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    <title><![CDATA[elDiario.es - Opinión]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Opinión]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La igualdad no es un cargo de reparto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/igualdad-no-cargo-reparto_132_13429976.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3916740d-a007-4d36-8a6c-7df4f266c89a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La igualdad no es un cargo de reparto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A nadie se le ocurriría poner al frente de Hacienda a quien no sabe leer un presupuesto. Con la igualdad sí, porque se da por hecho que basta con la buena voluntad. Y cuando quien manda no sabe, no pasa nada estruendoso: sencillamente, no se hace. El daño de una política que no existe es un daño callado, y por eso sale tan barato
</p></div><p class="article-text">
        Hay una mujer que, mientras ustedes leen esto, est&aacute; esperando. Una cita, una plaza, una respuesta que no llega. Reuni&oacute; el valor una vez y no piensa reunirlo dos. No sale en ning&uacute;n titular, porque a ella todav&iacute;a no la ha matado nadie. Al final de cada pacto y de cada nombramiento hay una mujer esperando, y lo que ella espera no es tiempo administrativo. Es tiempo de su vida.
    </p><p class="article-text">
        Esta misma semana, el Gobierno andaluz de <strong>Juanma Moreno</strong> ha aprobado el decreto que entrega a <strong>Vox</strong> las competencias en violencia de g&eacute;nero. Las <strong>Unidades de Valoraci&oacute;n Integral </strong>pasan a la consejer&iacute;a que dirige el l&iacute;der de la ultraderecha. Y conviene explicar qu&eacute; son, porque no es un tecnicismo: son los equipos que redactan, a petici&oacute;n del juzgado, el informe que dice si una mujer est&aacute; en peligro y si su agresor va a volver. Es el papel del que depende que a una se la crea. A partir de ahora lo gestiona el partido que sostiene que la violencia machista es un invento. El mismo que en 2019 pidi&oacute; por escrito, en el Parlamento andaluz, la lista con los nombres y apellidos de los profesionales que trabajan en esas unidades.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Andaluc&iacute;a encabeza las cifras de mujeres asesinadas en Espa&ntilde;a</strong>. Y aun as&iacute;, cuando lleg&oacute; la hora de repartir consejer&iacute;as, su protecci&oacute;n entr&oacute; en el lote. Ah&iacute; est&aacute; resumido lo que quiero decir hoy: la igualdad se ha convertido en moneda de cambio, y quien la usa como moneda no paga con algo suyo. Paga con nosotras.
    </p><p class="article-text">
        No es un caso aislado: es un m&eacute;todo, y ya lo hemos visto funcionar. En la Comunidad Valenciana, la consejer&iacute;a que dirig&iacute;a Vox sustituy&oacute; &ldquo;violencia de g&eacute;nero&rdquo; por &ldquo;violencia intrafamiliar&rdquo; en la formaci&oacute;n de la polic&iacute;a local; el esc&aacute;ndalo oblig&oacute; al PP a rectificar, pero ni siquiera entonces se recuper&oacute; el t&eacute;rmino. En el Ayuntamiento de Sevilla, gobernado por PP y Vox, no hubo declaraci&oacute;n institucional ni el 25 de noviembre ni el 8 de marzo: la ultraderecha bloque&oacute; los textos y el PP lo acept&oacute; para no romper el pacto. En Extremadura se recortaron las partidas de igualdad mientras las de tauromaquia pasaban de menos de 100.000 euros a casi 900.000. Cuatro comunidades gobiernan hoy PP y Vox juntos &mdash;Extremadura, Arag&oacute;n, Castilla y Le&oacute;n y Andaluc&iacute;a&mdash; y en las cuatro se repite el guion: primero se recorta la partida, despu&eacute;s se borra la palabra.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; hemos o&iacute;do muchas veces que eso no va con nosotros, que aqu&iacute; hay moderaci&oacute;n. Pues bien, <strong>Coalici&oacute;n Canaria</strong> proclam&oacute; en 2023 que la ultraderecha era una l&iacute;nea roja y desde entonces le ha ido abriendo, una por una, las puertas de nuestras instituciones, siempre de la mano del Partido Popular. En Arona, tercer municipio de esta isla, Vox entr&oacute; en el gobierno municipal en enero de 2025: uno de sus concejales, que adem&aacute;s es consejero de Vox en el Cabildo de Tenerife, asumi&oacute; la segunda tenencia de alcald&iacute;a y las &aacute;reas de Turismo, Cultura y Patrimonio Hist&oacute;rico, y su compa&ntilde;era de grupo, las de Promoci&oacute;n Econ&oacute;mica, Sector Primario y Empleo. <strong>Rosa D&aacute;vila y Lope Afonso</strong> salieron a justificarlo en nombre de la &ldquo;estabilidad&rdquo;. Dos meses despu&eacute;s, en Granadilla de Abona, CC recuper&oacute; la Alcald&iacute;a con los votos de Vox frente a una alcaldesa socialista, en un acuerdo firmado en la sede de la Presidencia del Gobierno de Canarias. No en una sala de partido: en la sede del Gobierno de todas las canarias y de todos los canarios.
    </p><p class="article-text">
        Y en Arona, en la madrugada del 20 de febrero de este a&ntilde;o, un hombre mat&oacute; a su hijo Yared, de diez a&ntilde;os, y dej&oacute; a la madre del ni&ntilde;o herida de gravedad: <strong>el noveno menor asesinado por violencia vicaria en Canarias desde 2013</strong>. El Ayuntamiento decret&oacute; dos d&iacute;as de luto y public&oacute; un comunicado que sigue colgado en la web municipal. Habla de un &ldquo;tr&aacute;gico suceso&rdquo; que &ldquo;se sald&oacute; con el fallecimiento de un menor&rdquo; y con &ldquo;una mujer herida de gravedad&rdquo;. Ni asesinato, ni violencia machista, ni violencia vicaria. El hombre que lo hizo no aparece: no hay padre, no hay agresor, no hay nadie. La madre tampoco es la madre: es &ldquo;una mujer&rdquo;. Y el compromiso que se reitera al final no es con la igualdad, sino con &ldquo;la convivencia pac&iacute;fica en el municipio&rdquo;. Un ni&ntilde;o asesinado por su padre para destrozar a su madre, convertido en un accidente sin autor.
    </p><p class="article-text">
        Y borrar la palabra no es un matiz de vocabulario. Es la diferencia entre entender que a una mujer la matan por ser mujer o creer que fue una desgracia que pas&oacute;. Quien no lo nombra, no lo combate. Y quien no lo combate, deja sola a la siguiente.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; ha hecho <strong>Fernando Clavijo</strong> con la igualdad mientras se abr&iacute;an esas puertas? Tratarla como el &aacute;rea que se reparte cuando ya se han repartido las que de verdad interesan. En tres a&ntilde;os de mandato, la direcci&oacute;n del Instituto Canario de Igualdad, el organismo que coordina en estas islas la protecci&oacute;n de las mujeres v&iacute;ctimas de violencia machista, se ha convertido en parte del precio de un pacto, ocupada por quien no acredita trayectoria alguna en la materia. Hemos llegado incluso a hablar de cargos que parecen heredables. Lo digo con cuidado, porque detr&aacute;s hay una familia que acaba de despedir a una madre y ah&iacute; no hay ninguna mujer a la que se&ntilde;alar: mi cr&iacute;tica no va contra una persona, va contra una forma de gobernar. La herencia que importa no es la de una madre a una hija, sino la de un partido que ha hecho suya un &aacute;rea entera y la administra como patrimonio propio. Y cuando un &aacute;rea se posee, da lo mismo qui&eacute;n la ocupe: lo que se cubre no es una responsabilidad p&uacute;blica, es un peaje.
    </p><p class="article-text">
        A nadie se le ocurrir&iacute;a poner al frente de Hacienda a quien no sabe leer un presupuesto. Con la igualdad s&iacute;, porque se da por hecho que basta con la buena voluntad. Y cuando quien manda no sabe, no pasa nada estruendoso: sencillamente, no se hace. El da&ntilde;o de una pol&iacute;tica que no existe es un da&ntilde;o callado, y por eso sale tan barato.
    </p><p class="article-text">
        Que nadie diga despu&eacute;s que no lo vio venir. Andaluc&iacute;a no es una anomal&iacute;a: son las luces largas sobre el camino que se pretende recorrer. Primero se pacta por estabilidad. Luego se cede un &aacute;rea. Luego se cambia una palabra. Y un d&iacute;a resulta que quien decide si una mujer corre peligro es quien lleva a&ntilde;os repitiendo que ese peligro no existe. &iquest;Alguien cree que si ma&ntilde;ana hacen falta los votos de Vox en el Parlamento de Canarias o en este Cabildo, la igualdad no volver&aacute; a la mesa de reparto? Es lo primero que se ofrece, porque es lo que menos les cuesta.
    </p><p class="article-text">
        Los socialistas estamos empe&ntilde;ados en bloquear ese camino, pleno a pleno y municipio a municipio. Coalici&oacute;n Canaria y el Partido Popular, en abrirlo. Esa es, sin adornos, la diferencia. Y aqu&iacute;, en casa, Rosa D&aacute;vila cometi&oacute; adem&aacute;s el error de dejar las pol&iacute;ticas contra la violencia de g&eacute;nero del Cabildo de Tenerife en manos del Partido Popular. Eso lo estamos pagando ya las mujeres de esta isla.
    </p><p class="article-text">
        Porque cada retraso tiene nombre de mujer. Cada plaza que no se convoca es una que sigue durmiendo en casa de su madre con dos criaturas. Cada programa que no se dise&ntilde;a es una chiquilla de quince a&ntilde;os que no tendr&aacute; quien le explique que lo que le est&aacute; pasando tiene nombre y no es culpa suya. Quedarse atr&aacute;s no se mide en esca&ntilde;os ni en encuestas: se mide en vidas frustradas y en mujeres que lo perdieron todo por no soltar a tiempo la mano equivocada.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres de estas islas no somos un asiento en una mesa de negociaci&oacute;n. La igualdad no es un cargo de reparto: es, para muchas, lo &uacute;nico que se interpone entre su vida y el peor de los finales. Quien la tenga por un peaje, que la suelte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marián Franquet]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/igualdad-no-cargo-reparto_132_13429976.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Aug 2026 12:49:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La igualdad no es un cargo de reparto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fernando Clavijo,Igualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amor con butifarra y sin melancolía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/opinion-amor-butifarra-melancolia_132_13429639.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf291841-4369-414e-b100-eb26efd8f6d7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Amor con butifarra y sin melancolía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por lo que llevamos de verano, este agosto parece que va a ser un mes cargado de inmundicias e historias para no dormir. El pesado eclipse es una de ellas, hasta en la sopa. Solo falta algún negacionista del hecho para inundar el panorama. El tal Bosé debe estar de vacaciones paracientíficas
</p></div><p class="article-text">
        La frase socorrida, casi de socorro, &ldquo;ponte en mi lugar&rdquo;, se suele comer sola, sin acompa&ntilde;amiento y con escaso &eacute;xito por parte de la persona que pide. Ponerse en el lugar del otro, de la otra, exige una infinita generosidad y una capacidad muy grande de cari&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        No son buenos tiempos para las suplencias afectivas ni para las sustituciones compasivas. Casi nadie se compadece de ni tiene &aacute;nimo de entregarse. Sucede algo as&iacute; entre los pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea despu&eacute;s de <strong>los </strong><a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/duenos-pan-ceuta-migraciones-frontera-marruecos_132_13425086.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>sucesos de Ceuta</strong></a><a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/duenos-pan-ceuta-migraciones-frontera-marruecos_132_13425086.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> y sus derivadas ideol&oacute;gicas</a>. Nadie quiere verse en una de esas, por eso muchos apelan al espanto y a la exageraci&oacute;n interesada, esta &uacute;ltima casi siempre. La iglesia cat&oacute;lica actual, su jerarqu&iacute;a m&aacute;xima, se mantiene en la excepcionalidad respecto a los poderes de la Tierra. Surca los mares y los aires como alma que no lleva el diablo y parece entregarse a los m&aacute;s d&eacute;biles. Se dice que naci&oacute; para eso.
    </p><p class="article-text">
        Otras instituciones europeas, no se sabe ni para qu&eacute; nacieron ni en qu&eacute; lugar est&aacute;n ahora. Si se trataba de demonizar y desautorizar a Espa&ntilde;a, m&aacute;s bien a su gobierno, la jugada ha sido nefasta para sus actores principales. &iquest;Qui&eacute;n se responsabiliza de los muertos en el asalto? Son los muertos m&aacute;s an&oacute;nimos y con m&aacute;s titulares period&iacute;sticos concebibles.
    </p><p class="article-text">
        Una vez <strong>(Aznar) L&oacute;pez</strong> se fotografi&oacute; delante de un mapa en el que el territorio de Marruecos, y del Sahara exespa&ntilde;ol, ten&iacute;a el mismo color que Ceuta, Melilla y el Archipi&eacute;lago canario, o viceversa. Casi nadie dijo nada, quiz&aacute;s porque la foto fue tomada en Marruecos y con el rey. Tampoco ha aparecido estos d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Por lo que llevamos de verano, este agosto parece que va a ser un mes cargado de inmundicias e historias para no dormir. El pesado eclipse es una de ellas, hasta en la sopa. Solo falta alg&uacute;n negacionista del hecho para inundar el panorama. El tal Bos&eacute; debe estar de vacaciones paracient&iacute;ficas.
    </p><p class="article-text">
        Como siempre, hay buenas noticias: el otro d&iacute;a me tocaron cinco libros, por sorteo en la <strong>librer&iacute;a Alberti de Madrid</strong>, de las editoriales del grupo Contexto: &iexcl;qu&eacute; ilusi&oacute;n! Entre ellos, uno de <strong>Evelyn Waugh.</strong> Muchas gracias a  mi librer&iacute;a de guardia y cari&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Y las mejores butifarras, que para ello me he convocado, son las del norte de Catalunya, <strong>cerca de Palam&oacute;s y de Palafrugell</strong>. Acompa&ntilde;adas de fesolets, de monchetas o de alguna seta de temporada, excelente placer gastron&oacute;mica sin un &aacute;pice de nostalgia.
    </p><p class="article-text">
        Pero es inevitable que mi paladar vuele a Can Punyetes, en Barcelona, o a Can Torrades, en Begur. Amb vi de la terra, si us plau.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Noguerol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/opinion-amor-butifarra-melancolia_132_13429639.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Aug 2026 11:14:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Amor con butifarra y sin melancolía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Eclipse,Ceuta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Santa Cruz de Tenerife, hora y cuarto insoportable]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/santa-cruz-tenerife-hora-cuarto-insoportable_132_13428608.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b723f69-40da-45c1-a6d4-67a31b786d36_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Santa Cruz de Tenerife, hora y cuarto insoportable"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cómo pedirle perdón a Domingo López Torres porque 90 años después le dediquemos un recuerdo a su vida y obra mientras, a cinco minutos de su aún recordado Estanco Número 5, su propia ciudad mantiene en pedestal la escultura erigida en honor al dictador de aquella dictadura que lo asesinó
</p></div><p class="article-text">
        Salga usted del antiguo Estanco N&uacute;mero 5 de la <strong>Plaza de la Candelaria </strong>y eche a caminar en direcci&oacute;n Las Teresitas. 1.000 metros despu&eacute;s se encontrar&aacute; con el monumento que una dictadura erigi&oacute; a su dictador (dej&oacute; constancia de ello para siempre el No-Do, altavoz oficial del gobierno franquista de obligada exhibici&oacute;n &ldquo;en los cines de Espa&ntilde;a, posesiones y colonias&rdquo;). Una pausa, cogemos aire. 
    </p><p class="article-text">
        Sigamos. Desde este punto, subamos por la Rambla, dejemos el Heliodoro a nuestra izquierda. Un poquito m&aacute;s, hasta la Avenida Reyes Cat&oacute;licos. Aqu&iacute; hubo unos almacenes de empaquetado de pl&aacute;tanos de <strong>la multinacional Fyffes</strong>; durante el acaudillamiento del Movimiento Nacional por parte del caudillo ensalzado con el monumento de nuestra parada anterior fueron convertidos en campo de concentraci&oacute;n. De pl&aacute;tanos pas&oacute; a acoger personas hacinadas, tinerfe&ntilde;as, durante m&aacute;s de una d&eacute;cada. 
    </p><p class="article-text">
        [&iquest;Sab&iacute;a que...? El entonces c&oacute;nsul de Suecia en las islas adquiri&oacute; con cargo a su bolsillo y don&oacute;, tan desprendido, unos rollos de alambre de espino para que esa c&aacute;rcel pol&iacute;tica fuera m&aacute;s segura, mire a ver]. 
    </p><p class="article-text">
        La cosa es que aquel Estanco N&uacute;mero 5 de la Plaza de la Candelaria tuvo como responsable a un joven chicharrero, pero no dur&oacute; mucho: tras la salida golpista de Canarias de <strong>Francisco Franco Bahamonde</strong> (el caudillo ensalzado con el monumento que antes vimos y que, seg&uacute;n visi&oacute;n literaria umbraliana, merendaba chocolate con soconusco mientras firmaba sentencias de muerte), en alg&uacute;n momento posterior a ese julio del 36&hellip; alguien irrumpe en el estanco-librer&iacute;a y apresa al veintea&ntilde;ero regente del negocio, <strong>Domingo L&oacute;pez Torres</strong>, chicharrero, que no mat&oacute; a nadie, poeta, ensayista, llevado preso a los salones-prisi&oacute;n de Fyffes, tan cerquita, en el coraz&oacute;n de Santa Cruz, meses despu&eacute;s metido en un saco y tirado al mar. 
    </p><p class="article-text">
        Asesinado, como tantas otras personas, entonces, all&iacute;, aqu&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        [&iquest;Sab&iacute;a que...? En su cautiverio escribi&oacute; Domingo el poemario <em>Lo imprevisto</em>, punzante, devorador. All&iacute; dej&oacute; dicho, por ejemplo: &ldquo;&iexcl;qu&eacute; profundo correr por mares de silencio! / las empinadas desbocadas venas / rompiendo limpios mares pudorosos / con la brisa, el calor, la flor, el grito. / ampulosas redondas nubes grises&rdquo;. Al un&iacute;sono, otro preso, un ilustrador cuasi olvidado (<strong>Luis Ortiz Rosales</strong>) iba poniendo a aquellos versos sus ilustraciones, punzantes, devoradoras. La obra en cautiverio de los dos represaliados y prontamente muertos <a href="https://hdiecan.org/wp-content/uploads/tainacan-items/5/2697/LOPEZ-1981-Lo-imprevisto.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue publicada</a> 44 a&ntilde;os despu&eacute;s, en democracia, por la Universidad de La Laguna]. 
    </p><p class="article-text">
        Recapitulemos: recorramos el paseo a la inversa: del estanco de la Plaza de la Candelaria del joven Domingo L&oacute;pez Torres (1935-1936) al campo de concentraci&oacute;n franquista de Fyffes, a donde trajeron a Domingo para sacarlo a ahogarse en las aguas que ba&ntilde;aban su propia ciudad; se dice que a veces met&iacute;an gatos vivos en el saco de los represaliados (1936-1950); y de all&iacute; al monumento a Franco (1966-all&iacute; sigue-6 d&eacute;cadas m&aacute;s tarde-para verg&uuml;enza de propios y extra&ntilde;os-por desverg&uuml;enza del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife-que asombra a cada paso con nuevas excusas zafias-punzantes-devoradoras-para no quitar de la vista la vanagloria monumental indubitada a un dictador).
