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    <title><![CDATA[elDiario.es - La Palma Opina]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - La Palma Opina]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Periodismo y libertad de expresión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/periodismo-libertad-expresion_129_13400568.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fd419f5f-18ec-406a-b237-30dc842e2200_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Periodismo y libertad de expresión"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">LA OTRA CALLE - Empiezo a no creer en esa libertad desde el momento que veo cómo se condena a quienes la llevan a cabo; cómo se multa y persigue y acusa a periodistas que la ejercen, a escritores que la practican y a políticos que la defienden
</p></div><p class="article-text">
        Hay momentos en la vida en que uno debe ser capaz de enfrentarse a las circunstancias. Uno debe ponerse a prueba y saber si est&aacute; preparado para cumplir con sus propias palabras; para saber si aquello que proclam&oacute; a viva voz lo sigue manteniendo cuando llega la hora de oponerse a leyes injustas, movimientos pol&iacute;ticos irracionales, acciones sociales abusivas y arbitrarias. Para atreverse con todo ello necesitamos tener la libertad de poder expresar lo que pensamos al respecto. Seg&uacute;n la definici&oacute;n que hemos podido encontrar en el diccionario, la libertad de expresi&oacute;n comprende &ldquo;la libertad de expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducci&oacute;n; la libertad de producci&oacute;n y creaci&oacute;n literaria, art&iacute;stica, cient&iacute;fica y t&eacute;cnica; la libertad de c&aacute;tedra; y la libertad de comunicar libremente informaci&oacute;n veraz por cualquier medio de difusi&oacute;n, emisi&oacute;n de juicios personales y subjetivos, creencias, pensamientos, ideas y opiniones&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El derecho a la libertad de expresi&oacute;n est&aacute; recogido en todas las constituciones y ordenamientos jur&iacute;dicos de cualquier pa&iacute;s democr&aacute;tico. De hecho, este es uno de sus pilares necesario para que todo estado democr&aacute;tico y de derecho sea denominado como tal. Es uno de los derechos humanos m&aacute;s importantes y est&aacute; recogido en la Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos cuyo art&iacute;culo 19 establece: &ldquo;Todo individuo tiene derecho a la libertad de opini&oacute;n y de expresi&oacute;n; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitaci&oacute;n de fronteras, por cualquier medio de expresi&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, la libertad de expresi&oacute;n est&aacute; recogida en el art&iacute;culo 20 de la Constituci&oacute;n, dentro del cap&iacute;tulo segundo &ldquo;Derechos y libertades&rdquo;. Su apartado primero dice: &ldquo;Se reconocen y protegen los derechos a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducci&oacute;n&raquo;. Este derecho tiene sus limitaciones tales como el derecho al honor, a la honra, a la intimidad, a la integridad, etc.  Esto es as&iacute; para que, hechos como las injurias y calumnias que menoscaban el honor y la imagen del damnificado, no queden impunes. Otros l&iacute;mites son la apolog&iacute;a de la violencia o el delito de odio. A menudo, la l&iacute;nea que separa la libertad de expresi&oacute;n de lo que no lo es, es muy delgada y var&iacute;a seg&uacute;n quien la interprete. Es com&uacute;n que los propios juristas tengan diversas opiniones sobre lo que debe o no debe amparar este derecho. Un periodista conservador es igual de respetable que un periodista progresista si ambos cumplen estas reglas m&iacute;nimas. Los lectores pedimos transparencia; no vale meter todo en la misma coctelera. Defendemos el periodismo, no las reglas que interesen de manera sectaria a determinados grupos de poder. No es una herramienta m&aacute;s para captar clientela con determinados contenidos. Cuando alguien lanza enga&ntilde;os, bulos, trampas, distorsiones y calumnias, est&aacute; intentando enga&ntilde;ar a quien, por una raz&oacute;n o por otra, se deja enga&ntilde;ar. El poder se nutre de la ignorancia. 
    </p><p class="article-text">
        Y dicho todo esto tan pol&iacute;ticamente correcto, tan de diccionario y que me ha costado sudores buscarlo, meditarlo, copiarlo y transmitirlo, debo a&ntilde;adir que en este momento de mi vida empiezo a dudar sobre lo le&iacute;do y aprendido; empiezo a no creer en esa libertad desde el momento que veo c&oacute;mo se condena a quienes la llevan a cabo; c&oacute;mo se multa y persigue y acusa a periodistas que la ejercen, a escritores que la practican y a pol&iacute;ticos que la defienden. Es m&aacute;s, creo que no existe, y sus m&uacute;ltiples interpretaciones son una mera justificaci&oacute;n para seguir creyendo en ella porque necesitamos hacerlo, porque no podemos caer en la c&iacute;nica postura de negarla de forma absoluta; porque hacerlo acabar&iacute;a denigr&aacute;ndonos y ser&iacute;a como rechazar la capacidad humana para elegir, decidir, y comportarse como seres dotados de inteligencia, no como bestias. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Elsa L&oacute;pez</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>23 de julio de 2026</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elsa López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/periodismo-libertad-expresion_129_13400568.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jul 2026 07:09:21 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Francisco Javier Castro Feliciano (Santa Cruz de La Palma, 1950-2026): ‘in memoriam’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/francisco-javier-castro-feliciano-santa-cruz-palma-1950-2026-in-memoriam_129_13399429.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/528b5e76-0171-4d66-8b33-db9c9b725b7e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Francisco Javier Castro Feliciano (Santa Cruz de La Palma, 1950-2026): ‘in memoriam’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">BIOGRAFÍA - El fallecimiento reciente de Francisco Javier Castro Feliciano (Santa Cruz de La Palma, 1950-2026) motiva esta aproximación a la trayectoria profesional y más personal del profesor Paco Castro, quien durante varias décadas ejerció como catedrático y director del Instituto de Enseñanza Secundaria Alonso Pérez Díaz, y en el ámbito político fue diputado nacional por la provincia de Santa Cruz de Tenerife (1982-1986) y concejal del Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma durante la Democracia</p></div><p class="article-text">
        El fallecimiento reciente de Francisco Javier Castro Feliciano (Santa Cruz de La Palma, 1950-2026) motiva esta aproximaci&oacute;n a la trayectoria profesional y m&aacute;s personal del profesor Paco Castro, quien durante varias d&eacute;cadas ejerci&oacute; como catedr&aacute;tico y director del Instituto de Ense&ntilde;anza Secundaria Alonso P&eacute;rez D&iacute;az, y en el &aacute;mbito pol&iacute;tico fue diputado nacional por la provincia de Santa Cruz de Tenerife (1982-1986) y concejal del Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma durante la Democracia.
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                María Teresa Calero y Francisco Castro, ca. 2008 | Foto: Anónimo                            </span>
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        Ante el fallecimiento del que fuera mi profesor y luego director en el IES Alonso P&eacute;rez D&iacute;az de Santa Cruz de La Palma, Francisco Castro Feliciano, pens&eacute; en la posibilidad de contar sobre &eacute;l algo m&aacute;s personal y cercano que las referencias biogr&aacute;ficas y profesionales al uso.
    </p><p class="article-text">
        Con ese objetivo me reun&iacute; con varias personas que compartieron su vida: sus hijos, sus amigos, sus compa&ntilde;eros de trabajo y sus alumnos. Hablamos y hablamos de Paco. Como resultado, esos recuerdos se entremezclaron con an&eacute;cdotas, acontecimientos personales y laborales, con los que intento aqu&iacute; trazar un perfil de su vida. No s&eacute; si lo he conseguido, pero s&iacute; s&eacute; que cuando leas estas l&iacute;neas, podr&aacute;s acercarte algo m&aacute;s a la figura de un hombre que merece ser recordado.
    </p><p class="article-text">
        El 1 de septiembre de 1992 entr&eacute; por primera vez en el antiguo convento de Santo Domingo, hoy IES Alonso P&eacute;rez D&iacute;az, dispuesta a ocupar mi plaza definitiva en el centro. Habituada a trabajar en institutos de aspecto m&aacute;s convencional, el empaque y la antig&uuml;edad del edificio me impactaron de manera muy positiva, m&aacute;s aun cuando sub&iacute; la escalera hasta la primera planta &mdash;recuerdo c&oacute;mo me gust&oacute; el roce de la mano por su pulida balaustrada de madera&mdash; y me encontr&eacute; de frente el despacho del director. All&iacute; estaba Paco Castro, rodeado de papeles, sonriendo y d&aacute;ndome la bienvenida al centro y al departamento de Lengua Castellana y Literatura: en &eacute;l ser&iacute;amos compa&ntilde;eros durante diez a&ntilde;os. Sol&iacute;a decirme que su parte favorita de la asignatura era la dedicada a la Morfolog&iacute;a y sobre todo a la Sintaxis, en la que era un verdadero experto; tambi&eacute;n bordaba los comentarios de textos period&iacute;sticos, pues era asiduo lector de prensa y un buen conocedor de la actualidad social, pol&iacute;tica y cultural.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo del tiempo pude comprobar que la puerta de su despacho estaba siempre abierta y que cualquier asunto relacionado con <em>el Alonso</em> pasaba por all&iacute;: era el centro de mando del buque que era entonces el <em>APD</em>. Capitanearlo requer&iacute;a capacidad de planificaci&oacute;n y organizaci&oacute;n, de resoluci&oacute;n de conflictos y de atenci&oacute;n a familias, docentes y alumnado que, sin problemas, entraban y sal&iacute;an a cualquier hora de su oficina. Estos diez a&ntilde;os fueron muy satisfactorios para m&iacute;. Pero es momento de dejar atr&aacute;s los recuerdos propios y de retomar un orden que se ajuste al prop&oacute;sito inicial: acercarnos de manera personal a su biograf&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Francisco Javier Castro Feliciano nace el 20 de febrero de 1950 en la calle Sol, n&uacute;mero 1, de Santa Cruz de La Palma, en la planta baja de la casa familiar de los Castro. Su padre fue Manuel Castro D&iacute;az &mdash;Manolo&mdash; y su madre, Mar&iacute;a Eugenia Feliciano P&eacute;rez, a la que cari&ntilde;osamente todos llamaban <em>Machi</em>. Formaban una familia cat&oacute;lica, de misa diaria, algo bastante habitual en esas d&eacute;cadas. De sus ocho hijos, Paco ocupaba el sexto lugar, entre sus hermanas Nieves y Rosario. A finales de los cuarenta, les toca la Loter&iacute;a de Navidad, agraciados con el n&uacute;mero de la cofrad&iacute;a del Rosario. Entonces Manolo y Machi deciden comprar una casa lo bastante grande para albergar a una familia tan numerosa. La elegida fue una casona situada en la calle Anselmo P&eacute;rez de Brito, n&uacute;mero 86, muy cerca de las Cuatro Esquinas y de la plaza de San Francisco. All&iacute; transcurrir&iacute;a su infancia y en esa emblem&aacute;tica plaza se reunir&aacute; con la extensa pandilla de chicos que por entonces viv&iacute;a en el barrio. Jugaban a la guerra, a indios y vaqueros, al boliche, etc., y cuando los sacerdotes D. Miguel o D. Juan P&eacute;rez &Aacute;lvarez se los ped&iacute;an, ayudaban como monaguillos en misas y procesiones.
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                    alt="Paco Castro Feliciano, ca. 1970 | Foto: Anónimo"
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            <span class="title">
                Paco Castro Feliciano, ca. 1970 | Foto: Anónimo                            </span>
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        En la escuela parroquial, Paco despuntaba por su mente &aacute;gil y despierta, lo que no pas&oacute; desapercibido para don Rudecindo Chico, el maestro, quien coment&oacute; con su familia la posibilidad de proseguir sus estudios de la mano de la Iglesia. As&iacute; que, en 1961, con 11 a&ntilde;os de edad, ingresa en el Seminario Diocesano de San Crist&oacute;bal de La Laguna. Esa temprana separaci&oacute;n del n&uacute;cleo familiar y los estrictos h&aacute;bitos de estudio, clases y oraci&oacute;n har&aacute;n que el ni&ntilde;o madure pronto. Le atra&iacute;a el estudio del lat&iacute;n y del griego, disciplinas que luego le ser&iacute;an muy &uacute;tiles para impartir clases como profesor particular durante las vacaciones. Cuando el joven Paco volv&iacute;a a casa, su madre y sus hermanas lo colmaban de mimos y atenciones, por lo que se libraba de las tediosas obligaciones dom&eacute;sticas que, todo sea dicho, siempre detest&oacute;. Su madre dec&iacute;a que adoraba a todos sus hijos por igual, pero que Paco era su <em>ni&ntilde;o ausente</em>, su <em>hijo del alma</em> a quien tanto echaba de menos.
    </p><p class="article-text">
        Paco completa los seis cursos del Seminario Menor y uno del Seminario Mayor y comprende que la vocaci&oacute;n religiosa no ser&iacute;a su destino, pues so&ntilde;aba con ser m&eacute;dico o director de orquesta. As&iacute; que, pese a la f&eacute;rrea oposici&oacute;n paterna, a los 17 a&ntilde;os regresa a La Palma para terminar el bachillerato (antiguos Sexto, Rev&aacute;lida y Preuniversario) y luego cursar una carrera universitaria.
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                    alt="María Teresa Calero Hernández y Francisco Castro Feliciano, ca. 1975 | Foto: Anónimo"
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            <span class="title">
                María Teresa Calero Hernández y Francisco Castro Feliciano, ca. 1975 | Foto: Anónimo                            </span>
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        Ser&aacute; en el verano del 68 cuando se enamore de la mujer de su vida, Mar&iacute;a Teresa Calero Hern&aacute;ndez, <em>Marite</em>. Ella era guapa, de sonrisa y simpat&iacute;a desbordantes. Paco, deslumbrado, se lo confiesa a Fernando Calero, amigo y colega de pandilla, adem&aacute;s de hermano de Marite. El rumor comienza a circular y ella, curiosa, se interesa por ese chico moreno y locuaz. Se enamoran y mientras la relaci&oacute;n se consolida, Paco cursa estudios universitarios de Filosof&iacute;a y Letras, en la especialidad de Filolog&iacute;a Rom&aacute;nica. En La Laguna recibe clases de prominentes profesores como Juan R&eacute;gulo P&eacute;rez, Gregorio Salvador Caja, Ram&oacute;n Trujillo Carre&ntilde;o o Jacinto Alzola Cabrera.
    </p><p class="article-text">
        Marite y Paco se casar&aacute;n el 15 de julio de 1975, en la ermita de San Sebasti&aacute;n de Santa Cruz de La Palma, unos meses antes de la muerte de Franco. Por esas fechas, Paco se interesa por la pol&iacute;tica de forma activa, hierve ante el inminente cambio pol&iacute;tico que se avecina y las ansias de democracia y libertad de los espa&ntilde;oles. Reuniones, debates, controversias y planes de futuro ocupan su tiempo e intereses. Los socialistas y otras fuerzas, a&uacute;n dentro de la ilegalidad y vigilancia del r&eacute;gimen dictatorial, unen sus empe&ntilde;os y se preparan para ocupar su espacio pol&iacute;tico.
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                    alt="Enlace matrimonial de Paco Castro y María Teresa Calero, 15 de julio de 1975, Ermita de San Sebastián | Foto: Anónimo"
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            <span class="title">
                Enlace matrimonial de Paco Castro y María Teresa Calero, 15 de julio de 1975, Ermita de San Sebastián | Foto: Anónimo                            </span>
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        En 1976, concluida ya la mili, nace Javier, el primer hijo de la pareja; Paula ser&aacute; la segunda, en 1979, y en 1982, Marta. Marite resum&iacute;a en estos t&eacute;rminos el nacimiento de sus hijos en relaci&oacute;n con la carrera de su marido: &laquo;Javi era hijo de la milicia, Paula, de la educaci&oacute;n y Marta, de la pol&iacute;tica&raquo;. En ese a&ntilde;o de 1976, comienza a ejercer en el Instituto Femenino, hoy IES Luis Cobiella Cuevas, la que ser&aacute; la profesi&oacute;n de su vida, la de ense&ntilde;ante. Compagina las clases de Lengua y Literatura con el cargo de jefe de Estudios. Ah&iacute; comparte su pasi&oacute;n por la pol&iacute;tica con otros compa&ntilde;eros y amigos, como Jos&eacute; L&oacute;pez Mederos o Santiago Bethencourt &Aacute;lvarez, profesores de Geograf&iacute;a e Historia y tambi&eacute;n socialistas.
    </p><p class="article-text">
        En el curso 1979-1980 es destinado al Instituto de Ense&ntilde;anza Media Saulo Tor&oacute;n de G&aacute;ldar, en Gran Canaria (fundado en 1969, aunque en 2024 se traslada a nuevas instalaciones con el cambio nominativo <em>IES Ag&aacute;ldar</em>). All&iacute; traba relaci&oacute;n tanto con personas afines a su ideario como con otras de signo pol&iacute;tico m&aacute;s conservador. Valga como ejemplo su estrecha relaci&oacute;n con el jefe de la Guardia Civil local quien, a principios de 1981 lo avisa de la inminencia de un golpe de estado militar y de su inclusi&oacute;n en una lista de personas <em>non gratas</em> a los golpistas. Lo insta a buscar una v&iacute;a de escape y a prepararse para la huida si triunfa la asonada. Tiempos dif&iacute;ciles, pues, para los comprometidos con la democracia desde posturas ideol&oacute;gicas de izquierdas. Desmantelado el golpe, el pa&iacute;s respira y Paco se implica cada vez m&aacute;s. En el curso 1981-1982 obtiene la plaza definitiva en el IES Eusebio Barreto Lorenzo de Los Llanos de Aridane. La suerte le sonr&iacute;e, pues consigue permutar este nuevo destino por otro en el IES Alonso P&eacute;rez D&iacute;az de Santa Cruz de La Palma, en el que toma posesi&oacute;n el 1 de octubre de ese mismo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Paralelamente, su carrera pol&iacute;tica se cruza con la docente, hasta que es elegido Diputado Nacional por el PSOE en la segunda legislatura. Esto le lleva a pedir una excedencia por cargo pol&iacute;tico desde su toma posesi&oacute;n el 6 de noviembre de 1982 hasta 1986. Durante esos a&ntilde;os desempe&ntilde;a el puesto de vocal de RTVE, de la Comisi&oacute;n de Presupuestos y del Defensor del Pueblo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Visita del presidente del Gobierno de Canarias Jerónimo Saavedra Acevedo, ca. 1983-1987, Aeropuerto de La Palma | Foto: Anónimo"
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                Visita del presidente del Gobierno de Canarias Jerónimo Saavedra Acevedo, ca. 1983-1987, Aeropuerto de La Palma | Foto: Anónimo                            </span>
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        En este tiempo, su vida se convierte en un constante ir y venir entre Madrid y La Palma, hasta que la separaci&oacute;n familiar se hace cada vez m&aacute;s dura, puesto que su tercera hija, Marta, apenas lo conoce. Decide entonces no renovar su compromiso con la pol&iacute;tica nacional y regresa a la Isla. De nuevo integrado en la vida capitalina, participa de forma din&aacute;mica en las actividades sociales y culturales de la ciudad: bailar&aacute; la danza de los enanos cinco veces consecutivas, desde 1975 hasta 1993; en esta &uacute;ltima, en el marco de la conmemoraci&oacute;n del quinto centenario de la incorporaci&oacute;n de La Palma a la Corona de Castilla, act&uacute;a tambi&eacute;n ante los reyes Juan Carlos I y Sof&iacute;a.
