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    <title><![CDATA[elDiario.es - Opinión]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Opinión]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Las cicatrices del expediente: la deuda histórica del sistema de protección con los orígenes de la infancia protegida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/cicatrices-expediente-deuda-historica-sistema-proteccion-origenes-infancia-protegida_132_13640479.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/94a86547-454f-47ed-bd51-219732895482_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las cicatrices del expediente: la deuda histórica del sistema de protección con los orígenes de la infancia protegida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El trabajo sobre los orígenes requiere de una delicadeza técnica que roza el arte, pero sobre todo exige despojar a los profesionales de la tentación del control. La búsqueda de orígenes no es un trámite administrativo ni una concesión que el sistema otorga a la persona adoptada cuando considera que está "preparada"</p></div><p class="article-text">
        Hay algo profundamente revelador en el hecho de leer un programa t&eacute;cnico, con sus puntos esquem&aacute;ticos, sus objetivos docentes y sus credenciales impecables, y sentir que cada uno de esos apartados tiene el grosor de una cicatriz propia. Cuando vi anunciada la acci&oacute;n formativa organizada por la Direcci&oacute;n General de Infancia sobre <strong>la b&uacute;squeda de or&iacute;genes e historia de vida</strong>, mi primera reacci&oacute;n no fue la de la profesional que analiza una propuesta metodol&oacute;gica para el sistema de protecci&oacute;n. Fue la respuesta visceral e ineludible de alguien que lleva esa materia prima grabada en la propia trayectoria. Alberto Rodr&iacute;guez, un referente indiscutible desde su trabajo como psic&oacute;logo en <strong>Adoptia</strong>, sintetiza en un temario lo que para muchas personas ha sido, y sigue siendo, una labor de reconstrucci&oacute;n a ciegas, un puzle al que le faltaban piezas esenciales o cuyas piezas estaban guardadas bajo llave en despachos religiosos o institucionales.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, la narrativa oficial sobre la adopci&oacute;n y el acogimiento se instal&oacute; en un lugar confortablemente luminoso. Se hablaba del &ldquo;nuevo comienzo&rdquo;, de la oportunidad, de la p&aacute;gina en blanco. Pero la realidad de quienes hemos crecido bajo la figura de la protecci&oacute;n o la adopci&oacute;n es que nadie nace como una hoja en blanco. Nacemos con cap&iacute;tulos previos, a veces fragmentados, a veces dolorosos o empa&ntilde;ados por la negligencia y la adversidad temprana, pero inevitablemente nuestros. Pretender que la historia comienza el d&iacute;a de la resoluci&oacute;n judicial o la llegada al hogar adoptivo no solo es una ficci&oacute;n piadosa, es una negligencia t&eacute;cnica que genera un vac&iacute;o identitario de consecuencias devastadoras a medio y largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        El temario de las jornadas acierta de lleno al marcar una distinci&oacute;n crucial que muchas veces se pasa por alto en la pr&aacute;ctica cotidiana: la historia de vida no es el libro de vida. El libro de vida es la herramienta, el soporte gr&aacute;fico, la manualidad donde se pegan fotos y se anotan fechas significativamente neutras. La historia de vida es el proceso psicosocial, din&aacute;mico y a menudo turbulento, mediante el cual una persona integra sus fracturas, comprende las razones de la separaci&oacute;n de su familia biol&oacute;gica y logra dar sentido a su narrativa personal sin sentirse dividida entre dos mundos, a veces, irreconciliables. Para quien somos&nbsp;adoptadas o adoptados, la b&uacute;squeda de or&iacute;genes no empieza cuando se cumple la mayor&iacute;a de edad y se acude a un registro o se solicita la apertura de un expediente. Empieza mucho antes, en la infancia, en las preguntas no formuladas por miedo a herir la lealtad de la familia adoptiva, en los silencios piadosos de los profesionales o en la falta de herramientas de un sistema que durante d&eacute;cadas prefiri&oacute; el borr&oacute;n y cuenta nueva.
    </p><p class="article-text">
        Es incuestionable el avance t&eacute;cnico que supone situar estas jornadas en la agenda p&uacute;blica de nuestro archipi&eacute;lago. Que la administraci&oacute;n competente promueva un espacio para clarificar conceptos como expediente, or&iacute;genes o historia de vida, y para abordar el trabajo seg&uacute;n la fase del ciclo vital, demuestra que la intervenci&oacute;n protectora est&aacute; empezando a madurar. Sin embargo, no puedo evitar observar esta iniciativa con cierta ambivalencia reflexiva. Por un lado, me satisface ver que la t&eacute;cnica se sofistica y que se dota a los equipos t&eacute;cnicos de herramientas metodol&oacute;gicas s&oacute;lidas. Por otro lado, me pregunto cu&aacute;ntas veces hemos llegado tarde. Cu&aacute;ntos adolescentes han transitado por recursos de protecci&oacute;n cargando con la etiqueta de &ldquo;conductas disruptivas&rdquo; cuando lo que padec&iacute;an era el dolor sordo y sin nombre de no saber de d&oacute;nde ven&iacute;an ni por qu&eacute; estaban all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo sobre los or&iacute;genes requiere de una delicadeza t&eacute;cnica que roza el arte, pero sobre todo exige despojar a los profesionales de la tentaci&oacute;n del control. La b&uacute;squeda de or&iacute;genes no es un tr&aacute;mite administrativo ni una concesi&oacute;n que el sistema otorga a la persona adoptada cuando considera que est&aacute; &ldquo;preparada&rdquo;. Es un derecho inalienable vinculado a la identidad. A menudo se observa en la pr&aacute;ctica institucional un sesgo hiperprotector que retrasa o burocratiza el acceso a la propia informaci&oacute;n bajo el pretexto de proteger al menor de un sufrimiento inevitable. La paradoja es desgarradora: la falta de verdad genera infinitamente m&aacute;s trauma que la verdad por dura que esta sea, siempre que vaya acompa&ntilde;ada del sost&eacute;n profesional y afectivo adecuado.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; reside uno de los puntos clave del programa: qui&eacute;n debe participar y c&oacute;mo implicar a las familias. Las familias adoptivas y acogedoras suelen moverse entre el temor a la p&eacute;rdida y el deseo de acompa&ntilde;ar. Si los profesionales no han elaborado previamente sus propios prejuicios sobre la familia biol&oacute;gica, dif&iacute;cilmente podr&aacute;n sostener a nadie en el proceso de mirar hacia su pasado. Se necesita mucha madurez profesional para entender que la familia de origen no compite con la familia que cuida; ocupa un lugar diferente pero irrenunciable en la arquitectura emocional de la persona.
    </p><p class="article-text">
        Mirando el horizonte de la intervenci&oacute;n en nuestras islas, estas jornadas en Las Palmas de Gran Canaria y en Santa Cruz de Tenerife no deber&iacute;an quedarse en un mero evento formativo de dos d&iacute;as para cumplir el expediente de la capacitaci&oacute;n continua. Tienen que ser el catalizador de un cambio estructural en los protocolos de los servicios de protecci&oacute;n. No sirve de nada formar a los profesionales en la importancia de la historia de vida si luego los expedientes siguen acumulando polvo con datos incompletos, si la coordinaci&oacute;n entre los equipos se fragmenta, o si el acompa&ntilde;amiento posterior a la b&uacute;squeda de or&iacute;genes se interrumpe justo cuando emergen los dilemas m&aacute;s complejos.
    </p><p class="article-text">
        Integrar el pasado no es un lujo te&oacute;rico ni un ejercicio de nostalgia; es la condici&oacute;n indispensable para habitar el presente con solvencia y proyectar un futuro con autonom&iacute;a. Quienes hemos recorrido ese camino sabemos que la b&uacute;squeda de or&iacute;genes rara vez ofrece respuestas perfectas o finales de cuento. Muchas veces lo que se encuentra son sombras, vac&iacute;os o realidades complejas de asimilar. Pero incluso el hallazgo de un dato amargo es infinitamente m&aacute;s sano que la incertidumbre perenne. La verdad restaura la dignidad.
    </p><p class="article-text">
        Es momento de que la administraci&oacute;n p&uacute;blica asuma que el trabajo con la historia de vida forma parte del n&uacute;cleo duro de la protecci&oacute;n infantil, no como un ap&eacute;ndice optativo o una buena pr&aacute;ctica reservada a t&eacute;cnicos especialmente sensibilizados, sino como un est&aacute;ndar exigible en cada expediente. Saludo la oportunidad de esta formaci&oacute;n y la solidez de quien la imparte, con la convicci&oacute;n de que solo cuando el sistema sea capaz de mirar de frente la historia completa de los ni&ntilde;os que tutela, podr&aacute; ofrecerles una verdadera oportunidad de reparaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iratxe Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/cicatrices-expediente-deuda-historica-sistema-proteccion-origenes-infancia-protegida_132_13640479.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Nov 2026 11:18:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las cicatrices del expediente: la deuda histórica del sistema de protección con los orígenes de la infancia protegida]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Oye, abre los ojos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/oye-abre-ojos_132_13640261.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/45c99bed-c1c0-48c0-b008-17a0cec55229_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Oye, abre los ojos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No quiero una izquierda que renuncie a sus principios para conseguir votos. Quiero una izquierda que demuestre que esos principios sirven para mejorar la vida de las personas. Que no se conforme con tener razón en sus discursos mientras pierde credibilidad en la calle. Que entienda que la ciudadanía no necesita tutores ideológicos, sino representantes dispuestos a escucharla y rendir cuentas</p></div><p class="article-text">
        La izquierda no puede seguir viviendo del miedo a la derecha: necesita recuperar la confianza de quienes han dejado de creer en ella.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Oye, abre los ojos, mira hacia arriba&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Llevo un tiempo d&aacute;ndole vueltas a esta frase. Creo que encierra una advertencia que buena parte de la izquierda deber&iacute;a escuchar. Pero no para mirar a la derecha. Para mirarse al espejo.
    </p><p class="article-text">
        Escribo desde una posici&oacute;n ideol&oacute;gica que no escondo, pero defender los valores de la izquierda no significa justificar todas las decisiones de sus dirigentes. Cuestionarlos no es hacerle el juego al adversario. Al contrario: si creemos en la igualdad, la justicia social, la solidaridad y la libertad, tenemos la obligaci&oacute;n de exigir que quienes dicen representarlas est&eacute;n a la altura.
    </p><p class="article-text">
        Y tengo la sensaci&oacute;n de que esa exigencia lleva demasiado tiempo en segundo plano.
    </p><p class="article-text">
        La izquierda parece haber desarrollado una extraordinaria capacidad para explicar por qu&eacute; la derecha es peligrosa, pero no siempre demuestra la misma habilidad para explicar por qu&eacute; deber&iacute;a ser la alternativa. Ha convertido demasiadas veces el miedo al adversario en su principal argumento electoral.
    </p><p class="article-text">
        Pero no se puede pedir eternamente que te voten para evitar que gane otro. Hay que ofrecer razones para que quieran votarte.
    </p><p class="article-text">
        Mientras los partidos discuten sus equilibrios internos, hay familias que no pueden pagar un alquiler, j&oacute;venes que no consiguen emanciparse y trabajadores que encadenan empleos sin estabilidad. La sanidad p&uacute;blica soporta una presi&oacute;n enorme y muchas personas siguen esperando soluciones a problemas que condicionan su vida cotidiana.
    </p><p class="article-text">
        No necesitan discursos interminables. Necesitan respuestas.
    </p><p class="article-text">
        No basta con aprobar derechos si despu&eacute;s no se garantiza que puedan ejercerse. No basta con defender los servicios p&uacute;blicos si acceder a ellos contin&uacute;a siendo una carrera de obst&aacute;culos. La pol&iacute;tica tambi&eacute;n se mide por la distancia entre lo que promete y lo que consigue.
    </p><p class="article-text">
        Me preocupa que, ante la decepci&oacute;n ciudadana, algunos partidos respondan como si todo fuera un problema de comunicaci&oacute;n. Como si bastara con explicar mejor lo que han hecho. Quiz&aacute; el problema no sea que la gente no entienda el mensaje, sino que lleva demasiado tiempo esperando resultados.
    </p><p class="article-text">
        Hay que recuperar la capacidad de escuchar sin preparar inmediatamente una respuesta defensiva. Escuchar a quienes siguen votando a la izquierda, a quienes han dejado de hacerlo y tambi&eacute;n a quienes nunca la han votado. No para renunciar a los principios, sino para comprender qu&eacute; est&aacute; ocurriendo fuera de los despachos.
    </p><p class="article-text">
        La ciudadan&iacute;a no tiene la obligaci&oacute;n de permanecer fiel a ninguna organizaci&oacute;n pol&iacute;tica. Son los partidos quienes tienen que demostrar que merecen esa confianza.
    </p><p class="article-text">
        Y lo que est&aacute; ocurriendo en distintos lugares del mundo deber&iacute;a servirnos para reflexionar, aunque no debamos confundir realidades diferentes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Serbia, el movimiento estudiantil</strong> surgido de las protestas contra la corrupci&oacute;n y la gesti&oacute;n del poder consigui&oacute; una victoria hist&oacute;rica frente al bloque de Aleksandar Vu&#269;i&#263;. La movilizaci&oacute;n creci&oacute; tras el derrumbe de la estaci&oacute;n de Novi Sad, en noviembre de 2024, que caus&oacute; 16 muertos. La Lista Estudiantil obtuvo el 53,01% de los votos y 140 esca&ntilde;os, frente al 38,98% y los 103 esca&ntilde;os de la candidatura vinculada a Vu&#269;i&#263;.
    </p><p class="article-text">
        No fue la victoria de un partido tradicional de izquierdas, sino la de una movilizaci&oacute;n ciudadana que consigui&oacute; transformar la indignaci&oacute;n en una alternativa pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hungr&iacute;a ofrece otra lectura</strong>. P&eacute;ter Magyar y su formaci&oacute;n TISZA derrotaron en abril de 2026 a Viktor Orb&aacute;n, poniendo fin a diecis&eacute;is a&ntilde;os de Gobierno. Pero conviene precisar que TISZA es una formaci&oacute;n de centro-derecha. Su victoria refleja el desgaste de un poder prolongado y la voluntad de cambio de una parte importante de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Brasil, en cambio, ofrece una victoria vinculada inequ&iacute;vocamente a la izquierda. <strong>Luiz In&aacute;cio Lula da Silva</strong> logr&oacute; la reelecci&oacute;n el pasado 25 de octubre frente a Fl&aacute;vio Bolsonaro, con el 51,79% de los votos v&aacute;lidos, frente al 48,21% de su adversario. Una victoria importante, aunque tambi&eacute;n deja una advertencia: el pa&iacute;s contin&uacute;a profundamente dividido. Ganar unas elecciones no significa que todos los problemas est&eacute;n resueltos ni que el respaldo recibido sea incondicional.
    </p><p class="article-text">
        Y llegamos a <strong>Estados Unidos</strong>. Las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre han dejado un resultado de enorme trascendencia. Los dem&oacute;cratas han conseguido el control de la C&aacute;mara de Representantes y del Senado, en un importante rev&eacute;s para Donald Trump.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tampoco debemos interpretar esta victoria como una recuperaci&oacute;n autom&aacute;tica de la izquierda internacional. El Partido Dem&oacute;crata no representa exactamente el mismo espacio ideol&oacute;gico que la izquierda europea. Lo que s&iacute; demuestra este resultado es que el electorado puede cambiar de posici&oacute;n cuando considera que el poder necesita l&iacute;mites y que sus preocupaciones no est&aacute;n siendo atendidas.
    </p><p class="article-text">
        Serbia, Hungr&iacute;a, Brasil y Estados Unidos no cuentan la misma historia. Pero nos recuerdan algo esencial: ning&uacute;n poder tiene garantizada la confianza de quienes lo sostienen.
    </p><p class="article-text">
        Los ciudadanos no votan solamente desde la ideolog&iacute;a. Votan desde sus circunstancias, sus preocupaciones y sus expectativas. Por eso la izquierda necesita algo m&aacute;s que renovar caras, esl&oacute;ganes o estrategias electorales. Necesita revisar profundamente su relaci&oacute;n con la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Tiene que dejar de confundir la autocr&iacute;tica con la debilidad. Reconocer un error no significa dar argumentos al adversario; significa demostrar que todav&iacute;a existe capacidad para aprender y corregir. Tiene que recuperar las calles, los barrios y los espacios cotidianos. Preguntar antes de responder. Cumplir antes de volver a prometer.
    </p><p class="article-text">
        Y, sobre todo, tiene que volver a ilusionar.
    </p><p class="article-text">
        No quiero una izquierda que renuncie a sus principios para conseguir votos. Quiero una izquierda que demuestre que esos principios sirven para mejorar la vida de las personas. Que no se conforme con tener raz&oacute;n en sus discursos mientras pierde credibilidad en la calle. Que entienda que la ciudadan&iacute;a no necesita tutores ideol&oacute;gicos, sino representantes dispuestos a escucharla y rendir cuentas.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco quiero una izquierda que considere que cualquier cr&iacute;tica es una deslealtad. Hay demasiadas personas que han dejado de sentirse representadas como para seguir respondiendo con reproches a quienes plantean preguntas inc&oacute;modas.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; ha llegado el momento de entender que no siempre se pierde porque el adversario haya convencido mejor. A veces se pierde porque uno ha dejado de escuchar, se ha alejado de la realidad o ha terminado creyendo que sus votantes siempre estar&aacute;n ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        No lo estar&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La confianza no se hereda. Se construye. Y cuando se pierde, no se recupera se&ntilde;alando al que se ha marchado. Se recupera demostrando que merece la pena volver.
    </p><p class="article-text">
        Por eso regreso a aquella frase del comienzo: <strong>&ldquo;Oye, abre los ojos&rdquo;.</strong> No es una invitaci&oacute;n a mirar al adversario ni a organizar otra campa&ntilde;a contra la derecha. Es una invitaci&oacute;n a mirar a la gente: a quienes no llegan a final de mes, a quienes esperan una oportunidad y a quienes un d&iacute;a depositaron su esperanza en la izquierda y hoy ya no saben en qui&eacute;n confiar.
    </p><p class="article-text">
        Porque todav&iacute;a hay mucho que defender, muchos derechos que conquistar y muchas vidas que mejorar. Pero para hacerlo no basta con recordar lo que fuimos ni con advertir de lo que otros pueden llegar a ser.
    </p><p class="article-text">
        Hay que demostrar lo que podemos ofrecer.
    </p><p class="article-text">
        La izquierda no necesita que la ciudadan&iacute;a abra los ojos para descubrir el peligro de la derecha. Necesita abrir los suyos para descubrir por qu&eacute; tanta gente ha dejado de mirarla con esperanza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristóbal Amaro López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/oye-abre-ojos_132_13640261.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Nov 2026 10:34:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Oye, abre los ojos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni Trump, ni Feijóo, ni el jefe apache Gerónimo estaban en las papeletas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/trump-feijoo-jefe-apache-geronimo-estaban-papeletas_132_13639177.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb5073b8-a0b0-451c-a2c8-8755c1a89afb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni Trump, ni Feijóo, ni el jefe apache Gerónimo estaban en las papeletas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La extrema derecha está en declive. Y la democracia, los derechos civiles y las políticas y servicios públicos, otra vez en alza</p></div><p class="article-text">
        Ni tampoco el fascista de Abascal
    </p><p class="article-text">
        Pero <strong>Trump ha perdido por goleada</strong> y tambi&eacute;n por goleada sus homecillos pat&eacute;ticos de andar por casa, aqu&iacute; en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Y debemos los dem&oacute;cratas y progresistas de todo el mundo estar contentos y respirar aliviados porque la marea antidemocr&aacute;tica de los megarricos y sus t&iacute;teres en las Instituciones va cayendo en picado.
    </p><p class="article-text">
        La sociedad norteamericana ha dado un ejemplo vibrante de energ&iacute;a c&iacute;vica, la misma energ&iacute;a que alent&oacute; durante los a&ntilde;os sesenta y setenta la oposici&oacute;n a la guerra de Vietnam y la movilizaci&oacute;n legendaria en defensa de los derechos civiles.
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute;, qu&eacute; quieren que les diga, me han emocionado mucho las victorias de mujeres de estirpe ind&iacute;gena, afroamericana o musulmana.
    </p><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n como senadora por Minnesota de una nativa americana, <strong>Peggy Flanagan</strong>, comprometida a la implantaci&oacute;n del programa <strong>Medicare For All</strong> y al desmantelamiento del ICE, la banda de matones de Trump. S&iacute;, la de &ldquo;ICE fuera&nbsp;ahora&rdquo; de las calles de Minne&aacute;polis, de <strong>Bruce Sprinsteeng</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Y el retorno de los hispanos, que han sido elegidas y elegidos como gobernadores y como representantes al Congreso en buena parte de aquellos territorios que los Estados Unidos arrebataron a M&eacute;xico, a trav&eacute;s del <strong>Tratado Guadalupe Hidalgo (1848)</strong>, de una superficie equivalente a cinco veces la de Espa&ntilde;a: la de la totalidad o buena parte de los Estados de California, Nuevo M&eacute;xico, Arizona, Texas, Colorado, Nevada, Kansas, Oklahoma, Wyoming y Utah.
    </p><p class="article-text">
        Por eso toda la ristra de payasitos del trumpismo por estos lares est&aacute;n hoy que no saben d&oacute;nde meterse.
    </p><p class="article-text">
        Ayer, sin ir m&aacute;s lejos, <strong>Feij&oacute;o</strong> se atrevi&oacute; a pedir que no se celebre la huelga general del 11N, &ldquo;69 muertos despu&eacute;s&rdquo; de la tragedia ferroviaria de Urda. En realidad, lo que quer&iacute;a decir es &ldquo;vamos a seguir manipulando esas muertes hasta las elecciones&rdquo;, no sea que la huelga general nos recuerde a todos el voto de PP y Vox no s&oacute;lo contra los decretos-leyes Mari Carmen, sino&nbsp;contra todas las iniciativas sobre vivienda promovidas por el Gobierno progresista. Y, c&oacute;mo no, el boicoteo de los gobiernos auton&oacute;micos que dirige (es un decir) o en los que participa el Partido Popular a la aplicaci&oacute;n de la vigente Ley de Vivienda. Tambi&eacute;n por parte del Gobierno de Canarias, que no se nos olvide.
    </p><p class="article-text">
        Mi convicci&oacute;n -y la reiterar&eacute; cada vez que tenga ocasi&oacute;n de hacerlo- es que la derecha real, y sus bufonitos en las instituciones, est&aacute; llevando al abismo la democracia espa&ntilde;ola. Esa convivencia democr&aacute;tica que tan a rega&ntilde;adientes aceptaron los poderes f&aacute;cticos que se lucraron y sostuvieron al franquismo.
    </p><p class="article-text">
        Les estorba la independencia y el sometimiento de los jueces a leyes iguales para todos, el pluralismo informativo, los derechos sociales y laborales, el reconocimiento de la pluralidad territorial y cultural de la sociedad espa&ntilde;ola.Y, al fin y al cabo, las libertades p&uacute;blicas y los derechos de participaci&oacute;n: porque estos derechos <em>activae civitatis</em>, de ciudadan&iacute;a activa, siempre ser&aacute;n una herramienta para la defensa de los servicios p&uacute;blicos y las pol&iacute;ticas para la correcci&oacute;n de las desigualdades. Por eso las <em>leyes mordaza</em> y todo tipo de insidias contra la acampada de Sol.
