y Punta Arenas, en Argentina y Chile, respectivamente. Hasta aqu&iacute; llegan nuestros buques oceanogr&aacute;ficos despu&eacute;s de cerca de un mes de navegaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente tres buques participan en la campa&ntilde;a ant&aacute;rtica espa&ntilde;ola: el m&iacute;tico <a href="https://www.utm.csic.es/es/instalaciones/hes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hesp&eacute;rides</a>, el <a href="https://www.utm.csic.es/es/instalaciones/sdg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sarmiento de Gamboa</a> y el reci&eacute;n estrenado <a href="https://www.csic.es/es/actualidad-del-csic/el-buque-oceanografico-odon-de-buen-inicia-una-nueva-fase-en-su-puesta-en-marcha" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Od&oacute;n de Buen</a>, el &uacute;nico con certificaci&oacute;n polar. Precisamente, mi primer &mdash;y hasta ahora &uacute;nico&mdash; viaje a la Ant&aacute;rtida fue en la primera campa&ntilde;a de esta flamante embarcaci&oacute;n: un viaje de pruebas para poner a punto sus capacidades de muestreo y navegaci&oacute;n en aguas polares.
    </p><p class="article-text">
        El 2 de marzo de 2025 llegamos en avi&oacute;n a Punta Arenas el personal cient&iacute;fico y t&eacute;cnico, donde ya nos esperaba el Od&oacute;n de Buen junto a su tripulaci&oacute;n. Esto es lo habitual, aunque en ocasiones algunas personas vuelan directamente hasta la isla Rey Jorge, donde se encuentra el &uacute;nico aeropuerto de la Pen&iacute;nsula Ant&aacute;rtica, un enclave log&iacute;stico clave para varios pa&iacute;ses.
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            <span class="title">
                Punta Arenas desde el mirador Cerro de la Cruz, con el Estrecho de Magallanes al fondo.                            </span>
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        Punta Arenas es una ciudad donde ya se respira ambiente ant&aacute;rtico. Es frecuente, como nos ocurri&oacute; a nosotros, que debido al mal tiempo para cruzar el mar de Hoces haya que esperar aqu&iacute; varios d&iacute;as. Los buques oceanogr&aacute;ficos de medio mundo se acumulan en el puerto. Las calles y los bares se llenan de investigadores, reconocibles por sus chaquetas corporativas.
    </p><p class="article-text">
        Es f&aacute;cil ver la ilusi&oacute;n en las caras de la gente. Aunque esa ilusi&oacute;n creo que nunca desaparece, tambi&eacute;n permite adivinar cu&aacute;ntas campa&ntilde;as lleva cada uno a sus espaldas. Los novatos tenemos una mezcla de felicidad, nervios, algo de miedo a la traves&iacute;a y mucha impaciencia.
    </p><p class="article-text">
        Esta fue mi primera campa&ntilde;a ant&aacute;rtica, aunque no mi primera campa&ntilde;a oceanogr&aacute;fica. Como ocean&oacute;grafo, una de las cosas que m&aacute;s impacta y que r&aacute;pido tienes que entender, es que los buques en la Ant&aacute;rtida, adem&aacute;s de plataformas de investigaci&oacute;n, son plataformas log&iacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, partimos de Punta Arenas, adem&aacute;s del personal cient&iacute;fico y t&eacute;cnico del Od&oacute;n de Buen, personal poco acostumbrado a los barcos de investigaci&oacute;n, para los que el buque es un simple medio de transporte. Durante varios d&iacute;as, convivimos a bordo con qu&iacute;micos, ge&oacute;logas, o personal de apoyo que se dirig&iacute;an a trabajar en las bases. Y no solo hacia nuestras bases. Tambi&eacute;n viajaban compa&ntilde;eros b&uacute;lgaros, vecinos en la isla Livingston, con quienes &mdash;por las casualidades de la proximidad en la Ant&aacute;rtida&mdash; acabas convirti&eacute;ndote en estrecho colaborador. Otra de las singularidades de la Ant&aacute;rtida: un lugar que reescribe los mapas.
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            <span class="title">
                Un tripulante del Odón de Buen divisa una foca desde el barco.                            </span>
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        El temido cruce del mar de Hoces no fue para tanto (en esta ocasi&oacute;n). La meteorolog&iacute;a ha mejorado enormemente y hoy se planifican ventanas de navegaci&oacute;n mucho m&aacute;s seguras que hace d&eacute;cadas. Sigue siendo un paso m&iacute;tico y temido, donde el oc&eacute;ano te recuerda lo peque&ntilde;os que eres. Pero pudimos hacer vida m&aacute;s o menos normal. Fueron cuatro d&iacute;as de navegaci&oacute;n en los que cada uno gestionaba sus mareos mientras intentaba entretenerse durante la traves&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Y al fin llega otro momento &uacute;nico: cuando alguien avista tierra y todos corremos a cubierta. No hay palabras para describirlo. Los primeros gigantes de hielo flotando frente a nosotros, fauna por todas partes que enseguida se vuelve cotidiana: ping&uuml;inos, ballenas, focas&hellip; Ahora s&iacute;. Aqu&iacute; estamos y, sin embargo, el trabajo cient&iacute;fico a&uacute;n tendr&aacute; que esperar.
    </p><p class="article-text">
        La primera parada fue log&iacute;stica. Nos dirigimos a la <a href="https://www.utm.csic.es/es/instalaciones/jci" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Base Ant&aacute;rtica Espa&ntilde;ola Juan Carlos I</a>, en la isla Livingston, para llevar v&iacute;veres y desembarcar personal. Tambi&eacute;n dejamos a los dos investigadores b&uacute;lgaros en su base vecina y trasladamos material al <a href="https://www.utm.csic.es/es/instalaciones/jci/byers" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">campamento Byers</a>, un peque&ntilde;o campamento que Espa&ntilde;a mantiene en la misma isla. All&iacute; se qued&oacute; un joven qu&iacute;mico que pasar&iacute;a dos meses viviendo en una peque&ntilde;a tienda de campa&ntilde;a, desde donde realizar&iacute;a excursiones a distintos lagos y glaciares para estudiar la presencia de contaminaci&oacute;n atmosf&eacute;rica transportada desde miles de kil&oacute;metros de distancia. Y es que no todos los que venimos a la Ant&aacute;rtida lo hacemos con el mismo confort.
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            <span class="title">
                Vista del Odón de Buen frente a la base Juan Carlos I.                            </span>
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        Espa&ntilde;a mantiene dos bases en las islas Shetland del Sur: la ya citada Juan Carlos I, de car&aacute;cter civil y gestionada por la Unidad de Tecnolog&iacute;a Marina del CSIC, y <a href="https://ejercito.defensa.gob.es/unidades/Antartica/basegabrieldecastilla/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Base Ant&aacute;rtica Espa&ntilde;ola Gabriel de Castilla</a>, de gesti&oacute;n militar, situada en la isla Decepci&oacute;n. Diferentes en su estructura, id&eacute;nticas en su finalidad: sostener la ciencia. Por ambas bases pasan cada a&ntilde;o, durante los cuatro meses que dura la campa&ntilde;a ant&aacute;rtica, cerca de 200 cient&iacute;ficas y cient&iacute;ficos que desarrollan <a href="https://www.ciencia.gob.es/Organismos-y-Centros/Comite-Polar-Espanol/proyectos_campana_antartica_2025_2026.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una veintena de proyectos</a>&nbsp;financiados por el Ministerio de Ciencia e Innovaci&oacute;n. Proyectos muy diversos: desde el estudio de la evoluci&oacute;n de los glaciares hasta el comportamiento de los ping&uuml;inos, pasando por la presencia de contaminantes o f&aacute;rmacos en el agua.
    </p><p class="article-text">
        Otra parte del personal que llega a la Ant&aacute;rtida &mdash;tanto t&eacute;cnico como investigador&mdash; ni siquiera pisa el continente. Una gran parte de la investigaci&oacute;n que se realiza aqu&iacute; tiene que ver con el estudio del oc&eacute;ano: su din&aacute;mica, sus h&aacute;bitats o su geolog&iacute;a. Para ello, los buques dejan moment&aacute;neamente su funci&oacute;n log&iacute;stica y se convierten en plataformas cient&iacute;ficas: laboratorios flotantes &mdash;y hogar&mdash;en el oc&eacute;ano Austral.
    </p><p class="article-text">
        Tras varios d&iacute;as de espera comenzamos por fin el trabajo cient&iacute;fico. Hab&iacute;a que poner a prueba el Od&oacute;n de Buen y testar todas sus capacidades en aguas polares. Como todos los buques oceanogr&aacute;ficos, estas embarcaciones son instalaciones cient&iacute;ficas multiprop&oacute;sito, capaces de estudiar desde la columna de agua hasta el subsuelo marino, pasando por la fauna y la flora que habitan en el fondo. Durante varios d&iacute;as se tomaron muestras de agua, se realizaron pescas experimentales, se pusieron a punto las ecosondas cient&iacute;ficas del buque y se probaron sistemas de adquisici&oacute;n de imagen submarina.
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            <span class="title">
                Personal del Odón de Buen iza una roseta oceanográfica a la cubierta del barco.                            </span>
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        El Od&oacute;n de Buen es el &uacute;nico buque de la flota espa&ntilde;ola con certificaci&oacute;n polar CP7, lo que significa que est&aacute; dise&ntilde;ado para navegar en aguas con presencia de hielo estacional o disperso. Una capacidad que tambi&eacute;n hab&iacute;a que poner a prueba. As&iacute; pusimos rumbo al mar de Weddell en busca de banquisa (la capa de hielo flotante que se forma en las regiones polares). Los primeros impactos contra el hielo no dejaron a nadie indiferente. Pero, una vez superada la sorpresa inicial y, sobre todo, gracias a la confianza que transmite la tripulaci&oacute;n, navegar sobre un oc&eacute;ano de hielo se convirti&oacute; en una experiencia inolvidable.
    </p><p class="article-text">
        Las pruebas fueron un &eacute;xito. Lo que no hab&iacute;amos previsto es que esas capacidades reci&eacute;n testadas tendr&iacute;an que ponerse a prueba en una situaci&oacute;n real. Desde una peque&ntilde;a base uruguaya situada en la bah&iacute;a Esperanza, en el extremo de la pen&iacute;nsula ant&aacute;rtica, solicitaron ayuda para evacuar la instalaci&oacute;n. Guiado por el esp&iacute;ritu de cooperaci&oacute;n que define el trabajo en la Ant&aacute;rtida, el Od&oacute;n de Buen naveg&oacute; cerca de diez horas hasta ese impresionante enclave.
    </p><p class="article-text">
        Tras varios viajes en zodiac subi&oacute; a bordo todo el personal junto a sus equipos y muestras recogidas durante meses de trabajo. Fue una operaci&oacute;n contrarreloj: anochec&iacute;a, y la bah&iacute;a &mdash;debido al viento&mdash; comenzaba a cubrirse de hielo. Los d&iacute;as son muy cortos en esta &eacute;poca del a&ntilde;o. Finalmente nos quedamos sin luz y encerrados en un mar de hielo. Salir de all&iacute; se convirti&oacute; en la verdadera prueba de fuego &mdash;o de hielo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El Odón de Buen entre la banquisa antártica.                            </span>
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        Esa noche s&iacute; pasamos verdadero miedo, pese a la pericia de la tripulaci&oacute;n y el control que mantuvieron en todo momento, que el resto solo valoramos al d&iacute;a siguiente. Tras navegar durante horas entre banquisas de varios metros de espesor, alcanzamos mar abierto y pusimos rumbo a la isla Rey Jorge para desembarcar a los colegas uruguayos. El Od&oacute;n de Buen aprob&oacute; con nota. Como dice Jordi Sorribas, director de la UTM, &ldquo;este barco permite sacarte de marrones en los que antes ni siquiera pod&iacute;amos meternos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras el contratiempo log&iacute;stico &mdash;que dur&oacute; varios d&iacute;as, lo que suelen durar los contratiempos en el otro extremo del mundo&mdash; retomamos el trabajo cient&iacute;fico: rosetas, dragas, redes, ecosondas, veh&iacute;culos submarinos&hellip; todo ello en uno de los lugares m&aacute;s pr&iacute;stinos del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Un lugar m&aacute;gico, fascinante, un sue&ntilde;o para cualquier persona interesada en la naturaleza. Pero tambi&eacute;n un lugar profundamente inh&oacute;spito, que te hace sentir peque&ntilde;o, vulnerable. Y te recuerda que solo una organizaci&oacute;n enorme &mdash;que involucra a personal t&eacute;cnico muy diverso&mdash; y una cooperaci&oacute;n real y pac&iacute;fica entre pa&iacute;ses permiten sostener una ciencia imprescindible para entender el planeta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Lozano Ordoñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/bambalinas-investigacion-antartica_132_13062850.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2026 04:30:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entre bambalinas de la investigación antártica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Investigación científica,CSIC - Consejo Superior de Investigaciones Científicas,Andalucía,Antártida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué podemos aportar desde la enseñanza y la investigación a la comunidad de pacientes de enfermedades raras?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/aportar-ensenanza-investigacion-comunidad-pacientes-enfermedades-raras_132_13019831.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb219e91-ef4b-408e-aa41-98607e6d0bd5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué podemos aportar desde la enseñanza y la investigación a la comunidad de pacientes de enfermedades raras?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El alumnado del último curso de Biotecnología de la Universidad Pablo de Olavide realizó un proyecto piloto a través del cual se les ponía en contacto con asociaciones de pacientes de enfermedades raras para ofrecerles la elaboración de materiales divulgativos que pudieran utilizar después en sus jornadas de visibilización y sensibilización, o en la acogida a las nuevas familias</p></div><p class="article-text">
        Desde 2008, el &uacute;ltimo d&iacute;a de febrero de cada a&ntilde;o, se conmemora el D&iacute;a Mundial de las Enfermedades Raras para visibilizar estas condiciones que afectan -seg&uacute;n la regulaci&oacute;n europea- a menos de 1 persona por cada 2000. Y aunque parezca una proporci&oacute;n &iacute;nfima, la perspectiva cambia si consideramos que se calcula que existen entre siete y ocho mil enfermedades raras diferentes. As&iacute; que, en conjunto, se estima que en Espa&ntilde;a al menos 3 millones de personas est&aacute;n afectadas directa o indirectamente por una patolog&iacute;a de este tipo. Pero detr&aacute;s de estos n&uacute;meros fr&iacute;os que uniformizan, hay personas, familias que conviven con una realidad dura y llena de incertidumbre, a menudo muy desconocida por la sociedad: todo lo que se deriva del hecho de que se trata de enfermedades cr&oacute;nicas y debilitantes, que se manifiestan con frecuencia antes de los dos a&ntilde;os de vida, implican un alto grado de dependencia y tienen un pron&oacute;stico generalmente grave. Aunque son muchos los retos a los que se enfrentan estas personas, uno de los m&aacute;s acuciantes es la falta de informaci&oacute;n, lo que se traduce en retrasos en el diagn&oacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        La baja prevalencia de estas enfermedades conlleva un conocimiento m&aacute;s limitado sobre sus causas, pron&oacute;stico y manejo cl&iacute;nico de muchas de ellas. La incertidumbre lo llena todo. Por eso, cuando ves tu vida atravesada por una situaci&oacute;n como esta, contar con un espacio de empat&iacute;a es fundamental, lo que hace que el movimiento asociativo sea tan importante en estos contextos. En el seno de las asociaciones, los pacientes y sus familias se sienten comprendidos, encuentran apoyo y generan fuerzas para impulsar el avance del conocimiento sobre estas enfermedades. Si numerosas son este tipo de patolog&iacute;as, tambi&eacute;n lo son las asociaciones de pacientes afectados, que en Espa&ntilde;a se agrupan en <a href="https://www.enfermedades-raras.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FEDER</a>, la Federaci&oacute;n de Enfermedades Raras. &nbsp;Aunque estas organizaciones est&aacute;n formadas por personas muy implicadas, informadas y en permanente contacto con personal especializado que resuelve sus dudas en la medida de lo posible, a menudo son peque&ntilde;as y cuentan con pocos recursos. 
