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    <title><![CDATA[elDiario.es - Novus Orbis]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Novus Orbis]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Regularización en marcha: una oportunidad real para que los derechos lleguen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/regularizacion-marcha-oportunidad-real-derechos-lleguen_132_13162872.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97cdd778-1108-45e2-8ce9-8e9281534344_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Regularización en marcha: una oportunidad real para que los derechos lleguen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hablamos de vecinos y vecinas que sostienen la vida cotidiana y que, hasta ahora, han quedado fuera de derechos básicos</p></div><p class="article-text">
        La regularizaci&oacute;n extraordinaria ya est&aacute; en marcha y, con ella, se abre una oportunidad real de acceso a derechos para muchas personas que ya forman parte de nuestra sociedad.&nbsp;Hablamos&nbsp;de&nbsp;vecinos y vecinas&nbsp;que sostienen la vida cotidiana y que, hasta ahora, han quedado fuera de derechos b&aacute;sicos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la Federaci&oacute;n Sur Acoge se ha incorporado desde el inicio del proceso como entidad colaboradora para acompa&ntilde;ar a estas personas en este recorrido hacia el acceso pleno a derechos. Tanto la federaci&oacute;n como sus asociaciones y delegaciones est&aacute;n en primera l&iacute;nea de&nbsp;colaboraci&oacute;n,&nbsp;pero&nbsp;tambi&eacute;n lo est&aacute;n en ser altavoz y facilitadoras de informaci&oacute;n.&nbsp;A trav&eacute;s de redes sociales, p&aacute;gina web y canales de WhatsApp se est&aacute; difundiendo informaci&oacute;n clave, al tiempo que se han puesto en marcha formaciones dirigidas a profesionales y personas interesadas. Adem&aacute;s, se est&aacute;n elaborando materiales espec&iacute;ficos y se trabaja a diario para dar respuesta a la creciente demanda de informaci&oacute;n conforme avanzan los d&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque si algo est&aacute; claro es que la regularizaci&oacute;n no es solo un tr&aacute;mite administrativo. Es una herramienta que favorece la convivencia, fortalece la cohesi&oacute;n social y reconoce una realidad que ya existe. Por eso, desde Sur Acoge se respalda este proceso con firmeza, entendiendo que avanzar en derechos es tambi&eacute;n avanzar como sociedad.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, este avance no puede entenderse como una respuesta aislada. Junto a la regularizaci&oacute;n, es necesario impulsar cambios en las pol&iacute;ticas de frontera y consolidar marcos normativos estables que eviten que vuelva a generarse la misma situaci&oacute;n de exclusi&oacute;n que ahora se intenta corregir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, el compromiso es claro: acompa&ntilde;ar, informar y estar cerca de quienes inician este proceso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este espacio que hemos habilitado en nuestra web, puedes consultar toda la informaci&oacute;n actualizada sobre la regularizaci&oacute;n:&nbsp;<a href="https://acoge.org/regularizacion-extraordinaria-2026/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://acoge.org/regularizacion-extraordinaria-2026/</a>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Federación Sur Acoge]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/regularizacion-marcha-oportunidad-real-derechos-lleguen_132_13162872.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 09:53:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Regularización en marcha: una oportunidad real para que los derechos lleguen]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desde los barrios, una apuesta por la convivencia en Andalucía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/barrios-apuesta-convivencia-andalucia_132_13125073.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c40859d4-a78e-4d9a-805b-e0da4d66f14e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desde los barrios, una apuesta por la convivencia en Andalucía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El proyecto ZANKA, desarrollado por Sur Acoge en ocho territorios andaluces, hoy reconocido con el Premio Andalucía + Social, pone en valor el trabajo comunitario como herramienta para fortalecer la cohesión social </p></div><p class="article-text">
        &iquest;Puede un barrio transformar la forma en que convivimos?&nbsp;En Federaci&oacute;n Sur Acoge creemos que s&iacute;. Y el reconocimiento al proyecto&nbsp;ZANKA&nbsp;con el&nbsp;Premio Andaluc&iacute;a + Social&nbsp;lo pone hoy en valor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero este premio no habla solo de un proyecto. Habla de una forma de trabajar los barrios desde la escucha, la participaci&oacute;n y el trabajo en red. Habla de la capacidad de vecinas y vecinos, entidades sociales, administraciones p&uacute;blicas, recursos t&eacute;cnicos y comercio local para construir respuestas compartidas y fortalecer la convivencia desde lo cotidiano.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ZANKA naci&oacute; con ese objetivo:&nbsp;fortalecer la cohesi&oacute;n social en territorios con alta diversidad cultural implicando a todos los agentes del entorno. A lo largo de su desarrollo, el proyecto ha impulsado una metodolog&iacute;a comunitaria centrada en reforzar la coordinaci&oacute;n entre recursos, promover la participaci&oacute;n, dinamizar el comercio local, mejorar el sentido de pertenencia y revalorizar los barrios. Todo ello con especial atenci&oacute;n a la participaci&oacute;n de personas de origen migrante, especialmente mujeres y j&oacute;venes.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La experiencia se ha desarrollado en&nbsp;Fuentecica-Quemadero y El Puche (Almer&iacute;a), La Caridad (Algeciras), Distrito Sur (C&oacute;rdoba), Zona Sur (Jerez), Distrito 3 (Huelva), Zaid&iacute;n (Granada),&nbsp;Pe&ntilde;amef&eacute;cit&nbsp;(Ja&eacute;n) y Distrito Centro (M&aacute;laga), de la mano de&nbsp;Almer&iacute;a Acoge, Algeciras Acoge, APIC, CEAIN, Huelva Acoge, Granada Acoge, Ja&eacute;n Acoge y M&aacute;laga Acoge, con apoyo de la Secretar&iacute;a T&eacute;cnica de&nbsp;Sur Acoge. En todos estos territorios, ZANKA ha confirmado algo importante: que la convivencia se cuida mejor cuando el barrio se piensa de forma colectiva y cuando las soluciones se construyen con quienes lo habitan.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se detecta la importancia de reconocer la convivencia como una responsabilidad prioritaria para los poderes p&uacute;blicos cuyo mandato es por encima de todo el bienestar de su comunidad.&nbsp;Por ello,&nbsp;Sur Acoge ha recogido esta clave y la ha transformado en propuestas&nbsp;a los programas&nbsp;pol&iacute;ticos de las diferentes fuerzas&nbsp;que se presentan a las pr&oacute;ximas elecciones andaluzas.&nbsp;Un compromiso p&uacute;blico en Andaluc&iacute;a requiere del&nbsp;impulso de un sistema institucional contra la discriminaci&oacute;n y el odio, mediante la promoci&oacute;n del&nbsp;Servicio Andaluz de Igualdad de Trato y No Discriminaci&oacute;n&nbsp;como espacio institucional de referencia, construido desde la participaci&oacute;n p&uacute;blica y orientado a reforzar la coordinaci&oacute;n, prevenir pr&aacute;cticas discriminatorias, combatir discursos racistas, xen&oacute;fobos y hom&oacute;fobos, y ofrecer apoyo especializado a las personas afectadas. Por otro, el&nbsp;refuerzo de programas de educaci&oacute;n para la paz y la convivencia, como herramienta necesaria para seguir construyendo barrios m&aacute;s inclusivos, cohesionados y resilientes.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque si algo demuestra ZANKA es que la convivencia no se improvisa. Se cuida, se teje y se fortalece d&iacute;a a d&iacute;a. Y cuando se hace desde el barrio, con participaci&oacute;n real y compromiso compartido, puede convertirse en una verdadera fuerza de transformaci&oacute;n social.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sur Acoge]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/barrios-apuesta-convivencia-andalucia_132_13125073.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 04:01:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desde los barrios, una apuesta por la convivencia en Andalucía]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trabajando las narrativas para la convivencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/trabajando-narrativas-convivencia_132_13094876.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea0f0d43-340c-4fec-a60b-3aab33e51917_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trabajando las narrativas para la convivencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Porque las palabras no son inocentes. Nombran, clasifican, excluyen o reconocen. Y porque construir convivencia pasa por abrir paso a relatos que pongan en el centro la dignidad, la igualdad y el reconocimiento mutuo</p></div><p class="article-text">
        La convivencia tambi&eacute;n se juega en el terreno de las ideas, los discursos y las im&aacute;genes que circulan sobre qui&eacute;nes formamos&nbsp;parte de la sociedad y en qu&eacute; lugar se&nbsp;nos&nbsp;sit&uacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso, hablar de convivencia implica tambi&eacute;n hablar de narrativas. No solo de bulos o mensajes falsos, sino de marcos m&aacute;s profundos que presentan a determinados grupos sociales como ajenos: las personas migrantes, racializadas, musulmanas, mujeres migrantes, personas LGTBIQ+ o con discapacidad siguen siendo con demasiada frecuencia objeto de discursos construidos por otros, en lugar de ser voces leg&iacute;timas&nbsp;y&nbsp;con experiencia.&nbsp;Esa exclusi&oacute;n narrativa no es secundaria: alimenta prejuicios, justifica desigualdades y debilita la cohesi&oacute;n democr&aacute;tica.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, esta realidad se ha intensificado en los entornos digitales. Las redes sociales, las plataformas de mensajer&iacute;a y otros espacios online facilitan la difusi&oacute;n r&aacute;pida de rumores, desinformaci&oacute;n y discursos de odio que apelan al miedo, la amenaza o el rechazo. Cuando esos mensajes se normalizan, terminan afectando a la vida cotidiana: al acceso a servicios, a la confianza en las instituciones, a la convivencia en los barrios y al ejercicio efectivo de derechos. No hablamos solo de un problema comunicativo, sino de una cuesti&oacute;n estructural que impacta en la igualdad, la participaci&oacute;n y la vida en com&uacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las acciones que trabajamos&nbsp;desde&nbsp;<a href="https://stoprumores.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Stop Rumores</strong></a>&nbsp;en&nbsp;Andaluc&iacute;a, Canarias, Ceuta y Melilla, con la implicaci&oacute;n de todas las asociaciones federadas en Sur Acoge,<strong>&nbsp;</strong>parten&nbsp;precisamente de esta constataci&oacute;n. Surgen&nbsp;como respuesta a la proliferaci&oacute;n de discursos discriminatorios, rumores y desinformaci&oacute;n que afectan a las personas migrantes y racializadas, y plantea una intervenci&oacute;n que va m&aacute;s all&aacute; de desmontar mensajes falsos. Su apuesta es m&aacute;s amplia: fortalecer redes, crear espacios de convivencia, trabajar con profesionales y agentes comunitarios y promover nuevas narrativas sobre la diversidad desde la escucha, la participaci&oacute;n y el enfoque de derechos.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Desde esa mirada, trabajar las narrativas para la convivencia significa intervenir all&iacute; donde se forman opiniones y se reproducen prejuicios: en los servicios p&uacute;blicos, en las entidades sociales, en los barrios, en los comercios, en los medios y en las redes. Significa ofrecer herramientas para detectar estereotipos, cuestionar enfoques etnoc&eacute;ntricos y construir relatos m&aacute;s complejos,&nbsp;m&aacute;s justos y m&aacute;s pegados&nbsp;a la realidad.&nbsp;Significa que las personas dejen de ser objeto de discurso para convertirse en sujetos activos en la construcci&oacute;n de los relatos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un contexto de crecimiento de discursos xen&oacute;fobos organizados, racismo institucional y desinformaci&oacute;n estructurada, trabajar las narrativas es una&nbsp;cuesti&oacute;n central. Porque las palabras no son inocentes. Nombran, clasifican, excluyen o reconocen. Y porque construir convivencia pasa por abrir paso a relatos que pongan en el centro la dignidad, la igualdad y el reconocimiento mutuo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este camino, desde Sur Acoge seguimos trabajando para contribuir a la construcci&oacute;n de una narrativa p&uacute;blica que sit&uacute;e la convivencia como un pilar fundamental, basada en el reconocimiento, la igualdad y los derechos. Una labor que desarrollamos con el apoyo del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 y del Ministerio de Inclusi&oacute;n, Seguridad Social y Migraciones, y la&nbsp;cofinanciaci&oacute;n de la&nbsp;Uni&oacute;n Europea.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Área de Incidencia y Comunicación]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/trabajando-narrativas-convivencia_132_13094876.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 05:00:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trabajando las narrativas para la convivencia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué cambiaría la regularización administrativa en la vida de miles de mujeres?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/cambiaria-regularizacion-administrativa-vida-miles-mujeres_132_13056749.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9f20f1f1-a6e1-4b66-a2e0-a84b42378e86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué cambiaría la regularización administrativa en la vida de miles de mujeres?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Avanzar en igualdad también implica garantizar que ninguna mujer quede fuera de los derechos básicos por su situación administrativa</p></div><p class="article-text">