    </p><p class="article-text">
        Esa derecha real, la de verdad, se ha venido arriba en los &uacute;ltimos a&ntilde;os con el auge de los <em>trumps</em> y toda la s&eacute;rie de ac&oacute;litos de los megarricos y sus intereses. Se han crecido tanto que se nos han desnudado en vivo y en directo. Somos y queremos lo mismo. La coalici&oacute;n PP/Vox al Senado, as&iacute;, sin ning&uacute;n tipo de tapujos, ha dejado claro que se trata de recuperar el control del Tribunal Constitucional, para que debidamente domesticado bendiga un programa legislativo dise&ntilde;ado para desmantelar la Constituci&oacute;n, sin necesidad de tramitar el procedimiento para la Reforma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso, Trump ha perdido &ldquo;aunque no estaba en las papeletas&rdquo;. Y con &eacute;l han perdido Feij&oacute;o y Abascal, sus monaguillos.
    </p><p class="article-text">
        Y aunque tampoco estaba en las papeletas, ha ganado Ger&oacute;nimo, el apache al que toda la filmograf&iacute;a yankee de la <em>epopeya</em> de la Conquista del Oeste (l&eacute;ase Genocidio de los pueblos abor&iacute;genes, pl&eacute;ase) dibuj&oacute; como un salvaje, a forest best, y era un nativo americano que hablaba espa&ntilde;ol y estaba bautizado. Y que se rebel&oacute; cuando los norteamericanos blancos y anglosajones invadieron las tierras de sus antepasados, cuyos t&iacute;tulos de propiedad hab&iacute;an sido reconocidos por la monarqu&iacute;a espa&ntilde;ola, como en tantos lugares de Am&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que la extrema derecha est&aacute; en declive. Y la democracia, los derechos civiles y las pol&iacute;ticas y servicios p&uacute;blicos, otra vez en alza.
    </p><p class="article-text">
        Por eso estoy contento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santiago Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/trump-feijoo-jefe-apache-geronimo-estaban-papeletas_132_13639177.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Nov 2026 18:48:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni Trump, ni Feijóo, ni el jefe apache Gerónimo estaban en las papeletas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Óscar Puente y la jauría]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/oscar-puente-jauria_132_13636350.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/54cceb6c-977f-490e-8d94-f012c71072d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Óscar Puente y la jauría"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Partido Popular ha tenido la desfachatez de exigir responsabilidades políticas a un ministro que desde el primer momento dio la cara y, lo más importante, facilitó toda la información que había a su alcance
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Dimiti&oacute; &Oacute;scar Puente</strong>. Lo hizo, adem&aacute;s, despu&eacute;s de someterse a una dur&iacute;sima comparecencia que se pod&iacute;a haber ahorrado. Nadie pod&iacute;a obligarle, una vez tomada la decisi&oacute;n de marcharse, a soportar la vileza de la jaur&iacute;a, pero compareci&oacute;, dio todas las explicaciones, respondi&oacute; a las cr&iacute;ticas y, entonces s&iacute;, se march&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La talla pol&iacute;tica del ya exministro ha quedado confirmada, al tiempo que se ha hecho evidente la condici&oacute;n miserable de quienes, una vez m&aacute;s, han jugado con los muertos.
    </p><p class="article-text">
        Lo hicieron tras <strong>los atentados del 11 de marzo de 2004</strong>, mintiendo sin rubor ni verg&uuml;enza sobre su autor&iacute;a, colocando en la casilla de la mentira m&aacute;s repugnante su apuesta electoral: 192 cad&aacute;veres y m&aacute;s de 2.000 heridos contra un pu&ntilde;ado de votos.
    </p><p class="article-text">
        Repitieron la jugada en 2006, con <strong>el descarrilamiento del metro de Valencia</strong>, con 43 muertos y 47 heridos.
    </p><p class="article-text">
        Los que ahora piden saber la verdad, borraron parte del contenido de las cajas negras la misma noche del siniestro e hicieron desaparecer el libro de aver&iacute;as del tren siniestrado.
    </p><p class="article-text">
        No les bast&oacute; con eso y llegaron a contratar a una consultora de comunicaci&oacute;n para preparar las declaraciones de los t&eacute;cnicos, instruy&eacute;ndoles con un argumentario que blindaba la gesti&oacute;n pol&iacute;tica, desplazando la responsabilidad al maquinista fallecido.
    </p><p class="article-text">
        Las v&iacute;ctimas y sus familiares pasaron un aut&eacute;ntico calvario hasta conseguir, catorce a&ntilde;os despu&eacute;s, que reconocieran su responsabilidad cuatro directivos de Ferrocarriles de la Generalitat Valenciana.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo sucedi&oacute; con <strong>la tragedia de Angrois, en julio de 2013</strong>, que caus&oacute; la muerte a 80 personas, provocando heridas a m&aacute;s de 140.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; s&iacute; exist&iacute;a el famoso ERTMS, pero estaba desconectado por decisi&oacute;n pol&iacute;tica, para evitar retrasos. Por supuesto, el presidente gallego, <strong>un tal Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o</strong>, se neg&oacute; de manera sistem&aacute;tica a que se abriera una comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n en el Parlamento gallego.
    </p><p class="article-text">
        Luego llegaron los infames <em>protocolos de la verg&uuml;enza</em> y <strong>los 7.291 muertos abandonados en las residencias</strong>. La explicaci&oacute;n, propia de una psic&oacute;pata, de una aut&eacute;ntica desalmada, es que &ldquo;iban a morir igual&rdquo;, que <strong>Quir&oacute;n</strong> no ten&iacute;a sitio para tanto viejo.
    </p><p class="article-text">
        Imposible olvidar <strong>los 234 fallecidos a causa de la Dana en Valencia</strong>, v&iacute;ctimas de la incapacidad de una consejera y de la ausencia de un <em>president</em>, absorbido por tareas mayores mientras se ahogaban aquellos a quienes deb&iacute;a proteger.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, mantuvo informado telep&aacute;ticamente a Feij&oacute;o, porque en el tel&eacute;fono no figuraban ni llamadas ni mensajes, y lo forzaron a dimitir al a&ntilde;o, cuando el dolor de las familias se convirti&oacute; en clamor durante el funeral de Estado.
    </p><p class="article-text">
        Con ese historial, el Partido Popular ha tenido la desfachatez de exigir responsabilidades pol&iacute;ticas a un ministro que desde el primer momento dio la cara y, lo m&aacute;s importante, facilit&oacute; toda la informaci&oacute;n que hab&iacute;a a su alcance.
    </p><p class="article-text">
        Y es ah&iacute; cuando se equivoc&oacute; &Oacute;scar Puente. Nunca debi&oacute; revelar lo sucedido en el Centro de Control de Atocha.
    </p><p class="article-text">
        Tendr&iacute;a que haber comparecido ante la prensa diciendo que no ten&iacute;a ni idea de por qu&eacute; dos trenes hab&iacute;an chocado. Que vaya una mala suerte. Que mira qu&eacute; casualidad.
    </p><p class="article-text">
        Tendr&iacute;a que haber dicho que ni la AEMET ni la Confederaci&oacute;n Hidrogr&aacute;fica del J&uacute;car le hab&iacute;an avisado y que no sab&iacute;a que exist&iacute;a el Es-Alert.
    </p><p class="article-text">
        Lo triste es que&nbsp;a la jaur&iacute;a de chacales del Partido Popular y Vox se le unieron algunas voces de esa cosa que llaman izquierda a la izquierda de la izquierda que no se sabe bien d&oacute;nde est&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El ministro ha se&ntilde;alado a un trabajador&rdquo;, clamaban indignados, cuando la &uacute;nica explicaci&oacute;n de lo sucedido es, precisamente, la sucesi&oacute;n de instrucciones err&oacute;neas que emanaron del Centro de Control.
    </p><p class="article-text">
        Por eso chocaron los trenes y eso es lo que cont&oacute; el ministro. Luego podremos hablar si debiera haber m&aacute;s plantilla, m&aacute;s medios o m&aacute;s formaci&oacute;n, pero la ciudadan&iacute;a ten&iacute;a todo el derecho a conocer la causa inmediata tras el siniestro.
    </p><p class="article-text">
        &Oacute;scar Puente ha dado una lecci&oacute;n de dignidad. Otros han elegido seguir siendo lo que son, una jaur&iacute;a de chacales.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Espino Angulo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/oscar-puente-jauria_132_13636350.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Nov 2026 08:27:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Óscar Puente y la jauría]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El país de las adhesiones inquebrantables]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/pais-adhesiones-inquebrantables_132_13636321.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f772f31a-de60-467b-b76c-04fbe390f1c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El país de las adhesiones inquebrantables"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si se produce una catástrofe política de vuelco a las derechas, lo primero que intentarán borrar es la memoria
</p></div><p class="article-text">
        Leg&oacute; el franquismo muchos males. Entre otros, que sigamos aludiendo a ese periodo nefasto de nuestra historia para explicar el presente. Pero no hay otra: con la ret&oacute;rica falangista a mano, inundaron la sociedad de consignas que se utilizan por doquier, desconociendo su origen, o conoci&eacute;ndolo, que es peor. Un pol&iacute;tico de izquierdas, es un suponer, habl&oacute; el otro d&iacute;a de <strong>inasequibles al desaliento</strong>, como si nada. Puede que no hubiera mejor forma de expresar lo que fuera. Puede. Pero ocurre que a las personas que utilizan esos latiguillos de ret&oacute;rica nacionalsindicalista no les chirr&iacute;a el o&iacute;do, por j&oacute;venes, por ignorantes, por amabas cosas.
    </p><p class="article-text">
        Lo de las <strong>adhesiones inquebrantables</strong> tambi&eacute;n viene de ah&iacute; y de las m&aacute;s casposas esencias de la dictadura. Cuando escucho la expresi&oacute;n, se me aparece el rostro infecto con bigote de <strong>Gir&oacute;n de Velasco</strong>, el ministro de las universidades laborales con las que compens&oacute; para la historia, o crey&oacute; que compensaba, su atraco a manos llenas de las arcas p&uacute;blicas y privadas. Uno m&aacute;s. Estuvo dando la lata hasta el final, y casi lo consigue: volver al pasado, con sus amigos del golpe de estado del 23-F de 1981. Ser&iacute;a, es, una buena pregunta para pol&iacute;ticos actuales y pasados, d&oacute;nde estaban aquel d&iacute;a. Puede que ya muchos no hubieran nacido y otras prefieren olvidarlo. Yo tuve un episodio que podr&iacute;amos titular &ldquo;Garc&iacute;a y el sexo&rdquo;, por lo que me tra&iacute;a entre manos la noche insomne aquella y por la radio que ten&iacute;a puesta, todo al mismo tiempo. Estaba preparando mis clases de literatura espa&ntilde;ola del entonces COU, mi primer a&ntilde;o de profesor, y saltaron los tiros en Radio 3 que aquella tarde, como otras, era mi sinton&iacute;a: daban en directo las votaciones de investidura de Calvo Sotelo. Despu&eacute;s todo se precipit&oacute; en aquel piso que pretend&iacute;a ser comuna: mi novia se fue a casa de su madre y no sali&oacute; en tres d&iacute;as, despu&eacute;s de dos horas de intentos telef&oacute;nicos, habl&eacute; con mi padre: aquello no iba a ir a ning&uacute;n sitio. A medida que pasaba la tarde, surgieron personajes propios y extra&ntilde;os, Jes&uacute;s, nuestra loca de cabecera que hac&iacute;a punto, la pareja del oscense y la pelirroja, aprendices de vegetarianos, que llenaban la ba&ntilde;era con ramas supuestamente afrodis&iacute;acas, la que hoy ser&iacute;a mi cu&ntilde;ada francesa, otra hija de militar que andaba por all&iacute;, y una for&aacute;nea que me pretend&iacute;a ante mi timidez y que me consigui&oacute; aquella noche, con Jos&eacute; Mar&iacute;a Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;A cuento de qu&eacute; viene todo esto? A cuento de los que no quieren memoria de nuestra historia reciente y menos de la lejana. El l&iacute;der de la ultraderecha hablaba con desprecio de la reciente visita del presidente del Gobierno de Espa&ntilde;a al <strong>Guernika</strong> que est&aacute; en el Reina Sof&iacute;a. (Con lo bien que cuidabas t&uacute; el Museo) Y a cuento de que si se produce una cat&aacute;strofe pol&iacute;tica de vuelco a las derechas, lo primero que intentar&aacute;n borrar es la memoria.
    </p><p class="article-text">
        Por eso me lo tomo con humor y rechifla: casi me lleva a un primer matrimonio aquella noche golpista. No fue tal porque los tiempos no estaban para tales maniobras. Me salv&oacute; el rey de entonces.
    </p><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente me enfrasqu&eacute; con mis alumnas y alumnos en la generaci&oacute;n del 27, un buen asunto para aquellos simpatizantes del golpe con la boca peque&ntilde;a. &ldquo;Recu&eacute;rdalo t&uacute; y recu&eacute;rdalo a otros&rdquo; les recit&eacute; de Cernuda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Noguerol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/pais-adhesiones-inquebrantables_132_13636321.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Nov 2026 08:15:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El país de las adhesiones inquebrantables]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dantesco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/dantesco_132_13635569.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18c345bb-181a-456d-b051-860c9409cef1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dantesco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Advertidos estamos de la cercanía del infierno, pero, como describe Dante, la debilidad del hombre arrasa con cualquier posibilidad de tomar decisiones encaminadas a evitar los escenarios dantescos que estamos viviendo y viviremos</p></div><p class="article-text">
        Dante describe en <em>La Divina Comedia</em> el camino al infierno, de ah&iacute; que a los escenarios donde se desata el horror se les llame dantescos. En las puertas del infierno Dante pregunta d&oacute;nde se encuentra, la respuesta de Virgilio es magistral: <em>&ldquo;Es el sitio de que hice ya advertencia, donde ver&aacute;s las gentes dolorosas que perdieron el don de la inteligencia</em>&rdquo; .&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La obra es una alegor&iacute;a sobre la condici&oacute;n humana. Dante representa a toda la humanidad, no en vano, el viaje al infierno es un recorrido de nueve paradas por los pecados capitales. Virgilio, el poeta, representa la raz&oacute;n. La ense&ntilde;anza de la obra literaria es clara; somos nosotros los que construimos nuestro propio infierno.
    </p><p class="article-text">
        Dantesco fue el escenario de la DANA de Valencia, de la que se cumple el segundo aniversario en estos d&iacute;as. Dantesco es el paisaje que queda tras un incendio como los que arrasan nuestros bosques. Dantesco ha sido el adjetivo utilizado por los testigos directos y por los supervivientes de los accidentes ferroviarios acontecidos en Espa&ntilde;a. Dantescas son las im&aacute;genes del planeta revel&aacute;ndose contra la acci&oacute;n del ser humano.
    </p><p class="article-text">
        Advertidos estamos de la cercan&iacute;a del infierno, pero, como describe Dante, la debilidad del hombre arrasa con cualquier posibilidad de tomar decisiones encaminadas a evitar los escenarios dantescos que estamos viviendo y viviremos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ciencia nos ha advertido con suficiente contundencia y claridad sobre las consecuencias de esta vor&aacute;gine destructiva que nos arrastra al averno. No hay fallo en el discurso, ni quiebra en el conocimiento. Hay certezas y probidad. El sistema se est&aacute; devorando a s&iacute; mismo.
    </p><p class="article-text">
        Conscientes de la insignificancia de nuestra existencia individual nos aferramos a la pretenciosa eternidad de dejar huella en la historia. Desde la pandemia la vida es una huida hacia la nada en un tren de alta velocidad. La felicidad <em>del clic</em> de la tarjeta bancaria. La vacuidad en las relaciones, la frivolidad como norma del comportamiento. &iexcl;Cu&aacute;n miserable hace de la vida la vanidad humana!
    </p><p class="article-text">
        De la mano de la codicia arrasamos un planeta finito, sufrimos ya el calor del infierno, pero no queremos renunciar a la riqueza que alimenta la avaricia de una peque&ntilde;a parte de la humanidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Genocidios ideol&oacute;gicos y religiosos a cambio de resort tur&iacute;sticos. Bestias liderando el imperio, desahuciados alimentando buitres, aspirantes a don nadie liderando audiencias La crueldad como reclamo, la ignorancia como gu&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el infierno del odio no hay atisbo de conocimiento en las c&aacute;tedras, ni compasi&oacute;n en el poder, ni producci&oacute;n en la riqueza, ni comunidad en el &aacute;gora, ni acogimiento en el Oikos, ni verdad en el discurso. No hay pol&iacute;tica en las polis. No hay econom&iacute;a en el fraude.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hay siglos de distancia entre el infierno de Dante y el de nuestros d&iacute;as. No se distinguen las diferencias entre las escenas dantescas de la Divina Comedia de las consecuencias de este sistema de vida occidental que, bajo el motor de un capitalismo suicida, es la causa directa del infierno en que se est&aacute; convirtiendo la vida en el planeta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nuestros privilegios son la lujuria que adormece la conciencia y alimenta la vanidad. Sometidos a la cultura de una individualidad t&oacute;xica que promociona la arrogancia, hace mucho tiempo que no nos miramos en el espejo de la humildad pues su reflejo resultar&iacute;a horrendo. No somos la sociedad que creemos ser. Somos el producto de un sistema fallido que produce escenarios dantescos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay mucho que hacer para enfrentar el infierno. La impotencia es el eslogan de la ultraderecha. Debemos parar. Dejar de huir y dedicar tiempo a observar, pensar, razonar, entender y actuar. Hacer examen de conciencia. Rechazar el patriotismo de la traici&oacute;n y la cobard&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Debemos recuperar el camino de la virtud y del conocimiento. La v&iacute;a no es la de la brutalidad sino la &eacute;tica de la raz&oacute;n. Los valores que hicieron grande a la humanidad no se compaginan con los que destruyen la vida. Priorizar la econom&iacute;a frente a la supervivencia del planeta es construir el infierno para la humanidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No hay atajos ni soluciones m&aacute;gicas. No habr&aacute; tecnolog&iacute;a, ni conejos que salgan de la chistera, ni s&uacute;per h&eacute;roes con capa que vuelen para venir a salvarnos. Si somos nosotros los creadores del infierno, somos nosotros los llamados a combatirlo. La capacidad de razonar est&aacute; al alcance de todos y cada uno de nosotros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un sistema que es violento con el planeta y con las personas no ofrece refugio ni paz. Las calles arden y seguir&aacute;n ardiendo. Es la ausencia de futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irma Ferrer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/dantesco_132_13635569.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Nov 2026 18:43:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dantesco]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Se apaga la Minurso. Canarias en la primera línea del nuevo Atlántico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/apaga-minurso-canarias-primera-linea-nuevo-atlantico_132_13633699.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/904f2de2-e765-4520-b088-e9e07bd3505d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x582y224.jpg" width="1200" height="675" alt="Se apaga la Minurso. Canarias en la primera línea del nuevo Atlántico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los expertos discrepan sobre quién gana con la salida de la MINURSO, pero coinciden en quién pierde: la estabilidad. Y la estabilidad del Atlántico Medio es, para Canarias, una condición de supervivencia económica y social
</p></div><p class="article-text">
        Durante los &uacute;ltimos meses he ido escribiendo en estas p&aacute;ginas, art&iacute;culo a art&iacute;culo, sobre los movimientos que est&aacute;n reordenando el tablero geoestrat&eacute;gico en el que se mueve Canarias. He hablado del deshielo del &Aacute;rtico y de las nuevas rutas que abre a la rivalidad entre Estados Unidos, Rusia y China. De Suez y del mar Rojo. De Ormuz y de los desv&iacute;os por el cabo de Buena Esperanza. De la estrategia portuaria de Estado de Marruecos, con T&aacute;nger Med, Nador, Agadir y Dajla como piezas de un mismo plan. De sus pretensiones sobre nuestras aguas y sobre el Monte Tropic. De su empe&ntilde;o en que renunciemos a la seguridad a&eacute;rea del S&aacute;hara Occidental, que se presta desde Gando. De la compra del 45% de Boluda Maritime Terminals por la empresa p&uacute;blica Marsa Maroc. De los Acuerdos de Abraham y del rearme marroqu&iacute; a poco m&aacute;s de cien kil&oacute;metros de nuestras costas. Lo he hecho, como dije hace unos d&iacute;as ante los investigadores de la Universidad y operarios portuarios,&nbsp;sin alarmismo, pero tambi&eacute;n sin ingenuidad.
    </p><p class="article-text">
        Hoy tengo que a&ntilde;adir una pieza sobrevenida, y no es una pieza menor. El pasado viernes 30 de octubre el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas fue incapaz de renovar el mandato de la MINURSO, la misi&oacute;n creada en 1991 para vigilar el alto el fuego entre Marruecos y el Frente Polisario y organizar un refer&eacute;ndum de autodeterminaci&oacute;n que nunca lleg&oacute; a celebrarse. Rusia vet&oacute; el texto presentado por Estados Unidos, que hab&iacute;a obtenido once votos a favor y las abstenciones de China, Pakist&aacute;n y Somalia. Aquel borrador quitaba la &laquo;R&raquo; de refer&eacute;ndum del nombre de la misi&oacute;n, que pasar&iacute;a a llamarse MINUSO, y consagraba el plan de autonom&iacute;a marroqu&iacute; como &uacute;nico marco de negociaci&oacute;n. Acto seguido, Washington vot&oacute; en contra de la propuesta rusa, que planteaba prorrogar la misi&oacute;n un a&ntilde;o m&aacute;s en sus t&eacute;rminos de siempre y que solo logr&oacute; tres apoyos. El mandato expir&oacute; a medianoche del s&aacute;bado 31. Treinta y cinco a&ntilde;os despu&eacute;s, Naciones Unidas abandona el S&aacute;hara sin haber cumplido el encargo para el que lleg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La reacci&oacute;n de las partes dice mucho del escenario que se abre. El Gabinete Real marroqu&iacute; calific&oacute; la no renovaci&oacute;n como &laquo;un avance importante&raquo; y anunci&oacute; que la presencia de la misi&oacute;n, &laquo;su personal, veh&iacute;culos, equipos y s&iacute;mbolos&raquo;, debe cesar en los pr&oacute;ximos d&iacute;as. Dio adem&aacute;s por suspendido el proceso pol&iacute;tico de la ONU. Su ministro de Exteriores, Naser Burita, lleg&oacute; a decir que no intent&oacute; siquiera convencer a Mosc&uacute; de que no vetara, porque Marruecos ganaba en cualquiera de los dos escenarios y avanz&oacute; que buscar&aacute; sacar el expediente del S&aacute;hara de la Cuarta Comisi&oacute;n de la Asamblea General, la encargada de la descolonizaci&oacute;n. El Frente Polisario habl&oacute; de &laquo;d&iacute;a hist&oacute;rico&raquo; y agradeci&oacute; el veto ruso. Argelia expres&oacute; su &laquo;profundo pesar&raquo; y culp&oacute; al sesgo del texto estadounidense, &laquo;inclinado excesiva y descaradamente&raquo; a favor de Rabat.
    </p><p class="article-text">
        Todos celebran o lamentan. Pero, objetivamente, se produce un vac&iacute;o real. Un alto responsable de la misi&oacute;n defin&iacute;a hace poco su tarea como un &laquo;cable de alarma&raquo; pol&iacute;tico, no solo entre Marruecos y el Polisario, sino tambi&eacute;n entre Marruecos y Argelia. Ese cable ha dejado de existir. Conviene recordar que el Polisario dio por roto el alto el fuego en 2020 y que desde entonces vive un conflicto de baja intensidad con Marruecos, que controla de hecho alrededor del 80% del territorio. Hasta ahora ambos ej&eacute;rcitos se absten&iacute;an de intervenir en las zonas patrulladas por los observadores. Sin ellos, crece el riesgo de que las persecuciones en caliente se extiendan m&aacute;s all&aacute; de las fronteras de Mauritania o de Argelia y de que un conflicto enquistado adquiera una dimensi&oacute;n internacional. Y todo ello frente a nuestras costas.
