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    <title><![CDATA[elDiario.es - Opinión]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Opinión]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Federico García Lorca: la voz que no pudieron silenciar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/federico-garcia-lorca-voz-no-pudieron-silenciar_132_13523573.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c1474bd-a7de-403a-8adb-23a97932c538_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Federico García Lorca: la voz que no pudieron silenciar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"En la bandera de la libertad bordé el amor más grande de mi vida". Pocas frases resumen mejor la vida de Federico García Lorca. Poeta, dramaturgo y símbolo de una España abierta a la cultura y a la diversidad. Recordar a Lorca no es sólo evocar a un escritor excepcional; es reivindicar la libertad creadora, la dignidad humana y el derecho de las palabras a sobrevivir a la barbarie
</p></div><p class="article-text">
        Cada mes de agosto, Espa&ntilde;a recuerda la muerte de <strong>Federico Garc&iacute;a Lorca</strong>, fusilado en 1936 por fuerzas falangistas y represivas vinculadas al golpe militar que desencaden&oacute; la <strong>Guerra Civil</strong>. Su asesinato simboliza una de las mayores agresiones contra la cultura y la libertad intelectual en la historia contempor&aacute;nea de Espa&ntilde;a. Noventa a&ntilde;os despu&eacute;s, su obra sigue viva mientras los ecos de quienes ordenaron su muerte se pierden en las sombras de la historia.
    </p><p class="article-text">
        Lorca naci&oacute; en 1898 en Fuente Vaqueros, en la Vega de Granada. All&iacute; aprendi&oacute; a escuchar el rumor de la tierra, las canciones populares y las historias sencillas de la gente humilde. Desde ni&ntilde;o comprendi&oacute; que la poes&iacute;a no era un lujo reservado a unos pocos, sino una forma de entender la condici&oacute;n humana.
    </p><p class="article-text">
        Su llegada a la <strong>Residencia de Estudiantes de Madrid</strong> fue decisiva. Comparti&oacute; inquietudes con Salvador Dal&iacute;, Luis Bu&ntilde;uel y otros j&oacute;venes llamados a transformar la cultura espa&ntilde;ola. Mientras algunos buscaban la modernidad en la ruptura con el pasado, Lorca supo armonizar la tradici&oacute;n popular con las vanguardias de su tiempo. Nadie como &eacute;l consigui&oacute; convertir el alma de Andaluc&iacute;a en una creaci&oacute;n universal.
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito lleg&oacute; pronto con <em>Romancero gitano</em>, pero nunca permiti&oacute; que la fama domesticara su conciencia. Viaj&oacute; a Nueva York y qued&oacute; impresionado por una sociedad deslumbrante y al mismo tiempo desigual. Aquella experiencia dio origen a <em>Poeta en Nueva York</em>, donde denunci&oacute; la deshumanizaci&oacute;n y la injusticia con una intensidad pocas veces alcanzada en la literatura contempor&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        Lorca no fue un militante pol&iacute;tico al uso. Su compromiso era m&aacute;s profundo y m&aacute;s amplio. Estaba del lado de quienes sufr&iacute;an exclusi&oacute;n, pobreza o discriminaci&oacute;n. &Eacute;l mismo lo expres&oacute; con palabras que constituyen una verdadera declaraci&oacute;n de principios: <strong>&ldquo;Yo soy partidario de los pobres. Yo siempre ser&eacute; partidario de los que no tienen nada&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Toda su obra est&aacute; atravesada por una defensa apasionada de la libertad individual. En uno de sus versos m&aacute;s conocidos escribi&oacute;<em>: </em>&ldquo;<strong>En la bandera de la libertad bord&eacute; el amor m&aacute;s grande de mi vida&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por ello comprendi&oacute; mejor que nadie el sufrimiento provocado por las convenciones sociales y los prejuicios. Sus personajes viven atrapados entre sus deseos y las normas impuestas por una sociedad intolerante. Lorca sab&iacute;a que el dolor humano suele ocultarse tras las apariencias. Como escribi&oacute;<em>: </em>&ldquo;<strong>Hay cosas encerradas dentro de los muros que, si salieran de pronto a la calle y gritaran, llenar&iacute;an el mundo&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Obras como <em>Bodas de sangre</em>, <em>Yerma</em> o <em>La casa de Bernarda Alba</em> no son &uacute;nicamente piezas teatrales magistrales; son una denuncia de todas las formas de opresi&oacute;n que sofocan la vida y la felicidad de las personas.