    </p><p class="article-text">
        Como investigadora en esta &aacute;mbito y profesora del &aacute;rea de Biolog&iacute;a Celular de la Universidad Pablo de Olavide (UPO), reconozco que el <a href="https://www.upo.es/facultad-ciencias-experimentales/es/oferta-academica/titulaciones/grado-en-biotecnologia/portada/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Grado en Biotecnolog&iacute;a</a> forma a un alumnado excepcional que adquiere conocimientos y desarrolla destrezas cient&iacute;ficas de vanguardia y complej&iacute;simas, pero que cuenta con escasas oportunidades de &nbsp;desempe&ntilde;ar labores fuera del contexto acad&eacute;mico y a&uacute;n menos en el &aacute;mbito de lo social. Sin embargo, ha quedado sobradamente demostrado c&oacute;mo el impacto de la biotecnolog&iacute;a es y ser&aacute; important&iacute;simo -no hay m&aacute;s que recordar c&oacute;mo las vacunas nos permitieron salir del cataclismo de la pandemia de la covid-19-. Aun as&iacute;, puede que el desarrollo de una vacuna con un impacto de tal calibre resulte una meta muy lejana para un estudiante de grado. &iquest;Pero puede el aprendizaje en un grado como el de Biotecnolog&iacute;a salir del aula, del laboratorio o de las pr&aacute;cticas en empresas biotecnol&oacute;gicas? 
    </p><p class="article-text">
        El aprendizaje-servicio es una metodolog&iacute;a docente mediante la cual el mundo acad&eacute;mico se acerca a la sociedad, ofreciendo su formaci&oacute;n para desarrollar actividades con impacto positivo en el entorno. Durante el curso pasado, llevamos a cabo un proyecto piloto a trav&eacute;s del cual pusimos en contacto alumnado del &uacute;ltimo curso del Grado en Biotecnolog&iacute;a de la UPO con asociaciones de pacientes de enfermedades raras para ofrecerles la elaboraci&oacute;n de materiales divulgativos que pudieran utilizar despu&eacute;s en sus jornadas de visibilizaci&oacute;n y sensibilizaci&oacute;n, o en la acogida a las nuevas familias. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        As&iacute;, con ayuda de FEDER, hicimos un llamamiento a las asociaciones que pudieran estar interesadas. La propuesta fue muy bien acogida, recibiendo 25 expresiones de inter&eacute;s por parte de distintas entidades. Las alumnas, que se sumaron al proyecto en paralelo al desarrollo de su Trabajo Finde Grado experimental en el <a href="https://www.cabd.es/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CABD</a> (Centro Andaluz de Biolog&iacute;a del Desarrollo), se pusieron inicialmente en contacto con dos de las asociaciones, con las que comenzaron a trabajar de inmediato. En sendas reuniones, escucharon las necesidades de las entidades sobre el tema del material que preparar&iacute;an y el formato preferido. Ambas trabajaron con asociaciones de pacientes con distrofias de retina, por lo que, adem&aacute;s, deber&iacute;an prestar especial atenci&oacute;n a la adaptaci&oacute;n del material a la baja visi&oacute;n. &Aacute;ngela elabor&oacute; una infograf&iacute;a audiodescrita sobre conceptos b&aacute;sicos de <a href="https://zenodo.org/records/16092598" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gen&eacute;tica y heredabilidad</a> para la asociaci&oacute;n <a href="https://esretina.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">EsRetina</a>, mientras que Carolina, tras recibir las preferencias de la asociaci&oacute;n <a href="http://www.retinaandalucia.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">AARP</a> (Asociaci&oacute;n Andaluza de Retinosis Pigmentaria), prepar&oacute; un v&iacute;deo explicando las <a href="https://zenodo.org/records/15637679" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bases de los ensayos cl&iacute;nicos</a> y cu&aacute;les se est&aacute;n desarrollando en estos momentos para la Retinosis Pigmentaria. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ocurre cuando el conocimiento se pone a disposici&oacute;n de la sociedad de forma tangible? No cabe duda de que la participaci&oacute;n en un proyecto como este fomenta el despliegue de competencias transversales, pero, sobre todo, permite poner en pr&aacute;ctica el compromiso social del alumnado de biotecnolog&iacute;a, cuya formaci&oacute;n enfatiza, fundamentalmente, el desarrollo de un perfil muy t&eacute;cnico. Las alumnas pudieron comprobar c&oacute;mo su trabajo ten&iacute;a el potencial de ayudar a mejorar la vida de la gente, humanizar su formaci&oacute;n y dotarla de un sentido y una dimensi&oacute;n que iban m&aacute;s all&aacute; de la producci&oacute;n cient&iacute;fica o la industria. Por su parte, las asociaciones sintieron el apoyo de otro sector de la sociedad, el alumnado en formaci&oacute;n -la generaci&oacute;n de biotecn&oacute;logos y biotecn&oacute;logas que continuar&aacute; con la investigaci&oacute;n que les dar&aacute; esperanza de cura en un futuro-, y recibieron materiales con informaci&oacute;n actualizada, fiable, presentados en lenguaje y formatos accesibles para su libre uso. 
    </p><p class="article-text">
        Hemos comprobado que hay demanda de este tipo de colaboraciones por parte de las asociaciones de enfermos afectados por patolog&iacute;as minoritarias y, como resultado, este curso, dos nuevas estudiantes de biotecnolog&iacute;a elaborar&aacute;n materiales para otras dos entidades. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gloria Brea Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/aportar-ensenanza-investigacion-comunidad-pacientes-enfermedades-raras_132_13019831.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Feb 2026 04:30:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué podemos aportar desde la enseñanza y la investigación a la comunidad de pacientes de enfermedades raras?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Enfermedades raras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ciencia que salva vidas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/ciencia-salva-vidas_132_12986655.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/02ef3ffd-d8c4-4cd2-bede-968da627947e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ciencia que salva vidas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En una situación de emergencia como las recientes lluvias en Grazalema, la población necesita una ayuda especializada, rápida y eficaz. Para atender esta necesidad existe el Grupo de Asesoramiento en Desastres y Emergencias del CSIC (GADE)</p></div><p class="article-text">
        Las recientes lluvias registradas en la Sierra de Grazalema (C&aacute;diz) y la Serran&iacute;a de Ronda (M&aacute;laga) han supuesto una situaci&oacute;n de emergencia en una zona que, aunque acostumbrada a las lluvias, no recordaba un episodio como este. La gran cantidad de precipitaci&oacute;n (solo hay que pensar en las im&aacute;genes de agua brotando por los enchufes o las paredes de las casas) ha provocado fen&oacute;menos hidrol&oacute;gicos y movimientos del terreno que alertaron a vecinos y autoridades. Por todo ello, el pasado viernes 6 de febrero la Junta de Andaluc&iacute;a solicit&oacute; la colaboraci&oacute;n de los expertos del CSIC para evaluar la situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El CSIC, adscrito al Ministerio de Ciencia, Innovaci&oacute;n y Universidades, activ&oacute; de inmediato el Grupo de Asesoramiento en Desastres y Emergencias, que desplaz&oacute; a las localidades afectadas a m&aacute;s de una veintena de cient&iacute;ficos y t&eacute;cnicos del Centro Nacional Instituto Geol&oacute;gico y Minero de Espa&ntilde;a (IGME-CSIC), expertos en hidrogeolog&iacute;a y en movimientos del terreno. De hecho, a&uacute;n est&aacute;n desplazados en la zona, vigilando d&iacute;a a d&iacute;a, en cada pueblo de la sierra, la evoluci&oacute;n del problema.&nbsp;Adem&aacute;s, cuentan con el apoyo de otra veintena de expertos de diferentes institutos de investigaci&oacute;n del CSIC.
    </p><p class="article-text">
        La labor de estos expertos consiste b&aacute;sicamente en tomar buena nota de todas y cada una de las nuevas surgencias de agua, registrando d&oacute;nde y con qu&eacute; intensidad se producen, de cara a preparar esas nuevas salidas de agua para futuros eventos extremos de precipitaci&oacute;n. Los expertos vigilan el nivel piezom&eacute;trico y elaboran estrategias para evacuar m&aacute;s r&aacute;pidamente el agua de las calles y poder devolver a la normalidad a los m&aacute;s de 1.600 habitantes evacuados por el riesgo de desprendimientos y posibles colapsos derivados del lavado de rec&oacute;nditos conductos k&aacute;rsticos, ya cerrados por el olvido del tiempo.
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                </figure><h2 class="article-text">Ayuda especializada en situaciones de emergencia</h2><p class="article-text">
        En una situaci&oacute;n de emergencia, la poblaci&oacute;n necesita una ayuda especializada, r&aacute;pida y eficaz. Las autoridades competentes, al decretar un estado de emergencia necesitan un juicio experto (de ge&oacute;logos en este caso) para tomar las decisiones pertinentes respecto a la seguridad ciudadana. De hecho, en un mundo en el que el cambio clim&aacute;tico provoca cada vez un mayor n&uacute;mero de fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos adversos, es fundamental estar preparados para mitigar el impacto de estos fen&oacute;menos y desastres naturales.
    </p><p class="article-text">
        El Grupo de Asesoramiento en Desastres y Emergencias (GADE) es un instrumento del CSIC que moviliza a expertos y expertas para ofrecer asesoramiento cient&iacute;fico-t&eacute;cnico en la gesti&oacute;n de la emergencia. Sus miembros var&iacute;an, ya que se moviliza espec&iacute;ficamente para cada emergencia, integrando a expertos y expertas de los campos solicitados en cada caso.
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        Este grupo de asesoramiento es uno de los instrumentos del Protocolo de Asistencia en Desastres y Emergencias (PADE), creado en abril de 2024 como parte del compromiso del CSIC por poner la ciencia al alcance de la sociedad y a disposici&oacute;n de los poderes p&uacute;blicos, ofreciendo evidencia cient&iacute;fica para la toma de decisiones y la creaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de 2025, el CSIC activ&oacute; el GADE en seis ocasiones para atender a otras tantas emergencias: las graves inundaciones de noviembre en Valencia debidas a la&nbsp;<a href="https://www.csic.es/es/actualidad-del-csic/el-csic-sigue-prestando-apoyo-cientifico-un-ano-despues-de-la-dana-con-proyectos-de-vigilancia-medioambiental-o-la-reutilizacion-de-lodos-como-material-de-construccion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">DANA</a>, las&nbsp;<a href="https://www.csic.es/es/actualidad-del-csic/el-igme-csic-participa-en-una-mision-europea-en-rumania-para-evaluar-el-impacto-de-las-inundaciones-en-una-mina-de-sal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inundaciones en la mina de sal de Praid</a>&nbsp;(Ruman&iacute;a), el apag&oacute;n el&eacute;ctrico que se produjo a nivel nacional el 28 de abril,&nbsp;los graves incendios forestales que tuvieron lugar en&nbsp;<a href="https://www.csic.es/es/actualidad-del-csic/el-csic-documenta-los-danos-ambientales-y-geologicos-clave-para-la-recuperacion-postincendio-de-las-medulas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las M&eacute;dulas</a>&nbsp;(Castilla y Le&oacute;n) y en el Pico del Lobo (Guadalajara) y&nbsp;el&nbsp;<a href="https://www.csic.es/es/actualidad-del-csic/medio-centenar-de-expertos-del-csic-prestan-asesoramiento-cientifico-en-el-simulacro-de-erupcion-volcanica-de-tenerife" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">simulacro de erupci&oacute;n volc&aacute;nica en Garachico</a>&nbsp;(Tenerife). En 2026 se activ&oacute; un nuevo GADE para responder a una alerta de contaminaci&oacute;n marina en Las Palmas de Gran Canaria.
    </p><p class="article-text">
        <em>Coordinaci&oacute;n y edici&oacute;n: Adelina Pastor, Delegaci&oacute;n del CSIC en Andaluc&iacute;a</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/ciencia-salva-vidas_132_12986655.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Feb 2026 04:30:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ciencia que salva vidas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Grazalema,Borrasca,Temporal,Andalucía,Cádiz]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tierra de lobos, escuela de pastores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/tierra-lobos-escuela-pastores_132_12948183.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5481bd2-e328-4ce6-8e88-e8ef0841253c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tierra de lobos, escuela de pastores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El IESA estrena un corto documental a partir de una investigación que pone en valor la importancia del conocimiento pastoril tradicional en la coexistencia con el lobo</p></div><p class="article-text">
        Esta semana se ha estrenado en la Filmoteca de Andaluc&iacute;a en C&oacute;rdoba el corto documental 'Tierra de lobos, escuela de pastores', basado en una investigaci&oacute;n liderada desde el Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA-CSIC) y publicada en la revista <a href="https://www.tandfonline.com/doi/epdf/10.1080/26395916.2024.2422910?needAccess=true" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ecosystems and People</a>. La pel&iacute;cula, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=oKFhUXaBQo4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que puede verse en abierto</a>, recoge las pr&aacute;cticas de la ganader&iacute;a tradicional respecto a lobo a trav&eacute;s de entrevistas a pastores de la monta&ntilde;a leonesa, y explora c&oacute;mo estas facilitan la convivencia con el lobo. La pieza est&aacute; dirigida por Carlos Javier Dur&aacute; (CSIC) y realizada por Alberto Redondo (UCO).
    </p><p class="article-text">
        El lobo (<em>Canis lupus</em>) est&aacute; recolonizando parte de su territorio hist&oacute;rico en Europa y en 2023 su poblaci&oacute;n alcanz&oacute; los 21.000 individuos. En Espa&ntilde;a ha registrado una importante expansi&oacute;n desde los a&ntilde;os setenta y alcanza en la actualidad los 2.400 ejemplares. Diversos factores han contribuido a este proceso de recuperaci&oacute;n, como el despoblamiento del medio rural, la recuperaci&oacute;n de ecosistemas, las medidas legales en su favor y el aumento de presas silvestres como el ciervo (<em>Cervus elaphus</em>), el corzo (<em>Capreolus capreolus</em>) y el jabal&iacute; (<em>Sus scrofa</em>). 
    </p><p class="article-text">
        El Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea y la <a href="https://environment.ec.europa.eu/strategy/biodiversity-strategy-2030_en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estrategia de la UE para la conservaci&oacute;n de la biodiversidad 2030</a> establecen que la gesti&oacute;n del lobo ha de basarse en la coexistencia con las actividades del sector primario. Una convivencia basada en la ciencia y en las medidas de tipo preventivo. Sin embargo, all&iacute; donde el lobo hab&iacute;a desaparecido hace d&eacute;cadas, su recolonizaci&oacute;n plantea ciertos desaf&iacute;os, especialmente para los ganaderos de sistemas de pastoreo extensivo que deben adaptarse a su regreso. 
