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    <title><![CDATA[elDiario.es - Crisis climática]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Crisis climática]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La cruzada de un senador de California para que las empresas fósiles paguen el aumento de los seguros por el clima extremo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/cruzada-senador-california-empresas-fosiles-paguen-aumento-seguros-clima-extremo_1_13007848.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb1f88df-bc6a-4917-b7f6-6356b1b7c52e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2050y1449.jpg" width="1200" height="675" alt="La cruzada de un senador de California para que las empresas fósiles paguen el aumento de los seguros por el clima extremo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Supervivientes del incendio de Altadena, en Los Ángeles, siguen reclamando un año después las reconstrucciones de sus casas, mientras las compañías de seguros cancelan los contratos o les aplican aumentos exorbitantes.</p><p class="subtitle">Los incendios forestales de Los Ángeles representan la combinación de varios desastres climáticos</p></div><p class="article-text">
        Elisa Jacobs Nixon y Rasheed Ali son dos sobrevivientes del incendio de Altadena, el barrio al noreste de Los &Aacute;ngeles (California) que ardi&oacute; por completo el 7 de enero de 2025. Aquel fuego, exacerbado por el cambio clim&aacute;tico, seg&uacute;n los <a href="https://www.climameter.org/20250107-08-california-wildfires" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudios de atribuci&oacute;n</a>, provoc&oacute; una de las cat&aacute;strofes m&aacute;s devastadoras de la historia de esta regi&oacute;n estadounidense: 30 muertos, 6.746 viviendas destruidas y miles de millones de d&oacute;lares en p&eacute;rdidas. Elisa y Rasheed lograron salir de sus casas. Escaparon de la muerte. Pero lo perdieron todo. 
    </p><p class="article-text">
        Sus hogares quedaron inhabitables. Como muchos vecinos, tuvieron que empezar de cero. Un a&ntilde;o despu&eacute;s de aquella pesadilla, Elisa y Rasheed siguen yendo a las oficinas de sus compa&ntilde;&iacute;as de seguros por retrasos e incumplimientos en los pagos. Las reclamaciones, explica Robert Herell, director ejecutivo de la Federaci&oacute;n de Consumidores de California, son generalizadas. De los afectados de los incendios, por estimaciones a la baja y demoras en las reconstrucciones; y tambi&eacute;n de los propietarios que tuvieron la suerte de esquivar las llamas, pero que han empezado a recibir avisos de cancelaciones o aumentos exorbitantes en sus p&oacute;lizas. 
    </p><p class="article-text">
        Elisa y Rasheed se han sumado a la organizaci&oacute;n <a href="https://www.extremeweathersurvivors.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sobrevivientes de Clima Extremo</a>, un grupo que pelea por pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de mitigaci&oacute;n y adaptaci&oacute;n a la crisis clim&aacute;tica. En medio de un negacionismo que se esparce de la mano del presidente Donald Trump por casi todas las administraciones -locales, estatales y nacionales-, este colectivo ha encontrado un interlocutor, un senador que desde los incendios viene alertando del drama social que est&aacute; provocando la crisis de asequibilidad de los seguros de vivienda en California y en muchos otros estados del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Semanas atr&aacute;s, este legislador, Scott Wiener, que representa al 11&ordm; Distrito en el Senado de California, que incluye todo San Francisco, Broadmoor, Colma y Daly City, organiz&oacute; una <a href="https://sd11.senate.ca.gov/video/announcing-affordable-insurance-recovery-act?utm_source=chatgpt.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rueda de prensa</a> en la puerta del Capitolio. Detr&aacute;s de &eacute;l se pararon miembros de Sobrevivientes de Clima Extremo y de otras organizaciones vecinales. &ldquo;Es hora de que las grandes empresas de combustibles f&oacute;siles, responsables de estos desastres clim&aacute;ticos, se hagan cargo de esta problem&aacute;tica. Nadie deber&iacute;a verse obligado a abandonar su hogar por el coste del seguro&rdquo;, dijo. 
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                Imagen de uno de los barrios de Los Ángeles arrasado por los incendios.                            </span>
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        En su breve comparecencia, el senador anunci&oacute; un proyecto de ley para que la industria f&oacute;sil -las empresas de petr&oacute;leo, gas y carb&oacute;n- pague los crecientes costes de las p&oacute;lizas. &ldquo;Es una legislaci&oacute;n pionera y con un enfoque innovador para abordar la creciente crisis de asequibilidad de los seguros de vivienda en California. Los precios est&aacute;n por las nubes y son cada vez m&aacute;s las familias rechazadas por las aseguradoras privadas&rdquo;, explica Wiener. 
    </p><p class="article-text">
        De aprobarse, la Ley de Seguros Asequibles y Recuperaci&oacute;n (Ley AIR) va a autorizar a los fiscales generales a llevar a estas grandes corporaciones a los tribunales por da&ntilde;os relacionados por eventos clim&aacute;ticos extremos, entre ellos el incremento de los seguros.
    </p><p class="article-text">
        Para Wiener, las compa&ntilde;&iacute;as de combustibles f&oacute;siles deben pagar los aumentos repentinos en las primas causados por fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos extremos debido a su &ldquo;papel activo&rdquo;&nbsp;en el calentamiento global, que, seg&uacute;n la evidencia cient&iacute;fica, aumenta la frecuencia de los desastres clim&aacute;ticos extremos. Es injusto, dice, que &ldquo;los consumidores paguen los platos rotos&rdquo;, v&iacute;ctimas del incremento de esta siniestralidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este proyecto de ley busca trasladar la carga de las familias, los propietarios de viviendas y los contribuyentes, y colocarla donde corresponde: en las empresas contaminadoras que causaron estos da&ntilde;os a sabiendas&rdquo;, coincide Mary Creasman, directora ejecutiva de EnviroVoters, otra organizaci&oacute;n social de California que apoya la iniciativa. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el senador, &ldquo;un mercado de seguros inestable pone en riesgo a los californianos comunes&rdquo;. Habla de una &ldquo;amenaza econ&oacute;mica en espiral&rdquo;: los inquilinos sufren aumentos de costes -los caseros trasladan los incrementos de esta factura-; los propietarios m&aacute;s vulnerables dejan de tener protecci&oacute;n y los peque&ntilde;os negocios no pueden afrontar las nuevas tarifas de sus locales. 
    </p><p class="article-text">
        El plan FAIR, la aseguradora estatal de &uacute;ltimo recurso de California, &ldquo;ya no es eficaz&rdquo;, agrega Wiener a la problem&aacute;tica. La dependencia social &ldquo;crece exponencialmente&rdquo; a medida que los seguros se vuelven cada vez m&aacute;s inaccesibles. Este programa asegura hoy un m&aacute;ximo de 700 mil millones de d&oacute;lares en propiedades, un crecimiento del 317% desde 2021. &ldquo;Incluso con un seguro de &uacute;ltimo recurso, las tarifas son cada vez m&aacute;s altas y ofrecen menos cobertura&rdquo;, insiste el legislador.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, reflexiona Herell, titular de la Federaci&oacute;n de Consumidores, &ldquo;otorgar a California la autoridad de obligar a pagar a las compa&ntilde;&iacute;as causantes de este da&ntilde;o econ&oacute;mico es una responsabilidad econ&oacute;mica fundamental y una gesti&oacute;n inteligente de riesgos para los contribuyentes&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un drama nacional</h2><p class="article-text">
        Un <a href="https://climatepower.us/news/new-report-extreme-weather-is-fueling-a-nationwide-home-insurance-crisis/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> de la organizaci&oacute;n de comunicaci&oacute;n estrat&eacute;gica Climate Power publicado en diciembre revela que la problem&aacute;tica tiene un alcance nacional. Desde 2021, 6.000.000 de asegurados en Estados Unidos han sufrido aumentos en las primas de sus p&oacute;lizas de seguro de propiedad. En paralelo, las compa&ntilde;&iacute;as han cancelado al menos 1.400.000 p&oacute;lizas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El cambio climático está provocando una crisis nacional de seguros de vivienda que aumenta los costos y pone el sueño de ser propietario de una vivienda fuera del alcance de muchos estadounidenses</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En muchos casos -explica este estudio- las empresas citaron los fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos extremos y los desastres clim&aacute;ticos como factores que influyeron en la decisi&oacute;n de aumentar las tarifas o cancelar p&oacute;lizas. Todos los datos del mercado apuntan a que la crisis se agravar&aacute; en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas. M&aacute;s de 36 aseguradoras en siete Estados han anunciado planes de pausar la emisi&oacute;n de nuevas p&oacute;lizas. Otras firmas, las m&aacute;s peque&ntilde;as, han decidido abandonar este mercado debido a riesgos clim&aacute;ticos crecientes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El cambio clim&aacute;tico est&aacute; provocando una crisis nacional de seguros de vivienda que aumenta los costos y pone el sue&ntilde;o de ser propietario de una vivienda fuera del alcance de muchos estadounidenses, y Trump y los republicanos en el Congreso solo est&aacute;n empeorando las cosas&rdquo;, lamentan los autores del informe.
    </p><p class="article-text">
        Otro epicentro de esta crisis es el estado de Florida, donde las inundaciones repentinas han dejado de ser un fen&oacute;meno estacional para convertirse en una molestia cada vez m&aacute;s habitual. Climate Power calcula en m&aacute;s de 850.000 las p&oacute;lizas canceladas en los &uacute;ltimos a&ntilde;os -la mayor cifra del pa&iacute;s-, con precios que se siguen elevando a niveles sin precedentes.
    </p><p class="article-text">
        El informe pone en duda el relato de las grandes aseguradoras de una supuesta reducci&oacute;n en las ganancias por el aumento de la siniestralidad clim&aacute;tica. &ldquo;Mientras suben las tarifas y dejan a propietarios e inquilinos varados al salir del mercado, las aseguradoras han obtenido enormes beneficios y han engordado los bolsillos de sus directores ejecutivos&rdquo;, describe el informe. En 2024, las 22 aseguradoras que cotizan en bolsa reportaron beneficios superiores a los 36.000 millones de d&oacute;lares.
    </p><h2 class="article-text">La problem&aacute;tica en Espa&ntilde;a</h2><p class="article-text">
        Pese al aumento de los fen&oacute;menos extremos, en Espa&ntilde;a la subida de los seguros de viviendas es, por el momento, moderada, seg&uacute;n coinciden todas las fuentes del sector.
    </p><p class="article-text">
        Hay reajustes en las p&oacute;lizas, pero sin zonas de exclusi&oacute;n o cancelaciones, como est&aacute; ocurriendo en Estados Unidos. &iquest;La explicaci&oacute;n? El sistema de reaseguro espa&ntilde;ol, un paraguas protector que no existe del otro lado del oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico.&nbsp;En Espa&ntilde;a funciona una entidad p&uacute;blica de financiaci&oacute;n privada -el Consorcio de Compensaci&oacute;n de Seguros- que se hace cargo de los da&ntilde;os causados por los fen&oacute;menos m&aacute;s virulentos. La dana de Valencia, por ejemplo. El Consorcio pag&oacute; indemnizaciones por un total de 290 millones de euros por esta tormenta, cifra r&eacute;cord en los 70 a&ntilde;os de existencia de la entidad. 
    </p><p class="article-text">
        A grandes rasgos, las aseguradoras privadas cubren da&ntilde;os por heladas, tormentas, nieve, granizo e incendios. El fuego r&eacute;cord del verano de 2025 no se tradujo en un gran n&uacute;mero de viviendas afectadas, aclaran las compa&ntilde;&iacute;as, aunque reconocen que es un &ldquo;tema de preocupaci&oacute;n&rdquo; por el riesgo de que los incendios sean cada vez m&aacute;s frecuentes y destructivos.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es un hecho que el cambio clim&aacute;tico deriva en una mayor frecuencia e intensidad de los fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos y que esto se traduce en un aumento de la siniestralidad en el ramo de hogar. Solamente una parte de estos eventos est&aacute; cubierta por el Consorcio de Compensaci&oacute;n de Seguros o por mecanismos de reaseguro. La actualizaci&oacute;n de las primas refleja, por tanto, este incremento de la siniestralidad&rdquo;, admiten desde SegurCaixa Adeslas
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; cubre este consorcio? Inundaciones, temporales con vientos de m&aacute;s de 120 kil&oacute;metros, terremotos y erupciones volc&aacute;nicas. Es decir, los da&ntilde;os del &uacute;ltimo tren de borrascas ser&aacute;n absorbidos por esta entidad p&uacute;blica. Eso s&iacute;: para poder cobrar, los damnificados tienen que tener contratada una aseguradora privada. Las compa&ntilde;&iacute;as transfieren al Consorcio un peque&ntilde;o porcentaje de las p&oacute;lizas. En el caso de las viviendas, se paga un promedio de 7 euros al a&ntilde;o por cada 100.000 euros asegurados. 
    </p><p class="article-text">
        Este esquema, explica Flavia Rodr&iacute;guez Ponga, directora del Consorcio, permite que Espa&ntilde;a tenga una &ldquo;cobertura generalizada a precios asequibles&rdquo; y que el panorama de Estados Unidos, con costes inasumibles y viviendas que dejan de estar aseguradas, sea, por el momento, lejano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Actis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/cruzada-senador-california-empresas-fosiles-paguen-aumento-seguros-clima-extremo_1_13007848.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Feb 2026 20:55:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La cruzada de un senador de California para que las empresas fósiles paguen el aumento de los seguros por el clima extremo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios,Los Ángeles,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las huellas psíquicas que deja una inundación: estrés postraumático, depresión y ansiedad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/huellas-psiquicas-deja-inundacion-estres-postraumatico-depresion-ansiedad_1_12970036.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dbc70074-2b9c-4673-b500-3ac8df8c1ce8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las huellas psíquicas que deja una inundación: estrés postraumático, depresión y ansiedad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Investigadores muestran que las inundaciones repentinas, cada vez más frecuentes e intensas por el calentamiento, tienen un “gran impacto” en la salud mental de los afectados. Estrés postraumático, depresión y ansiedad pueden persistir al menos tres años y, en algunos casos, hacerse crónicas.</p><p class="subtitle">Un equipo de geólogos busca cómo drenar todo el subsuelo de Grazalema: “El agua circula dentro de la roca”
</p></div><p class="article-text">
        Este fin de semana, las m&aacute;s de 11.000 personas que han sido evacuadas en Andaluc&iacute;a y Extremadura por el riesgo de inundaciones que ha dejado la borrasca Leonardo no dormir&aacute;n en sus camas. Tampoco desayunar&aacute;n en sus mesas; ni mirar&aacute;n una pel&iacute;cula en sus sof&aacute;s. Las pol&iacute;ticas preventivas han evitado el peor escenario: que las riadas los arrollasen. Sin embargo, el fen&oacute;meno meteorol&oacute;gico extremo dejar&aacute; en muchos de ellos da&ntilde;os psicol&oacute;gicos, seg&uacute;n anticipan los expertos en salud mental. Estas huellas invisibles pero lacerantes exigir&aacute;n atenci&oacute;n, seguimiento y mucha presencia estatal. &ldquo;La adaptaci&oacute;n al nuevo clima no puede descuidar este otro impacto&rdquo;, aclara Daniel Cuesta Lozano, profesor de Salud Mental y Salud P&uacute;blica de la Universidad de Alcal&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Lozano ha formado parte de un equipo de investigaci&oacute;n que se dedic&oacute; tras la dana de Valencia a recopilar <a href="https://repisalud.isciii.es/entities/publication/00dd61ea-5059-4bf5-8e97-efb027ef3d5e" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">toda la evidencia cient&iacute;fica</a> que existe a nivel mundial sobre los efectos de una inundaci&oacute;n repentina en la salud mental de las v&iacute;ctimas. Durante casi un a&ntilde;o, este grupo realiz&oacute; una revisi&oacute;n sistem&aacute;tica de m&aacute;s de 800 trabajos publicados en prestigiosas revistas de investigaci&oacute;n. &iquest;El objetivo? Disponer de informaci&oacute;n de calidad para que las administraciones puedan planificar medidas que minimicen el impacto en la salud mental en futuras cat&aacute;strofes.
    </p><p class="article-text">
        Los estudios revisados evidencian que este tipo de inundaciones repentinas, cada vez m&aacute;s frecuentes e intensas por el cambio clim&aacute;tico, tienen un &ldquo;gran impacto&rdquo; en la salud mental de los afectados. Los problemas &ndash;estr&eacute;s postraum&aacute;tico, depresi&oacute;n, ansiedad&ndash; pueden persistir al menos tres a&ntilde;os y, en algunos casos, hacerse cr&oacute;nicas.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los <a href="https://assets.publishing.service.gov.uk/media/5e6bb75fd3bf7f2695546ba8/Summary_of_findings_NSFH_January_2020_Final_for_DsPH__3_.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabajos analizados</a>, realizado por el Departamento de Salud y Asistencia Social de Reino Unido, ha demostrado que, despu&eacute;s de un a&ntilde;o de la inundaci&oacute;n, el porcentaje de casos de estr&eacute;s postraum&aacute;tico era del 36,2 % en las personas cuyo hogar hab&iacute;a sido inundado, respecto al 7,9 % en aquellos cuya vida no hab&iacute;a sido alterada. En el caso de la ansiedad fue del 28,3 % respecto al 6,5 %, y en el de la depresi&oacute;n, del 20,1% respecto al 5,8%.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los efectos son duraderos. Esta es una evidencia clave que hemos encontrado tras hacer esta recopilaci&oacute;n. Hablamos de tres, cuatro y hasta de 20 a&ntilde;os en algunos casos. Es decir, porcentajes de afectaci&oacute;n elevada en el largo plazo. Esto exige comprensi&oacute;n y actuaci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala Cuesta.
    </p><p class="article-text">
        Una inundaci&oacute;n, detalla este especialista, rompe &ldquo;la seguridad b&aacute;sica&rdquo; de los afectados. &ldquo;Todos necesitamos tener de forma permanente una sensaci&oacute;n de seguridad en nuestras vidas. Lo que se pone en duda cuando una inundaci&oacute;n te afecta directamente es, justamente, la seguridad. En el momento en el que esa necesidad se pone en duda a nivel ps&iacute;quico, el resto de las necesidades o de componentes de estabilidad de la vida dejan de funcionar. Entonces, la reexperimentaci&oacute;n del trauma se transforma en algo constante&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Otro hallazgo de esta exhaustiva revisi&oacute;n cient&iacute;fica -coordinada por Alicia Padr&oacute;n Monedero, directora de Programa en la Escuela Nacional de Salud P&uacute;blica del Instituto de Salud Carlos III, y en la que tambi&eacute;n participaron los cient&iacute;ficos Cristina Linares y Julio D&iacute;az &ndash;dos de los mayores expertos en Espa&ntilde;a en la relaci&oacute;n entre salud y cambio clim&aacute;tico&ndash; es que algunos grupos sociodemogr&aacute;ficos son m&aacute;s sensibles al impacto de las inundaciones.
    </p><p class="article-text">
        El nivel socioecon&oacute;mico y la red de contenci&oacute;n &ndash;familia y amigos&ndash; tienen un papel determinante. &ldquo;No es lo mismo tener que dormir en un polideportivo que ir a casa de un hermano&rdquo;, pone de ejemplo Cuesta. Est&aacute; comprobado que un &ldquo;capital social comunitario&rdquo; ayuda a &ldquo;salir a flote&rdquo; tras una inundaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los &ldquo;factores estresantes secundarios&rdquo; derivados de las inundaciones &ndash;dificultades financieras, da&ntilde;os en el hogar, percances con los seguros, p&eacute;rdida de servicios, problemas burocr&aacute;ticos&ndash; ejercen tambi&eacute;n un alto impacto en la salud mental. &ldquo;Muchas pol&iacute;ticas p&uacute;blicas pueden evitar que estos factores se prolonguen en el tiempo&rdquo;, aclara Cuesta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las marcas de la dana de Valencia </strong>
    </p><p class="article-text">
        A finales de enero, el Ministerio de Sanidad <a href="https://www.sanidad.gob.es/en/gabinete/notasPrensa.do?id=6836" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anunci&oacute;</a> que pondr&aacute; en marcha un estudio pionero de tres a&ntilde;os de duraci&oacute;n para evaluar el impacto en la salud mental que ha dejado la tr&aacute;gica inundaci&oacute;n ocurrida el 29 de octubre de 2024. Se recoger&aacute;n datos de calidad de vida, s&iacute;ntomas de ansiedad, depresi&oacute;n y estr&eacute;s postraum&aacute;tico tanto en personas adultas como en menores de edad, en una muestra representativa de 10.871 personas. Seg&uacute;n los portavoces de esta cartera, el estudio permitir&aacute; &ldquo;fundamentar la planificaci&oacute;n de control y de medidas asistenciales&rdquo; en futuras emergencias.
    </p><p class="article-text">
        Por lo pronto, el ministerio cuenta con los <a href="https://theconversation.com/despues-de-la-dana-cuando-el-agua-se-retira-el-dano-psicologico-permanece-268611" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos recopilados</a> por investigadoras de la Universidad Pontificia Comillas y la Universidad de Zaragoza. Semanas despu&eacute;s de la dana, analizaron los s&iacute;ntomas de ansiedad, depresi&oacute;n y estr&eacute;s postraum&aacute;tico en 72 v&iacute;ctimas y 69 voluntarios. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el estudio, el 82% de las v&iacute;ctimas presentaron s&iacute;ntomas moderados o graves de estr&eacute;s postraum&aacute;tico: reviv&iacute;an mentalmente la experiencia mediante flashbacks o pesadillas, se manten&iacute;an en constante alerta, sufr&iacute;an sobresaltos ante est&iacute;mulos que recuerdan al suceso o sent&iacute;an que el peligro segu&iacute;a presente. Pr&aacute;cticamente la mitad de los encuestados presentaba s&iacute;ntomas de ansiedad o depresi&oacute;n. Para estas personas, cualquier d&iacute;a de lluvia pod&iacute;a ser otro 29 de octubre. 
    </p><p class="article-text">
        Las entrevistas en profundidad permitieron concluir que la insatisfacci&oacute;n con el apoyo institucional y la percepci&oacute;n de lentitud en la implementaci&oacute;n de las medidas posteriores empeoraron la salud mental en las v&iacute;ctimas. &ldquo;Sentirse abandonadas por las instituciones ante la tragedia no solo debilit&oacute; la confianza en las autoridades, les hizo sentir desprotegidas ante futuras emergencias, poniendo en serio peligro la salud psicol&oacute;gica a medio y largo plazo&rdquo;, se advierte en esta otra investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cuesta reconoce que el punto m&aacute;s d&eacute;bil de la revisi&oacute;n cient&iacute;fica es la parte de la acci&oacute;n, de las medidas de mitigaci&oacute;n e intervenci&oacute;n que son necesarias para minimizar los impactos en la salud mental de las v&iacute;ctimas de una inundaci&oacute;n. Insiste, por tanto, que &ldquo;no se puede pensar en una pol&iacute;tica p&uacute;blica de adaptaci&oacute;n sin pensar en la salud mental&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es muy probable que el d&iacute;a de la cat&aacute;strofe los profesionales de salud mental no aporten mucho. Pero pueden condicionar la forma de actuar de otros profesionales y pueden preparar el terreno para las actuaciones futuras. Esta coordinaci&oacute;n puede atenuar o erradicar muchos impactos&rdquo;, subraya.
    </p><p class="article-text">
        Su reflexi&oacute;n final es que el desborde de un r&iacute;o por un episodio de lluvias extremas es, por lo general, inevitable. La mitigaci&oacute;n y adaptaci&oacute;n &ndash;t&eacute;rminos que, por suerte, las administraciones utilizan cada vez m&aacute;s&ndash; no puede pensarse solo para evitar v&iacute;ctimas mortales, heridos y da&ntilde;os materiales. Tambi&eacute;n para que el miedo, la ansiedad o la tristeza duren lo menos posible en las cabezas de los damnificados. 
    </p><p class="article-text">
        En el pr&oacute;logo de esta in&eacute;dita investigaci&oacute;n, la doctora Alicia Padr&oacute;n Monedero, autora principal, escribe: &ldquo;Desear&iacute;amos que el presente trabajo no quedase olvidado en alg&uacute;n caj&oacute;n y que los responsables de las diferentes administraciones contasen con estos datos cient&iacute;ficos a la hora de elaborar sus pol&iacute;ticas preventivas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Actis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/huellas-psiquicas-deja-inundacion-estres-postraumatico-depresion-ansiedad_1_12970036.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Feb 2026 21:03:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las huellas psíquicas que deja una inundación: estrés postraumático, depresión y ansiedad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,Andalucía,Inundaciones,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Transformar el lodo de la dana en adoquines, bancos y jardineras: “Es una solución ambiental pionera en el mundo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/transformar-lodo-dana-adoquines-bancos-jardineras-solucion-ambiental-pionera-mundo_1_12732063.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37eb65ee-e035-40e4-8c11-d1573d974edf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Transformar el lodo de la dana en adoquines, bancos y jardineras: “Es una solución ambiental pionera en el mundo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un equipo de científicos del CSIC viajó a los pueblos afectados tras la catástrofe. Un año después este organismo ha patentado una solución para retirar y transformar miles de metros cúbicos de lodos tóxicos</p><p class="subtitle">Salomé Pradas llamó a Mazón para informarle del envío del Es-Alert a las 19.10 del día de la dana y el president no le cogió el teléfono
</p></div><p class="article-text">
        El lodo y los sedimentos que dej&oacute; la catastr&oacute;fica dana que azot&oacute; Valencia el 29 de octubre de 2024, millones de metros c&uacute;bicos mezclados con contaminantes org&aacute;nicos, pesticidas, metales pesados y micropl&aacute;sticos, entre otras sustancias, siguen un a&ntilde;o despu&eacute;s almacenados en campos y vertederos. Para dar una salida a estos residuos t&oacute;xicos, un grupo cient&iacute;fico del Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas (CSIC) ha patentado una soluci&oacute;n pionera: transformar todo este fango en mobiliario urbano. Adoquines, bancos y jardineras que ser&aacute;n utilizados en la reconstrucci&oacute;n de las ciudades. 
    </p><p class="article-text">
        Los primeros prototipos ya est&aacute;n fabricados. Se han usado 4.000 kilos de lodo que estaban almacenados en el puerto de Catarroja, uno de los municipios m&aacute;s afectados. En noviembre ser&aacute;n entregados a las autoridades locales. Este primer lote contiene cajas de adoquines (equivalente a 60 metros cuadrados), dos bancos y una jardinera. &ldquo;Es una soluci&oacute;n ambiental pionera en el mundo&rdquo;, explica F&eacute;lix L&oacute;pez, qu&iacute;mico e investigador cient&iacute;fico del CSIC, l&iacute;der del proyecto.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los c&aacute;lculos de la instituci&oacute;n p&uacute;blica, la dana dej&oacute; un total de 2,5 millones de metros c&uacute;bicos de lodo, una &ldquo;cantidad nunca vista&rdquo; en Espa&ntilde;a en un episodio de lluvia torrencial, cuenta L&oacute;pez. Tras semanas de arduo trabajo, esta mezcla de agua, tierra y sedimentos fue trasladada en cisternas a canteras, campas y vertederos habilitados &ndash;muchos improvisados&ndash; por el Ejecutivo auton&oacute;mico y los gobiernos locales. 
    </p><p class="article-text">
        El lodo funciona como una especie de colector de todo tipo de sustancias dispersas, bacterias, par&aacute;sitos, plaguicidas, metales pesados, f&aacute;rmacos, micropl&aacute;sticos y productos qu&iacute;micos, entre otros. Patricia C&oacute;rdoba, doctora en geoqu&iacute;mica e investigadora del Instituto de Diagn&oacute;stico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC), explica que su acumulaci&oacute;n, sobre todo en lugares improvisados, es un serio problema de contaminaci&oacute;n. Las infiltraciones en los suelos y la &ldquo;resuspensi&oacute;n de part&iacute;culas&rdquo; cuando el lodo se seca por completo tienen impactos nocivos, tanto para la salud humana como para los ecosistemas. 
    </p><p class="article-text">
        Con ese diagn&oacute;stico, L&oacute;pez y su equipo de trabajo empezaron en diciembre del a&ntilde;o pasado a trabajar en un proyecto con un doble prop&oacute;sito: utilizar este lodo para construir elementos del mobiliario urbano destruidos por las riadas. Cogieron muestras de toda la &ldquo;zona cero&rdquo;. Entre 50 y 100 kilos de lodo de cada localidad afectada. Luego lleg&oacute; la fase de laboratorio. Meses de investigaci&oacute;n. Estudios de factibilidad, c&aacute;lculos y f&oacute;rmulas. Las primeras pruebas se hicieron con baldosas y bordillos. &ldquo;El resultado fue exitoso y nos animamos a m&aacute;s&rdquo;, cuenta el cient&iacute;fico del CSIC. Los siguientes prototipos fueron adoquines, bancos y jardineras, tres elementos muy necesarios en los planes de reconstrucci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Cient&iacute;ficos con botas de barro<strong> </strong>&nbsp;&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Dos d&iacute;as despu&eacute;s de la cat&aacute;strofe, el Gabinete de Asesoramiento de Desastres y Emergencias del CSIC moviliz&oacute; a m&aacute;s de 200 cient&iacute;ficos para ayudar en lo que fuera necesario. Se constituy&oacute; un grupo de residuos formado por 22 investigadores, coordinado por L&oacute;pez. El equipo se traslad&oacute; a la zona cero para evaluar los desechos acumulados en las calles y en las casas. 
    </p><p class="article-text">
        La prioridad era sacar el lodo alojado en bajos y garajes, un total de 50.000 metros c&uacute;bicos, recuerda L&oacute;pez. En el laboratorio, los cient&iacute;ficos desarrollaron una sustancia espesante para solidificar el fango, una soluci&oacute;n que permiti&oacute; convertir el l&iacute;quido en un &ldquo;barro manejable&rdquo; f&aacute;cil de extraer. Durante las semanas siguientes, este pol&iacute;mero se esparci&oacute; por cientos de inmuebles. 
    </p><p class="article-text">
        L&oacute;pez calcula que el invento permiti&oacute; retirar m&aacute;s de 20.000 metros c&uacute;bicos de lodo, el equivalente a 20 piscinas ol&iacute;mpicas. &ldquo;Fue un desarrollo muy novedoso porque no se hab&iacute;a aplicado hasta ahora. Puede permitir, en un futuro, que frente a posibles inundaciones haya una soluci&oacute;n para la problem&aacute;tica de los lodos acumulados en las casas y los garajes&rdquo;, explica. 
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                Prototipo de adoquín fabricado con los lodos abandonados tras la dana de Valencia.                            </span>
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        Cuando los vecinos afectados recuperaron cierta normalidad, L&oacute;pez y su equipo se unieron a investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Metal&uacute;rgicas (CENIM-CSIC) y el Instituto de Ciencias de la Construcci&oacute;n Eduardo Torroja (IETcc-CSIC) para pensar en una soluci&oacute;n para los lodos arrojados en los vertederos. 
    </p><p class="article-text">
        Surgi&oacute; entonces la idea de usarlo como materia prima para construir elementos de mobiliario urbano. Pero primero hab&iacute;a que superar escollos t&eacute;cnicos. C&oacute;rdoba explica que los lodos deben pasar por un proceso de tratamiento, acondicionamiento, estabilizaci&oacute;n e inertizaci&oacute;n antes de transformarse en un adoqu&iacute;n o jardinera. 
    </p><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos del CSIC estudiaron en detalle todos los posibles contaminantes de los lodos recogidos. En algunos casos, encontraron una contaminaci&oacute;n leve. En otros, los niveles de metales pesados eran altos, lo que requiri&oacute; seguir todas las etapas narradas por la experta del instituto IDAEA.
    </p><h2 class="article-text">La fabricaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Tras ese paso, el CSIC firm&oacute; un acuerdo de colaboraci&oacute;n con el Ayuntamiento de Catarroja para utilizar los lodos almacenados en el puerto en una primera prueba industrial. Se involucr&oacute; en el proyecto a una empresa de prefabricaci&oacute;n de mobiliario urbano. Los resultados fueron mejores de los esperados. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos dejado la puerta abierta para una utilizaci&oacute;n a mayor escala. Y hemos hecho ciencia en la emergencia, patentando un invento que, en un futuro, puede solventar algunos de los graves problemas que plantea una inundaci&oacute;n desde el punto de vista ambiental&rdquo;, subraya L&oacute;pez.