    </p><p class="article-text">
        No soy el &uacute;nico que mira con inquietud lo que viene. En estos d&iacute;as se han multiplicado las voces expertas, y casi todas coinciden en una palabra: incertidumbre. Riccardo Fabiani, analista de Crisis Group para el norte de &Aacute;frica, lo resum&iacute;a sin rodeos: &laquo;todo es incierto y la incertidumbre domina la situaci&oacute;n&raquo;. Y se&ntilde;alaba el riesgo m&aacute;s inmediato: que Rabat ocupe militarmente la llamada zona colch&oacute;n, la franja que hasta ahora patrullaban los observadores, una medida &laquo;potencialmente escalatoria, con consecuencias peligrosas para la estabilidad regional&raquo;. Crisis Group lleva tiempo describiendo la secuencia que podr&iacute;a desencadenarse: avance marroqu&iacute;, ataques del Polisario lanzados directamente desde territorio argelino, persecuci&oacute;n de las tropas marroqu&iacute;es al otro lado de la frontera y, en el peor de los casos, un choque directo entre Marruecos y Argelia.
    </p><p class="article-text">
        La analista Hannah Rae Armstrong, especialista en el Magreb y el Sahel, ya hab&iacute;a calificado el borrador estadounidense de &laquo;receta para el regreso al conflicto&raquo;, que elevaba &laquo;de forma inmediata y brusca&raquo; el riesgo de escalada. El propio secretario general de la ONU, Ant&oacute;nio Guterres, ha expresado su preocupaci&oacute;n por la seguridad en el territorio y ha recordado que el fin de la misi&oacute;n &laquo;no anula&raquo; los derechos del pueblo saharaui, &laquo;en particular, su derecho inalienable a la libre determinaci&oacute;n&raquo;. Y Oxfam alerta de que la desaparici&oacute;n de la vigilancia pone en riesgo a la poblaci&oacute;n civil y a las decenas de miles de refugiados que siguen en los campamentos de Argelia.
    </p><p class="article-text">
        Hay tambi&eacute;n lecturas desde la otra orilla, y conviene conocerlas. Analistas pr&oacute;ximos a Rabat sostienen que el veto ruso no cambia el rumbo, porque la resoluci&oacute;n 2797 de 2025, que situ&oacute; la autonom&iacute;a marroqu&iacute; como base de la negociaci&oacute;n, sigue vigente. El Real Instituto Elcano, en un an&aacute;lisis reciente sobre el medio siglo transcurrido desde la retirada espa&ntilde;ola, constata una &laquo;tendencia internacional abrumadora&raquo; a favor de la autonom&iacute;a. Es decir: Marruecos tiene el viento diplom&aacute;tico a favor, pero ha perdido al &aacute;rbitro sobre el terreno. Y esa combinaci&oacute;n es precisamente la m&aacute;s peligrosa. Quien se sabe respaldado y ya no se siente observado tiene la tentaci&oacute;n de acelerar.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s cerca de nosotros, el catedr&aacute;tico Jos&eacute; Mar&iacute;a Peredo advert&iacute;a hace unas semanas que &laquo;una cosa es desbloquear una situaci&oacute;n y otra, dejar en manos de un pa&iacute;s la decisi&oacute;n unilateral o de una potencia dominante la resoluci&oacute;n del conflicto&raquo;. Y recordaba que cualquier cambio de soberan&iacute;a sobre aguas cuya delimitaci&oacute;n es hoy distinta obligar&aacute; a contar con otros actores. Canarias es uno de ellos. A unos cien kil&oacute;metros de la costa del S&aacute;hara, cualquier alteraci&oacute;n del estatus jur&iacute;dico de ese territorio repercute directamente sobre nuestros espacios mar&iacute;timos, nuestros recursos y el espacio a&eacute;reo que gestionamos.
    </p><p class="article-text">
        Saco de todo ello una conclusi&oacute;n. Los expertos discrepan sobre qui&eacute;n gana con la salida de la MINURSO, pero coinciden en qui&eacute;n pierde: la estabilidad. Y la estabilidad del Atl&aacute;ntico Medio es, para Canarias, una condici&oacute;n de supervivencia econ&oacute;mica y social.
    </p><p class="article-text">
        Lo que se dibuja no es un simple fracaso diplom&aacute;tico. Es la cristalizaci&oacute;n de bloques. De un lado, Estados Unidos, Marruecos e Israel, que van a intentar imponer la anexi&oacute;n del S&aacute;hara como hecho consumado. El embajador estadounidense lo dijo sin rodeos: hay que &laquo;intentar algo diferente&raquo;. Y ese algo diferente tiene respaldo militar. Washington ha blindado por ley, a trav&eacute;s de la Secci&oacute;n 1268 de su Ley de Autorizaci&oacute;n de la Defensa Nacional, una alianza de diez a&ntilde;os con Rabat. Marruecos maneja ya un presupuesto de defensa cercano a los 15.300 millones de d&oacute;lares, recibe cazas F-16 Block 72, sistemas antia&eacute;reos Barak MX y radares israel&iacute;es, y levanta un polo de fabricaci&oacute;n de drones. Espa&ntilde;a, en cambio, no tiene ning&uacute;n compromiso de seguridad equivalente, ni con Rabat ni con Washington. Y la OTAN hace aguas, tras el pulso de Donald Trump.
    </p><p class="article-text">
        Del otro lado, Argelia y Rusia. Apenas un d&iacute;a antes de la votaci&oacute;n, en la cumbre Rusia-&Aacute;frica, el presidente Tebboune agradec&iacute;a p&uacute;blicamente a Mosc&uacute; su &laquo;constante apoyo&raquo; a la autodeterminaci&oacute;n saharaui. Al d&iacute;a siguiente lleg&oacute; el veto. Rusia, que viene ampliando su influencia en el Sahel y en &Aacute;frica Occidental, encuentra en el S&aacute;hara otro escenario en el que medir fuerzas con Estados Unidos, lejos de Ucrania pero muy cerca de Europa. Y Argelia, con sus relaciones con Marruecos rotas desde 2021, no va a aceptar la anexi&oacute;n. Es un nuevo frente de confrontaci&oacute;n en nuestra vecindad inmediata.
    </p><p class="article-text">
        Y est&aacute; China, que se abstuvo ante el texto estadounidense y vot&oacute; a favor del ruso. Pek&iacute;n juega otra partida, la econ&oacute;mica: puertos, infraestructuras, materias primas, acceso a mercados. No le interesa un conflicto abierto que encarezca las rutas, pero tampoco renunciar&aacute; a sacar provecho del desorden. Su papel est&aacute; por ver, y ser&aacute; decisivo.
    </p><p class="article-text">
        Bajo todo esto late lo que de verdad se disputa: el control de buena parte de &Aacute;frica, del Atl&aacute;ntico Medio, del Estrecho y del Mediterr&aacute;neo. Lo vengo diciendo desde hace tiempo. Lo que ocurre aqu&iacute; al lado no es un episodio aislado. Es la manifestaci&oacute;n m&aacute;s visible de una recomposici&oacute;n de alianzas que tiene a Marruecos como beneficiario y a Canarias como frontera expuesta.
    </p><p class="article-text">
        Alguien podr&iacute;a pensar que la retirada de unos cientos de observadores en el desierto poco tiene que ver con nuestra vida cotidiana. Se equivoca. Cada una de las preocupaciones que he planteado en estos meses se agrava con la salida de la MINURSO.
    </p><p class="article-text">
        Empiezo por Dajla. Un puerto de unos 1.300 millones de euros que se construye en un territorio ocupado y pendiente de descolonizaci&oacute;n, que aspira a captar los tr&aacute;ficos de transbordo, los servicios y la redistribuci&oacute;n log&iacute;stica hacia &Aacute;frica Occidental que hoy encuentran en el Puerto de La Luz y de Las Palmas su escala natural. Sin presencia de Naciones Unidas, Rabat acelerar&aacute; la normalizaci&oacute;n de esas inversiones y buscar&aacute; legitimarlas ante empresas e instituciones europeas, tambi&eacute;n canarias. Lo dije en enero y lo repito: potenciar Dajla supone un atentado contra el derecho internacional y contra nuestro puerto. Y el Estado espa&ntilde;ol, al que la ONU sigue considerando potencia administradora de ese territorio, no puede alegar ignorancia. Debe acabar con las equidistancias y el desprecio al&nbsp;Derecho Internacional y a los Derechos Humanos.
    </p><p class="article-text">
        Sigo por nuestras aguas. Marruecos aprob&oacute; en 2020 sus leyes de delimitaci&oacute;n mar&iacute;tima incluyendo las aguas saharauis, y pretende extender su plataforma continental hasta las 350 millas, alcanzando el Monte Tropic, al suroeste de El Hierro, con sus reservas de telurio, cobalto, n&iacute;quel y tierras raras. Si consigue sacar el S&aacute;hara de la agenda descolonizadora, intentar&aacute; presentar esas aguas como propias sin freno jur&iacute;dico alguno. La delimitaci&oacute;n con Canarias dejar&iacute;a de ser una discusi&oacute;n entre un Estado y un territorio no aut&oacute;nomo para convertirse, a sus ojos, en una negociaci&oacute;n entre iguales. Eso es inaceptable.
    </p><p class="article-text">
        Contin&uacute;o con el espacio a&eacute;reo. La gesti&oacute;n de la regi&oacute;n de informaci&oacute;n de vuelo que cubre el S&aacute;hara Occidental se presta desde Gran Canaria. Marruecos lleva tiempo reclam&aacute;ndola, y el fin de la misi&oacute;n le dar&aacute; nuevos argumentos para exigir lo que considera un atributo de su soberan&iacute;a. Renunciar a ella ser&iacute;a un error de enorme calado: perder&iacute;amos capacidad de control, de informaci&oacute;n y de seguridad sobre un espacio que en los pr&oacute;ximos meses puede ser escenario de tensiones militares.
    </p><p class="article-text">
        No olvido la migraci&oacute;n. Lo hemos visto en Ceuta: cuando le conviene, Marruecos flexibiliza el control de su frontera como demostraci&oacute;n de fuerza. Un S&aacute;hara inestable, con movimientos de tropas, desplazamientos de poblaci&oacute;n y un Sahel en descomposici&oacute;n, es el caldo de cultivo perfecto para nuevas presiones sobre la ruta atl&aacute;ntica. Y somos los cabildos, los ayuntamientos y la Comunidad Aut&oacute;noma quienes damos la primera respuesta.
    </p><p class="article-text">
        Y vuelvo a los puertos. La operaci&oacute;n de Marsa Maroc sobre el 45% de Boluda Maritime Terminals que, aunque parece que cuenta con la oposici&oacute;n del CNI y todav&iacute;a est&aacute; pendiente de autorizaci&oacute;n por la Junta de Inversiones Exteriores, adquiere en este contexto una gravedad a&ntilde;adida. &iquest;Vamos a permitir que una empresa p&uacute;blica de un Estado que acaba de dar por liquidado el proceso de la ONU en el S&aacute;hara, y que compite directamente con nosotros, se siente en los &oacute;rganos de decisi&oacute;n de nuestras autoridades portuarias? Si antes hab&iacute;a razones para paralizarla, hoy hay m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Hay adem&aacute;s una paradoja que no quiero dejar pasar. La crisis de Ormuz y la inseguridad en el mar Rojo est&aacute;n empujando a muchas navieras hacia el cabo de Buena Esperanza. La historia nos dice que eso puede ser una oportunidad para La Luz: los cierres del canal de Suez en 1956 y en 1967 dispararon nuestros tr&aacute;ficos. Pero esa oportunidad solo existe si el Atl&aacute;ntico Medio es percibido como un espacio estable. Un conflicto abierto en el S&aacute;hara, a las puertas del Archipi&eacute;lago, encarecer&iacute;a seguros, alterar&iacute;a escalas y convertir&iacute;a nuestra centralidad oce&aacute;nica en un factor de riesgo. Nuestra posici&oacute;n es una fortaleza solo si somos capaces de protegerla.
    </p><p class="article-text">
        El giro de 2022, cuando Pedro S&aacute;nchez asumi&oacute; la posici&oacute;n marroqu&iacute; sobre el S&aacute;hara buscando, aparentemente, estabilizar la relaci&oacute;n bilateral, no ha tra&iacute;do la estabilidad prometida. Ha alimentado la percepci&oacute;n de que Espa&ntilde;a cede cuando se le presiona. Y un socio que percibe que presionando obtiene resultados seguir&aacute; presionando, no se olviden de lo sucedido en Ceuta. Que el Congreso acabe de aprobar la ley que concede la nacionalidad espa&ntilde;ola a los saharauis demuestra, por cierto, que la sociedad espa&ntilde;ola no ha olvidado su responsabilidad hist&oacute;rica con ese pueblo.
    </p><p class="article-text">
        Por eso planteo con claridad lo que entiendo que hay que hacer. Que Espa&ntilde;a y Europa defiendan en Naciones Unidas alg&uacute;n mecanismo de observaci&oacute;n que impida que el vac&iacute;o dejado por la MINURSO lo llenen las armas, y que se oponga a que el S&aacute;hara salga de la agenda de descolonizaci&oacute;n. Que la Uni&oacute;n Europea deje de mirar solo al este y construya una estrategia atl&aacute;ntica con Canarias en el centro de la decisi&oacute;n, no en su margen. Que el Estado blinde jur&iacute;dica y pol&iacute;ticamente nuestras aguas, el Monte Tropic y la gesti&oacute;n de la seguridad a&eacute;rea desde Gando, y que no haya cesi&oacute;n alguna en ninguna mesa bilateral sin que Canarias est&eacute; presente. Que se paralice la entrada de Marsa Maroc en Boluda. Que se refuercen la vigilancia mar&iacute;tima y a&eacute;rea y la protecci&oacute;n de nuestras infraestructuras cr&iacute;ticas: puertos, aeropuertos, cables submarinos y sistemas energ&eacute;ticos. Y que se apueste de una vez por la e&oacute;lica marina y por las renovables, porque en este nuevo Atl&aacute;ntico la autonom&iacute;a energ&eacute;tica tambi&eacute;n es seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Decir todo esto no es un acto de hostilidad hacia Marruecos ni hacia su pueblo, con el que Canarias mantiene lazos hist&oacute;ricos, comerciales y humanos que valoramos y queremos preservar. La cooperaci&oacute;n es imprescindible; la dependencia, no. Pero no se puede construir una relaci&oacute;n de vecindad madura sobre la ambig&uuml;edad calculada de una de las partes, ni sobre la renuncia permanente de la otra.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se retiran quienes vigilan, quedan quienes imponen. Esa es la lecci&oacute;n que no deber&iacute;amos tener que aprender en carne propia. Marruecos jugar&aacute; las cartas que le dejemos jugar y Estados Unidos, Israel, Rusia y China har&aacute;n lo propio con las suyas. Depende de nosotros, de Espa&ntilde;a y de Europa, que Canarias no sea el tapete sobre el que otros reparten la partida. Defender nuestra posici&oacute;n en el Atl&aacute;ntico no es una cuesti&oacute;n ideol&oacute;gica, es una obligaci&oacute;n institucional y &nbsp;como presidente del Cabildo de Gran Canaria no voy a dejar de ejercerla. Pero no puedo dejar de plantear que me preocupan que casi todos los dem&aacute;s interlocutores pol&iacute;ticos e institucionales est&eacute;n tan callados ante lo que estamos viviendo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/apaga-minurso-canarias-primera-linea-nuevo-atlantico_132_13633699.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Nov 2026 11:37:03 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un ‘antillano’ en mi vida de isleño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/antillano-vida-isleno_132_13633413.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4bdd53f-f77f-46ae-bfb3-785d0a747e4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un ‘antillano’ en mi vida de isleño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Dave ahora está en la zona empinada del camino, y el viejo, el Román padre, en la parte baja o llana. Hay una pelota de rugby que simula un juguete de crío sobre el suelo arenoso y quiere que la amen, lo que significa ponerse a jugar</p></div><p class="article-text">
        <em>En el recuerdo. Al eterno amigo Dave Watts (*)</em>
    </p><p class="article-text">
        La entrada a aquel lugar m&aacute;gico estaba perimetrada por flores c&aacute;lidas en el fr&iacute;o, vides verdes o marrones, plantas de todo tipo y raza, y por mucha laurisilva y silencio natural.
    </p><p class="article-text">
        Al fondo, siempre un &aacute;rbol, el gran &aacute;rbol tronco, laurel y sombra: EL &Aacute;RBOL. Y debajo, el acopio de amistad de todos menos uno, ese uno traidor.
    </p><p class="article-text">
        Dave ahora est&aacute; en la zona empinada del camino, y el viejo, el Rom&aacute;n padre, en la parte baja o llana. Hay una pelota de rugby que simula un juguete de cr&iacute;o sobre el suelo arenoso y quiere que la amen, lo que significa ponerse a jugar.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a que verlos: la pelota haraposa, destornillada, haciendo de transmisora de alegr&iacute;as y aquellos dos desconocidos, o conocidos en aquel mismo momento, construyendo lindezas que animaban el cotarro, la cantina id&iacute;lica repleta de risas y fiestas. Escena inolvidable, de pura magia, divertida y humana sin edulcorantes.
    </p><p class="article-text">
        Querido Dave, que sepas que te recuerdo en todos los lugares en que nos abrazamos, pero sobre todo hoy, en este momento que escribo, me queda esa luz: la pista chinija, el bal&oacute;n destrozado, el juego, la amistad y todo aquel esplendor sonriente que cargabas en esa piel tan negra y bella, en esa gran persona que eres y ser&aacute;s para siempre.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Dave Watts. Foto: KEROXEN                            </span>
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        Ahora entro por ese mismo lugar, en mis deseadas escapadas a las median&iacute;as altas con amigos puros, veces y veces, pero ya no encuentro el bal&oacute;n de rugby, tampoco est&aacute;s t&uacute; y algo menos ya mi padre. Los amigos, los de verdad, se mantienen con la carga de los a&ntilde;os&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Pero, en cambio, s&iacute; sue&ntilde;o con que alg&uacute;n d&iacute;a aparecer&aacute;s por all&iacute; para despertarnos, y entonces esa inesperada visita ser&aacute; una escena que se repetir&aacute; en bucle hasta el final de los tiempos.
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que qued&oacute; pendiente el concierto, que tambi&eacute;n alg&uacute;n d&iacute;a llegar&aacute;, porque t&uacute; eres capaz de esa magia.
    </p><p class="article-text">
        Te quiero, y claro que te echo de menos: en todos los rincones en que nos vimos.
    </p><p class="article-text">
        Dave, &iquest;a d&oacute;nde van las palabras que no se quedaron? &iquest;Y las miradas que un d&iacute;a partieron? &iquest;A d&oacute;nde van? En ese lugar, nos vemos.
    </p><p class="article-text">
        Ya ver&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <em>*</em><a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/tenerifeahora/cultura/muere-dave-watts_1_11768418.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Dave Watts</em></a><em>, amigo, m&uacute;sico, diyey y productor, falleci&oacute; en Tenerife, su lugar de residencia, el 27 de octubre de 2024.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Román Delgado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/antillano-vida-isleno_132_13633413.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Nov 2026 10:45:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un ‘antillano’ en mi vida de isleño]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Las coordinadoras de enseñanza y los "representantes provisionales"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/coordinadoras-ensenanza-representantes-provisionales_1_13633339.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/20d9a3d2-d684-4827-bb0f-a9c25677a5fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las coordinadoras de enseñanza y los &quot;representantes provisionales&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La coordinadora que impulsó las Escuelas de Verano nació con carácter nacional canario. En ella confluyeron fundamentalmente dos corrientes: la izquierda, con militantes y simpatizantes del PCE y otros partidos, y el nacionalismo, donde coincidían cristianos autogestionarios y sectores heterodoxos de izquierda</p></div><p class="article-text">
        El 8 de enero de 1976, el peri&oacute;dico <em>El D&iacute;a</em> publicaba el anuncio de aprobaci&oacute;n de la Asociaci&oacute;n de Antiguos Alumnos de la Escuela de Formaci&oacute;n del Profesorado de EGB de La Laguna, autorizada el 24 de diciembre de 1975 por el gobernador civil. Tras aquella f&oacute;rmula legal se escond&iacute;a una necesidad mucho m&aacute;s profunda: disponer de un espacio para organizarnos cuando el franquismo daba sus &uacute;ltimos coletazos y comenzaba la transici&oacute;n democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Culminaba as&iacute; un a&ntilde;o de reuniones clandestinas en las aulas de la Universidad de La Laguna y en pisos particulares, a los que acced&iacute;amos con prudencia ante la vigilancia constante de la Brigada de Investigaci&oacute;n Social. La primera Junta Directiva estuvo presidida por Manuel Fern&aacute;ndez Reyes, con Josefina P&eacute;rez Gonz&aacute;lez como vicepresidenta, Manuel Marrero Morales como secretario y Corpus Montero Larri&oacute;n como tesorero. Fueron vocales Antonio Cabrera Exp&oacute;sito, Jes&uacute;s-A. Coello N&uacute;&ntilde;ez, Wladimiro Raya Herrera, Carlos Bravo S&aacute;nchez, Francisco Aguilar Topham, Mar&iacute;a Blanca Gabald&oacute;n L&oacute;pez y Humberto Ascanio Montesinos. En sus primeros meses, la Asociaci&oacute;n alcanz&oacute; los 455 miembros.
    </p><p class="article-text">
        Aquel movimiento ven&iacute;a gest&aacute;ndose desde el curso anterior, con las <em>Primeras Jornadas de Educaci&oacute;n</em>, que reunieron mesas redondas y conferencias sobre Canarias. Quer&iacute;amos comprender nuestra realidad a trav&eacute;s de autores como Vi&eacute;itez, Bergasa, J. Alem&aacute;n y Carballo Cotanda, mientras le&iacute;amos a Bertolt Brecht, Marta Harnecker, Freire, Lenin, Marx, Marcuse y los escritores del <em>boom</em> latinoamericano y canario. Aquellos encuentros sociopol&iacute;ticos y culturales tuvieron continuidad y desembocaron en la I Escuela de Verano de Canarias, celebrada del 5 al 11 de julio de 1978, incluidos s&aacute;bado y domingo, sin subvenci&oacute;n alguna, en la Escuela de Magisterio de La Laguna.