    </p><p class="article-text">
        [&iquest;Sab&iacute;a que...? El Gobierno de Canarias acaba de acordar que el D&iacute;a de las Letras Canarias del a&ntilde;o pr&oacute;ximo est&eacute; dedicado a nuestro poeta, santacrucero, preso, represaliado, muerto ahogado arrojado al mar en un saco. C&oacute;mo pedirle perd&oacute;n a Domingo porque 90 a&ntilde;os despu&eacute;s le dediquemos un recuerdo a su vida y obra mientras, a cinco minutos de su a&uacute;n recordado Estanco N&uacute;mero 5, su propia ciudad mantiene en pedestal la escultura erigida en honor al dictador de aquella dictadura que lo asesin&oacute;, como <em>&ldquo;</em>prueba de adhesi&oacute;n de los isle&ntilde;os a la figura de nuestro jefe de Estado&rdquo;<em> </em>(archivo digital p&uacute;blico de RTVE y Filmoteca Nacional: episodio <a href="https://www.rtve.es/play/videos/no-do/not-1212/1477161/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">No-Do 1212 (NOT N 1212 C)</a>. C&oacute;mo pedirle perd&oacute;n]. 
    </p><p class="article-text">
        Duraci&oacute;n del paseo: hora y cuarto. Dificultad: insoportable. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Félix A. Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/santa-cruz-tenerife-hora-cuarto-insoportable_132_13428608.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Aug 2026 20:07:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Santa Cruz de Tenerife, hora y cuarto insoportable]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El modelo actual del plátano y la ruina de los agricultores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/modelo-actual-platano-ruina-agricultores_132_13426844.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6fc03e28-07d7-4a2c-bb98-e69efa95f30f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El modelo actual del plátano y la ruina a los agricultores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El verdadero problema es que el modelo actual ha quedado obsoleto. Es un modelo que lleva demasiados años repitiendo las mismas crisis
</p></div><p class="article-text">
        Llevan a&ntilde;os dici&eacute;ndonos que la culpa es del cambio clim&aacute;tico, del calor, del exceso de producci&oacute;n o del mercado.
    </p><p class="article-text">
        Siempre aparece una excusa distinta.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, el agricultor vende su pl&aacute;tano por una miseria y el consumidor lo paga a precio de oro en el supermercado.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta es muy sencilla: &iquest;d&oacute;nde se queda todo ese dinero?
    </p><p class="article-text">
        Pero la realidad es otra. El verdadero problema es que el modelo actual del pl&aacute;tano ha quedado obsoleto. Es un modelo que lleva demasiados a&ntilde;os repitiendo las mismas crisis. El agricultor trabaja m&aacute;s, invierte m&aacute;s, asume m&aacute;s riesgos y, sin embargo, cada a&ntilde;o cobra menos por su fruta.
    </p><p class="article-text">
        No existe una planificaci&oacute;n real de la producci&oacute;n ni de la comercializaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones de productores de pl&aacute;tanos (OPP) siguen comercializando cada una por su lado, defendiendo sus propios intereses en lugar de actuar con una estrategia com&uacute;n para proteger el precio final percibido por el agricultor local. Mientras el sector siga dividido, el agricultor seguir&aacute; siendo el que pague las consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        El Decreto 48/2018 ya establece que las organizaciones de productores deben planificar la producci&oacute;n y comercializar en beneficio del agricultor. El problema no es la falta de normas. El problema es que no se aplican.
    </p><p class="article-text">
        A todo esto se suma un reparto del Posei para el pl&aacute;tano (141,1 millones de euros al a&ntilde;o) que necesita ser cambiado y la falta de investigaci&oacute;n, ensayos y herramientas fitosanitarias para combatir las plagas actuales y prepararnos para las que puedan llegar en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Las soluciones existen. Los agricultores llevamos tiempo proponiendo un cambio de modelo basado en medidas concretas.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Un Posei del pl&aacute;tano (medida II) justo y progresivo, donde las ayudas se repartan de forma progresiva: m&aacute;s apoyo para las peque&ntilde;as y medianas explotaciones, que son las que m&aacute;s las necesitan para seguir siendo viables y, a medida que aumenta la producci&oacute;n y la dimensi&oacute;n de la explotaci&oacute;n, la ayuda se vaya reduciendo progresivamente. As&iacute; se consigue un reparto m&aacute;s justo de los fondos, se fortalece al agricultor profesional y se favorece el relevo generacional.</li>
                                    <li>Aplicar de verdad el Decreto 48/2018, planificando la producci&oacute;n y comercializando en beneficio del agricultor, tal y como establece la propia normativa.</li>
                                    <li>Una comercializaci&oacute;n unificada entre todas las organizaciones de productores, concentrando la oferta para negociar mejor con la distribuci&oacute;n, reducir costes, adaptar la producci&oacute;n a la demanda y defender el precio del agricultor.</li>
                                    <li>Un precio por encima del coste de producci&oacute;n durante todo el a&ntilde;o, tal y como establece la Ley de la Cadena Alimentaria, de la que nuestro sector decidi&oacute; quedarse fuera.</li>
                                    <li>M&aacute;s investigaci&oacute;n, ensayos y herramientas fitosanitarias, para controlar las plagas actuales y prepararnos frente a las plagas que puedan llegar en el futuro.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Los datos hablan por s&iacute; solos.
    </p><p class="article-text">
        Cada a&ntilde;o hay menos agricultores.
    </p><p class="article-text">
        Cada a&ntilde;o desaparecen m&aacute;s peque&ntilde;as y medianas explotaciones familiares.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio La Guardia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/modelo-actual-platano-ruina-agricultores_132_13426844.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Aug 2026 08:36:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El modelo actual del plátano y la ruina de los agricultores]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quién se merece el pan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/duenos-pan-ceuta-migraciones-frontera-marruecos_132_13425086.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca420a4d-e0c4-4c3a-91b6-c3928a9d70e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1179y448.jpg" width="1200" height="675" alt="Quién se merece el pan"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estos muertos también son nuestros. Igual que el hombre de 30 años que ha fallecido en un hospital de El Hierro tras llegar en un cayuco. Igual que el bebé que también murió después de cruzar la ruta canaria. Ojalá todos ellos hubieran podido llegar y, como escribió Almudena Grandes, besar el pan</p></div><p class="article-text">
        Con la ropa todav&iacute;a mojada, un grupo de chicos ped&iacute;a pan frente a un peque&ntilde;o comercio de Ceuta. Acababan de llegar a la ciudad desde Marruecos, como otras 60.000 personas. Una c&aacute;mara los enfocaba desde lo alto de un muro. Un reportero de televisi&oacute;n narraba la escena (tambi&eacute;n desde arriba) y advert&iacute;a, como en un espect&aacute;culo, del supuesto peligro que se ce&ntilde;ir&iacute;a sobre las calles cuando cayera la noche. Desde la comodidad del plat&oacute;, la presentadora del programa lo interrumpi&oacute; para apretar el gatillo, y dispar&oacute;. <em>El pan que se hace en Ceuta es para la gente de Ceuta</em>, dijo.
    </p><p class="article-text">
        Frente al televisor, mucha gente se hac&iacute;a preguntas que, por responsabilidad, nadie deber&iacute;a abalanzarse a resolver en una frase as&iacute;. Mientras tanto, en una de las tantas fronteras de la muerte, el peligro ya hab&iacute;a hecho de las suyas cobr&aacute;ndose las primeras vidas. Hasta la fecha, ya roza el centenar el n&uacute;mero de personas migrantes que han muerto ahogadas en su intento de llegar a Ceuta.
    </p><p class="article-text">
        Tras los primeros cruces, los agitadores de turno intentaron llenar de odio las redes sociales. Algunos creadores de contenido, entre foto y foto en la playa, tambi&eacute;n se creyeron con el derecho de distinguir al &ldquo;buen&rdquo; del &ldquo;mal migrante&rdquo;. No por casualidad, el magnate multimillonario Elon Musk se mofaba de la crisis humanitaria con un v&iacute;deo en su red social &lsquo;X&rsquo; en el que la comparaba con escenas de <em>Guerra mundial Z</em>, una pel&iacute;cula sobre una invasi&oacute;n de muertos vivientes que quieren acabar con la humanidad. De hacer todo lo posible por acabar con la humanidad &eacute;l sabe mucho.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Hombres contra el fuego, </em>un cap&iacute;tulo de Black Mirror, los militares salen a acabar con una plaga de cucarachas que asola al pa&iacute;s. Lo que no sab&iacute;an era que un chip implantado en sus cerebros les imped&iacute;a ver lo que estaban cazando en realidad: personas vulnerables. Hoy este chip deshumanizador lo dise&ntilde;an aquellos que creen decidir qui&eacute;n se merece el pan; los que criminalizan a nuestros vecinos, que buscan ejercer su derecho a moverse; los l&iacute;deres que instrumentalizan las vidas; los amantes de t&eacute;rminos como <em>avalancha </em>o <em>invasi&oacute;n;</em> los cazadores de votos que quieren sacar r&eacute;dito de la incertidumbre y del dolor ajeno.
    </p><p class="article-text">
        Este fin de semana, algunas serpientes desesperadas por esparcir su veneno (como aquellas de las que habla la autora Irene Cuevas en su libro <em>Animal Print</em>) mostraron una vez m&aacute;s que, si estuviera en su mano, los que se hubieran contado por miles ser&iacute;an los muertos. Por suerte, se han topado con vecinos y vecinas que no quieren que nadie haga saltar por los aires d&eacute;cadas de convivencia. Por suerte, o m&aacute;s bien por responsabilidad, decenas de periodistas formados y entidades especializadas siguen trabajando a destajo para que se respeten los derechos fundamentales de las personas que han cruzado y de las familias de los fallecidos. 
    </p><p class="article-text">
        Y para aquellos que se han llenado la boca estos d&iacute;as hablando de &ldquo;los nuestros&rdquo;, estos muertos tambi&eacute;n son nuestros. Igual que el hombre de 30 a&ntilde;os que ha fallecido en un hospital de El Hierro tras llegar en un cayuco. Igual que el beb&eacute; que tambi&eacute;n muri&oacute; despu&eacute;s de cruzar la ruta canaria. Igual que la mujer que ni siquiera pudo llegar a tierra porque su cuerpo no resisti&oacute; al viaje. Ojal&aacute; todos ellos hubieran podido llegar y, como escribi&oacute; Almudena Grandes, besar el pan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia G. Vargas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/duenos-pan-ceuta-migraciones-frontera-marruecos_132_13425086.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Aug 2026 15:01:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Quién se merece el pan]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni ''tontos'' ni tantos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/tontos_132_13424772.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/142b82a8-28f5-4e89-a873-c59a2cffd6a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni &#039;&#039;tontos&#039;&#039; ni tantos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“Fachapobres”. De Tucídides a nuestros días. Las personas no son menos inteligentes por ser pobres y tampoco es cierto que exista un bloque homogéneo de "pobres que votan contra sí mismos”
</p></div><p class="article-text">
        Son muchas las p&aacute;ginas y memes en que en nuestros d&iacute;as se recurre al insulto como &uacute;nico argumento contra quienes, siendo personas trabajadoras empobrecidas o j&oacute;venes sin vivienda e independencia econ&oacute;mica, sin embargo, acaban sosteniendo discursos que parecen ir contra los propios intereses de su clase y votando a opciones conservadoras y ultraconservadoras. 
    </p><p class="article-text">
        Todos los d&iacute;as podemos leer diagn&oacute;sticos de este tipo: &ldquo;fachapobres&rdquo;, &ldquo;ignorantes&rdquo;, &ldquo;incultos&rdquo;, &ldquo;est&uacute;pidos&rdquo; y dem&aacute;s calificativos dentro del mismo rango de desprecio. Y esos insultos proceden, con demasiada frecuencia, de personas y grupos de la izquierda medi&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Confundir una decisi&oacute;n pol&iacute;tica con una incapacidad intelectual permite realmente comprender este fen&oacute;meno o nos aleja de ello? &iquest;No se esconde un desinter&eacute;s real por la gente y sus problemas de siempre?
    </p><p class="article-text">
        En el mundo cl&aacute;sico ya se conoc&iacute;a este <em>modus operandi. </em>Por ejemplo, Tuc&iacute;dides se&ntilde;alaba hace veinticinco siglos que el temor incid&iacute;a en el juicio pol&iacute;tico, porque cuando las personas se reconocen inseguras, la coherencia ideol&oacute;gica no es un objetivo preocupante; se ocupan antes de su protecci&oacute;n porque el miedo reduce el horizonte de decisi&oacute;n y desplaza la reflexi&oacute;n hacia la supervivencia s&uacute;bita. Como cuando recibimos un pisot&oacute;n: retiramos el pie de inmediato al extremo contrario, por instinto de protecci&oacute;n, aunque al otro lado haya un abismo. Recordar&eacute; c&oacute;mo de ni&ntilde;a, mientras me ahogaba en el mar, por puro instinto de conservaci&oacute;n de la vida, intentaba apoyarme con fuerza en la persona maravillosa que me socorr&iacute;a, hasta el punto de que requiri&oacute; ayuda externa, pese a casi duplicarme en tama&ntilde;o y peso. Una no se pregunta si es coherente intentar hundir a quien la rescata. El instinto no deja tiempo para esas preguntas. No tiene tiempo de eso. En la hosteler&iacute;a, por ejemplo, con horarios agotadores de apertura y cierre, adaptados a las exigencias del turismo, ajeno a los ritmos biol&oacute;gicos de quienes trabajan, con sueldos m&iacute;seros que obligan a hacer horas extra mal pagadas, tampoco la gente tiene tiempo de hacerse preguntas muchas veces.
    </p><p class="article-text">
        Para pensar tambi&eacute;n se necesita descansar. Un sistema que depende de la disponibilidad permanente del trabajador dif&iacute;cilmente favorece el descanso; y sin descanso, el pensamiento cr&iacute;tico se vuelve un lujo. Para eso, buenas dosis de f&uacute;tbol, fiestas, romer&iacute;as y macroconciertos; y S&iacute;sifo, a empujar de nuevo al d&iacute;a siguiente la piedra interminable de esta sinraz&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El ser humano de hoy, seg&uacute;n la sociolog&iacute;a, psicolog&iacute;a, filosof&iacute;a y neurociencia, aun con el enorme progreso tecnol&oacute;gico, est&aacute; rodeado de incertidumbres. En Espa&ntilde;a, las cifras de los niveles macroecon&oacute;micos permiten a representantes pol&iacute;ticos lanzar mensajes jubilosos desde los hemiciclos, sin embargo, padecemos los estragos de la crisis habitacional, sueldos precarios, emergencia clim&aacute;tica, turistificaci&oacute;n y ecocidios diversos, que, adem&aacute;s, en Canarias est&aacute;n enmarcados por la colonizaci&oacute;n hist&oacute;rica, y agravados por una colonizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica, que tambi&eacute;n es hist&oacute;rica. Esto lo que produce entre las personas m&aacute;s desfavorecidas por el sistema es miedo econ&oacute;mico, ansias de reconocimiento y sensaci&oacute;n de abandono.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, &iquest;por qu&eacute; no nos preguntamos con honestidad cu&aacute;l es el verdadero problema, antes de insultar de una forma tan simplista? No parece l&oacute;gico que nadie se acueste sensato y se levante una ma&ntilde;ana con la decisi&oacute;n tomada de votar contra sus propios intereses. Quiz&aacute; sea la mezcla de experiencias, emociones, identidad, expectativas con la cultura en general, el lenguaje y los medios de comunicaci&oacute;n y redes sociales las que incidan en las decisiones pol&iacute;ticas.  
    </p><p class="article-text">
        La sociolog&iacute;a tambi&eacute;n (Pierre Bourdieu, Gramsci&hellip;) ha abordado en profundidad este fen&oacute;meno, y m&aacute;s nos valdr&iacute;a tenerla en cuenta, porque cuando las instituciones hablan un idioma que la gente no entiende y no se escucha a la m&aacute;s desfavorecida &mdash;proceda de donde proceda&mdash;, esta termina buscando respuestas en el otro lado, el lado oscuro del miedo. En la oscuridad todo es confuso y siempre hay all&iacute; quienes se manejan muy bien, con gafas de infrarrojos &mdash;&iquest;ser&aacute; casual el nombrecito? El mismo Plutarco argumentaba que quienes prometen prosperidad no siempre atraen al pueblo. Este es m&aacute;s proclive a seguir a quienes le dan la sensaci&oacute;n de dignidad, pese a ser falsa o falseada. Otra cosa distinta, demasiado prolija para abordarlo ahora, es c&oacute;mo el liberalismo y los imperialismos tecnocr&aacute;ticos recientes trabajan afanosamente para manejar voluntades, mediante falsas verdades, el control de los medios y los bulos a trav&eacute;s de los algoritmos.