        Cada 8 de marzo recordamos que la igualdad todav&iacute;a tiene muchos caminos por recorrer. Tambi&eacute;n que hay desigualdades que se agravan cuando se cruzan distintos factores como el origen, la precariedad o la situaci&oacute;n administrativa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy, miles de mujeres migrantes viven en Espa&ntilde;a en&nbsp;situaci&oacute;n administrativa irregular. Muchas son vecinas, trabajan, cuidan y sostienen familias ...&nbsp;Sin embargo, lo hacen sin acceso a derechos b&aacute;sicos&nbsp;reconocidos&nbsp;para el resto de la poblaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La regularizaci&oacute;n extraordinaria que se encuentra actualmente en proceso puede suponer un cambio importante en su vida cotidiana.&nbsp;No se trata solo de un tr&aacute;mite administrativo:&nbsp;significa abrir la puerta a derechos que hoy est&aacute;n fuera de su alcance.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los &aacute;mbitos donde esta realidad se hace m&aacute;s visible es el acceso a la vivienda.&nbsp;Hoy en d&iacute;a,&nbsp;las mujeres migrantes con hijos&nbsp;e hijas&nbsp;son&nbsp;habitualmente&nbsp;rechazadas en su acceso a viviendas&nbsp;-o habitaciones-&nbsp;estando mucho m&aacute;s expuestas a&nbsp;situaci&oacute;n&nbsp;de calle o a vivir con sus familias en espacios muy reducidos.&nbsp;Esto se traduce en inestabilidad habitacional y en la imposibilidad de empadronarse, una llave fundamental para acceder a otros derechos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n afecta a la conciliaci&oacute;n entre trabajo y cuidados. Muchas mujeres migrantes trabajan en sectores esenciales para el sostenimiento de la vida &mdash;como el empleo del hogar, la hosteler&iacute;a o el cuidado de personas mayores&mdash;. Sin embargo, cuando se vive en situaci&oacute;n irregular, recursos b&aacute;sicos como guarder&iacute;as p&uacute;blicas o ayudas para el cuidado infantil se vuelven&nbsp;inaccesibles,&nbsp;lo que limita las posibilidades de&nbsp;poder encontrar un trabajo y mucho menos&nbsp;en&nbsp;condiciones dignas.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La irregularidad administrativa incrementa, además, la vulnerabilidad frente a la explotación laboral. Trabajar sin contrato o sin garantías dificulta denunciar abusos y deja a muchas mujeres expuestas a condiciones laborales injustas o a situaciones de violencia en el ámbito del trabajo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La maternidad, adem&aacute;s, se vive con menos protecci&oacute;n. La falta de una situaci&oacute;n administrativa regular impide acceder a prestaciones vinculadas al embarazo, al nacimiento o a la crianza, as&iacute; como a determinadas ayudas econ&oacute;micas destinadas a las familias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n tambi&eacute;n limita el acceso a sistemas de protecci&oacute;n social que funcionan como red de seguridad en momentos de dificultad. Prestaciones como el Ingreso M&iacute;nimo Vital o las rentas m&iacute;nimas auton&oacute;micas quedan fuera del alcance de muchas familias que las necesitar&iacute;an.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La irregularidad administrativa incrementa, adem&aacute;s, la vulnerabilidad frente a la explotaci&oacute;n laboral. Trabajar sin contrato o sin garant&iacute;as dificulta denunciar abusos y deja a muchas mujeres expuestas a condiciones laborales injustas o a situaciones de violencia en el &aacute;mbito del trabajo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los casos m&aacute;s extremos, esta falta de derechos y la precariedad asociada pueden facilitar que algunas mujeres acaben atrapadas en redes de explotaci&oacute;n que se aprovechan de su situaci&oacute;n de vulnerabilidad, especialmente cuando tienen hijos a cargo tanto en Espa&ntilde;a como en sus pa&iacute;ses de origen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, la regularizaci&oacute;n no es solo una cuesti&oacute;n administrativa.&nbsp;Para miles de mujeres puede significar trabajar con derechos, acceder a servicios b&aacute;sicos, proteger a sus hijos&nbsp;e hijas&nbsp;y vivir con mayor seguridad y autonom&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Avanzar en igualdad tambi&eacute;n implica garantizar que ninguna mujer quede fuera de los derechos b&aacute;sicos por su situaci&oacute;n administrativa.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque cuando las mujeres tienen derechos,&nbsp;toda la sociedad avanza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Área de Incidencia y Comunicación]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/cambiaria-regularizacion-administrativa-vida-miles-mujeres_132_13056749.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2026 04:30:48 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sin derechos no hay Andalucía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/derechos-no-hay-andalucia_132_13016269.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/307b7415-970a-4562-bcf0-4b30105348fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sin derechos no hay Andalucía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"> Andalucía necesita un sistema que incluya de manera natural a quienes ya forman parte de nuestros territorios</p></div><p class="article-text">
        Hay versos que forman parte de nuestra memoria colectiva. Hablan de tierra y de libertad, de dignidad y de un pueblo que decidi&oacute; no&nbsp;conformarse. El 28 de febrero celebramos&nbsp;y&nbsp;recordamos&nbsp;el eco de&nbsp;una voluntad compartida, la de construir una Andaluc&iacute;a m&aacute;s justa,&nbsp;m&aacute;s igualitaria y consciente&nbsp;de su historia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta tierra sabe lo que es cruzar fronteras. Sabe lo que significa marcharse para buscar oportunidades y empezar de nuevo. Por eso, hoy que tambi&eacute;n es lugar de llegada, no puede olvidar esa memoria. Defender Andaluc&iacute;a implica garantizar que todas las personas que viven aqu&iacute; puedan ejercer sus derechos: acceder a la escuela, a la sanidad, a una vivienda digna y a un reconocimiento administrativo que les permita desarrollar su proyecto de vida. Implica asegurar que la juventud&nbsp;tenga oportunidades reales y que quienes sostienen sectores clave de nuestra econom&iacute;a lo hagan con protecci&oacute;n y condiciones dignas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estamos a las puertas de una regularizaci&oacute;n extraordinaria que valoramos como un avance positivo y a la que podr&aacute;n acogerse personas migrantes que ya viven en Andaluc&iacute;a y forman parte de nuestros barrios. Se trata de reconocer una realidad que ya existe: personas que trabajan, estudian, cuidan y contribuyen a la comunidad, pero que hasta ahora no han podido acceder plenamente a derechos por su situaci&oacute;n administrativa. Sin embargo, el acceso a derechos no deber&iacute;a depender de medidas excepcionales. Andaluc&iacute;a necesita un sistema que incluya de manera&nbsp;natural a quienes ya forman parte de nuestros territorios.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El empadronamiento es actualmente una herramienta clave: es la puerta de entrada a servicios básicos y el reconocimiento formal de la vecindad. Aunque la normativa contempla el derecho a empadronarse incluso sin domicilio específico, todavía existen dificultades en su aplicación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En ese marco, recordamos que el empadronamiento es&nbsp;actualmente&nbsp;una herramienta clave: es la puerta de entrada a servicios b&aacute;sicos y el reconocimiento formal de la vecindad. Aunque la normativa contempla el derecho a empadronarse incluso sin domicilio espec&iacute;fico, todav&iacute;a existen dificultades en su aplicaci&oacute;n. Avanzar hacia una gesti&oacute;n m&aacute;s &aacute;gil y garantista permitir&aacute; consolidar el reconocimiento efectivo de quienes ya viven en nuestros municipios y&nbsp;construir&nbsp;convivencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La autonom&iacute;a naci&oacute; como un compromiso con la dignidad y la igualdad. Ese compromiso exige coherencia. Exige que&nbsp;las pol&iacute;ticas garanticen derechos sin excepciones y que la inclusi&oacute;n no sea un gesto puntual, sino una pr&aacute;ctica estructural. Andaluc&iacute;a es grande por su historia y su cultura, pero lo es a&uacute;n m&aacute;s cuando ampl&iacute;a derechos y&nbsp;refuerza&nbsp;la convivencia. En Sur Acoge llevamos 35 a&ntilde;os trabajando desde el Sur con esa convicci&oacute;n. Porque sin derechos no hay igualdad. Y sin igualdad, no hay Andaluc&iacute;a.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Área de Comunicación e Incidencia de Sur Acoge]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/derechos-no-hay-andalucia_132_13016269.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Feb 2026 05:00:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sin derechos no hay Andalucía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigrantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Regularización extraordinaria: cuando la movilización social impulsa cambios reales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/regularizacion-extraordinaria-movilizacion-social-impulsa-cambios-reales_132_12940273.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/329e0f5b-a7f1-4eb8-a3d1-995829c0f392_16-9-discover-aspect-ratio_default_1135167.jpg" width="1910" height="1075" alt="Regularización extraordinaria: cuando la movilización social impulsa cambios reales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No es solo una cuestión administrativa: es reconocer vidas, derechos y aportaciones, y dar un paso firme hacia la sociedad justa y cohesionada que queremos construir juntas</p></div><p class="article-text">
        Los avances en derechos no llegan solos: son fruto de a&ntilde;os de trabajo, incidencia y movilizaci&oacute;n social. El anuncio del acuerdo para tramitar un&nbsp;Real Decreto de regularizaci&oacute;n extraordinaria&nbsp;demuestra que, cuando la sociedad civil se organiza y mantiene una voz constante, es posible impulsar cambios reales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este marco, la Federaci&oacute;n&nbsp;Sur Acoge&nbsp;valora positivamente este anuncio, que abre una oportunidad clave para&nbsp;avanzar en derechos, inclusi&oacute;n y convivencia. Este paso no puede desvincularse del trabajo desarrollado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os por organizaciones sociales y colectivos de personas migrantes, que ha contribuido a visibilizar la realidad de quienes viven en situaci&oacute;n administrativa irregular y a situar la necesidad de una regularizaci&oacute;n amplia y garantista en el centro del debate p&uacute;blico y pol&iacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sur Acoge subraya que el Real Decreto debe permitir una&nbsp;regularizaci&oacute;n efectiva, que no se limite solo a quienes cuentan con una oferta laboral y que contemple situaciones habituales como la de personas con menores a cargo, la irregularidad sobrevenida, las situaciones de especial vulnerabilidad o los casos de solicitantes de asilo que han quedado fuera del sistema de protecci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque la reforma del Reglamento de Extranjer&iacute;a supuso un avance, sigue siendo&nbsp;insuficiente&nbsp;para dar respuesta a la complejidad de la realidad actual. Este nuevo Real Decreto puede servir para&nbsp;completar la pol&iacute;tica de regularizaci&oacute;n, garantizando derechos y favoreciendo la contribuci&oacute;n social y econ&oacute;mica de las personas migrantes, cuya aportaci&oacute;n es clave para el conjunto de la sociedad.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La oportunidad que se abre ahora debe abordarse con responsabilidad y atención, siguiendo de cerca cómo se concreta el texto definitivo para que el proceso sea realmente accesible y garantista</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha informado el&nbsp;Ministerio de Inclusi&oacute;n, Seguridad Social y Migraciones, el proceso viene a regularizar una realidad ya existente, con criterios razonables que aseguran&nbsp;una inclusi&oacute;n efectiva.