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    <title><![CDATA[elDiario.es - La Palma Opina]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - La Palma Opina]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Éramos pocos y llegó la cuántica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/llego-cuantica_129_13271116.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec9cd3b5-c479-467d-8f91-92f7aeff8538_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Éramos pocos y llegó la cuántica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PARACETAHUMOR - Yo simplemente les pido que aflojen un poquito, que no les sigo, que van demasiado deprisa, que con cuántica o sin cuántica nos la vamos a pegar</p></div><p class="article-text">
        Leo en la prensa y me lo confirma Radio Macuto, que La Palma est&aacute; a la vanguardia mundial en el tema qu&aacute;ntico, esa cosa de la que todos hablan y nadie se aclara, pero que todos usan de comod&iacute;n para explicar cualquier misterio cient&iacute;fico o espiritual del que creo que no tienen pu&ntilde;etera idea pero de la que hay que publicar estudios en las revistas cient&iacute;ficas a ver si cae alg&uacute;n Nobel, Princesa de Asturias o c&aacute;tedra en esas universidades que todos hemos sufrido aunque ellas tambi&eacute;n nos hayan sufrido a nosotros, al menos en mi caso. A m&iacute; el tema cu&aacute;ntico no me quita el sue&ntilde;o, me parece bien que digan que ese impacto ac&uacute;stico en varios estados USA es un impacto cu&aacute;ntico, o que afirmen sin ning&uacute;n tipo de rubor, que el alma abandona el cuerpo en plan cu&aacute;ntico, que los ovnis sean s&oacute;lo posibles en un universo qu&aacute;ntico, pues la rumba antimateria ha quedado anticuada o que el fen&oacute;meno Bad Bunny sea una excepci&oacute;n musical qu&aacute;ntica, me da igual, pero lo de la Internet cu&aacute;ntica, por ah&iacute; no paso, que bastante quebradero me da ya la internet normalita, como a muchos de mis coet&aacute;neos de los a&ntilde;os 40 del siglo pasado, gente que pasamos la juventud tir&aacute;ndonos piedras y comiendo mendrugos m&aacute;s duros a&uacute;n, y que cuando vimos llegar el papel higi&eacute;nico cantamos aquello de &ldquo;hoy los tiempos adelantan que es una barbaridad&rdquo;.&nbsp;Estoy con el Papa y comprendo que desconf&iacute;e de la tecnolog&iacute;a. Yo simplemente les pido que aflojen un poquito, que no les sigo, que van demasiado deprisa, que con cu&aacute;ntica o sin cu&aacute;ntica nos la vamos a pegar. Es como conducir por nuestras carreteras usando muy poco el freno y demasiado el acelerador, ciegos al paisaje y sordos a la voz interior, con la paciencia en el desv&aacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Araújo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/llego-cuantica_129_13271116.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Jun 2026 08:34:08 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[El oro en almíbar de San Miguel de La Palma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/oro-almibar-san-miguel-palma_129_13270319.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/28ade499-9421-4d44-8ca0-7a146c0ec9a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144402.jpg" width="1593" height="896" alt="El oro en almíbar de San Miguel de La Palma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - El esfuerzo de los industriales palmeros por mantener un estándar de calidad altísimo tuvo su reflejo en los mercados trasatlánticos. El puerto de Santa Cruz de La Palma se convirtió en un hervidero de exportación. Un dato documental que ilustra la fuerza de este comercio se registra en 1901, año en que salieron con destino a La Habana un total de 303 cajas de frutas en conserva</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Fábrica de Frutas en Conserva F. Poggio Lugo. La Galga. 1905. Archivo General de La Palma. Restaurada y coloreada por Abraham T. Díaz Abreu."
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                Fábrica de Frutas en Conserva F. Poggio Lugo. La Galga. 1905. Archivo General de La Palma. Restaurada y coloreada por Abraham T. Díaz Abreu.                            </span>
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        A finales del siglo XIX y principios del XX, las bodegas de los vapores transatl&aacute;nticos que zarpaban desde los puertos canarios no s&oacute;lo transportaban tabaco o pl&aacute;tanos. En sus entra&ntilde;as viajaba un producto refinado que aspiraba a conquistar las mesas de la alta burgues&iacute;a europea y americana: las frutas en conserva de La Palma. Esta industria naci&oacute; no por capricho culinario, sino como una respuesta desesperada y brillante a un colapso econ&oacute;mico estructural. 
    </p><p class="article-text">
        Para entender el nacimiento de las f&aacute;bricas de conservas en La Palma, es obligatorio analizar la ruina del modelo econ&oacute;mico anterior. Durante siglos la econom&iacute;a agraria de las islas dependi&oacute; de ciclos de monocultivos de exportaci&oacute;n: 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El hundimiento de la cochinilla</strong>. En el &uacute;ltimo tercio del siglo XX el descubrimiento de los tintes sint&eacute;ticos destruy&oacute; por completo el mercado de la cochinilla en La Palma. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La agon&iacute;a del az&uacute;car y el vino. </strong>Aunque el cultivo de la ca&ntilde;a de az&uacute;car tuvo un resurgimiento ef&iacute;mero, la competencia de las colonias de Antillas y el az&uacute;car de remolacha lo hicieron insostenible. Del mismo modo, el otrora glorioso vino de malvas&iacute;a ya no gozaba del monopolio de los siglos anteriores debido a las plagas y al proteccionismo brit&aacute;nico. 
    </p><p class="article-text">
        Ante este escenario de miseria y emigraci&oacute;n masiva a Cuba, la burgues&iacute;a terrateniente e intelectual palmera comprendi&oacute; que la salvaci&oacute;n resid&iacute;a en la diversificaci&oacute;n agraria y, sobre todo, en el valor a&ntilde;adido. La Palma produc&iacute;a una fruta de extraordinaria calidad (higos, guayabas, fresas, albaricoques, peras), pero su car&aacute;cter perecedero imped&iacute;a la exportaci&oacute;n en fresco a largas distancias. La soluci&oacute;n fue la industrializaci&oacute;n: el alm&iacute;bar y la lata.
    </p><p class="article-text">
        Antes del cambio de ciclo, ya exist&iacute;a en La Palma una arraigada tradici&oacute;n artesanal de reposter&iacute;a y confituras, ligada al az&uacute;car local. Como bien apuntar&iacute;a en 1950, el insigne investigador y profesor, don Jos&eacute; P&eacute;rez Vidal, el prestigio de los productos dulces de la isla no era un fen&oacute;meno nuevo en el siglo XIX. P&eacute;rezVidal demostr&oacute; que ya desde los Siglos de Oro, el vino malvas&iacute;a no era el &uacute;nico producto canario buscado y apreciado en el exterior. &ldquo;Los dulces y las conservas almibaradas se introdujeron en los mercados m&aacute;s selectos ya que la abundancia de az&uacute;car y sabrosas frutas asegur&oacute; a Canarias un puesto ventajoso en la confiter&iacute;a espa&ntilde;ola&hellip;&rdquo;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>El salto a la escala industrial: ciencia, patentes y secretos franceses </strong>
    </p><p class="article-text">
        Bajo este s&oacute;lido sustrato hist&oacute;rico, el salto a la escala industrial contempor&aacute;nea se produjo entre las d&eacute;cadas de 1860 y 1890. Las Reales Sociedades Econ&oacute;micas de Amigos del Pa&iacute;s impulsaron la adopci&oacute;n de nuevas t&eacute;cnicas de envasado basadas en el m&eacute;todo Appert (esterilizaci&oacute;n por calor en envases herm&eacute;ticos). 
    </p><p class="article-text">
        La primera de estas f&aacute;bricas surgi&oacute; por iniciativa de don V&iacute;ctor P&eacute;rez Gonz&aacute;lez, doctor en medicina, bajo la firma &ldquo;F&aacute;brica de Conservas V&iacute;ctor y Compa&ntilde;&iacute;a&rdquo;. El proyecto comenz&oacute; a rodar en 1866 tras un singular hito de transferencia cient&iacute;fica: el doctor P&eacute;rez Gonz&aacute;lez hab&iacute;a recibido en secreto la f&oacute;rmula &oacute;ptima para el envasado de conservas de manos de su profesor de Qu&iacute;mica en Francia, Monsieur Eduardo Robiu, de Sant Gervais. Seg&uacute;n los estudios del qu&iacute;mico franc&eacute;s, este m&eacute;todo evitaba de ra&iacute;z las causas de las p&eacute;rdidas y mermas que se experimentaban com&uacute;nmente en la elaboraci&oacute;n de conservas alimenticias, otorg&aacute;ndole la facultad de explotar dicho secreto industrial. 
    </p><p class="article-text">
        Para materializar el proyecto, se formaliz&oacute; mediante un contrato firmado ante el escribano p&uacute;blico Antonio L&oacute;pez Monteverde, en 1866, una sociedad con don Manuel Cabezola y Carmona. La f&aacute;brica alcanz&oacute; r&aacute;pidamente una notable notoriedad internacional al enviar una partida de sus productos a la Exposici&oacute;n Universal de Par&iacute;s de 1867, donde fue largamente elogiada por la calidad de sus frutos envasados, destacando especialmente los pl&aacute;tanos, una conserva sumamente novedosa para la &eacute;poca.
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            <span class="title">
                Etiqueta de los envases de fruta. Fábrica de F. Poggio Lugo. Museo Etnográfico Casa Luján. Puntallana.                            </span>
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        El camino abierto por la f&aacute;brica pionera fue seguido por otras firmas insignes de la isla: 
    </p><p class="article-text">
        <strong>F. Poggio Lugo</strong>: instalada en el pago de La Galga (Puntallana). Por una etiqueta de envase que ha logrado perdurar en el tiempo, sabemos que su producci&oacute;n principal estaba orientada al denominado &ldquo;Dulce Oriental&rdquo;. Con un claro enfoque comercial de la &eacute;poca, la publicidad aseguraba: <em>Este excelente dulce est&aacute; recomendado para las personas de est&oacute;mago d&eacute;bil. </em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Adela C&aacute;ceres e Hijo</strong>: Una firma de enorme prestigio que constituy&oacute; un magn&iacute;fico ejemplo de continuidad familiar y excelencia artesanal. Logr&oacute; situar sus producciones al m&aacute;s alto nivel competitivo, obteniendo una prestigiosa Medalla de Plata en la Exposici&oacute;n Internacional de Bruselas de 1910 gracias a la finura de sus conservas de fruta.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El esfuerzo de los industriales palmeros por mantener un est&aacute;ndar de calidad alt&iacute;simo tuvo su reflejo en los mercados trasatl&aacute;nticos. El puerto de Santa Cruz de La Palma se convirti&oacute; en un hervidero de exportaci&oacute;n. Un dato documental que ilustra la fuerza de este comercio se registra en 1901, a&ntilde;o en que salieron con destino a La Habana un total de 303 cajas de frutas en conserva. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar del &eacute;xito de cr&iacute;tica y los galardones internacionales, la industria de la conserva de fruta en La Palma sufri&oacute; un declive paulatino a partir de la Primera Guerra Mundial (1914). El encarecimiento de los fletes mar&iacute;timos y, sobre todo, el auge imparable del pl&aacute;tano y el tomate, terminaron de desplazar las f&aacute;bricas de conservas. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy las etiquetas policromadas de firmas como F. Poggio Lugo, los diplomas de Adela C&aacute;ceres e Hijo, quedan como testimonio de una Palma audaz, cosmopolita e industrial; una isla que, andando con paso firme, se atrevi&oacute; en su d&iacute;a a endulzar y competir en las grandes capitales del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Agradezco, a mi buen amigo el investigador y estudioso, Manuel Garrido Abolafia, su ayuda con la aportaci&oacute;n de documentaci&oacute;n del m&aacute;ximo inter&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>Fondo documental </strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Puntallana. Historia de un pueblo agr&iacute;cola. Manuel Garrido Abolafia. </li>
                                    <li>Peri&oacute;dico El Progreso. Exposici&oacute;n Internacional de Bruselas. 13 de octubre de 1910. </li>
                                    <li>El Heraldo de La Palma. Exportaci&oacute;n. 29 de septiembre de 1901. </li>
                                    <li>Perales tradicionales de Canarias. Antonio Javier Gonz&aacute;lez D&iacute;az. Biblioteca Universidad de La Laguna.&nbsp;<strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong></li>
                                    <li>Protocolos notariales de Antonio L&oacute;pez Monteverde. AGP. 1866. Manuel Garrido Abolafia. </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Fotograf&iacute;as </strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>F&aacute;brica de Frutas en Conserva F. Poggio Lugo. La Galga. 1905. Archivo General de La Palma. Restaurada y coloreada por Abraham T. D&iacute;az Abreu. </li>
                                    <li>Etiqueta de los envases de fruta. F&aacute;brica de F. Poggio Lugo. Museo Etnogr&aacute;fico Casa Luj&aacute;n. Puntallana. </li>
                            </ul>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Marcos Pérez Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/oro-almibar-san-miguel-palma_129_13270319.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 18:50:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El oro en almíbar de San Miguel de La Palma]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El olvido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/olvido_129_13264083.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e1f1c7d-de56-4762-96a7-e41ece2a1d08_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144218.jpg" width="578" height="325" alt="El olvido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - Olvidó la vida que veinte años no son suficientes. Olvidó el sueño despertar por la mañana. Olvidó el corazón seguir con su latido. Y olvidó el dolor soltar poco a poco la mano</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Pablo Paz Francisco.                            </span>
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        Tal vez, el problema fundamental de la sociedad sea el olvido. 
    </p><p class="article-text">
        Olvida el que tiene que un d&iacute;a no tuvo tanto. Olvida el capataz que antes fue solo pe&oacute;n. &nbsp;Olvida el general que primero fue soldado raso. Olvida el graduado agradecer y el hombre al ni&ntilde;o que fue. Olvida ser humilde la humildad. Olvida el pueblo su pasado y el l&iacute;der a sus votantes.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;n las guerras que se enconan y se olvidan. Est&aacute;n la injusticia, el hambre y la desolaci&oacute;n olvidadas en alguna tertulia matinal. Est&aacute; la actualidad que olvida el ayer. Y est&aacute; el que dirige el mundo y se olvida de que no es Dios.
    </p><p class="article-text">
        Olvidamos lo que molesta y estorba. Olvidamos lo que dijimos y lo que nos propusimos. Olvidamos que la vida es un regalo. Olvidamos los abrazos que dimos y las promesas que nos hicimos. Olvidamos que somos ciudadanos del mundo. Olvidamos honrar la memoria de los que nos precedieron.
    </p><p class="article-text">
        Olvid&oacute; la vida que veinte a&ntilde;os no son suficientes. Olvid&oacute; el sue&ntilde;o despertar por la ma&ntilde;ana. Olvid&oacute; el coraz&oacute;n seguir con su latido. Y olvid&oacute; el dolor soltar poco a poco la mano.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; el tiempo que olvid&oacute; ser eterno. Est&aacute;n los vientos arrastrando los recuerdos y la calima olvidando que es invierno. Y est&aacute;n la tristeza y la pena que olvidan el camino de vuelta.
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n hay alg&uacute;n almanaque que olvid&oacute; borrar la fecha. Alg&uacute;n maestro que olvid&oacute; n&uacute;meros y letras. Alg&uacute;n abuelo que olvid&oacute; sus propias ense&ntilde;anzas. Alg&uacute;n juglar que olvid&oacute; su repertorio y alg&uacute;n cura que, por olvido, no rez&oacute; la oraci&oacute;n dominical.
    </p><p class="article-text">
        Y luego est&aacute; la madre, hu&eacute;rfana de su hijo, que no olvida que el olvido es el final.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Francisco Abreu]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/olvido_129_13264083.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 31 May 2026 15:57:45 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[El Sanavadit]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/sanavadit_129_13262070.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1f264829-8bac-4dd6-8eb9-3c679fd1476d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Sanavadit"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">LA OTRA CALLE - Es un lugar y una mujer a quien festejamos. Un bar y el alma de ese bar: Ana. El Sanavadit es el nombre del local donde se unen la ilusión y el coraje. El nombre lo dice todo</p></div><p class="article-text">
        Celebramos hoy un aniversario muy especial. No es un d&iacute;a se&ntilde;alado en el calendario ni es el santo o el cumplea&ntilde;os de un personaje hist&oacute;rico de esos que han realizado actos que llaman heroicos y luce medallas y condecoraciones sobre el pecho. Lo que hoy celebramos es una fiesta de lo que encontramos a nuestro alrededor y a&uacute;n podemos llamar nuestro. Un bar y el alma de ese bar: Ana. El Sanavadit es el nombre del local donde se unen la ilusi&oacute;n y el coraje. El nombre lo dice todo. El nombre carga sobre sus hombros el significado de lo que es la familia, el trabajo y la lucha. EL Elisa, SA Salvador, NA Ana, VA Salvador hijo, DIT Judit. Ese es el sentido de la palabra bajo la cual nos reunimos para honrar cuarenta a&ntilde;os de amor y de esfuerzo. 
    </p><p class="article-text">
        El comercio se abri&oacute; el 2 de junio de 1986 en el Caser&iacute;o Miranda de Santa Cruz de La Palma. Antiguamente era una tienda de aceite y vinagre. Una mujer con veintitr&eacute;s a&ntilde;os comenz&oacute; esta aventura. Se llamaba Ana Celsa Concepci&oacute;n Gonz&aacute;lez. Desde ni&ntilde;a se propuso alcanzar el deseo de tener un d&iacute;a algo suyo, una empresa donde entraran todos sus seres queridos, los amigos, las cosas buenas que la rodeaban y que la ayudaban a combatir su tristeza. 
    </p><p class="article-text">
        Se llamaba Ana y ha cumplido su ilusi&oacute;n con creces. Se sigue llamando Ana y mucha gente al negocio lo conoce por ese nombre. &ldquo;Vamos a comer a casa de Ana&rdquo; decimos a los amigos, a los hijos y ahora a los nietos. Y vamos a comer, no a un restaurante, sino a su casa que siempre es la misma: los mismos &aacute;rboles, la misma terraza, los mismos barriles de madera, el mismo abrazo, la misma risa al venir a saludarnos y ofrecernos los mejores bocados del d&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Hay una cierta carga de nostalgia en esas comidas nuestras. Asociamos a El Sanavadit con ella y a ella con los calamares, las croquetas, el conejo en mojo y las picard&iacute;as al respecto y con los chascarrillos y di&aacute;logos surrealistas que mantiene con los comensales. A m&iacute; lo que me gusta es ella, sus bromas, sus juegos de palabras y esa manera tan cercana que tiene de arroparnos y querernos cuando describe los platos reci&eacute;n hechos que debemos pedir. 
    </p><p class="article-text">
        Comer all&iacute; es saber de quienes que entran y salen por sus puertas siempre abiertas; es o&iacute;r cantar a Mario en el interior mientras acuna a su hermana Alana o verlo trepar por muros y tejados como un gato y escucharle decir que lee tus cuentos por la noche; es encontrarte con personas que nunca has visto y sonr&iacute;en al pasar por tu mesa; es saber que ella cocina para gente que no puede acercarse al restaurante y le lleva la comida a su casa y la ves caminar por la carretera no importa hacia d&oacute;nde con bolsas y platos y una sonrisa que nadie sabe de d&oacute;nde saca; es ver a Salvador detenido en la puerta vigilando el mundo y observ&aacute;ndola a ella y a Judit que acuna en sus brazos a la m&aacute;s peque&ntilde;a de la casa mientras r&iacute;e a carcajadas los comentarios de la madre.
    </p><p class="article-text">
        A El Sanavadit lo asociamos con fiestas especiales como el d&iacute;a de Navidad cuando a&uacute;n com&iacute;amos todos juntos y era la ocasi&oacute;n de reencontrarse con primos, t&iacute;as y dem&aacute;s parientes en aquella mesa que parec&iacute;a infinita y nadie ni nada era capaz de romper nuestros lazos; cuando hab&iacute;a tormenta y volaban las hojas de los &aacute;rboles por encima de nuestras cabezas y su porche era m&aacute;s un refugio que el comedor de un restaurante; cuando alguna vez estabas apesadumbrada y parabas a tomarte un caf&eacute; antes de seguir camino de Garaf&iacute;a o cuando quer&iacute;as evocar c&oacute;mo era La Dehesa hace muchos a&ntilde;os y c&oacute;mo eran los amigos de entonces.
    </p><p class="article-text">
        Ana dice recordarme haciendo la plaza del Planto, yo tambi&eacute;n la recuerdo a ella con unos nueve a&ntilde;os correteando por all&iacute; con otras ni&ntilde;as. Hay incluso alguna foto de esos d&iacute;as con ella sentada en un mont&iacute;culo de tierra por debajo de la escuela y yo cavando sobre una monta&ntilde;a de piedras y cemento. Nada ha derrumbado nuestros sue&ntilde;os. La plaza y la ermita siguen all&iacute;. Nosotras tambi&eacute;n. Esa es la &uacute;nica verdad que nos pertenece. Seguimos en pie con la misma alegr&iacute;a y la misma firmeza de entonces a pesar de las cuestas y los sinsabores, a pesar de la vida o gracias a ella. El Sanavadit es la prueba.	