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                    alt="María Teresa Calero, Francisco Castro, Javier, Paula y Marta Castro Calero, 24 de julio de 1985, plaza de Santo Domingo | Foto: Diego Robles Ortega"
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                María Teresa Calero, Francisco Castro, Javier, Paula y Marta Castro Calero, 24 de julio de 1985, plaza de Santo Domingo | Foto: Diego Robles Ortega                            </span>
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        As&iacute; pues, durante el curso 1986-1987, Paco toma posesi&oacute;n de su plaza en <em>el Alonso</em>, que por esos a&ntilde;os ten&iacute;a como director a D. Ram&oacute;n Ramos P&eacute;rez, catedr&aacute;tico de Matem&aacute;ticas, cuyo despacho era un espacio abierto a las tertulias, a la lectura de la prensa y a comentar la actualidad pol&iacute;tica, social y cultural de La Palma. Ram&oacute;n Ramos animar&aacute; a Paco a que tome el relevo en la direcci&oacute;n del centro porque se jubila y ha encontrado en &eacute;l el candidato ideal para continuar con la l&iacute;nea ya emprendida. Para ello debe convencer al sector m&aacute;s conservador, cosa que consigue gracias a sus habilidades de persuasi&oacute;n. Acepta el cargo en el curso 1987-1988. Bajo su direcci&oacute;n, <em>el Alonso</em> crecer&aacute; cualitativa y cuantitativamente, pues la implantaci&oacute;n de la LOGSE (en el curso 1995-1996) trae consigo un notable aumento de alumnado y de personal docente con los cambios metodol&oacute;gicos y did&aacute;cticos que el nuevo sistema demandaba.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, la vida discurre y su pasi&oacute;n por la pol&iacute;tica a&uacute;n sigue viva: primero como edil y luego como teniente de alcalde del Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma y, por si le quedara aun tiempo libre, por las tardes imparte clases y tutor&iacute;as en la UNED, un periodo que comienza el 1 de enero de 1987 y culminar&aacute; el 1 de octubre de 2015.
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                    alt="Corporación Municipal de Santa Cruz de La Palma, década de 1990, Casas Consistoriales | Foto: Foto Moreno"
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                Corporación Municipal de Santa Cruz de La Palma, década de 1990, Casas Consistoriales | Foto: Foto Moreno                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Hace unas semanas, Javier, Paula, Marta y yo nos reunimos y les ped&iacute; &mdash;adem&aacute;s de los muchos datos ya consignados&mdash; que me hablaran del Paco m&aacute;s personal, el que fue marido y padre. Los tres hermanos sonrieron y el primer nombre que sali&oacute; de sus bocas fue el de Marite: figura central, sombra protectora que abarc&oacute; todo y a todos. Su madre era due&ntilde;a de una personalidad arrolladora por sincera, divertida y optimista. Sus hijos la definen como &laquo;luminosa&raquo; y &laquo;aut&eacute;ntica&raquo;. Nadie esperaba su enfermedad y ante su r&aacute;pido avance, Marite lo acepta con una entereza y un sentido del humor que todos desear&iacute;amos llegada nuestra propia hora. Muere en noviembre de 2015 y la familia queda devastada, sobre todo, Paco, que cae en una profunda depresi&oacute;n de la que solo conseguir&aacute; salir gracias al apoyo de sus hijos y de sus nietos Mateo y Julia, hijos de Paula, ya que, sin dudarlo, esta traslada su casa y su vida a la de su padre para arroparlo en estos tiempos tan dif&iacute;ciles.
    </p><p class="article-text">
        Poco a poco aprendi&oacute;: aprendi&oacute; a vivir sin depender para todo de Marite, especialmente con respecto a la comida, el cuidado y la organizaci&oacute;n de la casa. Un tiempo despu&eacute;s, Paco empez&oacute; a padecer importantes crisis de salud, por lo que, de com&uacute;n acuerdo con sus hermanas, esta vez fue Javier quien decidi&oacute; hacer un par&eacute;ntesis laboral en su profesi&oacute;n de sanitario y venirse a vivir con su padre. Los tres estar&aacute;n junto a Paco hasta el final. Lamentaremos su muerte el d&iacute;a 6 de mayo de 2026.
    </p><p class="article-text">
        Nos queda hablar sobre su faceta paterna y de nuevo los tres coinciden en afirmar que era un hombre dialogante, delante del que pod&iacute;as defender cualquier postura siempre que la argumentaras: &laquo;Conv&eacute;nceme&raquo;, dec&iacute;a. Lo consideraban un hombre justo, trabajador, culto y amigo de sus amigos, aunque ten&iacute;a un dogma irrenunciable para sus hijos: estudiar y completar una formaci&oacute;n universitaria era una obligaci&oacute;n. Esto lo llev&oacute; a chocar con su hijo, quien por aquel entonces prefer&iacute;a explorar otros caminos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Congreso del PSOE, década de 1982-1986 | Foto: Anónimo"
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                Congreso del PSOE, década de 1982-1986 | Foto: Anónimo                            </span>
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        Estos recuerdos familiares se completan con la charla que mantuve con Facundo Daranas Ventura, Mar&iacute;a Nieves P&eacute;rez Hern&aacute;ndez y Marcos Mat&iacute;as Gonz&aacute;lez. Manolo Feliciano tambi&eacute;n me aport&oacute; algunos datos de inter&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Facundo es catedr&aacute;tico de Historia, ya retirado y una persona destacada en la vida cultural de Santa Cruz de La Palma, tanto por su labor docente como por sus investigaciones en el campo del patrimonio hist&oacute;rico art&iacute;stico y sociocultural de la ciudad mediante la publicaci&oacute;n, entre otros trabajos, de cuatro libros, de los cuales tres fueron revisados estil&iacute;sticamente por Paco Castro: <em>La iglesia de San Francisco de Santa Cruz de La Palma</em> (Santa Cruz de La Palma, 2008),<em> La Orden Tercera Franciscana en la isla de La Palma (1633-2018): historia y patrimonio</em> (Santa Cruz de La Palma, 2020),<em> Lo Divino en la Navidad de Santa Cruz de La Palma (1947-2022): 75&ordm; aniversario </em>(Santa Cruz de La Palma, 2022) y <em>Las calles San Jos&eacute; y Santa &Aacute;gueda de Santa Cruz de La Palma: arquitectura y sociedad</em> (Santa Cruz de La Palma, 2025). Daranas recuerda sus apreciaciones a prop&oacute;sito del uso de los gerundios o del abuso de la voz pasiva.
    </p><p class="article-text">
        La amistad entre ambos se remonta a la infancia, al barrio de la Asomada y a la plaza de San Francisco, aunque los lazos se mantuvieron durante la primera juventud y luego en la universidad. All&iacute; comparten piso en la calle San Honorato o en la calle Catedral en La Laguna. Mientras estudiaba, Paco imparti&oacute; clases de Lat&iacute;n de forma gratuita en el centro de las Hermanas Oblatas del Sant&iacute;simo Redentor, ubicado en la curva del paseo de Gracia. Pero, eso s&iacute;, las monjas lo compensaban con unas meriendas exquisitas y abundantes en dulces, bizcochos y confituras: &laquo;&iexcl;Era la envidia de todos nosotros!&raquo; &mdash;comenta Facundo entre risas&mdash;. Paco los deleitaba cont&aacute;ndoles con todo detalle los manjares, inaccesibles para unos estudiantes siempre desperrados, que sobreviv&iacute;an con comida de entullo, hecha sin arte ni gracia.
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                    alt="Paco Castro como profesor de refuerzo en el Centro de las Hermanas Oblatas, ca. 1968-1971, La Laguna | Foto: Anónimo"
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                Paco Castro como profesor de refuerzo en el Centro de las Hermanas Oblatas, ca. 1968-1971, La Laguna | Foto: Anónimo                            </span>
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        Rememoramos tambi&eacute;n otras noches laguneras de &laquo;divinos&raquo; en las que los palmeros cantaban villancicos por colegios y residencias esperando a ver si las monjas los premiaban con alg&uacute;n bocado sabroso y, de paso, avistaban a alguna chica interesante.Con respecto a los muchos a&ntilde;os de docencia compartidos en <em>el Alonso</em>, Facundo alaba el entusiasmo que Paco mostraba con proyectos y propuestas de mejora y c&oacute;mo recurr&iacute;a a los m&uacute;ltiples contactos establecidos con las instituciones locales durante su etapa pol&iacute;tica, lo que, junto a sus habilidades comunicativas, repercut&iacute;a de manera muy positiva en el centro. Como amigo, siempre fue leal, incapaz de traiciones ni pu&ntilde;aladas, porque la bonhom&iacute;a era su cualidad m&aacute;s sobresaliente.
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                    alt="Paco Castro y María Teresa Calero, ca. 1975, Convento de San Francisco | Foto: Anónimo"
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                Paco Castro y María Teresa Calero, ca. 1975, Convento de San Francisco | Foto: Anónimo                            </span>
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        Mar&iacute;a Nieves P&eacute;rez Hern&aacute;ndez, profesora de Matem&aacute;ticas retirada y conocida por todos como <em>Meme</em>, fue tambi&eacute;n una gran amiga de Paco y con &eacute;l form&oacute; parte del equipo directivo con el cargo de secretaria. Entre ellos exist&iacute;a una gran afinidad y confianza, por lo que se complementaban a la perfecci&oacute;n. Paco representaba el empuje y la energ&iacute;a, mientras que Meme era la parte reflexiva, la que analizaba pros y contras y buscaba la manera de mantener al d&iacute;a las cuentas del centro. Juntos afrontaron los retos que trajo consigo la Logse, como el aumento de cursos y alumnado, pues <em>el Alonso</em> lleg&oacute; a albergar siete cursos de primero de la ESO y cinco de COU, con la consiguiente ampliaci&oacute;n de plantilla y la incorporaci&oacute;n de los maestros, cuyo encaje e integraci&oacute;n fueron excelentes. Pero no solo de trabajo se compon&iacute;a su amistad: comidas, fiestas y charlas sin fin crearon un v&iacute;nculo que mantendr&iacute;a unidos a Paco y a Marite con Meme y Juan, su marido, hasta el final.
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                    alt="Claustro del profesorado del IES Alonso Pérez Díaz, década de 1990, plaza de Santo Domingo | Foto: Anónimo"
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                Claustro del profesorado del IES Alonso Pérez Díaz, década de 1990, plaza de Santo Domingo | Foto: Anónimo                            </span>
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        Una &uacute;ltima charla con Marcos Mat&iacute;as Gonz&aacute;lez cerrar&aacute; estos recuerdos. Actualmente es profesor de Lengua Castellana y Literatura en el mismo IES Alonso P&eacute;rez D&iacute;az con el puesto de coordinador del eje de Comunicaci&oacute;n, Biblioteca y Radio Escolar. Marcos fue tambi&eacute;n alumno de Paco durante el curso 1996-1997 y recuerda con admiraci&oacute;n sus conocimientos ling&uuml;&iacute;sticos y sus an&aacute;lisis de texto, que le permitieron interesarse por el estudio de la lengua y comprender mejor sus complejos mecanismos. Le agradaban su cercan&iacute;a y su peculiar forma de &laquo;echar una buena bronca&raquo; ante las trastadas ideadas por los alumnos, como la de descolgarse por las ventanas de la calle P&aacute;rraga para fugarse de clase. O cuando &laquo;penaba&raquo; a los alumnos m&aacute;s d&iacute;scolos encomend&aacute;ndoles la realizaci&oacute;n de tareas que redundaran en beneficio de la comunidad educativa, como recoger hierbas del patio-jard&iacute;n o pintar paredes. Esta forma de reprender tuvo adeptos y detractores, pues no dejaba de ser una idea original diferente a los modelos m&aacute;s tradicionales de contravenir el comportamiento de los estudiantes. Ahora, Marcos se alegra de volver al centro como profesor, aunque sea otro el equipo directivo que encabeza Ana Morera Luis, la cual comparte, al igual que Ram&oacute;n Ramos y Paco Castro, los conceptos de &laquo;despacho de puertas abiertas&raquo; y comunicaci&oacute;n fluida con todos los sectores educativos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana María Cabezola Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/francisco-javier-castro-feliciano-santa-cruz-palma-1950-2026-in-memoriam_129_13399429.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 14:28:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Francisco Javier Castro Feliciano (Santa Cruz de La Palma, 1950-2026): ‘in memoriam’]]></media:title>
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      <title><![CDATA[La Competición de Verano: cuando todos jugábamos al baloncesto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/competicion-verano-jugabamos-baloncesto_129_13397389.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7f877653-4aae-4252-b62d-31ed1e38caed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - Más de medio siglo después de su nacimiento, la Competición de Verano continúa ocupando un lugar privilegiado en la memoria del deporte palmero. Mantener viva esta tradición ya constituye un éxito. Pero su propia historia invita también a mirar hacia adelante y a plantearse cómo recuperar, adaptado a los nuevos tiempos, aquel espíritu participativo que convirtió durante décadas al baloncesto en el gran punto de encuentro del verano en Santa Cruz de La Palma
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            <span class="title">
                Luis Sa, Manolo de las Casas y Emiliano Navarro (Buitres)                            </span>
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        La Competici&oacute;n de Verano de baloncesto de Santa Cruz de La Palma alcanza este a&ntilde;o una nueva edici&oacute;n convertida ya en una de las manifestaciones deportivas m&aacute;s longevas y reconocibles de la capital palmera. Durante m&aacute;s de medio siglo, el torneo ha formado parte de la vida estival de la ciudad, aunque la realidad actual invita a contemplar su trayectoria con una mezcla de satisfacci&oacute;n por su continuidad y reflexi&oacute;n sobre el enorme potencial que lleg&oacute; a alcanzar.
    </p><p class="article-text">
        El baloncesto veraniego contaba con algunos antecedentes en Santa Cruz de La Palma. El m&aacute;s remoto fue la Copa de Verano organizada en 1944 por la Delegaci&oacute;n Insular de la Federaci&oacute;n Tinerfe&ntilde;a de Baloncesto. Mucho m&aacute;s cercano fue el campeonato social del C. B. La Palma, disputado en 1971 bajo la denominaci&oacute;n de <em>Trofeo Diario de Avisos</em>, que sirvi&oacute; de precedente inmediato de una iniciativa destinada a convertirse en uno de los grandes acontecimientos deportivos y sociales del verano palmero.
    </p><p class="article-text">
        La Competici&oacute;n de Verano propiamente dicha naci&oacute; el 31 de julio de 1972. En aquella primera edici&oacute;n participaron cinco equipos masculinos y seis femeninos, una cifra que ya resultaba notable para una ciudad del tama&ntilde;o de Santa Cruz de La Palma. Nadie pod&iacute;a imaginar entonces la extraordinaria dimensi&oacute;n que alcanzar&iacute;a el torneo en las dos d&eacute;cadas siguientes.
    </p><p class="article-text">
        La mejor forma de comprender lo que signific&oacute; la Competici&oacute;n de Verano es observar su evoluci&oacute;n. De los once equipos iniciales se pas&oacute; a veintiocho en 1976, a cuarenta y tres en 1986 y 1987 y al r&eacute;cord absoluto de <strong>cuarenta y ocho</strong> en 1992. La demanda fue tan elevada que aquel a&ntilde;o hubo que crear incluso una tercera categor&iacute;a s&eacute;nior masculina. En apenas veinte a&ntilde;os, la participaci&oacute;n se hab&iacute;a multiplicado por m&aacute;s de cuatro.
    </p><p class="article-text">
        Pero aquellas cifras iban mucho m&aacute;s all&aacute; de la estad&iacute;stica. Cada equipo reun&iacute;a a jugadores, entrenadores, delegados y colaboradores; a ellos se sumaban &aacute;rbitros, anotadores, organizadores, patrocinadores y centenares de espectadores. Durante muchos a&ntilde;os fue necesario programar partidos por la ma&ntilde;ana y por la tarde, y la competici&oacute;n se prolongaba durante m&aacute;s de un mes. El baloncesto se convert&iacute;a as&iacute; en uno de los grandes protagonistas del verano capitalino y la Ciudad Juvenil, primero, y posteriormente las canchas de Santo Domingo y del Instituto Alonso P&eacute;rez D&iacute;az, eran un punto de encuentro diario para varias generaciones de j&oacute;venes.
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                Equipo femenino Buitres Saab con Roberto Estrello.                            </span>
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        Los enfrentamientos entre <em>Buitres</em> y <em>Ajax</em> marcaron los primeros a&ntilde;os y dieron paso a otros equipos que dejaron una profunda huella en la memoria colectiva: <em>Play Boy</em>, <em>Sporting Avenida</em>, <em>Retorno</em>, <em>Diablos Rojos</em>, <em>Instituto La Palma</em>, <em>Friger</em>, <em>Aqu&iacute; Estoy</em>, <em>Tocuyo</em>, <em>Capri</em>, <em>Juventud</em>, <em>Chelo</em>, <em>Luto</em> o <em>Estudiantes Cam&aacute;n</em>. Detr&aacute;s de aquellos nombres hab&iacute;a grupos de amigos, barrios, comercios y patrocinadores que daban una personalidad propia a cada edici&oacute;n del torneo.
    </p><p class="article-text">
        La competici&oacute;n femenina fue igualmente protagonista desde el primer d&iacute;a. Junto al <em>Mamey</em>, primer campe&oacute;n en 1972, dejaron su impronta equipos como <em>Buitres</em>, <em>Play Boy</em>, <em>Sporting Avenida</em>, <em>Retorno</em>, <em>P&eacute;rgola Cant&uacute;</em>, <em>Banco di Plaza</em>, <em>Aqu&iacute; Estoy</em>, <em>Escuela de Baloncesto</em>, <em>Bre&ntilde;a Baja</em> o Flash Puenting. Sus rivalidades contribuyeron decisivamente al prestigio del torneo y al desarrollo del baloncesto femenino en la isla.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los grandes aciertos de la Competici&oacute;n de Verano fue su capacidad para integrar a jugadores de todas las edades y niveles. Junto a las categor&iacute;as s&eacute;nior se fueron incorporando las competiciones juvenil-j&uacute;nior, infantil y minib&aacute;squet, favoreciendo la convivencia entre generaciones y ofreciendo a muchos j&oacute;venes la oportunidad de seguir practicando baloncesto una vez finalizada la temporada federada. La ceremonia de la antorcha, el desfile de los equipos y el juramento de los deportistas de la primera &eacute;poca reforzaban, adem&aacute;s, el car&aacute;cter festivo de un torneo que trascend&iacute;a ampliamente lo puramente deportivo.
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                Diablos Rojos.                            </span>
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        A partir de mediados de los a&ntilde;os noventa comenz&oacute; un paulatino descenso en la participaci&oacute;n. La competici&oacute;n sobrevivi&oacute; en la Avenida Mar&iacute;tima, m&eacute;rito indiscutible de quienes han continuado organiz&aacute;ndola a&ntilde;o tras a&ntilde;o, pero fue perdiendo categor&iacute;as, equipos y parte del ambiente que la hab&iacute;a convertido en una referencia del verano palmero.
    </p><p class="article-text">
        La edici&oacute;n de 2026 re&uacute;ne ocho equipos &mdash;cinco masculinos y tres femeninos&mdash;. La comparaci&oacute;n con otras &eacute;pocas resulta inevitable: frente a los once equipos de la edici&oacute;n inaugural o los cuarenta y ocho de 1992, la participaci&oacute;n actual refleja una realidad muy diferente. Las circunstancias sociales, deportivas y de ocio han cambiado profundamente, por lo que no ser&iacute;a justo establecer comparaciones simplistas. Sin embargo, la historia de la Competici&oacute;n de Verano demuestra que su mayor fortaleza nunca fue &uacute;nicamente el nivel de los partidos, sino su extraordinaria capacidad para implicar a toda la sociedad.
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                La Competición de Verano de baloncesto de Santa Cruz de La Palma.                            </span>
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        M&aacute;s de medio siglo despu&eacute;s de su nacimiento, la Competici&oacute;n de Verano contin&uacute;a ocupando un lugar privilegiado en la memoria del deporte palmero. Mantener viva esta tradici&oacute;n ya constituye un &eacute;xito. Pero su propia historia invita tambi&eacute;n a mirar hacia adelante y a plantearse c&oacute;mo recuperar, adaptado a los nuevos tiempos, aquel esp&iacute;ritu participativo que convirti&oacute; durante d&eacute;cadas al baloncesto en el gran punto de encuentro del verano en Santa Cruz de La Palma. Porque la historia de la Competici&oacute;n de Verano no se mide solo por el n&uacute;mero de ediciones celebradas, sino por la huella que dej&oacute; en varias generaciones de palmeros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[J.J. Rodríguez-Lewis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/competicion-verano-jugabamos-baloncesto_129_13397389.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 20:06:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Competición de Verano: cuando todos jugábamos al baloncesto]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Cuando un periódico era una aventura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/periodico-aventura_129_13389152.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4537875-3774-475d-af32-1024361f3ffb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando un periódico era una aventura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - 'La Justicia' y 'Heraldo de La Palma', dos proyectos periodísticos que buscaron una voz propia en La Palma de entresiglos
</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Portada del periódico &#039;La Justicia&#039;.                            </span>
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        La historia de la prensa suele escribirse a partir de los peri&oacute;dicos. Se recuerda cu&aacute;ndo aparecieron, cu&aacute;nto tiempo sobrevivieron, cu&aacute;l fue su orientaci&oacute;n pol&iacute;tica o qu&eacute; pol&eacute;micas protagonizaron. Mucho menos frecuente es detenerse en quienes los hicieron posibles. Sin embargo, detr&aacute;s de cada cabecera hubo personas que reunieron el dinero para pagar la imprenta, buscaron suscriptores, escribieron editoriales y art&iacute;culos de fondo, discutieron titulares y asumieron las consecuencias de cuanto publicaban. Sin ellas, los peri&oacute;dicos ser&iacute;an &uacute;nicamente papel envejecido en una hemeroteca; con ellas forman parte de la historia viva de una sociedad. 