&nbsp;Las solicitudes podr&aacute;n presentarse previsiblemente&nbsp;a partir de abril, y el plazo permanecer&aacute; abierto&nbsp;hasta el 30 de junio de 2026.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La oportunidad que se abre ahora debe abordarse con&nbsp;responsabilidad y atenci&oacute;n, siguiendo de cerca c&oacute;mo se concreta el texto definitivo&nbsp;para que el proceso sea realmente accesible y garantista. Pero tambi&eacute;n con memoria colectiva: nada de esto surge de forma espont&aacute;nea, sino del&nbsp;empuje sostenido de la sociedad civil&nbsp;y del trabajo constante de quienes no han dejado de defender una regularizaci&oacute;n justa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde Sur Acoge seguiremos acompa&ntilde;ando este proceso, aportando an&aacute;lisis y propuestas, y manteniendo activa la campa&ntilde;a&nbsp;<a href="https://acoge.org/i-love-regular/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">I Love Regular</a>&nbsp;como espacio de informaci&oacute;n, sensibilizaci&oacute;n y reivindicaci&oacute;n. Porque regularizar no es solo una cuesti&oacute;n administrativa: es&nbsp;reconocer vidas, derechos y aportaciones, y dar un paso firme hacia la sociedad justa y cohesionada que queremos construir juntas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Área de Incidencia y Comunicación de la Federación Sur Acoge]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/regularizacion-extraordinaria-movilizacion-social-impulsa-cambios-reales_132_12940273.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Jan 2026 05:01:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Regularización extraordinaria: cuando la movilización social impulsa cambios reales]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No era un desahucio, fue un espectáculo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/no-desahucio-espectaculo_132_12904726.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97763335-0e02-4beb-a032-10b96b623894_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No era un desahucio, fue un espectáculo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando una sociedad acepta el sacrificio público como herramienta política, está aceptando que cualquiera puede ser el próximo. Y eso no construye convivencia. Construye miedo. Construye división. Construye una democracia cada vez más frágil</p></div><p class="article-text">
        En diciembre, en Badalona, se produjo un desahucio que r&aacute;pidamente se convirti&oacute; en noticia. No solo por la&nbsp;situaci&oacute;n de las personas afectadas, sino por la forma en que fue ejecutado y comunicado: con presencia medi&aacute;tica, con discurso pol&iacute;tico expl&iacute;cito y con una clara voluntad de mostrarlo como ejemplo. No como un hecho lamentable, sino como una demostraci&oacute;n de autoridad. Como un mensaje dirigido a la ciudadan&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese es el punto que deber&iacute;a preocuparnos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque lo ocurrido en Badalona no puede analizarse solo como una actuaci&oacute;n administrativa o como la aplicaci&oacute;n estricta de la ley. Fue algo mucho m&aacute;s grave: un acto de escenificaci&oacute;n p&uacute;blica del castigo. Un uso consciente del sufrimiento humano como mensaje pol&iacute;tico. Como advertencia. Como tranquilizante social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No era solo un desahucio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fue un espect&aacute;culo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y ese espect&aacute;culo no es aislado. Forma parte de una misma l&oacute;gica que ya conocemos bien en las fronteras. El mismo mecanismo que convierte el rechazo, la valla, la expulsi&oacute;n o la muerte en el mar en mensajes pol&iacute;ticos hacia dentro: &ldquo;aqu&iacute; hay orden&rdquo;, &ldquo;aqu&iacute; hay control&rdquo;, &ldquo;aqu&iacute; no caben todos&rdquo;. El desahucio y la frontera funcionan como escenarios distintos de una misma puesta en escena: mostrar cuerpos vulnerables siendo expulsados para tranquilizar miedos colectivos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la frontera se rechaza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la ciudad se desahucia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero el mensaje simb&oacute;lico es el mismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando una sociedad convierte el dolor de personas vulnerables en una escena p&uacute;blica, cuando expone su humillaci&oacute;n para generar aplausos, aprobaci&oacute;n o sensaci&oacute;n de seguridad, deja de estar gestionando un conflicto y empieza a fabricar un sacrificio. Un sacrificio moderno, con c&aacute;maras, titulares y discursos que lo legitiman.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La historia est&aacute; llena de ejemplos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A los cristianos se les arrojaba a los leones para entretener a la multitud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A la poblaci&oacute;n jud&iacute;a se la confin&oacute; en guetos para calmar el miedo colectivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A las mujeres se las quem&oacute; por brujas para restaurar un supuesto orden moral.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Cómo puede sorprendernos que no accedan a una vivienda si les cerramos la puerta legal de entrada, si les condenamos a la irregularidad administrativa, si el mercado del alquiler es inaccesible incluso para la población con ingresos estables, y si el racismo estructural opera también en el acceso a la vivienda?</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Siempre el mismo mecanismo: escoger a un grupo vulnerable, convertirlo en chivo expiatorio, exponerlo p&uacute;blicamente y presentar su castigo como necesario para la paz social. Pan y circo. Siempre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este caso, adem&aacute;s, hay una hipocres&iacute;a estructural que no podemos ignorar. Muchas de las personas que hoy son se&ntilde;aladas, expulsadas o desahuciadas proceden de pa&iacute;ses del &Aacute;frica subsahariana. Personas que, en su mayor&iacute;a, no tienen ninguna v&iacute;a legal y segura para entrar en Espa&ntilde;a. Ninguna. No existen itinerarios reales de migraci&oacute;n regular para ellas desde sus pa&iacute;ses de origen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y,&nbsp;aun as&iacute;, sostienen sectores enteros de nuestra econom&iacute;a.&nbsp;Pero luego les negamos el derecho b&aacute;sico a existir en condiciones dignas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo puede sorprendernos que no accedan a una vivienda si les cerramos la puerta legal de entrada, si les condenamos a la irregularidad administrativa, si el mercado del alquiler es inaccesible incluso para la poblaci&oacute;n con ingresos estables, y si el racismo estructural opera tambi&eacute;n en el acceso a la vivienda?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No estamos ante un &ldquo;problema de convivencia&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estamos ante un sistema dise&ntilde;ado para necesitar su trabajo y rechazar su vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso el desahucio de Badalona no es un hecho aislado: es la continuidad urbana de la frontera. La frontera se ejerce all&iacute; donde se controla qui&eacute;n puede vivir con derechos y qui&eacute;n solo puede sobrevivir en la precariedad. Hoy es el mar. Ma&ntilde;ana es una vivienda. Pasado ma&ntilde;ana, otro espacio m&aacute;s de expulsi&oacute;n simb&oacute;lica.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Pr&aacute;cticas antiguas que destruyen desde dentro las sociedades&nbsp;</h2><p class="article-text">
        No es un impacto solo para una parte de la sociedad, nos afecta a todas y es necesario&nbsp;frenar esta violencia simb&oacute;lica&nbsp;y pol&iacute;tica&nbsp;del castigo&nbsp;que&nbsp;da&ntilde;a&nbsp;nuestras sociedades.&nbsp;Esto es utilizar cuerpos humanos para construir relatos de autoridad y control.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es profundamente peligroso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque normaliza que la exclusi&oacute;n sea mostrada como justicia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que la humillaci&oacute;n sea presentada como soluci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que la violencia institucional sea aplaudida como firmeza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy es un desahucio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ma&ntilde;ana ser&aacute; una redada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pasado ma&ntilde;ana, otro colectivo.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Como Federación Sur Acoge reforzamos nuestro compromiso para apostar en la búsqueda común de soluciones práctica y posibles. Es necesario apostar por la política constructora de soluciones comunes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando una sociedad acepta el sacrificio p&uacute;blico como herramienta pol&iacute;tica, est&aacute; aceptando que cualquiera puede ser el pr&oacute;ximo. Y eso no construye convivencia. Construye miedo. Construye divisi&oacute;n. Construye una democracia cada vez m&aacute;s fr&aacute;gil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos pol&iacute;ticas migratorias reales y seguras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos pol&iacute;ticas de vivienda valientes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos justicia social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos instituciones que protejan, no que exhiban.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque cada vez que el sufrimiento se convierte en espect&aacute;culo, no se resuelve un conflicto: se consolida una forma moderna de barbarie, con traje institucional y lenguaje administrativo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como Federaci&oacute;n Sur Acoge reforzamos nuestro compromiso para apostar en la b&uacute;squeda com&uacute;n de soluciones pr&aacute;ctica y posibles. Es necesario apostar por la pol&iacute;tica constructora de soluciones comunes. Debemos retomar la senda construida durante el siglo XX tras las Guerras mundiales cuyas claves fueron restaurar la paz global a trav&eacute;s de sociedades de derechos y garant&iacute;as, bienestar social, democracia y acuerdos internacionales para eliminar la lucha del m&aacute;s fuerte por los recursos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Área de Incidencia y Comunicación de Federación Sur Acoge]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/no-desahucio-espectaculo_132_12904726.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Jan 2026 04:30:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No era un desahucio, fue un espectáculo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Inmigración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Andalucía Acoge a Federación Sur Acoge: una nueva etapa para una organización en movimiento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/andalucia-acoge-federacion-sur-acoge-nueva-etapa-organizacion-movimiento_132_12849580.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e82ef74-1b7e-4913-bd6c-be098a2a9322_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Andalucía Acoge a Federación Sur Acoge: una nueva etapa para una organización en movimiento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sur Acoge preserva los valores que han guiado nuestra historia: defensa ciudadana de los derechos humanos, la convivencia democrática, y la calidad de vida para todas las personas que configuran la sociedad</p><p class="subtitle">Mirarnos sin miedo
</p></div><p class="article-text">
        Cambiar de nombre es mucho m&aacute;s que actualizar una marca: es una forma de reconocernos, de mirarnos de nuevo y de decir con claridad qu&eacute; queremos aportar.&nbsp;Eso es exactamente lo que sucede con&nbsp;Andaluc&iacute;a Acoge, que pasa a&nbsp;denominarse&nbsp;Federaci&oacute;n Sur Acoge,&nbsp;una identidad renovada que pone en el centro su dimensi&oacute;n estatal, sus ra&iacute;ces en la Frontera Sur y su defensa firme de los derechos humanos, la convivencia y la&nbsp;democracia.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Un nombre que habla del camino recorrido&hellip; y del que queda por recorrer&nbsp;</h2><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n naci&oacute; en 1991. Han pasado casi 35 a&ntilde;os desde entonces y, en todo este tiempo, ha crecido, se ha transformado y se ha extendido m&aacute;s all&aacute; de Andaluc&iacute;a. Hoy est&aacute; presente tambi&eacute;n en&nbsp;Canarias, Ceuta y Melilla, territorios clave en los procesos de llegada, tr&aacute;nsito y permanencia de miles de personas que buscan un futuro digno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese crecimiento se refleja en las&nbsp;11 asociaciones&nbsp;que forman la federaci&oacute;n &mdash;Acciones Unidas, Algeciras Acoge, Almer&iacute;a Acoge, APIC,&nbsp;CEAin, Granada Acoge, Huelva Acoge, Ja&eacute;n Acoge, M&aacute;laga Acoge, Melilla Acoge y Motril Acoge&mdash; junto con las delegaciones de Ceuta y Sevilla, y&nbsp;m&aacute;s de&nbsp;1.200 personas&nbsp;implicadas en el&nbsp;proyecto.&nbsp;Una apuesta por el compromiso con los territorios desde la participaci&oacute;n y liderazgo de la ciudadan&iacute;a.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><h2 class="article-text">Por qu&eacute; &ldquo;Sur Acoge&rdquo;&nbsp;</h2><p class="article-text">