    </p><p class="article-text">
        <strong>	Elsa L&oacute;pez </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>	30 de mayo de 2026</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elsa López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/sanavadit_129_13262070.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 06:27:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Sanavadit]]></media:title>
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      <title><![CDATA[¡Virgen de Bonanza! El Paso te aclamó]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/virgen-bonanza-paso-aclamo_129_13260911.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4ea31bf-7ecb-4ee0-8c6a-a43e26916b19_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Virgen de Bonanza! El Paso te aclamó"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - El viernes 29 de mayo se llevará a cabo en el antiguo templo parroquial (Iglesia Vieja) la presentación de la restauración de la imagen de la Virgen de Bonanza, patrona de El Paso. El trabajo ha sido realizado por el restaurador tinerfeño Carlos Gustavo García Ramos, quien explicará durante el acto los pormenores del proceso efectuado</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Cartel presentación de la restauración de la imagen de la Virgen de Bonanza.                            </span>
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        La peque&ntilde;a ermita dedicada a la Virgen Mar&iacute;a bajo la advocaci&oacute;n de Nuestra Se&ntilde;ora de Bonanza que fue edificada en una encrucijada de caminos, en pleno coraz&oacute;n del actual casco hist&oacute;rico del municipio de El Paso, se debi&oacute; a la particular devoci&oacute;n del alf&eacute;rez Salvador Fern&aacute;ndez y de su esposa Mar&iacute;a Toledo. La construcci&oacute;n, en terrenos de su propiedad, se inici&oacute; a finales del siglo XVII, en el lugar conocido por &laquo;La Venta&raquo; y ser&iacute;a bendecida en 1733 durante la primera visita pastoral realizada a la misma, aunque no se encontraba totalmente terminada. Hacia mitad de 1766, la imagen de &laquo;Mar&iacute;a Sant&iacute;sima de Bonansa&raquo; aparece localizada en el altar del Rosario, en la parroquia de Nuestra Se&ntilde;ora de los Remedios, de Los Llanos, debido a los trabajos que a&uacute;n se ejecutaban en la citada ermita. A pesar de ello, Juan Bautista Cervera, obispo de las islas, orden&oacute; que se condujera a su lugar de pertenencia y &laquo;que se hiciera con el aparato correspondiente&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        El ilustrado canario, Jos&eacute; de Viera y Clavijo (1731-1813) en &laquo;<em>Noticias de la Historia General de las Islas Canarias</em>&raquo;,<em> </em>en el tercer tomo (publicado en 1776),<em> </em>cuando se refiere a la poblaci&oacute;n de La Palma y describe el lugar de Los Llanos se&ntilde;ala: &laquo;A 4 leguas de Mazo, camino en cuesta, pues se monta a la cumbre; pero sin peligro, y poblado de bosque. Como una legua antes est&aacute; la Ermita que dicen el Paso, o N. S. de Bonanza [...]&raquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La imagen de Nuestra se&ntilde;ora de Bonanza es de candelero o de vestir, probablemente del siglo XVII, porta rostrillo, corona imperial, media luna de plata a sus pies y en actitud orante. Desde hace siglos los habitantes de El Paso buscan en ella consuelo, amparo, protecci&oacute;n y la intercesi&oacute;n en la petici&oacute;n de favores. En el imaginario colectivo sigue estando arraigada esta piedad, aunque no es menos cierto que en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas y, en las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes de pasenses, se ha desdibujado algo la figura maternal divina de la patrona local. &nbsp;
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                Nuestra Señora de Bonanza. Patrona de la Ciudad de El Paso. Imagen del siglo XVII. Foto Mujicolor                            </span>
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        Nos vamos a referir a tres episodios que ponen de manifiesto la profunda devoci&oacute;n de los naturales de esta vecindad por esta advocaci&oacute;n mariana poco frecuente, pero que en estas tierras altas del valle de Aridane tiene su raz&oacute;n de ser. Hay que tener en cuenta que la bonanza, aparte de paz espiritual, nos trae el tiempo tranquilo, apacible, sereno&hellip; y hemos de recordar que la ubicaci&oacute;n geogr&aacute;fica de El Paso hace que sean frecuentes los temporales de vientos y los rigores climatol&oacute;gicos. 
    </p><p class="article-text">
        1. Se&ntilde;alamos que la leyenda tradicional &laquo;<em>Los dos Brezos</em>&raquo;, escrita por el dramaturgo palmero Antonio Rodr&iacute;guez L&oacute;pez (1836-1901) y publicada en 1863, se desarrolla pr&aacute;cticamente en su totalidad en lugares del actual municipio de El Paso (el barranco de Hermosilla, la pe&ntilde;a del Diablo &laquo;que Satan&aacute;s arrastr&oacute; desde otro lugar con su cola&raquo;...). En ella se narra la historia de dos hermanos gemelos hu&eacute;rfanos, nacidos fruto de una violaci&oacute;n y criados en una cueva por el padre que cometi&oacute; el crimen y que no deja de repetirles que los pecados de los padres pasan a los hijos. Ambos se enamoran de la misma doncella y se volvi&oacute; a repetir la tragedia. En el lugar donde murieron crecieron dos brezos entrelazados como si fueran los dos gemelos abraz&aacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, en el cap&iacute;tulo IV de la leyenda de los dos brezos, la abuela (Mar&iacute;a) de la joven doncella (Dolores), como la mayor parte de los campesinos de &eacute;pocas pasadas, era muy supersticiosa y abrumada por los temores de que le hubiera sucedido algo a su nieta durante la noche en los parajes de Hermosilla, exclam&oacute;: &laquo;<em>Si esas malditas sagas </em>[mujer que hace encantos o maleficios]<em>, pensaba para s&iacute; estremeci&eacute;ndose, que pueblan todas las noches el barranco, se la han llevado a la pe&ntilde;a de Satan&aacute;s... &iexcl;Madre m&iacute;a de Bonanza, l&iacute;brala de las manos de esas malas mujeres! Como mi Dolores es tan hermosa, y todas las j&oacute;venes de la comarca envidian su belleza... &iexcl;Malditas brujas! &iexcl;malditas brujas!</em>&raquo;. &nbsp;
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                Virgen de Bonanza. Patrona de El Paso.                            </span>
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        2. En la primavera de 1897 encontramos otro cap&iacute;tulo en el que la poblaci&oacute;n implora a la sagrada imagen de Bonanza. As&iacute;, el 27 de marzo de 1897, el peri&oacute;dico tinerfe&ntilde;o La Opini&oacute;n (diario Liberal-conservador) se hac&iacute;a eco de una noticia, cuyo titular y contenido rezaba de la siguiente manera: 
    </p><p class="article-text">
        &laquo;desde El Paso (Palma) La Sequ&iacute;a. Por fin, tuvo a bien dejarnos tranquilos el incesante viento huracanado, despu&eacute;s de veinte o m&aacute;s d&iacute;as durante los cuales hiri&oacute; nuestros t&iacute;mpanos con sus continuos y disonantes bramidos; pero, en cambio, nos dej&oacute; un calor ecuatorial, como no se hab&iacute;a sentido aqu&iacute; hace mucho tiempo. De modo, que lejos de ganar, hemos perdido un 99 por ciento en el cambio. Pero lo que m&aacute;s nos apena, es el estado deplorable que presentan nuestros campos, lo cual se debe, en primer lugar, a las causas apuntadas anteriormente, y despu&eacute;s, a la pertinaz sequ&iacute;a que sufrimos, por cuya raz&oacute;n, no es extra&ntilde;o que se pierdan por completo las cosechas; digo, si es que ya no se consideran perdidas. Tambi&eacute;n corren rumores de que la langosta apareci&oacute; en alguna de nuestras islas, y dicen que esto se sabe por noticias llegadas de esa capital. Ahora bien; como de confirmarse la especie esto ser&iacute;a el desider&aacute;tum de las calamidades, pues todos sabemos cuan nocivos a los campos son esos malditos insectos; en vista de la inquietud de estos habitantes, ruego a la ilustrada prensa tinerfe&ntilde;a, que diga cuanto sepa sobre particular de tanta importancia. En Tijarafe, en los Llanos y en El Paso proy&eacute;ctanse rogativas, y se sacar&aacute;n procesionalmente las efigies de San Amaro, Nuestra Se&ntilde;ora de los Remedios y Nuestra Se&ntilde;ora de Bonanza, patronos de los pueblos referidos. &iexcl;Qu&eacute; aquellos intercedan lo bastante para poner t&eacute;rmino a estas desdichas!&raquo;. La cr&oacute;nica la firmaba Luis M&eacute;ndez con fecha de 24 de marzo de 1897.
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento de El Paso se reuni&oacute; en sesi&oacute;n plenaria el 14 de marzo de 1897, bajo la presidencia de su alcalde, V&iacute;ctor Ta&ntilde;o Ta&ntilde;o y entre los acuerdos que se adoptaron ese d&iacute;a, se contemplaba el solicitar al Sr. cura p&aacute;rroco, D. Jos&eacute; Puig y Codina, poder sacar en una procesi&oacute;n de rogativa a la imagen de Nuestra Se&ntilde;ora de Bonanza (patrona de la localidad) hasta el Pino de la Virgen (situado aproximadamente a unos cinco kil&oacute;metros del centro del municipio, en las primeras estribaciones de la Cumbre Nueva, a la vera del camino real que une Santa Cruz de La Palma con las poblaciones del valle de Aridane).
    </p><p class="article-text">
        A tenor literal se citaba: &laquo;en vista de la aflictiva y lamentable situaci&oacute;n en que se halla este vecindario, las amarguras y conflictos que irremediablemente suceder&aacute;n si el Todo Poderoso no dirige una mirada compasiva y misericordiosa sobre sus caros hijos, los habitantes de esta Villa, a fin de que env&iacute;e el roc&iacute;o a estos campos est&eacute;riles, ya que as&iacute; en estado de perder sus cosechas, &uacute;nico recurso para la subsistencia de sus habitantes. El Ayuntamiento ha acordado como representante de este vecindario, suplicar al Sr. cura p&aacute;rroco a fin de que se digne rogar a Dios Nuestro Se&ntilde;or tenga misericordia de nosotros, sacando a la vez en rogativa la imagen de su Sant&iacute;sima Madre, Nuestra Sra. de Bonanza conduci&eacute;ndola al punto del Pino de la Virgen, seg&uacute;n se ha hecho en otros casos lamentables como el presente, a fin de que ella sea nuestra abogada y mediadora ante el Trono de Dios, aplaque el castigo que nos amenaza por nuestras culpas y nuestros valles recobren el verdor y lozan&iacute;a que tanto se desea&raquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La imagen de Nuestra Se&ntilde;ora de Bonanza se sac&oacute; procesionalmente en rogativa desde el templo parroquial hasta el Pino de la Virgen. &laquo;Las autoridades y el pueblo en compacta masa, concurrieron al imponente acto implorando al cielo el remedio a los males que pesan sobre nosotros. Al llegar la procesi&oacute;n al Pino hizo uso de la palabra el venerable p&aacute;rroco Sr. Puig dirigi&eacute;ndose a sus feligreses en sentidas frases de inspirada elocuencia que hicieron brotar m&aacute;s de una l&aacute;grima en el auditorio. Poco despu&eacute;s regreso la procesi&oacute;n al templo, bajando por La Rosa&raquo;. &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Casco histórico de El Paso. Principios siglo XX.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El martes 11 de mayo de 1897, las p&aacute;ginas del peri&oacute;dico La Opini&oacute;n publicaban el siguiente art&iacute;culo: &laquo;DESDE LA PALMA LAUS DEO. La pertinaz sequ&iacute;a de los &uacute;ltimos meses ha cesado. El pobre agricultor que durante un no peque&ntilde;o lapso de tiempo reg&oacute; con l&aacute;grimas el terreno en que cifra sus esperanzas todas; que vio en lontananza la siniestra imagen del hambre, que avanzaba terrible, amenazando con aprisionarle entre sus garras mort&iacute;feras, el agricultor, repito, est&aacute; de enhorabuena. Ha llovido, llueve, y es seguro que se salve una gran parte de la cosecha. Por dem&aacute;s estar&aacute; decir, que tan halagadora perspectiva llena de entusiasmo a los habitantes de esta villa. Y no digo: inflama de entusiasmo, porque la frase no es propia; pues sentimos un fresquito que para s&iacute; lo quisieran noviembre y diciembre. El calor sofocante se ha convertido en fr&iacute;o intenso, cual si tuvi&eacute;ramos el invierno encima. Pero a pesar de todo, hemos de convenir en que la Providencia no nos desampara. &iexcl;Loado sea Dios que tanto bien nos hace!&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        3. Por &uacute;ltimo, el tercer episodio al que haremos referencia ocurri&oacute; en los albores del siglo XX (no hemos podido constatar con precisi&oacute;n el a&ntilde;o, sin embargo, &eacute;ste se situar&iacute;a entre 1901-1904).
    </p><p class="article-text">
        Sucedi&oacute; que fue un a&ntilde;o muy seco y ventoso para la villa de El Paso, pues desde el mes de marzo vinieron azotando unos vientos muy fuertes denominados de brisa. A petici&oacute;n de muchos vecinos se pidi&oacute; autorizaci&oacute;n para llevar en rogativa a la Virgen de Bonanza a la ermita de San Nicol&aacute;s de Bari en Las Manchas, pues este t&eacute;rmino ha sido el m&aacute;s perjudicado por estos vientos. Las autoridades eclesi&aacute;sticas autorizaron la rogativa y se traslad&oacute; la imagen divina con todo el aparato correspondiente el d&iacute;a 23 de julio del dicho a&ntilde;o con la presencia multitudinaria de fieles. La virgen sant&iacute;sima de Bonanza oy&oacute; las plegarias y peticiones pues a las once de la noche ces&oacute; el gran temporal de viento. Este milagro tuvo gran nombrad&iacute;a en esta comarca y en toda la isla de La Palma. La Virgen de Bonanza fue visitada por muchas personas, celebr&aacute;ndose cultos y rosarios en su honor. La imagen de Nuestra Se&ntilde;ora estuvo en el pago de Las Manchas unos dos meses, siendo trasladada de nuevo a su templo el d&iacute;a 25 de septiembre. Fue recibida en la calle Real por las autoridades y muchos vecinos, enton&aacute;ndosele a la llegada a la plaza una loa. El autor de la letra fue el poeta y periodista Domingo Carmona P&eacute;rez (1854-1906) y el autor de la m&uacute;sica el m&eacute;dico entom&oacute;logo y compositor El&iacute;as Santos Abreu (1856-1937).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Coro de hombres</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Ermita de Las Manchas
    </p><p class="article-text">
        tuviste por morada
    </p><p class="article-text">
        la fe, pura y sagrada
    </p><p class="article-text">
        en andas te llev&oacute;
    </p><p class="article-text">
        porque al rendir los vientos
    </p><p class="article-text">
        en s&uacute;bita mudanza
    </p><p class="article-text">
        la Virgen de Bonanza
    </p><p class="article-text">
        El Paso te aclam&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Coro de ni&ntilde;as</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los cantos que escuchamos
    </p><p class="article-text">
        nos sirven de consuelo
    </p><p class="article-text">
        los &aacute;ngeles del cielo
    </p><p class="article-text">
        le brindan su querer
    </p><p class="article-text">
        cantad hijos de El Paso
    </p><p class="article-text">
        cantad con alegr&iacute;a8
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;y el nombre de Mar&iacute;a
    </p><p class="article-text">
        os gu&iacute;a por doquier.
    </p><p class="article-text">
        <strong>D&uacute;o de ni&ntilde;as</strong>
    </p><p class="article-text">
        Imagen hermosa
    </p><p class="article-text">
        deidad peregrina
    </p><p class="article-text">
        antorcha divina
    </p><p class="article-text">
        que gu&iacute;a al mortal
    </p><p class="article-text">
        bendito sea el pueblo
    </p><p class="article-text">
        que puesto de hinojos
    </p><p class="article-text">
        contemplen sus ojos
    </p><p class="article-text">
        tu faz celestial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estrofa</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por bella te ofrece
    </p><p class="article-text">
        la luz sus fulgores
    </p><p class="article-text">
        perfume las flores
    </p><p class="article-text">
        el monte verdor
    </p><p class="article-text">
        las aves sus trinos
    </p><p class="article-text">
        el cielo sus nubes
    </p><p class="article-text">
        la gloria querubes
    </p><p class="article-text">
        tus hijos amor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estrofa</strong>
    </p><p class="article-text">
        Doquiera se escucha
    </p><p class="article-text">
        celeste armon&iacute;a
    </p><p class="article-text">
        hoy canta a tu d&iacute;a
    </p><p class="article-text">
        la excelsa mansi&oacute;n
    </p><p class="article-text">
        El pueblo de El Paso
    </p><p class="article-text">
        te da por tributo
    </p><p class="article-text">
        el &oacute;ptimo fruto 
    </p><p class="article-text">
        de fe y religi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;Estrofa</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Oh Virgen sagrada!
    </p><p class="article-text">
        si acaso alg&uacute;n d&iacute;a
    </p><p class="article-text">
        la triste agon&iacute;a
    </p><p class="article-text">
        a El Paso embarg&oacute;
    </p><p class="article-text">
        mitiga sus penas
    </p><p class="article-text">
        enjuga su llanto
    </p><p class="article-text">
        y ti&eacute;ndele el manto
    </p><p class="article-text">
        que el cielo envidi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>D&uacute;o</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aquellos dos seres
    </p><p class="article-text">
        que el oro ha tirado
    </p><p class="article-text">
        y a cabo han llevado
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;tu festividad
    </p><p class="article-text">
        br&iacute;ndales senderos
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;de n&iacute;tidas flores
    </p><p class="article-text">
        y eternos favores
    </p><p class="article-text">
        de amor y piedad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estrofa</strong>
    </p><p class="article-text">
        Adi&oacute;s Virgen pura
    </p><p class="article-text">
        de madres ejemplo
    </p><p class="article-text">
        te aguarda en el templo
    </p><p class="article-text">
        tu r&uacute;stico altar
    </p><p class="article-text">
        dichoso el viviente
    </p><p class="article-text">
        que en otra jornada
    </p><p class="article-text">
        tu imagen sagrada
    </p><p class="article-text">
        la pueda adorar.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<strong>D&uacute;o</strong>
    </p><p class="article-text">
        Adi&oacute;s, nazarena
    </p><p class="article-text">
        adi&oacute;s, virgen santa
    </p><p class="article-text">
        El Paso te canta
    </p><p class="article-text">
        con notas sin fin
    </p><p class="article-text">
        protege a tus hijos
    </p><p class="article-text">
        que junto a ti tienes
    </p><p class="article-text">
        pues todos los bienes
    </p><p class="article-text">
        los cifran en ti.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Virgen de Bonanza. Día de su onomástica.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Salvador Miralles P&eacute;rez (1921-2007) quien fuera sacerdote de El Paso desde 1947 a 1963, &nbsp;refiri&eacute;ndose a este episodio, a&ntilde;os m&aacute;s tarde, citaba: &laquo;es impronta de peregrinaci&oacute;n, queramos o no, la que llevamos dentro como aut&eacute;ntica supervivencia del esp&iacute;ritu de nuestros antepasados, ya que ellos peregrinando all&aacute; por la Hoya del Lance, vieron nacer y nos legaron la tan querida advocaci&oacute;n de Ntra. Sra. de la Bonanza, cuyo patronazgo se ha manifestado en rica floraci&oacute;n de romer&iacute;as y peregrinaciones de las que nos habla una piadosa tradici&oacute;n&hellip;&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fuentes sonsultadas:</strong>
    </p><p class="article-text">
        Archivo Municipal de El Paso.
    </p><p class="article-text">
        Archivo Parroquial de El Paso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bibliograf&iacute;a:</strong>
    </p><p class="article-text">
        HERRERA TEJERA, Jorge R. &laquo;El casco hist&oacute;rico de El Paso (or&iacute;genes y descripci&oacute;n)&raquo;. Cosmol&oacute;gica, n&ordm;. 1 (2021) pp. 245-307. Santa Cruz de La Palma.
    </p><p class="article-text">
        VIERA Y CLAVIJO, Jos&eacute;. &laquo;Noticias de la Historia General de las islas de Canaria. Tomo III&raquo;. Imprenta Blas Rom&aacute;n (Madrid, 1776).
    </p><p class="article-text">
        RODR&Iacute;GUEZ L&Oacute;PEZ, Antonio. &laquo;Dos brezos, leyenda tradicional&raquo;. Imprenta El Time (Santa Cruz de La Palma, 1863).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Prensa:</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Opini&oacute;n (diario liberal-conservador), peri&oacute;dico tinerfe&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Carlos Valent&iacute;n Lorenzo Hern&aacute;ndez es cronista oficial de El Paso</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Valentín Lorenzo Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/virgen-bonanza-paso-aclamo_129_13260911.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 May 2026 13:46:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Virgen de Bonanza! El Paso te aclamó]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El jazz de ‘Las cosas cómo son’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/jazz-cosas-son_129_13258856.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/630526c7-aafc-48c7-bb9a-93b3328dbaa3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El jazz de ‘Las cosas cómo son’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÍTICA LITERARIA - José Miguel Junco Ezquerra nunca se ha negado a hablar de temas políticos y sociales, siempre y cuando respondan a los planteamientos poéticos que el autor considere. Eso sí, lo que niega es la proclama, el panfleto. La poesía no es género para expresar ideas ni para crear o defender una conciencia social determinada</p></div><p class="article-text">
        Es muy complicado escribir una rese&ntilde;a sobre un amigo poeta, una persona con la que tengo tertulias semanales por v&iacute;a telef&oacute;nica. Sin embargo, voy a ponerme en el mismo lugar que cuando escrib&iacute; aquel pr&oacute;logo del libro <em>Sonetos. </em>En ese poemario comprend&iacute; que hablar de naturalidad y de una estructura tan r&iacute;gida como la del soneto era posible, pues Jos&eacute; Miguel Junco pudo lograrlo y con maestr&iacute;a. En <em>Las cosas c&oacute;mo son </em>iremos m&aacute;s all&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos meses Jos&eacute; Miguel Junco Ezquerra declar&oacute; que ya ten&iacute;a agotada su manera de poetizar y muchos entendieron que iba a dejar de escribir y publicar poes&iacute;a. Yo lo entend&iacute; tal cual, nuestro poeta estaba buscando otro registro po&eacute;tico m&aacute;s acorde con sus planteamientos actuales. Durante la pandemia y el subsiguiente aislamiento algunos nos refugi&aacute;bamos en las conversaciones telef&oacute;nicas con poetas vivos y con la relectura de los grandes poetas muertos. Pepe mezcl&oacute; las dos cosas: convers&oacute; de forma imaginaria con poetas como Borges, Gelman, Wislawa&nbsp;Zsymborska y un largo etc&eacute;tera. Y de est&aacute;s &laquo;conversaciones&raquo; surge <em>Las cosas c&oacute;mo son.</em>
    </p><p class="article-text">
        Pero de muchas formas esto ya se estaba gestando en su libro <em>Voces </em>y en aquella <em>plaquette </em>que yo mismo inclu&iacute;&nbsp;en mi colecci&oacute;n digital con BGR &laquo;Poes&iacute;a M&oacute;vil&raquo;&raquo; que Pepe titul&oacute;&nbsp;<em>Duermevela. </em>Esa manera de hablar con Emily Dickinson, no ya la le&iacute;da, sino la traducida por &eacute;l mismo. Aquel dirigir la c&aacute;mara hacia la azotea de su infancia. En ambos casos ya no estaba presente esa m&eacute;trica tan especial de Pepe, sino que hab&iacute;a ya una tendencia hacia el vers&iacute;culo, a un paso de rebasar los l&iacute;mites m&eacute;tricos que el poeta se hab&iacute;a trazado tiempo atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Cuando le&iacute; por primera vez el t&iacute;tulo de este nuevo poemario, inconscientemente no vi la tilde sobre la o del c&oacute;mo, pues uno est&aacute; acostumbrado a que Jos&eacute; Miguel titule sus libros con versos de poetas c&eacute;lebres y yo ten&iacute;a en ese momento en mente aquellos versos del poeta norteamericano Wallace Stevens, cuyo gusto compartimos, del poema &laquo;El hombre de la guitarra azul&raquo;: <em>Las</em> <em>cosas</em> <em>como</em> <em>son</em>/ <em>en</em> la <em>guitarra</em> <em>azul. </em>Despu&eacute;s si vi la dichosa tilde escurridiza y las posibilidades expresivas de este c&oacute;mo. El poeta comienza interrog&aacute;ndose las cosas. &iquest;En realidad las cosas&nbsp;son as&iacute; como nos las pintan? Es decir, el t&iacute;tulo de este poemario es el primer poema del libro.