    </p><p class="article-text">
        Entre esos hombres ocupan un lugar singular Luis M&eacute;ndez Franco (1872-1942) y Wenceslao Abreu Francisco (1859-1918). Ambos compartieron una aspiraci&oacute;n poco frecuente en la Espa&ntilde;a de la Restauraci&oacute;n: hacer un peri&oacute;dico que no obedeciera d&oacute;cilmente a una organizaci&oacute;n pol&iacute;tica. No pretend&iacute;an mantenerse al margen de la vida p&uacute;blica; al contrario. Aspiraban a intervenir en ella con suficiente libertad para apoyar unas iniciativas, censurar otras y defender, por encima de cualquier disciplina partidista, aquello que consideraban beneficioso para La Palma.
    </p><p class="article-text">
        La empresa no era sencilla. La isla apenas superaba entonces los 46.000 mil habitantes. La emigraci&oacute;n hacia Am&eacute;rica, sobre todo hacia Cuba, segu&iacute;a marcando la vida de numerosas familias, el analfabetismo limitaba el n&uacute;mero de lectores y la econom&iacute;a de cualquier publicaci&oacute;n resultaba extraordinariamente fr&aacute;gil. A pesar de ello, pocas etapas conocieron una actividad period&iacute;stica tan intensa. Conservadores, liberales, republicanos, publicaciones institucionales, literarias, sat&iacute;ricas y obreristas compet&iacute;an por un mercado incapaz de sostener tantas cabeceras. La mayor parte nac&iacute;an asociadas a un partido, a un dirigente o a un grupo de intereses. El peri&oacute;dico era un instrumento de influencia pol&iacute;tica mucho antes que una empresa informativa en el sentido actual del t&eacute;rmino. 
    </p><p class="article-text">
        Fue en ese ambiente donde apareci&oacute; <em>La Justicia</em> el 5 de noviembre de 1898. Dirigido por Luis M&eacute;ndez Franco, se present&oacute; desde el primer momento como un &laquo;Semanario independiente, defensor de los intereses p&uacute;blicos&raquo;. La declaraci&oacute;n encerraba toda una toma de posici&oacute;n. Aquella independencia no significaba ausencia de ideas ni equidistancia pol&iacute;tica. El peri&oacute;dico compart&iacute;a muchas de las inquietudes regeneracionistas que recorrieron Espa&ntilde;a tras el Desastre del 98, criticaba el funcionamiento del sistema de la Restauraci&oacute;n y denunciaba con frecuencia el caciquismo que condicionaba la vida p&uacute;blica insular. Pero procur&oacute; conservar una libertad de juicio poco habitual en una &eacute;poca en la que los peri&oacute;dicos acostumbraban a convertirse en &oacute;rganos de expresi&oacute;n de las distintas facciones pol&iacute;ticas. 
    </p><p class="article-text">
        Sus p&aacute;ginas muestran una considerable amplitud de intereses. Junto a los comentarios pol&iacute;ticos aparec&iacute;an noticias sobre las obras del puerto, las carreteras, la ense&ntilde;anza, la administraci&oacute;n municipal, la actividad cultural o los acontecimientos internacionales. Hoy puede parecer normal; entonces supon&iacute;a entender el peri&oacute;dico como un espacio de informaci&oacute;n y de formaci&oacute;n de la opini&oacute;n p&uacute;blica, no solo como una tribuna de combate. Esa vocaci&oacute;n explica que, pese a su breve existencia, <em>La Justicia</em> ocupe un lugar destacado en la evoluci&oacute;n del periodismo palmero. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando <em>La Justicia</em> desapareci&oacute;, la idea no muri&oacute; con &eacute;l. Nueve meses m&aacute;s tarde, el 1 de diciembre de 1900, Wenceslao Abreu Francisco fundaba <em>Heraldo de La Palma</em>. Su trayectoria ayuda a comprender mejor aquel proyecto. Hab&iacute;a conocido el periodismo cubano, mucho m&aacute;s desarrollado que el insular, y manten&iacute;a una intensa relaci&oacute;n con las comunidades canarias de la emigraci&oacute;n. Esa experiencia atl&aacute;ntica ampli&oacute; sus horizontes profesionales y explica la ambici&oacute;n con la que naci&oacute; el nuevo trisemanario. Desde el primer editorial proclam&oacute; su voluntad de servir a la isla bajo el lema &laquo;Patria, Libertad y Justicia&raquo;, dejando claro que no deseaba convertirse en portavoz de ninguna organizaci&oacute;n pol&iacute;tica. 
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                    alt="Portada del &#039;Heraldo de La Palma&#039;."
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            <span class="title">
                Portada del &#039;Heraldo de La Palma&#039;.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Como hab&iacute;a sucedido con <em>La Justicia</em>, aquella declaraci&oacute;n de principios no signific&oacute; neutralidad. El <em>Heraldo</em> ejerci&oacute; una cr&iacute;tica constante del funcionamiento del sistema pol&iacute;tico, denunci&oacute; pr&aacute;cticas caciquiles y sostuvo campa&ntilde;as a favor de mejoras que hoy forman parte de la historia del desarrollo insular: el puerto, las comunicaciones, el t&uacute;nel de la Cumbre, la ense&ntilde;anza o la creaci&oacute;n de una Escuela de Artes y Oficios. M&aacute;s adelante, bajo la direcci&oacute;n de Hermenegildo Rodr&iacute;guez M&eacute;ndez, el peri&oacute;dico evolucion&oacute; hacia posiciones republicanas, aunque sin renunciar a una autonom&iacute;a de criterio que le permiti&oacute; discrepar incluso de quienes pod&iacute;an considerarse pr&oacute;ximos desde el punto de vista ideol&oacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        Esa manera de entender el periodismo tuvo un precio. Un editorial contra el arcipreste Benigno Mascare&ntilde;o provoc&oacute; en 1901 la constituci&oacute;n de un ins&oacute;lito &laquo;tribunal de honor&raquo;, promovido por el alcalde y formado por directores de otros peri&oacute;dicos y destacados vecinos de Santa Cruz de La Palma. Wenceslao Abreu rechaz&oacute; someterse a aquel juicio moral y la controversia termin&oacute; alimentando una agria pol&eacute;mica p&uacute;blica. M&aacute;s all&aacute; de la an&eacute;cdota, el episodio ilustra hasta qu&eacute; punto una cr&iacute;tica period&iacute;stica pod&iacute;a convertirse entonces en un conflicto pol&iacute;tico y personal de primer orden. 
    </p><p class="article-text">
        Los problemas econ&oacute;micos acabar&iacute;an haciendo el resto. El reducido mercado lector, la escasez de publicidad y la ausencia de un respaldo pol&iacute;tico estable dificultaban extraordinariamente la supervivencia de unas publicaciones que aspiraban a conservar su propia voz. Como tantas otras cabeceras de la &eacute;poca, <em>La Justicia</em> y <em>Heraldo de La Palma</em> terminaron desapareciendo en apenas dos a&ntilde;os. Lo verdaderamente importante, sin embargo, no fue la duraci&oacute;n de aquellos peri&oacute;dicos, sino el ejemplo que dejaron.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de un siglo despu&eacute;s seguimos conservando sus colecciones en las hemerotecas. Pero lo que verdaderamente merece ser recordado no son &uacute;nicamente aquellas p&aacute;ginas impresas, sino quienes las escribieron. Luis M&eacute;ndez Franco, Wenceslao Abreu Francisco y tantos otros periodistas de entresiglos entendieron que el peri&oacute;dico pod&iacute;a ser algo m&aacute;s que el altavoz de una organizaci&oacute;n pol&iacute;tica: un lugar desde el que pensar la isla, discutir sus problemas y defender sus intereses con libertad de juicio. Quiz&aacute; esa sea la raz&oacute;n por la que aquellas dos modestas cabeceras contin&uacute;an ocupando un lugar propio en la historia del periodismo palmero.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[J.J. Rodríguez-Lewis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/periodico-aventura_129_13389152.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jul 2026 15:50:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando un periódico era una aventura]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El regreso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/regreso_129_13388759.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ad8a54d-2cdf-4e64-82c2-b363f489bbe7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El regreso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">LA OTRA CALLE - El Centro de Educación de Personas Adultas en Canarias ha premiado a Eugenia Paiz por este pequeño relato en el que quedan reflejados los latidos de su corazón</p></div><p class="article-text">
        Este microrrelato es Premio de la CEPA 2026. El Centro de Educaci&oacute;n de Personas Adultas en Canarias ha premiado a Eugenia Paiz por este peque&ntilde;o relato en el que quedan reflejados los latidos de su coraz&oacute;n. El desgarro de estas palabras son la clave para entender la verdad de ese latido. La conjugaci&oacute;n de cuerpo y alma en una mujer aferrada al cuerpo de su propio cuerpo, un todo de cuerpo y alma sumados para siempre.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo una madre entiende ese &ldquo;somos todo&rdquo; de una hija que a&ntilde;ade: &ldquo;no somos nada&rdquo; consciente de alguna manera de lo mucho que es el amor de una madre y lo poco que representa en esta sociedad. 
    </p><p class="article-text">
        El tiempo no existe para quien escribe. El tiempo poco vale ante la inmensidad del abrazo de quien lo recibe. Ese es el resumen de unas pocas l&iacute;neas escritas por la mano firme de una mujer que conoce bien el significado de una frase tan simple como &ldquo;te quiero&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Elsa L&oacute;pez-16 de julio 2026</strong><span class="highlight" style="--color:white;"> </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"> </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>El regreso</em></span>	
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>No puedo recordar c&oacute;mo hab&iacute;a llegado hasta la casa, pero estaba exhausta. La ni&ntilde;a me miraba fijamente: "C&oacute;mo has tardado tanto...".</em></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>Yac&iacute;a en la cama, las piernas, tiernas como tallos, recogidas sobre su vientre. Descansaba. Una lluvia fina, como alfileres nacarados, comenz&oacute; a caer sobre el patio de flores.</em></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>"Pens&eacute; que ya no me esperabas" dije en un susurro.</em></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>Extendi&oacute; sus manos como una s&uacute;plica y me recost&eacute; a su lado advirti&eacute;ndole: Tenemos apenas un momento, vendr&aacute;n a buscarme". </em></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>"Lo s&eacute;. El tiempo no existe. Abr&aacute;zame".</em></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>Fuera se oyeron gentes. </em></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>Me tranquiliz&oacute;: "No temas. Somos todo y no somos nada". </em></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>Sus labios se posaron una &uacute;ltima vez en la oquedad de mi o&iacute;do: "Te quiero&rdquo;. </em></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><em>&ldquo;Te amo mi vida" dije, mientras o&iacute;a c&oacute;mo se abr&iacute;a la puerta. </em></span>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Eugenia Paiz</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elsa López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/regreso_129_13388759.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jul 2026 13:32:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El regreso]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Palma afronta la renovación de su sistema eléctrico tras décadas de dependencia del petróleo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/palma-afronta-renovacion-sistema-electrico-decadas-dependencia-petroleo_129_13388473.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/41d914c8-843a-463a-8576-196a3a96b300_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Palma afronta la renovación de su sistema eléctrico tras décadas de dependencia del petróleo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - La sustitución de los grupos más antiguos de Los Guinchos, la incorporación de una batería y la instalación de una reactancia buscan reforzar una red marcada por la antigüedad de sus equipos y el riesgo de apagones
</p></div><p class="article-text">
        La Palma se prepara para afrontar una de las principales renovaciones de su sistema el&eacute;ctrico de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. La isla, cuya generaci&oacute;n depende mayoritariamente de los combustibles derivados del petr&oacute;leo, podr&aacute; incorporar nuevos grupos de producci&oacute;n para sustituir parte de los equipos m&aacute;s antiguos de la central t&eacute;rmica de Los Guinchos.
    </p><p class="article-text">
        La actuaci&oacute;n responde a un problema acumulado durante a&ntilde;os. Buena parte de la electricidad que consumen los hogares, empresas y servicios p&uacute;blicos palmeros se produce en esta central mediante motores di&eacute;sel. Algunos de esos grupos generadores superan los 50 a&ntilde;os de antig&uuml;edad y contin&uacute;an desempe&ntilde;ando un papel esencial en el suministro insular.
    </p><p class="article-text">
        El mantenimiento ha permitido prolongar su funcionamiento, pero la edad de los equipos aumenta el riesgo de aver&iacute;as y reduce la capacidad de respuesta del sistema. En una red peque&ntilde;a y aislada como la de La Palma, la parada repentina de uno de los principales generadores puede provocar desequilibrios y extender la incidencia al resto de la isla.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de los sistemas el&eacute;ctricos conectados a grandes redes continentales, La Palma debe producir dentro de su territorio toda la energ&iacute;a que consume. Cuando falla una unidad de generaci&oacute;n, no puede recibir de forma inmediata electricidad de otra isla para compensar esa p&eacute;rdida.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n ha convertido la renovaci&oacute;n de Los Guinchos en una demanda planteada durante a&ntilde;os por instituciones, sectores econ&oacute;micos y responsables del sistema el&eacute;ctrico. La autorizaci&oacute;n de nuevos procedimientos para incorporar potencia firme abre ahora la posibilidad de reemplazar los grupos obsoletos y aumentar el margen de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nuevos grupos para garantizar el suministro</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica ha previsto para La Palma la incorporaci&oacute;n de 52 megavatios de potencia firme con el horizonte de 2031.
    </p><p class="article-text">
        La potencia firme es aquella que puede activarse cuando el sistema la necesita, con independencia de que haya viento o radiaci&oacute;n solar. En el caso de La Palma, permitir&aacute; disponer de generaci&oacute;n de respaldo cuando aumente el consumo, se produzca una aver&iacute;a o disminuya la producci&oacute;n de otras fuentes.
    </p><p class="article-text">
        El procedimiento contempla la instalaci&oacute;n de nuevos equipos, la modernizaci&oacute;n de instalaciones existentes y otras actuaciones destinadas a garantizar el suministro en los sistemas el&eacute;ctricos no peninsulares.
    </p><p class="article-text">
        La renovaci&oacute;n permitir&aacute; sustituir motores con varias d&eacute;cadas de servicio por unidades de mayor eficiencia y fiabilidad. Los nuevos equipos necesitar&aacute;n menos combustible para producir la misma cantidad de electricidad y ofrecer&aacute;n una respuesta m&aacute;s r&aacute;pida ante las necesidades de la red.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, durante los pr&oacute;ximos a&ntilde;os una parte importante de esta potencia seguir&aacute; dependiendo previsiblemente de combustibles f&oacute;siles. La renovaci&oacute;n resolver&aacute; el problema inmediato de la antig&uuml;edad de los motores, aunque no eliminar&aacute; la dependencia energ&eacute;tica exterior de la isla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una bater&iacute;a para responder en segundos</strong>
    </p><p class="article-text">
        Otra de las actuaciones previstas es la incorporaci&oacute;n de una bater&iacute;a de emergencia vinculada al sistema el&eacute;ctrico de La Palma.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de instalaci&oacute;n puede entregar energ&iacute;a a la red casi de forma instant&aacute;nea cuando se produce la desconexi&oacute;n de un grupo generador. Su funci&oacute;n principal ser&aacute; sostener el sistema durante el tiempo necesario para activar otros equipos y evitar que una incidencia puntual termine provocando un apag&oacute;n general.
    </p><p class="article-text">
        La bater&iacute;a tambi&eacute;n permitir&aacute; almacenar parte de la electricidad producida en momentos de menor consumo o de mayor generaci&oacute;n renovable. Esa energ&iacute;a podr&aacute; utilizarse posteriormente, por ejemplo, durante la noche o en situaciones de mayor demanda.
    </p><p class="article-text">
        No sustituir&aacute; a la central t&eacute;rmica ni podr&aacute; mantener por s&iacute; sola el suministro de toda la isla durante periodos prolongados. Su importancia reside principalmente en su velocidad de respuesta y en su capacidad para estabilizar la red durante los primeros momentos de una aver&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La ubicaci&oacute;n prevista en el entorno de Los Guinchos facilitar&aacute; su integraci&oacute;n con la principal instalaci&oacute;n de generaci&oacute;n de la isla, aunque el proyecto deber&aacute; completar los correspondientes procesos administrativos, t&eacute;cnicos y de ejecuci&oacute;n antes de entrar en servicio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una reactancia para controlar la tensi&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        La mejora del sistema incluir&aacute; tambi&eacute;n la instalaci&oacute;n de una reactancia en la red el&eacute;ctrica insular.
    </p><p class="article-text">
        Aunque se trata de un equipo menos conocido que una bater&iacute;a o un generador, su funci&oacute;n es relevante para mantener la estabilidad. La reactancia permite controlar la tensi&oacute;n y absorber determinados excesos que pueden aparecer en las l&iacute;neas el&eacute;ctricas.
    </p><p class="article-text">
        En una red insular, donde las distancias, el tama&ntilde;o del sistema y la distribuci&oacute;n de la demanda condicionan el funcionamiento, las variaciones de tensi&oacute;n pueden afectar a la calidad del suministro. Este dispositivo ayudar&aacute; a mantener los valores dentro de los l&iacute;mites necesarios para el funcionamiento seguro de la red.
    </p><p class="article-text">
        La bater&iacute;a y la reactancia cumplir&aacute;n funciones diferentes. La primera aportar&aacute; energ&iacute;a y capacidad de respuesta r&aacute;pida, mientras que la segunda actuar&aacute; sobre la tensi&oacute;n y el equilibrio el&eacute;ctrico. Ambas instalaciones se sumar&aacute;n a la renovaci&oacute;n de los grupos generadores y a las posibles mejoras de subestaciones y l&iacute;neas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una red m&aacute;s preparada frente a los apagones</strong>
    </p><p class="article-text">
        La combinaci&oacute;n de nuevos grupos, almacenamiento y equipos de regulaci&oacute;n deber&iacute;a aumentar la resistencia del sistema el&eacute;ctrico palmero durante los pr&oacute;ximos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Cuando un generador antiguo se aver&iacute;a, la red dispone actualmente de un margen limitado para compensar la p&eacute;rdida. Con nuevos motores y una bater&iacute;a, la respuesta podr&aacute; producirse con mayor rapidez. La reactancia contribuir&aacute;, por su parte, a mantener estable la tensi&oacute;n durante el funcionamiento normal y ante determinadas incidencias.
    </p><p class="article-text">
        Estas actuaciones no garantizan que nunca se produzcan cortes de suministro. Los apagones tambi&eacute;n pueden originarse por aver&iacute;as en l&iacute;neas, subestaciones, sistemas de control u otros elementos de la red. No obstante, la renovaci&oacute;n reducir&aacute; uno de los principales factores de riesgo: la dependencia de equipos que llevan m&aacute;s de medio siglo en funcionamiento.
    </p><p class="article-text">
        La entrada en servicio de las nuevas instalaciones depender&aacute; de que los proyectos anunciados completen su tramitaci&oacute;n y se ejecuten dentro de los plazos previstos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El reto de sustituir progresivamente los combustibles f&oacute;siles</strong>
    </p><p class="article-text">
        La renovaci&oacute;n de la central coincide con el debate sobre el futuro modelo energ&eacute;tico de La Palma.