    </p><p class="article-text">
        Su concepci&oacute;n del arte estaba &iacute;ntimamente ligada a la realidad humana. No entend&iacute;a la cultura como un entretenimiento para minor&iacute;as privilegiadas. Por eso afirm&oacute;: <strong>&ldquo;El teatro es la poes&iacute;a que se levanta del libro y se hace humana&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n advirti&oacute;: <strong>&ldquo;Un pueblo que no ayuda y no fomenta su teatro, si no est&aacute; muerto, est&aacute; moribundo&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando estall&oacute; la Guerra Civil en julio de 1936, Espa&ntilde;a ya se encontraba desgarrada por el enfrentamiento y el odio. En aquel ambiente envenenado, la inteligencia, la sensibilidad y la libertad eran vistas por algunos como amenazas. Lorca regres&oacute; a Granada buscando seguridad. No la encontr&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Fue detenido y fusilado en agosto de 1936 en alg&uacute;n paraje entre V&iacute;znar y Alfacar. Nunca tuvo un juicio justo. Su asesinato fue el resultado de la intolerancia pol&iacute;tica, los resentimientos personales y el odio hacia todo lo que representaba. En resumen, la ejecuci&oacute;n de Lorca fue un acto de represi&oacute;n pol&iacute;tica y social: <strong>la libertad creadora, la cultura y la diversidad de Espa&ntilde;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, quienes intentaron borrar su voz fracasaron. Porque un poeta aut&eacute;ntico no desaparece con la muerte. Sus palabras siguen respirando en cada generaci&oacute;n. Lorca hab&iacute;a comprendido como pocos la fragilidad de la esperanza humana cuando escribi&oacute;: <strong>&ldquo;El m&aacute;s terrible de todos los sentimientos es el sentimiento de tener la esperanza muerta&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n sab&iacute;a que la creaci&oacute;n art&iacute;stica constituye una forma de resistencia frente al olvido<em><strong>. </strong></em><strong>&ldquo;Porque yo no soy un hombre, ni un poeta, ni una hoja, pero s&iacute; un pulso herido que presiente el m&aacute;s all&aacute;&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esa herida sigue latiendo casi un siglo despu&eacute;s. Los hombres que ordenaron y ejecutaron su muerte quedaron atrapados en las sombras de la historia. Federico Garc&iacute;a Lorca, en cambio, permanece. Su poes&iacute;a contin&uacute;a record&aacute;ndonos que la libertad, la belleza y la dignidad humana pueden ser perseguidas, pero nunca vencidas.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s esa sea la lecci&oacute;n m&aacute;s importante que nos deja Lorca. Frente al odio eligi&oacute; la cultura; frente a la intolerancia, la libertad; frente al miedo, la palabra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Federico Garc&iacute;a Lorca muri&oacute; ante un pelot&oacute;n de fusilamiento; el poeta, sin embargo, sigue viviendo entre nosotros.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro La Camera Ruano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/federico-garcia-lorca-voz-no-pudieron-silenciar_132_13523573.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Sep 2026 19:26:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Federico García Lorca: la voz que no pudieron silenciar]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las moratorias, las falsedades de Clavijo y los 500 millones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/moratorias-falsedades-clavijo-500-millones_132_13523558.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b2d6ea2-d732-48f7-b6fa-221f2cbd084e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las moratorias, las falsedades de Clavijo y los 500 millones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con la información que hasta ahora tenemos, los acuerdos extrajudiciales firmados por el Gobierno de Clavijo no parece que hayan defendido el interés general de la comunidad autónoma, sino que ha aceptado las peticiones de los promotores reclamantes</p></div><p class="article-text">