    </p><p class="article-text">
        Si las administraciones lo ven viable, el proyecto tiene potencial para aprovechar los lodos almacenados en Paiporta, Sedav&iacute; y Albal, algunas de las ciudades m&aacute;s afectadas por la dana.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El CSIC no quiere ganar dinero con esta patente. Hemos demostrado, una vez m&aacute;s, que la ciencia debe tener un papel relevante en las cat&aacute;strofes. No todo se arregla con infraestructuras, tambi&eacute;n con el mejor conocimiento cient&iacute;fico&rdquo;, reflexiona el mentor de esta iniciativa.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;era de la ebullici&oacute;n&rdquo;, frase acu&ntilde;ada por el secretario general de la ONU, Ant&oacute;nio Guterres, tiene que combatirse con la &ldquo;era de la adaptaci&oacute;n y las soluciones&rdquo; al cambio clim&aacute;tico, pide L&oacute;pez. Por eso, a partir del 24 de noviembre, la patente de este invento va a estar a disposici&oacute;n de los 49 millones de personas que viven en el pa&iacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Actis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/transformar-lodo-dana-adoquines-bancos-jardineras-solucion-ambiental-pionera-mundo_1_12732063.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Oct 2025 21:01:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Transformar el lodo de la dana en adoquines, bancos y jardineras: “Es una solución ambiental pionera en el mundo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[CSIC - Consejo Superior de Investigaciones Científicas,DANA,Catarroja]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Recuperar la memoria de un cauce para proteger de las inundaciones a 8.600 vecinos de Murcia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/recuperar-memoria-cauce-proteger-inundaciones-8-600-vecinos-murcia_1_12692922.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/88ec8074-bda8-409c-a861-098f7ae5ef33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Recuperar la memoria de un cauce para proteger de las inundaciones a 8.600 vecinos de Murcia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ayuntamiento de Torre Pacheco comienza las obras de un corredor ecológico para recuperar el cauce original y evitar futuros desbordamientos</p><p class="subtitle">Del calor severo al fuego devastador y ahora las lluvias torrenciales: la crisis climática ya es lo normal en España</p></div><p class="article-text">
        Rambla es el t&eacute;rmino con el que se conoce los barrancos que tienen un caudal de agua solo temporal u ocasional debido a las lluvias. En Torre Pacheco, Murcia, la rambla La Balsa atraviesa la ciudad de este a oeste por todo el n&uacute;cleo c&eacute;ntrico. Como en tantas otras localidades de la pen&iacute;nsula, este cauce ha sido intervenido y degradado por el ser humano en su recorrido natural. Las barreras artificiales &ndash;infraestructuras de hormig&oacute;n&ndash; han alterado el curso del agua impidiendo su infiltraci&oacute;n en el suelo. Por esta raz&oacute;n, ante cada temporal como la dana de hace unos d&iacute;as, el caos se repite: anegamientos, riadas, suministros cortados &ndash;la ciudad lleva siete d&iacute;as sin agua potable&ndash; y cientos de vecinos con sus casas inundadas. 
    </p><p class="article-text">
        Para evitar estas dram&aacute;ticas escenas, el ayuntamiento ha comenzado en septiembre una obra que busca recuperar la memoria de este cauce a trav&eacute;s de un corredor ecol&oacute;gico renaturalizado. Se quitar&aacute; cemento y se retirar&aacute;n la mayor&iacute;a de los revestimientos r&iacute;gidos que han modificado el recorrido natural de la rambla. Despu&eacute;s se instalar&aacute; una infraestructura verde con soluciones de drenaje urbano. Por &uacute;ltimo, se construir&aacute; un parque inundable, un &ldquo;cuenco receptor&rdquo; que permitir&aacute; una descarga controlada del agua. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando las obras est&eacute;n terminadas, seg&uacute;n el consistorio en el segundo semestre de 2026, se evitar&aacute; que 8.677 habitantes que viven en el casco urbano de la ciudad sufran estas inundaciones. &ldquo;Los cauces deben recuperar su memoria. Esa es la esencia de este proyecto. Llevamos d&eacute;cadas de una alteraci&oacute;n antropog&eacute;nica que ha incrementado el riesgo de inundaciones&rdquo;, explica Alicia Antolinos Garc&iacute;a, t&eacute;cnica en Proyectos Europeos del Ayuntamiento de Torre Pacheco, una de las funcionarias que est&aacute; a cargo de la supervisi&oacute;n de los trabajos.
    </p><p class="article-text">
        La inversi&oacute;n de la obra, cofinanciada por la Fundaci&oacute;n Biodiversidad (Miteco) y fondos NextGeneration EU, alcanza los 3,5 millones de euros, una cifra &ldquo;&iacute;nfima&rdquo; en comparaci&oacute;n con los costes econ&oacute;micos que han dejado las &uacute;ltimas inundaciones. La Confederaci&oacute;n Hidrogr&aacute;fica del Segura (CHS) estima en 270 millones de euros la factura de las indemnizaciones relacionadas con todas las riadas ocurridas en la Regi&oacute;n de Murcia entre 2018 y 2023.
    </p><h2 class="article-text">Un curso de agua fragmentado e intermitente</h2><p class="article-text">
        A su paso por Torre Pacheco (39.000 habitantes), la rambla de La Balsa recibe el nombre de Rambla Sur. En sus tramos m&aacute;s alejados del entorno urbano, se diluye en paisajes&nbsp;agr&iacute;colas hasta confluir con la Rambla del Albuj&oacute;n, principal eje de drenaje del Campo de Cartagena, la cual desemboca finalmente en el Mar Menor. 
    </p><p class="article-text">
        En el centro de la ciudad, cuenta Antolinos, el cauce ha sido totalmente &ldquo;borrado&rdquo; por las sucesivas actuaciones urban&iacute;sticas, provocando un curso de agua fragmentado y muy intermitente. &ldquo;Cuando llueve mucho, el agua corre sin control inundando zonas que antes no eran inundables&rdquo;, explica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso, agrega, el concepto de la obra gira en torno a la &ldquo;memoria del agua&rdquo;: devolverle a la rambla una parte de los espacios que han sido ocupados artificialmente. &iquest;C&oacute;mo se logra esto? Renaturalizando el cauce -plantaci&oacute;n de vegetaci&oacute;n aut&oacute;ctona-, modificando los obst&aacute;culos, eliminando superficies hormigonadas -para reducir la velocidad del agua-, y reacondicionando su morfolog&iacute;a (m&aacute;s anchura).
    </p><h2 class="article-text">Los tres tramos de la renaturalizaci&oacute;n de la rambla</h2><p class="article-text">
        Los operarios ya est&aacute;n trabajando en la primera fase de la obra: la eliminaci&oacute;n del revestimiento de hormig&oacute;n de los taludes, que ser&aacute;n perfilados de otro modo y cubiertos con mantas de coco y tierra vegetal para favorecer la plantaci&oacute;n de especies nativas. Se sanear&aacute; el lecho, incorporando franjas filtrantes de grava y jabre para fomentar la infiltraci&oacute;n natural del agua. Adem&aacute;s, se construir&aacute; un canal para dirigir las escorrent&iacute;as urbanas al cauce, dise&ntilde;ado como un jard&iacute;n de lluvia.
    </p><p class="article-text">
        En la segunda fase se quitar&aacute; todo el asfalto y se reducir&aacute; la cota del lecho para aumentar la capacidad del cauce. Se mantendr&aacute;n los muros existentes en los m&aacute;rgenes y se integrar&aacute; el carril bici ya existente. Al igual que en el tramo anterior, se realizar&aacute;n extensas plantaciones de especies aut&oacute;ctonas y se instalar&aacute;n dos pasarelas peatonales para mantener la conectividad. Dentro de este tramo, se ampliar&aacute; la obra de drenaje de una rotonda para mejorar el flujo hidr&aacute;ulico.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, se construir&aacute; un parque inundable al final del tramo encauzado. En su definici&oacute;n t&eacute;cnica, se trata de una instalaci&oacute;n con capacidad para almacenar y retrasar la escorrent&iacute;a de aguas pluviales en episodios de precipitaciones intensas. &ldquo;Una soluci&oacute;n basada en la naturaleza que ayuda a que las ciudades se conviertan en esponjas&rdquo;, resume M&iacute;riam Garc&iacute;a, arquitecta paisajista, fundadora y directora de un laboratorio de dise&ntilde;o urbano.
    </p><p class="article-text">
        El parque tendr&aacute; una base de 8.582 metros cuadrados y una capacidad de almacenamiento de casi 20.000 metros c&uacute;bicos. La construcci&oacute;n incluir&aacute; dos vertederos, un lago artificial de 845 metros cuadrados conectado al cauce para gestionar caudales menores y un sistema de bombeo para su vaciado tras un episodio de lluvia torrencial.
    </p><h2 class="article-text">Romper los imaginarios colectivos<strong> </strong></h2><p class="article-text">
        La funcionaria de Torre Pacheco cuenta que los vecinos disiparon muchas de sus dudas en las jornadas participativas que el ayuntamiento organiz&oacute; en el &uacute;ltimo a&ntilde;o y medio. El consistorio tambi&eacute;n habilit&oacute; la recepci&oacute;n de consultas online con respuestas personalizadas. &ldquo;Todos tuvimos que abrir las mentes. Los t&eacute;cnicos han tenido que realizar talleres de formaci&oacute;n. Todo proyecto pionero es muy transformador y movilizador. La experiencia, con sus dificultades, est&aacute; siendo muy enriquecedora&rdquo;, admite Antolinos. 
    </p><p class="article-text">
        La evidencia cient&iacute;fica revela que las grandes tormentas ser&aacute;n cada vez m&aacute;s frecuentes y extremas: &ldquo;Hemos elegido apelar a la memoria de nuestra rambla para afrontar esta nueva realidad&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Actis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/recuperar-memoria-cauce-proteger-inundaciones-8-600-vecinos-murcia_1_12692922.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Oct 2025 20:43:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Recuperar la memoria de un cauce para proteger de las inundaciones a 8.600 vecinos de Murcia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Murcia,DANA,Inundaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Políticos encerrados media hora a 50°C: “¿Cómo podemos tomar decisiones sin haber experimentado lo que nos espera?”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/politicos-encerrados-media-hora-500c-decisiones-haber-experimentado-espera_1_12572375.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/22192741-c56e-4c73-be90-d994d85d8764_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Políticos encerrados media hora a 50°C: “¿Cómo podemos tomar decisiones sin haber experimentado lo que nos espera?”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Representantes públicos, empresarios y ciudadanos prueban la vida cotidiana dentro de una cámara a una temperatura que ya no queda lejos: dificultad para pensar, taquicardia y palpitaciones son los principales síntomas</p><p class="subtitle">Defender el planeta después de la muerte: crecen los testamentos a favor de organizaciones medioambientales
</p></div><p class="article-text">
        Franck Margain (64 a&ntilde;os) es concejal de Par&iacute;s, una ciudad que desde hace varios veranos convive con una nueva realidad clim&aacute;tica: un calor extremo con temperaturas hasta 10&ordm;C por encima de la media. Seg&uacute;n el consenso cient&iacute;fico, este bochorno ir&aacute; a m&aacute;s. La proyecci&oacute;n es que la capital francesa alcance los 50&ordm;C en la segunda mitad de este siglo. Margain ya ha experimentado lo que es vivir en ese clima inh&oacute;spito. Particip&oacute; durante 30 minutos de una simulaci&oacute;n inmersiva en una &lsquo;c&aacute;mara clim&aacute;tica&rsquo; a esa temperatura. Intent&oacute; caminar durante algunos minutos. No pudo. Quiso realizar un juego de habilidad. Tampoco lo logr&oacute;. Se sent&oacute; a responder un cuestionario. Le cost&oacute; concentrarse. &ldquo;Lo que realmente me impact&oacute; fue la desaparici&oacute;n gradual de nuestros sentidos&rdquo;, describi&oacute; al salir del experimento.
    </p><p class="article-text">
        Este edil es uno de los pol&iacute;ticos franceses que han participado en el proyecto <a href="https://climatesense.fr/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Climate Sense</a>, un tr&aacute;iler m&oacute;vil a 50&ordm;C a la sombra ideado por Human Adaptation Institute, una organizaci&oacute;n especializada en estudiar el comportamiento humano en situaciones de la vida real. El veh&iacute;culo lleva movi&eacute;ndose desde finales de 2024 por distintas ciudades de Francia para que los ciudadanos y los tomadores de decisiones perciban en carne propia las &ldquo;emociones sensoriales&rdquo; de empe&ntilde;arse en los quehaceres de la vida diaria a esa temperatura.
    </p><p class="article-text">
        La tesis del creador del proyecto, Christian Clot, explorador, investigador y fundador de este instituto, es que el retraso en la acci&oacute;n clim&aacute;tica se debe, en parte, a que &ldquo;no podemos comprender verdaderamente una situaci&oacute;n sin haber captado las emociones sensoriales que provoca&rdquo;. &ldquo;Si bien estar informados es muy necesario, son nuestras emociones las que desencadenan los cambios&rdquo;, explica. Y agrega: &ldquo;Experimentar las actividades de una vida normal con una temperatura que se espera en Francia a mediados de siglo genera en las personas dos deseos: pensar en qu&eacute; podemos cambiar y qu&eacute; podemos hacer para adaptarnos a ese nuevo mundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al cami&oacute;n ya han subido m&aacute;s de 2.200 voluntarios. Ciudadanos an&oacute;nimos y tambi&eacute;n celebridades, como el exjugador de f&uacute;tbol Mamadou Dembele. &ldquo;Lo que m&aacute;s me choc&oacute; fue el impacto cognitivo. Me cost&oacute; concentrarme y pensar. No le deseo a nadie vivir su d&iacute;a a d&iacute;a en esas condiciones&rdquo;, cont&oacute; sobre la experiencia. Para la glaci&oacute;loga Heidi Sevestre, otra de las participantes, la experiencia deber&iacute;a ser &ldquo;obligatoria&rdquo; para los gobiernos de todos los pa&iacute;ses del mundo. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo podemos tomar decisiones sin haber experimentado lo que nos puede esperar?&rdquo;, se pregunta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El tráiler móvil Climate Sense, en París este verano."
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                El tráiler móvil Climate Sense, en París este verano.                            </span>
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        El eurodiputado Rapha&euml;l Glucksmann no dud&oacute; en participar cuando recibi&oacute; la invitaci&oacute;n a su correo electr&oacute;nico. &ldquo;La idea de estar encerrados en ese calor durante d&iacute;as y d&iacute;as es insoportable. Cualquier democracia se va a ver socavada en tales condiciones debido a las condiciones mentales de la sociedad generadas por el intenso calor. La experiencia subraya la necesidad y el imperativo de luchar para mitigar el calentamiento global y adaptarnos&rdquo;, reflexiona. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Bienvenidos al a&ntilde;o 2050</strong></h2><p class="article-text">
        Los participantes firman un consentimiento y entran al tr&aacute;iler. Tras la puerta, 50&ordm;C y solo un 35% de humedad. Una vez dentro de la unidad que contiene la c&aacute;mara clim&aacute;tica son invitados a realizar tareas f&iacute;sicas como simular caminar o andar en bicicleta. Tambi&eacute;n mentales, como juegos de habilidad y agilidad, adem&aacute;s de completar un cuestionario sobre sus vidas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Actividades muy similares a las que realizamos habitualmente&rdquo;, explica Clot. La mayor&iacute;a&nbsp;reporta una &ldquo;gran cantidad de problemas&rdquo;, desde dificultad para concentrarse hasta taquicardia. La periodista francesa Coralie Schaub, del diario <em>Liberation</em>, entr&oacute; entusiasmada para escribir una cr&oacute;nica. Baj&oacute; las escalinatas del tr&aacute;iler con un &ldquo;terrible dolor de cabeza, palpitaciones y p&eacute;rdida de reflejos&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Simulación de caminata dentro de la cápsula.                            </span>
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        En la p&aacute;gina web del proyecto, la experiencia se promociona de la siguiente manera: &ldquo;Bienvenido al a&ntilde;o 2050. Tercer d&iacute;a de 50&ordm;C a la sombra. El aire es caliente. Las paredes de la calle irradian calor. Tus aparatos electr&oacute;nicos se apagan. Te cuesta concentrarte. Ah&iacute; est&aacute;s. Este ya no es un escenario. Esta es tu realidad. Un viaje de 30 minutos centrado en la esperanza y la acci&oacute;n. Sentir, comprender y actuar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de 30 minutos, los participantes abandonan la c&aacute;mara y reciben un aire fresco a 15&ordm;C: &ldquo;&iquest;Os imagin&aacute;is quedaros ah&iacute; un d&iacute;a entero? &rdquo;, pregunta Clot o un miembro de su equipo al grupo. Luego, son invitados a ver un video sobre todos los impactos del calor extremo en la salud y a recorrer una exposici&oacute;n itinerante con propuestas de adaptaci&oacute;n y mitigaci&oacute;n, como h&aacute;bitos para reducir emisiones y contaminar menos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El exjugador de fútbol Mamadou Dembele. “Lo que más me chocó fue el impacto cognitivo. Me costó concentrarme y pensar. No le deseo a nadie vivir su día a día en esas condiciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de pol&iacute;ticos, la experiencia tambi&eacute;n est&aacute; dirigida a los l&iacute;deres empresariales, responsables, en muchos casos, de mantener negocios que no van alineados a los planes de descarbonizaci&oacute;n. Por el momento, a la c&aacute;mara han ingresado emprendedores comprometidos con las energ&iacute;as limpias, como el astronauta suizo Bertrand Piccard, presidente de la Fundaci&oacute;n Solar Impulse. &ldquo;Hay dos opciones: o invitamos a la gente a vivirlo ahora para animarla a actuar y evitar llegar a los 50&ordm;C, o seguimos sin hacer nada y ser&aacute; una realidad para todos. En la segunda opci&oacute;n, nos arrepentiremos de no haber actuado&rdquo;, reflexion&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Fabrice Bonnifet, director del Colegio de Directores de Desarrollo Sostenible de Francia, declar&oacute;: &ldquo;Me gustar&iacute;a reunir a todos los c&iacute;nicos, a todos los codiciosos, a todos los l&iacute;deres mundiales y a todos los multimillonarios. En lugar de dar un paseo por el espacio, ser&iacute;a mejor que lo hicieran en esta c&aacute;mara clim&aacute;tica&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El ejercicio de crisis del Ayuntamiento</strong></h2><p class="article-text">
        El calor sofocante ya es una realidad en Par&iacute;s. En 2019, los term&oacute;metros subieron hasta los 43&ordm;C, un registro r&eacute;cord. En junio de 2022, superaron los 40&ordm;C. En julio de este a&ntilde;o, con 38&ordm;C, se cerr&oacute; el &uacute;ltimo piso de la Torre Eiffel para proteger tanto a los visitantes como al personal, entre otras restricciones. En su libro <em>Par&iacute;s ante el cambio clim&aacute;tico</em>, el ingeniero Franck Lirzin, que asesor&oacute; al presidente franc&eacute;s Emmanuel Macron en la &uacute;ltima campa&ntilde;a electoral en cuestiones de urbanismo y renovaci&oacute;n de edificios, explica que la arquitectura de la ciudad &ndash;en especial los tejados de zinc&ndash; act&uacute;a como &ldquo;sumideros de calor&rdquo; cuando las condiciones meteorol&oacute;gicas son extremas.
    </p><p class="article-text">
        En otra simulaci&oacute;n, el Ayuntamiento organiz&oacute; en 2023 un ejercicio de crisis titulado &lsquo;Par&iacute;s a 50&deg;C&rsquo; en dos distritos de la ciudad, en el marco de la revisi&oacute;n de su estrategia de resiliencia al cambio clim&aacute;tico. Se realizaron dos ejercicios en un escenario de una ola de calor de una duraci&oacute;n e intensidad sin precedentes, con una &ldquo;c&uacute;pula de calor a 50&deg;C&rdquo;. El primero de ellos, con el traslado de alumnos de colegios, ancianos y vecinos a refugios clim&aacute;ticos (aparcamientos, residencias, edificios p&uacute;blicos con climatizaci&oacute;n) y con simulaciones de incidentes, desmayos y afecciones a la salud, aver&iacute;as el&eacute;ctricas y colapso de infraestructuras. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Climate Sense, un tráiler móvil a 50 ºC ideado por Human Adaptation Institute, una organización especializada en estudiar el comportamiento humano en situaciones de la vida real.                            </span>
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        El otro ejercicio tuvo lugar en una oficina, simulando una coordinaci&oacute;n institucional de urgencia ante efectos en cascada por el calor extremo: fallos de transporte, cortes de energ&iacute;a, problemas de agua, impacto en personas sin hogar y colectivos vulnerables. La actividad cont&oacute; con la participaci&oacute;n de la polic&iacute;a de Par&iacute;s, asociaciones de seguridad civil, operadores de red y el cuerpo de bomberos de la ciudad. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El objetivo de este ejercicio fue preparar a Par&iacute;s para olas de calor extremas, y m&aacute;s en general, para crisis sin precedentes que requieren una gesti&oacute;n de crisis adecuada. El mejor modo de preparar a los distintos actores implicados en un plan de gesti&oacute;n de crisis es simular una situaci&oacute;n real en el terreno, con todos los actores presentes&rdquo;, explic&oacute; P&eacute;n&eacute;lope Komit&egrave;s, teniente de alcalde.
    </p><p class="article-text">
        El ensayo arroj&oacute; varios aprendizajes a futuro, como la ampliaci&oacute;n de la red de refugios clim&aacute;ticos y la diversificaci&oacute;n de canales de comunicaci&oacute;n en caso de ca&iacute;da de redes digitales, principal herramienta del Ayuntamiento. &ldquo;Nos ha permitido analizar las consecuencias de un evento de tal magnitud en la vida de los habitantes y poner a prueba la fluidez de las decisiones del municipio y sus instituciones&rdquo;, celebr&oacute; Komit&egrave;s.
    </p><p class="article-text">
        La intenci&oacute;n del Ayuntamiento, liderado por la socialista Anne Hidalgo, es repetir el simulacro en 2026. El de Clot que la c&aacute;mara clim&aacute;tica viaje por otras ciudades de Europa para &ldquo;despertar las emociones sensoriales&rdquo; y &ldquo;desencadenar un cambio global&rdquo;, que por el momento, pese a la abrumadora evidencia cient&iacute;fica que hay encima de la mesa, no est&aacute; ocurriendo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Actis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/politicos-encerrados-media-hora-500c-decisiones-haber-experimentado-espera_1_12572375.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Sep 2025 20:22:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Políticos encerrados media hora a 50°C: “¿Cómo podemos tomar decisiones sin haber experimentado lo que nos espera?”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Paris,Calentamiento global,Temperaturas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 82% de los ciudadanos de Tuvalu pide un visado climático a Australia porque su país se hunde por la subida del mar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/82-ciudadanos-tuvalu-pide-visado-climatico-australia-pais-hunde-subida-mar_1_12497957.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af2c83fd-2dd4-4914-b077-73e721c22c44_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El 82% de los ciudadanos de Tuvalu pide un visado climático a Australia porque su país se hunde por la subida del mar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La primera visa por motivos climáticos del mundo permitirá emigrar a los habitantes de un estado insular cuyas islas tienen una altura media de tres metros sobre el nivel del mar </p><p class="subtitle">El cambio climático causa más migraciones que la guerra y los factores económicos</p></div><p class="article-text">
        2.474 ciudadanos de Tuvalu &ndash;que implican un total de 8.750 personas al sumarse sus familiares&ndash;, han solicitado el visado clim&aacute;tico de Australia, el primer acuerdo bilateral entre pa&iacute;ses para favorecer la movilidad por motivos relacionados con el calentamiento global. La cifra representa el 82% de la ciudadan&iacute;a de esta peque&ntilde;a naci&oacute;n insular del Pac&iacute;fico meridional, habitada seg&uacute;n el censo de 2022 por 10.643 personas y cuyos atolones se est&aacute;n hundiendo por la subida del nivel del mar causada por el recalentamiento del planeta.
    </p><p class="article-text">
        La <em>Pacific Engagemen</em>t <em>visa</em> es la primera &lsquo;visa clim&aacute;tica&rsquo; en el mundo, y ofrecer&aacute; cada a&ntilde;o la oportunidad de asentarse en Australia a 280 personas de Tuvalu, elegidas por sorteo entre las candidaturas. El plazo para presentar la solicitud en esta primera edici&oacute;n  se cerr&oacute; el 18 de julio y, unos d&iacute;as despu&eacute;s, el Gobierno australiano ha dado a conocer el n&uacute;mero de candidatos, que &mdash;extendido a los familiares&mdash; representa a la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n tuvaluana. Ahora, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Australia tiene hasta el 25 de enero de 2026 para conceder esas 280 primeras visas.
    </p><p class="article-text">
        Para participar en el sorteo, los ciudadanos de Tuvalu &mdash;residentes o no en el pa&iacute;s&mdash; solo ten&iacute;an que ser mayores de 18 a&ntilde;os y pagar una tasa de 25 d&oacute;lares australianos (14 euros).
    </p><p class="article-text">
        Tuvalu est&aacute; considerado entre los pa&iacute;ses m&aacute;s vulnerables ante los efectos del cambio clim&aacute;tico. &ldquo;Se enfrenta a una amenaza por las inundaciones permanentes y las provocadas por las olas, y algunos estudios han sugerido que muchas de sus islas bajas se volver&aacute;n inhabitables en el siglo XXI&rdquo;, resume el Banco Mundial en un informe sobre riesgos clim&aacute;ticos en este microestado.
    </p><p class="article-text">
        La econom&iacute;a de Tuvalu, azotada por ciclones y fuertes tormentas, adem&aacute;s de episodios severos de sequ&iacute;a y calor extremo, est&aacute; tambi&eacute;n amenazada por la crisis clim&aacute;tica, pues estos fen&oacute;menos agravan el riesgo de aumentar la deuda del pa&iacute;s. El Banco Mundial estima que los desastres naturales asociados al calentamiento global ocasionan p&eacute;rdidas a Tuvalu de casi el 7% de su PIB anual.
    </p><p class="article-text">
        Sus islas tienen una dimensi&oacute;n de unos 26 kil&oacute;metros cuadrados, y una altura sobre el nivel del mar de menos de tres metros. En la COP26, la cumbre del clima de la ONU celebrada en Glasgow en 2021, el entonces ministro de Asuntos Exteriores de Tuvalu,<a href="https://www.eldiario.es/internacional/agua-rodillas-denuncia-ministro-tuvalu-impacto-crisis-climatica-isla_1_8468736.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Simon Kofe, advirti&oacute; en un v&iacute;deo &mdash;donde se le ve&iacute;a con la mitad del cuerpo sumergida bajo el agua</a>&mdash; sobre los riesgos &ldquo;letales&rdquo; y existenciales que el cambio clim&aacute;tico presenta para su pa&iacute;s. &ldquo;Nos estamos hundiendo&rdquo;, dijo Kofe. &ldquo;No podemos esperar a los discursos cuando el mar se est&aacute; elevando en torno a nosotros cada d&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 2023, Australia y Tuvalu firmaron el tratado Falepili Union, un acuerdo jur&iacute;dicamente vinculante con el que Canberra reconoc&iacute;a la continuidad de la condici&oacute;n de Estado y la soberan&iacute;a de Tuvalu, &ldquo;a pesar del impacto del aumento del nivel del mar relacionado con el cambio clim&aacute;tico&rdquo;; se compromet&iacute;a a ayudar a Tuvalu en caso de &ldquo;cat&aacute;strofe natural grave, pandemia sanitaria o agresi&oacute;n militar&rdquo; y promet&iacute;a crear una v&iacute;a especial de visados &ldquo;para apoyar la movilidad con dignidad, que permitir&aacute; a los ciudadanos de Tuvalu venir a Australia a vivir, trabajar y estudiar&rdquo;, dec&iacute;a, en el contexto de la crisis clim&aacute;tica.
    </p><h2 class="article-text">&Eacute;xodo clim&aacute;tico</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Centro de Seguimiento de Desplazados Internos (IDMC), que estudia solamente las migraciones a nivel dom&eacute;stico &mdash;desplazamientos dentro de un mismo pa&iacute;s&mdash; en 2024 hubo 83,4 millones de desplazados internos en todo el mundo. De estos, 73,5 millones migraron a causa de conflictos y violencia y 9,8 millones lo hicieron a consecuencia de desastres naturales.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Creemos que ocurre es que las personas migran primero dentro de su propio país y puede pasar un tiempo hasta que alguien intente solicitar un visado o trasladarse a otro lugar</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jane McAdam</span>
                                        <span>—</span> Directora del Kaldor Centre for International Refugee Law de la Universidad de New South Wales
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Sabemos que el cambio clim&aacute;tico est&aacute; aumentando la frecuencia y virulencia de los desastres, as&iacute; que es claramente un factor&rdquo;, explica desde S&iacute;dney la investigadora Jane McAdam, directora del Kaldor Centre for International Refugee Law de la Universidad de New South Wales. &ldquo;Y lo que creemos que ocurre es que las personas migran primero dentro de su propio pa&iacute;s y puede pasar un tiempo hasta que alguien intente solicitar un visado o trasladarse a otro lugar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero contabilizar los movimientos transfronterizos motivados por el cambio clim&aacute;tico es problem&aacute;tico, alega McAdam, &ldquo;en parte porque no existen categor&iacute;as de visados clim&aacute;ticos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El tratado Falepili Union &mdash;&ldquo;falepili&rdquo; es una palabra tuvaluana que se refiere a la &ldquo;buena vecindad, el deber de cuidado y el respeto mutuo&rdquo;&mdash; menciona en su pre&aacute;mbulo la &ldquo;amenaza existencial&rdquo; que el calentamiento global comporta para Tuvalu, y extiende esta oportunidad de movilidad a sus ciudadanos en el panorama de la crisis clim&aacute;tica. Pero el derecho internacional no reconoce la categor&iacute;a de refugiado clim&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es el primer acuerdo bilateral del mundo que incluye la v&iacute;a de movilidad clim&aacute;tica, pero es mucho m&aacute;s amplio que eso y creo que mucha gente lo utilizar&aacute; para otros motivos, como para estudiar o trabajar. El clima puede estar en sus mentes, pero no necesariamente&rdquo;, arguye la jurista.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, en el proceso los tuvaluanos no tendr&aacute;n que acreditar estar escapando de riesgos clim&aacute;ticos para justificar mudarse a Australia, precisa. Respecto a la capacidad o voluntad de acogida de los australianos, McAdam considera que muchos ni se dar&aacute;n cuenta, pues pese a las informaciones en la prensa relacionadas con esta visa no ve que haya una conciencia entre la ciudadan&iacute;a australiana sobre este asunto. Y, en todo caso, 280 personas &ldquo;son muy pocas para los est&aacute;ndares de migraci&oacute;n de Australia en la pol&iacute;tica de admisi&oacute;n de migrantes&rdquo;. Se trata, dice, de un pa&iacute;s acostumbrado a las migraciones. &ldquo;La sociedad australiana es multicultural. Recibimos cientos de miles de migrantes de todo el mundo. Es una comunidad con experiencia en la diversidad de culturas, aunque a&uacute;n no hay una gran comunidad tuvaluana en Australia y este visado es completamente nuevo, as&iacute; que, en cierta medida, el &eacute;xito de este visado depender&aacute; de lo bien que se acoja a las personas y del apoyo que reciban cuando lleguen aqu&iacute;&rdquo;, apunta la experta.
    </p><p class="article-text">
        Para conseguir un visado de Australia normalmente hay que cumplir requisitos relativos al trabajo o a los estudios. Canberra tiene otras categor&iacute;as de visado especiales para pa&iacute;ses del Pac&iacute;fico, pero en ellas se exige un nivel m&iacute;nimo de ingl&eacute;s, tener entre 18 y 45 a&ntilde;os o una oferta de trabajo en Australia. &ldquo;Nada de eso se aplica a este caso&rdquo;, dice McAdam, sobre el nuevo acuerdo con Tuvalu.
    </p><p class="article-text">
        McAdam no puede dar una cifra sobre cu&aacute;ntos desplazamientos forzosos internacionales por motivos clim&aacute;ticos calcula que hay en la actualidad, ni tampoco se f&iacute;a de las proyecciones para el medio-largo plazo. La ONU habla de cerca de mil millones de personas para 2050. &ldquo;Pero estas cifras son incorrectas, basadas en metodolog&iacute;as que son muy pobres, en proyecciones muy gen&eacute;ricas&rdquo;, advierte. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque el movimiento inicial &mdash;dentro de su pa&iacute;s&mdash; pueda haber sido un cicl&oacute;n, por ejemplo, cuando esa misma persona se traslada a otro pa&iacute;s, en ese punto ya puede haber un motivo laboral, as&iacute; que, aunque se pudiera pedir a todos los migrantes que den sus razones, es posible que llegado un momento den una raz&oacute;n diferente a la primera, debido a la distancia en el tiempo&rdquo;, argumenta McAdam. &ldquo;Por lo tanto, es muy dif&iacute;cil hacer una estimaci&oacute;n de las cifras&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/82-ciudadanos-tuvalu-pide-visado-climatico-australia-pais-hunde-subida-mar_1_12497957.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 31 Jul 2025 19:30:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Australia,Cambio climático,COP26,Migraciones,Huracanes,Inundaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El riesgo de vivir a los pies de un glaciar que desaparece]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/riesgo-vivir-pies-glaciar-desaparece_1_12324511.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4d8c1fc8-b696-4740-91be-e30d86ec05c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El riesgo de vivir a los pies de un glaciar que desaparece"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El deshielo del glaciar patagónico Upsala, próximo al Perito Moreno, el pequeño poblado que está justo debajo, El Chaltén, incrustado en los bordes más australes de la cordillera de los Andes, muy cerca de la frontera con Chile.</p><p class="subtitle">El sedimento de hace 135.000 años de una laguna de Teruel que ayuda a combatir la desinformación climática
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Los turistas celebran el desprendimiento de hielo del Perito Moreno como si fuera una fiesta, pero en realidad es el funeral del glaciar, que se derrite cada vez m&aacute;s r&aacute;pido. Me llama mucho la atenci&oacute;n que no lo vean as&iacute;: con m&aacute;s informaci&oacute;n, quiz&aacute; habr&iacute;a m&aacute;s concienciaci&oacute;n&rdquo;. Sergio Goit&iacute;a es guarda forestal en el Parque Nacional Los Glaciares &ndash;declarado patrimonio mundial por la Unesco en 1981&ndash;; observa las cosas con claridad y las expresa sin vueltas: el cambio clim&aacute;tico amenaza como nunca antes este ecosistema glaciar de la Patagonia argentina, situado dentro de la tercera mayor masa de hielo continental del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Goit&iacute;a naci&oacute; en la provincia m&aacute;s c&aacute;lida del pa&iacute;s, Formosa, en el l&iacute;mite con Paraguay. Desde los verdes furiosos del norte caliente lleg&oacute; en 2018 hasta El Chalt&eacute;n, una peque&ntilde;a localidad incrustada en los bordes m&aacute;s australes de la cordillera de los Andes, muy cerca de la frontera con Chile y a 2.600 kil&oacute;metros al sur de Buenos Aires. Aqu&iacute; los paisajes est&aacute;n dominados por los azules de los r&iacute;os Fitz Roy y Las Vueltas, lagos de aguas g&eacute;lidas y los hielos eternos de esa zona protegida. &ldquo;Pensaba quedarme en el norte del pa&iacute;s, pero me asignaron ac&aacute;, todo un desaf&iacute;o para m&iacute; y para mi compa&ntilde;era, que es enfermera en el puesto sanitario. Con el tiempo empez&oacute; a gustarme la monta&ntilde;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La monta&ntilde;a que Sergio Goit&iacute;a cuida alberga un imponente sistema de glaciares hoy en riesgo por el calentamiento global, como alertan estudios cient&iacute;ficos conocidos por las autoridades locales, algunas organizaciones socioambientales, como Boana, y muchos residentes de El Chalt&eacute;n. No est&aacute; tan claro, sin embargo, que los miles de turistas que llegan cada d&iacute;a hasta la autodenominada &ldquo;capital nacional del trekking&rdquo; conozcan esta realidad ni el riesgo de inundaci&oacute;n si se desborda el lago glaciar. 