    </p><p class="article-text">
        En la <em>farsa</em> &mdash;comedia&mdash; predominan los disfraces rid&iacute;culos, como esclavos vestidos de amo; los malabarismos con el lenguaje y el cinismo &mdash;&ldquo;hijo de fruta&rdquo;&mdash;; la m&uacute;sica, como los macroconciertos; y un final festivo, como romer&iacute;as, festival de sensaciones &mdash; copa y tapa&mdash;, que buscan la diversi&oacute;n moment&aacute;nea por encima de todo, por encima del rigor y la honestidad y que dan la <em>falsa</em> sensaci&oacute;n de prosperidad. En la <em>farsa</em> romana, Plauto ejerc&iacute;a la cr&iacute;tica subversiva a trav&eacute;s de los actores; el problema es cuando la farsa salta del escenario y los personajes se confunden entre el griter&iacute;o en el patio de butacas y comienzan a ser insultados. Ah&iacute; ya es dif&iacute;cil vislumbrar el retorno, detectar qu&eacute; hay detr&aacute;s de las m&aacute;scaras, bajar el tel&oacute;n y encender las luces.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, seg&uacute;n datos del CIS, en Espa&ntilde;a, son entre el 25% y el 35% de votantes, que se autoidentifican dentro de las clases bajas, pobres o trabajadoras, las que se inclinan por votar a opciones de derecha. Pero no existe un patr&oacute;n &uacute;nico en el que &ldquo;los pobres&rdquo; voten de una determinada manera, sin una coyuntura compleja que lo propicie. Suponer este voto extensible a toda la clase trabajadora, puede invisibilizar su diversidad pol&iacute;tica; y reducir el problema a la idea de &ldquo;la ignorancia&rdquo; y &ldquo;la estupidez&rdquo; tambi&eacute;n contribuye a su revictimizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, en mi opini&oacute;n, que un porcentaje determinado entre las rentas m&aacute;s bajas apoye posiciones pol&iacute;ticas conservadoras o destructoras de sus propios derechos adquiridos &mdash;como ya ha podido observarse en Argentina&mdash;, no puede evidenciar una s&uacute;bita p&eacute;rdida de neuronas colectivas. M&aacute;s bien nos deber&iacute;a obligar a preguntarnos cu&aacute;ndo y por qu&eacute; se rompi&oacute; el v&iacute;nculo entre su experiencia cotidiana y quienes debieran representarle, gobiernos, partidos y sindicatos. En este punto la inteligencia es como la energ&iacute;a, ni se crea ni se destruye, se transforma. Es el miedo con todas sus m&aacute;scaras. Si no hay un tejido comunitario ecosocial, s&oacute;lido, que act&uacute;e de red cuando la gente se tambalea, el miedo ante el abismo, conduce a tomas de posici&oacute;n escoradas al conservadurismo, donde se siente rescatada y, en apariencia, dignificada.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, detr&aacute;s del insulto, creo que hay otra cosa que revisar, algo inc&oacute;moda tambi&eacute;n, pero m&aacute;s camuflada. Se trata del desprecio, que no es otra cosa que una forma de aporofobia. En mi opini&oacute;n, el problema es que se ha sustituido el esfuerzo por comprender, por la comodidad de despreciar. Se acepta, usa y abusa de la gente pobre siempre que vote correctamente &mdash;pese a las traiciones continuadas para que siga manteniendo el sistema sobre sus espaldas&mdash;, pero se la desprecia cuando deja de hacerlo. Es entonces cuando la v&iacute;ctima se transforma en culpable. &iquest;Y qu&eacute; hemos hecho en realidad? Dejarla sola en medio de la confusi&oacute;n. Esa s&iacute; se me antoja una forma sutil y perversa de traici&oacute;n, con la que salimos perdiendo todas, menos el lado oscuro. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;nes son &ldquo;los tontos&rdquo; entonces? El CIS no arroja datos sobre esto. Pero intentar comprender la complejidad que nos lleva al insulto y al desprecio, es aprender m&aacute;s de nosotras, ser mejores para colaborar con las dem&aacute;s para que tambi&eacute;n puedan ser mejores. En mi opini&oacute;n, intentar comprender todos estos condicionantes, los de &ldquo;las otras&rdquo; y &ldquo;los nuestros&rdquo; hace que Tuc&iacute;dides y Plutarco sigan siendo contempor&aacute;neos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Balbina Martín Espínola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/tontos_132_13424772.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Aug 2026 09:58:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni ''tontos'' ni tantos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ceuta: una operación de presión híbrida disfrazada de migración]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ceuta-operacion-presion-hibrida-disfrazada-migracion_132_13424555.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La entrada de alrededor de 50.000 personas en Ceuta no puede explicarse honestamente como una crisis migratoria de extraordinarias dimensiones. La magnitud, la concentraci&oacute;n temporal, la forma de penetraci&oacute;n y, sobre todo, el retorno de m&aacute;s de 48.000 personas a Marruecos en apenas dos d&iacute;as obligan a formular una pregunta distinta: &iquest;Qu&eacute; operaci&oacute;n pol&iacute;tica permiti&oacute; que una frontera espa&ntilde;ola quedara desbordada y que el movimiento humano pudiera iniciarse y detenerse con semejante precisi&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        No estamos ante 50.000 decisiones migratorias individuales que coincidieron fortuitamente en el mismo lugar y momento. Tampoco ante una mera actuaci&oacute;n de redes clandestinas que consiguieron eludir durante unas horas la vigilancia de dos Estados. Cuando una masa equivalente a m&aacute;s de la mitad de la poblaci&oacute;n de Ceuta atraviesa una frontera, altera el control efectivo del territorio y regresa mayoritariamente cuando el pa&iacute;s de procedencia restablece su actuaci&oacute;n, el componente migratorio deja de ser la explicaci&oacute;n principal.<span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);"> Las personas fueron el instrumento; la presi&oacute;n sobre Espa&ntilde;a fue el resultado estrat&eacute;gico.</span>
    </p><p class="article-text">
        La denominaci&oacute;n m&aacute;s rigurosa es la de<span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);"> operaci&oacute;n de presi&oacute;n h&iacute;brida mediante la instrumentalizaci&oacute;n de poblaci&oacute;n civil</span>. No fue una invasi&oacute;n militar convencional, porque quienes entraron no constitu&iacute;an unidades armadas ni pretend&iacute;an aparentemente combatir u ocupar el territorio. Pero s&iacute; se produjo una penetraci&oacute;n masiva no consentida, capaz de saturar las instituciones, desbordar las fuerzas fronterizas, alterar gravemente la vida de una ciudad y exponer la incapacidad temporal del Estado para controlar una parte de su territorio.
    </p><p class="article-text">
        Desde la doctrina de seguridad, estamos ante una acci&oacute;n situada deliberadamente por debajo del umbral de la guerra, pero orientada a producir efectos propios de una actuaci&oacute;n hostil: p&eacute;rdida temporal del control fronterizo, saturaci&oacute;n institucional, presi&oacute;n sobre el Gobierno, exposici&oacute;n p&uacute;blica de vulnerabilidades y condicionamiento de la voluntad pol&iacute;tica del Estado.
    </p><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n Europea reconoce expresamente como instrumentalizaci&oacute;n la actuaci&oacute;n de un tercer Estado o de un actor hostil que facilita el movimiento de personas hacia sus fronteras con la finalidad de desestabilizar a la Uni&oacute;n o a uno de sus Estados miembros y poner en riesgo funciones esenciales, entre ellas el mantenimiento del orden p&uacute;blico y la salvaguardia de la seguridad nacional.
    </p><p class="article-text">
        Esta distinci&oacute;n no es un ejercicio sem&aacute;ntico. La forma de nombrar una crisis determina tambi&eacute;n la forma de responder a ella.
    </p><p class="article-text">
        Si se califica lo sucedido &uacute;nicamente como &ldquo;crisis migratoria&rdquo;, el debate queda reducido a acogida, devoluciones, centros de estancia, procedimientos de extranjer&iacute;a, barreras fronterizas y gesti&oacute;n humanitaria. Se administra a las personas que han entrado, pero se evita identificar la estructura de poder que hizo posible el desbordamiento y el objetivo pol&iacute;tico perseguido mediante &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Ese marco resulta especialmente c&oacute;modo para Marruecos. Rabat puede aparecer despu&eacute;s como el socio indispensable que colabora para solucionar una crisis cuya apertura, intensidad y finalizaci&oacute;n dependen, en gran medida, de su propia actuaci&oacute;n. Espa&ntilde;a termina agradeciendo la cooperaci&oacute;n de quien dispone materialmente de la llave con la que se regula la presi&oacute;n sobre su frontera.
    </p><p class="article-text">
        El verdadero problema estrat&eacute;gico es precisamente ese:<span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);"> un Estado extranjero ha demostrado que puede modular el control efectivo de una frontera espa&ntilde;ola</span>. Puede contener durante meses a miles de personas, permitir que se aproximen, reducir su vigilancia, restablecerla posteriormente y facilitar despu&eacute;s su retorno.
    </p><p class="article-text">
        No es necesario afirmar, sin una investigaci&oacute;n concluyente, que cada movimiento fue organizado directamente desde el Gobierno marroqu&iacute;. Tampoco hace falta reconstruir previamente toda una cadena formal de &oacute;rdenes para identificar la naturaleza estrat&eacute;gica del fen&oacute;meno.
    </p><p class="article-text">
        Basta constatar que una movilizaci&oacute;n de semejante magnitud dif&iacute;cilmente habr&iacute;a sido posible con una actuaci&oacute;n preventiva eficaz de las autoridades marroqu&iacute;es y que el flujo se redujo cuando estas decidieron intervenir. La posibilidad material de abrir, cerrar o modular una frontera espa&ntilde;ola desde el otro lado constituye, por s&iacute; misma, una vulnerabilidad de primer orden.
    </p><p class="article-text">
        El precedente de 2021 deber&iacute;a haber eliminado cualquier ingenuidad. Entonces entraron en Ceuta unas 8.000 personas durante la crisis diplom&aacute;tica provocada por la hospitalizaci&oacute;n en Espa&ntilde;a de Brahim Gali. El Parlamento Europeo denunci&oacute; expresamente la utilizaci&oacute;n de menores por parte de las autoridades marroqu&iacute;es. Cinco a&ntilde;os despu&eacute;s, el mismo instrumento ha reaparecido a una escala muy superior.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, la respuesta no puede limitarse a instalar una barrera flotante en el litoral. Esa infraestructura puede tener una utilidad concreta para canalizar determinadas entradas mar&iacute;timas, evitar que algunas personas rodeen el espig&oacute;n y facilitar una actuaci&oacute;n m&aacute;s segura de las patrullas.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n puede responder a la situaci&oacute;n jur&iacute;dica creada por la doctrina del Tribunal Supremo sobre la imposibilidad de aplicar autom&aacute;ticamente el rechazo inmediato previsto en la disposici&oacute;n adicional d&eacute;cima de la Ley de Extranjer&iacute;a a quienes son interceptados en el mar intentando alcanzar Ceuta o Melilla a nado.
    </p><p class="article-text">
        Pero confundir esa cuesti&oacute;n jur&iacute;dica y operativa con el problema estrat&eacute;gico ser&iacute;a un error. Una barrera mar&iacute;tima puede ordenar una ruta de inmigraci&oacute;n irregular.<span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);"> No disuade a un Estado que est&eacute; dispuesto a emplear decenas de miles de personas para desbordar una frontera.</span>
    </p><p class="article-text">
        Ceuta ya dispone de una estructura militar relevante. La Comandancia General integra, entre otras unidades, el Tercio Duque de Alba de La Legi&oacute;n, el Grupo de Regulares n&uacute;mero 54, el Regimiento de Caballer&iacute;a Montesa, unidades de Artiller&iacute;a, Ingenieros y Log&iacute;stica. Su misi&oacute;n incluye la defensa militar inmediata del territorio espa&ntilde;ol comprendido dentro de su zona de responsabilidad.
    </p><p class="article-text">
        La existencia de esas unidades no resuelve, sin embargo, la cuesti&oacute;n esencial:<span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);"> qu&eacute; umbral activa su despliegue operativo ante una operaci&oacute;n h&iacute;brida masiva</span>.
    </p><p class="article-text">
        Una fuerza militar puede estar acuartelada y, pese a ello, no producir una verdadera disuasi&oacute;n si el actor que ejerce la presi&oacute;n considera que el Gobierno no est&aacute; dispuesto a movilizarla a tiempo. La capacidad material solo genera disuasi&oacute;n cuando existe tambi&eacute;n la voluntad pol&iacute;tica cre&iacute;ble de emplearla dentro de la legalidad.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a necesitaba demostrar desde el primer momento que una entrada de semejante magnitud provocar&iacute;a una respuesta estatal extraordinaria. No para emplear indiscriminadamente la fuerza militar contra civiles, sino para asegurar los per&iacute;metros, proteger las infraestructuras cr&iacute;ticas, impedir la extensi&oacute;n del desorden, garantizar la libertad de movimiento de las fuerzas policiales y acreditar que el Estado conservaba el dominio efectivo del territorio.
    </p><p class="article-text">
        Las Fuerzas Armadas no tendr&iacute;an que sustituir a la Guardia Civil ni a la Polic&iacute;a Nacional en las funciones ordinarias de control de fronteras o extranjer&iacute;a. Su misi&oacute;n ser&iacute;a distinta: asegurar el territorio, proteger las instalaciones esenciales, sostener la continuidad del Estado y respaldar operativamente a las fuerzas responsables del control fronterizo cuando la magnitud del fen&oacute;meno supere claramente una respuesta policial ordinaria.
    </p><p class="article-text">
        El n&uacute;mero concreto de efectivos corresponde al planeamiento militar. Pero resulta dif&iacute;cil defender que una respuesta inicial limitada pudiera ser proporcionada al riesgo de desbordamiento que se estaba produciendo. Ante una operaci&oacute;n capaz de movilizar a decenas de miles de personas, Espa&ntilde;a deber&iacute;a poder trasladar inmediatamente varios miles de efectivos, mantener una reserva adicional preparada en la pen&iacute;nsula y activar simult&aacute;neamente capacidades navales, a&eacute;reas, log&iacute;sticas, sanitarias y de inteligencia.
    </p><p class="article-text">
        El eventual revuelo diplom&aacute;tico causado por un despliegue militar masivo habr&iacute;a sido considerable. Pero el da&ntilde;o estrat&eacute;gico provocado por permitir la entrada de 50.000 personas es mucho mayor.
    </p><p class="article-text">
        El primer escenario habr&iacute;a proyectado determinaci&oacute;n y capacidad de respuesta. El segundo proyecta vulnerabilidad, dependencia de Rabat y ausencia de un umbral de reacci&oacute;n reconocible.
    </p><p class="article-text">
        La disuasi&oacute;n no consiste necesariamente en disparar ni en provocar una confrontaci&oacute;n. Consiste en que el otro actor sepa que su operaci&oacute;n fracasar&aacute;, que Espa&ntilde;a puede mantener el control de Ceuta sin cooperaci&oacute;n marroqu&iacute; y que cualquier nueva instrumentalizaci&oacute;n tendr&aacute; costes pol&iacute;ticos, diplom&aacute;ticos, econ&oacute;micos y operativos.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a no puede organizar su pol&iacute;tica hacia Marruecos sobre la ficci&oacute;n de una confianza estrat&eacute;gica permanente. La cooperaci&oacute;n bilateral es necesaria en materia comercial, lucha antiterrorista, seguridad mar&iacute;tima y gesti&oacute;n ordinaria de fronteras. Pero Marruecos reivindica Ceuta y Melilla y mantiene intereses territoriales objetivamente incompatibles con los espa&ntilde;oles. La cooperaci&oacute;n puede existir.<span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);"> La dependencia defensiva no.</span>
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n debe evitarse otra confusi&oacute;n. Reforzar militarmente Ceuta no significa convertir autom&aacute;ticamente a Marruecos en enemigo ni preparar una guerra ofensiva. Significa reconocer que la estabilidad fronteriza no puede descansar exclusivamente sobre la voluntad de un Estado que dispone de la capacidad material y de los incentivos pol&iacute;ticos necesarios para emplearla como instrumento de negociaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La defensa de Ceuta tampoco es una excentricidad patri&oacute;tica ni una cuesti&oacute;n meramente simb&oacute;lica. Estamos ante territorio espa&ntilde;ol, ante una frontera exterior de la Uni&oacute;n Europea y ante una posici&oacute;n esencial en el Estrecho de Gibraltar, uno de los espacios mar&iacute;timos de mayor importancia comercial, energ&eacute;tica y militar del mundo.
    </p><p class="article-text">
        La seguridad de Ceuta afecta al Mediterr&aacute;neo occidental, al acceso atl&aacute;ntico, a las rutas energ&eacute;ticas, a la libertad de navegaci&oacute;n, a la defensa de Canarias y a la credibilidad de la presencia espa&ntilde;ola en el norte de &Aacute;frica.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, no estamos defendiendo &uacute;nicamente una ciudad aut&oacute;noma de poco m&aacute;s de ochenta mil habitantes. Estamos defendiendo la continuidad territorial y pol&iacute;tica del Estado, la seguridad del flanco sur europeo y una posici&oacute;n geoestrat&eacute;gica esencial.
    </p><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n Europea ha incorporado la instrumentalizaci&oacute;n migratoria a su arquitectura de respuesta frente a las amenazas h&iacute;bridas y ha desarrollado mecanismos de asistencia y reacci&oacute;n para este tipo de situaciones. Espa&ntilde;a debe exigir que esa dimensi&oacute;n europea sea reconocida plenamente.
    </p><p class="article-text">
        Pero la jerarqu&iacute;a debe quedar clara:<span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);"> la capacidad nacional debe constituir la primera l&iacute;nea de defensa; la solidaridad europea y aliada debe complementarla, nunca sustituirla</span>.
    </p><p class="article-text">
        Europa y la OTAN pueden aportar inteligencia, coordinaci&oacute;n, medios tecnol&oacute;gicos, respaldo diplom&aacute;tico y capacidad de disuasi&oacute;n colectiva.<span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);"> </span><span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);"><em>Sin embargo, ninguna alianza sustituye la responsabilidad primaria de un Estado de conservar el control efectivo de su territorio.</em></span>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, las amenazas h&iacute;bridas est&aacute;n dise&ntilde;adas precisamente para explotar las dudas pol&iacute;ticas sobre cu&aacute;ndo y c&oacute;mo deben activarse los mecanismos colectivos. Se sit&uacute;an por debajo del conflicto armado abierto, combinan instrumentos civiles, econ&oacute;micos, informativos, migratorios y de seguridad, y obligan al Estado afectado a decidir si est&aacute; ante un problema policial, una crisis humanitaria, una actuaci&oacute;n hostil o una agresi&oacute;n. Esa ambig&uuml;edad no es accidental. Es una parte esencial de la operaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a necesita, por ello, una doctrina espec&iacute;fica de defensa del flanco sur. Esa doctrina no puede quedarse en declaraciones gen&eacute;ricas ni activarse &uacute;nicamente cuando la frontera ya ha sido desbordada. Debe traducirse en medidas operativas, jur&iacute;dicas y estrat&eacute;gicas de distinto horizonte temporal.
    </p><h2 class="article-text"><strong>A corto plazo</strong></h2><p class="article-text">
        Debe producirse un refuerzo inmediato y permanente de la presencia militar y policial en Ceuta y Melilla, acompa&ntilde;ado de una capacidad real de proyecci&oacute;n r&aacute;pida desde la pen&iacute;nsula.
    </p><p class="article-text">
        Ese refuerzo debe incluir vigilancia a&eacute;rea y mar&iacute;tima, unidades de reacci&oacute;n, transporte estrat&eacute;gico, medios antidrones, protecci&oacute;n de comunicaciones y capacidad para controlar simult&aacute;neamente varios puntos de presi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n debe implantarse un sistema de alerta temprana basada en inteligencia capaz de detectar concentraciones an&oacute;malas de personas, campa&ntilde;as coordinadas en redes sociales, movimientos log&iacute;sticos y cambios en el comportamiento de las fuerzas marroqu&iacute;es antes de que la situaci&oacute;n se transforme en una avalancha.
    </p><p class="article-text">
        Las infraestructuras cr&iacute;ticas, puerto, helipuerto, dep&oacute;sitos de combustible, instalaciones energ&eacute;ticas, redes de comunicaciones, centros sanitarios, suministro de agua y accesos urbanos, deben quedar protegidas desde el primer momento de cualquier crisis.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a debe, adem&aacute;s, exigir formalmente a la Uni&oacute;n Europea la activaci&oacute;n de los instrumentos de respuesta frente a la instrumentalizaci&oacute;n de poblaci&oacute;n civil y dejar constancia de que no se trata &uacute;nicamente de una incidencia migratoria nacional, sino de una amenaza contra una frontera exterior europea.
    </p><h2 class="article-text"><strong>A medio plazo</strong></h2><p class="article-text">
        Ceuta y Melilla deben disponer de una autonom&iacute;a log&iacute;stica real: reservas suficientes de combustible, alimentos, material sanitario, agua, comunicaciones, equipamiento y capacidad de sostenimiento operativo para resistir durante semanas sin depender de una conexi&oacute;n inmediata y permanente con la pen&iacute;nsula.
    </p><p class="article-text">
        Debe establecerse un mecanismo permanente de coordinaci&oacute;n civil-militar para el flanco sur, con protocolos de activaci&oacute;n, mando, empleo y desescalada previamente definidos.
    </p><p class="article-text">
        No se trata necesariamente de crear una nueva macroestructura burocr&aacute;tica, sino de garantizar que Presidencia del Gobierno, Seguridad Nacional, Defensa, Interior, Exteriores, inteligencia, autoridades auton&oacute;micas y mandos operativos sepan con antelaci&oacute;n qu&eacute; &oacute;rgano decide, qu&eacute; medios se movilizan y qu&eacute; umbral activa cada fase de respuesta.
