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    <title><![CDATA[elDiario.es - La cuadratura del círculo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - La cuadratura del círculo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Entre la intuición y la automatización: mejorando el diseño de los circuitos integrados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/intuicion-automatizacion-mejorando-diseno-circuitos-integrados_132_13165931.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1f8ebd35-a9d8-45b5-a422-e12fe4ac2f4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Entre la intuición y la automatización: mejorando el diseño de los circuitos integrados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada teléfono móvil, sensor de temperatura o dispositivo médico contiene en su interior uno o varios circuitos integrados. Diseñarlos requiere de la intuición y experiencia del profesional pero, también, a medida que aumenta su complejidad, de herramientas que hagan el proceso más eficiente</p></div><p class="article-text">
        Los circuitos integrados son el coraz&oacute;n de la electr&oacute;nica moderna: permiten procesar informaci&oacute;n, amplificar se&ntilde;ales o detectar fen&oacute;menos f&iacute;sicos extremadamente d&eacute;biles. A pesar de ello, su dise&ntilde;o suele ser mucho m&aacute;s complejo de lo que podr&iacute;a parecer a primera vista. &nbsp;De hecho, durante mucho tiempo se ha dicho que su dise&ntilde;o tiene algo de arte, donde la intuici&oacute;n y la experiencia del profesional son fundamentales. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, a medida que los sistemas electr&oacute;nicos se vuelven m&aacute;s complejos, tambi&eacute;n aumenta la necesidad de hacer el proceso de dise&ntilde;o m&aacute;s estructurado y reproducible. En algunas &aacute;reas de la electr&oacute;nica, como el dise&ntilde;o digital (el encargado de crear los procesadores que se incorporan a una computadora), gran parte del proceso est&aacute; hoy altamente automatizado. Sin embargo, en el caso de los circuitos integrados anal&oacute;gicos (dise&ntilde;ados para captar o emitir se&ntilde;ales directamente desde el mundo <em>real</em>, como los presentes en sensores, sistemas de instrumentaci&oacute;n o comunicaciones), el proceso es bastante diferente: aunque existen herramientas de dise&ntilde;o muy avanzadas que automatizan parte del proceso, una parte importante del trabajo sigue siendo manual y requiere generalmente m&uacute;ltiples iteraciones de ajuste.
    </p><p class="article-text">
        Esto quiere decir que, en la pr&aacute;ctica, dise&ntilde;ar un circuito suele implicar proponer una soluci&oacute;n inicial, simular su comportamiento, modificar los par&aacute;metros necesarios y repetir el proceso varias veces hasta alcanzar un resultado satisfactorio. Este enfoque ha permitido desarrollar muchos de los circuitos m&aacute;s sofisticados de la electr&oacute;nica moderna. No obstante, tiene una limitaci&oacute;n evidente: puede llegar a consumir mucho tiempo y depende en gran medida de la experiencia acumulada de quien dise&ntilde;a.
    </p><h2 class="article-text">Dise&ntilde;ar cuando no hay una &uacute;nica soluci&oacute;n posible</h2><p class="article-text">
        Una de las razones por las que el dise&ntilde;o de circuitos integrados anal&oacute;gicos (y, m&aacute;s a&uacute;n, el de los circuitos de radiofrecuencia) resulta tan complejo es que rara vez existe una &uacute;nica soluci&oacute;n valida.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se dise&ntilde;a un circuito integrado hay que cumplir simult&aacute;neamente muchos objetivos: reducir el consumo de energ&iacute;a, minimizar el ruido, mantener la estabilidad, alcanzar cierta ganancia o velocidad&hellip; y, al mismo tiempo, respetar restricciones tecnol&oacute;gicas y de &aacute;rea. El problema es que estos objetivos suelen entrar en conflicto entre s&iacute;, por lo que mejorar una caracter&iacute;stica suele empeorar otra. Por ejemplo, reducir el consumo puede empeorar el ruido. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un sensor CMOS sobre el diagrama de un circuito.                            </span>
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        Por esta raz&oacute;n, quien dise&ntilde;a no busca una &uacute;nica soluci&oacute;n perfecta. En realidad, lo que suele existir es un conjunto de soluciones posibles, cada una con sus ventajas e inconvenientes. Elegir entre ellas forma parte esencial del proceso de dise&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text">Ajustar los &ldquo;ingredientes&rdquo; de un circuito</h2><p class="article-text">
        Una forma &uacute;til de entender este problema es pensar en una receta de cocina.
    </p><p class="article-text">
        Imaginemos que queremos preparar un plato con un sabor y una textura determinados. Aunque exista una receta concreta, en realidad es posible llegar a un resultado muy parecido utilizando combinaciones diferentes de ingredientes o ajustando ligeramente sus cantidades. Dos personas pueden seguir caminos distintos y, aun as&iacute;, obtener platos con un sabor muy similar.
    </p><p class="article-text">
        En el dise&ntilde;o de circuitos anal&oacute;gicos ocurre algo parecido. Se pueden modificar par&aacute;metros como las caracter&iacute;sticas de los transistores, su consumo de energ&iacute;a o los valores de otros componentes. Cada combinaci&oacute;n produce un circuito diferente, pero muchas de ellas pueden presentar las mismas caracter&iacute;sticas finales, como el consumo de energ&iacute;a total del circuito.
    </p><p class="article-text">
        A este conjunto de posibles combinaciones se le suele llamar <em>espacio de dise&ntilde;o</em>. El reto consiste en encontrar, dentro de ese enorme conjunto de posibilidades, aquellas configuraciones que permiten obtener el resultado final deseado. Sin embargo, explorar todas esas combinaciones mediante simulaciones puede requerir mucho tiempo. 
    </p><h2 class="article-text">Hacia metodolog&iacute;as de dise&ntilde;o m&aacute;s sistem&aacute;ticas</h2><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, los ingenieros han explorado este espacio apoy&aacute;ndose principalmente en su experiencia y en sucesivos ajustes hasta conseguir el dise&ntilde;o deseado. Afortunadamente, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os han surgido distintas l&iacute;neas de investigaci&oacute;n que intentan mejorar este proceso. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, en lugar de comenzar cada dise&ntilde;o desde cero, se pueden caracterizar previamente ciertos bloques o configuraciones de circuito y utilizar esa informaci&oacute;n para construir sistemas m&aacute;s complejos. La idea es desarrollar metodolog&iacute;as que permitan explorar el espacio de dise&ntilde;o de forma m&aacute;s estructurada, organizando la informaci&oacute;n disponible sobre los circuitos de manera que sea posible identificar con mayor rapidez las regiones m&aacute;s prometedoras.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de enfoques ayuda a comprender mejor c&oacute;mo se relacionan entre s&iacute; los distintos par&aacute;metros del circuito y reduce el n&uacute;mero de iteraciones necesarias durante el proceso de dise&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo &uacute;ltimo es transformar parte del dise&ntilde;o anal&oacute;gico en una exploraci&oacute;n guiada del espacio de soluciones, en lugar de depender exclusivamente del ensayo y error.
    </p><h2 class="article-text">Un reto con impacto industrial</h2><p class="article-text">
        Este desaf&iacute;o no es solo una cuesti&oacute;n acad&eacute;mica. Tiene tambi&eacute;n una dimensi&oacute;n claramente industrial. La industria de los semiconductores se enfrenta hoy a una creciente complejidad de los sistemas electr&oacute;nicos, mientras que los ciclos de desarrollo de nuevos productos son cada vez m&aacute;s cortos.
    </p><p class="article-text">
        Dise&ntilde;ar un circuito integrado puede requerir semanas o incluso meses de ajustes y simulaciones. Encontrar metodolog&iacute;as que permitan explorar el espacio de dise&ntilde;o de forma m&aacute;s eficiente puede ayudar a reducir tiempos de desarrollo y costes, y a mejorar la productividad de los equipos de ingenier&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Por esta raz&oacute;n, muchas l&iacute;neas de investigaci&oacute;n actuales buscan hacer m&aacute;s sistem&aacute;tico el proceso de dise&ntilde;o de circuitos integrados. En este contexto empiezan tambi&eacute;n a aparecer herramientas basadas en inteligencia artificial, que pueden analizar grandes cantidades de resultados de simulaci&oacute;n y aprender a reconocer qu&eacute; combinaciones de par&aacute;metros tienen m&aacute;s probabilidades de funcionar bien. Es decir, que act&uacute;an como un asistente que ayuda a explorar el espacio de dise&ntilde;o con mayor rapidez y a identificar soluciones prometedoras que de otro modo podr&iacute;an pasar desapercibidas.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, parte de la investigaci&oacute;n actual, incluyendo la que actualmente realizamos en el IMSE-CNM, intenta precisamente avanzar en esa direcci&oacute;n: comprender mejor c&oacute;mo transformar el conocimiento acumulado por quienes dise&ntilde;an en metodolog&iacute;as que permitan dise&ntilde;ar circuitos complejos de forma m&aacute;s eficiente. No se trata de sustituir al ser humano por una herramienta autom&aacute;tica, sino de dotarlo de mejores instrumentos para enfrentarse a un problema que, en el fondo, consiste en tomar decisiones entre m&uacute;ltiples soluciones posibles.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, si bien el dise&ntilde;o anal&oacute;gico siempre tendr&aacute; algo de arte, en &eacute;l la intuici&oacute;n y la experiencia siguen siendo fundamentales en un mundo cada vez m&aacute;s dependiente delos circuitos integrados, aprender a evaluar eficientemente ese espacio de posibilidades puede ser una de las claves para dise&ntilde;ar los circuitos integrados del futuro, haciendo el proceso m&aacute;s estructurado y reproducible. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Coordinaci&oacute;n y edici&oacute;n: Adelina Pastor, Delegaci&oacute;n del CSIC en Andaluc&iacute;a</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Méndez-Romero, Rafaella Fiorelli]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/intuicion-automatizacion-mejorando-diseno-circuitos-integrados_132_13165931.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Apr 2026 03:30:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Divulgación,Electrónica,Chips]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Artemis II: un ensayo general antes de volver a la Luna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/artemis-ii-ensayo-general-volver-luna_132_13131950.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf0f2331-c770-48dc-b2d1-d3d3b3966f70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Artemis II: un ensayo general antes de volver a la Luna"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más allá de fotografiar la cara oculta de nuestro satélite, esta misión nos prepara para todo lo que está por venir, poniendo a prueba nuevas tecnologías y recabando información imprescindible para plantear estancias prolongadas en la Luna o viajes tripulados a Marte</p><p class="subtitle">¿Qué viene después de Artemis II? Las siguientes misiones para que los humanos se establezcan en la Luna</p></div><p class="article-text">
        Estamos siendo testigos de un momento que, con el paso del tiempo, probablemente se recordar&aacute;, esperemos, como un punto de inflexi&oacute;n. Cuatro astronautas &mdash;entre ellos Christina Koch, la primera mujer en viajar alrededor de la Luna&mdash; forman parte de la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/robert-poole-historiador-espacial-ver-tierra-luna-maravilloso-necesitamos-transmitirlo-jovenes_128_13125041.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">misi&oacute;n Artemis II</a>, un viaje que no incluye un alunizaje, pero cuyo valor cient&iacute;fico y humano es enorme. De peque&ntilde;o ten&iacute;a la sensaci&oacute;n de haber llegado tarde al primer alunizaje, por apenas unos a&ntilde;os. Ahora puedo disfrutar del inicio de esta nueva era, y espero ver a una persona en la Luna dentro de no mucho tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        Durante d&eacute;cadas, la exploraci&oacute;n espacial tripulada qued&oacute; congelada en la &oacute;rbita baja terrestre. La Estaci&oacute;n Espacial Internacional, situada a 400 kil&oacute;metros de altura, nos ense&ntilde;a much&iacute;simo, pero siempre bajo el abrigo invisible del campo magn&eacute;tico de la Tierra. Artemis II rompe, por fin, ese l&iacute;mite. Es la primera vez en m&aacute;s de cincuenta a&ntilde;os que seres humanos abandonan esa burbuja protectora y se adentran en el espacio profundo. La Luna est&aacute; a 300.000 kil&oacute;metros de distancia, lo que convierte la misi&oacute;n en algo m&aacute;s que un vuelo alrededor de la Luna.
    </p><p class="article-text">
        Fuera de la magnetosfera, el cuerpo humano vuelve a ser un interrogante abierto: &iquest;c&oacute;mo reaccionan los huesos cuando la radiaci&oacute;n aumenta? &iquest;C&oacute;mo responde el sistema inmunitario? &iquest;Qu&eacute; ocurre con la visi&oacute;n, el equilibrio o el sue&ntilde;o cuando el entorno es radicalmente distinto al terrestre durante varios d&iacute;as?
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ciencia-artemisa-ii-experimentos-medir-sueno-estres-virus-latentes-astronautas_1_13127360.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cada sensor, cada muestra y cada registro recogido durante Artemis II</a> ayudar&aacute; a responder estas preguntas. Y en esta ocasi&oacute;n, por primera vez, esos datos incluir&aacute;n la experiencia directa de una astronauta, algo que nunca ocurri&oacute; en las misiones Apolo, integradas exclusivamente por hombres.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La NASA está probando el uso de gemelos digitales, avatares virtuales que representan a los astronautas en tiempo real</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero Artemis II no se limita a observar el cuerpo humano. Tambi&eacute;n inaugura una nueva forma de presencia en el espacio. La <a href="https://ciencia.nasa.gov/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">NASA</a> est&aacute; probando el uso de gemelos digitales, avatares virtuales que representan a los astronautas en tiempo real. Estos modelos se alimentan de datos biom&eacute;tricos recogidos por sensores corporales y permiten simular c&oacute;mo reaccionar&iacute;a el organismo ante situaciones extremas sin necesidad de poner en riesgo a la persona. Es, en cierto modo, como disponer de una copia digital del cuerpo que puede someterse a pruebas imposibles en la realidad.
    </p><p class="article-text">
        Estos gemelos digitales no solo sirven durante el vuelo, sino tambi&eacute;n despu&eacute;s. Una vez finalizada la misi&oacute;n, los cient&iacute;ficos podremos recrear escenarios futuros: estancias m&aacute;s largas, mayor radiaci&oacute;n, situaciones de estr&eacute;s prolongado o aislamiento extremo. En este contexto, Artemis II funciona como una revisi&oacute;n m&eacute;dica y tecnol&oacute;gica a gran escala, un ensayo general de todo lo que vendr&aacute; despu&eacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Imagen tomada desde la nave Orion en su viaje hacia la Luna, en el sexto día de la misión. Puede apreciarse el lateral derecho de la nave, iluminada por el sol. Detrás, una enorme luna creciente. Tras ella, una Tierra en forma de media luna, minúscula en comparación, a punto de ponerse por debajo del horizonte lunar."
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            <span class="title">
                Imagen tomada desde la nave Orion en su viaje hacia la Luna, en el sexto día de la misión. Puede apreciarse el lateral derecho de la nave, iluminada por el sol. Detrás, una enorme luna creciente. Tras ella, una Tierra en forma de media luna, minúscula en comparación, a punto de ponerse por debajo del horizonte lunar.                            </span>
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        Uno de los momentos m&aacute;s esperados del viaje ha sido el sobrevuelo de la cara oculta de la Luna. Durante aproximadamente una hora, la nave Ori&oacute;n ha permanecido sin contacto directo con la Tierra, una experiencia que no deja de ser simb&oacute;lica: por primera vez en medio siglo, seres humanos han vuelto a ver un paisaje lunar que ning&uacute;n telescopio puede observar en tiempo real. Hubo sondas que fotografiaron la cara oculta, s&iacute;, pero personas, muy pocas, y hace ya m&aacute;s de 50 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        (Un inciso: &iquest;soy el &uacute;nico que piensa que esto de dar tanta importancia al hecho de estar incomunicados durante una hora es un poco exagerado? En un vuelo largo, hasta hace poco tiempo, est&aacute;bamos sin conexi&oacute;n m&aacute;s tiempo, &iquest;no?).
    </p><p class="article-text">
        En esa regi&oacute;n permanentemente invisible desde nuestro planeta, los astronautas han podido estudiar cr&aacute;teres recientes y observar impactos de peque&ntilde;os meteoritos que golpean la superficie lunar sin iluminaci&oacute;n solar. Estos eventos, dif&iacute;ciles de detectar desde la Tierra, ofrecen informaci&oacute;n clave sobre la actividad actual del entorno lunar y los riesgos a los que se enfrentar&aacute;n futuras bases habitadas. Desde el <a href="https://www.iaa.csic.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">IAA-CSIC</a> observamos estos eventos de impacto en la parte oscura de la Luna y hemos detectado muchos de ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Conviene no confundir la cara oculta, que es la parte de la luna que nunca vemos desde la Tierra, con la cara oscura, es decir, la que en ese momento no est&aacute; iluminada por el Sol. La cara oculta tambi&eacute;n recibe luz solar cada 15 d&iacute;as. Durante la Luna nueva, por ejemplo, se encuentra completamente iluminada. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Artemis II no busca protagonismo histórico inmediato, sino solidez científica. La misión mide, registra, verifica y corrige. Es el paso necesario antes de plantear estancias prolongadas en la Luna</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A esto se suma otro experimento fundamental: la transmisi&oacute;n de datos mediante l&aacute;ser. Artemis II ha servido para poner a prueba sistemas de comunicaci&oacute;n &oacute;ptica capaces de enviar grandes vol&uacute;menes de informaci&oacute;n usando haces de luz, en lugar de las tradicionales ondas de radio. Es como pasar de una conexi&oacute;n telef&oacute;nica antigua a la fibra &oacute;ptica del espacio. Si esta tecnolog&iacute;a se consolida, permitir&aacute; comunicaciones mucho m&aacute;s r&aacute;pidas y eficientes con futuras misiones lunares y marcianas, algo indispensable cuando la distancia hace que cada segundo de retraso sea cr&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto confirma que Artemis II no busca protagonismo hist&oacute;rico inmediato, sino solidez cient&iacute;fica. La misi&oacute;n mide, registra, verifica y corrige. Es el paso necesario antes de plantear estancias prolongadas en la Luna y, m&aacute;s adelante, viajes tripulados a Marte. Nada de eso ser&iacute;a posible sin entender primero c&oacute;mo se comportan nuestros cuerpos y nuestras tecnolog&iacute;as lejos de la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la ciencia que surge de Artemis II no se quedar&aacute; en el espacio. Muchos de los avances en monitorizaci&oacute;n m&eacute;dica, simulaci&oacute;n digital y transmisi&oacute;n de datos tendr&aacute;n aplicaciones directas en la Tierra: desde la telemedicina en regiones remotas hasta tratamientos personalizados para enfermedades cr&oacute;nicas, pasando por mejoras en la detecci&oacute;n temprana de problemas de salud. La exploraci&oacute;n espacial, una vez m&aacute;s, act&uacute;a como catalizador de innovaciones que terminan beneficiando a toda la sociedad.
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                El astronauta Reid Wiseman mira a través de una de las ventanas de la nave.                            </span>
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        Mirando al futuro, no resulta descabellado pensar que en menos de una d&eacute;cada existan bases cient&iacute;ficas permanentes en la Luna. Quiz&aacute;s la Agencia Espacial China instale una base tripulada en menos de cinco a&ntilde;os. Artemis II es el terreno donde se ensaya c&oacute;mo vivir, trabajar y mantenerse sano en un entorno sin protecci&oacute;n natural. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando imaginamos el regreso a la Luna, pensamos en cohetes, m&oacute;dulos de descenso y banderas. Pero uno de los mayores desaf&iacute;os se est&aacute; desarrollando en silencio: dentro del cuerpo humano y en su adaptaci&oacute;n a un nuevo medio ambiente m&aacute;s agresivo, para el cual no estamos preparados&hellip; a&uacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        -----------
    </p><p class="article-text">
        **Para seguir explorando estos temas y profundizar en la ciencia detr&aacute;s de Artemis II y la salud en el espacio, puedes encontrar m&aacute;s art&iacute;culos en <a href="https://todoastronomia.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>https://todoastronomia.net</em></a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Vicedirector de Tecnología del Instituto de Astrofísica de Andalucía, René Duffard]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/artemis-ii-ensayo-general-volver-luna_132_13131950.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 20:10:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Artemis II: un ensayo general antes de volver a la Luna]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[CSIC - Consejo Superior de Investigaciones Científicas,Nasa,Artemisa,Luna,Espacio,Cohetes,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Señales que 'hablan' de biología]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/senales-hablan-biologia_132_13100578.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1caea2b0-3ec2-458e-95df-cde45edd5f0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Señales que &#039;hablan&#039; de biología"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La hibridación entre biología y filosofía del lenguaje abre nuevas perspectivas en investigación al recordarnos que la vida no solo debe pensarse como mecanismo, sino también como un proceso comunicativo</p></div><p class="article-text">
        En biolog&iacute;a experimental convivimos a diario con t&eacute;rminos como &ldquo;las c&eacute;lulas env&iacute;an mensajes&rdquo;, &ldquo;los genes se expresan&rdquo; o &ldquo;el sistema inmunitario reconoce lo propio y lo ajeno&rdquo;. Sin embargo, pocas veces nos detenemos a pensar que, detr&aacute;s de este vocabulario tan establecido, todas estas expresiones comparten una idea de fondo: describen procesos biol&oacute;gicos como actos de comunicaci&oacute;n. A pesar de ello, en el laboratorio tratamos las se&ntilde;ales como variables fisicoqu&iacute;micas, en lugar de reconocer que no est&aacute;n regidas por las leyes de la naturaleza, sino que operan seg&uacute;n un conjunto de reglas que hacen posible su interpretaci&oacute;n en cada contexto ambiental concreto.
    </p><p class="article-text">
        Para explorar esta relaci&oacute;n entre biolog&iacute;a y comunicaci&oacute;n, el&nbsp;<a href="https://ipb.csic.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instituto de Parasitolog&iacute;a y Biomedicina L&oacute;pez Neyra</a>&nbsp;celebr&oacute; las jornadas tituladas &ldquo;<a href="https://canal.ipb.csic.es/evento/seminario-meeting-on-biological-languages/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Biological Languages</a>&rdquo;, un encuentro entre especialistas en filosof&iacute;a del lenguaje, teor&iacute;a biol&oacute;gica y biolog&iacute;a experimental para estudiar c&oacute;mo organismos y c&eacute;lulas se comunican mediante se&ntilde;ales y c&oacute;digos. Unas jornadas organizadas bajo los auspicios del&nbsp;<a href="https://lifehub.csic.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Life-Hub CSIC</a>&nbsp;y que se centraron en desarrollar la idea de que cada organismo interpreta su entorno seg&uacute;n sus capacidades sensoriales, su memoria biol&oacute;gica, y su entorno social, lo que hace que la comunicaci&oacute;n tenga un fuerte componente subjetivo.
    </p><p class="article-text">
        Durante dos d&iacute;as, discutimos sobre c&oacute;digos biol&oacute;gicos, comunicaci&oacute;n en el desarrollo, se&ntilde;alizaci&oacute;n en la inmunidad y el c&aacute;ncer, funciones del ARN y ADN repetitivo, redes de ARN no codificante y elementos gen&eacute;ticos m&oacute;viles, origen de la vida; adem&aacute;s de sobre los diferentes niveles de organizaci&oacute;n molecular, celular y de organismos. Durante los debates se puso de manifiesto el papel central de la comunicaci&oacute;n en la coordinaci&oacute;n de los sistemas vivos; as&iacute; como la importancia de integrar los marcos conceptuales semi&oacute;ticos y de la comunicaci&oacute;n social en el dise&ntilde;o experimental, con el objetivo de dar lugar a nuevas aproximaciones para interpretar la biolog&iacute;a.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Integrando lo cualitativo en el laboratorio</h2><p class="article-text">
        Mientras la filosof&iacute;a del lenguaje y la comunicaci&oacute;n han desarrollado toda una serie de herramientas te&oacute;ricas para pensar qu&eacute; es una se&ntilde;al, c&oacute;mo surge el significado y qu&eacute; reglas permiten la comunicaci&oacute;n; la biolog&iacute;a experimental (es decir, la pr&aacute;ctica), ha aprendido a manejar se&ntilde;ales sin comprender qu&eacute; las convierte en informaci&oacute;n o, qu&eacute; relaci&oacute;n tienen con el significado (es decir, con su funci&oacute;n).
    </p><p class="article-text">
        El modo habitual de estudiar una se&ntilde;al es tratarla como un objeto f&iacute;sico que interacciona con un emisor y un receptor, y analizar los cambios que provoca en este &uacute;ltimo, que a su vez se transmiten por otra se&ntilde;al a otro receptor, y as&iacute; sucesivamente. Cada elemento puede medirse, manipularse, inhibirse o activarse. Este enfoque encaja bien con nuestra intuici&oacute;n experimental: si podemos describir cada paso cuantitativamente (es decir, el mecanismo), podemos explicar el fen&oacute;meno.&nbsp;As&iacute; que nos hemos acostumbrado a pensar que el papel de la se&ntilde;al se reduce a &ldquo;estar presente&rdquo; y desencadenar un efecto cuantificable. De ah&iacute; que nuestras preguntas tiendan a ser de tipo cuantitativo: &iquest;cu&aacute;nto sube o baja la se&ntilde;al?, &iquest;qu&eacute; concentraci&oacute;n alcanza?, &iquest;cu&aacute;nto dura?, &iquest;Cu&aacute;nto activa el receptor?&nbsp;Y, aunque estas preguntas son esenciales, no agotan el problema. De hecho, hay una cuesti&oacute;n m&aacute;s b&aacute;sica que el trabajo cotidiano tiende a dejar en segundo plano: &iquest;qu&eacute; significa esa se&ntilde;al para el org&aacute;nulo, la c&eacute;lula, el organismo o incluso el ecosistema que la recibe?<strong>&nbsp;</strong>
    </p><h2 class="article-text">En busca del sentido biol&oacute;gico</h2><p class="article-text">
        Esta pregunta, en realidad, contiene al menos dos preguntas distintas. La primera es en lugar de qu&eacute; est&aacute; actuando la se&ntilde;al. Es decir, qu&eacute; est&aacute; representando o sustituyendo dentro de un conjunto de procesos vivos. Preguntar, por ejemplo, &ldquo;&iquest;en lugar de qu&eacute; otra cosa est&aacute; la insulina?&rdquo; no es una cuesti&oacute;n cuantitativa, ni de estructura qu&iacute;mica ni de cin&eacute;tica, sino una pregunta sobre su origen y su sentido biol&oacute;gico. Esa pregunta nos podr&iacute;a llevar a la situaci&oacute;n m&aacute;s fundamental en la que esa se&ntilde;al todav&iacute;a no exist&iacute;a, o una situaci&oacute;n en la que simplemente no es necesaria y por tanto, el proceso biol&oacute;gico deba coordinarse de otra manera.