        La nueva marca es una&nbsp;evoluci&oacute;n natural&nbsp;del proyecto social, pol&iacute;tico y comunitario construido durante d&eacute;cadas cuando nacieron los primeros Acoge en Andaluc&iacute;a.&nbsp;Sur Acoge preserva los valores&nbsp;que han guiado nuestra historia: defensa ciudadana de los derechos humanos, la convivencia democr&aacute;tica, y la calidad de vida para todas las personas que configuran la sociedad.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;,&nbsp;Sur Acoge&nbsp;habla tanto del arraigo territorial como de una vocaci&oacute;n transnacional. Y, al mismo tiempo, refuerza la idea de acogida como motor de cambio social y democr&aacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este cambio llega en un&nbsp;momento especial: en&nbsp;enero de 2026, la organizaci&oacute;n celebrar&aacute; sus&nbsp;35 a&ntilde;os de trayectoria. M&aacute;s de tres d&eacute;cadas combinando atenci&oacute;n directa, trabajo comunitario e incidencia social y pol&iacute;tica&nbsp;con el objetivo de&nbsp;garantizar&nbsp;un acceso universal a los derechos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con Sur Acoge iniciamos una etapa que mantiene intacta nuestra misi&oacute;n, ampliando la mirada para seguir defendiendo, desde la ciudadan&iacute;a implicada, los derechos, los servicios p&uacute;blicos y la calidad de vida de todas las personas. Un&nbsp;compromiso&nbsp;que&nbsp;sigue ahora m&aacute;s vigente y necesario que nunca.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Área de Incidencia y Comunicación de Andalucía Acoge]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/andalucia-acoge-federacion-sur-acoge-nueva-etapa-organizacion-movimiento_132_12849580.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Dec 2025 22:59:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De Andalucía Acoge a Federación Sur Acoge: una nueva etapa para una organización en movimiento]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mirarnos sin miedo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/mirarnos-miedo_132_12777839.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dedec873-fb08-4f42-aa72-a62264f2e9c7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x461y411.jpg" width="1200" height="675" alt="Mirarnos sin miedo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las migraciones no debilitan un país: lo sostienen, lo enriquecen y lo hacen más diverso y más fuerte</p><p class="subtitle">Interpretar para incluir: cuando entendernos también es proteger derechos
</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, Espa&ntilde;a ha visto crecer los discursos antiinmigraci&oacute;n, mensajes que buscan generar miedo, dividir y presentar a las personas migrantes como una amenaza. Ese clima de polarizaci&oacute;n no solo deteriora la convivencia: tambi&eacute;n distorsiona la realidad y alimenta estereotipos que poco tienen que ver con lo que ocurre en nuestros barrios, en nuestros trabajos o en nuestras calles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde <a href="https://acoge.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andaluc&iacute;a Acoge</a> observamos con preocupaci&oacute;n c&oacute;mo determinados bulos y falsedades est&aacute;n calando en parte de la poblaci&oacute;n. Se repiten una y otra vez hasta convertirse en &ldquo;verdades&rdquo; que no lo son, y que acaban da&ntilde;ando la cohesi&oacute;n social. Por eso es m&aacute;s importante que nunca informarse bien, contrastar y no reproducir mensajes que pueden vulnerar derechos y deshumanizar a miles de personas con las que compartimos nuestros barrios y ciudades.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; dicen los datos: desmontar mitos con hechos&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Uno de los mensajes m&aacute;s extendidos afirma que las personas migrantes Wvienen a vivir de ayudasW. La realidad es justo la contraria: no existen ayudas p&uacute;blicas basadas en el origen, y muchas de las prestaciones m&aacute;s conocidas (como el Ingreso M&iacute;nimo Vital o el desempleo) requieren residencia legal, cotizaciones previas o documentaci&oacute;n que quienes est&aacute;n en situaci&oacute;n irregular no pueden cumplir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los datos oficiales muestran una fotograf&iacute;a muy clara: las personas migrantes aportan alrededor del 10% de los ingresos de la Seguridad Social y solo representan el 1% del gasto, lo que significa que contribuyen mucho m&aacute;s de lo que reciben.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tampoco es cierto que &ldquo;se regale&rdquo; la nacionalidad o que el arraigo sea una v&iacute;a f&aacute;cil.&nbsp;La nacionalidad exige a&ntilde;os de residencia legal, ex&aacute;menes oficiales, ausencia de antecedentes y tr&aacute;mites que pueden tardar a&ntilde;os. El arraigo, por su parte, solo se concede cuando se demuestran a&ntilde;os de permanencia, v&iacute;nculos familiares o un contrato de trabajo y solo se consigue tras a&ntilde;os de irregularidad en los que obtener recursos para comer, tener un lugar donde dormir o eludir situaciones de agresi&oacute;n se convierte en un reto cotidiano. Y esto lo viven m&aacute;s de 600.000 personas en nuestro pa&iacute;s incluyendo familias, ni&ntilde;os y personas cuya intenci&oacute;n es lograr una vida mejor.&nbsp; Nada que ver con una concesi&oacute;n autom&aacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En materia de criminalidad, los datos del Ministerio del Interior son contundentes<strong>.</strong> Espa&ntilde;a mantiene una de las tasas m&aacute;s bajas de Europa y, seg&uacute;n el propio Ministerio, la inmigraci&oacute;n no est&aacute; teniendo un impacto negativo ni significativo en la delincuencia. De hecho, ocurre justo lo contrario: mientras la poblaci&oacute;n migrante ha pasado de <strong>3,7 millones en 2005</strong> a <strong>7 millones en 2025</strong>, la tasa de criminalidad ha descendido de <strong>49,4</strong> a <strong>40,6 delitos por cada 1.000 habitantes</strong>. Las cifras desmontan con claridad el mito que vincula migraci&oacute;n y delincuencia.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Lo que fuimos: memoria para entender el presente&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Cuando observamos estos discursos, conviene recordar algo fundamental:&nbsp; Espa&ntilde;a fue &ndash;y sigue siendo&ndash; un pa&iacute;s de emigrantes.&nbsp;Hace apenas un siglo, cientos de miles de espa&ntilde;oles cruzaron el Atl&aacute;ntico buscando una vida mejor.&nbsp;Tras la Guerra Civil, cerca de medio mill&oacute;n cruz&oacute; a pie la frontera con Francia huyendo de la persecuci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os 40 y 50, miles de canarios se embarcaron en peque&ntilde;os veleros rumbo a Venezuela en viajes peligrosos y precarios.&nbsp;En los 60, decenas de miles viajaron a Alemania para trabajar como mano de obra barata, viviendo en barracones y siendo tratados muchas veces como ciudadan&iacute;a de segunda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todas esas historias forman parte de nuestra identidad colectiva. No es pasado lejano: son vidas que a&uacute;n est&aacute;n en la memoria de nuestras familias. Por eso resulta tan contradictorio que hoy algunas voces deshumanicen a quienes hacen exactamente lo que hicieron generaciones de espa&ntilde;oles y espa&ntilde;olas: marcharse para sobrevivir, para trabajar, para construir un futuro mejor.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Cuidar la convivencia&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Nuestra sociedad necesita cuidados. Necesita calma, informaci&oacute;n y empat&iacute;a.&nbsp;Las migraciones no debilitan un pa&iacute;s: lo sostienen, lo enriquecen y lo hacen m&aacute;s diverso y m&aacute;s fuerte. Personas de or&iacute;genes distintos trabajan en la hosteler&iacute;a, en la industria, en los cuidados, en la agricultura o en la ciencia. Sostienen sectores esenciales y forman parte de nuestros barrios y de nuestras vidas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso, como ciudadan&iacute;a, necesitamos dar un paso al frente: informarnos, contrastar, no reproducir discursos de odio y defender una convivencia basada en derechos y respeto.&nbsp;Debemos ser conscientes de cu&aacute;ndo un discurso que reproducimos viene de algo que de verdad creemos o hemos experimentado, o cu&aacute;ndo estamos siendo empujados al rechazo del otro.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Construir una sociedad m&aacute;s justa y segura depende de todas y todos.&nbsp;Y empieza por algo tan sencillo &mdash;y tan necesario&mdash; como aprender a mirarnos sin miedo.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Área de Incidencia y Comunicación de Andalucía Acoge]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/mirarnos-miedo_132_12777839.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Nov 2025 04:30:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mirarnos sin miedo]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[Interpretar para incluir: cuando entendernos también es proteger derechos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/interpretar-incluir-entendernos-proteger-derechos_132_12740986.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/caa1b28e-399e-4d40-b296-da4059ab2b4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1129688.jpg" width="1038" height="584" alt="Interpretar para incluir: cuando entendernos también es proteger derechos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El proyecto de transferencia del conocimiento 'Profesionalización de la interpretación en contextos de protección internacional', impulsado por la Universidad Pablo de Olavide y Andalucía Acoge, ofrece formación, técnicas, recursos y principios deontológicos básicos a quienes ya venían realizando de manera informal labores de mediación e interpretación</p></div><p class="article-text">
        En un momento en el que las proclamas xen&oacute;fobas, racistas e incluso abiertamente violentas intentan instalar la idea de que las personas migrantes son un problema, basta con mirar a nuestro alrededor para comprobar lo contrario. En los barrios, en los campos, en los comercios, en los hospitales&hellip; encontramos personas diversas que trabajan, cuidan, crean y aportan al desarrollo com&uacute;n. Personas con sue&ntilde;os y deseos que compartimos todas y todos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Construir una sociedad de ciudadan&iacute;a con derechos, en la que todas las personas nos sintamos incluidas y parte de un mismo proyecto, requiere el esfuerzo y la implicaci&oacute;n de todos los sectores sociales: desde las asociaciones vecinales y las universidades, hasta cada persona en su d&iacute;a a d&iacute;a, con empat&iacute;a y compromiso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con ese mismo esp&iacute;ritu nace el Proyecto de Transferencia del Conocimiento &ldquo;<em>Profesionalizaci&oacute;n de la interpretaci&oacute;n en contextos de protecci&oacute;n internacional</em>&rdquo;, impulsado por la Universidad Pablo de Olavide y Andaluc&iacute;a Acoge. Una iniciativa dirigida a 18 personas de la comunidad de acogida, hablantes de lenguas de menor difusi&oacute;n como wolof, malink&eacute;, b&aacute;mbara o susu, muchas de las cuales ya ven&iacute;an realizando de manera informal labores de mediaci&oacute;n e interpretaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este novedoso proyecto busca responder a una necesidad real: ofrecer formaci&oacute;n, t&eacute;cnicas, recursos y principios deontol&oacute;gicos b&aacute;sicos a quienes, sin una preparaci&oacute;n espec&iacute;fica, ya est&aacute;n actuando como int&eacute;rpretes en contextos de protecci&oacute;n internacional. De este modo, se refuerza su papel profesional, abriendo nuevos caminos de inclusi&oacute;n para ellas y contribuyendo a que las personas refugiadas puedan ejercer sus derechos con mayores garant&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una iniciativa beneficiosa para todos: para las autoridades, que pueden ofrecer una atenci&oacute;n m&aacute;s cercana y eficaz; para las organizaciones sociales, que fortalecen su capacidad de protecci&oacute;n; y para las propias personas participantes, que encuentran una oportunidad de empleo, formaci&oacute;n y desarrollo personal mientras contribuyen a una sociedad m&aacute;s justa y cohesionada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque interpretar no es solo traducir palabras: es tender puentes, abrir caminos y hacer posible la inclusi&oacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús García Grijalbo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/interpretar-incluir-entendernos-proteger-derechos_132_12740986.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Nov 2025 05:01:16 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mediación social: un puente necesario para comunidades sostenibles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/mediacion-social-puente-necesario-comunidades-sostenibles_132_12704729.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c1d175d-4ccb-4a59-9312-1fc9dea6d8a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La mediación social: un puente necesario para comunidades sostenibles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuidar el entorno también implica cuidar los lazos sociales que lo sostienen</p><p class="subtitle">Aplicar bien la norma también es hacer política migratoria</p></div><p class="article-text">