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            <span class="title">
                El pastor Abel Florez y los investigadores Carlos Javier Durá y Francisco Almarcha en Curueña, en la comarca de Omaña, en León.                            </span>
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        Para comprender mejor c&oacute;mo coexiste el lobo con la ganader&iacute;a extensiva, desde el Instituto de Estudios Sociales Avanzados entrevistamos a un total de 21 ganaderos y pastores de tres regiones espa&ntilde;olas con diferentes densidades de la especie: la primera fue una zona con presencia ininterrumpida del lobo, situada en las monta&ntilde;as de Babia, Oma&ntilde;a y Luna (Le&oacute;n). La segunda comprend&iacute;a un &aacute;rea de recolonizaci&oacute;n reciente repartida entre La Rioja y el norte de la provincia de Soria, donde se han establecido tres o cuatro manadas en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. La tercera, con presencia espor&aacute;dica de lobos abarca el resto de la provincia de Soria, donde no existen poblaciones estables en la actualidad, aunque est&aacute; previsto que se establezcan en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">Pr&aacute;cticas tradicionales de pastoreo que facilitan la coexistencia</h2><p class="article-text">
        Los resultados muestran que en la zona leonesa donde el lobo nunca desapareci&oacute;, las pr&aacute;cticas ga&shy;naderas tradicionales contin&uacute;an sin apenas cam&shy;bios desde tiempos inmemoriales. En estas regiones no se ha levantado ninguna frontera social ni cultu&shy;ral con respecto a la presencia del lobo, y el manejo del ganado, basado en los conocimientos tradicio&shy;nales de los pastores, contin&uacute;a sin apenas cam&shy;bios. Un conocimiento que se caracteriza por el uso de perros mastines, el resguardo del ganado en cercados durante la noche y, especialmente, la presencia constante de un pastor. 
    </p><p class="article-text">
        Estas pr&aacute;cticas permiten un enfoque proactivo eficaz para mitigar los ataques de lobos, facilitando as&iacute; la coexistencia. Los ganaderos de estas zonas incluso perciben aspectos positivos en la presencia del lobo y se aprecia un sentimiento de orgullo hacia sus perros mastines, esenciales para proteger al ganado. La mayor&iacute;a de los ganaderos de esta zona consideran viable la coexisten&shy;cia, ya que ponen en pr&aacute;ctica las medidas tradicio&shy;nales adecuadas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ejemplar de lobo ibérico (Canis lupus signatus).                            </span>
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        Esta visi&oacute;n mucho m&aacute;s positiva hacia la presencia del lobo queda patente en los re&shy;latos de algunos de los pastores entrevistados: &ldquo;Si hay un jabal&iacute; enfermo o un corzo herido, el lobo se lo comer&aacute; y as&iacute; elimina enfermedades del campo&rdquo;, &ldquo;si no fuera por los lobos, los puertos de monta&ntilde;a estar&iacute;an llenos de corzos, jabal&iacute;es, rebecos y cier&shy;vos&rdquo;, &ldquo;los lobos son necesarios, igual que lo son los osos, los jabal&iacute;es y otros&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Estos ganaderos tambi&eacute;n han desarrollado un alto grado de profesionalidad en el manejo del ganado, lo que se refleja en una menor preocupaci&oacute;n por la presen&shy;cia de lobos. Esto se debe, en gran parte, al conoci&shy;miento tradicional que gu&iacute;a las pr&aacute;cticas diarias de los pastores. Por ejemplo, cuando afirman: &ldquo;Te&shy;niendo buenos mastines, no me preocupan los lo&shy;bos&rdquo;, &ldquo;por supuesto, siempre he tenido mastines&rdquo;, &ldquo;si no tienes mastines cuando est&aacute;s en la monta&shy;&ntilde;a, entonces tendr&aacute;s problemas todos los d&iacute;as. Si tienes buenos mastines, no habr&aacute; problemas con los lobos.&rdquo;
    </p><h2 class="article-text">El valor de los mastines y la amenaza de las pr&aacute;cticas especulativas</h2><p class="article-text">
        Aunque los ataques de lobos son poco frecuentes, cuando ocurren, los ganaderos pueden llegar a sentir cierta culpabilidad por llevar a cabo malas pr&aacute;cticas en el manejo del ganado o achacan el ataque a la falta de buenos mastines. Sus percepciones est&aacute;n profundamente enraizadas en el conocimiento tradicional pastoril: &ldquo;algunos ganaderos pierden una oveja o dos, o cuatro, por un lobo o por cualquier raz&oacute;n. Pero no lo informan porque tienen malos mastines&rdquo;; o &ldquo;tener media docena de perros es suficiente para unas setecientas ovejas, pero tener m&aacute;s perros no es mejor. Lo mejor es que sean buenos perros.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        En efecto, los ganaderos reconocen el valor de tener buenos mastines y no conciben su trabajo sin ellos. Este conocimiento tradicional, basado en el uso de perros guardianes, es esencial para el manejo del ganado, como se refleja en las siguientes citas: &ldquo;el problema con los lobos radica en la gente que no tiene mastines. Aqu&iacute;, con la cultura de los mastines, se ven ocho o diez mastines por cada reba&ntilde;o. Como siempre ha habido lobos, simplemente se toman medidas&rdquo;, &ldquo;si no hubiera lobos, no habr&iacute;a mastines&rdquo; o &ldquo;tengo 58 a&ntilde;os y nunca he tenido problemas con los lobos en mi vida.&rdquo;
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                Un rebaño pasta en los montes leoneses.                            </span>
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        Pero los ganaderos no s&oacute;lo afrontan retos relacionados con la convivencia con la fauna, sino que tambi&eacute;n se&ntilde;alan problemas estructurales que amenazan su forma de vida: &ldquo;el problema es la administraci&oacute;n, que no nos respeta ni nos quiere, y tambi&eacute;n los &lsquo;<em>ganaduros&rsquo;</em>, que nos quitan los pastos comunales en los puertos&rdquo;. Estas dificultades evidencian que, m&aacute;s all&aacute; del manejo del ganado, el contexto administrativo y las pr&aacute;cticas especulativas a&ntilde;aden presi&oacute;n a una actividad ya de por s&iacute; exigente.
    </p><p class="article-text">
        Nuestros hallazgos tienen implicaciones importantes para la Pol&iacute;tica Agraria Com&uacute;n (PAC) de la Uni&oacute;n Europea. Destaca, en particular, la necesidad urgente de integrar los conocimientos tradicionales en las estrategias que permitan la coexistencia entre los sistemas de pastoreo extensivo y la existencia de grandes carn&iacute;voros como el lobo. Es fundamental que la Administraci&oacute;n evite utilizar al lobo como herramienta pol&iacute;tica. Avivar un conflicto que, en muchos casos, es m&aacute;s medi&aacute;tico que real, &uacute;nicamente con fines electorales, no contribuye a la soluci&oacute;n de los problemas estructurales del sector ganadero. Estas iniciativas no solo promover&iacute;an la conservaci&oacute;n del lobo, sino tambi&eacute;n el fortalecimiento de las pr&aacute;cticas tradicionales y la sostenibilidad del pastoreo extensivo, contribuyendo a la armonizaci&oacute;n entre humanos y grandes carn&iacute;voros en los paisajes europeos.
    </p><p class="article-text">
        <em>Coordinaci&oacute;n y edici&oacute;n: Adelina Pastor, Delegaci&oacute;n del CSIC en Andaluc&iacute;a.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Javier Durá Alemañ]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/tierra-lobos-escuela-pastores_132_12948183.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Jan 2026 19:35:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tierra de lobos, escuela de pastores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lobo ibérico,Lobos,Documentales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Podemos frenar el envejecimiento?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/frenar-envejecimiento_132_12910618.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31abb8f6-d55d-4237-9510-34b2ab658e4b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Podemos frenar el envejecimiento?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El envejecimiento es un proceso natural, gradual e irreversible que termina afectando a todos los seres vivos. Aunque actualmente no podamos detenerlo, sí que podemos mejorar cómo se envejece</p></div><p class="article-text">
        El envejecimiento es un proceso natural, gradual e irreversible que termina afectando a todos los seres vivos. Con el paso del tiempo, nuestras c&eacute;lulas acumulan da&ntilde;o y disminuyen su capacidad de reparaci&oacute;n, lo que aumenta el riesgo de enfermedades asociadas a la edad como la diabetes tipo 2, el c&aacute;ncer, enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas. Por eso, la gran pregunta es si podemos frenarlo.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta es m&aacute;s complicada de lo que parece y, para responderla, primero tenemos que definir qu&eacute; es el envejecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Aunque cuando pensamos en envejecimiento solemos imaginar arrugas, canas o p&eacute;rdida de energ&iacute;a, pero este proceso va mucho m&aacute;s all&aacute;. De hecho, a nivel biol&oacute;gico, el envejecimiento no es un &uacute;nico fen&oacute;meno, sino m&uacute;ltiples procesos juntos que progresan con la edad.
    </p><p class="article-text">
        La literatura cient&iacute;fica ha identificado doce rasgos caracter&iacute;sticos, o procesos principales, conocidos como &ldquo;<a href="https://www.cell.com/cell/fulltext/S0092-8674(22)01377-0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hallmarks del envejecimiento</a>&rdquo;. Entre estos&nbsp;<em>hallmarks</em>&nbsp;destacan la disfunci&oacute;n mitocondrial, la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica, la desregulaci&oacute;n de la detecci&oacute;n de nutrientes por las c&eacute;lulas y las alteraciones en la comunicaci&oacute;n intercelular. En la actualidad, existen estudios experimentales en los que se est&aacute;n investigando terapias dirigidas a modular rutas biol&oacute;gicas implicadas en los&nbsp;<em>hallmarks</em>&nbsp;con el objetivo de promover un envejecimiento m&aacute;s saludable.
    </p><h2 class="article-text">Objetivo: un envejecimiento saludable</h2><p class="article-text">
        En nuestra sociedad actual, m&aacute;s del 50% de las personas mayores sufren discapacidades relacionadas con la edad que dificultan una calidad de vida &oacute;ptima y reducen la esperanza de vida. Estas discapacidades implican un importante sufrimiento para las personas que envejecen y sus familias. No tiene sentido vivir m&aacute;s a&ntilde;os si los &uacute;ltimos a&ntilde;os de nuestra vida los pasamos en una cama con enfermedades asociadas al envejecimiento y, en muchos casos, en soledad no deseada.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud define el envejecimiento saludable como el desarrollo y mantenimiento de la capacidad funcional aut&oacute;noma que permite el bienestar durante la vejez. Actualmente, nos encontramos en plena&nbsp;<a href="https://www.who.int/es/initiatives/decade-of-healthy-ageing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">D&eacute;cada del Envejecimiento Saludable</a>&nbsp;(2021&ndash;2030, una iniciativa impulsada por la OMS que proporciona&nbsp;un marco global para promover pol&iacute;ticas e intervenciones que ayuden a las personas mayores a vivir no solo m&aacute;s, sino mejor.&nbsp;no solo m&aacute;s. El reto, por tanto, es acercar la esperanza de vida saludable a la esperanza de vida total, para reducir el coste social, econ&oacute;mico y mental que conlleva el envejecimiento.
    </p><h2 class="article-text">Mejorando la salud durante el envejecimiento</h2><p class="article-text">
        En nuestro laboratorio del Centro Andaluz de Biolog&iacute;a Molecular y Medicina Regenerativa (CABIMER), liderado por el investigador del CSIC Alejandro Mart&iacute;n Montalvo, estudiamos c&oacute;mo mejorar la salud durante el envejecimiento a trav&eacute;s del desarrollo de terapias que puedan proteger contra distintos&nbsp;<em>hallmarks</em>, con el objetivo de aumentar la calidad de vida. En nuestro &uacute;ltimo trabajo, publicado en la revista cient&iacute;fica&nbsp;<a href="https://www.cell.com/cell-metabolism/fulltext/S1550-4131(25)00526-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cell Metabolism</em></a><em>,&nbsp;</em>demostramos en modelos animales que es posible alargar la vida y mejorar par&aacute;metros de salud, abriendo la puerta a nuevas estrategias terap&eacute;uticas.
    </p><p class="article-text">
        Esta investigaci&oacute;n se ha centrado en tratar ratones con compuestos dialil sulfurados presentes en el ajo (y, en menor medida, en otros vegetales del g&eacute;nero&nbsp;<em>Allium</em>&nbsp;como cebolla o puerro). Estos compuestos, que se liberan cuando el ajo se corta o mastica, favorecen la producci&oacute;n end&oacute;gena de sulfuro de hidr&oacute;geno (H&#8322;S), un gasotransmisor conocido por sus funciones protectoras en c&eacute;lulas y por modular rutas asociadas con el envejecimiento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                John Broks.                            </span>
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        &iquest;Por qu&eacute; es importante el H&#8322;S? Porque puede reducir el da&ntilde;o oxidativo, modular el metabolismo y el sistema inmune y proteger la funci&oacute;n mitocondrial, tres ejes clave vinculados estrechamente a los&nbsp;<em>hallmarks</em>&nbsp;del envejecimiento. En nuestros estudios con ratones, la administraci&oacute;n controlada de dialil sulfurados en la dieta produjo mejoras en el manejo de glucosa y l&iacute;pidos, mejor funci&oacute;n muscular, y modulaci&oacute;n de la llamada meta-inflamaci&oacute;n, una inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica asociada con el envejecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, observamos mejoras en caracter&iacute;sticas relacionadas con enfermedades neurodegenerativas, musculoesquel&eacute;ticas y metab&oacute;licas, como el alzh&eacute;imer, la sarcopenia y la diabetes tipo 2. Estos resultados sugieren que, al intervenir en rutas como la se&ntilde;alizaci&oacute;n del H&#8322;S, es posible impactar de manera sist&eacute;mica en varios&nbsp;<em>hallmarks</em>&nbsp;del envejecimiento a la vez, y no solo aumentar la esperanza de vida sino su calidad.
    </p><p class="article-text">
        El estudio de estos compuestos sulfurados se ha llevado a cabo en ratones, por lo que la traslaci&oacute;n a humanos exige m&aacute;s estudios para para evaluar dosis, seguridad y efectividad a largo plazo. El hecho de que se trate de compuestos ya presentes en la dieta es desde luego un punto a su favor, as&iacute; como su uso extendido en la dieta mediterr&aacute;nea, considerada beneficiosa para la salud; por lo que pensamos que la traslaci&oacute;n a humanos tiene un potencial prometedor.
    </p><h2 class="article-text">Conclusi&oacute;n: s&iacute;, se puede vivir m&aacute;s y mejor</h2><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, detener el envejecimiento a nivel molecular es extraordinariamente complejo. Sin embargo, los estudios s&iacute; muestran que es posible retrasar la aparici&oacute;n de enfermedades asociadas a la edad. Esto se puede conseguir adoptando un estilo de vida saludable, para lo que se recomienda tener una dieta equilibrada, actividad f&iacute;sica regular, sue&ntilde;o suficiente y un buen manejo del estr&eacute;s. Si pensamos en nuestra sociedad, el objetivo realista no es la inmortalidad, pero s&iacute; retrasar el declive, reducir la fragilidad y maximizar la capacidad funcional. En otras palabras: ganar a&ntilde;os de vida saludable.
    </p><p class="article-text">
        Aunque actualmente no podamos detener el envejecimiento por completo, la investigaci&oacute;n nos muestra que s&iacute; que podemos frenarlo parcialmente y, lo m&aacute;s importante, que podemos mejorar c&oacute;mo se envejece. En el CABIMER seguimos investigando para conocer si los tratamientos basados en el uso de compuestos presentes en el ajo pueden convertirse en terapias reales, capaces de prevenir o retrasar enfermedades cr&oacute;nicas relacionadas con la edad.