    </p><p class="article-text">
        La isla necesita mantener suficiente potencia gestionable para garantizar el suministro, pero tambi&eacute;n debe aumentar la producci&oacute;n de origen renovable. La energ&iacute;a solar y la e&oacute;lica pueden reducir el consumo de combustibles f&oacute;siles, aunque su producci&oacute;n var&iacute;a en funci&oacute;n de las condiciones meteorol&oacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        Por este motivo, el desarrollo renovable deber&aacute; estar acompa&ntilde;ado por sistemas de almacenamiento, mejoras en la red y tecnolog&iacute;as capaces de proporcionar electricidad cuando no haya sol o viento.
    </p><p class="article-text">
        Entre las alternativas que se estudian se encuentra la geotermia. Esta tecnolog&iacute;a aprovecha el calor del subsuelo y, en caso de confirmarse la existencia de un recurso viable, podr&iacute;a producir electricidad de manera continua.
    </p><p class="article-text">
        La geotermia presenta una diferencia importante respecto a otras fuentes renovables: no depende de la radiaci&oacute;n solar ni de las condiciones del viento. Por ello, podr&iacute;a aportar generaci&oacute;n renovable gestionable y reducir parte del funcionamiento de los motores t&eacute;rmicos.
    </p><p class="article-text">
        Su posible desarrollo se encuentra todav&iacute;a en una fase de investigaci&oacute;n. Ser&aacute; necesario determinar la disponibilidad del recurso, su viabilidad econ&oacute;mica y sus efectos ambientales antes de plantear una explotaci&oacute;n comercial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sustituir generaci&oacute;n, no solo a&ntilde;adir potencia</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los nuevos grupos de Los Guinchos garantizar&aacute;n el suministro mientras avanza la incorporaci&oacute;n de energ&iacute;as renovables. La planificaci&oacute;n energ&eacute;tica deber&aacute; determinar durante cu&aacute;nto tiempo continuar&aacute;n funcionando y qu&eacute; parte de su producci&oacute;n podr&aacute; ser sustituida por otras fuentes.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo t&eacute;cnico es que la energ&iacute;a solar, la e&oacute;lica, el almacenamiento y, en su caso, la geotermia reduzcan progresivamente las horas de funcionamiento de los motores que utilizan combustibles f&oacute;siles.
    </p><p class="article-text">
        La incorporaci&oacute;n de renovables sin una reducci&oacute;n equivalente de la generaci&oacute;n t&eacute;rmica aumentar&iacute;a la potencia total disponible, pero mantendr&iacute;a la dependencia del petr&oacute;leo. Por ese motivo, la evoluci&oacute;n del sistema no se medir&aacute; &uacute;nicamente por el n&uacute;mero de nuevas instalaciones, sino tambi&eacute;n por la disminuci&oacute;n del combustible utilizado para producir electricidad.
    </p><p class="article-text">
        La Palma afronta as&iacute; dos procesos simult&aacute;neos. El primero es inmediato: sustituir equipos obsoletos y reforzar la red para reducir el riesgo de apagones. El segundo se desarrollar&aacute; a m&aacute;s largo plazo: transformar un sistema basado casi por completo en combustibles f&oacute;siles en otro con una mayor participaci&oacute;n de fuentes renovables.
    </p><p class="article-text">
        La ejecuci&oacute;n de los proyectos previstos durante los pr&oacute;ximos a&ntilde;os determinar&aacute; el ritmo de esa transformaci&oacute;n y la capacidad de la isla para disponer de un suministro m&aacute;s seguro y menos dependiente del petr&oacute;leo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José F. Arozena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/palma-afronta-renovacion-sistema-electrico-decadas-dependencia-petroleo_129_13388473.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jul 2026 12:41:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Palma afronta la renovación de su sistema eléctrico tras décadas de dependencia del petróleo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carta abierta al gerente del Hospital Universitario de La Palma: responder no es reparar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/carta-abierta-gerente-hospital-universitario-palma-responder-no-reparar_129_13388451.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/729bb9e7-8b9b-4d9e-891e-e8d8fdec7b09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carta abierta al gerente del Hospital Universitario de La Palma: responder no es reparar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - Una reclamación debería servir para comprender qué ocurrió, evitar que se repita y reparar el daño. Cuando solo sirve para cerrar un expediente, puede dejar a la persona peor que antes de reclamar</p></div><p class="article-text">
        <strong>Se&ntilde;or gerente:</strong>
    </p><p class="article-text">
        Escribo desde una experiencia personal, pero s&eacute; que esta carta no habla solo de m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Muchas personas han salido alguna vez de una consulta, de un servicio de Urgencias o de un ingreso hospitalario con la sensaci&oacute;n de no haber sido escuchadas. Personas cuyo dolor fue minimizado, que no comprendieron las decisiones adoptadas o que recibieron un trato que no esperaban encontrar precisamente en el lugar al que acudieron buscando ayuda.
    </p><p class="article-text">
        Algunas presentan una reclamaci&oacute;n. Otras no llegan a hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        No reclaman porque est&aacute;n enfermas, agotadas o emocionalmente afectadas. Porque no saben c&oacute;mo redactar lo sucedido, porque tienen dificultades para realizar tr&aacute;mites digitales, porque temen volver al mismo centro sanitario o porque creen que no servir&aacute; para nada. Tambi&eacute;n porque reclamar exige tiempo y energ&iacute;a, dos cosas que no siempre tiene quien est&aacute; intentando recuperarse.
    </p><p class="article-text">
        Quienes finalmente damos ese paso no esperamos necesariamente que nos concedan la raz&oacute;n en todo. Tampoco que se castigue de manera autom&aacute;tica a un profesional. Esperamos algo m&aacute;s elemental: que alguien lea con atenci&oacute;n lo ocurrido, responda a nuestras preguntas, reconozca el da&ntilde;o cuando exista y se pregunte qu&eacute; puede mejorarse para que otra persona no pase por lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, muchas reclamaciones terminan produciendo un efecto contrario. En lugar de ayudarnos a cerrar la herida, la abren un poco m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Porque poner una reclamaci&oacute;n puede dejarte peor que no haberla presentado.
    </p><p class="article-text">
        Al da&ntilde;o inicial se a&ntilde;ade una respuesta institucional centrada en dejar constancia de que se siguieron los procedimientos, se solicitaron informes y se contrastaron versiones. La instituci&oacute;n puede acreditar que ha cumplido el procedimiento, pero la persona que reclam&oacute; contin&uacute;a sin respuestas, sin reconocimiento y sin reparaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Eso fue lo que me ocurri&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo que ped&iacute; y lo que recib&iacute;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mi reclamaci&oacute;n no conten&iacute;a una acusaci&oacute;n gen&eacute;rica. Relataba hechos concretos, aportaba documentaci&oacute;n cl&iacute;nica y formulaba siete peticiones perfectamente identificables.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ped&iacute; fue muy concreto: una investigaci&oacute;n sobre la atenci&oacute;n que recib&iacute; en Urgencias y en las consultas posteriores, y que se analizara si en alguna de aquellas decisiones pudieron influir estereotipos de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Solicit&eacute; que se valorara si exist&iacute;an responsabilidades, que se revisaran los protocolos y que se formara mejor al personal en el trato humano. Tambi&eacute;n exig&iacute; que se borraran de mi historial cl&iacute;nico los comentarios que me estigmatizaban, que se acreditaran documentalmente las actuaciones de escucha, contenci&oacute;n verbal o desescalada que se hubieran realizado aquella tarde y, sencillamente, que se me ofreciera una disculpa.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta firmada por la Gerencia afirm&oacute; que se hab&iacute;an investigado detalladamente los hechos, que se hab&iacute;an solicitado informes a los servicios implicados, que se hab&iacute;an contrastado las versiones y que se hab&iacute;an desarrollado todas las actuaciones previstas.
    </p><p class="article-text">
        Pero no explic&oacute; qu&eacute; se hab&iacute;a averiguado.
    </p><p class="article-text">
        No indic&oacute; qu&eacute; hechos se consideraban probados ni qu&eacute; conclusiones se hab&iacute;an alcanzado. No respondi&oacute; si se hab&iacute;a valorado la posible influencia de estereotipos de g&eacute;nero. Tampoco respondi&oacute; a mis preguntas sobre c&oacute;mo se hab&iacute;a valorado la posibilidad de una infecci&oacute;n ante la evoluci&oacute;n de la lesi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No inform&oacute; de la apertura o del rechazo razonado de un expediente. No propuso ninguna revisi&oacute;n de los protocolos. No anunci&oacute; formaci&oacute;n alguna. No hubo disculpa.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a la rectificaci&oacute;n del informe, se me remiti&oacute; a otro procedimiento administrativo. Y sobre las t&eacute;cnicas de escucha, contenci&oacute;n o desescalada empleadas aquella tarde, no se aport&oacute; ninguna informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Su escrito no afirmaba literalmente que todas las decisiones m&eacute;dicas hubieran sido correctas. Pero tampoco identificaba un solo error, una oportunidad de mejora o una medida destinada a impedir que volviera a ocurrir.
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute;, el efecto pr&aacute;ctico fue el mismo: el expediente se cerr&oacute; sin que se identificara ning&uacute;n error, ninguna oportunidad de mejora ni ninguna medida para evitar que algo parecido volviera a ocurrir.
    </p><p class="article-text">
        Y esa clase de respuesta puede resultar m&aacute;s dolorosa que el silencio. Porque no solo evita contestar. Tambi&eacute;n parece decirle a quien reclama que su experiencia no merece modificar nada, que todo funcion&oacute; correctamente y que el problema, en el fondo, est&aacute; en su percepci&oacute;n de lo sucedido.
    </p><p class="article-text">
        Una reclama para ser escuchada y termina sinti&eacute;ndose desacreditada. Reclama porque considera que sufri&oacute; un da&ntilde;o y la respuesta acaba expuls&aacute;ndola de su propio papel de persona da&ntilde;ada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una pregunta para la Gerencia</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se&ntilde;or gerente, usted no tiene por qu&eacute; decidir qu&eacute; t&eacute;cnica m&eacute;dica concreta deb&iacute;a haberse utilizado. Yo tampoco lo s&eacute; ni pretendo sustituir el criterio de los profesionales.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente por eso ped&iacute; que se revisara lo sucedido.
    </p><p class="article-text">
        Durante casi tres meses conviv&iacute; con un dolor que no desaparec&iacute;a. Seg&uacute;n la documentaci&oacute;n cl&iacute;nica que aport&eacute;, hab&iacute;a una lesi&oacute;n visible, los tratamientos no hab&iacute;an conseguido aliviar el dolor y una resonancia recog&iacute;a la existencia de una colecci&oacute;n l&iacute;quida.
    </p><p class="article-text">
        En una de las valoraciones m&eacute;dicas previas no se consider&oacute; necesaria una intervenci&oacute;n sobre la zona. Posteriormente, la evoluci&oacute;n llev&oacute; a realizar una operaci&oacute;n bajo anestesia general y a mantenerme ingresada durante casi tres d&iacute;as. Estos hechos y las peticiones que formul&eacute; constan en la reclamaci&oacute;n registrada.
    </p><p class="article-text">
        No afirmo que aquella operaci&oacute;n pudiera haberse evitado. Tampoco cuestiono de manera general la competencia de quienes trabajan en el hospital.
    </p><p class="article-text">
        Lo que sigo sin comprender es por qu&eacute; nadie ha considerado necesario explicarme si se revis&oacute; el recorrido completo. Si se pudo actuar antes. Si exist&iacute;an otras opciones de seguimiento, diagn&oacute;stico, tratamiento o curas que hubieran podido aliviar mi dolor o impedir que la situaci&oacute;n llegara hasta ese punto.
    </p><p class="article-text">
        Un gerente no tiene que saber qu&eacute; tratamiento correspond&iacute;a. Pero s&iacute; debe preguntarse si un proceso que termina en quir&oacute;fano, anestesia general e ingreso era inevitable.
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n si los protocolos actuales est&aacute;n utilizando de la mejor manera unos recursos sanitarios que son p&uacute;blicos y limitados.
    </p><p class="article-text">
        Porque detr&aacute;s de la operaci&oacute;n, la anestesia, la medicaci&oacute;n y la hospitalizaci&oacute;n hay un coste econ&oacute;mico. Pero antes de todo eso hab&iacute;a una paciente que llevaba semanas sufriendo.
    </p><p class="article-text">
        La buena gesti&oacute;n no consiste &uacute;nicamente en cuadrar presupuestos. Tambi&eacute;n consiste en revisar si se pudo atender mejor, actuar antes y evitar sufrimiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una ley nueva que sigue sin permitir mirarnos a la cara</strong>
    </p><p class="article-text">
        Canarias renov&oacute; en 2025 el procedimiento de las reclamaciones sanitarias mediante el Decreto 8/2025.
    </p><p class="article-text">
        La norma dice que las respuestas deben explicar las actuaciones realizadas, ofrecer informaci&oacute;n sobre las cuestiones planteadas e indicar las medidas correctoras adoptadas o, cuando no sea posible adoptar ninguna, explicar esa imposibilidad. Tambi&eacute;n permite que la persona presente su disconformidad si no est&aacute; satisfecha con la primera contestaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es un avance. Pero el procedimiento contin&uacute;a bas&aacute;ndose fundamentalmente en escritos.
    </p><p class="article-text">
        La paciente reclama. Los servicios elaboran sus informes. La Gerencia contesta. Si la persona no est&aacute; conforme, vuelve a escribir y recibe otra respuesta escrita.
    </p><p class="article-text">
        El Decreto no contempla expresamente un procedimiento de mediaci&oacute;n que permita a las partes sentarse, mirarse a la cara y hablar de lo sucedido.
    </p><p class="article-text">
        Y ese es, precisamente, el momento en el que m&aacute;s necesaria puede ser la escucha.
    </p><p class="article-text">
        Un informe puede explicar la postura del hospital, pero no permite preguntar. No permite comprobar si la otra persona ha entendido el da&ntilde;o. No permite percibir su angustia ni conocer las consecuencias que tuvo lo ocurrido.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco permite a los profesionales explicar directamente en qu&eacute; circunstancias trabajaban, qu&eacute; decisiones tomaron o qu&eacute; dificultades encontraron.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la confianza se ha roto, seguir intercambiando documentos puede cumplir el procedimiento, pero no siempre resuelve el conflicto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Existe otra posibilidad: la mediaci&oacute;n sanitaria no busca culpables</strong>
    </p><p class="article-text">
        La mediaci&oacute;n no obliga al hospital a reconocer una negligencia ni da autom&aacute;ticamente la raz&oacute;n a la paciente. Permite que una persona independiente facilite un encuentro en el que ambas partes puedan explicar lo ocurrido, escucharse y buscar una salida.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n protege a los profesionales, que pueden explicar sus decisiones y cerrar conflictos que, de otro modo, permanecen abiertos durante a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        No siempre habr&aacute; acuerdo. Pero puede haber respuestas, una disculpa, la correcci&oacute;n de un informe, la revisi&oacute;n de un protocolo, formaci&oacute;n para el personal o el compromiso de actuar de otra manera.
    </p><p class="article-text">
        No es una idea ut&oacute;pica. Algunos hospitales espa&ntilde;oles, como el Hospital Infantil Universitario Ni&ntilde;o Jes&uacute;s de Madrid y el &Aacute;rea de Gesti&oacute;n Sanitaria Norte de Almer&iacute;a, ya incluyen la mediaci&oacute;n entre las funciones de Atenci&oacute;n al Paciente.
    </p><p class="article-text">
        Fuera de Espa&ntilde;a, NHS Resolution se&ntilde;ala en su informe de 2025-2026 que el 71 % de las 143 reclamaciones sometidas a mediaci&oacute;n se resolvieron el mismo d&iacute;a o durante los 28 d&iacute;as siguientes.
    </p><p class="article-text">
        No podemos trasladar autom&aacute;ticamente esos resultados a Canarias, pero demuestran que existe otra forma de abordar los conflictos sanitarios.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo que habr&iacute;a significado para m&iacute;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una mediaci&oacute;n me habr&iacute;a permitido saber qu&eacute; se investig&oacute; y qu&eacute; conclusiones se alcanzaron. Habr&iacute;a podido explicar por qu&eacute; algunas expresiones de mi informe me hicieron sentir desacreditada, preguntar qu&eacute; herramientas de escucha se emplearon y comprender por qu&eacute; un proceso que comenz&oacute; con una lesi&oacute;n termin&oacute; meses despu&eacute;s en un quir&oacute;fano.
    </p><p class="article-text">
        El hospital tambi&eacute;n habr&iacute;a podido explicar su versi&oacute;n, no mediante una frase administrativa, sino frente a una persona que necesitaba entender.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; no habr&iacute;amos coincidido en todo. Pero yo podr&iacute;a haber salido con alguna respuesta y el hospital con alguna ense&ntilde;anza.
    </p><p class="article-text">
        La reparaci&oacute;n no siempre exige dinero ni una sanci&oacute;n. A veces comienza con tres frases:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Comprendemos lo que vivi&oacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto podr&iacute;a haberse gestionado mejor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Vamos a revisar lo ocurrido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esas palabras no debilitan una instituci&oacute;n. La hacen m&aacute;s humana y m&aacute;s cre&iacute;ble.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una propuesta, no una venganza</strong>
    </p><p class="article-text">
        Propongo que el Hospital Universitario de La Palma ofrezca mediaci&oacute;n voluntaria cuando exista un da&ntilde;o importante, versiones enfrentadas o una ruptura de la confianza. Deber&iacute;a estar dirigida por una persona independiente, garantizar la confidencialidad, permitir acompa&ntilde;amiento y no obligar a renunciar a ninguna otra v&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        No todas las reclamaciones necesitar&aacute;n un encuentro. Muchas podr&iacute;an resolverse con una explicaci&oacute;n clara, una correcci&oacute;n r&aacute;pida o una respuesta que conteste realmente a lo preguntado.
    </p><p class="article-text">
        Pero cuando los escritos solo aumentan la frustraci&oacute;n, repetir el procedimiento no es reparar el conflicto. Es administrarlo hasta que alguien se canse.
    </p><p class="article-text">
        Y la persona enferma suele llegar agotada desde el principio.
