<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - La Palma Opina]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - La Palma Opina]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La Luna nunca será lo mismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/luna-sera_129_13165813.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6d07f3e3-c85c-454a-a846-ce549ec9b32f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Luna nunca será lo mismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PARACETAHUMOR - A mí me recuerda un chiste que le oí al gran Leo Harlem, una nave tripulada llega a la luna, se posa y ven un grupo de hombrecillos verdes, abren la escotilla, saludan y preguntan ¿Sois todos de aquí?, y se oye una voz de detrás de ellos que dice: “No, algunos somos de fuera”, con acento gallego, por supuesto</p></div><p class="article-text">
        La luna ya no es lo que era, inspiraci&oacute;n de poetas trasnochados, antorcha de aquelarres en bosques g&oacute;ticos, uranio enriquecido para hombres lobo etc. etc. Pero nunca hay que confiarse con la gran dama de la noche, mira esos cincuenta minutos de desconexi&oacute;n que sufrieron los astronautas cuando la tierra desapareci&oacute; detr&aacute;s de la cara oculta de la Luna y se quedaron solos en el espacio infinito, tan lejos de casa en el silencio m&aacute;s aterrador que nunca sintiera un ser humano. Pero ni eso, ni el decorado m&aacute;s espantoso para un cuento fant&aacute;stico puede espantar a conspiranoicos y sus divertidas teor&iacute;as, y las hay para todos los gustos: los que dicen que el viaje nunca se hizo, que todo es un ejercicio de simulaci&oacute;n orquestado perfectamente, que la tierra sigue siendo m&aacute;s plana que el encefalograma de algunos, que alguien les dispar&oacute; desde la cara oculta de nuestro sat&eacute;lite, que desde el Artemis II pudieron ver un cartel luminoso que pon&iacute;a Mc Donald Trump, que los astronautas fueron sustituidos con dobles alien&iacute;genas y un largo etc&eacute;tera. A m&iacute; me recuerda un chiste que le o&iacute; al gran Leo Harlem, una nave tripulada llega a la luna, se posa y ven un grupo de hombrecillos verdes, abren la escotilla, saludan y preguntan &iquest;Sois todos de aqu&iacute;?, y se oye una voz de detr&aacute;s de ellos que dice: &ldquo;No, algunos somos de fuera&rdquo;, con acento gallego, por supuesto. Al parecer el objetivo de esta misi&oacute;n era dar el primer paso para establecer una base en la Luna, dirigida, miren por donde, por un espa&ntilde;ol, Pascal Beltr&aacute;n, lo cual es muy coherente, ya que en este pa&iacute;s siempre hemos tenido el sambenito de estar en la luna o ser un poco lun&aacute;ticos. O sea.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Araújo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/luna-sera_129_13165813.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2026 08:32:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6d07f3e3-c85c-454a-a846-ce549ec9b32f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="273072" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6d07f3e3-c85c-454a-a846-ce549ec9b32f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="273072" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Luna nunca será lo mismo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6d07f3e3-c85c-454a-a846-ce549ec9b32f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La muerte (y resurrección) de un homenaje]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/muerte-resurreccion-homenaje_129_13154994.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0b2ab23-21aa-4df0-9a18-11354f576b9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La muerte (y resurrección) de un homenaje"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Francisco Ventura, por fin, tiene el homenaje que siempre mereció. Acero. Metal. Resistencia. Como el sonido firme del timple. Como el golpe seco del tambor. Como la voz que no se apaga</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0b2ab23-21aa-4df0-9a18-11354f576b9a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0b2ab23-21aa-4df0-9a18-11354f576b9a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0b2ab23-21aa-4df0-9a18-11354f576b9a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0b2ab23-21aa-4df0-9a18-11354f576b9a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0b2ab23-21aa-4df0-9a18-11354f576b9a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f0b2ab23-21aa-4df0-9a18-11354f576b9a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f0b2ab23-21aa-4df0-9a18-11354f576b9a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Francisco Ventura, por fin, tiene el homenaje que siempre mereció. Acero. Metal. Resistencia. Como el sonido firme del timple."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Francisco Ventura, por fin, tiene el homenaje que siempre mereció. Acero. Metal. Resistencia. Como el sonido firme del timple.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Algunos homenajes son tan sutiles que pueden desvanecerse con un soplo de aire. Porque el viento, durante meses, parec&iacute;a invencible contra el recuerdo de Francisco Ventura. Borr&oacute; de San Nicol&aacute;s su escultura no una, sino dos veces. Y el homenaje a alguien a quien todo el barrio de Las Manchas quer&iacute;a vol&oacute; en dos ocasiones por los aires.
    </p><p class="article-text">
        La segunda fue hace unas semanas y no quise escribir nada entonces. Prefer&iacute; esperar. Prefer&iacute; dar una oportunidad a las autoridades, confiando en una soluci&oacute;n definitiva que ya hab&iacute;an prometido. No quise parecer el t&iacute;pico <em>molestoso</em>, ese que est&aacute; solo pendiente de llamar la atenci&oacute;n. Porque cr&eacute;anme, no escribo nunca nada con ese objetivo.
    </p><p class="article-text">
        Si recuerdan, el 23 de noviembre del pasado a&ntilde;o contaba en este mismo medio que aquella escultura en honor a Francisco Ventura se hab&iacute;a hecho pedazos. Que la lluvia y el viento de nuestra isla, combinados con materiales impropios de un homenaje duradero, hab&iacute;an borrado de un soplido lo que tanto cost&oacute; levantar.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s la estatua se reh&iacute;zo con los mismos materiales. Y la historia se repiti&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Muchos pensamos que no hace falta ser ingeniero para saber que, si pones algo fr&aacute;gil a merced del viento de esta isla, se va a romper. S&iacute; o tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero las autoridades hab&iacute;an asegurado a la familia que rehar&iacute;an la escultura de Francisco en metal. Y esta vez, a la segunda, lo han cumplido.
    </p><p class="article-text">
        El Cabildo de La Palma ha instalado una estatua nueva. De acero. De metal resistente. De ese que no se doblega con el viento ni se rinde ante la lluvia. De algo capaz de perdurar en el tiempo, de algo capaz de formar parte de la historia de nuestro barrio y nuestra isla.
    </p><p class="article-text">
        Francisco Ventura, por fin, tiene el homenaje que siempre mereci&oacute;. Acero. Metal. Resistencia. Como el sonido firme del timple. Como el golpe seco del tambor. Como la voz que no se apaga.
    </p><p class="article-text">
        A la altura de la m&uacute;sica que nos dej&oacute;. Del folklore que nos regal&oacute;. De la sonrisa que nunca perdi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        San Nicol&aacute;s mira a Francisco con orgullo y emoci&oacute;n. Le mira tranquilo, sabiendo que ser&aacute; parte de la historia del barrio. Porque Francisco ya tiene su homenaje en pie, firme y robusto frente a su Iglesia.
    </p><p class="article-text">
        Pero <em>San Nicol&aacute;s</em>, tristemente, sigue a la espera de recuperar su trocito de historia: <em>su nombre</em>.
    </p><p class="article-text">
        San Nicol&aacute;s sigue a la espera de recuperar un nombre que es parte del patrimonio insular. Porque data de 1696. Y hoy, sin embargo, no existe en el mapa insular. 
    </p><p class="article-text">
        Extra&ntilde;o, porque s&iacute; existe en el Instituto Geogr&aacute;fico Nacional, en la Agencia Estatal de Meteorolog&iacute;a, en Grafcan... &iexcl;y hasta en Google Maps! Extra&ntilde;o, s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pedimos de nuevo a las autoridades que no dejen de lado el patrimonio de nuestra isla. Un nombre en una se&ntilde;al de carretera puede parecer una tonter&iacute;a. Pero no lo es. Es nuestra historia. Nos recuerda de d&oacute;nde venimos. Nos recuerda c&oacute;mo hemos llegado hasta aqu&iacute;. Y eso es muy pero que muy importante para saber hacia d&oacute;nde debemos ir en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Francisco ya est&aacute; aqu&iacute;. <em>San Nicol&aacute;s</em>, estar&aacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Ramón Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/muerte-resurreccion-homenaje_129_13154994.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Apr 2026 11:20:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f0b2ab23-21aa-4df0-9a18-11354f576b9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1733793" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f0b2ab23-21aa-4df0-9a18-11354f576b9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1733793" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La muerte (y resurrección) de un homenaje]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f0b2ab23-21aa-4df0-9a18-11354f576b9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El patrimonio luce… y el propietario paga]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/patrimonio-luce-propietario-paga_129_13154032.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd9360c8-a7a6-4389-a25a-59ec51788c83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El patrimonio luce… y el propietario paga"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - Sin embargo, detrás de esa belleza hay una realidad menos visible: la de los propietarios de esos inmuebles históricos. Son ellos quienes asumen la responsabilidad —y el coste— de conservar este patrimonio. Mantener una vivienda antigua no es una tarea sencilla ni económica</p></div><p class="article-text">
        Santa Cruz de La Palma presume, con raz&oacute;n, de un patrimonio hist&oacute;rico que constituye su mayor valor. No se trata solo de una colecci&oacute;n de casas antiguas o de un decorado pintoresco: es la esencia misma de la ciudad. Sus balcones de madera, sus calles estrechas frente al mar y su trazado urbano heredado de siglos pasados conforman una imagen &uacute;nica que cuenta una historia viva. Esa imagen, admirada por quienes la visitan, es tambi&eacute;n el principal atractivo tur&iacute;stico y cultural de la capital palmera.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, detr&aacute;s de esa belleza hay una realidad menos visible: la de los propietarios de esos inmuebles hist&oacute;ricos. Son ellos quienes asumen la responsabilidad &mdash;y el coste&mdash; de conservar este patrimonio. Mantener una vivienda antigua no es una tarea sencilla ni econ&oacute;mica. Requiere intervenciones constantes, materiales espec&iacute;ficos y el cumplimiento de normativas estrictas destinadas a preservar la autenticidad de los edificios.
    </p><p class="article-text">
        Cabe preguntarse entonces: &iquest;qu&eacute; apoyo reciben quienes sostienen, en la pr&aacute;ctica, la imagen de la ciudad? La respuesta, lamentablemente, es desalentadora. No existe en Espa&ntilde;a una protecci&oacute;n fiscal autom&aacute;tica para quienes conservan viviendas hist&oacute;ricas: la antig&uuml;edad por s&iacute; sola no exime del IBI, y las posibles bonificaciones dependen de complejos requisitos administrativos que rara vez se traducen en un alivio real. Mientras tanto, otros propietarios institucionales s&iacute; disfrutan de exenciones plenas. El resultado es evidente: se exige la conservaci&oacute;n de un patrimonio que es de todos, pero se financia casi exclusivamente con el esfuerzo de unos pocos.
    </p><p class="article-text">
        Las ayudas p&uacute;blicas para la rehabilitaci&oacute;n son escasas o inexistentes. Y cuando un propietario decide emprender obras, se enfrenta a un proceso administrativo lento y costoso: pasando por la comisi&oacute;n de patrimonio, las licencias pueden tardar en concederse, y sus tasas no difieren de las aplicadas a cualquier otra edificaci&oacute;n, pese a las mayores exigencias que implica intervenir en un inmueble protegido.
    </p><p class="article-text">
        A esto se suma el pago por la ocupaci&oacute;n de la v&iacute;a p&uacute;blica durante las obras, algo que en el casco hist&oacute;rico resulta, en ocasiones, extremadamente dif&iacute;cil de gestionar debido a la propia configuraci&oacute;n urbana. Todo ello en una ciudad que, adem&aacute;s, cuenta con unos costes de licencia m&aacute;s elevadas de la isla.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es una paradoja evidente. Quienes hacen posible que Santa Cruz de La Palma conserve su car&aacute;cter &uacute;nico &mdash;ese que atrae a miles y miles de visitantes cada a&ntilde;o&mdash; no solo no reciben incentivos, sino que deben afrontar trabas econ&oacute;micas y administrativas considerables. Se les exige mantener un patrimonio que es de inter&eacute;s general, pero se les deja solos en el esfuerzo.
    </p><p class="article-text">
        Si el patrimonio es, como se afirma, un bien colectivo y un pilar fundamental del desarrollo tur&iacute;stico y cultural de la ciudad, las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas deber&iacute;an reflejarlo con hechos, no con discursos. Porque sin medidas concretas &mdash;reducciones fiscales reales, subvenciones accesibles y una administraci&oacute;n &aacute;gil&mdash; no estamos ante un simple problema de gesti&oacute;n, sino ante un proceso silencioso de abandono institucional que, tarde o temprano, acabar&aacute; pasando factura al coraz&oacute;n hist&oacute;rico de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Beate Dorothea Ricken es decana del Colegio oficial de Arquitectos de La Palma y presidenta del Consejo Canario de Colegios de Arquitectos</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beate Dorothea Ricken]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/patrimonio-luce-propietario-paga_129_13154032.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 15:53:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bd9360c8-a7a6-4389-a25a-59ec51788c83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="167463" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bd9360c8-a7a6-4389-a25a-59ec51788c83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="167463" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El patrimonio luce… y el propietario paga]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bd9360c8-a7a6-4389-a25a-59ec51788c83_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Semana Santa de Tijarafe merece ser BIC]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/semana-santa-tijarafe-merece-bic_129_13153089.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0d6310bc-e6d3-48a4-9eb7-12b23689aec8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Semana Santa de Tijarafe merece ser BIC"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - Se trata de una Semana Santa humilde, alejada de suntuosidad, sencilla, pero, llena de detalles rituales mantenidos durante generaciones de tijaraferos. Contiene la liturgia oficial católica a la que se incorpora elementos y manifestaciones paralitúrgicos que la convierten en peculiar, ancestral, única y digna de proteger</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d6310bc-e6d3-48a4-9eb7-12b23689aec8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d6310bc-e6d3-48a4-9eb7-12b23689aec8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d6310bc-e6d3-48a4-9eb7-12b23689aec8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d6310bc-e6d3-48a4-9eb7-12b23689aec8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d6310bc-e6d3-48a4-9eb7-12b23689aec8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0d6310bc-e6d3-48a4-9eb7-12b23689aec8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0d6310bc-e6d3-48a4-9eb7-12b23689aec8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Retirando la daga del dolor. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Retirando la daga del dolor. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La Semana Santa de Tijarafe nunca ha ocupado la apertura y primeras p&aacute;ginas de los medios de comunicaci&oacute;n y redes sociales. Son muy escasos los cargos pol&iacute;ticos que participan, y ni tan siquiera se interesan y muestran curiosidad por esta manifestaci&oacute;n ritual peculiar y &uacute;nica en Canarias.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En nuestra opini&oacute;n re&uacute;ne los requisitos para acordar la apertura de expediente y posterior declaraci&oacute;n de Bien de Inter&eacute;s Cultural, BIC. Es el modo de darla a conocer, profundizar en su estudio y preservar para generaciones venideras. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Se trata de una Semana Santa humilde, alejada de suntuosidad, sencilla, pero, llena de detalles rituales mantenidos durante generaciones de tijaraferos. Contiene la liturgia oficial cat&oacute;lica a la que se incorpora elementos y manifestaciones paralit&uacute;rgicos que la convierten en peculiar, ancestral, &uacute;nica y digna de proteger. &nbsp;&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&nbsp;El </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Jueves Santo</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> una vez concluido los oficios del d&iacute;a que procede a </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>&ldquo;arrestar las campanas&rdquo;.</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> Igual que desde tiempo inmemorial las campanas de la espada&ntilde;a vuelven a estar </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>"arrestadas"</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> (amarradas las cuerdas de toque y sin poder ser utilizadas). As&iacute; permanecen hasta del momento del Aleluya del S&aacute;bado de Gloria, en total silencio y respeto por la agon&iacute;a y muerte de Cristo. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La convocatoria al vecindario para asistir a la Hora Santa se realiza con una </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>matraca manual</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, especia de tabla con dos aldabas, con la que una persona va recorriendo las empedradas calles del casco urbano de Tijarafe. El silencio lo interrumpe los pasos sobre las calles empedradas del portador de la matraca envuelto entre la tenue luz del alumbrado y la espl&eacute;ndida luna llena de Jueves Santo.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/57ef9f75-dad8-44bd-96aa-682660e9b7a5_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/57ef9f75-dad8-44bd-96aa-682660e9b7a5_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/57ef9f75-dad8-44bd-96aa-682660e9b7a5_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/57ef9f75-dad8-44bd-96aa-682660e9b7a5_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/57ef9f75-dad8-44bd-96aa-682660e9b7a5_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/57ef9f75-dad8-44bd-96aa-682660e9b7a5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/57ef9f75-dad8-44bd-96aa-682660e9b7a5_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Toque conjunto de campanas y tambor en Tijarafe. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Toque conjunto de campanas y tambor en Tijarafe. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La procesi&oacute;n magna del </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Viernes Santo</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, con las im&aacute;genes que participan en la Semana de Pasi&oacute;n, mantiene elementos propios y singulares como es encontrar detr&aacute;s de la urna del Cristo yacente el palio parroquial, portado por cuatro hermanos del Sant&iacute;simo con los varales cruzados, simbolizando la muerte de Jes&uacute;s. Seg&uacute;n referencias testimoniales esta costumbre hasta fechas recientes tambi&eacute;n se realizaba en las parroquias de N.S. de Montserrat y San Andr&eacute;s, municipio de San Andr&eacute;s y Sauces.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En el retorno de la comitiva al templo tiene lugar el Santo Entierro d&oacute;nde el sepulcro es una magnifica caja de tea tradicional de La Palma. Una vez introducido cuerpo yacente de Cristo la cierran con un seco golpe que retumba en la iglesia y sobrecoge a los asistentes. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Uno de los momentos crucial de la Semana Santa de Tijarafe tiene lugar durante la celebraci&oacute;n de la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Vigilia Pascual del S&aacute;bado Santo. </strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Terminada la liturgia de la palabra se entona el </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Gloria in excelsis Deo.</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> Es el momento solemne de proclamar que Jes&uacute;s ha resucitado, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Aleluya</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">. En ese preciso momento se enciende la luz el&eacute;ctrica del templo, se &ldquo;rasga&rdquo; el tel&oacute;n o velo que ocultaba el Altar Mayor y aparece la imagen de Cristo Resucitado.Al mismo tiempo se escucha un fuerte golpe que abre las puertas del templo e irrumpen un grupo de vecinos corriendo portando, el mandador un estandarte de damasco rojo, cestos llenos de p&eacute;talos de flores que van arrojan sobre los asistentes. Mientras resuena dentro del templo la &ldquo;caja de guerra&rdquo;, tambor, y repican las campanas de la espada&ntilde;a y campanillas de los monaguillos. </span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/65d8d054-b73b-4fb8-bd62-2e2c58dad9ee_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/65d8d054-b73b-4fb8-bd62-2e2c58dad9ee_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/65d8d054-b73b-4fb8-bd62-2e2c58dad9ee_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/65d8d054-b73b-4fb8-bd62-2e2c58dad9ee_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/65d8d054-b73b-4fb8-bd62-2e2c58dad9ee_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/65d8d054-b73b-4fb8-bd62-2e2c58dad9ee_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/65d8d054-b73b-4fb8-bd62-2e2c58dad9ee_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Toque de matraca en Tijarafe. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Toque de matraca en Tijarafe. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El llamado &ldquo;correr la aleluya&rdquo; se realiza actualmente en otras parroquias de La Palma, es el caso de Puntallana, Fuencaliente y Bre&ntilde;a Alta. Fue una manifestaci&oacute;n generalizada en la isla seg&uacute;n testimonios documentales que conocemos de otras parroquias. Probablemente tambi&eacute;n se encontraba en las otras islas del archipi&eacute;lago, pero, es La Palma la &uacute;nica que la conserva.</span>
    </p><p class="article-text">
        En la tarde del <strong>Domingo de Resurrecci&oacute;n</strong> la procesi&oacute;n, con la imagen de <strong>Cristo Resucitado</strong> recorre las calles tijaraferas. Por diferentes caminos van las Santas Mujeres (Ver&oacute;nica, Magdalena y Salom&eacute;) y San Juan Evangelista acompa&ntilde;ando a la Virgen de los Dolores. Los primeros se adelantan al comprobar que Jes&uacute;s hab&iacute;a resucitado. Cuando llegan ante la imagen de Cristo los portadores de los pasos realizan tres <em>venias</em> (genuflexiones) ante el Resucitado girando r&aacute;pidamente a San Juan que emprenden una veloz carrera hac&iacute;a la Virgen para darle la buena nueva. 
    </p><p class="article-text">
        En el momento del &ldquo;encuentro&rdquo; de la imagen de la Virgen con su Hijo el <strong>sacerdote retira la daga (pu&ntilde;al), s&iacute;mbolo del dolor de madre, que lleva clavada en el pecho la imagen de Mar&iacute;a. </strong>De inmediato se rompe el silencio de la procesi&oacute;n y comienzan a repicar las campanas de la espada&ntilde;a y el tradicional tambor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Tijarafe conserva </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>un peculiar ta&ntilde;er manual de campanas, acompa&ntilde;adas y conjuntamente al toque de&nbsp;</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"><em><strong>caja de guerra</strong></em></span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>&nbsp;(tambor), con los sones del antiqu&iacute;simo folclore canario del&nbsp;</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"><em><strong>tajaraste</strong></em></span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>. </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">En el a&ntilde;o 2002 la Unesco incorpor&oacute; al repertorio de patrimonio cultural inmaterial de la humanidad a los toques manuales de campanas espa&ntilde;olas entre los que se debe encontrar Tijarafe. </span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0413f57c-4f23-43c0-8960-cea2be48e4ea_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0413f57c-4f23-43c0-8960-cea2be48e4ea_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0413f57c-4f23-43c0-8960-cea2be48e4ea_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0413f57c-4f23-43c0-8960-cea2be48e4ea_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0413f57c-4f23-43c0-8960-cea2be48e4ea_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0413f57c-4f23-43c0-8960-cea2be48e4ea_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0413f57c-4f23-43c0-8960-cea2be48e4ea_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Campanas arrastradas. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Campanas arrastradas. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Desde la espada&ntilde;a del templo de Nuestra Se&ntilde;ora de la Candelaria, concluida en 1686, con un balc&oacute;n de madera dise&ntilde;ado exprofeso para estos toques, se anuncian y llaman a los rituales del calendario lit&uacute;rgico y tambi&eacute;n calamidades p&uacute;blicas y otros acontecimientos sociales. Los toques conjuntos de campanas y&nbsp;</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"><em><strong>caja de guerra</strong></em></span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>&nbsp;siguen retumbando y&nbsp;</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"><em><strong>hablando</strong></em></span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>&nbsp;como anta&ntilde;o con el vecindario. </strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>En el programa de mano del a&ntilde;o 1953 de las &ldquo;Solemnes fiestas en honor de Nuestra Se&ntilde;ora de Candelaria. Patrona de Tijarafe&rdquo; se establece para el d&iacute;a 7 de septiembre: &ldquo;A las 6 de la ma&ntilde;ana. &ndash; Toque del Ave Mar&iacute;a acompa&ntilde;ado del tradicional repique de campanas y tambor&rdquo;. </strong></span>
    </p><p class="article-text">
        El<span class="highlight" style="--color:white;"> arraigo de los toques del tajaraste, acompa&ntilde;ados de la m&uacute;sica de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>caja de guerra </em></span><span class="highlight" style="--color:white;">(tambor) y campanas, en Tijarafe salta lo divino y bienaventurado y se convierte en manifestaci&oacute;n de alegr&iacute;a y jolgorio colectivo del pueblo. Ejemplo de este &uacute;ltimo tiene lugar en 1958 cuando a las 15.30 horas del 15 de noviembre llegaron al casco urbano de Tijarafe las aguas de la galer&iacute;a de El Caboco mientras se &ldquo;repicaron las campanas, acompa&ntilde;adas del tradicional tambor y se tiraron gran n&uacute;mero de cohetes&rdquo;, seg&uacute;n los apuntes in&eacute;ditos del que fuera Agente Judicial aridanense Anastasio Le&oacute;n Capote (1905-1985).</span>
    </p><p class="article-text">
        El calendario anual de los toques conjuntos de campanas y tambor se realizan actualmente: El 1 de enero, Festividad de la Virgen, N.S. de Candelaria, y v&iacute;speras en los meses de febrero y septiembre. En las novenas a la Virgen. en el mes de mayo. Corpus Christi y la octava (Bendici&oacute;n de los campos), el 1 de noviembre (Todos los Santos), Nochebuena y Navidad.