    </p><p class="article-text">
        <em>Coordinaci&oacute;n y edici&oacute;n: Adelina Pastor, Delegaci&oacute;n del CSIC en Andaluc&iacute;a.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Ángeles Cáliz Molina, Alejandro Martín- Montalvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/frenar-envejecimiento_132_12910618.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Jan 2026 20:30:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Podemos frenar el envejecimiento?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Envejecimiento,Divulgación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Suelos sanos para un planeta sostenible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/suelos-sanos-planeta-sostenible_132_12838066.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13dd426c-0256-4fe8-9b93-4ecccad25dc3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Suelos sanos para un planeta sostenible"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los suelos alimentan el planeta, sostienen la biodiversidad y actúan como sumideros de carbono frente al cambio climático. El Laboratorio de Erosión de Suelos del IAS-CSIC impulsa proyectos para promover la gestión sostenible y la restauración de los suelos mediterráneos, conectando la ciencia con el territorio</p></div><p class="article-text">
        El pasado 5 de diciembre celebr&aacute;bamos el D&iacute;a Mundial del Suelo recordando la importancia del suelo para atender tres necesidades universales: la seguridad alimentaria, el mantenimiento de ecosistemas saludables y la mitigaci&oacute;n y adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Sin suelos sanos no podemos garantizar la alimentaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n mundial. Los ecosistemas dependen de suelos en buen estado para regular el ciclo hidrol&oacute;gico, mantener la biodiversidad y sostener procesos naturales esenciales. Adem&aacute;s, los suelos son aliados clave frente al cambio clim&aacute;tico, ya que pueden capturar gases de efecto invernadero en forma de carbono y aumentar la resiliencia de los ecosistemas ante eventos extremos como sequ&iacute;as o lluvias torrenciales.
    </p><p class="article-text">
        Aunque desde antiguo se conoce que la prosperidad de una sociedad depende de unos suelos bien cuidados &mdash;como recordaba uno de los padres fundadores de los Estados Unidos en el siglo XVIII al se&ntilde;alar que un suelo f&eacute;rtil es esencial para la prosperidad colectiva&mdash;, en el siglo XXI el suelo se entiende como mucho m&aacute;s que el depositario de la fertilidad agr&iacute;cola. Es la base, junto con el agua, de la salud de todos los ecosistemas.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas han comenzado a reorientarse hacia la mejora de la salud de los suelos. La Pol&iacute;tica Agraria Com&uacute;n de la UE y la Convenci&oacute;n de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificaci&oacute;n han incorporado objetivos m&aacute;s claros de protecci&oacute;n y mejora del suelo. Adem&aacute;s, nuevas iniciativas como la Directiva de la UE sobre Seguimiento y Resiliencia del Suelo (<em>Soil Monitoring Law</em>), que entrar&aacute; en vigor este mes de diciembre, marcan un hito en la gobernanza europea del suelo.
    </p><h2 class="article-text">El papel del IAS-CSIC y el Laboratorio de Erosi&oacute;n de Suelos del IAS-CSIC</h2><p class="article-text">
        El &eacute;xito de estas pol&iacute;ticas depende en gran medida de los avances cient&iacute;ficos y t&eacute;cnicos. En este contexto, el Instituto de Agricultura Sostenible del Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas (IAS-CSIC) desempe&ntilde;a un papel relevante desde varios de sus laboratorios. Dentro del IAS-CSIC, el Laboratorio de Erosi&oacute;n de Suelos se ha consolidado como un participante muy activo en la investigaci&oacute;n b&aacute;sica y aplicada a la conservaci&oacute;n de suelos mediterr&aacute;neos.
    </p><p class="article-text">
        El Laboratorio de Erosi&oacute;n del Suelos desarrolla proyectos que abarcan desde la escala de parcela agr&iacute;cola hasta la cuenca hidrogr&aacute;fica. Sus principales l&iacute;neas de trabajo incluyen las cubiertas vegetales para el control de la erosi&oacute;n, l&iacute;nea en la que se identifican especies adaptadas a las condiciones mediterr&aacute;neas que puedan servir como cubierta vegetal en cultivos le&ntilde;osos (olivar, vi&ntilde;edo, almendro, etc.) y se dise&ntilde;an protocolos de manejo que optimicen la cobertura del suelo, reduzcan la escorrent&iacute;a y mejoren la infiltraci&oacute;n de agua.
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            <span class="title">
                La vegetación actúa como barrera para prevenir la erosión de los suelos.                            </span>
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        Adem&aacute;s, el Laboratorio investiga sobre la restauraci&oacute;n de suelos degradados. Se combinan enmiendas org&aacute;nicas y vegetaci&oacute;n para recuperar suelos afectados por erosi&oacute;n, p&eacute;rdida de fertilidad o contaminaci&oacute;n. El Laboratorio ha desarrollado metodolog&iacute;as que permiten evaluar la eficacia de estas pr&aacute;cticas en diferentes escenarios.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se estudian las barreras vegetales le&ntilde;osas, en concreto, c&oacute;mo setos y franjas arboladas pueden reducir la erosi&oacute;n y la contaminaci&oacute;n difusa por nutrientes y agroqu&iacute;micos. Estas barreras act&uacute;an como filtros naturales frente a la escorrent&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Relacionando con lo anterior, los investigadores del Laboratorio de Erosi&oacute;n de Suelos mantienen una l&iacute;nea de trabajo relacionada con el control de c&aacute;rcavas en la que se dise&ntilde;an t&eacute;cnicas asequibles para agricultores que permitan estabilizar c&aacute;rcavas activas, uno de los problemas m&aacute;s graves de erosi&oacute;n en zonas mediterr&aacute;neas. As&iacute;, se estudian soluciones basadas en bioingenier&iacute;a y estructuras de bajo coste.
    </p><p class="article-text">
        La modelizaci&oacute;n y algoritmos de captura de carbono es otra de las &aacute;reas que aborda el Laboratorio, en la que se desarrollan trabajos experimentales que permiten calibrar algoritmos que cuantifican cu&aacute;nto carbono atmosf&eacute;rico pueden almacenar los suelos mediante pr&aacute;cticas agr&iacute;colas sostenibles. Esto permite evaluar la contribuci&oacute;n de la agricultura mediterr&aacute;nea a la mitigaci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Junto a todo lo anterior, el Laboratorio tambi&eacute;n trabaja en el monitoreo con nuevas tecnolog&iacute;as. En este &aacute;mbito, el Laboratorio utiliza trazadores magn&eacute;ticos, sensores remotos y modelos hidrol&oacute;gicos para evaluar la din&aacute;mica de la erosi&oacute;n y la efectividad de las pr&aacute;cticas de conservaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El impacto del trabajo de todo el equipo humano del Laboratorio de Erosi&oacute;n de Suelos del IAS-CSIC se refleja en la transferencia de conocimiento hacia agricultores, cooperativas y administraciones. Sus investigaciones han permitido demostrar que las cubiertas vegetales en olivar reducen hasta un 70% la p&eacute;rdida de suelo en episodios de lluvias intensas, adem&aacute;s de mejorar la biodiversidad y la calidad del agua en las cuencas.
    </p><p class="article-text">
        El Laboratorio tambi&eacute;n participa o ha participado en grandes proyectos internacionales, como MARVIC, sobre monitorizaci&oacute;n de secuestro de carbono en Europa en zonas agr&iacute;colas o forestales, o SHui y TUdi (ambos liderados desde el Laboratorio) sobre optimizaci&oacute;n de uso de agua y suelo en Europa y China. Tambi&eacute;n colabora con organismos internacionales, como el Consejo Ole&iacute;cola Internacional (COI), en asesorar sobre herramientas para una mejor evaluaci&oacute;n de la capacidad de secuestro de carbono en olivares. Su enfoque combina la investigaci&oacute;n b&aacute;sica con la aplicaci&oacute;n pr&aacute;ctica, tratando de crear puentes entre la ciencia, la tecnolog&iacute;a y su implementaci&oacute;n por los usuarios finales. 
    </p><h2 class="article-text">Cambio clim&aacute;tico, buenas pr&aacute;cticas y cooperaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n entre suelo y cambio clim&aacute;tico es cada vez m&aacute;s evidente. Los suelos sanos no solo almacenan carbono, sino que tambi&eacute;n aumentan la resiliencia de los sistemas agr&iacute;colas frente a sequ&iacute;as y lluvias torrenciales. En este &aacute;mbito, el IAS-CSIC trabaja en cooperaci&oacute;n con diferentes iniciativas y grupos operativos.
    </p><p class="article-text">
        Los Grupos Operativos, como el Olive-Carbon-Balance (OCB), son plataformas de colaboraci&oacute;n que integran agricultores, investigadores, cooperativas y administraciones. En concreto, el objetivo &uacute;ltimo de este grupo es facilitar al sector una herramienta rigurosa para que pueda abordar el desarrollo de proyectos de secuestro de carbono basados en buenas pr&aacute;cticas de manejo, con garant&iacute;as de &eacute;xito para el agricultor, y as&iacute; contribuir a la mitigaci&oacute;n y adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        El laboratorio del Erosi&oacute;n de Suelos ha participado en diferentes grupos operativos de este tipo, como por ejemplo, Biolivar, y en su conjunto han desarrollado conocimiento y herramientas para facilitar la implantaci&oacute;n de cubiertas vegetales temporales en olivar, las cuales reducen la erosi&oacute;n, mejoran la infiltraci&oacute;n de agua y aumentan la materia org&aacute;nica del suelo, adem&aacute;s de contribuir a la biodiversidad y al secuestro de carbono. El IAS-CSIC participa activamente en estos grupos, aportando conocimiento cient&iacute;fico y desarrollando protocolos de manejo adaptados a diferentes condiciones edafoclim&aacute;ticas.
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                Reguero provocado por la acción erosiva del agua superficial.                            </span>
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        En otras ocasiones la colaboraci&oacute;n se centra en coordinar la asesor&iacute;a cient&iacute;fica a proyectos a gran escala coordinados por asociaciones agrarias. Un ejemplo de ello es el proyecto Cubiwood, coordinado por UPA y financiado por la Fundaci&oacute;n Biodiversidad y que se centra en fomentar y evaluar el uso de cubiertas vegetales en cultivos le&ntilde;osos como olivar, vi&ntilde;edo y frutos secos, con el objetivo de mejorar la sostenibilidad agr&iacute;cola y la adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico a escala nacional. En el mismo, el Laboratorio de Erosi&oacute;n de Suelos del IAS-CSIC coordin&oacute; su comit&eacute; cient&iacute;fico, en el que se congreg&oacute; la experiencia de numerosos expertos en diferentes cultivos le&ntilde;osos para el dise&ntilde;o de protocolos de manejo de cubiertas vegetales. Este proyecto, profundiz&oacute; en la transferencia de resultados hacia agricultores y t&eacute;cnicos, desarrollando materiales para poder implementar estrategias de uso de cubiertas vegetales que sean viables y adaptadas a las condiciones reales de cada territorio.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto europeo MARVIC busca dise&ntilde;ar y probar sistemas armonizados de Monitoreo, Reporte y Verificaci&oacute;n (MRVs) para la agricultura de carbono en Europa, con el fin de medir de manera fiable el secuestro de carbono en suelos agr&iacute;colas y agroforestales.
    </p><p class="article-text">
        En este marco, el Laboratorio de Erosi&oacute;n de Suelos del IAS-CSIC participa como socio clave junto con otros centros europeos, abordando la acumulaci&oacute;n de carbono tanto en los &aacute;rboles como en el suelo y evaluando c&oacute;mo las pr&aacute;cticas agr&iacute;colas influyen en los balances de gases de en olivar. El proyecto, pretende ofrecer un marco estandarizado y adaptado a la diversidad de suelos, climas y sistemas de cultivo europeos, reduciendo la carga administrativa para los agricultores y aumentando la confianza en los esquemas p&uacute;blicos y privados de agricultura de carbono. En este contexto, el Laboratorio y expertos de la Estaci&oacute;n Experimental de Aula Dei (EEAD) del CSIC discuten de manera peri&oacute;dica los resultados con agentes del sector para identificar en qu&eacute; condiciones es viable desarrollar proyectos de secuestro de carbono, y en cu&aacute;les tiene m&aacute;s sentido desarrollar otras estrategias para mitigar y adaptarse al cambio clim&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, el grupo de expertos reunido por el Consejo Ole&iacute;cola Internacional (COI) ha asesorado en el desarrollo de la Olive Carbon Tool, una herramienta dise&ntilde;ada para cuantificar de manera estandarizada el secuestro de carbono en olivares y evaluar su contribuci&oacute;n a la mitigaci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico. Este grupo re&uacute;ne a investigadores, t&eacute;cnicos y representantes institucionales con el objetivo de definir metodolog&iacute;as fiables que integren tanto la captura de carbono en el suelo como en la biomasa a&eacute;rea, adaptadas a las distintas condiciones edafoclim&aacute;ticas de la cuenca mediterr&aacute;nea. El Laboratorio de Erosi&oacute;n de Suelos del IAS-CSIC participa activamente en este grupo aportando su experiencia en conservaci&oacute;n de suelos y modelizaci&oacute;n hidrol&oacute;gica, asegurando que la herramienta sea cient&iacute;ficamente robusta y aplicable en explotaciones reales. La Olive Carbon Tool se concibe como un instrumento pr&aacute;ctico para agricultores, cooperativas y responsables de pol&iacute;ticas, que permitir&aacute; certificar la sostenibilidad del olivar y reforzar su papel como aliado estrat&eacute;gico frente al cambio clim&aacute;tico.
    </p><h2 class="article-text">Adaptaci&oacute;n al &ldquo;usuario/paciente&rdquo; final</h2><p class="article-text">
        Alcanzar suelos sanos no depende &uacute;nicamente de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica y t&eacute;cnica. Es necesario que las mejoras se adapten a las condiciones espec&iacute;ficas de cada territorio y a las necesidades de sus usuarios: agricultores, gestores del medio natural, ayuntamientos o ciudadanos particulares.
    </p><p class="article-text">
        El IAS-CSIC desarrolla sus proyectos en cooperaci&oacute;n con ayuntamientos, asociaciones rurales, denominaciones de origen, ONGs y otros organismos de investigaci&oacute;n. Utiliza mecanismos de colaboraci&oacute;n como los Grupos Operativos y la Unidad Asociada de Gesti&oacute;n Integral de Suelo y Agua en Cultivos Le&ntilde;osos Mediterr&aacute;neos, conjunta con el IFAPA de la Junta de Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Este enfoque participativo permite que las soluciones cient&iacute;ficas se traduzcan en pr&aacute;cticas reales, adaptadas a cada contexto. La transferencia de conocimiento es uno de los mayores desaf&iacute;os, debido a la debilidad de los sistemas de asesoramiento en el medio rural, pero tambi&eacute;n una de las claves para lograr un impacto duradero.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Alfonso Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/suelos-sanos-planeta-sostenible_132_12838066.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Dec 2025 19:50:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Suelos sanos para un planeta sostenible]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agricultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La amarga verdad del dulce: cómo la crisis del cacao afecta tu chocolate]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/amarga-dulce-crisis-cacao-afecta-chocolate_132_12706134.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07c7a84a-0a19-4007-ab85-5cc0a34817d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La amarga verdad del dulce: cómo la crisis del cacao afecta tu chocolate"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Gracias a la ciencia, la pureza del chocolate se puede defender, bocado a bocado</p></div><p class="article-text">
        El chocolate, ese peque&ntilde;o lujo cotidiano, se enfrenta hoy a una encrucijada sin precedentes. La industria est&aacute; lidiando con una escalada hist&oacute;rica en el precio del cacao, su materia prima vital. Esta crisis est&aacute; forzando a los fabricantes a hacer malabares entre el coste y la calidad, una tensi&oacute;n que, con frecuencia, se dirime en los laboratorios de qu&iacute;mica con la ayuda de una t&eacute;cnica anal&iacute;tica de alta precisi&oacute;n: la cromatograf&iacute;a de gases.