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                El componente señal y comunicativo/social complemente el análisis físico-químico en biología.                            </span>
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        La segunda pregunta es a&uacute;n m&aacute;s radical: &iquest;qu&eacute; &ldquo;sociedad&rdquo; molecular, celular o incluso de organismos ha construido las reglas que, con el tiempo, se han convertido en h&aacute;bitos para que la se&ntilde;al sea interpretada de forma relativamente consistente y produzca una respuesta eficaz, y no irrelevante ni contradictoria?
    </p><p class="article-text">
        Esta segunda cuesti&oacute;n es crucial porque nos obliga a reconocer algo que a menudo olvidamos: en la se&ntilde;alizaci&oacute;n biol&oacute;gica no existen leyes universales del significado. No tenemos una ley de acci&oacute;n de masas que nos diga qu&eacute; significa aumentar la concentraci&oacute;n de una se&ntilde;al. La qu&iacute;mica impone l&iacute;mites, pero no fija por s&iacute; sola el sentido biol&oacute;gico. El efecto de una se&ntilde;al no est&aacute; determinado por una regla f&iacute;sica del tipo &ldquo;si aumenta X, entonces ocurre Y&rdquo;. El mismo incremento de una mol&eacute;cula puede generar respuestas opuestas dependiendo del contexto. Por ejemplo, la insulina puede tener efectos metab&oacute;licos distintos, e incluso contrapuestos, en tejidos diferentes como el h&iacute;gado o el m&uacute;sculo. La se&ntilde;al es la misma, pero el resultado cambia porque cambia el contexto.<strong>&nbsp;</strong>
    </p><h2 class="article-text">Sintaxis y pragm&aacute;tica de la comunicaci&oacute;n biol&oacute;gica</h2><p class="article-text">
        La comunicaci&oacute;n biol&oacute;gica requiere una sintaxis: las se&ntilde;ales deben combinarse de forma coherente, porque no cualquier combinaci&oacute;n produce una respuesta funcional, como entendemos muy bien en lo que se relaciona con los &aacute;cidos nucleicos (ADN). Y requiere tambi&eacute;n una pragm&aacute;tica, entendida en sentido amplio (incluyendo su dimensi&oacute;n &ldquo;sociol&oacute;gica&rdquo;), que llamamos biocomunicaci&oacute;n: existe un conjunto de &ldquo;actores&rdquo; (factores) capaces de interpretar la se&ntilde;al dentro de un marco compartido evolutivamente.
    </p><p class="article-text">
        Receptores, reguladores, moduladores y estados celulares; y su historia evolutiva compartida constituyen el contexto que permite que una se&ntilde;al sea interpretada &ldquo;correctamente&rdquo; (es decir con eficacia biol&oacute;gica) y genere coordinaci&oacute;n biol&oacute;gica en una situaci&oacute;n concreta.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso el laboratorio, aun siendo capaz de medir se&ntilde;ales con enorme precisi&oacute;n, no siempre captura lo esencial: que el significado no est&aacute; dentro de la mol&eacute;cula como una propiedad f&iacute;sica, ni en la cadena de se&ntilde;alizaci&oacute;n como si fuese una ruta metab&oacute;lica, sino en las reglas que hacen posible su interpretaci&oacute;n en un contexto ambiental y social concreto.&nbsp;Distinguir entre las interacciones directas, reguladas por las leyes fisco-qu&iacute;micas, y las interacciones mediadas por se&ntilde;al gobernadas por reglas, y tal vez comprender esa diferencia sea el primer paso para aceptar que, a la biolog&iacute;a m&aacute;s b&aacute;sica, todav&iacute;a le queda un amplio espacio por crecer, afortunadamente no s&oacute;lo por la v&iacute;a del desarrollo tecnol&oacute;gico, sino por un esfuerzo de plasticidad intelectual: aprender a pensar la vida no solo como mecanismo, sino tambi&eacute;n como comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>Coordinaci&oacute;n y edici&oacute;n: Adelina Pastor, Delegaci&oacute;n del CSIC en Andaluc&iacute;a</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Gómez Castilla, Clara Pérez Falo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/senales-hablan-biologia_132_13100578.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 10:00:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Señales que 'hablan' de biología]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entre bambalinas de la investigación antártica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/bambalinas-investigacion-antartica_132_13062850.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9a2c79f1-3831-412c-9fe3-77c14612b192_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Entre bambalinas de la investigación antártica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Antártida es un laboratorio natural único al que cada año viajan cientos de investigadores. Pero la investigación antártica no empieza al llegar al hielo y no solo es cosa de científicos: técnicos, marinos y militares son fundamentales para su logística y coordinación</p></div><p class="article-text">
        Glaciares que retroceden a&ntilde;o tras a&ntilde;o, fauna que modifica su comportamiento en un entorno cambiante, comunidades bent&oacute;nicas que persisten bajo el hielo en condiciones extremas. La Ant&aacute;rtida es un laboratorio natural &uacute;nico, un lugar donde se estudian algunos de los procesos m&aacute;s cr&iacute;ticos del planeta, desde la din&aacute;mica del clima y el oc&eacute;ano, hasta la vida en sus l&iacute;mites. Un continente extremo reservado para la ciencia. Un sue&ntilde;o para muchas cient&iacute;ficas y cient&iacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        Pero toda esa ciencia, tan &eacute;pica y tan necesaria, se sostiene sobre una estructura que generalmente es mucho menos visible: una enorme log&iacute;stica de bases y buques, una cooperaci&oacute;n internacional tan compleja como fundamental y un personal t&eacute;cnico y de apoyo de todo tipo &mdash;tripulaci&oacute;n, personal m&eacute;dico, gu&iacute;as de monta&ntilde;a, inform&aacute;ticas, cocineros&hellip; cerca de un centenar de profesionales que sostienen el trabajo del personal investigador. Eso es lo que rara vez se cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Mi caso es el de uno de esos t&eacute;cnicos que viajan a la Ant&aacute;rtida para apoyar la investigaci&oacute;n. En concreto, como t&eacute;cnico de comunicaci&oacute;n, con la misi&oacute;n de acercar a la sociedad la importancia de este laboratorio &uacute;nico: este continente de paz y ciencia, tan remoto y extremo como esencial para comprender nuestro planeta.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo pocos d&iacute;as m&aacute;s emocionantes que aquel en que me llamaron para confirmarme que me iba a la Ant&aacute;rtida. Era Navidad y estaba de viaje con mi familia. Colgu&eacute; el tel&eacute;fono en shock, solt&eacute; la noticia y se form&oacute; un revuelo de gritos y abrazos a mi alrededor. Tras la euforia llegan las preguntas: &iquest;y ahora qu&eacute;?
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            <span class="title">
                Integrantes de la expedición del Instituto Español de Oceanografía.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n ant&aacute;rtica no empieza cuando llegas al hielo. Empieza mucho antes, con reconocimientos m&eacute;dicos y la incertidumbre de no saber si los superar&aacute;s, aunque est&eacute;s sano. Empieza con papeleo, permisos y formaciones donde aprendes que en la Ant&aacute;rtida nada es individual ya que cualquier error puede tener consecuencias colectivas. Poco a poco entiendes que no vas solo a hacer ciencia, sino a formar parte de un sistema extremadamente delicado. Solo despu&eacute;s llega el viaje.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Espa&ntilde;a, el acceso habitual a la Ant&aacute;rtida se hace desde el extremo sur de Sudam&eacute;rica, donde se encuentran dos de los cinco principales puertos de entrada al continente: Ushuaia y Punta Arenas, en Argentina y Chile, respectivamente. Hasta aqu&iacute; llegan nuestros buques oceanogr&aacute;ficos despu&eacute;s de cerca de un mes de navegaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente tres buques participan en la campa&ntilde;a ant&aacute;rtica espa&ntilde;ola: el m&iacute;tico <a href="https://www.utm.csic.es/es/instalaciones/hes" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hesp&eacute;rides</a>, el <a href="https://www.utm.csic.es/es/instalaciones/sdg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sarmiento de Gamboa</a> y el reci&eacute;n estrenado <a href="https://www.csic.es/es/actualidad-del-csic/el-buque-oceanografico-odon-de-buen-inicia-una-nueva-fase-en-su-puesta-en-marcha" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Od&oacute;n de Buen</a>, el &uacute;nico con certificaci&oacute;n polar. Precisamente, mi primer &mdash;y hasta ahora &uacute;nico&mdash; viaje a la Ant&aacute;rtida fue en la primera campa&ntilde;a de esta flamante embarcaci&oacute;n: un viaje de pruebas para poner a punto sus capacidades de muestreo y navegaci&oacute;n en aguas polares.
    </p><p class="article-text">
        El 2 de marzo de 2025 llegamos en avi&oacute;n a Punta Arenas el personal cient&iacute;fico y t&eacute;cnico, donde ya nos esperaba el Od&oacute;n de Buen junto a su tripulaci&oacute;n. Esto es lo habitual, aunque en ocasiones algunas personas vuelan directamente hasta la isla Rey Jorge, donde se encuentra el &uacute;nico aeropuerto de la Pen&iacute;nsula Ant&aacute;rtica, un enclave log&iacute;stico clave para varios pa&iacute;ses.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Punta Arenas desde el mirador Cerro de la Cruz, con el Estrecho de Magallanes al fondo.                            </span>
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        Punta Arenas es una ciudad donde ya se respira ambiente ant&aacute;rtico. Es frecuente, como nos ocurri&oacute; a nosotros, que debido al mal tiempo para cruzar el mar de Hoces haya que esperar aqu&iacute; varios d&iacute;as. Los buques oceanogr&aacute;ficos de medio mundo se acumulan en el puerto. Las calles y los bares se llenan de investigadores, reconocibles por sus chaquetas corporativas.
    </p><p class="article-text">
        Es f&aacute;cil ver la ilusi&oacute;n en las caras de la gente. Aunque esa ilusi&oacute;n creo que nunca desaparece, tambi&eacute;n permite adivinar cu&aacute;ntas campa&ntilde;as lleva cada uno a sus espaldas. Los novatos tenemos una mezcla de felicidad, nervios, algo de miedo a la traves&iacute;a y mucha impaciencia.
    </p><p class="article-text">
        Esta fue mi primera campa&ntilde;a ant&aacute;rtica, aunque no mi primera campa&ntilde;a oceanogr&aacute;fica. Como ocean&oacute;grafo, una de las cosas que m&aacute;s impacta y que r&aacute;pido tienes que entender, es que los buques en la Ant&aacute;rtida, adem&aacute;s de plataformas de investigaci&oacute;n, son plataformas log&iacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, partimos de Punta Arenas, adem&aacute;s del personal cient&iacute;fico y t&eacute;cnico del Od&oacute;n de Buen, personal poco acostumbrado a los barcos de investigaci&oacute;n, para los que el buque es un simple medio de transporte. Durante varios d&iacute;as, convivimos a bordo con qu&iacute;micos, ge&oacute;logas, o personal de apoyo que se dirig&iacute;an a trabajar en las bases. Y no solo hacia nuestras bases. Tambi&eacute;n viajaban compa&ntilde;eros b&uacute;lgaros, vecinos en la isla Livingston, con quienes &mdash;por las casualidades de la proximidad en la Ant&aacute;rtida&mdash; acabas convirti&eacute;ndote en estrecho colaborador. Otra de las singularidades de la Ant&aacute;rtida: un lugar que reescribe los mapas.
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            <span class="title">
                Un tripulante del Odón de Buen divisa una foca desde el barco.                            </span>
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        El temido cruce del mar de Hoces no fue para tanto (en esta ocasi&oacute;n). La meteorolog&iacute;a ha mejorado enormemente y hoy se planifican ventanas de navegaci&oacute;n mucho m&aacute;s seguras que hace d&eacute;cadas. Sigue siendo un paso m&iacute;tico y temido, donde el oc&eacute;ano te recuerda lo peque&ntilde;os que eres. Pero pudimos hacer vida m&aacute;s o menos normal. Fueron cuatro d&iacute;as de navegaci&oacute;n en los que cada uno gestionaba sus mareos mientras intentaba entretenerse durante la traves&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Y al fin llega otro momento &uacute;nico: cuando alguien avista tierra y todos corremos a cubierta. No hay palabras para describirlo. Los primeros gigantes de hielo flotando frente a nosotros, fauna por todas partes que enseguida se vuelve cotidiana: ping&uuml;inos, ballenas, focas&hellip; Ahora s&iacute;. Aqu&iacute; estamos y, sin embargo, el trabajo cient&iacute;fico a&uacute;n tendr&aacute; que esperar.
    </p><p class="article-text">
        La primera parada fue log&iacute;stica. Nos dirigimos a la <a href="https://www.utm.csic.es/es/instalaciones/jci" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Base Ant&aacute;rtica Espa&ntilde;ola Juan Carlos I</a>, en la isla Livingston, para llevar v&iacute;veres y desembarcar personal. Tambi&eacute;n dejamos a los dos investigadores b&uacute;lgaros en su base vecina y trasladamos material al <a href="https://www.utm.csic.es/es/instalaciones/jci/byers" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">campamento Byers</a>, un peque&ntilde;o campamento que Espa&ntilde;a mantiene en la misma isla. All&iacute; se qued&oacute; un joven qu&iacute;mico que pasar&iacute;a dos meses viviendo en una peque&ntilde;a tienda de campa&ntilde;a, desde donde realizar&iacute;a excursiones a distintos lagos y glaciares para estudiar la presencia de contaminaci&oacute;n atmosf&eacute;rica transportada desde miles de kil&oacute;metros de distancia. Y es que no todos los que venimos a la Ant&aacute;rtida lo hacemos con el mismo confort.
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            <span class="title">
                Vista del Odón de Buen frente a la base Juan Carlos I.                            </span>
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        Espa&ntilde;a mantiene dos bases en las islas Shetland del Sur: la ya citada Juan Carlos I, de car&aacute;cter civil y gestionada por la Unidad de Tecnolog&iacute;a Marina del CSIC, y <a href="https://ejercito.defensa.gob.es/unidades/Antartica/basegabrieldecastilla/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Base Ant&aacute;rtica Espa&ntilde;ola Gabriel de Castilla</a>, de gesti&oacute;n militar, situada en la isla Decepci&oacute;n. Diferentes en su estructura, id&eacute;nticas en su finalidad: sostener la ciencia. Por ambas bases pasan cada a&ntilde;o, durante los cuatro meses que dura la campa&ntilde;a ant&aacute;rtica, cerca de 200 cient&iacute;ficas y cient&iacute;ficos que desarrollan <a href="https://www.ciencia.gob.es/Organismos-y-Centros/Comite-Polar-Espanol/proyectos_campana_antartica_2025_2026.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una veintena de proyectos</a>&nbsp;financiados por el Ministerio de Ciencia e Innovaci&oacute;n. Proyectos muy diversos: desde el estudio de la evoluci&oacute;n de los glaciares hasta el comportamiento de los ping&uuml;inos, pasando por la presencia de contaminantes o f&aacute;rmacos en el agua.
    </p><p class="article-text">
        Otra parte del personal que llega a la Ant&aacute;rtida &mdash;tanto t&eacute;cnico como investigador&mdash; ni siquiera pisa el continente. Una gran parte de la investigaci&oacute;n que se realiza aqu&iacute; tiene que ver con el estudio del oc&eacute;ano: su din&aacute;mica, sus h&aacute;bitats o su geolog&iacute;a. Para ello, los buques dejan moment&aacute;neamente su funci&oacute;n log&iacute;stica y se convierten en plataformas cient&iacute;ficas: laboratorios flotantes &mdash;y hogar&mdash;en el oc&eacute;ano Austral.
    </p><p class="article-text">
        Tras varios d&iacute;as de espera comenzamos por fin el trabajo cient&iacute;fico. Hab&iacute;a que poner a prueba el Od&oacute;n de Buen y testar todas sus capacidades en aguas polares. Como todos los buques oceanogr&aacute;ficos, estas embarcaciones son instalaciones cient&iacute;ficas multiprop&oacute;sito, capaces de estudiar desde la columna de agua hasta el subsuelo marino, pasando por la fauna y la flora que habitan en el fondo. Durante varios d&iacute;as se tomaron muestras de agua, se realizaron pescas experimentales, se pusieron a punto las ecosondas cient&iacute;ficas del buque y se probaron sistemas de adquisici&oacute;n de imagen submarina.
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            <span class="title">
                Personal del Odón de Buen iza una roseta oceanográfica a la cubierta del barco.                            </span>
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        El Od&oacute;n de Buen es el &uacute;nico buque de la flota espa&ntilde;ola con certificaci&oacute;n polar CP7, lo que significa que est&aacute; dise&ntilde;ado para navegar en aguas con presencia de hielo estacional o disperso. Una capacidad que tambi&eacute;n hab&iacute;a que poner a prueba. As&iacute; pusimos rumbo al mar de Weddell en busca de banquisa (la capa de hielo flotante que se forma en las regiones polares). Los primeros impactos contra el hielo no dejaron a nadie indiferente. Pero, una vez superada la sorpresa inicial y, sobre todo, gracias a la confianza que transmite la tripulaci&oacute;n, navegar sobre un oc&eacute;ano de hielo se convirti&oacute; en una experiencia inolvidable.
    </p><p class="article-text">
        Las pruebas fueron un &eacute;xito. Lo que no hab&iacute;amos previsto es que esas capacidades reci&eacute;n testadas tendr&iacute;an que ponerse a prueba en una situaci&oacute;n real. Desde una peque&ntilde;a base uruguaya situada en la bah&iacute;a Esperanza, en el extremo de la pen&iacute;nsula ant&aacute;rtica, solicitaron ayuda para evacuar la instalaci&oacute;n. Guiado por el esp&iacute;ritu de cooperaci&oacute;n que define el trabajo en la Ant&aacute;rtida, el Od&oacute;n de Buen naveg&oacute; cerca de diez horas hasta ese impresionante enclave.
    </p><p class="article-text">
        Tras varios viajes en zodiac subi&oacute; a bordo todo el personal junto a sus equipos y muestras recogidas durante meses de trabajo. Fue una operaci&oacute;n contrarreloj: anochec&iacute;a, y la bah&iacute;a &mdash;debido al viento&mdash; comenzaba a cubrirse de hielo. Los d&iacute;as son muy cortos en esta &eacute;poca del a&ntilde;o. Finalmente nos quedamos sin luz y encerrados en un mar de hielo. Salir de all&iacute; se convirti&oacute; en la verdadera prueba de fuego &mdash;o de hielo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El Odón de Buen entre la banquisa antártica.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Esa noche s&iacute; pasamos verdadero miedo, pese a la pericia de la tripulaci&oacute;n y el control que mantuvieron en todo momento, que el resto solo valoramos al d&iacute;a siguiente. Tras navegar durante horas entre banquisas de varios metros de espesor, alcanzamos mar abierto y pusimos rumbo a la isla Rey Jorge para desembarcar a los colegas uruguayos. El Od&oacute;n de Buen aprob&oacute; con nota. Como dice Jordi Sorribas, director de la UTM, &ldquo;este barco permite sacarte de marrones en los que antes ni siquiera pod&iacute;amos meternos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras el contratiempo log&iacute;stico &mdash;que dur&oacute; varios d&iacute;as, lo que suelen durar los contratiempos en el otro extremo del mundo&mdash; retomamos el trabajo cient&iacute;fico: rosetas, dragas, redes, ecosondas, veh&iacute;culos submarinos&hellip; todo ello en uno de los lugares m&aacute;s pr&iacute;stinos del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Un lugar m&aacute;gico, fascinante, un sue&ntilde;o para cualquier persona interesada en la naturaleza. Pero tambi&eacute;n un lugar profundamente inh&oacute;spito, que te hace sentir peque&ntilde;o, vulnerable. Y te recuerda que solo una organizaci&oacute;n enorme &mdash;que involucra a personal t&eacute;cnico muy diverso&mdash; y una cooperaci&oacute;n real y pac&iacute;fica entre pa&iacute;ses permiten sostener una ciencia imprescindible para entender el planeta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Lozano Ordoñez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/bambalinas-investigacion-antartica_132_13062850.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Mar 2026 04:30:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entre bambalinas de la investigación antártica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Investigación científica,CSIC - Consejo Superior de Investigaciones Científicas,Andalucía,Antártida]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué podemos aportar desde la enseñanza y la investigación a la comunidad de pacientes de enfermedades raras?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/aportar-ensenanza-investigacion-comunidad-pacientes-enfermedades-raras_132_13019831.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb219e91-ef4b-408e-aa41-98607e6d0bd5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué podemos aportar desde la enseñanza y la investigación a la comunidad de pacientes de enfermedades raras?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El alumnado del último curso de Biotecnología de la Universidad Pablo de Olavide realizó un proyecto piloto a través del cual se les ponía en contacto con asociaciones de pacientes de enfermedades raras para ofrecerles la elaboración de materiales divulgativos que pudieran utilizar después en sus jornadas de visibilización y sensibilización, o en la acogida a las nuevas familias</p></div><p class="article-text">
        Desde 2008, el &uacute;ltimo d&iacute;a de febrero de cada a&ntilde;o, se conmemora el D&iacute;a Mundial de las Enfermedades Raras para visibilizar estas condiciones que afectan -seg&uacute;n la regulaci&oacute;n europea- a menos de 1 persona por cada 2000. Y aunque parezca una proporci&oacute;n &iacute;nfima, la perspectiva cambia si consideramos que se calcula que existen entre siete y ocho mil enfermedades raras diferentes. As&iacute; que, en conjunto, se estima que en Espa&ntilde;a al menos 3 millones de personas est&aacute;n afectadas directa o indirectamente por una patolog&iacute;a de este tipo. Pero detr&aacute;s de estos n&uacute;meros fr&iacute;os que uniformizan, hay personas, familias que conviven con una realidad dura y llena de incertidumbre, a menudo muy desconocida por la sociedad: todo lo que se deriva del hecho de que se trata de enfermedades cr&oacute;nicas y debilitantes, que se manifiestan con frecuencia antes de los dos a&ntilde;os de vida, implican un alto grado de dependencia y tienen un pron&oacute;stico generalmente grave. Aunque son muchos los retos a los que se enfrentan estas personas, uno de los m&aacute;s acuciantes es la falta de informaci&oacute;n, lo que se traduce en retrasos en el diagn&oacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        La baja prevalencia de estas enfermedades conlleva un conocimiento m&aacute;s limitado sobre sus causas, pron&oacute;stico y manejo cl&iacute;nico de muchas de ellas. La incertidumbre lo llena todo. Por eso, cuando ves tu vida atravesada por una situaci&oacute;n como esta, contar con un espacio de empat&iacute;a es fundamental, lo que hace que el movimiento asociativo sea tan importante en estos contextos. En el seno de las asociaciones, los pacientes y sus familias se sienten comprendidos, encuentran apoyo y generan fuerzas para impulsar el avance del conocimiento sobre estas enfermedades. Si numerosas son este tipo de patolog&iacute;as, tambi&eacute;n lo son las asociaciones de pacientes afectados, que en Espa&ntilde;a se agrupan en <a href="https://www.enfermedades-raras.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">FEDER</a>, la Federaci&oacute;n de Enfermedades Raras. &nbsp;Aunque estas organizaciones est&aacute;n formadas por personas muy implicadas, informadas y en permanente contacto con personal especializado que resuelve sus dudas en la medida de lo posible, a menudo son peque&ntilde;as y cuentan con pocos recursos. 
    </p><p class="article-text">
        Como investigadora en esta &aacute;mbito y profesora del &aacute;rea de Biolog&iacute;a Celular de la Universidad Pablo de Olavide (UPO), reconozco que el <a href="https://www.upo.es/facultad-ciencias-experimentales/es/oferta-academica/titulaciones/grado-en-biotecnologia/portada/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Grado en Biotecnolog&iacute;a</a> forma a un alumnado excepcional que adquiere conocimientos y desarrolla destrezas cient&iacute;ficas de vanguardia y complej&iacute;simas, pero que cuenta con escasas oportunidades de &nbsp;desempe&ntilde;ar labores fuera del contexto acad&eacute;mico y a&uacute;n menos en el &aacute;mbito de lo social. Sin embargo, ha quedado sobradamente demostrado c&oacute;mo el impacto de la biotecnolog&iacute;a es y ser&aacute; important&iacute;simo -no hay m&aacute;s que recordar c&oacute;mo las vacunas nos permitieron salir del cataclismo de la pandemia de la covid-19-. Aun as&iacute;, puede que el desarrollo de una vacuna con un impacto de tal calibre resulte una meta muy lejana para un estudiante de grado. &iquest;Pero puede el aprendizaje en un grado como el de Biotecnolog&iacute;a salir del aula, del laboratorio o de las pr&aacute;cticas en empresas biotecnol&oacute;gicas? 