    </p><p class="article-text">
        En la Semana Santa los toques corresponden a la celebraci&oacute;n del <strong>Domingo de Ramos, Jueves Santo, S&aacute;bado Santo </strong>se realiza desde la espada&ntilde;a menos el <strong>Domingo de Resurrecci&oacute;n</strong> que el tambor, a ritmo de marcha y mientras tocan las campanas, acompa&ntilde;a el recorrido procesional del <strong>Encuentro</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Por ahora y con exactitud se desconoce cu&aacute;ndo comenz&oacute; los toques conjuntos de campanas y tambor en Tijarafe. Las primeras referencias las encontramos en las cuentas de f&aacute;brica de los a&ntilde;os entre 1831 y 1841 en las que se hace abono o pagos &laquo;por tocar la caja el S&aacute;bado Santo&raquo;, referencia directa a la <strong>Aleluya de Resurrecci&oacute;n.</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/49f5809e-9031-4452-898a-4d7c5864db89_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/49f5809e-9031-4452-898a-4d7c5864db89_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/49f5809e-9031-4452-898a-4d7c5864db89_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/49f5809e-9031-4452-898a-4d7c5864db89_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/49f5809e-9031-4452-898a-4d7c5864db89_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/49f5809e-9031-4452-898a-4d7c5864db89_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/49f5809e-9031-4452-898a-4d7c5864db89_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Corriendo el Aleluya. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Corriendo el Aleluya. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Desde los primeros asientos poblacionales, en el siglo XVI, por parte de colonos for&aacute;neos a la isla de La Palma impusieron nuevas costumbres y credo. Desde esa &eacute;poca se celebra la llamada Semana Santa en Tijarafe y seg&uacute;n las reglas de ese momento. Hist&oacute;ricamente las liturgias cat&oacute;licas han ido cambiando desde las primeras referencias de la celebraci&oacute;n de la Semana Santa, a finales del </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>siglo III y IV (</strong></span><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Constituciones_Apost%C3%B3licas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Constituciones Apost&oacute;licas</strong></span></a><span class="highlight" style="--color:white;">). Cada periodo marca unos ritos espec&iacute;ficos. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Encontrar en plena vigencia, hoy en d&iacute;a, elementos que calificamos de paralit&uacute;rgico, que no forman parte de la liturgia oficial, en el municipio palmero de Tijarafe muestra la riqueza cultural de lo que se considera tradici&oacute;n inmemorial y que han mantenido durante generaciones los vecinos y vecinas de Tijarafe.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Lo que antecede, falto de un mayor estudio que posiblemente incorpore otros elementos rituales, apoya, en nuestra opini&oacute;n, que la Semana Santa de Tijarafe contiene elementos peculiares y &uacute;nicos que deben ser considerados patrimonio de Canarias. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>*Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arc&aacute;ngel (2009)</strong></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Victoria Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/semana-santa-tijarafe-merece-bic_129_13153089.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 08:49:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0d6310bc-e6d3-48a4-9eb7-12b23689aec8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="261087" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0d6310bc-e6d3-48a4-9eb7-12b23689aec8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="261087" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Semana Santa de Tijarafe merece ser BIC]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0d6310bc-e6d3-48a4-9eb7-12b23689aec8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El viaje de Sánchez a Pekín sitúa La Palma, una vez más, en el tablero del mayor telescopio del mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/viaje-sanchez-pekin-situa-palma-vez-tablero-mayor-telescopio-mundo_129_13153047.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/742c3949-355d-4304-bddb-a54d55ca2fa4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El viaje de Sánchez a Pekín sitúa La Palma, una vez más, en el tablero del mayor telescopio del mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - China es miembro del consorcio del TMT y su apoyo diplomático cuenta, pero el socio con más peso sigue siendo Washington</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El presidente Pedro S&aacute;nchez aprovech&oacute; su visita oficial a Pek&iacute;n, a comienzos de abril de 2026, para poner sobre la mesa de Xi Jinping un asunto que interesa directamente a La Palma: </span><a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/viaje-sanchez-pekin-situa-palma-vez-tablero-mayor-telescopio-mundo_129_13153047.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;">la candidatura del Observatorio del Roque de los Muchachos como sede del Telescopio de Treinta Metros (TMT)</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, el instrumento &oacute;ptico m&aacute;s ambicioso que la humanidad ha proyectado construir. La menci&oacute;n no fue el centro del viaje &mdash;diecinueve acuerdos de cooperaci&oacute;n, un mecanismo de di&aacute;logo estrat&eacute;gico y ocho convenios en ciencia e innovaci&oacute;n monopolizaron los titulares&mdash;, pero su presencia en el comunicado oficial de La Moncloa no es inocente.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>La baza china</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">China forma parte del consorcio internacional TMT International Observatory junto a Estados Unidos, Jap&oacute;n, Canad&aacute; e India. Como socio de pleno derecho, Pek&iacute;n tiene voz en las decisiones sobre emplazamiento y en la estructura de financiaci&oacute;n del proyecto. Que S&aacute;nchez haya elegido este foro bilateral para reiterar la &ldquo;disponibilidad&rdquo; de Espa&ntilde;a responde a una l&oacute;gica diplom&aacute;tica clara: si China apoya la opci&oacute;n canaria frente a la hawaiana de Maunakea, el peso del Pac&iacute;fico se equilibra con el del Atl&aacute;ntico dentro del consorcio.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">A ese argumento pol&iacute;tico Espa&ntilde;a a&ntilde;ade uno financiero de calado. El Gobierno ha puesto encima de la mesa hasta 400 millones de euros a trav&eacute;s del Centro para el Desarrollo Tecnol&oacute;gico Industrial (CDTI), la oferta p&uacute;blica m&aacute;s concreta formulada hasta la fecha. La se&ntilde;al que se traslada a todos los socios, incluido China, es que Espa&ntilde;a no solo ofrece cielo, sino tambi&eacute;n dinero y voluntad pol&iacute;tica sostenida.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Una candidatura con trayectoria</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El inter&eacute;s de La Palma por acoger el TMT no naci&oacute; este mes. Ya en 2019 hubo gestos pol&iacute;ticos de apoyo a la candidatura canaria, y en 2025 el consorcio reconoci&oacute; que exploraba una &ldquo;v&iacute;a prometedora&rdquo; para instalar el telescopio en el Roque de los Muchachos. Eso supone un salto cualitativo respecto a la hip&oacute;tesis: hay un trabajo t&eacute;cnico y diplom&aacute;tico en curso, aunque sin decisi&oacute;n formal de cambio de ubicaci&oacute;n.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El impacto potencial para la isla justifica ese inter&eacute;s. Estudios del Instituto de Astrof&iacute;sica de Canarias (IAC) calculan que el TMT generar&iacute;a miles de empleos directos, indirectos y de servicios a largo plazo, adem&aacute;s de consolidar La Palma como nodo astron&oacute;mico de referencia mundial. Solo durante la construcci&oacute;n, la ministra Diana Morant cifr&oacute; en hasta 500 los puestos de trabajo que se crear&iacute;an en el entorno de Puntagorda.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Las sombras que persisten</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Con todo, el escepticismo est&aacute; justificado, y procede de varias direcciones.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La m&aacute;s determinante es estructural: el socio con mayor peso dentro del consorcio TMT no es China, sino la Fundaci&oacute;n Nacional de Ciencias de Estados Unidos (NSF). Washington financia y orienta el proyecto de forma decisiva, y la posici&oacute;n oficial estadounidense sigue considerando Maunakea como emplazamiento primario. Cualquier viraje hacia La Palma requerir&iacute;a, ante todo, convencer a la NSF, y esa negociaci&oacute;n es m&aacute;s compleja &mdash;y m&aacute;s opaca&mdash; que un comunicado conjunto hispano-chino.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Se&ntilde;al pol&iacute;tica, no anuncio</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El balance m&aacute;s honesto del viaje de S&aacute;nchez en lo que respecta al TMT es este: una se&ntilde;al pol&iacute;tica de apoyo, reforzada con un argumento financiero tangible, dirigida a un socio que tiene influencia, pero no el control del proyecto. No hay calendario de construcci&oacute;n, ni acuerdo cerrado, ni decisi&oacute;n del consorcio que anunciar. Lo que s&iacute; existe es una estrategia acumulativa &mdash;2019, 2025, 2026&mdash; que va a&ntilde;adiendo capas de respaldo para que La Palma no salga del tablero cuando el consorcio tome su decisi&oacute;n definitiva.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Para una isla que todav&iacute;a reconstruye su tejido econ&oacute;mico tras la erupci&oacute;n del Tajogaite, la perspectiva del telescopio m&aacute;s grande del mundo en el Roque de los Muchachos es mucho m&aacute;s que astronom&iacute;a. Por eso cada movimiento diplom&aacute;tico, aunque modesto, vale la pena seguir de cerca.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José F. Arozena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/viaje-sanchez-pekin-situa-palma-vez-tablero-mayor-telescopio-mundo_129_13153047.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Apr 2026 08:27:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/742c3949-355d-4304-bddb-a54d55ca2fa4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="235003" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/742c3949-355d-4304-bddb-a54d55ca2fa4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="235003" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El viaje de Sánchez a Pekín sitúa La Palma, una vez más, en el tablero del mayor telescopio del mundo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/742c3949-355d-4304-bddb-a54d55ca2fa4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Apuntes frikis sobre el estrecho de Ormuz (con perdón)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/apuntes-frikis-estrecho-ormuz-perdon_129_13143959.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6dd8fc01-5c7d-4728-872a-ca7e99347d5b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Apuntes frikis sobre el estrecho de Ormuz (con perdón)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PARACETAHUMOR - Este estrecho sólo necesita un carril de adelantamiento y eliminar las curvas, un palmero lo comprende mejor que nadie

</p></div><p class="article-text">
        El estrecho de Ormuz sol&iacute;a ser m&aacute;s ancho.
    </p><p class="article-text">
        Ormuz, no te hagas el estrecho conmigo.
    </p><p class="article-text">
        A ver qui&eacute;n es el guapo que impide a mi suegra cruzar el estrecho.
    </p><p class="article-text">
        Los estrechos hay que cruzarlos de perfil.
    </p><p class="article-text">
        Por el estrecho Ir&aacute;n, pero no volver&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si Chuck Norris estuviese vivo esto no ser&iacute;a un problema.
    </p><p class="article-text">
        Querr&iacute;a ver a todos esos machotes cruzando Las Mimbreras una noche de tormenta.
    </p><p class="article-text">
        Yo cerrar&iacute;a el estrecho con un par&hellip;. de porteros de discoteca.
    </p><p class="article-text">
        Agu&aacute;ntame el misil un momentito que voy a cerrar Ormuz.
    </p><p class="article-text">
        Estamos negociando la forma de hacernos m&aacute;s da&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Estoy demasiado gordo para cruzar este estrecho.
    </p><p class="article-text">
        Este estrecho no me sirve, b&uacute;squeme una XXL.
    </p><p class="article-text">
        Por favor, para cruzar el estrecho que todos los barcos se pongan en fila china.
    </p><p class="article-text">
        Con lo ancho que es el mar.
    </p><p class="article-text">
        El estrecho tan estrecho y los precios del petr&oacute;leo tan anchos.
    </p><p class="article-text">
        Este estrecho s&oacute;lo necesita un carril de adelantamiento y eliminar las curvas, un palmero lo comprende mejor que nadie.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Araújo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/apuntes-frikis-estrecho-ormuz-perdon_129_13143959.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Apr 2026 09:22:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6dd8fc01-5c7d-4728-872a-ca7e99347d5b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="273072" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6dd8fc01-5c7d-4728-872a-ca7e99347d5b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="273072" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Apuntes frikis sobre el estrecho de Ormuz (con perdón)]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6dd8fc01-5c7d-4728-872a-ca7e99347d5b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los molinos del aeropuerto de La Palma: ¿siguen girando o llevan tiempo quietos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/molinos-aeropuerto-palma-siguen-girando-llevan-tiempo-quietos_129_13135717.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a1fadb5f-a8a0-4bbf-857b-bba5a3ebcc75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los molinos del aeropuerto de La Palma: ¿siguen girando o llevan tiempo quitos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - El parque eólico que fue pionero en Europa lleva dos licitaciones de mantenimiento desiertas. Lo que los expedientes dicen, lo que el salitre hace y lo que Aena todavía no ha explicado</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1fadb5f-a8a0-4bbf-857b-bba5a3ebcc75_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1fadb5f-a8a0-4bbf-857b-bba5a3ebcc75_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1fadb5f-a8a0-4bbf-857b-bba5a3ebcc75_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1fadb5f-a8a0-4bbf-857b-bba5a3ebcc75_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1fadb5f-a8a0-4bbf-857b-bba5a3ebcc75_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a1fadb5f-a8a0-4bbf-857b-bba5a3ebcc75_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a1fadb5f-a8a0-4bbf-857b-bba5a3ebcc75_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Aerogeneradores del Aeropuerto de La Palma. JOSÉ F. AROZENA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Aerogeneradores del Aeropuerto de La Palma. JOSÉ F. AROZENA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Dos aerogeneradores llevan a&ntilde;os plantados junto al Aeropuerto de La Palma mirando al mar. La mayor&iacute;a de la gente que pasa por all&iacute; los mira de reojo y sigue su camino. Pero hay una pregunta que cada vez resulta m&aacute;s dif&iacute;cil de esquivar: &iquest;siguen girando, o llevan tiempo quietos?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta corta es que no lo sabemos con certeza. La respuesta larga es un expediente.
    </p><p class="article-text">
        Conviene empezar por el principio, porque estos molinos no llegaron al aeropuerto palmero como un accidente ni como una ocurrencia de &uacute;ltima hora. En enero de 2002, el peri&oacute;dico Cinco D&iacute;as cont&oacute; que Aena iba a instalar en La Palma la primera central e&oacute;lica aplicada a un aeropuerto en Espa&ntilde;a, y que el director de energ&iacute;as renovables del INTA la calificaba de pionera en Europa y probablemente en el mundo. Un a&ntilde;o despu&eacute;s, en septiembre de 2003, la revista Energ&iacute;as Renovables confirm&oacute; que el aeropuerto palmero se hab&iacute;a convertido en el primero de Europa en obtener la energ&iacute;a que necesita a partir del recurso e&oacute;lico. Dos aerogeneradores, impulsados por Aena y el INTA, situados en la cabecera sur, sin interferencias en la navegaci&oacute;n a&eacute;rea.
    </p><p class="article-text">
        Hay que situarse en ese momento para entender lo que aquello significaba. Mucho antes de que las cumbres clim&aacute;ticas se convirtieran en liturgia y los planes de sostenibilidad en papel de relleno, una isla perif&eacute;rica y peque&ntilde;a intentaba que su aeropuerto funcionara con viento. Eso no era ret&oacute;rica. Era una apuesta t&eacute;cnica y tambi&eacute;n una declaraci&oacute;n: que las islas no tienen por qu&eacute; esperar a que el modelo cambie en el continente. Que pueden ir por delante. Aquella decisi&oacute;n, vista hoy, tiene un punto de osad&iacute;a que merece ser reconocido antes de entrar en los problemas.
    </p><p class="article-text">
        Porque los problemas llegaron. O, m&aacute;s exactamente, lleg&oacute; el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Las Estad&iacute;sticas Energ&eacute;ticas de Canarias de 2006, publicaci&oacute;n institucional del Gobierno auton&oacute;mico, recogen el parque e&oacute;lico del Aeropuerto de La Palma con los siguientes datos: fabricante MADE, dos aerogeneradores de 660 kilovatios cada uno, potencia total de 1.320 kilovatios, municipio de Villa de Mazo y a&ntilde;o de puesta en servicio 2003. Est&aacute; clasificado como instalaci&oacute;n de consumo asociado, es decir, no vierte a la red general, sino que produce para el propio aeropuerto. Esa ficha ya corrige una de las cifras que circularon en 2002, cuando Cinco D&iacute;as hablaba de dos m&aacute;quinas de 1.600 kilovatios cada una. La discrepancia no invalida el proyecto, pero s&iacute; sugiere que entre el anuncio y la ejecuci&oacute;n hubo ajustes, como suele ocurrir cuando la ingenier&iacute;a choca con la realidad regulatoria y con los l&iacute;mites f&iacute;sicos del espacio a&eacute;reo.
    </p><p class="article-text">
        Lo que importa es lo que vino despu&eacute;s. Y lo que vino despu&eacute;s est&aacute; en los contratos.
    </p><p class="article-text">
        Entre 2021 y 2022 la documentaci&oacute;n de contrataci&oacute;n p&uacute;blica registra tres expedientes vinculados al mantenimiento de los dos aerogeneradores del aeropuerto palmero, todos adjudicados a Siemens Gamesa Renewable Energy E&oacute;lica SLU. El primero, SPC-52/2021, fue un contrato menor de 14.874 euros para suministro de repuestos. El segundo, SPC-38/2022, otro contrato menor de 8.925 euros para servicio de mantenimiento. El tercero, SPC-19/2022, fue ya un contrato abierto de mayor envergadura: presupuesto base de 45.000 euros, valor estimado de 135.000, adjudicado finalmente por 90.000 euros y con una vigencia de dos a&ntilde;os, de septiembre de 2022 a septiembre de 2024. En ese &uacute;ltimo contrato se present&oacute; una sola oferta. Una sola.
    </p><p class="article-text">
        Ese detalle no es menor. Cuando en un contrato p&uacute;blico solo concurre un licitador, hay varias explicaciones posibles. Puede ser casualidad. Puede ser que el importe no resulte atractivo. O puede ser algo m&aacute;s estructural: que el perfil de empresa capaz de mantener estos aerogeneradores, con acceso a un recinto aeroportuario, experiencia espec&iacute;fica en el modelo MADE, personal habilitado para operar en infraestructura cr&iacute;tica y acceso a repuestos de una tecnolog&iacute;a de los a&ntilde;os noventa, sea un perfil muy escaso. En ese nicho de mercado no compiten decenas de empresas. Compiten muy pocas. A veces solo una.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el contrato de 2022 llega a su fin, en septiembre de 2024, empieza la parte m&aacute;s reveladora del expediente. En julio de 2025 se publica la licitaci&oacute;n SPC-47/2025 para el mantenimiento de los dos aerogeneradores, con un presupuesto base de 14.990 euros. El 8 de septiembre de 2025 el resultado es declarado desierto. Nadie se ha presentado. En octubre del mismo a&ntilde;o se intenta de nuevo con el expediente SPC-66/2025, esta vez con un presupuesto base de 57.000 euros y un valor estimado de 114.000. La resoluci&oacute;n llega el 24 de octubre: desierto tambi&eacute;n, aunque en este caso consta un licitador. Alguien se present&oacute;, pero no pas&oacute; el filtro.
    </p><p class="article-text">
        Dos licitaciones desiertas en menos de cuatro meses. Traducido al lenguaje de cualquier persona que no vive de los pliegos: el aeropuerto no consigue que nadie se haga cargo del mantenimiento de sus molinos. No porque no quiera pagar, porque el segundo intento casi cuadruplic&oacute; el presupuesto del primero. Sino porque el mercado, en este punto, se ha encogido tanto que ya no cabe casi nadie.
    </p><p class="article-text">
        La propia Ley de Contratos del Sector P&uacute;blico lo contempla. El art&iacute;culo 168 permite acudir al procedimiento negociado sin publicidad cuando un procedimiento previo ha quedado desierto, o cuando no exista competencia por razones t&eacute;cnicas o protecci&oacute;n de derechos exclusivos. En otras palabras: el ordenamiento jur&iacute;dico prev&eacute; el escenario en que el mercado desaparece y deja una salida de emergencia. Pero esa salida tambi&eacute;n tiene sus condiciones, y usarla deja rastro. Lo que no deja rastro es el silencio institucional sobre el estado real de los aerogeneradores.
    </p><p class="article-text">
        Porque ah&iacute; est&aacute; la laguna m&aacute;s llamativa de esta historia. Con la documentaci&oacute;n p&uacute;blica disponible es posible saber cu&aacute;ndo se instalaron, qui&eacute;n los fabric&oacute;, qu&eacute; potencia tienen, cu&aacute;nto se ha gastado en mantenerlos y qu&eacute; ha pasado con las &uacute;ltimas licitaciones. Lo que no aparece es una comunicaci&oacute;n oficial reciente que explique si las m&aacute;quinas est&aacute;n operativas, paradas de forma preventiva, en espera de una decisi&oacute;n t&eacute;cnica o en proceso de estudio para su sustituci&oacute;n. Esa informaci&oacute;n, si existe, no es p&uacute;blica. Y su ausencia dice tanto como cualquier dato.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed3195c5-2e6b-4cfe-9d2f-f182ec97b6ed_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed3195c5-2e6b-4cfe-9d2f-f182ec97b6ed_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed3195c5-2e6b-4cfe-9d2f-f182ec97b6ed_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed3195c5-2e6b-4cfe-9d2f-f182ec97b6ed_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed3195c5-2e6b-4cfe-9d2f-f182ec97b6ed_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ed3195c5-2e6b-4cfe-9d2f-f182ec97b6ed_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ed3195c5-2e6b-4cfe-9d2f-f182ec97b6ed_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Aerogenerador del Aeropuerto de La Palma. JOSÉ F. AROZENA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Aerogenerador del Aeropuerto de La Palma. JOSÉ F. AROZENA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A eso hay que sumarle lo que el tiempo hace con las m&aacute;quinas que viven junto al mar. La literatura t&eacute;cnica sobre energ&iacute;a e&oacute;lica lleva a&ntilde;os documentando que los aerogeneradores entran en su fase m&aacute;s exigente cuando se acercan a los veinte o veinticinco a&ntilde;os de vida. Es el tramo en que aumenta el riesgo de fallos por fatiga, en que los componentes m&aacute;s castigados empiezan a dar se&ntilde;ales, y en que el propietario tiene que tomar una decisi&oacute;n entre tres opciones que no son c&oacute;modas: extender la vida del equipo con inversi&oacute;n creciente, desmantelar y asumir el fin del activo, o repotenciar instalando tecnolog&iacute;a nueva en el mismo emplazamiento. El parque palmero, con puesta en servicio en 2003, est&aacute; exactamente en esa frontera.