        A finales de los a&ntilde;os noventa del pasado siglo se extendi&oacute; en el Archipi&eacute;lago una amplia sensibilidad sobre el crecimiento tur&iacute;stico y sus consecuencias, junto a una elevada preocupaci&oacute;n en torno a la protecci&oacute;n del territorio y del medio natural. Ten&iacute;a, entre otros precedentes, movilizaci&oacute;n social para salvar El Rinc&oacute;n (Tenerife) y Veneguera (Gran Canaria). Tambi&eacute;n significativas manifestaciones en islas como Lanzarote reclamando la contenci&oacute;n del modelo tur&iacute;stico. Y una de las propuestas centrales de aquel amplio movimiento social era el establecimiento de una moratoria en el crecimiento de nuevas plazas alojativas. En consecuencia, el Gobierno que presid&iacute; (1999/2003) tom&oacute; decisiones trascendentales en la apuesta por un desarrollo sostenible en las Islas y, en la definici&oacute;n de un modelo tur&iacute;stico contenido y con futuro.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;ramos plenamente conscientes de que para tomar decisiones s&oacute;lidas y fundamentadas que tuvieran impacto real era preciso primero paralizar la concesi&oacute;n de licencias y los procesos urbanizadores para poder planificar; y abrir un periodo de amplia reflexi&oacute;n colectiva, con participaci&oacute;n de universidades, ayuntamientos y cabildos, empresarios, sindicatos, colegios profesionales o colectivos ecologistas; as&iacute; se hizo. Por eso, en primer lugar, aprobamos la Ley 6/2001 de Medidas Urgentes en Materia de Ordenaci&oacute;n del Territorio y del Turismo en Canarias, que posibilit&oacute; extinguir la eficacia de los planes parciales que no cumplieron con los deberes urban&iacute;sticos y dio cobertura a desclasificar cerca de 300.000 camas sin coste alguno para el erario, entre ellas las 20.000 de Veneguera. Y que fue esencial para salvar este enclave de Gran Canaria de los proyectos de construcci&oacute;n planteados, situaci&oacute;n que fue luego completada con la Ley 6/2003, de 6 de marzo, que declar&oacute; el barranco de Veneguera como espacio natural protegido.
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente, en abril de 2003, se aprobar&iacute;an la Ley 19/2003 de Directrices de Ordenaci&oacute;n General y las Directrices de Ordenaci&oacute;n del Turismo de Canarias, por unanimidad del Parlamento. Entre sus objetivos se encuentra la necesidad de afrontar la cualificaci&oacute;n desde la renovaci&oacute;n de la planta alojativa y la modernizaci&oacute;n de las ciudades tur&iacute;sticas sin ocupar m&aacute;s territorio y privilegiando la calidad a la cantidad. Apostando por la diversificaci&oacute;n de la oferta. Asimismo, la ley de las directrices inclu&iacute;a limitaciones cuantitativas al crecimiento alojativo y establec&iacute;a criterios de calidad para ese crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cero euros en indemnizaciones a la moratoria 2001-2003</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esas normas fueron objeto de 14 reclamaciones judiciales. Tras los procedimientos ante el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) y el Tribunal Supremo (TS), todas las sentencias definitivas dieron la raz&oacute;n al Gobierno canario de entonces. De los 866,6 millones de euros reclamados, se indemniz&oacute; exactamente con cero euros. Por tanto, Clavijo y sus voceros mienten cuando tratan de asociar sentencias condenatorias a la moratoria 2001-2003. No las hubo. Defendimos el inter&eacute;s general y, leg&iacute;timamente, particulares que se consideraron afectados recurrieron a los tribunales. Pero ganamos todas las sentencias.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, la falsedad de Clavijo es desmentida por las 14 sentencias ganadas en el TSJC y el TS y por los propios documentos oficiales del Gobierno de Canarias. As&iacute; ocurre en la Adenda a la Cuenta General de la Comunidad Aut&oacute;noma de Canarias del ejercicio 2025, firmada el 17 de julio de 2026. En ella se se&ntilde;ala la previsi&oacute;n del pago por &ldquo;<strong>sentencias relativas a la moratoria</strong> de construcci&oacute;n que estaban pendientes de reclasificaci&oacute;n de suelo y fijaci&oacute;n de indemnizaci&oacute;n,<strong> respecto al art&iacute;culo 17.1 de la Ley 6/2009, de 6 de mayo, de medidas urgentes en materia de ordenaci&oacute;n territorial para la dinamizaci&oacute;n sectorial y la ordenaci&oacute;n del turismo</strong>&rdquo;. Como ven, nada que ver con la moratoria de 2001 y 2003.