    </p><p class="article-text">
        El aprendizaje-servicio es una metodolog&iacute;a docente mediante la cual el mundo acad&eacute;mico se acerca a la sociedad, ofreciendo su formaci&oacute;n para desarrollar actividades con impacto positivo en el entorno. Durante el curso pasado, llevamos a cabo un proyecto piloto a trav&eacute;s del cual pusimos en contacto alumnado del &uacute;ltimo curso del Grado en Biotecnolog&iacute;a de la UPO con asociaciones de pacientes de enfermedades raras para ofrecerles la elaboraci&oacute;n de materiales divulgativos que pudieran utilizar despu&eacute;s en sus jornadas de visibilizaci&oacute;n y sensibilizaci&oacute;n, o en la acogida a las nuevas familias. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        As&iacute;, con ayuda de FEDER, hicimos un llamamiento a las asociaciones que pudieran estar interesadas. La propuesta fue muy bien acogida, recibiendo 25 expresiones de inter&eacute;s por parte de distintas entidades. Las alumnas, que se sumaron al proyecto en paralelo al desarrollo de su Trabajo Finde Grado experimental en el <a href="https://www.cabd.es/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CABD</a> (Centro Andaluz de Biolog&iacute;a del Desarrollo), se pusieron inicialmente en contacto con dos de las asociaciones, con las que comenzaron a trabajar de inmediato. En sendas reuniones, escucharon las necesidades de las entidades sobre el tema del material que preparar&iacute;an y el formato preferido. Ambas trabajaron con asociaciones de pacientes con distrofias de retina, por lo que, adem&aacute;s, deber&iacute;an prestar especial atenci&oacute;n a la adaptaci&oacute;n del material a la baja visi&oacute;n. &Aacute;ngela elabor&oacute; una infograf&iacute;a audiodescrita sobre conceptos b&aacute;sicos de <a href="https://zenodo.org/records/16092598" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gen&eacute;tica y heredabilidad</a> para la asociaci&oacute;n <a href="https://esretina.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">EsRetina</a>, mientras que Carolina, tras recibir las preferencias de la asociaci&oacute;n <a href="http://www.retinaandalucia.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">AARP</a> (Asociaci&oacute;n Andaluza de Retinosis Pigmentaria), prepar&oacute; un v&iacute;deo explicando las <a href="https://zenodo.org/records/15637679" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bases de los ensayos cl&iacute;nicos</a> y cu&aacute;les se est&aacute;n desarrollando en estos momentos para la Retinosis Pigmentaria. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ocurre cuando el conocimiento se pone a disposici&oacute;n de la sociedad de forma tangible? No cabe duda de que la participaci&oacute;n en un proyecto como este fomenta el despliegue de competencias transversales, pero, sobre todo, permite poner en pr&aacute;ctica el compromiso social del alumnado de biotecnolog&iacute;a, cuya formaci&oacute;n enfatiza, fundamentalmente, el desarrollo de un perfil muy t&eacute;cnico. Las alumnas pudieron comprobar c&oacute;mo su trabajo ten&iacute;a el potencial de ayudar a mejorar la vida de la gente, humanizar su formaci&oacute;n y dotarla de un sentido y una dimensi&oacute;n que iban m&aacute;s all&aacute; de la producci&oacute;n cient&iacute;fica o la industria. Por su parte, las asociaciones sintieron el apoyo de otro sector de la sociedad, el alumnado en formaci&oacute;n -la generaci&oacute;n de biotecn&oacute;logos y biotecn&oacute;logas que continuar&aacute; con la investigaci&oacute;n que les dar&aacute; esperanza de cura en un futuro-, y recibieron materiales con informaci&oacute;n actualizada, fiable, presentados en lenguaje y formatos accesibles para su libre uso. 
    </p><p class="article-text">
        Hemos comprobado que hay demanda de este tipo de colaboraciones por parte de las asociaciones de enfermos afectados por patolog&iacute;as minoritarias y, como resultado, este curso, dos nuevas estudiantes de biotecnolog&iacute;a elaborar&aacute;n materiales para otras dos entidades. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gloria Brea Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/aportar-ensenanza-investigacion-comunidad-pacientes-enfermedades-raras_132_13019831.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Feb 2026 04:30:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué podemos aportar desde la enseñanza y la investigación a la comunidad de pacientes de enfermedades raras?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Enfermedades raras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ciencia que salva vidas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/ciencia-salva-vidas_132_12986655.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/02ef3ffd-d8c4-4cd2-bede-968da627947e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ciencia que salva vidas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En una situación de emergencia como las recientes lluvias en Grazalema, la población necesita una ayuda especializada, rápida y eficaz. Para atender esta necesidad existe el Grupo de Asesoramiento en Desastres y Emergencias del CSIC (GADE)</p></div><p class="article-text">
        Las recientes lluvias registradas en la Sierra de Grazalema (C&aacute;diz) y la Serran&iacute;a de Ronda (M&aacute;laga) han supuesto una situaci&oacute;n de emergencia en una zona que, aunque acostumbrada a las lluvias, no recordaba un episodio como este. La gran cantidad de precipitaci&oacute;n (solo hay que pensar en las im&aacute;genes de agua brotando por los enchufes o las paredes de las casas) ha provocado fen&oacute;menos hidrol&oacute;gicos y movimientos del terreno que alertaron a vecinos y autoridades. Por todo ello, el pasado viernes 6 de febrero la Junta de Andaluc&iacute;a solicit&oacute; la colaboraci&oacute;n de los expertos del CSIC para evaluar la situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El CSIC, adscrito al Ministerio de Ciencia, Innovaci&oacute;n y Universidades, activ&oacute; de inmediato el Grupo de Asesoramiento en Desastres y Emergencias, que desplaz&oacute; a las localidades afectadas a m&aacute;s de una veintena de cient&iacute;ficos y t&eacute;cnicos del Centro Nacional Instituto Geol&oacute;gico y Minero de Espa&ntilde;a (IGME-CSIC), expertos en hidrogeolog&iacute;a y en movimientos del terreno. De hecho, a&uacute;n est&aacute;n desplazados en la zona, vigilando d&iacute;a a d&iacute;a, en cada pueblo de la sierra, la evoluci&oacute;n del problema.&nbsp;Adem&aacute;s, cuentan con el apoyo de otra veintena de expertos de diferentes institutos de investigaci&oacute;n del CSIC.
    </p><p class="article-text">
        La labor de estos expertos consiste b&aacute;sicamente en tomar buena nota de todas y cada una de las nuevas surgencias de agua, registrando d&oacute;nde y con qu&eacute; intensidad se producen, de cara a preparar esas nuevas salidas de agua para futuros eventos extremos de precipitaci&oacute;n. Los expertos vigilan el nivel piezom&eacute;trico y elaboran estrategias para evacuar m&aacute;s r&aacute;pidamente el agua de las calles y poder devolver a la normalidad a los m&aacute;s de 1.600 habitantes evacuados por el riesgo de desprendimientos y posibles colapsos derivados del lavado de rec&oacute;nditos conductos k&aacute;rsticos, ya cerrados por el olvido del tiempo.
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                </figure><h2 class="article-text">Ayuda especializada en situaciones de emergencia</h2><p class="article-text">
        En una situaci&oacute;n de emergencia, la poblaci&oacute;n necesita una ayuda especializada, r&aacute;pida y eficaz. Las autoridades competentes, al decretar un estado de emergencia necesitan un juicio experto (de ge&oacute;logos en este caso) para tomar las decisiones pertinentes respecto a la seguridad ciudadana. De hecho, en un mundo en el que el cambio clim&aacute;tico provoca cada vez un mayor n&uacute;mero de fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos adversos, es fundamental estar preparados para mitigar el impacto de estos fen&oacute;menos y desastres naturales.
    </p><p class="article-text">
        El Grupo de Asesoramiento en Desastres y Emergencias (GADE) es un instrumento del CSIC que moviliza a expertos y expertas para ofrecer asesoramiento cient&iacute;fico-t&eacute;cnico en la gesti&oacute;n de la emergencia. Sus miembros var&iacute;an, ya que se moviliza espec&iacute;ficamente para cada emergencia, integrando a expertos y expertas de los campos solicitados en cada caso.
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        Este grupo de asesoramiento es uno de los instrumentos del Protocolo de Asistencia en Desastres y Emergencias (PADE), creado en abril de 2024 como parte del compromiso del CSIC por poner la ciencia al alcance de la sociedad y a disposici&oacute;n de los poderes p&uacute;blicos, ofreciendo evidencia cient&iacute;fica para la toma de decisiones y la creaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de 2025, el CSIC activ&oacute; el GADE en seis ocasiones para atender a otras tantas emergencias: las graves inundaciones de noviembre en Valencia debidas a la&nbsp;<a href="https://www.csic.es/es/actualidad-del-csic/el-csic-sigue-prestando-apoyo-cientifico-un-ano-despues-de-la-dana-con-proyectos-de-vigilancia-medioambiental-o-la-reutilizacion-de-lodos-como-material-de-construccion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">DANA</a>, las&nbsp;<a href="https://www.csic.es/es/actualidad-del-csic/el-igme-csic-participa-en-una-mision-europea-en-rumania-para-evaluar-el-impacto-de-las-inundaciones-en-una-mina-de-sal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">inundaciones en la mina de sal de Praid</a>&nbsp;(Ruman&iacute;a), el apag&oacute;n el&eacute;ctrico que se produjo a nivel nacional el 28 de abril,&nbsp;los graves incendios forestales que tuvieron lugar en&nbsp;<a href="https://www.csic.es/es/actualidad-del-csic/el-csic-documenta-los-danos-ambientales-y-geologicos-clave-para-la-recuperacion-postincendio-de-las-medulas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las M&eacute;dulas</a>&nbsp;(Castilla y Le&oacute;n) y en el Pico del Lobo (Guadalajara) y&nbsp;el&nbsp;<a href="https://www.csic.es/es/actualidad-del-csic/medio-centenar-de-expertos-del-csic-prestan-asesoramiento-cientifico-en-el-simulacro-de-erupcion-volcanica-de-tenerife" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">simulacro de erupci&oacute;n volc&aacute;nica en Garachico</a>&nbsp;(Tenerife). En 2026 se activ&oacute; un nuevo GADE para responder a una alerta de contaminaci&oacute;n marina en Las Palmas de Gran Canaria.
    </p><p class="article-text">
        <em>Coordinaci&oacute;n y edici&oacute;n: Adelina Pastor, Delegaci&oacute;n del CSIC en Andaluc&iacute;a</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/ciencia-salva-vidas_132_12986655.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Feb 2026 04:30:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ciencia que salva vidas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Grazalema,Borrasca,Temporal,Andalucía,Cádiz]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tierra de lobos, escuela de pastores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/tierra-lobos-escuela-pastores_132_12948183.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5481bd2-e328-4ce6-8e88-e8ef0841253c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tierra de lobos, escuela de pastores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El IESA estrena un corto documental a partir de una investigación que pone en valor la importancia del conocimiento pastoril tradicional en la coexistencia con el lobo</p></div><p class="article-text">
        Esta semana se ha estrenado en la Filmoteca de Andaluc&iacute;a en C&oacute;rdoba el corto documental 'Tierra de lobos, escuela de pastores', basado en una investigaci&oacute;n liderada desde el Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA-CSIC) y publicada en la revista <a href="https://www.tandfonline.com/doi/epdf/10.1080/26395916.2024.2422910?needAccess=true" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ecosystems and People</a>. La pel&iacute;cula, <a href="https://www.youtube.com/watch?v=oKFhUXaBQo4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que puede verse en abierto</a>, recoge las pr&aacute;cticas de la ganader&iacute;a tradicional respecto a lobo a trav&eacute;s de entrevistas a pastores de la monta&ntilde;a leonesa, y explora c&oacute;mo estas facilitan la convivencia con el lobo. La pieza est&aacute; dirigida por Carlos Javier Dur&aacute; (CSIC) y realizada por Alberto Redondo (UCO).
    </p><p class="article-text">
        El lobo (<em>Canis lupus</em>) est&aacute; recolonizando parte de su territorio hist&oacute;rico en Europa y en 2023 su poblaci&oacute;n alcanz&oacute; los 21.000 individuos. En Espa&ntilde;a ha registrado una importante expansi&oacute;n desde los a&ntilde;os setenta y alcanza en la actualidad los 2.400 ejemplares. Diversos factores han contribuido a este proceso de recuperaci&oacute;n, como el despoblamiento del medio rural, la recuperaci&oacute;n de ecosistemas, las medidas legales en su favor y el aumento de presas silvestres como el ciervo (<em>Cervus elaphus</em>), el corzo (<em>Capreolus capreolus</em>) y el jabal&iacute; (<em>Sus scrofa</em>). 
    </p><p class="article-text">
        El Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea y la <a href="https://environment.ec.europa.eu/strategy/biodiversity-strategy-2030_en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estrategia de la UE para la conservaci&oacute;n de la biodiversidad 2030</a> establecen que la gesti&oacute;n del lobo ha de basarse en la coexistencia con las actividades del sector primario. Una convivencia basada en la ciencia y en las medidas de tipo preventivo. Sin embargo, all&iacute; donde el lobo hab&iacute;a desaparecido hace d&eacute;cadas, su recolonizaci&oacute;n plantea ciertos desaf&iacute;os, especialmente para los ganaderos de sistemas de pastoreo extensivo que deben adaptarse a su regreso. 
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                    alt="El pastor Abel Florez y los investigadores Carlos Javier Durá y Francisco Almarcha en Curueña, en la comarca de Omaña, en León."
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            <span class="title">
                El pastor Abel Florez y los investigadores Carlos Javier Durá y Francisco Almarcha en Curueña, en la comarca de Omaña, en León.                            </span>
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        Para comprender mejor c&oacute;mo coexiste el lobo con la ganader&iacute;a extensiva, desde el Instituto de Estudios Sociales Avanzados entrevistamos a un total de 21 ganaderos y pastores de tres regiones espa&ntilde;olas con diferentes densidades de la especie: la primera fue una zona con presencia ininterrumpida del lobo, situada en las monta&ntilde;as de Babia, Oma&ntilde;a y Luna (Le&oacute;n). La segunda comprend&iacute;a un &aacute;rea de recolonizaci&oacute;n reciente repartida entre La Rioja y el norte de la provincia de Soria, donde se han establecido tres o cuatro manadas en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. La tercera, con presencia espor&aacute;dica de lobos abarca el resto de la provincia de Soria, donde no existen poblaciones estables en la actualidad, aunque est&aacute; previsto que se establezcan en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">Pr&aacute;cticas tradicionales de pastoreo que facilitan la coexistencia</h2><p class="article-text">
        Los resultados muestran que en la zona leonesa donde el lobo nunca desapareci&oacute;, las pr&aacute;cticas ga&shy;naderas tradicionales contin&uacute;an sin apenas cam&shy;bios desde tiempos inmemoriales. En estas regiones no se ha levantado ninguna frontera social ni cultu&shy;ral con respecto a la presencia del lobo, y el manejo del ganado, basado en los conocimientos tradicio&shy;nales de los pastores, contin&uacute;a sin apenas cam&shy;bios. Un conocimiento que se caracteriza por el uso de perros mastines, el resguardo del ganado en cercados durante la noche y, especialmente, la presencia constante de un pastor. 
    </p><p class="article-text">
        Estas pr&aacute;cticas permiten un enfoque proactivo eficaz para mitigar los ataques de lobos, facilitando as&iacute; la coexistencia. Los ganaderos de estas zonas incluso perciben aspectos positivos en la presencia del lobo y se aprecia un sentimiento de orgullo hacia sus perros mastines, esenciales para proteger al ganado. La mayor&iacute;a de los ganaderos de esta zona consideran viable la coexisten&shy;cia, ya que ponen en pr&aacute;ctica las medidas tradicio&shy;nales adecuadas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ejemplar de lobo ibérico (Canis lupus signatus).                            </span>
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        Esta visi&oacute;n mucho m&aacute;s positiva hacia la presencia del lobo queda patente en los re&shy;latos de algunos de los pastores entrevistados: &ldquo;Si hay un jabal&iacute; enfermo o un corzo herido, el lobo se lo comer&aacute; y as&iacute; elimina enfermedades del campo&rdquo;, &ldquo;si no fuera por los lobos, los puertos de monta&ntilde;a estar&iacute;an llenos de corzos, jabal&iacute;es, rebecos y cier&shy;vos&rdquo;, &ldquo;los lobos son necesarios, igual que lo son los osos, los jabal&iacute;es y otros&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Estos ganaderos tambi&eacute;n han desarrollado un alto grado de profesionalidad en el manejo del ganado, lo que se refleja en una menor preocupaci&oacute;n por la presen&shy;cia de lobos. Esto se debe, en gran parte, al conoci&shy;miento tradicional que gu&iacute;a las pr&aacute;cticas diarias de los pastores. Por ejemplo, cuando afirman: &ldquo;Te&shy;niendo buenos mastines, no me preocupan los lo&shy;bos&rdquo;, &ldquo;por supuesto, siempre he tenido mastines&rdquo;, &ldquo;si no tienes mastines cuando est&aacute;s en la monta&shy;&ntilde;a, entonces tendr&aacute;s problemas todos los d&iacute;as. Si tienes buenos mastines, no habr&aacute; problemas con los lobos.&rdquo;
    </p><h2 class="article-text">El valor de los mastines y la amenaza de las pr&aacute;cticas especulativas</h2><p class="article-text">
        Aunque los ataques de lobos son poco frecuentes, cuando ocurren, los ganaderos pueden llegar a sentir cierta culpabilidad por llevar a cabo malas pr&aacute;cticas en el manejo del ganado o achacan el ataque a la falta de buenos mastines. Sus percepciones est&aacute;n profundamente enraizadas en el conocimiento tradicional pastoril: &ldquo;algunos ganaderos pierden una oveja o dos, o cuatro, por un lobo o por cualquier raz&oacute;n. Pero no lo informan porque tienen malos mastines&rdquo;; o &ldquo;tener media docena de perros es suficiente para unas setecientas ovejas, pero tener m&aacute;s perros no es mejor. Lo mejor es que sean buenos perros.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        En efecto, los ganaderos reconocen el valor de tener buenos mastines y no conciben su trabajo sin ellos. Este conocimiento tradicional, basado en el uso de perros guardianes, es esencial para el manejo del ganado, como se refleja en las siguientes citas: &ldquo;el problema con los lobos radica en la gente que no tiene mastines. Aqu&iacute;, con la cultura de los mastines, se ven ocho o diez mastines por cada reba&ntilde;o. Como siempre ha habido lobos, simplemente se toman medidas&rdquo;, &ldquo;si no hubiera lobos, no habr&iacute;a mastines&rdquo; o &ldquo;tengo 58 a&ntilde;os y nunca he tenido problemas con los lobos en mi vida.&rdquo;
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                Un rebaño pasta en los montes leoneses.                            </span>
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        Pero los ganaderos no s&oacute;lo afrontan retos relacionados con la convivencia con la fauna, sino que tambi&eacute;n se&ntilde;alan problemas estructurales que amenazan su forma de vida: &ldquo;el problema es la administraci&oacute;n, que no nos respeta ni nos quiere, y tambi&eacute;n los &lsquo;<em>ganaduros&rsquo;</em>, que nos quitan los pastos comunales en los puertos&rdquo;. Estas dificultades evidencian que, m&aacute;s all&aacute; del manejo del ganado, el contexto administrativo y las pr&aacute;cticas especulativas a&ntilde;aden presi&oacute;n a una actividad ya de por s&iacute; exigente.
    </p><p class="article-text">
        Nuestros hallazgos tienen implicaciones importantes para la Pol&iacute;tica Agraria Com&uacute;n (PAC) de la Uni&oacute;n Europea. Destaca, en particular, la necesidad urgente de integrar los conocimientos tradicionales en las estrategias que permitan la coexistencia entre los sistemas de pastoreo extensivo y la existencia de grandes carn&iacute;voros como el lobo. Es fundamental que la Administraci&oacute;n evite utilizar al lobo como herramienta pol&iacute;tica. Avivar un conflicto que, en muchos casos, es m&aacute;s medi&aacute;tico que real, &uacute;nicamente con fines electorales, no contribuye a la soluci&oacute;n de los problemas estructurales del sector ganadero. Estas iniciativas no solo promover&iacute;an la conservaci&oacute;n del lobo, sino tambi&eacute;n el fortalecimiento de las pr&aacute;cticas tradicionales y la sostenibilidad del pastoreo extensivo, contribuyendo a la armonizaci&oacute;n entre humanos y grandes carn&iacute;voros en los paisajes europeos.
    </p><p class="article-text">
        <em>Coordinaci&oacute;n y edici&oacute;n: Adelina Pastor, Delegaci&oacute;n del CSIC en Andaluc&iacute;a.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Javier Durá Alemañ]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/tierra-lobos-escuela-pastores_132_12948183.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Jan 2026 19:35:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tierra de lobos, escuela de pastores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lobo ibérico,Lobos,Documentales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Podemos frenar el envejecimiento?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/frenar-envejecimiento_132_12910618.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31abb8f6-d55d-4237-9510-34b2ab658e4b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Podemos frenar el envejecimiento?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El envejecimiento es un proceso natural, gradual e irreversible que termina afectando a todos los seres vivos. Aunque actualmente no podamos detenerlo, sí que podemos mejorar cómo se envejece</p></div><p class="article-text">
        El envejecimiento es un proceso natural, gradual e irreversible que termina afectando a todos los seres vivos. Con el paso del tiempo, nuestras c&eacute;lulas acumulan da&ntilde;o y disminuyen su capacidad de reparaci&oacute;n, lo que aumenta el riesgo de enfermedades asociadas a la edad como la diabetes tipo 2, el c&aacute;ncer, enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas. Por eso, la gran pregunta es si podemos frenarlo.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta es m&aacute;s complicada de lo que parece y, para responderla, primero tenemos que definir qu&eacute; es el envejecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Aunque cuando pensamos en envejecimiento solemos imaginar arrugas, canas o p&eacute;rdida de energ&iacute;a, pero este proceso va mucho m&aacute;s all&aacute;. De hecho, a nivel biol&oacute;gico, el envejecimiento no es un &uacute;nico fen&oacute;meno, sino m&uacute;ltiples procesos juntos que progresan con la edad.
    </p><p class="article-text">
        La literatura cient&iacute;fica ha identificado doce rasgos caracter&iacute;sticos, o procesos principales, conocidos como &ldquo;<a href="https://www.cell.com/cell/fulltext/S0092-8674(22)01377-0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hallmarks del envejecimiento</a>&rdquo;. Entre estos&nbsp;<em>hallmarks</em>&nbsp;destacan la disfunci&oacute;n mitocondrial, la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica, la desregulaci&oacute;n de la detecci&oacute;n de nutrientes por las c&eacute;lulas y las alteraciones en la comunicaci&oacute;n intercelular. En la actualidad, existen estudios experimentales en los que se est&aacute;n investigando terapias dirigidas a modular rutas biol&oacute;gicas implicadas en los&nbsp;<em>hallmarks</em>&nbsp;con el objetivo de promover un envejecimiento m&aacute;s saludable.
    </p><h2 class="article-text">Objetivo: un envejecimiento saludable</h2><p class="article-text">
        En nuestra sociedad actual, m&aacute;s del 50% de las personas mayores sufren discapacidades relacionadas con la edad que dificultan una calidad de vida &oacute;ptima y reducen la esperanza de vida. Estas discapacidades implican un importante sufrimiento para las personas que envejecen y sus familias. No tiene sentido vivir m&aacute;s a&ntilde;os si los &uacute;ltimos a&ntilde;os de nuestra vida los pasamos en una cama con enfermedades asociadas al envejecimiento y, en muchos casos, en soledad no deseada.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud define el envejecimiento saludable como el desarrollo y mantenimiento de la capacidad funcional aut&oacute;noma que permite el bienestar durante la vejez. Actualmente, nos encontramos en plena&nbsp;<a href="https://www.who.int/es/initiatives/decade-of-healthy-ageing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">D&eacute;cada del Envejecimiento Saludable</a>&nbsp;(2021&ndash;2030, una iniciativa impulsada por la OMS que proporciona&nbsp;un marco global para promover pol&iacute;ticas e intervenciones que ayuden a las personas mayores a vivir no solo m&aacute;s, sino mejor.&nbsp;no solo m&aacute;s. El reto, por tanto, es acercar la esperanza de vida saludable a la esperanza de vida total, para reducir el coste social, econ&oacute;mico y mental que conlleva el envejecimiento.
    </p><h2 class="article-text">Mejorando la salud durante el envejecimiento</h2><p class="article-text">
        En nuestro laboratorio del Centro Andaluz de Biolog&iacute;a Molecular y Medicina Regenerativa (CABIMER), liderado por el investigador del CSIC Alejandro Mart&iacute;n Montalvo, estudiamos c&oacute;mo mejorar la salud durante el envejecimiento a trav&eacute;s del desarrollo de terapias que puedan proteger contra distintos&nbsp;<em>hallmarks</em>, con el objetivo de aumentar la calidad de vida. En nuestro &uacute;ltimo trabajo, publicado en la revista cient&iacute;fica&nbsp;<a href="https://www.cell.com/cell-metabolism/fulltext/S1550-4131(25)00526-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cell Metabolism</em></a><em>,&nbsp;</em>demostramos en modelos animales que es posible alargar la vida y mejorar par&aacute;metros de salud, abriendo la puerta a nuevas estrategias terap&eacute;uticas.
    </p><p class="article-text">
        Esta investigaci&oacute;n se ha centrado en tratar ratones con compuestos dialil sulfurados presentes en el ajo (y, en menor medida, en otros vegetales del g&eacute;nero&nbsp;<em>Allium</em>&nbsp;como cebolla o puerro). Estos compuestos, que se liberan cuando el ajo se corta o mastica, favorecen la producci&oacute;n end&oacute;gena de sulfuro de hidr&oacute;geno (H&#8322;S), un gasotransmisor conocido por sus funciones protectoras en c&eacute;lulas y por modular rutas asociadas con el envejecimiento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                John Broks.                            </span>
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        &iquest;Por qu&eacute; es importante el H&#8322;S? Porque puede reducir el da&ntilde;o oxidativo, modular el metabolismo y el sistema inmune y proteger la funci&oacute;n mitocondrial, tres ejes clave vinculados estrechamente a los&nbsp;<em>hallmarks</em>&nbsp;del envejecimiento. En nuestros estudios con ratones, la administraci&oacute;n controlada de dialil sulfurados en la dieta produjo mejoras en el manejo de glucosa y l&iacute;pidos, mejor funci&oacute;n muscular, y modulaci&oacute;n de la llamada meta-inflamaci&oacute;n, una inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica asociada con el envejecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, observamos mejoras en caracter&iacute;sticas relacionadas con enfermedades neurodegenerativas, musculoesquel&eacute;ticas y metab&oacute;licas, como el alzh&eacute;imer, la sarcopenia y la diabetes tipo 2. Estos resultados sugieren que, al intervenir en rutas como la se&ntilde;alizaci&oacute;n del H&#8322;S, es posible impactar de manera sist&eacute;mica en varios&nbsp;<em>hallmarks</em>&nbsp;del envejecimiento a la vez, y no solo aumentar la esperanza de vida sino su calidad.
    </p><p class="article-text">
        El estudio de estos compuestos sulfurados se ha llevado a cabo en ratones, por lo que la traslaci&oacute;n a humanos exige m&aacute;s estudios para para evaluar dosis, seguridad y efectividad a largo plazo. El hecho de que se trate de compuestos ya presentes en la dieta es desde luego un punto a su favor, as&iacute; como su uso extendido en la dieta mediterr&aacute;nea, considerada beneficiosa para la salud; por lo que pensamos que la traslaci&oacute;n a humanos tiene un potencial prometedor.