    </p><p class="article-text">
        La coordinadora que impuls&oacute; las Escuelas de Verano naci&oacute; con car&aacute;cter nacional canario. En ella confluyeron fundamentalmente dos corrientes: la izquierda, con militantes y simpatizantes del PCE y otros partidos, y el nacionalismo, donde coincid&iacute;an cristianos autogestionarios y sectores heterodoxos de izquierda. Nos separaban a veces largos debates, pero compart&iacute;amos objetivos. El ministro de la UCD &Iacute;&ntilde;igo Cavero lleg&oacute; a calificar las Escuelas de Verano de &laquo;sarampi&oacute;n pasajero&raquo;. El tiempo demostrar&iacute;a lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        La Asociaci&oacute;n fue tambi&eacute;n la cobertura legal para potenciar el Movimiento de Maestros, que actuaba paralelamente a las coordinadoras de &laquo;penenes&raquo; (PNNs) de la Universidad y de Ense&ntilde;anzas Medias. Durante varios a&ntilde;os, el profesorado no universitario comparti&oacute; sede y multicopista con el Colegio de Doctores y Licenciados, en la calle de San Agust&iacute;n de La Laguna.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En 1976, la organizaci&oacute;n y la presi&oacute;n del profesorado obligaron a abrir una primera v&iacute;a de representaci&oacute;n democr&aacute;tica.</strong> El ministro de Educaci&oacute;n Carlos Robles Piquer convoc&oacute;, durante el tercer trimestre del curso 1975-1976, elecciones a representantes provinciales del profesorado de EGB. En Las Palmas se acord&oacute; presentar a Manuel Meneses Fern&aacute;ndez; en Santa Cruz de Tenerife, la asamblea eligi&oacute; a Manuel Marrero Morales.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a no se hab&iacute;an celebrado el refer&eacute;ndum constitucional ni las primeras elecciones generales y municipales. Por eso, aquella votaci&oacute;n constituy&oacute; un ensayo democr&aacute;tico de enorme importancia: m&aacute;s de 100.000 maestros y maestras participaban en el primer proceso electoral de estas caracter&iacute;sticas dentro de su colectivo tras cuarenta a&ntilde;os de dictadura. Con mesas electorales y actas de los resultados ante notario, con todas las garant&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        La candidatura unificada de Santa Cruz de Tenerife cont&oacute; con Jos&eacute; Francisco Mart&iacute;n Mart&iacute;n, &Aacute;ngel Mart&iacute;n Falc&oacute;n Dom&iacute;nguez y Rosario Oviedo Blanco, que apoyaron a Manuel Marrero Morales. Con modestos carteles multicopiados recorrimos Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro, defendiendo un &ldquo;<strong>cauce</strong> <strong>representativo, democr&aacute;tico e independiente&rdquo;</strong>: que todas las voces fueran escuchadas, que cada maestro tuviera un voto y que las decisiones dependieran exclusivamente de los acuerdos colectivos del profesorado, sin subordinaci&oacute;n a la Administraci&oacute;n, los partidos pol&iacute;ticos u otras organizaciones. Conviene recordar que los interinos ni siquiera ten&iacute;an reconocido el derecho al voto en los claustros.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados publicados por <em>La Tarde</em> fueron contundentes: de los 1.860 votos emitidos, obtuvimos 1.245; Francisco Humberto Cabrera Alonso, del S.E.M., consigui&oacute; 440, y Florentino S&aacute;nchez Cid, 89. Hubo 52 votos nulos, 33 en blanco y uno para Jos&eacute; Francisco Mart&iacute;n Mart&iacute;n. Como dato revelador de aquella &eacute;poca, los partidos pol&iacute;ticos segu&iacute;an prohibidos, salvo Falange Espa&ntilde;ola, cuyo jefe provincial en Santa Cruz de Tenerife era precisamente el representante de la candidatura que qued&oacute; en segundo lugar.
    </p><p class="article-text">
        De entre las cincuenta personas elegidas como representantes provinciales solo dos eran mujeres: Ofelia D&iacute;az Mu&ntilde;oz (Le&oacute;n) y Blanca Ba&ntilde;os G&oacute;mez (Logro&ntilde;o). Hab&iacute;a tambi&eacute;n representaci&oacute;n de Ceuta y de Melilla; pero ya no hab&iacute;a del Sahara Occidental pues se hab&iacute;a entregado a Marruecos y a Mauritania en los Acuerdos de Madrid (14 de noviembre de 1975). De entre los cincuenta representantes, 33 &eacute;ramos candidatos de las Coordinadoras y del movimiento asambleario, 15 eran del Sindicato vertical SEM (controlado por el r&eacute;gimen) y adem&aacute;s, 4 que proced&iacute;an de dicho Sindicato se adhirieron a los planteamientos de la representaci&oacute;n de las Coordinadoras, pasando a ser 37 frente a 15. El Ministerio buscaba interlocutores v&aacute;lidos en cada provincia, pero buena parte del profesorado entendi&oacute; aquellos cargos como provisionales, a la espera de una representaci&oacute;n sindical o colegiada definitiva. Segu&iacute;a abierto el debate sobre la forma de organizaci&oacute;n m&aacute;s adecuada.
    </p><p class="article-text">
        El curso 1976-1977 fue trepidante: reuniones semanales de representantes de centros, asambleas semanales o quincenales y encuentros mensuales de coordinaci&oacute;n en Madrid. Se preparaba una gran movilizaci&oacute;n. Aunque nuestros sueldos rondaban las 12.000 pesetas, la reivindicaci&oacute;n econ&oacute;mica no ocupaba el centro de la plataforma. Defend&iacute;amos la participaci&oacute;n democr&aacute;tica, la estabilidad laboral de interinos y contratados, la igualdad salarial por igual trabajo, el rechazo al decreto de regulaci&oacute;n de plantillas, la escolarizaci&oacute;n total y gratuita de los cuatro a los diecis&eacute;is a&ntilde;os y una jubilaci&oacute;n voluntaria a los sesenta a&ntilde;os o con treinta de servicio, y obligatoria a los sesenta y cinco, siempre con el cien por cien de los haberes en activo.
    </p><p class="article-text">
        Reclam&aacute;bamos tambi&eacute;n formaci&oacute;n permanente adaptada a las peculiaridades de Canarias, participaci&oacute;n docente en los programas de ense&ntilde;anza y en las disposiciones legales, decisiones de los centros compartidas por todo el profesorado, mayor atenci&oacute;n a la infancia y un m&aacute;ximo de 28 alumnos por aula. El programa quedaba abierto a las sugerencias y peticiones mayoritarias del colectivo.
    </p><p class="article-text">
        En octubre de 1976, el ministro Aurelio Men&eacute;ndez convoc&oacute; la primera y &uacute;ltima negociaci&oacute;n con los &laquo;representantes provisionales&raquo;, celebrada en la sede del INCIE, en Madrid, donde nos encerramos desde el primer d&iacute;a. All&iacute; estaba el germen de los Sindicatos de Trabajadores de la Ense&ntilde;anza, que se agrupar&iacute;an inicialmente en la Uni&oacute;n Confederal de Sindicatos de Trabajadores de la Ense&ntilde;anza, hoy STEs-Intersindical.
    </p><p class="article-text">
        Pertenec&iacute; a su Secretariado Confederal durante los primeros veinticinco a&ntilde;os. Como tambi&eacute;n lo hicieron en distintos momentos durante esos a&ntilde;os Jorge Mendoza, Federico Rold&aacute;n, Bernardino Ruiz, Pepe Navarro, Fernando P&eacute;rez, Esther Garc&iacute;a, Ricardo Garc&iacute;a&hellip; entre otros. Ahora, cuando el 4 de noviembre se conmemoran en Madrid los cincuenta a&ntilde;os de aquel nacimiento, conviene recordar que los sindicatos de ense&ntilde;anza no surgieron por concesi&oacute;n de nadie: fueron fruto de la organizaci&oacute;n, la participaci&oacute;n democr&aacute;tica y la lucha colectiva de miles de maestros y maestras. Y, adem&aacute;s,&nbsp;manten&iacute;anos y cumpl&iacute;amos una m&aacute;xima: nadie puede estar liberado m&aacute;s de 3 cursos.
    </p><p class="article-text">
        Recuperar esta historia es reconocer a quienes, en condiciones dif&iacute;ciles, contribuyeron a conquistar derechos laborales y educativos y a construir una escuela m&aacute;s democr&aacute;tica. Tambi&eacute;n es recordar que la independencia, la participaci&oacute;n y la defensa de la ense&ntilde;anza p&uacute;blica no fueron palabras vac&iacute;as, sino compromisos que dieron sentido a todo un movimiento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Marrero Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/coordinadoras-ensenanza-representantes-provisionales_1_13633339.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Nov 2026 10:34:49 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Mitos canarios de falsas lecturas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mitos-canarios-falsas-lecturas_132_13631788.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/191a8e93-8d83-43c9-92c8-07c12f0e46f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mitos canarios de falsas lecturas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De “analfabetismo funcional” ha llegado a hablar la UNESCO en estos casos. Se trata, efectivamente, de personas altamente peligrosas para la cultura de todos, porque pueden llegar a tergiversar el sentido de los documentos históricos y de los monumentos literarios objeto de su atención, que son los que han creado y criado a los pueblos que los atesoran, e imponer lecturas más o menos descabelladas o erróneas, que tergiversan el genuino sentido de la tradición</p></div><p class="article-text">
        La lengua escrita convierte a los hablantes en comunicadores m&aacute;s o menos especializados y con mayor o menor responsabilidad social; en especialistas en una t&eacute;cnica que hay que aprender artificialmente, porque de un mero truco para hacer m&aacute;s grande la palabra en el tiempo y el espacio se trata. Por eso, al contrario que la lengua hablada, que, por ser natural, primaria o espont&aacute;nea, se aprende en casa o en la calle, la lengua escrita se aprende en la escuela. De una parte, convierte la escritura al hablante en trazador de signos gr&aacute;ficos m&aacute;s o menos misteriosos, en perito de la letra y de la composici&oacute;n material de textos, simples o complejos, con <em>inventio</em>, <em>dispositivo</em> y <em>elocutio</em>, como quer&iacute;a la vieja Ret&oacute;rica. Y de otra, convierte la escritura al oyente en lector, recogedor visual o int&eacute;rprete de la letra trazada por otro o por &eacute;l mismo, que debe conocer de la mejor manera posible para poder interpretarla en su recto sentido. Y, como todo arte u oficio, ambas especialidades (la de trazador de letras y la de lector de ellas) pueden ejercerse de forma m&aacute;s o menos profesional o eficiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La del que escribe puede ejercerse de dos maneras radicalmente distintas: de forma altamente especializada o atildada, con mejor o peor caligraf&iacute;a (antes la caligraf&iacute;a era un arte, como la misma palabra indica) y textos reales (hist&oacute;ricos) o de fantas&iacute;a&nbsp;(literarios) de m&aacute;s o menos calado, que <strong>es lo que hicieron Homero, Tuc&iacute;dides, Horacio, C&eacute;sar, Dante, Cervantes, Shakespeare Dostoievski o Rulfo</strong>, por poner unos cuantos ejemplos de los m&aacute;s eminentes; o de forma m&aacute;s o menos chapucera o deficiente, que es lo que hacen aquellos que carecen de pericia para escribir una l&iacute;nea a derechas, incapaces de escribir textos con sentido claro y hasta plagados de faltas de ortograf&iacute;a, que, en el mejor de los casos, s&oacute;lo sirven como documentos para descubrir la pronunciaci&oacute;n de etapas pasadas del idioma. Bien sabido es que no hay cosa mala que no tenga algo bueno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n la especialidad del que recoge e interpreta lo escrito puede ejercerse de dos formas distintas: de forma altamente cualificada, que es lo que hacen los lectores especialistas de una &eacute;poca o un per&iacute;odo hist&oacute;rico determinado, como historiadores, cr&iacute;ticos literarios o pale&oacute;grafos, expertos no s&oacute;lo en la lectura de los textos de que se trata, sino tambi&eacute;n en su tradici&oacute;n lectora; o de forma precaria, como hace el lector ingenuo o ignaro, m&aacute;s o menos desconocedor de la historia de la escritura y de la tradici&oacute;n interpretativa de los textos. De &ldquo;analfabetismo funcional&rdquo; ha llegado a hablar la UNESCO en estos casos. Se trata, efectivamente, de personas altamente peligrosas para la cultura de todos, porque pueden llegar a tergiversar el sentido de los documentos hist&oacute;ricos y de los monumentos literarios objeto de su atenci&oacute;n, que son los que han creado y criado a los pueblos que los atesoran, e imponer lecturas m&aacute;s o menos descabelladas o err&oacute;neas, que tergiversan el genuino sentido de la tradici&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es lo que ha pasado en Canarias con el apellido <em>Boutier</em>, los top&oacute;nimos <em>Arrecife</em> y <em>Los Llanos </em>(este &uacute;ltimo recogido por Elizabeth Murray a su manera bajo la forma <em>Lojonos</em> en su <em>Tenerife y sus seis sat&eacute;lites</em>)<em> </em>y los nombres comunes <em>esqu&eacute;n </em>y<em> zamarro</em>,<em> </em>por ejemplo, convertidos por lectores no muy atildados en <em>Bontier, Acatife, Los Hornos </em>(con h aspirada, seg&uacute;n interpretan los autores de la deturpaci&oacute;n), <em>efequ&eacute;n </em>y<em> tamarco</em>.<em> </em>En efecto, el apellido de Pierre Boutier, uno de los capellanes del viejo conquistador normando Jean de B&eacute;thencourt, se ley&oacute; durante mucho tiempo como <em>Bontier </em>en los textos canarios (as&iacute; aparece en las ediciones de <em>Le Canarien </em>y en las obras de los historiadores insulares, incluido Viera, hasta bien avanzado el siglo XX), hasta que el erudito austriaco D. J.&nbsp;W&ouml;lfel advirti&oacute;, en el art&iacute;culo &ldquo;La falsificaci&oacute;n del &lsquo;Canarien&rsquo;&rdquo;, que se trataba de una lectura equivocada del apellido franc&eacute;s <em>Boutier</em>, con la <em>u </em>original convertida en <em>n</em>. El top&oacute;nimo <em>Arrecife</em>, nombre de lo que el citado <em>Le Canarien</em> llama &ldquo;gran aldea&rdquo; del Lanzarote prehisp&aacute;nico, se ley&oacute; como <em>Acatife</em> hasta que el mismo W&ouml;lfel descubri&oacute;, en su <em>Monumenta linguae canariae,</em> que se trataba de una lectura equivocada del nombre de origen &aacute;rabe <em>Arrecife </em>(hoy denominaci&oacute;n de la capital de la isla conejera), con la <em>r</em> del original convertida en <em>c</em>, la <em>e </em>de la segunda s&iacute;laba en <em>a </em>y la <em>c</em> en <em>t</em>. El top&oacute;nimo <em>Lojonos</em> (<em>Los Llanos</em>) de la citada Isabel Murray ha sido le&iacute;do como <em>Los Hornos </em>por determinados traductores y estudiosos de la obra de esta viajera inglesa,<em> </em>hasta que el profesor Jos&eacute; Juan Batista Rodr&iacute;guez de la Universidad de La Laguna advirti&oacute; en su excelente &ldquo;Aportaciones extranjeras al estudio del espa&ntilde;ol de Canarias&rdquo; que se trataba de una mala lectura del nombre espa&ntilde;ol <em>Los Llanos</em>, con la palatal inglesa <em>j </em>(representante de la <em>ll </em>espa&ntilde;ola) convertida en jota. El nombre com&uacute;n majorero <em>esqu&eacute;n</em>, designativo de casa de oraci&oacute;n o adoratorio (y tambi&eacute;n de mero corral de piedra), se ha le&iacute;do como <em>efequ&eacute;n</em> hasta que el profesor Juan &Aacute;lvarez Delgado se&ntilde;al&oacute; en sus &ldquo;Notas sobre el espa&ntilde;ol de Canarias&rdquo; que se trataba de una lectura equivocada del guanchismo <em>esqu&eacute;n </em>(variante <em>lesque</em>, con aglutinaci&oacute;n del art&iacute;culo determinado, por fon&eacute;tica sint&aacute;ctica), tan frecuente en la toponimia tradicional de Fuerteventura, con la <em>s</em> larga del texto original (la <em>Historia de la conquista de las siete islas de Canaria</em>, de Abreu Galindo) convertida en <em>f</em>, que es piedra en la que tropiezan con frecuencia las personas que desconocen la historia de la ortograf&iacute;a de nuestra lengua. Seg&uacute;n se dice, incluso ilustres profesores de literatura espa&ntilde;ola han llegado a leer el verso &ldquo;El aire se serena&rdquo; (con la <em>s</em> larga de la ortograf&iacute;a g&oacute;tica) de la &ldquo;Oda a Salinas&rdquo;, de fray Luis de Le&oacute;n, como &ldquo;El aire fe ferena&rdquo;. Y el nombre com&uacute;n <em>zamarro</em>, designativo del vestido de pieles de los antiguos habitantes de las Islas Canarias, se ha le&iacute;do tradicionalmente y se sigue leyendo en la actualidad como <em>tamarco</em>, aunque el profesor Hern&aacute;ndez Cabrera de la Universidad de La Laguna ha llamado la atenci&oacute;n sobre la posibilidad de que se trate de una falsa lectura del nombre com&uacute;n espa&ntilde;ol <em>zamarro</em>, con la <em>z </em>convertida en <em>t</em> y la segunda <em>r</em> de la <em>rr</em> en <em>c</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias de estos errores de lectura de los especialistas suelen ser fatales para la cultura verdadera, por cuanto, una vez que las mismas se convierten en tradici&oacute;n o en mitos, cuesta mucho erradicarlas de la conciencia colectiva. En Canarias, sabemos hace mucho tiempo ya que, en efecto, <em>Acatife, efequ&eacute;n, tamarco</em> y<em> Los Hornos</em> son falsas lecturas de <em>Arrecife, esqu&eacute;n, zamarro </em>y <em>Los Llanos</em>, pero hay gente que sigue hablando de <em>Acatife </em>(de <em>Asociaci&oacute;n cultural Acatife, Festival Acatife, Inmobiliaria Acatife</em>&hellip;, se habla en Lanzarote)<em>, efequ&eacute;n </em>(de <em>efequenes </em>como adoratorios espec&iacute;ficos de la poblaci&oacute;n preeuropea de Fuerteventura se habla en el discurso de los prehistoriadores de Canarias)<em>, tamarco </em>y <em>Los Hornos</em> como si no se hubiera descubierto la supercher&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y hasta seguimos sacando conclusiones de ellas, como cuando se postula que la ausencia de /s/ implosiva en el supuesto <em>Los Hornos</em> de Murray es prueba de la existencia de aspiraci&oacute;n en el espa&ntilde;ol de Canarias del siglo XIX. S&oacute;lo de la falsa lectura <em>Bontier</em> nos hemos librado los isle&ntilde;os con el paso de los a&ntilde;os, tal vez porque se trata de un antrop&oacute;nimo sin gran valor simb&oacute;lico. Todo ello pone claramente de manifiesto el importante papel que juega la fantas&iacute;a en la cultura de los pueblos. Como es de sobra sabido hace bastante tiempo, de falsas interpretaciones del nombre latino <em>legio </em>&lsquo;legi&oacute;n&rsquo;<em> </em>(de <em>Legio VI Victrix</em>, concretamente) y del gentilicio bereber <em>Canarii </em>surgieron los leones del escudo de la provincia de Le&oacute;n y los canes del escudo de las Islas Canarias (hoy eliminados de &eacute;l, con buen tino), aunque, al parecer, ni el nombre de Le&oacute;n haya tenido nunca nada que ver con los leones ni el de Canarias con los perros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcial Morera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mitos-canarios-falsas-lecturas_132_13631788.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Nov 2026 12:26:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mitos canarios de falsas lecturas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Unidad del Pueblo Canario, acierto en tiempos críticos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/unidad-pueblo-canario-acierto-tiempos-criticos_132_13631750.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/da4ce6f0-1a6d-4755-ad51-73b65fade6b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Unidad del Pueblo Canario, acierto en tiempos críticos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Canarios, pero sin jaula. Ni la jaula del centralismo asfixiante que no reconoce nuestras especificidades, necesidades y derechos. Ni la jaula, también opresiva, del regionalismo conservador que es incapaz de ser corresponsable ni en la fiscalidad ni en el imprescindible buen gobierno de las numerosas competencias que, en los más diversos ámbitos, tiene nuestra nacionalidad
</p></div><p class="article-text">
        Considero un acierto que se decidiera denominar <strong>Unidad del Pueblo Canario (UPC)</strong> a la confluencia de las izquierdas nacionalistas y confederales para las trascendentales elecciones generales del pr&oacute;ximo 29 de noviembre. Y valoro, sobre todo, que se alcanzara el mayor grado de unidad, que Canarias fuera la primera comunidad del Estado en el logro de un amplio acuerdo y que no se enfangara el debate en la pelea en torno a los puestos en las listas electorales, como lamentablemente sucedi&oacute; en otros lugares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A comienzos de la etapa democr&aacute;tica, <strong>otra UPC (Uni&oacute;n del Pueblo Canario)</strong> fue una de las experiencias de mayor unidad de las organizaciones de izquierdas y sectores populares de nuestra historia, logrando un importante apoyo ciudadano en las urnas. Con un programa de reivindicaciones democr&aacute;ticas, sociales y nacionales. Lo analic&eacute;, creo que sin nostalgia, pero intentando, eso s&iacute;, tratar de recuperar la memoria, en mi libro <em><strong>La Uni&oacute;n del Pueblo Canario, luces y sombras del nacionalismo autodeterminista de los 70-80</strong></em><strong>.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aquella UPC surg&iacute;a en plena transici&oacute;n en un contexto en el que se iniciaba el camino de superaci&oacute;n de las lacras de la larga dictadura y se luchaba por conquistar derechos b&aacute;sicos. La actual lo hace en un momento pol&iacute;tico bien distinto, en el que las derechas quieren impulsar una enorme involuci&oacute;n social en beneficio de unos pocos. En el que nos jugamos la propia democracia.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Una confluencia necesaria</h2><p class="article-text">
        Creo que la denominaci&oacute;n Unidad del Pueblo Canario (UPC) contiene suficientes elementos que definen muy bien la confluencia, hoy m&aacute;s necesaria que nunca. Y que la hace atractiva para muchos hombres y mujeres de las plurales izquierdas canarias. Una propuesta modesta y comprometida, sin apoyos empresariales ni medi&aacute;ticos, que ha puesto nerviosa a la derecha canaria y a sus acomodados voceros y voceras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Unidad</strong>, al incluir a una fuerza canarista de izquierda y a organizaciones estatalistas de izquierdas con vocaci&oacute;n federal o de car&aacute;cter ecologista, as&iacute; como a varios grupos municipales; y, asimismo, y no es menos importante, al responder al anhelo de miles de personas progresistas que no perdonar&iacute;an, y con raz&oacute;n, que no se llegara a acuerdos b&aacute;sicos cuando la ultraderecha amenaza con arrasar con los servicios p&uacute;blicos, las pensiones y las libertades. Esa reclamaci&oacute;n mayoritaria, la de la unidad, no pod&iacute;a ser deso&iacute;da en ning&uacute;n caso. Aunque algunos se empe&ntilde;en en ponerse arb&oacute;reos tapones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Del pueblo</strong>. Esa es otra importante clave. Las propuestas no son, como gran parte de las de CC y Prica, a beneficio del empresariado. Como hacen cuando bajan los impuestos a los m&aacute;s ricos, realizan cambios legislativos para favorecer la especulaci&oacute;n en vivienda o permiten e impulsan un desarrollismo sin l&iacute;mites. O alardean, lo hizo en su momento su l&iacute;der Clavijo, de los bajos costes salariales de Canarias como un &ldquo;atractivo&rdquo; de nuestra tierra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En lugar de obediencia canaria practican la completa sumisi&oacute;n a los poderosos del Archipi&eacute;lago y sirven a sus muy particulares intereses. Adem&aacute;s,<strong> votaron en 2023, y votar&aacute;n ma&ntilde;ana, junto a Vox, la investidura de Feij&oacute;o</strong>. Y gobernar&aacute;n Canarias con la extrema derecha si les hacen falta sus votos tras las auton&oacute;micas de mayo. No lo duden.
    </p><p class="article-text">
        Por contra, el programa de UPC es n&iacute;tidamente progresista. Se centra en la vivienda, para facilitar el acceso de las clases populares a un hogar. En la mejora de los salarios. En la defensa de los servicios p&uacute;blicos frente a quienes en Canarias los financian mal y los gestionan peor (&iquest;5% del PIB para educaci&oacute;n en el a&ntilde;o 2050, se&ntilde;ores y se&ntilde;oras de CC y sus amigos de Prica o, ya puestos, en el siglo XXII?). En un modelo de desarrollo arm&oacute;nico y contenido que impida m&aacute;s ocupaci&oacute;n territorial y m&aacute;s problemas medioambientales, que no expulse a la gente de sus barrios. En el respaldo a las pensiones p&uacute;blicas que Abascal y Feij&oacute;o privatizar&aacute;n si llegan al Gobierno. En medidas que favorezcan la emancipaci&oacute;n de nuestros j&oacute;venes. En el compromiso con los avances feministas y del colectivo LGTBIQA+.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Canario</strong>. Desde una canariedad integradora y acogedora, no excluyente ni supremacista. Que huye de complejos y de la cultura de la queja permanente. Desde una visi&oacute;n positiva de las oportunidades que brinda el autogobierno para cambiar las cosas desde aqu&iacute;, sin responsabilizar siempre a terceros de las cosas que se hacen mal en esta tierra: fiscalidad, especulaci&oacute;n, insuficiente financiaci&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos, maltrato al territorio o desastrosas pol&iacute;ticas de vivienda. Comprometidos con nuestra historia y patrimonio, y en construir un mejor futuro para los que aqu&iacute; vivimos.