    </p><p class="article-text">
        El derretimiento acelerado de los glaciares no es algo ajeno a la vida en El Chalt&eacute;n. O al menos, no deber&iacute;a. En 2018, una investigaci&oacute;n publicada por un equipo de cient&iacute;ficos argentinos liderado por el doctor en Ciencias Geol&oacute;gicas y profesor de universidad de Buenos Aires (UBA) Diego Winecur, mostr&oacute; que el retroceso glaciar generalizado en la Patagonia tiene una incidencia directa en las laderas de estas enormes masas de hielo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un retroceso multiplicado por cuatro</strong></h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los c&aacute;lculos realizados por Daniela Schmidt, coautora del trabajo, el glaciar Torre &ndash;situado a unos 10 kil&oacute;metros del pueblo&ndash; cuadruplic&oacute; su tasa de retroceso entre 2022 y 2024 en comparaci&oacute;n con el periodo 2019-2022, lo que significa que desde 1968 hasta inicios de 2025 ha retrocedido unos 400 metros. &ldquo;A medida que el retroceso ocurre, ese hielo glacial se convierte en agua y pasa a incrementar el volumen del lago Torre ubicado en el frente del glaciar. Esto genera que las laderas de los laterales del valle se vayan desmoronando, convirti&eacute;ndose en los denominados procesos de remoci&oacute;n en masa, donde las rocas, sedimentos y parte del bosque se van hundiendo en el lago&rdquo;, explica Winecur.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Imagen de archivo de bloques de hielo que se desprenden del puente natural del glaciar Perito Moreno y caen en aguas del Lago Argentino, en el Parque Nacional Los Glaciares.                             </span>
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        Esta situaci&oacute;n, que comenz&oacute; a principios de los a&ntilde;os 2000, se va incrementando a medida que el glaciar retrocede. &ldquo;Si bien el movimiento es lento y paulatino, alg&uacute;n evento extremo como lluvias intensas sumado a altas temperaturas o alg&uacute;n movimiento s&iacute;smico podr&iacute;a acelerarlo y precipitar la ca&iacute;da de ese material hacia el lago&rdquo;. Esto, a su vez, podr&iacute;a generar una ola que aumentar&iacute;a r&aacute;pidamente el caudal del r&iacute;o Fitz Roy. Winecur asevera que las autoridades locales y de los parques nacionales y quienes viven all&iacute; de manera permanente conocen este riesgo: &ldquo;Han recibido nuestros estudios&rdquo;; pero no puede confirmar que los turistas lo sepan. &ldquo;Quiz&aacute; falte un poco de difusi&oacute;n al respecto&rdquo;, agrega el cient&iacute;fico.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un pueblo muy joven</strong></h2><p class="article-text">
        Antes de los turistas, de las disputas fronterizas con Chile, antes siquiera de que existiera Argentina como pa&iacute;s, esta regi&oacute;n de la Patagonia estuvo habitada por pueblos originarios americanos. Los aonikenk, la &ldquo;gente del sur&rdquo;, fue el &uacute;ltimo grupo importante en transitar la zona y de su lengua nativa proviene el t&eacute;rmino Chalt&eacute;n, que significa &ldquo;monta&ntilde;a humeante&rdquo;. Se refiere al cerro de 3.400 metros de altura que caracteriza a ese paraje y que en 1877 fue renombrado por Perito Moreno &ndash;un cient&iacute;fico y explorador pionero en la conservaci&oacute;n de la naturaleza&ndash; como Fitz Roy, su otro nombre. El extremo sur andino patag&oacute;nico argentino es, ante todo, un paisaje de monta&ntilde;a y hielo, en el cual los glaciares monopolizan la escena.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo al Inventario Nacional de Glaciares (ING) en Argentina existen 16.968 cuerpos de hielo que ocupan una superficie total de 8.484 kil&oacute;metros cuadrados. Es el segundo pa&iacute;s de Am&eacute;rica latina con m&aacute;s glaciares y est&aacute; entre los 15 pa&iacute;ses con mayor superficie de hielo en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        El Chalt&eacute;n es un pueblo muy nuevo y tiene un origen particular, ya que fue creado en 1985 por el gobierno de la provincia de Santa Cruz para marcar territorio y hacerse presente en una regi&oacute;n que manten&iacute;a un largo conflicto de fronteras con Chile, que se resolvi&oacute; de manera definitiva en 1994, despu&eacute;s del fallo de un jurado internacional a favor de Argentina.
    </p><p class="article-text">
        Los 1.821 habitantes permanentes conviven con la llegada masiva de miles de turistas que desbordan cada d&iacute;a las estrechas calles y los senderos de monta&ntilde;a. El turismo a gran escala est&aacute; tensionando el equilibrio natural del lugar y la rudimentaria infraestructura urbana no da para absorber las necesidades de tantos visitantes, algo que se hace visible en la deficiente gesti&oacute;n de residuos y en la imposibilidad de tratar de manera correcta las aguas fecales de una poblaci&oacute;n que, en pico de temporada tur&iacute;stica, puede llegar a multiplicarse por cinco cada d&iacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">&quot;Hoy a los empresarios les gusta más meter turismo que conservar los glaciares. No perciben que eso es pan para hoy y hambre para mañana</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sergio Goitía</span>
                                        <span>—</span> Guarda forestal en el Parque Nacional Los Glaciares
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A esto se suma el cambio clim&aacute;tico que golpea de manera peculiar al ecosistema de glaciares, el sello distintivo de esta regi&oacute;n. &ldquo;Hoy a los empresarios les gusta m&aacute;s meter turismo que conservar los glaciares. No perciben que eso es pan para hoy y hambre para ma&ntilde;ana&rdquo;, agrega el guarda Sergio Goit&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text"><strong>M&aacute;s turistas, menos debate socioambiental</strong></h2><p class="article-text">
        No solo existen tensiones ambientales en El Chalt&eacute;n. La dependencia del turismo como &uacute;nica fuente de ingresos y la fragmentaci&oacute;n social que existe entre quienes viven de manera permanente, quienes van all&iacute; a trabajar en temporada alta y los turistas, dificulta el debate sobre el futuro de este lugar. &iquest;Se informa sobre el riesgo potencial de una inundaci&oacute;n por el desborde del r&iacute;o Fitz Roy? &iquest;Hay estrategias preventivas para esta eventualidad? Marie Anieres Mart&iacute;nez se hace esta y muchas otras preguntas, cada d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Naci&oacute; en Francia, donde estudi&oacute; Cooperaci&oacute;n internacional y Desarrollo, y ya en Argentina se especializ&oacute; en pol&iacute;ticas de conservaci&oacute;n de la naturaleza. En 2020 cambi&oacute; su lugar de nacimiento por este pueblo rodeado de una naturaleza inconmensurable: &ldquo;Yo no eleg&iacute; vivir en El Chalt&eacute;n. Puedo decir que fue El Chalt&eacute;n el que me atrap&oacute;, de manera casi literal. Vine como turista poco antes de la pandemia, me tuve que quedar y despu&eacute;s ya no me quise ir. Es un lugar m&aacute;gico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En 2021 cre&oacute;, junto a Eva Bezit, la asociaci&oacute;n Boana, dedicada a concienciar sobre la conservaci&oacute;n de la naturaleza en la Patagonia a trav&eacute;s de proyectos ciudadanos colaborativos, con la gesti&oacute;n del agua y la adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico como ejes prioritarios. Para Marie, persisten &ldquo;muchas incertidumbres&rdquo; sobre el alcance potencial de una inundaci&oacute;n en las cercan&iacute;as de El Chalt&eacute;n. &ldquo;Existen varios mapas de inundaci&oacute;n elaborados por diferentes instituciones cient&iacute;ficas del pa&iacute;s. Seg&uacute;n la metodolog&iacute;a empleada cada mapa arroja resultados diferentes, con zonas inundadas que a menudo se repiten, pero otras veces no&rdquo;. Desde su visi&oacute;n, faltan elementos clave para mejorar la capacidad de respuesta ante fen&oacute;menos extremos: m&aacute;s datos y m&aacute;s inversiones en proyectos cient&iacute;ficos que tengan aplicaciones concretas para la toma de decisi&oacute;n y el manejo de inundaciones.
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            <span class="title">
                Glaciar Perito Moreno, en Calafate.                             </span>
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        Este es el A&ntilde;o Internacional para la Conservaci&oacute;n de los Glaciares declarado por la ONU y su derretimiento es uno de los mayores problemas ambientales del planeta: seg&uacute;n un estudio publicado en febrero de 2025 en la revista Nature, la velocidad de derretimiento aument&oacute; un 36% entre 2012 y 2023, en comparaci&oacute;n con la d&eacute;cada anterior (2000/2011). Entre 2000 y 2023, los glaciares perdieron de media 273.000 millones de toneladas de hielo al a&ntilde;o. En un escenario global dominado por la crisis clim&aacute;tica, la ciencia y la pol&iacute;tica aparecen como herramientas indispensables para lograr una mejor adaptaci&oacute;n y afinar sistemas de alertas tempranas.
    </p><p class="article-text">
        Justo lo contrario a lo que est&aacute; ocurriendo en Argentina hoy, un pa&iacute;s con reducidas capacidades estatales para generar conocimiento cient&iacute;fico perdurable y menos voluntad pol&iacute;tica para financiar, acompa&ntilde;ar y fortalecer esas capacidades. Desde la visi&oacute;n de Marie ser&iacute;a necesario trabajar en un plan de gesti&oacute;n de riesgos para hacer frente a las inundaciones provocadas por el derretimiento de los glaciares que incluya instalar un sistema de alerta previa y poner en marcha protocolos de evacuaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n. Pero eso no es lo que est&aacute; pasando en el territorio: &ldquo;Por ahora lo &uacute;nico que se ha hecho ha sido instalar dos carteles en la senda que va hasta la laguna Torre, una de las m&aacute;s tur&iacute;sticas del parque, avisando sobre este riesgo, explicando qu&eacute; es el fen&oacute;meno y recomendando a los visitantes subir al punto m&aacute;s alto que encuentren si llegara a pasar&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Milei y los recortes</h2><p class="article-text">
        Diego Winecur alerta sobre algo m&aacute;s grave a&uacute;n: la retirada de financiaci&oacute;n de las investigaciones cient&iacute;ficas en Argentina bajo el actual Gobierno de Javier Milei, quien repite una y otra vez que el cambio clim&aacute;tico &ldquo;es un invento marxista&rdquo;. El cient&iacute;fico cuenta que el monitoreo que hace es &ldquo;b&aacute;sico, remoto y sin conexi&oacute;n simult&aacute;nea con esos datos&rdquo;, y reconoce que no pueden trabajar con informaci&oacute;n a tiempo real: &ldquo;No conocemos la situaci&oacute;n d&iacute;a a d&iacute;a de la actividad de la ladera, solo capturamos esa informaci&oacute;n y la analizamos posteriormente. No podemos predecir un evento porque lamentablemente no contamos con los recursos econ&oacute;micos necesarios para hacer esto como se deber&iacute;a, teniendo en cuenta que el lugar lo visitan unas 10.000 personas al d&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A eso se suma algo todav&iacute;a m&aacute;s grave: aun con proyectos de investigaci&oacute;n ya aprobados por la Agencia Nacional de Promoci&oacute;n Cient&iacute;fica y Tecnol&oacute;gica (PICT) desde 2022, los investigadores todav&iacute;a no han recibido el dinero, lo que hace imposible que puedan seguir adelante con los estudios. &ldquo;Esto genera una situaci&oacute;n de incertidumbre en el conocimiento que impide mejorar el monitoreo y establecer medidas de mitigaci&oacute;n y alerta temprana a la poblaci&oacute;n, a turistas y a escaladores de alg&uacute;n evento que pudiera suceder&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este asfixiante escenario pol&iacute;tico, donde la retirada de fondos a la ciencia y el negacionismo clim&aacute;tico se han convertido en una constante del actual Gobierno argentino, el trabajo sobre el terreno de organizaciones ambientales como Boana son ox&iacute;geno en estado puro. Una de las principales l&iacute;neas de acci&oacute;n de esta asociaci&oacute;n es la adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico, explica Marie, que detalla que en 2024 organiz&oacute; un taller con el apoyo de la Asociaci&oacute;n Internacional de Ciencias Criosf&eacute;ricas para introducir y trabajar el concepto de adaptaci&oacute;n con metodolog&iacute;as europeas como la llamada Life Natur Adapt. &ldquo;Son metodolog&iacute;as que permiten dar un primer pantallazo bastante completo y requieren un gran esfuerzo de s&iacute;ntesis bibliogr&aacute;fica, lo que vendr&iacute;a muy bien para el territorio ya que no disponemos de ning&uacute;n documento de divulgaci&oacute;n que nos permita entender los impactos en el futuro cercano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Sabrina Picone, licenciada en Ciencias Ambientales, doctora en Ciencias Sociales, docente en una escuela secundaria local y residente permanente del pueblo desde 2009, &ldquo;es muy dif&iacute;cil pensar en clave ambiental si se piensa el territorio de manera sesgada y no se tienen en cuenta otras dimensiones que no sean la econ&oacute;mica, es una comunidad muy peque&ntilde;a y a la vez muy fragmentada, esto hace muy dif&iacute;cil sostener proyectos a largo plazo. Est&aacute; la gente que vive, la que va y viene por temporadas, y luego los turistas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los desaf&iacute;os de El Chalt&eacute;n son tan enormes como los glaciares que marcan su identidad natural. La tensi&oacute;n entre econom&iacute;a y medio ambiente, m&aacute;s urgente que nunca en un planeta recalentado por acci&oacute;n humana, se expresa con claridad en esta peque&ntilde;a poblaci&oacute;n del extremo sur de la Tierra que, cada d&iacute;a, busca encontrar un equilibrio que garantice su supervivencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jorgelina Hiba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/riesgo-vivir-pies-glaciar-desaparece_1_12324511.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 May 2025 20:50:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El riesgo de vivir a los pies de un glaciar que desaparece]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ecologismo,Argentina,Medio ambiente,Cambio climático,Glaciares]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El sedimento de hace 135.000 años de una laguna de Teruel que ayuda a combatir la desinformación climática]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/sedimento-135-000-anos-laguna-teruel-ayuda-combatir-desinformacion-climatica_1_12305105.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/555cd85d-c38f-4fe3-a32e-ec0f04df972e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x765y733.jpg" width="1200" height="675" alt="El sedimento de hace 135.000 años de una laguna de Teruel que ayuda a combatir la desinformación climática"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Jaca, en uno de los 24 centros de investigación del CSIC, la mayor colección de registros geológicos del país permite conocer los cambios ecosistémicos en toda la era cuaternaria, desde hace 2,6 millones de años hasta la actualidad: “Es como una biblioteca planetaria"</p><p class="subtitle">En el laboratorio que estudia los secretos del hielo: “Hacemos la autopsia al clima del pasado”
</p></div><p class="article-text">
        A simple vista, el sondeo sedimentario que la doctora en Biolog&iacute;a Graciela Gil Romera exhibe en el Instituto Pirenaico de Ecolog&iacute;a (IPE) de Jaca (Huesca) parece una tabla alargada de madera desgastada. &ldquo;&iquest;Y si os digo que aqu&iacute; dentro est&aacute; la reconstrucci&oacute;n detallada del clima y la vegetaci&oacute;n de Teruel desde hace m&aacute;s de 130.000 a&ntilde;os?&rdquo;, sorprende la experta se&ntilde;alando los distintos colores de la muestra, tomada a 74 metros de profundidad en la localidad de Villarquemado, en el entorno de la laguna del Ca&ntilde;izar, el quinto humedal m&aacute;s extenso del interior del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La valiosa informaci&oacute;n que esconde este sondeo, obtenida combinando t&eacute;cnicas como el an&aacute;lisis de polen f&oacute;sil, geoqu&iacute;mica y m&eacute;todos de dataci&oacute;n por radiocarbono y luminiscencia, es en 2025 un eficaz ant&iacute;doto contra uno de los mayores bulos del negacionismo clim&aacute;tico: la &ldquo;variabilidad natural&rdquo;, y no antropog&eacute;nica, del acelerado cambio clim&aacute;tico que la Tierra est&aacute; experimentando.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este registro de Teruel nos arroja un resultado categ&oacute;rico y concluyente: la velocidad del cambio que estamos experimentando no tiene precedente. Es falso que esto ha pasado toda la vida y que no hay que alarmarse. La velocidad de la transformaci&oacute;n es in&eacute;dita&rdquo;, sentencia Gil Romera.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Este registro de Teruel nos arroja un resultado categórico y concluyente: la velocidad del cambio que estamos experimentando no tiene precedente. Es falso que esto ha pasado toda la vida y que no hay que alarmarse. La velocidad de la transformación es inédita”, sentencia  la doctora en Biología Graciela Gil RomeraGil Romera.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El sondeo, que est&aacute; guardado junto a otros 1.000 en una c&aacute;mara de este instituto a 4&ordm;C de temperatura, es &ldquo;como la p&aacute;gina de un libro de historia&rdquo;, explica la bi&oacute;loga, un &ldquo;archivo geol&oacute;gico&rdquo; que permite conocer los cambios ecosist&eacute;micos en toda la era cuaternaria, desde hace 2,6 millones de a&ntilde;os hasta la actualidad. En Jaca, uno de los 24 centros de investigaci&oacute;n del Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas (CSIC), se encuentra la mayor colecci&oacute;n de estos registros de Espa&ntilde;a. &ldquo;Es como una biblioteca planetaria. En lugar de libros tenemos sedimentos&rdquo;, grafica la cient&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        La enorme colecci&oacute;n conserva secciones procedentes de lagos de la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica, Baleares y Canarias, as&iacute; como de pa&iacute;ses como Andorra, Chile, Ecuador, Per&uacute; o Etiop&iacute;a, sumando varios miles de metros de sedimentos. &ldquo;Todas las muestras que tenemos catalogadas arrojan la misma informaci&oacute;n: las grandes transiciones ambientales &ndash;como el paso de un per&iacute;odo glacial a uno interglaciar y a la inversa&ndash; ocurrieron durante milenios o cientos de a&ntilde;os, lo que permiti&oacute; cierta adaptaci&oacute;n de los ecosistemas. Sin embargo, el cambio actual, impulsado por la actividad humana, se est&aacute; produciendo a un ritmo mucho m&aacute;s r&aacute;pido, en apenas unas d&eacute;cadas&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Los sedimentos que se acumulan en el fondo de lagunas y turberas poseen un &ldquo;continuo temporal&rdquo; que permite establecer una cronolog&iacute;a de series muy largas &ndash;cientos de miles de a&ntilde;os&ndash; de indicadores como la erosi&oacute;n, la colonizaci&oacute;n de la cubierta vegetal, la salinidad, las precipitaciones y el r&eacute;gimen de incendios, entre tantos otros. &ldquo;Nos ayudan a entender el pasado. Pero tambi&eacute;n sirven para comparar los ritmos del cambio actual con los ocurridos de manera natural. Y, por qu&eacute; no, para rebatir tanta desinformaci&oacute;n. Se repite que no hay manera de saber lo que pas&oacute; con el clima de hace miles a&ntilde;os. Nuestro trabajo revela que s&iacute; disponemos de esa informaci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala Gil Romera.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Granos de polen fosilizados</strong></h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n en Villarquemado fue liderada por Pen&eacute;lope Gonz&aacute;lez-Samp&eacute;riz, otra investigadora del IPE-CSIC. El sondeo se obtuvo en 2005. Investigaciones previas de ge&oacute;logos indicaban que en esa zona del lago, hace miles de a&ntilde;os, se produjo un movimiento tect&oacute;nico que hundi&oacute; una parte del suelo, dejando un dep&oacute;sito &ldquo;muy valioso&rdquo; de sedimentos.
    </p><p class="article-text">
        Con un cami&oacute;n de sondeo, un equipo dirigido por Gonz&aacute;lez perfor&oacute; y extrajo la muestra &ndash;&ldquo;un churro&rdquo;, ilustra Gil Romera&ndash;&nbsp;que ha permitido reconstruir esta enorme l&iacute;nea hist&oacute;rica del clima de la regi&oacute;n. Una t&eacute;cnica clave ha sido la identificaci&oacute;n de granos de polen fosilizados, una de las herramientas de reconstrucci&oacute;n paleoambiental m&aacute;s completa para conocer cambios de vegetaci&oacute;n en un &aacute;rea determinada.
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            <span class="title">
                Muestra de sedimento obtenido en el entorno de la laguna Cañizar de Vllarquemado (Teruel) analizado por científicos del Instituto Pirenaico de Ecología (IPE) de Jaca.                            </span>
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        El polen permite medir la evoluci&oacute;n y din&aacute;mica de la vegetaci&oacute;n. Tambi&eacute;n registra impactos de cambios clim&aacute;ticos, perturbaciones (con origen natural o por intervenciones humanas), y la capacidad de recuperaci&oacute;n y resiliencia de la flora. &ldquo;Este sondeo nos revel&oacute; c&oacute;mo los factores locales, la disponibilidad de agua, por ejemplo, han sido claves en la configuraci&oacute;n de los ecosistemas a lo largo del tiempo. Durante las fases m&aacute;s fr&iacute;as y secas, especies como los enebros y sabinas han jugado un papel importante en mantener cierta estabilidad paisaj&iacute;stica&rdquo;, explica Gil Romera.
    </p><p class="article-text">
        Una de las tantas certezas que ha arrojado el polen es que la actual desertificaci&oacute;n en la cuenca mediterr&aacute;nea &ldquo;es much&iacute;simo m&aacute;s r&aacute;pida que en otros momentos del calentamiento del pasado&rdquo;. La velocidad en la que Espa&ntilde;a pierde suelo f&eacute;rtil se explica, en parte, por su agricultura intensiva, que demanda un excesivo consumo de agua. &ldquo;En otros per&iacute;odos hist&oacute;ricos, esta transformaci&oacute;n del suelo fue m&aacute;s lenta, generando una mejor adaptaci&oacute;n de los ecosistemas&rdquo;, subraya la experta.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El hielo de Monte Perdido</strong></h2><p class="article-text">
        Los sedimentos de los lagos no son los &uacute;nicos registros que permiten reconstruir la historia clim&aacute;tica de los ecosistemas. Los anillos de los &aacute;rboles, el fondo marino y los sondeos en glaciares tambi&eacute;n aportan esta valiosa informaci&oacute;n. En <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/laboratorio-estudia-secretos-hielo-autopsia-clima-pasado_1_11684340.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un laboratorio de Bilbao, llamado Izotzalab</a> (&ldquo;izotz&rdquo; significa hielo en euskera), hay almacenados 600 kilos de hielo que alcanzan temperaturas de hasta menos 80 grados, obtenidos en la Ant&aacute;rtida, de los glaciares de Groenlandia, y en Monte Perdido, en los Pirineos, entre otras localizaciones.
    </p><p class="article-text">
        Su director, Sergio Henrique Faria, doctor en F&iacute;sica por la Universidad Tecnol&oacute;gica de Darmstadt, Alemania, explica que &ldquo;el hielo es el material m&aacute;s interesante&rdquo; para analizar la evoluci&oacute;n del clima a lo largo de la historia. Conserva &ldquo;un registro perfecto de la composici&oacute;n atmosf&eacute;rica de cada momento&rdquo;. &ldquo;Lo que hacemos es taladrar el hielo y sacar &rdquo;testigos&ldquo;, cilindros que van desde la superficie hasta la base rocosa. El hielo es el principal elemento para reconstruir la historia del clima del planeta&rdquo;, afirma este cient&iacute;fico.
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                    alt="Detalle de las muestras recogidas en los proyectos de investigación del IPE-CSIC."
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            <span class="title">
                Detalle de las muestras recogidas en los proyectos de investigación del IPE-CSIC.                            </span>
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        El examen de estos trozos de hielo sirven, por ejemplo, para tener datos muy precisos sobre uno de los impactos del calentamiento global: el derretimiento de los polos y la subida del nivel del mar. &ldquo;El hielo es un contribuyente clave a esta problem&aacute;tica. Para estimar cu&aacute;nto va a subir el nivel del mar tenemos que saber cu&aacute;nto se est&aacute; perdiendo de hielo en los glaciares&rdquo;, explica Faria. Lamentablemente, &ldquo;el hielo nos est&aacute; diciendo que el calentamiento global que estamos experimentando no tiene precedente en toda la historia clim&aacute;tica, en un mill&oacute;n de a&ntilde;os&rdquo;. En este punto, el director de este laboratorio coincide con la bi&oacute;loga del IPE: &ldquo;No hay antecedente en la velocidad e intensidad de un calentamiento como el que estamos experimentando.
    </p><p class="article-text">
        En todas las &ldquo;burbujas de aire del hielo&rdquo; analizadas por Farias y su grupo de trabajo obtuvieron &ldquo;n&uacute;meros cuantitativos&rdquo; que permiten concluir &ldquo;con total certidumbre&rdquo; que el calentamiento global es producto de las emisiones antropog&eacute;nicas. &ldquo;Esta segunda conclusi&oacute;n, la injerencia humana en el cambio clim&aacute;tico, nos obliga como humanidad a actuar ya y de forma conjunta. Tenemos que reaccionar. Tenemos un diagn&oacute;stico claro: mitigaci&oacute;n y adaptaci&oacute;n&rdquo;, advierte.
    </p><p class="article-text">
        El hielo de Monte Perdido, el macizo calc&aacute;reo m&aacute;s alto de Europa, situado dentro de la vertiente sur del Pirineo, entrega &ldquo;datos muy alarmantes&rdquo;. La estimaci&oacute;n es que &ldquo;desaparecer&aacute; por completo en dos d&eacute;cadas&rdquo;, por m&aacute;s que &ldquo;ma&ntilde;ana mismo reduzcamos las emisiones&rdquo;. &ldquo;Hemos comprobado que este derretimiento ha sido por la actividad humana de los &uacute;ltimos 2000. La poluci&oacute;n depositada en el hielo ha afectado a la tasa de derretimiento. Nuestras emisiones han enflaquecido mucho el glaciar. El deterioro es irreversible&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        El impacto no ser&aacute; &ldquo;solo en lo paisaj&iacute;stico, con monta&ntilde;as sin nieve&rdquo;. La transformaci&oacute;n ser&aacute; &ldquo;ecosist&eacute;mica&rdquo;: se modificar&aacute; la absorci&oacute;n solar, aumentar&aacute; la erosi&oacute;n, cambiar&aacute;n los ciclos de lluvias, la vegetaci&oacute;n y en el h&aacute;bitat de los animales.
    </p><p class="article-text">
        El sedimento del lago de Teruel del IPE es de hace 130 mil a&ntilde;os. El hielo recolectado en la Ant&aacute;rtida que est&aacute; guardado en Zotzalab llega a 800.000 a&ntilde;os. Un desaf&iacute;o del laboratorio es hacerse en una pr&oacute;xima expedici&oacute;n con muestras de un mill&oacute;n de a&ntilde;os, hito que ning&uacute;n centro cient&iacute;fico del mundo ha conseguido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Actis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/sedimento-135-000-anos-laguna-teruel-ayuda-combatir-desinformacion-climatica_1_12305105.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 May 2025 20:24:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El sedimento de hace 135.000 años de una laguna de Teruel que ayuda a combatir la desinformación climática]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Clima,Teruel,Investigación científica,CSIC - Consejo Superior de Investigaciones Científicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Absueltos a pesar de infringir la ley: cuando proteger el clima está por encima del delito]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/absueltos-pesar-infringir-ley-proteger-clima-delito_1_12172402.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72d2309d-f10c-4e60-ba2b-14332411a003_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Absueltos a pesar de infringir la ley: cuando proteger el clima está por encima del delito"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El tribunal penal de Le Havre (Francia) ha absuelto a 16 activistas que bloquearon una esclusa de un puerto para protestar contra una terminal de gas, porque el juez entiende que lo hicieron para salvaguardar un interés superior: la protección del planeta</p><p class="subtitle">Activismo y sabotaje: ¿se abre una nueva fase en la protesta climática?
</p></div><p class="article-text">
        Hugo Raguet es matem&aacute;tico e inform&aacute;tico. Trabaja en la escuela de Ingenier&iacute;a INSA de Blois y en la Universidad de Tours, en Francia. Tiene dos hijos y forma parte de Rebeli&oacute;n Cient&iacute;fica, un colectivo internacional integrado por acad&eacute;micos e investigadores que han dejado sus pizarras y laboratorios para salir a la calle ante la inacci&oacute;n clim&aacute;tica. El 12 de mayo de 2023 se encaden&oacute; en la esclusa de un puerto para impedir la construcci&oacute;n de una nueva terminal de Gas Natural Licuado (GNL). Fue arrestado, encarcelado y enjuiciado junto a otros 15 compa&ntilde;eros. Un tribunal lo absolvi&oacute; al entender que su acci&oacute;n il&iacute;cita se llev&oacute; a cabo para salvaguardar un inter&eacute;s superior: la protecci&oacute;n de la vida ante los impactos clim&aacute;ticos derivados de las emisiones antropog&eacute;nicas.
    </p><p class="article-text">
        Raguet recuerda cada detalle de aquella ma&ntilde;ana de lluvia en el puerto Le Havre, en la regi&oacute;n de Normand&iacute;a. La acci&oacute;n de desobediencia civil, sin violencia, se dividi&oacute; en tres etapas: un discurso con un altavoz explicando el motivo de la protesta, el encadenamiento a una esclusa para bloquear el tr&aacute;fico rodado y mar&iacute;timo, y el lanzamiento de pintura contra una gasolinera de TotalEnergies, la petrolera detr&aacute;s del proyecto de instalar un nuevo punto de importaci&oacute;n de GNL en la costa francesa.
    </p><p class="article-text">
        La protesta termin&oacute; con la llegada de la polic&iacute;a. En su caso, un oficial cort&oacute; la cadena que rodeaba su cuello. Lo esposaron y lo trasladaron a una comisar&iacute;a. Estuvo m&aacute;s de 20 horas retenido. Volvi&oacute; a su casa con un expediente abierto por el delito de desorden p&uacute;blico. El juicio se celebr&oacute; a&ntilde;o y medio m&aacute;s tarde, en diciembre de 2024. Tras escuchar a las partes y analizar el caso, el magistrado resolvi&oacute; la absoluci&oacute;n de todos los acusados. Justific&oacute; su decisi&oacute;n en el &ldquo;estado de necesidad&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“La importancia de esta sentencia para la lucha contra el cambio climático es gigante. Reconoce oficialmente la amenaza que la crisis socioecológica representa para las sociedades humanas, y se admite que, para combatirla, podría ser necesario infringir la ley”, incide el activista Hugo Raguet </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Se trata de una figura del art&iacute;culo 122-7 del C&oacute;digo Penal que puede ser definida como la situaci&oacute;n en la que se encuentra una persona que frente a la posibilidad de que ella misma o un tercero sufra un da&ntilde;o m&aacute;s grave, decide realizar una acci&oacute;n contraria al ordenamiento jur&iacute;dico, lesionando un bien o un derecho cuyo valor es menor&rdquo;, explica Carlos Andr&eacute;s Hecker Padilla, abogado y licenciado en Ciencias Jur&iacute;dicas y Sociales, M&aacute;ster en Derecho por la Universit&eacute; de Bourgogne.