    </p><p class="article-text">
        <em>Las cosas c&oacute;mo son </em>consta de 21 poemas de larga extensi&oacute;n, la mayor&iacute;a. Seg&uacute;n el autor, &laquo;Cada poema obliga a una negociaci&oacute;n que tiene que ver con el tono, la cadencia, el ritmo&raquo;. En este sentido Pepe Junco apunta que m&aacute;s que emprender un nuevo estilo, se trata, tras muchos a&ntilde;os de lectura y escritura po&eacute;ticas, de emprender lo que yo llamo una suerte de qu&iacute;mica del error; es decir, el error o la carencia por el tamiz de la experiencia (esa qu&iacute;mica) dan lugar a ese nuevo, digamos, registro po&eacute;tico. Y, adem&aacute;s, como expresa en el poema de apertura, &laquo;Revoluciones&raquo;, la emoci&oacute;n:
    </p><p class="article-text">
        <em>Porque has vuelto y se escucha/ tu voz en la azotea, cantando sin cesar o recitando/ tus m&aacute;s queridos sue&ntilde;os de rosas y ma&ntilde;anas/todav&iacute;a por nacer.</em>
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            <span class="title">
                Portada de &#039;Las cosas cómo son&#039;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Junco cree que el verdadero humanismo est&aacute; en la uni&oacute;n de las letras y las ciencias. Estas &uacute;ltimas fueron desplazadas, entre la Ilustraci&oacute;n y el Positivismo. Por eso nuestro poeta es consciente de sus carencias en matem&aacute;ticas, por ejemplo, y de ah&iacute; el poema &laquo;El principio de Arqu&iacute;medes&raquo; que, aparte de las teor&iacute;as, <em>posiblemente</em> Arqu&iacute;medes &laquo;escrib&iacute;a poemas a las muchachas de Siracusa&raquo;. Esa &laquo;carencia cient&iacute;fica&raquo; le da pie, m&aacute;s adelante a jugar po&eacute;ticamente con los conceptos matem&aacute;ticos como las ecuaciones y los n&uacute;meros primos. Incluso, en el poema mencionado, ese principio le vale para sugerir ciertos hechos de la &eacute;poca de Videla en Argentina. &laquo;Sin bien saberlo haci&eacute;ndolo bien&raquo;, dec&iacute;a Juan de Yepes.
    </p><p class="article-text">
        Pero en el libro no s&oacute;lo hay cient&iacute;ficos. Tambi&eacute;n fil&oacute;sofos. Y, por supuesto, poetas. Pero no todos, sino aquellos, que con el venezolano Eugenio Montejo, &eacute;l denomina poetas del mismo&nbsp;grupo sangu&iacute;neo; es decir, poetas como Borges, Emily Dickinson, Gelman, Vallejo, Wislawa, Baquero, Pedro Garc&iacute;a Cabrera, Luis Feria y Alonso Quesada que circulan por su sangre con total naturalidad. Una especie de afinidad selectiva. Ellos, por supuesto sin negar a los dem&aacute;s poetas. A veces, estos vates hablan no solo desde los ep&iacute;grafes que abren los poemas, sino con voz y pensamiento propio. Es una manera de Junco de diluir su propio sujeto po&eacute;tico. Por ejemplo, en el poema &laquo;Gatos&raquo; Gast&oacute;n Baquero nos dice en estilo indirecto: &laquo;<em>Vio c&oacute;mo </em>ibanbajando<em>/</em>del monte los barbudos/y no estando dispuesto/ni a repartir ni a nada/ huy&oacute; para el exilio&raquo;. Claro, aqu&iacute; est&aacute; el poeta cubano y su gato Tamerl&aacute;n. Pero esto no es un caso aislado.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Miguel Junco Ezquerra nunca se ha negado a hablar de temas pol&iacute;ticos y sociales, siempre y cuando respondan a los planteamientos po&eacute;ticos que el autor considere. Eso s&iacute;, lo que niega es la proclama, el panfleto. La poes&iacute;a no es g&eacute;nero para expresar ideas ni para crear o defender una conciencia social determinada. El poeta niega la pedagog&iacute;a y la certeza. Mejor la sugerencia y el desasosiego. El asombro.&nbsp;Algunos ejemplos de esto ya los he dado, pero hay muchos m&aacute;s que ustedes, lectores deben descubrir.
    </p><p class="article-text">
        Para mayor riqueza expresiva Pepe Junco utiliza recursos metapo&eacute;ticos; pero no esos tan extendidos que unen la psicolog&iacute;a y la poes&iacute;a, que caen en saco roto.El poeta habla del proceso que est&aacute; siguiendo en ese poema concreto. V&eacute;ase esta estrofa o bloque tem&aacute;tico del poema &laquo;Terapias&raquo;: &laquo;conjeturar que, de alg&uacute;n modo, la palabra po&eacute;tica/le despert&oacute; la sensibilidad y los sentidos. / O vio a su antiguo amor sobre la hierba/ y esa visi&oacute;n le descubri&oacute; el deseo/ y ese deseo se le col&oacute; en la sangre/que lo empuj&oacute; otra vez venas arriba&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para terminar, todo esto que les cuento sobre <em>Las cosas c&oacute;mo son</em> se van estratificando con una armon&iacute;a digna de la que hablaba el poeta norteamericano Ezra Pound. Jos&eacute; Miguel Junco Ezquerra ha pasado de una po&eacute;tica de lo fragmentario, propia de las vanguardias hist&oacute;ricas, a una po&eacute;tica del estrato muy propia de su buen hacer personal. De ah&iacute; que el verso tienda al vers&iacute;culo, incluso a la poes&iacute;a en prosa. De ah&iacute; que todos esos estratos confluyan en la vida misma.
    </p><p class="article-text">
        En el poema &laquo;Autopista 61&raquo;, se nos cuenta-canta c&oacute;mo Bob Dylan le hace un homenaje a Fernando Pessoa o m&aacute;s bien al heter&oacute;nimo &Aacute;lvaro de Campos. Le puso m&uacute;sica a este poema que titula &laquo;Como una piedra rodante&raquo; y lo incluye en un disco del mismo t&iacute;tulo del poema de Pepe Junco. Seamos piedras rodantes. Escuchen, pues, el jazz de las cosas. Lean <em>&nbsp;Las cosas c&oacute;mo son.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Arroyo Silva]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/jazz-cosas-son_129_13258856.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 May 2026 19:53:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El jazz de ‘Las cosas cómo son’]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La tapada con ‘manto y saya’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/tapada-manto-saya_129_13253415.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b5397d81-bcf2-4521-8ecb-d4427c793800_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143918.jpg" width="1900" height="1069" alt="La tapada con ‘manto y saya’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - La costumbre de esta peculiar y coqueta prenda de la mujer española del siglo XVI se extendió por el Imperio de los Austrias, llegando incluso a América. Que sepamos, en España se conserva, en su estado más ancestral y puro, en el municipio Vejer de la Frontera (Cádiz) y en Los Llanos de Aridane</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Manto y saya, Los Llanos de Aridane. Foto: archivo Cabildo de La Palma                            </span>
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        La supervivencia de antiguas y cotidianas indumentarias es uno de los legados culturales que configuran hoy el patrimonio etnogr&aacute;fico y antropol&oacute;gico de diferentes pueblos. 
    </p><p class="article-text">
        La Palma conserv&oacute; m&aacute;s que cualquier otra isla de Canarias la indumentaria de la <em>tapada</em> y la variante del <em>manto y saya</em> como vestido cotidiano y usual de la mujer hasta mediados del siglo XIX. A finales de esta centuria, las corrientes rom&aacute;nticas de la &eacute;poca fueron recogi&eacute;ndola y describi&eacute;ndola como un hecho diferenciador, costumbrista e identificativo de diferentes lugares, quedando relegado el uso cotidiano. Hoy forma parte destacada de la vestimenta tradicional de La Palma.
    </p><p class="article-text">
        La costumbre de esta peculiar y coqueta prenda de la mujer espa&ntilde;ola del siglo XVI se extendi&oacute; por el Imperio de los Austrias, llegando incluso a Am&eacute;rica. Que sepamos, en Espa&ntilde;a se conserva, en su estado m&aacute;s ancestral y puro, en el municipio Vejer de la Frontera (C&aacute;diz) y en Los Llanos de Aridane.
    </p><p class="article-text">
        Esta indumentaria de la mujer, reconocida tambi&eacute;n por los nombres de <em>tapadas de un ojo</em>,<em> cobijado</em> o<em> encubiertas</em>, fue un atuendo prohibido en el Quinientos y en el Seiscientos durante la dinast&iacute;a de los Austrias y en el Setecientos por los Borbones a trav&eacute;s de las pragm&aacute;ticas de los a&ntilde;os 1590, 1600, 1633 y 1770. Estas continuadas leyes represoras, con amenazas de cuantiosas multas y en nombre de la moralidad, propiciaron la publicaci&oacute;n, por Antonio de Le&oacute;n Pinelo, Relator del Consejo Real de Indias, de un detallado trabajo titulado <em>Velos en los rostros de la mujer: sus consecuencias y da&ntilde;os</em> (Madrid, 1641).
    </p><p class="article-text">
        Como ha ocurrido con otras tantas disposiciones regias, &eacute;stas no debieron calar muy hondo en La Palma, seg&uacute;n dejan entrever la implantaci&oacute;n y uso cotidiano del llamado <em>manto y saya</em> a trav&eacute;s de la documentaci&oacute;n que nos ha llegado hasta mediados del siglo xix. Es muy posible que la lejan&iacute;a de la metr&oacute;poli, la inexistencia de conflictos y la aceptaci&oacute;n social local fueran las razones fundamentales que expliquen el hecho de que su empleo se conservara en la isla.
    </p><p class="article-text">
        La <em>tapada </em>consiste en utilizar el<em> manto</em> para envolver cabeza, pecho y rostro de la mujer. Es decir, es una acci&oacute;n voluntaria para esconder y ocultar la identidad personal bajo el anonimato, en la mayor&iacute;a de los casos, no falto de coqueter&iacute;a y embrujo ante el var&oacute;n. La diferencia entre la <em>tapada</em> y el <em>manto y saya</em> consiste b&aacute;sicamente en que en el primer caso es necesario un gesto, una acci&oacute;n de ocultar el rostro &mdash;tanto saya como manto de color negro&mdash; sin sombrero; en el segundo caso, el rostro va descubierto, se emplean diferentes colores en <em>manto y saya</em>, el manto se coloca sobre los hombros o la cabeza y en ambas versiones no se prescinde del sombrero. Claramente, esta &uacute;ltima es una variante tard&iacute;a de la primera y debieron convivir conjuntamente en el siglo XIX.
    </p><p class="article-text">
        	Hay dos modos de utilizar el manto:
    </p><p class="article-text">
        	1 | Se concibe como una pieza separada, ajustada a la cintura por una cinta.
    </p><p class="article-text">
        	2 | Consiste en utilizar unas de las tres sayas (hoy, falda) a modo de manto, elev&aacute;ndolo sobre la cabeza. Ya aparece descrito perfectamente y de igual manera en <em>El Quijote</em>, como tendremos ocasi&oacute;n de ver.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Son muchos los autores contempor&aacute;neos que se&ntilde;alan un origen musulm&aacute;n en esta prenda de vestir. Por el contrario, Carmen Bernis (1918-2001), en su obra <em>El traje y los tipos sociales en El Quijote</em> (2001), discrepa rotundamente, aclarando que esta <em>opini&oacute;n, tantas veces expresada, es absolutamente err&oacute;nea. </em>Contin&uacute;a diciendo que <em>cuando las espa&ntilde;olas empezaron a taparse la cara hac&iacute;a ya medio siglo que no hab&iacute;a musulmanes en Espa&ntilde;a, y hab&iacute;a pasado el tiempo, que lo hubo, en que cristianos e hispano-musulmanes intercambiaban modas y prendas de sus respectivos vestuarios. Las mujeres musulmanas se tapaban la cara por un imperativo social, para no ser vistas por los hombres, y dejaban al descubierto los dos ojos. Las mujeres espa&ntilde;olas de los siglos xvi y xvii se tapaban para gozar de libertad, saliendo a la calle sin ser conocidas; no por imperativos de la sociedad, sino en total rebeld&iacute;a contra lo exigido por las buenas costumbres y por las leyes. Taparse para ellas no era un signo de pudor, sino de provocativa coqueter&iacute;a</em>.
    </p><p class="article-text">
        En opini&oacute;n de Isabel Cruz de Amen&aacute;bar, <em>la pr&aacute;ctica del tapado constituye una variaci&oacute;n de una costumbre ancestral. El manto fue una herencia de la Espa&ntilde;a mora, donde su uso &mdash;directamente ligado al velamiento del rostro y del cuerpo&mdash; corr&iacute;a parejo con la condici&oacute;n de reclusa impuesta a la mujer por esa cultura. Desde el siglo xvi, sin embargo, el manto se transform&oacute; en Espa&ntilde;a y posteriormente en Am&eacute;rica, en un instrumento de seducci&oacute;n y coqueter&iacute;a. El velo, que apenas permit&iacute;a adivinar la cara, o que s&oacute;lo dejaba un ojo a la vista, a&ntilde;ad&iacute;a picard&iacute;a al atractivo de una bonita mirada</em>.
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            <span class="title">
                Tapadas con manto y saya, canarias y limeñas. Colección MVH                            </span>
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        <strong>La tapada y el manto y saya en La Palma</strong>
    </p><p class="article-text">
        En La Palma se conoce por <em>manto y saya</em> un estilo de vestimenta compuesto por tres primeras enaguas &mdash;la tercera es la blanca o interior&mdash; de igual o distinto color y similares a las que se utilizan en los trajes de gala, donde una de ellas se coloca en los hombros o sobre la cabeza. Por el contrario, como ya hemos dicho, la acci&oacute;n de ocultar el rostro con el manto configura la denominada <em>tapada.</em>
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo existe una muestra en la que no se utiliza la &laquo;doble falda&raquo; &mdash;el manto es pieza separada y con corte diferente a la saya&mdash;, nos referimos al <em>manto y saya</em> de Los Llanos de Aridane.
    </p><p class="article-text">
        De este peculiar vestir tradicional palmero existen numerosas referencias documentales. La m&aacute;s antigua en relaci&oacute;n a las <em>tapadas</em> la encontramos en el trabajo &laquo;La joyer&iacute;a indiana en el siglo XVI. Pinjantes de cadena y viriles de capilla&raquo; (2005) del profesor Jes&uacute;s P&eacute;rez Morera. El autor pone de manifiesto que en el inventario de bienes del Santuario de Nuestra Se&ntilde;ora de las Nieves del a&ntilde;o 1642 se incluye <em>vna poma de oro de filigrana con tres calabacitas pendientes; no se saue quien la dio porque la dio vna tapada a un cl&eacute;rigo que la diese</em>. Queda claro que esta <em>tapada </em>debi&oacute; ser una mujer que ocultaba su rostro con el manto y que su deseo era que la donaci&oacute;n al Santuario fuera an&oacute;nima. Esta temprana fecha del Seiscientos apunta una evidente implantaci&oacute;n en La Palma de esta peculiar indumentaria, que posiblemente ya se encontraba en el siglo anterior.
    </p><p class="article-text">
        En el Valle de Aridane, el <em>manto y saya</em> configuraba objeto de dote y herencia entre las familias. Conocemos dos testamentos en los que se dice que Mar&iacute;a Mart&iacute;n, mujer de Bartolom&eacute; P&eacute;rez, vecina de Tazacorte, leg&oacute; en 1719 a su sobrina &mdash;que ha cuidado&mdash;, hija de Magdalena de la Cruz, <em>dos cajas de tea, y su ropa de vestir manto y saya, camisas</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Al a&ntilde;o siguiente, Mar&iacute;a del Rosario, vecina del lugar de Los Llanos, dej&oacute; a Mar&iacute;a, mujer de Domingo de M&eacute;rida,<em> un manto y una saya.</em> Las referencias documentales contin&uacute;an. En 1797 otorg&oacute; testamento Josefa de la Concepci&oacute;n, quien lega a Antonio Mesa, <em>sirviente de mi casa un</em> <em>manto y una saya de mi uso</em>.
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                Tapada con velo suelto. Canarias                            </span>
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        Otra referencia curiosa la encontramos en la descripci&oacute;n de la Bajada de la Virgen del a&ntilde;o 1765, cuando se dice<em> </em>que <em>Salieron del principio de la Ciudad una tropa de hombres vestidos de mugeres, con mantos y sayas los m&aacute;s viejos que se hallaron, con fuzil al ombro y con ruecas por espadas.</em> Por esos a&ntilde;os, la Bajada Lustral de la Virgen de las Nieves se celebraba en el mes de febrero y parece esta manifestaci&oacute;n corresponder m&aacute;s al Carnaval que a la programaci&oacute;n de los actos religiosos quinquenales.
    </p><p class="article-text">
        Documentalmente, <em>manto y saya</em> pueden distinguirse de <em>tapadas</em>. En dotes y testamentos aparece la referencia a las dos piezas que forma esta indumentaria como <em>manto y saya</em>. Por el contrario, cuando se usa y luce por una mujer figura la referencia de <em>tapada. </em>Esta &uacute;ltima voz aparece recogida en el art&iacute;culo &laquo;El pleito de esponsales de don Pedro y do&ntilde;a Tomasa de Sotomayor&raquo; &mdash;del Cronista Oficial de Santa Cruz de La Palma Jaime P&eacute;rez Garc&iacute;a&mdash;, litigio sonado que tuvo lugar en la capital palmera entre 1764 y 1781:
    </p><p class="article-text">
        <em>Maria Nieves S&aacute;nchez, moza de do&ntilde;a Beatriz Pinto, dijo que el pasado d&iacute;a 2, estando en uno de los locutorios del convento, el inmediato a la puerta reglar, vio llegar a dos mujeres tapadas a dicha puerta, de las cuales una entr&oacute; y la otra se retir&oacute;; que despu&eacute;s se enter&oacute; que la que hab&iacute;a entrado hab&iacute;a sido do&ntilde;a Tomasa y que no vio a ninguna otra persona, hombre o mujer</em>.	
    </p><p class="article-text">
        Tomasa de Sotomayor pertenec&iacute;a a una las m&aacute;s acaudaladas familias de La Palma y una de las primeras del archipi&eacute;lago por esos a&ntilde;os. Para el tema que nos ocupa, el documento viene a aportar un rasgo importante. Si de esas dos tapadas una era do&ntilde;a Tomasa de Sotomayor y Sotomayor, queda claro que las clases altas de la sociedad palmera usaban el <em>manto y saya</em> para ocultar su personalidad y rostro, convirti&eacute;ndose as&iacute; en la popularmente denominada <em>tapada</em>.
    </p><p class="article-text">
        Con estos ejemplos se corrobora que durante los siglos XVII y XVIII &mdash;y con probabilidad en el XVI&mdash; el <em>manto y saya</em> y el manto para &laquo;tapar el rostro&raquo; eran usuales y cotidianos en La Palma entre las mujeres de diferentes capas sociales.
    </p><p class="article-text">
        En el siglo XIX volvemos a documentarse el <em>manto y saya</em>. El 20 de febrero de 1834, Josefa &Aacute;lvarez, vecina de Santa Cruz de La Palma &mdash;hija del matrimonio formado por Antonio &Aacute;lvarez y Mar&iacute;a Mart&iacute;n Herrera, <em>naturales del lugar de Tijarafe y vecinos que fueron del de Los Llanos</em>&mdash;, leg&oacute; a Mar&iacute;a de los Dolores <em>cuatro s&aacute;banas de lienzo casero, el manto y la saya y dem&aacute;s ropas de mi uso</em>. Se desprende de estas escrituras que la indumentaria de <em>manto y saya</em> ocupaba un lugar destacado dentro del ajuar de la mujer palmera, distingui&eacute;ndose por su nombre, como pieza fundamental adem&aacute;s del resto de ropas.
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                Manto y saya. 2013. Archivo Cabildo                            </span>
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        El palmero Antonio Lemos Smalley, en su trabajo <em>Usos y costumbres de los aldeanos de esta isla de La Palma</em>, escrito en torno a 1846, en el apartado titulado &laquo;Sus amores y sus casamientos&raquo;, describe los preparativos, la ceremonia y la vestimenta de los invitados de una boda. En &eacute;l se hace referencia a la indumentaria de <em>manto y saya</em> diciendo: <em>Las mujeres van asimismo con ropas antiguas que piden prestada y muy prendadas. Llegadas a la Iglesia, se ponen sobre las dichas ropas sus mantas y sayas y sus sombreros</em>. Es la primera vez que se recoge una cita documental del sombrero, al aparecer, como completo del <em>manto y saya</em>. Tambi&eacute;n encontramos el sombrero en una l&aacute;mina de Alfred Diston. En un manuscrito fechado en 1824 que se conserva en Berl&iacute;n, aparecen dos tipos de La Palma: <em>mujer y hombre de Punta de Norte</em>. Ella porta <em>manto y saya</em>: el manto sobre la cabeza, la falda negra o azul marina, con manto azul forrado de amarillo y un sombrero de copa baja y amplia ala, rematado con una hebilla circular. Luce camisa de manga baja, corpi&ntilde;o rojo y gasa que envuelve el rostro. Esta misma interpretaci&oacute;n de Diston (con gasa y corpi&ntilde;o) la recoge Juan Baustista Fierro en torno a 1860, aunque en este caso el manto va sobre los hombros y no sobre la cabeza.
    </p><p class="article-text">
        Posteriores documentos fotogr&aacute;ficos como la conocida colecci&oacute;n de las llamadas <em>magas del Rey</em>, instant&aacute;neas obtenidas en la visita de Alfonso xiii a La Palma, se repite la interpretaci&oacute;n de Fierro: se coloca el manto sobre los hombros, en ning&uacute;n caso sobre la cabeza. De igual forma en una colecci&oacute;n de fotograf&iacute;as postales de finales de una de las dos primeras d&eacute;cadas del siglo XX, los ejemplos de <em>manto y saya</em> que figuran (San Andr&eacute;s y Sauces y Mazo) visten el manto sobre los hombros.	
    </p><p class="article-text">
        Hoy el manto y saya se viste con un tard&iacute;o sombrero de copa, a excepci&oacute;n del de Los Llanos de Aridane, y el gesto de ocultar el rostro, <em>tapadas,</em> ha pasado a los anales del patrimonio social y etnogr&aacute;fico de La Palma.	