    </p><p class="article-text">
        Y est&aacute; en un entorno que no perdona. La cabecera sur del aeropuerto de La Palma est&aacute; expuesta al mar, al viento cargado de sal y a la humedad que aqu&iacute; se mete en todo. En ambientes marinos o costeros, la corrosi&oacute;n no es una amenaza futura. Es un proceso continuo que trabaja sobre el acero, los recubrimientos, los tornillos y las estructuras desde el primer d&iacute;a. La investigaci&oacute;n europea sobre e&oacute;lica marina describe con detalle c&oacute;mo la p&eacute;rdida de espesor, la aparici&oacute;n de grietas y el deterioro de la protecci&oacute;n superficial se aceleran en estos entornos. El aeropuerto de La Palma no es un parque offshore, pero comparte el vector principal: el salitre como desgaste constante, invisible y acumulativo.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto ocurre mientras Aena despliega su Plan de Acci&oacute;n Clim&aacute;tica con el objetivo declarado de alcanzar la neutralidad de carbono en 2026 y el Net Zero en 2040. En la misma hoja de ruta figura la meta de que en 2026 el cien por cien de la energ&iacute;a de sus aeropuertos provenga de fuentes renovables. Son compromisos ambiciosos, y hay que tomarlos en serio. Pero precisamente por eso resulta m&aacute;s dif&iacute;cil ignorar la contradicci&oacute;n: mientras la estrategia corporativa apunta hacia delante, uno de sus activos pioneros en renovables parece estar atrapado en un bucle de expedientes sin resolver.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n no es de escala. Los 1.320 kilovatios del parque palmero son un porcentaje m&iacute;nimo de los planes de autoconsumo que Aena tiene para toda su red. Desde el punto de vista de los n&uacute;meros, dos molinos viejos en una isla peque&ntilde;a no mueven ninguna aguja en Madrid. Pero desde el punto de vista de lo que representan, s&iacute; importan. Fueron una idea temprana y valiente, fueron la demostraci&oacute;n de que era posible, y llevan demasiado tiempo esperando una respuesta que no llega en forma de comunicaci&oacute;n oficial sino en forma de licitaci&oacute;n desierta.
    </p><p class="article-text">
        La transici&oacute;n energ&eacute;tica tiene una parte que se fotograf&iacute;a bien: la inauguraci&oacute;n de paneles solares, el anuncio de nuevos parques, los informes de sostenibilidad. Y tiene otra parte que no sale en las fotos: el mantenimiento de lo que ya existe, la decisi&oacute;n de qu&eacute; hacer cuando una tecnolog&iacute;a envejece, el coste de sostener lo que se prometi&oacute; cuando prometerlo resultaba f&aacute;cil. En La Palma, que sabe lo que es convivir con promesas grandes y realidades complicadas, esa segunda parte es la que merece m&aacute;s atenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esos dos molinos llevan a&ntilde;os plantados en la cabecera mirando al mar. Todav&iacute;a no sabemos con certeza si siguen girando. Pero el expediente, ese s&iacute;, est&aacute; hablando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José F. Arozena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/molinos-aeropuerto-palma-siguen-girando-llevan-tiempo-quietos_129_13135717.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 13:55:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/a1fadb5f-a8a0-4bbf-857b-bba5a3ebcc75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="476498" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/a1fadb5f-a8a0-4bbf-857b-bba5a3ebcc75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="476498" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los molinos del aeropuerto de La Palma: ¿siguen girando o llevan tiempo quietos?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a1fadb5f-a8a0-4bbf-857b-bba5a3ebcc75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El más allá no es un viaje del Imserso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/no-viaje-imserso_129_13129421.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aed4d999-677a-45b2-a4e5-def5921ed6e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El más allá no es un viaje del Imserso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PARACETAHUMOR - 
A mí, que soy inocente, señorías, me recuerda un viaje organizado, no sé si del Imserso, pero me lo recuerda sobre todo en el caso de la reencarnación, viajamos a otro lugar, a veces en compañías agradables o no, nos asomamos a territorios desconocidos, total para volver a todo aquello de lo que deseamos escapar o no
</p></div><p class="article-text">
        Hay que reconocerle al cristianismo que al menos es compatible con una vida en el m&aacute;s ac&aacute; y el m&aacute;s all&aacute;, el cielo, puede esperar. Lo digo porque esas visiones espirituales de m&aacute;s allaces llenos de placeres materiales, esos que parecen oasis paradisiacos en medio de un desierto insoportable, esos en los que el alma, el &aacute;nima, recorre una interface poblada de sombras y sue&ntilde;os que uno mismo ha creado hasta que esa transmigraci&oacute;n nos conduzca a un nivel diferente de conciencia o esa reencarnaci&oacute;n pura y dura en que volvemos a renacer en un cuerpo mortal, a m&iacute;, que soy inocente, se&ntilde;or&iacute;as, me recuerda un viaje organizado, no s&eacute; si del Imserso, pero me lo recuerda sobre todo en el caso de la reencarnaci&oacute;n, viajamos a otro lugar, a veces en compa&ntilde;&iacute;as agradables o no, nos asomamos a territorios desconocidos, total para volver a todo aquello de lo que deseamos escapar o no. Vaya, aqu&iacute; estoy yo en una nueva vida con los mismos problemas de siempre, tanto rollo para esto, por favor, puedo darle a la flechita de retroceso a mi vida anterior, me gustaba m&aacute;s que esta, vaya basura de reencarnaci&oacute;n me ha tocado, pero si mi jefe de ahora es mi suegra de mi vida anterior, por favor, me desapunto de la reencarnaci&oacute;n y me quedo de cristiano, que tengo una vida en el m&aacute;s ac&aacute; y el m&aacute;s all&aacute; ya se ver&aacute;, que si he aguantado a pie m&aacute;s o menos firme los avatares del m&aacute;s ac&aacute; por qu&eacute; no iba a aguantar los del m&aacute;s all&aacute;, entrenamiento no me falta y valor se me supone, o eso al menos me dijeron en la mili. El cielo puede esperar, las facturas no. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Araújo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/no-viaje-imserso_129_13129421.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 09:47:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/aed4d999-677a-45b2-a4e5-def5921ed6e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="273072" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/aed4d999-677a-45b2-a4e5-def5921ed6e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="273072" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El más allá no es un viaje del Imserso]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/aed4d999-677a-45b2-a4e5-def5921ed6e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Cristo de la Salud o Cristo de las Kábanas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/cristo-salud-cristo-kabanas_129_13116854.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b78886fa-25f7-4c43-9c82-5be1a418b702_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140014.jpg" width="685" height="385" alt="El Cristo de la Salud o Cristo de las Kábanas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - En un nicho de cantería de barranco se encuentra en la parroquia de Nuestra Señora de los Remedios (Los Llanos de Aridane) esta imagen de proporciones naturales, realizada en pasta de maíz con la técnica de los indios tarascos (México, siglo XVI) y unos cuatro kilos de peso que ha despertado a lo largo de su amplia historia una gran devoción</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b78886fa-25f7-4c43-9c82-5be1a418b702_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b78886fa-25f7-4c43-9c82-5be1a418b702_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b78886fa-25f7-4c43-9c82-5be1a418b702_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b78886fa-25f7-4c43-9c82-5be1a418b702_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b78886fa-25f7-4c43-9c82-5be1a418b702_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b78886fa-25f7-4c43-9c82-5be1a418b702_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b78886fa-25f7-4c43-9c82-5be1a418b702_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cristo de la Salud o de las Kábanas. Parroquia de Nuestra Señora de Los Remedios, Los Llanos de Aridane. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cristo de la Salud o de las Kábanas. Parroquia de Nuestra Señora de Los Remedios, Los Llanos de Aridane. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En un nicho de canter&iacute;a de barranco se encuentra en la parroquia de Nuestra Se&ntilde;ora de los Remedios (Los Llanos de Aridane) el Cristo de la Salud, una imagen de proporciones naturales, realizada en pasta de ma&iacute;z con la t&eacute;cnica de los indios tarascos (M&eacute;xico, siglo XVI) y unos cuatro kilos de peso que ha despertado a lo largo de su amplia historia una gran devoci&oacute;n. </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Procesiona en Semana Santa el Viernes Santo, a las 7.00 horas.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En Canarias se encuentran catalogados varios cristos de la misma procedencia y t&eacute;cnica. Desaparecidos, por deterioro, el que se encontraba en el convento de San Agust&iacute;n de Las Palmas y posiblemente otro que se encontraba en la capilla del cementerio de El Paso, del que se desconoce su procedencia. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Se conservan el Cristo del Planto (Santa Cruz de La Palma); Cristo de la Sacrist&iacute;a de la Victoria en la iglesia de San Andr&eacute;s (San Andr&eacute;s y Sauces); Santo Cristo Difunto (Icod de los Vinos); Cristo de la Misericordia (Garachico); Cristo de Telde (Gran Canaria); Cristo de los Canarios (Ingenio) y el </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Cristo de la Salud (Los Llanos de Aridane).</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El Cristo de la Salud es una joya de la imaginer&iacute;a americana del siglo XVI. Fue restaurada en el a&ntilde;o 2001 tras casi cinco siglos de estancia en La Palma y varias intervenciones. Seg&uacute;n el restaurador Pablo Amador Marrero </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>es la m&aacute;s antigua efigie de los llamados &ldquo;Cristos de pasta que se conserva en Canarias&rdquo;. </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">Fue una de las de las piezas centrales de la exposici&oacute;n &ldquo;Arte en Canarias. Siglos XV-XIX. Una mirada retrospectiva&rdquo; (Gobierno de Canarias 2001), con ese motivo viaj&oacute; a otras islas. En el cat&aacute;logo de la misma figura descrito: &ldquo;Talleres virreinales novohispanos. Papel modelado, ca&ntilde;a de ma&iacute;z. Descortezada, policromado al &oacute;leo. 198 x 170 x 46 cms. / siglo XVI&rdquo;. Aproximadamente tiene un peso de unos 4 kilogramos.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En el a&ntilde;o 1862 el Obispado Nivariense concedi&oacute; licencia al abogado y alcalde aridanense </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Jacinto Mar&iacute;a K&aacute;bana Wang&uuml;emert</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> para trasladar la imagen, abandonada en dependencias del antiguo Hospital de Nuestra Se&ntilde;ora de los Dolores de Santa Cruz de La Palma, a una capilla que pretend&iacute;a construir en el lugar del Calvario, a la entrada de la ciudad de Los Llanos de Aridane.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La imagen ya estaba documentada desde 1603 en el altar mayor del oratorio del Hospital de Dolores. Seg&uacute;n el Dr. Jes&uacute;s P&eacute;rez Morera, profesor de la Universidad de La Laguna, entre 1643 y 1644 fue intervenida por el maestro imaginero y retablista mexicano, afincado en La Palma, Antonio de Orbar&aacute;n (1603-1671).</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En 1866 el crucificado ya se encontraba en Los Llanos de Aridane. El peri&oacute;dico palmero </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>El Time</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> de 29 de abril de 1866, p.3., en referencia a Jacinto Mar&iacute;a K&aacute;bana dice que &ldquo;&hellip;trat&oacute; de reedificar el Calvario. Para ello abri&oacute; una suscripci&oacute;n entre los vecinos, y de este modo se comenz&oacute; la obra; pero ya pr&oacute;xima &aacute; terminarse, ces&oacute; el Sr. K&aacute;bana su Alcald&iacute;a y nadie ha vuelto &aacute; hablar del Calvario, sin embargo, de que muy corta cantidad y en muy poco tiempo quedar&iacute;a terminado. Tambi&eacute;n debo decir a V. que el Crucifijo que el Sr. K&aacute;bana consigui&oacute; venciendo la oposici&oacute;n que &aacute; &eacute;sto se hizo, para que se pusiese en el Calvario, se halla en la sala baja de dicho Sr. esperando &aacute; que se le pida por alguien para terminar la antedicha obra. Que haga el Sr. K&aacute;bana en la misma sala baja un oratorio para darle culto, porque puede estar seguro de que al paso que vamos all&iacute; estar&aacute; el Crucifijo toda la vida&rdquo;.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/980afb89-095c-4398-935d-cae734d1d9e7_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/980afb89-095c-4398-935d-cae734d1d9e7_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/980afb89-095c-4398-935d-cae734d1d9e7_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/980afb89-095c-4398-935d-cae734d1d9e7_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/980afb89-095c-4398-935d-cae734d1d9e7_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/980afb89-095c-4398-935d-cae734d1d9e7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/980afb89-095c-4398-935d-cae734d1d9e7_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cristo de la Salud. Siglo XVI. México. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cristo de la Salud. Siglo XVI. México. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En 1871 muere K&aacute;bana Wang&uuml;emert. En el Registro Civil de Los Llanos de Aridane se registra el fallecimiento el dos de abril, natural de Los Llanos, de 49 a&ntilde;os de edad, soltero, abogado, con domicilio en la calle La Salud n&ordm; 16, hijo de Domingo K&aacute;bana y Ambrosia Wang&uuml;emert. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Del conocido popularmente por &ldquo;Cristo de la Salud&rdquo;, por encontrarse en la casa n&uacute;mero 22, de antiguo 16, de la calle aridanense &ldquo;de la Salud&rdquo;, el pueblo cuenta que durante esta estancia la vivienda sufri&oacute; a consecuencia de un rayo un derrumbe importante de la que &laquo;milagrosamente&raquo; se salv&oacute; la imagen, sobre la que no cayeron los escombros. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En ese hecho el pueblo y devotos vieron un hecho sobrenatural y as&iacute; lo recuerda la memoria del pueblo y lo ha recogido la prensa y la memoria colectiva de aridanenses.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El 5 de septiembre de 1910 Jos&eacute; Mar&iacute;a K&aacute;bana Valc&aacute;rcel y su t&iacute;a Juana K&aacute;bana Wang&uuml;emert, hermana de Jacinto, donaron el Cristo de la Salud a la parroquia de Nuestra Se&ntilde;ora de los Remedios, [previa autorizaci&oacute;n del Obispado y rubicana por el licenciado Miguel Julia Frio], donde hoy se venera, lo que propici&oacute; que por esos a&ntilde;os tambi&eacute;n recibiera el apelativo del </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>&ldquo;Cristo de las K&aacute;bana&rdquo;</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Aunque esta fecha no viene avalada de momento por ning&uacute;n testimonio escrito, la informaci&oacute;n fue divulgada por el investigador palmero Alberto Jos&eacute; Fern&aacute;ndez Garc&iacute;a (1928-1984) posiblemente a trav&eacute;s de la documentaci&oacute;n conservada por los herederos y concretamente por la aridanense Pilar K&aacute;bana de Vargas quien en vida mantuvo una relaci&oacute;n entra&ntilde;able y generosa con su ciudad natal.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En la columna de &ldquo;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Efem&eacute;rides Palmeras</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">&rdquo; del peri&oacute;dico </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Diario de avisos</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, 20 de mayo de 1955, rese&ntilde;a: &ldquo;20 abril 1911.- La venerada imagen del Cristo de la Salud, tra&iacute;da a Los Llanos de Aridane por los Sres. K&aacute;bana, es trasladada desde el edificio que ocupa la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Prisi&oacute;n</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>d&oacute;nde ocurrieron casos milagrosos,</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> hasta el domicilio de don Agust&iacute;n Ben&iacute;tez, en el que permaneci&oacute; muchos a&ntilde;os. Actualmente se venera en la Parroquia Matriz de los Remedios&rdquo;. Confirmando el traslado de la vivienda d&oacute;nde se encontraba originalmente.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Seg&uacute;n los apuntes in&eacute;ditos del que fuera Agente Judicial Anastasio Le&oacute;n (1905-1985) la donaci&oacute;n tuvo lugar el 5 de septiembre de 1910 y la imagen estuvo en la calle de La Salud, hasta que comenzaron las reformas de este inmueble para destinarlo a c&aacute;rcel del distrito y &ldquo;despu&eacute;s se hizo cargo don Jos&eacute; Agust&iacute;n Ben&iacute;tez para arreglarlo y fue pintado por don &Aacute;ngel Jim&eacute;nez, do&ntilde;a Fernanda P&eacute;rez y do&ntilde;a Magdalena Carballo, y luego fue llevado a la iglesia&rdquo;. Noticia que corrobora la anterior y posiblemente su fuente fuera los trabajos, en Diario de Avisos 1965, sobre la Semana Santa aridanense de Fern&aacute;ndez Garc&iacute;a.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/aad764cf-cbf1-453b-a96d-2b031e323285_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/aad764cf-cbf1-453b-a96d-2b031e323285_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/aad764cf-cbf1-453b-a96d-2b031e323285_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/aad764cf-cbf1-453b-a96d-2b031e323285_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/aad764cf-cbf1-453b-a96d-2b031e323285_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/aad764cf-cbf1-453b-a96d-2b031e323285_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/aad764cf-cbf1-453b-a96d-2b031e323285_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La aridanense Pilar Kábana, benefactora de la ciudad de Los Llanos de Aridane. A. KÁBANA"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La aridanense Pilar Kábana, benefactora de la ciudad de Los Llanos de Aridane. A. KÁBANA                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Por transmisi&oacute;n oral sabemos que el Cristo de la Salud estuvo tambi&eacute;n, no sabemos fechas concretas, en la casa que fuera propiedad de Dionisio Castro Pestana en la calle del Medio y en el barrio aridanense de Tajuya, hoy La Laguna, concretamente en el inmueble conocido por la Taranga&ntilde;a, la cual, seg&uacute;n los vecinos fue una ermita y en la se encontraba unas piedras talladas, a modo de repisa, para velas u otros usos religiosos. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">A&uacute;n hoy se recuerda por los vecinos los relatos de los mayores y la devoci&oacute;n que se profesaba por los laguneros al que llamaban &ldquo;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>el Cristo de las K&aacute;bana</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">&rdquo;, el cual sent&iacute;an como suyo y visitaban en la calle de La Salud y con posterioridad en la parroquia.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La existencia de esa ermita debi&oacute; ser privada, en La Laguna viene confirmada por un documento que se conserva en el Archivo Municipal aridanense. Gabriel Lorenzo Duque, presidente de la Junta Municipal del Censo electoral, el 4 de diciembre de 1933 hace saber los locales designados para colegios electorales, diciendo: &ldquo;Distrito Tercero: Tajuya. Secci&oacute;n primera: Tajuya. </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>El sal&oacute;n escuela de ni&ntilde;os de Tajuya, situado en el camino de Los Llanos a dicho pago conocido por Casa de la Iglesia&rdquo;,</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> la descripci&oacute;n del local corresponde a la Taranga&ntilde;a.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La imagen aparece inventariada por primera vez en el archivo parroquial en 1946, cit&aacute;ndose como </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>&laquo;Cristo Crucificado, imagen grande de cart&oacute;n&raquo;, </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">no figurando a&uacute;n en el inventario de 1928, aunque en la Semana Santa de este a&ntilde;o se procedi&oacute; a su </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>&ldquo;bendici&oacute;n&rdquo;</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> y a realizar su posterior salida procesional el Viernes Santo a las 10 de la noche. En el programa de mano de la </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Semana Santa de 1928</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> consta textualmente su &ldquo;bendici&oacute;n&rdquo; lo que nos hace suponer fuera el a&ntilde;o que realmente ya se encontraba en el templo de Nuestra Se&ntilde;ora de los Remedios y posiblemente tambi&eacute;n el primer a&ntilde;o que sali&oacute; en procesi&oacute;n.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Los a&ntilde;os fueron pasando y el Cristo de la Salud continu&oacute; estando en la Semana Santa de Los Llanos de Aridane. El Jueves Santos de 1944 figura para las seis de la tarde del lavatorio de los pies y &ldquo;A continuaci&oacute;n saldr&aacute; la procesi&oacute;n del Sant&iacute;simo Cristo de la Salud&rdquo; y a las 10 de la noche, Oficio de tinieblas&ldquo;. El Jueves Santo de 1947 se programaba &rdquo;A las 5 de la tarde. &ndash; Ceremonia del Lavatorio con serm&oacute;n. A continuaci&oacute;n, procesi&oacute;n del Sant&iacute;simo Cristo de la Salud&ldquo; y volv&iacute;a a procesionar al d&iacute;a siguiente en la Procesi&oacute;n Magna. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Dos a&ntilde;os despu&eacute;s concretamente el viernes de Dolores de 1949 a las 10 de la noche, saldr&iacute;a &ldquo;El Sant&iacute;simo Cristo de la Salud y la Virgen de los Dolores que recorrer&aacute;n las calles de la ciudad en solemne y extraordinario V&iacute;a Crucis&hellip;&rdquo;. El Jueves Santo volv&iacute;a a salir, ahora solo, seg&uacute;n consta en el programa despu&eacute;s de la ceremonia del Lavatorio &ldquo;saldr&aacute; la procesi&oacute;n del Sant&iacute;simo Cristo de la Salud&rdquo; y tambi&eacute;n lo encontramos en la procesi&oacute;n del Viernes Santo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En el Jueves Santo de 1955, el Cristo recorrer&iacute;a las calles aridanenses </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>&laquo;en su nuevo trono&raquo;,</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> que es el mismo que utiliza actualmente y acompa&ntilde;ado por la Hermandad de Santa Rita de Casia de la parroquia de San Pedro de Argual. El nuevo trono, cuelgas y faroles de bronce se costearon por suscripci&oacute;n p&uacute;blica y fueron sus promotores Vicente Sosa y Luis G&oacute;mez Camacho.