    </p><p class="article-text">
        Igualmente sucede con la respuesta oficial de la Consejer&iacute;a de Pol&iacute;tica Territorial, Cohesi&oacute;n Territorial y Aguas, fechada el 28 de abril de 2025, a la solicitud de nuestra diputada Esther Gonz&aacute;lez en torno a la responsabilidad patrimonial devenida por la aplicaci&oacute;n de la Ley 6/2001 y de la Ley 19/2003, as&iacute; como de la Ley 6/2009. Es tan clara como tajante: &ldquo;En cuanto a las indemnizaciones que se refieren a las dos primeras leyes (Ley 6/2001 y Ley 19/2003), <strong>todas las sentencias fueron desestimatorias por lo que no hubo indemnizaciones por responsabilidad Patrimonial</strong>&rdquo;. Se&ntilde;alando, por otra parte, que el Gobierno &ldquo;trabajaba &rdquo;en la ejecuci&oacute;n de las sentencias respecto &ldquo;al 17.1 de la Ley 6/2009, de 6 de mayo de medidas urgentes en materia de ordenaci&oacute;n territorial para la dinamizaci&oacute;n sectorial y la ordenaci&oacute;n del turismo&rdquo;. Ley que gener&oacute; efectos indemnizatorios, no las otras.
    </p><p class="article-text">
        <strong>500 millones por la moratoria de 2009</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, las &ldquo;indemnizaciones&rdquo;, que por lo que sabemos ya se han pagado, se deben al incumplimiento del art&iacute;culo 17.1 de la precitada ley 6/2009, aprobada por los grupos parlamentarios de CC y PP en solitario. Desconocemos las razones por las que ese gobierno no contest&oacute; las solicitudes de algunos promotores inmobiliarios que se acogieron a ese art&iacute;culo 17.1, inacci&oacute;n de la administraci&oacute;n que da origen a sentencias favorables a estos en los tribunales
    </p><p class="article-text">
        A partir de estas sentencias, el Gobierno ha llegado a una serie de Acuerdos extrajudiciales con 8 promotores due&ntilde;os de las parcelas para pagarles una cantidad enorme de dinero, que puede estar en torno a los 500 millones de euros, aunque no lo sabemos con certeza, pues todo este proceso se ha realizado con total opacidad para la opini&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Hay que recordar que las sentencias no plantean el importe de las indemnizaciones sino el cumplimiento del citado art&iacute;culo 17.1 de desclasificaci&oacute;n de las parcelas a r&uacute;stico y negociar en su caso la indemnizaci&oacute;n a los promotores o, en su caso, optar la administraci&oacute;n auton&oacute;mica por la expropiaci&oacute;n de dichas parcelas. La Adenda a la Cuenta General del ejercicio 2025 lo deja claro: &ldquo;Las sentencias no condenaban a pagar, pero si a la aplicaci&oacute;n del art&iacute;culo 17.1, de cuya materializaci&oacute;n se derivar&iacute;a la correspondiente indemnizaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, y con la informaci&oacute;n que hasta ahora tenemos, los Acuerdos extrajudiciales firmados por el Gobierno de Clavijo no parece que hayan defendido el inter&eacute;s general de la comunidad aut&oacute;noma, sino que ha aceptado las peticiones de los promotores reclamantes.