        Mientras Do&ntilde;ana sigue siendo s&iacute;mbolo de los desaf&iacute;os ecol&oacute;gicos y sociales de nuestro tiempo, su entorno se convierte tambi&eacute;n en laboratorio de convivencia donde los derechos ambientales no se pueden entender separados de los derechos humanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La palabra mediaci&oacute;n suele evocar procesos de resoluci&oacute;n de conflictos, terreno en el que se ha posicionado como un elemento fundamental. Pero en el &aacute;mbito social y comunitario su significado va m&aacute;s all&aacute;: es un ejercicio de escucha, de reconocimiento y de construcci&oacute;n de v&iacute;nculos entre diferentes actores de una misma realidad, que los hace responsables y parte activa del cambio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mediaci&oacute;n en&nbsp;comunidades locales en busca de la sostenibilidad abre una nueva mirada: la que entiende que cuidar el entorno tambi&eacute;n implica cuidar los lazos sociales que lo sostienen.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En sociedades cada vez m&aacute;s diversas, la mediaci&oacute;n intercultural se ha convertido, sin lugar a duda, en una herramienta esencial para tejer convivencia y fortalecer comunidades, ayudando a un mejor entendimiento y a prevenir fracturas sociales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En territorios tensionados por los desaf&iacute;os ecol&oacute;gicos, donde se entrecruzan los recursos naturales, las formas de vida, las expectativas de futuro, y tambi&eacute;n intereses pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos; la sostenibilidad no solo depende de la gesti&oacute;n ambiental, sino tambi&eacute;n de la capacidad colectiva para dialogar, cooperar y convivir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando los ecosistemas se deterioran o los modelos econ&oacute;micos se transforman, las comunidades se enfrentan a nuevos conflictos: por el acceso al agua, el uso del suelo, el empleo o la movilidad. En este contexto, la mediaci&oacute;n se convierte en un instrumento de resiliencia social, capaz de anticipar y canalizar tensiones antes de que se agraven. Facilita que la poblaci&oacute;n, las empresas, instituciones, barrios y movimientos ecologistas puedan encontrarse y reconocerse como parte de una misma realidad compartida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en territorios con una alta diversidad cultural y una fuerte dependencia de los recursos naturales, la mediaci&oacute;n social intercultural ayuda a reconstruir ese v&iacute;nculo entre las personas y el entorno. La idea de que se promueva una visi&oacute;n integradora de la sostenibilidad, donde los derechos ambientales no se pueden entender separados de los derechos humanos, es clave. En definitiva, se trata de pasar de una l&oacute;gica de competencia por el territorio a una l&oacute;gica de corresponsabilidad sobre &eacute;l.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las <a href="https://acoge.org/i-jornadas-de-mediacion-y-comunidades-locales-sostenibles/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">I Jornadas de Mediaci&oacute;n y Comunidades Locales Sostenibles</a>, impulsadas por la Oficina T&eacute;cnica de Do&ntilde;ana en colaboraci&oacute;n con la Federaci&oacute;n Andaluc&iacute;a Acoge, ponen sobre la mesa una idea clara: no habr&aacute; sostenibilidad ambiental sin cohesi&oacute;n social.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Área de Incidencia y Comunicación de Andalucía Acoge]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/mediacion-social-puente-necesario-comunidades-sostenibles_132_12704729.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Oct 2025 19:24:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La mediación social: un puente necesario para comunidades sostenibles]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aplicar bien la norma también es hacer política migratoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/aplicar-norma-politica-migratoria_132_12666240.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91980758-ba8e-438e-aac4-205875295bc6_16-9-discover-aspect-ratio_default_1127442.jpg" width="800" height="450" alt="Aplicar bien la norma también es hacer política migratoria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Andalucía Acoge defendemos que la regularización debe ser una prioridad política y social. Por eso mantenemos activa la campaña #ILoveRegular, que resume una idea esencial: más personas regularizadas, mejor sociedad para todas</p><p class="subtitle">#ILoveRegular: la campaña que hace visible el impacto de la irregularidad administrativa en miles de vidas</p></div><p class="article-text">
        La reciente reforma del Reglamento de Extranjer&iacute;a ha sido un cambio esperado que introduce algunos avances y ajustes necesarios en la gesti&oacute;n de los procesos de residencia y regularizaci&oacute;n. La modificaci&oacute;n responde, en parte, a la necesidad de adaptar la norma a una realidad migratoria m&aacute;s compleja y diversa, aunque todav&iacute;a deja cuestiones sin resolver. El reto, m&aacute;s que en el texto, est&aacute; en su aplicaci&oacute;n: hacer que la norma funcione en la pr&aacute;ctica, con coherencia, agilidad y justicia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El nuevo reglamento flexibiliza los arraigos y ampl&iacute;a las v&iacute;as de acceso a la residencia. Es un paso en la direcci&oacute;n correcta hacia una pol&iacute;tica migratoria m&aacute;s realista y conectada con el d&iacute;a a d&iacute;a de las personas. Sin embargo, su impacto depender&aacute; de c&oacute;mo se gestionen los tr&aacute;mites. Persisten diferencias notables entre territorios en cuestiones tan b&aacute;sicas como el empadronamiento o los informes de integraci&oacute;n social. En algunos municipios estos procesos son &aacute;giles; en otros, lentos y llenos de obst&aacute;culos. Esa disparidad genera desigualdad y resta credibilidad al propio sistema.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La reforma es una oportunidad para corregir esas disfunciones y avanzar hacia un modelo m&aacute;s eficiente y justo. Pero para lograrlo se necesita un compromiso pol&iacute;tico que garantice criterios comunes, coordinaci&oacute;n entre administraciones y procedimientos transparentes. La norma, por s&iacute; sola, no eliminar&aacute; las pr&aacute;cticas arbitrarias ni los retrasos que perpet&uacute;an la irregularidad administrativa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Andaluc&iacute;a Acoge defendemos que la regularizaci&oacute;n debe ser una prioridad pol&iacute;tica y social. Por eso mantenemos activa la campa&ntilde;a <a href="https://acoge.org/i-love-regular/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">#ILoveRegular</a>, que resume una idea esencial: <em>m&aacute;s personas regularizadas, mejor sociedad para todas</em>. Apostar por v&iacute;as estables y accesibles de regularizaci&oacute;n no solo reconoce derechos, sino que mejora la convivencia, refuerza el tejido social y reduce la precariedad que alimenta la desigualdad.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay señales en la buena dirección si se avanza en estandarizar procedimientos, publicar guías técnicas comunes, mejorar la coordinación entre administraciones y ordenar calendarios de cita previa razonables. Sin una estrategia compartida y una aplicación coherente, los avances seguirán fragmentados</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n queda un asunto pendiente clave: Las personas solicitantes de asilo&nbsp;se ven perjudicadas en su situaci&oacute;n administrativa si su solicitud es denegada, lo que las obliga a permanecer en situaci&oacute;n irregular durante al menos dos a&ntilde;os antes de poder acceder a un arraigo. Es una laguna que prolonga la precariedad y dificulta cualquier proceso de inclusi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pese a ello, la reforma ofrece la posibilidad de vincular pol&iacute;tica migratoria e inclusi&oacute;n social de forma m&aacute;s directa. Regularizar no es solo reconocer derechos, sino tambi&eacute;n mejorar la gesti&oacute;n p&uacute;blica, reducir la econom&iacute;a informal y fortalecer la cohesi&oacute;n social. En definitiva, construir un sistema m&aacute;s estable, previsible y beneficioso para todas las partes implicadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay se&ntilde;ales en la buena direcci&oacute;n si se avanza en estandarizar procedimientos, publicar gu&iacute;as t&eacute;cnicas comunes, mejorar la coordinaci&oacute;n entre administraciones y ordenar calendarios de cita previa razonables. Sin una estrategia compartida y una aplicaci&oacute;n coherente, los avances seguir&aacute;n fragmentados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En esa l&iacute;nea, Andaluc&iacute;a Acoge impuls&oacute; recientemente en Sevilla un espacio de di&aacute;logo institucional y profesional sobre la aplicaci&oacute;n del nuevo reglamento, donde el Ministerio reafirm&oacute; su compromiso de publicar instrucciones y criterios para clarificar y homogeneizar la aplicaci&oacute;n del reglamento; la Junta de Andaluc&iacute;a anunci&oacute; una formaci&oacute;n gratuita accesible a personas sin NIE para acreditar el Informe de Esfuerzo de Integraci&oacute;n Social,&nbsp;y desde la DPA y los colegios de abogados se insisti&oacute; en la importancia de establecer criterios comunes en el empadronamiento y en los informes de integraci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde nuestra federaci&oacute;n creemos que aplicar bien la norma tambi&eacute;n es hacer pol&iacute;tica migratoria. Supone apostar por un modelo que garantice derechos en lugar de depender de la discrecionalidad local. No basta con reformar el reglamento: hay que hacerlo funcionar del mismo modo para todas las personas, en cualquier territorio. Solo as&iacute; esta reforma podr&aacute; ser&nbsp;un instrumento de inclusi&oacute;n y convivencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Área de Incidencia y Comunicación de Andalucía Acoge]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/aplicar-norma-politica-migratoria_132_12666240.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Oct 2025 10:34:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aplicar bien la norma también es hacer política migratoria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigrantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La hoguera del prejuicio: cuando ser migrante borra tu derecho a protección]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/hoguera-prejuicio-migrante-borra-derecho-proteccion_132_12628074.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/788518a4-c12f-4fbe-8ff0-6ede4ffa8196_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La hoguera del prejuicio: cuando ser migrante borra tu derecho a protección"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay otra manera de narrar y de vivir: una en la que las personas no sean reducidas a etiquetas, sino reconocidas en su humanidad</p><p class="subtitle">Del barrio al mundo: las “flotillas” que laten en las calles
</p></div><p class="article-text">