    </p><p class="article-text">
        El marco jur&iacute;dico tambi&eacute;n debe adaptarse para diferenciar claramente dos planos que no pueden confundirse.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, la situaci&oacute;n individual de cada persona que atraviesa la frontera, que debe resolverse con pleno respeto a la legalidad, a los derechos fundamentales y a los procedimientos de extranjer&iacute;a y protecci&oacute;n internacional.
    </p><p class="article-text">
        Por otro, la respuesta del Estado frente a una instrumentalizaci&oacute;n masiva organizada, facilitada o deliberadamente tolerada por un tercer Estado.
    </p><p class="article-text">
        La protecci&oacute;n jur&iacute;dica de las personas no puede utilizarse como pretexto para negar la existencia de una operaci&oacute;n hostil. Pero la identificaci&oacute;n de esa operaci&oacute;n tampoco puede servir para eliminar garant&iacute;as individuales.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a debe disponer, adem&aacute;s, de un cat&aacute;logo previamente definido de respuestas diplom&aacute;ticas, econ&oacute;micas y operativas, graduadas conforme a la entidad de los hechos, a la solidez de su atribuci&oacute;n y al nivel de amenaza producido.
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias no pueden improvisarse despu&eacute;s de cada episodio ni depender enteramente de la coyuntura pol&iacute;tica. El actor que instrumentaliza debe conocer de antemano que sus decisiones tendr&aacute;n costes previsibles y proporcionados.
    </p><h2 class="article-text"><strong>A largo plazo</strong></h2><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a debe construir una doctrina nacional de defensa del flanco sur que asuma expresamente que la estabilidad fronteriza no puede depender de la voluntad de Rabat.
    </p><p class="article-text">
        Esa doctrina debe integrar Ceuta, Melilla, Canarias, el Estrecho y el mar de Albor&aacute;n como un &uacute;nico espacio estrat&eacute;gico, aunque cada territorio presente vulnerabilidades y necesidades operativas diferentes.
    </p><p class="article-text">
        Debe desarrollarse una capacidad propia de vigilancia, interdicci&oacute;n, inteligencia y disuasi&oacute;n que reduzca la vulnerabilidad estructural y permita detectar, contener y responder a una operaci&oacute;n h&iacute;brida antes de que produzca un hecho consumado.
    </p><p class="article-text">
        Ceuta y Melilla deben incorporarse a la planificaci&oacute;n de defensa nacional como posiciones prioritarias, no como ap&eacute;ndices territoriales cuya seguridad dependa de la cooperaci&oacute;n del Estado vecino.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a tambi&eacute;n debe recuperar su capacidad de atribuci&oacute;n p&uacute;blica y de respuesta pol&iacute;tica. Cuando las evidencias permitan identificar al actor responsable, el Estado debe estar dispuesto a nombrarlo, explicar la naturaleza de la operaci&oacute;n y construir alianzas europeas e internacionales sobre una descripci&oacute;n veraz de los hechos. La prudencia diplom&aacute;tica no puede convertirse en silencio estrat&eacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        El respeto de los derechos individuales de quienes atraviesan la frontera es plenamente compatible con esta posici&oacute;n. Una democracia puede tramitar cada situaci&oacute;n conforme a la ley y, al mismo tiempo, identificar que el fen&oacute;meno agregado constituye una operaci&oacute;n de presi&oacute;n hostil.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:rgba(0, 0, 0, 0);">Proteger a las personas utilizadas no exige negar que est&aacute;n siendo utilizadas.</span>
    </p><p class="article-text">
        Tampoco debe confundirse a las personas movilizadas con el actor que las instrumentaliza. Muchas pueden actuar impulsadas por expectativas econ&oacute;micas, desesperaci&oacute;n, desinformaci&oacute;n o promesas difundidas a trav&eacute;s de redes sociales. Precisamente por eso la utilizaci&oacute;n de poblaci&oacute;n civil resulta tan eficaz: convierte a personas vulnerables en instrumentos de presi&oacute;n y coloca al Estado receptor ante un dilema pol&iacute;tico, jur&iacute;dico y moral extremadamente complejo.
    </p><p class="article-text">
        La responsabilidad estrat&eacute;gica no recae sobre cada individuo que cruza, sino sobre quien crea, facilita, tolera o explota deliberadamente las condiciones que hacen posible una movilizaci&oacute;n masiva.
    </p><p class="article-text">
        Ceuta no sufri&oacute; simplemente una llegada excepcional de inmigrantes. Espa&ntilde;a fue sometida a una prueba de soberan&iacute;a: decenas de miles de personas atravesaron su frontera, se midi&oacute; su capacidad de reacci&oacute;n y se demostr&oacute; que el flujo pod&iacute;a detenerse desde el otro lado.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta no puede ser una boya, un expediente de extranjer&iacute;a y una declaraci&oacute;n de preocupaci&oacute;n. Debe ser una pol&iacute;tica de defensa nacional con horizonte inmediato, medio y largo.
    </p><p class="article-text">
        Porque el verdadero riesgo no consiste &uacute;nicamente en lo que ocurri&oacute;. Consiste en que Marruecos, o cualquier otro actor que observe el precedente, concluya que puede volver a hacerlo. La disuasi&oacute;n comienza cuando esa conclusi&oacute;n deja de ser posible.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Tejeda Encinas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ceuta-operacion-presion-hibrida-disfrazada-migracion_132_13424555.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Aug 2026 08:54:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ceuta: una operación de presión híbrida disfrazada de migración]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La universidad pública y el futuro de Canarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/universidad-publica-futuro-canarias_132_13424460.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bbb1823f-12c2-4e39-a354-2bc3b6d096cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La universidad pública y el futuro de Canarias"></p><p class="article-text">
        Tras varios a&ntilde;os de espera, el pasado 28 de julio, el Gobierno de Canarias present&oacute; a los rectores de la ULL y la ULPGC -sin conocimiento previo del documento- una propuesta de contrato-programa 2027-2030 que incrementar&iacute;a en 45 millones de euros, en cuatro a&ntilde;os, la financiaci&oacute;n auton&oacute;mica para las universidades p&uacute;blicas canarias.
    </p><p class="article-text">
        El jueves 30 de este mismo mes, los rectores Llu&iacute;s Serra (ULPGC) y Francisco Garc&iacute;a (ULL) calificaron la oferta de &ldquo;decepcionante&rdquo; y advirtieron que &ldquo;pone en jaque&rdquo; a las universidades p&uacute;blicas: para 2027 necesitan 290,4 millones solo para cubrir subidas salariales legales, frente a los 286,9 millones ofrecidos, generando un desfase de 15 millones. Para los responsables de nuestras universidades p&uacute;blicas, no se cubren ni los gastos estructurales y cronifica la infrafinanciaci&oacute;n. Adem&aacute;s, denunciaron penalizaciones econ&oacute;micas &ldquo;sin precedentes&rdquo; y que la cifra de 2030 (326 millones de euros) queda muy por debajo del 1% del PIB exigido por la LOSU (unos 600 millones de euros). Un fiasco.
    </p><p class="article-text">
        Hay momentos en la historia de un pueblo en los que determinadas decisiones trascienden el &aacute;mbito de la gesti&oacute;n cotidiana para situarse en el terreno de lo verdaderamente trascendente. La educaci&oacute;n superior es uno de esos espacios donde una sociedad define silenciosamente el modelo de pa&iacute;s que desea construir. Lo que hoy decidamos sobre nuestras universidades determinar&aacute;, en buena medida, la Canarias que heredar&aacute;n quienes vengan detr&aacute;s de nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Las universidades p&uacute;blicas canarias no nacieron &uacute;nicamente para impartir ense&ntilde;anzas regladas. Surgieron como una conquista colectiva, fruto de una sociedad que entendi&oacute; que el conocimiento deb&iacute;a dejar de ser un privilegio para convertirse en un derecho. La Universidad de La Laguna primero y, posteriormente, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria han sido mucho m&aacute;s que centros docentes. Han sido motores de movilidad social, laboratorios de pensamiento cr&iacute;tico, espacios de creaci&oacute;n cultural y cient&iacute;fica y, sobre todo, instituciones comprometidas con la realidad de un archipi&eacute;lago que siempre ha tenido que vencer enormes condicionantes derivados de su lejan&iacute;a, de su fragmentaci&oacute;n territorial y de la fragilidad de su modelo econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        No existe desarrollo posible sin conocimiento. Tampoco existe soberan&iacute;a efectiva cuando un territorio renuncia a generar su propia inteligencia colectiva. Las sociedades que dependen exclusivamente del conocimiento producido por otros terminan dependiendo tambi&eacute;n de las decisiones de otros. Esa es una lecci&oacute;n que Canarias deber&iacute;a haber aprendido hace mucho tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, asistimos desde hace a&ntilde;os a una evoluci&oacute;n que invita a la preocupaci&oacute;n. Mientras los grandes discursos institucionales proclaman la importancia de la innovaci&oacute;n, de la investigaci&oacute;n y de la econom&iacute;a del conocimiento, la realidad cotidiana de nuestras universidades p&uacute;blicas refleja otra situaci&oacute;n bien distinta. Financiaci&oacute;n insuficiente, dificultades para renovar las plantillas docentes e investigadoras, precariedad entre los j&oacute;venes investigadores, infraestructuras que requieren una modernizaci&oacute;n constante y una creciente carga burocr&aacute;tica que consume energ&iacute;as que deber&iacute;an destinarse a ense&ntilde;ar, investigar y transferir conocimiento a la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello ocurre precisamente cuando el mundo atraviesa una de las transformaciones tecnol&oacute;gicas, econ&oacute;micas y ambientales m&aacute;s profundas de su historia reciente. La revoluci&oacute;n digital, la inteligencia artificial, la transici&oacute;n energ&eacute;tica, el cambio clim&aacute;tico, la gesti&oacute;n sostenible del agua, la biodiversidad, la econom&iacute;a azul o la diversificaci&oacute;n productiva constituyen desaf&iacute;os de enorme complejidad para un territorio tan singular como Canarias. Afrontarlos exige disponer de universidades fuertes, capaces de investigar desde el territorio y para el territorio, conectadas con el mundo pero profundamente comprometidas con la realidad insular.
    </p><p class="article-text">
        Es precisamente en este contexto cuando proliferan iniciativas orientadas a la implantaci&oacute;n de nuevas universidades privadas en Canarias. No se trata de cuestionar la legitimidad de la iniciativa privada ni de negar el pluralismo propio de una sociedad abierta. El debate es otro mucho m&aacute;s profundo: cu&aacute;l debe ser el papel de las instituciones p&uacute;blicas en la construcci&oacute;n del bien com&uacute;n y qu&eacute; modelo universitario responde mejor a los intereses estrat&eacute;gicos de Canarias. Qu&eacute; propuesta garantiza la educaci&oacute;n universal, la que propicia un ascenso social no determinado por la condici&oacute;n econ&oacute;mica familiar.
    </p><p class="article-text">
        Porque la universidad no puede contemplarse &uacute;nicamente como un mercado de titulaciones ni como un espacio donde la oferta responde exclusivamente a la demanda inmediata. Una universidad es tambi&eacute;n una instituci&oacute;n al servicio del inter&eacute;s general. Investiga enfermedades raras aunque no resulten rentables; estudia el patrimonio hist&oacute;rico aunque no genere beneficios econ&oacute;micos inmediatos; analiza el cambio clim&aacute;tico, la pobreza, la cohesi&oacute;n social, la planificaci&oacute;n territorial o la conservaci&oacute;n de los ecosistemas porque alguien debe hacerlo si aspiramos a construir un futuro sostenible.
    </p><p class="article-text">
        El riesgo aparece cuando el sistema p&uacute;blico pierde fortaleza al mismo tiempo que se expande una oferta privada cuya l&oacute;gica responde necesariamente a criterios distintos. Las universidades privadas seleccionan sus &aacute;mbitos de actuaci&oacute;n conforme a estrategias empresariales perfectamente leg&iacute;timas. Las universidades p&uacute;blicas, por el contrario, tienen la obligaci&oacute;n de atender todas aquellas necesidades que una sociedad considera esenciales, incluso cuando no producen rentabilidad econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Por eso la cuesti&oacute;n no consiste en enfrentar dos modelos de manera simplista. La verdadera pregunta es si Canarias puede permitirse debilitar las instituciones que sostienen su capacidad de generar conocimiento propio. Y la respuesta, desde una perspectiva de responsabilidad colectiva, parece evidente. No hay pol&iacute;tica econ&oacute;mica seria sin pol&iacute;tica cient&iacute;fica. No hay diversificaci&oacute;n productiva sin investigaci&oacute;n. No hay transici&oacute;n ecol&oacute;gica sin universidades que produzcan innovaci&oacute;n. No hay igualdad de oportunidades cuando el acceso al conocimiento depende cada vez m&aacute;s de la capacidad econ&oacute;mica de las familias.
    </p><p class="article-text">
        En demasiadas ocasiones hemos actuado como si el crecimiento consistiera &uacute;nicamente en multiplicar infraestructuras, aumentar indicadores tur&iacute;sticos o atraer inversiones exteriores. Pero el verdadero desarrollo se mide por la capacidad de un pueblo para construir capital humano, fortalecer sus instituciones y generar inteligencia colectiva. Esa ha sido siempre la principal riqueza de las sociedades m&aacute;s avanzadas.
    </p><p class="article-text">
        Canarias necesita un gran pacto por el conocimiento. Un acuerdo que trascienda los ciclos electorales y sit&uacute;e la educaci&oacute;n superior en el coraz&oacute;n de una estrategia compartida de desarrollo. Un pacto que garantice una financiaci&oacute;n suficiente y estable para las universidades p&uacute;blicas; que facilite la incorporaci&oacute;n del talento joven; que refuerce la investigaci&oacute;n; que promueva la cooperaci&oacute;n con empresas e instituciones sin renunciar nunca a la autonom&iacute;a universitaria; y que establezca criterios rigurosos para cualquier nuevo proyecto universitario que pretenda implantarse en las islas.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de cerrar puertas. Se trata de ordenar el crecimiento desde la planificaci&oacute;n y no desde la improvisaci&oacute;n. Canarias conoce demasiado bien las consecuencias de dejar que sea &uacute;nicamente el mercado quien decida el destino del territorio. Lo hemos aprendido en el urbanismo, en la ocupaci&oacute;n del suelo, en el consumo de recursos naturales y en la configuraci&oacute;n de nuestro modelo econ&oacute;mico. Ser&iacute;a un error repetir esa experiencia en un &aacute;mbito tan decisivo como el conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        La universidad p&uacute;blica constituye uno de los grandes patrimonios colectivos del pueblo canario. No pertenece a los gobiernos de turno ni a quienes la gestionan circunstancialmente. Pertenece a la sociedad que la sostiene y a las generaciones futuras que encontrar&aacute;n en ella las herramientas para comprender un mundo cada vez m&aacute;s complejo. Defenderla no significa resistirse al cambio. Significa precisamente lo contrario: dotarla de los recursos necesarios para liderar ese cambio desde el compromiso con el inter&eacute;s general.
    </p><p class="article-text">
        Un partido nacionalista deber&iacute;a adem&aacute;s, en teor&iacute;a, ser m&aacute;s consciente de que una universidad p&uacute;blica es imprescindible para el fortalecimiento del conocimiento, la identidad, la cohesi&oacute;n social y la capacidad de autogobierno.
    </p><p class="article-text">
        Porque el futuro de Canarias no se decidir&aacute; &uacute;nicamente en los mercados internacionales, ni en los consejos de administraci&oacute;n, ni siquiera en las instituciones pol&iacute;ticas. Se decidir&aacute;, sobre todo, en la capacidad que tengamos para formar ciudadanos libres, investigadores excelentes, profesionales comprometidos y personas capaces de pensar por s&iacute; mismas.
    </p><p class="article-text">
        Y esa tarea, que constituye una de las expresiones m&aacute;s elevadas del servicio p&uacute;blico, sigue teniendo en nuestras universidades uno de sus pilares fundamentales. Debilitarlas ser&iacute;a debilitar la esperanza de un pa&iacute;s que necesita m&aacute;s conocimiento, m&aacute;s cohesi&oacute;n y m&aacute;s inteligencia compartida para afrontar con confianza los desaf&iacute;os del siglo XXI.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/universidad-publica-futuro-canarias_132_13424460.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Aug 2026 08:17:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La universidad pública y el futuro de Canarias]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carta abierta a los comunicadores y comunicadoras que un día amaron a Kapuściński]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/carta-abierta-comunicadores-comunicadoras-dia-amaron-kapuscinski_1_13423790.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70b33ae9-bb78-4236-8510-91392af0adc4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1019448.jpg" width="1161" height="653" alt="Carta abierta a los comunicadores y comunicadoras que un día amaron a Kapuściński"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Son ustedes, que saben que si la balanza está permanentemente trucada del lado del poder, la objetividad no existe, quienes deben hablar con sus compañeros para recordarles la inmensa influencia que tienen cada vez que firman con su nombre y su apellido cualquier crónica</p></div><p class="article-text">
        A ustedes, que han hecho testamento sin que sus madres lo sepan porque cambiaron la redacci&oacute;n por una zona en conflicto b&eacute;lico; que saben que las mejores historias est&aacute;n al final de la carretera de tierra; que han perdido amigos y sentidos en la guerra; que han visto vidas destrozadas por la migraci&oacute;n y han hablado con ni&ntilde;as y ni&ntilde;os que llegan de Libia o de Yemen.
    </p><p class="article-text">
        Ustedes, que est&aacute;n en contacto permanente con la organizaci&oacute;n Caminando Fronteras y con Cruz Roja; que atienden las llamadas de familiares que quedaron al otro lado y que, tras saber por las noticias que un cayuco ha naufragado, preguntan &ldquo;por lo que m&aacute;s quiera&rdquo; si saben si su hijo, un buen chico al que todo el mundo quiere en el pueblo, est&aacute; vivo o es un n&uacute;mero sin rostro, lejos del amor de su familia, en el cementerio de El Pinar.
    </p><p class="article-text">
        Son ustedes, quienes un d&iacute;a leyeron y amaron a Kapu&#347;ci&#324;ski, que saben que, si la balanza est&aacute; permanentemente trucada del lado del poder, la objetividad no existe, quienes deben hablar con sus compa&ntilde;eros para recordarles la inmensa influencia que tienen cada vez que firman con su nombre y su apellido cualquier cr&oacute;nica, m&aacute;s que el due&ntilde;o de la imprenta, el que pone la pasta o el presidente del Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;ganles que recuerden que son el cuarto poder, que con cada decisi&oacute;n de enfoque y tono contribuyen al ruido que mata o, por el contrario, a poner pie en pared y a decir &ldquo;no en mi nombre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Atemperar el discurso para agradar a quienes controlan el discurso interesado que les hace mantener sus privilegios -el de poner a pelear a los pobres contra los pobres- no es lo m&aacute;s responsable en un momento en que se est&aacute;n violando tratados y el derecho internacional que nos hemos dado entre todos tras a&ntilde;os de ensayo y error; un derecho que es una red invisible, pero no imaginaria, como una frontera, y que quiz&aacute; nos salve la vida o el alma cuando tengamos que ser nosotros o nuestros hijos los migrantes clim&aacute;ticos, los refugiados pol&iacute;ticos o los ahogados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gara Santana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/carta-abierta-comunicadores-comunicadoras-dia-amaron-kapuscinski_1_13423790.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Aug 2026 13:25:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carta abierta a los comunicadores y comunicadoras que un día amaron a Kapuściński]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las redes de la trata también se mueven]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/redes-trata-mueven_132_13423702.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/be3965e6-57f9-4a6a-9e63-59af247b162c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las redes de la trata también se mueven"></p><p class="article-text">
        Julio del presente a&ntilde;o qued&oacute; atr&aacute;s, ya es historia. Entre las hojas del almanaque, hay que consignar que el jueves 30 se conmemor&oacute; el D&iacute;a Mundial contra la Trata de Personas. Pero la trata no espera a que llegue una fecha se&ntilde;alada para seguir captando, trasladando, explotando y destruyendo vidas. Desde el 24 de junio, Venezuela volv&iacute;a a ocupar titulares por un terremoto que ha dejado a miles de personas enfrent&aacute;ndose, una vez m&aacute;s, a la incertidumbre, a la p&eacute;rdida y a la ruina.