    </p><p class="article-text">
        Escribo por quienes reclamaron y terminaron m&aacute;s desprotegidos. Por quienes recibieron una respuesta pensada para cerrar el expediente, no para comprender lo ocurrido. Por quienes no tuvieron fuerzas para reclamar. Y por quienes todav&iacute;a creemos que se&ntilde;alar un problema puede mejorar nuestra sanidad p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Responder no es escuchar y mucho menos reparar el da&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mi expediente est&aacute; archivado. Mi propuesta, no.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mercedes Vassou]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/carta-abierta-gerente-hospital-universitario-palma-responder-no-reparar_129_13388451.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jul 2026 12:29:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carta abierta al gerente del Hospital Universitario de La Palma: responder no es reparar]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un amigo fijo discontinuo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/amigo-fijo-discontinuo_129_13386964.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31afd76c-85d3-4580-ab23-efa790d11cd0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un amigo fijo discontinuo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PARACETAHUMOR - En La Palma entendemos bien ese concepto de fijo discontinuo no sólo en los contratos laborales sino en esas obras que parece que se están acabando y resulta que no, quedan como suspendidas en un espacio mágico, como esos pagos que la administración parece que sí, pero que se hacen esperar o esas carreteras tan fijas y discontinuas como la vida misma
</p></div><p class="article-text">
        Me dec&iacute;a un amigo que por temas profesionales viajaba constantemente en Binter que el &uacute;nico problema que le ve&iacute;a a la emblem&aacute;tica aerol&iacute;nea canaria es que a fuerza de vuelos y chocolatinas hab&iacute;a engordado una barbaridad con lo cual a los asientos ya de por s&iacute; estrechos se sumaba su creciente masa corporal y viajar se le estaba convirtiendo en una incomodidad y en una paradoja existencial, &eacute;l se ensanchaba a fuerza de chocolatinas y los asientos se estrechaban creando en &eacute;l una ansiedad que iba mucho m&aacute;s all&aacute; de sus viajes a&eacute;reos y se traduc&iacute;a que ahora compraba en tierra cajas de ambros&iacute;as y una cosa lleva a la otra y a las chocolatinas Dubai y todos sus etc&eacute;teras&hellip; En fin, los peligros a veces son sabrosos, y surgen donde menos se espera. La vida es una felicidad intermitente, un contrato fijo discontinuo, los problemas son fijos y los momentos de felicidad discontinuos como mucho y de vez en cuando la vida nos da una coz para que espabilemos y no nos durmamos en los laureles. En La Palma entendemos bien ese concepto de fijo discontinuo no s&oacute;lo en los contratos laborales sino en esas obras que parece que se est&aacute;n acabando y resulta que no, quedan como suspendidas en un espacio m&aacute;gico, como esos pagos que la administraci&oacute;n parece que s&iacute;, pero que se hacen esperar o esas carreteras tan fijas y discontinuas como la vida misma, o esas ayudas que nos prometen y parece que s&iacute; pero que luego llevan unos puntos suspensivos que no veas. Llegado a este punto de su profunda reflexi&oacute;n existencial mi amigo se levanta de la mesa donde est&aacute;bamos almorzando y me dice: &ldquo;Hoy quer&iacute;a pagar yo, pero como soy fijo discontinuo hoy no me toca as&iacute; que t&uacute; pagas&rdquo; y se fue as&iacute; con un par demostrando con un ejemplo tan elocuente su teor&iacute;a de la intermitencia de la felicidad, qu&eacute; le vamos a hacer, as&iacute; est&aacute; la vaina.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Araújo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/amigo-fijo-discontinuo_129_13386964.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jul 2026 07:13:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un amigo fijo discontinuo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cine más allá del entretenimiento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/cine-entretenimiento_129_13379947.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13e22905-ffee-41ad-8461-986454967e5e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147427.jpg" width="1024" height="576" alt="El cine más allá del entretenimiento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - 
Ojalá cada vez seamos más las mujeres que utilizamos el cine para imaginar, construir y narrar un mundo mejor
</p></div><p class="article-text">
        El cine no solo nos hace viajar, evadirnos del mundo o entretenernos. Es mucho m&aacute;s que eso: es una herramienta poderos&iacute;sima para llegar a las personas, captar su atenci&oacute;n y conmoverlas. Tiene la capacidad de atravesarnos, de ampliar nuestra mirada sobre la realidad, como si fuera una lupa que nos permite observar el mundo desde otra perspectiva. Pocas formas de expresi&oacute;n son capaces de remover conciencias con la fuerza con la que lo hace el cine.
    </p><p class="article-text">
        El s&eacute;ptimo arte es necesario porque nos proporciona conocimiento, nos invita a reflexionar, estimula nuestra creatividad y nos ayuda a expresar aquello que, muchas veces, permanece oculto en nuestro interior. Tambi&eacute;n puede convertirse en un refugio, en un desahogo y en una forma de sentirnos m&aacute;s vivos, m&aacute;s conscientes y, en definitiva, mejores. Es un lenguaje construido a partir de fotogramas que nos emociona, nos hace re&iacute;r, llorar, pensar y sentir.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Beatriz Gómez.                            </span>
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        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el cine hecho por mujeres ha adquirido un protagonismo cada vez mayor. Son muchas las f&eacute;minas que han decidido dar un paso al frente para contar sus propias historias y aportar nuevas miradas. Sin embargo, no siempre fue as&iacute;. Durante mucho tiempo, muchas escritoras tuvieron que esconderse tras un seud&oacute;nimo para que su trabajo fuera reconocido. En el &aacute;mbito cinematogr&aacute;fico, las mujeres tambi&eacute;n estuvieron presentes desde los inicios del cine, aunque relegadas a un segundo plano. Con frecuencia desempe&ntilde;aban tareas consideradas menos prestigiosas, como el revelado de pel&iacute;cula, un trabajo duro y, en muchos casos, t&oacute;xico, mientras el reconocimiento reca&iacute;a casi exclusivamente sobre los hombres.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, esa realidad est&aacute; cambiando. Hoy las mujeres no solo est&aacute;n delante y detr&aacute;s de la c&aacute;mara, sino que lideran todas las &aacute;reas de la creaci&oacute;n audiovisual: escriben guiones, dirigen, producen, montan, etalonan y dan vida a historias que enriquecen el panorama cinematogr&aacute;fico. Su talento, su sensibilidad y su capacidad para narrar aportan perspectivas imprescindibles que hacen del cine un espacio m&aacute;s diverso y representativo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, cada vez existen m&aacute;s oportunidades para dar ese primer paso. Festivales, escuelas, ayudas y espacios de exhibici&oacute;n permiten que nuevas voces encuentren su lugar y compartan sus historias con el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, si sienten esa inquietud, las invito a mirar a trav&eacute;s del objetivo de una c&aacute;mara, a confiar en su voz y a atreverse a contar aquello que solo ustedes pueden contar. Ojal&aacute; cada vez seamos m&aacute;s las mujeres que utilizamos el cine para imaginar, construir y narrar un mundo mejor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Beatriz Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/cine-entretenimiento_129_13379947.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 14:15:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cine más allá del entretenimiento]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Más libros, menos pantallas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/libros-pantallas_129_13373870.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/286d3f0b-a0a0-4cbb-8809-c14ae099fd99_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147272.jpg" width="1840" height="1035" alt="Más libros, menos pantallas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - ¿Es posible un mundo sin pantallas? La respuesta es que no, pero es perentorio reducir su uso en edades tempranas. Y podemos hacerlo. Primero en casa y después, en la escuela. Los más pequeños necesitan aprender a leer y a escribir con libros y lápices. Cambiemos un videojuego por un libro o una tableta por un cuaderno</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Pablo con un libro de texto.                            </span>
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        Es s&aacute;bado o domingo. El d&iacute;a ha amanecido con calor y algo de calima. Decido salir a pasear. Mi gato se postula como acompa&ntilde;ante y se dirige hacia la puerta. Le tengo que explicar que s&iacute;, que es mi mascota, pero no puede venirse conmigo. Me mira con la misma indiferencia de siempre y se echa en el suelo. Creo que en este momento odia un poquito m&aacute;s a Tana, la perrita de la vecina.
    </p><p class="article-text">
        Bajo el &uacute;ltimo pelda&ntilde;o y comienzo a sentir algo extra&ntilde;o en el ambiente. No s&eacute; lo que es, pero me agrada. Al llegar a la parada de guaguas, me fijo en unos muchachos que conversan animadamente y me dan los buenos d&iacute;as. La guagua no tarda mucho. Subo y observo al resto de viajeros que leen, hablan o miran ensimismados, a trav&eacute;s de los ventanales, el paisaje lejano como si de un diorama se tratara.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; est&aacute; pasando?&rdquo;, me pregunto y no doy con la respuesta. Desciendo al alcanzar la avenida principal y sigo sin ser capaz de darme cuenta de lo que realmente ocurre a mi alrededor. Me quedo inm&oacute;vil. Veo alejarse el transporte y consigo leer, con mis gafas de sol graduadas, un cartel pegado en la parte de atr&aacute;s:  <em>Manos libres de m&oacute;viles.</em>
    </p><p class="article-text">
        Sorprendida, me dirijo a mi cafeter&iacute;a habitual y me tropiezo con una pizarra gigante donde alguien ha escrito con tiza blanca y buena letra: <em>En este espacio es obligatorio que las amistades conversen. Los parroquianos pueden charlar con los camareros. Los ni&ntilde;os disponen de juegos de mesa.</em> <em>No se aceptan dispositivos digitales ni tarjetas de cr&eacute;dito.</em>
    </p><p class="article-text">
        Me siento en mi butaca preferida y pido un barraquito sin licor. Los clientes hablan y sonr&iacute;en. Los peque&ntilde;os juegan al parch&iacute;s o al ajedrez. El camarero me da conversaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Al volver a casa, encuentro a mi hijo Pablo y a sus amigos de la infancia alegando en el portal. Vienen del Parque de las Mantecas y traen un bal&oacute;n de f&uacute;tbol y las camisetas sudadas. Subimos juntos en el ascensor y caminamos los pocos metros que lo separan de la puerta. Saco la llave del bolso y la introduzco con suavidad. Los chicos entran corriendo y se tumban en el peque&ntilde;o sof&aacute; desvencijado. Descubro tres m&oacute;viles que reposan en la mesita del tel&eacute;fono junto a una nota:  <em>Menos pantallas, m&aacute;s juegos tradicionales.</em>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es posible un mundo sin pantallas? La respuesta es que no, pero es perentorio reducir su uso en edades tempranas. Y podemos hacerlo. Primero en casa y despu&eacute;s, en la escuela. Los m&aacute;s peque&ntilde;os necesitan aprender a leer y a escribir con libros y l&aacute;pices. Cambiemos un videojuego por un libro o una tableta por un cuaderno.
    </p><p class="article-text">
        Las clases sin dispositivos digitales crean mejores condiciones para que los estudiantes se concentren y desarrollen sus competencias ling&uuml;&iacute;sticas. Se habla, desde hace a&ntilde;os, del fracaso escolar, de las pruebas PISA, de los malos resultados en las evaluaciones de diagn&oacute;stico de 2&ordm; ESO y de los suspensos en la PAU. Quiz&aacute;s, podamos revertir este proceso defendiendo un nuevo enfoque del sistema educativo. Ya muchos pa&iacute;ses lo est&aacute;n haciendo. 
    </p><p class="article-text">
        No podemos vivir de espaldas a la tecnolog&iacute;a, pero el alumnado necesita adquirir aprendizajes efectivos, y est&aacute; demostrado que leer en f&iacute;sico, subrayar y hacer esquemas mejoran la concentraci&oacute;n y la comprensi&oacute;n.  
    </p><p class="article-text">
        Las pantallas aumentan la distracci&oacute;n y dificultan el proceso de almacenaje de la informaci&oacute;n relevante. La rapidez con la que un escolar corta y pega textos es incompatible con asimilar, de forma significativa, los contenidos curriculares. Y no hablemos de la inteligencia artificial.
    </p><p class="article-text">
        Volvamos a los cuadernos, a los libros, a los l&aacute;pices y bol&iacute;grafos f&iacute;sicos en las aulas. 
    </p><p class="article-text">
        Volvamos a revalorizar la cultura del esfuerzo, de la disciplina y del estudio. 
    </p><p class="article-text">
        Volvamos a realzar la buena caligraf&iacute;a, la ortograf&iacute;a y la importancia de la correcta sintaxis.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez, podamos disminuir las dificultades de nuestros estudiantes en la comprensi&oacute;n lectora y en la expresi&oacute;n escrita.
    </p><p class="article-text">
        Estoy segura de que mi hijo de 12 a&ntilde;os me rebatir&iacute;a estos argumentos, pero con los 22 y medio que tiene ahora me respalda(r&iacute;a). 
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Cu&aacute;nto echo de menos tu conversaci&oacute;n, Pablo! &iexcl;Cu&aacute;nto echo de menos tu opini&oacute;n siempre acertada! &iexcl;Cu&aacute;nto te echo de menos!
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ana Francisco Abreu</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Francisco Abreu]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/libros-pantallas_129_13373870.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jul 2026 17:12:24 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Diez años de las aleluyas de los Mártires de Tazacorte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/diez-anos-aleluyas-martires-tazacorte_129_13373654.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4bda8841-0a44-4faa-8ff0-2cbc996bf853_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147264.jpg" width="1080" height="608" alt="Diez años de las aleluyas de los Mártires de Tazacorte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CRÓNICA - Las aleluyas llevan impresas la exhortación, a modo de párrafos, pronunciados por el jesuita Ignacio de Acevedo ante sus 39 compañeros, Beatos Mártires de Tazacorte, cuando se disponía a reanudaron la peligrosa travesía por mar hacia la evangelización del Brasil y sufrir la muerte violenta el 15 de julio de 1570


</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Las aleluyas de los Mártires de Tazacorte. MVH                            </span>
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        <span class="highlight" style="--color:white;">En el a&ntilde;o 2016, hace 10 a&ntilde;os, la comunidad parroquial de Tazacorte adopt&oacute; la manifestaci&oacute;n ritual de arrojar una lluvia de aleluyas de papel de colores, entremezcladas de p&eacute;talos de flores, sobre la imagen de Ignacio de Acevedo en el momento de salir la procesi&oacute;n del templo de San Miguel. El pr&oacute;ximo mi&eacute;rcoles 15 de julio se volver&aacute; a repetir.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Las aleluyas llevan impresas la exhortaci&oacute;n, a modo de p&aacute;rrafos, pronunciados por el jesuita Ignacio de Acevedo ante sus 39 compa&ntilde;eros, Beatos M&aacute;rtires de Tazacorte, cuando se dispon&iacute;a a reanudaron la peligrosa traves&iacute;a por mar hacia la evangelizaci&oacute;n del Brasil y sufrir la muerte violenta el 15 de julio de 1570. La premonici&oacute;n de Ignacio se cumpli&oacute;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Texto de las aleluyas de los Beatos M&aacute;rtires de Tazacorte</strong>
    </p><p class="article-text">
        1. &ldquo;Hermanos m&iacute;os, guard&eacute;monos bien de guiarnos aqu&iacute; por sugestiones de la prudencia humana.  Es Dios quien nos ha guiado hasta este d&iacute;a&rdquo;. Ignacio de Acevedo.
    </p><p class="article-text">
        2. &ldquo;Los deseos de Dios son superiores a todos los hombres. Su voluntad es que volvamos a tomar la v&iacute;a del mar. Ella no tardar&aacute; en conducirnos al puerto de la eterna felicidad&rdquo;. Ignacio de Acevedo.
    </p><p class="article-text">
        3. &ldquo;Ah hermanos, que otras cuevas son las que nosotros buscamos muy diferentes a &eacute;stas. Otras m&aacute;s dulces contemplaciones, mis hijos queridos, y otros lugares para alabar a Dios nos esperan&rdquo;. Ignacio de Acevedo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Aleluyas de Ignacio de Acevedo. MVH                            </span>
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        4. &ldquo;Tened valor. Los siervos del Se&ntilde;or no tienen que temer. Si los herejes nos encontraran, m&aacute;s pronto ir&iacute;amos al cielo. El mayor mal que nos pueden hacer es marcharnos para el cielo. Y todo eso es nada&rdquo;. Ignacio de Acevedo.
    </p><p class="article-text">
        5. Antes de morir dijo: &ldquo;Muero por la Iglesia Cat&oacute;lica y por lo que ella ense&ntilde;a&rdquo;. Y a los jesuitas que lo rodearon, les dijo: &ldquo;No tengan miedo, agradezcan esta misericordia del Se&ntilde;or. Yo voy delante y los esperar&eacute; en el cielo&rdquo;. Y expir&oacute;, &ldquo;con los ojos en la imagen de Nuestra Se&ntilde;ora&rdquo;, bajo la advocaci&oacute;n de N. S. de las Nieves. Ignacio de Acevedo.
    </p><p class="article-text">
        6. &ldquo;Arrodillaos ante el bendito cuadro de Santa Mar&iacute;a la Mayor&rdquo;, <strong>bajo la advocaci&oacute;n de Nuestra Se&ntilde;ora de las Nieves.</strong> Ignacio de Acevedo.
    </p><p class="article-text">
        7. Santa Teresa de &Aacute;vila (1515-1582), a m&aacute;s de 2.500 kil&oacute;metros de La Palma tuvo la visi&oacute;n del martirio de los Beatos M&aacute;rtires de Tazacorte manifestando a su confesor que los vio &ldquo;entrar en el cielo vestidos de estrellas y con palmas victoriosas&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Aleluyas de Ignacio de Acevedo y pétalos. MVH                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Los Beatos M&aacute;rtires de Tazacorte y la Virgen de las Nieves</strong>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Ignacio de Acevedo muri&oacute; en el mar que rodea la isla abrazando la copia del icono bizantino mariano</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Salus Populi Romani</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> (protectora del pueblo romano) que se conserva en la bas&iacute;lica de Santa Mar&iacute;a la Mayor, Roma. La imagen de la Virgen, pintura atribuida a San Lucas, responde a la iconograf&iacute;a de Nuestra Se&ntilde;ora de las Nieves.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En 1569 el papa P&iacute;o V autoriz&oacute;, excepcionalmente, a Ignacio de Acevedo el realizar una copia de la Virgen de las Nieves. El prior jesuita, junto a reliquias de santos, hab&iacute;a destinado imagen de Nuestra Se&ntilde;ora de las Nieves a la evangelizaci&oacute;n misionera de Brasil.</span>
    </p><p class="article-text">
        En esos a&ntilde;os la isla de La Palma ya se encontraba bajo la protecci&oacute;n y advocaci&oacute;n de Santa Mar&iacute;a de las Nieves. El destino determin&oacute; que los<span class="highlight" style="--color:white;"> 40 Beatos M&aacute;rtires de Tazacorte, 32 portugueses y 8 espa&ntilde;oles (de entre 15 y 30 a&ntilde;os), la &uacute;ltima tierra que pisaron fue la isla canaria de La Palma que ya se encontraba bajo el patronazgo de la Virgen de las Nieves, Patrona de La Palma. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>*Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arc&aacute;ngel (2009)</strong></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Victoria Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/diez-anos-aleluyas-martires-tazacorte_129_13373654.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jul 2026 13:37:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diez años de las aleluyas de los Mártires de Tazacorte]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Perdiendo los tornillos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/perdiendo-tornillos_129_13370667.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/47434df5-7ef2-4bfa-bf31-b36aa4ad0e5f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Perdiendo los tornillos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PARACETAHUMOR - En fin, cosas de la Macarronesia. Que alguien amortigüe todo esto, por favor, si no ¿Para qué sirven los amortiguadores? Y, por cierto, no sean malpensados que a mí no me falta ningún tornillo… en el coche</p></div><p class="article-text">
        D&eacute;jenme que por una vez y sin que sirva de precedente (un amigo dice &ldquo;sin que sirva de presidente&rdquo;) exprese un profundo orgullo macarron&eacute;simo no s&oacute;lo por el Orgullo en s&iacute;, sino porque Cabo Verde, unos vecinos con la cuarta parte de poblaci&oacute;n que Canarias, han sido inesperados protagonistas del Mundial de f&uacute;tbol, ese escaparate de importancias nacionales de las que van quedando. Tambi&eacute;n contribuye a mi orgullo macarron&eacute;simo ese amortiguador el&eacute;ctrico que nos han puesto en La Palma y que va a servir seg&uacute;n parece para amortiguar los apagones, aunque yo en principio tal vez ilusionado por ese orgullo macarron&eacute;sico en el que me encuentro hab&iacute;a o hubiese llegado a pensar que la amortiguaci&oacute;n el&eacute;ctrica se refer&iacute;a m&aacute;s bien al recibo de la luz, que vendr&iacute;a o &ldquo;vendriese&rdquo; reducido o amortiguado. Y hablando de amortiguadores me comenta un amigo que, dando la vuelta a la isla nuestra, m&aacute;s macarron&eacute;sica que nadie, en bicicleta, vio en las carreteras una cantidad tan enorme de tornillos de todos los tama&ntilde;os que le hizo pensar que circulan por La Palma una cantidad tremenda de veh&iacute;culos a los que les falta un tornillo y mi amigo el ciclista dice que los agentes de tr&aacute;fico deber&iacute;an examinar los coches por debajo no sea qu&eacute;. Al parecer mi amigo ha recogido tantos tornillos que va a poner un museo sobre el tema, con todo tipo de indicaciones sobre los veh&iacute;culos de los que procede tanta torniller&iacute;a. Y eso tambi&eacute;n contribuye a elevar mi orgullo de la Macarronesia, algo da&ntilde;ado &uacute;ltimamente por la margarita del Centro Vulcanol&oacute;gico que los pol&iacute;ticos macarron&eacute;sicos de aqu&iacute; y macarr&oacute;nicos del continente y viceversa no acaban de deshojar sin contar la tensi&oacute;n que sufrimos barajando el TMT, el telescopio tan extremadamente grande que me dicen que para instalarlo en El Roque tienen que sacar todos los dem&aacute;s, con lo cual tenemos armada una contienda astrof&iacute;sica entre los extremadamente grandes y los extremadamente normales. En fin, cosas de la Macarronesia. Que alguien amortig&uuml;e todo esto, por favor, si no &iquest;Para qu&eacute; sirven los amortiguadores? Y, por cierto, no sean malpensados que a m&iacute; no me falta ning&uacute;n tornillo&hellip; en el coche.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Araújo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/perdiendo-tornillos_129_13370667.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jul 2026 09:02:06 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El baño de cabras del Puerto de la Cruz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/bano-cabras-puerto-cruz_129_13370553.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2098935b-c081-4522-be73-0c34b3242be2_16-9-discover-aspect-ratio_default_1147127.jpg" width="526" height="296" alt="El baño de cabras del Puerto de la Cruz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - A ciertas personas les da asco bañarse en una playa en la cual, previamente, han estado las cabras. Suponen un mar lleno de excrementos cuando la realidad es que la introducción en agua fría se refleja en una contracción de los esfínteres y no en lo contrario. Les puedo asegurar que la liberación de oxitocina, imprescindible para activar a la musculatura lisa de nuestros intestinos, decrece de manera considerable con el chapuzón</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El baño de cabras del Puerto de la Cruz.                            </span>
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        Como todos los a&ntilde;os, en el municipio porte&ntilde;o se ha repetido el tradicional ba&ntilde;o de cabras, costumbre que viene desde la &eacute;poca en la que los abor&iacute;genes la consideraban un rito de fertilidad. Como casi todos los a&ntilde;os &uacute;ltimamente, en redes e incluso en prensa, voces de escasa cualificaci&oacute;n y muchas veces con bastante mala baba, se han manifestado en contra de esta tradici&oacute;n diciendo que se les provoca un sufrimiento innecesario a los animales.   