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>*Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arc&aacute;ngel (2009)</strong></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Victoria Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/tapada-manto-saya_129_13253415.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2026 10:27:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La tapada con ‘manto y saya’]]></media:title>
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      <title><![CDATA[La gente, el universo, el papa y la AI]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/gente-universo-papa-ai_129_13253111.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a70d095-15d9-4af2-96db-1aaa30baa520_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La gente, el universo, el papa y la AI"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PARACETAHUMOR - No te digo nada la que nos espera con el telescopio de 30 metros, que ya con los rayos gamma me han reventado los 'cornupelios', y como pongan el TMT… Yo ya me estoy preparando sobre la quántica y todo eso con ayudita de la IA, mientras se resuelve el debate entre el papa León y los enteradillos del Silicon Valley sobre la tecnología</p></div><p class="article-text">
        Quiero mucho a la gente, en serio, no es para presumir de amor, pero la gente se pasa, se pasa cuando vas a la pen&iacute;nsula y te preguntan cuestiones astrof&iacute;sicas, como si todos los palmeros trabaj&aacute;ramos en el Astrof&iacute;sico del Roque, que si he visto alg&uacute;n agujero negro de cerca, ejem ( ya he dado alguna respuesta francamente grosera), que a qu&eacute; velocidad se alejan las galaxias, como si yo tuviera un &lsquo;cuentaa&ntilde;osluz&rsquo;, que si el infinito est&aacute; muy lejos, en fin, a todo eso ya estoy acostumbrado, estuve en Inglaterra en los sesenta y pr&aacute;cticamente me exig&iacute;an que bailara flamenco, como si yo fuera primo de Antonio Gades, y m&aacute;s de una vez me obligaron a cantar buler&iacute;as en plan Camar&oacute;n de la Isla, y yo intentaba decirles que de la isla s&iacute; era, pero que de camar&oacute;n ten&iacute;a poco, m&aacute;s bien de lapa, humilde(sic) y constante, y s&eacute; que no me estoy luciendo con estos comentarios, pero es que la gente se pasa. Y no te digo nada las preguntas que te hacen sobre el volc&aacute;n, lo quieren saber todo, profundidad, volumen, temperatura, alguien me pregunt&oacute; que si hab&iacute;a recuperado las plataneras, jeje, tantas preguntas que les tuve que dar el tel&eacute;fono de don Nemesio, sorry, Nemesio, creo, a no ser que el tel&eacute;fono fuera o fuese de un amigo de La Gomera, al que durante meses martirizaron con preguntas sobre el volc&aacute;n. No te digo nada la que nos espera con el telescopio de 30 metros, que ya con los rayos gamma me han reventado los 'cornupelios', y como pongan el TMT&hellip; Yo ya me estoy preparando sobre la qu&aacute;ntica y todo eso con ayudita de la IA, mientras se resuelve el debate entre el papa Le&oacute;n y los enteradillos del Silicon Valley sobre la tecnolog&iacute;a. Le pregunt&eacute; a la IA c&oacute;mo era posible que el Universo se expandiera pues si el Universo lo es todo no se puede expandir m&aacute;s all&aacute; de s&iacute; mismo y me contest&oacute; de malas maneras lo cual quiere decir que la IA, Santo Padre, tiene su corazoncito. Menos mal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Araújo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/gente-universo-papa-ai_129_13253111.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2026 08:50:47 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Felipe González: memoria, legado y desconcierto en el socialismo español]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/felipe-gonzalez-memoria-legado-desconcierto-socialismo-espanol_129_13252954.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8398dd0f-6fa8-4db5-a193-de7e6669b823_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Felipe González: memoria, legado y desconcierto en el socialismo español"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por eso, como socialista, no puedo ocultar la profunda paradoja- y también la desazón- que me produce ver hoy a Felipe González alineado, en muchas ocasiones con quienes entonces hicieron todo lo posible por destruirlo políticamente

</p></div><p class="article-text">
        Para quienes hemos militado en el PSOE y adem&aacute;s hemos tenido responsabilidades p&uacute;blicas, Felipe Gonz&aacute;lez no fue simplemente un presidente de Gobierno. Fue el gran referente pol&iacute;tico de una generaci&oacute;n que crey&oacute; profundamente en la modernizaci&oacute;n de Espa&ntilde;a, en la consolidaci&oacute;n de la democracia y en la construcci&oacute;n de un pa&iacute;s europeo, avanzado y socialmente m&aacute;s justo. 
    </p><p class="article-text">
        Bajo sus gobiernos, entre 1982 y 1996, Espa&ntilde;a dio un salto hist&oacute;rico. La incorporaci&oacute;n a la entonces Comunidad Econ&oacute;mica Europea (CEE) en 1986 marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s para nuestro pa&iacute;s. Dej&aacute;bamos atr&aacute;s d&eacute;cadas de aislamiento y nos integr&aacute;bamos plenamente en el proyecto europeo. Aquellos a&ntilde;os tambi&eacute;n trajeron avances decisivos en sanidad, educaci&oacute;n, infraestructuras y derechos sociales. Espa&ntilde;a cambi&oacute; profundamente y lo hizo bajo el liderazgo de Felipe Gonz&aacute;lez. 
    </p><p class="article-text">
        Muchos socialistas vivimos aquella etapa con orgullo.&nbsp;Sent&iacute;amos que el PSOE estaba protagonizando una transformaci&oacute;n hist&oacute;rica que mejoraba la vida de la mayor&iacute;a social y consolidaba definitivamente la democracia surgida de la Transici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n es cierto que los &uacute;ltimos a&ntilde;os de aquellos gobiernos estuvieron marcados por graves esc&aacute;ndalos pol&iacute;ticos y casos de corrupci&oacute;n que desgastaron enormemente el Ejecutivo socialista. El Partido Popular encontr&oacute; entonces un terreno propicio para desplegar una oposici&oacute;n dur&iacute;sima y permanente. A ello se sum&oacute; la conocida &ldquo;pinza&rdquo; entre el PP de Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar e Izquierda Unida de Julio Anguita, una estrategia pol&iacute;tica que busc&oacute; aislar al PSOE y precipitar la ca&iacute;da de Felipe Gonz&aacute;lez. 
    </p><p class="article-text">
        Quienes vivimos aquellos a&ntilde;os recordamos perfectamente el nivel de agresividad pol&iacute;tica y medi&aacute;tica que sufri&oacute; el presidente socialista. Se intent&oacute; echarlo a patadas de la Moncloa mediante una presi&oacute;n constante que cuestionaba no solo su gesti&oacute;n, sino incluso la legitimidad pol&iacute;tica de su continuidad al frente del Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, como socialista, no puedo ocultar la profunda paradoja- y tambi&eacute;n la desaz&oacute;n- que me produce ver hoy a Felipe Gonz&aacute;lez alineado, en muchas ocasiones con quienes entonces hicieron todo lo posible por destruirlo pol&iacute;ticamente. Sus cr&iacute;ticas permanentes al gobierno leg&iacute;timo de Pedro S&aacute;nchez desconciertan a muchos militantes y simpatizantes del PSOE que seguimos defendiendo los valores hist&oacute;ricos de nuestro partido. 
    </p><p class="article-text">
        Ese desconcierto aumenta cuando se ven determinadas actuaciones judiciales o se da credibilidad anticipada a acusaciones que todav&iacute;a no han sido juzgadas. La presunci&oacute;n de inocencia parece aplicarse de forma muy distinta seg&uacute;n quien sea el afectado. 
    </p><p class="article-text">
        Conviene recordar que cuando dirigentes del Partido Popular estuvieron inmersos en casos tan graves como la trama G&uuml;rtel o el caso Kitchen, desde la derecha se reclam&oacute; -con raz&oacute;n- respeto absoluto a la presunci&oacute;n de inocencia hasta que hablaran los tribunales. Sin embargo, cuando las investigaciones afectan a figuras de la izquierda, determinados sectores pol&iacute;ticos, medi&aacute;ticos y judiciales parecen dictar sentencia antes incluso de celebrarse juicio alguno. 
    </p><p class="article-text">
        En democracia, los gobiernos se legitiman en las urnas y en las mayor&iacute;as parlamentarias que establece la Constituci&oacute;n. El Gobierno de Pedro S&aacute;nchez tiene plena legitimidad democr&aacute;tica para gobernar y agotar la legislatura. Se puede discrepar de sus pol&iacute;ticas, criticarlas o combatirlas desde la oposici&oacute;n, pero cuestionar constantemente su legitimidad institucional supone erosionar peligrosamente la calidad democr&aacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Felipe Gonz&aacute;lez forma parte indiscutible de la mejor historia del PSOE y de Espa&ntilde;a. Nadie podr&aacute; borrar su contribuci&oacute;n decisiva a la modernizaci&oacute;n del pa&iacute;s ni su papel en la consolidaci&oacute;n democr&aacute;tica. Precisamente por eso, muchos socialistas contemplamos con tristeza algunas de sus posiciones actuales, porque esper&aacute;bamos de &eacute;l una actitud m&aacute;s cercana a la defensa de los gobiernos progresistas frente a quienes nunca aceptaron plenamente las transformaciones impulsadas por la izquierda. 
    </p><p class="article-text">
        La historia tiene iron&iacute;as dif&iacute;ciles de asumir, especialmente para quienes seguimos creyendo en el socialismo democr&aacute;tico y en la lealtad a las siglas que tantos a&ntilde;os representaron esperanza para millones de espa&ntilde;oles.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Manuel Marcos P&eacute;rez Hern&aacute;ndez, exsecretario general del PSC-PSOE de la Isla de La Palma</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Marcos Pérez Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/felipe-gonzalez-memoria-legado-desconcierto-socialismo-espanol_129_13252954.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2026 08:17:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Felipe González: memoria, legado y desconcierto en el socialismo español]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘La hacedora de barcos’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/hacedora-barcos_129_13246702.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/49497628-f30d-479a-95ba-c63d895d410f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘La hacedora de barcos’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - No fue únicamente un barco lo que viajó hasta Pasaia. También viajaban las manos del maestro carpintero y de tantas personas que, de manera desinteresada, ayudaron a mantener vivo un oficio y una memoria que pertenecen a toda la isla. Viajó una forma de entender quiénes somos</p></div><p class="article-text">
        Hay lugares que un d&iacute;a empiezan a olvidarse de&nbsp;su historia.&nbsp;No ocurre de golpe, sucede lentamente, cuando empiezan a mirar m&aacute;s hacia fuera que hacia s&iacute; mismos, cuando creen que lo valioso pertenece a otros territorios y&nbsp;van perdiendo,&nbsp;sin darse cuenta,&nbsp;lo que les da identidad. Y entonces, siendo&nbsp;lugares hermosos,&nbsp;se convierten&nbsp;en&nbsp;escenarios desarraigados,&nbsp;sin voz propia, vulnerables&nbsp;a que otros terminen apropi&aacute;ndose de sus particularidades.
    </p><p class="article-text">
        Hace poco cay&oacute; en mis manos un libro sencillo y hermoso:&nbsp;<em>La hacedora de barcos</em>. Y quiz&aacute; precisamente por su sencillez logr&oacute; explicarme algo que llevaba a&ntilde;os sintiendo sin encontrar las palabras exactas.
    </p><p class="article-text">
        En &eacute;l, una ni&ntilde;a&nbsp;de un pueblo del&nbsp;interior,&nbsp;insiste&nbsp;en construir&nbsp;barcos,&nbsp;aunque muchos no entiendan para qu&eacute; sirven.&nbsp;Ah&iacute;&nbsp;fue&nbsp;donde descubr&iacute; lo importante: hay sue&ntilde;os que nacen, m&aacute;s que para ser &uacute;tiles, para evitar que algo esencial desaparezca.&nbsp;La historia gira en torno a la tensi&oacute;n entre &ldquo;la direcci&oacute;n que impone&nbsp;la sociedad&rdquo; y &ldquo;la direcci&oacute;n que toma una persona&rdquo;. Gema, la&nbsp;protagonista, no&nbsp;rechaza su lugar de origen; al contrario, aprende a convivir con &eacute;l sin renunciar a aquello que la mueve por dentro.
    </p><p class="article-text">
        Tras su lectura, comprend&iacute; que el proyecto de construcci&oacute;n del bote B&oacute;reas no hab&iacute;a sido un sue&ntilde;o en vano, tampoco un capricho.&nbsp;Ha sido&nbsp;un trabajo&nbsp;compartido, convertido en un barco cargado de memoria,&nbsp;de&nbsp;identidad y&nbsp;de&nbsp;relatos que merecen seguir siendo contados.
    </p><p class="article-text">
        Porque algunos&nbsp;proyectos&nbsp;solo logran mantenerse a flote cuando aparecen personas capaces de creer en ellos ciegamente, incluso contra viento y marea. Y en este viaje, Mar&iacute;a Jos&eacute; Manso ha sido una de ellas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Carmen Concepción.                            </span>
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        Y no hablo &uacute;nicamente&nbsp;de construir&nbsp;embarcaciones, &iexcl;no!, hablo de algo mucho m&aacute;s profundo: de la capacidad de un territorio para construir relatos, memoria, identidad y futuro. Porque cada barco que un pueblo es capaz de&nbsp;<em>construir&nbsp;</em>transporta mucho m&aacute;s que madera y brea. Lleva dentro una manera de entender el lugar del que nace.
    </p><p class="article-text">
        Trabajar por la imagen exterior de La Palma consiste, sobre todo, en proteger su verdad.
    </p><p class="article-text">
        Y esa verdad no puede construirse desde la artificialidad ni desde proyectos vac&iacute;os pensados &uacute;nicamente para el consumo r&aacute;pido. La identidad de una isla no es un decorado tur&iacute;stico. Es algo vivo, fr&aacute;gil y profundamente valioso que necesita ser cuidado con honestidad.
    </p><p class="article-text">
        La Palma posee un patrimonio inmenso: natural, humano, cultural y emocional. Est&aacute; en los relatos familiares, en los oficios tradicionales, en la memoria de quienes trabajaron el mar y la&nbsp;tierra,&nbsp;en la manera de hablar, en los saberes&nbsp;y en las manos que todav&iacute;a conservan&nbsp;habilidades&nbsp;que&nbsp;no hemos de&nbsp;considerar in&uacute;tiles&nbsp;en un mundo cada vez m&aacute;s tecnol&oacute;gico y menos habilidoso.
    </p><p class="article-text">
        Un patrimonio que no se valora termina convirti&eacute;ndose en una carga inc&oacute;moda. Entonces aparecen las prisas, las especulaciones y los proyectos sin alma que presentan la identidad como un obst&aacute;culo, en lugar de entenderla como uno de los mayores valores de un territorio.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as lo comprend&iacute; con m&aacute;s claridad que nunca durante el&nbsp;<strong>Pasaia&nbsp;ItsasFestibala.</strong>&nbsp;All&iacute;, los barcos tradicionales no eran simples piezas de exhibici&oacute;n. Eran s&iacute;mbolos vivos. Cada embarcaci&oacute;n hablaba del lugar del que proven&iacute;a y representaba el orgullo de un territorio capaz de reconocerse a s&iacute; mismo y transmitir su memoria sin complejos.
    </p><p class="article-text">
        Y en medio de todo aquello estaba La Palma.&nbsp;Una peque&ntilde;a embarcaci&oacute;n construida hace apenas un a&ntilde;o,&nbsp;logr&oacute; situar a la isla en un espacio inesperado para muchos: el de la historia de la construcci&oacute;n naval tradicional y la carpinter&iacute;a de ribera. El de los territorios que todav&iacute;a conservan memoria suficiente para entender que el patrimonio no es nostalgia, sino futuro.
    </p><p class="article-text">
        Muchos desconoc&iacute;an que La Palma formara&nbsp;parte de esa historia. Muchos ignoraban la importancia que tuvo&nbsp;la isla en el comercio con Am&eacute;rica, su puerto y su patrimonio mar&iacute;timo material e inmaterial&nbsp;Y, sin embargo, bast&oacute; un bote, unas herramientas, unas conversaciones y unas manos trabajando la madera para despertar inter&eacute;s, admiraci&oacute;n y respeto.
    </p><p class="article-text">
        No fue &uacute;nicamente un barco lo que viaj&oacute; hasta Pasaia.&nbsp;Tambi&eacute;n viajaban las manos del maestro carpintero y de tantas personas que, de manera desinteresada, ayudaron a mantener vivo un oficio y una memoria que pertenecen a toda la isla.&nbsp;Viaj&oacute; una forma de entender qui&eacute;nes somos.
    </p><p class="article-text">
        La Palma necesita quererse&nbsp;m&aacute;s y mejor. No desde el orgullo vac&iacute;o ni desde el conformismo, sino desde la conciencia profunda de su valor real. Necesita protegerse de las din&aacute;micas que constantemente la empujan a menospreciarse, a banalizarse o a diluirse para parecerse a otros lugares.
    </p><p class="article-text">
        Y entonces una&nbsp;entiende que proteger la memoria de un territorio nunca puede ser considerado&nbsp;un capricho.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que la isla necesita infraestructuras, viviendas, una estaci&oacute;n de guaguas digna, mejores servicios y espacios para nuestros&nbsp;j&oacute;venes y&nbsp;mayores,&nbsp;etc. Necesita responder a muchas prioridades reales y urgentes. Pero&nbsp;nunca&nbsp;olvidar aquellas otras cosas que tambi&eacute;n&nbsp;la&nbsp;sostienen&nbsp;y que son&nbsp;el pasado, el presente y el futuro de un pueblo: su cultura, su identidad y la memoria de quienes lo construyeron antes que nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Resulta justo agradecer a quienes, desde las instituciones&nbsp;p&uacute;blicas,&nbsp;especialmente al presidente del Cabildo Insular, a la consejera delegada de SODEPAL y a su equipo t&eacute;cnico, han sido capaces de creer y arriesgar apoyando un proyecto que quiz&aacute; no siempre se comprende desde la l&oacute;gica de la necesidad o la productividad inmediata, pero que tambi&eacute;n forma parte de aquello imprescindible que sostiene el alma, la memoria y la&nbsp;identidad de&nbsp;la&nbsp;isla. Porque un territorio no vive solo de carreteras, turismo, cifras o campa&ntilde;as,&nbsp;tambi&eacute;n vive de la manera en que se mira y se quiere a s&iacute; misma.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a estamos a tiempo de seguir construyendo barcos, aunque muchos de ellos ya no naveguen sobre el mar, sino sobre la memoria, la identidad y la manera en que una isla decide quererse y contarse a s&iacute; misma.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Concepción]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/hacedora-barcos_129_13246702.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 May 2026 18:20:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘La hacedora de barcos’]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Saturnino Paz Rodríguez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/saturnino-paz-rodriguez_129_13246460.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f6a4070-5b6a-44d3-872b-5939f2c5edf5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143718.jpg" width="3252" height="1829" alt="Saturnino Paz Rodríguez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - Muchas cosas que decir y tan poco papel. Como le dije a mi hijo, ‘Nos vemos al otro lado del sueño’. Y al igual que con mi hijo, elevaré la copa y brindaré en silencio por ti cada vez que abra una botella de vino</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Saturnino Paz Rodríguez (d).                            </span>
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        No sab&iacute;a c&oacute;mo titular este art&iacute;culo y despu&eacute;s de barajar var&iacute;as posibilidades decid&iacute; ponerle tu nombre. No sab&iacute;a que foto adjuntar y decid&iacute; poner una en la que est&aacute;s junto a mi hijo. Te fuiste en la misma semana que se fue Pablo con la diferencia de dos a&ntilde;os; el universo en su silencio y en su eternidad sabr&aacute; los motivos. 
    </p><p class="article-text">
        En el rastro del recuerdo queda el br&iacute;o y la fuerza con la que afrontaste todo quiebro y cada amanecer lleno de incertidumbre. Te definen esas ganas de hacer del campo y la tierra tu propia obra monumental, como el escultor que modela en el trozo de barro lo que ya descubri&oacute; antes que nadie o el pintor que advierte las l&iacute;neas y las sombras en el pa&ntilde;o en blanco antes de mezclar los colores.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la locuci&oacute;n de la memoria queda tu voz que siempre fue abrazo para el camino y un lugar al que regresar. La mesa se queda vac&iacute;a de la iron&iacute;a de la broma, de las historias de todos los a&ntilde;os en que no estuvimos y en las que no recordamos haber estado, pero que siempre estuvieron ah&iacute;, guardados en tu memoria como fiel bibliotecario de las emociones, los sentimientos y las an&eacute;cdotas, sacadas a relucir en cualquier momento como un majestuoso compositor que da calor y hace ameno y agradable el instante.
    </p><p class="article-text">
        En la voz de los otros queda todo lo que ofreciste y diste sin pretender nada a cambio. En tu velatorio me recordaron muchas de esas historias y escuche otras que no sab&iacute;a, tanto de aqu&iacute; como de todos los a&ntilde;os que estuviste en Venezuela; as&iacute; como los eternos agradecimientos que te brindaron. En ocasiones certificamos lo especial que son las personas que amamos a trav&eacute;s de la emoci&oacute;n y de las palabras de los otros.
    </p><p class="article-text">
        La vida es un instante que siempre desaparece. No sabemos bien d&oacute;nde va. Me gusta pensar que el universo en su eternidad y en su silencio guarda los instantes importantes, las vidas que en realidad valieron la pena y los momentos especiales de seres especiales; y lo hace en alg&uacute;n lugar del espacio tiempo de igual manera que los seres humanos guardamos en &aacute;lbumes las fotos de los cumplea&ntilde;os, de los viajes y las reuniones, o de los eventos familiares y de los amigos. A veces miro al cielo en la oscuridad de la noche y busco todo eso que a veces no recuerdo.
    </p><p class="article-text">
        Muchas cosas que decir y tan poco papel. Como le dije a mi hijo, &lsquo;Nos vemos al otro lado del sue&ntilde;o&rsquo;. Y al igual que con mi hijo, elevar&eacute; la copa y brindar&eacute; en silencio por ti cada vez que abra una botella de vino. 
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Andr&eacute;s Exp&oacute;sito</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.andresexposito.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>www.andresexposito.com</strong></em></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Expósito]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/saturnino-paz-rodriguez_129_13246460.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 May 2026 14:12:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Saturnino Paz Rodríguez]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No más multas por ir al médico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/no-multas-medico_129_13246155.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ccdda316-2bad-492f-ba4c-ef0341651900_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No más multas por ir al médico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - Pero hoy, gracias al Ayuntamiento de El Paso, una de las batallas más importantes para el barrio está empezada. Hoy las máquinas se han puesto en marcha junto al centro de salud. En esos metros cuadrados sin explotar, por fin hay movimiento. Y por fin habrá estacionamientos</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Inicio de las obras de construcción de los aparcamientos del Centro de Salud de Las Manchas."