    </p><p class="article-text">
        En la sentencia, el juez destaca que &ldquo;Francia sufre las consecuencias del cambio clim&aacute;tico provocado por la actividad humana&rdquo; y que el pa&iacute;s va camino de &ldquo;no alcanzar los objetivos de reducci&oacute;n de emisiones de gases de efecto invernadero que se hab&iacute;a fijado&rdquo;. Por tanto, &ldquo;la realidad e inminencia del peligro [los impactos clim&aacute;ticos] est&aacute;n probadas&rdquo;. Concluye que &ldquo;la obstrucci&oacute;n del tr&aacute;fico parece haber sido necesaria para llamar la atenci&oacute;n del p&uacute;blico y de los medios de comunicaci&oacute;n sobre la construcci&oacute;n de la nueva terminal de GNL en contradicci&oacute;n con el objetivo general de reducir el uso de combustibles f&oacute;siles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El cient&iacute;fico explica que, hasta ahora, las absoluciones en juicios por actos de desobediencia civil ten&iacute;an la libertad de expresi&oacute;n como &uacute;nica justificaci&oacute;n. &ldquo;La importancia de esta sentencia para la lucha contra el cambio clim&aacute;tico es gigante. En primer lugar, es un nuevo medio para defender a los activistas de la represi&oacute;n. En segundo lugar, reconoce oficialmente la amenaza que la crisis socioecol&oacute;gica representa para las sociedades humanas. Y en tercer lugar, se admite que para combatirla podr&iacute;a ser necesario infringir la ley&rdquo;, subraya.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Recreación ilustrada de un momento del juicio contra 16 activistas climáticos en Francia."
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            <span class="title">
                Recreación ilustrada de un momento del juicio contra 16 activistas climáticos en Francia.                            </span>
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        En Francia, agrega Raguet, cada vez hay m&aacute;s &ldquo;concienciaci&oacute;n sobre el cambio clim&aacute;tico entre los jueces&rdquo;, debido a impactos &ldquo;recurrentes y tangibles&rdquo;. Los abogados de Rebeli&oacute;n Cient&iacute;fica llevaron a declarar en el juicio a una &ldquo;v&iacute;ctima directa&rdquo; de esta crisis, un ciudadano que perdi&oacute; su casa y todas sus pertenencias por un fen&oacute;meno meteorol&oacute;gico extremo, &ldquo;cuyo aumento en frecuencia e intensidad se atribuye inequ&iacute;vocamente al cambio clim&aacute;tico&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Otros dos casos</strong></h2><p class="article-text">
        No es la primera vez que un juez franc&eacute;s se aferra al 'estado de necesidad' para eximir de culpa a activistas clim&aacute;ticos. Dos sentencias de 2024 utilizaron la misma figura jur&iacute;dica. En enero, el tribunal de La Rochelle fall&oacute; a favor de nueve activistas de Extinction Rebellion &ndash;otra organizaci&oacute;n que propone acciones de desobediencia civil&ndash; que en 2023 hab&iacute;an desplegado una enorme pancarta en lo alto de los silos de una empresa vinculada al negocio agr&iacute;cola. La fiscal&iacute;a llev&oacute; al grupo a juicio por &ldquo;intrusi&oacute;n en una instalaci&oacute;n portuaria en una zona restringida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En octubre, el Tribunal de Polic&iacute;a de Par&iacute;s utiliz&oacute; el mismo argumento para absolver a otros cuatro manifestantes que, en 2022, ocuparon una sala del Museo Nacional de Historia Natural para sensibilizar sobre la p&eacute;rdida de biodiversidad.
    </p><p class="article-text">
        En el juicio, varios cient&iacute;ficos de renombre testificaron ante el tribunal en apoyo de los activistas, entre ellos Pierre-Henri Gouyon, bi&oacute;logo, Museo Nacional de Historia Natural; Christophe Bonneuil, historiador del Centro Nacional para la Investigaci&oacute;n Cient&iacute;fica; y Fabrice Flipo, fil&oacute;sofo del Instituto Mines Telecom. Todos destacaron los m&uacute;ltiples informes intergubernamentales sobre el consenso cient&iacute;fico sobre la p&eacute;rdida de biodiversidad y la emergencia clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        En los tres casos, la Fiscal&iacute;a recurri&oacute; las sentencias, por lo que ahora un tribunal superior deber&aacute; revisarlas. Los activistas acusan al Ministerio P&uacute;blico de &ldquo;persecuci&oacute;n&rdquo; y de &ldquo;cuestionar la validez&rdquo; de hechos ya certificados por tribunales de primera instancia. &ldquo;Basta con un juez conservador de una instancia superior para que arruine todos nuestros esfuerzos por demostrar la necesidad de defender el planeta&rdquo;, lamenta, algo esc&eacute;ptico, Raguet.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una figura jur&iacute;dica que no se aplica en Espa&ntilde;a</strong></h2><p class="article-text">
        In&eacute;s D&iacute;ez es la responsable del &aacute;rea jur&iacute;dica de Greenpeace. Lleva a&ntilde;os defendiendo a activistas enjuiciados por protestar contra la contaminaci&oacute;n de empresas y administraciones p&uacute;blicas. La &uacute;ltima sentencia contra su organizaci&oacute;n se firm&oacute; en diciembre del a&ntilde;o pasado.
    </p><p class="article-text">
        El Juzgado de lo Penal N&ordm; 1 de Pamplona conden&oacute; a ocho miembros por el delito de da&ntilde;os. La acci&oacute;n por la que se les juzg&oacute; tuvo lugar en marzo de 2021 por el D&iacute;a Mundial del Agua y consisti&oacute; en devolver a la macrogranja mil litros de agua contaminada por nitratos.
    </p><p class="article-text">
        El tribunal absolvi&oacute; a los acusados por el delito de allanamiento, pero los conden&oacute; por la rotura de la valla de la macrogranja de Valle de Odieta. En conjunto, los activistas tendr&aacute;n que pagar una multa de 28.880,75 euros.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Espa&ntilde;a nunca se ha aplicado el eximente del estado de necesidad. Tenemos tribunales bastantes m&aacute;s conservadores. Son sentencias muy importantes, m&aacute;s en este contexto de judicializaci&oacute;n de la protesta clim&aacute;tica&rdquo;, resalta D&iacute;ez.
    </p><p class="article-text">
        La abogada aclara que para &ldquo;sentar jurisprudencia&rdquo;, las sentencias tienen que ser ratificadas por tribunales superiores, de lo contrario quedan vinculadas &uacute;nicamente al derecho interno de Francia. &ldquo;No puedo augurar un efecto contagio inmediato, pero todo se andar&aacute;&rdquo;, sostiene con optimismo.
    </p><p class="article-text">
        Futuro Vegetal, un colectivo de desobediencia civil y acci&oacute;n directa que lucha contra la crisis clim&aacute;tica mediante la adopci&oacute;n de un sistema agroalimentario basado en plantas, es la organizaci&oacute;n con m&aacute;s expedientes abiertos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os por este tipo de protestas. En total, tiene cinco sentencias condenatorias en primera instancia (todas recurridas), un juicio que comenzar&aacute; el 31 de diciembre en Valencia y 11 procedimientos penales activos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por el momento, un solo tribunal, la Audiencia Provincial de Bizkaia, dictamin&oacute; una absoluci&oacute;n al reconocer que el empleo de pintura lavable &ndash;dos activistas la arrojaron contra la entrada principal del Museo Guggenheim, en protesta por su proyecto de ampliaci&oacute;n&ndash; no constituye un delito de da&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Una sustancia similar &ndash;zumo de remolacha&ndash; arrojaron miembros de Rebeli&oacute;n Cient&iacute;fica Espa&ntilde;a a la puerta del Congreso de los Diputados en abril de 2022. La Fiscal&iacute;a de Medio Ambiente de Madrid los acusa de un delito contra el &ldquo;patrimonio hist&oacute;rico&rdquo;, con pedidos de 21 meses de prisi&oacute;n contra cada activista, entre ellos el fil&oacute;sofo Jorge Riechmann, el ec&oacute;logo Fernando Prieto, la ambient&oacute;loga Marta Garc&iacute;a Pallar&eacute;s o el periodista y actual diputado de Comprom&iacute;s, Juan Bordera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Actis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/absueltos-pesar-infringir-ley-proteger-clima-delito_1_12172402.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Mar 2025 19:27:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Absueltos a pesar de infringir la ley: cuando proteger el clima está por encima del delito]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Activismo,Francia,Ecologismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Acoso a los científicos climáticos: “Me da miedo, al final la gente sabe dónde trabajo y cómo me llamo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/acoso-cientificos-climaticos-da-miedo-final-gente-trabajo-llamo_1_12112490.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6b23f89d-8145-4ac1-afe9-77614a6359ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Acoso a los científicos climáticos: “Me da miedo, al final la gente sabe dónde trabajo y cómo me llamo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El odio a los científicos que estudian y comunican el cambio climático se desboca de la mano de las redes sociales, sin que las víctimas puedan defenderse de los insultos y hasta de amenazas de muerte</p><p class="subtitle">Por qué los datos no frenan los bulos: nuestra indignación moral es el combustible de las noticias falsas
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Putos sicarios terroristas es lo que sois, malnacidos&rdquo;. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo pod&eacute;is dormir por las noches despu&eacute;s de tanto ocultar y mentir?&rdquo;. &ldquo;Psic&oacute;patas. Vientos huracanados y destructivos despu&eacute;s de anegarnos de aguas torrenciales provocadas, dejar a cientos de personas sin hogar y muertes. Sois unos hijos de puta, unos criminales&rdquo;. Podr&iacute;an ser mensajes de odio vertidos a representantes pol&iacute;ticos despu&eacute;s de una cat&aacute;strofe natural mal gestionada, o tal vez podr&iacute;an haberse dirigido a empresas de la industria de los combustibles f&oacute;siles &ndash;principales responsables del calentamiento global&ndash;. Sin embargo, ninguno de estos supuestos es el caso de los mensajes reproducidos en este p&aacute;rrafo.
    </p><p class="article-text">
        Estas frases estaban dirigidas a cient&iacute;ficos. En concreto, a los que trabajan en la Agencia Estatal de Meteorolog&iacute;a (Aemet), diana de negacionistas del cambio clim&aacute;tico y de otros que cuestionan la autoridad de la comunidad cient&iacute;fica para hablar sobre lo que est&aacute; ocurriendo con la estabilidad clim&aacute;tica del planeta.
    </p><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno ha cogido impulso en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en Espa&ntilde;a, donde ha afectado<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mitad-cientificas-sufrido-ataques-salir-medios-peor-contradecir-pablo-motos_1_11889322.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> al menos a la mitad de los cient&iacute;ficos</a> &ndash;y, sobre todo de cient&iacute;ficas&ndash; encuestados por el Science Media Centre (SCM). Entre marzo de 2022 y julio de 2024, esta organizaci&oacute;n pregunt&oacute; a un total de 1.405 personas expertas en diversas &aacute;reas de la ciencia y la tecnolog&iacute;a. Respondi&oacute; un 17% de los contactados; tasa de respuesta que, aseguran, es significativa si se compara con estudios de otros pa&iacute;ses. El 51,05 % de estos admiti&oacute; haber sufrido alg&uacute;n ataque despu&eacute;s de comunicar sobre ciencia, cifra que asciende al 53,33% en el caso de los cient&iacute;ficos clim&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que estamos viendo ahora es que los mensajes van m&aacute;s all&aacute; del negacionismo y son ataques personales&rdquo;, explica la doctora en sociolog&iacute;a Gemma Teso, profesora en la Universidad Complutense de Madrid y coordinadora del Observatorio de la Comunicaci&oacute;n del Cambio Clim&aacute;tico. Junto a la Fundaci&oacute;n Ecolog&iacute;a y Desarrollo (Ecodes), el observatorio analiza la comunicaci&oacute;n de la crisis clim&aacute;tica y la transferencia social del conocimiento sobre la acci&oacute;n clim&aacute;tica en los medios e Internet.
    </p><p class="article-text">
        Los ataques a cient&iacute;ficos no son un fen&oacute;meno nuevo, pero s&iacute; reciente en Espa&ntilde;a, apunta Teso. &ldquo;Hemos tardado varias d&eacute;cadas en importarlo, pero en Estados Unidos, en la d&eacute;cada de 1990, ya se observaba un discurso negacionista ligado a la industria de los combustibles f&oacute;siles y vinculado con ciertas esferas del poder pol&iacute;tico conservador&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Parte de la estrategia para frenar la acci&oacute;n clim&aacute;tica, sostiene esta soci&oacute;loga, es desacreditar a la ciencia para hacerla pasar por ideolog&iacute;a: &ldquo;Si t&uacute; vendes algo como ideolog&iacute;a, en lugar de como conocimiento, lo puedes utilizar como herramienta en el discurso pol&iacute;tico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La novedad es el empuje que han dado las redes sociales a estos discursos. &ldquo;Las redes viven de la conversaci&oacute;n y la pol&eacute;mica&rdquo;, denuncia Teso. Critica que los algoritmos alimentan la polarizaci&oacute;n al dirigir el contenido hacia aquellos m&aacute;s propensos a interactuar con las publicaciones, que en muchos casos son los usuarios que no est&aacute;n de acuerdo. Y esto, para Teso, solo ha agravado el problema de los discursos de odio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El odio es muy transversal. Se empieza desacreditando el mensaje de la ciencia y se termina con discursos que lo que hacen es culpabilizar a la persona</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gemma Gemma Teso</span>
                                        <span>—</span> coordinadora del Observatorio de la Comunicación del Cambio Climático
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para este reportaje se ha consultado a X (antes Twitter) por el criterio de la red social para dirigir su contenido, as&iacute; como por los planes de la empresa para prevenir la desinformaci&oacute;n clim&aacute;tica, pero desde la compa&ntilde;&iacute;a no han respondido a los correos.
    </p><p class="article-text">
        Los insultos son solo una de las categor&iacute;as estudiadas dentro de los discursos de odio. Tambi&eacute;n lo son el descr&eacute;dito profesional y el menosprecio por razones de g&eacute;nero, identidad y orientaci&oacute;n sexual, raza o edad, entre otras caracter&iacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el caso de los cient&iacute;ficos, se trata sobre todo de desacreditarles a nivel personal, a nivel acad&eacute;mico&rdquo;, apunta la experta, pero luego el odio se entremezcla con esos otros factores como el g&eacute;nero o el origen. &ldquo;El odio es muy transversal. Se empieza desacreditando el mensaje de la ciencia y se termina con discursos que lo que hacen es culpabilizar a la persona&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estafador, traidor, explica a tu pueblo el genocidio de guerra clim&aacute;tica encubierto por vosotros mediante la geoingenier&iacute;a. Espero que un d&iacute;a sufras de verdad las consecuencias de este genocidio en tu propia piel&rdquo;, le dice un usuario de X a Rub&eacute;n del Campo, portavoz de la Aemet, en una publicaci&oacute;n en la red social.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Rubén del Campo.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Es una de las muchas respuestas en ese tono que el meteor&oacute;logo ha recibido a t&iacute;tulo individual, y tambi&eacute;n de manera colectiva a trav&eacute;s de la cuenta de la Aemet en X, pero asegura que el acoso ocurre adem&aacute;s en Facebook y fuera del entorno digital.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Algunos compa&ntilde;eros han llegado a recibir llamadas de tel&eacute;fono&rdquo;, denuncia Del Campo, y hace dos a&ntilde;os la oficina de la Aemet de Extremadura amaneci&oacute; con una pintada en la fachada en la que se les llamaba &ldquo;asesinos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, el principal campo de batalla donde los negacionistas se enfrentan a los meteor&oacute;logos de la agencia estatal es, sin duda, las redes sociales. Especialmente X: este es el escenario donde tiene lugar el 59,8% de los ataques sufridos por los cient&iacute;ficos que participaron en la encuesta de SCM Espa&ntilde;a. Segu&iacute;an a esta v&iacute;a los comentarios de los lectores o espectadores en los medios de comunicaci&oacute;n online (21%) y los se&ntilde;alamientos en persona, m&aacute;s en p&uacute;blico (11,9%) que en privado (7,4%).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nos acusan de lanzar supuestas sustancias a través de aviones, que se manifiestan en forma de estelas de condensación, a las que llaman &#039;chemtrails&#039;, algo que no es físicamente posible. Además, no sé qué sentido tendría provocar una sequía</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rubén del Campo</span>
                                        <span>—</span> meteorólogo y portavoz de la Aemet
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Desde que Aemet est&aacute; en las redes sociales &ndash;hace ya m&aacute;s de diez a&ntilde;os&ndash; hemos recibido insultos, amenazas, sobre todo en X, relacionadas con el tema de la modificaci&oacute;n artificial del tiempo&rdquo;, precisa Del Campo. &ldquo;Nos acusan de lanzar supuestas sustancias a trav&eacute;s de aviones, que se manifiestan en forma de estelas de condensaci&oacute;n, a las que llaman 'chemtrails'&rdquo;. Algo que, dice, no es f&iacute;sicamente posible. &ldquo;Pero adem&aacute;s no s&eacute; qu&eacute; sentido tiene provocar una sequ&iacute;a&rdquo;, a&ntilde;ade. Esta teor&iacute;a de la conspiraci&oacute;n es la que re&uacute;ne en los chats de Telegram 'Aguaiuris' y 'Geoingenier&iacute;a' a 24.000 y 12.000 personas, respectivamente.
    </p><p class="article-text">
        En estos canales abundan las letras en may&uacute;sculas, las exclamaciones, los emoticonos de indignaci&oacute;n, caras de asco, de enfado, muestras de desaprobaci&oacute;n. El tono general es la alerta. La alerta y la burla. &ldquo;Traidor mentir&oacute;logo&rdquo; es el apodo que recibe Del Campo cuando se cita una entrevista, publicada en el diario deportivo As, en la que el meteor&oacute;logo afirma que en dos o tres d&eacute;cadas todos los veranos ser&aacute;n como el t&oacute;rrido de 2022, que bati&oacute; todos los r&eacute;cords de calor y es por ahora el m&aacute;s c&aacute;lido de la historia del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El comentario, que solo recoge esas dos palabras, en may&uacute;sculas, acumula varias decenas de reacciones y respuestas que secundan el rechazo al experto con insultos sobre sus supuestas mentiras. No hay un llamado &ndash;no, por lo menos, en estos canales abiertos&ndash; al linchamiento colectivo en redes sociales. Pero s&iacute; una din&aacute;mica que se repite: alguien deja un enlace en el chat &ndash;un reportaje, una publicaci&oacute;n en redes, una entrevista en un medio&ndash; que no tarda en recibir reacciones furiosas, y ese d&iacute;a o los posteriores aparecen mensajes de odio en X.
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil determinar si las crecientes manifestaciones de odio hacia especialistas clim&aacute;ticos revelan que hay m&aacute;s negacionismo, m&aacute;s descr&eacute;dito de la ciencia, o si simplemente estas voces han ganado espacio y visibilidad, si est&aacute;n m&aacute;s organizados.
    </p><h2 class="article-text">Las redes como armas en EEUU</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Es una combinaci&oacute;n de ambos factores&rdquo;, opina el cient&iacute;fico clim&aacute;tico estadounidense Michael Mann, que lleva m&aacute;s de 20 a&ntilde;os en la mira de negacionistas. &ldquo;Malos actores &ndash;contaminadores, plut&oacute;cratas&ndash; han convertido las redes sociales en armas para amplificar cualquier negacionismo del cambio clim&aacute;tico que quede presente. Con los ej&eacute;rcitos de bots y las granjas de <em>trolls </em>que emplean, es muy dif&iacute;cil determinar qu&eacute; es org&aacute;nico y qu&eacute; es fabricado&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Michael Mann.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La primera oleada de acoso y desprestigio contra este reconocido climat&oacute;logo, profesor en la Universidad de Pensilvania y autor del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim&aacute;tico (IPCC) se produjo en 2001, tras la publicaci&oacute;n de un informe del IPCC. El documento destacaba su trabajo de investigaci&oacute;n sobre el aumento en la temperatura del planeta, ilustrada con una gr&aacute;fica que representaba una curva de calentamiento con forma de palo de hockey, que se hab&iacute;a dado a conocer ya en los a&ntilde;os 90 y que hoy es considerada un icono de la representaci&oacute;n visual del cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Pero el fen&oacute;meno se agrav&oacute; a finales de 2009, recapitula el cient&iacute;fico, &ldquo;a ra&iacute;z del robo de correos electr&oacute;nicos sobre el clima y la campa&ntilde;a de desinformaci&oacute;n de la derecha que lo rode&oacute;&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Dejé caer la carta, contuve la respiración y salí por la puerta lo más rápidamente que pude, cerrándola tras de mí. Primero fui al baño a lavarme las manos. Luego llamé a la policía</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las decenas de investigaciones impulsadas por negacionistas clim&aacute;ticos &ndash;de las que sali&oacute; bien parado, porque no hab&iacute;a fraude alguno&ndash; Mann recib&iacute;a mensajes violentos y amenazas contra &eacute;l y su familia. Por correo electr&oacute;nico le llegaban advertencias como &ldquo;la opini&oacute;n p&uacute;blica ir&aacute; a por ti&rdquo;. Algunos correos le suger&iacute;an que el cient&iacute;fico estar&iacute;a pronto &ldquo;a dos metros bajo tierra&rdquo; o aseguraban estar deseando leer que se hab&iacute;a suicidado. En una ocasi&oacute;n, encontr&oacute; entre su correspondencia un sobre del que cay&oacute; un polvillo blanco. &ldquo;Dej&eacute; caer la carta, contuve la respiraci&oacute;n y sal&iacute; por la puerta lo m&aacute;s r&aacute;pidamente que pude, cerr&aacute;ndola tras de m&iacute;. Primero fui al ba&ntilde;o a lavarme las manos. Luego llam&eacute; a la polic&iacute;a&rdquo;, contar&iacute;a despu&eacute;s en una columna en <em>The Washington Post</em>. Aquello, por suerte, no era &aacute;ntrax, sino almid&oacute;n de ma&iacute;z. Pero sirvi&oacute; para atemorizarle.
    </p><h2 class="article-text">Odio redoblado a las mujeres</h2><p class="article-text">
        El miedo ha llegado tambi&eacute;n a la casa de la f&iacute;sica y meteor&oacute;loga Isabel Moreno. Uno de los mensajes de odio &ndash;de los muchos que ha recibido &uacute;ltimamente en X y en TikTok&ndash; que m&aacute;s le ha inquietado hasta la fecha es uno de abril de 2024, donde un usuario dec&iacute;a: &ldquo;Volvi&oacute; la tipa esta&hellip; Es la Galeote del cambio clim&aacute;tico. Si la anulamos a tiempo nos vamos a quitar muchas tonter&iacute;as de encima. Los de mi tipo los denominamos Anti Origen. Son lo m&aacute;s peligroso que existe en la humanidad a d&iacute;a de hoy&rdquo;. A esta publicaci&oacute;n en X, otro contestaba: &ldquo;Al final habr&aacute; que hacer lo que hay que hacer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Moreno, que trabaja en el programa de TVE <em>Aqu&iacute; la Tierra</em>, ha sido el blanco de insultos, comentarios mis&oacute;ginos y otros ataques en redes sociales, sobre todo, desde que se posicion&oacute; en contra de un debate que iba a alojar el youtuber Jordi Wild en su canal de <em>streaming</em>. El catal&aacute;n &ndash;que amasa 12 millones de suscriptores en YouTube, 3,8 millones de seguidores en X, otros tres millones en Instagram y 1,7 millones en TikTok&ndash; anunci&oacute; que preparaba un debate sobre cambio clim&aacute;tico, y que buscaba para ello a alguien que pudiera explicar bien el calentamiento global. &ldquo;El otro perfil&rdquo;, dec&iacute;a, ya lo ten&iacute;a. Prendi&oacute; la pol&eacute;mica en redes, especialmente entre divulgadores y expertos clim&aacute;ticos, sobre el peligro de emitir en un canal con tanta visibilidad un debate en el que una postura negacionista y la de un especialista en cambio clim&aacute;tico fueran puestas al mismo nivel. Moreno fue de las que se pronunciaron, y aleg&oacute; que el debate, en esos t&eacute;rminos, validar&iacute;a la visi&oacute;n anticient&iacute;fica. Ese fue el detonante. Un aluvi&oacute;n de mensajes de odio llen&oacute; sus redes sociales.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Me da miedo, porque hay decenas de miles de personas en esos grupos de Telegram y no puedes asegurar que a alguien no se le vaya a ir la pinza y decida realmente hacer algo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Isabel Moreno </span>
                                        <span>—</span> Física y meteoróloga en el programa Aquí la Tierra 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Lo habl&eacute; con algunos amigos suyos que son polic&iacute;as, y todos me dijeron que no pod&iacute;a demandar a los usuarios de X porque yo al final era un personaje p&uacute;blico. Pero eso a m&iacute; me da mucho m&aacute;s miedo, porque la gente sabe d&oacute;nde trabajo y c&oacute;mo me llamo, sabe c&oacute;mo es mi cara&rdquo;, arguye.
    </p><p class="article-text">
        Ella, en cambio, no puede ver la cara de los usuarios que la amenazan, ni conocer los nombres que se esconden detr&aacute;s de cada alias. &ldquo;Me da miedo, porque hay decenas de miles de personas en esos grupos de Telegram y no puedes asegurar que a alguien no se le vaya a ir la pinza y decida realmente hacer algo&rdquo;, admite Moreno.
    </p><p class="article-text">
        Los mensajes de odio lanzados a las cient&iacute;ficas tienen el componente a&ntilde;adido de incluir m&aacute;s comentarios sobre su aspecto f&iacute;sico, amenazas de violencia sexual o, simplemente, poner en duda su capacidad para hablar como especialistas por el mero hecho de ser mujeres. &ldquo;M&aacute;s de una de cada tres investigadoras expresa que ha recibido comentarios sobre su capacidad cient&iacute;fica, con una diferencia porcentual de m&aacute;s de 10 puntos con respecto a los hombres&rdquo;, destaca el SCM Espa&ntilde;a. Esto es algo que tambi&eacute;n combate Isabel Moreno en su d&iacute;a a d&iacute;a. Incluso cuando la cr&iacute;tica no viene desde el sector negacionista o de la ultraderecha, ella se siente menos legitimada para hablar sobre un tema, aunque lo haya estudiado en profundidad durante a&ntilde;os, que otros perfiles &mdash;hombres que ni siquiera cuentan con formaci&oacute;n cient&iacute;fica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Isabel Moreno.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Es lo que ocurri&oacute; cuando un grupo de medios espa&ntilde;oles malinterpret&oacute; una publicaci&oacute;n en X del cient&iacute;fico Stefan Rahmstorf, catedr&aacute;tico de f&iacute;sica oce&aacute;nica en la Universidad de Potsdam y uno de los mayores expertos sobre la Circulaci&oacute;n Meridional de vuelco del Atl&aacute;ntico (AMOC). En junio de 2024, algunos medios publicaron noticias que advert&iacute;an de un colapso de la AMOC, algo que pod&iacute;a ocurrir &ldquo;tan pronto como en 2025&rdquo; y que generar&iacute;a potencialmente una glaciaci&oacute;n en Europa.
    </p><p class="article-text">
        Moreno, que en su d&iacute;a centr&oacute; su tesis de m&aacute;ster en la AMOC y que desde entonces ha seguido con preocupaci&oacute;n el estado de esta corriente oce&aacute;nica, quiso corregir esos titulares incorrectos en X, como termin&oacute; haciendo el propio Rahmstorf, autor del estudio y del post. Pero la meteor&oacute;loga se encontr&oacute; con usuarios que la atacaban: &ldquo;Ven&iacute;an hacia m&iacute; como si yo no tuviese ni idea de lo que estaba hablando, dando m&aacute;s prioridad a lo que dec&iacute;an otras personas, algunas de las cuales no tienen ni siquiera formaci&oacute;n en f&iacute;sica. Pero eran hombres, claro&rdquo;. Al final, el miedo y la frustraci&oacute;n han hecho que ella deje de publicar en algunas redes sociales. &ldquo;Yo siempre hab&iacute;a defendido que me iba a mantener ah&iacute;, pero finalmente s&iacute; tuve que dar un paso a un lado. En X, por ejemplo, no publico casi nada porque no me apetece seguir mirando ese tipo de contenidos, y eso es algo que me ha afectado en el trabajo&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        Del Campo cuenta que algunos de sus compa&ntilde;eros que eran antes muy activos en redes sociales tambi&eacute;n dejaron de publicar durante un tiempo; explica que X se ha convertido en un espacio hostil para la Aemet y juzga que es la red social que m&aacute;s desinformaci&oacute;n promueve. Pero insiste en que es mejor estar, precisamente para luchar contra esa amenaza. &ldquo;Hay que hacer contrapeso. X se utiliza mucho todav&iacute;a, mucha gente la usa para informarse y tenemos que estar ah&iacute;. Si encima lo dejamos, abonamos el terreno a las personas que se dedican a lanzar bulos&rdquo;, abunda.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n Michael Mann ha resistido a la campa&ntilde;a de negaci&oacute;n y odio, que no le ha disuadido de expresar sus pensamientos o los resultados de sus estudios en las redes sociales. Al contrario, alega el cient&iacute;fico: &ldquo;En todo caso, me ha envalentonado&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/acoso-cientificos-climaticos-da-miedo-final-gente-trabajo-llamo_1_12112490.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Mar 2025 21:35:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Acoso a los científicos climáticos: “Me da miedo, al final la gente sabe dónde trabajo y cómo me llamo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Acoso,Negacionismo,Cambio climático,Redes sociales,AEMET - Agencia Estatal de Meteorología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Copenhague, donde avergüenza ir en coche a trabajar: "Tienes que tener una buena excusa o una pierna mal"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/copenhague-averguenza-coche-trabajar-tienes-buena-excusa-pierna-mal_1_12054217.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed71f703-31c4-4052-b378-1283b1ce3233_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Copenhague, donde avergüenza ir en coche a trabajar: &quot;Tienes que tener una buena excusa o una pierna mal&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La capital danesa ha logrado reducir un 80% sus emisiones de CO2 desde 2009 con un plan que incluye la reducción del automóvil, incentivo de la bicicleta, la gestión de residuos y menús con menos carne </p><p class="subtitle">El cambio climático obliga a repensar el arbolado urbano: necesitamos más árboles, pero de otro tipo</p></div><p class="article-text">
        Copenhague es famosa por sus bicis, la sirenita inspirada en los cuentos de Hans Christian Andersen y el barrio hippie de Christiania. Es, adem&aacute;s, una villa ambiciosa. En 2009 se puso como objetivo ser la primera ciudad del mundo neutra en carbono en el a&ntilde;o 2025. No lo cumplir&aacute;, pero aun as&iacute; ser&aacute; dif&iacute;cil bajar a la capital danesa del p&oacute;dium de campeones en la lucha contra el cambio clim&aacute;tico porque habr&aacute; reducido en casi un 80% sus emisiones de CO<sub>2</sub> gracias a un plan clim&aacute;tico aprobado en 2012 con m&aacute;s de 60 iniciativas implementadas por etapas en cuatro grandes &aacute;mbitos: consumo de energ&iacute;a, producci&oacute;n energ&eacute;tica, movilidad y medidas de la administraci&oacute;n local. A ello se suma la cooperaci&oacute;n con el sector privado, la universidad y la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Ese 20% que separa a Copenhague de su meta hay que buscarlo en una infraestructura que no ha visto la luz: una autov&iacute;a de circunvalaci&oacute;n. &ldquo;Cuando se dise&ntilde;&oacute; el plan se esperaba contar con un anillo perif&eacute;rico bordeando la ciudad. Pero por motivos de pol&iacute;tica nacional no ha podido construirse, as&iacute; que tenemos muchas emisiones del tr&aacute;fico. Dicho esto, en general el tipo de movilidad es muy sostenible, y eso es claramente parte del puzle para alcanzar la neutralidad&rdquo;, explica la ge&oacute;grafa Kristine Munkg&aring;rd Pedersen, del departamento T&eacute;cnico de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Copenhague.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras le dan la raz&oacute;n a Munkg&aring;rd Pedersen. Con una poblaci&oacute;n de 659.350 habitantes, casi la mitad de los desplazamientos para ir a trabajar o a estudiar se hace en alguna de las 750.000 bicicletas que contabiliza la ciudad &ndash;cuatro veces m&aacute;s que coches&ndash; y por sus 546 kil&oacute;metros de carriles bici. &ldquo;Da cierta verg&uuml;enza ir al trabajo en coche. Tienes que tener una buena excusa, vivir lejos o tener una pierna mal porque en la cultura danesa ir en bici es un orgullo. A veces hay campa&ntilde;as para ver qui&eacute;n ha recorrido m&aacute;s kil&oacute;metros en un mes y la gente se junta el fin de semana para ir en bici&rdquo;, cuenta Sonia Tardajos, una soci&oacute;loga espa&ntilde;ola que lleva 26 a&ntilde;os viviendo en Copenhague.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La cultura danesa ir en bici es un orgullo. A veces hay campañas para ver quién ha recorrido más kilómetros en un mes y la gente se junta el fin de semana para ir en bici</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sonia Tardajos</span>
                                        <span>—</span> Socióloga que lleva 26 años en Copenhague
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se fomenta el veh&iacute;culo el&eacute;ctrico, con la instalaci&oacute;n de m&aacute;s parkings exclusivos y m&aacute;s enchufes. &ldquo;Todo va reduciendo poco a poco el uso del coche&rdquo;, a&ntilde;ade Tardajos. Seg&uacute;n datos de la administraci&oacute;n local, en 2023 se produjo un descenso en las emisiones del tr&aacute;fico por carretera atribuible al aumento de la proporci&oacute;n de coches el&eacute;ctricos. Mientras, las emisiones del transporte p&uacute;blico se redujeron en un 20% respecto a 2022. &ldquo;Los ciudadanos apoyan la movilidad verde, pero las autoridades municipales tienen que garantizar que las infraestructuras sean adecuadas y el transporte p&uacute;blico de calidad&rdquo;, enfatiza Munkg&aring;rd Pedersen.