    </p><h2 class="article-text">Conclusi&oacute;n: s&iacute;, se puede vivir m&aacute;s y mejor</h2><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, detener el envejecimiento a nivel molecular es extraordinariamente complejo. Sin embargo, los estudios s&iacute; muestran que es posible retrasar la aparici&oacute;n de enfermedades asociadas a la edad. Esto se puede conseguir adoptando un estilo de vida saludable, para lo que se recomienda tener una dieta equilibrada, actividad f&iacute;sica regular, sue&ntilde;o suficiente y un buen manejo del estr&eacute;s. Si pensamos en nuestra sociedad, el objetivo realista no es la inmortalidad, pero s&iacute; retrasar el declive, reducir la fragilidad y maximizar la capacidad funcional. En otras palabras: ganar a&ntilde;os de vida saludable.
    </p><p class="article-text">
        Aunque actualmente no podamos detener el envejecimiento por completo, la investigaci&oacute;n nos muestra que s&iacute; que podemos frenarlo parcialmente y, lo m&aacute;s importante, que podemos mejorar c&oacute;mo se envejece. En el CABIMER seguimos investigando para conocer si los tratamientos basados en el uso de compuestos presentes en el ajo pueden convertirse en terapias reales, capaces de prevenir o retrasar enfermedades cr&oacute;nicas relacionadas con la edad.
    </p><p class="article-text">
        <em>Coordinaci&oacute;n y edici&oacute;n: Adelina Pastor, Delegaci&oacute;n del CSIC en Andaluc&iacute;a.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Ángeles Cáliz Molina, Alejandro Martín- Montalvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/frenar-envejecimiento_132_12910618.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Jan 2026 20:30:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Podemos frenar el envejecimiento?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Envejecimiento,Divulgación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Suelos sanos para un planeta sostenible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/suelos-sanos-planeta-sostenible_132_12838066.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13dd426c-0256-4fe8-9b93-4ecccad25dc3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Suelos sanos para un planeta sostenible"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los suelos alimentan el planeta, sostienen la biodiversidad y actúan como sumideros de carbono frente al cambio climático. El Laboratorio de Erosión de Suelos del IAS-CSIC impulsa proyectos para promover la gestión sostenible y la restauración de los suelos mediterráneos, conectando la ciencia con el territorio</p></div><p class="article-text">
        El pasado 5 de diciembre celebr&aacute;bamos el D&iacute;a Mundial del Suelo recordando la importancia del suelo para atender tres necesidades universales: la seguridad alimentaria, el mantenimiento de ecosistemas saludables y la mitigaci&oacute;n y adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Sin suelos sanos no podemos garantizar la alimentaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n mundial. Los ecosistemas dependen de suelos en buen estado para regular el ciclo hidrol&oacute;gico, mantener la biodiversidad y sostener procesos naturales esenciales. Adem&aacute;s, los suelos son aliados clave frente al cambio clim&aacute;tico, ya que pueden capturar gases de efecto invernadero en forma de carbono y aumentar la resiliencia de los ecosistemas ante eventos extremos como sequ&iacute;as o lluvias torrenciales.
    </p><p class="article-text">
        Aunque desde antiguo se conoce que la prosperidad de una sociedad depende de unos suelos bien cuidados &mdash;como recordaba uno de los padres fundadores de los Estados Unidos en el siglo XVIII al se&ntilde;alar que un suelo f&eacute;rtil es esencial para la prosperidad colectiva&mdash;, en el siglo XXI el suelo se entiende como mucho m&aacute;s que el depositario de la fertilidad agr&iacute;cola. Es la base, junto con el agua, de la salud de todos los ecosistemas.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas han comenzado a reorientarse hacia la mejora de la salud de los suelos. La Pol&iacute;tica Agraria Com&uacute;n de la UE y la Convenci&oacute;n de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificaci&oacute;n han incorporado objetivos m&aacute;s claros de protecci&oacute;n y mejora del suelo. Adem&aacute;s, nuevas iniciativas como la Directiva de la UE sobre Seguimiento y Resiliencia del Suelo (<em>Soil Monitoring Law</em>), que entrar&aacute; en vigor este mes de diciembre, marcan un hito en la gobernanza europea del suelo.
    </p><h2 class="article-text">El papel del IAS-CSIC y el Laboratorio de Erosi&oacute;n de Suelos del IAS-CSIC</h2><p class="article-text">
        El &eacute;xito de estas pol&iacute;ticas depende en gran medida de los avances cient&iacute;ficos y t&eacute;cnicos. En este contexto, el Instituto de Agricultura Sostenible del Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas (IAS-CSIC) desempe&ntilde;a un papel relevante desde varios de sus laboratorios. Dentro del IAS-CSIC, el Laboratorio de Erosi&oacute;n de Suelos se ha consolidado como un participante muy activo en la investigaci&oacute;n b&aacute;sica y aplicada a la conservaci&oacute;n de suelos mediterr&aacute;neos.
    </p><p class="article-text">
        El Laboratorio de Erosi&oacute;n del Suelos desarrolla proyectos que abarcan desde la escala de parcela agr&iacute;cola hasta la cuenca hidrogr&aacute;fica. Sus principales l&iacute;neas de trabajo incluyen las cubiertas vegetales para el control de la erosi&oacute;n, l&iacute;nea en la que se identifican especies adaptadas a las condiciones mediterr&aacute;neas que puedan servir como cubierta vegetal en cultivos le&ntilde;osos (olivar, vi&ntilde;edo, almendro, etc.) y se dise&ntilde;an protocolos de manejo que optimicen la cobertura del suelo, reduzcan la escorrent&iacute;a y mejoren la infiltraci&oacute;n de agua.
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            <span class="title">
                La vegetación actúa como barrera para prevenir la erosión de los suelos.                            </span>
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        Adem&aacute;s, el Laboratorio investiga sobre la restauraci&oacute;n de suelos degradados. Se combinan enmiendas org&aacute;nicas y vegetaci&oacute;n para recuperar suelos afectados por erosi&oacute;n, p&eacute;rdida de fertilidad o contaminaci&oacute;n. El Laboratorio ha desarrollado metodolog&iacute;as que permiten evaluar la eficacia de estas pr&aacute;cticas en diferentes escenarios.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se estudian las barreras vegetales le&ntilde;osas, en concreto, c&oacute;mo setos y franjas arboladas pueden reducir la erosi&oacute;n y la contaminaci&oacute;n difusa por nutrientes y agroqu&iacute;micos. Estas barreras act&uacute;an como filtros naturales frente a la escorrent&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Relacionando con lo anterior, los investigadores del Laboratorio de Erosi&oacute;n de Suelos mantienen una l&iacute;nea de trabajo relacionada con el control de c&aacute;rcavas en la que se dise&ntilde;an t&eacute;cnicas asequibles para agricultores que permitan estabilizar c&aacute;rcavas activas, uno de los problemas m&aacute;s graves de erosi&oacute;n en zonas mediterr&aacute;neas. As&iacute;, se estudian soluciones basadas en bioingenier&iacute;a y estructuras de bajo coste.
    </p><p class="article-text">
        La modelizaci&oacute;n y algoritmos de captura de carbono es otra de las &aacute;reas que aborda el Laboratorio, en la que se desarrollan trabajos experimentales que permiten calibrar algoritmos que cuantifican cu&aacute;nto carbono atmosf&eacute;rico pueden almacenar los suelos mediante pr&aacute;cticas agr&iacute;colas sostenibles. Esto permite evaluar la contribuci&oacute;n de la agricultura mediterr&aacute;nea a la mitigaci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Junto a todo lo anterior, el Laboratorio tambi&eacute;n trabaja en el monitoreo con nuevas tecnolog&iacute;as. En este &aacute;mbito, el Laboratorio utiliza trazadores magn&eacute;ticos, sensores remotos y modelos hidrol&oacute;gicos para evaluar la din&aacute;mica de la erosi&oacute;n y la efectividad de las pr&aacute;cticas de conservaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El impacto del trabajo de todo el equipo humano del Laboratorio de Erosi&oacute;n de Suelos del IAS-CSIC se refleja en la transferencia de conocimiento hacia agricultores, cooperativas y administraciones. Sus investigaciones han permitido demostrar que las cubiertas vegetales en olivar reducen hasta un 70% la p&eacute;rdida de suelo en episodios de lluvias intensas, adem&aacute;s de mejorar la biodiversidad y la calidad del agua en las cuencas.
    </p><p class="article-text">
        El Laboratorio tambi&eacute;n participa o ha participado en grandes proyectos internacionales, como MARVIC, sobre monitorizaci&oacute;n de secuestro de carbono en Europa en zonas agr&iacute;colas o forestales, o SHui y TUdi (ambos liderados desde el Laboratorio) sobre optimizaci&oacute;n de uso de agua y suelo en Europa y China. Tambi&eacute;n colabora con organismos internacionales, como el Consejo Ole&iacute;cola Internacional (COI), en asesorar sobre herramientas para una mejor evaluaci&oacute;n de la capacidad de secuestro de carbono en olivares. Su enfoque combina la investigaci&oacute;n b&aacute;sica con la aplicaci&oacute;n pr&aacute;ctica, tratando de crear puentes entre la ciencia, la tecnolog&iacute;a y su implementaci&oacute;n por los usuarios finales. 
    </p><h2 class="article-text">Cambio clim&aacute;tico, buenas pr&aacute;cticas y cooperaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n entre suelo y cambio clim&aacute;tico es cada vez m&aacute;s evidente. Los suelos sanos no solo almacenan carbono, sino que tambi&eacute;n aumentan la resiliencia de los sistemas agr&iacute;colas frente a sequ&iacute;as y lluvias torrenciales. En este &aacute;mbito, el IAS-CSIC trabaja en cooperaci&oacute;n con diferentes iniciativas y grupos operativos.
    </p><p class="article-text">
        Los Grupos Operativos, como el Olive-Carbon-Balance (OCB), son plataformas de colaboraci&oacute;n que integran agricultores, investigadores, cooperativas y administraciones. En concreto, el objetivo &uacute;ltimo de este grupo es facilitar al sector una herramienta rigurosa para que pueda abordar el desarrollo de proyectos de secuestro de carbono basados en buenas pr&aacute;cticas de manejo, con garant&iacute;as de &eacute;xito para el agricultor, y as&iacute; contribuir a la mitigaci&oacute;n y adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        El laboratorio del Erosi&oacute;n de Suelos ha participado en diferentes grupos operativos de este tipo, como por ejemplo, Biolivar, y en su conjunto han desarrollado conocimiento y herramientas para facilitar la implantaci&oacute;n de cubiertas vegetales temporales en olivar, las cuales reducen la erosi&oacute;n, mejoran la infiltraci&oacute;n de agua y aumentan la materia org&aacute;nica del suelo, adem&aacute;s de contribuir a la biodiversidad y al secuestro de carbono. El IAS-CSIC participa activamente en estos grupos, aportando conocimiento cient&iacute;fico y desarrollando protocolos de manejo adaptados a diferentes condiciones edafoclim&aacute;ticas.
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                    alt="Reguero provocado por la acción erosiva del agua superficial."
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            <span class="title">
                Reguero provocado por la acción erosiva del agua superficial.                            </span>
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        En otras ocasiones la colaboraci&oacute;n se centra en coordinar la asesor&iacute;a cient&iacute;fica a proyectos a gran escala coordinados por asociaciones agrarias. Un ejemplo de ello es el proyecto Cubiwood, coordinado por UPA y financiado por la Fundaci&oacute;n Biodiversidad y que se centra en fomentar y evaluar el uso de cubiertas vegetales en cultivos le&ntilde;osos como olivar, vi&ntilde;edo y frutos secos, con el objetivo de mejorar la sostenibilidad agr&iacute;cola y la adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico a escala nacional. En el mismo, el Laboratorio de Erosi&oacute;n de Suelos del IAS-CSIC coordin&oacute; su comit&eacute; cient&iacute;fico, en el que se congreg&oacute; la experiencia de numerosos expertos en diferentes cultivos le&ntilde;osos para el dise&ntilde;o de protocolos de manejo de cubiertas vegetales. Este proyecto, profundiz&oacute; en la transferencia de resultados hacia agricultores y t&eacute;cnicos, desarrollando materiales para poder implementar estrategias de uso de cubiertas vegetales que sean viables y adaptadas a las condiciones reales de cada territorio.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto europeo MARVIC busca dise&ntilde;ar y probar sistemas armonizados de Monitoreo, Reporte y Verificaci&oacute;n (MRVs) para la agricultura de carbono en Europa, con el fin de medir de manera fiable el secuestro de carbono en suelos agr&iacute;colas y agroforestales.
    </p><p class="article-text">
        En este marco, el Laboratorio de Erosi&oacute;n de Suelos del IAS-CSIC participa como socio clave junto con otros centros europeos, abordando la acumulaci&oacute;n de carbono tanto en los &aacute;rboles como en el suelo y evaluando c&oacute;mo las pr&aacute;cticas agr&iacute;colas influyen en los balances de gases de en olivar. El proyecto, pretende ofrecer un marco estandarizado y adaptado a la diversidad de suelos, climas y sistemas de cultivo europeos, reduciendo la carga administrativa para los agricultores y aumentando la confianza en los esquemas p&uacute;blicos y privados de agricultura de carbono. En este contexto, el Laboratorio y expertos de la Estaci&oacute;n Experimental de Aula Dei (EEAD) del CSIC discuten de manera peri&oacute;dica los resultados con agentes del sector para identificar en qu&eacute; condiciones es viable desarrollar proyectos de secuestro de carbono, y en cu&aacute;les tiene m&aacute;s sentido desarrollar otras estrategias para mitigar y adaptarse al cambio clim&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, el grupo de expertos reunido por el Consejo Ole&iacute;cola Internacional (COI) ha asesorado en el desarrollo de la Olive Carbon Tool, una herramienta dise&ntilde;ada para cuantificar de manera estandarizada el secuestro de carbono en olivares y evaluar su contribuci&oacute;n a la mitigaci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico. Este grupo re&uacute;ne a investigadores, t&eacute;cnicos y representantes institucionales con el objetivo de definir metodolog&iacute;as fiables que integren tanto la captura de carbono en el suelo como en la biomasa a&eacute;rea, adaptadas a las distintas condiciones edafoclim&aacute;ticas de la cuenca mediterr&aacute;nea. El Laboratorio de Erosi&oacute;n de Suelos del IAS-CSIC participa activamente en este grupo aportando su experiencia en conservaci&oacute;n de suelos y modelizaci&oacute;n hidrol&oacute;gica, asegurando que la herramienta sea cient&iacute;ficamente robusta y aplicable en explotaciones reales. La Olive Carbon Tool se concibe como un instrumento pr&aacute;ctico para agricultores, cooperativas y responsables de pol&iacute;ticas, que permitir&aacute; certificar la sostenibilidad del olivar y reforzar su papel como aliado estrat&eacute;gico frente al cambio clim&aacute;tico.
    </p><h2 class="article-text">Adaptaci&oacute;n al &ldquo;usuario/paciente&rdquo; final</h2><p class="article-text">
        Alcanzar suelos sanos no depende &uacute;nicamente de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica y t&eacute;cnica. Es necesario que las mejoras se adapten a las condiciones espec&iacute;ficas de cada territorio y a las necesidades de sus usuarios: agricultores, gestores del medio natural, ayuntamientos o ciudadanos particulares.
    </p><p class="article-text">
        El IAS-CSIC desarrolla sus proyectos en cooperaci&oacute;n con ayuntamientos, asociaciones rurales, denominaciones de origen, ONGs y otros organismos de investigaci&oacute;n. Utiliza mecanismos de colaboraci&oacute;n como los Grupos Operativos y la Unidad Asociada de Gesti&oacute;n Integral de Suelo y Agua en Cultivos Le&ntilde;osos Mediterr&aacute;neos, conjunta con el IFAPA de la Junta de Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Este enfoque participativo permite que las soluciones cient&iacute;ficas se traduzcan en pr&aacute;cticas reales, adaptadas a cada contexto. La transferencia de conocimiento es uno de los mayores desaf&iacute;os, debido a la debilidad de los sistemas de asesoramiento en el medio rural, pero tambi&eacute;n una de las claves para lograr un impacto duradero.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Alfonso Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/suelos-sanos-planeta-sostenible_132_12838066.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Dec 2025 19:50:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Suelos sanos para un planeta sostenible]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Agricultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La amarga verdad del dulce: cómo la crisis del cacao afecta tu chocolate]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/amarga-dulce-crisis-cacao-afecta-chocolate_132_12706134.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07c7a84a-0a19-4007-ab85-5cc0a34817d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La amarga verdad del dulce: cómo la crisis del cacao afecta tu chocolate"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Gracias a la ciencia, la pureza del chocolate se puede defender, bocado a bocado</p></div><p class="article-text">
        El chocolate, ese peque&ntilde;o lujo cotidiano, se enfrenta hoy a una encrucijada sin precedentes. La industria est&aacute; lidiando con una escalada hist&oacute;rica en el precio del cacao, su materia prima vital. Esta crisis est&aacute; forzando a los fabricantes a hacer malabares entre el coste y la calidad, una tensi&oacute;n que, con frecuencia, se dirime en los laboratorios de qu&iacute;mica con la ayuda de una t&eacute;cnica anal&iacute;tica de alta precisi&oacute;n: la cromatograf&iacute;a de gases.
    </p><h2 class="article-text">La tormenta perfecta: &iquest;por qu&eacute; subi&oacute; el cacao?</h2><p class="article-text">
        El encarecimiento del cacao no es una simple subida estacional, sino el resultado de una &ldquo;tormenta perfecta&rdquo; que azota &Aacute;frica Occidental, la regi&oacute;n que provee la mayor&iacute;a de los granos del mundo (s&oacute;lo Costa de Marfil y Ghana concentran el 60% de la producci&oacute;n mundial) y que ha disminuido su oferta. Las causas de este d&eacute;ficit de producci&oacute;n son m&uacute;ltiples:
    </p><p class="article-text">
        &middot;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El Clima Inestable: La alteraci&oacute;n de los patrones clim&aacute;ticos, impulsada por fen&oacute;menos como&nbsp;<em>El Ni&ntilde;o</em>, ha generado sequ&iacute;as devastadoras o, en otros momentos, lluvias torrenciales que han arruinado las cosechas en Costa de Marfil y Ghana. Menos cacao significa precios m&aacute;s altos.
    </p><p class="article-text">
        &middot;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Plagas y Envejecimiento del cultivo: Las plantaciones est&aacute;n sufriendo el ataque de enfermedades como el &ldquo;Swollen Shoot Virus&rdquo; y, adem&aacute;s, muchos sus &aacute;rboles son viejos y menos productivos. La renovaci&oacute;n de cultivos avanza lentamente debido a la falta de inversi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &middot;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;La Especulaci&oacute;n: La incertidumbre en la oferta alimenta la especulaci&oacute;n en los mercados de futuros. Los inversores apuestan al alza, y el coste del cacao se dispara, obligando a toda la cadena de suministro a reajustar sus n&uacute;meros.
    </p><p class="article-text">
        	El resultado de esta combinaci&oacute;n es que el chocolate, antes un capricho asequible, est&aacute; sufriendo una inflaci&oacute;n sin precedentes.
    </p><h2 class="article-text">La respuesta de la industria: estrategias de supervivencia</h2><p class="article-text">
        Cuando el coste de la materia prima principal se dispara, los fabricantes tienen dos opciones: subir el precio al consumidor o cambiar los ingredientes del producto. Para evitar que las tabletas de chocolate se vuelvan prohibitivamente caras, la industria recurre a estrategias que pueden afectar directamente a la calidad.
    </p><p class="article-text">
        &middot;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<em>Reducci&oacute;n de Costes Invisibles</em>. Para mantener el precio de venta psicol&oacute;gicamente aceptable, se implementa la &ldquo;reduflaci&oacute;n&rdquo;: se vende la misma tableta al mismo precio, pero con un peso o un tama&ntilde;o ligeramente menor.
    </p><p class="article-text">
        &middot;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<em>La Sustituci&oacute;n de la Grasa</em>&nbsp;<em>(El Gran Dilema)</em>. La estrategia m&aacute;s controvertida es la reformulaci&oacute;n, que consiste en reducir la cantidad de masa de cacao y reemplazar la valiosa manteca de cacao por grasas vegetales alternativas m&aacute;s baratas.
    </p><p class="article-text">
        La manteca de cacao es uno de los componentes m&aacute;s valiosos extra&iacute;dos del grano. Es la responsable de la textura inconfundible del chocolate, ya que es la &uacute;nica grasa vegetal que es s&oacute;lida a temperatura ambiente, pero se derrite limpiamente a 34 &deg;C (justo por debajo de la temperatura corporal), creando esa maravillosa sensaci&oacute;n de &ldquo;fusi&oacute;n en la boca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al sustituirla por grasas como estearina de palma (fracci&oacute;n s&oacute;lida del aceite de palma) o la de karit&eacute; (sea butter), se reduce el coste dr&aacute;sticamente, pero se sacrifican la textura y el sabor. El chocolate adquiere una textura m&aacute;s gomosa, pierde brillo y su punto de fusi&oacute;n puede cambiar. En muchos pa&iacute;ses, la ley es estricta: para que un producto se llame &ldquo;chocolate&rdquo;, la grasa utilizada debe ser, casi en su totalidad (95% en la UE), manteca de cacao. La tentaci&oacute;n de cruzar esa l&iacute;nea es, hoy m&aacute;s que nunca, muy alta. Ante estas pr&aacute;cticas de reformulaci&oacute;n, surge una pregunta clave: &iquest;c&oacute;mo saber si un chocolate ha sido adulterado?
    </p><h2 class="article-text">La cromatograf&iacute;a de gases: el defensor de la pureza</h2><p class="article-text">
        Ante el incentivo econ&oacute;mico para adulterar, los organismos de control de calidad y las empresas serias se apoyan en la ciencia. La herramienta anal&iacute;tica m&aacute;s poderosa para detectar si una tableta contiene grasa &ldquo;extra&ntilde;a&rdquo; es la Cromatograf&iacute;a de Gases (CG), aplicada al estudio de los triglic&eacute;ridos.
    </p><h2 class="article-text">La identidad molecular del cacao</h2><p class="article-text">
        La grasa, sea cual sea su origen, est&aacute; formada por triglic&eacute;ridos: mol&eacute;culas compuestas por una mol&eacute;cula glicerol unida a tres &aacute;cidos grasos. La manteca de cacao pura tiene una huella dactilar molecular &uacute;nica. Sus triglic&eacute;ridos principales son: POP, POE y EOE (palmitoil-oleil-palmitina, palmitoil-oleil-estearina y estearoil-oleil-estearina, respectivamente). Esta composici&oacute;n sim&eacute;trica, el oleico se encuentra en la posici&oacute;n central, es la clave de sus propiedades f&iacute;sicas superiores.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo funciona el &ldquo;detector de mentiras&rdquo; qu&iacute;mico?</h2><p class="article-text">
        &middot;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Separaci&oacute;n de Mol&eacute;culas. La muestra de grasa del chocolate se extrae, se inyecta en el cromat&oacute;grafo de gases y se volatiliza. All&iacute;, los triglic&eacute;ridos viajan a trav&eacute;s de una larga columna a elevada temperatura y se separan. Los triglic&eacute;ridos m&aacute;s ligeros salen primero, y los m&aacute;s pesados o insaturados, despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &middot;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;El Cromatograma. El resultado es un gr&aacute;fico llamado cromatograma, que muestra una serie de picos. La posici&oacute;n de cada pico identifica qu&eacute; triglic&eacute;rido es (por ejemplo, EOE o POP), y el &aacute;rea del pico indica su cantidad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Comparacion CB plus                            </span>
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        &middot;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Detecci&oacute;n de Adulteraci&oacute;n. La adulteraci&oacute;n se detecta por la aparici&oacute;n de perfiles an&oacute;malos de picos en el cromatograma. Si se ha a&ntilde;adido aceite de palma, el cromatograma mostrar&aacute; un pico de triglic&eacute;ridos que tienen una proporci&oacute;n de &aacute;cidos grasos completamente diferente a la de la manteca de cacao. Si se han usado grasas derivadas de coco o palmiste, conocidas como grasas la&uacute;ricas, aparecer&aacute;n picos de triglic&eacute;ridos de bajo peso molecular que contienen &aacute;cido l&aacute;urico que simplemente no existen en la manteca de cacao natural. Incluso si se han utilizado sustitutos m&aacute;s sofisticados (Cocoa Butter Equivalents, CBE), estos no logran replicar las proporciones exactas de los picos POP, POE y EOE de la naturaleza. Cualquier desviaci&oacute;n de este patr&oacute;n caracter&iacute;stico es una prueba de adulteraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En la actual coyuntura de precios disparados, la cromatograf&iacute;a de gases es m&aacute;s que una t&eacute;cnica de laboratorio; es la garant&iacute;a cient&iacute;fica que tienen los consumidores de que la tableta que compran, y el sabor que esperan, no se ha diluido en un intento desesperado de ahorrar costes. Gracias a la ciencia, la pureza del chocolate se puede defender, bocado a bocado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Martínez-Force]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/amarga-dulce-crisis-cacao-afecta-chocolate_132_12706134.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Oct 2025 04:00:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La amarga verdad del dulce: cómo la crisis del cacao afecta tu chocolate]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cacao,Alimentación,Precios,Consumo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Células inmortales, vacunas y carne artificial: la ciencia que empezó en un frasco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/celulas-inmortales-vacunas-carne-artificial-ciencia-empezo-frasco_132_12671729.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08008fe8-f6ec-416b-91e8-14d9c9cbc4bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Células inmortales, vacunas y carne artificial: la ciencia que empezó en un frasco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hoy en día, cultivar células en el laboratorio es algo cotidiano en biomedicina. Pero esto no siempre fue posible. Esta es la historia de cómo aprendimos a mantener células vivas fuera de su organismo y de los avances obtenidos gracias a ello</p></div><p class="article-text">
        Si hay algo com&uacute;n a cualquier laboratorio de biomedicina son los cultivos celulares: ahora mismo, en todo el planeta, millones de c&eacute;lulas humanas y animales crecen en placas y frascos dentro de incubadoras. Esta tecnolog&iacute;a, aparentemente sencilla, nos ha permitido desarrollar vacunas como la de la poliomielitis, f&aacute;rmacos como los anticuerpos monoclonales y modelos fiables para estudiar el c&aacute;ncer. Tambi&eacute;n que en un futuro no muy lejano podamos consumir carne artificial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hasta comienzos del siglo XX la idea de mantener vivas c&eacute;lulas aisladas del cuerpo parec&iacute;a un sue&ntilde;o imposible, casi ciencia ficci&oacute;n. Hasta que, en 1907, un bi&oacute;logo estadounidense llamado Ross Harrison consigui&oacute; lo que parec&iacute;a impensable: logr&oacute; que unas fibras nerviosas de rana crecieran en una placa de cultivo aliment&aacute;ndolas con una soluci&oacute;n con nutrientes. 