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que las cabras se estresan cuando se ba&ntilde;an en el mar. Y cuando se vacunan. Y cuando se desparasitan con f&aacute;rmacos. Y cuando se transportan en un veh&iacute;culo. Y cuando se cambian de cuadra. Y cuando se identifican con crotales y/o bolos ruminales&hellip; Por no hablar de sus primas salvajes ante el casi permanente merodeo de depredadores, hasta el punto de &ldquo;inventar&rdquo; el rumen para poder almacenar comida y despu&eacute;s masticarla con tranquilidad en un sitio menos expuesto.
    </p><p class="article-text">
        Y entonces, para evitar el estr&eacute;s de nuestras cabras, &iquest;qu&eacute; hacemos? Las opciones de no vacunarlas, no desparasitarlas y no cambiarlas de corral, cuando lleguen a una cierta edad, quedan descartadas, al menos en una granja moderna. No identificarlas es incumplir la ley. Evidentemente, con otros animales dom&eacute;sticos pasa algo muy parecido, especialmente si son rumiantes. Llevamos las veces que sea necesario a nuestras mascotas a la consulta veterinaria, lo que indudablemente le produce un estr&eacute;s a la mayor&iacute;a, de la misma manera que se le produce al separarnos por un tiempo de ellas. Son inevitables estas situaciones, como ocurre con nosotros en una visita al dentista.
    </p><p class="article-text">
        A ciertas personas les da asco ba&ntilde;arse en una playa en la cual, previamente, han estado las cabras. Suponen un mar lleno de excrementos cuando la realidad es que la introducci&oacute;n en agua fr&iacute;a se refleja en una contracci&oacute;n de los esf&iacute;nteres y no en lo contrario. Les puedo asegurar que la liberaci&oacute;n de oxitocina, imprescindible para activar a la musculatura lisa de nuestros intestinos, decrece de manera considerable con el chapuz&oacute;n. Igual alguno de esos individuos nunca se ha tirado al mar y por eso no lo ha sentido. Incluso se ha comparado la introducci&oacute;n de las cabras en la marea con el efecto de un emisario, donde lo m&aacute;s que contamina no son precisamente las deyecciones humanas. El gran da&ntilde;o al medio ambiente lo producen pl&aacute;sticos, jabones, desinfectantes y otros productos de origen qu&iacute;micos dif&iacute;cilmente biodegradables. Solo las cremas solares y otros aceites de los habituales ba&ntilde;istas contaminan m&aacute;s que un reba&ntilde;o de cabras.
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            <span class="title">
                Imagen del baño de cabras del Puerto de la Cruz antiguamente.                            </span>
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        Hace unos treinta a&ntilde;os el Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA) particip&oacute; en un proyecto de la UE que pretend&iacute;a eliminar, en la medida de lo posible, el uso de hormonas en la reproducci&oacute;n asistida de rumiantes. Aquellas investigaciones, coordinadas por la Dra. Fresno en nuestra autonom&iacute;a, respond&iacute;an al creciente inter&eacute;s por parte de las pol&iacute;ticas europeas en la disminuci&oacute;n del uso de hormonas y medicamentos en tratamientos y sincronizaciones, habituales en el manejo de los animales dom&eacute;sticos de consumo. Veinte a&ntilde;os m&aacute;s tarde, se me invit&oacute; a evaluar un congreso en Berl&iacute;n sobre parasitolog&iacute;a. No era mi especialidad, pero unos a&ntilde;os antes hab&iacute;a hecho una estancia en Carolina del Norte, donde colabor&eacute; en unos estudios, coordinados por el Dr. Luginbuhl, sobre las propiedades antiparasitarias de una leguminosa. Finalmente, realizamos en Canarias, con resultados positivos, un experimento similar usando Tedera (Bituminariabituminosa), una planta con mucho uso tradicional en Canarias como forrajera. Tanto en el congreso como en los estudios rese&ntilde;ados se estimulaba los m&eacute;todos naturales de eliminaci&oacute;n de par&aacute;sitos. El ba&ntilde;o de cabras es un potente y natural eliminador de par&aacute;sitos externos, sobre todo debido a la deshidrataci&oacute;n de los mismos por efecto de la sal marina. Nuestros ancestros llevaban las cabras al mar convencidos de que era una manera de aumentar la fertilidad, justo en el momento en el que se &ldquo;sueltan&rdquo; los machos. Y ten&iacute;an raz&oacute;n, como casi siempre: los animales desparasitados se convierten en m&aacute;s aptos para iniciar el periodo reproductivo.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, aprovechando el evento, hay quien llama despectivamente magos a los cabreros y amenaza con denunciar la pr&aacute;ctica ancestral. Con respecto a lo primero, le sugiero que lea a Cervantes. En la primera parte de su <em>Quijote</em> pone estas palabras en boca de un cabrero: &ldquo;R&uacute;stico soy; pero no tanto que no entienda c&oacute;mo se debe tratar con los hombres y con las bestias&rdquo;. A lo que el cura le contesta: &ldquo;&hellip; las caba&ntilde;as de los pastores encierran fil&oacute;sofos&rdquo;. En cuanto a lo segundo, si alguien va a presentar una denuncia, por favor incl&uacute;yanme entre los denunciados. Yo particip&eacute; activamente en el ba&ntilde;o de cabras hace tres a&ntilde;os y lo hice porque algunos <em>mascotistas</em> hab&iacute;an amenazado con querellarse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Capote]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/bano-cabras-puerto-cruz_129_13370553.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jul 2026 08:42:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El baño de cabras del Puerto de la Cruz]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Municipio turístico, sí, pero ¿para quién?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/municipio-turistico-si_129_13367977.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d908d940-d115-43e2-bbde-301363fa503b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x412y93.jpg" width="1200" height="675" alt="Municipio turístico, sí, pero ¿para quién?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - Considero que la ley es un paso acertado. Reconoce lo que los alcaldes llevan años diciendo: que los ayuntamientos prestan servicios a una población muy superior a la que figura en el padrón. Pero la ley solo responde a la primera pregunta — quién puede llamarse turístico. La segunda, la más importante, queda abierta: ¿dónde se queda el dinero? </p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El Parlamento de Canarias ha aprobado esta semana, con amplia mayor&iacute;a, la Ley de Municipios Tur&iacute;sticos. Para La Palma no es una nota al margen: los umbrales para las islas verdes se han fijado deliberadamente bajos. Bastan dos mil plazas alojativas, una poblaci&oacute;n tur&iacute;stica que triplique la empadronada &mdash; o simplemente un hotel de cuatro estrellas, incluso en el municipio vecino. En la pr&aacute;ctica, casi cualquier municipio de nuestra isla puede solicitar el nuevo estatus. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Considero que la ley es un paso acertado. Reconoce lo que los alcaldes llevan a&ntilde;os diciendo: que los ayuntamientos prestan servicios a una poblaci&oacute;n muy superior a la que figura en el padr&oacute;n. Pero la ley solo responde a la primera pregunta &mdash; qui&eacute;n puede llamarse tur&iacute;stico. La segunda, la m&aacute;s importante, queda abierta: &iquest;d&oacute;nde se queda el dinero? </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Quiero ser transparente desde el principio. Llevo veinte a&ntilde;os viviendo y trabajando en La Palma, gestiono alquileres vacacionales y gano dinero con ello. Se me puede atribuir un inter&eacute;s &mdash; con raz&oacute;n. Pero precisamente por eso conozco las cifras, y esas cifras deber&iacute;an preocupar a cualquiera en esta isla. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Tomemos un peque&ntilde;o municipio del norte. Un hotel de cuatro estrellas, unas decenas de casas vacacionales, una renta neta por habitante de apenas 15.000 euros al a&ntilde;o &mdash; una de las m&aacute;s bajas de todo el archipi&eacute;lago. Con la nueva ley, puede declararse municipio tur&iacute;stico. &iquest;Qu&eacute; gana? Visibilidad, un lugar en la promoci&oacute;n regional, obligaciones de imagen y se&ntilde;alizaci&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; arriesga? Que los precios del supermercado, de la restauraci&oacute;n y, a medio plazo, de la vivienda se orienten hacia el poder adquisitivo del visitante &mdash; mientras los beneficios del turismo abandonan la isla antes de llegar. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Porque esa es la realidad detr&aacute;s de las cifras de reservas: cuando un alojamiento se comercializa a trav&eacute;s de las grandes plataformas internacionales, entre el quince y m&aacute;s del treinta por ciento de la facturaci&oacute;n se va en comisiones. En las &uacute;ltimas semanas he documentado un caso concreto en el que un propietario de La Palma perdi&oacute; en torno al 34 por ciento de sus ingresos potenciales a favor de una plataforma. Extrapolado a las 1.649 viviendas vacacionales activas de la isla (ISTAC, mayo de 2026), cada a&ntilde;o salen de La Palma entre 3,4 y 4,8 millones de euros &mdash; dinero que no paga salarios, no deja impuestos aqu&iacute; y no se gasta en ninguna panader&iacute;a. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Y aun as&iacute;, esa cifra se queda corta. La C&aacute;mara de Espa&ntilde;a sit&uacute;a el multiplicador de producci&oacute;n del turismo en 2,14: cada euro generado directamente en el sector produce otro euro de actividad en el resto de la econom&iacute;a &mdash; en el proveedor, en el comercio, en el transporte. Y lo mismo ocurre a la inversa: el dinero que sale de la isla en comisiones no puede circular aqu&iacute;. As&iacute;, 4,8 millones de euros de fuga se convierten en m&aacute;s de 10 millones de euros de actividad econ&oacute;mica que, a&ntilde;o tras a&ntilde;o, ni siquiera llegan a generarse en La Palma. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Una etiqueta por decreto no cambia nada de esto. Al contrario: si los municipios se declaran tur&iacute;sticos y se promocionan sin que la cadena de valor sea local, el nuevo estatus acelera exactamente lo que muchos vecinos temen &mdash; costes que suben sin que suban los ingresos. La etiqueta de &ldquo;tur&iacute;stico&rdquo; no hace pr&oacute;spero a nadie. Los empleos locales, s&iacute;. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Y son posibles. No lo digo como teor&iacute;a, sino como c&aacute;lculo de mi propia empresa: cien contratos de alquiler gestionados directamente sostienen tres puestos de trabajo estables en la isla. Quinientos contratos sostienen unos quince &mdash; con ingresos por encima de la media, en administraci&oacute;n, atenci&oacute;n al hu&eacute;sped, fotograf&iacute;a, desarrollo de software. Y ah&iacute; no acaba: seg&uacute;n el estudio IMPACTUR para Canarias, por cada cien empleos directos en turismo se generan otros 38,5 en restauraci&oacute;n, comercio, transporte y actividades de ocio. El mismo alojamiento, los mismos hu&eacute;spedes, la misma facturaci&oacute;n. La &uacute;nica diferencia es d&oacute;nde se queda la comisi&oacute;n. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Hay un segundo efecto que rara vez se tiene en cuenta. Los turoperadores europeos preguntan con regularidad por cupos en La Palma &mdash; y son rechazados, porque nadie puede darles garant&iacute;as de reserva. Yo mismo he tenido que declinar este a&ntilde;o solicitudes de Inglaterra y de Espa&ntilde;a. Solo cuando haya suficientes alojamientos gestionados de forma profesional y local se podr&aacute;n garantizar esos cupos. Y solo entonces los turoperadores llenan aviones: aerol&iacute;neas como Condor ampl&iacute;an capacidad cuando los operadores absorben una parte relevante de las plazas. M&aacute;s vuelos directos para La Palma &mdash; sin un solo euro de subvenci&oacute;n. No es un sue&ntilde;o: es la mec&aacute;nica normal del mercado europeo de paquetes vacacionales, que funciona en otras islas desde hace d&eacute;cadas. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La nueva ley exige profesionalizaci&oacute;n a los municipios: instrumentos de planificaci&oacute;n, espacios p&uacute;blicos cuidados, informaci&oacute;n en varios idiomas. Y est&aacute; bien. Pero esa misma profesionalizaci&oacute;n hace falta del lado de los propietarios &mdash; y aqu&iacute; el desequilibrio es especialmente visible: las grandes plataformas cobran la comisi&oacute;n, pero las obligaciones legales se las dejan al propietario. Ni la facturaci&oacute;n electr&oacute;nica &mdash; obligatoria para sociedades desde el 1 de enero de 2027 y para arrendadores particulares desde junio de 2027 &mdash; ni el registro de viajeros ante el Ministerio del Interior los asume ninguna plataforma internacional. El propietario paga un treinta por ciento de comisi&oacute;n y aun as&iacute; se queda solo con la burocracia. La gesti&oacute;n local puede ofrecer las dos cosas: la comercializaci&oacute;n y la seguridad jur&iacute;dica. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Mi petici&oacute;n a los alcaldes que ahora deliberan sobre solicitar el nuevo estatus es, por tanto, sencilla: junto a la pregunta &ldquo;&iquest;somos tur&iacute;sticos?&rdquo;, pongan la pregunta &ldquo;&iquest;se queda el turismo con nosotros?&rdquo;. La ley es el primer paso. El segundo &mdash; la cadena de valor local &mdash; no lo puede decretar ning&uacute;n gobierno. Lo tenemos que construir en la isla nosotros mismos: propietarios, gestores, ayuntamientos. Yo he empezado. Invito a todos a hacer las cuentas conmigo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>*Ulrich G&ouml;tz Roth es director de 100 Arboles S.L. / La Palma Travel &mdash; con inter&eacute;s econ&oacute;mico declarado abiertamente</strong></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ulrich Götz Roth]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/municipio-turistico-si_129_13367977.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jul 2026 10:25:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Municipio turístico, sí, pero ¿para quién?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La queja, el analgésico de la inacción]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/queja-analgesico-inaccion_129_13366019.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04762dee-0c16-4f48-afa3-056cdc5e2b9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La queja, el analgésico de la inacción"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">PSICOLOGÍA - Poco a poco, la queja deja de ser un desahogo para convertirse en una coartada. Si nada va a cambiar, ¿para qué intentarlo? Sin apenas darnos cuenta, la resignación empieza a disfrazarse de realismo y el inmovilismo encuentra siempre un buen argumento para justificarse</p></div><p class="article-text">
        Hay muchas cosas que me hacen sentir profundamente orgulloso de ser canario.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra manera de entender la comunidad. La facilidad para abrir la puerta de casa a quien lo necesita. El valor de la palabra dada. La solidaridad que aparece cuando alguien lo est&aacute; pasando mal. La capacidad de resistir. Porque, si algo ha demostrado este pueblo, es que sabe levantarse cuando la historia le pone a prueba.
    </p><p class="article-text">
        Pero querer una tierra tambi&eacute;n significa atreverse a hacerle preguntas inc&oacute;modas.
    </p><p class="article-text">
        Porque no todo lo que heredamos merece conservarse.
    </p><p class="article-text">
        Hay una costumbre que me preocupa especialmente. Est&aacute; en nuestras conversaciones, en las cafeter&iacute;as, en las reuniones familiares, en los negocios, en la pol&iacute;tica y hasta en la forma en que educamos a nuestros hijos.
    </p><p class="article-text">
        La queja.
    </p><p class="article-text">
        No hablo de la que denuncia una injusticia o se&ntilde;ala un problema para buscar soluciones. Esa ha cambiado el mundo muchas veces. Hablo de otra: la que encuentra antes el obst&aacute;culo que la posibilidad; la que responde con un <em>&laquo;eso aqu&iacute; no funciona&raquo;</em> antes siquiera de escuchar la idea completa; la que convierte el <em>&laquo;siempre ha sido as&iacute;&raquo;</em> en un argumento suficiente para no mover una sola pieza.
    </p><p class="article-text">
        Hay conversaciones que podr&iacute;an suceder en cualquier rinc&oacute;n de Canarias. Alguien propone una idea y, antes incluso de terminar la frase, aparece el primer diagn&oacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Eso aqu&iacute; no funciona.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;La gente es as&iacute;.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;No vale la pena.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Siempre ha sido igual.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Casi nunca lo hacemos con mala intenci&oacute;n. Pensamos que estamos siendo realistas. Incluso creemos que estamos ayudando. Pero hace tiempo que me pregunto si no hemos confundido el pensamiento cr&iacute;tico con la costumbre de encontrar siempre el &ldquo;pero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hace a&ntilde;os le&iacute; una idea de Edward de Bono que todav&iacute;a me acompa&ntilde;a. Hablaba del <strong>sombrero negro</strong>, ese que busca riesgos, detecta errores y nos obliga a preguntarnos qu&eacute; puede salir mal. Es un sombrero imprescindible.
    </p><p class="article-text">
        El problema no es pon&eacute;rselo.
    </p><p class="article-text">
        El problema es olvidarnos de quit&aacute;rnoslo.
    </p><p class="article-text">
        Cuando toda idea recibe antes una objeci&oacute;n que una pregunta, cuando cualquier cambio despierta m&aacute;s sospecha que curiosidad, el sombrero deja de ser una herramienta para convertirse en una forma de mirar el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Y la mente aprende exactamente eso.
    </p><p class="article-text">
        Desde la psicolog&iacute;a sabemos que el cerebro se especializa en aquello que practica. Si entrenamos nuestra atenci&oacute;n para detectar problemas, acabaremos siendo extraordinariamente buenos encontr&aacute;ndolos. No porque la realidad sea &uacute;nicamente problem&aacute;tica, sino porque hemos aprendido a observarla desde una &uacute;nica ventana.
    </p><p class="article-text">
        En terapia narrativa hablamos de las <strong>historias saturadas por el problema</strong>. El problema existe, pero ocupa tanto espacio que deja fuera cualquier otra historia posible.
    </p><p class="article-text">
        Y me pregunto si no nos ocurre algo parecido cuando hablamos de Canarias.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Es que los canarios somos as&iacute;.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Es una frase que cada vez me incomoda m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        No porque crea que no tengamos defectos. Los tenemos, como cualquier pueblo. Me incomoda porque deja de describir una realidad para empezar a construirla. Convierte una historia en una identidad.
    </p><p class="article-text">
        Canarias lleva siglos aprendiendo a resistir. Hemos conocido la emigraci&oacute;n, la dependencia econ&oacute;mica, la distancia de los centros donde se toman muchas decisiones y la necesidad de adaptarnos una y otra vez. Ser&iacute;a ingenuo pensar que esa historia no deja huella en la forma en que un pueblo aprende a mirar el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Pero las estrategias que sirven para sobrevivir no siempre sirven para construir.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso la queja resulta tan seductora.
    </p><p class="article-text">
        Nos permite se&ntilde;alar al responsable. Compartir el malestar. Sentir que hemos participado simplemente por haber encontrado el problema.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La queja es el analg&eacute;sico de la inacci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Alivia la conciencia sin obligarnos a cambiar nada.