    </p><h2 class="article-text">Sin jaula</h2><p class="article-text">
        Canarios, pero sin jaula. Ni la jaula del centralismo asfixiante que no reconoce nuestras especificidades, necesidades y derechos. Ni la jaula, tambi&eacute;n opresiva, del regionalismo conservador que es incapaz de ser corresponsable ni en la fiscalidad ni en el imprescindible buen gobierno de las numerosas competencias que, en los m&aacute;s diversos &aacute;mbitos, tiene nuestra nacionalidad. Que pide mucho y no hace nada para transformar esta tierra y sus elevados niveles de pobreza. Que beneficia a los que mejor est&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Unidad del Pueblo Canario.</strong> Un inmenso reto y una no menor responsabilidad ante uno de los momentos m&aacute;s cr&iacute;ticos de nuestra historia reciente, en el que los avances conseguidos tras el final de la dictadura franquista pueden ser arrollados por la intransigencia, el desprecio, la deshumanizaci&oacute;n, la violencia y el odio de las derechas m&aacute;s extremas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Bethencourt]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/unidad-pueblo-canario-acierto-tiempos-criticos_132_13631750.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Nov 2026 12:18:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Unidad del Pueblo Canario, acierto en tiempos críticos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Racismo flagrante]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/racismo-flagrante_132_13630778.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e56edd60-0af4-41dd-b280-6cf943f125e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Racismo flagrante"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A estas alturas serán pocos los que se sorprendan de manifestaciones como las del portavoz ultraderechista. Suenan cada vez más radicalizadas y desafiantes</p></div><p class="article-text">
        Transcurridos dos d&iacute;as, despu&eacute;s de un somero repaso a varias fuentes, no hay constancia de una pretendida r&eacute;plica p&uacute;blica de los grupos pol&iacute;ticos que cogobiernan el Cabildo Insular de Tenerife, tal como hab&iacute;a solicitado el portavoz socialista,<strong> Aar&oacute;n Afonso</strong>, despu&eacute;s de haber reprobado una intervenci&oacute;n plenaria del consejero y concejal del Ayuntamiento de Arona, el ultraderechista <strong>Na&iacute;m Y&aacute;nez.</strong> Una infeliz intervenci&oacute;n que se condensa en la siguiente afirmaci&oacute;n: dijo Y&aacute;nez que se sent&iacute;a m&aacute;s representado por una persona de Le&oacute;n, por compartir la nacionalidad espa&ntilde;ola, que por otra nacida en Senegal. Y se qued&oacute; tan ancho pues invitado luego a rectificar, se neg&oacute;. &ldquo;No, para nada&rdquo;. El portavoz socialista, Aar&oacute;n Afonso, que si por algo se caracteriza es por su mesura y ecuanimidad, calific&oacute; las palabras de Y&aacute;nez de racistas y xen&oacute;fobas y, como se lo hab&iacute;an servido en bandeja, exigi&oacute; una condena expresa de la alianza gubernamental.
    </p><p class="article-text">
        A estas alturas ser&aacute;n pocos los que se sorprendan de manifestaciones como las del portavoz ultraderechista. Suenan cada vez m&aacute;s radicalizadas y desafiantes.&nbsp;Para el portavoz socialista, seg&uacute;n recog&iacute;a la primera versi&oacute;n de <em>DiariodeAvisos.com, </em>la gravedad de estas palabras reside en introducir una distinci&oacute;n por nacionalidad que menosprecia la aportaci&oacute;n y el arraigo de las personas de origen senegal&eacute;s que forman parte de la sociedad tinerfe&ntilde;a. Los socialistas rechazaron que se utilice una referencia a las candidaturas electorales para se&ntilde;alar a una comunidad por su origen.
    </p><p class="article-text">
        Aar&oacute;n Afonso expres&oacute; la indignaci&oacute;n de su grupo por haber tenido que escuchar &ldquo;una intervenci&oacute;n racista y absolutamente reprochable y condenable&rdquo; en el sal&oacute;n de plenos de la primera instituci&oacute;n insular. El portavoz defendi&oacute; el car&aacute;cter integrador de Tenerife y record&oacute; la historia de emigraci&oacute;n y exilio de Canarias.
    </p><p class="article-text">
        En su respuesta, reivindic&oacute; el trabajo y la dedicaci&oacute;n de las personas de la comunidad senegalesa que lleva d&eacute;cadas viviendo en la isla. No olvidemos que su integraci&oacute;n tambi&eacute;n se configura en la participaci&oacute;n activa en competiciones de lucha canaria de distintas categor&iacute;as. Afonso defendi&oacute; que el conocimiento de Tenerife, de sus municipios y de las necesidades de su poblaci&oacute;n es fundamental para representar sus intereses en el Senado. De eso no entienden en la ultraderecha, a la que poco importan la cordura y la sensatez pol&iacute;tica cuando se trata de avanzar en las conquistas de segmentos de la sociedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El portavoz socialista reclam&oacute; al vicepresidente insular, Lope Afonso, una reacci&oacute;n m&aacute;s contundente. Se&ntilde;al&oacute; que, por su experiencia en un municipio multicultural como Puerto de la Cruz y por su trato con la comunidad senegalesa, esperaba una condena clara de las declaraciones de Y&aacute;nez. Bien entrada la noche del viernes no hab&iacute;a llegado. Ni en las horas posteriores, que ya son d&iacute;as.&nbsp;El Grupo Socialista segu&iacute;a considerando que la convivencia y el respeto a las personas, con independencia de su origen, deben contar con una defensa inequ&iacute;voca por parte de las instituciones y sus representantes.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, es probable que sus palabras finales hicieran fruncir el ce&ntilde;o a los integrantes de la alianza:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Val&oacute;renlo y pi&eacute;nsenlo. &iquest;Con qu&eacute; compa&ntilde;eros de viaje quieren trabajar en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os?&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador García Llanos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/racismo-flagrante_132_13630778.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Nov 2026 16:07:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Racismo flagrante]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿De quién es la huella que lleva esta frase?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/huella-lleva-frase_132_13630096.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea1ac53a-7e31-4842-9003-241ee58c2b35_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿De quién es la huella que lleva esta frase?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Europa quiere que las máquinas reconozcan lo que escribieron otras máquinas. El problema empieza cuando la procedencia se convierte en una pista hacia la persona</p></div><p class="article-text">
        En 2005, la <strong>Electronic Frontier Foundation (EFF)</strong> descubri&oacute; algo extra&ntilde;o en algunas impresoras l&aacute;ser en color. Cada p&aacute;gina llevaba una trama de diminutos puntos amarillos, invisibles a simple vista. En los modelos DocuColor de Xerox, la EFF <a href="https://www.eff.org/press/archives/2005/10/16" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">consigui&oacute; descifrar el patr&oacute;n</a>: conten&iacute;a el n&uacute;mero de serie de la impresora, la fecha y la hora en que se hab&iacute;a impreso la p&aacute;gina. Quien sosten&iacute;a la hoja ve&iacute;a un texto, una fotograf&iacute;a o una factura. La m&aacute;quina hab&iacute;a a&ntilde;adido algo m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La historia tuvo una segunda vida doce a&ntilde;os despu&eacute;s. En 2017, Reality Winner, empleada de una contratista de la <strong>Agencia de Seguridad Nacional</strong> estadounidense (NSA), imprimi&oacute; un informe clasificado que termin&oacute; en la redacci&oacute;n de <a href="https://theintercept.com/2017/06/05/top-secret-nsa-report-details-russian-hacking-effort-days-before-2016-election/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Intercept</em></a>. Publicado el documento escaneado, <a href="http://blog.erratasec.com/2017/06/how-intercept-outed-reality-winner.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un investigador de seguridad</a> abri&oacute; el PDF, ampli&oacute; un trozo de margen en blanco, invirti&oacute; los colores y ley&oacute; la trama con la herramienta de la EFF: impresora con n&uacute;mero de serie 29535218, 9 de mayo de 2017, 18:20. La fecha coincid&iacute;a con la del sumario. Es importante precisar: nadie ha demostrado que fueran los puntos los que llevaron al FBI hasta Winner; la agencia ten&iacute;a otras pistas. De las seis personas que imprimieron el informe, solo ella hab&iacute;a escrito a <em>The Intercept</em> desde el trabajo. Pero el episodio demostr&oacute; en p&uacute;blico que una hoja aparentemente an&oacute;nima transporta datos forenses invisibles capaces de estrechar el c&iacute;rculo. Winner se declar&oacute; culpable y fue <a href="https://www.npr.org/2018/08/23/641229886/reality-winner-sentenced-to-5-years-3-months-for-leaking-classified-info" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">condenada a cinco a&ntilde;os y tres meses de prisi&oacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        Eso es lo interesante de aquella historia. Los puntos no dec&iacute;an &laquo;Reality Winner&raquo;. Dec&iacute;an m&aacute;quina, fecha, hora. La identidad apareci&oacute; cuando esa informaci&oacute;n se encontr&oacute; con otras.
    </p><p class="article-text">
        Me acord&eacute; de ellos leyendo el <a href="https://artificialintelligenceact.eu/article/50/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo 50 del Reglamento europeo de Inteligencia Artificial</a>. Desde el 2 de agosto, los proveedores de sistemas que generan contenido sint&eacute;tico, sea texto, imagen, audio o v&iacute;deo, deben hacer que sus resultados se puedan detectar como artificiales mediante marcas legibles por m&aacute;quinas; a los sistemas que ya estaban en el mercado se les ha dado de plazo hasta el 2 de diciembre. La norma excluye las herramientas que se limitan a funciones de edici&oacute;n est&aacute;ndar o que no alteran sustancialmente lo que el usuario escribi&oacute; ni su significado. Y quien publique textos generados con IA para informar sobre asuntos de inter&eacute;s general debe decirlo, salvo que haya habido una revisi&oacute;n humana sustantiva y alguien asuma la responsabilidad editorial de lo publicado. La propia Comisi&oacute;n aclara, en <a href="https://digital-strategy.ec.europa.eu/en/faqs/transparency-obligations-under-article-50-ai-act" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sus preguntas frecuentes</a>, que pasar un corrector ortogr&aacute;fico no cuenta como revisi&oacute;n humana.
    </p><p class="article-text">
        Una sociedad en la que las im&aacute;genes, las voces y los textos sint&eacute;ticos resultan cada vez m&aacute;s convincentes necesita mejores maneras de saber de d&oacute;nde vienen las cosas. El problema empieza cuando la palabra &laquo;procedencia&raquo; parece m&aacute;s sencilla de lo que es.
    </p><p class="article-text">
        Google utiliza <a href="https://doi.org/10.1038/s41586-024-08025-4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">SynthID</a> para marcar tambi&eacute;n el texto que genera Gemini. No esconde una secuencia secreta de caracteres entre las palabras. Durante la generaci&oacute;n inclina ligeramente las probabilidades con las que el modelo elige unas palabras frente a otras, y deja un patr&oacute;n estad&iacute;stico que despu&eacute;s se puede detectar. La <a href="https://ai.google.dev/responsible/docs/safeguards/synthid" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">propia documentaci&oacute;n de Google</a> reconoce que la confianza del detector se reduce mucho si el texto se reescribe a fondo o se traduce, y que la marca es menos eficaz en las respuestas factuales.
    </p><p class="article-text">
        Pregunt&eacute; a Google si aquella marca pod&iacute;a identificar a la persona que hab&iacute;a generado el texto. La respuesta fue inequ&iacute;voca: no. Seg&uacute;n una portavoz de la compa&ntilde;&iacute;a, las marcas de SynthID &laquo;no se pueden utilizar para identificar al usuario que realiz&oacute; una consulta o cre&oacute; el contenido&raquo; y solo indican si el contenido procede de un determinado modelo generativo.
    </p><p class="article-text">
        Es una acotaci&oacute;n fundamental. Una marca de procedencia no es, por s&iacute; misma, una marca personal.
    </p><p class="article-text">
        Pero tampoco lo era el n&uacute;mero de serie de una impresora.
    </p><p class="article-text">
        Lo digo tambi&eacute;n por m&iacute;. Empleo estas herramientas a diario, y lo declaro cuando toca. Lo que no he aceptado es que un texto que termino firmando pueda llevar algo que no s&eacute; leer, que no s&eacute; c&oacute;mo se puso y que nadie me ha explicado. Entiendo que una pr&oacute;tesis dental lleve n&uacute;mero de serie: es control sanitario y el paciente lo sabe. Un texto no es una pr&oacute;tesis. Y en una democracia, los rastros que un ciudadano deja en lo que publica no deber&iacute;an imponerse sin una base jur&iacute;dica clara, informaci&oacute;n suficiente y garant&iacute;as proporcionales.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n viene despu&eacute;s: qu&eacute; puede saberse cuando una se&ntilde;al t&eacute;cnica se combina con registros de cuentas, sesiones, dispositivos, direcciones IP u horarios. No afirmo que Google haga esa correlaci&oacute;n; la empresa asegura que no. Lo que digo es que la capacidad identificativa de un dato no siempre reside dentro del dato.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Jacobo Castellanos</strong>, responsable de IA y confianza en WITNESS y copresidente del grupo de amenazas y da&ntilde;os del propio <strong>C2PA</strong>, el principal est&aacute;ndar de procedencia que se est&aacute; desplegando, me dio una f&oacute;rmula mejor para trazar la frontera: <em>how, not whom</em>. C&oacute;mo, no qui&eacute;n. La procedencia deber&iacute;a explicar la &laquo;receta&raquo; de un contenido: qu&eacute; herramientas intervinieron, qu&eacute; transformaciones sufri&oacute;, si sali&oacute; de una c&aacute;mara o se modific&oacute; despu&eacute;s. Todo eso puede hacerse sin identificar a la persona que estaba detr&aacute;s, y el est&aacute;ndar, dice, intenta preservar precisamente esa separaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia deja de ser t&eacute;cnica cuando pensamos en un periodista bajo un r&eacute;gimen autoritario: le interesa demostrar que una fotograf&iacute;a sali&oacute; de una c&aacute;mara, no dejar un hilo que lleve hasta quien puls&oacute; el disparador. <a href="https://library.witness.org/product/c2pa-privacy/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">WITNESS contempla incluso</a> que un Gobierno obligue a los periodistas a registrarse y vincule cada publicaci&oacute;n a su identidad como condici&oacute;n para ejercer. Y a&ntilde;ade una advertencia que conviene guardar: que un contenido no lleve credencial no lo convierte en falso; hay razones leg&iacute;timas para no llevarla, de la seguridad a la falta de acceso a las herramientas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Rory Mir</strong>, que dirige el &aacute;rea de acceso abierto y de relaci&oacute;n con la comunidad tecnol&oacute;gica de la <strong>EFF</strong>, apunta en la misma direcci&oacute;n. Me dijo que el usuario deber&iacute;a saber cu&aacute;ndo se le aplica una marca de agua y que los legisladores no deber&iacute;an hacerla obligatoria: ser&aacute; siempre imperfecta y burlable, pero puede crear nuevas piezas de informaci&oacute;n potencialmente identificables. Y que hay que preservar la expresi&oacute;n an&oacute;nima, tambi&eacute;n la de quien usa la inteligencia artificial solo para traducir su mensaje.
    </p><p class="article-text">
        Y luego est&aacute; la vieja ley seg&uacute;n la cual toda cerradura termina conociendo su ganz&uacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sabrina Ramonov</strong> no es una <em>hacker</em> escondida en un s&oacute;tano. Es una emprendedora formada en inform&aacute;tica y f&iacute;sica en Berkeley, ha fundado varias compa&ntilde;&iacute;as tecnol&oacute;gicas y vendi&oacute; una de ellas, dedicada a inteligencia artificial, y vive dentro del ecosistema que desarrolla estas tecnolog&iacute;as. Tambi&eacute;n ha publicado una herramienta llamada, sin rodeos, <a href="https://watermark.sabrina.dev/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Watermark Remover</a>. Promete limpiar caracteres invisibles y metadatos de los archivos, C2PA incluido, y, para el texto, reescribirlo con el fin de reducir las se&ntilde;ales estad&iacute;sticas escondidas en la elecci&oacute;n de palabras. No promete invisibilidad: su propia p&aacute;gina advierte de que ninguna herramienta puede garantizar lo que dir&aacute; cada detector.
    </p><p class="article-text">
        Su mera existencia plantea una paradoja. Quien quiere ocultar una huella con malas intenciones tiene incentivos para aprender a borrarla. Un periodista, un denunciante o un disidente pueden tener razones leg&iacute;timas para hacer exactamente lo mismo. Y el usuario corriente la conservar&aacute; porque ni siquiera sabe que est&aacute; ah&iacute;. La misma tecnolog&iacute;a trata, de entrada, tres situaciones morales distintas. Eso deber&iacute;a pesar cuando se habla de proporcionalidad.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n intent&eacute; que Europa explicara las reglas que acaba de poner en marcha. La <strong>Oficina Europea de Inteligencia Artificial</strong> me remiti&oacute; al Servicio de Portavoces. El Servicio de Portavoces me envi&oacute; enlaces y me deriv&oacute; a Europe Direct. El correo terminaba advirtiendo de que su contenido no pod&iacute;a atribuirse a quien lo hab&iacute;a escrito. El Consejo de Europa, pese a los amables esfuerzos de un miembro de su gabinete de prensa &mdash;a quien incluso adelant&eacute; por escrito mis preguntas&mdash; por conseguir que &laquo;un experto respondiera&raquo;, termin&oacute; disculp&aacute;ndose: &laquo;Lo lamento, pero el servicio responsable no me ha proporcionado las respuestas&raquo;. La <strong>Agencia Espa&ntilde;ola de Protecci&oacute;n de Datos</strong>, a pesar de mostrar inter&eacute;s en abordar mis preguntas inicialmente, finalmente no respondi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Llevo suficientes a&ntilde;os en esto para reconocer la escena: quienes menos obligaci&oacute;n tienen de explicarse lo hacen con m&aacute;s facilidad; quienes administran las reglas ofrecen procedimientos y derivaciones. La Comisi&oacute;n me dio abundante informaci&oacute;n sobre transparencia a trav&eacute;s de enlaces. Lo que no consegu&iacute; fue una persona dispuesta a explicarla en p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        La iron&iacute;a viene al caso porque <strong>procedencia, atribuci&oacute;n y responsabilidad no son la misma cosa</strong>. La primera explica c&oacute;mo lleg&oacute; algo hasta nosotros; la segunda, qui&eacute;n estaba detr&aacute;s; la tercera, qui&eacute;n responde cuando aquello tiene consecuencias. Hay gente intentando evitar que autenticidad acabe significando vigilancia.
    </p><p class="article-text">
        Pero los puntos amarillos dejaron una ense&ntilde;anza que ha envejecido demasiado bien: la informaci&oacute;n t&eacute;cnica aparentemente inocua cambia de significado cuando se combina con el resto del mundo. Hace dos d&eacute;cadas eran un n&uacute;mero de serie, una fecha y una hora impresos en amarillo. Ahora pueden ser probabilidades ligeramente inclinadas entre una palabra y la siguiente.
    </p><p class="article-text">
        WITNESS ha encontrado la frontera correcta con tres palabras: <em>how, not whom</em>. Saber c&oacute;mo se hizo algo nos ayuda a decidir cu&aacute;nto confiar en ello. Saber qui&eacute;n estaba detr&aacute;s es otra pregunta.