    </p><p class="article-text">
        Este logro supuso un salto conceptual radical. Por primera vez en la historia, los componentes b&aacute;sicos de un organismo, las c&eacute;lulas, pod&iacute;an estudiarse de manera aislada, sin la complejidad del cuerpo completo. Algo as&iacute; como examinar los ladrillos de un edificio sin tener que derribarlo.
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s, el cirujano franc&eacute;s Alexis Carrel, que trabajaba en el Instituto Rockefeller de Nueva York, se interes&oacute; por la t&eacute;cnica de Harrison. Carrel &mdash;un prestigioso cirujano que terminar&iacute;a recibiendo el Nobel por sus avances en el trasplante de vasos sangu&iacute;neos y &oacute;rganos&mdash;, perfeccion&oacute; los m&eacute;todos de Harrison y logr&oacute; cultivar distintos tipos de tejidos, incluidos los de humanos. 
    </p><p class="article-text">
        Su experimento m&aacute;s c&eacute;lebre fue el cultivo de un trozo de tejido card&iacute;aco, de pollo, que mantuvo latiendo durante a&ntilde;os. Carrel lleg&oacute; a presentarlo como un tejido &ldquo;inmortal&rdquo;, y la prensa de la &eacute;poca se hizo eco con titulares dignos de la literatura fant&aacute;stica, desde comparaciones con relatos de Edgar Allan Poe hasta especulaciones de Thomas Edison sobre la vida despu&eacute;s de la muerte. 
    </p><p class="article-text">
        El mito del coraz&oacute;n inmortal fascin&oacute; al p&uacute;blico durante d&eacute;cadas, que ve&iacute;a en aquel frasco de laboratorio una especie de fuente de la eterna juventud en miniatura. Sin embargo, hoy sabemos que no era realmente inmortal. En los a&ntilde;os 60, Leonard Hayflick demostr&oacute; que las c&eacute;lulas de mam&iacute;feros solo pueden dividirse un n&uacute;mero limitado de veces. Lo m&aacute;s probable es que hubiera alg&uacute;n error o contaminaci&oacute;n en los cultivos inmortales de Carrel, pero el impacto medi&aacute;tico y cient&iacute;fico de su trabajo reforz&oacute; la idea de que el cultivo de tejidos pod&iacute;a ser una herramienta poderosa para la ciencia.
    </p><h2 class="article-text">El l&iacute;mite de Hayflick o por qu&eacute; las c&eacute;lulas no crecen para siempre</h2><p class="article-text">
        En estos comienzos, el principal problema de los cient&iacute;ficos era c&oacute;mo alimentar a las c&eacute;lulas para que crecieran. Los primeros intentos fueron muy rudimentarios: se usaron extractos de tejidos, sueros animales, clara de huevo y soluciones salinas que no proporcionaban a las c&eacute;lulas el ambiente adecuado, lo que hac&iacute;a que los experimentos fueran muy dif&iacute;ciles de reproducir. Adem&aacute;s, los cultivos se contaminaban f&aacute;cilmente con microorganismos. 
    </p><p class="article-text">
        Estos intentos pueden compararse a intentar cocinar sin conocer los ingredientes exactos de las recetas. Sin embargo, poco a poco, los cient&iacute;ficos identificaron los nutrientes que las c&eacute;lulas necesitaban para sobrevivir: amino&aacute;cidos, vitaminas, hormonas, factores de crecimiento. Esto permiti&oacute; crear los primeros medios de cultivo definidos y estandarizados. Por primera vez, las recetas del cultivo celular pod&iacute;an reproducirse en cualquier laboratorio del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, exist&iacute;a una gran limitaci&oacute;n: las c&eacute;lulas humanas aisladas ten&iacute;an fecha de caducidad y despu&eacute;s de dividirse un n&uacute;mero de veces, simplemente dejaban de crecer; lo que hac&iacute;a que la investigaci&oacute;n fuera muy lenta y costosa. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy d&iacute;a sabemos que este fen&oacute;meno &mdash;conocido como el l&iacute;mite de Hayflick&mdash;, es un mecanismo de seguridad natural del cuerpo para protegerse frente a proliferaciones descontroladas de c&eacute;lulas como, por ejemplo, las que dan lugar a un c&aacute;ncer. Ese l&iacute;mite funciona gracias a los tel&oacute;meros, unas estructuras situadas en los extremos de los cromosomas que se acortan cada vez que la c&eacute;lula se divide. Es como si cada c&eacute;lula llevara incorporado un calendario de p&aacute;ginas arrancables: en cada divisi&oacute;n pierde una hoja, y cuando ya no quedan m&aacute;s, se detiene.
    </p><h2 class="article-text">Las c&eacute;lulas &ldquo;inmortales&rdquo; de Henrietta Lacks (y los dilemas &eacute;ticos que la acompa&ntilde;an) </h2><p class="article-text">
        El hito decisivo lleg&oacute; en 1951, cuando George Gey, en el Hospital Johns Hopkins de Baltimore, obtuvo c&eacute;lulas de un tumor de cuello uterino de una paciente llamada Henrietta Lacks. Estas c&eacute;lulas no solo sobrevivieron en cultivo, sino que crec&iacute;an indefinidamente. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo escapaban estas c&eacute;lulas al l&iacute;mite de Hayflick? La clave est&aacute; en que eran c&eacute;lulas cancerosas. Los tumores tienen mecanismos que &ldquo;reparan&rdquo; continuamente los tel&oacute;meros. Dicho de otro modo, las c&eacute;lulas HeLa &mdash;llamadas as&iacute; por la abreviatura del nombre de la donante&mdash; hab&iacute;an secuestrado el contador natural del envejecimiento celular y lograban reponer las p&aacute;ginas de su calendario indefinidamente. Esa misma propiedad que en el cuerpo provoca un tumor es la que, en el laboratorio, las convierte en inmortales.
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            <span class="title">
                Escultura de bronce en memoria de Henrietta Lacks, en Bristol.                            </span>
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        Las c&eacute;lulas HeLa se convirtieron en las primeras c&eacute;lulas humanas &ldquo;inmortales&rdquo; y pronto fueron compartidas por laboratorios de todo el mundo. Su impacto fue inmediato e inmenso, siendo fundamentales para probar f&aacute;rmacos, avanzar en la investigaci&oacute;n contra el c&aacute;ncer y desarrollar vacunas, entre muchas aplicaciones.
    </p><p class="article-text">
        Pero la historia de las c&eacute;lulas HeLa tiene tambi&eacute;n un lado oscuro, que refleja los dilemas &eacute;ticos de la investigaci&oacute;n biom&eacute;dica. Las c&eacute;lulas fueron obtenidas sin el consentimiento de Henrietta Lacks ni de su familia, algo que hoy en d&iacute;a ser&iacute;a impensable. El caso, lleno de aristas y con un recorrido de d&eacute;cadas, sirvi&oacute; de catalizador para endurecer las normas &eacute;ticas de la investigaci&oacute;n en medicina. Hoy, el nombre de Henrietta Lacks se ha convertido en un s&iacute;mbolo de los dilemas industriales, legales y &eacute;ticos que acompa&ntilde;an a la investigaci&oacute;n biom&eacute;dica.
    </p><h2 class="article-text">Y as&iacute; lleg&oacute; la biotecnolog&iacute;a moderna</h2><p class="article-text">
        El primer gran producto derivado de cultivos celulares a escala industrial fue la vacuna contra la poliomielitis. El vir&oacute;logo Jonas Salk hab&iacute;a desarrollado la vacuna usando c&eacute;lulas de ri&ntilde;&oacute;n de mono. La vacuna funcionaba, pero la producci&oacute;n a gran escala era una pesadilla log&iacute;stica: requer&iacute;a miles de monos, algo insostenible. Los cultivos celulares permitieron reemplazar aquellos animales por l&iacute;neas celulares que crec&iacute;an en biorreactores, permitiendo la producci&oacute;n masiva de la vacuna que ayud&oacute; a salvar millones de vidas. Era como cambiar una f&aacute;brica improvisada por una cadena de montaje moderna y eficiente. 
    </p><p class="article-text">
        Este &eacute;xito demostr&oacute; que los cultivos celulares no solo serv&iacute;an para investigaci&oacute;n, sino que tambi&eacute;n eran una herramienta para fabricar productos biol&oacute;gicos a escala industrial, sentando las bases de la biotecnolog&iacute;a moderna. Hoy en d&iacute;a, muchas vacunas frente a enfermedades como la rubeola, varicela o rabia se siguen fabricando en cultivos de c&eacute;lulas de mam&iacute;feros. Durante las siguientes d&eacute;cadas llegaron m&aacute;s innovaciones, como la producci&oacute;n de interferones y anticuerpos monoclonales, que abrieron el camino a gran parte de las terapias biol&oacute;gicas modernas, transformando as&iacute; la medicina.
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                    alt="Cartel de la campaña de vacunación contra la polio de 1963 en EEUU."
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                Cartel de la campaña de vacunación contra la polio de 1963 en EEUU.                            </span>
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        Los a&ntilde;os 90 trajeron un paso m&aacute;s: la ingenier&iacute;a de tejidos, en la que las c&eacute;lulas crecen sobre un armaz&oacute;n biodegradable que funciona como andamio. Y en 2007, un descubrimiento sacudi&oacute; la biomedicina: el japon&eacute;s Shinya Yamanaka consigui&oacute; que c&eacute;lulas adultas comunes se transformaran en c&eacute;lulas madre pluripotentes inducidas (iPSC). En t&eacute;rminos sencillos, descubri&oacute; como devolver a c&eacute;lulas adultas (por ejemplo, de la piel) la &ldquo;memoria&rdquo; de cuando eran j&oacute;venes, de forma que pudieran convertirse en casi cualquier tejido del cuerpo humano. 
    </p><p class="article-text">
        Las iPSC abrieron una nueva era, porque permitieron obtener c&eacute;lulas de pacientes concretos y as&iacute; modelar enfermedades, probar f&aacute;rmacos de manera personalizada y so&ntilde;ar con terapias regenerativas en el futuro. El descubrimiento fue tan trascendental que Yamanaka recibi&oacute; el Premio Nobel de Medicina en 2012, solo cinco a&ntilde;os despu&eacute;s de su hallazgo.
    </p><h2 class="article-text">Lo que est&aacute; por llegar</h2><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, los cultivos celulares est&aacute;n expandi&eacute;ndose hacia &aacute;reas que Harrison y Carrel jam&aacute;s imaginaron. Se cultivan &ldquo;organoides&rdquo;, estructuras tridimensionales en miniatura que imitan la organizaci&oacute;n y funci&oacute;n de &oacute;rganos y, son, por tanto, fisiol&oacute;gicamente m&aacute;s cercanas a la realidad. Tambi&eacute;n se est&aacute; avanzando en la bioimpresi&oacute;n de tejidos, con impresoras 3D que utilizan c&eacute;lulas como &ldquo;tinta biol&oacute;gica&rdquo;, con la idea de reemplazar tejidos da&ntilde;ados. Ya se ha logrado cultivar, entre otros, piel, cart&iacute;lago, e incluso estructuras m&aacute;s complejas como tr&aacute;queas. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los cultivos celulares est&aacute;n ayudando a reducir la experimentaci&oacute;n con animales (aunque a&uacute;n es necesaria en muchos casos), ofreciendo modelos m&aacute;s &eacute;ticos pero relevantes en biomedicina. En la actualidad existen miles de l&iacute;neas celulares diferentes conservadas en repositorios internacionales que funcionan como bibliotecas de c&eacute;lulas. Cada l&iacute;nea representa un modelo concreto (como cerebro, h&iacute;gado, p&aacute;ncreas, distintos tipos de tumores), y los investigadores pueden solicitarlas como quien pide herramientas en un cat&aacute;logo. 
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute;, lo que comenz&oacute; a principios del siglo XX como un experimento artesanal impulsado por la curiosidad cient&iacute;fica, se ha convertido en una tecnolog&iacute;a clave de amplio impacto en la salud, la industria y nuestra vida cotidiana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Cano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/celulas-inmortales-vacunas-carne-artificial-ciencia-empezo-frasco_132_12671729.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Oct 2025 18:15:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Células inmortales, vacunas y carne artificial: la ciencia que empezó en un frasco]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lagunilla, la planta invasora que pone en alerta al Guadalquivir]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/lagunilla-planta-invasora-pone-alerta-guadalquivir_132_12633315.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/505bd902-4a7c-4ade-ad83-516eecc29b16_16-9-discover-aspect-ratio_default_1126581.jpg" width="1272" height="715" alt="Lagunilla, la planta invasora que pone en alerta al Guadalquivir"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde que se detectara en 2021, la lagunilla —una especie invasora originaria de Sudamérica— se extiende forma imparable por el Guadalquivir.  Esta expansión no solo afecta a la biodiversidad del río, sino que amenaza la economía local y la salud pública</p></div><p class="article-text">
        El estuario del Guadalquivir es un lugar de encuentro y desencuentro entre flora y fauna aut&oacute;ctonas y especies provenientes de otras partes del mundo, que llegan adheridas a las embarcaciones o en sus aguas de lastre. Solo unas pocas sobreviven y, a&uacute;n as&iacute;, actualmente el numero de especies ex&oacute;ticas/invasoras del Guadalquivir ya casi iguala al de especies nativas. Algunos ejemplos conocidos son la tortuga de florida, el pez gato, el cangrejo azul o el temido siluro.
    </p><p class="article-text">
        Una de las especies que m&aacute;s nos preocupa como investigadores es la lagunilla (<em>Alternanthera philoxeroides</em>), una planta de la familia de las Amarant&aacute;ceas originaria de la Sudam&eacute;rica templada (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay). Su vector de dispersi&oacute;n es mal conocido &mdash;las v&iacute;as de entrada parecen ser el agua de los dep&oacute;sitos de lastre de los barcos o el alimento para aves (sus semillas se han encontrado en algunos preparados)&mdash; pero, de lo que no cabe duda, es de que se trata de una planta que, fuera de su &aacute;rea nativa de distribuci&oacute;n, es extremadamente invasora. De hecho, se considera una de las peores especies invasoras del mundo.
    </p><p class="article-text">
        La lagunilla crece tanto en tierra firme como flotante y se desarrolla de forma vigorosa, formando rodales tan densos que impiden la entrada de luz en el agua y dificultan el intercambio de ox&iacute;geno, provocando una grave reducci&oacute;n de la biodiversidad y modificando el h&aacute;bitat. Fuera de control puede tapizar grandes superficies acu&aacute;ticas, afectando a la navegaci&oacute;n, las actividades recreativas y el turismo (algo similar a lo que estamos viendo en el r&iacute;o Guadiana con el camalote y el nen&uacute;far mexicano). Adem&aacute;s, la lagunilla es capaz de enraizar en tierra y competir exitosamente con los cultivos, provocando enormes p&eacute;rdidas econ&oacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        Por si todo esto fuera poco, la planta puede llegar a convertirse en un verdadero quebradero de cabeza en salud p&uacute;blica, ya que favorece el crecimiento de mosquitos vectores de pat&oacute;genos, que encuentran un lugar id&oacute;neo para reproducirse en el agua estancada de las alfombras flotantes que forma la lagunilla.
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                    alt="Dispersión por fragmentación de un tallo de lagunilla mostrando raíces a nivel de los nudos."
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                Dispersión por fragmentación de un tallo de lagunilla mostrando raíces a nivel de los nudos.                            </span>
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        Su erradicaci&oacute;n, una vez que la invasi&oacute;n est&aacute; muy extendida, es pr&aacute;cticamente imposible, y su control sumamente costoso (de hecho, en pa&iacute;ses como China, Australia y Estados Unidos, el control de la lagunilla asciende a m&aacute;s de 250 millones de d&oacute;lares cada a&ntilde;o), por lo que debe evitarse a toda costa su entrada, y en caso de aparecer, eliminarse de forma inmediata.
    </p><h2 class="article-text">Cinco a&ntilde;os de invasi&oacute;n silenciosa</h2><p class="article-text">
        La lagunilla se detect&oacute; por primera vez en la d&aacute;rsena del Guadalquivir en el a&ntilde;o 2021, la primera aparici&oacute;n de esta especie en Andaluc&iacute;a (en Espa&ntilde;a, se conoce tambi&eacute;n su presencia La Coru&ntilde;a, Barcelona y Navarra). Desde entonces se ha expandido a gran velocidad, y puede encontrarse en ambas m&aacute;rgenes de la d&aacute;rsena, desde el Puente de las Delicias hasta San Jer&oacute;nimo.
    </p><p class="article-text">
        Aunque no existen a&uacute;n estudios exhaustivos al respecto, los datos indican que la lagunilla est&aacute; afectando negativamente a la fauna acu&aacute;tica y a la flora aut&oacute;ctona del Guadalquivir, compitiendo con ella por el espacio. En algunas zonas de la d&aacute;rsena est&aacute; empezando adem&aacute;s a dificultar las actividades n&aacute;uticas recreativas.
    </p><p class="article-text">
        Desde su aparici&oacute;n, investigadores de la Universidad de Sevilla y la Estaci&oacute;n Biol&oacute;gica de Do&ntilde;ana estamos alertando de la peligrosidad de la especie, sin que haya existido una respuesta contundente a la altura del problema por parte de las administraciones competentes, que son varias.
    </p><p class="article-text">
        Y es que la d&aacute;rsena del Guadalquivir es un espacio en el que tienen competencia numerosas administraciones, entre las que pueden existir solapamientos &mdash;o, al contrario, vac&iacute;os&mdash; cuando no se ponen de acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, la Confederaci&oacute;n Hidrogr&aacute;fica del Guadalquivir se ocupa del dominio p&uacute;blico hidr&aacute;ulico, incluyendo las propias m&aacute;rgenes del r&iacute;o; su funci&oacute;n es velar por el buen estado ecol&oacute;gico e hidrol&oacute;gico del rio, por lo que la prevenci&oacute;n y control de especies ex&oacute;ticas invasoras deber&iacute;a ser una de sus prioridades. Por su parte, la Autoridad Portuaria se encarga de toda la dimensi&oacute;n recreativa e industrial que implica tr&aacute;fico fluvial. Y por supuesto, la Junta de Andaluc&iacute;a, a trav&eacute;s de la Consejer&iacute;a de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Econom&iacute;a Azul, que tiene un papel clave en la conservaci&oacute;n de la biodiversidad y el control de especies ex&oacute;ticas invasoras.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a pesar del inter&eacute;s com&uacute;n de unas y otras administraciones, y el riesgo que esta especie supone para la biodiversidad, la econom&iacute;a y la salud p&uacute;blica, ninguna toma las riendas del problema de forma eficaz. Como dice el refr&aacute;n, &ldquo;yo por ti, t&uacute; por m&iacute;, y la casa sin barrer&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Do&ntilde;ana y los arrozales del Guadalquivir, en el punto de mira</h2><p class="article-text">
        Si no queremos que la d&aacute;rsena se convierta en otra cosa muy diferente a lo que ha venido siendo hasta ahora, es necesario pasar a la acci&oacute;n. Sin control, la lagunilla podr&iacute;a acabar tapizando la superficie del agua, creando un paisaje m&aacute;s propio del Pantanal de Brasil que de un r&iacute;o andaluz, y con unas consecuencias dram&aacute;ticas para el ecosistema, la econom&iacute;a y la imagen de Sevilla como ciudad fluvial (y para la de la d&aacute;rsena como zona de encuentro y disfrute de su ciudadan&iacute;a).
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                Detalle de las hojas e inflorescencia de un tapiz de lagunilla.                            </span>
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        Adem&aacute;s, cuanto mayor es la expansi&oacute;n de la lagunilla en la d&aacute;rsena, m&aacute;s probabilidades hay de que la planta llegue al estuario del Guadalquivir, y al Parque Nacional de Do&ntilde;ana, ya de por s&iacute; gravemente afectado por otros problemas. Y es que aunque la lagunilla no suele producir semillas en las zonas invadidas, se reproduce y dispersa f&aacute;cilmente por fragmentaci&oacute;n de sus tallos huecos flotantes, de manera que las mismas olas de los barcos causan desprendimientos de trozos de la planta que se desplazan flotando hasta alcanzar otro punto de la orilla para formar un nuevo rodal.
    </p><p class="article-text">
        No s&oacute;lo preocupa su llegada a Do&ntilde;ana, sino tambi&eacute;n a enclaves como los arrozales del Guadalquivir, donde su impacto como &ldquo;mala hierba&rdquo; podr&iacute;a ser desastroso. Sabemos que en China y otros pa&iacute;ses productores de arroz, la planta ha llegado a reducir la producci&oacute;n en m&aacute;s de un 60%. No hay que olvidar que, en Sevilla, varios municipios viven del cultivo del arroz (especialmente Isla Mayor), contribuyendo con m&aacute;s de la mitad de la producci&oacute;n estatal.
    </p><p class="article-text">
        Ante este panorama, urge realizar estudios cient&iacute;ficos que aborden la problem&aacute;tica de forma rigurosa y eval&uacute;en la dimensi&oacute;n del impacto ecol&oacute;gico, econ&oacute;mico y social de la lagunilla. Es fundamental que la comunidad cient&iacute;fica y las administraciones competentes se sienten en la misma mesa y acuerden una estrategia de acci&oacute;n conjunta. S&oacute;lo as&iacute; podremos frenar la invasi&oacute;n de la lagunilla en el Guadalquivir, que amenaza con convertirse en irreversible.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta I. Sánchez, Jesús M. Castillo, Pablo García Murillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/lagunilla-planta-invasora-pone-alerta-guadalquivir_132_12633315.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Sep 2025 04:01:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lagunilla, la planta invasora que pone en alerta al Guadalquivir]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Agricultura sostenible: estudiando la resistencia de la lenteja a enfermedades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/agricultura-sostenible-estudiando-resistencia-lenteja-enfermedades_132_12596216.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3a19ada6-3068-4b8c-8bde-e84881179fa6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Agricultura sostenible: estudiando la resistencia de la lenteja a enfermedades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La autora, estudiante de doctorado en el IAS-CSIC, nos cuenta cómo se estudia la resistencia de la lenteja, un cultivo que no solo tiene un gran valor nutricional, sino ecológico, por su papel en la fijación de nitrógeno atmosférico</p></div><p class="article-text">
        La lenteja es una leguminosa de gran valor nutricional, rica en prote&iacute;nas, fibra y minerales esenciales. Su importancia agron&oacute;mica tambi&eacute;n es considerable, ya que como leguminosa contribuye a la fertilidad del suelo al fijar nitr&oacute;geno atmosf&eacute;rico, reduciendo la necesidad de fertilizantes.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, su cultivo se ve limitado por diversos estreses bi&oacute;ticos que comprometen seriamente su productividad. Con estreses bi&oacute;ticos nos referimos a los causados por otros seres vivos. En zonas mediterr&aacute;neas, son varias las varias plagas y enfermedades de importancia agron&oacute;mica, destacando dos en particular: el jopo (<em>Orobanche crenata</em>), una planta par&aacute;sita sin clorofila que infecta las ra&iacute;ces de la lenteja y reduce su capacidad de absorci&oacute;n de nutrientes, y la roya (<em>Uromyces viciae-fabae),&nbsp;</em>un hongo biotrofo que afecta hojas y tallos, reduciendo la fotos&iacute;ntesis.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, aunque no es t&iacute;pico del clima mediterr&aacute;neo, hay otro pat&oacute;geno importante que afecta gravemente a cultivos de leguminosas en regiones de climas templados y subtropicales y que se asocia a p&eacute;rdidas de producci&oacute;n superiores al 80 %: el hongo<em>&nbsp;</em>pat&oacute;geno&nbsp;<em>Aphanomyces euteiches</em>, el cual provoca pudriciones severas en tallos y ra&iacute;ces, especialmente bajo condiciones de humedad elevada.
    </p><p class="article-text">
        Ante estas amenazas, una v&iacute;a clave para el desarrollo de cultivos m&aacute;s resilientes y sostenibles es la identificaci&oacute;n de resistencias gen&eacute;ticas en el germoplasma de lentejas disponible, con diferente origen geogr&aacute;fico, e incluyendo tanto especies silvestres como cultivadas; adem&aacute;s de variedades locales de inter&eacute;s agr&iacute;cola.
    </p><h2 class="article-text">Seleccionando las variedades m&aacute;s resistentes</h2><p class="article-text">
        Mi tesis doctoral da continuidad a una l&iacute;nea de trabajo iniciada en el grupo de Mejora por Resistencia a estreses del Instituto de Agricultura Sostenible (IAS) del Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas (CSIC) y tiene como objetivos principales evaluar el valor agron&oacute;mico y la respuesta a estreses bi&oacute;ticos a lo largo de varias campa&ntilde;as agr&iacute;colas, seleccionando las m&aacute;s prometedoras e identificando los marcadores gen&eacute;ticos vinculados a la resistencia a dichos estreses. En definitiva, obtener variedades mejoradas de lentejas que combinen resistencia y buena respuesta agron&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Para ello, en el marco del&nbsp;<a href="https://www.belisproject.eu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Proyecto Horizon Europe &ldquo;BELIS&rdquo;</a><a href="https://mail.google.com/mail/u/0/#m_-5539364218814765815__msocom_1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[AP1]</a>&nbsp;&nbsp;(<em>Breeding European Legumes for Increased Sustainability</em>), trabajamos con una colecci&oacute;n de 296 variedades de lenteja cuyo genotipo ya conocemos. Estas semillas tienen diferentes or&iacute;genes geogr&aacute;ficos y&nbsp;proceden del&nbsp;<em>International Center for Agricultural Research in the Dry Areas</em>&nbsp;(ICARDA), un instituto de investigaci&oacute;n agraria con sede en el L&iacute;bano que tambi&eacute;n forma parte del proyecto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La autora, en uno de los campos experimentales del IAS-CSIC."