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El acompa&ntilde;amiento del Cristo fue cambiando. Le escoltaron en el recorrido procesional la Hermandad de Santa Rita, en otros a&ntilde;os por Mar&iacute;as de los Sagrarios y las Hijas de Mar&iacute;a, las Se&ntilde;oras de Acci&oacute;n Cat&oacute;lica, y por &uacute;ltimo la Hermandad del Sant&iacute;simo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La imagen de rasgos marcadamente de un ind&iacute;gena americano tambi&eacute;n la encontramos en otras manifestaciones religiosas aridanenses. Por la devoci&oacute;n de Justo Hern&aacute;ndez P&eacute;rez, &ldquo;que ten&iacute;a prometida al Cristo de la Salud&rdquo;, se celebr&oacute; el domingo 20 de septiembre de 1942 una &ldquo;Fiesta en honor al Cristo de la Salud [&hellip;] por el que tanta devoci&oacute;n sienten los fieles de la Parroquia de los Remedios&rdquo;, con una funci&oacute;n solemne en la parroquia, cantada por el coro del colegio Amor Misericordioso regentado por religiosas dominicas. Por la tarde sali&oacute; en procesi&oacute;n la imagen que recorri&oacute; la calle Real (General&iacute;simo Franco) y la calle de La Salud (Jos&eacute; Antonio), calle d&oacute;nde estuvo muchos a&ntilde;os la imagen y dio lugar a su apelativo [</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Diario de avisos</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> 17 de septiembre 1942. p.4]. Justo Hern&aacute;ndez (Justo el de las guaguas) y su esposa, domiciliados en la calle de La Salud y por ende &ldquo;vecinos&rdquo; del Cristo cuando se encontraba en el n&ordm; 22, hab&iacute;an hecho la promesa por el restablecimiento de una hija gravemente enferma. </span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e3e4d4c6-88b2-4194-bdc2-5606f0d008f4_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e3e4d4c6-88b2-4194-bdc2-5606f0d008f4_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e3e4d4c6-88b2-4194-bdc2-5606f0d008f4_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e3e4d4c6-88b2-4194-bdc2-5606f0d008f4_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e3e4d4c6-88b2-4194-bdc2-5606f0d008f4_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e3e4d4c6-88b2-4194-bdc2-5606f0d008f4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e3e4d4c6-88b2-4194-bdc2-5606f0d008f4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Panteón Kábana, con una planta de &#039;espinas de Cristo&#039;. MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Panteón Kábana, con una planta de &#039;espinas de Cristo&#039;. MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Debi&oacute; coincidir esa misma fiesta por devoci&oacute;n particular y promesa con la boda entre Olga Pereyra Jaubert y Silviano Garc&iacute;a Mu&ntilde;oz quienes contrajeron matrimonio en el Altar Mayor, &ldquo;y ante la imagen del Cristo de la Salud&rdquo;, seg&uacute;n </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Diario de avisos</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> el 26 de septiembre de 1942, p. 2.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El culto al Cristo fue diverso y el uno de noviembre de 1955 es llevado al cementerio parroquial, &ldquo;despu&eacute;s de la misa de once y es dejado hasta el d&iacute;a 2 de noviembre, d&iacute;a de los fieles difuntos&rdquo;. Ese d&iacute;a preside una misa de difuntos de madrugada en el campo santo, siendo cura p&aacute;rroco Santiago Hern&aacute;ndez Rodr&iacute;guez.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La fragilidad de la imagen oblig&oacute; a ser retirado de la Semana Santa aridanense y ser restaurado en 2001. En el a&ntilde;o 2003, despu&eacute;s de d&eacute;cadas de ausencia, volvi&oacute; a procesionar por las calles de la ciudad bajo un profundo recogimiento y devoci&oacute;n, a primera hora del Viernes Santo, recorriendo el V&iacute;a Crucis urbano, acompa&ntilde;ada por el ritmo que marca los tambores, cajas. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em><strong>Adenda: </strong></em></span><span class="highlight" style="--color:white;">En el pante&oacute;n familiar K&aacute;bana, del cementerio parroquial de Los Llanos de Aridane, se encuentra los restos morales de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Jacinto Mar&iacute;a K&aacute;bana Wang&uuml;emert </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">donde se ha depositado una ofrenda floral de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em><strong>&ldquo;espinas o corona de Cristo&rdquo;</strong></em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, planta que acompa&ntilde;a tradicionalmente al </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Cristo de la Salud</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> en su recorrido procesional el Viernes Santo. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>*Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez escronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arc&aacute;ngel (2009)</strong></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Victoria Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/cristo-salud-cristo-kabanas_129_13116854.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Apr 2026 12:01:47 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b78886fa-25f7-4c43-9c82-5be1a418b702_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140014.jpg" length="151455" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b78886fa-25f7-4c43-9c82-5be1a418b702_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140014.jpg" type="image/jpeg" fileSize="151455" width="685" height="385"/>
      <media:title><![CDATA[El Cristo de la Salud o Cristo de las Kábanas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b78886fa-25f7-4c43-9c82-5be1a418b702_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140014.jpg" width="685" height="385"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los alienígenas y yo, sin ir más lejos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/alienigenas-lejos_129_13114151.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9ad0a56-9755-415c-ae21-7ca493498596_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los alienígenas y yo, sin ir más lejos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PARACETAHUMOR - Yo lo tengo claro, el otro día llegué a un lugar de la isla donde acampan un montón de caravanas. Saludé a un trabajador del Ayuntamiento y me contó que no había visto a nadie en las caravanas, que por la noche brillaban dentro unas lucecitas verdes y nada más. Pensé que se estaba quedando conmigo, pero por si acaso, cogí mi nave, accedí al hiperespacio y regresé al planeta Santa Cruz. Así está la cosa

</p></div><p class="article-text">
        Vuelven los alien&iacute;genas, como en cada &eacute;poca de crisis, si es que hay alguna que no lo sea, vuelven en todo su esplendor y en todas sus formas. Est&aacute; el alien&iacute;gena alto, proceloso, de blancas vestiduras, y larga cabellera blanca y ojos glaucos, no s&eacute; por qu&eacute; es el que se les suele aparecer a las mujeres, o al menos eso es lo que me cuentan. Luego est&aacute;n los cl&aacute;sicos seres verdes, mezcla de humanos y pulpos, inteligentes y huidizos. Tambi&eacute;n abundan los delgados y escu&aacute;lidos, casi trasparentes, pero cabezones como algunos de los l&iacute;deres pol&iacute;ticos palmeros, a m&iacute; mismo quisieron captarme por el tama&ntilde;o de mi cabeza. Est&aacute;n los que parecen robots que suelen lanzar rayos por los ojos, ag&uuml;ita con ellos. Y luego las teor&iacute;as conspiranoicas, cada vez m&aacute;s frikis y demenciales. Me encanta la de que est&aacute;n entre nosotros adoptando forma humana y explicar&iacute;a lo err&aacute;tico de algunas conductas, como la de algunos pol&iacute;ticos que todos conocemos y no voy a nombrar pues podr&iacute;a saltarme alguno y no es cuesti&oacute;n.La &uacute;ltima que he escuchado es que Trump muri&oacute; despu&eacute;s de su primera legislatura y fue sustituido por un argentino de origen extraterrestre, por eso se lleva tan bien con Leo Messi y se dicen tantas boludeces. Se comenta que es original de la helada Patagonia lo cual explicar&iacute;a el af&aacute;n de Trump por Groenlandia. Yo lo tengo claro, el otro d&iacute;a llegu&eacute; a un lugar de la isla donde acampan un mont&oacute;n de caravanas. Salud&eacute; a un trabajador del Ayuntamiento y me cont&oacute; que no hab&iacute;a visto a nadie en las caravanas, que por la noche brillaban dentro unas lucecitas verdes y nada m&aacute;s. Pens&eacute; que se estaba quedando conmigo, pero por si acaso, cog&iacute; mi nave, acced&iacute; al hiperespacio&nbsp;y regres&eacute; al planeta Santa Cruz. As&iacute; est&aacute; la cosa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Araújo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/alienigenas-lejos_129_13114151.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 09:08:14 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f9ad0a56-9755-415c-ae21-7ca493498596_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="273072" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f9ad0a56-9755-415c-ae21-7ca493498596_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="273072" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los alienígenas y yo, sin ir más lejos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f9ad0a56-9755-415c-ae21-7ca493498596_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Feria Juvenil de El Paso: más de dos décadas de esta cita anual]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/feria-juvenil-paso-decadas-cita-anual_129_13112609.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3522583d-ebad-4f39-a4e3-c7075f8ae0f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Feria Juvenil de El Paso: más de dos décadas de esta cita anual"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - Los pasados días 5 y 6 de marzo, el municipio El Paso se volvió a convertir en punto de encuentro para la juventud con la celebración de la 'XXI Feria Juvenil y Cultural'. Una amplia programación de actividades, charlas y talleres en un ambiente de participación y aprendizaje</p></div><p class="article-text">
        Cuando a las 10 de la ma&ntilde;ana del viernes 29 de abril de 2005, en el Recinto Ferial Municipal, se procedi&oacute; a la inauguraci&oacute;n de la &laquo;I Feria Cultural y Juvenil de El Paso&raquo;&nbsp;&ndash;en aquella primera edici&oacute;n el adjetivo cultural preced&iacute;a a juvenil&ndash; posiblemente nadie alcanzar&iacute;a a adivinar la trascendencia que aquel acto traer&iacute;a consigo, ya que veintiuna edici&oacute;n despu&eacute;s, este evento se ha consolidado como un referente anual para la juventud pasense y, por ende, para la totalidad de la poblaci&oacute;n joven de la isla de La Palma.
    </p><p class="article-text">
        La primera celebraci&oacute;n de la Feria Juvenil de El Paso tuvo lugar del 29 de abril al 1 de mayo de 2005. Fue organizada por el Ayuntamiento de El Paso, en aquel momento presidido por Jes&uacute;s Manuel Rodr&iacute;guez P&eacute;rez y la iniciativa surgi&oacute; a trav&eacute;s de las concejal&iacute;as de Cultura y Juventud, recogiendo las inquietudes de la poblaci&oacute;n juvenil del municipio, a trav&eacute;s de un proyecto de intervenci&oacute;n socioeducativa. Se decidi&oacute; apostar por una Feria Juvenil que sirviera como escaparate de un amplio abanico de actividades culturales, l&uacute;dicas, formativas, deportivas y de ocio, espec&iacute;ficamente dise&ntilde;adas y adaptadas a los j&oacute;venes del municipio y abiertas a la participaci&oacute;n de todos los interesados. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3522583d-ebad-4f39-a4e3-c7075f8ae0f8_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3522583d-ebad-4f39-a4e3-c7075f8ae0f8_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3522583d-ebad-4f39-a4e3-c7075f8ae0f8_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3522583d-ebad-4f39-a4e3-c7075f8ae0f8_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3522583d-ebad-4f39-a4e3-c7075f8ae0f8_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3522583d-ebad-4f39-a4e3-c7075f8ae0f8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3522583d-ebad-4f39-a4e3-c7075f8ae0f8_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Boletín de información juvenil con publicidad de la I Feria Juvenil de El Paso. Ayuntamiento de
El Paso."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Boletín de información juvenil con publicidad de la I Feria Juvenil de El Paso. Ayuntamiento de
El Paso.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En las manifestaciones previas al inicio de esta actividad, por parte de los responsables municipales ya se dejaba entrever la declaraci&oacute;n de intenciones que la cita juvenil persegu&iacute;a. As&iacute;, la concejala de Cultura, Mar&iacute;a Dolores Padilla Felipe, se&ntilde;alaba que: &laquo;se trata, b&aacute;sicamente, de implicar a los j&oacute;venes, intentando ofrecer un espacio donde se sientan representados y que sirva como punto de encuentro e interacci&oacute;n entre quienes, por su edad y especial naturaleza, comparten inquietudes y tienen proyectos en com&uacute;n, fomentando su implicaci&oacute;n y desarrollo&raquo;. Por su parte, la concejala de Juventud, Mar&iacute;a Mirta Delgado P&eacute;rez, destac&oacute; que: &laquo;actividades como la Feria, nos brindan la oportunidad de facilitar el conocimiento a los j&oacute;venes e intercambiar experiencias y formas de actuar con el entorno que les rodea, fomentando su participaci&oacute;n en las diferentes esferas socioecon&oacute;micas y promoviendo actividades que fortalezcan la conciencia de la responsabilidad social, la solidaridad y la cultura del trabajo&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta y la acogida de la poblaci&oacute;n juvenil super&oacute; las expectativas iniciales y de esta forma surgi&oacute; el compromiso por parte del Ayuntamiento de El Paso de institucionalizar el encuentro como una manera de canalizar esas demandas de los propios j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de eventos surgen inicialmente de una manera modesta y sin grandes pretensiones, a medida que se consolidan en el tiempo van evolucionando a cotas mayores. La Feria Juvenil de El Paso ha seguido esos mismos pasos y, desde el Ayuntamiento &ndash;como entidad organizadora&ndash; conjuntamente con los j&oacute;venes del municipio, se ha mantenido siempre la idea de ir creciendo e incorporando elementos novedosos que hagan de la Feria una &laquo;actividad viva&raquo;, que contin&uacute;e despertando el inter&eacute;s de la poblaci&oacute;n juvenil. Evidentemente, la complejidad a la que se llega, en cuanto a actividades y a organizaci&oacute;n, tambi&eacute;n supone un incremento de recursos y gastos a la hora del dise&ntilde;o, la planificaci&oacute;n e inclusi&oacute;n de actividades y se hace muy necesario acudir a las l&iacute;neas de subvenci&oacute;n que ofrecen entidades supramunicipales. Determinante ha sido la colaboraci&oacute;n de la Direcci&oacute;n General de Juventud del Gobierno de Canarias y del Cabildo de La Palma durante las distintas ediciones. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c49af77e-b8ff-437a-a4f5-f20d0a4316df_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c49af77e-b8ff-437a-a4f5-f20d0a4316df_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c49af77e-b8ff-437a-a4f5-f20d0a4316df_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c49af77e-b8ff-437a-a4f5-f20d0a4316df_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c49af77e-b8ff-437a-a4f5-f20d0a4316df_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c49af77e-b8ff-437a-a4f5-f20d0a4316df_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c49af77e-b8ff-437a-a4f5-f20d0a4316df_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Diferentes stands en el Recinto Ferial en una edición de la Feria Juvenil. Ayuntamiento de El
Paso."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Diferentes stands en el Recinto Ferial en una edición de la Feria Juvenil. Ayuntamiento de El
Paso.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A lo largo de estos m&aacute;s de veinte a&ntilde;os, normalmente con la llegada de la &eacute;poca primaveral, el c&eacute;ntrico Recinto Ferial de El Paso y zonas cercanas: auditorio de la Casa de la Cultura Braulio Mart&iacute;n, plaza Francisca de Gazmira, conjunto del jard&iacute;n &laquo;el pared&oacute;n y la era&raquo; y calles adyacentes se han convertido en el escenario perfecto para albergar a una multitud de j&oacute;venes con el prop&oacute;sito de &nbsp;disfrutar de unas jornadas espec&iacute;ficamente dise&ntilde;adas para ellos estableci&eacute;ndose un punto de encuentro repleto de vitalidad.
    </p><p class="article-text">
        En el conjunto del archipi&eacute;lgo canario posiblemente pocas iniciativas de este tipo han conseguido consolidarse y mantenerse a lo largo de tantos a&ntilde;os. La actual edil de Juventud y Educaci&oacute;n del Ayuntamiento de El Paso, Teresa Hern&aacute;ndez D&iacute;az, en una entrevista radiof&oacute;nica, pon&iacute;a el &eacute;nfasis sobre el &eacute;xito de esta acci&oacute;n en: &laquo;la continuidad, el esfuerzo institucional y el apoyo comunitario&raquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/aad67a5d-f880-4685-a680-7763010700b6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/aad67a5d-f880-4685-a680-7763010700b6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/aad67a5d-f880-4685-a680-7763010700b6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/aad67a5d-f880-4685-a680-7763010700b6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/aad67a5d-f880-4685-a680-7763010700b6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/aad67a5d-f880-4685-a680-7763010700b6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/aad67a5d-f880-4685-a680-7763010700b6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cartel III Feria Juvenil y Cultural de El Paso. Año 2007. Ayuntamiento de El Paso."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cartel III Feria Juvenil y Cultural de El Paso. Año 2007. Ayuntamiento de El Paso.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Si acudimos a la inteligencia artificial (IA), recurso muy utilizado en la actualidad, nos ofrece la siguiente menci&oacute;n sobre <em>feria juvenil</em>: &laquo;son eventos din&aacute;micos dise&ntilde;ados para j&oacute;venes (usualmente entre 14 y 30 a&ntilde;os), que combinan ocio, formaci&oacute;n y participaci&oacute;n activa. Ofrecen stands informativos, talleres pr&aacute;cticos (DJ, rob&oacute;tica, dise&ntilde;o), zonas gaming, conciertos y actividades culturales. Ejemplos destacados incluyen la Feria Insular de la Juventud en Gran Canaria o la de El Paso, en La Palma, enfocadas en habilidades para el futuro y entretenimiento saludable&raquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El largo camino recorrido ha tenido sus altibajos y no siempre fue f&aacute;cil. As&iacute;, se&ntilde;alamos que en el a&ntilde;o 2012, coincidiendo con la octava edici&oacute;n de la muestra, se llev&oacute; a cabo durante las fiestas trienales de la Bajada de la Virgen del Pino, los d&iacute;as 2, 3 y 4 de agosto. Se tom&oacute; la decisi&oacute;n de incluir la Feria Juvenil en el programa de las fiestas del verano con la finalidad de economizar gastos y recursos, ya que las administraciones p&uacute;blicas por aquellas fechas se encontraban &nbsp;sumidas en una crisis econ&oacute;mica que se extendi&oacute; de 2008 a 2014. La clausura estaba prevista realizarse con la tercera edici&oacute;n del &laquo;Certamen de M&uacute;sica Joven Saperocko&raquo; que organizaba el Cabildo de La Palma, pero se tom&oacute; la decisi&oacute;n de aplazarlo debido al incendio forestal que se declar&oacute; esa misma jornada en la Villa de Mazo. Finalmente se realiz&oacute; el jueves 9 de agosto, resultando vencedor la hoy afamada banda palmera Los Vinagres (en sus inicios se hac&iacute;an llamar The Vinegars). 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/337b4de0-8625-41a1-9f2a-4a4931b4fbe4_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/337b4de0-8625-41a1-9f2a-4a4931b4fbe4_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/337b4de0-8625-41a1-9f2a-4a4931b4fbe4_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/337b4de0-8625-41a1-9f2a-4a4931b4fbe4_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/337b4de0-8625-41a1-9f2a-4a4931b4fbe4_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/337b4de0-8625-41a1-9f2a-4a4931b4fbe4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/337b4de0-8625-41a1-9f2a-4a4931b4fbe4_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cartel VIII Feria Juvenil y Cultural de El Paso. Año 2012. Ayuntamiento de El Paso."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cartel VIII Feria Juvenil y Cultural de El Paso. Año 2012. Ayuntamiento de El Paso.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Inmersos en los preparativos de la edici&oacute;n del a&ntilde;o 2020 &ndash;que estaba previsto celebrarse los d&iacute;as 19 y 20 de marzo&ndash; nos sorprendi&oacute; a todos la pandemia de covid-19. El viernes 13 de marzo se tom&oacute; la decisi&oacute;n de la suspensi&oacute;n del evento, un d&iacute;a antes de que se decretara el estado de alarma para todo el territorio nacional que supuso el confinamiento de la poblaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2021, a pesar de continuar con una nueva ola de contagios de coronavirus y aprobarse medidas restrictivas para la poblaci&oacute;n, se celebr&oacute; la &laquo;XVI Feria Juvenil y Cultural de El Paso&raquo; con un formato distinto, reducido a una sola jornada (viernes 26 de marzo, 18 horas) a modo de gala, en el Auditorio de la Casa de la Cultura Braulio Mart&iacute;n Hern&aacute;ndez, respetando los protocolos vigentes y aforo limitado. El acto, presentado por la reconocida humorista canaria, Omayra Cazorla, fue retransmitido v&iacute;a streaming y cont&oacute; con una gran repercusi&oacute;n medi&aacute;tica a trav&eacute;s de las redes sociales. Con la proyecci&oacute;n de videos que contaron con los testimonios de caras frecuentes de la feria en los &aacute;mbitos educativo, deportivo, cultural y social, se logr&oacute; mantener el car&aacute;cter din&aacute;mico y juvenil del acto. El espect&aacute;culo finaliz&oacute; con la actuaci&oacute;n del joven DJ local, Kevin Y&aacute;&ntilde;ez (DJ Visac). Estuvieron presentes varios responsables p&uacute;blicos relacionados con el &aacute;mbito de la poblaci&oacute;n juvenil, destacando la asistencia de Laura Fuentes, directora general de Juventud del Gobierno de Canarias y de Nieves Hern&aacute;ndez, consejera de Juventud del Cabildo de La Palma, as&iacute; como el alcalde y concejales del Ayuntamiento de El Paso. 
    </p><p class="article-text">
        Laura Fuentes manifestaba: &laquo;asumimos el compromiso obligado de contribuir con la Feria Juvenil de El Paso, ya que se trata de la feria juvenil m&aacute;s antigua de Canarias y la &uacute;nica de la isla y que este a&ntilde;o se reinventa para adaptarse a la nueva normalidad&raquo;. Sergio Rodr&iacute;guez Fern&aacute;ndez, alcalde de El Paso, destac&oacute;: &laquo;la capacidad de reinvenci&oacute;n y la implicaci&oacute;n, no solo de la concejal&iacute;a de Juventud, sino tambi&eacute;n de los j&oacute;venes del municipio de sacar adelante la XVI Feria Juvenil y Cultural, un evento que se ha consolidado en El Paso y que responde a gran parte de las inquietudes de nuestra juventud&raquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fba4096-d09f-42e1-b43d-a966f3885527_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fba4096-d09f-42e1-b43d-a966f3885527_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fba4096-d09f-42e1-b43d-a966f3885527_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fba4096-d09f-42e1-b43d-a966f3885527_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fba4096-d09f-42e1-b43d-a966f3885527_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2fba4096-d09f-42e1-b43d-a966f3885527_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2fba4096-d09f-42e1-b43d-a966f3885527_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cartel XVII Feria Juvenil y Cultural de El Paso. Año 2022. Ayuntamiento de El Paso."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cartel XVII Feria Juvenil y Cultural de El Paso. Año 2022. Ayuntamiento de El Paso.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La edici&oacute;n de 2022 tampoco se celebr&oacute; en el Recinto Ferial Municipal. Debido a las consecuencias de la erupci&oacute;n volc&aacute;nica acaecida en el valle de Aridane el &uacute;ltimo tercio del a&ntilde;o 2021, este espacio segu&iacute;a ocupado con &laquo;el ropero&raquo;, como lugar de almacenamiento de &uacute;tiles, principalmente vestido y calzado, para los damnificados. El emplazamiento f&iacute;sico de la Feria Juvenil fue el Teatro Monterrey y su terraza, lugar de gran simbolismo en nuestro municipio en cuanto a actividades culturales y sociales se refiere. El concejal de Juventud del Ayuntamiento de El Paso, en aquel momento, Daniel Mart&iacute;n Mart&iacute;n destacaba: &laquo;la importancia de volver a contar con la Feria Juvenil y Cultural de forma presencial, despu&eacute;s de las limitaciones impuestas por la crisis sanitaria durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os, porque la cercan&iacute;a es esencial en un evento de esta naturaleza&raquo;. La cita juvenil cont&oacute; con la presencia de dos invitados de lujo: el medi&aacute;tico coach, Pedro Garc&iacute;a Aguado y la actuaci&oacute;n del emergente humorista lanzarote&ntilde;o Kike P&eacute;rez.
    </p><p class="article-text">
        Para el a&ntilde;o 2023 el evento volvi&oacute; a su tradicional ubicaci&oacute;n en el Recinto Ferial Municipal, donde se ha mantenido hasta la actualidad, acogiendo las ediciones m&aacute;s participativas de su historia.