    </p><h2 class="article-text">De puerto sucio a puerto de ba&ntilde;o</h2><p class="article-text">
        Ahora bien, Copenhague no siempre fue un modelo. El urbanista y director de Bloxhub, una plataforma de desarrollo urbano sostenible, Jakob Norman-Hansen, creci&oacute; en el Copenhague industrial de los a&ntilde;os 80 del pasado siglo y recuerda que la capital no era muy habitable. &ldquo;Contaminada, pobre y con mucha delincuencia, cuando las parejas empezaban a tener hijos se mudaban fuera de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        El urbanista recuerda que las cosas empezaron a cambiar en los 90 gracias a un proyecto de reurbanizaci&oacute;n liderado por un organismo p&uacute;blico de nuevo cu&ntilde;o para crear nuevos distritos, construir una l&iacute;nea de metro inexistente hasta esa fecha y levantar infraestructuras. &ldquo;Se limpi&oacute; el puerto interior y tanto la actividad portuaria como la industria pesada se traslad&oacute; fuera de la ciudad&rdquo;, explica el experto. El resultado es que ahora en verano el puerto es una opci&oacute;n magn&iacute;fica para darse un chapuz&oacute;n. Una <em>app</em> permite a los ba&ntilde;istas consultar la calidad del agua en sus diferentes zonas. &ldquo;Como en Bilbao, aqu&iacute; se convirti&oacute; una crisis en una oportunidad para transformar la ciudad&rdquo;, resalta Norman-Hansen.
    </p><p class="article-text">
        La urbe tambi&eacute;n le debe mucho al gran arquitecto dan&eacute;s Jan Gehl, autor de <em>Building cities for people</em>, cuyo trabajo prioriza la escala humana de los espacios para facilitar los desplazamientos, el contacto visual y la interacci&oacute;n social. &ldquo;Ese nuevo paradigma forma parte de la estrategia del ayuntamiento: considerar la vida urbana antes que los espacios y los espacios antes que los edificios. Y ahora tambi&eacute;n tenemos en cuenta los l&iacute;mites ambientales para construir en equilibrio con la naturaleza&rdquo;, resume.
    </p><h2 class="article-text">Sin carne en los comedores escolares</h2><p class="article-text">
        La conciencia ambiental est&aacute; tambi&eacute;n en los fogones. Desde agosto de 2024 los comedores escolares tienen prohibido ofrecer carne de vacuno a los estudiantes.
    </p><p class="article-text">
        Esben Luplau es el director regional del sector educativo de Compass Group, una empresa de catering galardonada en 2024 con el premio a la mejor cantina de cocina sostenible. Tiene 50 comedores repartidos por todo el pa&iacute;s y gestiona numerosas cantinas universitarias. &ldquo;Al trabajar con j&oacute;venes y estudiantes siempre hemos querido estar al d&iacute;a y, por suerte, la sostenibilidad es un tema que les interesa mucho&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Empezamos hace diez años en la cantina de la Universidad de Copenhague con &#039;los lunes sin carne&#039;. Y nos dimos cuenta de que muchos estudiantes querían comida vegetariana todos los días</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Esben Luplau </span>
                                        <span>—</span> Director regional del sector educativo de Compass Group
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El trabajo de Luplau en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha consistido en convertir los comedores tradicionales en comedores vegetarianos. &ldquo;Empezamos hace diez a&ntilde;os en la cantina de la Universidad de Copenhague con 'los lunes sin carne'. Y nos dimos cuenta de que muchos estudiantes quer&iacute;an comida vegetariana todos los d&iacute;as. As&iacute; que decidimos abrir una, y ahora tenemos m&aacute;s de 13 en Dinamarca de las llamadas 'Wicked Rabbit' (algo as&iacute; como &rdquo;conejo p&iacute;caro&ldquo;).
    </p><p class="article-text">
        En los comedores que no son vegetarianos, entre un 35% y un 40%, tampoco tenemos carne de vacuno&ldquo;, cuenta el responsable de Compass Group, entusiasmado con los resultados. &rdquo;Tratamos de que no echen de menos la carne, as&iacute; que hay una gran variedad de platos y ponemos el acento en los sabores. Los estudiantes est&aacute;n muy, muy contentos&ldquo;. Para reducir el derroche de alimentos, en las cantinas danesas se vende la comida al peso. Llenas un plato, lo pesas y pagas. &rdquo;Adem&aacute;s &ndash;agrega Lubau&ndash; 15 minutos antes de cerrar el comedor, el men&uacute; est&aacute; a la mitad de precio tanto para llevar como para consumir all&iacute;&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque parezca parad&oacute;jico, el sector ganadero dan&eacute;s est&aacute; de acuerdo en que los consumidores tienen que saber que reducir el consumo de carne es m&aacute;s saludable, tanto para ellos como para el planeta. En Dinamarca, el 30% del total de las emisiones agr&iacute;colas procede de la ganader&iacute;a. Ahora bien, eso no significa que estas explotaciones deban cerrar. &ldquo;Tenemos que ofrecer productos de origen vegetal, pero tambi&eacute;n carne y leche mientras haya una demanda mundial, y nosotros debemos de estar entre quienes produzcan carne con bajas emisiones. Queremos ser l&iacute;deres en ese terreno porque, si no proveemos ese mercado, lo har&aacute;n otros, en Latinoam&eacute;rica o Extremo Oriente, con un mayor impacto ambiental&rdquo;, se&ntilde;ala Niels Peter N&oslash;rring, director clim&aacute;tico del Consejo Dan&eacute;s de Agricultura y Alimentaci&oacute;n (DAFC, por sus siglas en ingl&eacute;s).
    </p><p class="article-text">
        En junio de 2024, el Ejecutivo dan&eacute;s, las organizaciones ecologistas y el DAFC alcanzaron tras meses de negociaci&oacute;n en la que participaron cinco ministros de la coalici&oacute;n gubernamental, un acuerdo para aplicar tasas a las emisiones agr&iacute;colas. Sin embargo, el impuesto se ha dise&ntilde;ado de tal forma que, si los ganaderos invierten en nuevas instalaciones, desarrollos tecnol&oacute;gicos, mejores sistemas de alimentaci&oacute;n del ganado y otras medidas que permitan rebajar sus emisiones un 40%, no pagan.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay diferentes ayudas para que los granjeros puedan invertir, porque las tasas empezar&aacute;n a aplicarse en 2030 e ir&aacute;n aumentando progresivamente en 2035 hasta llegar al mismo nivel que las del sector industrial: 100 euros por tonelada de CO<sub>2</sub> emitida a la atm&oacute;sfera&rdquo;, detalla N&oslash;rring. Actualmente, entre el 10% y el 15% de la producci&oacute;n est&aacute; dedicada a la agricultura org&aacute;nica, y el objetivo es duplicar este porcentaje en los pr&oacute;ximos 20 a&ntilde;os.
    </p><h2 class="article-text">Eficiencia energ&eacute;tica</h2><p class="article-text">
        Otra clave para entender el &eacute;xito en la lucha contra el cambio clim&aacute;tico es la apuesta por la eficiencia energ&eacute;tica, que tiene su origen en el golpe que sufri&oacute; Dinamarca durante la crisis del petr&oacute;leo a finales de los a&ntilde;os 70 del pasado siglo, cuando lleg&oacute; a implantar &ldquo;los domingos sin coches&rdquo; porque la energ&iacute;a escaseaba.
    </p><p class="article-text">
        Hoy el 55% de la electricidad que consume procede de la energ&iacute;a e&oacute;lica. En la ciudad de Copenhague, sin embargo, la joya de la corona de la producci&oacute;n el&eacute;ctrica funciona con biomasa. Se trata de Copenhill/Amager, la planta que sustituy&oacute; en 2009 a la antigua central de carb&oacute;n y que convierte en energ&iacute;a los residuos no reciclables. 
    </p><p class="article-text">
        Situada en el centro de la ciudad, el calor residual del proceso de incineraci&oacute;n se aprovecha para alimentar una red de calefacci&oacute;n urbana de la que se benefician 90.000 hogares. El 80% de la calefacci&oacute;n es neutra en carbono. Copenhill no solo es una infraestructura industrial sino un s&iacute;mbolo de la agenda verde de la ciudad. En su gran cubierta de 17.000 metros cuadrados, donde se han plantado m&aacute;s de 300 &aacute;rboles y 7.000 arbustos, se puede esquiar, hacer senderismo o correr. La incineradora quiere ir m&aacute;s all&aacute; y pretende capturar el 90% de las emisiones de CO2 de la planta con una nueva instalaci&oacute;n. Est&aacute; en proyecto igualmente introducir la geotermia en la red de energ&iacute;a urbana del Gran Copenhague.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las ciudades desempeñan un papel cada vez más importante para alcanzar la neutralidad de carbono. Creo que Copenhague es un buen ejemplo, no solo en la mitigación del cambio climático, también en la adaptación</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mihai Tomescu</span>
                                        <span>—</span> Experto en transición energética de la Agencia Europea de Medio Ambiente
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los ciudadanos pueden entrar en Copenhill y ver lo que ocurre con el cubo de la basura una vez recogido. Los residentes en Copenhague est&aacute;n obligados a clasificar sus residuos dom&eacute;sticos como sigue: alimentos, papel, cart&oacute;n, residuos electr&oacute;nicos, jardiner&iacute;a, vidrio, residuos peligrosos, metal, madera y envases de pl&aacute;stico, alimentos y bebida. &ldquo;Nosotros vivimos en una casa con otra familia y tenemos que pagar los contenedores en funci&oacute;n del tama&ntilde;o. El Ayuntamiento nos da una bolsa de pl&aacute;stico biodegradable, no podemos usar otra. En determinados d&iacute;as se pueden dejar muebles o electrodom&eacute;sticos grandes en la calle y pasa un cami&oacute;n a recogerlos. Una novedad es que hay d&iacute;as en los que puedes dejar ropa y residuos textiles&rdquo;, explica Sonia Tardajos, que vive en el barrio de Frederiksberg.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las ciudades desempe&ntilde;an un papel cada vez m&aacute;s importante para alcanzar la neutralidad de carbono y tambi&eacute;n son muy innovadoras cuando se trata de aplicar pol&iacute;ticas e impulsar el cambio. Creo que Copenhague es un buen ejemplo, no solo en la mitigaci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico, tambi&eacute;n en la adaptaci&oacute;n&rdquo;, subraya Mihai Tomescu, experto en transici&oacute;n energ&eacute;tica de la Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA, por sus siglas en ingl&eacute;s). Tomescu est&aacute; convencido de que, dado el actual desarrollo cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gico, es &ldquo;totalmente factible&rdquo; alcanzar la neutralidad carbono cuando se destinan medios.
    </p><h2 class="article-text">Consultas al ciudadano</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, ning&uacute;n plan clim&aacute;tico funcionar&iacute;a sin la cooperaci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a, a la que se le consulta regularmente sobre las decisiones municipales. &ldquo;Si van a construir algo se anuncia, hay una reuni&oacute;n informativa en el ayuntamiento y luego hay un tiempo para dar tu opini&oacute;n y apelar si est&aacute;s en contra&rdquo;, relata Sonia Tardajos. Kristine Munkg&aring;rd Pedersen confirma que se hacen muchos estudios para tomarle el pulso a la opini&oacute;n p&uacute;blica, pues no se pueden alcanzar los objetivos ambientales &ldquo;sin la movilizaci&oacute;n, el inter&eacute;s y el compromiso de los ciudadanos&rdquo;. Ahora se busca tambi&eacute;n la implicaci&oacute;n de los visitantes.
    </p><p class="article-text">
        La oficina de turismo de Copenhague lanz&oacute; en el verano de 2024 un programa piloto que recompensaba las actividades respetuosas con el medio ambiente &ndash;moverse en bici o colaborar en huertos urbanos&ndash; con 24 propuestas culturales y de ocio gratuitas, desde almuerzos vegetarianos con productos locales hasta visitas guiadas a museos o excursiones en kayak.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al convertir las acciones ecol&oacute;gicas en dinero para experiencias culturales, los turistas tienen una oportunidad &uacute;nica de explorar Copenhague de una forma que beneficia tanto al medio ambiente como a la comunidad local. Esto encaja perfectamente con nuestros valores de promover soluciones sostenibles&rdquo;, se&ntilde;ala en la web municipal la alcaldesa de Copenhague, la socialdem&oacute;crata Sophie H&aelig;storp Andersen, que anima a otras ciudades a tomar iniciativas similares.
    </p><p class="article-text">
        Copenhague registr&oacute; 12 millones de pernoctaciones en 2023 y ocup&oacute; en 2024 el tercer puesto en el &Iacute;ndice Global de Destinos Sostenibles (GDS), despu&eacute;s de Helsinki y Gotemburgo. Bilbao ocupa el puesto 14 y Barcelona el 31 en ese &iacute;ndice. Todo indica que la ciudad n&oacute;rdica deber&aacute; enfrentarse, como muchas otras, al reto del turismo masivo. &ldquo;Tenemos un n&uacute;mero creciente de turistas y tambi&eacute;n una creciente discusi&oacute;n sobre el impacto que eso tendr&aacute; en la ciudad. Nuestro municipio es peque&ntilde;o, pero est&aacute; rodeado por la gran regi&oacute;n de Copenhague, donde los consistorios son m&aacute;s liberales y m&aacute;s conservadores&rdquo;, admite con cierto recelo Kristine Munkg&aring;rd Pedersen.
    </p><p class="article-text">
        De momento, la ciudad cuenta ya con un nuevo plan clim&aacute;tico para 2035 que, adem&aacute;s de las metas de reducci&oacute;n de emisiones en el territorio, tendr&aacute; en cuenta las generadas en otros sitios, pero consumidas por los habitantes de Copenhague. &ldquo;El plan de 2025 era m&aacute;s bien estructural y muy centrado en la producci&oacute;n de energ&iacute;a en la ciudad, y el nuevo se orienta m&aacute;s hacia el consumo individual&rdquo;, resume la ge&oacute;grafa del consistorio. Copenhague quiere igualmente aumentar la parte de captura y almacenamiento de carbono.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Cantón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/copenhague-averguenza-coche-trabajar-tienes-buena-excusa-pierna-mal_1_12054217.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Feb 2025 21:04:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Copenhague, donde avergüenza ir en coche a trabajar: "Tienes que tener una buena excusa o una pierna mal"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Copenhague,Crisis climática,Emisiones CO2,Bicicletas,Movilidad sostenible,Carne,Ganadería]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[John Vaillant: “Los Ángeles tiene ya 150.000 refugiados climáticos y seguimos quemando más petróleo que nunca”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/john-valliant-angeles-150-000-refugiados-climaticos-seguimos-quemando-petroleo_128_11963080.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf5a7d92-5b42-4bf8-8ea5-7b71773e8992_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="John Vaillant: “Los Ángeles tiene ya 150.000 refugiados climáticos y seguimos quemando más petróleo que nunca”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor de 'El tiempo del fuego', finalista del premio Pulitzer 2024, analiza desde su casa a 50 km del epicentro de los incendios cómo este sistema económico adicto a los combustibles fósiles ha creado "la atmósfera más propicia a la combustión de los últimos tres millones de años”: "Solo hace falta una chispa"</p><p class="subtitle">Bomberos privados: la última bala de los ricos para salvarse cuando todo arde en Los Ángeles</p></div><p class="article-text">
        Desde su casa situada a 50 kil&oacute;metros del epicentro de los incendios que est&aacute;n arrasando Los &Aacute;ngeles, el escritor y periodista John Vaillant (63 a&ntilde;os), est&aacute; angustiado por el &ldquo;trauma existencial&rdquo; que est&aacute;n sufriendo sus vecinos. Para &eacute;l, la naturaleza nos vuelve a recordar &ldquo;que hay demasiado CO<sub>2</sub> en la atm&oacute;sfera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Vaillant ha retratado lo que &eacute;l considera &ldquo;un nuevo tipo de incendio ante el mundo&rdquo; tras el devastador fuego que en 2016 arras&oacute; la ciudad canadiense Fort McMurray y que oblig&oacute; a evacuar a 88.000 personas en una sola tarde. En su libro <em>El tiempo del fuego. Historia de un incendio en un mundo m&aacute;s c&aacute;lido</em>, finalista del premio Pulitzer 2024 y editado en Espa&ntilde;a por Capit&aacute;n Swing, el periodista escribe que aquellas llamas eran una advertencia de lo que estaba por venir en un mundo cada vez m&aacute;s caliente e inflamable. &ldquo;Este no es el planeta Tierra tal y como lo encontramos. Este es un nuevo lugar: un planeta de fuego que hemos creado, con una atm&oacute;sfera m&aacute;s propicia a la combusti&oacute;n que en cualquier otro momento de los &uacute;ltimos tres millones de a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;La cat&aacute;strofe de Fort McMurray es probablemente un presagio de lo que nos espera&rdquo;, dice en su libro </strong><em><strong>El tiempo del fuego</strong></em><strong>. &iquest;Cu&aacute;l es la sensaci&oacute;n al ver lo que est&aacute; ocurriendo en Los &Aacute;ngeles?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es aterrador y terriblemente familiar. Para la gente de Los &Aacute;ngeles es un <em>shock</em>. Se oye a los bomberos decir: &ldquo;Nunca hab&iacute;a visto algo as&iacute;&rdquo;. Hay residentes que repiten: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo ha podido pasar esto aqu&iacute;?&rdquo;. Estoy en el condado de Orange, al sur, y todo est&aacute; seco como una cerilla. Todo es incre&iacute;blemente inflamable. Pensemos en el sur de Espa&ntilde;a, tambi&eacute;n es s&uacute;per inflamable. Aqu&iacute; es lo mismo, y solo se necesita una chispa. Hay miedo y tristeza reales, pero est&aacute; pasando lo esperable.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s de la publicaci&oacute;n de su libro se han producido decenas de incendios extremos en diferentes partes del mundo. &iquest;Comprendemos los ciudadanos la magnitud del problema al que nos enfrentamos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La cantidad de personas que han muerto por estos incendios en los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os es completamente diferente a la de los 15 a&ntilde;os anteriores. Los fuegos de los a&ntilde;os 2000 son otra cosa respecto a los incendios de los a&ntilde;os 90. En aquella &eacute;poca hab&iacute;a fuegos terribles, pero no tantos. Y cuando se cuenta el n&uacute;mero de casas quemadas en los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os, comprendemos este salto. Hablamos de miles de millones de d&oacute;lares y miles de vidas completamente trastornadas. Y estos incendios convierten a las personas en refugiados en su propio pa&iacute;s. Yo los llamar&iacute;a refugiados clim&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Tiene que ver este &ldquo;planeta de fuego&rdquo; con un sistema econ&oacute;mico adicto a los combustibles f&oacute;siles?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo quer&iacute;a escribir un art&iacute;culo para <em>Globe and Mail</em> de Canad&aacute;, uno de los principales peri&oacute;dicos de ese pa&iacute;s, sobre Suncor, una gran compa&ntilde;&iacute;a petrolera de Alberta que miente sobre el clima y est&aacute; destruyendo el medio ambiente. Lo ha estado haciendo durante 50 a&ntilde;os. El editor me dijo: &ldquo;Ya sabes, si publicamos eso, el due&ntilde;o de Suncor llamar&aacute; al due&ntilde;o del peri&oacute;dico, tu art&iacute;culo nos va a dar muchos problemas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El CO2 es la deuda de la civilización impulsada por el fuego. Los intereses sobre esa deuda son el aumento de la temperatura y ese interés crece sin parar porque no estamos haciendo los pagos. Y cuando el interés es demasiado alto y no pagas, el banco te quita tu auto, te quita la casa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando piensas que Jeff Bezos es due&ntilde;o del diario <em>The</em> <em>Washington Post</em>, eso compromete a ese peri&oacute;dico. Esto no es nuevo, claro. Ha sido as&iacute; durante 200 a&ntilde;os. La gente rica tiende a ser due&ntilde;a de peri&oacute;dicos. Creo que en este momento, luchar por el clima es luchar contra nuestra dependencia de los combustibles f&oacute;siles. La gente que invierte mucho en estos productos no quiere hacerlo, pero debe quedar claro que la alternativa es m&aacute;s sequ&iacute;as, incendios, inundaciones y el colapso clim&aacute;tico, que no es otra cosa que el colapso de la civilizaci&oacute;n. Esta es la elecci&oacute;n que estamos haciendo en este momento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; responde a quienes repiten: &ldquo;Los incendios forestales siempre han existido&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre han existido, pero no de esta manera. Les preguntar&iacute;a: &iquest;Cu&aacute;ntas casas se quemaron entre 1990 y 2000?; &iquest;cu&aacute;nta gente muri&oacute;? Las personas que dicen esto no est&aacute;n interesadas en aprender. Es pura ortodoxia. Y la ortodoxia es realmente lo m&aacute;s peligroso para la civilizaci&oacute;n y para el discurso c&iacute;vico. Mucha gente no est&aacute; dispuesta a recibir informaci&oacute;n que pueda desafiar su punto de vista. Lo que no ha existido siempre son los niveles de CO<sub>2</sub> que tenemos en la atm&oacute;sfera. Les dir&iacute;a que miren la curva de CO<sub>2</sub> a lo largo de los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os, o la evoluci&oacute;n de la temperatura a lo largo de los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os y los costes econ&oacute;micos de los desastres clim&aacute;ticos de Am&eacute;rica del Norte en ese mismo periodo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Este tipo de incendios nos obliga a replantearnos la forma de construir ciudades?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tal cual. Lo &uacute;nico positivo que veo aqu&iacute; es que la naturaleza nos est&aacute; tratando de decir que hay demasiado CO<sub>2</sub> en la atm&oacute;sfera. Es como un pr&eacute;stamo bancario: tomaste dinero prestado para comprar tu casa. Hay intereses sobre eso, y el CO<sub>2</sub> es la deuda de la civilizaci&oacute;n impulsada por el fuego. Los intereses sobre esa deuda son el aumento de la temperatura y ese inter&eacute;s crece sin parar porque no estamos haciendo los pagos. Y cuando el inter&eacute;s es demasiado alto y no pagas, el banco te quita tu auto, te quita la casa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que este incendio, que ha afectado a una de las zonas m&aacute;s ricas de Estados Unidos, puede generar un punto de inflexi&oacute;n en prevenci&oacute;n y mitigaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esa es la esperanza eterna. Esper&eacute; que esto sucediera despu&eacute;s del incendio de Fort McMurray, pero no ha pasado; tambi&eacute;n despu&eacute;s de los incendios de Redding, Lahaina, Valpara&iacute;so (Chile), y tampoco ha sucedido. Creo que este incendio ser&aacute; utilizado por pol&iacute;ticos c&iacute;nicos y ser&aacute; tratado como un evento local por residentes de Los &Aacute;ngeles genuinamente traumatizados. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No hay forma de salir de esto sin apostar por el decrecimiento. No hay forma física de hacerlo. Y no hay forma de salir de esto sin hacer la transición a una energía baja en carbono</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Creo que no dimensionamos lo que est&aacute; ocurriendo: Los &Aacute;ngeles tiene hoy una gran crisis de refugiados. Hay m&aacute;s de 150.000 personas evacuadas, si esa gente cruzara el mar de Libia hacia Creta o hacia el sur de Italia ser&iacute;a una crisis total. De la noche a la ma&ntilde;ana, Los &Aacute;ngeles, la gran ciudad norteamericana, tiene 150.000 personas sin hogar. Es una crisis may&uacute;scula. Ojal&aacute; pudiera tener m&aacute;s esperanza. He estado observando esto durante 10 a&ntilde;os. Y aqu&iacute; estamos, con 150.000 refugiados clim&aacute;ticos en Los &Aacute;ngeles y quemando m&aacute;s petr&oacute;leo que nunca.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ser&iacute;a entonces la segunda parte de tu libro? &iquest;C&oacute;mo acaba la pel&iacute;cula?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con una calidad de vida que se degrada constantemente. M&aacute;s a&uacute;n con Donald Trump en el cargo de presidente de Estados Unidos, a quien, desafortunadamente, gran parte del mundo lo sigue. Perderemos tiempo, pero hemos estado perdiendo un tiempo valioso durante 50 a&ntilde;os. Por suerte hay muchas comunidades peque&ntilde;as y muchos individuos que est&aacute;n haciendo cambios significativos, que apuestan por una relaci&oacute;n diferente con la naturaleza, con lo que consumimos y producimos. Tenemos que vivir de forma m&aacute;s sencilla.
    </p><p class="article-text">
        No hay forma de salir de esto sin apostar por el decrecimiento. No hay forma f&iacute;sica de hacerlo. Y no hay forma de salir de esto sin hacer la transici&oacute;n a una energ&iacute;a baja en carbono. Estos son los dos grandes desaf&iacute;os. En este segundo punto hay avances, basta ver el poder de las tecnolog&iacute;as solar y e&oacute;lica para generar energ&iacute;a en Espa&ntilde;a, es incre&iacute;ble. Y pensemos en lo r&aacute;pido que lo hicimos. Los humanos somos totalmente capaces de abordar esta transici&oacute;n y lo estamos haciendo. Pero lamentablemente de una forma muy fragmentada. Tengo confianza en que sobreviviremos, pero tenemos que hacer grandes cambios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Actis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/john-valliant-angeles-150-000-refugiados-climaticos-seguimos-quemando-petroleo_128_11963080.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jan 2025 20:48:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[John Vaillant: “Los Ángeles tiene ya 150.000 refugiados climáticos y seguimos quemando más petróleo que nunca”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Los Ángeles,Incendios,Calentamiento global,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un batallón de 300 abogados para cambiar la partida del clima: los ciudadanos no deben ser los acusados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/batallon-300-abogados-cambiar-partida-clima-ciudadanos-no-deben-acusados_1_11923807.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c576523-c83e-4f69-a385-58f471b089ca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un batallón de 300 abogados para cambiar la partida del clima: los ciudadanos no deben ser los acusados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Suiza, a la vanguardia en la lucha climática, los abogados que defienden a los activistas climáticos han creado una red para que sean los propios ciudadanos los que emprendan acciones legales contra el Estado y las compañías contaminantes</p><p class="subtitle">Un fallo pionero del Tribunal de Estrasburgo concluye que la inacción climática viola los derechos humanos </p></div><p class="article-text">
        En abril,<a href="https://www.eldiario.es/internacional/tribunal-estrasburgo-declara-inadmisible-demanda-seis-jovenes-espana-31-paises-europeos-inaccion-climatica_1_11273837.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> tras el hist&oacute;rico fallo del Tribunal Europeo de Derechos Humanos contra Suiza</a> por su inacci&oacute;n ante el cambio clim&aacute;tico, Asti Roesle, director de campa&ntilde;as de la Alianza Suiza por el Clima &ndash;integrada por m&aacute;s de cien organizaciones de la sociedad civil&ndash;, se uni&oacute; a una decena de activistas para bloquear el acceso al Banco Nacional Suizo. La Polic&iacute;a tom&oacute; los datos de todos los manifestantes y los remiti&oacute; a la Fiscal&iacute;a para abrir un expediente judicial.
    </p><p class="article-text">
        Roesle es uno de los muchos activistas clim&aacute;ticos suizos que tienen causas abiertas por desobediencia civil ante la inacci&oacute;n clim&aacute;tica de Estados y empresas. Ahora, los abogados que llevan a&ntilde;os defendiendo a este colectivo han decidido unirse para invertir los roles en los juicios: que los ciudadanos sean los demandantes y los Gobiernos y compa&ntilde;&iacute;as los que ocupen el banquillo de los acusados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se trata de una red jur&iacute;dica que invierta la actual din&aacute;mica. Es decir, que quienes alzan su voz a favor del clima dejen de estar del lado de los acusados y que ese lugar lo ocupen los verdaderos responsables de la crisis clim&aacute;tica&rdquo;, resume Tali Paschoud, abogada en Ginebra e integrante del comit&eacute; de <a href="https://avocatclimat.ch/comite/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Avocates pour le climat&rdquo;</a> (Abogados por el clima), el nombre de esta organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El grupo, formado en septiembre de 2021, ha superado este a&ntilde;o los 300 miembros, entre abogados y profesionales que trabajan en el &aacute;mbito jur&iacute;dico, como profesores universitarios y estudiantes de doctorado. La asociaci&oacute;n tiene tres grandes metas: aglutinar a todos los abogados &ldquo;sensibles&rdquo; con la causa clim&aacute;tica, reunir &ldquo;recursos legales &uacute;tiles&rdquo; en esta cruzada y &ldquo;tener una voz fuerte&rdquo; en el debate p&uacute;blico sobre la importancia de los litigios clim&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La mayor&iacute;a de los fundadores nos conocimos durante los juicios penales en defensa de los activistas clim&aacute;ticos. Sentimos la necesidad de invertir la din&aacute;mica repetida de ciudadanos acusados por las empresas contaminantes. Por eso, la asociaci&oacute;n ofrece a los ciudadanos la posibilidad de emprender acciones contra el Estado o contra las empresas por la grave responsabilidad que tienen en la actual crisis clim&aacute;tica. Queremos pasar de la defensa al ataque&rdquo;, explica Paschoud.
    </p><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n, cuenta la abogada, est&aacute; o ha estado activa en una decena de procedimientos. &ldquo;Es una plataforma desde la que los abogados implicados preparamos y llevamos a cabo procedimientos judiciales. Es decir, el derecho se pone al servicio del clima y del medio ambiente. Los abogados tenemos que ser muy creativos y audaces para presentar estas cuestiones ante los tribunales&rdquo;, subraya.
    </p><p class="article-text">
        A su entender, los gobiernos, tanto en Suiza como en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses desarrollados, tienen &ldquo;serias dificultades&rdquo; para responder a la emergencia clim&aacute;tica a pesar de &ldquo;evidencias cient&iacute;ficas cada vez m&aacute;s contundentes&rdquo;. &ldquo;Ante esta realidad, pretendemos recurrir a la justicia para dar forma concreta al derecho a un medio ambiente limpio, saludable y sostenible&rdquo;, detalla.
    </p><h2 class="article-text">Los casos</h2><p class="article-text">
        En estos momentos, la asociaci&oacute;n tiene a varios representados. Ente ellos hay un grupo de agricultores, viticultores, horticultores y arboricultores de varias regiones (Z&uacute;rich, Schwyz, Ginebra, Neuch&acirc;tel y Vaud) que ha demandado al Departamento Federal Suizo de Medio Ambiente, Transportes, Energ&iacute;a y Comunicaciones (DETEC) por &ldquo;su inacci&oacute;n ante el cambio clim&aacute;tico, que amenaza los rendimientos de las cosechas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El argumento de la demanda es que, por su &ldquo;insuficiente pol&iacute;tica clim&aacute;tica&rdquo;, este organismo estatal compromete la &ldquo;libertad econ&oacute;mica y propiedad privada&rdquo; de los agricultores. &ldquo;De hecho, al no tomar medidas serias para proteger la poblaci&oacute;n suiza contra el calentamiento global, DETEC est&aacute; perjudicando la rentabilidad de estos terrenos&rdquo;, asegura Paschoud.
    </p><p class="article-text">
        En 2023, tras la difusi&oacute;n en la prensa de obras ilegales en el glaciar de Th&eacute;odule, en los Alpes, donde se celebr&oacute; la Copa del Mundo de Esqu&iacute;, estos abogados presentaron una denuncia en nombre de varias organizaciones ecologistas ante la Comisi&oacute;n Cantonal de Construcci&oacute;n del Valais para arrojar luz sobre la legalidad de estas obras. El fallo judicial orden&oacute; la paralizaci&oacute;n urgente de los trabajos y prohibi&oacute; la utilizaci&oacute;n de todas las partes de la pista situadas fuera de la zona de esqu&iacute;, es decir una superficie de 25.000m<sup>2</sup>.
    </p><p class="article-text">
        La FIFA tambi&eacute;n ha estado en la diana de la asociaci&oacute;n. A finales de 2022 se present&oacute; una denuncia ante la Comisi&oacute;n Suiza para la Lealtad Comercial &ldquo;por lavado de imagen&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La instituci&oacute;n futbolera que preside Gianni Infantino afirm&oacute; p&uacute;blicamente que el Mundial organizado por Qatar ser&iacute;a &ldquo;neutro en carbono&rdquo;. En junio de 2023, la FIFA fue declarada culpable por su ecopostureo. La comisi&oacute;n suiza inst&oacute; a la FIFA a abstenerse en el futuro de formular estas afirmaciones en sus pr&oacute;ximos eventos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Asociaci&oacute;n de utilidad p&uacute;blica</strong></h2><p class="article-text">
        Paschoud aclara que los abogados miembros de la asociaci&oacute;n son &ldquo;voluntarios&rdquo;, ninguno cobra por prestar estos servicios. No obstante, las acciones &ldquo;requieren fondos para financiar los costes legales&rdquo;. El grupo tiene abierto un formulario de donaci&oacute;n en su p&aacute;gina web.