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            <span class="title">
                La autora, en uno de los campos experimentales del IAS-CSIC.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Evaluamos el comportamiento de estos genotipos&nbsp;en dos campos experimentales del IAS-CSIC, uno de ellos infestado naturalmente por jopo y otro con&nbsp;roya. Cada&nbsp;campo cuenta con las 296 entradas de lentejas sembradas en surcos de 1 m, distribuidas en tres repeticiones por entrada, adem&aacute;s de controles&nbsp;susceptibles (esto es, lentejas comerciales que son susceptibles a dichas enfermedades).
    </p><p class="article-text">
        Esta disposici&oacute;n nos permite evaluar los diferentes estadios de desarrollo de las plantas, sus caracter&iacute;sticas fenot&iacute;picas, su potencial agron&oacute;mico, y la respuesta tanto a la infestaci&oacute;n por las plantas par&aacute;sitas (jopo), como a la infecci&oacute;n por el hongo biotr&oacute;fo (roya).
    </p><p class="article-text">
        Paralelamente, se realizan ensayos en c&aacute;mara de crecimiento controlada para estudiar la respuesta a&nbsp;<em>Aphanomyces euteiches,&nbsp;</em>el hongo radicular de climas templados y subtropicales. En este caso, se incluyen las 296 variedades de lentejas, con cuatro repeticiones por variedad. Adem&aacute;s, hacemos tres r&eacute;plicas del ensayo, de forma sucesiva, para corroborar los datos obtenidos, y asegurarnos as&iacute; de que las respuestas no son fruto del azar ni de un posible error. En los ensayos se eval&uacute;a peri&oacute;dicamente el da&ntilde;o en las hojas del cultivo mediante una escala visual que va desde el 0 (ning&uacute;n s&iacute;ntoma) al 5 (planta muerta). A final del ciclo, se eval&uacute;a tambi&eacute;n el da&ntilde;o en las ra&iacute;ces, en una escala de 0 a 9, siguiendo criterios previamente desarrollados.&nbsp;Esta metodolog&iacute;a permite obtener datos precisos sobre la progresi&oacute;n y gravedad de la enfermedad bajo condiciones homog&eacute;neas y controladas.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Un empe&ntilde;o a largo plazo&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Hasta el momento hemos realizado dos campa&ntilde;as agr&iacute;colas (2023-24 y 2024-25). En esta &uacute;ltima, ya finalizadas las cosechas en junio, estamos evaluando los rendimientos en biomasa y semillas, adem&aacute;s de caracterizar morfol&oacute;gicamente las semillas de toda la colecci&oacute;n. Estamos llevando a cabo los primeros an&aacute;lisis estad&iacute;sticos de los datos tomados en las dos campa&ntilde;as (tanto fenol&oacute;gico como de respuesta a los pat&oacute;genos) y, en paralelo, estamos finalizando la tercera evaluaci&oacute;n del ensayo en c&aacute;mara con&nbsp;<em>Aphanomyces</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gracias a los an&aacute;lisis preliminares se buscar&aacute;n las l&iacute;neas que muestren resistencia y buen comportamiento agron&oacute;mico, convirti&eacute;ndolas en candidatas prometedoras para futuros cruzamientos y/o selecci&oacute;n basal.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de investigaciones requieren varios a&ntilde;os de trabajo, pues es necesario evaluar distintas campa&ntilde;as agr&iacute;colas y confirmar que los resultados se mantienen en diferentes condiciones. Aun as&iacute;, el esfuerzo merece la pena: obtener variedades de lenteja m&aacute;s resistentes y bien adaptadas a las condiciones de cultivo locales permitir&aacute; reducir la dependencia de productos qu&iacute;micos, garantizar mejores cosechas y reforzar la seguridad alimentaria.
    </p><p class="article-text">
        No hay que olvidar que la lenteja es un cultivo estrat&eacute;gico a nivel mundial, con una producci&oacute;n que supera los seis millones de toneladas anuales y con pa&iacute;ses como Canad&aacute;, India, Australia y Turqu&iacute;a entre los principales productores. Su mejora gen&eacute;tica supone, por tanto, una apuesta decidida por un alimento nutritivo, asequible y sostenible, clave para responder a los desaf&iacute;os agr&iacute;colas y clim&aacute;ticos del futuro.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://mail.google.com/mail/u/0/#m_-5539364218814765815__msoanchor_1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[AP1]</a>&nbsp;<a href="https://www.belisproject.eu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://www.belisproject.eu/</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nazaret Romero Armario]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/agricultura-sostenible-estudiando-resistencia-lenteja-enfermedades_132_12596216.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Sep 2025 04:00:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Agricultura sostenible: estudiando la resistencia de la lenteja a enfermedades]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultivos,CSIC - Consejo Superior de Investigaciones Científicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[150 aniversario del nacimiento de Antonio Machado (Sevilla, 1875): la vida es corta y el arte largo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/150-aniversario-nacimiento-antonio-machado-sevilla-1875-vida-corta-arte_132_12482989.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/217f0cf2-554c-4ad1-9a96-12a57f2d5f9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="150 aniversario del nacimiento de Antonio Machado (Sevilla, 1875): la vida es corta y el arte largo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La fe en la educación como poder transformador de la sociedad no le resultaba suficiente al poeta porque "no basta enviar maestros: es preciso enviar también investigadores del alma campesina, hombres que vayan no sólo a enseñar, sino a aprender"</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Antonio Machado escribi&oacute; en una temprana </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Biograf&iacute;a</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, fechada en Baeza al inicio del a&ntilde;o 1913, cuando contaba treinta y ocho a&ntilde;os: &laquo;Nac&iacute; en Sevilla el a&ntilde;o de 1875 en el Palacio de las Due&ntilde;as. Anoto este detalle no por lo que tenga de se&ntilde;orial (el tal palacio estaba en aquella saz&oacute;n alquilado a varias familias modestas), sino por la huella que en mi esp&iacute;ritu ha dejado la interior arquitectura de ese viejo caser&oacute;n&raquo;. El pasado 22 de junio se public&oacute; </span><a href="https://www.larazon.es/cataluna/carta-olvidada-antonio-machado-maestro_202506226857b42e1014e71bbb313bb8.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><span class="highlight" style="--color:white;">una misiva in&eacute;dita del poeta en un medio de comunicaci&oacute;n</span></a><span class="highlight" style="--color:white;"> enviada a Manuel Bartolom&eacute; Coss&iacute;o. Se trata de dos cuartillas manuscritas, una por ambas caras, puesta a la venta en una subasta y firmada tambi&eacute;n en Baeza el 18 de febrero de 1919.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Hasta el conocimiento de este documento ten&iacute;amos algunas referencias breves sobre el historiador del arte, Manuel B. Coss&iacute;o. En el texto </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Sobre Pedagog&iacute;a </em></span><span class="highlight" style="--color:white;">(1913) Machado alude al maestro, amigo y sucesor &mdash;tras la muerte de don Francisco Giner de los R&iacute;os en 1915&mdash; de </span>la Instituci&oacute;n Libre de Ense&ntilde;anza (ILE), heredera en parte del krausismo. El documento<span class="highlight" style="--color:white;"> es valioso pues se trata de la &uacute;nica carta que conocemos dirigida al gran pedagogo, y que viene a confirmar las tesis defendidas en el ensayo de reciente publicaci&oacute;n </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>As&iacute; habl&oacute; Juan de Mairena: Cantares de un fil&oacute;sofo</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> (Granada, Comares, 2024) del profesor Valent&iacute;n Galv&aacute;n que entroniza al poeta en el pante&oacute;n ilustre de los fil&oacute;sofos, es decir, como un cl&aacute;sico del pensamiento. Este s&aacute;bado 26 de julio recordamos el 150 aniversario del nacimiento del poeta-fil&oacute;sofo. La exposici&oacute;n ya clausurada &laquo;Machado: Retrato de familia&raquo; ha despertado el inter&eacute;s de miles de personas que acudieron no solo a </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>mirar</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> sino a </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>reflexionar</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> sobre el esp&iacute;ritu de los Machado. A esta contribuci&oacute;n fundamental a la efem&eacute;ride se suma estos </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Cantares de un fil&oacute;sofo</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> que indaga y restituye de manera coherente la hondura de la faceta filos&oacute;fica del poeta. Fusi&oacute;n de pensamiento y sentimiento, de cerebro y coraz&oacute;n de quien vislumbr&oacute; que los grandes fil&oacute;sofos son &laquo;poetas que creen en la realidad de sus poemas&raquo;, y los grandes poetas son &laquo;metaf&iacute;sicos fracasados&raquo; (p. 136).</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em> </em></span>
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                Carta de Antonio Machado a Manuel B. Cossio.                            </span>
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                Galván, V., Así habló Juan de Mairena, Granada, Comares, 2024.                            </span>
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        <span class="highlight" style="--color:white;">En cuanto al documento epistolar subastado hace referencia a la obtenci&oacute;n de su licenciatura en Filosof&iacute;a a finales de 1918: &laquo;Termin&eacute; mis estudios de licenciatura y a&uacute;n compr&eacute; el inevitable pergamino para poder presumir de licenciado. No me agradar&iacute;a ya gastar demasiado tiempo &mdash;la vida es corta y el arte largo&mdash; en nuevas preparaciones para examen que dejan muy poco provecho al esp&iacute;ritu&raquo;. El </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>pensador del quiz&aacute;s, </em></span><span class="highlight" style="--color:white;">as&iacute; lo nombra Galv&aacute;n, una vez m&aacute;s hace gala de su aversi&oacute;n al mundo acad&eacute;mico; en este caso a la compra de un t&iacute;tulo y a la inutilidad de los ex&aacute;menes. Ambos hermanos se formaron en la ILE, reconocida como una aut&eacute;ntica revoluci&oacute;n cultural basada en una educaci&oacute;n activa e integral que alentaba el di&aacute;logo persuasivo y sencillo entre maestros y alumnos: &laquo;Me eduqu&eacute; en la Instituci&oacute;n Libre de Ense&ntilde;anza y conservo gran amor a mis maestros: Giner de los R&iacute;os, el imponderable, Coss&iacute;o, Caso, Sama (ya muerto), Rubio, Costa (D. Joaqu&iacute;n, a quien no volv&iacute; a ver desde mis nueve a&ntilde;os&raquo; (p. 120). Ense&ntilde;anza socr&aacute;tica que, sin duda, influy&oacute; en la Escuela Popular de Sabidur&iacute;a y en el maestro Juan de Mairena, el </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>alter ego</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> filos&oacute;fico de Antonio Machado.</span>
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        <span class="highlight" style="--color:white;">Aconsejado por Manuel Coss&iacute;o y su afecto filial, Machado decidi&oacute; matricularse en el programa de Doctorado. En particular curs&oacute; las asignaturas de</span> <span class="highlight" style="--color:white;"><em>Est&eacute;tica</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">; </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Metaf&iacute;sica</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> que impart&iacute;a Ortega y Gasset a quien envi&oacute; otra misiva con sus inquietudes filos&oacute;ficas: &laquo;He le&iacute;do algo de los grandes fil&oacute;sofos, con excepci&oacute;n de Arist&oacute;teles, aunque desordenadamente, pero con afici&oacute;n desinteresada. Ninguno me agrad&oacute; tanto como Kant, cuya </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Cr&iacute;tica de la raz&oacute;n pura</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> he rele&iacute;do varias veces con creciente inter&eacute;s&raquo; (p. 11); </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Pedagog&iacute;a</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> en cuya materia</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em> </em></span><span class="highlight" style="--color:white;">el historiador del arte recomienda al poeta &laquo;unas cuantas bellas lecturas de Herbert, Natorp y Davidson&raquo; (p. 10); y en </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Filosof&iacute;a del Derecho</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> que dictaba don Francisco Giner de los R&iacute;os &mdash;fallecido en 1915&mdash; que recuerda de manera entra&ntilde;able por su sabidur&iacute;a y compromiso moral. La carta olvidada al pedagogo se expresa en estos t&eacute;rminos: &laquo;Por estos d&iacute;as, bien lo s&eacute;, cumple el IV aniversario. Era esta buena ocasi&oacute;n de ofrendar los frutos del esp&iacute;ritu a la memoria del maestro de todos&raquo;.</span>
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                Manuel B. Cossío, Carmen López-Cortón y Francisco Giner de los Ríos.                            </span>
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        <span class="highlight" style="--color:white;">En 1931 Manuel Coss&iacute;o fund&oacute; el Patronato de Misiones Pedag&oacute;gicas con el objetivo de aproximar la cultura y la educaci&oacute;n, configurada como un privilegio de las clases acomodadas, a los lugares m&aacute;s rec&oacute;nditos de nuestra geograf&iacute;a rural. Antonio Machado contribuy&oacute; a estas misiones ambulantes mostr&aacute;ndose completamente de acuerdo con sus reflexiones: &laquo;Es preciso enviar los mejores maestros a las &uacute;ltimas escuelas, ha dicho el ilustre pedagogo espa&ntilde;ol [se refiere a Manuel Bartolom&eacute; Coss&iacute;o]. En efecto, si la ciudad no manda al campo verdaderos maestros, sino guardias civiles y revistas de toros, el campo mandar&aacute; sus pardillos y abogados de secano, sus caciques e intrigantes a las cumbres del poder, y los mandar&aacute; tambi&eacute;n a las Academias y a las Universidades&raquo; (p. 121). Esta fe en la educaci&oacute;n como poder transformador de la sociedad no le resultaba suficiente al poeta porque &laquo;no basta enviar maestros: es preciso enviar tambi&eacute;n investigadores del alma campesina, hombres que vayan no s&oacute;lo a ense&ntilde;ar, sino a aprender&raquo; (p. 121). Muy pr&oacute;ximo a Dem&oacute;filo y a sus valores creadores reclamaba &laquo;un tratado de psicolog&iacute;a campesina&raquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>Cantares de un fil&oacute;sofo</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> que se identifican con el saber metaf&iacute;sico del pueblo transmitido en proverbios, cuentos, leyendas, mitos, etc. y enfrentados a una raz&oacute;n occidental que hab&iacute;a construido su propia verdad: &laquo;Se miente m&aacute;s de la cuenta, tambi&eacute;n la verdad se inventa&raquo; (p. 132). Manuel Bartolom&eacute; Coss&iacute;o fue el primer &laquo;ciudadano de honor&raquo; nombrado por la Rep&uacute;blica en 1934, Rep&uacute;blica que tambi&eacute;n fue generosa con Miguel de Unamuno y Ortega y Gasset, ambos reconocidos igualmente en 1935. La sublevaci&oacute;n militar de 1936 trunc&oacute; los logros pedag&oacute;gicos de la ILE y de las Misiones Pedag&oacute;gicas. La reacci&oacute;n cat&oacute;lica, ya iniciada en el &uacute;ltimo tercio del siglo XIX y primeras d&eacute;cadas del XX, temi&oacute; por sus privilegios seculares frente al modelo que defend&iacute;a la coeducaci&oacute;n, la ense&ntilde;anza laica y racionalista. Asimismo, el r&eacute;gimen franquista inici&oacute; una persecuci&oacute;n fan&aacute;tica e incluso se&ntilde;al&oacute; a la ILE como responsable de la contienda. En el </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Bolet&iacute;n Oficial del Estado</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> (10/12/1936), publicado en Burgos, sede del gobierno de Franco, leemos: &laquo;Es necesario garantizar a todos los espa&ntilde;oles (&hellip;) que no se volver&aacute; a tolerar, ni menos a proteger y subvencionar a los envenenadores del alma popular, primeros y mayores responsables de todos los cr&iacute;menes y destrucciones que sobrecogen al mundo (&hellip;). Los individuos que integran esas hordas revolucionarias (&hellip;) a trav&eacute;s de instituciones como la llamada </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Libre de Ense&ntilde;anza</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, forjaron generaciones incr&eacute;dulas y an&aacute;rquicas&raquo;. </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La ideolog&iacute;a del Nuevo Estado no pod&iacute;a sospechar que el germen de la labor intelectual de la ILE echar&iacute;a nuevas ra&iacute;ces tras la huida forzada y el viaje trasatl&aacute;ntico del exilio republicano. Valga como ejemplo </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>La Escuela Libre de la Habana</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> promovida en 1939 por Jos&eacute; Rubia Barcia, apoyada con entusiasmo por intelectuales espa&ntilde;oles y cubanos, a cuya junta directiva pertenecieron Mar&iacute;a Zambrano, Carmen Aldecoa, Concepci&oacute;n Albornoz, Herminio Almendros, Ricardo Balcells, etc.; instituci&oacute;n que sirvi&oacute; a su vez como impulso acad&eacute;mico en otros tantos pa&iacute;ses del continente americano. Cuando muri&oacute; el gran inspirador de la ILE, don Antonio Machado escribi&oacute; el c&eacute;lebre poema </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>A Don Francisco Giner de los R&iacute;os</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Su lectura puede ser un fiel reflejo hermanado del gran poeta y fil&oacute;sofo: &laquo;Vivid, la vida sigue, / los muertos mueren y las sombras pasan; / lleva quien deja y vive el que ha vivido (&hellip;) / Y hacia otra luz m&aacute;s pura / parti&oacute; el hermano de la luz del alba (&hellip;) &iexcl;Oh, s&iacute;!, llevad, amigos, / su cuerpo a la monta&ntilde;a, / a los azules montes / del ancho Guadarrama. / All&iacute; hay barrancos hondos / de pinos verdes donde el viento canta. / Su coraz&oacute;n repose / bajo una encina casta, / en tierra de tomillos, donde juegan / mariposas doradas... / All&iacute; el maestro un d&iacute;a / so&ntilde;aba un nuevo florecer de Espa&ntilde;a&raquo;.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esmeralda Broullón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/150-aniversario-nacimiento-antonio-machado-sevilla-1875-vida-corta-arte_132_12482989.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Jul 2025 18:49:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[150 aniversario del nacimiento de Antonio Machado (Sevilla, 1875): la vida es corta y el arte largo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Antonio Machado,Sevilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Envejecimiento acelerado: el efecto del verano en nuestros aparatos electrónicos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/envejecimiento-acelerado-efecto-verano-aparatos-electronicos_132_12471908.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fd0b8be4-4822-48a2-9bef-ef8558a17dba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Envejecimiento acelerado: el efecto del verano en nuestros aparatos electrónicos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestro método ayuda a predecir con mayor eficiencia cómo se comportarán los dispositivos electrónicos con el paso del tiempo, lo que es clave para hacerlos más fiables y duraderos</p></div><p class="article-text">
        Las condiciones t&eacute;rmicas en las que se usan los dispositivos electr&oacute;nicos aceleran los procesos de degradaci&oacute;n interna de los componentes electr&oacute;nicos, reduciendo su fiabilidad y acortando su vida &uacute;til. Este fen&oacute;meno, conocido como envejecimiento acelerado, est&aacute; directamente relacionado con los mecanismos f&iacute;sicos que tienen lugar dentro de los chips cuando operan bajo estr&eacute;s t&eacute;rmico. Los circuitos se calientan de forma natural, debido al <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Efecto_Joule" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">efecto Joule</a>, un proceso que se ve agravado si la temperatura ambiental es alta. Esto obliga a que la refrigeraci&oacute;n sea un aspecto fundamental de cualquier dispositivo electr&oacute;nico, especialmente en aquellos m&aacute;s potentes como los ordenadores personales o las videoconsolas.
    </p><p class="article-text">
        Espec&iacute;ficamente, las altas temperaturas hacen que los transistores, el bloque fundamental de los circuitos electr&oacute;nicos, sean m&aacute;s lentos. Imaginemos que un transistor es como una gran autopista por la que circulan millones de coches. Esos coches representan a los electrones, que llevan la corriente el&eacute;ctrica de un punto a otro, haciendo que todo funcione. Al principio, la autopista es nueva: el asfalto est&aacute; liso, bien se&ntilde;alizado, no hay baches ni obst&aacute;culos. Los coches (los electrones) pueden circular r&aacute;pido, de forma ordenada, sin problemas. Pero, con el tiempo, esa autopista se va desgastando. Aparecen grietas en el pavimento, zonas con baches, la pintura de las se&ntilde;ales se borra. Y en determinadas condiciones como cuando hace mucho calor ese desgaste ocurre m&aacute;s r&aacute;pido. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando sube la temperatura, los &aacute;tomos del material del chip (el &ldquo;asfalto&rdquo; de nuestra autopista) empiezan a vibrar con m&aacute;s energ&iacute;a. Esas vibraciones son como peque&ntilde;os terremotos que sacuden el camino de los electrones. Como consecuencia, los electrones chocan m&aacute;s con esos &aacute;tomos, se desv&iacute;an de su trayectoria, y en algunos casos incluso da&ntilde;an permanentemente el material, como si un coche, al chocar muchas veces, dejara marcas o hiciera agujeros en la carretera. Adem&aacute;s, en ciertas zonas de los transistores, el calor puede dejar huecos o acumulaciones de cargas que empeoran a&uacute;n m&aacute;s el tr&aacute;fico. Esto se traduce en que, con el tiempo, los electrones pasan cada vez m&aacute;s lentos, hasta que llega un punto en el que no llegan a tiempo a d&oacute;nde deben estar y el circuito falla. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Para evitar estos problemas, es fundamental entender a fondo los procesos f&iacute;sicos que causan este envejecimiento. De este modo, podemos anticipar la degradaci&oacute;n que va a sufrir el circuito, y ajustar el dise&ntilde;o de forma que su funcionamiento est&eacute; garantizado durante muchos a&ntilde;os. El desaf&iacute;o es que un circuito tiene billones de transistores, el envejecimiento depende de qu&eacute; transistores est&eacute;n encendidos y es muy dif&iacute;cil hacer los c&aacute;lculos para simular este envejecimiento de forma precisa y r&aacute;pida. 
    </p><p class="article-text">
        Esto supone un desaf&iacute;o de gran importancia para la industria de los semiconductores, ya que los circuitos deben operar de forma r&aacute;pida y fiable en condiciones de altas temperaturas como en los <a href="https://semiengineering.com/auto-chip-aging-accelerates-in-hot-climates/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autom&oacute;viles</a>. El envejecimiento de circuitos se est&aacute; convirtiendo tambi&eacute;n en un factor clave para la financiaci&oacute;n <a href="https://semiengineering.com/chip-aging-becoming-key-factor-in-data-center-economics/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de los centros de datos</a>, que cada vez deben tener mayores prestaciones para suplir la demanda en computaci&oacute;n requerida por la sociedad moderna, especialmente con el auge de las inteligencias artificiales. Adicionalmente, a medida que los transistores se hacen cada vez m&aacute;s peque&ntilde;os, alcanzando escalas de apenas unos pocos nan&oacute;metros, los efectos del envejecimiento no solo se vuelven m&aacute;s pronunciados, sino tambi&eacute;n m&aacute;s dif&iacute;ciles de simular y predecir con precisi&oacute;n. Esto obliga a desarrollar herramientas m&aacute;s sofisticadas y eficientes que permitan anticipar estos efectos desde las etapas tempranas del dise&ntilde;o, garantizando as&iacute; dispositivos m&aacute;s robustos, duraderos y sostenibles en un entorno tecnol&oacute;gico cada vez m&aacute;s exigente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Al prolongar la vida útil de los dispositivos, se reduce la necesidad de reemplazos frecuentes, lo cual implica un ahorro significativo de recursos naturales, materias primas críticas y energía asociada a los procesos de fabricación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En este contexto, parte de nuestro trabajo en el Instituto de Microelectr&oacute;nica de Sevilla ha consistido en <a href="https://ieeexplore.ieee.org/abstract/document/11015631" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desarrollar una metodolog&iacute;a</a> para hacer estos c&aacute;lculos m&aacute;s r&aacute;pidos matem&aacute;ticamente, lo que se traduce en mayor velocidad de computaci&oacute;n. Esto se logra mediante la compresi&oacute;n de la informaci&oacute;n requerida por los modelos de simulaci&oacute;n. Gracias a esta compresi&oacute;n, los modelos complejos que antes tardaban horas o d&iacute;as en ejecutarse ahora pueden funcionar en mucho menos tiempo, y lo m&aacute;s importante, sin perder precisi&oacute;n. Esto hace posible aplicar modelos avanzados a dise&ntilde;os de circuitos grandes y reales, algo que antes era pr&aacute;cticamente inalcanzable por las limitaciones de tiempo y c&aacute;lculo. En definitiva, nuestro m&eacute;todo ayuda a predecir con mayor eficiencia c&oacute;mo se comportar&aacute;n los dispositivos electr&oacute;nicos con el paso del tiempo, lo que es clave para hacerlos m&aacute;s fiables y duraderos.