    </p><p class="article-text">
        En la memoria de varias generaciones de j&oacute;venes, a buen seguro, se mantendr&aacute; el nost&aacute;lgico recuerdo de aquellos tatuajes de henna realizados por Maritina Padr&oacute;n; el despertar de la curiosidad y la observaci&oacute;n de nuestro cielo, gracias a To&ntilde;o Gonz&aacute;lez; los acompasados acordes musicales de la Banda Municipal de M&uacute;sica de El Paso; talleres de bater&iacute;a y pinchadiscos a cargo de &laquo;Musikajoven con Jacob Alonso; los inicios en una conciencia ecol&oacute;gica a trav&eacute;s de la &laquo;Red de Semillas de La Palma&raquo; y &laquo;Biosfera Escuela&raquo;; la elaboraci&oacute;n de una revista del encuentro juvenil y ser reporteros por un d&iacute;a, dirigidos por Jonathan C&aacute;ceres y Adri&aacute;n S&aacute;nchez; la iniciaci&oacute;n a la acuarela a trav&eacute;s de Jorge Monterrey; los v&eacute;rtigos del descenso en tirolina y escalada del roc&oacute;dromo, guiados por el &laquo;Grupo de Monta&ntilde;a y Naturaleza Junonia&raquo;, por el colectivo &laquo;Ekalis&raquo; o por la empresa &laquo;Volcanic Life&raquo;; los m&iacute;ticos y, ya lejanos en el tiempo, torneos de futbol&iacute;n; los trucos, piruetas y saltos sobre las tablas de skate; los c&oacute;mics de &laquo;Awara&raquo; (se llegaron a celebrar dos ediciones del mini sal&oacute;n del c&oacute;mic); sin olvidar nuestra cultura tradicional, con iniciativas como las exhibiciones de deportes aut&oacute;ctonos &ndash;salto del pastor, juego del palo, lucha del garrote, lucha canaria y sortija a caballo&ndash; involucr&aacute;ndose los diferentes colectivos que existen en el municipio. Menci&oacute;n aparte merece la realizaci&oacute;n del taller artesanal para transmitir los conocimientos de c&oacute;mo elaborar los arcos y alfombras que tradicionalmente lucen en las calles de El Paso durante la celebraci&oacute;n de la fiesta del Sagrado Coraz&oacute;n de Jes&uacute;s (dirigidos, principalmente, por los artistas Santiago Gonz&aacute;lez, Manuel L&oacute;pez y Rodrigo de Paiz) y cuya iniciativa parti&oacute; del concejal de Cultura, Andr&eacute;s Carmona Calero, en la segunda edici&oacute;n de la Feria Juvenil, en el a&ntilde;o 2006 (los medios de comunicaci&oacute;n lo citaban como &laquo;el primer gran reto del reci&eacute;n nombrado concejal&raquo;). En definitiva, estas actividades enumeradas son una peque&ntilde;a muestra de un sinf&iacute;n de actuaciones que han contribuido al desarrollo y fortalecimiento de este encuentro juvenil. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/910c9636-6e0d-4351-acd6-05ab393f38dd_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/910c9636-6e0d-4351-acd6-05ab393f38dd_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/910c9636-6e0d-4351-acd6-05ab393f38dd_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/910c9636-6e0d-4351-acd6-05ab393f38dd_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/910c9636-6e0d-4351-acd6-05ab393f38dd_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/910c9636-6e0d-4351-acd6-05ab393f38dd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/910c9636-6e0d-4351-acd6-05ab393f38dd_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Actuación de la Banda Municipal de Música de El Paso en la XI Feria Juvenil. Año
2015. Ayuntamiento de El Paso."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Actuación de la Banda Municipal de Música de El Paso en la XI Feria Juvenil. Año
2015. Ayuntamiento de El Paso.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        No podemos dejar de se&ntilde;alar, en este recordatorio de la Feria Juvenil de El Paso, el acto de reconocimiento a los &laquo;j&oacute;venes destacados del municipio&raquo;. Se celebr&oacute; por primera vez en la decimosegunda edici&oacute;n, en el a&ntilde;o 2016, siendo concejala de Juventud Mar&iacute;a del Carmen Acosta Mederos y, que su sucesora, Esther Nazco P&eacute;rez, tom&oacute; la decisi&oacute;n de oficializarlo. Hoy, tras diez ediciones celebradas, esta gala se ha convertido en uno de los momentos m&aacute;s significativos de la Feria. Se trata de un galard&oacute;n institucional que busca visibilizar y premiar la dedicaci&oacute;n, valorando el esfuerzo y el talento, en los &aacute;mbitos acad&eacute;mico, cultural y deportivo de la juventud local. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f096c29c-45b0-4d7b-a54c-4b303f5621c6_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f096c29c-45b0-4d7b-a54c-4b303f5621c6_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f096c29c-45b0-4d7b-a54c-4b303f5621c6_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f096c29c-45b0-4d7b-a54c-4b303f5621c6_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f096c29c-45b0-4d7b-a54c-4b303f5621c6_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f096c29c-45b0-4d7b-a54c-4b303f5621c6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f096c29c-45b0-4d7b-a54c-4b303f5621c6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Relación de premiados durante las distintas ediciones del acto &#039;Jóvenes destacados&#039;."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Relación de premiados durante las distintas ediciones del acto &#039;Jóvenes destacados&#039;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ff17211-4493-4651-8617-7f38aafb9d3f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ff17211-4493-4651-8617-7f38aafb9d3f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ff17211-4493-4651-8617-7f38aafb9d3f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ff17211-4493-4651-8617-7f38aafb9d3f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ff17211-4493-4651-8617-7f38aafb9d3f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5ff17211-4493-4651-8617-7f38aafb9d3f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5ff17211-4493-4651-8617-7f38aafb9d3f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Reconocimiento jóvenes destacados. VIII edición, año 2024. Ayuntamiento de El Paso."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Reconocimiento jóvenes destacados. VIII edición, año 2024. Ayuntamiento de El Paso.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La mayor parte de los centros educativos de la isla de La Palma han contribuido al &eacute;xito del evento juvenil. Su participaci&oacute;n, tanto con la presencia de alumnos, como a trav&eacute;s de la exposici&oacute;n de la oferta educativa que se imparte en cada centro, ha posibilitado la creaci&oacute;n de un espacio de interacci&oacute;n en la que han resultado beneficiados muchos estudiantes en cuanto a la elecci&oacute;n de una salida profesional.
    </p><p class="article-text">
        Ni los cambios pol&iacute;ticos, que los ha habido, han supuesto un obst&aacute;culo para la continuidad y la estabilidad de la celebraci&oacute;n de este evento. El compromiso ha sido la constante de todos y cada uno de los responsables p&uacute;blicos en la organizaci&oacute;n de la Feria Juvenil de El Paso. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/606c04f1-3bb6-4f17-b279-928e7e86dae9_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/606c04f1-3bb6-4f17-b279-928e7e86dae9_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/606c04f1-3bb6-4f17-b279-928e7e86dae9_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/606c04f1-3bb6-4f17-b279-928e7e86dae9_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/606c04f1-3bb6-4f17-b279-928e7e86dae9_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/606c04f1-3bb6-4f17-b279-928e7e86dae9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/606c04f1-3bb6-4f17-b279-928e7e86dae9_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Tabla de la relación de los responsables municipales de las distintas ediciones de la
Feria Juvenil de El Paso."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Tabla de la relación de los responsables municipales de las distintas ediciones de la
Feria Juvenil de El Paso.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Coincidiendo con la edici&oacute;n n&uacute;mero veinte, el Ayuntamiento de El Paso decidi&oacute; presentar la candidatura a los Premios &laquo;Joven Canarias&raquo; 2025, en la modalidad &laquo;8 islas&raquo;, convocados por la Direcci&oacute;n General de Juventud, adscrita a la Consejer&iacute;a de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias del Gobierno de Canarias. Finalmente, tras la valoraci&oacute;n de las distintas &nbsp;propuestas presentadas, no result&oacute; premiada. 
    </p><p class="article-text">
        A modo de ep&iacute;logo, que resume a la perfecci&oacute;n la trayectoria de esta muestra juvenil, durante veinti&uacute;n a&ntilde;os y, a la que nos hemos referido en el presente art&iacute;culo, citamos los siguientes p&aacute;rrafos extra&iacute;dos del dossier que se elabor&oacute; para la presentaci&oacute;n de la candidatura a los citados premios: &laquo;Esta propuesta representa el reconocimiento a una experiencia singular y s&oacute;lidamente consolidada, que desde su creaci&oacute;n en 2005 ha celebrado 20 ediciones, ofreciendo una respuesta eficaz, creativa y participativa a las demandas e inquietudes de la juventud. Concebida desde una perspectiva local, ha logrado proyectarse progresivamente a nivel insular y regional, consolid&aacute;ndose como un referente en la dinamizaci&oacute;n juvenil, con un modelo construido desde y con la juventud. [..] Este evento se ha consolidado como una plataforma integral, articulada en torno a ejes clave como la participaci&oacute;n, la inclusi&oacute;n, la sostenibilidad, la diversidad, la creatividad, la cultura, el deporte, la innovaci&oacute;n y el compromiso social. Su impacto ha sido significativo en el desarrollo personal, educativo y comunitario de miles de j&oacute;venes del municipio, de la isla de La Palma y del conjunto del archipi&eacute;lago&raquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Valentín Lorenzo Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/feria-juvenil-paso-decadas-cita-anual_129_13112609.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Mar 2026 14:47:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3522583d-ebad-4f39-a4e3-c7075f8ae0f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1134509" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3522583d-ebad-4f39-a4e3-c7075f8ae0f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1134509" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Feria Juvenil de El Paso: más de dos décadas de esta cita anual]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3522583d-ebad-4f39-a4e3-c7075f8ae0f8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La aventura educativa del ‘Escape Room’ del IES Villa de Mazo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/aventura-educativa-escape-room-ies-villa-mazo_129_13110359.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99730485-f64c-4b0b-b455-4f100367b9e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La aventura educativa del ‘Escape Room’ del IES Villa de Mazo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - 
Acompañar, descubrir y aprender juntos. Si algo tengo claro después de esta experiencia es que cuando la educación emociona, deja huella para siempre
</p></div><p class="article-text">
        Tras varias semanas de trabajo, el pasado jueves finalizamos el proyecto educativo &lsquo;Escape Room Literario&rsquo; del IES Villa de Mazo. Una iniciativa que se ha convertido en una experiencia compartida, creativa y muy significativa para el alumnado. 
    </p><p class="article-text">
        El proyecto se ha desarrollado a lo largo de 15 sesiones llenas de diversi&oacute;n, ganas, curiosidad, ilusi&oacute;n y entrega en las que han participado un total de 110 alumnas y alumnos de 1&ordm; y 2&ordm; de la ESO. El alumnado ha estado inmerso y se ha mostrado muy participativo en el trascurso de las pruebas y en la resoluci&oacute;n de las pistas. Han podido trabajar y aprender los contenidos de la asignatura de Lengua Castellana y Literatura desde la innovaci&oacute;n y la motivaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Entre lecturas, juegos de palabras, adivinanzas, comprensi&oacute;n lectora, crucigramas, escritura creativa, ortograf&iacute;a y conectores, el alumnado ha vivido la asignatura resolviendo enigmas, siguiendo pistas y enfrent&aacute;ndose a retos que les han hecho pensar y trabajar en equipo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99230f24-7f0f-420c-9885-e5973984ca5b_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99230f24-7f0f-420c-9885-e5973984ca5b_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99230f24-7f0f-420c-9885-e5973984ca5b_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99230f24-7f0f-420c-9885-e5973984ca5b_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/99230f24-7f0f-420c-9885-e5973984ca5b_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/99230f24-7f0f-420c-9885-e5973984ca5b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/99230f24-7f0f-420c-9885-e5973984ca5b_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Sara Pérez Alonso."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Sara Pérez Alonso.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        A lo largo de estas semanas he podido observar c&oacute;mo crec&iacute;a su implicaci&oacute;n y como la intriga por resolver el misterio los manten&iacute;a concentrados y motivados hasta el final. Cada sesi&oacute;n ha sido una oportunidad para sorprenderse y para descubrir que aprender, puede ser una aventura.
    </p><p class="article-text">
        Quiero destacar especialmente la actitud que ha mostrado el alumnado en todo momento, su entusiasmo y su capacidad para ir resolviendo cada uno de los desaf&iacute;os. Tambi&eacute;n el compromiso de las profesoras del Departamento de Lengua Castellana y Literatura, que ha conseguido que este tipo de propuestas sigan teniendo espacio en el aula formando parte de su programaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mi agradecimiento m&aacute;s sincero al IES Villa de Mazo por su implicaci&oacute;n y colaboraci&oacute;n y al APA Garehagua por haberlo hecho posible.
    </p><p class="article-text">
        Experiencias como esta, refuerzan la importancia de apostar por proyectos educativos innovadores dentro del &aacute;mbito educativo. Iniciativas que conectan con el alumnado, que despiertan su inter&eacute;s y que transforman el aprendizaje en algo vivo. 
    </p><p class="article-text">
        Acompa&ntilde;ar, descubrir y aprender juntos. Si algo tengo claro despu&eacute;s de esta experiencia es que cuando la educaci&oacute;n emociona, deja huella para siempre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Sara P&eacute;rez Alonso es directora de Proyectos Educativo</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Pérez Alonso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/aventura-educativa-escape-room-ies-villa-mazo_129_13110359.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 17:24:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/99730485-f64c-4b0b-b455-4f100367b9e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2455844" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/99730485-f64c-4b0b-b455-4f100367b9e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2455844" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La aventura educativa del ‘Escape Room’ del IES Villa de Mazo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/99730485-f64c-4b0b-b455-4f100367b9e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Teresa de Jesús y la isla de La Palma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/teresa-jesus-isla-palma_129_13106393.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/47bc0b9b-d5ee-4c75-b421-c52bd9c92fe1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Teresa de Jesús y la isla de La Palma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - Relatan sus biógrafos que estando en Castilla tuvo la visión de la muerte violenta del jesuita Ignacio de Azevedo y sus 39 compañeros, Beatos Mártires de Tazacorte</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/47bc0b9b-d5ee-4c75-b421-c52bd9c92fe1_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/47bc0b9b-d5ee-4c75-b421-c52bd9c92fe1_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/47bc0b9b-d5ee-4c75-b421-c52bd9c92fe1_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/47bc0b9b-d5ee-4c75-b421-c52bd9c92fe1_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/47bc0b9b-d5ee-4c75-b421-c52bd9c92fe1_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/47bc0b9b-d5ee-4c75-b421-c52bd9c92fe1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/47bc0b9b-d5ee-4c75-b421-c52bd9c92fe1_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="&#039;La visión de Santa Teresa&#039;, mural de Erik Cichosz-Heuschkel (1992). MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                &#039;La visión de Santa Teresa&#039;, mural de Erik Cichosz-Heuschkel (1992). MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Coincidiendo con el natalicio, 28 de marzo, de Santa Teresa de Jes&uacute;s recordemos la relaci&oacute;n de la Santa de &Aacute;vila, primera mujer proclamada doctora de la iglesia cat&oacute;lica, y la isla canaria de La Palma. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El 15 de julio del a&ntilde;o 1570 Teresa de Jes&uacute;s se encontraba a m&aacute;s de 2.500 kil&oacute;metros, entre mar y tierra, de la isla de La Palma. Relatan sus bi&oacute;grafos que estando en Castilla tuvo la visi&oacute;n de la muerte violenta del jesuita </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Ignacio de Azevedo y sus 39 compa&ntilde;eros</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Beatos M&aacute;rtires de Tazacorte.</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Los cuarenta jesuitas (Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s), mayoritariamente portugueses y en menor n&uacute;mero espa&ntilde;oles, despu&eacute;s de zarpar desde El Puerto de Tazacorte rumbo a Brasil, en el barco </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Santiago</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, sufrieron un ataque sangriento del</span> hugonote-calvinista Jacques de Sores quien comand&oacute; el deg&uuml;ello de los j&oacute;venes misioneros.<span class="highlight" style="--color:white;"> Murieron sufriendo martirio en defensa de su fe y credo en los mares de la isla de San Miguel de La Palma. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Seg&uacute;n el testimonio del confesor personal de Teresa de &Aacute;vila, la carmelita &nbsp;le manifest&oacute; que </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>&ldquo;los vio entrar en el cielo vestidos de estrellas y con palmas victoriosas".</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> Teresa debi&oacute; conocer a un primo-sobrino suyo que era componente de la expedici&oacute;n misionera de jesuitas; se trataba de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Francisco P&eacute;rez Godoy</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, uno de los jesuitas que sufri&oacute; martirio en La Palma. </span>
    </p><p class="article-text">
        Teresa de Ahumada naci&oacute; en &Aacute;vila el 28 de marzo de 1515 y muri&oacute; en Alba de Tormes el 4 de octubre de 1582. En 1622 fue canoniza, declarada Santa, por el papa Gregorio XV. Santa Teresa de Jes&uacute;s (&Aacute;vila, 1515-1582), tambi&eacute;n conocida como Teresa de &Aacute;vila, fue una&nbsp;religiosa carmelita, m&iacute;stica, escritora y reformadora.<span class="highlight" style="--color:white;"> Fund&oacute; la Orden de los Carmelitas Descalzos, de vida austera y contemplativa. Se le reconocen la fundaci&oacute;n y apertura de unos 17 conventos. Fue la primera mujer nombrada Doctora de la Iglesia (1970)</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En 1992 coincidiendo con el V Centenario de la Evangelizaci&oacute;n de la isla de San Miguel de La Palma en el templo de San Miguel, de Tazacorte, se bendijo un mural en recuerda de este hecho. La obra pertenece al pintor y muralista Erik Cichosz-Heuschkel y lleva el t&iacute;tulo de </span><strong>&lsquo;</strong><em><strong>La visi&oacute;n de Teresa de Jes&uacute;s</strong></em><strong>&rsquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>*Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arc&aacute;ngel (2009)</strong></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Victoria Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/teresa-jesus-isla-palma_129_13106393.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Mar 2026 17:15:12 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/47bc0b9b-d5ee-4c75-b421-c52bd9c92fe1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1259338" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/47bc0b9b-d5ee-4c75-b421-c52bd9c92fe1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1259338" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Teresa de Jesús y la isla de La Palma]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/47bc0b9b-d5ee-4c75-b421-c52bd9c92fe1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sí a la paz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/si-paz_129_13105687.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ef6a247-c308-4493-a26b-e49c7b0bba3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sí a la paz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sí a los hombres, a todos los hombres; sí a sus naciones, a todas las naciones; sí a los lazos entre hombres y naciones, sí a la articulación, sí al arte</p></div><p class="article-text">
        De la expresi&oacute;n &ldquo;Bellas Artes&rdquo; cabe inferir que existen Artes Feas. Y puestos a imaginar artes feas, las &uacute;nicas que pueden tenerse como tales son las malas artes. De aqu&iacute; nace una interpretaci&oacute;n &eacute;tico-est&eacute;tica de las artes e incluso una interpretaci&oacute;n &eacute;tico-est&eacute;tica de la propia interpretaci&oacute;n en torno a la que pudieran pendular &ldquo;bella interpretaci&oacute;n&rdquo; versus &ldquo;mala interpretaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un Premio Canarias de Bellas Artes e Interpretaci&oacute;n se siente est&eacute;ticamente agradecido y &eacute;ticamente responsable. En este &uacute;ltimo sentido se ocupa en discernir las artes y las interpretaciones procurando que las artes feas no estorben las bellas, y que las malas interpretaciones no empa&ntilde;en la luz necesaria.
    </p><p class="article-text">
        La m&uacute;sica es un arte, lo es la pintura, la arquitectura, la escultura, lo es la paz. Todas estas formas suelen ser bellas, aunque cabe la fealdad en alg&uacute;n caso: una m&uacute;sica marcial que empuje a la matanza, una pintura que denigre la persona, un edificio que albergue c&aacute;maras de gas, una estatua ecuestre donde los cascos chapotearon sangre; excepcionalmente, la paz es un arte sobre la que no cabe calificaci&oacute;n adversa; su ant&oacute;nimo, la guerra, tampoco admite calificaci&oacute;n positiva. La paz es siempre un arte bello y las guerras son siempre malas artes: las de ayer, las de hoy, las de ma&ntilde;ana.
    </p><p class="article-text">
        Esta interpretaci&oacute;n plural y acaso extempor&aacute;nea da plaza a la utop&iacute;a. En efecto es ut&oacute;pica la actualizaci&oacute;n de la paz universal o la erradicaci&oacute;n universal de la guerra. Tambi&eacute;n es ut&oacute;pica la instalaci&oacute;n en el punto al que la br&uacute;jula propende: no puede actualizarse el norte, nunca podremos llegar a &eacute;l; pero gracias a la br&uacute;jula el hombre ha conquistado estancias pr&oacute;ximas al bien deseable que llamamos Norte, ese inaccesible que no debemos perder. La br&uacute;jula da lugar a una de las m&aacute;s bellas utop&iacute;as que articulan a los hombres con el Norte com&uacute;n. La paz es un Norte com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;S&iacute;! a la propensi&oacute;n al Norte, s&iacute; al bello arte de la paz. S&iacute; a la articulaci&oacute;n entre los hombres en su marcha hacia ella: no es casualidad que arte y articulaci&oacute;n sean hijos de la misma voz. S&iacute; a los hombres, a todos los hombres; s&iacute; a sus naciones, a todas las naciones; s&iacute; a los lazos entre hombres y naciones, s&iacute; a la articulaci&oacute;n, s&iacute; al arte; y no a cuantos desisten del Norte por inalcanzable. Porque no se hicieron la Belleza y la Paz para alcanzarlas sino para articular el avance hacia ellas. &ldquo;Llegar&rdquo; es ant&oacute;nimo de &ldquo;ir&rdquo;. La Paz no es el descanso de su hallazgo, que as&iacute; es la muerte, sino el cansancio de su b&uacute;squeda, que as&iacute; es la vida. Y la vida es el arte de buscar la paz.