    </p><p class="article-text">
        Se puede calificar de &ldquo;negocio redondo&rdquo; para estos. Si un Acuerdo extrajudicial es una negociaci&oacute;n entre los intereses de dos partes, el triunfo de los particulares es por goleada: se llevan en torno a 500 millones de dinero p&uacute;blico, se quedan con las parcelas, que no son desclasificadas, y, asimismo, mantienen los derechos edificatorios de esos suelos. El problema, muy relevante, es que quien lo paga no son los miembros del Gobierno ni su presidente, es el conjunto de la sociedad canaria. Es a nuestra gente a la que se le van a detraer 500 millones de euros de las cuentas p&uacute;blicas de este a&ntilde;o 2026 que bien vendr&iacute;an para atender la sanidad, la educaci&oacute;n o la dependencia, por solo hablar de estos servicios p&uacute;blicos fundamentales. Estos acuerdos no se pagan &ldquo;con la p&oacute;lvora del rey&rdquo; sino con el dinero de todas y todos los canarios.
    </p><p class="article-text">
        Y, adem&aacute;s, el Gobierno lo ha hecho con un total oscurantismo y falta de transparencia y pretende darlo por cerrado. Desconocemos qui&eacute;n negoci&oacute;, qu&eacute; informes t&eacute;cnicos se utilizaron, qu&eacute; cantidades reclamaba cada particular, qu&eacute; valoraciones hizo la Administraci&oacute;n y por qu&eacute; se alcanzaron finalmente los acuerdos anunciados. Toda esta informaci&oacute;n ya la ha pedido el grupo parlamentario de Nueva Canarias y en cuanto la tengamos, si nos la dan, la haremos llegar a la opini&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        El presidente Clavijo falta a la verdad cuando dice que esta era la &uacute;nica soluci&oacute;n posible a esas sentencias. Ya habr&aacute; tiempo de hablar de esto cuando tengamos toda la informaci&oacute;n. Adem&aacute;s, en contra de todas las evidencias y testimonios de fuentes oficiales, sigue intentando achacar la responsabilidad de estas indemnizaciones a las leyes de moratoria de los a&ntilde;os 2001 y 2003, no reconociendo que fue la ley 6/2009 la causante de este quebranto patrimonial para Canarias.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nuevas limitaciones al crecimiento</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y, sobre todo, trata de trasladar a la opini&oacute;n p&uacute;blica la idea de que no es posible moderar el crecimiento tur&iacute;stico, porque eso genera indemnizaciones y cuesta dinero.&nbsp;Aunque la historia demuestra lo contrario: las moratorias de 2001 y 2003 desclasificaron cientos de miles de camas (entre ellas las de Veneguera) y establecieron l&iacute;mites al crecimiento en los a&ntilde;os siguientes sin que supusieran perjuicio alguno para las arcas p&uacute;blicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora, casi treinta a&ntilde;os despu&eacute;s, vuelve a haber un movimiento social amplio favorable a establecer l&iacute;mites al crecimiento tur&iacute;stico y de atenuar las consecuencias negativas del modelo: dificultades crecientes en el acceso a la vivienda, colapsos de tr&aacute;fico, problemas de saneamiento, mayor consumo el&eacute;ctrico y de agua, afectaci&oacute;n negativa en el comercio tradicional y en la vida cotidiana de los barrios&hellip; Con una opini&oacute;n p&uacute;blica cada vez m&aacute;s cr&iacute;tica con sus &lsquo;efectos colaterales&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y, desde Nueva Canarias-Bloque Canarista, seguimos defendiendo que la respuesta est&aacute; en una imprescindible modulaci&oacute;n del crecimiento tur&iacute;stico, estableciendo una moratoria; as&iacute; como impulsando otras medidas, como la implantaci&oacute;n de una tasa tur&iacute;stica a quienes nos visitan, como existe cada vez en m&aacute;s destinos en el mundo. Pero este Gobierno circula por otro lado: niega la tasa y apoya nuevos macroproyectos y un crecimiento de visitantes sin l&iacute;mite. Poniendo en peligro el territorio, el medio natural y la convivencia. Las arcas p&uacute;blicas. Y el propio futuro del turismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Román Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/moratorias-falsedades-clavijo-500-millones_132_13523558.