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o, las autoridades fiscales de Ginebra reconocieron a este colectivo &ldquo;asociaci&oacute;n de utilidad p&uacute;blica&rdquo;, una distinci&oacute;n que confirma la importancia de &ldquo;poner al derecho en primera l&iacute;nea del clima y el medio ambiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tiene que quedar claro que los ciudadanos del mundo se enfrentan hoy a una crisis clim&aacute;tica sin precedentes. Un motivo principal es que nuestras autoridades pol&iacute;ticas no est&aacute;n cumpliendo la ley, por lo que muchas empresas nos est&aacute;n llevando por un camino totalmente incompatible con los objetivos clim&aacute;ticos firmados&rdquo;, denuncia la abogada.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;buena noticia&rdquo;, dice, es que &ldquo;ya estamos viendo c&oacute;mo las autoridades alemanas, francesas y holandesas est&aacute;n siendo juzgadas por esta inacci&oacute;n&rdquo;. Lo mismo ocurre con las compa&ntilde;&iacute;as m&aacute;s contaminantes, todas ellas ligadas a la industria de los combustibles f&oacute;siles.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Somos optimistas sobre la voluntad de los jueces de hacer un derecho respetuoso con los l&iacute;mites del planeta. Creemos que nuestro papel como auxiliar de la justicia es necesario para concretar una voluntad que, por lo general, sigue en el aire&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Actis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/batallon-300-abogados-cambiar-partida-clima-ciudadanos-no-deben-acusados_1_11923807.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Dec 2024 20:28:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un batallón de 300 abogados para cambiar la partida del clima: los ciudadanos no deben ser los acusados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Activistas,Suiza,TEDH - Tribunal Europeo de Derechos Humanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esta sacerdotisa ha sido arrestada 27 veces por defender el clima]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/sacerdotisa-sido-arrestada-27-veces-defender-clima_1_11839427.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04688bf2-cee0-466a-b413-3b9498849c18_16-9-discover-aspect-ratio_default_1106506.jpg" width="4353" height="2449" alt="Esta sacerdotisa ha sido arrestada 27 veces por defender el clima"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sue Parfitt, de 82 años, no concibe dedicar los últimos años de su vida a cuidar de su gato y siente la necesidad de hacer algo por proteger la vida humana del cambio climático, aunque termine en la cárcel</p><p class="subtitle">Activistas climáticos hablan desde prisión: “Asumí el riesgo de ir a la cárcel, pero no tenía ni idea de que sería tan largo”</p></div><p class="article-text">
        Dos octogenarias armadas con un cincel y un martillo entraron una ma&ntilde;ana del pasado mes de mayo en la Biblioteca Brit&aacute;nica de Londres. Sin levantar sospechas se dirigieron a la sala donde se encuentra una de las cuatro &uacute;nicas copias de la Carta Magna, documento que data del a&ntilde;o 1215, y procedieron a astillar la vitrina que guarda el pliego medieval, considerado un texto fundacional de la democracia moderna y que establece que nadie, ni siquiera el rey, est&aacute; por encima de la ley. Se trataba de una acci&oacute;n de protesta ante la inacci&oacute;n contra el cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Una de las activistas era Sue Parfitt, de 82 a&ntilde;os y ataviada con su alzacuellos de sacerdote de la Iglesia anglicana, que sujetaba el cincel cerca de una de las esquinas del expositor. Su compa&ntilde;era se llama Judy Bruce, de 85 a&ntilde;os y profesora de Biolog&iacute;a jubilada, quien articulaba el martillo. Tras varios golpes, Parfitt despleg&oacute; una pancarta con el mensaje: &ldquo;El Gobierno ha violado la ley&rdquo;, antes de pegarse a la vitrina para finalizar la protesta. Ambas fueron arrestadas y posteriormente puestas en libertad en espera de juicio.
    </p><p class="article-text">
        La declaraci&oacute;n de ambas mujeres ten&iacute;a un base jur&iacute;dica. La semana anterior, el Tribunal Superior de Justicia hab&iacute;a dictaminado que el Gobierno conservador brit&aacute;nico no estaba haciendo lo suficiente para alcanzar su objetivo de reducir las emisiones de efecto invernadero para el a&ntilde;o 2030 y le obligaba a modificar las pol&iacute;ticas ambientales que han permitido, por ejemplo, otorgar nuevas licencias de explotaci&oacute;n de petr&oacute;leo y gas en el Mar del Norte.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto tiene una importancia enorme, el Gobierno estaba violando sus propias leyes, incumpliendo el Acuerdo de Par&iacute;s y todas nuestras obligaciones internacionales. &iquest;Se inform&oacute; de ello en la prensa? Apenas fue mencionado&rdquo;, se lamenta Parfitt. Lo que s&iacute; recibi&oacute; atenci&oacute;n medi&aacute;tica internacional fue el &ldquo;ataque&rdquo; al tesoro hist&oacute;rico nacional, que permaneci&oacute; intacto. Un &eacute;xito de publicidad que sin embargo se centraba en el peque&ntilde;o da&ntilde;o ocasionado al vidrio y no en la denuncia de la actuaci&oacute;n del gobierno. &ldquo;Vivimos tan inmersos en esta cultura consumista que a la gente le molesta m&aacute;s los da&ntilde;os causados a la propiedad que los trastornos a las vidas humanas&rdquo;, reflexiona la religiosa.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vivimos tan inmersos en esta cultura consumista que a la gente le molesta más los daños causados a la propiedad que los trastornos a las vidas humanas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Parfitt vive desde hace m&aacute;s de 20 a&ntilde;os a las afueras de Bristol en una casa del siglo XVIII. Ocupa un modesto piso en la planta baja de la vivienda que comparte, adem&aacute;s de un coche el&eacute;ctrico, con su casero, mujer y ni&ntilde;os. En el sal&oacute;n y frente a una taza de caf&eacute; con leche de avena, la activista explica: &ldquo;El objetivo de todas las acciones es destacar la cat&aacute;strofe clim&aacute;tica. Estamos contando la gravedad de la emergencia en la que nos encontramos. De lo contrario, nadie habla de ello. C&oacute;mo lo hagamos no es lo importante. Tenemos que conseguir que el Gobierno detenga a la industria de los combustibles f&oacute;siles. Es una tarea enorme&rdquo;, reconoce. 
    </p><p class="article-text">
        Nacida en otra ciudad del suroeste de Inglaterra, Hereford, siempre ha vivido entre Gales y Bristol, donde estudi&oacute; Historia antes de formarse como terapeuta de familia en Cardiff. Se considera &ldquo;cristiana de cuna&rdquo;, sus padres eran muy devotos, y tan pronto como termin&oacute; la universidad se hizo monja, aunque a los dos a&ntilde;os tuvo que colgar los h&aacute;bitos para cuidar a sus progenitores hasta su fallecimiento. Despu&eacute;s se interes&oacute; por la psicoterapia, que ejerci&oacute; durante diez a&ntilde;os, hasta que de nuevo sinti&oacute; la llamada de Dios y decidi&oacute; estudiar Teolog&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Militancia en el ADN</h2><p class="article-text">
        Se podr&iacute;a decir que esta peque&ntilde;a mujer lleva grabado el gen de la militancia en su ADN. Un antepasado materno fue acusado de sedici&oacute;n en el siglo XVIII por incitar a la clase trabajadora a luchar por sus derechos laborales y el abuelo paterno, tambi&eacute;n sacerdote anglicano, se enfrent&oacute; a su obispo por querer enterrar en el cementerio a alguien que se hab&iacute;a suicidado, algo no permitido en la &eacute;poca, y acab&oacute; march&aacute;ndose a otra doctrina.
    </p><p class="article-text">
        El amor por la naturaleza se lo inculcaron su madre y t&iacute;as paternas, excelentes jardineras, y su padre, &aacute;vido pajarero. Ha perdido la cuenta del n&uacute;mero de protestas en las que ha participado, pero alguien le record&oacute; hace poco que ha sido arrestada 27 veces desde que se sum&oacute; a la acci&oacute;n organizada por Extinction Rebellion que cort&oacute; el tr&aacute;fico en el centro de Londres durante casi dos semanas en 2019. Tambi&eacute;n ha bloqueado el acceso a instalaciones del Ministerio de Defensa, se ha subido a un vag&oacute;n del metro para paralizar el servicio y ha interrumpido el tr&aacute;fico durante varios d&iacute;as en la carretera de circunvalaci&oacute;n de Londres M25, la autopista m&aacute;s transitada de Europa. &ldquo;Seguramente ahora haya que sumar alg&uacute;n arresto m&aacute;s&rdquo;, a&ntilde;ade sonriendo.
    </p><p class="article-text">
        La nueva legislaci&oacute;n (la Ley de Delitos, Polic&iacute;a y Sentencias de 2022 y la Ley de Orden P&uacute;blico de 2023), que ampl&iacute;a los poderes de la polic&iacute;a para practicar arrestos en protestas pac&iacute;ficas, proh&iacute;be a los activistas utilizar la crisis clim&aacute;tica como parte de su defensa legal y aumenta las multas y las penas de c&aacute;rcel por desobediencia civil, que puede llegar a los diez a&ntilde;os de c&aacute;rcel por perturbar el orden p&uacute;blico. Ya son al menos 33 los miembros de la organizaci&oacute;n Just Stop Oil enviados a prisi&oacute;n por protestas no violentas. El cofundador de Extinction Rebellion, Roger Hallam, recibi&oacute; el pasado verano la pena m&aacute;s larga en Reino Unido por planear el bloqueo de la carretera M25: cinco a&ntilde;os de c&aacute;rcel.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por un lado tienes a estos j&oacute;venes, que por lanzar sopa contra cuadros son condenados a dos a&ntilde;os de c&aacute;rcel y, por otro, a agitadores que deliberadamente est&aacute;n tratando de herir y matar a inmigrantes quemando los hoteles en los que se alojan, recibiendo sentencias pat&eacute;ticamente cortas&hellip; Es una desgracia. Creo que en este pa&iacute;s hemos perdido la raz&oacute;n&rdquo;, valora Parfitt.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por un lado tienes a estos jóvenes, que por lanzar sopa contra cuadros son condenados a dos años de cárcel y, por otro, a agitadores que deliberadamente están tratando de herir y matar a inmigrantes quemando los hoteles en los que se alojan, recibiendo sentencias patéticamente cortas… Es una desgracia. Creo que en este país hemos perdido la razón</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sue Parfitt</span>
                                        <span>—</span> Sacerdote de la Inglesia anglicana en Bristol 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Parfitt tiene varios juicios pendientes. Nunca se declara culpable ante el juez porque considera que quien est&aacute; actuando de forma ilegal es el Gobierno. &ldquo;Yo estoy aqu&iacute; para contar la verdad&rdquo;, afirma con rotundidad. La posibilidad de acabar entre rejas es cada vez m&aacute;s real, pero ella lo afronta con estoicismo.
    </p><h2 class="article-text">No puede oficiar ceremonias</h2><p class="article-text">
        De forma reciente, este prol&iacute;fico activismo ha tenido un inesperado coste personal. La obispa de Bristol, Vivienne Faull, que ven&iacute;a apoyando las acciones, ha decidido no renovarle la licencia para oficiar ceremonias que otorga la iglesia a sacerdotes y di&aacute;conos jubilados hasta que se resuelvan sus juicios pendientes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me entristece perder mi licencia, especialmente este a&ntilde;o, pero lo m&aacute;s significativo es que, al quit&aacute;rmela, la obispa est&aacute; metiendo a la Iglesia en un grupo &ndash;junto con jueces, prensa, m&eacute;dicos&hellip; y el Gobierno&ndash;, que no habla de la cat&aacute;strofe clim&aacute;tica. Esto es silenciar la verdad&rdquo;, afirma con voz clara y pausada.
    </p><p class="article-text">
        Con un total de activos valorados en unos 12.300 millones de euros, la Iglesia anglicana anunci&oacute; en 2023 su intenci&oacute;n de desinvertir en empresas relacionadas con la exploraci&oacute;n y producci&oacute;n de petr&oacute;leo y gas, una decisi&oacute;n que Parfitt considera acertada. Sin embargo, le decepciona que no vaya m&aacute;s lejos con sus acciones. &ldquo;Si toda la Iglesia se hubiera sentado a bloquear la autopista M25 hace dos a&ntilde;os, habr&iacute;amos conseguido hacer el aislamiento t&eacute;rmico de toda Gran Breta&ntilde;a de un d&iacute;a para otro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Considera que sus acciones no son violentas sino &ldquo;extremadamente pac&iacute;ficas&rdquo; por lo general y defiende que reciben extensa formaci&oacute;n y planifican las acciones con el objetivo de minimizar los riesgos. As&iacute;, cuando cortan carreteras siempre hay una v&iacute;a libre para veh&iacute;culos de emergencia, se atacan pinturas protegidas bajo cristal y, en el caso de la Carta Magna, ella misma comprob&oacute; en una visita previa a la acci&oacute;n que en caso de romper el expositor el documento no ser&iacute;a da&ntilde;ado, pues est&aacute; protegido por una segunda vitrina. &ldquo;Nunca habr&iacute;a da&ntilde;ado la Carta Magna, soy historiadora&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco cree que sus actos legitimen a otros grupos a usar m&eacute;todos violentos para reivindicar sus ideas. &ldquo;No pienso ni por un momento que yo tenga alguna influencia sobre esa gente horrible de extrema derecha que ha participado en disturbios contra inmigrantes&rdquo;, sostiene. S&iacute; lamenta especialmente los problemas causados por el corte de carreteras, pero lo justifica como &ldquo;desgraciadamente necesario. No es nada comparado con las perturbaciones que vamos a sufrir por la cat&aacute;strofe clim&aacute;tica&rdquo;. Tampoco ve contradicci&oacute;n entre sus acciones y sus valores religiosos. &ldquo;Es un dolor necesario para intentar disminuir las alteraciones mucho m&aacute;s dolorosas hacia las que caminamos r&aacute;pidamente. Los cient&iacute;ficos est&aacute;n alarmados porque la velocidad a la que avanza la crisis es mucho m&aacute;s r&aacute;pida de lo que hab&iacute;an proyectado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Habla de la sexta extinci&oacute;n masiva de especies, la primera ocasionada por la actividad humana, que asegura est&aacute; en marcha y sin vuelta atr&aacute;s. &ldquo;Solo podemos retrasar lo inevitable, predice. &rdquo;Yo quiero pasar mis &uacute;ltimos a&ntilde;os haciendo todo lo que pueda para detener las emisiones nocivas&ldquo;, explica. &rdquo;&iquest;Cu&aacute;l es la alternativa, quedarme en casa cuidando de mi gato? No he sido llamada para hacer eso&ldquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángeles Rodenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/sacerdotisa-sido-arrestada-27-veces-defender-clima_1_11839427.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Nov 2024 21:36:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Esta sacerdotisa ha sido arrestada 27 veces por defender el clima]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Activismo,Acuerdo de París,Reino Unido]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No solo son los diques: cómo Holanda consigue proteger a la población del riesgo permanente de inundación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/no-son-diques-holanda-proteger-poblacion-riesgo-permanente-inundacion_1_11803654.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2745a8c7-4411-4e82-9c41-2b73d8c5e81e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No solo son los diques: cómo Holanda consigue proteger a la población del riesgo permanente de inundación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Países Bajos, con el 60% de sus ciudadanos en áreas susceptibles de inundarse, dispone de un sistema de emergencias muy bien engrasado en el que colaboran servicios de salud, ambulancias, la policía, los bomberos y otros organismos públicos de asistencia ciudadana.</p><p class="subtitle">La amenaza de la riada: lluvias cada vez más violentas causan inundaciones súbitas en un territorio 'superurbanizado'</p></div><p class="article-text">
        Los holandeses llevan siglos entrenando el esfuerzo de cooperar juntos por una amenaza directa para el pa&iacute;s: el agua. En Pa&iacute;ses Bajos, el 60% de la poblaci&oacute;n vive en &aacute;reas susceptibles de inundarse, ya sea por las crecidas de los r&iacute;os o por tormentas en la costa; el 25% de los 17 millones de habitantes vive en territorio que est&aacute; bajo el nivel del mar. Por ello, no solo les protegen los 3.700 kil&oacute;metros de defensas contra inundaciones, tambi&eacute;n un sistema de emergencias muy bien engrasado en el que colaboran servicios de salud, ambulancias, la polic&iacute;a, los bomberos y otros organismos p&uacute;blicos de asistencia ciudadana.
    </p><p class="article-text">
        Una web del Gobierno neerland&eacute;s menciona los pasos a seguir en caso de inundaci&oacute;n, como evacuar en vertical &ndash;hacia los pisos de arriba&ndash; o tener preparado un kit de emergencia. Sin embargo, la mayor parte de la poblaci&oacute;n desconoce estas indicaciones: &ldquo;Damos por sentado que nuestro sistema de protecci&oacute;n funcionar&aacute;&rdquo;, comenta Jan Verkade, hidrometeor&oacute;logo de Deltares, el Instituto Nacional de Investigaci&oacute;n para el Agua y el Subsuelo.
    </p><p class="article-text">
        Deltares forma parte del equipo asesor nacional que se encarga de vigilar de manera permanente, las 24 horas del d&iacute;a, las cuencas hidrogr&aacute;ficas del pa&iacute;s. Existen otros dos equipos m&aacute;s, uno para la costa y otro para los dos grandes lagos artificiales creados tras cerrar dos entradas de agua del Mar del Norte.
    </p><p class="article-text">
        Jan estaba de guardia los d&iacute;as en los que, en julio de 2021, el pa&iacute;s vivi&oacute; las inundaciones m&aacute;s graves en d&eacute;cadas, en la regi&oacute;n de Limburgo, donde se encuentra la ciudad de Maastricht. &ldquo;Las fuertes lluvias en Alemania, B&eacute;lgica y en menor medida aqu&iacute; hicieron que el r&iacute;o Mosa empezara a crecer y a crecer, algo que en verano ocurre en pocas ocasiones: en apenas dos d&iacute;as su caudal alcanz&oacute; el nivel m&aacute;s alto jam&aacute;s registrado&rdquo;, relata. En dos d&iacute;as llovi&oacute; lo que suele llover en todo el mes de julio, entre 150 y 200 mil&iacute;metros, algo que seg&uacute;n las predicciones <a href="https://www.stowa.nl/nieuws/hoe-extreem-was-neerslag-limburg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solo ocurre en esta regi&oacute;n una vez cada 1.000 a&ntilde;os</a>.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La unidad de coordinación de emergencias de la región puso en marcha las medidas de evacuación de la gente, no dudaron de nuestras predicciones y aplicaron el protocolo acorde al nivel de alerta que les transmitimos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Jan Verkade</span>
                                        <span>—</span> Hidrometeorólogo del Instituto Deltares
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Como hidr&oacute;logo responsable de los datos del Mosa, Verkade inform&oacute; al resto del equipo de que el peor escenario, es decir, que el r&iacute;o alcanzara un caudal de 3.700 metros c&uacute;bicos por segundo, era posible. &ldquo;La unidad de coordinaci&oacute;n de emergencias de la regi&oacute;n puso en marcha las medidas de evacuaci&oacute;n de la gente, no dudaron de nuestras predicciones y aplicaron el protocolo acorde al nivel de alerta que les transmitimos&rdquo;, resume. 
    </p><p class="article-text">
        Antes de que el 14 de julio a las 18:10 de la tarde el Instituto Nacional de Meteorolog&iacute;a lanzara la alerta roja, el Ej&eacute;rcito estaba repartiendo sacos de arena en los municipios en riesgo, los campings hab&iacute;an sido desalojados y comenz&oacute; a evacuarse a las personas mayores dependientes. En total, 30.000 personas fueron evacuadas de cinco municipios. Finalmente, pueblos m&aacute;s al sur, como Valkenburg, se inundaron, pero el nivel del r&iacute;o se qued&oacute; algo por debajo de lo previsto. No hubo v&iacute;ctimas mortales. En Alemania y en B&eacute;lgica, donde la lluvia fue m&aacute;s fuerte y el tiempo de respuesta menor, las inundaciones se cobraron la vida de 238 personas.
    </p><h2 class="article-text">Equipos regionales de coordinaci&oacute;n de emergencias</h2><p class="article-text">
        &ldquo;En Holanda el impacto habr&iacute;a sido mucho mayor si no hubi&eacute;semos contado con la unidad de coordinaci&oacute;n de emergencias&rdquo;, asegura Jan Verkade. Creada en 2010 y dependiente de los municipios, se trata de equipos multidisciplinares formados por representantes de los servicios de salud, ambulancias, la polic&iacute;a, los bomberos y otros organismos p&uacute;blicos de asistencia ciudadana.
    </p><p class="article-text">
        Existen 25<em> veiligheidsregios</em> en todo el pa&iacute;s a trav&eacute;s de los cuales se canaliza toda la informaci&oacute;n relacionada con una posible emergencia y se coordina la intervenci&oacute;n. Uno de los alcaldes de estos distritos ejerce como m&aacute;xima autoridad de esta unidad. &ldquo;Cada semana se sientan con miembros de los &oacute;rganos estatales encargados de controlar el agua, se conocen entre ellos, saben qui&eacute;n es qui&eacute;n, hablan el mismo idioma; como en cualquier relaci&oacute;n personal, uno se f&iacute;a m&aacute;s del que conoce&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        El sistema de alerta se divide en seis niveles: del primer al tercer nivel las decisiones se toman a nivel provincial; a partir del cuarto la intervenci&oacute;n es competencia de la unidad regional y en el quinto y sexto el Gobierno nacional, a trav&eacute;s del Ministerio del Interior, pasa a tomar las decisiones competentes. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2012 Holanda puso en marcha el sistema <a href="https://www.nl-alerttijdlijn.nl/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">NL Alert</a> de alerta por emergencia en los m&oacute;viles. Desde avisar sobre incendios hasta pedir a la poblaci&oacute;n que se quedara en casa y cerrara puertas y ventanas porque una serpiente cobra andaba suelta, el sistema de env&iacute;o de estos mensajes ha funcionado en numerosas ocasiones. Aun as&iacute;, hay una sensaci&oacute;n de que la emergencia de 2021 no se gestion&oacute; bien. En una <a href="https://www.vrzl.nl/nieuws/dit-wat-wij-leerden-van-de-bestrijding-hoogwater-2021" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta</a> realizada por la <em>veiligheidregio </em>a los afectados por las inundaciones, cuatro de cada diez aseguraron que no fueron informados a tiempo, mientras ocho de cada diez dec&iacute;an no saber lo que ten&iacute;an que hacer si su casa se inundaba. La mitad de los encuestados considera que la emergencia no se gestion&oacute; adecuadamente.
    </p><h2 class="article-text">El agua como amenaza permanente</h2><p class="article-text">
        Para la construcci&oacute;n, reforzamiento y mantenimiento de los diques y otros sistemas de defensa frente al agua, el Gobierno holand&eacute;s destina desde 2016 y hasta 2028 un presupuesto de <a href="https://themasites.pbl.nl/o/risico-overstromingen/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">15.200 millones de euros</a>. Es el llamado Plan Delta, el cual se puso en marcha hace m&aacute;s de cinco d&eacute;cadas tras la tragedia de 1953, cuando una fuerte tormenta en la costa del sur del pa&iacute;s arras&oacute; diques en hasta 90 puntos, cobr&aacute;ndose la vida de m&aacute;s de 1.800 personas. Reforzar las canalizaciones que protegen al pa&iacute;s es una tarea tit&aacute;nica que no depende solo del Gobierno. Las llamadas juntas del agua (<em>waterschappen</em>) funcionan como &oacute;rganos independientes desde hace m&aacute;s de 700 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Ellos se encargan del mantenimiento de la llamada &ldquo;primera l&iacute;nea defensiva&rdquo;, es decir, aquellos diques que protegen las canalizaciones de agua menores, mientras que del Estado depende la gesti&oacute;n de los dos grandes r&iacute;os, el Mosa y el Rin, de los dos lagos y de toda la costa. Esta semana, la junta del agua m&aacute;s antigua del pa&iacute;s, la encargada de proteger lugares como el aeropuerto de Schiphol y en cuyo territorio vive casi un mill&oacute;n y medio de personas, acaba de inaugurar un enorme embalse y un &aacute;rea de inundaci&oacute;n controlada con capacidad para recoger hasta un mill&oacute;n de metros c&uacute;bicos. Se suma a otra m&aacute;s con la que ya cuenta la regi&oacute;n y que podr&iacute;a recoger el doble, hasta dos millones de metros c&uacute;bicos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hace 24 a&ntilde;os, cuando se pens&oacute; en este proyecto, estos reservorios gigantes eran suficientes para protegernos frente a inundaciones. Ya no&rdquo;, afirma Aad Straathof, uno de los comisarios de la junta. Debido al cambio clim&aacute;tico, los eventos de sequ&iacute;a extrema resecan unos diques que afrontan peor las fuertes lluvias que se suceden despu&eacute;s, mientras la poblaci&oacute;n de esta regi&oacute;n del pa&iacute;s sigue aumentando. Por eso, los impuestos que financian a estas juntas del agua subir&aacute;n hasta un 50% en los pr&oacute;ximos cuatro a&ntilde;os, algo que Straathof espera que los contribuyentes entiendan: &ldquo;Vivimos detr&aacute;s del dique, a pocos kil&oacute;metros de la costa, la gente entiende mejor que nunca la importancia de nuestro trabajo&rdquo;. Por su parte Jan Verkade concluye que, si bien el sistema de alerta holand&eacute;s funciona, las estad&iacute;sticas en las que se basan los cient&iacute;ficos para predecir cat&aacute;strofes futuras &ldquo;ya no son v&aacute;lidas. El pasado ya no es un buen indicador para el futuro&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandra Mahiques]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/no-son-diques-holanda-proteger-poblacion-riesgo-permanente-inundacion_1_11803654.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 Nov 2024 20:44:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No solo son los diques: cómo Holanda consigue proteger a la población del riesgo permanente de inundación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Inundaciones,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El modelo de esponja gigante que ayuda a mitigar el impacto de una DANA en las ciudades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/modelo-esponja-gigante-ayuda-mitigar-impacto-dana-ciudades_1_11784038.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af29bc4b-f019-4161-89ee-d7b83e09e987_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2498y1312.jpg" width="1200" height="675" alt="El modelo de esponja gigante que ayuda a mitigar el impacto de una DANA en las ciudades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Marjal, en Alicante, fue el primer parque inundable del país, un sistema que absorbe enormes volúmenes en agua durante episodios de lluvias torrenciales; el Ministerio de Transición Ecológica tiene listo un proyecto similar en Murcia para evitar un drama como el vivido en Los Alcázares en 2019</p><p class="subtitle">Cómo décadas de urbanismo descontrolado agravan el efecto destructor de la DANA</p></div><p class="article-text">
        En septiembre de 2007, una riada torrencial inund&oacute; la ciudad de Alicante y una decena de pueblos linderos. La gota fr&iacute;a provoc&oacute; el desbordamiento de dos r&iacute;os y de varios barrancos de la comarca de la Marina, dejando una postal de destrucci&oacute;n similar a la que <a href="https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/politica/pie-calle-emergencias-todavia-rescatando-gente-viva-atrapada-bajos_1_11780854.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la DANA caus&oacute; esta semana en Valencia</a>. El evento meteorol&oacute;gico interpel&oacute; a los ingenieros y t&eacute;cnicos del ayuntamiento de la ciudad y de la empresa a cargo de la gesti&oacute;n del agua. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; obra de infraestructura podemos llevar a cabo para evitar futuras inundaciones?&rdquo;, fue la pregunta que se lanz&oacute; sobre la mesa durante los a&ntilde;os posteriores. En marzo de 2015, Alicante inaugur&oacute; el primer parque urbano inundable de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto fue ideado por un grupo interdisciplinar de ingenieros y arquitectos. Cost&oacute; 3,5 millones de euros, cinco veces menos que la otra propuesta que se baraj&oacute;, un sistema de drenaje con salida al mar, una obra que requer&iacute;a intervenir varios kil&oacute;metros de suelo urbano, entre ellos las v&iacute;as del ferrocarril.&nbsp;<a href="https://www.fundacionaquae.org/parque-inundable-la-marjal/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El parque inundable</a> se construy&oacute; a escasa distancia de la playa de San Juan, en el n&uacute;cleo de una zona urbana, sobre unos terrenos que, en tiempos pasados, formaban un marjal, una zona h&uacute;meda, pr&oacute;xima al mar, con &aacute;reas pantanosas cubiertas de vegetaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El humedal fue alterado y permeabilizado a partir de la segunda mitad del siglo XX con la construcci&oacute;n de grandes desarrollos urban&iacute;sticos, lo que ocasion&oacute; problemas de drenaje e inundaciones. &ldquo;Se tom&oacute; como ejemplo el funcionamiento ecosist&eacute;mico del humedal y se ide&oacute;, en t&eacute;rminos f&aacute;ciles de explicar, un gran parque, lleno de biodiversidad, con un tanque de tormenta&rdquo;, explica Luis Rodr&iacute;guez Robles, exjefe del Servicio y Proyectos del ayuntamiento, part&iacute;cipe del proyecto.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su definici&oacute;n t&eacute;cnica, un parque inundable es una instalaci&oacute;n con capacidad para almacenar y retrasar la escorrent&iacute;a de aguas pluviales en episodios de precipitaciones intensas. &ldquo;Se trata de una soluci&oacute;n basada en la naturaleza que ayuda a que las ciudades se conviertan en esponjas&rdquo;, describe Miriam Garc&iacute;a, arquitecta paisajista, fundadora y directora de un laboratorio de dise&ntilde;o urbano sostenible.
    </p><p class="article-text">
        El parque La Marjal cuenta con 3,6 hect&aacute;reas de superficie inundable con capacidad para atrapar hasta 45.000 m<sub>3</sub> de agua. Tiene dos colectores, ubicados en las avenidas adyacentes con tendencia a inundarse, que recogen el agua procedente de las crecidas y la canalizan hasta el tanque del parque. El caudal recogido se deriva luego a la estaci&oacute;n depuradora de aguas residuales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Funciona. En todos estos a&ntilde;os hemos logrado proteger esa zona de la ciudad de los impactos de las lluvias torrenciales&rdquo;, explican desde la empresa Aguas de Alicante. En agosto de 2019, por ejemplo, Alicante registr&oacute; su mayor lluvia de verano desde que hay registros. El parque urbano almacen&oacute; 22.000 m<sub>3</sub> &ndash;la mitad de su capacidad m&aacute;xima&ndash;, el equivalente a 12 piscinas ol&iacute;mpicas de dos metros de profundidad.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la funci&oacute;n hidr&aacute;ulica, el parque preserva la biodiversidad al servir de refugio para especies de vegetaci&oacute;n y avifauna de la regi&oacute;n. En estos nueve a&ntilde;os, se ha convertido en un punto de descanso para multitud de especies de aves que migran hacia &Aacute;frica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En agosto de 2019 Alicante registró su mayor lluvia de verano desde que hay registros. El parque urbano almacenó 22.000 metros cúbicos –la mitad de su capacidad máxima–, el equivalente a 12 piscinas olímpicas de dos metros de profundidad.</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text">Dos tipos de parques inundables</h2><p class="article-text">
        Miriam Garc&iacute;a, directora de Landlab, un estudio de Barcelona con varios premios por sus proyectos urbanos resilientes, explica que existen dos tipos de parques inundables: por un lado est&aacute;n los que sirven para retener agua en periodos de inundaciones y desbordamiento de r&iacute;os y arroyos, construidos pr&oacute;ximos y adyacentes a estos cursos de agua. El Parque del Agua de Zaragoza, que se planific&oacute; sobre un antiguo bosque aluvial, ubicado en la margen izquierda del r&iacute;o Ebro, es un ejemplo. &ldquo;Est&aacute;n construidos pr&oacute;ximos y adyacentes a estos cursos de agua, de tal manera que cuando se da una DANA como la de esta semana y sube el caudal del r&iacute;o, se inunda la llanura de inundaci&oacute;n. Se logra contener el r&iacute;o y logramos que este inunde donde nosotros queremos&rdquo;, detalla.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n, agrega esta experta, hay parques inundables dentro de las ciudades que funcionan como sistemas de drenaje sostenible. &ldquo;Estos parques est&aacute;n pensados para el control de las inundaciones urbanas, cuando las infraestructuras de drenaje no son capaces de soportar m&aacute;s agua de lluvia, algo que tambi&eacute;n vimos con la DANA de esta semana&rdquo;, subraya.
    </p><p class="article-text">
        El de Alicante es el ejemplo m&aacute;s conocido. Pero hay otros m&aacute;s peque&ntilde;os, como la plaza de Enric Granados, en Barcelona. En el marco del <a href="https://esmovilidad.transportes.gob.es/noticias/programa-supermanzanas-de-barcelona" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Programa Supermanzanas</a>, este espacio verde sum&oacute; unos tanques para almacenar el agua de lluvia, que permiten amortiguar el 89% de una escorrent&iacute;a superficial. &iquest;Por qu&eacute; estos proyectos no est&aacute;n extendidos por todo el pa&iacute;s? &ldquo;Por las disputas por el suelo&rdquo;, responde Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un parque inundable tiene poco de negocio. Ocupa un espacio en la ciudad que, por lo general, se intenta rentabilizar con proyectos urbanizables. A la hora de buscar soluciones h&iacute;dricas, las administraciones p&uacute;blicas buscan atajos, mecanismos m&aacute;s r&aacute;pidos y tradicionales. El problema es que estos atajos se planifican para unos par&aacute;metros de lluvias. Cuando llueve mucho m&aacute;s de lo calculado, las obras fallan y estamos frente a cat&aacute;strofes&rdquo;, explica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Un parque inundable tiene poco de negocio. Ocupa un espacio en la ciudad que, por lo general, se intenta rentabilizar con proyectos urbanizables. A la hora de buscar soluciones hídricas, las administraciones públicas buscan atajos. El problema es que estos atajos se planifican para unos parámetros de lluvias. Cuando llueve mucho más de lo calculado, las obras fallan y estamos frente a catástrofes</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Miriam García</span>
                                        <span>—</span> Directora del estudio LandLab de Barcelona 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La poca<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mapa-costa-mediterranea-inundable-dana-cebo-valencia-utiel-letur_1_11778161.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> regulaci&oacute;n urban&iacute;stica en zonas inundables</a> &ndash;las provincias de Valencia, Alicante y Murcia tienen 280.000 viviendas en estos terrenos&ndash; es &ldquo;otro problema&rdquo;, dice la arquitecta. La nueva realidad clim&aacute;tica, con eventos de precipitaciones cada vez m&aacute;s extremos, deber&iacute;a estar generando &ldquo;un replanteo de los suelos urbanizables en llanuras de inundaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tendr&iacute;amos que estar quitando estos proyectos de urbanizaci&oacute;n y haciendo parques periurbanos inundables a la entrada de las ciudades. Lamentablemente seguimos apostando por el hormig&oacute;n&rdquo;, lamenta Garc&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">Un parque inundable para Los Alc&aacute;zares, en Murcia</h2><p class="article-text">
        Javier S&aacute;nchez es subdirector general de Protecci&oacute;n de las Aguas y Gesti&oacute;n de Riesgos, oficina que depende del Ministerio para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica y el Reto Demogr&aacute;fico (Miteco). Es uno de los ingenieros que ha participado de un proyecto de parque inundable en Murcia que ya tiene todos los permisos administrativos y pendiente de licitaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el mapa que identifica las &Aacute;reas de Riesgo Potencial Significativo de Inundaci&oacute;n (ARPSI), Los Alc&aacute;zares (19.000 habitantes), a la vera del Mar Menor, es uno de los pueblos del pa&iacute;s con mayor riesgo de sufrir severas inundaciones.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima cat&aacute;strofe ocurri&oacute; en septiembre de 2019, cuando el agua sepult&oacute; su casco hist&oacute;rico. Para evitar que el drama se repita, el Gobierno dise&ntilde;&oacute; un parque inundable en 29 hect&aacute;reas de suelo agr&iacute;cola.