    </p><h2 class="article-text">La tormenta perfecta: &iquest;por qu&eacute; subi&oacute; el cacao?</h2><p class="article-text">
        El encarecimiento del cacao no es una simple subida estacional, sino el resultado de una &ldquo;tormenta perfecta&rdquo; que azota &Aacute;frica Occidental, la regi&oacute;n que provee la mayor&iacute;a de los granos del mundo (s&oacute;lo Costa de Marfil y Ghana concentran el 60% de la producci&oacute;n mundial) y que ha disminuido su oferta. Las causas de este d&eacute;ficit de producci&oacute;n son m&uacute;ltiples:
    </p><p class="article-text">
        &middot;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El Clima Inestable: La alteraci&oacute;n de los patrones clim&aacute;ticos, impulsada por fen&oacute;menos como&nbsp;<em>El Ni&ntilde;o</em>, ha generado sequ&iacute;as devastadoras o, en otros momentos, lluvias torrenciales que han arruinado las cosechas en Costa de Marfil y Ghana. Menos cacao significa precios m&aacute;s altos.
    </p><p class="article-text">
        &middot;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Plagas y Envejecimiento del cultivo: Las plantaciones est&aacute;n sufriendo el ataque de enfermedades como el &ldquo;Swollen Shoot Virus&rdquo; y, adem&aacute;s, muchos sus &aacute;rboles son viejos y menos productivos. La renovaci&oacute;n de cultivos avanza lentamente debido a la falta de inversi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &middot;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La Especulaci&oacute;n: La incertidumbre en la oferta alimenta la especulaci&oacute;n en los mercados de futuros. Los inversores apuestan al alza, y el coste del cacao se dispara, obligando a toda la cadena de suministro a reajustar sus n&uacute;meros.
    </p><p class="article-text">
        	El resultado de esta combinaci&oacute;n es que el chocolate, antes un capricho asequible, est&aacute; sufriendo una inflaci&oacute;n sin precedentes.
    </p><h2 class="article-text">La respuesta de la industria: estrategias de supervivencia</h2><p class="article-text">
        Cuando el coste de la materia prima principal se dispara, los fabricantes tienen dos opciones: subir el precio al consumidor o cambiar los ingredientes del producto. Para evitar que las tabletas de chocolate se vuelvan prohibitivamente caras, la industria recurre a estrategias que pueden afectar directamente a la calidad.
    </p><p class="article-text">
        &middot;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<em>Reducci&oacute;n de Costes Invisibles</em>. Para mantener el precio de venta psicol&oacute;gicamente aceptable, se implementa la &ldquo;reduflaci&oacute;n&rdquo;: se vende la misma tableta al mismo precio, pero con un peso o un tama&ntilde;o ligeramente menor.
    </p><p class="article-text">
        &middot;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<em>La Sustituci&oacute;n de la Grasa</em>&nbsp;<em>(El Gran Dilema)</em>. La estrategia m&aacute;s controvertida es la reformulaci&oacute;n, que consiste en reducir la cantidad de masa de cacao y reemplazar la valiosa manteca de cacao por grasas vegetales alternativas m&aacute;s baratas.
    </p><p class="article-text">
        La manteca de cacao es uno de los componentes m&aacute;s valiosos extra&iacute;dos del grano. Es la responsable de la textura inconfundible del chocolate, ya que es la &uacute;nica grasa vegetal que es s&oacute;lida a temperatura ambiente, pero se derrite limpiamente a 34 &deg;C (justo por debajo de la temperatura corporal), creando esa maravillosa sensaci&oacute;n de &ldquo;fusi&oacute;n en la boca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al sustituirla por grasas como estearina de palma (fracci&oacute;n s&oacute;lida del aceite de palma) o la de karit&eacute; (sea butter), se reduce el coste dr&aacute;sticamente, pero se sacrifican la textura y el sabor. El chocolate adquiere una textura m&aacute;s gomosa, pierde brillo y su punto de fusi&oacute;n puede cambiar. En muchos pa&iacute;ses, la ley es estricta: para que un producto se llame &ldquo;chocolate&rdquo;, la grasa utilizada debe ser, casi en su totalidad (95% en la UE), manteca de cacao. La tentaci&oacute;n de cruzar esa l&iacute;nea es, hoy m&aacute;s que nunca, muy alta. Ante estas pr&aacute;cticas de reformulaci&oacute;n, surge una pregunta clave: &iquest;c&oacute;mo saber si un chocolate ha sido adulterado?
    </p><h2 class="article-text">La cromatograf&iacute;a de gases: el defensor de la pureza</h2><p class="article-text">
        Ante el incentivo econ&oacute;mico para adulterar, los organismos de control de calidad y las empresas serias se apoyan en la ciencia. La herramienta anal&iacute;tica m&aacute;s poderosa para detectar si una tableta contiene grasa &ldquo;extra&ntilde;a&rdquo; es la Cromatograf&iacute;a de Gases (CG), aplicada al estudio de los triglic&eacute;ridos.
    </p><h2 class="article-text">La identidad molecular del cacao</h2><p class="article-text">
        La grasa, sea cual sea su origen, est&aacute; formada por triglic&eacute;ridos: mol&eacute;culas compuestas por una mol&eacute;cula glicerol unida a tres &aacute;cidos grasos. La manteca de cacao pura tiene una huella dactilar molecular &uacute;nica. Sus triglic&eacute;ridos principales son: POP, POE y EOE (palmitoil-oleil-palmitina, palmitoil-oleil-estearina y estearoil-oleil-estearina, respectivamente). Esta composici&oacute;n sim&eacute;trica, el oleico se encuentra en la posici&oacute;n central, es la clave de sus propiedades f&iacute;sicas superiores.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo funciona el &ldquo;detector de mentiras&rdquo; qu&iacute;mico?</h2><p class="article-text">
        &middot;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Separaci&oacute;n de Mol&eacute;culas. La muestra de grasa del chocolate se extrae, se inyecta en el cromat&oacute;grafo de gases y se volatiliza. All&iacute;, los triglic&eacute;ridos viajan a trav&eacute;s de una larga columna a elevada temperatura y se separan. Los triglic&eacute;ridos m&aacute;s ligeros salen primero, y los m&aacute;s pesados o insaturados, despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &middot;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El Cromatograma. El resultado es un gr&aacute;fico llamado cromatograma, que muestra una serie de picos. La posici&oacute;n de cada pico identifica qu&eacute; triglic&eacute;rido es (por ejemplo, EOE o POP), y el &aacute;rea del pico indica su cantidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Comparacion CB plus                            </span>
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        &middot;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Detecci&oacute;n de Adulteraci&oacute;n. La adulteraci&oacute;n se detecta por la aparici&oacute;n de perfiles an&oacute;malos de picos en el cromatograma. Si se ha a&ntilde;adido aceite de palma, el cromatograma mostrar&aacute; un pico de triglic&eacute;ridos que tienen una proporci&oacute;n de &aacute;cidos grasos completamente diferente a la de la manteca de cacao. Si se han usado grasas derivadas de coco o palmiste, conocidas como grasas la&uacute;ricas, aparecer&aacute;n picos de triglic&eacute;ridos de bajo peso molecular que contienen &aacute;cido l&aacute;urico que simplemente no existen en la manteca de cacao natural. Incluso si se han utilizado sustitutos m&aacute;s sofisticados (Cocoa Butter Equivalents, CBE), estos no logran replicar las proporciones exactas de los picos POP, POE y EOE de la naturaleza. Cualquier desviaci&oacute;n de este patr&oacute;n caracter&iacute;stico es una prueba de adulteraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En la actual coyuntura de precios disparados, la cromatograf&iacute;a de gases es m&aacute;s que una t&eacute;cnica de laboratorio; es la garant&iacute;a cient&iacute;fica que tienen los consumidores de que la tableta que compran, y el sabor que esperan, no se ha diluido en un intento desesperado de ahorrar costes. Gracias a la ciencia, la pureza del chocolate se puede defender, bocado a bocado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Martínez-Force]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/amarga-dulce-crisis-cacao-afecta-chocolate_132_12706134.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Oct 2025 04:00:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La amarga verdad del dulce: cómo la crisis del cacao afecta tu chocolate]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cacao,Alimentación,Precios,Consumo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Células inmortales, vacunas y carne artificial: la ciencia que empezó en un frasco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/celulas-inmortales-vacunas-carne-artificial-ciencia-empezo-frasco_132_12671729.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08008fe8-f6ec-416b-91e8-14d9c9cbc4bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Células inmortales, vacunas y carne artificial: la ciencia que empezó en un frasco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hoy en día, cultivar células en el laboratorio es algo cotidiano en biomedicina. Pero esto no siempre fue posible. Esta es la historia de cómo aprendimos a mantener células vivas fuera de su organismo y de los avances obtenidos gracias a ello</p></div><p class="article-text">
        Si hay algo com&uacute;n a cualquier laboratorio de biomedicina son los cultivos celulares: ahora mismo, en todo el planeta, millones de c&eacute;lulas humanas y animales crecen en placas y frascos dentro de incubadoras. Esta tecnolog&iacute;a, aparentemente sencilla, nos ha permitido desarrollar vacunas como la de la poliomielitis, f&aacute;rmacos como los anticuerpos monoclonales y modelos fiables para estudiar el c&aacute;ncer. Tambi&eacute;n que en un futuro no muy lejano podamos consumir carne artificial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hasta comienzos del siglo XX la idea de mantener vivas c&eacute;lulas aisladas del cuerpo parec&iacute;a un sue&ntilde;o imposible, casi ciencia ficci&oacute;n. Hasta que, en 1907, un bi&oacute;logo estadounidense llamado Ross Harrison consigui&oacute; lo que parec&iacute;a impensable: logr&oacute; que unas fibras nerviosas de rana crecieran en una placa de cultivo aliment&aacute;ndolas con una soluci&oacute;n con nutrientes. 
    </p><p class="article-text">
        Este logro supuso un salto conceptual radical. Por primera vez en la historia, los componentes b&aacute;sicos de un organismo, las c&eacute;lulas, pod&iacute;an estudiarse de manera aislada, sin la complejidad del cuerpo completo. Algo as&iacute; como examinar los ladrillos de un edificio sin tener que derribarlo.
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s, el cirujano franc&eacute;s Alexis Carrel, que trabajaba en el Instituto Rockefeller de Nueva York, se interes&oacute; por la t&eacute;cnica de Harrison. Carrel &mdash;un prestigioso cirujano que terminar&iacute;a recibiendo el Nobel por sus avances en el trasplante de vasos sangu&iacute;neos y &oacute;rganos&mdash;, perfeccion&oacute; los m&eacute;todos de Harrison y logr&oacute; cultivar distintos tipos de tejidos, incluidos los de humanos. 
    </p><p class="article-text">
        Su experimento m&aacute;s c&eacute;lebre fue el cultivo de un trozo de tejido card&iacute;aco, de pollo, que mantuvo latiendo durante a&ntilde;os. Carrel lleg&oacute; a presentarlo como un tejido &ldquo;inmortal&rdquo;, y la prensa de la &eacute;poca se hizo eco con titulares dignos de la literatura fant&aacute;stica, desde comparaciones con relatos de Edgar Allan Poe hasta especulaciones de Thomas Edison sobre la vida despu&eacute;s de la muerte. 
    </p><p class="article-text">
        El mito del coraz&oacute;n inmortal fascin&oacute; al p&uacute;blico durante d&eacute;cadas, que ve&iacute;a en aquel frasco de laboratorio una especie de fuente de la eterna juventud en miniatura. Sin embargo, hoy sabemos que no era realmente inmortal. En los a&ntilde;os 60, Leonard Hayflick demostr&oacute; que las c&eacute;lulas de mam&iacute;feros solo pueden dividirse un n&uacute;mero limitado de veces. Lo m&aacute;s probable es que hubiera alg&uacute;n error o contaminaci&oacute;n en los cultivos inmortales de Carrel, pero el impacto medi&aacute;tico y cient&iacute;fico de su trabajo reforz&oacute; la idea de que el cultivo de tejidos pod&iacute;a ser una herramienta poderosa para la ciencia.
    </p><h2 class="article-text">El l&iacute;mite de Hayflick o por qu&eacute; las c&eacute;lulas no crecen para siempre</h2><p class="article-text">
        En estos comienzos, el principal problema de los cient&iacute;ficos era c&oacute;mo alimentar a las c&eacute;lulas para que crecieran. Los primeros intentos fueron muy rudimentarios: se usaron extractos de tejidos, sueros animales, clara de huevo y soluciones salinas que no proporcionaban a las c&eacute;lulas el ambiente adecuado, lo que hac&iacute;a que los experimentos fueran muy dif&iacute;ciles de reproducir. Adem&aacute;s, los cultivos se contaminaban f&aacute;cilmente con microorganismos. 
    </p><p class="article-text">
        Estos intentos pueden compararse a intentar cocinar sin conocer los ingredientes exactos de las recetas. Sin embargo, poco a poco, los cient&iacute;ficos identificaron los nutrientes que las c&eacute;lulas necesitaban para sobrevivir: amino&aacute;cidos, vitaminas, hormonas, factores de crecimiento. Esto permiti&oacute; crear los primeros medios de cultivo definidos y estandarizados. Por primera vez, las recetas del cultivo celular pod&iacute;an reproducirse en cualquier laboratorio del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, exist&iacute;a una gran limitaci&oacute;n: las c&eacute;lulas humanas aisladas ten&iacute;an fecha de caducidad y despu&eacute;s de dividirse un n&uacute;mero de veces, simplemente dejaban de crecer; lo que hac&iacute;a que la investigaci&oacute;n fuera muy lenta y costosa. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy d&iacute;a sabemos que este fen&oacute;meno &mdash;conocido como el l&iacute;mite de Hayflick&mdash;, es un mecanismo de seguridad natural del cuerpo para protegerse frente a proliferaciones descontroladas de c&eacute;lulas como, por ejemplo, las que dan lugar a un c&aacute;ncer. Ese l&iacute;mite funciona gracias a los tel&oacute;meros, unas estructuras situadas en los extremos de los cromosomas que se acortan cada vez que la c&eacute;lula se divide. Es como si cada c&eacute;lula llevara incorporado un calendario de p&aacute;ginas arrancables: en cada divisi&oacute;n pierde una hoja, y cuando ya no quedan m&aacute;s, se detiene.
    </p><h2 class="article-text">Las c&eacute;lulas &ldquo;inmortales&rdquo; de Henrietta Lacks (y los dilemas &eacute;ticos que la acompa&ntilde;an) </h2><p class="article-text">
        El hito decisivo lleg&oacute; en 1951, cuando George Gey, en el Hospital Johns Hopkins de Baltimore, obtuvo c&eacute;lulas de un tumor de cuello uterino de una paciente llamada Henrietta Lacks. Estas c&eacute;lulas no solo sobrevivieron en cultivo, sino que crec&iacute;an indefinidamente. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo escapaban estas c&eacute;lulas al l&iacute;mite de Hayflick? La clave est&aacute; en que eran c&eacute;lulas cancerosas. Los tumores tienen mecanismos que &ldquo;reparan&rdquo; continuamente los tel&oacute;meros. Dicho de otro modo, las c&eacute;lulas HeLa &mdash;llamadas as&iacute; por la abreviatura del nombre de la donante&mdash; hab&iacute;an secuestrado el contador natural del envejecimiento celular y lograban reponer las p&aacute;ginas de su calendario indefinidamente. Esa misma propiedad que en el cuerpo provoca un tumor es la que, en el laboratorio, las convierte en inmortales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Escultura de bronce en memoria de Henrietta Lacks, en Bristol."