    </p><p class="article-text">
        __________________
    </p><p class="article-text">
        Encargo para leer en p&uacute;blico en mi condici&oacute;n de Premio Canarias de Bellas Artes e Interpretaci&oacute;n 2002, el 13 de febrero de 2003, en el atrio del Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Cobiella]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/si-paz_129_13105687.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 28 Mar 2026 09:23:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/8ef6a247-c308-4493-a26b-e49c7b0bba3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="131440" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/8ef6a247-c308-4493-a26b-e49c7b0bba3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="131440" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Sí a la paz]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/8ef6a247-c308-4493-a26b-e49c7b0bba3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Recogida de huevos el Jueves y Viernes Santo como remedio para el asma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/recogida-huevos-jueves-viernes-santo-remedio-asma_129_13100857.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53eb6246-d5d7-4270-b362-d76fdd798f49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Recogida de huevos el Jueves y Viernes Santo como remedio para el asma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - El huevo se marcaba a lápiz con el día y año. Luego se guardaban en un lugar oscuro y sin luz alguna, normalmente la alacena o aparador del comedor</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/53eb6246-d5d7-4270-b362-d76fdd798f49_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/53eb6246-d5d7-4270-b362-d76fdd798f49_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/53eb6246-d5d7-4270-b362-d76fdd798f49_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/53eb6246-d5d7-4270-b362-d76fdd798f49_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/53eb6246-d5d7-4270-b362-d76fdd798f49_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/53eb6246-d5d7-4270-b362-d76fdd798f49_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/53eb6246-d5d7-4270-b362-d76fdd798f49_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Huevo seco para el asma. Foto: MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Huevo seco para el asma. Foto: MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Informantes del </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Grupo Etnogr&aacute;fico Baile Bueno </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">son testigos de una muy antigua tradici&oacute;n curandera y de remedios populares aplicados anta&ntilde;o en el barrio de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>La Laguna,</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> Los Llanos de Aridane. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La tradici&oacute;n popular cuenta que en los d&iacute;as de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Jueves y Viernes Santo</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, muy de temprano, se iba al gallinero a recoger los primeros huevos que pon&iacute;an las gallinas en esos se&ntilde;alados d&iacute;as de Semana Santa. Creencias populares unidas a creencias divinas implorando interceder, mediar, en los d&iacute;as que el calendario lit&uacute;rgico cristiano marca la Pasi&oacute;n de Cristo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El huevo se marcaba a l&aacute;piz con el d&iacute;a y a&ntilde;o. Luego se guardaban en un lugar oscuro y sin luz alguna, normalmente la alacena o aparador del comedor. Los huevos con el trascurso del tiempo se iban secando y formaban </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>&ldquo;un coral&rdquo;</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">, as&iacute; lo llamaban. Se resguardaban mientras clara y yema se iban secando y se iban cambiando de posici&oacute;n gir&aacute;ndolos sin d&iacute;a concreto, &ldquo;cuando nos acord&aacute;bamos&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En a&ntilde;o sucesivos se iban incorporando otros. Totalmente secos su merma ronda un 40% de su peso original. En algunos casos y por los continuos giros de los huevos la yema se desprend&iacute;a totalmente de la clara y la llamaban </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>"la perla".</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> </span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cb405d9-6e59-4e9b-b394-577cab19693f_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cb405d9-6e59-4e9b-b394-577cab19693f_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cb405d9-6e59-4e9b-b394-577cab19693f_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cb405d9-6e59-4e9b-b394-577cab19693f_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cb405d9-6e59-4e9b-b394-577cab19693f_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/8cb405d9-6e59-4e9b-b394-577cab19693f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/8cb405d9-6e59-4e9b-b394-577cab19693f_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Juan Cruz y Maruca e Inés Acosta Cruz. Foto. GE Baile Bueno"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Juan Cruz y Maruca e Inés Acosta Cruz. Foto. GE Baile Bueno                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Ese </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>&ldquo;coral&rdquo;</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> se utilizaba machacado con aceite hasta formar un ung&uuml;ento, de pasta semis&oacute;lida, que se aplicaba sobre el pecho del paciente de asma. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Dentro de la colecci&oacute;n de &uacute;tiles antiguos </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>del Grupo Etnogr&aacute;fico Baile Bueno de La Laguna</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> se conserva huevos de gallina recogidos hace m&aacute;s de 40 a&ntilde;os, el m&aacute;s viejo de 1980 y el m&aacute;s reciente de 1987, de la familia de </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Maruca e Irene Acosta Cruz (a. </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"><em><strong>las sabalas</strong></em></span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>),</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> quienes heredaron estos saberes de su madre </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Juana Cruz Mart&iacute;n (1889-1978).</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"> </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em><strong>Las Sabalas </strong></em></span><span class="highlight" style="--color:white;">es un apodo en referencia al apellido, vasco afincado en La Palma, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Sabala</strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">. Concretamente procede del tatarabuelo, de las hermanas Maruca e Ines, </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Juan Acosta Sabala. </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">Asi es conocida la familia</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">en el barrio de La Laguna, Los Llanos de Aridane. Las hermanas antes de morir entregaron a Marcelino Rodr&iacute;guez R&aacute;mirez, miembro del Grupo Etnogr&aacute;fico Baile Bueno, unos siete huevos elegidos para el remedio casero popular contra el asma. Ver en las fotos.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Algo debe haber de cierto en este tratamiento popular, aplicado en la isla canaria de La Palma. Hoy sabemos cient&iacute;ficamente que las personas con&nbsp;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>asma</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">&nbsp;muy grave pueden tener bajos los niveles de vitamina D. La leche, huevos y pescado son ricos en esta vitamina esencial para la salud de los humanos.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d49e1ec-94f1-48ae-87da-c85b7b5d4911_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d49e1ec-94f1-48ae-87da-c85b7b5d4911_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d49e1ec-94f1-48ae-87da-c85b7b5d4911_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d49e1ec-94f1-48ae-87da-c85b7b5d4911_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d49e1ec-94f1-48ae-87da-c85b7b5d4911_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7d49e1ec-94f1-48ae-87da-c85b7b5d4911_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7d49e1ec-94f1-48ae-87da-c85b7b5d4911_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Huevos recogidos el el Jueves y Viernes Santos. Foto: MVH"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Huevos recogidos el el Jueves y Viernes Santos. Foto: MVH                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>*Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arc&aacute;ngel (2009)</strong></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Victoria Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/recogida-huevos-jueves-viernes-santo-remedio-asma_129_13100857.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Mar 2026 14:47:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/53eb6246-d5d7-4270-b362-d76fdd798f49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="46558" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/53eb6246-d5d7-4270-b362-d76fdd798f49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="46558" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Recogida de huevos el Jueves y Viernes Santo como remedio para el asma]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/53eb6246-d5d7-4270-b362-d76fdd798f49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La gente joven ya sabe lo que es un diluvio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/gente-joven-diluvio_129_13096132.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b0a3b284-3dd0-4a88-aa2c-f501eff5bf75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La gente joven ya sabe lo que es un diluvio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PARACETAHUMOR - Agradecería a los nuevos ayatolás de la meteorología que me hablen clarito y no me vengan con monsergas como “células de convección” y “avalanchas hídricas”, que a mí lo que me acojona son esos enormes peñascos que no saben lo que es la piedad y la fragilidad humana y sólo respetan la ley de la gravedad</p></div><p class="article-text">
        Cuando llegamos a La Palma en 1950, uf, qu&eacute; viejo se ha vuelto uno, llov&iacute;a a c&aacute;ntaros, llov&iacute;an chuzos, llov&iacute;an perros y gatos, que eso dicen los ingleses. Charcos de agua en todas partes, las botas de agua eran el regalo favorito de los ni&ntilde;os, llov&iacute;a como si en los cielos se hubiesen dejado todos los grifos abiertos, como si hubiesen orinado l&iacute;quido celestial todas las nubes, todos los &aacute;ngeles sobre la tierra, como si lloviera todo de una vez y para siempre. Bueno, en eso estamos otra vez, seg&uacute;n parece, pero las predicciones han variado, antes un vecino se asomaba a su ventana y dec&iacute;a &ldquo;viene un temporal&rdquo; y no fallaba, ahora para tener pron&oacute;sticos plausibles necesitamos radares, sat&eacute;lites y televisi&oacute;n en directo. Vamos, una verbena. Alcaldes y concejales de aqu&iacute; para all&aacute;, sudorosos y dram&aacute;ticos. Como hay muchas carreteras, pues mucha piedra cayendo, mucho derrumbe y avenidas de agua con videos dom&eacute;sticos haci&eacute;ndose virales, ay, c&oacute;mo nos gusta un desastre en directo. Bueno, sorry, no a los afectados directamente, como a Puerto Naos, donde despu&eacute;s de un problema gaseoso que van superando les toca un problema l&iacute;quido que amenaza el hotel. Eso s&iacute;, agradecer&iacute;a a los nuevos ayatol&aacute;s de la meteorolog&iacute;a que me hablen clarito y no me vengan con monsergas como &ldquo;c&eacute;lulas de convecci&oacute;n&rdquo; y &ldquo;avalanchas h&iacute;dricas&rdquo;, que a m&iacute; lo que me acojona realmente son esos enormes pe&ntilde;ascos que no saben lo que es la piedad y la fragilidad humana y s&oacute;lo respetan la ley de la gravedad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Araújo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/gente-joven-diluvio_129_13096132.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 10:05:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b0a3b284-3dd0-4a88-aa2c-f501eff5bf75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="273072" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b0a3b284-3dd0-4a88-aa2c-f501eff5bf75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="273072" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La gente joven ya sabe lo que es un diluvio]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b0a3b284-3dd0-4a88-aa2c-f501eff5bf75_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tiempos nuevos/tiempos salvajes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/tiempos-nuevos-tiempos-salvajes_129_13088599.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d578e8ff-2e8a-4dab-8e70-accc17964275_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tiempos nuevos/tiempos salvajes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PUNTO Y COMA - Banalizado en las redes sociales con la ayuda de los nuevos multimillonarios tecnológicos, que parecen sacados de una novela de terror, el mal tiene mucho apetito y el bien parece que ha entrado en una anorexia paralizante</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d578e8ff-2e8a-4dab-8e70-accc17964275_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d578e8ff-2e8a-4dab-8e70-accc17964275_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d578e8ff-2e8a-4dab-8e70-accc17964275_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d578e8ff-2e8a-4dab-8e70-accc17964275_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d578e8ff-2e8a-4dab-8e70-accc17964275_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d578e8ff-2e8a-4dab-8e70-accc17964275_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d578e8ff-2e8a-4dab-8e70-accc17964275_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Galga y Los Galguitos desde Las Lomadas. Óscar Lorenzo 2026)."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Galga y Los Galguitos desde Las Lomadas. Óscar Lorenzo 2026).                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Lunes, 9 de marzo</strong>
    </p><p class="article-text">
        No deja de llover en las median&iacute;as de la isla y hay mucho que hacer en las huertas porque se acerca la primavera. No se va el fr&iacute;o y los semilleros de pimienta est&aacute;n atrasados. En esta semana se deber&iacute;a sembrar la segunda tanda de papas, medio saco de &ldquo;redcaras&rdquo; que ya llevan un par de d&iacute;as partidas y espolvoreadas con azufre. Dos manojos de cebollinos y algunos puerros aguardan en una maceta con compost. Con este fr&iacute;o prolongado hay que esperar a abril para hacer una cama de zanahorias y para sembrar frijoles, habichuelas, pepineros y millo. En unos d&iacute;as hay habas para guisar. La rueda de la agricultura sigue girando al comp&aacute;s de los caprichos del cielo. La fortuna del esfuerzo, el trabajo de siempre con la tierra que descongela las manos fr&iacute;as. Las manos fr&iacute;as que hered&eacute; de mi madre en cuanto a temperatura y de mi padre en cuanto a forma y tama&ntilde;o, tambi&eacute;n ciertos callos en los dedos de los pies. &iquest;Qu&eacute; heredamos de nuestros antepasados? &iquest;Qu&eacute; heredamos del mundo en que hemos vivido? Tal vez, todo, incluyendo lo que hemos olvidado; incluso, la cama de zanahorias que me ense&ntilde;&oacute; a hacer mi madre en una lejana infancia: cuando la luna se halle en menguante, en un rect&aacute;ngulo de tierra cavada se esparcen las semillas diminutas de zanahorias y mezcladas con arena. Con un escardillo o con la punta de un palo removemos la superficie de la tierra. Despu&eacute;s cubrimos con un saco el espacio de lo sembrado. Colocamos una piedra en cada esquina para que el viento no lo levante el saco. Regamos una vez y esperamos nueve d&iacute;as para retirar el saco. Con esto logramos que no salga hierba entre los brotes de zanahorias que s&iacute; empiezan a surgir despu&eacute;s de una semana en la oscuridad. Y zanahorias para todo el a&ntilde;o y manos fr&iacute;as y callos para toda la vida. Menos mal que hay mucho por agradecer, sobre todo, agradezco la herencia del amor por el arte, por la poes&iacute;a, por la naturaleza, por la belleza que alimenta el esp&iacute;ritu y da ganas de vivir. El beneficio de la percepci&oacute;n de la belleza, de la pasi&oacute;n que provoca y del conocimiento profundo que recibimos al descubrirla, es una de las pocas cosas que contrarresta el peso de una realidad hostil o de una actualidad que da pavor. Un mundo donde se desmantela, precisamente, lo que ama nuestro coraz&oacute;n. Palabra, por cierto, &ldquo;coraz&oacute;n&rdquo;, que parece muy anticuada y que apenas se utiliza hoy en d&iacute;a. Ya sabemos, por los cl&aacute;sicos, que sin &eacute;tica no hay est&eacute;tica. Es nuestra misi&oacute;n defender, hoy en d&iacute;a, la belleza, la memoria de la justicia y el respeto a los derechos humanos en un mundo, nuevo y salvaje, que los vandaliza normalizando la barbarie. A esto hemos llegado: &iexcl;Ay, madre! Fr&iacute;o por fuera y fr&iacute;o por dentro. &iquest;Cu&aacute;ndo llegar&aacute; abril?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Martes, 10 de marzo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando damos una terrible noticia a alguien, lo m&aacute;s probable es que sus primeras palabras sean: &iexcl;Madre m&iacute;a! A m&iacute; me ha sucedido m&aacute;s de una vez. Los mensajeros saben m&aacute;s que lo que dice el propio mensaje porque ven la reacci&oacute;n a lo que &eacute;ste contiene. Volvemos al origen ante el espanto de la cruel realidad, ante el dolor y la pena que implica una muerte cercana, ante las terribles consecuencias de una guerra, ante la sorpresa de un volc&aacute;n o ante la riada de una dana. La palabra &ldquo;madre&rdquo;, que remite al origen de todo, es tambi&eacute;n la primera a la que recurrimos despu&eacute;s de toda una vida. Lo hacemos como respuesta a un mundo que termina. Porque eso es lo que sucede cuando se pierde un ser querido: es un mundo el que desaparece. Eso dec&iacute;a Sigmund Freud, y tambi&eacute;n, que lo que queda tras ese colapso, es el &ldquo;yo&rdquo;. El &ldquo;yo&rdquo;, s&iacute;, pero a&ntilde;adir&iacute;a: el &ldquo;yo&rdquo; descompuesto de pena y pronunciando dos palabras m&aacute;gicas: &iexcl;Madre m&iacute;a! El que quiera ir m&aacute;s all&aacute;, siempre se va a encontrar con la palabra &ldquo;madre&rdquo;, sobre todo, cuando se vea ante la adversidad. No hay m&aacute;s palabras. El resto suele acercarse m&aacute;s al ruido y a la descarga, y no de la Fania, sino de la furia y de la desesperaci&oacute;n. La palabra &ldquo;madre&rdquo; acude a nosotros en momentos de zozobra y de miedo; lo hace para librarnos de la depresi&oacute;n, del alcohol, incluso, de la propensi&oacute;n al suicidio, es decir, del abismo puro y duro. Es m&aacute;s f&aacute;cil pasar de la pena a la melancol&iacute;a que de &eacute;sta a la comprensi&oacute;n resignada y al homenaje posterior a lo perdido. Por eso los vivos debemos mantener la memoria de los que se han ido, no s&oacute;lo por ellos, sino tambi&eacute;n por nosotros mismos. Hace poco, en el entierro de Willy Col&oacute;n, en Nueva York, una orquesta de trombones creada para la ocasi&oacute;n arrop&oacute; al m&uacute;sico a la salida del templo. Cuando falleci&oacute; el pintor canario Cristino de Vera, encend&iacute; una vela que traspas&oacute; los l&iacute;mites de la f&iacute;sica; en esa luz y en el pozuelo de caf&eacute; de la mesa del comedor, estaba contenida toda su obra. Cuando nos dej&oacute; para siempre la actriz Claudia Cardinale, de alg&uacute;n modo supe que el vino de Marsala en Sicilia, se volvi&oacute; amargo. Cuando muri&oacute; el &uacute;ltimo gran director de cine, el h&uacute;ngaro B&eacute;la Tarr, el mundo se detuvo durante un momento y se hizo l&uacute;cido, se volvi&oacute; blanco y negro. La noche del sepelio de mi compa&ntilde;era, Sara Sent&iacute;s, hab&iacute;a luna llena. El cielo de noviembre se enfri&oacute;. Los cristales helados crearon una doble e inmensa corona alrededor del astro en el cenit. A solas, mirando el cielo al llegar a mi casa de Las Lomadas y contemplando aquel prodigio celeste, aquella confluencia f&iacute;sica que de alg&uacute;n modo dec&iacute;a adi&oacute;s a mi amada, con mucha pena y dolor acept&eacute; la certeza de que un mundo se desped&iacute;a para siempre. Adioses y despedidas, despedimos a los seres queridos, despedimos al mundo y te nombramos, - madre -, porque &eacute;sta es la soledad humana que tan menudo nos visita. Saber que lo que amamos se nos va a ir de las manos, saber que se est&aacute; yendo a cada instante, forma parte de la condici&oacute;n humana. &iquest;Se nos puede ir el mundo que conocemos de las manos?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/855b38a7-ec76-444c-a0dc-53712de32a1a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/855b38a7-ec76-444c-a0dc-53712de32a1a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/855b38a7-ec76-444c-a0dc-53712de32a1a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/855b38a7-ec76-444c-a0dc-53712de32a1a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/855b38a7-ec76-444c-a0dc-53712de32a1a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/855b38a7-ec76-444c-a0dc-53712de32a1a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/855b38a7-ec76-444c-a0dc-53712de32a1a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Libros de Rafael Sánchez Ferlosio."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Libros de Rafael Sánchez Ferlosio.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Mi&eacute;rcoles, 11 de marzo</strong>
    </p><p class="article-text">
        La palabra &ldquo;madre&rdquo; protege del dolor como un envoltorio protege a un caramelo. Cuando descubrimos que lo que queda es el &ldquo;yo&rdquo;, es cuando volvemos al regazo de la madre en busca de protecci&oacute;n. Hace fr&iacute;o en casa y hace fr&iacute;o en el mundo, repito. Dos fr&iacute;os que, en el fondo, lo m&aacute;s probable, es que se curar&iacute;an con un poco de cari&ntilde;o. Muchas otras cosas tambi&eacute;n. No somos nada. La desolaci&oacute;n general se extiende por el planeta como si fuera el mantel para el desayuno de todos los d&iacute;as; el embarazoso asunto de la guerra y la violencia que acarrea est&aacute; en el aire, en las cafeter&iacute;as, en los almuerzos y cenas, en las reuniones de amigos, en los informativos, en las redes sociales; su brutalidad se cuela en las conversaciones y va desnudando, uno a uno, el conocimiento hist&oacute;rico y el posicionamiento pol&iacute;tico de todos nosotros. Y nos encontramos con sorpresas desagradables y nos quedamos perplejos ante el alcance del mal. Banalizado en las redes sociales con la ayuda de los nuevos multimillonarios tecnol&oacute;gicos, que parecen sacados de una novela de terror, el mal tiene mucho apetito y el bien parece que ha entrado en una anorexia paralizante. Lo que s&iacute; s&eacute;, es que el mal tiene mucho dinero y ya ha amenazado que quiere hacer un gran complejo tur&iacute;stico sobre las ruinas del genocidio de Gaza y sus 80 mil muertos. En plan recochineo y sin cortarse un pelo. Espeluznante. Y caen albardas y ninguna llega al suelo, como dec&iacute;a un vecino de mi pueblo. Siente uno verg&uuml;enza de ser de la especie humana. Me pongo los guantes acolchados que traje de la tienda china de Los Sauces. Tengo las manos heladas y sigo escribiendo porque no ha dejado de llover y en la huerta no se puede hacer nada. En el mundo parece que tampoco. No s&eacute; qu&eacute; decir, qu&eacute; m&aacute;s decir que no sea lo mismo. Para la pr&oacute;xima semana se anuncia una nueva borrasca que est&aacute; cargando provisiones en el oc&eacute;ano. M&aacute;s lluvia, pero con viento y nieve.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Jueves, 12 de marzo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de la canonizaci&oacute;n teol&oacute;gica del bombardero, despu&eacute;s del rezo teatralizado e infantil del Despacho Oval de la Casa Blanca, despu&eacute;s de ver a los pastores evangelistas orando y a Donald Trump como Jesucristo, pero al rev&eacute;s de la Santa Cena, porque no rezaba el Se&ntilde;or por los ap&oacute;stoles, sino que son los ap&oacute;stoles lo que ped&iacute;an la intervenci&oacute;n divina para proteger a su Se&ntilde;or, yo ya me espero cualquier cosa. Es se&ntilde;al de que volvemos a los tiempos arcaicos del gusto al &ldquo;hierro&rdquo;, por un lado, y s&iacute;ntoma de que el imperio yanqui se encamina hacia su declive, por el otro. Los portaaviones ya no sirven para nada, son dinosaurios muy costosos en una realidad donde mandan los drones baratos. Por una vez los pobres llevan la delantera. El cocodrilo sacude la cola y hay que temerlo por imprevisible y por traidor. Los expertos dicen que hay que prepararse para lo peor. Al hilo de los tiempos y para no desentonar, la presidenta de la Comisi&oacute;n Europea, Ursula Von der Leyen, ha dicho en su discurso del lunes pasado ante los embajadores de la UE: &ldquo;Europa ya no puede ser la guardiana del orden del viejo mundo, de un mundo que ha desaparecido y que no volver&aacute;.&rdquo; &ldquo;En tiempos de cambio radical como los nuestros, podemos aferrarnos a lo que sol&iacute;a hacernos fuertes y defender h&aacute;bitos y certezas que la historia ya ha superado, o podemos elegir un destino diferente para Europa&rdquo;. Von der Leyen representa a una oligarqu&iacute;a que obedece al poder del dinero y ya sabemos por la Historia que &eacute;ste puede aliarse con los m&aacute;s peligrosos. Lo que est&aacute; diciendo es que Europa debe ceder &eacute;tica y compromiso ante vasallaje e imperio. Ser un &ldquo;actor geopol&iacute;tico&rdquo; sin conciencia ni piedad, parece ser el mantra de la nueva inteligencia diplom&aacute;tica. Dejamos la capacidad para el di&aacute;logo, para el acuerdo y para la responsabilidad, subimos al carro del que m&aacute;s ladra y nos doblegamos al peso de las armas, es decir, a la ley de la violencia. Esto es lo que hace la derecha europea, m&aacute;s tarde o m&aacute;s temprano: traiciona la capacidad de progreso. Von der Leyen firmar&iacute;a ceder ante las pretensiones de Donald Trump y de Benjam&iacute;n Netanyahu, como el franc&eacute;s &Eacute;douard Daladier y el ingl&eacute;s Chamberlain hicieron para entregar los Sudetes a Hitler en los Acuerdos de M&uacute;nich en 1938. Despu&eacute;s, vino la II Guerra Mundial, el nazismo y el horror de los campos de exterminio. Y, ahora, estamos en el nuevo &ldquo;desorden mundial&rdquo;, un desconcierto marcado por el peso de la extrema derecha en el gobierno de Israel y en el gobierno de los Estados Unidos, pero, sobre todo, por la influencia de la paranoia b&eacute;lica del segundo sobre la vanidad infantil del primero. En definitiva, el mundo que conoc&iacute;amos va a desaparecer. Y lo peor es que lo sabemos y algunos hasta lo aprueban. Todos estamos localizados v&iacute;a sat&eacute;lite y todos estamos a distancia de dron o peor, a distancia de misil supers&oacute;nico. La postraci&oacute;n lamentable de los l&iacute;deres europeos, menos Pedro S&aacute;nchez, en el Despacho Oval de la Casa Blanca ante Donald Trump, dej&oacute; una se&ntilde;al de por d&oacute;nde iban a ir los tiros. El fara&oacute;n en su trono recibe a los jefes de las tribus del desierto. Y lo hace despu&eacute;s de haberlos menospreciado. Qu&eacute; verg&uuml;enza. Y aqu&iacute; estamos, con la presidenta de la Comisi&oacute;n Europea justificando una claudicaci&oacute;n humillante: &iexcl;Madre m&iacute;a!; otra vez &iexcl;Madre m&iacute;a!