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            <span class="title">
                Inicio de las obras de construcción de los aparcamientos del Centro de Salud de Las Manchas.                            </span>
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        El pasado 24 de enero de 2025, Nieves Lady Barreto, consejera del Cabildo de La Palma, visit&oacute; Las Manchas. Junto a ella se encontraban otras autoridades, como el alcalde de El Paso, Eloy Mart&iacute;n. Entre otras medidas que se comunicaron, ese d&iacute;a se anunci&oacute; la construcci&oacute;n de aparcamientos para el Centro de Salud de nuestro barrio.
    </p><p class="article-text">
        Pas&oacute; m&aacute;s de un a&ntilde;o. Un a&ntilde;o y cuatro meses, exactamente. Y durante todo ese tiempo, nada. Muchos pensaron que era una promesa sin m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Pero ayer s&aacute;bado, despu&eacute;s de mucho trabajo por parte del Ayuntamiento de El Paso, las obras de los aparcamientos del Centro de Salud por fin han comenzado.
    </p><p class="article-text">
        Y hay que decirlo, sin m&aacute;s: el alcalde de El Paso, Eloy Mart&iacute;n, ha cumplido su promesa. Y creo que en el barrio de Las Manchas todos se lo agradecemos.
    </p><p class="article-text">
        Porque pronto, muy pronto, quienes acudan al Centro de Salud de Las Manchas &mdash;<em>nuestros mayores, nuestros enfermos, nuestros </em><em>vecinos</em>&mdash; podr&aacute;n aparcar sin tener que irse a la gasolinera que tristemente sigue cerrada, sin tener que invadir las aceras bloque&aacute;ndolas, sin tener que agobiarse por el miedo a una multa, como tantas que han puesto en el barrio por<em> &ldquo;estacionar mal&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        Muchas gracias, Eloy.
    </p><p class="article-text">
        Este esfuerzo por parte del Ayuntamiento de El Paso no habr&iacute;a sido necesario si, durante las obras de la LP-2, los responsables de ese proyecto &mdash;<em>empresa y Gobcan</em>&mdash; en el barrio de San Nicol&aacute;s hubieran optado por crear plazas de aparcamiento en el centro del barrio.
    </p><p class="article-text">
        Pero no les bast&oacute; con mirar solo Google Maps para borrar el nombre de <em>San Nicol&aacute;s</em> &mdash;patrimonio hist&oacute;rico insular que data de 1696&mdash; sino que pensaron que aqu&iacute; no paraba ni el tato, as&iacute; que mejor nada de aparcamientos. Ni siquiera frente al centro de salud. Ni siquiera frente al colegio. En ning&uacute;n lado. <em>&ldquo;Aqu&iacute; no para nadie&rdquo;</em>, debieron pensar.
    </p><p class="article-text">
        Es surrealista si se piensa bien: camino a El Charco hay cuatro paradas de guaguas. Y en barrios como Jedey o San Nicol&aacute;s no hay ni un solo lugar donde aparcar. Incluso llegaron a decirle a alg&uacute;n vecino aquello de: <em>&ldquo;nosotros construimos carreteras, no aparcamientos&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Surrealismo en estado puro.
    </p><p class="article-text">
        Pero hoy, gracias al Ayuntamiento de El Paso, una de las batallas m&aacute;s importantes para el barrio est&aacute; empezada. Hoy las m&aacute;quinas se han puesto en marcha junto al centro de salud. En esos metros cuadrados sin explotar, por fin hay movimiento. Y por fin habr&aacute; estacionamientos.
    </p><p class="article-text">
        Y para quienes se preocupan por la palmera que all&iacute; estaba plantada, indicarles que est&aacute; a salvo. El Ayuntamiento de El Paso ha procedido a trasplantarla para protegerla. No ha sido cortada, amigos. Sigue aqu&iacute;, en nuestro barrio.
    </p><p class="article-text">
        Entendemos que la reconstrucci&oacute;n de la isla es larga. Lo vivimos cada d&iacute;a. Pero un aparcamiento en un centro de salud no es un lujo. Es una necesidad. Es dignidad para nuestros mayores. Es seguridad para los peatones. Es tranquilidad y ayuda para los enfermos.
    </p><p class="article-text">
        Gracias, alcalde, por escuchar. Gracias, <em>Eloy</em>, por cumplir.
    </p><p class="article-text">
        Ahora solo falta que San Nicol&aacute;s recupere su nombre en los mapas de carreteras, el &uacute;nico lugar donde lo ha perdido. Y evitar que los responsables de la LP-2 se lleven por delante m&aacute;s de 300 a&ntilde;os de historia de nuestra isla. Pero eso ser&aacute; otro art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        Hoy toca reconocer lo que se ha hecho bien. Hoy toca agradecer el esfuerzo. Hoy toca decir gracias. Y hoy toca seguir trabajando para seguir sacando adelante los compromisos y necesidades que a&uacute;n est&aacute;n en marcha.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Ramón Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/no-multas-medico_129_13246155.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 May 2026 10:48:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No más multas por ir al médico]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las tierras labrantías de La Galga y San Bartolo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/tierras-labrantias-galga-san-bartolo_129_13238870.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/35e6350e-d499-4664-8a75-f4e452aff829_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las tierras labrantías de La Galga y San Bartolo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - La prosperidad del lugar quedó magníficamente retratada por el historiador y humanista azoriano Gaspar Frutuoso (1522-1591), quien describió aquellas tierras con admiración: “Pasado el Sabinal, yendo a Los Sauces, está el barranco de Nogales (…) se comienza a entrar en las tierras labrantías de La Galga (…) hay muchos árboles y frutas, trigo, viñas, huertas y legumbres, fuentes y aguas; es lugar de labradores y aserradores (…) Todo de viñas que dan buenos vinos para enviar a las Indias”
</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La Galga. Iglesia de San Bartolo. Archivo General de La Palma. Fotografía de Miguel Brito (1920), coloreada  por Abraham T. Díaz Abreu."
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            <span class="title">
                La Galga. Iglesia de San Bartolo. Archivo General de La Palma. Fotografía de Miguel Brito (1920), coloreada  por Abraham T. Díaz Abreu.                            </span>
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        La primera referencia documental conocida sobre el territorio de La Galga en el actual municipio de Puntallana, se remonta al 6 de agosto de 1501. Ese d&iacute;a, el adelantado Alonso Fern&aacute;ndez de Lugo conced&iacute;a por data, ocho cah&iacute;ces de tierras y montes a &Aacute;lvaro P&eacute;rez, lindando aquellas propiedades con las de su hermano Mart&iacute;n P&eacute;rez y las de sus sobrinos. As&iacute; comienza la historia escrita de uno de los parajes agr&iacute;colas m&aacute;s antiguos y f&eacute;rtiles del nordeste palmero. 
    </p><p class="article-text">
        El top&oacute;nimo <em>La Galga </em>posee una ra&iacute;z profundamente ligada al paisaje. En el l&eacute;xico tradicional canario, una <em>galga </em>es una piedra redonda de gran tama&ntilde;o, y tambi&eacute;n se denomina as&iacute; a los lugares donde abundan estas piedras desprendidas de las laderas. Probablemente sea &eacute;sta la explicaci&oacute;n m&aacute;s veros&iacute;mil de su origen, aunque la tradici&oacute;n popular haya querido envolver el nombre en el halo de antiguas leyendas. 
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;lvaro P&eacute;rez, de origen portugu&eacute;s y pe&oacute;n de la compa&ntilde;&iacute;a del capit&aacute;n Esquivel durante la conquista de La Palma, aparece a&ntilde;os despu&eacute;s desempe&ntilde;ando el cargo de mayordomo de la parroquia de San Juan de Puntallana, en 1516. Tanto &eacute;l como su hermano Mart&iacute;n pertenec&iacute;an a una de las formas m&aacute;s antiguas del apellido portugu&eacute;s <em>Peres o Pires, </em>linaje que qued&oacute; arraigado en la isla tras la incorporaci&oacute;n castellana. 
    </p><p class="article-text">
        Desde muy temprano, La Galga destac&oacute; por la riqueza de sus montes y la intensa actividad agr&iacute;cola y forestal. En 1533, Domingo Gonz&aacute;lez, aserrador y vecino de Puntallana declar&oacute; haber construido en el barranco de La Galga una carabela latina llamada <em>Nuestra Se&ntilde;ora de la Candelaria. </em>Apenas un a&ntilde;o m&aacute;s tarde, 
    </p><p class="article-text">
        Francisco P&eacute;rez concertaba con el licenciado Juan L&oacute;pez de Cepeda, gobernador de Tenerife y de La Palma, el corte y transporte de madera al puerto del <em>barranco de La Galga, </em>destinada a la fortaleza que se levantaba en el barrio de El Cabo, en Santa Cruz de La Palma. 
    </p><p class="article-text">
        La prosperidad del lugar qued&oacute; magn&iacute;ficamente retratada por el historiador y humanista azoriano Gaspar Frutuoso (1522-1591), quien describi&oacute; aquellas tierras con admiraci&oacute;n: 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pasado el Sabinal, yendo a Los Sauces, est&aacute; el barranco de Nogales (&hellip;) se comienza a entrar en las tierras labrant&iacute;as de La Galga (&hellip;) hay muchos &aacute;rboles y frutas, trigo, vi&ntilde;as, huertas y legumbres, fuentes y aguas; es lugar de labradores y aserradores (&hellip;) Todo de vi&ntilde;as que dan buenos vinos para enviar a las Indias&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sus palabras nos permiten imaginar una comarca exuberante, cubierta de nogales, casta&ntilde;os y vi&ntilde;edos, donde el agua abundante y la fertilidad de la tierra hicieron florecer una activa comunidad de agricultores y artesanos de la madera. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La ermita de San Bartolo </strong>
    </p><p class="article-text">
        En este entorno agr&iacute;cola y humano surgi&oacute; tambi&eacute;n uno de los principales s&iacute;mbolos espirituales del lugar: la ermita de San Bartolom&eacute;, conocida popularmente como San Bartolo. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque se desconoce la fecha exacta de su fundaci&oacute;n, ya exist&iacute;a en 1515. En sus or&iacute;genes recibi&oacute; la advocaci&oacute;n de Nuestra Se&ntilde;ora de La Galga; m&aacute;s tarde conocida como Nuestra Se&ntilde;ora de la Concepci&oacute;n, posteriormente Nuestra Se&ntilde;ora de La Piedad y, finalmente, San Bartolom&eacute;, nombre con el que ha llegado hasta nuestros d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        La ermita desempe&ntilde;&oacute; un papel fundamental para los vecinos de La Galga, especialmente durante los meses de temporales, cuando las lluvias y barrancos imped&iacute;an acudir a la iglesia matriz de San Juan Bautista de Puntallana durante las v&iacute;speras de las celebraciones religiosas.
    </p><p class="article-text">
        La imagen de San Bartolom&eacute;, documentada ya en 1602, fue despertando una profunda devoci&oacute;n popular. Tal fue el fervor que termin&oacute; imponiendo el nombre del santo sobre las antiguas advocaciones marianas. Su festividad qued&oacute; instituida oficialmente el 1 de enero de 1673 por el licenciado Juan Pinto de Guisla, qui&eacute;n se&ntilde;ala que acud&iacute;an numerosos fieles &ldquo;as&iacute; del distrito de Puntallana como de los dem&aacute;s lugares de la Ysla por la particular devoci&oacute;n que se tiene con la Ymagen del Santo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, San Bartolo qued&oacute; unido para siempre a la memoria colectiva de La Galga: un peque&ntilde;o templo rural levantado entre montes, vi&ntilde;as y barrancos, testigo silencioso de siglos de historia y religiosidad popular. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fondos bibliogr&aacute;ficos </strong>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><em>Nacer en Puntallana. Libro I de Bautismos de San Juan Bautista (1565-1607), </em>de Horacio Concepci&oacute;n Garc&iacute;a. </li>
                                    <li><em>La ermita de Ntra. Sra. de La Piedad y San Bartolom&eacute; de La Galga, </em>de Jes&uacute;s P&eacute;rez Morera. </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>Fotograf&iacute;a </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong><em>La Galga. Iglesia de San Bartolo.</em> Archivo General de La Palma. Fotograf&iacute;a de Miguel Brito (1920), coloreada <span class="highlight" style="--color:white;">&nbsp;por Abraham T. D&iacute;az Abreu.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Marcos Pérez Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/tierras-labrantias-galga-san-bartolo_129_13238870.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 May 2026 10:43:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las tierras labrantías de La Galga y San Bartolo]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[La Fuente Bendita (un cuento cervantino)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/fuente-bendita-cuento-cervantino_129_13238449.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1d2b592a-705b-4817-a7fd-b771469addc7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Fuente Bendita (un cuento cervantino)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PARACETAHUMOR - Y parecía, a ojo de buen cubero, que entre todos la mataron y ella sola se murió, o camino de eso vamos, pero no hay que desesperarse, que como dice mi cuñado Gervasio, siempre nos quedará Baltavida</p></div><p class="article-text">
        En un lugar del Oc&eacute;ano de cuyo nombre s&iacute; puedo acordarme hab&iacute;a una isla de gran personalidad y fermosura, de pl&aacute;tano omnipresente y zurr&oacute;n de gofio residual, deseada por corsarios y felones, emigrada e inmigrante y con m&aacute;s etc&eacute;teras de los que un escribano digital pudiera o pudiese, que no pudriese, imaginar, y en esa isla, hab&iacute;a un lugar conocido desde tiempo inmemorial por la Fuente Bendita, cuyas aguas curaban no s&oacute;lo a los enfermos sino tambi&eacute;n a los sanos. Reyes, pr&iacute;ncipes, prebostes y picatostes acud&iacute;an desde la lejana Arcadia continental a solazarse en sus vaporosas aguas y vincularse entre ellas y ellos, por simplificar. Pero he aqu&iacute;, que por extra&ntilde;os juegos malabares del destino, la Fuente Bendita de nuestros duelos y quebrantos entr&oacute; en un bucle temporal de gran oscuridad, notorios, cabilderos y leguleyos, am&eacute;n de extra&ntilde;os propietarios,&nbsp;enredabanla madeja por los siglos de los siglos, y aquel m&iacute;tico caudal terap&eacute;utico viv&iacute;a a&ntilde;o tras a&ntilde;os en un limbo legislativo, vamos, abreviando, que no hay manera, en una pesadilla burocr&aacute;tica que deja en calzoncillos de esparto al bueno de Kafka y su Proceso, una pesadilla a la que contribu&iacute;an con gran empe&ntilde;o leyes de costas, propietarios, tribunales varios, pol&iacute;ticos de aqu&iacute; y acull&aacute;, y parec&iacute;a, a ojo de buen cubero, que entre todos la mataron y ella sola se muri&oacute;, o camino de eso vamos, pero no hay que desesperarse, que como dice mi cu&ntilde;ado Gervasio, siempre nos quedar&aacute; Baltavida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Araújo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/fuente-bendita-cuento-cervantino_129_13238449.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 May 2026 10:06:26 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[El aridanense Luis Felipe Gómez Wangüemert, promotor del Día de las Madres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/aridanense-luis-felipe-gomez-wanguemert-promotor-dia-madres_129_13232696.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b75357f3-9139-4f67-aa35-c54cd74b35b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1143331.jpg" width="810" height="455" alt="El aridanense Luis Felipe Gómez Wangüemert, promotor del Día de las Madres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - Debemos tener en cuenta que fue la isla canaria de La Palma la puerta de entrada para la celebración del Día de las Madres en España y apuntamos, a falta de mayor estudio, en Europa 	</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Luis Felipe Gómez Wangüemert, promotor del Días de las Madres. Archivo MVH                            </span>
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        La villa de Bre&ntilde;a Baja celebra anualmente, cada tercer domingo del mes de mayo, el D&iacute;a de las Madres por acuerdo plenario perpetuo de su Corporaci&oacute;n municipal del a&ntilde;o 1936. 
    </p><p class="article-text">
        Este relevante hecho hist&oacute;rico tiene por promotor al aridanense Luis Felipe G&oacute;mez Wang&uuml;emert (1862-1942) y lo llev&oacute; a t&eacute;rmino el poeta F&eacute;lix Duarte P&eacute;rez (1895-1990), siendo concejal de Bre&ntilde;a Baja.
    </p><p class="article-text">
        Para conocer los or&iacute;genes de esta bella costumbre hay que remontarse a Filadelfia (Estados Unidos) cuando en el a&ntilde;o 1907 lo propone a la corporaci&oacute;n municipal Anna Jarvis, quien nunca fue madre. &nbsp;La propuesta americana salt&oacute; a Cuba. De aqu&iacute; de la mano de los recordados palmeros, amigos y poetas Luis Felipe G&oacute;mez<strong> </strong>Wang&uuml;emert y F&eacute;lix Duarte P&eacute;rez a la isla canaria de La Palma. Concretamente a la localidad de Bre&ntilde;a Baja quien le ha valido el honroso t&iacute;tulo de Muy Noble y Honorable Villa (1947) por haber sido la primera localidad de Espa&ntilde;a en celebrar oficialmente el Dia de la Madre (1936).
    </p><p class="article-text">
        En el tornaviaje de los emigrantes en Cuba, como otras iniciativas, el D&iacute;a de las Madres lleg&oacute; a La Palma. Tanto fue as&iacute; que en la vivienda del que fuera emigrante en Cuba el aridanense Dionisio Castro Carmona sus familiares guardan varios recortes de prensa cubana de los a&ntilde;os 20, del siglo pasado, que dedicaban elogiosos art&iacute;culos a la celebraci&oacute;n del D&iacute;a de la Madres en Cuba. Prensa que hemos utilizado para este trabajo. 
    </p><p class="article-text">
        Por fuentes orales sabemos que los emigrantes cubanos, especialmente los hermanos G&oacute;mez Wang&uuml;emert, celebraban este se&ntilde;alado d&iacute;a en Los Llanos de Aridane luciendo en su solapa la flor que les identificaba en esta celebraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Documentalmente la implantaci&oacute;n de D&iacute;a de las Madres surgi&oacute; en la isla por medio del peri&oacute;dico palmero, que se conserva en la sociedad la Cosmol&oacute;gica, <em>El Tiempo</em> de fecha 16 de junio de 1934 en un art&iacute;culo titulado &ldquo;<em>Notas de Cuba. El D&iacute;a de las Madres</em>&rdquo;, remitido desde La Habana por el periodista, poeta, pol&iacute;tico e industrial tabaquero aridanense Luis Felipe G&oacute;mez Wang&uuml;emert (1862-1942) en el que sugiere y mandata a su amigo F&eacute;lix Duarte (1895-1990) a la celebraci&oacute;n de este d&iacute;a en La Palma. 
    </p><p class="article-text">
        G&oacute;mez Wang&uuml;emert relata bellamente la celebraci&oacute;n de este d&iacute;a en La Habana diciendo que: &ldquo;El amor a la madre ha tenido hoy una mayor manifestaci&oacute;n; &ndash;el art&iacute;culo figura fechado el 13 de mayo de 1934- ha sido mayor, m&aacute;s intenso m&aacute;s expresivo el culto. Hoy, en las calles, en los templos, en los teatros, en el cine, en el cementerio de Col&oacute;n, mujeres y hombres llevaban en el pecho, del lado del coraz&oacute;n, la simb&oacute;lica flor, roja o blanca. En el D&iacute;a de las Madres de 1933, muy pocas mujeres segu&iacute;an el ejemplo de los hombres.&nbsp;
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                Casa donde nació y vivió Luis Felipe Gómez Wangüemert. MVH                            </span>
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        Hoy, ni&ntilde;os de las escuelas, se&ntilde;oritas, se&ntilde;oras, todos se han apercibido al cumplimiento de la expresi&oacute;n filial. Nosotros, desde que el inolvidable periodista V&iacute;ctor Mu&ntilde;oz trajera a Cuba la celebraci&oacute;n del D&iacute;a de las Madres, originaria de Estados Unidos, amanecemos con nuestra distinci&oacute;n floral; luego, se la hemos enviado a la viejecita que sigue esper&aacute;ndonos en el apacible Valle de Aridane&ldquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Luis-Felipe G&oacute;mez se refiere a su anciana madre Mar&iacute;a de la Mercedes Wang&uuml;emert Lorenzo que a&uacute;n viv&iacute;a por esos a&ntilde;os en Los Llanos de Aridane y por la que sent&iacute;a predilecci&oacute;n y profundo amor dedic&aacute;ndole bell&iacute;simos poemas.
    </p><p class="article-text">
        Continua G&oacute;mez Wang&uuml;emert diciendo que en 1933 hab&iacute;a sugerido a &ldquo;Tom&aacute;s Guill&eacute;n, periodista y poeta a ratos, que procurara celebrar ah&iacute; el D&iacute;a de las Madres; ignoramos s&iacute; hall&oacute; ambiente propicio para tal homenaje. Ahora, le hacemos igual encargo a F&eacute;lix Duarte, poeta y periodista, cuyas buenas iniciativas nos hacen esperar que el amor a las madres se manifieste ah&iacute;, en d&iacute;a se&ntilde;alado, como en la Uni&oacute;n Norte Americana, Puerto Rico, Filipinas y Cuba. Si de este pa&iacute;s se ha llevado a esa costumbres e ideas, no todas excelentes, haga suya La Palma la de que, en un d&iacute;a de mayo, primaveral, hermoso, mujeres y hombres muestren en el pecho la simb&oacute;lica flor&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La misiva y sugerencia del emigrante aridanense en Cuba lleg&oacute; a La Palma y se abri&oacute; el camino oficialmente. 
    </p><p class="article-text">
        En el mismo peri&oacute;dico, <em>El Tiempo, </em>el 27 y 28 de junio de 1934 publica la respuesta y el compromiso que asumi&oacute; F&eacute;lix Duarte P&eacute;rez. Bajo el t&iacute;tulo de &ldquo;El D&iacute;a de las Madres&rdquo;, manifestaba que: &ldquo;Por lo que tiene de noble, de espiritual y de hermosa, respondemos con este comentario, a la delicada encomienda que, desde la ciudad de La Habana, nos hace el culto y distinguido periodista: <em>Juan del Time</em>&rdquo;, seud&oacute;nimo de G&oacute;mez Wang&uuml;emert.
    </p><p class="article-text">
        Continua F&eacute;lix Duarte diciendo que entend&iacute;a que era el propio parlamento espa&ntilde;ol, quien &ldquo;... deber&iacute;a crear el D&iacute;a de las madres, para que todos los a&ntilde;os las madres espa&ntilde;olas recibieran el culto que tiene merecido; pero mientras no suceda y los pol&iacute;ticos pierdan el tiempo en discusiones balad&iacute;es, en declaraciones ingenuas y en hacer promesas que no cumplen, nosotros proponemos a todos los Ayuntamiento, que consagren un domingo del a&ntilde;o como &rdquo;D&iacute;a de las Madres&ldquo;. Que en esta tierra que el Teide vigila, comience a repercutir este culto que se est&aacute; universalizando a medida que la humanidad se redime del materialismo que la asedia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El periodista y poeta se&ntilde;ala para esta celebraci&oacute;n, en este art&iacute;culo &ldquo;el &uacute;ltimo domingo de Mayo&rdquo;, en el acuerdo plenario propone el tercer domingo. Propone y llama a la participaci&oacute;n ciudadana diciendo que &ldquo;Seria un acto simp&aacute;tico que en esa fecha en la cual la naturaleza se viste de gala, los ni&ntilde;os de las Escuelas P&uacute;blicas, sin distinci&oacute;n de sexo, y todas las personas, cual quiera sea su estado o condici&oacute;n, en las calles, en los cines, en los teatros, en los templos, ostentaran una rosa blanca o roja en el pecho como ofrenda de recuerdo y gratitud a la mujer madre. 