    </p><p class="article-text">
        Adicionalmente, <a href="https://www.linkedin.com/pulse/chip-atium-instituto-de-microelectr%C3%B3nica-de-s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hemos dise&ntilde;ado un chip</a> que nos permite medir de forma directa el efecto de este envejecimiento en la velocidad de las puertas l&oacute;gicas que forman un circuito. Ya que no vamos a medir durante a&ntilde;os en el laboratorio, uso condiciones especialmente adversas (altas temperaturas y/o tensi&oacute;n) para emular a&ntilde;os de operaci&oacute;n en horas, usando el envejecimiento acelerado a nuestro favor. De este modo, podemos medir la velocidad de los electrones a medida que la &ldquo;carretera&rdquo; se va degradando, lo que nos aporta una informaci&oacute;n muy valiosa de cara a entender estos fen&oacute;menos a fondo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del valor t&eacute;cnico y cient&iacute;fico de este trabajo, cabe destacar su relevancia en el contexto de la sostenibilidad. Comprender y predecir con mayor precisi&oacute;n el desgaste de los circuitos electr&oacute;nicos permite dise&ntilde;ar sistemas m&aacute;s duraderos y resistentes, lo que contribuye de forma directa a la lucha contra la obsolescencia prematura de los equipos electr&oacute;nicos. Al prolongar la vida &uacute;til de los dispositivos, se reduce la necesidad de reemplazos frecuentes, lo cual implica un ahorro significativo de recursos naturales, materias primas cr&iacute;ticas y energ&iacute;a asociada a los procesos de fabricaci&oacute;n. Esta eficiencia redunda en un impacto ambiental positivo, haciendo que el dise&ntilde;o de microelectr&oacute;nica m&aacute;s robusta sea un pilar esencial para la conservaci&oacute;n del planeta y el avance hacia una electr&oacute;nica m&aacute;s sostenible y responsable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Santana Andreo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/envejecimiento-acelerado-efecto-verano-aparatos-electronicos_132_12471908.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Jul 2025 17:51:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Envejecimiento acelerado: el efecto del verano en nuestros aparatos electrónicos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Microelectrónica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sedentarismo térmico: ¿engorda el aire acondicionado?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/sedentarismo-termico-engorda-aire-acondicionado_132_12437080.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c03c9a9-9395-42cb-9acf-4dbd14a740dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sedentarismo térmico: ¿engorda el aire acondicionado?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La exposición prolongada a ambientes frescos puede alterar los mecanismos que regulan el apetito, pero no hay un consenso claro sobre la relación entre temperatura ambiental y peso corporal</p></div><p class="article-text">
        Gracias al progreso econ&oacute;mico, cada vez m&aacute;s personas en Andaluc&iacute;a pueden disfrutar de un aparato de aire acondicionado con que sobrellevar las elevad&iacute;simas temperaturas que se dan en muchas localidades cada verano. Esto, que puede parecer hasta cierto punto un lujo, no lo es en absoluto. El calor es un <a href="https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/climate-change-heat-and-health" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">factor de riesgo de mortalidad total y agrava muchas patolog&iacute;as cr&oacute;nicas</a>. En el verano de 2022 se registraron <a href="https://www.nature.com/articles/s41591-023-02419-z/tables/1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de 11.000 muertes en Espa&ntilde;a debidas al calor</a>. &iquest;Acaso la calefacci&oacute;n nos parece un lujo en los pa&iacute;ses con temperaturas m&aacute;s bajas en invierno? Apliquemos el mismo criterio a los pa&iacute;ses con temperaturas m&aacute;s altas en verano.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un portal inmobiliario, <a href="https://www.idealista.com/sala-de-prensa/notas-de-prensa/2024/07/04/199274-el-41-de-las-casas-de-espana-tiene-aire-acondicionado" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el 54% de los hogares andaluces han incorporado este sistema de confort</a>. Sin embargo, al mismo tiempo que se incrementaba el uso de aire acondicionado en los hogares, se disparaba la prevalencia de sobrepeso y obesidad en la regi&oacute;n. La VI Encuesta Andaluza de Salud (2023) muestra que el <a href="https://www.juntadeandalucia.es/organismos/saludyconsumo/servicios/actualidad/noticias/detalle/521863.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">56% de los andaluces padecen sobrepeso u obesidad</a>. &iquest;Ser&aacute; casualidad que las cifras sean tan similares? &iquest;Engorda el aire acondicionado? El sentido com&uacute;n nos dice que s&iacute;. Todos hemos experimentado ausencia de apetito cuando estamos sometidos a altas temperaturas y recuperarlo cuando volvemos a temperaturas m&aacute;s frescas. Pero veamos qu&eacute; dice la ciencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Mientras que a 24ºC, los animales comieron 20 g del alimento, los que estaban sometidos a 35ºC, solo ingirieron 2 g. El grupo que sufrió un día completo a 40 °C, dejó de comer por completo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una de las principales preocupaciones fisiol&oacute;gicas del cuerpo es la termorregulaci&oacute;n, es decir el mantenimiento de la temperatura constante del cuerpo. En ese sentido, el acto de comer contribuye a incrementar el calor corporal. En 1936, <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK236232/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Booth y Strang observaron que comer carne picada de ternera y tomates guisados hasta la saciedad aumentaba la temperatura de la piel</a> un promedio de 2 &deg;C aproximadamente una hora despu&eacute;s de la comida. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/13993298/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sus resultados no pudieron ser replicados en 1962 por Stunkard</a>. Un a&ntilde;o despu&eacute;s, <a href="https://psycnet.apa.org/doiLanding?doi=10.1037%2Fh0046241" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hamilton expuso a grupos de ratas a diferentes temperaturas durante 24 h</a>. Mientras que a 24&ordm;C, los animales comieron 20 g del alimento, los que estaban sometidos a 35&ordm;C, solo ingirieron 2 g. El grupo que sufri&oacute; un d&iacute;a completo a 40 &deg;C, dej&oacute; de comer por completo. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s adelante, <a href="https://www.cambridge.org/core/journals/proceedings-of-the-nutrition-society/article/food-intakes-and-weight-changes-in-climatic-extremes/E33F58BB1B92B8C25A694964D95C582B" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Edholm y Goldsmith (1966) realizaron un estudio sobre los cambios en la ingesta de alimentos entre el personal militar brit&aacute;nico</a>. Un grupo de soldados fue trasladado a Bahr&eacute;in, donde la temperatura raramente baja de los 30&ordm;C. Despu&eacute;s de 20 d&iacute;as, algunos de los cuales realizaron duras tareas en el exterior, los militares volvieron al Reino Unido, donde se les control&oacute; durante 12 d&iacute;as m&aacute;s. La ingesta media de alimentos por estos soldados en Bahr&eacute;in fue aproximadamente un 25% menor que en el Reino Unido y perdieron 2,5 kg de peso corporal.
    </p><p class="article-text">
        Este efecto se ha observado no solo en militares haciendo duros trabajos, sino en la sedentaria comodidad de una oficina. En <a href="https://www.frontiersin.org/journals/nutrition/articles/10.3389/fnut.2015.00020/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un estudio realizado en Birmingham (EE. UU.)</a>, 20 personas participaron en una simulaci&oacute;n de jornada laboral en oficina a dos temperaturas distintas: 20 &deg;C (grupo control) y 26 &deg;C (grupo experimental), durante dos horas. La primera hora se dedic&oacute; al trabajo y la segunda incluy&oacute; pizza como comida. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque la diferencia no fue estad&iacute;sticamente significativa, los participantes expuestos a 26 &deg;C consumieron 99,5 kcal menos de pizza que los del grupo a 20 &deg;C. Adem&aacute;s, se observ&oacute; un aumento de la temperatura perif&eacute;rica en el grupo expuesto al calor, lo que sugiere una mayor disipaci&oacute;n t&eacute;rmica. De hecho, se estim&oacute; que por cada incremento de 1 &deg;C en la temperatura perif&eacute;rica, los participantes inger&iacute;an 85,9 kcal menos. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que se desconoce es si el efecto del aire acondicionado es de tipo agudo (exposici&oacute;n en la misma comida) o es cr&oacute;nico (exposici&oacute;n sostenida). &iquest;Aumenta el apetito cuando se pasa del sofocante calor exterior al entrar a una fresca sala de comedor? &iquest;O se mantiene la necesidad de disipar calor incluso en el ambiente con aire acondicionado, reduciendo el apetito?
    </p><p class="article-text">
        A esta pregunta respondi&oacute; parcialmente  <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/0031938488902478?via%3Dihub" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Roberto Refinetti en 1988, con un estudio en ratas</a>. Los animales que viv&iacute;an en un ambiente caluroso (29&ordm;C) pero se alimentaban en un ambiente fr&iacute;o (19&ordm;C) ganaron mucho m&aacute;s peso que los animales que permanecieron en un ambiente c&aacute;lido para comer. Este descubrimiento sugiere que pasar la mayor parte del tiempo en un espacio caliente, pero comer con aire acondicionado, puede dar lugar a m&aacute;s de lo necesario.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La teoría es que la energía que el cuerpo gasta para mantener la temperatura corporal en entornos fríos (menos de 22 ºC) es compensada por un aumento del apetito y la ingesta de calorías</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La <a href="https://www.nature.com/articles/1601308" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">teor&iacute;a</a> es que la energ&iacute;a que el cuerpo gasta para mantener la temperatura corporal en entornos fr&iacute;os (menos de 22 &ordm;C) es compensada por un aumento del apetito y la ingesta de calor&iacute;as. Esa generaci&oacute;n de calor es mediada por el tejido adiposo pardo. Pero las calor&iacute;as gastadas se tienen que reponer, por lo que se ponen en marcha procesos neuroendocrinos para incrementar el hambre y de ese modo, aumentar la ingesta energ&eacute;tica. El problema es que la ingesta de calor&iacute;as en forma de alimentos puede ser mayor que el gasto producido para mantener la temperatura. Es lo que se llama <em>desconexi&oacute;n termog&eacute;nica</em>, y que puede dar lugar al incremento del peso corporal.
    </p><p class="article-text">
        Una de las hormonas implicadas parece ser el neurop&eacute;ptido YY, aunque la noradrenalina, la leptina y la ghrelina tambi&eacute;n podr&iacute;an jugar un papel, si bien los resultados hasta el momento son contradictorios. Es m&aacute;s, ni siquiera hay acuerdo si en seres humanos existe una relaci&oacute;n causa-efecto entre la temperatura del ambiente y el peso corporal. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC2932668/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En una revisi&oacute;n de estudios de 2009</a>, investigadores estadounidenses sosten&iacute;an que el aire acondicionado puede ejercer un efecto importante sobre el aumento de peso, ya que es probable que conduzca a un balance de energ&iacute;a positivo. Sin embargo, en <a href="https://www.mdpi.com/2072-6643/9/6/592" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otra revisi&oacute;n de 2017</a>, investigadores franceses reconoc&iacute;an que a&uacute;n no se ha realizado ning&uacute;n an&aacute;lisis sistem&aacute;tico para las principales alteraciones de la ingesta de energ&iacute;a en ambientes fr&iacute;os y calientes.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, aunque a&uacute;n no existe un consenso cient&iacute;fico, la evidencia disponible sugiere que la exposici&oacute;n prolongada a ambientes frescos puede alterar los mecanismos que regulan el apetito y el gasto energ&eacute;tico, favoreciendo as&iacute; un balance cal&oacute;rico positivo que podr&iacute;a conducir al aumento de peso. Por ello, aunque el aire acondicionado se ha convertido en una necesidad vital en regiones donde las temperaturas extremas del verano representan un riesgo real para la salud, no debemos descartar que este confort t&eacute;rmico pueda estar afectando, sin que lo notemos, a nuestra salud metab&oacute;lica. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Sánchez Perona]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/sedentarismo-termico-engorda-aire-acondicionado_132_12437080.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Jul 2025 18:55:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sedentarismo térmico: ¿engorda el aire acondicionado?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciencia,Ola de calor,Sedentarismo,Obesidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Operación verano: por unas playas libres de plástico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/operacion-verano-playas-libres-plastico_132_12418156.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/77d176a8-c9c2-462b-93a4-c6c04baab872_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Operación verano: por unas playas libres de plástico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ahora que llega la temporada de playa, conviene recordar algunas cuestiones sobre ese protagonista omnipresente que invade nuestros tan preciados como vulnerables ecosistemas costeros: el plástico, contaminante imperecedero, huella imborrable de la Era del Hombre, esa que muchos llaman Antropoceno</p></div><p class="article-text">
        El pl&aacute;stico se encuentra en todos los ecosistemas del mundo, tanto acu&aacute;ticos como terrestres, costeros y continentales, incluso en la atm&oacute;sfera y en las nubes. Forma parte indisociable de nuestras vidas e, incluso, de nuestro cuerpo: ya hay estudios que demuestran que est&aacute; en nuestra sangre y en nuestros &oacute;rganos, incluido el cerebro, acumulado en forma de peque&ntilde;&iacute;simas part&iacute;culas. Literalmente, comemos, bebemos e inhalamos pl&aacute;stico a diario: en el agua embotellada, en los alimentos envasados y en el aire que respiramos. &iexcl;Se estima que diariamente ingerimos m&aacute;s de 800 part&iacute;culas de pl&aacute;stico! Adem&aacute;s, somos el destino final de todo el pl&aacute;stico que han consumido los animales de los que nos alimentamos, que no es poco...
    </p><p class="article-text">
        Las costas constituyen uno de los mayores sumideros mundiales de pl&aacute;stico, procedente de la actividad pesquera y el turismo de masas. El 40% del pl&aacute;stico que contamina los oc&eacute;anos procede de la pesca (hasta el 85% en algunas partes del mundo). Cada a&ntilde;o se desechan en el mar nada m&aacute;s y nada menos que 640.000 toneladas de artes de pesca. La mayor parte de ellas son redes, la forma pl&aacute;stica m&aacute;s letal para la vida marina. Enredos, ahorcamientos, amputaciones&hellip; son algunos de los impactos m&aacute;s habituales provocados por las redes y otros pl&aacute;sticos abandonados en las costas y el mar. Pero no son los &uacute;nicos. 
    </p><p class="article-text">
        Entre los residuos pl&aacute;sticos m&aacute;s habituales y contaminantes de las playas asociados al ser humano tambi&eacute;n est&aacute;n las colillas. Peque&ntilde;as, pero devastadoras. El acetato de celulosa del que est&aacute;n compuestos los filtros de los cigarrillos es un pol&iacute;mero altamente resistente, no biodegradable y extremadamente t&oacute;xico. Una sola colilla puede contaminar decenas de litros de agua con metales pesados (como plomo y ars&eacute;nico) y numerosos aditivos da&ntilde;inos para la vida marina.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, todos estos pl&aacute;sticos que llegan a las costas y al mar se fragmentan en trozos cada vez m&aacute;s peque&ntilde;os debido a la meteorizaci&oacute;n (exposici&oacute;n a la luz solar, viento, erosi&oacute;n, etc.). Son los llamados micropl&aacute;sticos, que son f&aacute;cilmente ingeridos por los organismos, bioacumul&aacute;ndose e incorpor&aacute;ndose a las redes tr&oacute;ficas hasta llegar a nosotros. Es el karma del pl&aacute;stico: todo lo que tiras, vuelve a ti.
    </p><h2 class="article-text">Aves marinas: las principales v&iacute;ctimas de la contaminaci&oacute;n por pl&aacute;sticos</h2><p class="article-text">
        Muchos de estos pl&aacute;sticos tambi&eacute;n terminan en los est&oacute;magos de la fauna silvestre, en especial de las aves marinas, para las que representa una amenaza real. M&aacute;s del 90% de las aves acu&aacute;ticas del mundo tiene pl&aacute;stico en sus est&oacute;magos, y miles de ellas mueren cada a&ntilde;o debido a &eacute;l. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Foto: Brian Yuratsis. Unsplash                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Desde la Estaci&oacute;n Biol&oacute;gica de Do&ntilde;ana (CSIC) estamos estudiando la magnitud y multidimensionalidad de las interacciones entre el pl&aacute;stico y las aves acu&aacute;ticas (proyecto IsoPlastic, Ministerio de Ciencia e Innovaci&oacute;n, Ref PID 2022-140057NB-100; proyecto Guanoplastic, Junta de Andaluc&iacute;a, Ref PY20_00756). 
    </p><p class="article-text">
        Tomemos como ejemplo las gaviotas, que son e<span class="highlight" style="--color:white;">xtraordinariamente adaptables y oportunistas, y han aprendido a usar la basura humana como recurso. Como otras muchas aves, </span>producen egagr&oacute;pilas o regurgitados con todos los restos que no son capaces de digerir: espinas de pescados, cut&iacute;cula de cangrejos, restos de conchas&hellip; y, c&oacute;mo no, pl&aacute;stico: colillas, tapones, bolsas, envoltorios, toallitas, cuerdas, gomillas, y un sinf&iacute;n de objetos pl&aacute;sticos inveros&iacute;miles (juguetes, chupes, pulseras&hellip;). 
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis qu&iacute;mico de estos pl&aacute;sticos revela una amplia variedad de pol&iacute;meros, incluyendo polietileno (el pol&iacute;mero m&aacute;s habitual y m&aacute;s producido en el mundo, con el que se fabrican pl&aacute;sticos de un solo uso), poliestireno, PVC, polipropileno, siliconas, etc. Muchos de ellos est&aacute;n asociados a aditivos altamente t&oacute;xicos, como los ftalatos, un tipo de plastificante que se utiliza para dar flexibilidad (por ejemplo, al PVC), y que se relaciona con procesos de disrupci&oacute;n endocrina, problemas reproductivos o alteraciones en el desarrollo. 
    </p><p class="article-text">
        El consumo habitual de pl&aacute;stico en las aves tambi&eacute;n produce plasticosis, una enfermedad, descrita recientemente en aves marinas, que se caracteriza por la inflamaci&oacute;n cr&oacute;nica del tracto digestivo provocada por las lesiones y la toxicidad del pl&aacute;stico. Tambi&eacute;n puede llegar a producir la muerte por colapso digestivo, como ocurre con el consumo desmesurado de gomillas al ser confundidas con gusanos. En muchos casos, las aves llegan a morir de inanici&oacute;n al dejar de alimentarse por sensaci&oacute;n de saciedad (al estar sus est&oacute;magos llenos de pl&aacute;stico que no pueden expulsar). 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="A la izquierda, egagrópila de gaviota patiamarilla encontrada en una playa de Tarifa. En el centro, la egagrópila en el laboratorio y, a la izquierda, los plásticos que contenía ya colocados sobre placas de Petri. Las egagrópilas son bolas de alimento no digerido que regurgitan algunas aves."
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            <span class="title">
                A la izquierda, egagrópila de gaviota patiamarilla encontrada en una playa de Tarifa. En el centro, la egagrópila en el laboratorio y, a la izquierda, los plásticos que contenía ya colocados sobre placas de Petri. Las egagrópilas son bolas de alimento no digerido que regurgitan algunas aves.                            </span>
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        El pl&aacute;stico es adem&aacute;s uno de los materiales m&aacute;s cotizados por las aves marinas para la construcci&oacute;n de sus nidos. Se calcula que el 30% de los nidos de las aves de todo el mundo contiene material sint&eacute;tico, especialmente pl&aacute;stico. Las cuerdas y los hilos de pesca pueden convertir los nidos en verdaderas trampas mortales, no s&oacute;lo para los pollos sino tambi&eacute;n para los adultos. Por otro lado, los nidos con pl&aacute;stico se calientan m&aacute;s, pudiendo afectar a la fecha de eclosi&oacute;n de los huevos. Estos desajustes fenol&oacute;gicos (es decir, entre los eventos biol&oacute;gicos y las condiciones ambientales) son muy importantes porque implican una desincronizaci&oacute;n con procesos clave, como pueden ser los picos de abundancia de alimento. En cualquier caso, el patr&oacute;n global de acumulaci&oacute;n de pl&aacute;stico en los nidos es un claro reflejo de nuestra huella pl&aacute;stica en la fauna silvestre. 
    </p><p class="article-text">
        Las aves no s&oacute;lo son v&iacute;ctimas sino tambi&eacute;n veh&iacute;culos de dispersi&oacute;n de pl&aacute;stico, lo que se conoce como <em>biovectores</em>. Esta es quiz&aacute;s la fase del ciclo del pl&aacute;stico menos conocida, el qu&eacute; pasa con el pl&aacute;stico una vez que ya ha llegado al ambiente. Desde la EBD, usamos dispositivos GPS que colocamos a las aves, y a trav&eacute;s de modelos matem&aacute;ticos, cuantificamos esos flujos de pl&aacute;stico, contabilizando cientos de kilos transportados anualmente desde zonas altamente contaminadas a h&aacute;bitats naturales (ver, por ejemplo, Cano Povedano et al. 2024 y Mart&iacute;n-V&eacute;lez et al 2024). <span class="highlight" style="--color:white;">El objetivo es conocer c&oacute;mo afecta la conectividad ecol&oacute;gica al transporte de pl&aacute;sticos y otros contaminantes, como especies invasoras o bacterias resistentes a antibi&oacute;ticos (muy asociadas tambi&eacute;n al pl&aacute;stico); informaci&oacute;n muy valiosa para orientar la toma de decisiones en la conservaci&oacute;n de espacios protegidos y la gesti&oacute;n de residuos. </span>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:white;">Normativas y conciencia ambiental: fundamentales para limitar el da&ntilde;o</span></h2><p class="article-text">
        Existen mecanismos para limitar la contaminaci&oacute;n por pl&aacute;stico en las costas, dando as&iacute; un respiro a la fauna marina. Por ejemplo, existen normativas que proh&iacute;ben pl&aacute;sticos de un solo uso (cubiertos, vasos y platos en chiringuitos y hosteler&iacute;a en general) y que obligan a las empresas productoras de pl&aacute;stico de usar y tirar a asumir los costos de limpieza. Tambi&eacute;n podemos clausurar vertederos a cielo abierto, minimizando el acceso a las aves y el biotransporte de pl&aacute;stico a zonas naturales. E incluso podemos prohibir fumar en las playas con la declaraci&oacute;n de &ldquo;playas libres de humo&rdquo;. La normativa est&aacute;: ahora s&oacute;lo falta aplicarla. 
    </p><p class="article-text">
        Al final, todo queda en manos de la responsabilidad individual. En este sentido, la educaci&oacute;n y conciencia ambiental son fundamentales. Y en ello estamos. Por ejemplo, a trav&eacute;s del proyecto &ldquo;Plastisfera&rdquo; (financiado por la Fundaci&oacute;n Espa&ntilde;ola para la Ciencia y la Tecnolog&iacute;a, MICIU) tratamos de crear conciencia y cultura cient&iacute;fica en torno a la contaminaci&oacute;n por pl&aacute;stico. Como parte de este esfuerzo, la exposici&oacute;n &ldquo;<a href="https://www.csic.es/es/ciencia-y-sociedad/iniciativas-de-divulgacion/exposiciones-itinerantes/plastisfera-vida-y-muerte-en-el-antropoceno" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Plastisfera: Vida y Muerte en el Antropoceno&rdquo;</a> ) propone un viaje a trav&eacute;s de la mirada de diferentes aves acu&aacute;ticas estrechamente ligadas al ser humano, mostrando c&oacute;mo conviven y <em>conmueren</em> con el pl&aacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Ojal&aacute; en un futuro pr&oacute;ximo las playas libres de pl&aacute;stico sean una realidad! 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Referencias</strong>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Mart&iacute;n-V&eacute;lez, V., Cano-Povedano, J., Canuelo-Jurado, B., L&oacute;pez-Calder&oacute;n, C., C&eacute;spedes, V., Ros, M., ... &amp; Green, A. J. (2024). Leakage of plastics and other debris from landfills to a highly protected lake by wintering gulls. </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Waste Management</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>177</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, 13-23.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Cano-Povedano, J., L&oacute;pez-Calder&oacute;n, C., S&aacute;nchez, M. I., Hortas, F., Ca&ntilde;uelo-Jurado, B., Mart&iacute;n-V&eacute;lez, V., ... &amp; Green, A. J. (2023). Biovectoring of plastic by white storks from a landfill to a complex of salt ponds and marshes. </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Marine Pollution Bulletin</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>197</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, 115773</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta I. Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/operacion-verano-playas-libres-plastico_132_12418156.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Jun 2025 04:01:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Operación verano: por unas playas libres de plástico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Plásticos,Contaminación del agua]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más que un texto sagrado: el Corán como patrimonio cultural]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/texto-sagrado-coran-patrimonio-cultural_132_12400757.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/56ac11da-0f1c-4425-8e0b-e9f3bf4339ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más que un texto sagrado: el Corán como patrimonio cultural"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras la conquista cristiana, y pese a las sucesivas prohibiciones a que fueron sometidas, el Corán se mantuvo vivo en manos de las minorías islámicas hispanas que, entre rezos clandestinos y traducciones aljamiadas, preservaron su fe y su cultura</p></div><p class="article-text">
        Pocos libros en la historia han suscitado y siguen provocando, en su compleja universalidad, emociones tan dispares como el Cor&aacute;n. El libro sagrado del islam ha sido y es objeto de devoci&oacute;n, veneraci&oacute;n y admiraci&oacute;n, pero tambi&eacute;n de disputa, pol&eacute;mica y enfrentamiento. Entre fervor y llamas, el Cor&aacute;n se erige como un elemento nuclear de nuestro pasado y de nuestro presente, de encuentros y desencuentros que han ido, de una otra manera, conformando culturas, identidades y formas de pensamiento.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el relato tradicional, la historia del libro sagrado del islam comienza una noche del a&ntilde;o 610 en la soledad de una cueva a las afueras de La Meca, donde Mahoma recibe por medio del arc&aacute;ngel Gabriel la primera de varias revelaciones de la palabra de Dios. Esta mensajer&iacute;a divina, que se suceder&aacute; a lo largo de toda la vida del Profeta, se plasmar&aacute; tras su muerte por escrito en forma de libro articulado en 114 azoras o cap&iacute;tulos, cada uno de ellos dividido en un n&uacute;mero variable de aleyas o vers&iacute;culos.
    </p><p class="article-text">
        El Cor&aacute;n vertebra desde entonces la vida del creyente y la vida de la comunidad, en lo religioso, lo social y lo pol&iacute;tico. Es su motor y coraz&oacute;n. Y as&iacute; lo fue entre las &uacute;ltimas minor&iacute;as musulmanas de la pr&oacute;spera y convulsa Espa&ntilde;a de los siglos xv al xvii, primero entre los mud&eacute;jares y, m&aacute;s tarde, entre los moriscos. La exposici&oacute;n <em>Los latidos del Cor&aacute;n. La vida del libro sagrado entre mud&eacute;jares y moriscos, que </em>puede verse en el Hospital Real de Granada hasta octubre de este a&ntilde;o, permite conocer un momento de nuestro ayer para entender hoy por qu&eacute; el Cor&aacute;n ha desempe&ntilde;ado un papel determinante en la construcci&oacute;n hist&oacute;rica de nuestra realidad. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La exposición &#039;Los latidos del Corán. La vida del libro sagrado entre mudéjares y moriscos&#039; revela la riqueza de esta tradición islámica hispánica y nos desvela el Corán como un elemento nuclear de la vida cultural e intelectual de la península ibérica y, por ende, de Europa</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">&iquest;Qui&eacute;nes eran los mud&eacute;jares y los moriscos?</h2><p class="article-text">
        La expansi&oacute;n hacia el sur de los reinos medievales cristianos de la Pen&iacute;nsula supuso la asimilaci&oacute;n de una importante masa de poblaci&oacute;n musulmana, que hasta entonces hab&iacute;a sido due&ntilde;a y se&ntilde;ora del territorio, Al-&Aacute;ndalus. Autorizados, en un primer momento, como mud&eacute;jares, a vivir su fe en una contenida libertad, la situaci&oacute;n cambiar&aacute; dr&aacute;sticamente a principios del siglo xvi con la conversi&oacute;n forzosa de estos musulmanes al cristianismo. Oficialmente cristianos, los ahora moriscos continuar&aacute;n sin embargo siendo musulmanes en la clandestinidad de sus hogares, generando una singular forma de islam adaptado a las condiciones adversas del momento. 