        El incendio en La Isleta, en Las Palmas, y el encarcelamiento injusto de un joven marroqu&iacute; acusado falsamente de intentar quemar a una menor muestran mucho m&aacute;s que un error judicial. Revelan c&oacute;mo opera una maquinaria de odio que se alimenta del miedo y del prejuicio, distribuyendo su sentencia en medios y redes sociales, convertidas en tribunales paralelos donde la presunci&oacute;n de inocencia rara vez tiene cabida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Paralelamente, el 21 de septiembre, un nuevo incendio arras&oacute; 70 chabolas en un asentamiento de Palos de la Frontera. &iquest;Qu&eacute; trato reciben estas dos situaciones? En la primera, el joven migrante fue convertido en verdugo; en la segunda, se impone el silencio sobre la situaci&oacute;n de explotaci&oacute;n y la falta de acceso a derechos b&aacute;sicos de las personas que trabajan en nuestros campos. En ambos casos, la migraci&oacute;n queda atrapada en narrativas negativas: criminalizada o invisibilizada, nunca reconocida desde la dignidad y la justicia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante casi dos meses, Abarrafia Hader fue se&ntilde;alado como &ldquo;monstruo&rdquo; mientras la ultraderecha agitaba el caso para reforzar su relato racista. No importaban los hechos, ni siquiera que la propia v&iacute;ctima lo hubiera exculpado apenas dos semanas despu&eacute;s. Lo decisivo era mantener vivo un imaginario en el que la migraci&oacute;n se presenta como amenaza. La justicia paralela que se levant&oacute; en redes sociales evapor&oacute; la presunci&oacute;n de inocencia en cuesti&oacute;n de horas, reemplaz&aacute;ndola por titulares incendiarios y bulos que reforzaban la idea de que ser migrante basta para ser culpable. Ese terreno, regado de prejuicios, es el que la ultraderecha convierte en f&eacute;rtil para su estrategia: no necesita pruebas, sino relatos f&aacute;ciles que movilicen indignaci&oacute;n y justifiquen pol&iacute;ticas de exclusi&oacute;n.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El caso de La Isleta no es un episodio aislado. Es una advertencia: vivimos en un contexto donde el rumor y la sospecha pesan más que los hechos, donde el miedo se manipula hasta transformarse en arma política. La justicia no se defiende solo en los tribunales; también en las calles, en las redes y en cada espacio donde decidimos si reproducimos prejuicios o los desmontamos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Como Andaluc&iacute;a Acoge subrayamos la necesidad de trabajar en dos direcciones. Por un lado, garantizar justicia en el abordaje medi&aacute;tico de los casos que implican a personas migrantes: respetar la presunci&oacute;n de inocencia, visibilizar el impacto humano de cat&aacute;strofes o desgracias que dejan a personas sin nada y defender siempre la dignidad de quienes las sufren. Por otro, avanzar hacia un pacto de Estado contra los discursos de odio que elimine el uso de las migraciones como arma electoral, porque ese clima tiene un impacto real y devastador en la vida de personas como Hader.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El caso de La Isleta no es un episodio aislado. Es una advertencia: vivimos en un contexto donde el rumor y la sospecha pesan m&aacute;s que los hechos, donde el miedo se manipula hasta transformarse en arma pol&iacute;tica. La justicia no se defiende solo en los tribunales; tambi&eacute;n en las calles, en las redes y en cada espacio donde decidimos si reproducimos prejuicios o los desmontamos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay otra manera de narrar y de vivir: una en la que las personas no sean reducidas a etiquetas, sino reconocidas en su humanidad. Defender esa mirada es apostar por una sociedad donde nadie pueda ser convertido en &ldquo;monstruo&rdquo; por su origen, su acento o su situaci&oacute;n administrativa. Ese futuro depende de nosotras y nosotros: de elegir el lado de la verdad, la dignidad y los derechos humanos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Área de Incidencia y Comunicación de Andalucía Acoge]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/hoguera-prejuicio-migrante-borra-derecho-proteccion_132_12628074.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Sep 2025 10:13:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La hoguera del prejuicio: cuando ser migrante borra tu derecho a protección]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Delitos de odio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del barrio al mundo: las "flotillas" que laten en las calles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/barrio-mundo-flotillas-laten-calles_132_12591731.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf5822ef-0175-40b1-b996-12640416ae21_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del barrio al mundo: las &quot;flotillas&quot; que laten en las calles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde todos los rincones del planeta, las personas se organizan, se cuidan y construyen alternativas. No actúan como espectadoras pasivas, sino como protagonistas de un futuro más justo</p></div><p class="article-text">
        La historia demuestra que nada se transforma sin la gente com&uacute;n. Los grandes avances sociales, desde los derechos laborales hasta la igualdad de g&eacute;nero o la conquista de libertades civiles, han sido fruto de la presi&oacute;n, la organizaci&oacute;n y la perseverancia ciudadana. Es la ciudadan&iacute;a la que, frente a la imposici&oacute;n del odio, ha sabido articular la fuerza colectiva para defender la dignidad humana; la que, frente a la violencia, ha construido redes de apoyo y resistencia; y la que, incluso en los momentos m&aacute;s oscuros, ha mantenido activa la esperanza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo contundente de este poder ciudadano emerge frente a los quince meses de ofensiva sobre Gaza y la cat&aacute;strofe humanitaria sin precedentes, desatando&nbsp;una ola internacional de movilizaciones solidarias con Palestina que cruza fronteras y lenguas.&nbsp;En Sud&aacute;frica, el 29 de diciembre de 2023, la presi&oacute;n social acompa&ntilde;&oacute; la denuncia presentada ante la Corte Internacional de Justicia acusando a Israel de genocidio. Desde Barcelona, a finales de agosto, zarp&oacute; la flotilla Global Sumud rumbo a Gaza: una acci&oacute;n&nbsp;contra el bloqueo que ha provocado protestas simult&aacute;neas en distintas ciudades del mundo. Y en Israel, cerca de medio mill&oacute;n de personas tomaron las calles de Tel Aviv para exigir el fin de la guerra, demostrando que la ciudadan&iacute;a tambi&eacute;n se rebela en el propio coraz&oacute;n del conflicto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa misma fuerza se ha hecho sentir en otros escenarios. En Buenos Aires, el triunfo del peronismo sobre las candidaturas ultraderechistas de Milei expresa un rechazo popular a los discursos de odio y exclusi&oacute;n, confirmando que las urnas pueden ser tambi&eacute;n un espacio de resistencia democr&aacute;tica. En Estados Unidos, el movimiento <em>No Kings </em>moviliz&oacute; a miles de personas en cerca de 2.000 ciudades contra el autoritarismo de Donald Trump, recordando que la ciudadan&iacute;a no est&aacute; dispuesta a callar. Y en Espa&ntilde;a, junto a las grandes manifestaciones en solidaridad con Palestina, se multiplican los gestos cotidianos: paellas populares en Segovia para recaudar fondos destinados a la UNRWA, concentraciones en barrios y plazas que reclaman el fin de la violencia en Gaza, banderas palestinas en los balcones y ventanas y un sinf&iacute;n de peque&ntilde;as iniciativas que suman fuerza en lo cercano.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Como Andalucía Acoge, creemos en el poder transformador de la ciudadanía activa: es en la acción colectiva, en las alianzas, en la denuncia y en la incidencia donde germina el verdadero cambio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Desde todos los rincones del planeta, las personas se organizan, se cuidan y construyen alternativas. No act&uacute;an como espectadoras pasivas, sino como protagonistas de un futuro m&aacute;s justo. Estas acciones &mdash;a veces peque&ntilde;as, a veces masivas&mdash; comparten algo esencial: rompen los marcos del miedo, del odio y del individualismo, y colocan en el centro la dignidad, la justicia, la solidaridad y el derecho a imaginar otros mundos posibles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como Andaluc&iacute;a Acoge, creemos en el poder transformador de la ciudadan&iacute;a activa: es en la acci&oacute;n colectiva, en las alianzas, en la denuncia y en la incidencia donde germina el verdadero cambio.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este impulso colectivo, que enlaza luchas globales con resistencias locales, no sustituye la responsabilidad pol&iacute;tica, pero s&iacute; la interpela. Reclama que se legisle para todas las personas, que se proteja a quienes m&aacute;s lo necesitan y que el miedo no sea usado como herramienta de gesti&oacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Área de Incidencia y Comunicación de Andalucía Acoge]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/barrio-mundo-flotillas-laten-calles_132_12591731.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Sep 2025 10:07:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del barrio al mundo: las "flotillas" que laten en las calles]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Future Narratives: un proceso para crear, un camino para ser, muchas realidades a elegir y explorar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/future-narratives-proceso-crear-camino-realidades-elegir-explorar_132_12557070.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6318ea51-94b3-4f58-9219-09c8af7485a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Future Narratives: un proceso para crear, un camino para ser, muchas realidades a elegir y explorar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta red de conocimientos e imaginación conecta a profesionales y jóvenes para el intercambio y el crecimiento continuos, creando espacios seguros para la experimentación y el intercambio de opiniones diversas</p></div><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos dos a&ntilde;os, <a href="https://futurenarratives.eu/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Future Narratives</a> ha sido pionero en un nuevo enfoque del trabajo con j&oacute;venes, combinando la narraci&oacute;n, la narrativa y la alfabetizaci&oacute;n sobre el futuro en una metodolog&iacute;a flexible que puede adaptarse a diferentes culturas y contextos. Ahora que el proyecto Erasmus+ Narrativas Futuras 2.0, cofinanciado por la Comisi&oacute;n Europea, llega a su fin, desde el partenariado internacional y desde Andaluc&iacute;a Acoge celebramos tanto su desarrollo como todos los resultados que hemos ido alcanzando, percibiendo y creando. 
    </p><p class="article-text">
        En una &eacute;poca marcada por la incertidumbre, los cambios r&aacute;pidos y los complejos retos globales, este enfoque dota a j&oacute;venes no solo de la capacidad de imaginar futuros alternativos, sino tambi&eacute;n de participar activamente en su configuraci&oacute;n. Apoya a las/os educadoras/es, las/os trabajadoras/es juveniles y las comunidades en el fomento de la creatividad y la colaboraci&oacute;n, sentando las bases para una Europa m&aacute;s inclusiva, m&aacute;s unida y m&aacute;s fuerte. 
    </p><p class="article-text">
        Las historias que escuchamos y las que contamos dan forma a nuestras percepciones, nuestras acciones y, en &uacute;ltima instancia, nuestras sociedades. Al guiar a j&oacute;venes a reflexionar sobre su historia, sus valores y sus aspiraciones, el proyecto Future Narratives les permite desarrollar historias empoderadoras sobre s&iacute; mismas/os y sus comunidades, imaginar posibilidades alternativas y adquirir la confianza y las habilidades necesarias para convertir su visi&oacute;n en realidad. 
    </p><p class="article-text">
        Future Narratives responde a esta necesidad con una metodolog&iacute;a flexible y transferible, desarrollada con la colaboraci&oacute;n de trabajadores juveniles, educadores, expertos y los propios j&oacute;venes. 
    </p><p class="article-text">
        El enfoque proporciona estrategias pr&aacute;cticas para apoyar el viaje de autodescubrimiento y desarrollo de habilidades de las/os j&oacute;venes para las/os profesionales; al fomentar espacios para que las/os j&oacute;venes compartan y cocreen historias, el proyecto construye comunidades resilientes, inclusivas y empoderadas. La metodolog&iacute;a puede adaptarse a las realidades regionales espec&iacute;ficas, al tiempo que conecta a las/os j&oacute;venes m&aacute;s all&aacute; de las fronteras, las culturas y las perspectivas en Europa. 
    </p><p class="article-text">
        La plataforma digital <a href="http://futurenarratives.eu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">futurenarratives.eu</a> es un centro dise&ntilde;ado para trabajadoras/es juveniles, educadoras/es y cualquier persona apasionada por el empoderamiento de las/os j&oacute;venes. Aqu&iacute;, las/os visitantes pueden explorar todos los recursos, materiales, propuestas formativas, piezas informativas y v&iacute;as de colaborar entre profesionales transferible que proporciona conocimientos, herramientas y actividades pr&aacute;cticas para utilizar la narraci&oacute;n, la narrativa y conocimiento de futuro en la participaci&oacute;n juvenil. 
    </p><p class="article-text">
        A medida que la plataforma siga creciendo, invitamos a todas/os a estar atentas/os a los nuevos contenidos, los pr&oacute;ximos proyectos y las oportunidades de conectar con esta comunidad internacional en constante evoluci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Todos los resultados del proyecto Future Narrative son adaptables para su uso en centros educativos, organizaciones comunitarias, organizaciones sin &aacute;nimo de lucro y otros &aacute;mbitos, y ofrecen una v&iacute;a pr&aacute;ctica para apoyar a los j&oacute;venes en la exploraci&oacute;n, la imaginaci&oacute;n y la configuraci&oacute;n del futuro que desean.  
    </p><p class="article-text">
        Future Narratives est&aacute; creando una comunidad transnacional de pr&aacute;cticas. Esta red de conocimientos e imaginaci&oacute;n conecta a profesionales y j&oacute;venes para el intercambio y el crecimiento continuos, creando espacios seguros para la experimentaci&oacute;n y el intercambio de opiniones diversas. 