    </p><p class="article-text">
        Y mientras la mayor&iacute;a observamos esas im&aacute;genes con tristeza, una organizaci&oacute;n respetable, C&aacute;ritas Diocesana de Canarias, afont&oacute; las consecuencias de la tragedia que, como otras, acapara la atenci&oacute;n informativa los primeros d&iacute;as hasta que se va diluyendo. Lo escribe Idaira Alem&aacute;n Afonso, coordinadora del Centro Lugo de C&aacute;ritas Diocesana de Canarias: &ldquo;Cuando una familia pierde su casa, su trabajo o la posibilidad de alimentar a sus hijos e hijas, la desesperaci&oacute;n deja de ser splo una emoci&oacute;n para convertirse en una oportunidad de negocio para quienes viven de explotar a otras personas. Las redes de trata conocen perfectamente ese momento. Saben que una falsa oferta de empleo resulta mucho m&aacute;s cre&iacute;ble cuando alguien siente que no tiene nada que perder. Saben que una madre har&aacute; casi cualquier cosa si cree que as&iacute; podr&aacute; sacar adelante a sus hijos e hijas. Saben que el hambre, las deudas o la necesidad de enviar dinero a quienes lo han perdido todo reducen el margen para decir que no. Y saben tambi&eacute;n que muchas mujeres que ya est&aacute;n siendo explotadas asumir&aacute;n todav&iacute;a m&aacute;s violencia para poder continuar enviando m&aacute;s dinero a casa. Las cat&aacute;strofes no s&oacute;lo destruyen hogares. Tambi&eacute;n multiplican la vulnerabilidad de quienes ya viv&iacute;an al l&iacute;mite. Y la vulnerabilidad es el lugar donde la trata encuentra su mejor aliado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde el citado Centro Lugo llevan treinta y ocho a&ntilde;os acompa&ntilde;ando a mujeres en contextos de prostituci&oacute;n y v&iacute;ctimas de trata, 655 mujeres en el pasado 2025. Mujeres que un d&iacute;a salieron de su pa&iacute;s creyendo que emprend&iacute;an un viaje hacia una vida mejor. Mujeres que solo quer&iacute;an trabajar, cuidar de sus familias, ofrecer un futuro diferente a sus hijas e hijos o, simplemente, sobrevivir. Hoy, muchas de ellas son venezolanas. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os hemos visto, en efecto, c&oacute;mo su presencia ha aumentado de forma constante. Es la nacionalidad m&aacute;s numerosa por detr&aacute;s de la colombiana y solo en el primer semestre de este a&ntilde;o se ha atendido el 89 % del n&uacute;mero total de mujeres venezolanas atendidas en todo 2025.
    </p><p class="article-text">
        Hemos conocido historias atravesadas por la pobreza, la violencia, la inestabilidad pol&iacute;tica, el hambre, la desesperanza y la ausencia de oportunidades. Y despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os caminando junto a ellas,  hemos aprendido algo esencial: la trata empieza mucho antes de la explotaci&oacute;n, empieza cuando una mujer deja de tener alternativas. &ldquo;Pero tambi&eacute;n hemos aprendido otra cosa -escribe Idaira Alem&aacute;n-: la trata no existe &uacute;nicamente porque existan tratantes, existe porque persiste un mercado dispuesto a comprar aquello que ellos venden. Mientras haya hombres que paguen por acceder al cuerpo de una mujer, el negocio seguir&aacute; siendo rentable. Mientras sigamos creyendo que la prostituci&oacute;n ocurre lejos de nuestra vida cotidiana, continuaremos alimentando el silencio que protege a quienes se enriquecen explotando a otras personas. Nos incomoda hablar de prostituci&oacute;n. Nos incomoda hablar de demanda. Nos incomoda reconocer que detr&aacute;s de muchas puertas hay hombres integrados en nuestra sociedad sosteniendo una industria que mueve miles de millones de euros. Pero lo verdaderamente inc&oacute;modo debe ser aceptar esa realidad sin hacer nada. A menudo escuchamos frases como ellas est&aacute;n ah&iacute; porque quieren, es el trabajo m&aacute;s antiguo del mundo o &iquest;por qu&eacute; no se marchan? Y siempre nos hacemos la misma pregunta: &iquest;C&oacute;mo hemos conseguido construir un relato en el que resulta m&aacute;s f&aacute;cil cuestionar a una mujer explotada que a quien obtiene beneficios de su explotaci&oacute;n? Porque detr&aacute;s de cada anuncio hay una historia que casi nunca vemos. Hay una deuda. Hay una amenaza. Hay una familia a la que mantener. Hay una frontera cruzada con la promesa de una vida mejor. Hay miedo. Hay violencia. Hay trauma. Hay una persona intentando sobrevivir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La dirigente de C&aacute;ritas afirma que seguir&aacute;n tocando puertas y compartiendo un caf&eacute; alrededor de una mesa. &ldquo;Seguiremos creyendo en las mujeres incluso cuando ellas hayan dejado de creer en s&iacute; mismas. Pero ojal&aacute; llegue el d&iacute;a en que nuestro trabajo deje de ser necesario. Ojal&aacute; llegue el d&iacute;a en que ning&uacute;n terremoto, ninguna guerra, ninguna crisis econ&oacute;mica y ninguna frontera vuelvan a convertirse en una oportunidad para quienes hacen negocio con la desesperaci&oacute;n humana. Porque ese ser&aacute; el d&iacute;a en que habremos entendido que ninguna sociedad puede llamarse verdaderamente libre, mientras exista una sola mujer cuya libertad pueda comprarse por horas&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador García Llanos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/redes-trata-mueven_132_13423702.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Aug 2026 11:25:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las redes de la trata también se mueven]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cataluña ya no roba a Canarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/cataluna-no-roba-canarias_132_13422763.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/09cce7ff-cd04-4ec2-b431-dccc58386d86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cataluña ya no roba a Canarias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ahora, apenas un año después, sin que se haya modificado ni un solo céntimo ni una coma de la propuesta inicial tan duramente rechazada por el Gobierno canario de las dos derechas, la condonación resulta una maravilla e incluso, casi casi, un invento de CC y de su Gobierno. Cataluña, al parecer, ya no nos roba. Hace falta valor. Escasa memoria. Y nula ética política</p></div><p class="article-text">
        Considero positiva la decisi&oacute;n del Gobierno estatal de asumir una parte importante de la deuda de las comunidades aut&oacute;nomas, algo m&aacute;s de 83.000 millones de euros, y que en el caso canario asciende a 3.259 millones. Es, sin duda, una buena noticia. As&iacute; lo entendi&oacute; Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-bc) desde un primer momento, aunque matizando algunas de sus formulaciones y cantidades. Curiosamente, la aplauden hoy tambi&eacute;n aquellos, como Coalici&oacute;n Canaria, que hace apenas un a&ntilde;o, de forma demag&oacute;gica e irresponsable, hab&iacute;an calificado esta condonaci&oacute;n como un agravio a Canarias para regalarle dinero a Catalu&ntilde;a. Y se&ntilde;alado, incluso, que la propuesta aumentar&iacute;a la deuda per c&aacute;pita canaria con el Estado. O dijeron un disparate entonces o bien aquello tan negativo y perverso se transform&oacute; milagrosamente en una circunstancia exitosa, que encima, sin ruborizarse, tratan de apuntarse.   
    </p><p class="article-text">
        Hay que recordar que, en el marco de la negociaci&oacute;n para la investidura de Pedro S&aacute;nchez como presidente del Gobierno, en noviembre de 2023, se anunci&oacute; el acuerdo del PSOE con ERC que recog&iacute;a, entre otros aspectos, que el Estado asumiera el 20% de la deuda de Catalu&ntilde;a (1.980 euros por habitante, ajustado a poblaci&oacute;n de 2021). 
    </p><p class="article-text">
        Manifest&eacute; entonces nuestro apoyo a la medida, se&ntilde;alando que esa quita de la deuda deber&iacute;a extenderse &ldquo;al conjunto de las nacionalidades y regiones, y no solo debe afectar al Fondo de Liquidez Auton&oacute;mico (FLA) sino tambi&eacute;n a la deuda suscrita con los bancos; y, asimismo, debe tener en cuenta el esfuerzo realizado por cada comunidad en la contenci&oacute;n del gasto o en la aplicaci&oacute;n de pol&iacute;ticas fiscales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De robo a bendici&oacute;n: mentir sale gratis</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin explicaci&oacute;n alguna, CC ha pasado de demonizar la condonaci&oacute;n a considerarla una bendici&oacute;n. Su diputada Cristina Valido vot&oacute; el pasado d&iacute;a 23 de julio en el Congreso de los Diputados la toma en consideraci&oacute;n del Proyecto de ley de la condonaci&oacute;n de la deuda de las CCAA que permitir&aacute; condonar algo m&aacute;s de 83.000 millones de euros de la deuda acumulada por las comunidades del r&eacute;gimen com&uacute;n que lo soliciten. Las mayores cantidades corresponder&iacute;an a Andaluc&iacute;a (18.791 millones), Catalu&ntilde;a (17.067), Comunidad Valenciana (11.210), Madrid (8.644) y Castilla La Mancha (4.927).
    </p><p class="article-text">
        Indigna este cambio de opini&oacute;n de CC cuando este partido (a trav&eacute;s de sus portavoces parlamentarios, la presidenta del Cabildo de Tenerife y otros dirigentes), los portavoces del gobierno canario de CC y PP y el propio Clavijo hab&iacute;an calificado esta propuesta de un maltrato a Canarias para beneficiar a Catalu&ntilde;a. Se dijeron aut&eacute;nticas barbaridades entonces, como que con la nueva propuesta cada canario iba a tener m&aacute;s deuda del Estado que en la actualidad o que se robaba dinero a Canarias para financiar a Catalu&ntilde;a. El presidente Clavijo explic&oacute; hace un a&ntilde;o que Canarias sal&iacute;a &ldquo;peor&rdquo; del acuerdo de condonaci&oacute;n, insistiendo en que los canarios van a &ldquo;tener que pagar una fiesta a la que no han sido invitados&rdquo;. Rosa D&aacute;vila, presidenta del Cabildo Insular de Tenerife, lleg&oacute; a afirmar que &ldquo;lo que no vamos a tolerar es que nuestro dinero vaya a saldar la deuda de otras comunidades&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, la misma cifra ahora sujeto de quita de la deuda, exactamente 3.259 millones de euros en el caso de nuestra Comunidad, fue calificada de &ldquo;robo&rdquo; por los grupos parlamentarios que apoyan al Gobierno de Clavijo. Lo reafirm&oacute; el presidente del grupo parlamentario de CC, David Toledo, cuando se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;nos est&aacute;n tratando de quitar 1.700 millones de euros, que es el precio que cuestan los siete votos de Junts&rdquo;. Todos en tromba faltando a la verdad de manera absolutamente intencionada. Tambi&eacute;n sus tertulianos y medios afines.
    </p><p class="article-text">
        Por si fuera poco, el Gobierno canario, en una reuni&oacute;n con los portavoces parlamentarios el 17 de enero de 2024, traslad&oacute; a Nueva Canarias-Bloque Canarista (por escrito y con el logo del Gobierno de Canarias que a&uacute;n conservamos), una propuesta disparatada de la consejera de Hacienda donde se solicitaba que Canarias recibiera 10.953 millones de euros (cuando la deuda de la Comunidad Canaria apenas alcanza los 6.500 millones). &iexcl;Es decir que se nos quitara la totalidad de la deuda y adem&aacute;s nos &ldquo;regalaran&rdquo; 4.500 millones m&aacute;s! Propuesta, evidentemente, m&aacute;s pensada para dinamitar cualquier negociaci&oacute;n y para alimentar el &ldquo;frente anti-S&aacute;nchez&rdquo; con el PP, como ya hizo la propia consejera canaria del PP con su &ldquo;espantada&rdquo; del Consejo de Pol&iacute;tica Fiscal y Financiera (CPFF) el 26 de febrero de 2025 cuando se discuti&oacute; este tema. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>50% de reducci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde NC-bc hemos defendido la misma idea incluida en la PNL propuesta por nuestro grupo y aprobada el 28 de febrero de 2024 por el Parlamento (en contra de la opini&oacute;n de la consejera de Hacienda) para que se hiciera con el criterio de quita de la deuda &ldquo;por poblaci&oacute;n ajustada&rdquo;, porque nos parece lo m&aacute;s equitativo. De esta manera habr&iacute;amos superado los 4.400 millones, unos 1.000 millones m&aacute;s. La propuesta del Ministerio de Hacienda, ya hoy incluida en el Proyecto de Ley que inicia su tramitaci&oacute;n en el Congreso de los Diputados, y aceptada por el Gobierno canario, supone para Canarias la reducci&oacute;n de su deuda en un 50%, es decir, 3.259 millones de euros. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque en NC-bc seguimos defendiendo nuestro planteamiento (que, como se&ntilde;alaba, fue apoyado por el Parlamento de Canarias) de que el importe de la quita para todas las comunidades sea el importe de la deuda por poblaci&oacute;n ajustada, que es el indicador que se usa en el sistema de financiaci&oacute;n auton&oacute;mica para el reparto de los recursos del sistema, consideramos que la propuesta que se est&aacute; tramitando es positiva para Canarias. Y nos sorprende que ahora, apenas un a&ntilde;o despu&eacute;s, sin que se haya modificado ni un solo c&eacute;ntimo ni una coma de la propuesta inicial tan duramente rechazada por el Gobierno canario de las dos derechas, la condonaci&oacute;n resulta una maravilla e incluso, casi casi, un invento de CC y de su Gobierno. Catalu&ntilde;a, al parecer, ya no nos roba. Hace falta valor. Escasa memoria. Y nula &eacute;tica pol&iacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Román Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/cataluna-no-roba-canarias_132_13422763.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2026 12:17:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cataluña ya no roba a Canarias]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La pinza imperialista sobre España: Ceuta y Melilla, el chantaje del ‘IV Reich’ paneuropeo y la lección geopolítica para Canarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/pinza-imperialista-espana-ceuta-melilla-chantaje-iv-reich-paneuropeo-leccion-geopolitica-canarias_132_13422720.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ff2a170-8e7d-4788-9af8-75d66ae86797_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La pinza imperialista sobre España: Ceuta y Melilla, el chantaje del ‘IV Reich’ paneuropeo y la lección geopolítica para Canarias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta ofensiva desestabilizadora no es improvisada; está explícitamente teorizada y promovida desde los centros de poder estadounidenses
</p></div><p class="article-text">
        La sincron&iacute;a de los acontecimientos geopol&iacute;ticos rara vez obedece al azar; es, por el contrario, el s&iacute;ntoma visible de una convergencia dial&eacute;ctica mucho m&aacute;s profunda. Responde al deterioro estructural del sistema capitalista global y a la precipitaci&oacute;n de crisis que el imperialismo instrumentaliza como palancas de recomposici&oacute;n autoritaria. Espa&ntilde;a atraviesa hoy un periodo de vulnerabilidad multidimensional extrema. A la cat&aacute;strofe clim&aacute;tica encarnada en incendios forestales sin precedentes, se suma una violenta ofensiva interna de acoso judicial e intoxicaci&oacute;n medi&aacute;tica dise&ntilde;ada para desestabilizar al Ejecutivo central. Esta ofensiva es ejecutada por<strong> la d&iacute;ada reaccionaria espa&ntilde;ola</strong> &mdash;la alianza org&aacute;nica entre el PP y Vox&mdash; cuyo brazo armado es el <em>lawfare</em> judicial y medi&aacute;tico, operando como correa de transmisi&oacute;n de una estrategia de desgaste de mayor calado. Y es precisamente en este epicentro de fragilidad pol&iacute;tica interna donde se activa la v&aacute;lvula de escape exterior: la crisis fronteriza en el sur. La llegada masiva, fuera de los cauces legales, de decenas de miles de personas a Ceuta &mdash;un episodio de tal gravedad que el propio Gobierno espa&ntilde;ol ha tenido que calificarlo como una vulneraci&oacute;n de la integridad territorial&mdash; no es un accidente, sino la pieza de un tablero mayor.
    </p><p class="article-text">
        La tragedia fronteriza es, en t&eacute;rminos geoestrat&eacute;gicos, un arma de guerra h&iacute;brida. Entre el 30 y el 31 de julio de 2026, m&aacute;s de 50.000  personas fueron empujadas a cruzar el l&iacute;mite fronterizo en una operaci&oacute;n de dimensiones in&eacute;ditas, que ya se ha cobrado un tr&aacute;gico saldo de m&aacute;s de sesenta fallecidos en suelo espa&ntilde;ol. Lo que define este suceso como una operaci&oacute;n de chantaje no es el flujo humano en s&iacute;, sino su fr&iacute;a orquestaci&oacute;n: la deliberada inacci&oacute;n y la permisividad calculada de las autoridades de <strong>Rabat</strong>, que levantaron la vigilancia en puntos neur&aacute;lgicos como el espig&oacute;n lim&iacute;trofe. No hubo falla operativa; hubo un movimiento t&aacute;ctico de la monarqu&iacute;a alauita para asfixiar al Estado espa&ntilde;ol en su momento de mayor debilidad.
    </p><p class="article-text">
        Pero Marruecos no act&uacute;a en solitario. Lo hace como pieza subordinada &mdash;como Estado subimperialista&mdash; dentro de una arquitectura geopol&iacute;tica superior. Su alineamiento con la transacci&oacute;n colonial de los Acuerdos de Abraham, mediante la cual Washington y Tel Aviv avalaron la ocupaci&oacute;n ilegal del S&aacute;hara Occidental a cambio del sometimiento incondicional de Rabat a la agenda anglo-sionista, ha transformado al reino norteafricano en el gendarme del Estrecho y en el verdugo de los gobiernos disidentes. La postura del Ejecutivo de Pedro S&aacute;nchez en el conflicto de Palestina, su negativa a involucrar a Espa&ntilde;a en la agresi&oacute;n armada estadounidense e israel&iacute; contra Ir&aacute;n &mdash;bloqueando el uso ofensivo de las bases de Rota y Mor&oacute;n&mdash; y su resistencia al incremento desmedido del gasto militar dictado por los Estados Unidos a la OTAN, han activado el mecanismo de castigo del bloque imperialista. Ceuta no es un problema migratorio; es una represalia geopol&iacute;tica en toda regla.