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38db4b87-c65c-4f35-8a60-918d8a57b78c_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38db4b87-c65c-4f35-8a60-918d8a57b78c_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38db4b87-c65c-4f35-8a60-918d8a57b78c_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38db4b87-c65c-4f35-8a60-918d8a57b78c_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/38db4b87-c65c-4f35-8a60-918d8a57b78c_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/38db4b87-c65c-4f35-8a60-918d8a57b78c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/38db4b87-c65c-4f35-8a60-918d8a57b78c_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Rezo en el Despacho Oval, Casa Blanca, Washington. Fuente: RTVE."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Rezo en el Despacho Oval, Casa Blanca, Washington. Fuente: RTVE.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Esther Paniagua nos recordaba hace poco en un post y antes del discurso de la presidenta de la Comisi&oacute;n, la advertencia de hace un a&ntilde;o de Anu Bradford, profesora de Derecho y Organizaci&oacute;n Internacional de la Universidad de Columbia, de que &ldquo;la Uni&oacute;n Europea est&aacute; a punto de dilapidar su mayor activo geopol&iacute;tico: su condici&oacute;n de superpotencia regulatoria.&rdquo; Ni m&aacute;s ni menos. Continuaba diciendo: &ldquo;La regulaci&oacute;n europea no es un capricho moralista, sino una forma de poder. Frente a la alianza estadounidense entre el Estado y las grandes plataformas, y frente al control tecnol&oacute;gico autoritario de China, el modelo europeo ofrece una tercera v&iacute;a: una regulaci&oacute;n s&oacute;lida, basada en derechos y con legitimidad democr&aacute;tica. Renunciar a ella no har&aacute; a Europa m&aacute;s competitiva. La har&aacute; m&aacute;s dependiente. Someterse no puede ser la respuesta a la hostilidad de un aliado que usa la fuerza y la coacci&oacute;n. La respuesta est&aacute; en la firmeza pol&iacute;tica: usar instrumentos anti coerci&oacute;n, reformar la contrataci&oacute;n p&uacute;blica para favorecer a las empresas europeas, completar el Mercado &Uacute;nico Digital y una arquitectura digital soberana, y reforzar el cumplimiento normativo. La verdadera fortaleza de Europa reside en su capacidad para demostrar que es posible un desarrollo tecnol&oacute;gico que no sacrifique la democracia en pro del imperialismo tecnol&oacute;gico. La autonom&iacute;a no pasa por desmantelar regulaciones, sino por construir las infraestructuras que permitan que esas normas sean la base de una prosperidad soberana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Intenten explicar esta transparente verdad a alguien de la ola ultra, ola que incluso contamina tambi&eacute;n a otros partidos conservadores, como sucede en este pa&iacute;s. En ese empe&ntilde;o imposible les deseo toda la suerte del mundo. Pero no lo hagan antes de comer porque perder&aacute;n el apetito. Sabemos lo que tenemos que hacer, pero las fuerzas en contra de ese empe&ntilde;o son numerosas y est&aacute;n envalentonadas. Bajo una sensaci&oacute;n de desconfianza general, unos nos encontramos desamparados, otros se hallan bombardeados y otros, conspirados y defendiendo bulos. Todos hu&eacute;rfanos en la larga noche de la historia: &iexcl;Madre m&iacute;a!
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lunes, 16 de marzo de 2026</strong>
    </p><p class="article-text">
        El viernes pasado entr&oacute; la calima y dej&oacute; de llover. Aprovech&eacute; el tiempo apacible para sembrar las papas. La tierra estaba cavada desde hac&iacute;a un mes, ech&eacute; unos samuros de hojer&iacute;o y esparc&iacute; un saco de compost de cabra y oveja. Surco a surco quedaron las papas en la tierra. Una alegr&iacute;a y una esperanza. El s&aacute;bado sembr&eacute; cebollinos y puerros. Por la tarde regresaron las lluvias y volvieron las noticias de la guerra.
    </p><p class="article-text">
        Los &ldquo;h&aacute;bitos y certezas que la historia ha superado&rdquo;, no quiere decir, - se&ntilde;ora Von der Leyen -, que las buenas intenciones ya no sirvan para nada. Lo que se ha superado, si tuvi&eacute;ramos en cuenta la historia, es que la violencia imperialista solo genera m&aacute;s violencia y que gracias a los compromisos internacionales y al asentamiento de la democracia, &eacute;sta se frena. Si seguimos a un loco narcisista, racista y negacionista, acabaremos en un precipicio, que es, m&aacute;s o menos, el lugar al que estamos aproxim&aacute;ndonos, si continuamos como hasta ahora con respuestas tibias para no molestar al fara&oacute;n. Si se est&aacute; en contra del integrismo que viene desde 1979 con Jomeini y su influencia para volver al Califato del siglo VII, tambi&eacute;n hay que estar en contra del supremacismo blanco que intenta imponer Donald Trump desmantelando todo lo que signifique democracia para volver a una simple dictadura. Poca diferencia existe entre la ICE y la Gestapo. Ejemplos en la Historia hay m&aacute;s de la cuenta. La izquierda europea debe contrarrestar esta absurda y cobarde deriva. Y lo cierto es que lo hace. Lo hace diciendo que hay que respetar los acuerdos internacionales y la Carta de las Naciones Unidas. Al parecer, seg&uacute;n las &uacute;ltimas noticias, Von der Leyen ha rectificado. Pero el da&ntilde;o ya est&aacute; hecho y se han visto las costuras del desaguisado. Y es alarmante lo que algunos dirigentes estar&iacute;an dispuestos a realizar. Habr&aacute; que hacer algo m&aacute;s para frenar esta deriva autodestructiva. &iquest;Qu&eacute; les decimos a nuestros hijos? Para contar y explicar esta guerra a los ni&ntilde;os y a las ni&ntilde;as en la escuela, podemos llamar a una telepredicadora evangelista americana, podemos llamar a un ultraortodoxo israel&iacute;, podemos llamar a alguien de Vox, podemos inocularles la doctrina del miedo, la del odio, la de las mentiras. Y as&iacute;, seguramente, lograremos convertir a nuestros hijos e hijas en &ldquo;borriquitos y borriquitas con ch&aacute;ndal&rdquo;, como escrib&iacute;a Rafael S&aacute;nchez Ferlosio en un ensayo. En &lsquo;Breve historia del mundo&rsquo;, el historiador de arte Ernst H. Gombrich afirmaba con mucha raz&oacute;n que &ldquo;la historia no es una acumulaci&oacute;n ca&oacute;tica de fechas y batallas, sino un fluir continuo de invenciones, conflictos y di&aacute;logos culturales donde la curiosidad y la raz&oacute;n luchan constantemente contra la barbarie y el olvido&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebc1be30-1289-4708-96d4-1de0d02e624a_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebc1be30-1289-4708-96d4-1de0d02e624a_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebc1be30-1289-4708-96d4-1de0d02e624a_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebc1be30-1289-4708-96d4-1de0d02e624a_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebc1be30-1289-4708-96d4-1de0d02e624a_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ebc1be30-1289-4708-96d4-1de0d02e624a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ebc1be30-1289-4708-96d4-1de0d02e624a_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Huerta sembrada, Las Lomadas, Los Sauces, Óscar Lorenzo 2026)."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Huerta sembrada, Las Lomadas, Los Sauces, Óscar Lorenzo 2026).                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Mi&eacute;rcoles, 18 de marzo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Anoche el cielo estaba limpio y transparente, la V&iacute;a L&aacute;ctea y el resto de estrellas se ve&iacute;an en una nitidez cercana. Despu&eacute;s de cenar estuve sentado en el patio fumando un cigarro y tomando una copa de ron. Era la calma antes de la tormenta. Hoy, procedente del Atl&aacute;ntico, la borrasca Therese ya deja notar su influencia. Y se va a quedar una semana con su cabeza girando al rev&eacute;s de las agujas del reloj y mordiendo desde el oeste y el suroeste. La culpa es del famoso anticicl&oacute;n de Las Azores, que, abandonando su lugar de costumbre, se fue de vacaciones a los viejos castillos de Escocia y no permite que la borrasca se desplace a altitudes superiores. Tiempo revuelto varios d&iacute;as seguidos, como en la infancia, cuando mi padre no ten&iacute;a que abrir el estanque de La Longuera, pues las huertas de Las Lomadas y San Andr&eacute;s ya ten&iacute;an agua suficiente para m&aacute;s de dos semanas. Esta ma&ntilde;ana el aire era cortante y el agua de la llave estaba helada. Se&ntilde;ales ambas de que ha bajado la temperatura en el Roque de Los Muchachos. Las papas, que llevan mes y medio en la tierra, tienen ya buena rama y las papayas enormes de este a&ntilde;o pueden acabar muy perjudicadas por el viento. Los temporales con viento y muchas precipitaciones producen da&ntilde;o en muchos sectores, por ello, no son buenos para nadie; lo mismo pasa con las guerras. S&oacute;lo que las tormentas, en principio, no son delito de nadie en concreto, pero las guerras s&iacute; tienen sus responsables, incluso sus culpables, como ocurre ahora con Ir&aacute;n. Trump y Netanyahu son los culpables, y el aparato incompetente y fascista que les rodea y los que de lejos miran para otro lado, son los responsables. Cuando haces balance despu&eacute;s de un temporal o de una guerra, te das cuenta del desastre. Entonces, dices de nuevo: &iexcl;Madre m&iacute;a!
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88990978-2ea6-4750-99a4-62bcf5e23d5d_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88990978-2ea6-4750-99a4-62bcf5e23d5d_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88990978-2ea6-4750-99a4-62bcf5e23d5d_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88990978-2ea6-4750-99a4-62bcf5e23d5d_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/88990978-2ea6-4750-99a4-62bcf5e23d5d_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/88990978-2ea6-4750-99a4-62bcf5e23d5d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/88990978-2ea6-4750-99a4-62bcf5e23d5d_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Montañalta, Las Lomadas, Los Sauces. Óscar Lorenzo 2026"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Montañalta, Las Lomadas, Los Sauces. Óscar Lorenzo 2026                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Viernes, 20 de marzo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha vuelto a nevar en la cumbre, como ayer jueves, pero esta vez en cotas m&aacute;s bajas. Ha llovido de un modo intermitente y sin viento en el Noreste de la isla. Como ha sucedido con las &uacute;ltimas borrascas que vienen del Oeste, en Los Sauces ha reinado la calma. Despu&eacute;s de una noche tranquila, el sol matutino alumbra los n&iacute;speros; fruta que, a esta altura, 680 metros sobre el nivel del mar, a&uacute;n le falta un punto de maduraci&oacute;n. Entra una cu&ntilde;a baja de nubes por el sur flanqueando el oculto horizonte marino; La Galga y la monta&ntilde;a de San Bartolo est&aacute;n bajo su sombra, hacia el Suroeste se abre azul intenso un claro hasta La Monta&ntilde;alta; &eacute;sta se halla coronada por una capotera de nubes blancas que se deshacen en jirones al bajar hacia el Este y otras muy oscuras y pesadas que se mantienen en lo alto. &ldquo;Cuando hay un caballo con jinete sobre La Monta&ntilde;alta, es que pronto puede llover&rdquo;, recuerdo que dec&iacute;a mi madre. Amarillas, silvestres y anunciando la primavera, florecen las lechugas de huerto. Las median&iacute;as de Las Lomadas y de Los Galguitos, olvidando la borrasca Therese, se extienden brillando en la lejan&iacute;a. Sentado en el patio al sol y escoltado por las dos gatas, he tomado caf&eacute; escuchando el rumor lejano de la lluvia en la cumbre y al otro lado de la isla. Al mismo tiempo, de la radio del comedor y tambi&eacute;n al margen de la tormenta, me llegaban rumores de la guerra, de la guerra del otro lado del mundo.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Las guerras en general ya no se ganan, todas se pierden, aunque algunos saquen tajada. Se sabe cu&aacute;ndo comienzan, pero no cuando finalizan. No me canso de repetirlo: hace m&aacute;s de 2.000 a&ntilde;os Tuc&iacute;dides dej&oacute; escrito: &ldquo;Las guerras una vez iniciadas nunca terminan&rdquo;. Las consecuencias se dilatan en el tiempo de los vivos, en el espacio arrasado los supervivientes, mientras los muertos, que ya son m&aacute;s que los vivos, siguen clamando a un cielo del que han sido definitivamente expulsados. Todos perdemos con ellas, incluso los que estamos lejos. &iquest;Qui&eacute;n gan&oacute; en Irak o en Afganist&aacute;n o en Siria? En &lsquo;La hija de la patria y la madre de la guerra&rsquo; (Destino, 2005), Rafael S&aacute;nchez Ferlosio escrib&iacute;a: &ldquo;Parece que todav&iacute;a no hay una total certeza de qui&eacute;n gan&oacute; la batalla de Kades: Rams&eacute;s II o el imperio Hitita, ni a&uacute;n, veinte siglos m&aacute;s tarde, la del Talas: el Celeste Imperio o el Islam&rdquo;. Desde el patio, contemplo los surcos de cebollinos en la tierra mojada apuntando al cielo. En otros horizontes se levantan columnas de humo y suenan las sirenas. La gente huye despavorida en una tierra bombardeada. En la ciudad de Tiro, al sur del L&iacute;bano, viv&iacute;an 200.000 habitantes; despu&eacute;s de la huida de estos &uacute;ltimos d&iacute;as provocada por los bombardeos de Israel, s&oacute;lo quedan 16.000. Hoy, es el Nouruz, el A&ntilde;o Nuevo del calendario persa que coincide con el equinoccio de primavera. En Ir&aacute;n la gente lo celebra encendiendo hogueras en las calles y cantando, los menores estrenan vestidos y se realizan visitas a familiares. Mientras tanto, la guerra, &iexcl;Madre m&iacute;a! &iquest;Estamos en el siglo XXI?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Han visto ustedes la pel&iacute;cula &lsquo;&iquest;El globo blanco&rsquo; del director iran&iacute; Jafar Panahi? Es una belleza absoluta en todos los sentidos. Una obra maestra que refleja la capacidad para la ternura que tiene el milenario pueblo persa. El guion es de Abbas Kiarostami. Recibi&oacute;, entre otros premios, el de la C&aacute;mara de Oro en el Festival de Cannes en 1995. Fue incluida por The Guardian entre las cincuenta mejores pel&iacute;culas familiares de todos los tiempos. En Teher&aacute;n, &lsquo;Razi&eacute;&rsquo;, una ni&ntilde;a de siete a&ntilde;os intenta comprar un pez dorado en la v&iacute;spera del Nouruz. La madre le da un billete de 500 tomanes y ella, con una jarra de vidrio, sale dispuesta a conseguir lo que desea.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dce5236e-e09d-464d-ae6a-7f30c8fb1a98_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dce5236e-e09d-464d-ae6a-7f30c8fb1a98_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dce5236e-e09d-464d-ae6a-7f30c8fb1a98_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dce5236e-e09d-464d-ae6a-7f30c8fb1a98_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/dce5236e-e09d-464d-ae6a-7f30c8fb1a98_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/dce5236e-e09d-464d-ae6a-7f30c8fb1a98_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/dce5236e-e09d-464d-ae6a-7f30c8fb1a98_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Cartel de la película &#039;El globo Blanco&#039; (1995) de Jafar Panahi"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Cartel de la película &#039;El globo Blanco&#039; (1995) de Jafar Panahi                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &iquest;Hay lugar en este mundo para la esperanza?
    </p><p class="article-text">
        El tres de abril de 2009, el escritor ingl&eacute;s John Berger dec&iacute;a en una entrevista a el peri&oacute;dico El Pa&iacute;s: [Hoy la vida est&aacute; condenada por un orden econ&oacute;mico de ra&iacute;z fascista. (&hellip;) Hay mucha gente en el norte privilegiado que se siente desesperanzada; sus condiciones de vida les han aislado; cada d&iacute;a saben menos sobre lo que deben compartir; han sido apartadas del disfrute de la naturaleza, no saben ni por qu&eacute; las moscas vuelan...Tambi&eacute;n les han convencido de que el pasado no existe. Eso les ha quitado la esperanza. As&iacute; que saque usted sus propias conclusiones sobre qu&eacute; habr&iacute;a que hacer para recuperar las esperanzas perdidas. (&hellip;) No es lo mismo la esperanza que el optimismo. El optimismo es acaso la consecuencia de buen pron&oacute;stico sobre la Bolsa, por ejemplo. Pero la esperanza es como la fe, sostiene a la gente incluso en la oscuridad. Es como la luz de una vela. Dec&iacute;a Lewis Carroll: &ldquo;Quisiera saber de qu&eacute; color es la luz de una vela cuando est&aacute; apagada&rdquo;. Pues eso es la esperanza: la luz de una vela cuando est&aacute; apagada.]
    </p><p class="article-text">
        <strong>&Oacute;SCAR LORENZO</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>20-03-2026</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>San Andr&eacute;s y Sauces</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Óscar Lorenzo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/tiempos-nuevos-tiempos-salvajes_129_13088599.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Mar 2026 15:42:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d578e8ff-2e8a-4dab-8e70-accc17964275_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="10298412" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d578e8ff-2e8a-4dab-8e70-accc17964275_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="10298412" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Tiempos nuevos/tiempos salvajes]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d578e8ff-2e8a-4dab-8e70-accc17964275_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Será que el sentido común nos aburre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/sera-sentido-comun-aburre_129_13073973.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23337edb-ec6e-4408-8cc1-549cfc22c651_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Será que el sentido común nos aburre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PARACETAHUMOR - En fin, a mí la llegada de langostas a las islas me parece una señal cuasiapocalíptica aunque personalmente me inquietaría mucho más que terminaran la obras en las vías de La Palma o ver la Laguna de Barlovento llena, y no te digo nada que una caravana se arrimara para dejar paso</p></div><p class="article-text">
        Creo que el marr&oacute;n en el que estamos metidos durar&aacute; mucho, esto no se trata de los agoreros, astr&oacute;logos, nigromantes y enteradillos que avisaban a Julio C&eacute;sar de que si iba al Senado de Roma lo iban a asesinar, incluso alguno de los conspiradores al parecer lo avis&oacute; y &eacute;l no les hizo pu&ntilde;etero caso y as&iacute; pas&oacute; lo que pas&oacute;, al gran general lo apu&ntilde;alaron en vivo y en directo, por lo visto el hodi&oacute;metro se sali&oacute; de madre. Un amigo experto en geopol&iacute;tica me habla de se&ntilde;ales terribles relacionadas con la guerra y el consumo. Los japoneses se preparan acumulando pescado crudo en enormes frigor&iacute;ficos, los chinos acumulan cantidades ingentes de arroz, los franceses vino, aceite de oliva y masa para cruasanes, los portugueses ahorran bacalao, los alemanes guardan salchichas y cerveza, los italianos queso y pastas, los ingleses flema brit&aacute;nica, los americanos agotan el mercado de armas etc. Todo esto resulta inquietante, y no comprendo por qu&eacute; en nuestro pa&iacute;s lo que m&aacute;s preocupa es el papel higi&eacute;nico, otra vez la gente compra toneladas de papel higi&eacute;nico, por lo visto han o&iacute;do que en caso de ataque vamos a tener que evacuar y lo han interpretado escatol&oacute;gicamente, no se trata de una evacuaci&oacute;n fisiol&oacute;gica sino geogr&aacute;fica. Otros rezan y rezan acumulando m&eacute;ritos para el m&aacute;s all&aacute;, no sea que. En fin, a m&iacute; la llegada de langostas a las islas me parece una se&ntilde;al cuasiapocal&iacute;ptica aunque personalmente me inquietar&iacute;a mucho m&aacute;s que terminaran la obras en las v&iacute;as de La Palma o ver la Laguna de Barlovento llena y no te digo nada que una caravana se arrimara para dejar paso. Una vez entr&eacute; a un bar repleto de gente en Madrid y nada m&aacute;s entrar un camarero me grit&oacute;: &iquest;Qu&eacute; desea, se&ntilde;or? Casi me da un infarto. En fin, si escapamos ser&aacute; de manganilla, como siempre, los seres humanos tenemos una larga tradici&oacute;n en complicarnos la vida, por lo visto el sentido com&uacute;n nos aburre. Reconozc&aacute;moslo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Araújo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/sera-sentido-comun-aburre_129_13073973.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Mar 2026 09:00:43 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/23337edb-ec6e-4408-8cc1-549cfc22c651_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="273072" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/23337edb-ec6e-4408-8cc1-549cfc22c651_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="273072" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Será que el sentido común nos aburre]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/23337edb-ec6e-4408-8cc1-549cfc22c651_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El periódico que reclamó sin éxito unidad para el primer Cabildo de La Palma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/periodico-reclamo-exito-unidad-primer-cabildo-palma_129_13070947.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ce5356a4-845b-459f-9693-fa50ba9b114e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El periódico que reclamó sin éxito unidad para el primer Cabildo de La Palma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - El 21 de noviembre de 1912 comenzó a publicarse en Santa Cruz de La Palma un semanario de vida breve –apenas nueve números–, pero con un objetivo claro y concreto: influir en un momento político decisivo para la isla</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce5356a4-845b-459f-9693-fa50ba9b114e_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce5356a4-845b-459f-9693-fa50ba9b114e_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce5356a4-845b-459f-9693-fa50ba9b114e_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce5356a4-845b-459f-9693-fa50ba9b114e_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce5356a4-845b-459f-9693-fa50ba9b114e_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce5356a4-845b-459f-9693-fa50ba9b114e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ce5356a4-845b-459f-9693-fa50ba9b114e_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En la imagen, el periódico &#039;El cabildo insular&#039;. "
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En la imagen, el periódico &#039;El cabildo insular&#039;.                             </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El 21 de noviembre de 1912 comenz&oacute; a publicarse en Santa Cruz de La Palma&nbsp;un semanario&nbsp;de&nbsp;vida breve &ndash;apenas nueve n&uacute;meros&ndash;, pero&nbsp;con un objetivo claro y concreto: influir en un momento pol&iacute;tico decisivo para la isla. El peri&oacute;dico se llamaba&nbsp;<em>El cabildo insular</em>&nbsp;y naci&oacute; en pleno proceso de&nbsp;constituci&oacute;n de los cabildos insulares en Canarias.&nbsp;La ley que creaba estas instituciones se hab&iacute;a aprobado unos meses antes, el 11 de julio de 1912, dentro de la reorganizaci&oacute;n administrativa impulsada por el gobierno Canalejas. Con ella se reconoc&iacute;a a cada isla un organismo propio de administraci&oacute;n y gobierno, como propugnaban los pr&oacute;ceres canarios Pedro P&eacute;rez D&iacute;az&nbsp;(1865-1930)&nbsp;o Manuel Vel&aacute;zquez&nbsp;Cabrera (1863-1916), sus principales adalides. Pero la ley, por s&iacute; sola, no bastaba. Para que los cabildos empezaran a funcionar era necesario elegir a sus consejeros.&nbsp;Ese paso se estaba retrasando. El reglamento provisional aprobado en octubre de 1912 fijaba un plazo de dos meses para celebrar las primeras elecciones, pero la convocatoria se hac&iacute;a esperar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto apareci&oacute;&nbsp;<em>El cabildo insular</em>, decidido a reclamar que el nuevo sistema institucional se&nbsp;pusiera en marcha cuanto antes.&nbsp;El semanario se imprim&iacute;a en la imprenta del Diario de Avisos, propiedad de Manuel Santos Rodr&iacute;guez&nbsp;(1875-1958), y ten&iacute;a un formato modesto: dos p&aacute;ginas a cuatro columnas. La portada estaba dedicada casi por completo a art&iacute;culos de opini&oacute;n, mientras que la segunda p&aacute;gina inclu&iacute;a noticias breves, correspondencia y algunos anuncios.&nbsp;Aunque su fundador formal fue Pedro Hern&aacute;ndez Mart&iacute;n, el aut&eacute;ntico motor del peri&oacute;dico era su director, Jos&eacute; Felipe Hidalgo (1884-1971). Personaje singular de la vida cultural palmera.&nbsp;Hidalgo fue&nbsp;periodista, poeta, escultor, pintor y profesor. Autodidacta y de temperamento inquieto, hab&iacute;a dirigido poco antes otro semanario,&nbsp;<em>El dictamen</em>, tambi&eacute;n vinculado al debate sobre los cabildos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando apareci&oacute;&nbsp;<em>El cabildo insular</em>, la batalla pol&iacute;tica por crear estas instituciones ya se hab&iacute;a librado en Madrid. Ahora el debate era otro: cu&aacute;ndo y c&oacute;mo deb&iacute;an constituirse. Desde sus primeros n&uacute;meros el peri&oacute;dico insisti&oacute; en la necesidad de convocar cuanto antes las elecciones insulares. El retraso inquietaba a sus redactores, que consideraban imprescindible poner en marcha el nuevo organismo para que las islas pudieran gestionar sus propios intereses. El semanario era abiertamente autonomista y ve&iacute;a en los cabildos una oportunidad hist&oacute;rica para reforzar la personalidad administrativa de cada isla, como se hab&iacute;a demandado en la Asamblea de La Palma de 1910. Para&nbsp;esta isla, en particular, la nueva instituci&oacute;n deb&iacute;a significar una mayor capacidad de decisi&oacute;n, de autonom&iacute;a en definitiva, sobre asuntos propios.