    </p><p class="article-text">
        La veo en la pol&iacute;tica, donde a veces parece m&aacute;s rentable denunciar que proponer. La veo en las asociaciones que dedican m&aacute;s tiempo a enumerar obst&aacute;culos que a construir alianzas. La veo en los negocios, cuando una idea recibe antes un <em>&laquo;eso aqu&iacute; no funciona&raquo;</em> que un <em>&laquo;&iquest;qu&eacute; tendr&iacute;a que pasar para que funcionara?&raquo;</em>. La veo en las familias, cuando educamos m&aacute;s para evitar errores que para desarrollar confianza.
    </p><p class="article-text">
        Poco a poco, la queja deja de ser un desahogo para convertirse en una coartada. Si nada va a cambiar, &iquest;para qu&eacute; intentarlo? Sin apenas darnos cuenta, la resignaci&oacute;n empieza a disfrazarse de realismo y el inmovilismo encuentra siempre un buen argumento para justificarse.
    </p><p class="article-text">
        En consulta suelo repetir una idea que me acompa&ntilde;a desde hace a&ntilde;os: <strong>el incendio nunca es de la persona; es el sistema que la rodea</strong>. Quiz&aacute; con los pueblos ocurra exactamente lo mismo. La queja no nace de la nada. Tiene una historia, un contexto y unas razones. Ser&iacute;a injusto ignorarlas. Pero comprender una historia nunca ha significado quedarse a vivir en ella.
    </p><p class="article-text">
        Las historias pueden heredarse. Tambi&eacute;n pueden discutirse, desobedecerse y, sobre todo, reescribirse. Ah&iacute; reside la diferencia entre una identidad y un destino. La identidad explica parte de qui&eacute;nes somos; el destino nos hace creer que no podemos ser de otra manera.
    </p><p class="article-text">
        Por eso creo que ning&uacute;n pueblo cambia el d&iacute;a que encuentra un nuevo motivo para quejarse. Cambia cuando deja de utilizar su historia como una explicaci&oacute;n para no actuar y empieza a convertirla en el punto de partida para construir algo diferente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La historia nos explica. La acci&oacute;n nos transforma.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío García Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/queja-analgesico-inaccion_129_13366019.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jul 2026 14:36:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La queja, el analgésico de la inacción]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Palma se pone las pilas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/palma-pone-pilas_129_13365357.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/968414f3-e0bf-4efd-8639-703168b35c35_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Palma se pone las pilas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - El nuevo marco estatal permitirá instalar baterías de emergencia en la red eléctrica insular, una medida que puede reducir el riesgo de apagones, aunque no sustituye la renovación de los viejos grupos ni el avance de las renovables</p></div><p class="article-text">
        La Palma podr&aacute; contar con bater&iacute;as de emergencia conectadas a la red el&eacute;ctrica para responder con rapidez ante fallos de generaci&oacute;n y reducir el riesgo de nuevos ceros energ&eacute;ticos. La isla, dicho con prudencia y algo de literalidad, se pone las pilas.
    </p><p class="article-text">
        El cambio llega con el Real Decreto-ley 18/2026, en vigor desde el 1 de julio, que abre por primera vez una v&iacute;a espec&iacute;fica para instalar bater&iacute;as como medida de emergencia en los sistemas el&eacute;ctricos no peninsulares. La clave est&aacute; en la llamada reserva rodante: la capacidad que necesita una red para reaccionar cuando una central se cae, una turbina dispara o la demanda cambia de golpe. En una isla aislada, esos segundos pueden separar un incidente t&eacute;cnico de un apag&oacute;n general.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, el marco legal permit&iacute;a medidas extraordinarias para garantizar el suministro, pero estaba pensado sobre todo para grupos de generaci&oacute;n convencional. Las bater&iacute;as, aunque &uacute;tiles, no encajaban bien en la arquitectura administrativa. No eran una central al uso, no produc&iacute;an energ&iacute;a primaria y su valor principal no estaba en vender electricidad, sino en estar disponibles cuando el sistema se tambalea. En Espa&ntilde;a, como se sabe, una tecnolog&iacute;a puede estar madura y aun as&iacute; esperar a&ntilde;os a que alguien le encuentre casilla en el formulario.
    </p><p class="article-text">
        La nueva norma corrige ese vac&iacute;o. Si el operador del sistema acredita falta de reserva en una isla y advierte de riesgo para el suministro, la comunidad aut&oacute;noma podr&aacute; solicitar al Ministerio para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica el reconocimiento parcial de los costes de instalaci&oacute;n. El Estado podr&aacute; cubrir hasta el 25% de la inversi&oacute;n. El 75% restante deber&aacute; asumirlo la comunidad aut&oacute;noma, con fondos propios o europeos.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Canarias ya ha anunciado que trabaja en una convocatoria para La Palma, con una estimaci&oacute;n inicial de 16 megavatios y dos horas de almacenamiento. No es una cifra menor para un sistema insular peque&ntilde;o, pero tampoco debe confundirse con una soluci&oacute;n total. Las bater&iacute;as no generan energ&iacute;a: la almacenan y la entregan en el momento cr&iacute;tico. Su fuerza est&aacute; en la velocidad, no en sustituir al conjunto del sistema.
    </p><p class="article-text">
        La urgencia no es te&oacute;rica. El apag&oacute;n total del 10 de junio de 2025 dej&oacute; sin suministro a m&aacute;s de 50.000 puntos en la isla tras el fallo de una turbina. El episodio volvi&oacute; a mostrar la fragilidad de una red peque&ntilde;a, aislada y con poco margen de maniobra. En la Pen&iacute;nsula, una aver&iacute;a puede compensarse con otras centrales y l&iacute;neas de apoyo. En La Palma, cuando falta generaci&oacute;n suficiente, no hay una gran red detr&aacute;s que venga al rescate.
    </p><p class="article-text">
        Por eso las bater&iacute;as pueden mejorar mucho la seguridad del suministro. Pueden aportar respuesta inmediata, estabilizar la frecuencia, evitar cortes en cascada y dar tiempo a que entren otros recursos. No har&aacute;n milagros, pero en electricidad un margen de segundos puede valer m&aacute;s que muchas promesas a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        El problema de fondo, sin embargo, seguir&aacute; ah&iacute;. La Palma necesita renovar o sustituir grupos de generaci&oacute;n envejecidos, reforzar la red, aumentar el peso de la solar y la e&oacute;lica, desplegar almacenamiento ordinario y planificar con seriedad el posible papel futuro de la geotermia. Las bater&iacute;as de emergencia son un colch&oacute;n, no un colch&oacute;n y la cama entera.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, el bloqueo ha sido menos tecnol&oacute;gico que legal y econ&oacute;mico. Las bater&iacute;as existen, funcionan y cada vez son m&aacute;s competitivas. Lo que faltaba era decidir c&oacute;mo se pagaba un servicio que se nota sobre todo cuando evita un desastre. Es el viejo problema del seguro: parece caro hasta que hace falta. El nuevo decreto no elimina el coste, pero establece una v&iacute;a clara para justificarlo, financiarlo y ponerlo en marcha.
    </p><p class="article-text">
        La medida tambi&eacute;n revela una cuesti&oacute;n m&aacute;s amplia sobre la transici&oacute;n energ&eacute;tica en Canarias. No basta con instalar renovables. En sistemas insulares, la energ&iacute;a limpia necesita flexibilidad, almacenamiento y respaldo. M&aacute;s placas y molinos ayudan a reducir combustibles f&oacute;siles; m&aacute;s almacenamiento permite que esa electricidad sea, adem&aacute;s, m&aacute;s estable y aprovechable.
    </p><p class="article-text">
        La Palma no va a resolver sus apagones solo con bater&iacute;as, pero s&iacute; puede reducir su vulnerabilidad. Si se instalan bien, se conectan donde toca y se coordinan con el operador del sistema, dar&aacute;n a la isla una defensa r&aacute;pida frente a incidentes que hasta ahora pod&iacute;an terminar en oscuridad general.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de a&ntilde;os de expedientes, aver&iacute;as y discusiones sobre competencias, el avance no es menor. Las bater&iacute;as dejan de ser una buena idea sin encaje legal y pasan a ser una herramienta reconocida para proteger el suministro. No es el final del problema el&eacute;ctrico de La Palma. Pero s&iacute; puede ser el principio de una red con m&aacute;s reflejos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José F. Arozena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/palma-pone-pilas_129_13365357.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jul 2026 11:56:05 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La propuesta de Patrimonio de la Humanidad de la Bajada de la Virgen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/propuesta-patrimonio-humanidad-bajada-virgen_129_13362474.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a89a8a9e-5401-42ec-afef-a0807702c0fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146895.jpg" width="2735" height="1539" alt="La propuesta de Patrimonio de la Humanidad de la Bajada de la Virgen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - Cuando en estos días se anuncia la redacción de los presupuestos generales de la Comunidad Autónoma para el ejercicio 2027, parece conveniente recordar acuerdos parlamentarios sobre la propuesta de reconocimiento y declaración por parte de UNESCO de Patrimonio de la Humanidad de los festejos de la Bajada de Virgen</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Bajada de la Virgen de las Nieves (2010). MVH                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Cuando en estos d&iacute;as se anuncia la redacci&oacute;n de los presupuestos generales de la Comunidad Aut&oacute;noma para el ejercicio 2027, parece conveniente recordar acuerdos parlamentarios sobre la propuesta de reconocimiento y declaraci&oacute;n por parte de UNESCO de Patrimonio de la Humanidad de los festejos de la Bajada de Virgen</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Acuerdos un&aacute;nimes no vinculantes jur&iacute;dicamente, pero s&iacute; con el apoyo de todas las fuerzas pol&iacute;ticas del arco parlamentario del a&ntilde;o 2017, hace 9 a&ntilde;os, y de la sociedad civil.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Recuerdo que en el a&ntilde;o 2011 comenzaron a circular en las redes sociales la proclama individual de &ldquo;La Bajada de la Virgen, Patrimonio de la Humanidad&rdquo;. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">A este movimiento social se unieron instituciones privadas y corporaciones pol&iacute;ticas, pero, lo cierto y verdad es que no vemos el apoyo suficiente y decidido para tal logro que redundar&iacute;a en beneficio y conservaci&oacute;n de los ancestrales festejos y repercusi&oacute;n econ&oacute;mica a favor de la isla de La Palma. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Al contrario, aparecen nuevas propuestas, que no dudo sean merecedoras, pero, en mi personal opini&oacute;n parecen creadas </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>ah hoc</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">, al dictado y a la carta, m&aacute;s de lo mismo. </span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Mascarones, Bajada de la Virgen  (2010). MVH                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Nota de prensa publicada el 7 de junio de 2017, hace 9 a&ntilde;os</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;El Parlamento de Canarias aprob&oacute; hoy por unanimidad la propuesta del PSOE por la que se pide al Gobierno de Canarias </span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>que redacte y firme un convenio de colaboraci&oacute;n con el Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma y el Cabildo de La Palma para la instrucci&oacute;n y consecuci&oacute;n del expediente a consideraci&oacute;n de la Unesco para la declaraci&oacute;n de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad a los festejos de la Bajada de la Virgen de las Nieves.</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La propuesta fue defendida en comisi&oacute;n parlamentaria por la diputada del PSOE por La Palma, Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez, quien destac&oacute; los valores culturales con que cuentan los festejos de la Bajada de la Virgen de las Nieves, que se celebran cada cinco a&ntilde;os y conservan caracter&iacute;sticas &uacute;nicas, diferenciadas, originales y arraigadas profundamente en el pueblo. &ldquo;En esas fechas, cientos de personas se apresuran a ser protagonistas directos, y dir&iacute;amos por heredad de siglos, a participar en los diferentes n&uacute;meros festivos que anuncian el regocijo popular&rdquo;, dijo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Como record&oacute;, la Bajada de la Virgen de Nuestra Se&ntilde;ora de las Nieves fue instituida por el obispo de Canarias Bartolom&eacute; Garc&iacute;a Xim&eacute;nez en 1676. &ldquo;En sus 68 ediciones (desde 1680 hasta 2015) las fiestas del traslado de la Virgen de las Nieves desde su templo hasta la ciudad de Santa Cruz de La Palma se han convertido en una de las convocatorias m&aacute;s genuinas del calendario festivo espa&ntilde;ol, lo que se sustenta en una serie de valores que, en su conjunto y secuencia, expresan una de las formas de identidad que m&aacute;s y mejor han definido el car&aacute;cter isle&ntilde;o&rdquo;.</span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Bajada de la Virgen 2010. MVH                            </span>
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        <span class="highlight" style="--color:white;">Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez remarc&oacute; que se trata de una &ldquo;fiesta de profundo significado, conservadora de numerosas formas l&uacute;dicas del Siglo de Oro y repleta tanto de originalidad como de aut&eacute;nticas y &uacute;nicas reliquias del periodo barroco&rdquo;. La convocatoria destaca, adem&aacute;s, por un conjunto de aspectos singulares (antig&uuml;edad, ritualidad, simbolismo, acervo hist&oacute;rico, multiplicidad, creatividad, renovaci&oacute;n, participaci&oacute;n popular o autenticidad) &ldquo;y que, en definitiva, otorgan a los festejos lustrales de La Palma una serie de rasgos devocionales, antropol&oacute;gicos y patrimoniales de enorme calado e inter&eacute;s que superan el inter&eacute;s local para pasar al universal&rdquo;. A su juicio, las caracter&iacute;sticas de estos festejos &ldquo;re&uacute;nen los requisitos reglados por Unesco para su declaraci&oacute;n de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>*Mar&iacute;a Victoria Hern&aacute;ndez es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arc&aacute;ngel (2009)</strong></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Victoria Hernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/propuesta-patrimonio-humanidad-bajada-virgen_129_13362474.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jul 2026 13:42:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La propuesta de Patrimonio de la Humanidad de la Bajada de la Virgen]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Centro Nacional de Vulcanología: cinco millones, doce sillas y un consorcio que no termina de arrancar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/centro-nacional-vulcanologia-cinco-millones-doce-sillas-consorcio-no-termina-arrancar_129_13357312.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3b420f04-448d-4068-9d24-8df1e3fdf509_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Centro Nacional de Vulcanología: cinco millones, doce sillas y un consorcio que no termina de arrancar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">ANÁLISIS - El convenio para poner en marcha el consorcio sigue sin firma. La partida presupuestaria continúa disponible, pero el proceso se ha atascado por el reparto de representación en Canarias, por las resistencias a trasladar a las islas parte del peso técnico que hoy conserva el Estado y, en los últimos días, por la disputa sobre si la financiación prometida se ha reducido</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Cono del volcán Tajogaite. JOSÉ F. AROZENA                            </span>
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        El futuro Centro Nacional de Vulcanolog&iacute;a (CNV), con sede principal en La Palma y apoyo cient&iacute;fico en Tenerife, no est&aacute; detenido porque falte dinero. Eso, al menos, no es hoy el principal problema: la partida de cinco millones de euros vinculada al proyecto figura en el marco presupuestario heredado de las cuentas del Estado de 2023 y, seg&uacute;n el Ministerio de Ciencia, Innovaci&oacute;n y Universidades, el compromiso econ&oacute;mico se mantiene. Lo que falta no es tanto el dinero como la f&oacute;rmula para gastarlo sin que el expediente siga dando vueltas de despacho en despacho.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de un a&ntilde;o despu&eacute;s de que el Consejo de Ministros designara a La Palma sede f&iacute;sica del futuro consorcio, dentro de una candidatura conjunta con Tenerife, el convenio que debe constituirlo formalmente sigue sin firma. El bloqueo tiene tres focos: el remanente presupuestario, el reparto de puestos en el consejo rector y el papel del Instituto Geogr&aacute;fico Nacional (IGN). A ellos se ha sumado, en los primeros d&iacute;as de julio, una disputa p&uacute;blica sobre si la financiaci&oacute;n prometida se ha reducido en la pr&aacute;ctica.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto prev&eacute; instalar su sede en una zona empresarial del municipio de El Paso, pr&oacute;xima a la colada del Tajogaite, con una segunda ubicaci&oacute;n en la Casa Massieu, en el Valle de Aridane. La candidatura, impulsada conjuntamente por los cabildos de La Palma y Tenerife y respaldada por el Gobierno de Canarias, fue la &uacute;nica presentada y fue avalada por la comisi&oacute;n consultiva correspondiente. Tenerife acoger&aacute; una subsede de apoyo cient&iacute;fico, apoyada en instituciones como el Instituto Volcanol&oacute;gico de Canarias (Involcan), el Instituto Tecnol&oacute;gico y de Energ&iacute;as Renovables (ITER), el supercomputador Teide, el CSIC y la Universidad de La Laguna.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La partida presupuestaria</strong>
    </p><p class="article-text">
        La parte econ&oacute;mica tiene menos misterio del que aparenta, aunque tampoco conviene despistarse. La partida est&aacute;, no se ha gastado, y eso la convierte en una pieza que entra en la revisi&oacute;n de cr&eacute;ditos no ejecutados de los ministerios. Cada verano, los departamentos revisan qu&eacute; partidas no han usado, calculan el margen disponible y, hacia septiembre, valoran propuestas para reasignar remanentes a otros fines antes de que acabe el ejercicio.
    </p><p class="article-text">
        Que una partida no ejecutada pueda ser revisada no significa que sea pol&iacute;ticamente sencillo tocarla. Mover esos cinco millones a otro destino resultar&iacute;a legalmente discutible seg&uacute;n el tr&aacute;mite, administrativamente inc&oacute;modo y pol&iacute;ticamente costoso: la creaci&oacute;n del CNV est&aacute; asociada directamente a La Palma, a la reconstrucci&oacute;n posterior al Tajogaite y a una promesa institucional repetida por el Estado y por Canarias. Fuentes conocedoras de la negociaci&oacute;n consideran que la partida es dif&iacute;cilmente desviable, no porque el dinero est&eacute; especialmente protegido, sino porque el coste pol&iacute;tico de reasignarlo ser&iacute;a alto. El Cabildo de La Palma ha denunciado retrasos y recortes, y el Gobierno de Canarias ha advertido de que el acuerdo debe quedar formalizado antes de final de a&ntilde;o para evitar riesgos sobre los fondos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El consejo rector y el reparto de puestos</strong>
    </p><p class="article-text">
        El segundo nudo est&aacute; en la gobernanza. El consejo rector del futuro consorcio se plantea con doce miembros: seis por la parte estatal y seis por la parte canaria. En el lado del Estado, el reparto est&aacute; m&aacute;s encarrilado: la representaci&oacute;n quedar&iacute;a distribuida entre el Ministerio de Ciencia y organismos cient&iacute;ficos y t&eacute;cnicos que ya participan o tienen funciones relacionadas con la vigilancia, la investigaci&oacute;n o la gesti&oacute;n de riesgos, como el IGN, la AEMET, el CSIC y sus institutos especializados, el IGME o el IEO, adem&aacute;s de la representaci&oacute;n ministerial correspondiente.
    </p><p class="article-text">
        El problema est&aacute; en la otra mitad de la mesa. Canarias cuenta con seis puestos y m&aacute;s aspirantes que sillas: el Gobierno auton&oacute;mico debe ordenar la presencia del Cabildo de La Palma, el Cabildo de Tenerife, la Universidad de La Laguna, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, el sector cient&iacute;fico canario, la consejer&iacute;a competente en ciencia y las reclamaciones de Involcan, que lleva a&ntilde;os defendiendo su papel en la vigilancia y la investigaci&oacute;n volc&aacute;nica en las islas.