    </p><p class="article-text">
        Esta ofensiva desestabilizadora no es improvisada; est&aacute; expl&iacute;citamente teorizada y promovida desde los centros de poder estadounidenses. El reciente informe del Comit&eacute; de Apropiaciones de la C&aacute;mara de Representantes, impulsado por el sector <em>neocon</em> liderado por <strong>Mario D&iacute;az-Balart</strong> bajo la cobertura de <strong>Marco Rubio</strong>, ha calificado formalmente a Ceuta y Melilla como &laquo;territorios bajo administraci&oacute;n espa&ntilde;ola situados en Marruecos&raquo;, instando expl&iacute;citamente a negociar su estatus. Esta declaraci&oacute;n no es una ocurrencia ret&oacute;rica: es un acto de agresi&oacute;n institucional que cuestiona la soberan&iacute;a espa&ntilde;ola desde la propia legislatura del pa&iacute;s hegem&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A esta presi&oacute;n pol&iacute;tica se suman las provocaciones de los ide&oacute;logos del imperialismo y el sionismo. Michael Rubin, del <strong>American Enterprise Institute </strong>&mdash;vinculado a la maquinaria de inteligencia israel&iacute; y conocido por fabricar las falsas pruebas de armas de destrucci&oacute;n masiva que justificaron el genocidio en Irak en 2003&mdash;, ha incitado p&uacute;blicamente a Marruecos a organizar una <strong>&laquo;nueva Marcha Verde&raquo;</strong>. Su plan es claro: enviar excavadoras para derribar las vallas perimetrales y facilitar la invasi&oacute;n de multitudes desarmadas para tomar las ciudades, ejecutando una sustituci&oacute;n demogr&aacute;fica y la expulsi&oacute;n forzosa de la poblaci&oacute;n local. Esta ret&oacute;rica no es un exabrupto; se inscribe en una campa&ntilde;a de desestabilizaci&oacute;n narrativa que es amplificada por la maquinaria de intoxicaci&oacute;n digital de magnates como Elon Musk y por la ret&oacute;rica agresiva de Donald Trump, quien ha sentenciado: &laquo;Parece una invasi&oacute;n de un pa&iacute;s... y lo mismo nos va a pasar si los republicanos no son elegidos [...] Si no estamos en el poder, nuestro pa&iacute;s ser&aacute; invadido en niveles que hacen que Espa&ntilde;a parezca algo menor&raquo;. Con estas palabras, Trump articula un ataque coordinado para consolidar la narrativa del &laquo;Estado fallido&raquo; espa&ntilde;ol, reduciendo la tragedia humanitaria a mera coyuntura electoral estadounidense y escalando el chantaje hasta presentar a Espa&ntilde;a como el ensayo generalizado de una invasi&oacute;n continental de los nuevos &ldquo;b&aacute;rbaros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para comprender la magnitud del momento hist&oacute;rico, es insoslayable inscribir este chantaje en un marco continental. El alineamiento del gobierno neofascista italiano de <strong>Giorgia Meloni,</strong> suspendiendo el Acuerdo de Schengen con Espa&ntilde;a y el anuncio de <strong>Emmanuel Macron</strong> de reforzar militarmente las fronteras francesas con Espa&ntilde;a no son hechos aislados. Obedecen al despliegue de una estrategia coordinada desde la internacional reaccionaria y anticomunista urdida en Washington, orientada a la configuraci&oacute;n ideol&oacute;gica y material de un aut&eacute;ntico &laquo;IV Reich&raquo; en el seno de la Uni&oacute;n Europea. El objetivo central de este bloque es la militarizaci&oacute;n total del continente para sostener a cualquier costo la confrontaci&oacute;n b&eacute;lica contra la Federaci&oacute;n Rusa en Ucrania, mientras se prepara el terreno para la colisi&oacute;n estrat&eacute;gica final contra la Rep&uacute;blica Popular China.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de este macroproyecto imperialista, el asalto a Ceuta y la amenaza latente sobre Melilla act&uacute;an como catalizadores ideol&oacute;gicos de primer orden.
    </p><p class="article-text">
        De cara a los procesos electorales en Europa, el ensa&ntilde;amiento con la frontera sur y la exacerbaci&oacute;n del racismo institucional buscan inyectar el p&aacute;nico moral necesario en las sociedades europeas. Es la ingenier&iacute;a del miedo aplicada para desviar la atenci&oacute;n de la crisis sist&eacute;mica del capital, liquidar cualquier reducto de soberan&iacute;a popular y catapultar al poder a ejecutivos abiertamente nazifascistas, disciplinados bajo el nuevo orden paneuropeo.
    </p><p class="article-text">
        En este tablero de agresiones cruzadas, el pueblo canario debe extraer una lecci&oacute;n hist&oacute;rica inaplazable. La vulnerabilidad demostrada en la frontera norteafricana expone la falacia de situar la seguridad del Archipi&eacute;lago bajo la cobertura del atlantismo o en la subordinaci&oacute;n a los intereses geopol&iacute;ticos de Washington. Marruecos, fortalecido por el aval anglo-sionista en la ocupaci&oacute;n del S&aacute;hara Occidental y por la complacencia europea, avanza sin freno en su agenda expansionista sobre las aguas jurisdiccionales y los recursos marinos y mineros contiguos a las Islas Canarias. Pretender que el servilismo militarista a la OTAN o la integraci&oacute;n en cl&uacute;steres de la industria de la guerra blindar&aacute;n al Archipi&eacute;lago es una ceguera tr&aacute;gica. Canarias no puede seguir siendo la plataforma log&iacute;stica de retaguardia ni el pe&oacute;n sacrificable de las aventuras imperialistas en &Aacute;frica; la verdadera salvaguarda del pueblo canario pasa por la exigencia de la neutralidad, el respeto estricto al Derecho Internacional, el apoyo inequ&iacute;voco al proceso de descolonizaci&oacute;n del S&aacute;hara Occidental y la firme oposici&oacute;n a ser arrastrados a la espiral del expansionismo alauita.
    </p><p class="article-text">
        Frente a esta embestida, la denuncia, tambi&eacute;n, debe ser implacable y la respuesta, estrat&eacute;gica. Pretender que la soberan&iacute;a de Ceuta y Melilla, incluyendo la del Archipi&eacute;lago Canari, pueda ser objeto de transacci&oacute;n en despachos de Washington, o que su integridad pueda ser asaltada impunemente bajo la instigaci&oacute;n de ide&oacute;logos sionistas y la complicidad del r&eacute;gimen alauita, constituye un atropello flagrante al Derecho Internacional. Cuestionar el estatus de estas poblaciones para utilizarlas como fichas de cambio geopol&iacute;tico no solo conculca la legalidad internacional sobre el derecho a la autodeterminaci&oacute;n, sino que vulnera de forma directa los derechos fundamentales y la seguridad de miles de ciudadanos. El pueblo canario debe estar muy alerta.
    </p><p class="article-text">
        La articulaci&oacute;n de la resistencia exige desenmascarar esta maniobra sin caer en el chauvinismo reactivo ni en la xenofobia de baja intensidad que la derecha intenta explotar. Se trata de aplicar la pedagog&iacute;a pol&iacute;tica y el an&aacute;lisis de clase a las relaciones internacionales para impedir que el eje anglo-sionista destruya la autodeterminaci&oacute;n de los pueblos y consolide su proyecto de dominaci&oacute;n neofascista en Europa. El &laquo;IV Reich&raquo; no es una met&aacute;fora ret&oacute;rica ni una exageraci&oacute;n alarmista: es el nombre de una arquitectura de poder que se est&aacute; cementando ante nuestros ojos, y cuya primera l&iacute;nea de trinchera ha sido trazada, hoy, en el Estrecho de Gibraltar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Rivero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/pinza-imperialista-espana-ceuta-melilla-chantaje-iv-reich-paneuropeo-leccion-geopolitica-canarias_132_13422720.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2026 11:59:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La pinza imperialista sobre España: Ceuta y Melilla, el chantaje del ‘IV Reich’ paneuropeo y la lección geopolítica para Canarias]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Plan de Viviendas de Canarias y los inmuebles deshabitados y cerrados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/plan-viviendas-canarias-inmuebles-deshabitados-cerrados_132_13421207.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81afd7bc-9afd-457c-879a-b42e7dbdc042_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Plan de Viviendas de Canarias y los inmuebles deshabitados y cerrados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si existe una herramienta legal para actuar frente a las viviendas deshabitadas de grandes tenedores y personas jurídicas, ¿por qué no se ha utilizado de forma efectiva?</p></div><p class="article-text">
        Leyendo en el Plan de Viviendas de Canarias en lo concerniente a medidas para evitar la existencia de viviendas deshabitadas, en su cap&iacute;tulo I sobre  el procedimiento para su declaraci&oacute;n, que se recoge entre los cap&iacute;tulos 80 y 98, es necesario abrir el siguiente debate: &iquest;C&oacute;mo es posible que, despu&eacute;s de m&aacute;s de veinte a&ntilde;os desde la aprobaci&oacute;n de la Ley de Vivienda de Canarias y m&aacute;s de una d&eacute;cada desde que se reforz&oacute; el r&eacute;gimen de las viviendas deshabitadas, apenas se conozcan actuaciones efectivas para aplicar estos art&iacute;culos?
    </p><p class="article-text">
        Los propios datos del gobierno de Canarias hablan de cerca de 211.000 viviendas cerradas, siendo la provincia de Santa Cruz de Tenerife la que cuenta con 110.000 inmueble y la de Las Palmas con 101.000.
    </p><p class="article-text">
        Esta ley establece un procedimiento para identificar viviendas deshabitadas, obtener informaci&oacute;n de compa&ntilde;&iacute;as suministradoras, ayuntamientos y entidades financieras, crear un registro espec&iacute;fico e incluso actuar frente a las personas jur&iacute;dicas que mantienen viviendas vac&iacute;as con fines especulativos, un marco legal que existe desde hace a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Es incomprensible que un instrumento dise&ntilde;ado precisamente para combatir la especulaci&oacute;n y movilizar viviendas hacia el alquiler o la venta, apenas haya tenido una aplicaci&oacute;n visible, mientras la emergencia habitacional no ha dejado de agravarse y seg&uacute;n los datos del Registro P&uacute;blico de Demandantes de Vivienda Protegida de Canarias,solo en demanda de vivienda social figuran m&aacute;s 34.000 demandantes de vivienda p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n interpela a todos los gobiernos que han tenido responsabilidades en materia de vivienda desde entonces. Quienes impulsaron la norma y quienes han gobernado despu&eacute;s, deber&iacute;an explicar por qu&eacute; una ley creada para evitar que miles de viviendas est&eacute;n vac&iacute;as no se ha desarrollado con la determinaci&oacute;n necesaria.
    </p><p class="article-text">
        Si existe una herramienta legal para actuar frente a las viviendas deshabitadas de grandes tenedores y personas jur&iacute;dicas, &iquest;por qu&eacute; no se ha utilizado de forma efectiva?
    </p><p class="article-text">
        Mientras miles de personas no pueden acceder a una vivienda digna y el gobierno desv&iacute;a el problema con congresos para m&aacute;s construcciones, m&aacute;s cemento y hasta aprobando decretos que van contra los derechos humanos, como el Decreto 23/2026, de 9 de marzo que exige 12 a&ntilde;os de residencia, con el solo fin de camuflar la verdadera lista de demandantes con un claro componente xen&oacute;fobo y discriminatorio. Decreto demandado conjuntamente ante el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) por Derecho al Techo y el Observatorio DESCA (Derechos Econ&oacute;micos, Sociales, Culturales y Ambientales) el pasado  19 de mayo de 2026.
    </p><p class="article-text">
        Mantener durante a&ntilde;os una ley pr&aacute;cticamente sin aplicar supone desaprovechar un instrumento que ya podr&iacute;a haber contribuido a reducir la especulaci&oacute;n, a dejar de ver la vivienda como un activo financiero, avanzando en la defensa de la vivienda como derecho y a aliviar la grave crisis habitacional que sufrimos en  Canarias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Marrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/plan-viviendas-canarias-inmuebles-deshabitados-cerrados_132_13421207.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2026 09:18:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Plan de Viviendas de Canarias y los inmuebles deshabitados y cerrados]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Agosto: modo reset]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/agosto-reset_132_13422012.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a3d2062b-8910-428b-9fc3-86e4a303f9aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Agosto: modo reset"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Porque resetearnos no significa necesariamente irnos lejos, apagar el teléfono o pasar un mes entero tumbados al sol. A veces basta con parar. Con pensar. Con preguntarnos cómo estamos, qué queremos conservar y qué cosas ya no necesitamos cargar
</p></div><p class="article-text">
        Llega agosto y parece que todo se detiene. Las calles se vac&iacute;an, las agendas se aligeran y hasta el reloj parece caminar un pizco m&aacute;s despacio. Es como si el mundo nos invitara a bajar el ritmo, aunque solo sea por un rato.
    </p><p class="article-text">
        Y quiz&aacute; sea una buena oportunidad para hacer algo que durante el resto del a&ntilde;o dejamos para despu&eacute;s: ponernos al d&iacute;a con nosotros mismos.
    </p><p class="article-text">
        Porque resetearnos no significa necesariamente irnos lejos, apagar el tel&eacute;fono o pasar un mes entero tumbados al sol. A veces basta con parar. Con pensar. Con preguntarnos c&oacute;mo estamos, qu&eacute; queremos conservar y qu&eacute; cosas ya no necesitamos cargar.
    </p><p class="article-text">
        Agosto puede ser ese peque&ntilde;o par&eacute;ntesis que nos permita tomar aire y mirar nuestra vida con un poco m&aacute;s de distancia. Revisar prioridades. Ordenar emociones. Recuperar conversaciones pendientes. Volver a esas personas que queremos y que, entre unas cosas y otras, hemos ido dejando para luego.
    </p><p class="article-text">
        Agosto es tambi&eacute;n ese caf&eacute; que tenemos pendiente.
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n puede ser el momento de disfrutar m&aacute;s de quienes tenemos cerca. De sentarnos a comer sin mirar el reloj, de alargar un caf&eacute;, de dar un paseo, de conversar sin prisas o, simplemente, de estar. Porque durante el resto del a&ntilde;o quiz&aacute; dedicamos muchas horas al trabajo, a las obligaciones y a esa carrera diaria que nos deja poco tiempo para quienes queremos. Agosto puede recordarnos que la vida tambi&eacute;n est&aacute; en esos momentos sencillos que compartimos con los nuestros y que, muchas veces, son precisamente los que m&aacute;s echamos de menos cuando vuelven las prisas.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n puede ser un buen momento para recordar que no tenemos que vivir siempre a la misma velocidad. Que cada uno tiene su propio ritmo y que no pasa nada por bajar una marcha cuando el cuerpo, la cabeza o el coraz&oacute;n lo necesitan.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; el verdadero descanso no consista solamente en dejar de trabajar, sino en dejar de exigirnos tanto.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, si agosto nos ofrece una oportunidad, chiquillos&hellip;  aprovechemosla. No hace falta cambiar de vida. A veces basta con cambiar de perspectiva.
    </p><p class="article-text">
        Parar. Pensar. Respirar.
    </p><p class="article-text">
        Y despu&eacute;s, cuando llegue el momento, volver a arrancar. Pero esta vez a la velocidad que cada uno quiera.
    </p><p class="article-text">
        Y si te toca trabajar en agosto, tranquilo, tranquila&hellip; que agosto, a veces, llega en septiembre o en octubre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kiko Barroso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/agosto-reset_132_13422012.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2026 19:28:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Agosto: modo reset]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La presunción de inocencia frente a la instrucción mediática: una grieta constitucional que se agranda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/presuncion-inocencia-frente-instruccion-mediatica-grieta-constitucional-agranda_132_13420695.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97ba3d9b-05c3-4f05-9977-0d2e54c0c63b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La presunción de inocencia frente a la instrucción mediática: una grieta constitucional que se agranda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Tribunal Constitucional ha reiterado que la presunción de inocencia no se limita al juicio oral. Opera desde el inicio de la instrucción para evitar que la opinión pública condene antes que los tribunales</p></div><p class="article-text">
        La presunci&oacute;n de inocencia atraviesa hoy una de sus mayores tensiones: la justicia investiga, pero los medios sentencian antes, y los jueces lo toleran. Las filtraciones sobre la causa que afecta a <strong>Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero</strong> han vuelto a mostrar c&oacute;mo la instrucci&oacute;n medi&aacute;tica puede desbordar al proceso judicial, erosionando garant&iacute;as esenciales y alimentando relatos de culpabilidad sin base contrastada. Cuando la opini&oacute;n p&uacute;blica se forma antes que el juez, la grieta constitucional se agranda.
    </p><p class="article-text">
        La presunci&oacute;n de inocencia, consagrada en el art&iacute;culo 24.2 de la Constituci&oacute;n, no es solo un principio t&eacute;cnico del proceso penal. Es una garant&iacute;a estructural del Estado democr&aacute;tico: <strong>protege al ciudadano frente al poder punitivo y preserva la legitimidad del sistema judicial.</strong> Sin embargo, en Espa&ntilde;a se ha convertido en un derecho cada vez m&aacute;s fr&aacute;gil cuando la investigaci&oacute;n penal se desarrolla en paralelo en los medios de comunicaci&oacute;n, alimentada por filtraciones policiales o judiciales que nunca deber&iacute;an producirse.
    </p><p class="article-text">
        El caso que afecta al expresidente Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero vuelve a situar este problema en el centro del debate p&uacute;blico. La UDEF ha difundido, o ha permitido que se difunda, hace apenas dos d&iacute;as, informaci&oacute;n detallada de la investigaci&oacute;n: movimientos bancarios, relaciones societarias, pagos y rastreos patrimoniales. Todo ello mientras la causa sigue abierta ante el juez Calama y, seg&uacute;n se denuncia, sin que el abogado del investigado haya tenido acceso previo a esos datos. Esta secuencia no es solo irregular; es constitucionalmente preocupante.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que <strong>el secreto de las actuaciones no es opcional.</strong> La Ley de Enjuiciamiento Criminal es clara: las diligencias de investigaci&oacute;n est&aacute;n sometidas a secreto, salvo decisi&oacute;n expresa del juez instructor. La polic&iacute;a judicial, incluida la UDEF, no puede comunicar informaci&oacute;n de una causa en curso. Y si lo hace, incurre en una infracci&oacute;n grave del deber de reserva.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la prensa publica datos que solo pueden proceder de la investigaci&oacute;n, se abren dos escenarios igualmente inquietantes:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li><strong>Filtraci&oacute;n ilegal desde la UDEF o desde el juzgado</strong>, que vulnera el secreto y contamina la causa.</li>
                                    <li><strong>Comunicaci&oacute;n selectiva autorizada</strong>, que rompe la igualdad de armas procesal y erosiona la confianza en la imparcialidad judicial.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        En ambos casos, el da&ntilde;o institucional es evidente.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n sin comprobaci&oacute;n previa por parte del <strong>juez Calama</strong> o de la UDEF constituye una vulneraci&oacute;n a&ntilde;adida del principio de proporcionalidad. A esta erosi&oacute;n de la presunci&oacute;n de inocencia se suma un problema a&uacute;n m&aacute;s grave: la difusi&oacute;n p&uacute;blica de datos econ&oacute;micos sin que la polic&iacute;a judicial haya verificado previamente si esos ingresos son reales, si est&aacute;n declarados en la renta o si est&aacute;n prescritos a efectos tributarios.
    </p><p class="article-text">
        En un Estado de derecho, la investigaci&oacute;n penal debe seguir una secuencia l&oacute;gica: Comprobar la existencia real de los hechos, Verificar su relevancia jur&iacute;dica, Determinar si est&aacute;n prescritos o ya regularizados y solo entonces valorar si existe indicio delictivo.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la UDEF, o quien filtre la informaci&oacute;n, difunde movimientos bancarios sin haber comprobado si corresponden a ingresos declarados, si son operaciones l&iacute;citas o si pertenecen a ejercicios fiscales prescritos, se est&aacute; construyendo un relato de sospecha sin base jur&iacute;dica suficiente. Y cuando ese relato se publica antes de que el abogado del investigado tenga acceso a la documentaci&oacute;n, la vulneraci&oacute;n del derecho de defensa es evidente.