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            <span class="title">
                Escultura de bronce en memoria de Henrietta Lacks, en Bristol.                            </span>
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        Las c&eacute;lulas HeLa se convirtieron en las primeras c&eacute;lulas humanas &ldquo;inmortales&rdquo; y pronto fueron compartidas por laboratorios de todo el mundo. Su impacto fue inmediato e inmenso, siendo fundamentales para probar f&aacute;rmacos, avanzar en la investigaci&oacute;n contra el c&aacute;ncer y desarrollar vacunas, entre muchas aplicaciones.
    </p><p class="article-text">
        Pero la historia de las c&eacute;lulas HeLa tiene tambi&eacute;n un lado oscuro, que refleja los dilemas &eacute;ticos de la investigaci&oacute;n biom&eacute;dica. Las c&eacute;lulas fueron obtenidas sin el consentimiento de Henrietta Lacks ni de su familia, algo que hoy en d&iacute;a ser&iacute;a impensable. El caso, lleno de aristas y con un recorrido de d&eacute;cadas, sirvi&oacute; de catalizador para endurecer las normas &eacute;ticas de la investigaci&oacute;n en medicina. Hoy, el nombre de Henrietta Lacks se ha convertido en un s&iacute;mbolo de los dilemas industriales, legales y &eacute;ticos que acompa&ntilde;an a la investigaci&oacute;n biom&eacute;dica.
    </p><h2 class="article-text">Y as&iacute; lleg&oacute; la biotecnolog&iacute;a moderna</h2><p class="article-text">
        El primer gran producto derivado de cultivos celulares a escala industrial fue la vacuna contra la poliomielitis. El vir&oacute;logo Jonas Salk hab&iacute;a desarrollado la vacuna usando c&eacute;lulas de ri&ntilde;&oacute;n de mono. La vacuna funcionaba, pero la producci&oacute;n a gran escala era una pesadilla log&iacute;stica: requer&iacute;a miles de monos, algo insostenible. Los cultivos celulares permitieron reemplazar aquellos animales por l&iacute;neas celulares que crec&iacute;an en biorreactores, permitiendo la producci&oacute;n masiva de la vacuna que ayud&oacute; a salvar millones de vidas. Era como cambiar una f&aacute;brica improvisada por una cadena de montaje moderna y eficiente. 
    </p><p class="article-text">
        Este &eacute;xito demostr&oacute; que los cultivos celulares no solo serv&iacute;an para investigaci&oacute;n, sino que tambi&eacute;n eran una herramienta para fabricar productos biol&oacute;gicos a escala industrial, sentando las bases de la biotecnolog&iacute;a moderna. Hoy en d&iacute;a, muchas vacunas frente a enfermedades como la rubeola, varicela o rabia se siguen fabricando en cultivos de c&eacute;lulas de mam&iacute;feros. Durante las siguientes d&eacute;cadas llegaron m&aacute;s innovaciones, como la producci&oacute;n de interferones y anticuerpos monoclonales, que abrieron el camino a gran parte de las terapias biol&oacute;gicas modernas, transformando as&iacute; la medicina.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cartel de la campaña de vacunación contra la polio de 1963 en EEUU."
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                Cartel de la campaña de vacunación contra la polio de 1963 en EEUU.                            </span>
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        Los a&ntilde;os 90 trajeron un paso m&aacute;s: la ingenier&iacute;a de tejidos, en la que las c&eacute;lulas crecen sobre un armaz&oacute;n biodegradable que funciona como andamio. Y en 2007, un descubrimiento sacudi&oacute; la biomedicina: el japon&eacute;s Shinya Yamanaka consigui&oacute; que c&eacute;lulas adultas comunes se transformaran en c&eacute;lulas madre pluripotentes inducidas (iPSC). En t&eacute;rminos sencillos, descubri&oacute; como devolver a c&eacute;lulas adultas (por ejemplo, de la piel) la &ldquo;memoria&rdquo; de cuando eran j&oacute;venes, de forma que pudieran convertirse en casi cualquier tejido del cuerpo humano. 
    </p><p class="article-text">
        Las iPSC abrieron una nueva era, porque permitieron obtener c&eacute;lulas de pacientes concretos y as&iacute; modelar enfermedades, probar f&aacute;rmacos de manera personalizada y so&ntilde;ar con terapias regenerativas en el futuro. El descubrimiento fue tan trascendental que Yamanaka recibi&oacute; el Premio Nobel de Medicina en 2012, solo cinco a&ntilde;os despu&eacute;s de su hallazgo.
    </p><h2 class="article-text">Lo que est&aacute; por llegar</h2><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, los cultivos celulares est&aacute;n expandi&eacute;ndose hacia &aacute;reas que Harrison y Carrel jam&aacute;s imaginaron. Se cultivan &ldquo;organoides&rdquo;, estructuras tridimensionales en miniatura que imitan la organizaci&oacute;n y funci&oacute;n de &oacute;rganos y, son, por tanto, fisiol&oacute;gicamente m&aacute;s cercanas a la realidad. Tambi&eacute;n se est&aacute; avanzando en la bioimpresi&oacute;n de tejidos, con impresoras 3D que utilizan c&eacute;lulas como &ldquo;tinta biol&oacute;gica&rdquo;, con la idea de reemplazar tejidos da&ntilde;ados. Ya se ha logrado cultivar, entre otros, piel, cart&iacute;lago, e incluso estructuras m&aacute;s complejas como tr&aacute;queas. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los cultivos celulares est&aacute;n ayudando a reducir la experimentaci&oacute;n con animales (aunque a&uacute;n es necesaria en muchos casos), ofreciendo modelos m&aacute;s &eacute;ticos pero relevantes en biomedicina. En la actualidad existen miles de l&iacute;neas celulares diferentes conservadas en repositorios internacionales que funcionan como bibliotecas de c&eacute;lulas. Cada l&iacute;nea representa un modelo concreto (como cerebro, h&iacute;gado, p&aacute;ncreas, distintos tipos de tumores), y los investigadores pueden solicitarlas como quien pide herramientas en un cat&aacute;logo. 
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute;, lo que comenz&oacute; a principios del siglo XX como un experimento artesanal impulsado por la curiosidad cient&iacute;fica, se ha convertido en una tecnolog&iacute;a clave de amplio impacto en la salud, la industria y nuestra vida cotidiana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Cano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/celulas-inmortales-vacunas-carne-artificial-ciencia-empezo-frasco_132_12671729.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Oct 2025 18:15:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Células inmortales, vacunas y carne artificial: la ciencia que empezó en un frasco]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lagunilla, la planta invasora que pone en alerta al Guadalquivir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/lagunilla-planta-invasora-pone-alerta-guadalquivir_132_12633315.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/505bd902-4a7c-4ade-ad83-516eecc29b16_16-9-discover-aspect-ratio_default_1126581.jpg" width="1272" height="715" alt="Lagunilla, la planta invasora que pone en alerta al Guadalquivir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde que se detectara en 2021, la lagunilla —una especie invasora originaria de Sudamérica— se extiende forma imparable por el Guadalquivir.  Esta expansión no solo afecta a la biodiversidad del río, sino que amenaza la economía local y la salud pública</p></div><p class="article-text">
        El estuario del Guadalquivir es un lugar de encuentro y desencuentro entre flora y fauna aut&oacute;ctonas y especies provenientes de otras partes del mundo, que llegan adheridas a las embarcaciones o en sus aguas de lastre. Solo unas pocas sobreviven y, a&uacute;n as&iacute;, actualmente el numero de especies ex&oacute;ticas/invasoras del Guadalquivir ya casi iguala al de especies nativas. Algunos ejemplos conocidos son la tortuga de florida, el pez gato, el cangrejo azul o el temido siluro.
    </p><p class="article-text">
        Una de las especies que m&aacute;s nos preocupa como investigadores es la lagunilla (<em>Alternanthera philoxeroides</em>), una planta de la familia de las Amarant&aacute;ceas originaria de la Sudam&eacute;rica templada (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay). Su vector de dispersi&oacute;n es mal conocido &mdash;las v&iacute;as de entrada parecen ser el agua de los dep&oacute;sitos de lastre de los barcos o el alimento para aves (sus semillas se han encontrado en algunos preparados)&mdash; pero, de lo que no cabe duda, es de que se trata de una planta que, fuera de su &aacute;rea nativa de distribuci&oacute;n, es extremadamente invasora. De hecho, se considera una de las peores especies invasoras del mundo.
    </p><p class="article-text">
        La lagunilla crece tanto en tierra firme como flotante y se desarrolla de forma vigorosa, formando rodales tan densos que impiden la entrada de luz en el agua y dificultan el intercambio de ox&iacute;geno, provocando una grave reducci&oacute;n de la biodiversidad y modificando el h&aacute;bitat. Fuera de control puede tapizar grandes superficies acu&aacute;ticas, afectando a la navegaci&oacute;n, las actividades recreativas y el turismo (algo similar a lo que estamos viendo en el r&iacute;o Guadiana con el camalote y el nen&uacute;far mexicano). Adem&aacute;s, la lagunilla es capaz de enraizar en tierra y competir exitosamente con los cultivos, provocando enormes p&eacute;rdidas econ&oacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        Por si todo esto fuera poco, la planta puede llegar a convertirse en un verdadero quebradero de cabeza en salud p&uacute;blica, ya que favorece el crecimiento de mosquitos vectores de pat&oacute;genos, que encuentran un lugar id&oacute;neo para reproducirse en el agua estancada de las alfombras flotantes que forma la lagunilla.
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                    alt="Dispersión por fragmentación de un tallo de lagunilla mostrando raíces a nivel de los nudos."
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            <span class="title">
                Dispersión por fragmentación de un tallo de lagunilla mostrando raíces a nivel de los nudos.                            </span>
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        Su erradicaci&oacute;n, una vez que la invasi&oacute;n est&aacute; muy extendida, es pr&aacute;cticamente imposible, y su control sumamente costoso (de hecho, en pa&iacute;ses como China, Australia y Estados Unidos, el control de la lagunilla asciende a m&aacute;s de 250 millones de d&oacute;lares cada a&ntilde;o), por lo que debe evitarse a toda costa su entrada, y en caso de aparecer, eliminarse de forma inmediata.
    </p><h2 class="article-text">Cinco a&ntilde;os de invasi&oacute;n silenciosa</h2><p class="article-text">
        La lagunilla se detect&oacute; por primera vez en la d&aacute;rsena del Guadalquivir en el a&ntilde;o 2021, la primera aparici&oacute;n de esta especie en Andaluc&iacute;a (en Espa&ntilde;a, se conoce tambi&eacute;n su presencia La Coru&ntilde;a, Barcelona y Navarra). Desde entonces se ha expandido a gran velocidad, y puede encontrarse en ambas m&aacute;rgenes de la d&aacute;rsena, desde el Puente de las Delicias hasta San Jer&oacute;nimo.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no existen a&uacute;n estudios exhaustivos al respecto, los datos indican que la lagunilla est&aacute; afectando negativamente a la fauna acu&aacute;tica y a la flora aut&oacute;ctona del Guadalquivir, compitiendo con ella por el espacio. En algunas zonas de la d&aacute;rsena est&aacute; empezando adem&aacute;s a dificultar las actividades n&aacute;uticas recreativas.
    </p><p class="article-text">
        Desde su aparici&oacute;n, investigadores de la Universidad de Sevilla y la Estaci&oacute;n Biol&oacute;gica de Do&ntilde;ana estamos alertando de la peligrosidad de la especie, sin que haya existido una respuesta contundente a la altura del problema por parte de las administraciones competentes, que son varias.
    </p><p class="article-text">
        Y es que la d&aacute;rsena del Guadalquivir es un espacio en el que tienen competencia numerosas administraciones, entre las que pueden existir solapamientos &mdash;o, al contrario, vac&iacute;os&mdash; cuando no se ponen de acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, la Confederaci&oacute;n Hidrogr&aacute;fica del Guadalquivir se ocupa del dominio p&uacute;blico hidr&aacute;ulico, incluyendo las propias m&aacute;rgenes del r&iacute;o; su funci&oacute;n es velar por el buen estado ecol&oacute;gico e hidrol&oacute;gico del rio, por lo que la prevenci&oacute;n y control de especies ex&oacute;ticas invasoras deber&iacute;a ser una de sus prioridades. Por su parte, la Autoridad Portuaria se encarga de toda la dimensi&oacute;n recreativa e industrial que implica tr&aacute;fico fluvial. Y por supuesto, la Junta de Andaluc&iacute;a, a trav&eacute;s de la Consejer&iacute;a de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Econom&iacute;a Azul, que tiene un papel clave en la conservaci&oacute;n de la biodiversidad y el control de especies ex&oacute;ticas invasoras.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a pesar del inter&eacute;s com&uacute;n de unas y otras administraciones, y el riesgo que esta especie supone para la biodiversidad, la econom&iacute;a y la salud p&uacute;blica, ninguna toma las riendas del problema de forma eficaz. Como dice el refr&aacute;n, &ldquo;yo por ti, t&uacute; por m&iacute;, y la casa sin barrer&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Do&ntilde;ana y los arrozales del Guadalquivir, en el punto de mira</h2><p class="article-text">
        Si no queremos que la d&aacute;rsena se convierta en otra cosa muy diferente a lo que ha venido siendo hasta ahora, es necesario pasar a la acci&oacute;n. Sin control, la lagunilla podr&iacute;a acabar tapizando la superficie del agua, creando un paisaje m&aacute;s propio del Pantanal de Brasil que de un r&iacute;o andaluz, y con unas consecuencias dram&aacute;ticas para el ecosistema, la econom&iacute;a y la imagen de Sevilla como ciudad fluvial (y para la de la d&aacute;rsena como zona de encuentro y disfrute de su ciudadan&iacute;a).
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                    alt="Detalle de las hojas e inflorescencia de un tapiz de lagunilla."
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            <span class="title">
                Detalle de las hojas e inflorescencia de un tapiz de lagunilla.                            </span>
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        Adem&aacute;s, cuanto mayor es la expansi&oacute;n de la lagunilla en la d&aacute;rsena, m&aacute;s probabilidades hay de que la planta llegue al estuario del Guadalquivir, y al Parque Nacional de Do&ntilde;ana, ya de por s&iacute; gravemente afectado por otros problemas. Y es que aunque la lagunilla no suele producir semillas en las zonas invadidas, se reproduce y dispersa f&aacute;cilmente por fragmentaci&oacute;n de sus tallos huecos flotantes, de manera que las mismas olas de los barcos causan desprendimientos de trozos de la planta que se desplazan flotando hasta alcanzar otro punto de la orilla para formar un nuevo rodal.
    </p><p class="article-text">
        No s&oacute;lo preocupa su llegada a Do&ntilde;ana, sino tambi&eacute;n a enclaves como los arrozales del Guadalquivir, donde su impacto como &ldquo;mala hierba&rdquo; podr&iacute;a ser desastroso. Sabemos que en China y otros pa&iacute;ses productores de arroz, la planta ha llegado a reducir la producci&oacute;n en m&aacute;s de un 60%. No hay que olvidar que, en Sevilla, varios municipios viven del cultivo del arroz (especialmente Isla Mayor), contribuyendo con m&aacute;s de la mitad de la producci&oacute;n estatal.