    </p><p class="article-text">
        En este art&iacute;culo Duarte hace un llamamiento para que la idea se propagara por medio de &ldquo;Periodistas de las islas, compa&ntilde;eros y amigos. Cooperar a que esta idea no se desvanezca en el olvido&rdquo;. Concluyendo, &ldquo;Nosotros, a reserva de otras medidas, anticipamos a <em>Juan del Time</em>, que, en ese d&iacute;a ostentaremos en nuestro pecho, la simb&oacute;lica flor, evocando los a&ntilde;os que vivimos en la hospitalaria tierra cubana, sin importarnos el juicio, m&aacute;s o menos miserable, de los analfabetos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Rotundamente F&eacute;lix Duarte se une a la propuesta de su amigo Luis-Felipe G&oacute;mez Wang&uuml;emert (<em>Juan del Time</em>), sin importarle los comentarios, dimes y diretes de la sociedad palmera de esos a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Rótulo original del años 1936.                            </span>
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        La vida le deparar&iacute;a a F&eacute;lix Duarte una oportunidad &uacute;nica para lograr la implantaci&oacute;n del D&iacute;a de las Madres que &eacute;l privadamente ya celebraba, en el momento que es elegido concejal de su municipio natal, Bre&ntilde;a Baja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 5 de abril de 1936 el pleno del Ayuntamiento de Bre&ntilde;a Baja acordaba a propuesta del concejal, periodista, poeta y a&ntilde;os m&aacute;s tarde Cronista Oficial del municipio, F&eacute;lix Duarte P&eacute;rez celebrar perpetuamente el D&iacute;a de las Madres el tercer domingo de mayo.
    </p><p class="article-text">
        El 14 de abril de 1936, nueve d&iacute;as despu&eacute;s, F&eacute;lix Duarte P&eacute;rez asiste e interviene en Los Llanos de Aridane al solemne acto oficial de imposici&oacute;n del nombre de una calle con el nombre de su amigo Luis-Felipe G&oacute;mez Wang&uuml;emert (<em>Juan del Time</em>). En ese lugar, hoy calle La Luna, se encontr&oacute; con la madre de Luis-Felipe la aridanense Mar&iacute;a de las Mercedes Wang&uuml;emert Lorenzo.
    </p><p class="article-text">
        El 15 de mayo del a&ntilde;o 2009 el ayuntamiento de Bre&ntilde;a Baja celebr&oacute; un acto p&uacute;blico titulado: &ldquo;Hermanamiento. <em>La Madre nos hizo Hermanos </em>entre los municipios de Bre&ntilde;a Baja: F&eacute;lix Duarte P&eacute;rez y Los Llanos de Aridane: Luis Felipe G&oacute;mez Wang&uuml;emert&rdquo;, en el recinto de San Jos&eacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Este &ldquo;hermanamiento&rdquo; municipal no lo acredita ning&uacute;n acuerdo plenario, del que tenga conocimiento, entre los dos municipios palmeros. En nuestra opini&oacute;n se deber&iacute;a retomar este destacado asunto dada su importancia y su trascendencia e implantaci&oacute;n en el Mundo. 
    </p><p class="article-text">
        Debemos tener en cuenta que fue la isla canaria de La Palma la puerta de entrada para la celebraci&oacute;n del D&iacute;a de las Madres en Espa&ntilde;a y apuntamos, a falta de mayor estudio, en Europa. &nbsp;	
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arc&aacute;ngel (2009)	</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Victoria Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/aridanense-luis-felipe-gomez-wanguemert-promotor-dia-madres_129_13232696.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 May 2026 11:40:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El aridanense Luis Felipe Gómez Wangüemert, promotor del Día de las Madres]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[100 años de aquella visita de los científicos a La Palma en la primavera de 1926]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/100-anos-visita-cientificos-palma-primavera-1926_129_13224895.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/58343c56-3fbe-4a6b-8605-27b670927933_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="100 años de aquella visita de los científicos a La Palma en la primavera de 1926"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - A don Wifredo Ramos Hernández, quien despertara mi curiosidad por el sabio español Lucas Fernández Navarro (1869-1930)

</p></div><p class="article-text">
        El XIV Congreso Geol&oacute;gico Internacional que se celebr&oacute; en Madrid, en mayo de 1926, realiz&oacute; diecis&eacute;is excursiones de campo por distintos lugares del territorio nacional y norte de &Aacute;frica. El Congreso fue organizado por el Instituto Geol&oacute;gico de Espa&ntilde;a (IGE). Las sesiones cient&iacute;ficas tuvieron lugar en la capital de Espa&ntilde;a, en el nuevo edificio de la calle R&iacute;os Rosas, construido especialmente para el Congreso y desde entonces sede del Instituto, que a partir de 1927 pas&oacute; a denominarse Instituto Geol&oacute;gico y Minero de Espa&ntilde;a (IGME). La sesi&oacute;n inaugural del Congreso, presidida por el Rey Alfonso XIII, se llev&oacute; a cabo el lunes 24 de mayo, extendi&eacute;ndose sus sesiones hasta finales de mes. El comit&eacute; organizador estaba presidido por el ingeniero de minas, C&eacute;sar Rubio y Mu&ntilde;oz (1858-1931).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Sesión inaugural Congreso Geológico Internacional. 1926                            </span>
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        Las diecis&eacute;is excursiones que se dise&ntilde;aron; unas con car&aacute;cter precongresual, anteriores a la apertura del Congreso (7), otras durante la celebraci&oacute;n del congreso (3) y, las seis &uacute;ltimas, post-congreso, despertaron un gran inter&eacute;s geol&oacute;gico entre los distintos cient&iacute;ficos que participaron en las mismas.
    </p><p class="article-text">
        Con la denominaci&oacute;n A &ndash; 7, se design&oacute; la excursi&oacute;n a las Islas Canarias, con una duraci&oacute;n de 17 d&iacute;as (del 5 al 22 de mayo) dirigida por Lucas Fern&aacute;ndez Navarro, catedr&aacute;tico de Mineralog&iacute;a y Cristalograf&iacute;a de la Universidad Central de Madrid y miembro de la Academia de las Ciencias. Como ayudantes figuraron los ingenieros de minas, Rafael Fern&aacute;ndez Aguilar, hijo del Sr. Fern&aacute;ndez Navarro y Joaqu&iacute;n Mendiz&aacute;bal Gortazar. Tambi&eacute;n colabor&oacute; estrechamente la hija del Catedr&aacute;tico, la se&ntilde;orita Pilar Fern&aacute;ndez Navarro.
    </p><p class="article-text">
        Lucas Fern&aacute;ndez Navarro particip&oacute; en numerosas expediciones cient&iacute;ficas por Espa&ntilde;a y el extranjero, entre las que se incluyeron viajes de exploraci&oacute;n a nuestras Islas. Recorri&oacute; minuciosamente el archipi&eacute;lago canario entre 1906 y 1927, donde llev&oacute; a cabo interesantes estudios hidr&aacute;ulicos y curiosas investigaciones geol&oacute;gicas. En 1909 fue designado por el Ministerio de Instrucci&oacute;n P&uacute;blica para estudiar la erupci&oacute;n del Chinyero, en Tenerife. Fue la primera erupci&oacute;n fotografiada de Canarias, de la cual realiz&oacute; una publicaci&oacute;n muy interesante sobre el resultado de sus investigaciones. Goz&oacute; de una gran estima en nuestra tierra por su labor como el primer ge&oacute;logo espa&ntilde;ol que estudi&oacute; de forma sistem&aacute;tica los volcanes de este archipi&eacute;lago. Fue considerado por muchos como el primer vulcan&oacute;logo espa&ntilde;ol y solicit&oacute;, en 1911, la creaci&oacute;n de un Observatorio en el Teide, algo que seg&uacute;n &eacute;l debiera ser tenido en cuenta &laquo;como una deuda de honor nacional&raquo;. &laquo;Tener una monta&ntilde;a de la altura y naturaleza del pico de Tenerife y no aprovecharla para desde ella contribuir al adelanto de la meteorolog&iacute;a, de la vulcanolog&iacute;a y de la sismolog&iacute;a es sencillamente un crimen de lesa ciencia y un sonrojo&raquo;. En 1917, de regreso de un viaje por El Hierro, estuvo el eminente ge&oacute;logo en La Palma acompa&ntilde;ado de su hijo Rafael, con objeto de recoger algunas piedras. Visit&oacute; el volc&aacute;n de Mart&iacute;n, en Fuencaliente, declarando sus &laquo;vivos deseos de estudiar los interesantes volcanes de esta Isla&raquo;.
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            <span class="title">
                Lucas Fernández Navarro (1869-1930).                            </span>
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        En julio de 1925, el profesor Lucas Fern&aacute;ndez Navarro, comisionado por el Congreso Geol&oacute;gico Internacional de Madrid, se desplaz&oacute; a las Islas Canarias para los actos preparativos de la excursi&oacute;n que &laquo;en la primavera pr&oacute;xima efectuar&aacute;n por estas Islas los sabios que concurren a dicho Congreso&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        En una entrevista publicada en la prensa regional se&ntilde;alaba al respecto el sabio ge&oacute;logo y eminente profesor que: &laquo;el inter&eacute;s geol&oacute;gico de la excursi&oacute;n programada a las Islas Canarias es enorme. Todos los principales estudios volc&aacute;nicos han sido hechos sobre estas Islas. Por mi parte, he dedicado los mejores a&ntilde;os de mi vida a su difusi&oacute;n. Es indudable que la excursi&oacute;n proyectada beneficia sobremanera a las Islas. Las bellezas naturales de Las Afortunadas se propagar&aacute;n doblemente con esta visita. Y el nombre de las Islas Canarias ir&aacute; siempre unido al de todos los congresos del mundo donde se re&uacute;nan los mejores intelectos universales. Suponga usted solamente, por un instante, que sabios de todo el mundo visitar&aacute;n las Canarias, que la prensa internacional hablar&aacute; de las islas, comentar&aacute; sus bellezas, ponderar&aacute; los tesoros geol&oacute;gicos que encierra. La atenci&oacute;n mundial se detendr&aacute; sobre las olvidadas Islas, que dejar&aacute;n con ello de serlo para muchos y descubrir&aacute;n desconocidos secretos de belleza para los m&aacute;s&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una de estas entrevistas conclu&iacute;a con la siguiente afirmaci&oacute;n del periodista: &laquo;Don Lucas Fern&aacute;ndez Navarro habla de Canarias como de cosa propia. Hay en sus conceptos ardor de entusiasmo y verdadero inter&eacute;s por los pe&ntilde;ascos que tan bien ha sabido estudiar, en cuyas entra&ntilde;as ha descubierto verdaderos tesoros&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        El 13 de agosto de 1925, el considerado mejor ge&oacute;logo espa&ntilde;ol de todos los tiempos, visit&oacute; el sitio donde estuvo la Fuente Santa y acept&oacute; un presupuesto de 1.000 pesetas del Ayuntamiento de Fuencaliente &laquo;para encontrar la perdida fuente, en que tantas esperanzas tienen los naturales del pa&iacute;s&raquo;, que hab&iacute;a sido sepultada por el volc&aacute;n de Fuencaliente en 1677. A comienzos de 1926 continuaron los actos organizativos de la expedici&oacute;n de ge&oacute;logos espa&ntilde;oles y extranjeros prevista para el mes de mayo a las Islas Canarias. El Catedr&aacute;tico Fern&aacute;ndez Navarro, encargado de esta excursi&oacute;n cient&iacute;fica, realiz&oacute; distintos viajes con ese prop&oacute;sito al archipi&eacute;lago. Finalmente, las islas visitadas por los sabios para realizar estudios geol&oacute;gicos ser&iacute;an Tenerife, La Palma y Gran Canaria. El precio de la excursi&oacute;n a Canarias fue de 800 pesetas por participante. A t&iacute;tulo comparativo, el sueldo de un catedr&aacute;tico de Universidad era de unas 700 pesetas al mes.
    </p><p class="article-text">
        El 5 de mayo de 1926 partieron de Madrid con destino a Andaluc&iacute;a los miembros del Congreso Internacional de Geolog&iacute;a que iban a realizar la excursi&oacute;n por las Islas Canarias, de un gran inter&eacute;s cient&iacute;fico. Los excursionistas embarcaron al d&iacute;a siguiente, en C&aacute;diz, a bordo del vapor Rey Jaime II, con destino al puerto de Santa Cruz de Tenerife.
    </p><p class="article-text">
        El domingo 9 de mayo de 1926 llegaron a Santa Cruz de Tenerife los 38 congresistas, con el Sr. Fern&aacute;ndez Navarro como un gu&iacute;a de lujo de los viajeros por el conocimiento que sobre el archipi&eacute;lago pose&iacute;a. En tal expedici&oacute;n figuraban distinguidas personalidades cient&iacute;ficas, hombres y mujeres, de Hungr&iacute;a, Austria, Alemania, Polonia, B&eacute;lgica, Suecia, Jap&oacute;n, India, Checoslovaquia, Inglaterra, Italia, Francia y Espa&ntilde;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Vapor Rey Jaime II.                            </span>
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        La estancia en la isla de Tenerife de los ge&oacute;logos se prolong&oacute; hasta el d&iacute;a 13 de mayo con visitas a Santa Cruz de Tenerife, Macizo de Anaga, San Crist&oacute;bal de La Laguna, Monte de Las Mercedes, La Orotava, Aguamansa, Puerto de la Cruz, Jard&iacute;n Bot&aacute;nico, Icod de Los Vinos, Garachico, Taganana, ascensi&oacute;n al Teide&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Desde el Puerto de la Cruz, a bordo del Rey Jaime II, los cient&iacute;ficos embarcaron para Santa Cruz de La Palma a donde llegaron al amanecer del viernes 14 de mayo. A las 9 de la ma&ntilde;ana bajaron a tierra los distinguidos viajeros, siendo recibidos por el se&ntilde;or delegado del Gobierno en la Isla, Carlos Aciego de Mendoza Mart&iacute;nez, por el presidente del Cabildo, Miguel Pereyra Garc&iacute;a (1885-1955), por el coronel comandante Militar y Ayudante de Marina, por las dem&aacute;s autoridades, comisiones de sociedades y gran cantidad de p&uacute;blico que invad&iacute;a el muelle y que acompa&ntilde;&oacute; a los sabios ge&oacute;logos hasta el edificio que ocupaba el Cabildo Insular de La Palma, encontr&aacute;ndose todo el trayecto engalanado con banderas y colgaduras. Una comisi&oacute;n de se&ntilde;oritas acudi&oacute; al muelle para ofrecer ramos de flores a las damas que acompa&ntilde;aban a los ge&oacute;logos. En el Cabildo se les sirvi&oacute; un espl&eacute;ndido desayuno y, terminado &eacute;ste, se trasladaron a la parroquia del Salvador, donde se hab&iacute;a instalado una exposici&oacute;n de todos los ornamentos y alhajas existentes en aquel templo, algunas de ellas de mucho valor y m&eacute;rito. Acto seguido se dirigieron a la Biblioteca Cervantes y Museo de Historia Natural de la sociedad La Cosmol&oacute;gica. Inmediatamente emprendieron la marcha en autom&oacute;viles por la carretera del sur. Carretera que, partiendo de la playa, atravesaba el largo t&uacute;nel con grandes ventanales al mar. En todo el itinerario no se perd&iacute;a de vista el oc&eacute;ano. Se pas&oacute; por Las Bre&ntilde;as y por Mazo, haciendo un peque&ntilde;o alto en las lavas del volc&aacute;n Mart&iacute;n de 1646. Sobre las once de la ma&ntilde;ana se lleg&oacute; al pintoresco pueblo de Fuencaliente, en el extremo sur de la Isla. Se visit&oacute; el hermoso volc&aacute;n de San Antonio, cuyas lavas ganaron mucho terreno al mar. El almuerzo lo realizaron en Fuencaliente. A continuaci&oacute;n, los ilustres visitantes pasaron por el pago de Las Indias, muy rico antes de que la erupci&oacute;n de Fuencaliente cubriera con sus lavas el c&eacute;lebre manantial de la Fuente Santa, al que ven&iacute;an enfermos de todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        En su camino a los pueblos del Valle de Aridane cruzaron las lavas del volc&aacute;n del Charco de 1712 y las del volc&aacute;n de Tihuya de 1585 (El Sr. Fern&aacute;ndez Navarro confunde este volc&aacute;n con el de Tacande. Durante mucho tiempo existi&oacute; la creencia de que el primer volc&aacute;n hist&oacute;rico de La Palma hab&iacute;a sido el volc&aacute;n de Tacande y se hab&iacute;a fijado la fecha de la erupci&oacute;n en 1585. Actualmente se estima que la erupci&oacute;n del volc&aacute;n de Tacande se produjo entre 1470-1492).
    </p><p class="article-text">
        La comitiva de los eruditos cient&iacute;ficos, en su aproximaci&oacute;n a las poblaciones de Los Llanos, Argual y Tazacorte, divis&oacute; al frente las cumbres que forman el circo de La Caldera de Taburiente. Bajaron al Puerto de Tazacorte, que es la desembocadura del Barranco de Las Angustias, desag&uuml;e natural de La Caldera. Esta zona se considera como la que produce los mejores pl&aacute;tanos del archipi&eacute;lago canario. Los ge&oacute;logos realizaron una breve marcha por el barranco adentro, hasta debajo de la Vi&ntilde;a, que les permiti&oacute; ver muy bien la disposici&oacute;n de los materiales sedimentarios y obtener una primera impresi&oacute;n de La Caldera, con sus altas paredes al fondo. Esta primera jornada de la excursi&oacute;n a La Palma tambi&eacute;n permiti&oacute; realizar una vuelta por Los Llanos, donde se destacaban los hermosos laureles plantados en la plaza. 
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                    alt="Comitiva de los Geólogos en Los Llanos de Aridane."
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                Comitiva de los Geólogos en Los Llanos de Aridane.                            </span>
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        Al d&iacute;a siguiente, s&aacute;bado 15 de mayo, se produjo la visita a la famosa Caldera de Taburiente. A las seis de la ma&ntilde;ana partieron los cient&iacute;ficos desde El Paso, municipio donde se sit&uacute;a tal belleza geol&oacute;gica. Contemplaron una vista muy instructiva sobre el reborde meridional de La Caldera y las Cumbres Nueva y Vieja. Al pie de aqu&eacute;lla, la Monta&ntilde;a Quemada. Subieron por El Riachuelo, &laquo;hermoso desfiladero poblado de Pinos, entre dos altos cantiles tambi&eacute;n cubiertos de espeso pinar&raquo;. A unos cuantos kil&oacute;metros de la entrada al desfiladero, al pie de la Cumbre Nueva, divisaron el Pino de la Virgen, reputado como &laquo;el m&aacute;s antiguo y corpulento de Canarias&raquo;.
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                Notas gráficas de los geólogos en El Paso.                            </span>
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        Despu&eacute;s de una breve, pero intensa subida llegaron a La Cumbrecita, que es una hendidura en el borde sur de La Caldera, donde disfrutaron de una hermosa vista sobre la inmensa depresi&oacute;n y las cumbres. Desde esta zona y en bajada hasta el barranco del Capit&aacute;n, en unos tres kil&oacute;metros y a trav&eacute;s de una senda muy inclinada que los condujo a un camino m&aacute;s bajo, llegaron al fondo de La Caldera. Desde all&iacute; subieron en caballer&iacute;as de nuevo a La Cumbrecita. Este trayecto, de una belleza y grandiosidad insuperables, permiti&oacute; &laquo;apreciar completamente a los ge&oacute;logos la estructura y composici&oacute;n del enorme circo y recoger todos los tipos de rocas que integran su masa&raquo;.
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                    alt="Pino de la Virgen. El Paso. 1926."
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            <span class="title">
                Pino de la Virgen. El Paso. 1926.                            </span>
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        Referente a la visita que realizaron los cient&iacute;ficos a la gran Caldera de Taburiente, se&ntilde;alamos que Ismael Gonz&aacute;lez Gonz&aacute;lez (1912-1988), Hijo Predilecto de El Paso y destacado articulista sobre las tradiciones y costumbrismo de su municipio, public&oacute; en el <em>Diario de Las Palmas</em>, el 6 de julio de 1973, en la secci&oacute;n &laquo;Valores humanos de mi pueblo&raquo;, un trabajo dedicado a V&iacute;ctor Monterrey Hern&aacute;ndez (1888-1973) titulado: &laquo;Don V&iacute;ctor, hotelero&raquo;. Con la perspectiva del tiempo transcurrido, el Sr. Monterrey, octogenario empresario hotelero pasense, uno de los pioneros de esta actividad en la isla de La Palma, aportaba la siguiente informaci&oacute;n sobre el acontecimiento hist&oacute;rico al que nos referimos.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;En el a&ntilde;o veintis&eacute;is, visit&oacute; La Caldera de Taburiente un grupo de ge&oacute;logos extranjeros y tambi&eacute;n el ge&oacute;logo espa&ntilde;ol don Lucas Fern&aacute;ndez Navarro, acompa&ntilde;ados de las autoridades provinciales e insulares. En esa ocasi&oacute;n, sirvi&oacute; el Hotel Monterrey un almuerzo de cien cubiertos, en el Mirador de la Cumbrecita. El men&uacute; constaba de cinco platos distintos. AI efecto se instal&oacute; un bar con extraordinario contenido, de cuanto era apetecible en el lugar. En tal fecha s&oacute;lo hab&iacute;a un mal camino o vereda para llegar a la Cumbrecita. Se hizo necesario el uso de treinta caballer&iacute;as para trasladar el contenido de comidas y enseres hasta el borde escabroso, de la maravillosa Caldera de Taburiente. Fue una proeza conseguida, &uacute;nicamente, dando al car&aacute;cter de audacia empresarial que distingue al se&ntilde;or Monterrey. Los preparativos fueron laboriosos. Y todo ese trabajo, anormal para la &eacute;poca, fue remunerado a don V&iacute;ctor, con la cantidad de tres mil pesetas. Por tal cantidad de dinero, no se podr&iacute;an hoy servir, en igualdad de condiciones de entonces, m&aacute;s de tres almuerzos del mismo men&uacute;. Al final, la comida result&oacute; deslucida, pues a la hora prevista para servir el banquete campestre, llovi&oacute; y hubo un notable desorden en la armon&iacute;a del acontecimiento. Al regreso de la Cumbrecita, los ge&oacute;logos visitaron en El Paso, en el sal&oacute;n del Hotel Monterrey, una exposici&oacute;n de claveles, siendo muy elogiada por las distinguidas autoridades y p&uacute;blico en general&raquo;.