    </p><p class="article-text">
        Al juez Calama habr&iacute;a que ense&ntilde;arle que <strong>la prescripci&oacute;n tributaria no es un tecnicismo: es una garant&iacute;a constitucional.</strong> La prescripci&oacute;n en materia fiscal protege al ciudadano frente a la indefinici&oacute;n permanente del poder tributario. Si un ingreso pertenece a un ejercicio ya prescrito, no puede ser utilizado para construir una sospecha penal, salvo que existan indicios verificados de delito continuado o de ocultaci&oacute;n deliberada.
    </p><p class="article-text">
        Difundir informaci&oacute;n sin estas comprobaciones es, en t&eacute;rminos constitucionales, una forma de imputaci&oacute;n medi&aacute;tica sin base jur&iacute;dica.
    </p><p class="article-text">
        Como consecuencia de estas irregularidades en el procedimiento judicial que se sigue, aparece, de forma irresponsable, la apariencia de culpabilidad como producto de la precipitaci&oacute;n.<strong> </strong>Cuando se publican cifras sin contexto, sin contraste y sin verificaci&oacute;n fiscal, se genera una apariencia de irregularidad que puede ser completamente falsa. La opini&oacute;n p&uacute;blica recibe n&uacute;meros, extractos y movimientos que parecen sospechosos simplemente porque se presentan sin explicaci&oacute;n. Y esa apariencia, una vez instalada, es casi imposible de revertir, incluso si la investigaci&oacute;n concluye que todo estaba declarado y prescrito.
    </p><p class="article-text">
        La justicia no puede permitirse ese tipo de precipitaci&oacute;n. La polic&iacute;a judicial tampoco. Y el juez instructor, si conoce estas filtraciones, tiene la obligaci&oacute;n de actuar.
    </p><p class="article-text">
        La presunci&oacute;n de inocencia tambi&eacute;n debe proteger frente al linchamiento medi&aacute;tico, si los jueces no la aplican cometen un delito de car&aacute;cter constitucional.<strong> </strong>El Tribunal Constitucional ha reiterado que la presunci&oacute;n de inocencia no se limita al juicio oral. Opera desde el inicio de la instrucci&oacute;n para evitar que la opini&oacute;n p&uacute;blica condene antes que los tribunales. Cuando informes policiales se presentan como hechos probados, cuando se difunden extractos bancarios sin contexto, cuando se construye un relato de culpabilidad anticipada, el derecho fundamental queda herido.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de blindar a nadie frente a la investigaci&oacute;n penal. Se trata de impedir que el proceso se convierta en un espect&aacute;culo donde la reputaci&oacute;n se destruye antes de que exista una acusaci&oacute;n formal.
    </p><p class="article-text">
        Una llamada a la regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica es urgente y necesaria.<strong> </strong>Espa&ntilde;a necesita una reflexi&oacute;n seria sobre el uso medi&aacute;tico de las investigaciones penales. No es un problema nuevo, pero s&iacute; es cada vez m&aacute;s corrosivo. La filtraci&oacute;n sistem&aacute;tica de diligencias policiales y judiciales no solo perjudica a los investigados; deteriora la credibilidad de las instituciones y alimenta la percepci&oacute;n de que la justicia se utiliza como arma pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La presunci&oacute;n de inocencia no es un obst&aacute;culo para la verdad.</strong> Es la condici&oacute;n necesaria para que la verdad se alcance sin atropellar derechos. Cuando se vulnera, no solo se da&ntilde;a a una persona: se da&ntilde;a al Estado de derecho.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro La Camera Ruano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/presuncion-inocencia-frente-instruccion-mediatica-grieta-constitucional-agranda_132_13420695.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2026 11:39:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La presunción de inocencia frente a la instrucción mediática: una grieta constitucional que se agranda]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Dónde están nuestras líneas rojas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/lineas-rojas_132_13419407.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/71d87916-46cb-4673-9530-ca7c362d353c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Dónde están nuestras líneas rojas?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No me preocupan las siglas. Me preocupan las ideas. Porque las siglas cambian. Las ideas permanecen. Y las ideas, tarde o temprano, acaban convirtiéndose en leyes. O en la ausencia de ellas

</p></div><p class="article-text">
        Hay personas que hoy, en Canarias, siguen esperando a&ntilde;os para que la Administraci&oacute;n les reconozca oficialmente una discapacidad. Mientras esperan, la vida no se detiene. Las oportunidades, tampoco.
    </p><p class="article-text">
        No porque est&eacute;n pidiendo un privilegio. Ni porque quieran vivir de una ayuda p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Muchas de ellas simplemente quieren trabajar. Quieren estudiar. Quieren construir un proyecto de vida como cualquier otra persona. Pero mientras ese reconocimiento no llega, tampoco llegan determinados apoyos, adaptaciones o derechos que la ley les reconoce.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s triste es que, cuando por fin reciben la resoluci&oacute;n, muchas veces no sienten alegr&iacute;a. Sienten alivio. Y un derecho nunca deber&iacute;a llegar tan tarde como para convertirse &uacute;nicamente en un alivio.
    </p><p class="article-text">
        Conozco esa espera demasiado bien. No la cuento por teor&iacute;a. La cuento porque tambi&eacute;n he aprendido lo que significa que un derecho llegue tarde.
    </p><p class="article-text">
        Pensaba en todo esto mientras escuchaba estas semanas que el Partido Popular de Tenerife no establece l&iacute;neas rojas para alcanzar acuerdos con Vox si las urnas as&iacute; lo permiten.
    </p><p class="article-text">
        No cuestiono el derecho de ning&uacute;n partido a buscar mayor&iacute;as. Eso forma parte de la democracia. La pregunta que me hago es otra: &iquest;cu&aacute;les son las l&iacute;neas rojas de una sociedad?
    </p><p class="article-text">
        Lo pregunto porque pertenezco a uno de esos colectivos que sabe perfectamente que los derechos nunca fueron un regalo.
    </p><p class="article-text">
        Las personas con discapacidad fuimos de las &uacute;ltimas en incorporarnos plenamente a la igualdad de oportunidades. Hubo que luchar para que la accesibilidad dejara de entenderse como una concesi&oacute;n. Para que estudiar en igualdad de condiciones dejara de parecer una excepci&oacute;n. Para que trabajar dependiera del talento y no de una limitaci&oacute;n. Para que la dependencia dejara de ser caridad y pasara a ser un derecho.
    </p><p class="article-text">
        Nada de eso apareci&oacute; por casualidad.
    </p><p class="article-text">
        Fue el resultado de d&eacute;cadas de esfuerzo de miles de familias, asociaciones y personas que entendieron que una sociedad solo progresa cuando nadie se queda atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Por eso me cuesta escuchar que determinadas pol&iacute;ticas sociales se presenten como un lujo o como una carga. Porque cuando uno ha tenido que pelear por derechos tan b&aacute;sicos aprende que ninguno est&aacute; garantizado para siempre.
    </p><p class="article-text">
        No me preocupan las siglas. Me preocupan las ideas. Porque las siglas cambian. Las ideas permanecen. Y las ideas, tarde o temprano, acaban convirti&eacute;ndose en leyes. O en la ausencia de ellas.
    </p><p class="article-text">
        Me preocupa cualquier idea que cuestione pol&iacute;ticas que han permitido avanzar a quienes hist&oacute;ricamente han tenido m&aacute;s dif&iacute;cil ejercer sus derechos.
    </p><p class="article-text">
        Me preocupa que, en una tierra especialmente vulnerable como Canarias, se minimicen desaf&iacute;os como el cambio clim&aacute;tico o se planteen transformaciones profundas de nuestro territorio sin un debate sereno.
    </p><p class="article-text">
        Y me preocupa, sobre todo, cualquier planteamiento que termine debilitando el Estado del bienestar.
    </p><p class="article-text">
        Porque el Estado del bienestar no existe para hacer m&aacute;s c&oacute;moda la vida de quien ya puede resolverlo todo por s&iacute; solo.
    </p><p class="article-text">
        Existe para sostener a quien, en alg&uacute;n momento de su vida, necesita que la sociedad no le d&eacute; la espalda.
    </p><p class="article-text">
        Los derechos sociales nunca son un privilegio para quien los necesita.
    </p><p class="article-text">
        Son la diferencia entre poder construir un proyecto de vida o pasar a&ntilde;os esperando a que una administraci&oacute;n, una resoluci&oacute;n o una ayuda decidan cu&aacute;ndo puedes empezar a vivirlo.
    </p><p class="article-text">
        Quien nunca ha necesitado una prestaci&oacute;n de dependencia, una adaptaci&oacute;n en su puesto de trabajo o el reconocimiento de una discapacidad puede llegar a pensar que todo esto son simplemente pol&iacute;ticas p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        No lo son. Son vidas. Son padres que viven con el miedo de qu&eacute; ocurrir&aacute; con su hijo cuando ellos ya no est&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Son j&oacute;venes que quieren trabajar y no pueden acceder a determinadas oportunidades porque la Administraci&oacute;n todav&iacute;a no ha reconocido oficialmente una realidad que condiciona cada uno de sus d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Son personas mayores que fallecen antes de que llegue la ayuda que la ley les promet&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Por eso los derechos sociales nunca son un privilegio. Son la diferencia entre vivir con autonom&iacute;a o depender siempre de la buena voluntad de los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Siempre me ha llamado la atenci&oacute;n que haya quien considere un exceso proteger a quienes todav&iacute;a ni siquiera est&aacute;n siendo protegidos.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; ese sea el verdadero debate. No si tenemos demasiados derechos. Sino por qu&eacute; seguimos llegando tarde a garantizarlos.
    </p><p class="article-text">
        No escribo estas l&iacute;neas para decirle a nadie a qui&eacute;n debe votar. Cada ciudadano debe decidirlo libremente. Pero s&iacute; creo que todos tenemos la obligaci&oacute;n de preguntarnos qu&eacute; ideas estamos dispuestos a normalizar y cu&aacute;les deber&iacute;an seguir siendo una l&iacute;nea roja.
    </p><p class="article-text">
        Porque las l&iacute;neas rojas no existen &uacute;nicamente para facilitar o impedir pactos. Existen para recordarnos aquello que una sociedad nunca deber&iacute;a estar dispuesta a negociar.
    </p><p class="article-text">
        Los derechos no se hicieron para quienes nunca los necesitar&aacute;n. Se hicieron para protegernos el d&iacute;a en que la vida deje de preguntarnos si estamos preparados.
    </p><p class="article-text">
        Mientras discutimos sobre pactos, estrategias y mayor&iacute;as, hay personas que siguen esperando una resoluci&oacute;n que la ley dec&iacute;a que deb&iacute;a llegar hace meses.
    </p><p class="article-text">
        Ellas no necesitan discursos. Necesitan que el Estado funcione. Necesitan que la igualdad de oportunidades deje de ser una promesa. Necesitan que sus derechos lleguen a tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Las l&iacute;neas rojas no deber&iacute;an depender de un partido ni de una legislatura. Deber&iacute;an empezar siempre en el mismo lugar: donde una sociedad deja de proteger a quienes m&aacute;s la necesitan.
    </p><p class="article-text">
        Porque una democracia no demuestra su grandeza &uacute;nicamente por la facilidad con la que forma gobiernos. La demuestra, sobre todo, por la firmeza con la que protege la dignidad de las personas m&aacute;s vulnerables.
    </p><p class="article-text">
        Los gobiernos cambian. Las mayor&iacute;as cambian. Las legislaturas terminan.
    </p><p class="article-text">
        Pero una sociedad que deja de proteger a quienes m&aacute;s la necesitan termina perdiendo mucho m&aacute;s que un debate pol&iacute;tico. Termina perdi&eacute;ndose a s&iacute; misma.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristóbal Amaro López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/lineas-rojas_132_13419407.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2026 07:05:05 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[San Cristóbal de La Laguna, la ciudad de todas las personas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/san-cristobal-laguna-ciudad-personas_132_13419301.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b9612f2-bf4e-41d9-9968-03ff1ac32253_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="San Cristóbal de La Laguna, la ciudad de todas las personas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pensar en La Laguna es, para nosotros, pensar que estamos en casa. Que nos miran de frente y no nos ponen ninguna etiqueta. El éxito de la Laguna está en que trabajan desde la perspectiva de los derechos humanos
</p></div><p class="article-text">
        El reciente <strong>Premio Nacional de Discapacidad Reina Letizia</strong>, otorgado a <strong>San Crist&oacute;bal de La Laguna</strong>, es un reconocimiento que nace de la escucha, del rigor en la gesti&oacute;n y del compromiso pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Hacer un municipio accesible no es una tarea que se consigue en corto plazo. Se necesita tiempo, sobre todo en municipios tan grandes; se necesitan recursos econ&oacute;micos que, obviamente, no pueden suponer el total del presupuesto municipal; y se necesita tener mirada amplia y trabajar en el centro, en los barrios, en las zonas urbanas y en las r&uacute;sticas... Y eso, en escasos siete u ocho a&ntilde;os que se lleva haciendo, es una tarea imposible.
    </p><p class="article-text">
        Por si fueran pocos los condicionantes, La Laguna cuenta con un centro hist&oacute;rico declarado <strong>Patrimonio de la Humanidad</strong>, lo que se traduce en que cualquier actuaci&oacute;n que se lleve a cabo en el casco conlleva un tr&aacute;mite administrativo que se alarga en el tiempo. Y esto nos hace ser conscientes, a las asociaciones y a los que necesitamos la transformaci&oacute;n, de que, aunque queda much&iacute;sima tarea por delante, lo hecho hasta ahora merece aplausos y premios.
    </p><p class="article-text">
        El reconocimiento no ha sido exclusivamente por la supresi&oacute;n de barreras arquitect&oacute;nicas, que tambi&eacute;n. La eliminaci&oacute;n de barreras de la comunicaci&oacute;n, la inclusi&oacute;n en la vida municipal plenamente, la inclusi&oacute;n en el ocio, en la cultura, en el deporte, los continuos procesos de mejora... todo ello ha sumado a la hora de obtener este premio. Y no menos importante ha sido contar con &oacute;rganos como el Consejo Municipal de la Discapacidad, activo y participativo, y figuras como la Defensora de las personas con discapacidad, con un calendario de trabajo definido.  
    </p><p class="article-text">
        La Laguna ha recibido otros galardones importantes, nacionales e internacionales, que han tenido un efecto positivo en la administraci&oacute;n, incentivando a todas las &aacute;reas municipales, y tambi&eacute;n en la ciudadan&iacute;a, que oye continuamente hablar de discapacidad y accesibilidad y eso sensibiliza, dando un magn&iacute;fico ejemplo al resto de municipios. 
    </p><p class="article-text">
        Pensar en La Laguna es, para nosotros, pensar que estamos en casa. Que nos miran de frente y no nos ponen ninguna etiqueta. El &eacute;xito de la Laguna est&aacute; en que trabajan desde la perspectiva de los derechos humanos. 
    </p><p class="article-text">
        Mi felicitaci&oacute;n al personal municipal, a las asociaciones, a los ciudadanos, y mi agradecimiento al equipo de gobierno por el compromiso con nuestro colectivo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Mengíbar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/san-cristobal-laguna-ciudad-personas_132_13419301.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jul 2026 19:06:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[San Cristóbal de La Laguna, la ciudad de todas las personas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El canarismo del siglo XXI: del (pseudo) nacionalismo al soberanismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/canarismo-siglo-xxi-pseudo-nacionalismo-soberanismo_132_13416081.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2cc73270-0c21-441b-b55e-4ff2bf49e7c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El canarismo del siglo XXI: del (pseudo) nacionalismo al soberanismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No se trata únicamente de decidir sobre el estatus político futuro de Canarias, que también, sino de disponer de los instrumentos necesarios para decidir sobre los problemas que nos acucian: la vivienda, la superpoblación, la energía, la gestión migratoria, la protección del territorio, el modelo turístico, la fiscalidad, las infraestructuras, la educación o la sanidad
</p></div><p class="article-text">
        Al canarismo lo entiendo como el conjunto de ideolog&iacute;as o pr&aacute;cticas que tienen como prioridad la defensa de Canarias, de igual manera que se entiende al catalanismo, al galleguismo o al andalucismo en sus respectivos territorios. Es un &aacute;mbito pol&iacute;tico que abarca desde el regionalismo al independentismo. Es tan amplio que creo que, en este siglo XXI -y para que sea una opci&oacute;n &uacute;til-, se debe reducir a un espacio m&aacute;s concreto: un &aacute;mbito verdaderamente democr&aacute;tico y adaptado a nuestra realidad: lo que llamo <strong>soberanismo</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        No se trata, como iremos explicando, de renunciar a la identidad canaria, sino de comprender que la identidad, por s&iacute; sola, resulta insuficiente para responder a los desaf&iacute;os que afronta este archipi&eacute;lago atl&aacute;ntico en un mundo globalizado. El objetivo, creo yo, ya no consiste &uacute;nicamente en reafirmar qui&eacute;nes somos -que unos lo saben y muchos no-, sino, sobre todo, en decidir c&oacute;mo queremos gobernarnos.
    </p><p class="article-text">
        Durante buena parte de nuestra historia reciente, el nacionalismo canario ha venido construyendo su discurso sobre la reivindicaci&oacute;n de una personalidad hist&oacute;rica diferenciada, de una cultura singular y de un sentimiento colectivo de pertenencia. Esa etapa, de la que mi padre, <strong>Victoriano R&iacute;os</strong>, fue part&iacute;cipe, desempe&ntilde;&oacute; una funci&oacute;n esencial en la recuperaci&oacute;n de la conciencia de pueblo, en la defensa de nuestra historia y en la conquista del autogobierno. Sin embargo, las categor&iacute;as del nacionalismo tradicional &ndash;mi padre intent&oacute; construir un moderno nacionalismo que no cuaj&oacute;- responden a un contexto hist&oacute;rico distinto al que creo que requiere el Pueblo canario, que estaba marcado por la construcci&oacute;n de los Estados nacionales y por la reivindicaci&oacute;n identitaria como elemento central de legitimaci&oacute;n pol&iacute;tica. Eso ya no existe: ya no hay homogeneidad racial, ni religiosa, ni siquiera ling&uuml;&iacute;stica. Por mucho que queramos reivindicar al guanche, que sigue ah&iacute; y es parte de nuestra identidad, ya somos otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        La Canarias del siglo XXI plantea desaf&iacute;os distintos. La globalizaci&oacute;n, la manera de relacionarnos con Espa&ntilde;a y la Uni&oacute;n Europea, los movimientos migratorios, la transformaci&oacute;n demogr&aacute;fica, la dependencia econ&oacute;mica exterior, la emergencia clim&aacute;tica o las crisis econ&oacute;micas, que ahora se focalizan sobre todo en las dificultades que tienen nuestros hijos en el acceso a la vivienda, exigen un proyecto pol&iacute;tico que sit&uacute;e en el foco de la acci&oacute;n pol&iacute;tica la capacidad efectiva de decidir sobre esos asuntos que afectan directamente a la ciudadan&iacute;a. Es precisamente ah&iacute; donde el soberanismo ofrece una respuesta m&aacute;s adecuada que el nacionalismo cl&aacute;sico, un nacionalismo que se parece cada d&iacute;a m&aacute;s, por vaciamiento, al mero regionalismo.