    </p><p class="article-text">
        Ante este panorama, urge realizar estudios cient&iacute;ficos que aborden la problem&aacute;tica de forma rigurosa y eval&uacute;en la dimensi&oacute;n del impacto ecol&oacute;gico, econ&oacute;mico y social de la lagunilla. Es fundamental que la comunidad cient&iacute;fica y las administraciones competentes se sienten en la misma mesa y acuerden una estrategia de acci&oacute;n conjunta. S&oacute;lo as&iacute; podremos frenar la invasi&oacute;n de la lagunilla en el Guadalquivir, que amenaza con convertirse en irreversible.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta I. Sánchez, Jesús M. Castillo, Pablo García Murillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/lagunilla-planta-invasora-pone-alerta-guadalquivir_132_12633315.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Sep 2025 04:01:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lagunilla, la planta invasora que pone en alerta al Guadalquivir]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Agricultura sostenible: estudiando la resistencia de la lenteja a enfermedades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/agricultura-sostenible-estudiando-resistencia-lenteja-enfermedades_132_12596216.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3a19ada6-3068-4b8c-8bde-e84881179fa6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Agricultura sostenible: estudiando la resistencia de la lenteja a enfermedades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora, estudiante de doctorado en el IAS-CSIC, nos cuenta cómo se estudia la resistencia de la lenteja, un cultivo que no solo tiene un gran valor nutricional, sino ecológico, por su papel en la fijación de nitrógeno atmosférico</p></div><p class="article-text">
        La lenteja es una leguminosa de gran valor nutricional, rica en prote&iacute;nas, fibra y minerales esenciales. Su importancia agron&oacute;mica tambi&eacute;n es considerable, ya que como leguminosa contribuye a la fertilidad del suelo al fijar nitr&oacute;geno atmosf&eacute;rico, reduciendo la necesidad de fertilizantes.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, su cultivo se ve limitado por diversos estreses bi&oacute;ticos que comprometen seriamente su productividad. Con estreses bi&oacute;ticos nos referimos a los causados por otros seres vivos. En zonas mediterr&aacute;neas, son varias las varias plagas y enfermedades de importancia agron&oacute;mica, destacando dos en particular: el jopo (<em>Orobanche crenata</em>), una planta par&aacute;sita sin clorofila que infecta las ra&iacute;ces de la lenteja y reduce su capacidad de absorci&oacute;n de nutrientes, y la roya (<em>Uromyces viciae-fabae),&nbsp;</em>un hongo biotrofo que afecta hojas y tallos, reduciendo la fotos&iacute;ntesis.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, aunque no es t&iacute;pico del clima mediterr&aacute;neo, hay otro pat&oacute;geno importante que afecta gravemente a cultivos de leguminosas en regiones de climas templados y subtropicales y que se asocia a p&eacute;rdidas de producci&oacute;n superiores al 80 %: el hongo<em>&nbsp;</em>pat&oacute;geno&nbsp;<em>Aphanomyces euteiches</em>, el cual provoca pudriciones severas en tallos y ra&iacute;ces, especialmente bajo condiciones de humedad elevada.
    </p><p class="article-text">
        Ante estas amenazas, una v&iacute;a clave para el desarrollo de cultivos m&aacute;s resilientes y sostenibles es la identificaci&oacute;n de resistencias gen&eacute;ticas en el germoplasma de lentejas disponible, con diferente origen geogr&aacute;fico, e incluyendo tanto especies silvestres como cultivadas; adem&aacute;s de variedades locales de inter&eacute;s agr&iacute;cola.
    </p><h2 class="article-text">Seleccionando las variedades m&aacute;s resistentes</h2><p class="article-text">
        Mi tesis doctoral da continuidad a una l&iacute;nea de trabajo iniciada en el grupo de Mejora por Resistencia a estreses del Instituto de Agricultura Sostenible (IAS) del Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas (CSIC) y tiene como objetivos principales evaluar el valor agron&oacute;mico y la respuesta a estreses bi&oacute;ticos a lo largo de varias campa&ntilde;as agr&iacute;colas, seleccionando las m&aacute;s prometedoras e identificando los marcadores gen&eacute;ticos vinculados a la resistencia a dichos estreses. En definitiva, obtener variedades mejoradas de lentejas que combinen resistencia y buena respuesta agron&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Para ello, en el marco del&nbsp;<a href="https://www.belisproject.eu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Proyecto Horizon Europe &ldquo;BELIS&rdquo;</a><a href="https://mail.google.com/mail/u/0/#m_-5539364218814765815__msocom_1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[AP1]</a>&nbsp;&nbsp;(<em>Breeding European Legumes for Increased Sustainability</em>), trabajamos con una colecci&oacute;n de 296 variedades de lenteja cuyo genotipo ya conocemos. Estas semillas tienen diferentes or&iacute;genes geogr&aacute;ficos y&nbsp;proceden del&nbsp;<em>International Center for Agricultural Research in the Dry Areas</em>&nbsp;(ICARDA), un instituto de investigaci&oacute;n agraria con sede en el L&iacute;bano que tambi&eacute;n forma parte del proyecto.
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                    alt="La autora, en uno de los campos experimentales del IAS-CSIC."
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            <span class="title">
                La autora, en uno de los campos experimentales del IAS-CSIC.                            </span>
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        Evaluamos el comportamiento de estos genotipos&nbsp;en dos campos experimentales del IAS-CSIC, uno de ellos infestado naturalmente por jopo y otro con&nbsp;roya. Cada&nbsp;campo cuenta con las 296 entradas de lentejas sembradas en surcos de 1 m, distribuidas en tres repeticiones por entrada, adem&aacute;s de controles&nbsp;susceptibles (esto es, lentejas comerciales que son susceptibles a dichas enfermedades).
    </p><p class="article-text">
        Esta disposici&oacute;n nos permite evaluar los diferentes estadios de desarrollo de las plantas, sus caracter&iacute;sticas fenot&iacute;picas, su potencial agron&oacute;mico, y la respuesta tanto a la infestaci&oacute;n por las plantas par&aacute;sitas (jopo), como a la infecci&oacute;n por el hongo biotr&oacute;fo (roya).
    </p><p class="article-text">
        Paralelamente, se realizan ensayos en c&aacute;mara de crecimiento controlada para estudiar la respuesta a&nbsp;<em>Aphanomyces euteiches,&nbsp;</em>el hongo radicular de climas templados y subtropicales. En este caso, se incluyen las 296 variedades de lentejas, con cuatro repeticiones por variedad. Adem&aacute;s, hacemos tres r&eacute;plicas del ensayo, de forma sucesiva, para corroborar los datos obtenidos, y asegurarnos as&iacute; de que las respuestas no son fruto del azar ni de un posible error. En los ensayos se eval&uacute;a peri&oacute;dicamente el da&ntilde;o en las hojas del cultivo mediante una escala visual que va desde el 0 (ning&uacute;n s&iacute;ntoma) al 5 (planta muerta). A final del ciclo, se eval&uacute;a tambi&eacute;n el da&ntilde;o en las ra&iacute;ces, en una escala de 0 a 9, siguiendo criterios previamente desarrollados.&nbsp;Esta metodolog&iacute;a permite obtener datos precisos sobre la progresi&oacute;n y gravedad de la enfermedad bajo condiciones homog&eacute;neas y controladas.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Un empe&ntilde;o a largo plazo&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Hasta el momento hemos realizado dos campa&ntilde;as agr&iacute;colas (2023-24 y 2024-25). En esta &uacute;ltima, ya finalizadas las cosechas en junio, estamos evaluando los rendimientos en biomasa y semillas, adem&aacute;s de caracterizar morfol&oacute;gicamente las semillas de toda la colecci&oacute;n. Estamos llevando a cabo los primeros an&aacute;lisis estad&iacute;sticos de los datos tomados en las dos campa&ntilde;as (tanto fenol&oacute;gico como de respuesta a los pat&oacute;genos) y, en paralelo, estamos finalizando la tercera evaluaci&oacute;n del ensayo en c&aacute;mara con&nbsp;<em>Aphanomyces</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gracias a los an&aacute;lisis preliminares se buscar&aacute;n las l&iacute;neas que muestren resistencia y buen comportamiento agron&oacute;mico, convirti&eacute;ndolas en candidatas prometedoras para futuros cruzamientos y/o selecci&oacute;n basal.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de investigaciones requieren varios a&ntilde;os de trabajo, pues es necesario evaluar distintas campa&ntilde;as agr&iacute;colas y confirmar que los resultados se mantienen en diferentes condiciones. Aun as&iacute;, el esfuerzo merece la pena: obtener variedades de lenteja m&aacute;s resistentes y bien adaptadas a las condiciones de cultivo locales permitir&aacute; reducir la dependencia de productos qu&iacute;micos, garantizar mejores cosechas y reforzar la seguridad alimentaria.
    </p><p class="article-text">
        No hay que olvidar que la lenteja es un cultivo estrat&eacute;gico a nivel mundial, con una producci&oacute;n que supera los seis millones de toneladas anuales y con pa&iacute;ses como Canad&aacute;, India, Australia y Turqu&iacute;a entre los principales productores. Su mejora gen&eacute;tica supone, por tanto, una apuesta decidida por un alimento nutritivo, asequible y sostenible, clave para responder a los desaf&iacute;os agr&iacute;colas y clim&aacute;ticos del futuro.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://mail.google.com/mail/u/0/#m_-5539364218814765815__msoanchor_1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[AP1]</a>&nbsp;<a href="https://www.belisproject.eu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.belisproject.eu/</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nazaret Romero Armario]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/agricultura-sostenible-estudiando-resistencia-lenteja-enfermedades_132_12596216.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Sep 2025 04:00:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Agricultura sostenible: estudiando la resistencia de la lenteja a enfermedades]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultivos,CSIC - Consejo Superior de Investigaciones Científicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[150 aniversario del nacimiento de Antonio Machado (Sevilla, 1875): la vida es corta y el arte largo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/150-aniversario-nacimiento-antonio-machado-sevilla-1875-vida-corta-arte_132_12482989.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/217f0cf2-554c-4ad1-9a96-12a57f2d5f9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="150 aniversario del nacimiento de Antonio Machado (Sevilla, 1875): la vida es corta y el arte largo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La fe en la educación como poder transformador de la sociedad no le resultaba suficiente al poeta porque "no basta enviar maestros: es preciso enviar también investigadores del alma campesina, hombres que vayan no sólo a enseñar, sino a aprender"</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Antonio Machado escribi&oacute; en una temprana </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Biograf&iacute;a</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, fechada en Baeza al inicio del a&ntilde;o 1913, cuando contaba treinta y ocho a&ntilde;os: &laquo;Nac&iacute; en Sevilla el a&ntilde;o de 1875 en el Palacio de las Due&ntilde;as. Anoto este detalle no por lo que tenga de se&ntilde;orial (el tal palacio estaba en aquella saz&oacute;n alquilado a varias familias modestas), sino por la huella que en mi esp&iacute;ritu ha dejado la interior arquitectura de ese viejo caser&oacute;n&raquo;. El pasado 22 de junio se public&oacute; </span><a href="https://www.larazon.es/cataluna/carta-olvidada-antonio-machado-maestro_202506226857b42e1014e71bbb313bb8.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><span class="highlight" style="--color:white;">una misiva in&eacute;dita del poeta en un medio de comunicaci&oacute;n</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> enviada a Manuel Bartolom&eacute; Coss&iacute;o. Se trata de dos cuartillas manuscritas, una por ambas caras, puesta a la venta en una subasta y firmada tambi&eacute;n en Baeza el 18 de febrero de 1919.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Hasta el conocimiento de este documento ten&iacute;amos algunas referencias breves sobre el historiador del arte, Manuel B. Coss&iacute;o. En el texto </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Sobre Pedagog&iacute;a </em></span><span class="highlight" style="--color:white;">(1913) Machado alude al maestro, amigo y sucesor &mdash;tras la muerte de don Francisco Giner de los R&iacute;os en 1915&mdash; de </span>la Instituci&oacute;n Libre de Ense&ntilde;anza (ILE), heredera en parte del krausismo. El documento<span class="highlight" style="--color:white;"> es valioso pues se trata de la &uacute;nica carta que conocemos dirigida al gran pedagogo, y que viene a confirmar las tesis defendidas en el ensayo de reciente publicaci&oacute;n </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>As&iacute; habl&oacute; Juan de Mairena: Cantares de un fil&oacute;sofo</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> (Granada, Comares, 2024) del profesor Valent&iacute;n Galv&aacute;n que entroniza al poeta en el pante&oacute;n ilustre de los fil&oacute;sofos, es decir, como un cl&aacute;sico del pensamiento. Este s&aacute;bado 26 de julio recordamos el 150 aniversario del nacimiento del poeta-fil&oacute;sofo. La exposici&oacute;n ya clausurada &laquo;Machado: Retrato de familia&raquo; ha despertado el inter&eacute;s de miles de personas que acudieron no solo a </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>mirar</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> sino a </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>reflexionar</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> sobre el esp&iacute;ritu de los Machado. A esta contribuci&oacute;n fundamental a la efem&eacute;ride se suma estos </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Cantares de un fil&oacute;sofo</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> que indaga y restituye de manera coherente la hondura de la faceta filos&oacute;fica del poeta. Fusi&oacute;n de pensamiento y sentimiento, de cerebro y coraz&oacute;n de quien vislumbr&oacute; que los grandes fil&oacute;sofos son &laquo;poetas que creen en la realidad de sus poemas&raquo;, y los grandes poetas son &laquo;metaf&iacute;sicos fracasados&raquo; (p. 136).</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em> </em></span>
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                Carta de Antonio Machado a Manuel B. Cossio.                            </span>
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                Galván, V., Así habló Juan de Mairena, Granada, Comares, 2024.                            </span>
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        <span class="highlight" style="--color:white;">En cuanto al documento epistolar subastado hace referencia a la obtenci&oacute;n de su licenciatura en Filosof&iacute;a a finales de 1918: &laquo;Termin&eacute; mis estudios de licenciatura y a&uacute;n compr&eacute; el inevitable pergamino para poder presumir de licenciado. No me agradar&iacute;a ya gastar demasiado tiempo &mdash;la vida es corta y el arte largo&mdash; en nuevas preparaciones para examen que dejan muy poco provecho al esp&iacute;ritu&raquo;. El </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>pensador del quiz&aacute;s, </em></span><span class="highlight" style="--color:white;">as&iacute; lo nombra Galv&aacute;n, una vez m&aacute;s hace gala de su aversi&oacute;n al mundo acad&eacute;mico; en este caso a la compra de un t&iacute;tulo y a la inutilidad de los ex&aacute;menes. Ambos hermanos se formaron en la ILE, reconocida como una aut&eacute;ntica revoluci&oacute;n cultural basada en una educaci&oacute;n activa e integral que alentaba el di&aacute;logo persuasivo y sencillo entre maestros y alumnos: &laquo;Me eduqu&eacute; en la Instituci&oacute;n Libre de Ense&ntilde;anza y conservo gran amor a mis maestros: Giner de los R&iacute;os, el imponderable, Coss&iacute;o, Caso, Sama (ya muerto), Rubio, Costa (D. Joaqu&iacute;n, a quien no volv&iacute; a ver desde mis nueve a&ntilde;os&raquo; (p. 120). Ense&ntilde;anza socr&aacute;tica que, sin duda, influy&oacute; en la Escuela Popular de Sabidur&iacute;a y en el maestro Juan de Mairena, el </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>alter ego</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> filos&oacute;fico de Antonio Machado.</span>