    </p><p class="article-text">
        La Palma reclama centralidad porque sufri&oacute; la erupci&oacute;n y porque la sede principal se le asign&oacute; formalmente. Tenerife defiende el peso de su ecosistema cient&iacute;fico, con universidades, institutos y capacidades t&eacute;cnicas acumuladas durante a&ntilde;os. Las universidades p&uacute;blicas reclaman presencia, los cabildos tambi&eacute;n, y la comunidad cient&iacute;fica no quiere quedar al margen. Involcan considera necesaria una presencia clara de quienes llevan d&eacute;cadas trabajando sobre el terreno. El resultado es una negociaci&oacute;n en la que ning&uacute;n actor sobra, pero no todos caben en el reglamento del consejo rector.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El papel del Instituto Geogr&aacute;fico Nacional</strong>
    </p><p class="article-text">
        El tercer bloqueo es m&aacute;s profundo y afecta al modelo del centro. El IGN, organismo adscrito al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, mantiene hoy un papel central en la vigilancia volc&aacute;nica, s&iacute;smica y geod&eacute;sica: en virtud del Real Decreto 253/2024, de 12 de marzo, tiene atribuidas las competencias estatales en materia de vigilancia s&iacute;smica, volc&aacute;nica y geod&eacute;sica, que ejerce en el conjunto del territorio nacional, y su Plan Nacional de Vigilancia S&iacute;smica, Volc&aacute;nica y de otros Fen&oacute;menos Geof&iacute;sicos fue aprobado por el Consejo de Ministros el 4 de marzo de 2025 a propuesta de ese departamento. La direcci&oacute;n y coordinaci&oacute;n de estos servicios corresponde a la Direcci&oacute;n General del Instituto Geogr&aacute;fico Nacional, con sede en Madrid.
    </p><p class="article-text">
        La expectativa pol&iacute;tica en La Palma y en sectores del Gobierno canario era que el nuevo CNV no fuese solo una marca, sino una verdadera descentralizaci&oacute;n de capacidades hacia Canarias: que las decisiones y el trabajo t&eacute;cnico sobre volcanes se hicieran desde el territorio volc&aacute;nico activo del pa&iacute;s, y no a distancia. Ah&iacute; aparece la resistencia: el IGN no parece dispuesto a trasladar de forma significativa personal y funciones desde Madrid a La Palma o Tenerife.
    </p><p class="article-text">
        Esa fricci&oacute;n se ha plasmado ya en el propio texto del convenio. Seg&uacute;n ha explicado el Ministerio de Ciencia, el 20 de marzo de 2026 remiti&oacute; al Gobierno de Canarias un borrador que retiraba de los objetivos del consorcio la funci&oacute;n denominada &ldquo;gesti&oacute;n integral del fen&oacute;meno volc&aacute;nico&rdquo;, por entender que esa expresi&oacute;n pod&iacute;a generar ambig&uuml;edad competencial y solaparse con funciones que la ley ya atribuye al IGN y a otros organismos estatales. El Gobierno canario no respondi&oacute; hasta el 30 de junio, m&aacute;s de tres meses despu&eacute;s, con una propuesta que insist&iacute;a en mantener esa funci&oacute;n dentro del futuro consorcio. Fuentes del Ministerio sostienen que la controversia responde a una cuesti&oacute;n de seguridad jur&iacute;dica, ya que ning&uacute;n convenio puede alterar competencias fijadas por ley, y no a una falta de voluntad pol&iacute;tica. En Canarias la lectura es distinta: el Cabildo de La Palma plantea la posici&oacute;n contraria, que sea el organismo que legalmente tiene atribuida la vigilancia volc&aacute;nica el que se integre en la estructura canaria, de forma que la competencia se ejerza desde el propio territorio activo y no desde Madrid. El Cabildo de Tenerife se ha sumado a esa posici&oacute;n y ha calificado de preocupante cualquier intento de recentralizar la direcci&oacute;n cient&iacute;fica del proyecto.
    </p><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n de fondo es que el futuro consorcio nazca con sede f&iacute;sica en Canarias pero con las palancas principales fuera. Nadie discute que el IGN cuente con experiencia, redes y personal cualificado; la cuesti&oacute;n es si el nuevo centro debe reforzar la presencia t&eacute;cnica en las islas o limitarse a coordinar desde all&iacute; lo que se decide en otro lugar.
    </p><p class="article-text">
        Para evitar un choque frontal con la Relaci&oacute;n de Puestos de Trabajo y con funcionarios que no desean trasladarse, se estudia una v&iacute;a progresiva: vincular a La Palma y Tenerife las plazas nuevas que se vayan generando en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os a medida que se extingan puestos por jubilaciones o vacantes en el IGN. Nadie tendr&iacute;a que mudarse por la fuerza, pero las nuevas incorporaciones podr&iacute;an nacer ya con destino en Canarias. Es una soluci&oacute;n m&aacute;s lenta y menos vistosa que una mudanza masiva, pero se considera m&aacute;s viable.
    </p><p class="article-text">
        El precedente de la Agencia Espacial Espa&ntilde;ola en Sevilla pesa en la conversaci&oacute;n. All&iacute;, el traslado de funciones y personal desde Madrid se encontr&oacute; con resistencias, plazas no cubiertas y la necesidad posterior de convocar nuevos puestos. La experiencia sugiere que descentralizar organismos p&uacute;blicos no se resuelve solo cambiando la direcci&oacute;n postal en el BOE: exige mover talento, carreras profesionales, incentivos y estructuras, un proceso que, si no se hace bien, la sede llega antes que la plantilla, y eso es como inaugurar un observatorio sin telescopio: queda bonito, pero observa poco.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una semana de reproches cruzados</strong>
    </p><p class="article-text">
        El choque entre administraciones se ha intensificado en los primeros d&iacute;as de julio. El 1 de julio, el Cabildo de La Palma acus&oacute; al Gobierno de Espa&ntilde;a de dilatar deliberadamente la firma del convenio y de reducir la sede canaria a una funci&oacute;n administrativa sin capacidad real de decisi&oacute;n. Al d&iacute;a siguiente, el Ministerio de Ciencia respondi&oacute; rechazando esa lectura y sosteniendo que es el Gobierno canario quien, al insistir en modificar el reparto de competencias, retrasa innecesariamente el acuerdo. Ese mismo d&iacute;a, fuentes parlamentarias de Coalici&oacute;n Canaria en el Congreso registraron una pregunta escrita al Ministerio de Ciencia, una proposici&oacute;n no de ley y una solicitud de comparecencia de la titular del departamento para que informe sobre el calendario de puesta en marcha del centro. Desde esa formaci&oacute;n se ha recordado, adem&aacute;s, que la actividad s&iacute;smica registrada en Tenerife durante 2026, sin implicar una erupci&oacute;n inminente, confirma que Canarias es un territorio volc&aacute;nicamente activo que no puede permitirse m&aacute;s demoras en este &aacute;mbito.
    </p><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente, el Ministerio de Pol&iacute;tica Territorial y Memoria Democr&aacute;tica calific&oacute; la disputa de &ldquo;artificial&rdquo; y record&oacute; que fue el propio Gobierno de Espa&ntilde;a quien decidi&oacute; ubicar el centro en Canarias, a petici&oacute;n del Gobierno auton&oacute;mico durante la erupci&oacute;n del Tajogaite. Ese mismo d&iacute;a, la Presidencia del Gobierno de Canarias confirm&oacute; que contin&uacute;an los intercambios de borradores entre las administraciones y que el Ministerio de Pol&iacute;tica Territorial se comprometi&oacute; a revisar un informe t&eacute;cnico remitido esa semana por el Gobierno auton&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Qu&eacute; queda por resolver</strong>
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; prevista para los pr&oacute;ximos d&iacute;as una reuni&oacute;n, presencial o telem&aacute;tica, entre representantes del Gobierno de Canarias, los cabildos de La Palma y Tenerife y los ministerios implicados. El objetivo declarado por el Gobierno de Canarias es formalizar el convenio antes de que finalice el a&ntilde;o, tanto para evitar el riesgo de que los fondos comprometidos queden sin ejecutar como para resolver el reparto de sillas canarias y la transici&oacute;n de competencias con el IGN. 
    </p><p class="article-text">
        La salida pasa por ordenar las sillas canarias, asegurar que la partida presupuestaria no se toca y pactar con el IGN una transici&oacute;n realista pero efectiva hacia las islas. Sin imposiciones imposibles, pero tambi&eacute;n sin convertir la descentralizaci&oacute;n en una palabra decorativa. Canarias no pide un souvenir volc&aacute;nico. Pide que el centro que se prometi&oacute; tras el Tajogaite tenga contenido, personal, capacidad cient&iacute;fica y arraigo territorial.
    </p><p class="article-text">
        Porque si el &uacute;nico territorio espa&ntilde;ol con vulcanismo activo no puede albergar de verdad el centro nacional que estudia los volcanes, habr&aacute; que reconocer que el problema no est&aacute; bajo tierra. Est&aacute; bastante m&aacute;s arriba, en los despachos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José F. Arozena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/centro-nacional-vulcanologia-cinco-millones-doce-sillas-consorcio-no-termina-arrancar_129_13357312.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Jul 2026 08:28:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Centro Nacional de Vulcanología: cinco millones, doce sillas y un consorcio que no termina de arrancar]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Manolo Jaubert, jugador, entrenador, árbitro: una vida al servicio del baloncesto palmero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/manolo-jaubert-jugador-entrenador-arbitro-vida-servicio-baloncesto-palmero_129_13354803.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c0129c7b-78dd-4fc6-b32e-c782c0bf6475_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146687.jpg" width="640" height="360" alt="Manolo Jaubert, jugador, entrenador, árbitro: una vida al servicio del baloncesto palmero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - Pocas personas pueden acreditar una vinculación tan amplia y prolongada con el baloncesto palmero. Representa una forma de entender el baloncesto basada en el compromiso, la generosidad y el servicio</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Manolo Jaubert, jugador, entrenador, árbitro: una vida al servicio del baloncesto palmero.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Manuel Jaubert Lorenzo (Santa Cruz de La Palma, 1946) constituye, probablemente, un caso &uacute;nico en la historia del baloncesto palmero. Fue jugador, entrenador y &aacute;rbitro federado, tres facetas que desarroll&oacute; con la misma pasi&oacute;n y compromiso durante varias d&eacute;cadas, dejando una huella profunda en distintas generaciones de este deporte. Sus primeros pasos en el baloncesto se remontan a comienzos de los a&ntilde;os sesenta, cuando militaba en el infantil <em>Juan de Austria</em> y los partidos todav&iacute;a se disputaban en la hist&oacute;rica cancha de la plaza de Santo Domingo. Posteriormente defendi&oacute; los colores del <em>Instituto</em>, <em>Pr&iacute;ncipes </em>y <em>Canarias</em>, tres de los equipos que protagonizaron aquella etapa de cierta efervescencia del baloncesto capitalino.
    </p><p class="article-text">
        En la temporada 1965-1966 fue incorporado por el hist&oacute;rico <em>San Fernando</em>, junto a Julio Plata, para reforzar un equipo que acabar&iacute;a proclam&aacute;ndose campe&oacute;n de la Liga Insular de Baloncesto y disputando la promoci&oacute;n de ascenso a Segunda Divisi&oacute;n frente al <em>N&aacute;utico &ldquo;B&rdquo;</em>. Comparti&oacute; vestuario con jugadores veteranos como Roberto Arozena, Agust&iacute;n Francisco y Juan de la Barreda, adem&aacute;s de compa&ntilde;eros de su generaci&oacute;n como Jos&eacute; Emilio de la Cruz, Jorge Morera, Paco Ayudarte, Carlos Mart&iacute;n e Isidoro Ram&oacute;n. Permaneci&oacute; una campa&ntilde;a m&aacute;s en el club, aunque entonces &uacute;nicamente se celebraron algunos torneos al no existir competici&oacute;n oficial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ocho temporadas en el C.B. La Palma</strong>
    </p><p class="article-text">
        Entre 1967 y 1975 visti&oacute; la camiseta del primer equipo del <em>C.B. La Palma</em>, permaneciendo ocho temporadas consecutivas en la entidad, la mayor&iacute;a bajo la direcci&oacute;n t&eacute;cnica de Pancho Mart&iacute;n. Durante aquellos a&ntilde;os comparti&oacute; el protagonismo ofensivo con Julio Plata y se convirti&oacute; en uno de los jugadores m&aacute;s eficaces del conjunto. Fue, adem&aacute;s, uno de los &uacute;ltimos baloncestistas palmeros en mantener el cl&aacute;sico lanzamiento &laquo;a cuchara&raquo;, una t&eacute;cnica pr&aacute;cticamente desaparecida incluso entonces, pero que &eacute;l sigui&oacute; ejecutando con notable efectividad. Esa capacidad anotadora llev&oacute; a Moncho Monsalve a recuperarlo para el representativo insular en la temporada 1974-1975 de Segunda Divisi&oacute;n, donde fue una de las piezas m&aacute;s destacadas en algunas de las escasas victorias del equipo frente a rivales como <em>Claret</em> o <em>K&aacute;iser</em>.
    </p><p class="article-text">
        Su velocidad en el contraataque le vali&oacute; el apodo de &laquo;Caballo de madera&raquo;, recordando por su estilo a los grandes finalizadores de &eacute;pocas posteriores. Tambi&eacute;n sobresali&oacute; en la primera Competici&oacute;n de Verano disputada en 1972, formando parte del <em>Mamey</em>, equipo campe&oacute;n del torneo, donde rivaliz&oacute; en la clasificaci&oacute;n de anotadores con j&oacute;venes promesas como Sim&oacute;n Mart&iacute;n y Eduardo Aciego.
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                Manolo Jaubert, jugador, entrenador, árbitro: una vida al servicio del baloncesto palmero.                            </span>
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        <strong>Formador de generaciones</strong>
    </p><p class="article-text">
        A comienzos de los a&ntilde;os setenta inici&oacute; tambi&eacute;n una intensa trayectoria como entrenador. Con <em>La Palmita</em> infantil conquist&oacute; el Campeonato provincial escolar de 1972 y ese mismo verano llev&oacute; al <em>Mame</em>y femenino a proclamarse campe&oacute;n de la primera Competici&oacute;n de Verano. M&aacute;s adelante dirigi&oacute; al <em>C.B. La Palma</em> j&uacute;nior, logrando el Campeonato insular de 1975 y disputando posteriormente la final provincial frente al potente <em>Medina Santa Cr</em>u<em>z</em>.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, su mayor legado probablemente no se encuentre en los t&iacute;tulos, sino en la labor de promoci&oacute;n que desarroll&oacute; fuera de la capital. Aprovechando su trabajo con las comunidades de regantes, impuls&oacute; el baloncesto primero en Los Sauces y m&aacute;s tarde en San Pedro (Bre&ntilde;a Alta), sembrando la semilla de proyectos que marcar&iacute;an el futuro de ese deporte en ambos municipios. En el verano de 1974 asumi&oacute; el doble papel de entrenador y jugador del <em>Laguna Sauces</em>, contribuyendo decisivamente a la formaci&oacute;n de j&oacute;venes como Santi Mart&iacute;, Pepe Duque, Recuenco o Medina, una base que a continuaci&oacute;n consolidar&iacute;a Heriberto Fern&aacute;ndez al frente del <em>Sauces Fidias</em>. Un a&ntilde;o despu&eacute;s repiti&oacute; la experiencia en Bre&ntilde;a Alta, donde comparti&oacute; cancha con Manolo Cabrera y promovi&oacute; la creaci&oacute;n del <em>Atl&aacute;ntida Falpe</em>, otro de los clubes llamados a desempe&ntilde;ar un papel importante en el desarrollo del baloncesto insular. En 1976 el infantil femenino del <em>Atl&aacute;ntida Atl&eacute;tico</em> alcanz&oacute; un meritorio subcampeonato insular.
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                Manolo Jaubert, jugador, entrenador, árbitro: una vida al servicio del baloncesto palmero.                            </span>
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        <strong>La Escuela de Baloncesto</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante la d&eacute;cada de los ochenta se incorpor&oacute; a la Escuela de Baloncesto de Santa Cruz de La Palma, dirigida por Roberto Estrello, donde desarroll&oacute; una de las etapas m&aacute;s fruct&iacute;feras de su carrera como t&eacute;cnico. Con la <em>Escuela 70</em> conquist&oacute; el Campeonato insular infantil de 1985, mientras que la <em>Escuela 71</em> obtuvo los t&iacute;tulos insulares en categor&iacute;as cadete y juvenil en 1987 y 1989. Adem&aacute;s, con buena parte de aquellos jugadores logr&oacute; proclamarse campe&oacute;n provincial infantil de forma consecutiva en 1984 y 1985, representando a dos centros educativos de la capital.
    </p><p class="article-text">
        Su dedicaci&oacute;n al baloncesto solo comenz&oacute; a disminuir cuando, en los a&ntilde;os noventa, fue nombrado coordinador de Deportes del Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma, cargo desde el que continu&oacute; impulsando el deporte base y colaborando activamente en la promoci&oacute;n del baloncesto, entre otras disciplinas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n &aacute;rbitro y un homenaje merecido</strong>
    </p><p class="article-text">
        La trayectoria de Manolo Jaubert no estar&iacute;a completa sin recordar su faceta como &aacute;rbitro federado. Compagin&oacute; durante a&ntilde;os esta labor con las de jugador y entrenador, dirigiendo principalmente encuentros de categor&iacute;as femeninas, juveniles y de la Competici&oacute;n de Verano. Ejerci&oacute; siempre con discreci&oacute;n, lejos del protagonismo, pero con el rigor y la responsabilidad que exig&iacute;a la competici&oacute;n oficial. Hab&iacute;a obtenido la licencia federativa tras asistir al curso impartido en Santa Cruz de La Palma por Miguel D&iacute;az Alegre en 1970.
    </p><p class="article-text">
        Pocas personas pueden acreditar una vinculaci&oacute;n tan amplia y prolongada con el baloncesto palmero. Jugador destacado durante m&aacute;s de una d&eacute;cada, entrenador de numerosas generaciones, impulsor del deporte en distintos municipios y &aacute;rbitro federado cuando fue necesario. Manolo Jaubert representa una forma de entender el baloncesto basada en el compromiso, la generosidad y el servicio.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, la edici&oacute;n del 2026 de la Competici&oacute;n de Verano &laquo;Jos&eacute; Luis Acosta Rodr&iacute;guez&raquo; le rinde homenaje. Un reconocimiento plenamente merecido para una de las figuras m&aacute;s polifac&eacute;ticas y decisivas en la historia del baloncesto de La Palma. Ya era hora.
    </p><p class="article-text">
        Nota: Una primera versi&oacute;n de este art&iacute;culo se public&oacute; en el blog <em>El Bistur&iacute;</em> en 2017.
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                Manolo Jaubert, jugador, entrenador, árbitro: una vida al servicio del baloncesto palmero.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[J.J. Rodríguez-Lewis]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jul 2026 13:38:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Manolo Jaubert, jugador, entrenador, árbitro: una vida al servicio del baloncesto palmero]]></media:title>
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      <title><![CDATA[‘Yo he querido morir tantas veces’]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/he-querido-morir-veces_129_13353560.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e029c19-9116-4185-8409-90e57e1dc72b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1146644.jpg" width="1240" height="697" alt="‘Yo he querido morir tantas veces’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">SINOPSIS - Natalio Cruz con esta reunión de letras del alma ha querido también hacer una oda a la vida</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;Yo he querido morir tantas veces&#039;. ALBERTO CRUZ                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        'Yo he querido morir tantas veces...' de Natalio Cruz Duque interpela al sentimiento m&aacute;s profundo, ese que en ocasiones no se comparte, esa oscuridad que se transita para ver la luz. Cuarenta y ocho poemas que te esperan en una edici&oacute;n de colecci&oacute;n/poes&iacute;a cuidada al detalle, cuyo dise&ntilde;o y fotograf&iacute;a de la cubierta son del autor. Natalio nos habla de la soledad, el vac&iacute;o existencial, la lucha interior, el dolor, la desesperanza, la universalidad de su poes&iacute;a empuja a pensar, que al final todos en alg&uacute;n momento vital nos hemos tenido que convertir en ave f&eacute;nix. Ese resurgir a trav&eacute;s del foro interno, que habla de resiliencia a trav&eacute;s de los poemas, hace que este poemario se convierta en una lectura ideal para este comienzo del verano. Natalio con esta reuni&oacute;n de letras del alma ha querido tambi&eacute;n hacer una oda a la vida...
    </p><p class="article-text">
        /&iquest;A qu&eacute; hora se muere?
    </p><p class="article-text">
        Si pudiera acaso saberlo...
    </p><p class="article-text">
        El momento exacto en que acaban los tormentos, es un misterio/ (Natalio Cruz Duque)
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Suerte Natalio!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Lorenzo]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jul 2026 09:11:53 +0000]]></pubDate>
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