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Sep 2026 19:15:33 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nietos de la gran fruta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/nietos-gran-fruta_132_13523212.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b21f3d51-5a16-4abf-ba61-3d44b701244c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nietos de la gran fruta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mbappé tiene más razón que un santo ante las engañosas campañas de apoyo a Ceuta, que están siendo manipuladas por los sectores más ultras a los que les importa un rábano los ceutíes porque su leit motiv consiste en atacar a los migrantes pobres, pero nunca a los ricos
</p></div><p class="article-text">
        <strong>Antonio Narv&aacute;ez</strong>, el magistrado ponente del Tribunal Supremo que ha suspendido cautelarmente el derecho al voto de los espa&ntilde;oles nacionalizados (lo que se conoce como<strong> ley de nietos</strong>) no se ha inhibido de participar en el l&iacute;o pol&iacute;tico judicial a pesar de haberle dicho al l&iacute;der de la oposici&oacute;n que deseaba que el PP ganara las elecciones y que <strong>Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o</strong> llegara a la presidencia del gobierno lo antes posible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un juez que es capaz de mostrarse seguidor ac&eacute;rrimo y empedernido (casi hooligan) del presidente de un partido interesado en cargarse la ley de nietos no puede tomar la decisi&oacute;n de suspender cautelarmente las altas en el censo electoral de los espa&ntilde;oles nacionalizados. Tiene que inhibirse y dar paso a otro juez que fuera imparcial. Si ya son espa&ntilde;oles no se les puede privar de su derecho a votar sin que hayan sido condenados previamente a no ejercer su derecho volitivo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un juez no solo tiene que ser imparcial sino que adem&aacute;s debe parecerlo sin ninguna duda ni m&aacute;cula. Lo peor de esta historia completamente surrealista es que hace unos a&ntilde;os el propio Feij&oacute;o reclam&oacute; y exigi&oacute; al Gobierno de Espa&ntilde;a que los nietos de los espa&ntilde;oles que emigraron fundamentalmente a Am&eacute;rica despu&eacute;s de la guerra civil tuvieran derecho al voto en nuestro pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Primero Manuel Fraga y despu&eacute;s N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o </strong>proclamaron esta exigencia a los cuatro vientos en los m&iacute;tines electorales celebrados en la di&aacute;spora hispanoamericana. Lo que antes defend&iacute;an hasta la extenuaci&oacute;n hoy lo rechazan sin pudor ni soluci&oacute;n de continuidad. Da toda la impresi&oacute;n de que ahora se oponen a la ley de nietos que tanto reclamaban y exig&iacute;an solo por llevar la contraria al gobierno y tratar de perjudicarlo con vistas a las pr&oacute;ximas elecciones del a&ntilde;o que viene. Es inaudito y vergonzoso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El PP asevera que no est&aacute; en contra de que voten los nietos de exiliados pol&iacute;ticos que son en su mayor&iacute;a republicanos progresistas. Precisamente son los potenciales votantes de la