    </p><p class="article-text">
        Pero el peri&oacute;dico no solo reclam&oacute; rapidez en el proceso. Tambi&eacute;n quiso intervenir en el debate sobre c&oacute;mo deb&iacute;a nacer el nuevo cabildo palmero. La pol&iacute;tica de la isla estaba entonces profundamente dividida. Por un lado se encontraba el bloque formado por los partidos din&aacute;sticos&nbsp;&ndash;conservadores y liberales&ndash;&nbsp;que dominaban la vida pol&iacute;tica local. Sus portavoces en la prensa eran el conservador&nbsp;<em>Isla de La Palma</em>&nbsp;y el liberal din&aacute;stico&nbsp;<em>El Nudo</em>. Frente a ellos se situaba una coalici&oacute;n integrada por liberales&nbsp;moretistas&nbsp;(conocidos como &ldquo;sevillanos&rdquo; por los falsos duros&nbsp;de la &eacute;poca) y republicanos. Tambi&eacute;n con sus correspondientes&nbsp;peri&oacute;dicos afines:&nbsp;<em>La raz&oacute;n</em>&nbsp;y&nbsp;<em>Diario de La Palma</em>, respectivamente.
    </p><p class="article-text">
        Ante ese panorama,&nbsp;<em>El cabildo insular</em>&nbsp;defendi&oacute; una idea insistente: evitar que el nacimiento del cabildo quedara marcado por una lucha partidista. La nueva instituci&oacute;n deb&iacute;a representar a toda la isla, no convertirse en instrumento de una facci&oacute;n. Por eso el semanario propuso la formaci&oacute;n de una candidatura de integraci&oacute;n, en la que estuvieran representadas tanto las mayor&iacute;as como las minor&iacute;as pol&iacute;ticas. De ese modo el cabildo podr&iacute;a constituirse sin enfrentamiento electoral y nacer con mayor prestigio.&nbsp;Sus p&aacute;ginas apelaban al sentido de responsabilidad de los dirigentes pol&iacute;ticos para que dejaran a un lado viejas rivalidades y permitieran que la nueva corporaci&oacute;n surgiera en un clima de concordia.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta, sin embargo, no prosper&oacute;. Las elecciones se convocaron finalmente para el 12 de enero de 1913 y la campa&ntilde;a electoral deriv&oacute; en una dura confrontaci&oacute;n entre los dos bloques pol&iacute;ticos de la isla. El resultado dio la victoria a la candidatura formada por conservadores y liberales&nbsp;din&aacute;sticos, mientras que&nbsp;la&nbsp;coalici&oacute;n&nbsp;moretista-republicana qued&oacute; derrotada.&nbsp;Para el semanario aquello supuso una clara decepci&oacute;n. Durante semanas hab&iacute;a defendido la necesidad de un acuerdo&nbsp;de unidad&nbsp;que evitara la lucha pol&iacute;tica. Tras los comicios lament&oacute; que el cabildo naciera marcado por la confrontaci&oacute;n partidista. La paradoja era evidente: mientras en la mayor&iacute;a de las otras islas los consejeros fueron proclamados sin votaci&oacute;n gracias a candidaturas &uacute;nicas, en La Palma el proceso termin&oacute; en un enfrentamiento electoral.
    </p><p class="article-text">
        El 16 de enero de 1913, apenas cuatro d&iacute;as despu&eacute;s de celebrarse las elecciones, apareci&oacute; el &uacute;ltimo n&uacute;mero de&nbsp;<em>El cabildo insular</em>. Con el cabildo ya elegido, el peri&oacute;dico parec&iacute;a haber agotado&nbsp;la raz&oacute;n de su existencia. En realidad, su breve vida refleja muy bien el clima pol&iacute;tico de aquellos meses. Fue un peri&oacute;dico nacido para intervenir en un momento concreto y para defender una idea: que el primer Cabildo de La Palma deb&iacute;a surgir con el mayor consenso posible. M&aacute;s de un siglo despu&eacute;s, aquel ef&iacute;mero semanario sigue siendo un testimonio revelador de los debates que acompa&ntilde;aron el nacimiento de una instituci&oacute;n que hoy forma parte esencial del autogobierno insular.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[J.J. Rodríguez-Lewis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/periodico-reclamo-exito-unidad-primer-cabildo-palma_129_13070947.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Mar 2026 09:07:56 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ce5356a4-845b-459f-9693-fa50ba9b114e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="332391" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ce5356a4-845b-459f-9693-fa50ba9b114e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="332391" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El periódico que reclamó sin éxito unidad para el primer Cabildo de La Palma]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ce5356a4-845b-459f-9693-fa50ba9b114e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Contigo La Palma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/palma_129_13067982.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b2c0d8d1-b582-4d90-a34d-665c9144bce8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Contigo La Palma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - Del cese de un alto cargo al nacimiento de un partido: anatomía de una grieta que mira a las urnas de 2027. La entrada de un partido nuevo introduce un elemento simple: fragmentación</p></div><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Contigo La Palma?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Del cese de un alto cargo al nacimiento de un partido: anatom&iacute;a de una grieta que mira a las urnas de 2027.
    </p><p class="article-text">
        La historia empez&oacute; como empiezan casi todas las historias administrativas: con una p&aacute;gina en el Bolet&iacute;n Oficial. Un decreto breve, una f&oacute;rmula legal, una firma. Y, debajo, un nombre propio que en La Palma no suena a papel, sino a finca, a cooperativa, a reuni&oacute;n larga y a precios que suben y bajan como el mar. A partir de ah&iacute;, el caso dej&oacute; de ser solo un relevo en el organigrama del Gobierno de Canarias y se convirti&oacute; en una fractura con consecuencias pol&iacute;ticas medibles.
    </p><p class="article-text">
        El 17 de septiembre de 2024 se public&oacute; el Decreto 150/2024 por el que se dispon&iacute;a el cese de Javier Guti&eacute;rrez Ta&ntilde;o como director general de Agricultura. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La pieza oficial y la lectura que vino detr&aacute;s</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el documento no hab&iacute;a explicaci&oacute;n de fondo. No la suele haber. El decreto ejecuta la decisi&oacute;n, no la argumenta. El contexto lo pusieron, en d&iacute;as posteriores, las declaraciones p&uacute;blicas, la discusi&oacute;n dentro del sector platanero y una idea repetida en voz baja en muchas mesas: el cese no hab&iacute;a sido un asunto de gesti&oacute;n corriente, sino una respuesta pol&iacute;tica a un conflicto que llevaba meses fermentando.
    </p><p class="article-text">
        Una de las claves del episodio es que el pl&aacute;tano no es solo una fruta con etiqueta y mercado. Es un sistema econ&oacute;mico completo, con una herramienta central: el reparto de las ayudas europeas del POSEI (Programa Comunitario de Apoyo a las Producciones Agrarias de Canarias). Y, sobre todo, es una discusi&oacute;n sobre l&iacute;mites. L&iacute;mites a la producci&oacute;n, l&iacute;mites al acceso a la ayuda, l&iacute;mites al modelo basado en volumen.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la reconstrucci&oacute;n publicada en aquellos d&iacute;as, el Consejo de Gobierno aprob&oacute; el cese tras una petici&oacute;n vinculada al pulso sobre la regulaci&oacute;n del sector.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El &ldquo;decreto del pl&aacute;tano&rdquo; y lo que de verdad regula</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Canarias se le acab&oacute; llamando &ldquo;decreto del pl&aacute;tano&rdquo;, como si fuera una norma sobre plantar m&aacute;s o menos. En realidad, lo que regula es la asignaci&oacute;n de &ldquo;cantidades de referencia&rdquo; que sirven para calcular el apoyo directo del POSEI: qui&eacute;n cobra, cu&aacute;nto cobra y bajo qu&eacute; condiciones.
    </p><p class="article-text">
        La norma existe y tiene nombre y apellidos. Es el Decreto 69/2025, de 12 de mayo, publicado en el Bolet&iacute;n Oficial de Canarias el 19 de mayo de 2025. 
    </p><p class="article-text">
        Su pieza m&aacute;s visible, la que encendi&oacute; la discusi&oacute;n, fue el l&iacute;mite m&aacute;ximo de 68.500 kilos por hect&aacute;rea en la cantidad de referencia asignada. En la pr&aacute;ctica, una l&iacute;nea: por encima de esa productividad, el acceso a la ayuda se recorta porque el sistema ya no acompa&ntilde;a el aumento de kilos.
    </p><p class="article-text">
        La lectura pol&iacute;tica es evidente: si se premia sin techo el volumen, ganan los que pueden producir m&aacute;s; si se introduce un l&iacute;mite, se intenta proteger la renta de explotaciones que no compiten en escala, pero sostienen empleo y territorio. El Gobierno explic&oacute; el decreto como una respuesta a una Proposici&oacute;n No de Ley (PNL) aprobada por unanimidad y como un marco para &ldquo;estabilidad y sostenibilidad&rdquo; del sector.
    </p><p class="article-text">
        En la discusi&oacute;n p&uacute;blica apareci&oacute; otra cifra que explica por qu&eacute; el asunto no era menor: 141,1 millones de euros anuales en apoyo directo de la UE, con un m&aacute;ximo de 0,33 euros por kilo comercializado (salvo ajustes por prorrateo si se supera el tope anual). 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las versiones sobre el cese: reestructuraci&oacute;n, equilibrios y pl&aacute;tano</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tras el decreto, se activaron tres relatos que convivieron, a veces en paralelo y a veces chocando.
    </p><p class="article-text">
        El primero fue el institucional: se habl&oacute; de &ldquo;reestructuraci&oacute;n&rdquo; y de una sensaci&oacute;n gen&eacute;rica de que &ldquo;las cosas no funcionaban&rdquo; como se esperaba. Desde el &aacute;rea de Presidencia se defendi&oacute; en medios insulares que, aunque las direcciones de varias organizaciones agrarias se mostraban c&oacute;modas con la gesti&oacute;n del cargo, el diagn&oacute;stico interno era que los objetivos no se estaban cumpliendo.
    </p><p class="article-text">
        El segundo relato fue el de cautela: separar el cese del contenido del llamado &ldquo;decreto del pl&aacute;tano&rdquo;. Desde el departamento de Agricultura se sostuvo p&uacute;blicamente que la destituci&oacute;n no guardaba relaci&oacute;n con la elaboraci&oacute;n de esa normativa y se insisti&oacute; en que el Ejecutivo respetar&iacute;a lo aprobado en sede parlamentaria.
    </p><p class="article-text">
        El tercero fue el del afectado y el de parte del sector: se interpret&oacute; la decisi&oacute;n como estrictamente pol&iacute;tica y ligada a un detonante concreto. En declaraciones posteriores recogidas por la prensa, la idea se condens&oacute; en una frase que termin&oacute; funcionando como etiqueta: el cese no se explicaba por la gesti&oacute;n de la emergencia volc&aacute;nica, sino por el pulso abierto en torno a la regulaci&oacute;n del pl&aacute;tano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La reacci&oacute;n del campo: unidad rara, ruido real</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un s&iacute;ntoma &uacute;til para medir el caso es lo poco frecuente de la reacci&oacute;n. Las organizaciones agrarias no suelen ir juntas en un comunicado, y menos a&uacute;n para defender a un alto cargo. Aqu&iacute; ocurri&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Alguna organizaci&oacute;n calific&oacute; la destituci&oacute;n de &ldquo;injusta e inaceptable&rdquo; y la vincul&oacute; a la crisis abierta en el sector platanero, precisamente la que enfrentaba a partidarios y detractores de poner l&iacute;mites a la producci&oacute;n por hect&aacute;rea para frenar la ca&iacute;da de precios en origen. 
    </p><p class="article-text">
        Otra organizaci&oacute;n pidi&oacute; explicaciones &ldquo;claras&rdquo; sobre los motivos reales del cese y se&ntilde;al&oacute; que no pod&iacute;a entenderse como una simple diferencia de gesti&oacute;n o de &ldquo;cuota&rdquo; territorial dentro del Gobierno. 
    </p><p class="article-text">
        Para el observador externo, este frente unido funciona como prueba de estr&eacute;s: si quienes viven de esto y se pelean por matices se coordinan para protestar, es que el movimiento les pareci&oacute; relevante, y r&aacute;pido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>ASPROCAN, las OPP y una divisi&oacute;n que ya ven&iacute;a de antes</strong>
    </p><p class="article-text">
        El otro laboratorio del conflicto fue ASPROCAN, la asociaci&oacute;n que agrupa a las organizaciones de productores de pl&aacute;tano (OPP). En mayo de 2025, cuando el decreto estaba a punto de aprobarse, se describ&iacute;a una organizaci&oacute;n en cierta manera dividida, con debate interno sobre el modelo y sobre qui&eacute;n perd&iacute;a con el nuevo marco. 
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; hay una idea que se repite en muchas crisis del sector: cuando el mercado se atasca, se abre la pregunta: &iquest;Qui&eacute;n paga el coste del ajuste? &iquest;Todos por igual o, de hecho, m&aacute;s los peque&ntilde;os? El decreto pretend&iacute;a convertir esa pregunta en norma, con n&uacute;meros y procedimientos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De la instituci&oacute;n al partido: el paso que cambia el tablero</strong>
    </p><p class="article-text">
        En febrero de 2026, a&ntilde;o y medio despu&eacute;s del cese, Javier Guti&eacute;rrez Ta&ntilde;o reapareci&oacute; ya no como t&eacute;cnico en un cargo, sino como l&iacute;der pol&iacute;tico. Contigo La Palma se present&oacute; en sociedad en el Museo Benahoarita, en Los Llanos de Aridane, con un discurso que se defini&oacute; como &ldquo;transversal&rdquo; y que dec&iacute;a querer &ldquo;trascender ideolog&iacute;as&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El acto tuvo tambi&eacute;n su fotograf&iacute;a social: unas 150 personas, presencia de representantes de organizaciones y, seg&uacute;n la informaci&oacute;n difundida, asistencia de organizaciones profesionales agrarias. El partido present&oacute; un equipo fundador con perfiles variados (derecho, banca, ganader&iacute;a, turismo, econom&iacute;a). 
    </p><p class="article-text">
        Este detalle es importante porque marca una estrategia: si naces de un conflicto agrario, te pueden encasillar como &ldquo;partido del pl&aacute;tano&rdquo;. Si te rodeas de perfiles diversos y hablas de participaci&oacute;n, transparencia y rendici&oacute;n de cuentas, intentas ampliar el campo de juego. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El calendario: 2027 ya tiene fecha en la ley</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las elecciones locales en Espa&ntilde;a se celebran el cuarto domingo de mayo del a&ntilde;o que corresponde, seg&uacute;n la LOREG. En 2027, ese cuarto domingo cae el 23 de mayo. Es el d&iacute;a en que los votos aterrizar&aacute;n en ayuntamientos y cabildos como n&uacute;meros, pero tambi&eacute;n como balance de gesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; es donde el caso deja de ser retrospectivo y se vuelve prospectivo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Qu&eacute; puede pasar en La Palma: escenarios, no sentencias</strong>
    </p><p class="article-text">
        En pol&iacute;tica local, la clave rara vez es &ldquo;qui&eacute;n gana&rdquo; en abstracto. La clave es d&oacute;nde y con qu&eacute; suma. La Palma tiene un mapa peculiar: municipios con peso simb&oacute;lico, el Valle de Aridane marcado por el volc&aacute;n y una econom&iacute;a donde el sector primario sigue siendo m&uacute;sculo y conversaci&oacute;n diaria. El pl&aacute;tano es empleo, paisaje y renta. Y tambi&eacute;n, para bien o para mal, identidad.
    </p><p class="article-text">
        La entrada de un partido nuevo introduce un elemento simple: fragmentaci&oacute;n. Si Contigo La Palma consigue ara&ntilde;ar voto a fuerzas ya instaladas, puede ocurrir una de estas tres cosas.
    </p><p class="article-text">
        Primera posibilidad: refuerzo indirecto del bloque que quede menos dividido. Si el voto se reparte m&aacute;s en el espacio que tradicionalmente concentra apoyos en el Valle, una fuerza que mantenga su base puede salir beneficiada sin crecer demasiado. Es una matem&aacute;tica vieja en municipios peque&ntilde;os, donde un concejal arriba o abajo cambia el gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Segunda posibilidad: poder de bisagra. Si el partido nuevo entra con un par de actas en ayuntamientos clave o en el Cabildo, se convierte en llave. Eso no garantiza gobierno, pero s&iacute; negociaci&oacute;n. Es el escenario que temen los partidos grandes cuando aparece un actor que no se sabe a&uacute;n con qui&eacute;n pactar&aacute;, o qu&eacute; pedir&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Tercera posibilidad: triunfo local por concentraci&oacute;n territorial. Hay partidos que no funcionan a escala insular, pero s&iacute; en una plaza concreta, donde el nombre pesa y la campa&ntilde;a es casi conversaci&oacute;n de calle. Los Llanos, El Paso y Tazacorte son municipios donde el sector agrario, la reconstrucci&oacute;n y el malestar burocr&aacute;tico se cruzan cada semana. La presentaci&oacute;n en Los Llanos no fue casualidad. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El factor Valle: pl&aacute;tano y reconstrucci&oacute;n en la misma frase</strong>
    </p><p class="article-text">
        En La Palma, desde 2021, casi todo termina tocando el volc&aacute;n. Tambi&eacute;n el pl&aacute;tano. La reconstrucci&oacute;n de fincas, la p&eacute;rdida de renta, la continuidad del suelo agr&iacute;cola y la capacidad real de volver a producir no son asuntos te&oacute;ricos. Son expedientes, sorribas, tuber&iacute;as, caminos. Y son meses.
    </p><p class="article-text">
        Ta&ntilde;o ha insistido en separar su cese de la gesti&oacute;n del volc&aacute;n, y esa insistencia busca algo concreto: que el electorado lea el episodio como un castigo por una posici&oacute;n pol&iacute;tica, no como una destituci&oacute;n por resultados en reconstrucci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Del otro lado, responsables del Gobierno han defendido que la destituci&oacute;n no se at&oacute; al decreto y que los cambios de altos cargos son normales en una administraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El votante decidir&aacute; qu&eacute; versi&oacute;n considera m&aacute;s cre&iacute;ble. Y, en pol&iacute;tica local, la credibilidad se mide con una pregunta b&aacute;sica: &ldquo;&iquest;Me lleg&oacute; la ayuda?&rdquo;, &ldquo;&iquest;Se resolvi&oacute; el tr&aacute;mite?&rdquo;, &ldquo;&iquest;Volv&iacute; a producir?&rdquo;, &ldquo;&iquest;Me subi&oacute; el coste del agua?&rdquo;. A veces no hace falta un mitin para eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un s&iacute;ntoma que se puede contar con papeletas</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una autopsia no busca culpables. Busca causas, secuencias, consecuencias. Este caso deja un rastro claro: un cese oficializado en un decreto, un conflicto sectorial convertido en debate p&uacute;blico, una norma aprobada y publicada con l&iacute;mites concretos, y un partido nuevo que nace, al menos en parte, de esa misma grieta. 
    </p><p class="article-text">
        El Decreto 69/2025 ya est&aacute; en vigor y sus n&uacute;meros son verificables. Lo que no es verificable todav&iacute;a es c&oacute;mo se traducir&aacute; todo esto en mayo de 2027. Hay urnas que funcionan como term&oacute;metro y otras que funcionan como parte m&eacute;dico. 
    </p><p class="article-text">
        En La Palma, mientras tanto, la escena sigue igual de reconocible: una mano de pl&aacute;tanos colgando, un precio que nunca termina de ser estable, y la sensaci&oacute;n de que, a veces, una decisi&oacute;n escrita en una p&aacute;gina del bolet&iacute;n acaba determinando qui&eacute;n se sienta en el pleno del ayuntamiento. Y eso, en una isla, se nota.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José F. Arozena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/palma_129_13067982.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 09:43:37 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/b2c0d8d1-b582-4d90-a34d-665c9144bce8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="463952" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/b2c0d8d1-b582-4d90-a34d-665c9144bce8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="463952" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Contigo La Palma]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b2c0d8d1-b582-4d90-a34d-665c9144bce8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