    </p><p class="article-text">
        El soberanismo que propugno no pregunta primero qui&eacute;n pertenece a la comunidad pol&iacute;tica, sino qui&eacute;n quiere participar en ella y contribuir diariamente a <strong>construir Pa&iacute;s</strong>. El sujeto pol&iacute;tico deja de definirse por el origen, la sangre o los apellidos para fundamentarse en la ciudadan&iacute;a y en la residencia. Es canario, desde una perspectiva pol&iacute;tica, quien vive en Canarias, desarrolla aqu&iacute; su proyecto vital y comparte el compromiso con el futuro de las islas. Y eso tambi&eacute;n es identidad, pues, a trav&eacute;s de la voluntad de integrarse en esta sociedad, se convierte en un espacio compartido de integraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este nuevo canarismo parte, naturalmente, del reconocimiento de una identidad singular. Canarias constituye una realidad geogr&aacute;fica, hist&oacute;rica, cultural y econ&oacute;mica diferenciada, cuya condici&oacute;n archipel&aacute;gica genera necesidades espec&iacute;ficas que no siempre encuentran una respuesta adecuada desde los centros tradicionales -alejados- de decisi&oacute;n. Esa singularidad contin&uacute;a siendo el fundamento del proyecto pol&iacute;tico canario, pero ya no constituye un fin en s&iacute; misma. La identidad adquiere sentido cuando se convierte en la base sobre la que construir mayores cotas de autogobierno y mejores condiciones de vida para el Pueblo.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, el soberanismo no representa necesariamente una ruptura con el Estado -aunque pretenda construir Pa&iacute;s-, sino la reivindicaci&oacute;n permanente de una mayor capacidad de decisi&oacute;n para las instituciones canarias. La cuesti&oacute;n fundamental pasa a ser la b&uacute;squeda de nuevos espacios de decisi&oacute;n propia en el ejercicio efectivo de competencias, recursos y responsabilidades all&iacute; donde los problemas se producen. La proximidad se convierte en un principio democr&aacute;tico: nadie conoce mejor las necesidades de Canarias que quienes son parte de esa sociedad. De ah&iacute; la m&aacute;xima: &ldquo;aqu&iacute; vivimos, aqu&iacute; decidimos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el nacionalismo que aqu&iacute; se practica hace lustros que abandon&oacute;, por incomprensi&oacute;n o indiferencia, el derecho de autodeterminaci&oacute;n reconocido por el Derecho internacional, el soberanismo que se propugna quiere aplicar el foco hacia el derecho democr&aacute;tico a decidir, es decir, que ese Pueblo se pronuncie sobre las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que afectan directamente al territorio. No se trata &uacute;nicamente de decidir sobre el estatus pol&iacute;tico futuro de Canarias, que tambi&eacute;n, sino de disponer de los instrumentos necesarios para decidir sobre los problemas que nos acucian: la vivienda, la superpoblaci&oacute;n, la energ&iacute;a, la gesti&oacute;n migratoria, la protecci&oacute;n del territorio, el modelo tur&iacute;stico, la fiscalidad, las infraestructuras, la educaci&oacute;n o la sanidad.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la verdadera soberan&iacute;a consiste en disponer de los instrumentos necesarios para proteger el inter&eacute;s general de la sociedad canaria. Un pueblo es tanto m&aacute;s soberano cuanto mayor es su capacidad para garantizar servicios p&uacute;blicos de calidad, conservar sus recursos naturales, ordenar adecuadamente su territorio, gestionar sus fronteras administrativas, asegurar oportunidades para las nuevas generaciones y decidir su propio modelo de desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        Este canarismo, en su vertiente soberanista, ya no necesita legitimarse mediante meros relatos &eacute;picos ni construir identidades excluyentes: el cl&aacute;sico <em>godos no</em>, o el m&aacute;s reciente <em>guiris go home</em>-. La legitimidad de ese soberanismo nace de la calle, de la justicia social y de la defensa del bienestar colectivo. La identidad constituye el punto de partida pero no quedarse solo en eso.
    </p><p class="article-text">
        El soberanismo canario debe ser profundamente inclusivo. En una sociedad abierta y diversa como la canaria -somos fruto de un mestizaje forjado durante siglos-, el proyecto com&uacute;n no puede construirse sobre criterios &eacute;tnicos o culturales excluyentes, sino sobre una ciudadan&iacute;a democr&aacute;tica. Todos aquellos que hacen de Canarias su proyecto de vida deben poder reconocerse en un proyecto pol&iacute;tico compartido que garantice derechos, deberes y oportunidades en condiciones de igualdad. La identidad canaria se fortalece precisamente cuando es capaz de seguir integrando nuevas aportaciones sin perder sus rasgos esenciales.
    </p><p class="article-text">
        Este nuevo paradigma sit&uacute;a el inter&eacute;s de Canarias por encima de cualquier otra consideraci&oacute;n partidista o ideol&oacute;gica. El soberanismo constituye una forma de entender el ejercicio del poder pol&iacute;tico desde la defensa permanente de los intereses del archipi&eacute;lago. Es una cultura pol&iacute;tica basada en la responsabilidad institucional, en la lealtad hacia la ciudadan&iacute;a canaria y en la convicci&oacute;n de que las decisiones deben adoptarse, siempre que sea posible, all&iacute; donde producen sus efectos.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, el canarismo del siglo XXI debe dejar de definirse como un vacuo nacionalismo perif&eacute;rico para afirmarse como un soberanismo autocentrado y democr&aacute;tico. La identidad contin&uacute;a siendo el elemento que genera cohesi&oacute;n y sentido de pertenencia; la soberan&iacute;a constituye la herramienta pol&iacute;tica que permite transformar esa identidad en bienestar, prosperidad y justicia social. El objetivo ya no es &uacute;nicamente preservar lo que somos, sino disponer de la capacidad necesaria para decidir libremente c&oacute;mo queremos vivir y c&oacute;mo queremos construir el futuro de Canarias. Ese debe ser el verdadero horizonte del nuevo canarismo: menos identidad entendida como mera reivindicaci&oacute;n simb&oacute;lica y m&aacute;s soberan&iacute;a concebida como capacidad efectiva de decidir sobre nuestro propio destino como Pueblo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Ríos Rull]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/canarismo-siglo-xxi-pseudo-nacionalismo-soberanismo_132_13416081.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Jul 2026 16:53:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El canarismo del siglo XXI: del (pseudo) nacionalismo al soberanismo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mitos, arquetipos y las costuras de las medidas de protección a la infancia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mitos-arquetipos-costuras-medidas-proteccion-infancia_132_13415954.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb332875-4813-414b-9bcc-3a9902d484fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mitos, arquetipos y las costuras de las medidas de protección a la infancia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las medidas de protección no vienen con perdices al final de la historia, sino con un proceso de acompañamiento e integración emocional de alta complejidad. Si no empezamos a cuestionar las costuras del sistema, seguiremos cronificando el daño en las mismas infancias que prometimos proteger mientras nos colgamos medallas institucionales
</p></div><p class="article-text">
        Tenemos un problema serio con c&oacute;mo narramos las realidades que nos duelen. Con <strong>la adopci&oacute;n y el acogimiento</strong> pasa algo curioso, parece que necesitamos vender el esquema cl&aacute;sico de una infancia que sufre, una administraci&oacute;n p&uacute;blica que opera con la precisi&oacute;n de un cirujano suizo y un n&uacute;cleo familiar maravilloso que, a base de amor y paciencia, borra el pasado y empieza de cero sobre una pulcra p&aacute;gina en blanco. Pero spoiler: esa p&aacute;gina en blanco no existe. Quienes trabajamos en el &aacute;mbito psicopedag&oacute;gico sabemos perfectamente que las medidas de protecci&oacute;n no vienen con perdices al final de la historia, sino con un proceso de acompa&ntilde;amiento e integraci&oacute;n emocional de alta complejidad. Si no empezamos a cuestionar las costuras del sistema, seguiremos cronificando el da&ntilde;o en las mismas infancias que prometimos proteger mientras nos colgamos medallas institucionales.
    </p><p class="article-text">
        A veces me da por pensar en la mitolog&iacute;a cl&aacute;sica, no por ponerme en plan pedante, sino porque el mundo antiguo entend&iacute;a la psique humana sin tanta laca institucional ni manuales de autoayuda. En el sistema de protecci&oacute;n actual operan dos din&aacute;micas inconscientes dignas de tragedia griega. La primera afecta a las familias adoptantes y es <strong>el s&iacute;ndrome de Pigmali&oacute;n</strong>: esa necesidad imperiosa de moldear a la persona adoptada para que encaje al mil&iacute;metro en nuestras expectativas, en nuestro estilo de vida o en lo que sea que imagin&aacute;bamos en nuestros tableros de Pinterest sobre la mapaternidad. Se asume con una ingenuidad pasmosa que la cotidianidad afectiva actuar&aacute; como un borrador m&aacute;gico del trauma temprano y de la memoria biol&oacute;gica. Pero cuando el menor real se distancia del molde idealizado y manifiesta las secuelas l&oacute;gicas del abandono o de la institucionalizaci&oacute;n, a los adultos les entra el p&aacute;nico, la estructura se agrieta y emergen las crisis de apego.
    </p><p class="article-text">
        El segundo fantasma es m&aacute;s perverso y opera en el origen. Para validar administrativamente la retirada de una tutela y que todo el mundo duerma tranquilo, el sistema a menudo necesita redactar un relato de buenos y malos digno de una mala pel&iacute;cula. Es <strong>el arquetipo de Lilith</strong>: la demonizaci&oacute;n absoluta de la familia biol&oacute;gica. Reducir a las figuras progenitoras a entes puramente malvados o negligentes queda muy limpio en los informes t&eacute;cnicos, pero le destroza el autoconcepto a la persona menor de edad. En la infancia, la l&oacute;gica interna es implacable: si mi ra&iacute;z es defectuosa, yo tengo que estar defectuoso por defecto de f&aacute;brica. Nos cuesta horrores asumir que el desamparo casi nunca nace de una maldad m&iacute;stica de manual, sino de la exclusi&oacute;n social, la falta de redes de apoyo, una salud mental vulnerada por el entorno y la pobreza estructural. Cuando el sistema se limita a castigar y estigmatizar en lugar de analizar la violencia estructural, deshumaniza a la familia de origen y condena al sujeto a crecer con miedo de mirarse al espejo por si ve al &ldquo;monstruo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Luego est&aacute; el peaje invisible, ese elefante en la habitaci&oacute;n que casi ninguna instituci&oacute;n nombra: el conflicto de lealtades. Al emperador Tiberio lo adopt&oacute; Augusto por pura estrategia din&aacute;stica y el chaval pag&oacute; la novatada a precio de oro: le obligaron a cambiar de nombre, a erradicar su linaje paterno y a divorciarse de la persona a la que amaba para unirse a la hija del emperador, todo muy sano. En la pr&aacute;ctica diaria vemos a demasiados adolescentes adoptados viviendo en ese mismo palacio de presiones silenciosas. Sienten que para ser validados del todo, y para demostrar ese &ldquo;agradecimiento perpetuo&rdquo; que la sociedad les exige como si les hubieran hecho un favor de caridad, tienen que amputar su pasado y simular que nacieron en un repollo. Obligar a una persona a elegir entre el respeto a su ra&iacute;z y el amor a las figuras de apego que la cr&iacute;an es una crueldad pedag&oacute;gica. Ese v&iacute;nculo con el origen no desaparece por decreto administrativo ni por hacer como que no pasa nada; se queda ah&iacute;, enquistado, y acaba emergiendo en forma de sintomatolog&iacute;a ansioso-depresiva o mediante una conducta desafiante que vuelve locos a los institutos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hacia d&oacute;nde vamos entonces? El espejo en el que deber&iacute;a mirarse el sistema no es la corte de Augusto, sino el mito de Hefesto. A este dios su madre lo arroj&oacute; del Olimpo al nacer porque no cumpl&iacute;a con los est&aacute;ndares can&oacute;nicos de belleza, un desamparo en toda regla. Pero lo recogieron Tetis y Eur&iacute;nome en una gruta submarina. Y aqu&iacute; viene lo importante: no utilizaron la magia para borrar su cojera, ni intentaron apuntarlo a clases de milicia para que pareciera un dios de la guerra convencional. Le ofrecieron un entorno predecible, seguro y paciente. Le permitieron ser &eacute;l, con sus taras. Y en esa gruta, Hefesto desarroll&oacute; la forja y transform&oacute; su dolor en maestr&iacute;a, convirti&eacute;ndose en el artesano m&aacute;s incre&iacute;ble del universo.
    </p><p class="article-text">
        Tengo claro que cuestionar el sistema hoy significa exigir tres l&iacute;neas de actuaci&oacute;n urgentes que a la administraci&oacute;n le dan bastante alergia. Primero, pol&iacute;ticas preventivas reales: dotar de recursos a las familias vulnerables antes de que la retirada de la tutela sea la &uacute;nica opci&oacute;n f&aacute;cil. Segundo, erradicar el tab&uacute; del secreto, apostando firmemente por el acogimiento familiar frente a la adopci&oacute;n y por programas especializados que acompa&ntilde;en la reconstrucci&oacute;n de la historia de vida sin parches ni cuentos. Y tercero, madurez emocional en el mundo adulto para entender que nuestra funci&oacute;n no es jugar a ser h&eacute;roes ni coleccionar finales felices para Instagram, sino ofrecer esa gruta segura para que una infancia herida pueda forjar su propia identidad, con todas sus luces y sus profundas sombras. Todo lo dem&aacute;s es propaganda institucional y literatura barata.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iratxe Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mitos-arquetipos-costuras-medidas-proteccion-infancia_132_13415954.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Jul 2026 16:21:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mitos, arquetipos y las costuras de las medidas de protección a la infancia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Ilegalización de las llamadas empresas de “desokupación”?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ilegalizacion-llamadas-empresas-desokupacion_1_13415562.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c43566e6-904b-4a48-b298-082429408d94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Ilegalización de las llamadas empresas de “desokupación”?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Fiscalía debería actuar de oficio, ya que el temor puede impedir que las personas afectadas soliciten protección o medidas cautelares</p></div><p class="article-text">
        Creo importante abrir un debate serio sobre la ilegalizaci&oacute;n de las llamadas empresas de &ldquo;desokupaci&oacute;n&rdquo;, que se esconden tras otras modalidades como falsas inmobiliarias o mediaci&oacute;n porque su actividad ha sido objeto de denuncias por presuntas pr&aacute;cticas de acoso, coacciones, intimidaci&oacute;n y presi&oacute;n psicol&oacute;gica para conseguir que las personas abandonen una vivienda al margen de un procedimiento judicial y porque atacan a precaristas y personas en una situaci&oacute;n econ&oacute;mica transitoria, ocasionada por alquileres elevados, p&eacute;rdida de empleo y hasta por enfermedades. Tambi&eacute;n se puede comprobar su actividad en las redes, incluso en los propios portales de estas organizaciones.
    </p><p class="article-text">
        El procedimiento para la recuperaci&oacute;n de un inmueble tiene que realizarse &uacute;nicamente a trav&eacute;s de los tribunales y con todas las garant&iacute;as legales.
    </p><p class="article-text">
        Resulta especialmente preocupante que la mayor&iacute;a de estas actuaciones se dirijan contra personas en situaci&oacute;n de vulnerabilidad a trav&eacute;s del miedo, la presi&oacute;n constante y las amenazas que hacen que en muchos casos, las v&iacute;ctimas ni siquiera se atrevan a denunciar y por  ello, cuando existan indicios de delitos como coacciones, amenazas o acoso, la Fiscal&iacute;a deber&iacute;a actuar de oficio, ya que el temor puede impedir que las personas afectadas soliciten protecci&oacute;n o medidas cautelares.
    </p><p class="article-text">
        Planteo esta reflexi&oacute;n ahora porque creo que no se debe normalizar o mirar para otro lado y es  durante los meses de julio y agosto, cuando la actividad judicial suele reducirse y parece que algunas de estas empresas intensifican su actividad aprovechando la mayor sensaci&oacute;n de indefensi&oacute;n de quienes sufren estas situaciones.
    </p><p class="article-text">
        Ninguna familia o persona deber&iacute;a pasar por el sufrimiento de ver acosadas a sus hijas, hijos o familiares para abandonar una vivienda porque cuando se usa la violencia, la intimidaci&oacute;n o las coacciones no suelen llevar raz&oacute;n y se vulnera el principio b&aacute;sico de cualquier democracia en la que solo los jueces pueden decidir sobre los derechos de las personas y toda resoluci&oacute;n judicial puede ser recurrida con las garant&iacute;as previstas por la ley.
    </p><p class="article-text">
        Si te ves ante esta desagradable situaci&oacute;n den&uacute;ncialo desde el primer momento, desde la primera &ldquo;visita&rdquo;, desde el primer contacto. &iquest;Como actuar ante estas &ldquo;empresas&rdquo;?
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>No dejes que entren en tu vivienda sin autorizaci&oacute;n. </li>
                                    <li>Llama a la polic&iacute;a. Graba las situaciones de acoso o intimidaci&oacute;n. </li>
                                    <li>No te enfrentes y no respondas a las provocaciones. </li>
                                    <li>Habla con tus vecinas y vecinos de lo que  est&aacute; ocurriendo. Hazlo saber en tu ayuntamiento o concejal&iacute;a de distrito. </li>
                                    <li>Contacta  con organizaciones de apoyo al derecho a la vivienda, como sindicatos de inquilinas o plataformas como Derecho al Techo, para recibir asesoramiento y acompa&ntilde;amiento.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Junto a estas empresas tambi&eacute;n existen formas de presi&oacute;n m&aacute;s discretas que son los llamados &ldquo;desokupas de traje y corbata&rdquo; quienes, en ocasiones, pueden actuar a trav&eacute;s de determinadas agencias inmobiliarias, de supuestos personal shopper inmobiliarios o de otros intermediarios que recurren al desgaste psicol&oacute;gico, al chantaje emocional o a una actitud aparentemente amable y condescendiente para convencer a las personas de que abandonar su vivienda con aquello de que &ldquo;es lo mejor para ellas&rdquo;. Aunque los m&eacute;todos sean diferentes, tambi&eacute;n pueden generar situaciones de enorme vulnerabilidad e indefensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, es imprescindible que las administraciones p&uacute;blicas creen oficinas y programas de informaci&oacute;n y defensa de las personas inquilinas. Estos servicios deber&iacute;an actuar como observatorios de estas pr&aacute;cticas, ofrecer asesoramiento jur&iacute;dico y social, acompa&ntilde;ar a las personas afectadas y dotarlas de herramientas para defender eficazmente sus derechos frente a cualquier forma de acoso o presi&oacute;n ileg&iacute;tima.
    </p><p class="article-text">
        Los conflictos relacionados con la vivienda deben resolverse mediante jueces, leyes y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que garanticen el derecho a la vivienda, pero nunca mediante el miedo, la intimidaci&oacute;n o las coacciones. En una democracia, la Justicia no puede delegarse en empresas privadas, porque ninguna empresa privada, ya se presente como empresa de &lsquo;desokupaci&oacute;n&rsquo;, agencia inmobiliaria o personal shopper inmobiliario, puede situarse por encima de la ley, ni sustituir las funciones que corresponden exclusivamente a los tribunales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Marrero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ilegalizacion-llamadas-empresas-desokupacion_1_13415562.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Jul 2026 14:12:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Ilegalización de las llamadas empresas de “desokupación”?]]></media:title>
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