    </p><p class="article-text">
        Y hay ocasiones en las que no tenemos ning&uacute;n derecho a hacerla.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/huella-lleva-frase_132_13630096.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 01 Nov 2026 09:22:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿De quién es la huella que lleva esta frase?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ley del fonil]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ley-fonil_132_13629409.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">A los políticos hay que exigirles buena gestión en los buenos y en los malos momentos. Por ejemplo, el ex presidente de la Generalitat Valenciana Carlos Mazón gestionó fatalmente la crisis de la Dana en la que murieron ahogadas 233 personas. Por eso se le pedía la dimisión ya que prefirió alargar una sobremesa con una periodista en un reservado de restaurante mientras sus paisanos perecían bajo la gota fría que inundó sus calles y sus casas
</p></div><p class="article-text">
        Un pol&iacute;tico llega a su mayor bajeza moral cuando utiliza los muertos de manera electoralista y partidista. Los muertos de un accidente, de un atentado terrorista o de una cat&aacute;strofe natural no son de nadie y menos de los partidos pol&iacute;ticos. Tratar de aprovechar una tragedia como esta para lograr votos viscerales es miserable.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a tenemos una tradici&oacute;n macabra y censurable de la derecha ultra y su relaci&oacute;n con los muertos. Cada vez que hab&iacute;a un atentado terrorista con v&iacute;ctimas mortales el PP lo aprovechaba desde la oposici&oacute;n para tratar de quebrar al gobierno. En cambio, cuando estaban en el gobierno no utilizaban ni manoseaban miserablemente a los difuntos.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otro ejemplo claro es <strong>la Dana de Valencia,</strong> que produjo 233 muertos hace dos a&ntilde;os. El PP no solo no pidi&oacute; ninguna dimisi&oacute;n sino que <strong>Carlos Maz&oacute;n</strong> tard&oacute; m&aacute;s de un a&ntilde;o en irse. Los gerifaltes del PP pidieron pocas horas despu&eacute;s de la cat&aacute;strofe ferroviaria la dimisi&oacute;n del ministro de Transportes. Son las dos varas de medir de siempre.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nunca se vio a ning&uacute;n dirigente del PP pedir la dimisi&oacute;n de Maz&oacute;n por los 233 fallecidos por la dana o de <strong>Ayuso por la muerte de 7.291 ancianos</strong> en las residencias madrile&ntilde;as durante la pandemia o de <strong>Moreno Bonilla por los fallos del cribado de c&aacute;ncer de mama</strong> en Andaluc&iacute;a o a Ma&ntilde;ueco por los incendios forestales m&aacute;s graves de la historia en Castilla y Le&oacute;n. Es la ley del embudo, fonil en Canarias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay que recordar que en la &eacute;poca m&aacute;s cruel de ETA, los actuales dirigentes de Vox pertenec&iacute;an al PP. Ni que decir tiene que los dirigentes de la oposici&oacute;n ya han aprovechado las muertes en el accidente de decenas de compatriotas en las v&iacute;as ferroviarias para pedir la dimisi&oacute;n o cese del ministro, al que consideran el principal culpable.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como si el ministro se dedicara a dar instrucciones a los controladores ferroviarios o a los maquinistas con la misma facilidad con la que escribe tweets a destajo. Otra cosa es la responsabilidad pol&iacute;tica, algo que por cierto el principal partido de la oposici&oacute;n ha obviado en los casos que han afectado a sus propios barones.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A casi todo el mundo le ha parecido fatal y censurable que se se&ntilde;ale a un trabajador como culpable principal del tr&aacute;gico accidente. A m&iacute; tambi&eacute;n me lo parece. Sin embargo no es balad&iacute; que se culpe al ministro de esa acusaci&oacute;n. El ministro se limit&oacute; a contar, en la primera rueda de prensa pocas horas despu&eacute;s del accidente, todos los datos que le hab&iacute;an proporcionado sus t&eacute;cnicos y colaboradores sobre la cat&aacute;strofe.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando la Guardia Civil se&ntilde;al&oacute; antes que el ministro al trabajador ferroviario que dio las &oacute;rdenes a los maquinistas de los trenes siniestrados, ning&uacute;n patriota de hojalata de la oposici&oacute;n acus&oacute; al Benem&eacute;rito Cuerpo de nada ni pidi&oacute; la dimisi&oacute;n de sus agentes que intentaron interrogar al controlador siguiendo la v&iacute;a de investigaci&oacute;n de una juez, aunque el acusado se ha negado dentro de su derecho a no declarar.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un mismo hecho es, seg&uacute;n la oposici&oacute;n, algo grav&iacute;simo si lo hace el ministro m&aacute;s odiado por la derecha, casi al mismo nivel de Pedro S&aacute;nchez, y a la vez una banalidad, algo insustancial, si los protagonistas visten con uniforme verde. Cada uno cumple con su obligaci&oacute;n. Si Oscar Puente no hubiese informado del error del trabajador, los mismos que ahora tratan de lincharlo lo habr&iacute;an tildado de manipulador y censor por haberles ocultado un dato tan esencial para entender la tragedia. Eso no significa que el trabajador sea el &uacute;nico culpable (o el &uacute;nico inocente) de la cat&aacute;strofe, ni mucho menos. Las responsabilidades pueden ser m&uacute;ltiples y compartidas. Unas no excluyen necesariamente a otras.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando ocurri&oacute; el <strong>accidente ferroviario de Angrois en 2013</strong>, en el que murieron 80 personas y 144 resultaron heridas, <strong>M. Rajoy era el presidente del Gobierno de Espa&ntilde;a y Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o el presidente de la Xunta de Galicia</strong>. Tanto el uno como el otro justificaron la cat&aacute;strofe como un error humano.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De hecho solo fue condenado el maquinista. El mismo Feij&oacute;o que ahora exculpa al trabajador, apunt&oacute; justo lo contrario hace 13 a&ntilde;os cuando gobernaba el PP. Feij&oacute;o habl&oacute; de error humano y vot&oacute; cuatro veces en contra de la creaci&oacute;n de una comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n del accidente del tren de Angrois en el Parlamento de Galicia.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es el mismo Feij&oacute;o que hoy proclama que hay que conocer absolutamente todo del accidente de Urda. La ley del fonil. Para pedir dimisiones de otros hay que tener primero fuerza moral y en este caso se carece de ella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entiendo que la derecha y la ultraderecha no soporten a &Oacute;scar Puente porque est&aacute; continuamente poni&eacute;ndolos firmes y jam&aacute;s se arredra cuando contesta a la oposici&oacute;n en X, en el Congreso y sobre todo en el Senado, donde el PP tiene por ahora mayor&iacute;a absoluta y quiere adem&aacute;s renovarla en un pacto que ha firmado con Vox.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Vox es el &uacute;nico partido que no suspendi&oacute; los actos de precampa&ntilde;a electoral por el grave accidente de trenes. Este es el partido que dice que defiende a los espa&ntilde;oles &ldquo;muy espa&ntilde;oles y mucho espa&ntilde;oles&rdquo; (en palabras de M. Rajoy) pero que luego no es capaz ni de respetar un minuto de silencio por la memoria de los muertos en este tr&aacute;gico accidente ferroviario.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Menudos patriotas de hojalata que no respetan ni la memoria de sus propios compatriotas. Son buitres carro&ntilde;eros picando votos a trav&eacute;s de una tragedia humana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La oposici&oacute;n ya ha condenado al ministro antes de que se conozcan las causas exactas y rigurosas del accidente. Los dirigentes del PP Tellado y Mu&ntilde;oz y el de Vox Santiago Abascal ya se han adelantado a pedir la dimisi&oacute;n o el cese de Puente. Es algo habitual en la pol&iacute;tica necr&oacute;faga.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El l&iacute;der de la oposici&oacute;n, que ahora est&aacute; en modo presidente virtual de Espa&ntilde;a, no pidi&oacute; la dimisi&oacute;n del ministro tras el accidente porque Feij&oacute;o quiere mantener las formas entre sus votantes m&aacute;s moderados para ganar de calle las pr&oacute;ximas elecciones. Ahora est&aacute; en modo gentleman exquisito que quiere dar una imagen institucional seria e incluso f&uacute;nebre, aunque si rascas un poco se le ve el plumero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A los pol&iacute;ticos hay que exigirles buena gesti&oacute;n en los buenos y en los malos momentos. Por ejemplo, el ex presidente de la Generalitat Valenciana Carlos Maz&oacute;n gestion&oacute; fatalmente la crisis de la Dana en la que murieron ahogadas 233 personas. Por eso se le ped&iacute;a la dimisi&oacute;n ya que prefiri&oacute; alargar una sobremesa con una periodista en un reservado de restaurante mientras sus paisanos perec&iacute;an bajo la gota fr&iacute;a que inund&oacute; sus calles y sus casas.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La oposici&oacute;n en Valencia pidi&oacute; la dimisi&oacute;n de Maz&oacute;n por su infame comportamiento pero su partido, el mismo que pide la dimisi&oacute;n de Puente, lo mantuvo indecentemente un a&ntilde;o a pesar de las protestas y cabreo general en la Comunidad Valenciana.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Otro ejemplo es la horrible gesti&oacute;n que hizo el gobierno de Aznar tras <strong>los atentados del 11M</strong>: el presidente y su ministro del Interior mintieron reiteradamente a los espa&ntilde;oles para hacer creer que el atentado que caus&oacute; 192 muertos y 1.856 heridos era obra de ETA cuando ya se sab&iacute;a que hab&iacute;a sido un comando yihadista. Hubo amenazas a Espa&ntilde;a despu&eacute;s de que Aznar apoyar&aacute; a George Bush en la guerra de Irak. Esta fue su perdici&oacute;n y por eso, entre otras cosas, perdieron las elecciones de 2004, a pesar de que las encuestas les daban como ganadores.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La oposici&oacute;n ahora aprieta a S&aacute;nchez porque cree que el accidente ferroviario le quitar&aacute; votos al gobierno en beneficio de PP y Vox. Es as&iacute; de triste: desgracia tras desgracia, miseria tras miseria. El acuerdo de estos dos partidos que presentar&aacute;n listas conjuntas al Senado ha posibilitado que en Canarias la ultraderecha ponga en sus papeletas a dos candidatos que no viven en las islas.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es una tomadura de pelo no solo de Vox sino tambi&eacute;n del PP, que se lo permite y facilita en esas papeletas. Esta falta de respeto a Canarias deber&iacute;a ser m&aacute;s que suficiente raz&oacute;n para no votar a la derecha que se une a la ultraderecha para seguir controlando el Senado.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que hacen estos dos partidos en realidad con Canarias es ningunearla al no presentar candidatos que vivan en el archipi&eacute;lago sino en la pen&iacute;nsula. En pol&iacute;tica se cae muy bajo cuando se utiliza a los muertos de un accidente para ganar votos. Tambi&eacute;n cuando se colocan en las listas a candidatos paracaidcistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Presentar listas de Canarias a la supuesta c&aacute;mara territorial con candidatos cuneros que no viven aqu&iacute; es insultante, irrespetuoso, surrealista y vomitivo. Propio de godos jediondos, acertado t&eacute;rmino que usaba con frecuencia el recordado <strong>Manolo Vieira</strong>. Aunque en este caso no sea para re&iacute;r sino para llorar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristóbal D. Peñate]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ley-fonil_132_13629409.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Oct 2026 14:33:29 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La ley del fonil]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vida como variable de ajuste: sangre y muerte en los raíles privatizados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/vida-variable-ajuste-sangre-muerte-railes-privatizados_132_13629279.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El mapa de esta externalización revela con claridad cómo la red ferroviaria pública se ha convertido en un nicho preferente de acumulación para corporaciones privadas, tanto nacionales como transnacionales. Leído con atención, ese mapa es algo más que un organigrama: es una radiografía social
</p></div><p class="article-text">
        Nueve meses bastaron para que la l&iacute;nea Madrid-Sevilla despojara al relato oficial de su barniz de modernidad tecnol&oacute;gica y devolviera a la superficie su verdadera estructura material. <strong>El 18 de enero de 2026, en Adamuz</strong>, la fractura inadvertida de un carril, seg&uacute;n informaciones iniciales, provoc&oacute; el descarrilamiento de <strong>un tren de la privada Iryo</strong> y la consiguiente embestida de <strong>un Alvia de Renfe</strong>: un impacto que se cobr&oacute; cuarenta y seis vidas. <strong>El 28 de octubre de 2026, en Urda</strong>, las cifras provisionales del desastre alcanzaron los sesenta y nueve fallecidos y decenas de heridos &mdash;entre los que constan trabajadores, viajeros aut&oacute;ctonos y ciudadanos extranjeros&mdash;, tras detenerse seis convoyes por una ca&iacute;da del sistema LZB y autorizarse la marcha normal desde el centro de control de Atocha, lo que deriv&oacute; en la colisi&oacute;n por alcance del AVE sobre el Iryo parado. Dos siniestros en apariencia heterog&eacute;neos, pero perfectamente unificados por una misma l&oacute;gica de fondo.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa l&oacute;gica no reside en ninguna pieza mec&aacute;nica: reside en una manera de organizar el trabajo, el riesgo y el beneficio que ha encontrado en el ferrocarril p&uacute;blico uno de sus territorios m&aacute;s rentables. Una v&iacute;a f&eacute;rrea no es solo acero, balasto y electr&oacute;nica; es trabajo acumulado y decisiones congeladas, jerarqu&iacute;as de prioridad invisibles al ojo que &uacute;nicamente se hacen patentes cuando se rompen. Lo que se parti&oacute; en Adamuz y lo que se apag&oacute; en Urda no fueron componentes aislados de un mecanismo: fueron los puntos d&eacute;biles de una relaci&oacute;n social que lleva d&eacute;cadas solidific&aacute;ndose en forma de pliegos de condiciones, contratos de mantenimiento y umbrales de alarma calibrados por partida doble, todo ello en la contrataci&oacute;n del sector p&uacute;blico en favor del capital de corporaciones privadas.
    </p><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
        Hay, adem&aacute;s, algo de emblem&aacute;tico en la coexistencia forzada entre <strong>el sistema agotado y el sistema prometido</strong>: lo viejo no termina de morir, lo nuevo no acaba de nacer, y en ese intervalo se prodigan los fen&oacute;menos que el lenguaje oficial bautiza, con deliberada neutralidad, como &laquo;incidencias&raquo;, cuando en realidad son monstruosas tragedias humanas. La cat&aacute;strofe no es la irrupci&oacute;n del azar en un mundo ordenado; es la forma violenta en que un orden aplaza sus propias cuentas pendientes hasta que ellas mismas se cobran solas. Y cuando lo hacen, el poder se apresura a rebautizarlas como fatalidad.
    </p><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
        La alta velocidad espa&ntilde;ola naci&oacute; en 1992, cuando Sevilla preparaba su exposici&oacute;n universal, y naci&oacute; como nacen los escaparates: para ser mirada. Un pa&iacute;s que quer&iacute;a exhibirse ante el mundo como potencia tecnol&oacute;gica fabric&oacute; en tiempo r&eacute;cord su objeto de demostraci&oacute;n, y la modernidad se entendi&oacute; desde el primer d&iacute;a como espect&aacute;culo y fotograf&iacute;a oficial, no como proceso; como inauguraci&oacute;n, no como conservaci&oacute;n perseverante de lo inaugurado. Treinta y cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, esa inversi&oacute;n del orden &mdash;la apariencia por delante de la sustancia&mdash; ha terminado pasando su factura a la sustancia misma: el carril, la soldadura, la se&ntilde;al, el puesto de mando. La arteria pionera de la alta velocidad espa&ntilde;ola contin&uacute;a operando bajo la cobertura del sistema de protecci&oacute;n LZB, desplegado en 1992 y concebido para las exigencias de otro tiempo. La migraci&oacute;n programada hacia la norma europea de seguridad ferroviaria ERTMS acumula un historial de aplazamientos que trasciende cualquier imprevisto t&eacute;cnico o error fortuito de un operario: es el resultado sistem&aacute;tico de priorizar la continuidad comercial y la contenci&oacute;n del gasto sobre la sustituci&oacute;n integral de una tecnolog&iacute;a exhausta. Conviene detenerse en la palabra. Llamar &laquo;fortuito&raquo; o &ldquo;incomprensible&rdquo; a lo que se decidi&oacute; no remediar durante a&ntilde;os no es una descripci&oacute;n; es una toma de posici&oacute;n. El azar o lo inexplicable es el nombre que el poder da a sus propias prioridades cuando conviene no firmarlas.
    </p><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
        En esta arquitectura, la columna vertebral del mantenimiento de las instalaciones esenciales se segrega en un entramado de uniones temporales de empresas privadas que asumen la ejecuci&oacute;n operativa, mientras el administrador p&uacute;blico Adif conserva la titularidad formal de la seguridad y ejerce de c&oacute;modo paraguas institucional. Apenas en la v&iacute;spera de la cat&aacute;strofe ferroviaria de Urda, el Consejo de Ministros autoriz&oacute; una inyecci&oacute;n complementaria de 11,5 millones de euros para paliar las disfunciones derivadas de la convivencia forzada entre el viejo soporte y el nuevo. Un parche presupuestario de ese tipo es la forma contable de una confesi&oacute;n: el mal era conocido, estaba inventariado y se administraba como coste soportable. La pregunta que ninguna comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n quiere formular es sencilla: soportable para qui&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
        El mapa de esta externalizaci&oacute;n revela con claridad c&oacute;mo la red ferroviaria p&uacute;blica se ha convertido en un nicho preferente de acumulaci&oacute;n para corporaciones privadas, tanto nacionales como transnacionales. Le&iacute;do con atenci&oacute;n, ese mapa es algo m&aacute;s que un organigrama: es una radiograf&iacute;a social. Muestra qui&eacute;n extrae, qui&eacute;n ejecuta, qui&eacute;n responde y qui&eacute;n paga, y demuestra que las cuatro funciones han sido escrupulosamente repartidas entre actores distintos, de modo que ninguna coincida entera en las mismas manos. El contrato del mantenimiento de las instalaciones de control de tr&aacute;fico, enclavamientos y circuitos de se&ntilde;alizaci&oacute;n recae en la UTE GTS Sistem Mantenimiento Madrid-Sevilla. En ella convergen <strong>Hitachi Rail GTS Spain</strong> &mdash;filial de origen japon&eacute;s integrada en el conglomerado multinacional Hitachi Ltd., que absorbi&oacute; el negocio de transporte terrestre de la francesa <strong>Thales</strong>&mdash; con un 80% de participaci&oacute;n, y la firma de capital nacional <strong>Sistemas y Montajes Industriales SA (Sistem)</strong>, radicada en Getafe, con el 20% restante. Mientras el gigante nip&oacute;n registra m&aacute;ximos hist&oacute;ricos de ingresos en su divisi&oacute;n industrial de movilidad y Sistem consolida una facturaci&oacute;n multimillonaria en el mercado estatal con resultados positivos y recurrentes, la infraestructura real acumula tensiones operativas que el sector ha aprendido a nombrar con eufemismo: &laquo;convivencia entre sistemas&raquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La conservaci&oacute;n de la infraestructura f&iacute;sica y los aparatos de v&iacute;a en el sector de Adamuz se adjudic&oacute;, por su parte, a la <strong>UTE</strong> <strong>Hornachuelos y Antequera</strong>. En este consorcio concurren corporaciones de marcado peso econ&oacute;mico: la constructora de capital espa&ntilde;ol <strong>FCC (Fomento de Construcciones y Contratas)</strong> &mdash;cuyo accionista de control es el grupo mexicano encabezado por Carlos Slim&mdash;, que cerr&oacute; los nueve primeros meses de 2026 disparando su beneficio neto atribuido hasta los 230 millones de euros, un 46,6% m&aacute;s que en el ejercicio anterior, y superando los 8.000 millones de cifra de negocio; <strong>Ferrovial</strong>, multinacional de origen espa&ntilde;ol con sede legal en los Pa&iacute;ses Bajos y fuerte implantaci&oacute;n internacional, que report&oacute; un beneficio operativo de 848 millones de euros y un EBITDA ajustado de 1.210 millones en id&eacute;ntico periodo; el <strong>Grupo Azvi</strong>, constructora de capital nacional que supera de forma sostenida los 1.000 millones de euros de cifra de negocio y consolida ganancias por encima de los 72 millones de EBITDA anuales; y la firma de matriz espa&ntilde;ola <strong>OHLA (Obrasc&oacute;n Huarte Lain)</strong>, que tras arrastrar ejercicios de reestructuraci&oacute;n financiera revirti&oacute; los n&uacute;meros rojos en sus balances m&aacute;s recientes logrando un beneficio neto de 26 millones de euros en su &uacute;ltimo ejercicio completo cerrado y consolidando un EBITDA superior a los 130 millones de euros, apuntalado por una cartera comercial que supera los 7.000 millones.
    </p><p class="article-text">
        Conviene precisar la significaci&oacute;n de este indicador financiero: el EBITDA alude a las ganancias operativas brutas antes de descontar impuestos, costes financieros de la deuda y la depreciaci&oacute;n del capital invertido. Que las magnitudes de EBITDA de estas corporaciones alcancen cotas multimillonarias demuestra la ingente capacidad de extracci&oacute;n de rentabilidad del negocio del mantenimiento, una masa de beneficio operativo de la que se apropian los accionistas privados mientras la reinversi&oacute;n efectiva en la infraestructura real se reduce al m&iacute;nimo imprescindible. La colosal acumulaci&oacute;n de beneficios, la solvencia patrimonial y el reparto masivo de dividendos de estas corporaciones privadas contrastan dram&aacute;ticamente con el deterioro acelerado de unas v&iacute;as sometidas al estr&eacute;s ininterrumpido de la explotaci&oacute;n comercial. Y sin embargo no hay aqu&iacute; dos fen&oacute;menos paralelos, sino uno solo visto desde sus extremos: el excedente que no se reinvierte en el carril es, exactamente, el excedente que remunera al accionista. La degradaci&oacute;n de la infraestructura y la excelencia de los resultados financieros no discurren por cauces separados que casualmente se cruzan; son el mismo cauce, con distinto nombre en cada orilla. La seguridad, en este modelo, deja de ser un derecho y se convierte en un costo que hay que minimizar; la vida, en una variable de ajuste.
    </p><p class="article-text">
        En Adamuz, todo apunta a que el desencadenante mec&aacute;nico fue la quiebra del carril, sobre la que pesaban anomal&iacute;as de nivelaci&oacute;n detectadas con anterioridad y dudas directas sobre las soldaduras aplicadas en intervenciones recientes. Los circuitos de supervisi&oacute;n no emitieron una alerta automatizada previa al colapso debido a la calibraci&oacute;n de sus umbrales el&eacute;ctricos y a una sensibilidad que Adif no exigi&oacute; incrementar para no encarecer la factura de mantenimiento ni ralentizar las frecuencias. Esa redacci&oacute;n administrativa encierra una operaci&oacute;n econ&oacute;mica elemental: un umbral de alarma es tambi&eacute;n un precio. Fijar la sensibilidad del sistema en funci&oacute;n de la factura equivale a asignar, de manera impl&iacute;cita y sin debate p&uacute;blico, un valor monetario m&aacute;ximo a la vida del viajero. El riesgo, en consecuencia, no se elimin&oacute;: se transfiri&oacute; a quienes viajaban, que no firmaron pliego alguno ni estuvieron presentes en mesa de contrataci&oacute;n alguna. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Urda, la interrupci&oacute;n inicial del LZB detuvo seis convoyes, y la posterior orden de circulaci&oacute;n ordinaria emitida desde el centro de control de Atocha complet&oacute; la cadena del desastre con la colisi&oacute;n por alcance del AVE sobre el Iryo parado. El diagn&oacute;stico apresurado hablar&aacute; de &laquo;error humano&raquo;; el diagn&oacute;stico serio preguntar&aacute; qui&eacute;n dise&ntilde;&oacute; los protocolos, con qu&eacute; dotaci&oacute;n de personal y con qu&eacute; m&aacute;rgenes de tiempo, qui&eacute;n decidi&oacute; que la circulaci&oacute;n se reanudara antes de que la duda se disipara. Los procedimientos no son neutrales: distribuyen la capacidad de decidir y, con ella, la carga de morir. Y cuando el sistema falla, el &uacute;ltimo eslab&oacute;n operativo &mdash;quien teclea la orden, quien vigila la pantalla&mdash; es a la vez el m&aacute;s fr&aacute;gil, el menos formado y el peor pagado: sobre &eacute;l, previsiblemente, descargar&aacute; el aparato todo el peso de la imputaci&oacute;n. El &laquo;error humano&raquo; es as&iacute; la coartada perfecta: individualiza la culpa, disuelve la responsabilidad sist&eacute;mica y deja intacta la arquitectura que organiz&oacute; el riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Ambos episodios exponen los eslabones de un mismo modelo en el que la dispersi&oacute;n contractual cumple una funci&oacute;n id&oacute;nea: diluir las responsabilidades penales y pol&iacute;ticas en una nebulosa de pliegos, subcontratas y alegaciones cruzadas, ocultando el enriquecimiento privado detr&aacute;s de la entidad gestora estatal. Esa dispersi&oacute;n no es un defecto de construcci&oacute;n: es una de sus piezas maestras. La uni&oacute;n temporal de empresas opera, en el terreno que aqu&iacute; importa, como una m&aacute;quina de fragmentar la imputaci&oacute;n. El titular de la seguridad no ejecuta; el ejecutante no decide; el decisor se disuelve en capas sucesivas de subcontrataci&oacute;n; y cada eslab&oacute;n custodia apenas un fragmento de la cadena causal, insuficiente en solitario para sostener ante un tribunal la responsabilidad plena de alguien concreto. El derecho penal, forjado para autores individuales y acciones determinadas, se encuentra estructuralmente desarmado frente a un da&ntilde;o producido por un sistema: puede alcanzar a quien firm&oacute;, dificultosamente a quien decidi&oacute;, nunca a quien se benefici&oacute;. El beneficio, sin embargo, est&aacute; ah&iacute;, documentado, auditado y celebrado en las notas corporativas a la prensa: es la &uacute;nica pieza de ambas cat&aacute;strofes que jam&aacute;s ser&aacute; provisional. Mientras la investigaci&oacute;n penal desciende, como por gravedad, hacia los estamentos inferiores &mdash;el t&eacute;cnico, el operador, el jefe de turno&mdash;, la arquitectura que organiz&oacute; el riesgo permanece intacta, y con ella su rendimiento. El Estado, entretanto, absorbe el descr&eacute;dito y las indemnizaciones: socializaci&oacute;n de las p&eacute;rdidas, apropiaci&oacute;n privada del excedente. La f&oacute;rmula es antigua; la externalizaci&oacute;n la ha industrializado.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, en la arena pol&iacute;tica e instrumental, la ofensiva medi&aacute;tica y parlamentaria desatada desde la derecha y la ultraderecha encauza el descontento social hacia el choque puramente partidista. Concentrar el fuego en el Ejecutivo espa&ntilde;ol y personalizarlo en la figura del <strong>ministro de Transportes, &Oacute;scar Puente</strong>, cumple una rigurosa funci&oacute;n ideol&oacute;gica: levantar un tupido manto de oscuridad sobre el entramado de intereses empresariales que se benefician de esta privatizaci&oacute;n de hecho. El bloque reaccionario focaliza la agitaci&oacute;n en la gesti&oacute;n coyuntural del Gobierno para evitar cuidadosamente cualquier cuestionamiento del modelo de acumulaci&oacute;n privada y subcontrataci&oacute;n sistem&aacute;tica que sus propias fuerzas impulsaron y consolidaron. Al reducir el debate a la cacer&iacute;a pol&iacute;tica o a la negligencia individual de un cargo p&uacute;blico, la superestructura pol&iacute;tica protege las espaldas de las multinacionales y contratistas que orde&ntilde;an el presupuesto p&uacute;blico. La maniobra no ser&iacute;a posible sin la cooperaci&oacute;n de un material previo: un sentido com&uacute;n criado durante d&eacute;cadas en la escuela del espect&aacute;culo, que pide culpables y no causas, rostros y no estructuras, dimisiones y no balances. Esa demanda espont&aacute;nea de un responsable individual es el punto de apoyo exacto sobre el que pivota toda la operaci&oacute;n. La indignaci&oacute;n leg&iacute;tima de millones de personas se canaliza hacia la pieza m&aacute;s fungible del engranaje &mdash;el ministro de turno&mdash; y se agota en ella, como se agota un fuego artificial: mucho estruendo, ninguna consecuencia para el montaje. Sacrificar un nombre para salvar un modelo es una t&eacute;cnica de gobierno que ejecutan con id&eacute;ntica disciplina quienes lo defienden y quienes dicen querer cambiarlo todo.