    </p><p class="article-text">
        El futuro parque ser&aacute; capaz de contener hasta 400.000 metros c&uacute;bicos de agua. Se construir&aacute; un sistema de cuatro canales para conducir de forma ordenada las primeras aguas de escorrent&iacute;a en un episodio de fuertes lluvias. Se reverdecer&aacute;n todos los m&aacute;rgenes (se plantar&aacute;n un 45% m&aacute;s de ejemplares arb&oacute;reos) y se colocar&aacute; un pavimento impermeable capaz de soportar los mayores escorrent&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        El funcionario cuenta que, en un primer momento, el proyecto gener&oacute; mucho rechazo en las autoridades pol&iacute;ticas del pueblo. &ldquo;Hemos tenido que convencer a mucha gente. Me animo a decir que el 99% de los alcaldes est&aacute; convencido que limpiando los r&iacute;os y haciendo algunos pantanos se elimina el riesgo de inundaci&oacute;n. Nos piden limpiar y arrasar toda la zona para dejar los r&iacute;os como canales. Es lo que no hay que hacer. Hay que plantar &aacute;rboles y recuperar espacios, aumentar la vegetaci&oacute;n de ribera, incrementar la biodiversidad y lograr ciudades m&aacute;s permeables con drenajes urbanos sostenibles&rdquo;, resume.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Algunos reparos</strong></h2><p class="article-text">
        Jos&eacute; Dami&aacute;n Ruiz es catedr&aacute;tico de Geograf&iacute;a F&iacute;sica de la Universidad de M&aacute;laga y especialista en recursos h&iacute;dricos. A su juicio, un parque inundable &ldquo;tiene sentido&rdquo; en determinados territorios.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se trata de una soluci&oacute;n universal. La clave es d&oacute;nde se puede construir un parque inundable. La configuraci&oacute;n geomorfol&oacute;gica y orogr&aacute;fica es un factor determinante&rdquo;, explica. El proyecto de Murcia, aclara, ser&iacute;a imposible en M&aacute;laga &ndash;otra provincia que sufri&oacute; el impacto de la DANA&ndash; con una monta&ntilde;a que precipita al mar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las escorrent&iacute;as llevan una aceleraci&oacute;n espectacular. Con esta capacidad de arrastre no se puede simplemente delimitar una zona para hacer un parque inundable con tanques de acopio. Cada sitio tiene su soluci&oacute;n h&iacute;drica. Ojo con caer en una generalidad&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        Para Ricardo Aliod, profesor de Ingenier&iacute;a Hidr&aacute;ulica y del Riego en la Escuela de Agr&oacute;nomos de Huesca y miembro de la Fundaci&oacute;n Nueva Cultura del Agua, ni los parques inundables ni ninguna otra medida de adaptaci&oacute;n urbana tiene eficacia ante una DANA como la que ha azotado Valencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay protecci&oacute;n posible ante un evento as&iacute;&rdquo;, se&ntilde;ala. En su opini&oacute;n, quienes toman las decisiones siguen ignorando las causas que, en todo el mundo, est&aacute;n intensificando los fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos extremos. &ldquo;Se valora que los impactos econ&oacute;micos de reducir las emisiones son menores que los da&ntilde;os materiales y que las vidas humanas. La adaptaci&oacute;n, entonces, se hace cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me pregunto: &iquest;cu&aacute;ntos de los agricultores de Almer&iacute;a que esta semana vieron sus invernaderos arrasados por el pedrisco sostienen que la culpa la tiene la Agenda 2030 y el ecologismo?&rdquo;. Como experto en materia h&iacute;drica, Aliod celebra los proyectos urban&iacute;sticos con sistemas de drenaje sostenible. Pero insiste en que primero hay que poner el foco en las causas de la emergencia clim&aacute;tica: &ldquo;Ojo con crear falsos placebos&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/valencia-la-rabia-de-lo-inexplicable/embed?style=cover&image=1&description=0&download=0&playlistImages=1&playlistShare=0&share=0&subscribe=0&background=f5f5f5&foreground=008ee5&highlight=000000" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title="Valencia: la rabia de lo inexplicable"></iframe>
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      <dc:creator><![CDATA[Andrés Actis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/modelo-esponja-gigante-ayuda-mitigar-impacto-dana-ciudades_1_11784038.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Nov 2024 22:31:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El modelo de esponja gigante que ayuda a mitigar el impacto de una DANA en las ciudades]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Urbanismo,Alicante,Inundaciones,DANA]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La paradoja ambiental de esquiar en un parque de nieve con 50 grados en el exterior]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/paradoja-ambiental-esquiar-parque-nieve-50-grados-exterior_1_11586040.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04d7e19a-8722-421c-b8b1-bcba45de7f96_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La paradoja ambiental de esquiar en un parque de nieve con 50 grados en el exterior"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la región del mundo más afectada por la falta de agua y las altas temperaturas, los parques de nieve se han convertido en una de las actividades de ocio más populares: una multinacional emiratí ha visto la oportunidad de negocio y ha abierto estas atracciones por todo Oriente Próximo</p><p class="subtitle">Ni los cañones de nieve salvarán las pistas de esquí europeas del cambio climático</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Imag&iacute;nate despertarte un d&iacute;a y que Mascate [la capital de Om&aacute;n] aparezca cubierta de nieve blanca y reluciente! Explora barcos congelados en el tiempo, desciende en trineo por dunas de arena helada y descubre un mundo apasionante a temperaturas bajo cero&rdquo;. Este es el reclamo publicitario de Snow Oman, el primer parque de nieve del sultanato del mismo nombre, donde el term&oacute;metro llega a sobrepasar los 50 grados en verano. Inaugurado a principios de 2023 y construido por el operador emirat&iacute; de centros comerciales Majid Al Futtaim en un terreno de 14.800 metros cuadrados, Snow Oman presume de ser el mayor parque de nieve de Oriente Pr&oacute;ximo. &ldquo;La primera vez que fuimos hab&iacute;a mucha gente, colas de media hora solo para alquilar los accesorios, la ropa de invierno, los guantes, ahora vamos entre semana&rdquo;, comenta Hamna Arif, quien lleg&oacute; a Om&aacute;n hace dos a&ntilde;os desde su Pakist&aacute;n natal con su marido y sus dos hijos, de siete y ocho a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En verano, en Om&aacute;n no se puede hacer ninguna actividad al aire libre, hace demasiado calor, as&iacute; que lo mejor es venir a la nieve. Es una experiencia &uacute;nica. Adem&aacute;s, no hay restricciones de tiempo, una vez dentro puedes quedarte todo el d&iacute;a si quieres, si puedes soportar el fr&iacute;o, claro, porque hace much&iacute;simo fr&iacute;o. Pero como te dejan salir y entrar, puedes ir a comprar al centro comercial y volver&rdquo;, explica esta madre de familia que ya ha visitado Snow Oman cinco veces. El parque de nieve ofrece hasta 20 atracciones, entre ellas una pista de patinaje sobre hielo y un ping&uuml;inario donde viven ping&uuml;inos rey y pap&uacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una madre de familia que ha visitado Snow Oman cinco veces: “En verano, en Omán no se puede hacer ninguna actividad al aire libre, hace demasiado calor, así que lo mejor es venir a la nieve. Es una experiencia única. Además, no hay restricciones de tiempo, una vez dentro puedes quedarte todo el día si quieres, si puedes soportar el frío, claro, porque hace muchísimo frío</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;En cuanto se abri&oacute; la puerta me record&oacute; a mi infancia porque la casa de mis padres est&aacute; en el norte de Teher&aacute;n, donde hay nieve y estaciones de esqu&iacute;. Las instalaciones no son impresionantes, pero cuentan con un reclamo de marketing muy fuerte: el fr&iacute;o. Aunque creo que deber&iacute;an a&ntilde;adir m&aacute;s animales, como osos polares o focas, por ejemplo&rdquo;, sugiere Sahar Derakhshani, iran&iacute; residente en Mascate.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nieve para el turismo del desierto</strong>
    </p><p class="article-text">
        Snow Oman es el &uacute;ltimo de una serie de parques de nieve que la empresa Majid Al Futtaim est&aacute; construyendo por todo Oriente Pr&oacute;ximo siguiendo la estela de Ski Dubai, el primer concepto de 'ocio bajo cero' lanzado en 2005 y que atrajo a 11 millones de visitantes en sus primeros 15 a&ntilde;os. Seg&uacute;n el Departamento de Turismo de Dub&aacute;i, en 2022 el 12% de los turistas internacionales que visitaron la capital del ocio emirat&iacute; recalaron en Ski Dubai. &ldquo;Ski Dubai ha impulsado el crecimiento masivo del turismo deportivo en la regi&oacute;n y ha fomentado la aparici&oacute;n de una cultura de deportes de invierno en los Emiratos &Aacute;rabes Unidos&rdquo;, resume WAM, la agencia de prensa oficial de la monarqu&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El emirato de Dub&aacute;i &ndash;uno de los siete que componen la federaci&oacute;n de Emiratos &Aacute;rabes Unidos&ndash; es una especie de ovni en una regi&oacute;n que vive de la extracci&oacute;n y exportaci&oacute;n de petr&oacute;leo y gas a los mercados de consumo, sobre todo en Asia. En Arabia Saud&iacute;, la mayor econom&iacute;a del Golfo, los ingresos del petr&oacute;leo representaron el 62% de los ingresos p&uacute;blicos en 2023. Sin embargo, Dub&aacute;i ha pasado la p&aacute;gina del oro negro. El sector del petr&oacute;leo y del gas solo represent&oacute; el 2% del PIB del emirato en 2022, frente a casi el 50% de hace medio siglo. Otros sectores han tomado el relevo, como el comercio, la construcci&oacute;n y el turismo. La ciudad presume de su estilo de vida, con un fuerte consumo energ&eacute;tico y de recursos, gracias al cual dice haber atra&iacute;do a 17,2 millones de turistas internacionales en 2023, convirti&eacute;ndose en un modelo a seguir para toda la regi&oacute;n.
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                    alt="Tienda de alquiler de ropa de esquí en Snow Oman: se ofrecen botas, pantalones, abrigos y guantes."
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                Tienda de alquiler de ropa de esquí en Snow Oman: se ofrecen botas, pantalones, abrigos y guantes.                            </span>
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        &ldquo;Dub&aacute;i ha sido un ejemplo y ahora todos los pa&iacute;ses del Golfo est&aacute;n intentando no tanto copiar, sino inspirarse en lo que ha hecho&rdquo;, comenta Jalal Qanas, profesor adjunto de Econom&iacute;a en la Universidad de Qatar. En Doha, Dub&aacute;i, Manama, Riad o Kuwait, el patinaje sobre hielo es otra de las aficiones invernales con muchos seguidores. David De Silva, originario de Sri Lanka, vive en la capital de Emiratos &Aacute;rabes Unidos, Abu Dhabi, donde creci&oacute;: &ldquo;Mis padres sol&iacute;an llevarme a la Ciudad Deportiva Zayed al menos una vez al mes para aprender a patinar. Incluso hoy, mi mujer y yo solemos ir a patinar all&iacute; a menudo. Y no somos los &uacute;nicos, el patinaje es muy popular entre los j&oacute;venes de aqu&iacute;, y es un lugar estupendo para reunirse y socializar&rdquo;, relata.
    </p><p class="article-text">
        El resort de esqu&iacute; en pleno desierto Trojena, que las autoridades venden como un destino &ldquo;que ofrece experiencias &uacute;nicas centradas en el ser humano&rdquo;, acoger&aacute; los Juegos Asi&aacute;ticos de Invierno en 2029 sobre tres cuartas partes de nieve artificial. Se estima que en 2030 hasta 700.000 turistas puedan acudir a los 36 kil&oacute;metros de pistas de esqu&iacute; que promete Trojena. El frenes&iacute; del ocio tambi&eacute;n se est&aacute; apoderando de Om&aacute;n, que sigue los pasos de sus vecinos en un intento de construir una alternativa real a los ingresos del petr&oacute;leo y del gas tras d&eacute;cadas de fracasos.
    </p><p class="article-text">
        El plan 'Visi&oacute;n Om&aacute;n 2040' prioriza el turismo, un sector que se espera que represente el 5% del PIB en 2030 y el 10% en 2040, frente al 2,4% de 2022. &ldquo;Cuando nuestros familiares y amigos vienen a visitarnos solemos llevarlos a Snow Oman y todos se sorprenden porque imaginaban un pa&iacute;s m&aacute;s atrasado, sin una verdadera oferta de ocio. Om&aacute;n quiere ofrecer distintas actividades para desarrollar el turismo, porque hay playas preciosas y lugares al aire libre por los que hacer rutas de senderismo, pero hace tanto calor durante todo el a&ntilde;o que no se puede ir&rdquo;, afirma Hamna Arif. Al preguntar a Sahar Derakhshani, otro de los entrevistados, sobre el impacto ambiental y energ&eacute;tico de un parque de nieve en una de las regiones m&aacute;s c&aacute;lidas del mundo, resume: &ldquo;La conciencia ambiental preocupa mucho en Europa pero aqu&iacute; el modo de vida es diferente. Los extranjeros que vienen a vivir al Golfo se relajan, dejan de tener una mentalidad estricta, tambi&eacute;n en lo que se refiere al uso de la energ&iacute;a. Despu&eacute;s de un tiempo aqu&iacute; aceptan tener puesto el aire acondicionado las 24 horas del d&iacute;a o ir a pasar una tarde a Snow Oman porque echan de menos la nieve&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La conciencia ambiental preocupa mucho en Europa pero aquí el modo de vida es diferente. Los extranjeros que vienen a vivir al Golfo se relajan, dejan de tener una mentalidad estricta, también en lo que se refiere al uso de la energía. Después de un tiempo aquí aceptan tener puesto el aire acondicionado las 24 horas del día o ir a pasar una tarde a Snow Oman porque echan de menos la nieve</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>El gasto energ&eacute;tico de un parque de nieve</strong>
    </p><p class="article-text">
        A pesar del poco inter&eacute;s que muestran por el tema las personas que visitan estos parques de nieve, lo cierto es que el coste energ&eacute;tico plantea interrogantes. Todos los pa&iacute;ses del Consejo de Cooperaci&oacute;n del Golfo (Arabia Saud&iacute;, Bahrein, Emiratos &Aacute;rabes Unidos, Kuwait, Om&aacute;n y Qatar) figuran ya entre los 15 primeros del mundo en consumo total de energ&iacute;a per c&aacute;pita. Entre otras razones se debe a la promoci&oacute;n de soluciones tecnol&oacute;gicas, como el ocio a cero grados y a la adicci&oacute;n al aire acondicionado, que buscan ofrecer la ilusi&oacute;n de una vida desconectada de la realidad clim&aacute;tica que vive la pen&iacute;nsula. &ldquo;La gente del Golfo sigue entusiasmada con los rascacielos de cristal y con el lema de 'haz lo que quieras y nosotros lo climatizaremos'. Pero el cambio clim&aacute;tico es una realidad. No podemos seguir malgastando nuestro dinero en edificios lujosos. Prepar&eacute;monos, aprendamos de las antiguas tradiciones y retomemos los conceptos del patio, de la ventilaci&oacute;n y de la iluminaci&oacute;n natural&rdquo;, sugiere Ali A. Alraouf, catedr&aacute;tico de Arquitectura y Urbanismo de la universidad Hamad Bin Khalifa y asesor principal de la Autoridad de Planificaci&oacute;n y Desarrollo Urbano de Qatar.
    </p><p class="article-text">
        Al igual que ocurre en el resto del mundo, no todos los que viven en el Golfo experimentan el cambio clim&aacute;tico con la misma intensidad. Mientras los ciudadanos &aacute;rabes originarios de estos pa&iacute;ses y los trabajadores cualificados, sobre todo occidentales, se atrincheran en espacios con aire acondicionado, los inmigrantes extranjeros que llegan de otros rincones de Asia y de &Aacute;frica lo sufren en primera l&iacute;nea. Lejos del fr&iacute;o de las pistas de hielo de la capital, Hassan Ahmad, pastor sudan&eacute;s de 31 a&ntilde;os, vive aislado en una caravana en medio de una vasta llanura de Kuwait, donde la temperatura supera con frecuencia los 50 grados en verano. &ldquo;No tengo aire acondicionado. Mi jefe kuwait&iacute; me trajo un enfriador de aire, pero no funciona&rdquo;, confiesa.
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                    alt="Una de las atracciones para jugar con trineos dentro del parque Snow Oman, abierto de diez de la mañana a diez de la noche."
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            <span class="title">
                Una de las atracciones para jugar con trineos dentro del parque Snow Oman, abierto de diez de la mañana a diez de la noche.                            </span>
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      <p class="quote-text">&quot;La gente del Golfo sigue entusiasmada con los rascacielos de cristal y con el lema de &#039;haz lo que quieras y nosotros lo climatizaremos&#039;. Pero el cambio climático es una realidad. No podemos seguir malgastando nuestro dinero en edificios lujosos. Preparémonos, aprendamos de las antiguas tradiciones y retomemos los conceptos del patio, de la ventilación y de la iluminación natural </p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ali A. Alraouf, catedrático de Arquitectura y Urbanismo de la universidad Hamad Bin Khalifa</span>
                                  </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En la ciudad, el espect&aacute;culo contin&uacute;a y el desarrollo de actividades invernales sigue adelante, aunque eso suponga engullir ingentes cantidades de electricidad que la regi&oacute;n se resiste a descarbonizar, a pesar de tener acceso directo a uno de los recursos solares de mayor calidad del mundo. La electricidad en Arabia Saud&iacute;, que en un 40% se produce quemando barriles de petr&oacute;leo, es una de las m&aacute;s intensivas en carbono del mundo, con 571 gramos de C0<sub>2</sub> equivalente emitidos por kilovatio-hora de electricidad en 2021, seg&uacute;n la plataforma Our World in Data. Es el doble que en la Uni&oacute;n Europea. En otros pa&iacute;ses del Golfo la electricidad se produce sobre todo quemando gas natural, incluso en Emiratos &Aacute;rabes Unidos, donde la proporci&oacute;n de energ&iacute;a nuclear y renovables en el mix energ&eacute;tico es cada vez mayor.
    </p><p class="article-text">
        El consumo de electricidad a partir de combustibles f&oacute;siles no es el &uacute;nico coste ambiental de los parques de nieve del Golfo. A esto hay que a&ntilde;adir el l&iacute;quido necesario para producir nieve artificial. Seg&uacute;n Alfa Laval, Ski Dubai contiene 6.000 toneladas de nieve, producidas a partir de agua dulce cristalizada en forma de nieve. Cada noche, la temperatura en Ski Dubai desciende de -1 &deg;C a -7 &deg;C o -8 &deg;C para permitir que los ca&ntilde;ones de nieve situados en el techo de la instalaci&oacute;n produzcan las 30 o 40 toneladas de nieve que se vierten para sustituir a una cantidad similar y as&iacute; garantizar la frescura del polvo en el recinto. La nieve extra&iacute;da de Ski Dubai se funde y se recicla una vez que entra en el sistema que climatiza el centro comercial, antes de utilizarse al final de su vida &uacute;til para regar los parques y jardines. A pesar de este triple uso, el consumo de agua plantea dudas, ya que estamos en la regi&oacute;n del mundo m&aacute;s afectada por el estr&eacute;s h&iacute;drico.
    </p><p class="article-text">
        Para hacer frente a la falta de lluvias, estos pa&iacute;ses est&aacute;n extrayendo aguas subterr&aacute;neas a un ritmo cuatro veces superior al que los acu&iacute;feros de la regi&oacute;n reponen las reservas, seg&uacute;n la Comisi&oacute;n Econ&oacute;mica y Social de las Naciones Unidas para Asia Occidental. Pero estas ya no bastan para hacer frente a la expansi&oacute;n de un estilo de vida que demanda m&aacute;s y m&aacute;s agua. En respuesta, las costas del Golfo P&eacute;rsico, del Mar Ar&aacute;bigo y del Mar Rojo se han poblado de plantas desalinizadoras que funcionan con combustibles f&oacute;siles.
    </p><p class="article-text">
        El atractivo del 'ocio bajo cero' que ofrecen los parques de nieve ya no se limita solo a esta zona del mundo. En 2017, el grupo propietario de los complejos de Dub&aacute;i y de Mascate inaugur&oacute; Ski Egypt, la primera estaci&oacute;n de esqu&iacute; cubierta de &Aacute;frica. El furor de los cero grados tambi&eacute;n se extiende por los corredores migratorios que unen los pa&iacute;ses del Golfo con los pulmones de mano de obra barata del Asia emergente. &ldquo;En Pakist&aacute;n tambi&eacute;n tenemos un parque de nieve. Es m&aacute;s peque&ntilde;o que Snow Oman, pero tambi&eacute;n hace mucho fr&iacute;o dentro&rdquo;, comenta Hamna Arif. Winterland, la primera cadena de parques de nieve de Pakist&aacute;n, arranc&oacute; el a&ntilde;o pasado y ya explota dos complejos de ocio bajo cero, uno en Lahore y otro en Karachi, con temperaturas que descienden hasta los -10 grados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nuestra visi&oacute;n es crear un mundo donde las inolvidables aventuras invernales est&eacute;n al alcance de todos&rdquo;, escribe la empresa en su p&aacute;gina web, indicando que pronto se abrir&aacute;n varias franquicias de Winterland en Arabia Saud&iacute;, el resto de Oriente Pr&oacute;ximo y varias ciudades m&aacute;s de Pakist&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De vuelta a casa para pasar un mes de vacaciones con su familia, Said Valiyamadayi, un keralita de 32 a&ntilde;os empleado desde hace cinco como responsable de salud y seguridad en la industria qatar&iacute; del gas, opt&oacute; por uno de los dos parques de nieve de este estado tropical en una salida con un par de amigos. &ldquo;Tenemos un parque de nieve en Qatar, as&iacute; que cuando mi mujer y yo nos enteramos de que el concepto hab&iacute;a llegado a Kerala decidimos venir a divertirnos&rdquo;, apunta. &ldquo;Estoy seguro de que habr&aacute; m&aacute;s parques de nieve aqu&iacute; en el futuro, la gente vendr&aacute; a refrescarse cuando haga demasiado calor fuera&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastian Castelier]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/paradoja-ambiental-esquiar-parque-nieve-50-grados-exterior_1_11586040.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Aug 2024 20:10:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La paradoja ambiental de esquiar en un parque de nieve con 50 grados en el exterior]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis climática,Agua,Emisiones CO2,Ola de calor]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Marco Perolini: "Los jueces intentan deslegitimar a los activistas climáticos para justificar sentencias draconianas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/marco-perolini-jueces-deslegitimar-activistas-climaticos-justificar-sentencias-draconianas_128_11580086.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f1730c4-3bd4-45c3-8913-2b1331ca70ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marco Perolini: &quot;Los jueces intentan deslegitimar a los activistas climáticos para justificar sentencias draconianas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El coautor de un macroinforme sobre la situación del derecho a la protesta en 21 países europeos analiza la sentencia –apelada esta semana– que condenó a cinco personas a cuatro años de prisión por cortar una carretera en Reino Unido: " Se puede proteger el orden público y respetar los derechos humanos"</p><p class="subtitle">La criminalización del activismo climático ya causa un efecto disuasorio: “Muchos se han asustado”</p></div><p class="article-text">
        Un juicio ha puesto Reino Unido en el punto de mira de la vulneraci&oacute;n del derecho a la protesta en Europa. Durante cuatro d&iacute;as en noviembre de 2022 activistas clim&aacute;ticos cortaron el tr&aacute;fico en varios tramos de la autopista m&aacute;s transitada de Europa, la carretera de circunvalaci&oacute;n de Londres M25. La acci&oacute;n caus&oacute; indignaci&oacute;n entre la ciudadan&iacute;a y un coste econ&oacute;mico de unos 900.000 euros. En julio, un juez dict&oacute; las sentencias m&aacute;s largas hasta la fecha por una protesta no violenta. Cuatro miembros del grupo Just Stop Oil, Daniel Shaw, Louise Lancaster, Lucia Whittaker De Abreu y Cressida Gethin, que participaron en una videollamada para reclutar activistas en estas acciones, han sido condenados a cuatro a&ntilde;os de prisi&oacute;n. Un quinto participante, Roger Hallam, ha recibido una condena de cinco a&ntilde;os por &ldquo;conspirar para cometer desorden p&uacute;blico&rdquo;. Este martes la ONG confirm&oacute; que <a href="https://planb.earth/wp-content/uploads/2024/08/PR-WTF-Appeal-against-sentence-FINAL.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apelar&aacute; la decisi&oacute;n</a>. 
    </p><p class="article-text">
        El relator especial de la ONU para los defensores ambientales, Michel Forst, calific&oacute; la sentencia de &ldquo;represiva&rdquo; e &ldquo;inaceptable en una democracia como la brit&aacute;nica&rdquo;. Organizaciones de derechos humanos y en defensa del medio ambiente han mostrado su total rechazo al fallo judicial. Acad&eacute;micos, atletas y artistas, como Chris Martin y Annie Lennox entre ellos, han firmado una carta dirigida al fiscal general. La decisi&oacute;n llega un a&ntilde;o despu&eacute;s de otras <a href="https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/activistas-climaticos-hablan-prision-asumi-riesgo-carcel-no-tenia-idea-seria_1_10692308.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dos duras sentencias</a> de tres y dos a&ntilde;os y siete meses de prisi&oacute;n para activistas clim&aacute;ticos por subirse al puente de Dartford Crossing, en Londres. Estas decisiones judiciales son el resultado de la aplicaci&oacute;n de dos nuevas leyes introducidas en 2022 y 2023 por sucesivos gobiernos conservadores que fueron <a href="https://www.independent.co.uk/news/uk/politics/police-bill-academics-letter-priti-patel-b1818695.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ampliamente criticadas</a> por ser consideradas un ataque directo al derecho a la protesta.
    </p><p class="article-text">
        Marco Perolini es asesor de asuntos pol&iacute;ticos de Amnist&iacute;a Internacional y coautor de un <a href="https://www.amnesty.org/en/what-we-do/freedom-of-expression/protest/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">macroinforme</a> publicado en julio por esta organizaci&oacute;n en el que se analiza el estado del derecho a la protesta en 21 pa&iacute;ses europeos. Perolini asegura que en Gran Breta&ntilde;a, al igual que en otros pa&iacute;ses, &ldquo;se intenta deslegitimar, tambi&eacute;n desde el &aacute;mbito judicial, a los activistas clim&aacute;ticos para justificar sentencias draconianas&rdquo;. El orden p&uacute;blico y la libertad de expresi&oacute;n, subraya, no son contradictorios a pesar del retroceso generalizado en derechos humanos que la organizaci&oacute;n ha constatado en Europa. 
    </p><p class="article-text">
        La emergencia clim&aacute;tica y la frustraci&oacute;n de los activistas por la falta de compromiso de los gobiernos para reducir emisiones han llevado a una escalada de actos de desobediencia civil, incluyendo controvertidas t&aacute;cticas usadas en el pasado como los <a href="https://www.eldiario.es/cultura/centenar-directores-museos-afirman-conmovidos-peligrosidad-acciones-activistas_1_9698290.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ataques a obras de arte </a>en destacados museos europeos. Pero lo m&aacute;s preocupante para Perolini es la severa respuesta desde el poder que percibe estas acciones como una amenaza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las sentencias a los cinco activistas de Just Stop Oil por planear una acci&oacute;n, es decir, ni siquiera por participar en la protesta, &iquest;suponen un castigo justo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las penas de c&aacute;rcel por lo general no deber&iacute;an usarse para castigar actos pac&iacute;ficos, as&iacute; que son desproporcionadas. Ni siquiera hablamos sobre el tiempo de las penas, no olvidemos que hay pa&iacute;ses, Turqu&iacute;a es uno de ellos, que utiliza leyes antiterroristas para juzgar a gente que protesta pac&iacute;ficamente. Pero es cierto que, por lo que sabemos, estas son las sentencias m&aacute;s largas dictadas en Europa occidental.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El juez del caso, Christopher Hehir, sostiene en su resoluci&oacute;n que los cinco acusados hab&iacute;an pasado de ser &ldquo;activistas preocupados&rdquo; a &ldquo;fan&aacute;ticos&rdquo; y hab&iacute;an decidido que los ciudadanos ten&iacute;an que sufrir molestias o da&ntilde;os &ldquo;para que ellos pudieran pasear sus opiniones&rdquo;. Las acciones tuvieron serias consecuencias y el juez tiene que tener esto en cuenta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto. Pero lo primero que notamos sobre el razonamiento judicial, y es un patr&oacute;n que hemos encontrado en las autoridades judiciales de otros pa&iacute;ses, es que utiliza un lenguaje muy negativo, especialmente hacia los activistas clim&aacute;ticos. Los jueces intentan deslegitimar las acciones de los activistas usando estereotipos negativos que a veces se usan precisamente para justificar sentencias draconianas. Cualquier protesta no violenta conlleva alg&uacute;n tipo de trastorno. A veces es necesario manifestar la preocupaci&oacute;n sobre temas que nos conciernen a todos, como la emergencia clim&aacute;tica o el racismo institucional, y estos actos ocasionan perjuicios.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">&quot;El razonamiento judicial utiliza un lenguaje muy negativo, especialmente hacia los activistas climáticos. Los jueces intentan deslegitimar las acciones de los activistas usando estereotipos que a veces se usan precisamente para justificar sentencias draconianas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Pero eso no quiere decir que se pueda arrestar, golpear, juzgar y penalizar a la persona. Tiene que haber un equilibrio entre la protecci&oacute;n del derecho a la asamblea pac&iacute;fica y la protecci&oacute;n de los derechos de los dem&aacute;s. Y tambi&eacute;n tiene que haber proporci&oacute;n entre la molestia causada y la reacci&oacute;n del Estado. Por ejemplo, si hay una alteraci&oacute;n que se prolonga en el tiempo la polic&iacute;a podr&iacute;a intervenir para dispersar a los protestantes. Pero lo que hay que aclarar es que el hecho de que un acto pac&iacute;fico sea disruptivo no lo convierte en un acto violento. Bloquear una carretera es disruptivo, pero no es violento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La escalada de acciones de desobediencia civil que atentan contra el patrimonio p&uacute;blico est&aacute; causando mucha controversia. No solo es el corte de carreteras, sino </strong><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/activistas-pegan-marcos-cuadros-majas-goya-museo-prado_1_9685474.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>pegarse a cuadros</strong></a><strong> en museos o </strong><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/juez-envia-juicio-activistas-ambientales-congreso-delito-patrimonio-historico_1_10909749.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>manchar de pintura un edificio p&uacute;blico</strong></a><strong>. &iquest;Deber&iacute;an estar permitidas? &iquest;Es el precio que tenemos que pagar por vivir en un sistema democr&aacute;tico o deben ser castigadas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El delito de da&ntilde;os contra la propiedad est&aacute; tipificado en casi todos los pa&iacute;ses del mundo y no supone una violaci&oacute;n de los derechos humanos. Nosotros no decimos que estas acciones deber&iacute;an estar permitidas. Pero hay que pararse en los matices. Hay distintos grados de da&ntilde;os, serio o leve, permanente o temporal. Si se destroza un monumento va a ser dif&iacute;cil repararlo. Pero los activistas clim&aacute;ticos suelen participar en actos que no causan da&ntilde;os permanentes, por ejemplo, utilizan pintura lavable. Si un acto resulta en da&ntilde;os a la propiedad, la respuesta del Estado tiene que ser proporcionada al da&ntilde;o causado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo dif&iacute;cil es determinar d&oacute;nde est&aacute; la l&iacute;nea entre la libertad de expresi&oacute;n y el mantenimiento del orden p&uacute;blico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No son excluyentes. Se puede proteger el orden p&uacute;blico y respetar los derechos humanos. Se puede restringir la libertad de asamblea de manera que se proteja el orden p&uacute;blico, pero la limitaci&oacute;n tiene que ser proporcionada y necesaria. Obviamente, es dif&iacute;cil trazar esa l&iacute;nea, depende de cada caso. Por eso, el Estado tiene autoridades que valoran antes de dar una respuesta policial o judicial.