    </p><p class="article-text">
        Mucho m&aacute;s en <a href="http://www.futurenarratives.eu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">www.futurenarratives.eu</a> y @futurenarratives.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Equipo de coordinación de Future Narratives]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/future-narratives-proceso-crear-camino-realidades-elegir-explorar_132_12557070.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Aug 2025 04:01:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Future Narratives: un proceso para crear, un camino para ser, muchas realidades a elegir y explorar]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Defender la convivencia para apagar el odio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/defender-convivencia-apagar-odio_132_12465976.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/942855bb-4e99-4a33-bb54-3e219d244e4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Defender la convivencia para apagar el odio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo ocurrido no es un hecho puntual. Es una señal de alarma: hay quienes quieren romper lo mejor que tenemos como sociedad, nuestra capacidad para convivir, para imponer el miedo y la división</p></div><p class="article-text">
        Torre Pacheco, en la Regi&oacute;n de Murcia, ha sido noticia estos d&iacute;as por algo que deber&iacute;a hacernos reflexionar colectivamente: ataques racistas, amenazas y persecuciones contra vecinos y vecinas migrantes que llevan a&ntilde;os formando parte de la vida cotidiana de este pueblo. Todo esto tras la agresi&oacute;n a un hombre mayor, cuya autor&iacute;a a&uacute;n se investiga, pero que se convirti&oacute; de inmediato en excusa para encender un discurso de odio que llevaba tiempo cocin&aacute;ndose. 
    </p><p class="article-text">
        Lo ocurrido no es un hecho puntual. Es una se&ntilde;al de alarma: hay quienes quieren romper lo mejor que tenemos como sociedad, nuestra capacidad para convivir, para imponer el miedo y la divisi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La sociedad espa&ntilde;ola sabe bien lo que significa superar dificultades sin perder la cohesi&oacute;n. Lo hemos hecho muchas veces: dejando atr&aacute;s una dictadura, afrontando crisis econ&oacute;micas, saliendo adelante tras una pandemia mundial. Hemos aprendido a convivir y a sumar, porque cada avance se ha logrado colectivamente: los m&aacute;s de 48 millones de personas que habitamos este pa&iacute;s, vengamos de donde vengamos, trabajamos, estudiamos, pagamos impuestos, tejemos barrios y familias juntos. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Defender la convivencia hoy significa exigir que quienes nos representan, en el Gobierno y en la oposición, no legitimen ni alimenten este discurso tóxico. Significa defender que este país se hace grande con cada persona que aporta, trabaja y convive, no dejando gente fuera ni levantando muros</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los disturbios de Torre Pacheco nos recuerdan que este pacto social b&aacute;sico no est&aacute; garantizado. Basta un rumor t&oacute;xico y unos altavoces pol&iacute;ticos irresponsables para que un barrio se convierta en escenario de miedo. Sin embargo, tambi&eacute;n vemos la otra cara de esta sociedad: la de quienes se plantan, protegen a sus vecinos y rechazan la violencia. La de quienes entienden que expulsar o se&ntilde;alar a personas migrantes no resolver&aacute; ninguno de los problemas reales: ni el paro, ni la falta de vivienda asequible, ni la precariedad, ni la corrupci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Defender la convivencia hoy significa exigir que quienes nos representan, en el Gobierno y en la oposici&oacute;n, no legitimen ni alimenten este discurso t&oacute;xico. Significa defender que este pa&iacute;s se hace grande con cada persona que aporta, trabaja y convive, no dejando gente fuera ni levantando muros. 
    </p><p class="article-text">
        La pregunta es clara: &iquest;preferimos una sociedad enfrentada y recelosa o una comunidad que crezca sumando todas nuestras fuerzas? Defendamos lo mejor de lo que somos: la capacidad de convivir, dialogar y seguir construyendo un pa&iacute;s m&aacute;s grande y digno para todas las personas. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso invitamos a todas las personas, organizaciones y colectivos a sumarse y firmar <a href="https://acoge.org/manifiesto-en-defensa-de-nuestras-vidas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>En defensa de nuestras vidas</strong></em></a>, un compromiso por la convivencia y contra los discursos de odio. Porque defender la convivencia es defendernos a todas. Porque expulsar a quienes han elegido este pa&iacute;s como su hogar es expulsar nuestras propias vidas. 
    </p><p class="article-text">
        <em>In Memoriam. A Lucrecia Hevia, periodista y directora de elDiario.es Andaluc&iacute;a. Gracias por tu compromiso firme con los derechos humanos, la informaci&oacute;n honesta y la defensa de una sociedad m&aacute;s justa.</em> 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Área de Incidencia y Comunicación de Andalucía Acoge]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/defender-convivencia-apagar-odio_132_12465976.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Jul 2025 04:01:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Defender la convivencia para apagar el odio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Racismo,Xenofobia,Torre Pacheco]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[#ILoveRegular: la campaña que hace visible el impacto de la irregularidad administrativa en miles de vidas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/iloveregular-campana-visible-impacto-irregularidad-administrativa-miles-vidas_132_12430558.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/139a4e47-294f-477e-bce8-4f6cf3837959_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="#ILoveRegular: la campaña que hace visible el impacto de la irregularidad administrativa en miles de vidas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Y si mañana te dijeran que no puedes tener los mismos derechos que tus vecinos y vecinas? Para alrededor de 700.000 personas en España esto no es una hipótesis</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Y si ma&ntilde;ana te dijeran que no puedes tener los mismos derechos que tus vecinos y vecinas? Para alrededor de 700.000 personas en Espa&ntilde;a &mdash;el 1,42 % de la poblaci&oacute;n&mdash; esto no es una hip&oacute;tesis. Viven, trabajan, cuidan, pagan impuestos y sostienen sectores de la econom&iacute;a, pero su situaci&oacute;n de irregularidad administrativa les dificulta el acceso a derechos fundamentales como la sanidad universal, la protecci&oacute;n frente a la explotaci&oacute;n laboral o una vivienda digna. 
    </p><p class="article-text">
        Con la campa&ntilde;a #ILoveRegular, Andaluc&iacute;a Acoge quiere visibilizar que vivir sin papeles no es una decisi&oacute;n personal, sino la consecuencia directa de pol&iacute;ticas migratorias restrictivas que apenas ofrecen v&iacute;as legales y seguras para migrar. Para miles de personas, especialmente quienes llegan del &Aacute;frica subsahariana, entrar en Espa&ntilde;a de forma regular es pr&aacute;cticamente imposible. Esta ausencia de alternativas obliga a muchas personas a arriesgar sus vidas en rutas peligrosas y, una vez aqu&iacute;, pueden tardar a&ntilde;os en conseguir una autorizaci&oacute;n de residencia y trabajo estable, inmersas en un laberinto burocr&aacute;tico que cronifica en muchas ocasiones situaciones de desigualdad y precariedad. 
    </p><p class="article-text">
        Frente a esto, lanzamos un mensaje claro y sencillo: m&aacute;s personas con derechos, mejor sociedad para todas. Regularizar es garantizar dignidad y participaci&oacute;n. Es fortalecer la convivencia y combatir la desigualdad. Es reconocer la aportaci&oacute;n de quienes sostienen la econom&iacute;a de cuidados, la hosteler&iacute;a, el campo o el peque&ntilde;o comercio. 
    </p><p class="article-text">
        Durante las pr&oacute;ximas semanas, la campa&ntilde;a difundir&aacute; mensajes, datos, testimonios y propuestas para abrir el debate sobre la importancia de establecer v&iacute;as de regularizaci&oacute;n claras y &aacute;giles que permitan a miles de personas acceder a sus derechos. 
    </p><p class="article-text">
         &#128073; M&aacute;s informaci&oacute;n y materiales en: <a href="https://acoge.org/i-love-regular/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">https://acoge.org/i-love-regular/</a> 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Área de Comunicación e Incidencia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/iloveregular-campana-visible-impacto-irregularidad-administrativa-miles-vidas_132_12430558.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Jul 2025 03:30:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[#ILoveRegular: la campaña que hace visible el impacto de la irregularidad administrativa en miles de vidas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nueva guía práctica para abordar el discurso de odio en redes sociales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/nueva-guia-practica-abordar-discurso-odio-redes-sociales_132_12387775.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94258019-b56e-4816-b6e1-35f3dbf76312_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nueva guía práctica para abordar el discurso de odio en redes sociales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El proyecto RED OWO nace de la necesidad urgente de construir espacios digitales más seguros, especialmente para las personas migrantes que con frecuencia son blanco de ataques discriminatorios, mensajes racistas o discursos que incitan al odio y la violencia</p></div><p class="article-text">
        En la era digital, el discurso de odio ha encontrado un terreno f&eacute;rtil en las plataformas sociales, donde puede propagarse r&aacute;pidamente y sin apenas filtros. Desde Andaluc&iacute;a Acoge, en el marco del <a href="https://acoge.org/wp-content/uploads/2025/06/Guia-Red-Owo-2025_Definitiva_Web.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">proyecto RED OWO</a>, hemos elaborado una gu&iacute;a pr&aacute;ctica para ofrecer herramientas claras, accesibles y actualizadas que permitan identificar y reportar contenido de odio en redes sociales. 
    </p><p class="article-text">
        Esta publicaci&oacute;n nace de la necesidad urgente de construir espacios digitales m&aacute;s seguros, especialmente para las personas migrantes que con frecuencia son blanco de ataques discriminatorios, mensajes racistas o discursos que incitan al odio y la violencia. 
    </p><p class="article-text">
        Datos recientes del Observatorio Espa&ntilde;ol del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE) alertan de un preocupante incremento de los discursos de odio en redes sociales. Seg&uacute;n el <a href="https://www.inclusion.gob.es/web/oberaxe/w/el-sistema-faro-clave-contra-el-discurso-de-odio-racista-y-xenofobo-en-redes-sociales" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sistema FARO</a>, en el primer trimestre de 2025 se identificaron m&aacute;s de 171.000 contenidos con discurso de odio. El 74% de estos mensajes se dirig&iacute;an a personas del norte de &Aacute;frica, el 17% a personas musulmanas y el 9% a personas afrodescendientes. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se detecta un uso creciente de lenguaje violento: el 70% de los contenidos analizados contienen expresiones agresivas, el 54% deshumanizan a los colectivos mencionados y el 13% incluso incitan a su expulsi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Combatir el discurso de odio en internet es una cuesti&oacute;n de derechos humanos. 
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales se han convertido en un espacio p&uacute;blico clave para la participaci&oacute;n ciudadana, el debate y la expresi&oacute;n personal. Garantizar que estos espacios sean seguros, inclusivos y respetuosos es responsabilidad colectiva. 
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; encontrar&aacute;s en la gu&iacute;a? </h2><p class="article-text">
        La gu&iacute;a ofrece una recopilaci&oacute;n pr&aacute;ctica de pasos detallados para reportar discursos de odio en las principales plataformas digitales &mdash;como Instagram, Facebook, YouTube, TikTok y WhatsApp&mdash;. Adem&aacute;s, incluye recomendaciones para proteger tu cuenta, actuar con seguridad en situaciones de acoso digital y acceder a recursos institucionales y sociales si eres v&iacute;ctima o testigo de este tipo de violencia en redes. 
    </p><p class="article-text">
        Esta gu&iacute;a est&aacute; pensada tanto para personas usuarias de redes como para profesionales de la comunicaci&oacute;n, la educaci&oacute;n o el &aacute;mbito social que deseen fortalecer su capacidad de actuaci&oacute;n y sensibilizaci&oacute;n frente al odio online. 