    </p><p class="article-text">
        Los balances financieros de estas corporaciones demuestran que la externalizaci&oacute;n no responde a la b&uacute;squeda de la excelencia t&eacute;cnica, sino a la valorizaci&oacute;n del capital mediante la mercantilizaci&oacute;n de servicios e infraestructuras esenciales. La l&iacute;nea Madrid-Sevilla no constituye una fisura aislada en la red, sino la expresi&oacute;n terminante de un sistema donde la seguridad colectiva y la vida de la clase trabajadora se subordinan a la maximizaci&oacute;n de la tasa de beneficio. Ni Adamuz ni Urda son anomal&iacute;as del mercado; son su consecuencia objetiva. El problema no es de nombres ni de gestiones. Es de relaciones sociales. Mientras la infraestructura siga siendo tratada como un activo financiero y no como un derecho colectivo, mientras el mantenimiento se rija por la l&oacute;gica del contrato y no por la de la seguridad, mientras el beneficio privado se alimente de la degradaci&oacute;n de lo p&uacute;blico y el Estado act&uacute;e como garante &uacute;ltimo de las p&eacute;rdidas, la lista de v&iacute;ctimas seguir&aacute; encontrando nuevas estaciones. Mientras la responsabilidad siga fragment&aacute;ndose entre uniones de mercantiles temporales e intermediarios p&uacute;blicos sumisos a la l&oacute;gica corporativa, y mientras el combate pol&iacute;tico se contenga en las bambalinas del espect&aacute;culo institucional, la siguiente fractura de la infraestructura continuar&aacute; siendo solo una cuesti&oacute;n de tiempo y de punto kilom&eacute;trico. La &uacute;nica manera de interrumpir esa serie no es cambiar al operario u operarios de Atocha&nbsp;ni al ministro, sino alterar la direcci&oacute;n en que fluye el excedente y el lugar que ocupa la vida en la contabilidad del capital.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Rivero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/vida-variable-ajuste-sangre-muerte-railes-privatizados_132_13629279.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Oct 2026 13:15:04 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La vida como variable de ajuste: sangre y muerte en los raíles privatizados]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cumbre en Moscú: África, el continente deseado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/cumbre-moscu-africa-continente-deseado_132_13628849.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Rusia organiza un Foro con presencia de 48 países africanos (con 22 presidentes) a los que promete acceso a tecnología bajo el compromiso de la no injerencia en sus regímenes políticos </p></div><p class="article-text">
         Esta semana, la actualidad del continente africano ha pasado por Mosc&uacute;. Los pasados mi&eacute;rcoles 28 y jueves 29 de octubre, la capital rusa acogi&oacute; la llamada III Cumbre y Foro Econ&oacute;mico y Humanitario Rusia-&Aacute;frica. La cita cont&oacute; con la asistencia de delegaciones pertenecientes a 48 pa&iacute;ses africanos, 22 de ellos representados directamente por sus jefes de Estado o de Gobierno. El encuentro fue copresidido por el presidente ruso, Vladimir Putin, y por el presidente de Burundi y presidente de turno de la Uni&oacute;n Africana, &Eacute;variste Ndayishimiye. Asimismo, acudieron los m&aacute;ximos representantes de las principales organizaciones regionales del continente, entre ellas la Uni&oacute;n Africana (UA), la Zona de Libre Comercio Continental Africana (AfCFTA) y la Comunidad Econ&oacute;mica de Estados de &Aacute;frica Occidental (CEDEAO).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La imagen de un Kremlin repleto de mandatarios africanos y representantes de organismos multilaterales del Sur Global va&nbsp;m&aacute;s&nbsp;all&aacute; de&nbsp;la propaganda:&nbsp;constituye una constataci&oacute;n visual de que &Aacute;frica est&aacute; decidida a estar presente sin complejos&nbsp;en todas las mesas&nbsp;y&nbsp;cada&nbsp;una de las mesas donde se debate el equilibrio internacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante la sesi&oacute;n plenaria y a lo largo de una maratoniana agenda de reuniones bilaterales cara a cara con pr&aacute;cticamente cada uno de los 22 presidentes asistentes,&nbsp;Putin articul&oacute; un discurso cuidadosamente dise&ntilde;ado para la audiencia africana. Denunci&oacute; lo que calific&oacute; de &ldquo;pr&aacute;cticas neocoloniales&rdquo; e &ldquo;injerencias mediante la deuda&rdquo; por parte de Occidente, prometiendo una relaci&oacute;n basada en la no injerencia y la &ldquo;soberan&iacute;a tecnol&oacute;gica&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre sus ofertas concretas, el mandatario ruso destac&oacute; la disposici&oacute;n a compartir tecnolog&iacute;as digitales, el impulso a proyectos de energ&iacute;a nuclear civil (como la central que Rosatom construye en Egipto -El Dabaa- o los proyectos pactados con Etiop&iacute;a y Ruanda), el incremento de becas universitarias hasta alcanzar los 40.000 estudiantes africanos en Rusia y el compromiso de suministro de grano y fertilizantes. Durante los primeros nueve meses de 2026, las exportaciones rusas de productos agr&iacute;colas a &Aacute;frica superaron los 13 millones de toneladas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo,&nbsp;vamos a dimensionar con n&uacute;meros lo que en la pr&aacute;ctica hay detr&aacute;s de esta foto, porque&nbsp;m&aacute;s all&aacute; de las promesas y la ret&oacute;rica diplom&aacute;tica, los datos fr&iacute;os dibujan un panorama de realizaciones sensiblemente m&aacute;s modesto. En el plano comercial, el intercambio de mercanc&iacute;as entre Rusia y &Aacute;frica se situ&oacute; en 27.100 millones de d&oacute;lares en 2025, una cifra muy alejada del objetivo de 40.000 millones anunciado por Mosc&uacute; en la cumbre de Sochi de 2019. Esta cantidad palidece si se compara con los 348.000 millones de d&oacute;lares registrados por el comercio chino o con los casi 355.000 millones de euros (aproximadamente 395.000 millones de d&oacute;lares) del intercambio bilateral con la Uni&oacute;n Europea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Incluso en el &aacute;mbito militar, donde Rusia ha proyectado su perfil m&aacute;s visible mediante el despliegue del <em>Africa Corps</em> (heredero de la red mercenaria Wagner)&nbsp;en los pa&iacute;ses del Sahel y en otros como la Rep&uacute;blica Centroafricana, las exportaciones globales de armamento ruso han ca&iacute;do un 64 % entre 2021 y 2025. En el Sahel, la sustituci&oacute;n de la presencia occidental por tropas rusas no ha tra&iacute;do la estabilidad prometida, como hemos puesto de manifiesto en multitud de art&iacute;culos desde Casa &Aacute;frica, adem&aacute;s de en nuestras jornadas de seguridad sobre esta zona del mundo.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La violencia extremista en la regi&oacute;n&nbsp;saheliana se ha disparado, hasta el punto de concentrar m&aacute;s del 50% de las muertes por terrorismo en el mundo. A ello se suma la erosi&oacute;n&nbsp;de la reputaci&oacute;n&nbsp;de Rusia a cuenta del reclutamiento&nbsp;de miles de j&oacute;venes africanos para ser utilizados en el frente de la guerra de Ucrania, un hecho investigado y denunciado de forma creciente por gobiernos y por organizaciones de la sociedad civil en &Aacute;frica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La misma Amnist&iacute;a Internacional, coincidiendo con la cumbre, ha emitido un comunicado pidiendo a los l&iacute;deres africanos que exijan el fin del &ldquo;reclutamiento coercitivo y enga&ntilde;oso&rdquo; de ciudadanos africanos, lo que para esta ONG internacional constituye un caso de trata de personas. En Camer&uacute;n, por ejemplo, un colectivo llamado 'Devuelvan a nuestros hijos y hermanos'&nbsp;se manifest&oacute; frente la Embajada rusa en Yaund&eacute; coincidiendo con la Cumbre. Una organizaci&oacute;n que analiza la actividad militar rusa en &Aacute;frica, llamada <em>All eyes on Wagner</em>, cifra en&nbsp;al menos 1.417 los africanos&nbsp;reclutados en el ej&eacute;rcito ruso, de los que&nbsp;m&aacute;s de 300 habr&iacute;an muerto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No olvidemos, adem&aacute;s, que Rusia est&aacute; tambi&eacute;n presente en el terrible conflicto de Sud&aacute;n, ahora mismo la mayor cat&aacute;strofe humanitaria del planeta, con aporte de armamento a una de las partes&nbsp;y&nbsp;tambi&eacute;n implicado en el tr&aacute;fico de oro, uno de los minerales que obviamente condiciona este conflicto.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero para comprender por qu&eacute; los l&iacute;deres africanos acuden a Mosc&uacute; a pesar de estas evidentes limitaciones y con escenarios m&aacute;s que&nbsp;criticables, es necesario superar los marcos de an&aacute;lisis paternalistas con los que hemos estado tantos a&ntilde;os mirando hacia nuestros vecinos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como bien han definido&nbsp;los investigadores del <em>think tank&nbsp;(</em>centro de pensamiento)&nbsp;brit&aacute;nico <em>Chatham House</em>, las diplomacias del continente est&aacute;n practicando un <strong>&ldquo;no alineamiento diversificado&rdquo;</strong>. Los gobiernos africanos no asisten a la capital rusa por sumisi&oacute;n ideol&oacute;gica ni por estar deslumbrados por el poder del Kremlin. Acuden porque, en el actual escenario multipolar, consideran que su deber es diversificar al m&aacute;ximo sus alianzas para ganar margen de negociaci&oacute;n, buscar apoyos puntuales y reformar la gobernanza multilateral. Esa es lo que algunos llaman <em>realpolitik</em> o&nbsp;el verdadero nuevo panorama geopol&iacute;tico global: &ldquo;<em>Por inter&eacute;s, te quiero, Andr&eacute;s&rdquo;</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se llama pragmatismo:&nbsp;si soy un pa&iacute;s africano y quiero grandes infraestructuras, carreteras o ferrocarriles, recurro a China. Si quiero inyecciones de liquidez en mi econom&iacute;a, inversiones agroalimentarias o mejorar la log&iacute;stica de mis puertos, mirar&eacute; hacia las monarqu&iacute;as del Golfo (Emiratos &Aacute;rabes Unidos, Arabia Saud&iacute; o Catar). Si quiero energ&iacute;a nuclear, material militar o seguridad para el entorno de mi gobierno, tirar&eacute; de Rusia o de Turqu&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y en este esquema, &iquest;d&oacute;nde queda Occidente? Pues para la ayuda al desarrollo o para afianzar y mantener la arquitectura financiera multilateral&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las propias sociedades civiles africanas respaldan la autonom&iacute;a de este enfoque. Seg&uacute;n encuestas de la red <em>Afrobarometer</em>, el 72% de los ciudadanos africanos consultados sostiene de forma categ&oacute;rica que sus respectivos pa&iacute;ses deben permanecer neutrales ante la guerra en Ucrania, rechazando ser arrastrados a disputas entre bloques externos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como tuvimos ocasi&oacute;n de analizar de forma monogr&aacute;fica hace unos d&iacute;as en la sede de Casa &Aacute;frica durante la presentaci&oacute;n del <em>Cuaderno de Estrategia 237</em> del Instituto Espa&ntilde;ol de Estudios Estrat&eacute;gicos (IEEE) enfocado al Cuerno de &Aacute;frica, la lecci&oacute;n es aplicable a todo el continente: &Aacute;frica ha dejado de ser un objeto de intervenci&oacute;n asistencial para consolidarse como un conjunto de socios diversos e igualitarios en el orden mundial. Y sus pa&iacute;ses, que quieren m&aacute;s presencia y peso en el orden global, han entendido que esta diversificaci&oacute;n es el &uacute;nico camino.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Salvando las distancias, vecinos europeos como Italia est&aacute;n dando pasos decididos para articular su propia personalidad estrat&eacute;gica mediante iniciativas como el <em>Plan Mattei</em>. Esta estrategia italiana busca posicionar a Roma como un puente energ&eacute;tico, econ&oacute;mico y log&iacute;stico con el continente, articulando inversiones prioritarias en infraestructuras, energ&iacute;a, agricultura y educaci&oacute;n a cambio de acuerdos bilaterales de estabilidad y cooperaci&oacute;n mutua.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, Espa&ntilde;a debe consolidar y potenciar su propia personalidad e instrumentos &ndash;por ejemplo,&nbsp;ya tiene aprobada y en marcha una Estrategia Espa&ntilde;a-&Aacute;frica, y adem&aacute;s ejerce acciones de diplomacia&nbsp;p&uacute;blica desde una&nbsp;instituci&oacute;n como Casa &Aacute;frica- para definir una pol&iacute;tica de Estado con voz propia, &aacute;gil, ambiciosa y con vocaci&oacute;n de permanencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La v&iacute;a para reconstruir una alianza s&oacute;lida y duradera entre Europa y &Aacute;frica pasa, pues, por comprender la legitimidad de la autonom&iacute;a estrat&eacute;gica africana. Europa y Espa&ntilde;a deben ofrecer lo que &Aacute;frica leg&iacute;timamente reclama: transferencia tecnol&oacute;gica real, industrializaci&oacute;n local, financiaci&oacute;n productiva y una cooperaci&oacute;n fundada en la escucha activa y el beneficio mutuo. Solo desde&nbsp;el <em>t&uacute; a t&uacute;</em>, desde la consideraci&oacute;n de &Aacute;frica como un actor soberano e indispensable seremos capaces de edificar relaciones de futuro basadas en el respeto y el rigor estrat&eacute;gico que demanda nuestro tiempo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/cumbre-moscu-africa-continente-deseado_132_13628849.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Oct 2026 09:09:42 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Cumbre en Moscú: África, el continente deseado]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Tendrán que pasar?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/tendran-pasar_132_13626845.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8897e911-8e25-496f-a458-63384b2ba240_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Tendrán que pasar?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Y que el mejor país deseado pueda tener definitivamente una verdadera oportunidad para lograr, aunque impregnada la memoria del horripilante destrozo, su imperecedera y merecida prosperidad? </p></div><p class="article-text">
        &iquest;Tendr&aacute;n que pasar y echarlo abajo todo, sin piedad ni consideraciones; desmontar la memoria que consuela y que se al&iacute;a con la justicia, reventar los soportes que tranquilizan a los necesitados, alterar los pilares del bienestar, enfermar lo sanitario, ignorantar lo educativo; favorecer a una camarilla para que pueda flotar &mdash;incluso sin mojarse&mdash; en el oc&eacute;ano de una realidad donde una agitada masa &mdash;m&aacute;s desdichada, maniatada y amordazada que nunca&mdash; bracea para no hundirse en el marasmo; generar odios y malquerencias, potenciar ineptitudes, abanderar cinismos y variopintas violencias, estimular abismos, realzar mediocridades; repatrioterar con colorines lo ajado, lo desgastado de tanta penosa e insulsa loa a una naci&oacute;n de la que lo desconocen todo; cerrar las casas de auxilio, clausurar los espacios de convivencia y consuelo, armar a los fan&aacute;ticos, suprimir las garant&iacute;as legales, exprimir las paciencias, alentar las v&iacute;sceras, chapotear en desechos, caldear &aacute;nimos, aniquilar a los indefensos, anular a los &uacute;tiles, despreciar a los sabios, humillar a los trabajadores, escupir sobre la dignidad de nuestras mujeres, desangrar a los desiguales, mortificar a los que aman, importunar hasta el hartazgo a los fil&aacute;ntropos; tendr&aacute;n, tendr&aacute;n, tendr&aacute;n&hellip; para que de las cenizas de lo que termine quedando tras esta inmisericorde destrucci&oacute;n del mundo que hemos conocido &mdash;mejorable, sin duda, pero no merecedor de esta cat&aacute;strofe&mdash; surja un grupo de personas serias, responsables, cabales, juiciosas, &iacute;ntegras, rectas, formales, solventes, rigurosas, ecu&aacute;nimes, confiables, conscientes de lo que se ha perdido y de lo que es imperativo que se vuelva a conseguir, y se logre, y se gane; y se consolide, y dure, y se proyecte en lo que quede de siglo, incluso en los que han de venir con posterioridad; y sea posible la unidad, pero la de verdad &mdash;no la de ret&oacute;ricas formas e imposibles contenidos&mdash; para que un r&eacute;gimen constituyente vuelva a formarse, libre de ataduras regias y de vividores, y de tipos emperchados sujetos a la sopaboba, y de mercenarios armados con argumentarios chipirifl&aacute;uticos, y de bamb&uacute;s meci&eacute;ndose en sus esca&ntilde;os al viento de los poderes f&aacute;cticos, y de necios adiestrados en el aplauso f&aacute;cil y las m&aacute;s zafias groser&iacute;as, meros claques amarrados a ese sueldo que, con sudor y sacrificio, abona el mismo pueblo al que desprecian, y que el mejor pa&iacute;s deseado pueda tener definitivamente una verdadera oportunidad para lograr, aunque impregnada la memoria del horripilante destrozo, su imperecedera y merecida prosperidad? &iquest;Tendr&aacute;n que pasar? Para llegar al cielo, &iquest;primero el infierno?&nbsp;As&iacute; debe pensar el condenado a muerte mientras contempla al pelot&oacute;n de fusilamiento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoriano Santana Sanjurjo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/tendran-pasar_132_13626845.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Oct 2026 11:05:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Tendrán que pasar?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Turismo regenerativo y oportunidades para La Palma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/turismo-regenerativo-oportunidades-palma_132_13626531.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La reciente y sorpresiva cancelaci&oacute;n unilateral de rutas a&eacute;reas el pasado 10 de octubre por parte de turoperadores y aerol&iacute;neas internacionales en La Palma &#8209;que, seg&uacute;n estimaciones del sector publicadas por medios como COPE La Palma y <em>El Peri&oacute;dico de La Palma</em>, supondr&aacute; la p&eacute;rdida de unas 20.000 plazas de invierno&#8209; no representa una simple coyuntura de mercado ni un imprevisto t&eacute;cnico. Es el s&iacute;ntoma indiscutible de la extrema vulnerabilidad que produce entregar el destino tur&iacute;stico a la l&oacute;gica extractiva de la turoperaci&oacute;n tradicional.
    </p><p class="article-text">
        De la noche a la ma&ntilde;ana, 20.000 plazas a&eacute;reas fueron canceladas de golpe. Cuatro conexiones semanales fulminadas unilateralmente por el gigante brit&aacute;nico Jet2 desde M&aacute;nchester y Londres, Volotea anula las conexiones con Francia y hay cero margen de reacci&oacute;n para nuestros hoteles, restaurantes, taxis, comercios&hellip; Y entonces, &iquest;cu&aacute;l es la garant&iacute;a para el destino y qu&eacute; herramientas existen para no verse afectado por decisiones que se toman a miles de kil&oacute;metros de distancia?
    </p><p class="article-text">
        Lamento decirles que este hecho no es un accidente de mercado ni un imprevisto t&eacute;cnico. Es el saldo real y fr&iacute;o del modelo de turoperaci&oacute;n tradicional al que nos tienen acostumbrados, y del que parece no haber escapatoria. Tambi&eacute;n la prueba fehaciente de que entregar las llaves de nuestra conectividad a despachos extranjeros no genera estabilidad, sino una dependencia suicida.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; pas&oacute; exactamente con Jet2?</strong></h2><p class="article-text">
        A mediados de octubre de 2026, la aerol&iacute;nea y turoperador brit&aacute;nico Jet2 comunic&oacute; por sorpresa que el 30 de octubre realizar&iacute;a su &uacute;ltimo vuelo con la isla.
    </p><p class="article-text">
        Cancel&oacute; sin previo aviso la ruta directa entre M&aacute;nchester y La Palma y elimin&oacute; los vuelos previstos desde Londres-Stansted que iban a arrancar en noviembre. El resultado inmediato: La Palma perdi&oacute; de la noche a la ma&ntilde;ana cuatro conexiones semanales y entre 15.000 y 20.000 plazas a&eacute;reas de invierno. El impacto local: hoteles, casas rurales, restaurantes, taxis, gu&iacute;as y comercios se quedaron colgados a las puertas de la temporada alta.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;C&oacute;mo son realmente estos acuerdos?</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando el Cabildo o una administraci&oacute;n p&uacute;blica anuncian que han alcanzado un acuerdo con una aerol&iacute;nea en realidad lo que firman es un contrato de patrocinio publicitario o <em>comarketing</em>. Con dinero p&uacute;blico de los impuestos de todos, se paga a la compa&ntilde;&iacute;a privada para que ponga fotos de La Palma en la portada de su p&aacute;gina web, env&iacute;e correos a sus clientes promocionando la isla o publique anuncios en sus revistas a bordo. Estos acuerdos est&aacute;n vigentes hasta 2028, pero no dan garant&iacute;a de retorno.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la Orden de 27 de enero de 2026, publicada el 23 de febrero, recogi&oacute; dos expedientes favorables de Jet2, que son los de subvenciones a&eacute;reas 0006&#8209;2025, Londres-Stansted-La Palma, y 0007-2025, Birmingham&#8209;La Palma.
    </p><p class="article-text">
        La subvenci&oacute;n no exig&iacute;a transportar pasajeros y la ayuda econ&oacute;mica se condicionaba principalmente a la capacidad a&eacute;rea operada durante un n&uacute;mero m&iacute;nimo de semanas. En palabras del presidente del Cabildo de La Palma, Sergio Rodr&iacute;guez, con el acuerdo se &ldquo;marca un antes y un despu&eacute;s en la estrategia de conectividad de nuestra isla&rdquo;. &ldquo;Hoy no solo celebramos el aterrizaje de una compa&ntilde;&iacute;a l&iacute;der como Jet2 y su turoperador Jet2holidays, sino que celebramos la consolidaci&oacute;n de un modelo tur&iacute;stico que est&aacute; demostrando una fortaleza y una capacidad de recuperaci&oacute;n admirables&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;D&oacute;nde est&aacute; la trampa y por qu&eacute; no funciona?</strong></h2><p class="article-text">
        Se paga por hacer publicidad, no por garantizar vuelos: El contrato obliga a la aerol&iacute;nea a poner anuncios, pero no la obliga a mantener los aviones volando ni un solo d&iacute;a. Legalmente, la compa&ntilde;&iacute;a cumple cobrando el dinero de la campa&ntilde;a de publicidad y, al d&iacute;a siguiente, si sus cuentas globales dicen que gana m&aacute;s dinero llevando ese avi&oacute;n a Turqu&iacute;a, Egipto o el Caribe, cancela la ruta y se van.