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                    alt="Materiales y herramientas usadas para encuadernar, así como reproducciones de encuadernación islámica tradicional, mudéjar y morisca."
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            <span class="title">
                Materiales y herramientas usadas para encuadernar, así como reproducciones de encuadernación islámica tradicional, mudéjar y morisca.                            </span>
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        La intransigencia del poder cristiano ante la heterodoxa identidad de estos musulmanes espa&ntilde;oles se traducir&aacute; en la prohibici&oacute;n de la lengua &aacute;rabe y de los usos culturales de estas minor&iacute;as, si bien es cierto que ya desde el siglo xv se aprecia una asimilaci&oacute;n consciente de parte de estas comunidades a la cultura cristiana dominante, sin por ello dejar de ser musulmanes. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras que granadinos y valencianos conservaron el &aacute;rabe hasta fechas tard&iacute;as, castellanos y aragoneses paulatinamente lo ir&aacute;n olvidando. El abandono de la lengua sagrada, lejos de traducirse en un empobrecimiento de la cultura isl&aacute;mica, supuso la naturalizaci&oacute;n de un islam aut&oacute;ctono, expresado ahora preferentemente en lengua romance. Esta situaci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica, unida a la pr&aacute;ctica religiosa m&aacute;s o menos clandestina, ser&aacute; determinante en la conformaci&oacute;n y transmisi&oacute;n del Cor&aacute;n en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica. 
    </p><h2 class="article-text">La singularidad del Cor&aacute;n en la Pen&iacute;nsula</h2><p class="article-text">
        Aun desahuciado el &aacute;rabe, el Cor&aacute;n evidentemente continuar&aacute; copi&aacute;ndose de forma &iacute;ntegra en esta lengua hasta finales del siglo XVI, conservando los modelos de la anterior tradici&oacute;n andalus&iacute;. Entre estos manuscritos, se conservan piezas muy significativas, de gran calidad, como el denominado Cor&aacute;n de Gayangos (Real Academia de la Historia, ms. 11/10619), procedente de la localidad zaragozana de Aranda de Moncayo, o el magn&iacute;fico ejemplar de Segorbe (Archivo Municipal).
    </p><p class="article-text">
        Frente a estos raros y poco comunes ejemplares de coranes completos, testimonio de usos comunitarios del texto sagrado, la singularidad de la producci&oacute;n cor&aacute;nica mud&eacute;jar y morisca se manifiesta en su tipolog&iacute;a y en su lengua. Es as&iacute; que la mayor parte de las copias cor&aacute;nicas de esta &eacute;poca se caracterizan por un modelo textual compuesto por una selecci&oacute;n de azoras y aleyas, que responden a las necesidades lit&uacute;rgicas b&aacute;sicas del creyente. 
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                Textos mágicos. Ejemplar del s.XVI encontrado en Hornachos (Badajoz).                            </span>
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        Este singular modelo hisp&aacute;nico, similar en su esencia al que encontramos en otras tradiciones isl&aacute;micas, suele acompa&ntilde;arse de su traducci&oacute;n aljamiada (romance en caracteres &aacute;rabes), que se entrevera entre el texto &aacute;rabe de forma interlineal o consecutiva. Asimismo, estas traducciones se enriquecen frecuentemente de comentarios exeg&eacute;ticos (esto es, explicativos) con el fin de facilitar al lector no arab&oacute;fono la interpretaci&oacute;n de la palabra divina.
    </p><p class="article-text">
        Estas copias cor&aacute;nicas suelen aparecer en vol&uacute;menes miscel&aacute;neos acompa&ntilde;adas de otros cap&iacute;tulos pr&aacute;cticos, relacionados frecuentemente con el ciclo vital del creyente; as&iacute;, la descripci&oacute;n del ritual de la indispensable abluci&oacute;n, de las oraciones preceptivas y sus horas, del protocolo funerario, as&iacute; como otras tradiciones y ritos isl&aacute;micos. 
    </p><p class="article-text">
        Junto a los coranes en &aacute;rabe o en &aacute;rabe-aljamiado, se conservan tambi&eacute;n algunas pocas copias romances monoling&uuml;es.  La &uacute;nica copia completa que ha llegado a nuestros d&iacute;as es el denominado Cor&aacute;n de Toledo (Biblioteca de Castilla-La Mancha, ms. 235) que, adem&aacute;s, constituye la aut&eacute;ntica joya de las letras islamoespa&ntilde;olas, dado que es la primera traducci&oacute;n conservada del texto sagrado a una lengua vern&aacute;cula europea realizada desde el &aacute;rabe. 
    </p><p class="article-text">
        Y a pesar de la p&eacute;rdida del &aacute;rabe, la lectura, recitaci&oacute;n y memorizaci&oacute;n del Cor&aacute;n en la lengua sagrada constitu&iacute;a para estas minor&iacute;as un acto piadoso recompensado con no pocas bendiciones divinas. Mud&eacute;jares y moriscos se afanaban en el aprendizaje de las nociones b&aacute;sicas del &aacute;rabe indispensable para estos menesteres. As&iacute;, cartillas como las procedentes de Hornachos (Biblioteca de Extremadura, ms. FA-M 3), con las que los moriscos se iniciaban en la escritura del &aacute;rabe que se iniciaban en la escritura son un buen ejemplo de los materiales empleados en estos contextos pedag&oacute;gicos. M&aacute;s singulares resultan las selecciones cor&aacute;nicas con orden inverso de azoras (procedentes de Calanda, en Teruel) que, comenzando por los cap&iacute;tulos finales, m&aacute;s breves, permiten una memorizaci&oacute;n progresiva del texto. Aunque este m&eacute;todo mnemot&eacute;cnico es conocido en otras sociedades isl&aacute;micas, la singularidad hisp&aacute;nica reside precisamente en el uso del soporte papel en el que se plasma este contenido cor&aacute;nico inverso.
    </p><h2 class="article-text">El Cor&aacute;n, sus usos y propiedades</h2><p class="article-text">
        Junto a los usos lit&uacute;rgicos can&oacute;nicos, el texto cor&aacute;nico era empleado por mud&eacute;jares y moriscos en otros contextos y pr&aacute;cticas rituales pertenecientes al &aacute;mbito de la religiosidad popular; usos heterodoxos que a&uacute;n persisten en los registros bajos de las sociedades isl&aacute;micas contempor&aacute;neas. El Cor&aacute;n se lee, se recita, se escucha&hellip;, pero tambi&eacute;n se bebe. Las <em>anu&scaron;ras </em>o bebedizos, a base de aleyas cor&aacute;nicas que se escriben con azafr&aacute;n en escudillas y se desl&iacute;en con agua de lluvia, son solo un buen ejemplo de los abundantes usos populares del libro sagrado. Amuletos, talismanes, conjuros y f&oacute;rmulas adivinatorias se nutren de la palabra divina que se emplea como potenciador del remedio m&aacute;gico y aseguran su efectividad para combatir todo tipo de males y padecimientos. 
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            <span class="title">
                Cartel de la exposición.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Y aun en el tr&aacute;nsito entre la vida y la muerte, el Cor&aacute;n juega tambi&eacute;n un papel determinante. La <em>carta de la fuesa</em>, <em>de la fosa</em>, <em>de la muerte</em> o <em>del muerto</em>, como la procedente de Morata de Jal&oacute;n (Zaragoza), es un talism&aacute;n mortuorio que acompa&ntilde;aba al difunto en su paso al m&aacute;s all&aacute;. Entre los lienzos de la mortaja, en la mano o en la mejilla del fallecido, se depositaba esta <em>carta </em>con su profesi&oacute;n de fe como musulm&aacute;n que le serv&iacute;a de salvoconducto ante Munkar y Nakir, dos terribles &aacute;ngeles que lo visitar&aacute;n e interrogar&aacute;n en la fr&iacute;a oscuridad de la tumba. 
    </p><h2 class="article-text">Los coranes ocultos</h2><p class="article-text">
        Con la irremediable y precipitada expulsi&oacute;n de la Pen&iacute;nsula de los moriscos a principios del siglo xvii, sus bienes m&aacute;s preciados, entre ellos el Cor&aacute;n, fueron ocultados por sus propietarios en las casas, entre muros y falsos techos, quiz&aacute; con la esperanza de retornar un d&iacute;a. A finales del siglo xix, se produce el hallazgo m&aacute;s importante hasta la fecha de manuscritos &aacute;rabes y aljamiados en Almonacid de la Sierra, una peque&ntilde;a localidad de la provincia de Zaragoza. El centenar de c&oacute;dices que aparecieron entre la techumbre de lo que parece haber sido un taller de copia, constituye un testimonio elocuente de la importante labor editorial clandestina de estas minor&iacute;as isl&aacute;micas. 
    </p><p class="article-text">
        Y aunque menos numerosos, otras ocultaciones y hallazgos revisten por su simbolismo un notorio inter&eacute;s. Es el caso de las hojas del Cor&aacute;n (Fondo Documental Hist&oacute;rico de las Cortes de Aragon, ms. D-1) que alarifes (alba&ntilde;iles) musulmanes depositaron entre los techos del sal&oacute;n del trono de los Reyes Cat&oacute;licos del palacio de la Aljafer&iacute;a de Zaragoza, como prueba de que sobre el poder de Dios no hay otro poder.
    </p><p class="article-text">
        La importancia de estos y otros hallazgos, en los que se cuentan cientos de c&oacute;dices, supone el inicio de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica moderna en torno a la cultura escrita de mud&eacute;jares y moriscos. Los proyectos European Qur&rsquo;an (EuQu), Deciphering Qur&rsquo;anic Dynamics (DeQuDy) y Cor&aacute;n Aljamiado (CorAl), liderados por investigadores del CSIC, dan cuenta del inter&eacute;s y vitalidad de estas l&iacute;neas de investigaci&oacute;n, en la que el Cor&aacute;n ocupa, como no pod&iacute;a ser menos, el lugar m&aacute;s destacado, y se convierte, superando otras narrativas, no s&oacute;lo en un texto determinante para la vida religiosa de estas minor&iacute;as isl&aacute;micas hispanas, sino de la vida cultural e intelectual de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica y, por ende, de Europa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Pablo Arias Torres, Pablo Roza Candás]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/texto-sagrado-coran-patrimonio-cultural_132_12400757.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Jun 2025 09:25:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más que un texto sagrado: el Corán como patrimonio cultural]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia,Religión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desertificación: entre la confusión conceptual y la urgencia ambiental]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/desertificacion-confusion-conceptual-urgencia-ambiental_132_12379305.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb8dc554-3169-43bb-8cac-bc6af3c42f2b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desertificación: entre la confusión conceptual y la urgencia ambiental"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más allá de dunas y sequías, la degradación del territorio responde a complejas dinámicas ecológicas, económicas y políticas. Comprenderlas y actuar con rigor es clave para enfrentar uno de los mayores desafíos ambientales del siglo XXI</p></div><p class="article-text">
        En 2027 se cumplir&aacute;n cien a&ntilde;os desde que se emple&oacute; por primera vez el t&eacute;rmino <em>desertificaci&oacute;n</em>. Fue el ingeniero forestal franc&eacute;s Louis Lavauden quien lo acu&ntilde;&oacute;, en el contexto del &Aacute;frica colonial, para describir la transformaci&oacute;n de tierras productivas de T&uacute;nez en desiertos, como resultado de la actividad humana en la zona forestal tropical de &Aacute;frica. 
    </p><p class="article-text">
        Esta visi&oacute;n colonialista culpaba a las poblaciones nativas de deforestar el paisaje y promover el avance del desierto. Sin embargo, el pastoreo n&oacute;mada que practicaban era en realidad la mejor estrategia en unos parajes r&aacute;canos donde el ocre era el color natural del paisaje. 
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, esta querencia por reverdecer el paisaje a base de regad&iacute;os o reforestaciones, considerando que ello detiene el desierto, perdura hasta nuestros d&iacute;as. Igualmente, se siguen vinculado las estereotipadas im&aacute;genes de dunas y tierras resquebrajadas con la desertificaci&oacute;n, dando a entender que el avance del desierto o las sequ&iacute;as son la causa del problema.
    </p><h2 class="article-text">La desertificaci&oacute;n en una era de cambio global </h2><p class="article-text">
        Tras varias decenas de definiciones, culminada por la oficial de la Convenciones de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificaci&oacute;n (&laquo;la degradaci&oacute;n de las zonas &aacute;ridas, semi&aacute;ridas y subh&uacute;medo secas como consecuencia de las variaciones clim&aacute;ticas y las actividades humanas&raquo;), se siguen escuchando afirmaciones desconcertantes de este tipo: &laquo;En Ucrania, la degradaci&oacute;n del suelo es un 38 % de compactaci&oacute;n y un 4 % de salinizaci&oacute;n, y tambi&eacute;n un 0,2 % de desertificaci&oacute;n&raquo; (cuando la salinizaci&oacute;n es una forma de degradaci&oacute;n del suelo, que a su vez es un s&iacute;ntoma o proceso de desertificaci&oacute;n), o &laquo;en el norte de China, la desertificaci&oacute;n es la principal forma de degradaci&oacute;n del suelo, ya que provoca la degradaci&oacute;n del suelo&raquo; (s&iacute;, la frase es real, no es una errata).
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la importancia que a nivel global se le ha dado al problema &mdash;una de las tres grandes Convenciones de Naciones Unidas se dedica a este fen&oacute;meno&mdash; el concepto de desertificaci&oacute;n no se ha librado de la ambig&uuml;edad, agudizada por los efectos del cambio global.  Por un lado, no tiene sentido la exclusi&oacute;n de las zonas hiper&aacute;ridas, puesto que la tecnolog&iacute;a e infraestructuras actuales permite la explotaci&oacute;n de estas remotas regiones: ya no es una novedad cultivar en un desierto utilizando las inmensas reservas de agua subterr&aacute;neas que hay bajo las arenas. Por otro, la deslocalizaci&oacute;n de los centros de consumo y producci&oacute;n hacen que desplace la degradaci&oacute;n de una regi&oacute;n a otra, lo que puede sacarla de su &aacute;mbito de aridez, inutilizando el concepto de desertificaci&oacute;n. Un ejemplo ilustrativo es la deforestaci&oacute;n de las masas forestales de Sudam&eacute;rica para cultivar la soja de los piensos que consume la caba&ntilde;a ganadera en los pa&iacute;ses mediterr&aacute;neos que despu&eacute;s se exportan a China.
    </p><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n del &uacute;ltimo Atlas Mundial de Desertificaci&oacute;n en 2018 fue, probablemente, la puntilla a este desbarajuste: hojeando sus p&aacute;ginas, el lector no encontrar&aacute; un solo mapa de desertificaci&oacute;n. En sus primeras p&aacute;ginas se justifica la imposibilidad de cartografiar este preocupante problema, que potencialmente afecta a casi la mitad del planeta (lo que ocupan las zonas &aacute;ridas), y a un tercio de la poblaci&oacute;n mundial. Por cierto, ambas cifras siguen subiendo.
    </p><h2 class="article-text">Nuevas perspectivas </h2><p class="article-text">
        A pesar de este tenebroso o esperp&eacute;ntico panorama, fue en esa d&eacute;cada cuando se empezaron a gestar una serie de prometedoras iniciativas dise&ntilde;adas para abordar las deficiencias conceptuales y la falta de soluciones efectivas. Entre ellas destaca el concepto de &lsquo;neutralidad de la degradaci&oacute;n del territorio&rsquo; que, inspirado en la idea de neutralidad de carbono de la Convenci&oacute;n sobre Cambio Clim&aacute;tico, busca lograr un equilibrio entre la cantidad de tierra que se degrada y la que se restaura o mejora, de modo que la suma neta de tierras productivas y saludables no disminuya con el tiempo.  La neutralidad de la degradaci&oacute;n del territorio fue incluida en la Agenda 2030 como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. As&iacute;, la meta 15.3, propone &laquo;luchar contra la desertificaci&oacute;n, restaurar las tierras y los suelos degradados, incluidas las tierras afectadas por la desertificaci&oacute;n, la sequ&iacute;a y las inundaciones, y esforzarse por lograr un mundo sin degradaci&oacute;n de la tierra&raquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el Atlas Mundial de Desertificaci&oacute;n propuso un m&eacute;todo para detectar procesos incipientes de desertificaci&oacute;n, considerando la concurrencia de una serie de circunstancias socioecon&oacute;micas y biof&iacute;sicas en un determinado contexto regional y local. Por otra parte, la Convenci&oacute;n de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificaci&oacute;n, que incluye entre sus signatarios muchos pa&iacute;ses sin territorios &aacute;ridos, es consciente de que puede ser m&aacute;s apropiado utilizar el t&eacute;rmino <em>degradaci&oacute;n de la tierra</em> que desertificaci&oacute;n, dado que el comercio mundial desplaza la huella ambiental de su producci&oacute;n, como se mencion&oacute; m&aacute;s arriba. 
    </p><h2 class="article-text">El reto de actuar </h2><p class="article-text">
        El verdadero reto es que todas estas iniciativas se pongan en pr&aacute;ctica. Para ello son varios los pasos que se est&aacute;n dando. 
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, y a pesar del dictamen del Atlas Mundial de la Desertificaci&oacute;n, es prioritario localizar d&oacute;nde ocurre la desertificaci&oacute;n, a la par que implementar un enfoque metodol&oacute;gico basado en la convergencia de evidencias, que combine indicadores biof&iacute;sicos (agua, vegetaci&oacute;n, productividad del suelo&hellip;) y socioecon&oacute;micos (usos del suelo, presi&oacute;n demogr&aacute;fica, indicadores econ&oacute;micos&hellip;). En este sentido, la Estaci&oacute;n Experimental de Zonas &Aacute;ridas del CSIC lidera dos iniciativas que tienen como objetivo elaborar un Atlas de la Desertificaci&oacute;n de Espa&ntilde;a (proyecto financiado por la Fundaci&oacute;n Biodiversidad y coordinado con la Universidad de Alicante) y actualizar los paisajes de desertificaci&oacute;n de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, implementar pol&iacute;ticas de neutralidad de degradaci&oacute;n del territorio requiere grandes dosis de gobernanza. Para ello hay que alinear los intereses y pol&iacute;ticas de los distintos sectores y administraciones implicadas. Como vemos, no solo se trata de soluciones t&eacute;cnicas, sino m&aacute;s bien pol&iacute;ticas que utilicen la tecnolog&iacute;a y el conocimiento disponibles en su justa medida. En este sentido, hay que huir de las recetas milagrosas, como en ocasiones se toma la reforestaci&oacute;n, la desalaci&oacute;n o la agricultura de precisi&oacute;n, y sustituir los estilos de vida individualistas y cortoplacistas por los asociativos y m&aacute;s largos de miras. En el fondo, solucionar la desertificaci&oacute;n, como ocurre con todos los problemas medioambientales, pasa m&aacute;s por cambios &eacute;ticos que tecnol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, el enfoque hol&iacute;stico que requiere la desertificaci&oacute;n nos sugiere que esta debe abordarse de forma transversal dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, transcendiendo el objetivo concreto (Vida de ecosistemas terrestres) en el que se ha enmarcado la neutralidad de degradaci&oacute;n del territorio. En pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo ello lleva a prestar atenci&oacute;n a los ODS 1 y 2 (Fin de la pobreza y Hambre cero), mientras que en el nuestro no es viable abordar con garant&iacute;as la desertificaci&oacute;n si no se considera, por ejemplo, el ODS 12 (Producci&oacute;n y consumo responsable). En otras palabras, no podemos confiarlo todo a reforestar el terreno, sino que hemos de ser conscientes de que necesitamos agricultura y ganader&iacute;a, y que estas deben de llevarse de la manera m&aacute;s sostenible (social y medioambientalmente) posible. Somos seres que degradan para vivir. Hemos de ser conscientes de ello y limitar nuestro impacto, considerando los l&iacute;mites del planeta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jaime Martínez Valderrama]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/desertificacion-confusion-conceptual-urgencia-ambiental_132_12379305.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Jun 2025 18:44:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desertificación: entre la confusión conceptual y la urgencia ambiental]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[desertización,Desierto]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuidar de lo invisible]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/cuidar-invisible_132_12354861.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9fa3334d-ffc1-477d-8c0d-ae2af6ed72d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1119162.jpg" width="2015" height="1133" alt="Cuidar de lo invisible"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más de mil veces más numerosas que las estrellas del universo (compruébenlo, si quieren), a nivel individual casi no cuentan, pero como compartimento biológico tienen un poder formidable</p></div><p class="article-text">
        Si la inmensa mayor&iacute;a de organismos del planeta Tierra respiramos ox&iacute;geno es porque hace tres mil quinientos millones de a&ntilde;os (a&ntilde;ito arriba o abajo) a unos peque&ntilde;os organismos verdes les dio por llenar nuestra atm&oacute;sfera de este gas. Las microalgas obran el milagro de romper las mol&eacute;culas de agua, sin despeinarse los flagelos y, peque&ntilde;as pero tenaces, han determinado as&iacute; la biolog&iacute;a del planeta entero.
    </p><p class="article-text">
        Solo aparecen en las noticias cuando sacan los pies del tiesto y producen alguna marea roja, pero, por lo general, nadie repara en ellas, no copan titulares y no parecen estar en peligro de extinci&oacute;n. De hecho, alguien (muy paciente) ech&oacute; la cuenta y calcul&oacute; que, en un momento dado, en los oc&eacute;anos hay un total de 6,25&middot;10<sup>25</sup> c&eacute;lulas algales, aproximadamente. M&aacute;s de mil veces m&aacute;s numerosas que las estrellas del universo (compru&eacute;benlo, si quieren), a nivel individual casi no cuentan, pero como compartimento biol&oacute;gico tienen un poder formidable.
    </p><p class="article-text">
        Como cualquiera sabe, las microalgas conforman la base de las redes tr&oacute;ficas marinas. Son pasto (nunca mejor dicho) de peque&ntilde;os invertebrados que a su vez sirven de alimento a organismos mayores.
    </p><p class="article-text">
        Pero no solo el n&uacute;mero de c&eacute;lulas importa. Las sustancias de reserva que algunas especies acumulan difieren de las que acumulan otras, y estas diferencias pueden ser vitales a la hora de sostener una poblaci&oacute;n de consumidores primarios y al resto de las redes tr&oacute;ficas. Clorofitas y algas verdeazuladas (que son procariotas) suelen acumular sustancias de reserva que en ocasiones son dif&iacute;cilmente digeribles para algunos organismos, o que presentan una baja carga cal&oacute;rica. Las cianofitas son, en su mayor parte, prote&iacute;na. Diatomeas y cocolitof&oacute;ridos, sin embargo, acumulan grasas esenciales (como los famosos omega-3), que organismos superiores no pueden sintetizar y que tienen que obtener de su dieta de manera obligada.
    </p><h2 class="article-text">Disminuir la temperatura del planeta</h2><p class="article-text">
        El calentamiento global, un proceso innegable, como innegable es su origen antr&oacute;pico, y al que los humanos de un futuro nada lejano van a tener que hacer frente de manera muy seria, est&aacute; cambiando las condiciones del medio donde viven las microalgas. Recientes estudios llevados a cabo en el ICMAN apuntan a que organismos m&aacute;s peque&ntilde;os y de crecimiento r&aacute;pido, como las citadas cianofitas, podr&iacute;an verse favorecidas por el incremento de la temperatura de la superficie oce&aacute;nica, frente a otras especies mayores y de crecimiento m&aacute;s lento. As&iacute;, podr&iacute;amos encontrarnos con la paradoja de que una mayor temperatura incentivara el crecimiento algal, pero que las especies que se llevaran la mayor parte del pastel no fueran las id&oacute;neas para alimentar (y enriquecer de &aacute;cidos grasos esenciales) a los consumidores primarios y, por lo tanto, toda la red tr&oacute;fica marina podr&iacute;a verse afectada, disminuyendo la biodiversidad y afectando de manera dr&aacute;stica a los stocks de pesca.
    </p><p class="article-text">
        Hay varias soluciones que la ciencia est&aacute; planteando en este momento crucial para disminuir la temperatura del planeta. B&aacute;sicamente, se centran en reducir (por captura) la cantidad de gases de efecto invernadero, principalmente CO<sub>2</sub>, o en disminuir la irradiancia solar sobre la superficie del planeta (bien sombreando desde el espacio, bien incrementando el albedo terrestre por reflexi&oacute;n). Todav&iacute;a no sabemos cu&aacute;les ser&aacute;n las estrategias de geoingenier&iacute;a que se acabar&aacute;n adoptando, ni cu&aacute;les ser&aacute;n las consecuencias que estas acciones tendr&aacute;n sobre los organismos del planeta. En mi humilde opini&oacute;n, y sali&eacute;ndome por una vez del agua, hay al menos una estrategia que nunca va a producir da&ntilde;o: la reforestaci&oacute;n. Las masas de &aacute;rboles son acumuladores de CO<sub>2</sub> baratos y que no ofrecen m&aacute;s que ventajas, atrayendo lluvia, fertilizando terreno e incrementando la biodiversidad a su alrededor. Proyectos como la Gran Muralla Verde en &Aacute;frica o la Franja Forestal de los Tres Nortes en China indican que puede hacerse y que sus beneficios a corto, medio y, sobre todo, a largo plazo, valen el esfuerzo. Tal vez no sean suficientes, el tiempo lo dir&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, los cient&iacute;ficos seguiremos investigando para tener cuantos m&aacute;s datos mejor acerca de las posibles consecuencias del cambio clim&aacute;tico sobre diversos organismos, incluyendo las microalgas, que no se ven y que no aparecen en las noticias, pero a las que tenemos que cuidar porque de su buen estado de saludo puede depender la biolog&iacute;a de nuestro planeta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rajaa Kholssi, Ignacio Moreno Garrido]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/cuidar-invisible_132_12354861.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Jun 2025 18:12:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuidar de lo invisible]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[microbiología]]></media:keywords>
    </item>
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