    </p><p class="article-text">
        Desde Andaluc&iacute;a Acoge, apostamos por una ciudadan&iacute;a digital activa que no tolere discursos discriminatorios y que contribuya a la construcci&oacute;n de una sociedad m&aacute;s justa, cr&iacute;tica y solidaria. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Área de Comunicación e Incidencia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/nueva-guia-practica-abordar-discurso-odio-redes-sociales_132_12387775.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Jun 2025 04:01:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nueva guía práctica para abordar el discurso de odio en redes sociales]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los derechos no se conceden: se garantizan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/derechos-no-conceden-garantizan_132_12317382.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b229961e-d411-4af3-9890-fba99c39408c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los derechos no se conceden: se garantizan"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hoy, más que nunca, necesitamos una política migratoria centrada en las personas, que reconozca la dignidad de todas, sin excepción</p></div><p class="article-text">
        Este 20 de mayo de 2025 ha entrado en vigor la reforma del Reglamento de Extranjer&iacute;a. Aunque se han introducido avances que permitir&aacute;n la regularizaci&oacute;n de personas en situaci&oacute;n administrativa irregular y que caminan en la buena direcci&oacute;n, consideramos que la nueva normativa se queda a&uacute;n corta y deja fuera a una parte de la poblaci&oacute;n migrante en Espa&ntilde;a, con las consecuencias que ello acarrea para sus vidas y el acceso a derechos. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde entidades como la nuestra, que tiene entre sus objetivos el acompa&ntilde;amiento con&nbsp;las personas migrantes en su camino hacia la igualdad de derechos y plena inclusi&oacute;n, tenemos que valorar positivamente medidas que se recogen en este Reglamento como la reducci&oacute;n del tiempo exigido para solicitar el arraigo social o la mejora en el arraigo socioformativo. Pero no podemos obviar, como decimos, que desgraciadamente tambi&eacute;n incluye requisitos que perpet&uacute;an la irregularidad durante largos periodos de tiempo, generando situaciones de vulnerabilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva normativa penaliza a las personas solicitantes de asilo cuyas peticiones son rechazadas, ya que el tiempo que han pasado esperando una respuesta no contar&aacute; como periodo de residencia para acceder a permisos por arraigo. Adem&aacute;s, muchas de ellas, si a&uacute;n no han recibido una resoluci&oacute;n, se ven forzadas a desistir de su solicitud para que ese tiempo empiece a contar cuanto antes.&nbsp;Es decir, estas personas, que han vivido durante uno o dos a&ntilde;os con una autorizaci&oacute;n para residir y trabajar, perder&aacute;n todos esos derechos una vez resuelta su solicitud, y no se les reconocer&aacute; ese tiempo de permanencia para futuros procesos de regularizaci&oacute;n. El resultado es una p&eacute;rdida injusta y evitable de derechos, que adem&aacute;s afecta gravemente a quienes ya estaban trabajando y cotizando de forma legal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo es posible que la normativa obligue a vivir durante al menos dos a&ntilde;os en situaci&oacute;n irregular para poder iniciar un proceso de regularizaci&oacute;n? &iquest;Qu&eacute; significa esto en la pr&aacute;ctica? Significa vivir con miedo, sin acceso pleno a derechos, en la precariedad, sin posibilidad de alquilar una vivienda, de firmar un contrato de trabajo o de acudir con normalidad a un centro sanitario. &nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">España debe impulsar políticas migratorias que fomenten la plenitud de derechos de aquellos y aquellas que forman parte de su presente y de su futuro</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Estas restricciones se aplican sobre personas con nombres, historias, familias, y con una implicaci&oacute;n profunda en la vida colectiva del pa&iacute;s.&nbsp;Personas que enriquecen nuestro tejido social, cultural y comunitario, aportando diversidad, iniciativa y v&iacute;nculos esenciales para la construcci&oacute;n de la convivencia, adem&aacute;s de sostener sectores clave de nuestra econom&iacute;a: desde los cuidados y la agricultura, hasta la construcci&oacute;n, la limpieza, la restauraci&oacute;n o la atenci&oacute;n domiciliaria. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante los primeros meses de este a&ntilde;o, miles de personas han tenido que tomar decisiones cruciales para sus vidas sin saber c&oacute;mo se interpretar&iacute;a el nuevo Reglamento. Con todo, el Ministerio de Inclusi&oacute;n ha publicado adem&aacute;s unas instrucciones que, aunque bien intencionadas, consideramos que deben avanzar a&uacute;n m&aacute;s para ofrecer la seguridad jur&iacute;dica necesaria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a debe impulsar pol&iacute;ticas migratorias que fomenten la plenitud de derechos de aquellos y aquellas que forman parte de su presente y de su futuro. Las personas migrantes&nbsp;deben ser reconocidas como parte inherente de la ciudadan&iacute;a y tambi&eacute;n como protagonistas fundamentales de nuestro proyecto com&uacute;n. La igualdad de acceso a derechos no puede depender de un permiso de residencia: debe ser un principio rector de toda sociedad democr&aacute;tica. Hoy, m&aacute;s que nunca, necesitamos una pol&iacute;tica migratoria centrada en las personas, que reconozca la dignidad de todas, sin excepci&oacute;n. Una pol&iacute;tica que entienda que los derechos no se conceden: se garantizan.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Área de Incidencia y Comunicación]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/derechos-no-conceden-garantizan_132_12317382.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 May 2025 11:23:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los derechos no se conceden: se garantizan]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extranjería]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Lotus desteñido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/novus-orbis/lotus-destenido_132_12274248.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/10e87ed6-3d23-434a-9cd6-3d0804c17019_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Lotus desteñido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No fabrican armas contra animales, ni extraterrestres, ni para alimentar a una población que en su mayoría vive con menos de un dólar al día. Las fabrican para matar personas inocentes que ni siquiera saben cómo se construye un arma</p></div><p class="article-text">
        En un desierto que se extiende hasta donde alcanza la vista, bajo la oscuridad de la noche, cuando la Estrella Polar despliega su mirada, muchos j&oacute;venes que sue&ntilde;an con dormir en el para&iacute;so europeo se preguntan:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; han dejado la tierra que los alimentaba?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; han dejado a sus padres, que los hicieron crecer como lo hace un jardinero con su Lotus al amanecer?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; se alejaron de sus amigos, con quienes hab&iacute;an forjado v&iacute;nculos de todo tipo?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas preguntas son comunes a quienes cruzan esta parte del mundo situada al sur del desierto del S&aacute;hara. Entre los pa&iacute;ses que lo componen, Mali se ha convertido en un campo de batalla, una batalla pol&iacute;tica donde los vendedores de armas m&aacute;s sofisticadas son tratados como dioses y sus mandatarios, como profetas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mali, pa&iacute;s del que el explorador Ibn Battuta dijo: <em>&ldquo;La sal viene del norte, el oro del sur, la plata de la tierra de los hombres blancos, pero la palabra de Dios, el conocimiento y los cuentos bellos solo los encontramos en Tombuct&uacute;&rdquo;</em>, ha visto c&oacute;mo este s&iacute;mbolo del islam aut&eacute;ntico era destruido por grupos armados. Destruir Tombuct&uacute; fue el inicio de una lucha sin fin cuyas consecuencias se sienten hoy en todos los pa&iacute;ses protegidos por las alas sahelianas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tres mil hombres, seg&uacute;n informaron radios y televisiones, iniciaron la lucha contra la Rep&uacute;blica de Mali, liderados por personas que hab&iacute;an trabajado en la administraci&oacute;n p&uacute;blica y en organismos internacionales. Para evitar la conquista total, el gobierno solicit&oacute; apoyo a&eacute;reo a Francia, con el fin de que las tropas en tierra pudieran actuar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; Francia? El pensador Cheikh Anta Diop explicaba que el excolonizado se parece al esclavo del siglo XVIII: una vez liberado, se detiene en la puerta sin saber hacia d&oacute;nde ir. Eso fue lo que ocurri&oacute;. Antes de buscar soluciones internas o abrir un di&aacute;logo digno de su nombre, Mali deposit&oacute; toda su confianza en las corporaciones internacionales, como hacen muchos pa&iacute;ses africanos. Mirar, copiar y pegar lo que diga el maestro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El frente se abri&oacute;. El canto de las armas se volvi&oacute; moneda corriente. Muchos perdieron brazos, piernas o cabezas. Los campos fueron quemados, los pueblos arrasados, los hu&eacute;rfanos se multiplicaron. El pa&iacute;s qued&oacute; en desolaci&oacute;n. S&aacute;lvese quien pueda. Algunos se vieron forzados a alinearse con los grupos armados; otros no pudieron resistirse a la tentaci&oacute;n del dinero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero de d&oacute;nde sacan estos terroristas sus armas? &iquest;Qui&eacute;n los financia?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una pregunta crucial. Si volvemos la vista atr&aacute;s, cada vez que Dios envi&oacute; a un profeta fue para enfrentarse a una autoridad que no respetaba sus normas. La Tor&aacute; dice que Mois&eacute;s fue enviado porque el Fara&oacute;n se hab&iacute;a desviado del camino. La Biblia dice que Jes&uacute;s fue enviado porque los jud&iacute;os ya no respetaban las Escrituras. El Cor&aacute;n se&ntilde;ala que Mahoma fue enviado porque ni jud&iacute;os ni cristianos cumpl&iacute;an los mandatos divinos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De forma parecida, en 2011, cuando los dioses de las finanzas y los negocios internacionales quisieron vender m&aacute;s armas &mdash;es decir, matar a m&aacute;s personas&mdash;, eligieron a un nuevo Sat&aacute;n: el coronel Gadafi. La OTAN puso precio a su cabeza. El diablo fue abatido, los dioses se instalaron en el desierto y las armas se pusieron en promoci&oacute;n.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando muchas personas se quejan de la llegada de malienses, nosotros respondemos con la Resolución S/RES/1973 (2011) del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Cuando nos preguntan por qué no vuelven a Mali, respondemos que los países fabricantes de armas están incrementando sus presupuestos militares</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por eso, cuando muchas personas se quejan de la llegada de malienses, nosotros respondemos con la Resoluci&oacute;n S/RES/1973 (2011) del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Cuando nos preguntan por qu&eacute; no vuelven a Mali, respondemos que los pa&iacute;ses fabricantes de armas est&aacute;n incrementando sus presupuestos militares del 2 al 5&#8239;% del PIB. Y no fabrican armas contra animales, ni extraterrestres, ni para alimentar a una poblaci&oacute;n que en su mayor&iacute;a vive con menos de un d&oacute;lar al d&iacute;a. Las fabrican para matar personas inocentes que ni siquiera saben c&oacute;mo se construye un arma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No caemos en la falacia de quienes afirman que la OTAN o las potencias armament&iacute;sticas se arman para protegerse. Como dec&iacute;a Kwame Nkrumah, <em>&ldquo;nadie est&aacute; a salvo si un pueblo est&aacute; en peligro&rdquo;</em>. Como prueba, en julio de 2024 <a href="https://www.eldiario.es/internacional/mercenarios-wagner-bandera-ucrania-desierto-crisis-diplomatica-pasado-mali_1_11580471.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las autoridades ucranianas reconocieron haber ayudado a grupos armados en Mali</a> como respuesta al <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/mercenarios-rusos-participaron-matanzas-civiles-ejercito-mali_1_8967209.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apoyo militar ruso al gobierno maliense</a>. El propio presidente Emmanuel Macron afirm&oacute; que &ldquo;no debemos dejar de ayudar a Ucrania porque Rusia nos ha arrebatado nuestro inter&eacute;s estrat&eacute;gico: &Aacute;frica&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin lugar a dudas, un aumento del 2 al 5% del presupuesto militar, tendr&aacute; como consecuencia un aumento de la huida de esta poblaci&oacute;n que no tiene defensa y no sabe defenderse a la vez contra el hambre y las armas. Como consecuencia de las antiguas resoluciones:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchos j&oacute;venes, al igual que un Lotus&#8239;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        se vieron deste&ntilde;idos en el desierto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;frica fue fragmentada y&#8239;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        no se habla del modus operandi.&#8239;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los padres&#8239;desesperados&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ya no recogen que ob&uacute;s&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los escritores con miedo&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        han perdidos el focus&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los m&uacute;sicos sin manos&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        componen con repel&uacute;s&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los j&oacute;venes sin esperanza&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        ya no creen en el nimbus&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El pa&iacute;s en decadencia&#8239;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        llama a Horus.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yacouba Sacko]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 May 2025 04:01:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Lotus desteñido]]></media:title>
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