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                Cumbrecita. Almuerzo                            </span>
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        Aquel 15 de mayo de 1926, los cient&iacute;ficos que visitaron la maravillosa Caldera de Taburiente regresaron a Santa Cruz de La Palma por la carretera recorrida el d&iacute;a anterior, deteni&eacute;ndose a tomar el t&eacute; sobre la atalaya singular del Risco de la Concepci&oacute;n. &laquo;La balconada m&aacute;s bonita que mira a la mar&raquo;, seg&uacute;n feliz frase del sabio espa&ntilde;ol Lucas Fern&aacute;ndez Navarro. Sigui&oacute; una breve incursi&oacute;n por la carretera del norte. Concluy&oacute; la visita de tan ilustres hu&eacute;spedes a la isla de La Palma con el banquete de gala ofrecido por las autoridades de la Isla en el Cabildo Insular de La Palma. Durante su estancia en la capital de la Isla, la poblaci&oacute;n estuvo convenientemente engalanada, ilumin&aacute;ndose por la noche.
    </p><p class="article-text">
        Los ge&oacute;logos se embarcaron para Gran Canaria en el mismo vapor, atracando en el Puerto de la Luz, al mediod&iacute;a del domingo 16. Los expedicionarios llegaron bastante fatigados por la mala traves&iacute;a que tuvieron desde La Palma, por el cansancio y molestias que sufr&iacute;an por la ascensi&oacute;n al Teide, adem&aacute;s del recorrido de La Caldera de Taburiente, donde un copioso aguacero los cal&oacute; hasta los huesos. En Gran Canaria, los hombres de la ciencia se mostraron sorprendidos de la importancia del Museo Canario (colecciones etnogr&aacute;ficas y de historia natural) se&ntilde;alando que &laquo;en materia cient&iacute;fica era lo m&aacute;s sobresaliente que hab&iacute;an visto en su visita a Canarias&raquo;. Realizaron excursiones a La Caldera de Bandama, Cruz de Tejeda, Moya, Arucas, Teror&hellip;
    </p><p class="article-text">
        El 18 de mayo tomaron los cient&iacute;ficos el barco de regreso hacia la pen&iacute;nsula, concluyendo de esta manera la excursi&oacute;n a las tres islas del archipi&eacute;lago canario, incluida dentro de las rutas geol&oacute;gicas del XIV Congreso Geol&oacute;gico Internacional. Todos los congresistas regresar&iacute;an a Madrid el d&iacute;a 22 de mayo para participar en el mencionado Congreso.
    </p><p class="article-text">
        Una vez finalizado el Congreso, se publicaron gu&iacute;as de campo que recogieron datos relevantes de las distintas excursiones realizadas, entre ellas una publicaci&oacute;n referente a la excursi&oacute;n a las Islas Canarias.
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                    alt="Publicación sobre la  excursión a las Islas Canarias."
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                Publicación sobre la  excursión a las Islas Canarias.                            </span>
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        Una noticia muy importante, desde el punto de vista de la promoci&oacute;n de infraestructuras para las Islas Canarias, fue el hecho de que los congresistas que las visitaron dirigieron al Congreso Geol&oacute;gico Internacional la siguiente proposici&oacute;n, la cual fue aceptada: &laquo;Los miembros de la excursi&oacute;n A &ndash; 7, de la XIV Sesi&oacute;n del Congreso Internacional de Geolog&iacute;a a las Islas Canarias, han regresado trayendo honda y viva impresi&oacute;n de la belleza de dichas islas, de su fertilidad y tambi&eacute;n de su inter&eacute;s extraordinario para el ge&oacute;logo, el ge&oacute;grafo, el bot&aacute;nico, etc&eacute;tera. Han encontrado muchas v&iacute;as de comunicaci&oacute;n que les han permitido visitar con facilidad gran parte de las Islas y las carreteras existentes son buenas y se encuentran en perfecto estado de conservaci&oacute;n. Pero creemos conveniente que por esa Presidencia se solicite de los Poderes P&uacute;blicos espa&ntilde;oles un mayor desarrollo de carreteras y dem&aacute;s obras que, facilitando las comunicaciones, coadyuven al aumento de visitantes cient&iacute;ficos, de turistas y de personas que quieran beneficiarse con el clima y naturales bellezas de aquellas privilegiadas tierras. El perfeccionamiento en particular da las facilidades para la ascensi&oacute;n al admirable cono volc&aacute;nico del Teide, a la grandiosa Caldera de Taburiente, en La Palma (hubo que esperar hasta 1954 para que tan especial paraje fuera declarado Parque Nacional) y a la cumbre tan interesante de Gran Canaria. Ser&iacute;a indudablemente una atracci&oacute;n adicional para animar a la visita de las hermosas islas Canarias, de las que tan grata y profunda impresi&oacute;n han tra&iacute;do los excursionistas que a V. E. tienen el honor de dirigirse. Madrid 30 de mayo de 1926. Por acuerdo y en nombre de todos los excursionistas. Lucas Fdez. Navarro y Joaqu&iacute;n Mendiz&aacute;bal&raquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Mapa de la visita de los científicos a La Palma. Mayo de 1926.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El egregio sabio espa&ntilde;ol, catedr&aacute;tico de la Universidad Central, Lucas Fern&aacute;ndez Navarro, gran admirador de las Islas Canarias, falleci&oacute; en Madrid el 31 de octubre de 1930, a la edad de 61 a&ntilde;os, habiendo dedicado toda su vida al estudio y a la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fuentes consultadas: </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bibliograf&iacute;a: </strong>
    </p><p class="article-text">
        Ayala-Carcedo, F.J. et al., 2005. El XIV Congreso Geol&oacute;gico Internacional de 1926 en Espa&ntilde;a. Bolet&iacute;n Geol&oacute;gico y Minero, 116 (2): 173-184
    </p><p class="article-text">
        Fern&aacute;ndez Navarro, L. Excursi&oacute;n A &ndash; 7 XIV Congreso Geol&oacute;gico Internacional. Madrid 1926. ISLAS CANARIAS. Instituto Geol&oacute;gico de Espa&ntilde;a. Madrid 1926.
    </p><p class="article-text">
        ARCHIVOS:
    </p><p class="article-text">
        Archivo municipal del Ayuntamiento de El Paso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Prensa:</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Gaceta de Tenerife: Diario Cat&oacute;lico de Informaci&oacute;n, Diario de Las Palmas, Revista Hesp&eacute;rides.
    </p><p class="article-text">
        JABLE. Archivo de prensa digital de la ULPGC.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fotograf&iacute;as:</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fondo documental del IGME, Fotograf&iacute;a MMB, Archivo fotogr&aacute;fico de la Revista gr&aacute;fica &ndash; literaria Hesp&eacute;rides, fotograf&iacute;as incluidas en la publicaci&oacute;n &laquo;Excursi&oacute;n A &ndash; 7 XIV Congreso Geol&oacute;gico Internacional&raquo; y fotograf&iacute;as de autores varios del fondo documental del foro digital &laquo;Fotos antiguas de La Palma&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Carlos Valent&iacute;n Lorenzo Hern&aacute;ndez es cronista oficial de El Paso</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Valentín Lorenzo Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/100-anos-visita-cientificos-palma-primavera-1926_129_13224895.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 May 2026 14:26:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[100 años de aquella visita de los científicos a La Palma en la primavera de 1926]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una pesadilla gótica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/pesadilla-gotica_129_13216969.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72fbc0b7-986f-42b2-8681-622f457a0114_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una pesadilla gótica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PARACETAHUMOR - Políticos y expertos decían esto y lo otro y lo de más allá tampoco forzosamente en este orden: unos que sí, otros que no, otro que tal vez, que ya se verá, que toda precaución es poca, que esto no es el covid pero tampoco un resfriado, que si cuarentenas, que estamos sobradamente preparados para lo que venga, que faltan recursos, que sobran recursos, que se vayan a atracar a casa de su santa madre etc. etc. etc.…</p></div><p class="article-text">
        Un crucero se acercaba a la isla cargado de millonarios, ratas, ornitolog&iacute;a, virus y langostas, no forzosamente por este orden. La gente hu&iacute;a despavorida y se refugiaba en los supermercados detr&aacute;s de monta&ntilde;as de papel higi&eacute;nico y agua embotellada. Pol&iacute;ticos y expertos dec&iacute;an esto y lo otro y lo de m&aacute;s all&aacute; tampoco forzosamente en este orden: unos que s&iacute;, otros que no, otro que tal vez, que ya se ver&aacute;, que toda precauci&oacute;n es poca, que esto no es el covid pero tampoco un resfriado, que si cuarentenas, que estamos sobradamente preparados para lo que venga, que faltan recursos, que sobran recursos, que se vayan a atracar a casa de su santa madre etc. etc. etc.&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto m&eacute;dicos y sanitarios en general buscaban en los desvanes de sus casas sus viejas armaduras anticovid y se preparaban para la guerra. El l&iacute;der norcoreano con nombre de transistor dec&iacute;a que si hac&iacute;an falta a &eacute;l le sobraban misiles. En fin, mientras tanto una rata se escapaba de la bodega llena de vinos caros, la bodega no la rata, y nadaba hasta la playa, all&iacute; mord&iacute;a a un surfista ruso,&nbsp;Putin culpaba a Trump, Trump a Ir&aacute;n, Ir&aacute;n a Israel, Israel a S&aacute;nchez, S&aacute;nchez a Ayuso, Ayuso a Sheinbaum, Sheinbaum a Hern&aacute;n Cort&eacute;s y vuelta a empezar en un bucle por los siglos de los siglos am&eacute;n, menos mal que servicios secretos del Cabildo aislaron a la rata y al ruso mientras Marruecos reclamaba en plan oportunista las islas Canarias, Clavijo que nai nai pero que pod&iacute;an participar en Noche de Taifas en plan tranqui. En fin, la sangre no lleg&oacute; al mar, pero el espect&aacute;culo est&aacute; garantizado como en un m&iacute;tico &aacute;lbum de los Beatles. Uff, qu&eacute; pesadilla, tengo que cenar menos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Araújo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/pesadilla-gotica_129_13216969.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2026 08:24:17 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Clases de ratas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/clases-ratas_129_13214697.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/60cdd5b9-3078-4e36-a288-9c7185e659bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Clases de ratas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">LA OTRA CALLE - 
He visto las noticias, sí, todos las hemos visto y hasta la saciedad nos han mostrado el barco, su llegada, el transporte de los pasajeros, los aviones, la UME, la policía y los políticos. Planos medios y planos generales. Pero yo había visto, pocas noticias antes y como de paso, una noticia mucho más terrible, mucho más cruel e inhumana: niños en Gaza mordidos por ratas
</p></div><p class="article-text">
        	<span class="highlight" style="--color:white;">Hay varias y ya ustedes han aprendido mucho sobre ellas en estos d&iacute;as. Sab&iacute;amos de la rata parda, la negra, el rat&oacute;n dom&eacute;stico o de laboratorio, la rata rex y las ratas ciegas shrek que aparecen solo para asustar a los ni&ntilde;os en los cuentos de terror, y desde hace unos d&iacute;as, nos llega el nombre de un nuevo roedor portador del hantavirus, una enfermedad que&nbsp;se produce sobre todo por exposici&oacute;n a roedores silvestres como ratones ciervos,&nbsp;ratas&nbsp;de algod&oacute;n,&nbsp;ratas&nbsp;de arroz y otras variantes. El hantavirus no es un solo virus, sino un grupo de virus que circulan naturalmente entre roedores y que, en ocasiones, pueden transmitirse desde los animales a las personas, pero no entre personas. Sin embargo, existe una variante llamada de los Andes con la particularidad de que una vez en las personas puede transmitirse entre &eacute;stas en contacto cercano y prolongado. El&nbsp;hantavirus&nbsp;se contagia principalmente por excrementos de ratas en zonas donde circula el virus y se transmite mediante los fluidos corporales de roedores infectados. El contagio tambi&eacute;n puede ocurrir al inhalar part&iacute;culas contaminadas suspendidas en el aire, especialmente en lugares cerrados o poco ventilados.&nbsp;</span>
    </p><p class="article-text">
        	<span class="highlight" style="--color:white;">El virus ha vuelto a captar la atenci&oacute;n internacional tras varios casos detectados en un crucero que viajaba desde Ushuaia, en Argentina, hacia el Atl&aacute;ntico Sur y &Aacute;frica occidental.&nbsp;Las investigaciones sobre viajes a la subregi&oacute;n del Cono Sur de Am&eacute;rica sugieren que algunas de esas actividades, en determinados lugares a donde acuden los viajeros para la observaci&oacute;n de las aves, pudieran ser el origen de este brote que trae a todo el mundo de cabeza. La prensa, la radio y los distintos canales de televisi&oacute;n han dado lecciones magistrales sobre el tema. Cient&iacute;ficos, epidemi&oacute;logos, catedr&aacute;ticos de universidad, presidentes auton&oacute;micos, l&iacute;deres de diferentes partidos, ministros y ministras de casi todo han explicado hasta la saciedad lo que tenemos que hacer para no contagiarnos de la enfermedad. Nos han mostrado vertederos de medio planeta llenos de desperdicios y basura interminable; estercoleros repletos de las inmundicias que comemos, vestimos y almacenamos; un verdadero espect&aacute;culo para algunos viajeros deseosos de aventuras. Son viajes muy caros. Ya se los pueden imaginar: cruceros de lujo, comodidades, visitas a pa&iacute;ses y lugares extraordinarios con subida de adrenalina incluida. Nada que objetar. Pienso que all&aacute; cada cual lo que haga con su dinero. Lo que no es de recibo es todo lo que sucede luego: barcos en alta mar con pasajeros de distintos pa&iacute;ses enfermos o muertos, maniobras a nivel internacional, intervenci&oacute;n de organismos mundiales y toda la parafernalia necesaria para llevarlos de vuelta a sus pa&iacute;ses, procurar que no se extienda el virus y llenar de temores a una poblaci&oacute;n que, por desgracia, a&uacute;n conserva en un rinc&oacute;n de sus armarios un paquete de mascarillas sin estrenar.</span>
    </p><p class="article-text">
        	&nbsp;He visto las noticias, s&iacute;, todos las hemos visto y hasta la saciedad nos han mostrado el barco, su llegada, el transporte de los pasajeros, los aviones, la UME, la polic&iacute;a y los pol&iacute;ticos. Planos medios y planos generales. Pero yo hab&iacute;a visto, pocas noticias antes y como de paso, una noticia mucho m&aacute;s terrible, mucho m&aacute;s cruel e inhumana: ni&ntilde;os en Gaza mordidos por ratas. Un beb&eacute; de escasos meses con el rostro acribillado de mordidas como peque&ntilde;as cuchilladas; ni&ntilde;os sentados en tiendas de campa&ntilde;a llenas de barro y basura rodeados de ratas enormes corriendo por encima de sus cuerpecillos desnutridos. Ni&ntilde;os por todas partes, abandonados a su suerte para siempre, sin agua ni comida ni servicios m&eacute;dicos ni protecci&oacute;n internacional de ninguna clase. Y ante tal horror yo me he preguntado si es que hay ratas de primera clase y ratas de segunda; si a las primeras se las persigue, mata y a&iacute;sla para protegernos de sus mordeduras y a &eacute;stas se las deja correr por el mundo de los pobres y desamparados de la tierra. Busqu&eacute; en mi cabeza im&aacute;genes parecidas y s&iacute;, las record&eacute;, las hab&iacute;a visto antes en otros desafortunados momentos de nuestra historia: eran ni&ntilde;os desnudos, echados sobre la tierra, sus cuerpos convertidos en un amasijo de huesos, las manitas sobre sus cabezas peladas al rape, y al fondo, unas enormes alambradas. La historia se repite en nuevos escenarios, pero siempre es la misma, y en ella son los ni&ntilde;os los que pierden las batallas, da igual c&oacute;mo se llamen las ratas. Ellos pierden siempre. Ni a los gobiernos ni a las ratas les preocupa.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Elsa L&oacute;pez </strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>12 de mayo de 2026</strong></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elsa López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/clases-ratas_129_13214697.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 May 2026 11:28:40 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Los ascensos del Atlético Paso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/ascensos-atletico-paso_129_13209915.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/96f0962f-3312-43ef-af11-d0fcf4e86e18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los ascensos del Atlético Paso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - Apenas un año después, el Club Deportivo Atlético Paso vuelve a la Segunda División de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). La proeza deportiva se consiguió en el mismo escenario que el del primer ascenso, convirtiéndose así el Municipal de Los Pozos, de Puerto del Rosario, en un estadio indisolublemente unido a la historia del conjunto verdinegro</p></div><p class="article-text">
        El Club Deportivo Atl&eacute;tico Paso fundado el 17 de junio de 1952 ha protagonizado a lo largo de sus casi 74 a&ntilde;os de existencia momentos memorables, en forma de ascensos de categor&iacute;a y, que en las presentes l&iacute;neas, recordamos de una manera sucinta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2 de mayo de 1954.</strong> Con victoria por tres goles a uno frente al Tanaus&uacute;, del barrio de Argual de Los Llanos de Aridane, en la &uacute;ltima jornada liguera, el Atl&eacute;tico Paso se alza con el t&iacute;tulo de campe&oacute;n insular de liga, temporada 1953/54, tan solo dos a&ntilde;os despu&eacute;s de su fundaci&oacute;n. El conjunto de El Paso, presidido por el empresario tabaquero, Pedro Capote Lorenzo, lo entrenaba Antonio Fuentes Fajardo, natural del barrio de El Toscal de Santa Cruz de Tenerife, quien fuera medio &ndash; centro del Celta de Vigo de los a&ntilde;os cuarenta y considerado uno de los jugadores m&aacute;s finos que ha dado el f&uacute;tbol tinerfe&ntilde;o. Aquella tarde primaveral el Atl&eacute;tico Paso form&oacute; con el siguiente once. El&iacute;as; Jurado, Eusebio, Pedrianes; Canarito, Alem&aacute;n; Peracho, Arteaga, Gilberto, &laquo;Tom&aacute;s Zurdo&raquo; y Farrique. Los goles verdinegros fueron anotados por Peracho (2) y Gilberto.
    </p><p class="article-text">
        La competici&oacute;n se denomin&oacute; &laquo;liga de ascenso a Primera Regional&raquo;, los cuatro primeros clasificados ser&iacute;an considerados, a efectos federativos, como de primera categor&iacute;a (la novedad de la siguiente temporada en el f&uacute;tbol insular fue la divisi&oacute;n de los equipos en dos categor&iacute;as, primera y segunda regional, con cuatro conjuntos en ambas).
    </p><p class="article-text">
        <strong>17 de marzo de 1979</strong>. El Atl&eacute;tico Paso vence al Calsina y obtiene el campeonato insular de Segunda Regional con el consiguiente ascenso a la Primera Regional provincial. Aquella tarde una gran cantidad de aficionados del cuadro verdinegro se desplazaron en masa, m&aacute;s all&aacute; del T&uacute;nel de la Cumbre, al casi reci&eacute;n inaugurado Estadio Silvestre Carrillo de Santa Cruz de La Palma para apoyar a los suyos. Temporada para enmarcar del equipo de El Paso que conquist&oacute; los tres campeonatos en juego (campe&oacute;n insular de Segunda, campe&oacute;n regional de Segunda La Palma &ndash; invicto durante la competici&oacute;n &ndash; y Copa Delegaci&oacute;n). Equipo presidido por Jos&eacute; Antonio Ramos Garc&iacute;a, bajo la direcci&oacute;n t&eacute;cnica de Nelson Barreto Concepci&oacute;n y con un cuadro de jugadores donde, entre otros, figuraban: Pedro Jos&eacute;, Israel, Toto&ntilde;o, Carlucho, Arzola, Luis, Pedro, Mingo, Jorge Pais, Manolo &laquo;Farrique&raquo;, Germ&aacute;n, Esteban, Josito Concepci&oacute;n, Trivi, Susi, Parra, Luis &laquo;Mo&ntilde;a&raquo;, Jorge &laquo;Tat&aacute;&raquo;, Luis &laquo;Leivi&ntilde;a&raquo;, Juan Pedro, Pepe y Jos&eacute; Manuel. 
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                Atlético Paso Temporada 1978/79. Ascenso a Primera Regional.                            </span>
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        <strong>*Temporada 1980/81. </strong>La restructuraci&oacute;n del f&uacute;tbol regional, con la creaci&oacute;n del grupo canario de Tercera Divisi&oacute;n Nacional, determina que el Atl&eacute;tico Paso quede encuadrado en la categor&iacute;a de la Primera Preferente tinerfe&ntilde;a. En puridad, fue un ascenso de categor&iacute;a, pero desde un plano administrativo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>8 de junio de 1986. </strong>Con la victoria a domicilio del Atl&eacute;tico Paso por cero goles a tres frente al Campitos, en la antepen&uacute;ltima jornada del campeonato de liga de la Primera Regional provincial, el conjunto verdinegro obtuvo matem&aacute;ticamente el ascenso a la Primera Preferente, recuperando la categor&iacute;a perdida tan solo un a&ntilde;o desp&uacute;es de su descenso. Los de El Paso obtendr&iacute;an finalmente el subcampeonato, ya que en la siguiente jornada, tambi&eacute;n en tierras tinerfe&ntilde;as, perdieron frente al Buzanada que se proclamar&iacute;a campe&oacute;n. Bajo la presidencia de Manuel Jurado P&eacute;rez y la direcci&oacute;n t&eacute;cnica de Alejandro Cruz, la plantilla estaba configurada por los siguientes jugadores: Israel, Jos&eacute; Carlos, &Aacute;lvarez, Jos&eacute; Eralio, Chano, Luis &laquo;Racanica&raquo;, Josito Concepci&oacute;n, Memel, Pepe Riverol, Francisco Y&aacute;&ntilde;ez, Francisco, Virgilio, Armando, Vicente, C&eacute;sar y Vald&eacute;s. 