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        <span class="highlight" style="--color:white;">Aconsejado por Manuel Coss&iacute;o y su afecto filial, Machado decidi&oacute; matricularse en el programa de Doctorado. En particular curs&oacute; las asignaturas de</span> <span class="highlight" style="--color:white;"><em>Est&eacute;tica</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">; </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Metaf&iacute;sica</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> que impart&iacute;a Ortega y Gasset a quien envi&oacute; otra misiva con sus inquietudes filos&oacute;ficas: &laquo;He le&iacute;do algo de los grandes fil&oacute;sofos, con excepci&oacute;n de Arist&oacute;teles, aunque desordenadamente, pero con afici&oacute;n desinteresada. Ninguno me agrad&oacute; tanto como Kant, cuya </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Cr&iacute;tica de la raz&oacute;n pura</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> he rele&iacute;do varias veces con creciente inter&eacute;s&raquo; (p. 11); </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Pedagog&iacute;a</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> en cuya materia</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em> </em></span><span class="highlight" style="--color:white;">el historiador del arte recomienda al poeta &laquo;unas cuantas bellas lecturas de Herbert, Natorp y Davidson&raquo; (p. 10); y en </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Filosof&iacute;a del Derecho</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> que dictaba don Francisco Giner de los R&iacute;os &mdash;fallecido en 1915&mdash; que recuerda de manera entra&ntilde;able por su sabidur&iacute;a y compromiso moral. La carta olvidada al pedagogo se expresa en estos t&eacute;rminos: &laquo;Por estos d&iacute;as, bien lo s&eacute;, cumple el IV aniversario. Era esta buena ocasi&oacute;n de ofrendar los frutos del esp&iacute;ritu a la memoria del maestro de todos&raquo;.</span>
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                Manuel B. Cossío, Carmen López-Cortón y Francisco Giner de los Ríos.                            </span>
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        <span class="highlight" style="--color:white;">En 1931 Manuel Coss&iacute;o fund&oacute; el Patronato de Misiones Pedag&oacute;gicas con el objetivo de aproximar la cultura y la educaci&oacute;n, configurada como un privilegio de las clases acomodadas, a los lugares m&aacute;s rec&oacute;nditos de nuestra geograf&iacute;a rural. Antonio Machado contribuy&oacute; a estas misiones ambulantes mostr&aacute;ndose completamente de acuerdo con sus reflexiones: &laquo;Es preciso enviar los mejores maestros a las &uacute;ltimas escuelas, ha dicho el ilustre pedagogo espa&ntilde;ol [se refiere a Manuel Bartolom&eacute; Coss&iacute;o]. En efecto, si la ciudad no manda al campo verdaderos maestros, sino guardias civiles y revistas de toros, el campo mandar&aacute; sus pardillos y abogados de secano, sus caciques e intrigantes a las cumbres del poder, y los mandar&aacute; tambi&eacute;n a las Academias y a las Universidades&raquo; (p. 121). Esta fe en la educaci&oacute;n como poder transformador de la sociedad no le resultaba suficiente al poeta porque &laquo;no basta enviar maestros: es preciso enviar tambi&eacute;n investigadores del alma campesina, hombres que vayan no s&oacute;lo a ense&ntilde;ar, sino a aprender&raquo; (p. 121). Muy pr&oacute;ximo a Dem&oacute;filo y a sus valores creadores reclamaba &laquo;un tratado de psicolog&iacute;a campesina&raquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>Cantares de un fil&oacute;sofo</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> que se identifican con el saber metaf&iacute;sico del pueblo transmitido en proverbios, cuentos, leyendas, mitos, etc. y enfrentados a una raz&oacute;n occidental que hab&iacute;a construido su propia verdad: &laquo;Se miente m&aacute;s de la cuenta, tambi&eacute;n la verdad se inventa&raquo; (p. 132). Manuel Bartolom&eacute; Coss&iacute;o fue el primer &laquo;ciudadano de honor&raquo; nombrado por la Rep&uacute;blica en 1934, Rep&uacute;blica que tambi&eacute;n fue generosa con Miguel de Unamuno y Ortega y Gasset, ambos reconocidos igualmente en 1935. La sublevaci&oacute;n militar de 1936 trunc&oacute; los logros pedag&oacute;gicos de la ILE y de las Misiones Pedag&oacute;gicas. La reacci&oacute;n cat&oacute;lica, ya iniciada en el &uacute;ltimo tercio del siglo XIX y primeras d&eacute;cadas del XX, temi&oacute; por sus privilegios seculares frente al modelo que defend&iacute;a la coeducaci&oacute;n, la ense&ntilde;anza laica y racionalista. Asimismo, el r&eacute;gimen franquista inici&oacute; una persecuci&oacute;n fan&aacute;tica e incluso se&ntilde;al&oacute; a la ILE como responsable de la contienda. En el </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Bolet&iacute;n Oficial del Estado</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> (10/12/1936), publicado en Burgos, sede del gobierno de Franco, leemos: &laquo;Es necesario garantizar a todos los espa&ntilde;oles (&hellip;) que no se volver&aacute; a tolerar, ni menos a proteger y subvencionar a los envenenadores del alma popular, primeros y mayores responsables de todos los cr&iacute;menes y destrucciones que sobrecogen al mundo (&hellip;). Los individuos que integran esas hordas revolucionarias (&hellip;) a trav&eacute;s de instituciones como la llamada </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Libre de Ense&ntilde;anza</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, forjaron generaciones incr&eacute;dulas y an&aacute;rquicas&raquo;. </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La ideolog&iacute;a del Nuevo Estado no pod&iacute;a sospechar que el germen de la labor intelectual de la ILE echar&iacute;a nuevas ra&iacute;ces tras la huida forzada y el viaje trasatl&aacute;ntico del exilio republicano. Valga como ejemplo </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>La Escuela Libre de la Habana</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> promovida en 1939 por Jos&eacute; Rubia Barcia, apoyada con entusiasmo por intelectuales espa&ntilde;oles y cubanos, a cuya junta directiva pertenecieron Mar&iacute;a Zambrano, Carmen Aldecoa, Concepci&oacute;n Albornoz, Herminio Almendros, Ricardo Balcells, etc.; instituci&oacute;n que sirvi&oacute; a su vez como impulso acad&eacute;mico en otros tantos pa&iacute;ses del continente americano. Cuando muri&oacute; el gran inspirador de la ILE, don Antonio Machado escribi&oacute; el c&eacute;lebre poema </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>A Don Francisco Giner de los R&iacute;os</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Su lectura puede ser un fiel reflejo hermanado del gran poeta y fil&oacute;sofo: &laquo;Vivid, la vida sigue, / los muertos mueren y las sombras pasan; / lleva quien deja y vive el que ha vivido (&hellip;) / Y hacia otra luz m&aacute;s pura / parti&oacute; el hermano de la luz del alba (&hellip;) &iexcl;Oh, s&iacute;!, llevad, amigos, / su cuerpo a la monta&ntilde;a, / a los azules montes / del ancho Guadarrama. / All&iacute; hay barrancos hondos / de pinos verdes donde el viento canta. / Su coraz&oacute;n repose / bajo una encina casta, / en tierra de tomillos, donde juegan / mariposas doradas... / All&iacute; el maestro un d&iacute;a / so&ntilde;aba un nuevo florecer de Espa&ntilde;a&raquo;.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esmeralda Broullón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/150-aniversario-nacimiento-antonio-machado-sevilla-1875-vida-corta-arte_132_12482989.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Jul 2025 18:49:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[150 aniversario del nacimiento de Antonio Machado (Sevilla, 1875): la vida es corta y el arte largo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Antonio Machado,Sevilla]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[Envejecimiento acelerado: el efecto del verano en nuestros aparatos electrónicos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/envejecimiento-acelerado-efecto-verano-aparatos-electronicos_132_12471908.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fd0b8be4-4822-48a2-9bef-ef8558a17dba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Envejecimiento acelerado: el efecto del verano en nuestros aparatos electrónicos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestro método ayuda a predecir con mayor eficiencia cómo se comportarán los dispositivos electrónicos con el paso del tiempo, lo que es clave para hacerlos más fiables y duraderos</p></div><p class="article-text">
        Las condiciones t&eacute;rmicas en las que se usan los dispositivos electr&oacute;nicos aceleran los procesos de degradaci&oacute;n interna de los componentes electr&oacute;nicos, reduciendo su fiabilidad y acortando su vida &uacute;til. Este fen&oacute;meno, conocido como envejecimiento acelerado, est&aacute; directamente relacionado con los mecanismos f&iacute;sicos que tienen lugar dentro de los chips cuando operan bajo estr&eacute;s t&eacute;rmico. Los circuitos se calientan de forma natural, debido al <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Efecto_Joule" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">efecto Joule</a>, un proceso que se ve agravado si la temperatura ambiental es alta. Esto obliga a que la refrigeraci&oacute;n sea un aspecto fundamental de cualquier dispositivo electr&oacute;nico, especialmente en aquellos m&aacute;s potentes como los ordenadores personales o las videoconsolas.
    </p><p class="article-text">
        Espec&iacute;ficamente, las altas temperaturas hacen que los transistores, el bloque fundamental de los circuitos electr&oacute;nicos, sean m&aacute;s lentos. Imaginemos que un transistor es como una gran autopista por la que circulan millones de coches. Esos coches representan a los electrones, que llevan la corriente el&eacute;ctrica de un punto a otro, haciendo que todo funcione. Al principio, la autopista es nueva: el asfalto est&aacute; liso, bien se&ntilde;alizado, no hay baches ni obst&aacute;culos. Los coches (los electrones) pueden circular r&aacute;pido, de forma ordenada, sin problemas. Pero, con el tiempo, esa autopista se va desgastando. Aparecen grietas en el pavimento, zonas con baches, la pintura de las se&ntilde;ales se borra. Y en determinadas condiciones como cuando hace mucho calor ese desgaste ocurre m&aacute;s r&aacute;pido. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando sube la temperatura, los &aacute;tomos del material del chip (el &ldquo;asfalto&rdquo; de nuestra autopista) empiezan a vibrar con m&aacute;s energ&iacute;a. Esas vibraciones son como peque&ntilde;os terremotos que sacuden el camino de los electrones. Como consecuencia, los electrones chocan m&aacute;s con esos &aacute;tomos, se desv&iacute;an de su trayectoria, y en algunos casos incluso da&ntilde;an permanentemente el material, como si un coche, al chocar muchas veces, dejara marcas o hiciera agujeros en la carretera. Adem&aacute;s, en ciertas zonas de los transistores, el calor puede dejar huecos o acumulaciones de cargas que empeoran a&uacute;n m&aacute;s el tr&aacute;fico. Esto se traduce en que, con el tiempo, los electrones pasan cada vez m&aacute;s lentos, hasta que llega un punto en el que no llegan a tiempo a d&oacute;nde deben estar y el circuito falla. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Para evitar estos problemas, es fundamental entender a fondo los procesos f&iacute;sicos que causan este envejecimiento. De este modo, podemos anticipar la degradaci&oacute;n que va a sufrir el circuito, y ajustar el dise&ntilde;o de forma que su funcionamiento est&eacute; garantizado durante muchos a&ntilde;os. El desaf&iacute;o es que un circuito tiene billones de transistores, el envejecimiento depende de qu&eacute; transistores est&eacute;n encendidos y es muy dif&iacute;cil hacer los c&aacute;lculos para simular este envejecimiento de forma precisa y r&aacute;pida. 
    </p><p class="article-text">
        Esto supone un desaf&iacute;o de gran importancia para la industria de los semiconductores, ya que los circuitos deben operar de forma r&aacute;pida y fiable en condiciones de altas temperaturas como en los <a href="https://semiengineering.com/auto-chip-aging-accelerates-in-hot-climates/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autom&oacute;viles</a>. El envejecimiento de circuitos se est&aacute; convirtiendo tambi&eacute;n en un factor clave para la financiaci&oacute;n <a href="https://semiengineering.com/chip-aging-becoming-key-factor-in-data-center-economics/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de los centros de datos</a>, que cada vez deben tener mayores prestaciones para suplir la demanda en computaci&oacute;n requerida por la sociedad moderna, especialmente con el auge de las inteligencias artificiales. Adicionalmente, a medida que los transistores se hacen cada vez m&aacute;s peque&ntilde;os, alcanzando escalas de apenas unos pocos nan&oacute;metros, los efectos del envejecimiento no solo se vuelven m&aacute;s pronunciados, sino tambi&eacute;n m&aacute;s dif&iacute;ciles de simular y predecir con precisi&oacute;n. Esto obliga a desarrollar herramientas m&aacute;s sofisticadas y eficientes que permitan anticipar estos efectos desde las etapas tempranas del dise&ntilde;o, garantizando as&iacute; dispositivos m&aacute;s robustos, duraderos y sostenibles en un entorno tecnol&oacute;gico cada vez m&aacute;s exigente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Al prolongar la vida útil de los dispositivos, se reduce la necesidad de reemplazos frecuentes, lo cual implica un ahorro significativo de recursos naturales, materias primas críticas y energía asociada a los procesos de fabricación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En este contexto, parte de nuestro trabajo en el Instituto de Microelectr&oacute;nica de Sevilla ha consistido en <a href="https://ieeexplore.ieee.org/abstract/document/11015631" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desarrollar una metodolog&iacute;a</a> para hacer estos c&aacute;lculos m&aacute;s r&aacute;pidos matem&aacute;ticamente, lo que se traduce en mayor velocidad de computaci&oacute;n. Esto se logra mediante la compresi&oacute;n de la informaci&oacute;n requerida por los modelos de simulaci&oacute;n. Gracias a esta compresi&oacute;n, los modelos complejos que antes tardaban horas o d&iacute;as en ejecutarse ahora pueden funcionar en mucho menos tiempo, y lo m&aacute;s importante, sin perder precisi&oacute;n. Esto hace posible aplicar modelos avanzados a dise&ntilde;os de circuitos grandes y reales, algo que antes era pr&aacute;cticamente inalcanzable por las limitaciones de tiempo y c&aacute;lculo. En definitiva, nuestro m&eacute;todo ayuda a predecir con mayor eficiencia c&oacute;mo se comportar&aacute;n los dispositivos electr&oacute;nicos con el paso del tiempo, lo que es clave para hacerlos m&aacute;s fiables y duraderos.
    </p><p class="article-text">
        Adicionalmente, <a href="https://www.linkedin.com/pulse/chip-atium-instituto-de-microelectr%C3%B3nica-de-s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hemos dise&ntilde;ado un chip</a> que nos permite medir de forma directa el efecto de este envejecimiento en la velocidad de las puertas l&oacute;gicas que forman un circuito. Ya que no vamos a medir durante a&ntilde;os en el laboratorio, uso condiciones especialmente adversas (altas temperaturas y/o tensi&oacute;n) para emular a&ntilde;os de operaci&oacute;n en horas, usando el envejecimiento acelerado a nuestro favor. De este modo, podemos medir la velocidad de los electrones a medida que la &ldquo;carretera&rdquo; se va degradando, lo que nos aporta una informaci&oacute;n muy valiosa de cara a entender estos fen&oacute;menos a fondo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del valor t&eacute;cnico y cient&iacute;fico de este trabajo, cabe destacar su relevancia en el contexto de la sostenibilidad. Comprender y predecir con mayor precisi&oacute;n el desgaste de los circuitos electr&oacute;nicos permite dise&ntilde;ar sistemas m&aacute;s duraderos y resistentes, lo que contribuye de forma directa a la lucha contra la obsolescencia prematura de los equipos electr&oacute;nicos. Al prolongar la vida &uacute;til de los dispositivos, se reduce la necesidad de reemplazos frecuentes, lo cual implica un ahorro significativo de recursos naturales, materias primas cr&iacute;ticas y energ&iacute;a asociada a los procesos de fabricaci&oacute;n. Esta eficiencia redunda en un impacto ambiental positivo, haciendo que el dise&ntilde;o de microelectr&oacute;nica m&aacute;s robusta sea un pilar esencial para la conservaci&oacute;n del planeta y el avance hacia una electr&oacute;nica m&aacute;s sostenible y responsable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Santana Andreo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/envejecimiento-acelerado-efecto-verano-aparatos-electronicos_132_12471908.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Jul 2025 17:51:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Microelectrónica]]></media:keywords>
    </item>
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