    </p><p class="article-text">
        Nos preocupa mucho que los Estados est&eacute;n utilizando el orden p&uacute;blico como justificaci&oacute;n para restringir protestas. Es un argumento muy efectivo, la seguridad nacional, porque la gente lo entiende. Por eso, creo que es muy importante explicar que los derechos humanos y el orden p&uacute;blico no son contradictorios. 
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                    alt="Los cinco activisas de Just Stop Oil Cressida Gethin, Louise Lancaster, Lucia Whittaker De Abreu, Roger Hallam y Daniel Shaw, junto al relator especial de la ONU para los defensores ambientales, Michel Forst. "
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            <span class="title">
                Los cinco activisas de Just Stop Oil Cressida Gethin, Louise Lancaster, Lucia Whittaker De Abreu, Roger Hallam y Daniel Shaw, junto al relator especial de la ONU para los defensores ambientales, Michel Forst.                             </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Lo realmente preocupante es que estas leyes y estos estos casos como el de los activistas de Just Stop Oil tienen un impacto m&aacute;s amplio entre la poblaci&oacute;n, el llamado <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/criminalizacion-activismo-climatico-causa-efecto-disuasorio-han-asustado_1_10839051.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">efecto escalofriante (</a><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/criminalizacion-activismo-climatico-causa-efecto-disuasorio-han-asustado_1_10839051.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>the chilling effect</em></a><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/criminalizacion-activismo-climatico-causa-efecto-disuasorio-han-asustado_1_10839051.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">)</a>. Las duras sentencias hacen que la gente se lo piense dos veces antes de volver a las calles a protestar. Estas <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/escalada-activismo-climatico-mundo-hemos-pasado-multa-carcel-ecologistas_1_10711056.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">severas condenas tienen un objetivo disuasorio</a> y por lo tanto se convierten en un asunto de derechos humanos. Evitan que la gente ejerza sus derechos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el juicio contra los activistas de Just Stop Oil, los acusados ten&iacute;an prohibido hablar del cambio clim&aacute;tico para explicar los motivos de sus actos. Esto ha dado lugar a escenas de nuevos arrestos en el banquillo de acusados cuando los activistas mencionaban las razones que les llevaron a planear la videollamada.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que los motivos, participar en actos de desobediencia civil para concienciar sobre la emergencia clim&aacute;tica, es decir, por el inter&eacute;s com&uacute;n, eran parte de su defensa. En Derecho, en ocasiones hay razones que excusan ciertos comportamientos que los activistas han podido tener. As&iacute; que deber&iacute;an haber podido explicar qu&eacute; razones motivaron sus actos, no solo por el derecho a la libertad de expresi&oacute;n sino para cumplir con las normas de un juicio justo. En general, hemos visto muy pocos casos en todos los pa&iacute;ses estudiados en nuestro informe en los que el juez ha tenido en cuenta la motivaci&oacute;n detr&aacute;s de las acciones, como ha ocurrido en dos casos en Suiza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desde la introducci&oacute;n de nueva legislaci&oacute;n en 2022 y 2023, en Reino Unido la polic&iacute;a puede prohibir protestas pac&iacute;ficas si las considera demasiado ruidosas, las multas por bloquear una autopista pueden ser ilimitadas, perturbar el orden p&uacute;blico puede acarrear penas de hasta diez a&ntilde;os de c&aacute;rcel, las empresas pueden solicitar &oacute;rdenes judiciales contra activistas que pueden llevarlas a la ruina, por mencionar algunos ejemplos. En este contexto, &iquest;se puede salir a protestar en este pa&iacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La legislaci&oacute;n ha reducido las opciones de participar en protestas pac&iacute;ficas. Por un lado, se han creado algunos delitos con el prop&oacute;sito exacto de usarlos contra quienes protestan de forma pac&iacute;fica. Por otro, ha habido un endurecimiento de las sentencias por delitos ya existentes. Estamos en una situaci&oacute;n en la que participar en un acto pac&iacute;fico puede f&aacute;cilmente resultar en arresto y, a veces, en procesamiento. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En las últimas dos décadas en muchos países ha habido un incremento en el uso de leyes penales para abordar lo que se percibe como una amenaza a las autoridades o a las personas que están en el poder</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hemos visto a muchos activistas, no solo ambientales, arrestados por la misma raz&oacute;n: conspiraci&oacute;n para causar perjuicio p&uacute;blico, por intentar parar deportaciones o antes de la celebraci&oacute;n de Orgullo en Londres. Es un contexto de represi&oacute;n en aumento en el que la respuesta del Estado es cada vez m&aacute;s dura a nivel policial, pero tambi&eacute;n a nivel judicial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo describir&iacute;a la situaci&oacute;n en Espa&ntilde;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hemos visto un retroceso en los derechos de libertad de expresi&oacute;n y de asamblea pac&iacute;fica, especialmente desde la aprobaci&oacute;n de la Ley de seguridad ciudadana de 2015. Esta norma ha resultado en miles de sanciones administrativas basadas en cl&aacute;usulas vagas y problem&aacute;ticas, como las que castigan por usar im&aacute;genes de agentes del orden o resistencia a la autoridad. Adem&aacute;s, estipulaciones difusas en el C&oacute;digo Penal tambi&eacute;n se han usado para restringir de forma desproporcionada el derecho de reuni&oacute;n.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La dura respuesta del Estado seguirá a corto plazo, pero puede que despierte la empatía de mucha gente hacia los activistas climáticos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>El informe de Amnist&iacute;a Internacional identifica patrones similares de estigmatizaci&oacute;n y criminalizaci&oacute;n en otros pa&iacute;ses europeos como Alemania, donde activistas han sufrido detenci&oacute;n administrativa de 30 d&iacute;as para evitar que participaran en protestas; en Francia, donde el ministro de Interior Gerald Darmanin calific&oacute; de &ldquo;ecoterroristas&rdquo; a los activistas o en Italia, donde se juzga a activistas con leyes antimafia. &iquest;Qu&eacute; motiva esta ola de represi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cada vez hay m&aacute;s acciones de desobediencia civil debido a las crisis dominantes: emergencia clim&aacute;tica, injusticia racial, econ&oacute;mica&hellip; y el Estado est&aacute; reaccionando con esto. En las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas en muchos pa&iacute;ses ha habido un incremento en el uso de leyes penales para abordar lo que se percibe como una amenaza a las autoridades o a las personas que est&aacute;n en el poder. Pero es a trav&eacute;s de actos de desobediencia civil como grupos marginados han conquistado derechos, como el movimiento de derechos civiles en los Estados Unidos o el movimiento sufragista en Europa. Por eso es muy preocupante que cuando hoy se usan las mismas t&aacute;cticas para conquistar derechos importantes para todos nosotros el Estado reaccione de forma tan severa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; futuro le espera al activismo clim&aacute;tico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La dura respuesta del Estado seguir&aacute; a corto plazo, pero puede que despierte la empat&iacute;a de mucha gente hacia los activistas clim&aacute;ticos. Tambi&eacute;n va a hacer que muchos grupos civiles, movimientos de base, organizaciones de derechos humanos se sientan incentivados por estas duras respuestas y encuentren m&aacute;s alianzas para hacer una oposici&oacute;n conjunta. Y a pesar del &ldquo;efecto escalofriante&rdquo;, las medidas draconianas no conseguir&aacute;n aplastar todas las formas de activismo. Lo hemos visto fuera de Europa, en grupos criminalizados que tienen muy poco espacio para expresarse. Siempre habr&aacute; activistas promoviendo de forma pac&iacute;fica los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángeles Rodenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/marco-perolini-jueces-deslegitimar-activistas-climaticos-justificar-sentencias-draconianas_128_11580086.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Aug 2024 19:27:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marco Perolini: "Los jueces intentan deslegitimar a los activistas climáticos para justificar sentencias draconianas”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ecologismo,Activistas,Crisis climática,Cambio climático,Protestas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vecinos que quitan cemento para luchar contra el calor con ayuda de la NASA]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/vecinos-quitan-cemento-luchar-calor-ayuda-nasa_1_11533604.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17d61694-ad00-4188-88ca-146a2c49597e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vecinos que quitan cemento para luchar contra el calor con ayuda de la NASA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Portland (Oregón, EEUU), con una elevada mortalidad atribuible al exceso de calor, un movimiento ciudadano está logrando bajar la temperatura de espacios públicos simplemente levantando cemento.</p></div><p class="article-text">
        Zapatos cerrados, pantalones hasta las rodillas, protecci&oacute;n para el sol y una botella de agua reutilizable para evitar residuos. De esta guisa m&aacute;s de 1.000 vecinos de la ciudad estadounidense de Portland se pusieron manos a la obra el verano pasado para quitar losetas de cemento del parking de la <a href="https://www.depave.org/projects/morningstarchurch" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">iglesia Morning Star</a>. Se trata de una de las &uacute;ltimas intervenciones del movimiento Depave, una organizaci&oacute;n ciudadana dedicada a combatir el efecto letal de las islas de calor en las ciudades levantando hormig&oacute;n del suelo.
    </p><p class="article-text">
        Portland tiene 635.000 habitantes. Hasta hace poco, las fuertes y frecuentes precipitaciones eran la &uacute;nica preocupaci&oacute;n clim&aacute;tica de vecinos y autoridades. Sin embargo, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, a esta recurrente intranquilidad social se le ha sumado las intensas olas de calor inducidas por el cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as, por ejemplo, en medio de temperaturas extremas en gran parte del pa&iacute;s, la ciudad super&oacute; los 39 grados, batiendo el r&eacute;cord de 37 grados de 1952, seg&uacute;n ha confirmado el Servicio Meteorol&oacute;gico Nacional. El abrasante calor ha dejado un balance de 16 personas fallecidas en todo el Estado, la mayor&iacute;a de ellos en el &aacute;rea metropolitana de Portland. En total, m&aacute;s de 150 millones de personas, de costa a costa (el 45% de la poblaci&oacute;n de Estados Unidos), han estado bajo alerta, seg&uacute;n los <a href="https://www.heat.gov/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">datos difundidos</a> por el Sistema Nacional Integrado de Informaci&oacute;n sobre Salud y Calor.
    </p><h3 class="article-text">La isla de calor y la alta mortalidad</h3><p class="article-text">
        La alta mortalidad, explican cient&iacute;ficos y expertos, es consecuencia directa del efecto &lsquo;isla de calor urbana&rsquo;, es decir, del acusado aumento de la temperatura en entornos urbanos respecto a las &aacute;reas rurales o verdes circundantes. De hecho, el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) public&oacute; de forma reciente una <a href="https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(22)02585-5/abstract#%20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> en <em>The Lancet</em> sobre la estrecha relaci&oacute;n entre muertes prematuras y el fen&oacute;meno &lsquo;isla de calor&rsquo;, un concepto cient&iacute;fico abstracto pero f&aacute;cil de percibir: los d&iacute;as de altas temperaturas el hormig&oacute;n atrapa el calor durante el d&iacute;a y lo expulsa por la noche, lo que genera que los entornos urbanos sean mucho m&aacute;s c&aacute;lidos que los espacios m&aacute;s verdes.
    </p><p class="article-text">
        A nivel estructural, Portland tiene los cuatros factores que agudizan este efecto: pavimentos y materiales de construcci&oacute;n densos y oscuros; densidad y proximidad de los edificios; vegetaci&oacute;n reducida y mucho calor residual de fuentes antropog&eacute;nicas.
    </p><p class="article-text">
        El soci&oacute;logo Jan Voelkel investig&oacute; la conexi&oacute;n entre poblaciones minoritarias y el calor urbano en Portland. Su conclusi&oacute;n fue que las comunidades de bajos ingresos est&aacute;n &ldquo;desproporcionadamente&rdquo; expuestas a los efectos del cambio clim&aacute;tico, en este caso, al calor extremo. &iquest;El motivo? Viven en &aacute;reas con menos cobertura de copas de &aacute;rboles, m&aacute;s pavimento y menos acceso al aire acondicionado.
    </p><p class="article-text">
        Otro investigador, Vivek Shandas, profesor de estudios urbanos en la Universidad Estatal de Portland, dirigi&oacute; en 2019 un proyecto de mapeo de calor en todo el pa&iacute;s. De las 108 ciudades de EEUU investigadas, Portland tuvo la diferencia m&aacute;s dr&aacute;stica entre los vecindarios marginados y los mejor calificados.
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                    alt="En la escuela Powell Butte de Portland se ha conseguido bajar la temperatura más de 7,7 °F quitando cemento y sustituyéndolo por vegetación."
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            <span class="title">
                En la escuela Powell Butte de Portland se ha conseguido bajar la temperatura más de 7,7 °F quitando cemento y sustituyéndolo por vegetación.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ante esta realidad, en 2008 un grupo de vecinos decidi&oacute; activarse. Palas, picos y carretillas en mano, salieron a la calle para transformar aquellos lugares con exceso de pavimento en espacios verdes comunitarios. Con el paso del tiempo, la iniciativa se ha transformado en un exitoso movimiento ciudadano que empieza a replicarse en otras partes del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Depave calcula que de 2008 ha logrado levantar unos 33.000 metros cuadrados de pavimento, lo que equivale a cuatro campos y medio de f&uacute;tbol. Otra cifra que enorgullece a sus creadores: los 83 millones de litros de agua de lluvia absorbidos por la nueva vegetaci&oacute;n que no entraron al sistema de drenaje de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, la organizaci&oacute;n tiene convenios con escuelas, comunidades religiosas, organizaciones sociales y peque&ntilde;as empresas para implantar proyectos de ecolog&iacute;a urbana en toda la regi&oacute;n metropolitana, que van desde la construcci&oacute;n de un parque natural de grandes dimensiones hasta la incorporaci&oacute;n de algunos alcorques para &aacute;rboles en el patio de un colegio para crear m&aacute;s sombra.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo es trabajo en equipo. No se puede despavimentar solo, siempre se necesita a otra persona al lado. El esfuerzo comunitario es nuestro principal orgullo&rdquo;, resume ante cada consulta period&iacute;stica Katya Reyna, directora de Depave.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La ayuda de la NASA</strong></h3><p class="article-text">
        En el verano de 2023, Depave se asoci&oacute; con la NASA a trav&eacute;s de su programa de Ciencias Aplicadas (Develop) para dimensionar el impacto del trabajo realizado. Las im&aacute;genes por sat&eacute;lite confirmaron que en las zonas donde se elimin&oacute; el pavimento la temperatura baj&oacute; un grado Farenheit de media en los seis casos analizados.
    </p><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos desarrollaron un mapa de calor urbano utilizando un sensor infrarrojo t&eacute;rmico de &uacute;ltima tecnolog&iacute;a para capturar la temperatura de la superficie terrestre y otro mapa de vulnerabilidad al calor.
    </p><p class="article-text">
        La mayor variaci&oacute;n de temperatura ocurri&oacute; en una <a href="https://www.depave.org/projects/powell-butte-elementary" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escuela primaria</a>, donde la temperatura hab&iacute;a bajado m&aacute;s de 7,7&deg;F.
    </p><p class="article-text">
        A juicio del investigador principal del trabajo, Keegan Kessler, los datos recogidos mediante teledetecci&oacute;n y herramientas geoespaciales validan &ldquo;los esfuerzos de Depave para mitigar el calor urbano local&rdquo;. El estudio tambi&eacute;n confirma que &ldquo;el calor se experimenta de manera desigual en Portland&rdquo;, seg&uacute;n el entorno f&iacute;sico y los factores sociodemogr&aacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        A medida que estos nuevos espacios verdes &ldquo;sigan madurando&rdquo;, su efecto refrescante aumentar&aacute;, plantea Keesler como hip&oacute;tesis. &ldquo;Lo m&aacute;s interesante de este estudio es que ha dado a Depave un respaldo cuantitativo para comunicar el impacto de su trabajo en la mitigaci&oacute;n del calor a escala local. Los datos son un aval cient&iacute;fico para inspirar a las personas de todo el mundo a involucrarse en los esfuerzos locales de reverdecimiento urbano y justicia clim&aacute;tica&rdquo;, subraya el investigador.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Efecto contagio</strong></h3><p class="article-text">
        Mariona Ferrandiz es doctora en ecolog&iacute;a por la Universidad Claude Bernard Lyon (Francia) e investigadora del CREAF (Barcelona). Ella es especialista en renaturalizaci&oacute;n de las ciudades y confirma lo que vecinos de Portland y de muchas urbes viven cada verano: cuando las temperaturas son extremas, este efecto de isla de calor puede ser &ldquo;muy peligroso&rdquo;: golpes de calor, deshidrataci&oacute;n y exceso de mortalidad, como en Portland. La experta agrega, adem&aacute;s, que demasiado asfalto aumenta la contaminaci&oacute;n del aire, debido a que, a altas temperaturas, &ldquo;libera compuestos org&aacute;nicos vol&aacute;tiles&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, los movimientos ciudadanos para quitar cemento son &ldquo;una bocanada de aire&rdquo;. De hecho, el &eacute;xito de Portland empieza a replicarse en otros pa&iacute;ses. En Ontario, Canad&aacute;, funciona <a href="https://greenventure.ca/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Green Venture</a>, una organizaci&oacute;n de educaci&oacute;n ambiental sin &aacute;nimo de lucro que promueve la construcci&oacute;n de espacios verdes accesibles. En 2012, inspirada en Depave, empez&oacute; a retirar hormig&oacute;n y sustituirlo por superficies verdes y permeables.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al eliminar el pavimento y reemplazarlo por espacios verdes, aumentamos la tasa de infiltraci&oacute;n del agua de lluvia, refrescamos nuestros vecindarios, mantenemos el agua limpia al filtrar la escorrent&iacute;a contaminada, aumentamos el h&aacute;bitat natural para las aves, las abejas y las mariposas, y nos brindamos a nosotros y a nuestros hijos una mayor conexi&oacute;n con el mundo natural&rdquo;, justifican sus directores.
    </p><p class="article-text">
        En total, esta organizaci&oacute;n con ayuda de m&aacute;s de 1.000 voluntarios ha intervenido quince espacios urbanos en los que ha retirado 1.585 metros cuadrados de hormig&oacute;n a cambio de plantar 2.850 plantas nativas.
    </p><p class="article-text">
        En Pa&iacute;ses Bajos, varios municipios compiten desde hace tres a&ntilde;os en un concurso llamado <a href="https://vk-tegelwippen.be/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tegelwipen</a>, que consiste en retirar la mayor cantidad de baldosas de jardines y fachadas para reemplazar el hormig&oacute;n por vegetaci&oacute;n. En 2023 se quitaron 28.067 baldosas (10.550 en 2022).
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Actis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/vecinos-quitan-cemento-luchar-calor-ayuda-nasa_1_11533604.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Jul 2024 19:05:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vecinos que quitan cemento para luchar contra el calor con ayuda de la NASA]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Ola de calor,Cambio climático,Ciudades]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bill Mckibben, creador de 350.org: "Junto a los paneles solares, el movimiento social no violento es la mayor invención del siglo XX"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/bill-mckibben-creador-350-org-paneles-solares-movimiento-social-no-violento-mayor-invencion-siglo-xx_128_11446871.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0caf7bc5-b8af-453b-a11d-895c7a246dd5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bill Mckibben, creador de 350.org: &quot;Junto a los paneles solares, el movimiento social no violento es la mayor invención del siglo XX&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Uno de los activistas climáticos más influyentes del mundo, fundador del mayor grupo de presión ciudadana global, pone el acento en la urgencia de la crisis ambiental: "Ganar despacio la lucha contra el cambio climático es solo otra forma de perder"</p><p class="subtitle">La temperatura del planeta lleva más de un año por encima del límite seguro trazado por los científicos
</p></div><p class="article-text">
        Bill McKibben (California, 1960) ha dado tantas conferencias sobre el cambio clim&aacute;tico que puede predecir las preguntas del p&uacute;blico. Como autor del que se considera el primer libro de divulgaci&oacute;n sobre el calentamiento del planeta, <em>El fin de la naturaleza</em> (1989), y como fundador de la primera organizaci&oacute;n ciudadana global contra las emisiones de gases de efecto invernadero, 350.org, ha tenido la ocasi&oacute;n de escuchar las preocupaciones de personas de todo el mundo. Sabe que alguien le preguntar&aacute; si el problema radica en el exceso de poblaci&oacute;n &ndash;no necesariamente, ya que la mayor&iacute;a no consume apenas energ&iacute;a&ndash;, o si necesitamos la energ&iacute;a nuclear &ndash;&eacute;l considera innecesario nuevas centrales pero, ante la emergencia, apoya que se mantengan abiertas las ya existentes&ndash; o cu&aacute;l es el mejor lugar para vivir &ndash;no recomienda ninguno concreto pero da una pista: aqu&eacute;l donde las personas conf&iacute;en en sus vecinos&ndash; .
    </p><p class="article-text">
        Las respuestas de McKibben desde su hogar en las monta&ntilde;as del estado de Vermont, casi ya en la frontera con Canad&aacute;, son articuladas y amables. A pesar de su abrumador curr&iacute;culum &ndash;es autor de m&aacute;s de 20 libros y cientos de art&iacute;culos en publicaciones como <em>The New Yorker</em>, <em>The Guardian </em>o <em>Rolling Stone</em>, premio Gandhi de la Paz y ganador del Right Livelihood, el llamado Nobel Alternativo&ndash; se percibe que sigue buscando maneras de encender un movimiento masivo y pac&iacute;fico que acelere el cambio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hace unos 20 a&ntilde;os entend&iacute; que escribir libros y art&iacute;culos no era suficiente&rdquo;, dice al reflexionar sobre su evoluci&oacute;n como activista, &ldquo;no se trataba de convencer con la raz&oacute;n y los datos. Eso ya lo hab&iacute;amos hecho. Est&aacute;bamos perdiendo la lucha porque la lucha era por el dinero y el poder. La industria de los combustibles f&oacute;siles dispon&iacute;a de liquidez y poder casi ilimitados. La raz&oacute;n por la que Exxon, Chevron o Total son tan poderosos es porque disponen de grandes cantidades de dinero para corromper los sistemas pol&iacute;ticos. Los ecologistas nunca iban a disponer de ese tipo de cantidades. Solo un movimiento global de ciudadanos pod&iacute;a desafiar algo as&iacute;. Ese es el comienzo de 350.org&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El movimiento que, como reclama con orgullo, ha llegado a todos los pa&iacute;ses menos a Corea del Norte, se extendi&oacute; enseguida por el mundo. &iquest;Por qu&eacute; cree que ha tenido tanto &eacute;xito?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que el &eacute;xito de una campa&ntilde;a se debe a la combinaci&oacute;n de dos factores: por un lado, los ciudadanos tienen que entender que la lucha se puede ganar y, por otro, deben tener claro que se movilizan por un tema importante. Cuando se dan estas dos circunstancias, las personas realmente se comprometen.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tiene una confianza muy grande en los movimientos civiles.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que, junto a los paneles solares, el movimiento social no violento es la mayor invenci&oacute;n del siglo XX. Se cre&oacute; desde los m&aacute;rgenes, con personas como Gandhi, Martin Luther King, las sufragistas y millones de personas an&oacute;nimas. Pero todav&iacute;a estamos descubriendo c&oacute;mo funciona. Casi todos los pa&iacute;ses tienen academias militares para entrenar soldados, pero todav&iacute;a no hemos creado una instituci&oacute;n equivalente para el movimiento no violento. Cada vez lo hacemos mejor, pero vamos aprendiendo sobre la marcha.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hace unos 20 años entendí que escribir libros y artículos no era suficiente. La industria de los combustibles fósiles disponía de liquidez y poder casi ilimitados. Los ecologistas nunca iban a disponer de ese tipo de cantidades. Solo un movimiento global de ciudadanos podía desafiar algo así. Ese es el comienzo de 350.org</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En un art&iacute;culo que public&oacute; recientemente en la revista </strong><a href="https://www.motherjones.com/environment/2023/04/yimby-nimby-progressives-clean-energy-infrastructure-housing-development-wind-solar-bill-mckibben/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Mother Jones</strong></em></a><a href="https://www.motherjones.com/environment/2023/04/yimby-nimby-progressives-clean-energy-infrastructure-housing-development-wind-solar-bill-mckibben/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong> titulado </strong></a><a href="https://www.motherjones.com/environment/2023/04/yimby-nimby-progressives-clean-energy-infrastructure-housing-development-wind-solar-bill-mckibben/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Yes in Our Backyards</strong></em></a><strong> (S&iacute;, en nuestro patio de casa), aseguraba que muchas de las campa&ntilde;as ecologistas, incluidas las que usted ha liderado, han surgido para frenar alguna acci&oacute;n peligrosa o innecesaria. Sin embargo, defiende que ahora el movimiento debe empezar a decir 's&iacute;'. &iquest;Qu&eacute; cambios debe reclamar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si queremos prevenir el colapso clim&aacute;tico tenemos que realizar importantes transformaciones y hacerlo lo antes posible. Estoy convencido de que la crisis clim&aacute;tica es la amenaza m&aacute;s importante que se ha encontrado el ser humano y no nos queda mucho tiempo para afrontarla.
    </p><p class="article-text">
        Creo que lo m&aacute;s importante en este momento es reemplazar los combustibles f&oacute;siles. No solo porque suponen un riesgo existencial, tambi&eacute;n porque provocan, a trav&eacute;s de los derivados que respiramos, una de cada cinco muertes. Lo mejor de todo es que ya podemos hacerlo. En los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os, los ingenieros y cient&iacute;ficos han conseguido reducir hasta un 90% el precio de las energ&iacute;as renovables. Podemos dejar de quemar cosas casi por completo en el planeta. Ya no necesitamos un peque&ntilde;o fuego bajo el cap&oacute; del coche para encender el motor, ni una caldera en el s&oacute;tano, ni un fuego para calentar la comida. Ni siquiera necesitamos un gran fuego en las plantas de energ&iacute;a. Se trata de una transformaci&oacute;n sin precedentes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo entiendo que haya gente que no quiera ver un aerogenerador desde la ventana de su cocina. Pero estamos en la peor emergencia de la historia y tenemos que estar dispuestos a realizar un cambio, incluso en el sentido estético. Personalmente, considero que los aerogeneradores tienen su belleza</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En su caso, defiende que quiz&aacute; debemos empezar a cambiar incluso nuestro sentido de la est&eacute;tica. &iquest;A qu&eacute; se refiere?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo entiendo que haya gente que no quiera ver un aerogenerador desde la ventana de su cocina. Pero tenemos que aceptar que estamos en la peor emergencia de la historia y tenemos que reaccionar para pararla lo antes posible. No podemos esperar otros 25 a&ntilde;os. Tenemos que estar dispuestos a realizar un cambio, incluso en el sentido est&eacute;tico. Personalmente, considero que los aerogeneradores tienen su belleza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que estos enfrentamientos sobre lo que debe o no aceptarse est&aacute;n retrasando las soluciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n, tenemos que concentrarnos en lo esencial, que es acabar con los combustibles f&oacute;siles. Ahora mismo la forma m&aacute;s barata de producir energ&iacute;a es apuntando un panel de vidrio hacia el sol. Se trata de una novedad important&iacute;sima. La mayor&iacute;a de los combustibles f&oacute;siles se reemplazar&aacute; con energ&iacute;a que viene del sol, el viento o la energ&iacute;a hidr&aacute;ulica. La nueva realidad econ&oacute;mica juega a nuestro favor. Por eso la industria de los combustibles f&oacute;siles intenta frenar y bloquear la energ&iacute;a renovable. Ha comprendido que representa la mayor amenaza para su negocio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En unos meses hay elecciones en Estados Unidos y Trump puede volver a ser elegido presidente. &iquest;Se est&aacute;n preparando en caso de que vuelva a la Casa Blanca?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que lo m&aacute;s importante es que en los pr&oacute;ximos ocho meses hagamos todo lo posible para que Trump no gane. No creo que nuestra democracia y nuestro planeta pueda soportar cuatro a&ntilde;os m&aacute;s de su mandato. Pero en caso de que perdamos, habr&aacute; que reagruparse para hacer todo lo que se pueda. En cualquier caso, dudo de que Trump pueda acabar con todo el impulso que han cobrado las energ&iacute;as renovables en estos a&ntilde;os. Por razones econ&oacute;micas, hay pasos que seguir&aacute;n d&aacute;ndose a ciertos niveles y que &eacute;l no podr&aacute; parar. Pero no podemos permit&iacute;rnoslo. Ganar despacio la lucha contra el cambio clim&aacute;tico es solo otra forma de perder.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ya hemos pasado el momento en el que podíamos frenar el cambio climático Tesla a Tesla. Hoy la acción más importante es dejar de ser tanto un individuo y agruparse con otros en movimientos lo suficientemente grandes como para impulsar un cambio en las reglas básicas del sistema económico y político</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En su nuevo blog, </strong><a href="https://billmckibben.substack.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>The Crucial Years</strong></em></a><strong> (Los a&ntilde;os cruciales), insiste en que vamos tarde en un tiempo clave para poder aminorar la crisis del cambio clim&aacute;tico. &iquest;D&oacute;nde le gustar&iacute;a que estuvi&eacute;ramos despu&eacute;s de esos 20 o 30 a&ntilde;os?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo ya soy una persona mayor. Ser&iacute;a presuntuoso por mi parte decir c&oacute;mo deber&iacute;a ser el mundo futuro. Nuestra labor es intentar preservar el mayor n&uacute;mero de opciones para que la gente joven pueda construir el mundo que desea. Para ello, debemos evitar que las temperaturas suban. Si no, cualquiera que sea el camino que esas nuevas generaciones tomen, tendr&aacute;n que enfrentarse a una emergencia cuando lleguen a mi edad.
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, una de las cosas bellas que tendr&aacute; el cambio hacia energ&iacute;as renovables es que inevitablemente se mover&aacute; en una escala m&aacute;s local. Eso nos enriquecer&aacute;. Podremos construir civilizaciones m&aacute;s interesantes con un sustrato m&aacute;s local frente a lo que tenemos ahora. Es algo que ya estamos empezando a ver. Para ello, la energ&iacute;a local ser&aacute; important&iacute;sima. Lo bueno del sol y el viento es que, al contrario que el gas o el petr&oacute;leo, se encuentran en todas partes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Necesitaremos combinar ese localismo con una uni&oacute;n m&aacute;s global?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, claro. No lo llaman calentamiento global por nada. Se trata de un problema que ning&uacute;n pa&iacute;s puede solucionar por s&iacute; mismo. Esa es una de las paradojas. Por eso debemos organizar estos grandes movimientos globales que consigan influir y producir el cambio en todo el mundo. Y creo que eso ya est&aacute; ocurriendo. El Acuerdo de Par&iacute;s fue imperfecto e importante a la vez. Incluso en esta &uacute;ltima cumbre tan extra&ntilde;a en Dub&aacute;i se consigui&oacute; redactar una frase en la que todos aceptaron que hab&iacute;a que hacer una transici&oacute;n y dejar atr&aacute;s los combustibles f&oacute;siles.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una de las cosas bellas que tendrá el cambio hacia energías renovables es que inevitablemente se moverá en una escala más local, podremos construir civilizaciones más interesantes con un sustrato más local frente a lo que tenemos ahora</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es lo m&aacute;s importante que podemos hacer en la lucha contra el cambio clim&aacute;tico como individuos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una cuesti&oacute;n fundamental. Quiz&aacute; habr&aacute;s percibido que los estadounidenses somos muy individualistas. Por defecto siempre nos inclinamos por la acci&oacute;n individual. As&iacute; que si hablas con un americano sobre el cambio clim&aacute;tico es muy probable que te pregunte si debe instalar paneles solares en su tejado o qu&eacute; tipo de coche debe comprar. No es que no sean preguntas importantes. Yo mismo siento cierto orgullo de haber tomado decisiones como poner paneles solares o cambiar a un coche el&eacute;ctrico. Pero intento no enga&ntilde;arme. Ya hemos pasado el momento en el que pod&iacute;amos frenar el cambio clim&aacute;tico Tesla a Tesla.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, la acci&oacute;n m&aacute;s importante que puede tomar un individuo es dejar de ser tanto un individuo y agruparse con otros en movimientos lo suficientemente grandes como para impulsar un cambio en las reglas b&aacute;sicas del sistema econ&oacute;mico y pol&iacute;tico. Si convences a un 5% de la gente para que se compre un coche el&eacute;ctrico se trata de un logro muy positivo y, sin duda, conseguir&aacute;s reducir el n&uacute;mero de emisiones. Pero si consigues que un 5% de las personas se comprometan realmente en una lucha para cambiar las pol&iacute;ticas clim&aacute;ticas a nivel nacional y global, un 5% es probablemente suficiente para ganar la batalla. Porque la apat&iacute;a influye en ambos sentidos. As&iacute; que es mucho m&aacute;s valioso que los individuos se involucren en movimientos que tienen metas lo suficientemente grandes para cambiar los resultados. Eso es lo m&aacute;s importante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/bill-mckibben-creador-350-org-paneles-solares-movimiento-social-no-violento-mayor-invencion-siglo-xx_128_11446871.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Jun 2024 20:24:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bill Mckibben, creador de 350.org: "Junto a los paneles solares, el movimiento social no violento es la mayor invención del siglo XX"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Energías renovables,Cambio climático,Ecologismo,Activistas]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
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