    </p><p class="article-text">
        Se paga por ofrecer plazas, no por ocuparlas. Existe una diferencia decisiva entre ofrecer plazas y conseguir visitantes. Las bases reguladoras vinculaban la ayuda a los asientos efectivamente operados, aunque estuvieran vac&iacute;os, sin establecer una ocupaci&oacute;n m&iacute;nima como requisito independiente de pago. Por tanto, el mecanismo pod&iacute;a incentivar la apertura de rutas, pero no garantizaba por s&iacute; mismo su rentabilidad, su permanencia a largo plazo ni un retorno econ&oacute;mico concreto para las empresas palmeras.
    </p><p class="article-text">
        Riesgo total para La Palma, riesgo cero para la multinacional. Si el vuelo viene lleno, la aerol&iacute;nea cobra el billete y el patrocinio. Si la aerol&iacute;nea decide irse, el dinero p&uacute;blico de la promoci&oacute;n ya se ha gastado y no se recupera. La Palma asume todo el impacto econ&oacute;mico y la multinacional se va a otro destino sin perder un solo euro. &iexcl;Vaya negociazo!
    </p><p class="article-text">
        En resumen, no han fallado los paisajes, ni los fondos marinos, ni nuestro cielo, ni la gastronom&iacute;a, ni nuestra gente, ni los hosteleros. Ha fallado un sistema de gesti&oacute;n p&uacute;blica que lleva a&ntilde;os regalando dinero en contratos de publicidad a multinacionales extranjeras que no tienen ning&uacute;n compromiso de permanencia ni lealtad con los destinos y mucho menos inter&eacute;s en garantizar la supervivencia de este a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        El dise&ntilde;o de esta estrategia se enfocaba parcialmente a proteger el dinero p&uacute;blico, pero no a garantizar el resultado tur&iacute;stico global y su retorno. No basta con que el avi&oacute;n tenga 189 asientos disponibles si llegan pocos viajeros, si las reservas no cubren las expectativas del sector o si la ruta desaparece tras unos meses.
    </p><p class="article-text">
        La cancelaci&oacute;n de Jet2 hace necesario conocer cu&aacute;nto dinero p&uacute;blico se comprometi&oacute;, cu&aacute;nto lleg&oacute; a abonarse y qu&eacute; consecuencias administrativas se derivan de la retirada. &iquest;Y ahora qu&eacute;?
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; revel&oacute; este fracaso?</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>-Ineficiencia en el uso de fondos p&uacute;blicos: </strong>invertir dinero p&uacute;blico en subsidiar promociones de turoperadores privados no genera compromiso ni lealtad con el destino. El turoperador cobra la ayuda y, en cuanto sus m&eacute;tricas globales cambian el 0,5%, traslada el avi&oacute;n a otros destinos que son m&aacute;s interesantes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Falta de estrategia p&uacute;blica de comercializaci&oacute;n:</strong> la Administraci&oacute;n insular admiti&oacute; que &ldquo;la compa&ntilde;&iacute;a no supo interpretar el producto La Palma&rdquo;. Si el Cabildo deja la narrativa de la isla en manos del cat&aacute;logo comercial de un tercero, el fracaso est&aacute; garantizado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Anatom&iacute;a del chantaje:</strong> las negociaciones tradicionales se reducen a un pulso en que el turoperador exige m&aacute;s subvenciones por plaza vac&iacute;a o rebajas de tarifas aeroportuarias, mientras que la isla asume todo el riesgo financiero.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-La trampa de escala y el choque de modelos</strong>: La Palma es una isla con una escala alojativa reducida (casas rurales, peque&ntilde;os hoteles familiares, complejos de dimensi&oacute;n media). No tenemos &#8209;ni debemos tener&#8209; la infraestructura de grandes<em> resorts</em> estandarizados de las islas capitalinas. Sin embargo, la gran turoperaci&oacute;n europea (TUI, Jet2...) opera exclusivamente bajo la l&oacute;gica del gran volumen de sol y playa. Cuando un turoperador desembarca en La Palma, pretende forzar a nuestro destino a encajar en la horma del turismo masivo. Al no encontrar miles de camas hiperconcentradas a precio de saldo, la operativa les resulta menos rentable que en otros destinos y cancelan la ruta sin contemplaciones.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las matem&aacute;ticas de la turoperaci&oacute;n tradicional</strong></h2><p class="article-text">
        Nos han repetido hasta la saciedad que debemos someternos a las exigencias de las grandes multinacionales tur&iacute;sticas porque &ldquo;traen el pan a la isla&rdquo;. Sin embargo, seg&uacute;n datos de la ONU Turismo y la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), en los destinos insulares dominados por el paquete tur&iacute;stico tradicional existe un fen&oacute;meno devastador llamado fuga tur&iacute;stica (<em>tourism leakage</em>) y entre el 78% y el 92% del dinero gastado en paquetes jam&aacute;s llega a la econom&iacute;a local. Hagamos las cuentas que nunca te han querido ense&ntilde;ar, veamos qu&eacute; ocurre exactamente cuando un turista de turoperador compra un paquete para venir a La Palma frente a lo que ocurre cuando controlamos nuestra comercializaci&oacute;n. ONU Turismo dice que por cada 100 euros gastados pasa esto:
    </p><p class="article-text">
        -78 euros se van a la sede del turoperador o a la agencia extranjera, aviaci&oacute;n, tasas internacionales, seguros y comisiones&hellip;
    </p><p class="article-text">
        -14 euros van a costes fijos del hotel y proveedores multinacionales.
    </p><p class="article-text">
        -8 euros llegan a las econom&iacute;as locales, o lo que es lo mismo, llegan a La Palma.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, cada vez que un turoperador tradicional trae un vuelo a La Palma casi 80 de cada 100 euros ni siquiera llegan a pisar suelo palmero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero eso s&iacute;,<strong> </strong>ahora<strong> </strong>cabe reflexionar sobre esto. La Palma asume el desgaste de las carreteras, el agua de nuestros acu&iacute;feros, la gesti&oacute;n de los residuos y la saturaci&oacute;n de las infraestructuras. Nos dejan las migajas del banquete y, cuando sus m&aacute;rgenes globales bajan el 0,5%, nos apagan los aviones y nos dejan en la estacada, mientras que el beneficio econ&oacute;mico se evapora antes de que el avi&oacute;n despegue de Europa. Y lo que es m&aacute;s sangrante: el Cabildo ha financiado esta trampa con cientos de miles de euros p&uacute;blicos en convenios de <em>comarketing</em> que solo han servido para subvencionar a los mismos turoperadores que hoy nos dejan tirados.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Hay alternativas y est&aacute;n funcionando</strong></h2><p class="article-text">
        La evidencia internacional nos muestra que, frente al discurso del miedo que intenta convencerte de que &ldquo;sin los grandes turoperadores no somos nada&rdquo;, otros archipi&eacute;lagos atl&aacute;nticos e islas del mundo sufrieron lo mismo, lo analizaron, se plantaron y cambiaron las reglas del juego. Han demostrado que cortar el cord&oacute;n umbilical con los intermediarios extractivos no solo es posible, sino infinitamente m&aacute;s rentable. Aqu&iacute; varios ejemplos:
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Islas Azores (Portugal):</strong> rechazaron la construcci&oacute;n de grandes <em>resorts</em> y la dependencia de paquetes cerrados. Reorientaron su conectividad hacia vuelos regulares y venta directa combinada con la certificaci&oacute;n de destino sostenible. Resultado: aumentaron el gasto medio por visitante el 35%, lograron que el 80% de los ingresos tur&iacute;sticos se quede en pymes locales y mantienen vuelos estables los 365 d&iacute;as del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Islandia:</strong> elimin&oacute; las subvenciones opacas a turoperadores y cre&oacute; un fondo de desarrollo de rutas condicionado a la estabilidad anual de los vuelos regulares. Hoy, m&aacute;s del 65% de sus visitantes son viajeros independientes que contratan directamente con empresas locales, erradicando la intermediaci&oacute;n que vaciaba sus recursos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Rep&uacute;blica de Palaos:</strong> pas&oacute; de sufrir la masificaci&oacute;n de <em>charters</em> a instaurar la plataforma de fidelizaci&oacute;n regenerativa y el <em>Palau Pledge</em>. Lograron que el 80% de los ingresos del turismo se inviertan directamente en las comunidades locales y en la regeneraci&oacute;n de su entorno natural.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La soluci&oacute;n: estrategias de turismo regenerativo</strong></h2><p class="article-text">
        <strong>-Fin de los cheques en blanco:</strong> cero euros de dinero p&uacute;blico para turoperadores de paquete cerrado. Reorientar el presupuesto insular a convenios con aviaci&oacute;n regular que garantice conectividades todo el a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Plataforma digital y comercializaci&oacute;n directa: </strong>un gran motor digital p&uacute;blico que conecte directamente los vuelos regulares con nuestras casas rurales, hoteles peque&ntilde;os, empresas de senderismo, gu&iacute;as, <em>rent a cars</em> locales, bodegas, fincas o empresas marinas. Eliminar comisiones de los intermediarios extranjeros para que ese 80% que no llega, esta vez s&iacute;, sea distribuido en el bienestar de los residentes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Corredores a&eacute;reos entre islas: </strong>una soluci&oacute;n que ha salvado islas diminutas en Haw&aacute;i inyectando dinero en la econom&iacute;a local y regenerando su territorio al redirigir de forma selectiva el flujo masivo de visitantes que aterrizan en las islas de mayor tama&ntilde;o hacia el resto. Se convierte as&iacute; el volumen de los grandes aeropuertos en turismo de valor y se aumenta significativamente la media de estancia en esas islas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-Ecotasa: </strong>para recuperar la soberan&iacute;a en La Palma, la reforestaci&oacute;n de nuestros montes y senderos, y nuestros fondos marinos, y tambi&eacute;n para apoyar desde el turismo otros sectores como la agricultura, vivienda y educaci&oacute;n; en definitiva, que el turismo sea uno de los motores del bienestar de las familias que residen en la isla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>-El valor de la autenticidad: </strong>hay que<strong> </strong>dejar de competir en volumen para competir en valor.
    </p><p class="article-text">
        El turismo regenerativo supone un aut&eacute;ntico cambio de paradigma. Mientras que el turismo sostenible busca minimizar los impactos negativos de la actividad tur&iacute;stica sobre el territorio, el turismo regenerativo va mucho m&aacute;s all&aacute;: sit&uacute;a a las personas que habitan el destino y al propio territorio en el centro del modelo tur&iacute;stico, en lugar de poner el foco exclusivamente en el visitante.
    </p><p class="article-text">
        Ya no se trata simplemente de reducir los da&ntilde;os o de evitar el deterioro de los lugares que visitamos, sino de generar un impacto positivo, recuperar los ecosistemas, fortalecer las comunidades locales y mejorar la calidad de vida de quienes residen en el territorio.
    </p><p class="article-text">
        Porque el verdadero &eacute;xito del turismo no deber&iacute;a medirse solo por lo que disfruta quien nos visita, sino por lo que gana y mejora la comunidad que lo recibe.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El momento de decidir es ahora</strong></h2><p class="article-text">
        La estampida de los turoperadores ha dejado al descubierto la verg&uuml;enza de un modelo agotado y la extrema fragilidad de un sistema obsoleto. Sin embargo, este cierre de puertas nos ha regalado la mayor oportunidad que un destino puede recibir.
    </p><p class="article-text">
        Podemos seguir como hasta ahora: agachando la cabeza, mendigando vuelos a multinacionales que nos desprecian y asistiendo en silencio a c&oacute;mo el coste de la vida se encarece para las familias palmeras, c&oacute;mo los recursos naturales se explotan sin retorno ni control, c&oacute;mo nuestros j&oacute;venes se ven abocados a la emigraci&oacute;n por la falta de oportunidades y empleo precario, c&oacute;mo nuestros mayores sufren el aislamiento sin servicios p&uacute;blicos que garanticen su bienestar social y c&oacute;mo el acceso a una vivienda digna se vuelve un hito impensable...&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        O mejor podemos apostar por transformar el modelo tur&iacute;stico porque la evidencia internacional demuestra que s&iacute; hay alternativas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Desirée Izquierdo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/turismo-regenerativo-oportunidades-palma_132_13626531.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Oct 2026 10:47:45 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Turismo regenerativo y oportunidades para La Palma]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿En qué momento dejamos de reconocernos en el espejo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/momento-dejamos-reconocernos-espejo_132_13626211.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f11f2db0-68ad-494a-b252-7431cc827019_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿En qué momento dejamos de reconocernos en el espejo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los países no empiezan a romperse cuando unos ciudadanos piensan diferente de otros. Empiezan a romperse cuando dejan de reconocerse entre ellos. Cuando la conversación desaparece. Cuando la desconfianza ocupa el lugar del respeto. Cuando olvidamos que las instituciones existen para proteger derechos y no para convertirse en el escenario permanente de nuestras batallas</p></div><p class="article-text">
        Hace tiempo que dej&eacute; de intentar entender la pol&iacute;tica. Ahora intento entender el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Cada ma&ntilde;ana hago lo mismo que millones de espa&ntilde;oles. Enciendo la radio. Abro un peri&oacute;dico. Miro el m&oacute;vil mientras tomo el primer caf&eacute;. Busco, como cualquiera, comprender qu&eacute; ha ocurrido mientras dorm&iacute;a. Sin embargo, desde hace un tiempo, al cabo de unos minutos siempre me invade la misma sensaci&oacute;n: cada medio parece contar un pa&iacute;s diferente.
    </p><p class="article-text">
        Uno asegura que todo funciona razonablemente bien. Otro afirma que vivimos una crisis sin precedentes.
    </p><p class="article-text">
        Uno habla de avances. Otro solo encuentra retrocesos.
    </p><p class="article-text">
        Uno invita a la esperanza. Otro anuncia el desastre.
    </p><p class="article-text">
        Apago la radio. Cierro el peri&oacute;dico. Dejo el tel&eacute;fono sobre la mesa.
    </p><p class="article-text">
        Y camino hasta el ba&ntilde;o. Levanto la cabeza. Me miro al espejo. Hasta hace poco solo ve&iacute;a mi reflejo.
    </p><p class="article-text">
        Ahora empiezo a ver el pa&iacute;s que aparece detr&aacute;s de &eacute;l.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No ocurri&oacute; de un d&iacute;a para otro. Las cosas importantes casi nunca suceden as&iacute;. Fue despacio. Como se agrietan las paredes de una casa. Al principio nadie percibe la fisura. Despu&eacute;s parece un simple detalle.
    </p><p class="article-text">
        Hasta que un d&iacute;a descubres que la grieta lleva mucho tiempo creciendo sin que nadie quisiera verla.
    </p><p class="article-text">
        Eso es exactamente lo que siento cuando observo lo que ocurre a mi alrededor. No me preocupa que existan personas que piensen distinto que yo. Ser&iacute;a absurdo.
    </p><p class="article-text">
        La democracia consiste precisamente en eso: en convivir con ideas diferentes.
    </p><p class="article-text">
        Lo que me preocupa es otra cosa. Tengo la sensaci&oacute;n de que hemos dejado de escucharnos. Que cada vez buscamos m&aacute;s aquello que confirma lo que ya pensamos y menos aquello que puede hacernos cambiar de opini&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Que confundimos informaci&oacute;n con reafirmaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Que preferimos un titular que nos d&eacute; la raz&oacute;n antes que una noticia que nos obligue a reflexionar.
    </p><p class="article-text">
        Que discutimos demasiado y dialogamos demasiado poco. Y cuando eso ocurre, todos perdemos.
    </p><p class="article-text">
        Da igual d&oacute;nde nos situemos, porque el ruido nunca pregunta a qui&eacute;n votas antes de arrasarlo todo.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; esa preocupaci&oacute;n tenga mucho que ver con mi forma de mirar la vida.
    </p><p class="article-text">
        Vivo con una discapacidad visual y aprend&iacute; hace tiempo que, cuando las instituciones fallan, quienes primero sienten sus consecuencias suelen ser siempre los mismos.
    </p><p class="article-text">
        Las personas mayores. Las personas con discapacidad. Quienes dependen de una ayuda p&uacute;blica. Quienes esperan una resoluci&oacute;n administrativa. Quienes necesitan que la sanidad funcione. Quienes no tienen un altavoz desde el que hacerse escuchar.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el pa&iacute;s discute sin descanso sobre casi todo, ellos siguen esperando.
    </p><p class="article-text">
        Esperando una valoraci&oacute;n. Una prestaci&oacute;n. Una respuesta. Una oportunidad.
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo, rara vez ocupan el centro de la conversaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez porque el enfrentamiento siempre genera m&aacute;s audiencia que la gesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Segu&iacute; mir&aacute;ndome en el espejo. Entonces comprend&iacute; que el problema no era la pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Ni siquiera eran los pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        El problema empezaba mucho antes. Empezaba el d&iacute;a en que un ciudadano dejaba de confiar.
    </p><p class="article-text">
        Cuando una persona deja de creer que las instituciones pueden resolver los problemas con independencia y eficacia.
    </p><p class="article-text">
        Cuando duda de casi todo antes incluso de conocer los hechos.Cuando la sospecha sustituye a la confianza.
    </p><p class="article-text">
        No hablo de confiar ciegamente.
    </p><p class="article-text">
        Eso tampoco ser&iacute;a sano.
    </p><p class="article-text">
        Toda democracia necesita ciudadanos cr&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Pero una sociedad tampoco puede vivir instalada en la sospecha permanente.
    </p><p class="article-text">
        Porque cuando dejamos de confiar en todo, terminamos creyendo &uacute;nicamente a quienes piensan exactamente como nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Y ese es un camino peligroso. Porque nos empobrece. Nos encierra. Y acaba convirtiendo el desacuerdo en una frontera.
    </p><p class="article-text">
        Apoy&eacute; las manos sobre el lavabo. Por primera vez dej&eacute; de mirar el espejo. Y empec&eacute; a mirarme a m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Me pregunt&eacute; cu&aacute;ntas veces hab&iacute;a compartido una noticia sin detenerme lo suficiente a comprenderla.
    </p><p class="article-text">
        Cu&aacute;ntas veces hab&iacute;a escuchado solo a quienes reforzaban mis propias ideas.
    </p><p class="article-text">
        Cu&aacute;ntas veces hab&iacute;a contribuido, sin darme cuenta, a ese ruido que tanto criticaba.
    </p><p class="article-text">
        Comprend&iacute; entonces que el espejo nunca hab&iacute;a querido hablarme de gobiernos. Ni de partidos. Ni de ideolog&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Quer&iacute;a hablarme de nosotros.
    </p><p class="article-text">
        De c&oacute;mo la confianza se construye muy despacio y puede romperse en apenas unos minutos. De c&oacute;mo resulta mucho m&aacute;s sencillo desacreditar que comprender.
    </p><p class="article-text">
        Mucho m&aacute;s f&aacute;cil etiquetar que escuchar. Mucho m&aacute;s rentable alimentar el enfrentamiento que buscar puntos de encuentro.
    </p><p class="article-text">
        Y comprend&iacute; algo que me produjo m&aacute;s tristeza que enfado.
    </p><p class="article-text">
        Los pa&iacute;ses no empiezan a romperse cuando unos ciudadanos piensan diferente de otros. Empiezan a romperse cuando dejan de reconocerse entre ellos. Cuando la conversaci&oacute;n desaparece. Cuando la desconfianza ocupa el lugar del respeto. Cuando olvidamos que las instituciones existen para proteger derechos y no para convertirse en el escenario permanente de nuestras batallas.
    </p><p class="article-text">
        Apagu&eacute; la luz.
    </p><p class="article-text">
        El espejo volvi&oacute; a ser &uacute;nicamente un espejo.
    </p><p class="article-text">
        Mi rostro segu&iacute;a siendo el mismo. Pero el pa&iacute;s continuaba detr&aacute;s. Esper&aacute;ndonos a todos. No para decidir qui&eacute;n gana la pr&oacute;xima discusi&oacute;n. Sino para preguntarnos si todav&iacute;a somos capaces de recuperar algo tan sencillo y tan dif&iacute;cil como la confianza.
    </p><p class="article-text">
        Porque quiz&aacute; el mayor desaf&iacute;o de una democracia no sea conseguir que todos pensemos igual.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; el verdadero desaf&iacute;o consista en que, pensando diferente, todav&iacute;a seamos capaces de reconocernos cuando volvamos a mirarnos en el mismo espejo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristóbal Amaro López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/momento-dejamos-reconocernos-espejo_132_13626211.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Oct 2026 08:07:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿En qué momento dejamos de reconocernos en el espejo?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pedir responsabilidades políticas un 29 de octubre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/pedir-responsabilidades-politicas-29-octubre_132_13626203.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bdcf5574-69f2-4912-ae27-b186d44e5482_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pedir responsabilidades políticas un 29 de octubre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mismo Feijóo que ahora pide explicaciones y exige que se sepa la verdad, fue el que mintió de manera indigna e irresponsable, difundiendo bulos, negando que la Generalitat dispusiera de información más que suficiente proporcionada por diferentes organismos públicos, en su afán de exonerar a su president</p></div><p class="article-text">
        Es sencillamente intolerable escuchar a <strong>Feij&oacute;o</strong> hablar de <strong>responsabilidades pol&iacute;ticas </strong>precisamente el d&iacute;a en que se cumplen dos a&ntilde;os de la infame sobremesa de <strong>El Ventorro</strong>, del tard&iacute;o e in&uacute;til CECOPI y de una gesti&oacute;n criminal que cost&oacute; la vida a 233 personas en Valencia.
    </p><p class="article-text">
        Hay que recordar que el mismo Feij&oacute;o que ahora exige responsabilidades pol&iacute;ticas, form&oacute; parte de la estrategia de intoxicaci&oacute;n de Maz&oacute;n, al tratar de encubrir su desaparici&oacute;n mientras los r&iacute;os se desbordaban y se gestaba la tragedia.
    </p><p class="article-text">
        Fue el mismo Feij&oacute;o que ahora pide explicaciones el que afirm&oacute; que hab&iacute;a estado en contacto permanente con <strong>Maz&oacute;n</strong>, el cual le habr&iacute;a estado informado en tiempo real. Una mentira repugnante que desmintieron los registros de llamadas, demostrando la catadura moral del aspirante a presidente.
    </p><p class="article-text">
        El mismo Feij&oacute;o que ahora pide explicaciones y exige que se sepa la verdad, fue el que minti&oacute; de manera indigna e irresponsable, difundiendo bulos, negando que la Generalitat dispusiera de informaci&oacute;n m&aacute;s que suficiente proporcionada por diferentes organismos p&uacute;blicos, en su af&aacute;n de exonerar a su <em>president</em>.
    </p><p class="article-text">
        Feij&oacute;o, adem&aacute;s de mentir tratando de encubrirlo, mantuvo a Maz&oacute;n al frente de la Generalitat, negando la existencia de responsabilidades pol&iacute;ticas hasta que la repulsa de las v&iacute;ctimas estall&oacute; en el funeral de estado, forzando su dimisi&oacute;n un a&ntilde;o despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La legitimidad de Feij&oacute;o para pedir responsabilidades pol&iacute;ticas es sencillamente inexistente y el que a pesar de ello las pida no es m&aacute;s que una muestra de cinismo y m&aacute;s cuando est&aacute; por ver que esas responsabilidades existan y que est&eacute;n detr&aacute;s de las causas del siniestro.
    </p><p class="article-text">
        Los muertos siempre duelen y no hay muertos de primera y de segunda, pero las causas detr&aacute;s de los fallecimientos no son siempre equiparables.
    </p><p class="article-text">
        Los muertos del accidente de Urda son fruto de un error humano producido en el &aacute;mbito t&eacute;cnico. Los muertos de la dana se produjeron por negligencia y la paternidad de esa negligencia es indudablemente pol&iacute;tica. Una diferencia que se empe&ntilde;a en ignorar Feij&oacute;o.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Espino Angulo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/pedir-responsabilidades-politicas-29-octubre_132_13626203.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Oct 2026 08:04:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pedir responsabilidades políticas un 29 de octubre]]></media:title>
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