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                Atlético Paso Temporada 1985/86. Ascenso a Primera Preferente.                            </span>
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        <strong>3 de julio de 1988</strong>. En jornada m&aacute;s propia de vacaciones estivales que de terminar una competici&oacute;n de f&uacute;tbol, el Estadio Municipal de El Paso luci&oacute; sus mejores galas en una matinal futbol&iacute;stica que terminar&iacute;a siendo hist&oacute;rica. El Atl&eacute;tico Paso venci&oacute; al San Luis de Taco por el resultado de 4-1, certificando de esta manera el campeonato de la categor&iacute;a Territorial Preferente tinerfe&ntilde;a y el ascenso, por primera vez en su historia, a la Tercera Divisi&oacute;n Nacional del conjunto de El Paso. El equipo presidido por Manuel Jurado P&eacute;rez, dirigido t&eacute;cnicamente por el exjugador, Domingo Lorenzo Garc&iacute;a, a. <em>Mingo</em>, en esa jornada final aline&oacute; a: Felipe; Juan Antonio, Quique, Jos&eacute; Antonio, Manolo; Francisco, Yoyo, Jos&eacute; Sanju&aacute;n; Jorge Gal&aacute;n, Armando (Javier &laquo;Macaco&raquo;) y Sergio. Los goles locales los materializaron: Sergio, Jorge Gal&aacute;n, Jos&eacute; Sanjuan y Javier &laquo;Macaco&raquo;. 
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                Atlético Paso Temporada 1987/88. Ascenso a Tercera División Nacional.                            </span>
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        <strong>26 de mayo de 1996</strong>. El Atl&eacute;tico Paso vence en su estadio a la U.D. Esperanza por un contundente cinco a cero. En la pen&uacute;ltima jornada de Liga obtiene el campeonato de la Primera Preferente tinerfe&ntilde;a y el retorno a la Tercera Divisi&oacute;n Nacional seis a&ntilde;os despu&eacute;s. La alineaci&oacute;n que present&oacute; el conjunto pasense ese d&iacute;a fue: Emilio; &Aacute;ngel Tom&aacute;s, V&iacute;ctor Mart&iacute;n (Jonay Sim&oacute;n), Christian (Yobani) Julio; Fernando, C&eacute;sar Hern&aacute;ndez, Michel; Polaco (Douglas), C&eacute;sar Gonz&aacute;lez (V&iacute;ctor Sim&oacute;n) y Y&aacute;nez. Los goleadores fueron: C&eacute;sar Gonz&aacute;lez, Polaco, Y&aacute;nez (dos) y &Aacute;ngel Tom&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El equipo de la &laquo;Ciudad de los Almendros&raquo; lo presidi&oacute;, en esta hist&oacute;rica temporada, Francisco Eduardo Cruz Sim&oacute;n, mientras que continuaba de entrenador un a&ntilde;o m&aacute;s, Quico Acosta. 
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                Atlético Paso Temporada 1995/96. Ascenso a Tercera División Nacional.                            </span>
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        <strong>17 de mayo de 2000</strong>. Triunfo del Atl&eacute;tico Paso frente al Tenisca B por 3-1 que le dio el campeonato de la Primera categor&iacute;a Regional, grupo I y el retorno, un a&ntilde;o despu&eacute;s, a la Primera Preferente provincial. Un conjunto entrenado por el <em>baga&ntilde;ete</em> Juan Carlos P&eacute;rez (exjugador verdinegro) y presidido por Juan Esteban Rodr&iacute;guez C&aacute;ceres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>29 de marzo de 2003</strong>. La victoria del Atl&eacute;tico Paso por 0-4 frente a Los Andes, en el campo del Barranco Las Lajas y a falta de cuatro jornadas para la conclusi&oacute;n del campeonato, le dio el t&iacute;tulo de campe&oacute;n del grupo I de primera regional y el ascenso a la categor&iacute;a preferente. Con Luis Manuel P&eacute;rez en la presidencia, Jos&eacute; Francisco Ramos como entrenador y con un plantel en el que destacaban, entre otros: Jes&uacute;s, Suso, Iv&aacute;n, Daniel, Carrete, Alberto, Rub&eacute;n, Ciro, Benito Gerardo, Zeben, Carmelo, Gustavo, Jonay, Ismael, Yapci, Carlos Giovanni, Azis, Jorge Luis. Y los juveniles Daniel &laquo;Chino&raquo; y Cano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>13 de junio de 2009</strong>. Una temporada despu&eacute;s del descenso desde la Primera Preferente a la Primera Interinsular, grupo de La Palma, el Atl&eacute;tico Paso volvi&oacute; a retornar a la categor&iacute;a perdida, tras un empate a dos frente a la U.D. Fuencaliente, en el Municipal de El Paso, en la pen&uacute;ltima jornada de la fase de ascenso. Los goles verdinegros los consiguieron &Aacute;lex y Ren&eacute;. En la liga regular los verdinegros, entrenados por Juvenal S&aacute;nchez, ocuparon la segunda plaza, precisamente tras el conjunto del sur de la isla de La Palma. En el cuadro de El Paso figuraban, entre otros, Reybis, Carlitos, Carlos Ad&aacute;n, Ren&eacute;, Luis, Alberto, &Aacute;lex, Azis, Abel, Wilmer, Fajardo, Oli, Carlos Vi&ntilde;a y Kevin.
    </p><p class="article-text">
        <strong>29 de junio de 2019</strong>. Triunfo por dos goles a cero del Atl&eacute;tico Paso frente a la U.D. Teror, en el Municipal de El Paso, que luci&oacute; un ambiente de gala inmejorable para afrontar el partido de vuelta de la eliminatoria final por el ascenso a la Tercera Divisi&oacute;n, a la que retorn&oacute; el equipo de la &laquo;Ciudad de Los Almendros&raquo; 21 a&ntilde;os despu&eacute;s de su &uacute;ltima presencia en esa categor&iacute;a. En esta hist&oacute;rica tarde el equipo pasense, que tuvo que remontar el uno a cero de la ida, form&oacute; con: G&aacute;rate; Riqui, Cristo, Ciro, Yared (Samuel); Mat&iacute;as Dumpi&eacute;rrez, Pulido, Levi (Adonay), Chema (Adri&aacute;n); Diego &laquo;Gomero&raquo; (Iv&aacute;n Lynch) y Dani L&oacute;pez. Los goles fueron obra de Ciro y Lev&iacute;. Los verdes estaban presididos por Jorge Arrocha Brito y durante la temporada contaron con varios cambios en la direcci&oacute;n t&eacute;cnica. Comenz&oacute; como entrenador Javier Vales, le sustituy&oacute; Le&oacute;n G&oacute;mez y en el &uacute;ltimo partido se sent&oacute; en el banquillo Rub&eacute;n Tabares ayudado por Eloy Mart&iacute;n. 
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                Atlético Paso Temporada 2018/19. Ascenso a Tercera División Nacional.                            </span>
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        <strong>1 de mayo de 2022</strong>. Hist&oacute;rico ascenso a Segunda Divisi&oacute;n de la Real Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de F&uacute;tbol (RFEF) del Atl&eacute;tico Paso en el Estadio Municipal de Los Pozos, de Puerto del Rosario, al vencer al Herbania por 0-1 en la &uacute;ltima jornada del campeonato de Liga. El gol materializado por Edu Cruz, en los primeros minutos de la segunda parte, dio a los verdinegros el t&iacute;tulo de campe&oacute;n de Tercera Divisi&oacute;n, grupo canario y el ansiado ascenso de categor&iacute;a. Un once para la historia: Sergio Ramos; &Aacute;lex Cruz, Edu Niebla, Edu Cruz, Jordan; Guti, Roberto Bola&ntilde;os (Vianney), Cristo D&iacute;az (Brian Torres); Armiche, Adri&aacute;n Hern&aacute;ndez (Brian Mart&iacute;n), Agoney (Fran Perujo). 
    </p><p class="article-text">
        Completaban la plantilla. Luis Arellano, lesionado los &uacute;ltimos partidos, Dani Carnevali y Miguel Ramos. Dejaron el equipo durante la temporada: Portilla, Pascu y Lucas Acosta. Disfrutaron de minutos algunos integrantes del equipo juvenil, principalmente, David Galv&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ejerci&oacute; la presidencia durante la temporada, por s&eacute;ptimo a&ntilde;o (en su segundo periodo de mandato) William Nazco Garc&iacute;a y complet&oacute; su segunda temporada como entrenador Jorge Mu&ntilde;oz D&iacute;az.
    </p><p class="article-text">
        En una temporada marcada por las adversidades, derivadas fundamentalmente por la erupci&oacute;n volc&aacute;nica que marc&oacute; el devenir, al menos para los equipos palmeros, del primer tercio de la competici&oacute;n. Suspensi&oacute;n de partidos al encontrarse cerrado el aeropuerto durante largos periodos de tiempo. Hubo que realizar algunos desplazamientos en barco. En concreto, el Atl&eacute;tico Paso vio alterado el ritmo y lugar de sus entrenamientos y, no poder disponer de sus instalaciones, ya que el Estadio Municipal de El Paso se convirti&oacute; en uno de los puntos neur&aacute;lgicos de los operativos que se encontraban actuando durante la crisis volc&aacute;nica, adem&aacute;s de verse afectada la superficie del terreno de juego por la ca&iacute;da de cenizas y arena.&nbsp;As&iacute;, el Atl&eacute;tico Paso tuvo que jugar como local fuera de su estadio habitual (Barlovento, Mirca, Bre&ntilde;a Alta). En febrero volvi&oacute; el Atl&eacute;tico Paso a utilizar el Municipal de El Paso como su feudo propio.
    </p><p class="article-text">
        La victoria en el Estadio Municipal de Los Pozos, en Puerto del Rosario, quedar&aacute; para siempre impresa en el imaginario colectivo del conjunto de la &laquo;Ciudad de Los Almendros&raquo; como la mayor gesta deportiva alcanzada hasta la fecha. Supuso que por primera vez en la historia un conjunto del Valle de Aridane, y el segundo de la isla de La Palma, tras el CD Mensajero, participar&iacute;a en una competici&oacute;n nacional m&aacute;s all&aacute; del archipi&eacute;lago canario y superior a la Tercera Divisi&oacute;n. Adem&aacute;s de obtener como premio a&ntilde;adido la participaci&oacute;n, durante la temporada 2022/23, en el Campeonato de Espa&ntilde;a de Copa SM el Rey. 
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                Atlético Paso Temporada 2021/22. Ascenso a Segunda División RFEF.                            </span>
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        Hoy, <strong>10 de mayo de 2026</strong>, cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, en el mismo escenario, el Club Deportivo Atl&eacute;tico Paso, tras empatar a uno, con el Herbania, y con gol de Samu Corral, emula el logro volviendo a la Segunda Divisi&oacute;n de la RFEF. 
    </p><p class="article-text">
        El equipo dirigido por Maxi Barrera present&oacute; la siguiente alineaci&oacute;n: Roberto Guti&eacute;rrez; Mat&iacute;as Cedrez, Mat&iacute;as Pezzolesi, Facu &Aacute;lvarez, &Aacute;ngel L&oacute;pez; Samuel Casais, Alberto Escudero, Enrique Casta&ntilde;o; &Aacute;lex Mart&iacute;nez, Samu Corral y &Aacute;lvaro Iglesias. En el banquillo se encontraban: Jes&uacute;s Casta&ntilde;o, Javi Mayor, Gabri Quintero, Aramis Garc&iacute;a, Guille Roque, David P&eacute;rez y Mario Gonz&aacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Carlos Valent&iacute;n Lorenzo Hern&aacute;ndez es cronista oficial de El Paso</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Valentín Lorenzo Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/ascensos-atletico-paso_129_13209915.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 May 2026 14:16:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los ascensos del Atlético Paso]]></media:title>
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      <title><![CDATA[MV Hondius: la prueba ética de una sociedad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/mv-hondius-prueba-etica-sociedad_129_13208980.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c329b3d-0ab7-4f73-966a-c2dc260fece7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="MV Hondius: la prueba ética de una sociedad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - El temor a una amenaza infecciosa no debería hacernos olvidar que, antes que un riesgo, en alta mar hay personas vulnerables que necesitan auxilio, prudencia sanitaria y humanidad



</p></div><p class="article-text">
        Hay im&aacute;genes que despiertan algo muy rec&oacute;ndito y no f&aacute;cilmente admisible&nbsp;&nbsp;que alberga el ser humano.
    </p><p class="article-text">
        Un barco detenido en mitad del oc&eacute;ano cuyo rumbo en sus cartas de&nbsp;&nbsp;navegaci&oacute;n se ha desdifibujado. Una enfermedad&nbsp;&nbsp;poco conocida al menos por la poblaci&oacute;n general. Familias esperando noticias desde tierra firme. Autoridades debatiendo protocolos y &aacute;mbitos de competencia mientras a bordo la incertidumbre crece. Una poblaci&oacute;n que teme. Y, al mismo tiempo, un peque&ntilde;o grupo de personas que a pesar de no haberlas podido escuchar a&uacute;n, sabemos que necesitan ayuda.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; porque todav&iacute;a no hemos terminado de salir emocionalmente de la pandemia, determinadas situaciones activan de inmediato recuerdos penosos. El COVID-19 dej&oacute; algo m&aacute;s que cifras, temores, restricciones&hellip; Tambien nos qued&oacute; una memoria emocional colectiva marcada por habernos lastimado una&nbsp;&nbsp;&nbsp;herida&nbsp;&nbsp;latente: la de la&nbsp;&nbsp;vulnerabilidad, de la sensaci&oacute;n de p&eacute;rdida de control y del p&aacute;nico a lo invisible y perturbador. Ridley Scott lo expres&oacute; bien en <em>Alien: el 8&ordm; pasajero</em>: la imagen de la cara de aquella terror&iacute;fica amenaza del siniestro poliz&oacute;n, apenas apareci&oacute; al final,&nbsp;&nbsp;pero cuyo aliento s&iacute; se nos la hac&iacute;a sentir casi constantemente durante el metraje. Y es precisamente ah&iacute; donde resid&iacute;a gran parte del suspense. Aunque la vida haya continuado, puede persistir a&uacute;n ese poso silencioso de angustia que reaparece cuando surge cualquier amenaza de poder ser contagiados por alg&uacute;n vector.
    </p><p class="article-text">
        Por eso puede resultar comprensible que noticias relacionadas con posibles riesgos epidemiol&oacute;gicos despierten alta preocupaci&oacute;n.&nbsp;El miedo puede parecernos&nbsp;&nbsp;desproporcionado o incluso irracional, pero sigue siendo una respuesta de aquella lejana ra&iacute;z&nbsp;&nbsp;humana que a&uacute;n forma parte de nosotros. Necesitamos sentir que el mundo tiene cierto orden, que alguien sabe siembre qu&eacute; hacer, que existen l&iacute;mites controlados&nbsp;&nbsp;y garant&iacute;as. Y cuando esa sensaci&oacute;n se nos tambalea, se exacerban aquellos mecanismos primitivos de protecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; aparece algo tambi&eacute;n tan humano como potencialmente preocupante y tampoco&nbsp;&nbsp;tan evolucionado: la tendencia recurrente a dividir el mundo entre &ldquo;nosotros&rdquo; y &ldquo;ellos&rdquo;. Cuando sentimos amenazada nuestra seguridad y la de&nbsp;&nbsp;nuestro grupo, el otro puede convertirse f&aacute;cilmente en alguien sospechoso que nos puede da&ntilde;ar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Zygmunt Bauman hablaba precisamente de sociedades atrapadas en una cultura de la inseguridad permanente, en la que el miedo acaba condicionando la forma en que miramos y tratamos a nuestros semejantes .
    </p><p class="article-text">
        Pero comprender el miedo no significa que tengamos que convertirlo en nuestra br&uacute;jula moral.
    </p><p class="article-text">
        Porque detr&aacute;s de cualquier alarma sanitaria hay personas concretas, con sus biograf&iacute;as, sus anhelos, sus seres queridos. Hay rostros. Hay seres humanos asustados en alta mar, enfermos, muy posiblemente ya agotados f&iacute;sica y emocionalmente, lejos de sus familias, temiendo a veces lo peor y pregunt&aacute;ndose qu&eacute; ocurrir&aacute; con ellos. Y aqu&iacute; conviene recordar algo esencial: el sufrimiento humano no dejar&iacute;a de merecer cuidado simplemente porque nos produzca temor.
    </p><p class="article-text">
        Resulta parad&oacute;jico que en una &eacute;poca en la que hablamos constantemente de empat&iacute;a, salud mental, estigma, justicia y derechos humanos, reaccionemos a veces de manera desproporciondamente&nbsp;defensiva precisamenate frente a quien enferma o est&aacute; atravesado por una situaci&oacute;n tr&aacute;gica y por eso est&aacute; en una posici&oacute;n m&aacute;s d&eacute;bil. Como si quien pierde la salud, o la perder&aacute;, dejara de pertenecer plenamente a nuestra comunidad moral,  justo en el instante en que percibimos que puede alterar nuestra sensaci&oacute;n de seguridad aparentemente plena.
    </p><p class="article-text">
        Emmanuel Levinas dec&iacute;a que el rostro del otro nos interpela &eacute;ticamente incluso antes de cualquier razonamiento pol&iacute;tico. Y quiz&aacute; ah&iacute; reside el n&uacute;cleo de esta cuesti&oacute;n. Antes que cifras, titulares o debates partidistas, deber&iacute;amos ocuparnos&nbsp;&nbsp;de vidas humanas, de dignidad, de derechos de vulnerabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Eso no implica ignorar la necesaria prudencia sanitaria. La salud p&uacute;blica existe precisamente para tratar de compatibilizar protecci&oacute;n a la poblaci&oacute;n y a la vez su asistencia. La medicina trabaja constantemente en escenarios donde el riesgo cero act&uacute;a como horizonte pero que en la pr&aacute;ctica no se da. En realidad, el riesgo cero apenas existe en la vida, aunque siempre deseemos alcanzarlo. Lo que s&iacute; tenemos son protocolos basados en la evidencia, controles epidemiol&oacute;gicos, cuarentenas cuando y como son necesarias, coordinaci&oacute;n institucional y responsabilidad colectiva.
    </p><p class="article-text">
        Por eso ser&iacute;a deseable que las distintas administraciones evitaran alimentar din&aacute;micas de alarma o discursos sostenidos &uacute;nicamente sobre el pilar at&aacute;vico del miedo. Una poblaci&oacute;n asustada necesita serenidad, informaci&oacute;n, transparencia&nbsp;&nbsp;y cooperaci&oacute;n institucional. Cuando las autoridades act&uacute;an conjuntamente y transmiten mensajes coordinados, la sociedad&nbsp;&nbsp;percibe algo fundamental: que quienes deben protegerla est&aacute;n trabajando al un&iacute;sono, sin confrontaciones tan inconvenientes como inquietantes.
    </p><p class="article-text">
        En cierto modo, los pueblos&nbsp;&nbsp;tambi&eacute;n necesitan sentir que sus &ldquo;figuras parentales&rdquo; , representadas por las instituciones,&nbsp;sean capaces de cooperar, y m&aacute;s si cabe, en momentos de amenaza colectiva . Igual que sucede en una familia&nbsp;&nbsp;ps&iacute;quicamente sana, la seguridad emocional no nace para nada del conflicto permanente entre quienes tienen la responsabilidad de los cuidados, sino de la capacidad de actuar de forma eficaz y conjunta frente a los problemas.
    </p><p class="article-text">
        Pude admitirse como l&oacute;gico que existan tensiones entre administraciones locales, m&aacute;s preocupadas quiz&aacute;s por proteger de forma inmediata a su poblaci&oacute;n y autoridades nacionales obligadas a su vez de garantizar el auxilio y la protecci&oacute;n de vidas humanas conforme a principios sanitarios, jur&iacute;dicos y humanitarios. Pero ambas dimensiones no tendr&iacute;an por qu&eacute; ser incompatibles ni contrariadas. Proteger y auxiliar no son conceptos opuestos en una democracia avanzada. En unos gestores responsables.
    </p><p class="article-text">
        La tradici&oacute;n mar&iacute;tima siempre entendi&oacute; algo b&aacute;sico: que quien est&aacute; en peligro en el mar merece y nos exige toda ayuda posible. No solo por ley, sino por una conciencia humana muy antigua que reconoce que, frente al oc&eacute;ano, todos somos fr&aacute;giles.&nbsp;Cualquiera podr&iacute;a encontrarse alg&uacute;n d&iacute;a al otro lado del horizonte esperando que alguien responda.
    </p><p class="article-text">
        Kant defend&iacute;a que la dignidad humana posee un valor intr&iacute;nseco m&aacute;ximo y que las personas nunca deben ser tratadas &uacute;nicamente como medios, sino siempre como fines en s&iacute; mismas. Tambi&eacute;n la bio&eacute;tica contempor&aacute;nea insiste en principios como la beneficencia, la no maleficencia y el deber de no abandono. El bien com&uacute;n no consiste solo en proteger a los nuestros, sino tambi&eacute;n en impedir que el miedo erosione nuestra capacidad de cuidar a quien se encuentra en situaci&oacute;nes&nbsp;&nbsp;extremas.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez convendr&iacute;a formularnos una pregunta, a la vez que sencilla ciertamente inc&oacute;moda: si quienes estuvieran en ese barco fueran nuestros familiares, alejados en otros mares, &iquest;c&oacute;mo desear&iacute;amos que reaccionara la comunidad&nbsp;&nbsp;que pudiera auxiliarlos?
    </p><p class="article-text">
        Probablemente pedir&iacute;amos prudencia. Pedir&iacute;amos respeto, asistencia, apoyo y garant&iacute;as sanitarias. Pero, sobre todo, pedir&iacute;amos trato humanitario.
    </p><p class="article-text">
        No podemos transmitir, como tantas veces hacemos continuamente a los j&oacute;venes, discursos sobre empat&iacute;a, derechos humanos, valores y solidaridad, para despu&eacute;s reaccionar desde el rechazo cuando la realidad pone verdaderamente a prueba esos mismo principios. Porque entonces el mensaje que dejamos como adultos resulta profundamente contradictorio y no exento de perversidad no necesariamente consciente.
    </p><p class="article-text">
        Las sociedades maduras no son aquellas que desestiman&nbsp;&nbsp;el miedo, sino aquellas capaces de impedir que el temor acabe con&nbsp;&nbsp;la compasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Debemos alejarnos de esa deriva emocional que convierte autom&aacute;ticamente al vulnerable en una amenaza y acercarnos, en cambio, a una cultura del cuidado responsable, de la serenidad institucional y de contribuir a la esperanza compartida.
    </p><p class="article-text">
        Porque quiz&aacute; en situaciones como esta el mayor da&ntilde;o posible&nbsp;&nbsp;no sea &uacute;nicamente el biol&oacute;gico&nbsp;sino tambi&eacute;n seg&uacute;n aquello que de&nbsp;<em>humano demasiado humano, </em> aqu&iacute; podr&iacute;a suponer el repliegue hacia las zonas m&aacute;s oscuras e inconfesables de nuestros or&iacute;genes cuando sentimos alguna amenaza sobre nuestra seguridad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Félix González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/mv-hondius-prueba-etica-sociedad_129_13208980.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 May 2026 19:42:51 +0000]]></pubDate>
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