izquierda espa&ntilde;ola. En cambio, la oposici&oacute;n espa&ntilde;ola se opone a que voten los nietos de los emigrantes econ&oacute;micos o laborales, que en buena parte prosperaron y se enriquecieron en Am&eacute;rica y que votar&iacute;an seguramente a la derecha conservadora por su condici&oacute;n de clase pudiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La derechona espa&ntilde;ola es tan estulta que quiere que voten los potenciales votantes de izquierda pero no los nietos de los que se fueron de Espa&ntilde;a y montaron un negocio rentable y lucrativo que los hicieron ricos y conservadores. O sea, que est&aacute;n en contra de su potencial electorado en el extranjero mientras que est&aacute;n a favor del potencial electorado de la izquierda. Todo sea por fastidiar a S&aacute;nchez. De co&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre &aacute;tico y &aacute;tico y tiro porque me toca, el PP sigue obsesionado con Ceuta al mismo tiempo que rechaza junto a Vox el reparto de los ni&ntilde;os migrantes entre sus comunidades aut&oacute;nomas, como dicta expresamente la ley. Pura hipocres&iacute;a. Estos d&iacute;as los l&iacute;deres de la derecha y ultraderecha espa&ntilde;olas han puesto a parir a Marruecos por su supuesta actuaci&oacute;n colaboradora en la entrada masiva de migrantes en Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta misma semana Marruecos firm&oacute; una alianza con Estados Unidos e Israel, dos de los pa&iacute;ses m&aacute;s queridos por la derechona espa&ntilde;ola, que ha demostrado ser muy af&iacute;n a Donald Trump y Benjamin Netanyahu. A ver c&oacute;mo explican a sus simpatizantes y votantes que est&aacute;n proponiendo medidas tajantes contra Marruecos mientras que su rey firma tratados de alianzas con Israel y Estados Unidos. Son actores de una pol&iacute;tica extravagante y abstrusa.
    </p><p class="article-text">
        El vicesecretario del PP y diputado Juan Bravo mostr&oacute; esta semana en el Congreso de los Diputados una foto de un machete para ilustrar su perorata sobre la violencia armada que supuestamente existe en Ceuta por culpa de los migrantes. Este tramposo no dijo que ese machete pertenec&iacute;a a una banda de atracadores formada por cuatro espa&ntilde;oles ceut&iacute;es y un solo marroqu&iacute;. La indecencia y la inmoralidad de esta gente ansiosa de poder no tiene l&iacute;mites.
    </p><p class="article-text">
        Para rematar la pinocha, los patriotas de hojalata y los ultras del Real Madrid se han cabreado mucho con <strong>Mbapp&eacute;, Vin&iacute;cius y Konat&eacute;</strong> por su indisposici&oacute;n de llevar una camiseta de apoyo a Ceuta en los proleg&oacute;menos de su partido en Elche.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras el falso y estridente esc&aacute;ndalo, Mbapp&eacute; se ha visto obligado a explicar su gesto. Siempre se ha mostrado en contra del racismo y de la ultraderecha. Evidentemente la crisis de Ceuta ha sido capitalizada por la extrema derecha y la derecha extrema, tal y como ocurri&oacute; en su d&iacute;a con la bandera espa&ntilde;ola y el himno nacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mbapp&eacute; no est&aacute; en contra de los ceut&iacute;es, a los que apoya, pero no quiere priorizar el respaldo a Ceuta antes que el duelo por los 141 migrantes ahogados en la peque&ntilde;a traves&iacute;a. O el sufrimiento de los migrantes sin hogar. El sufrimiento es muy distinto en un bando o en otro. Mbapp&eacute; tiene m&aacute;s raz&oacute;n que un santo ante las enga&ntilde;osas campa&ntilde;as de apoyo a Ceuta, que est&aacute;n siendo manipuladas por los sectores m&aacute;s ultras a los que les importa un r&aacute;bano los ceut&iacute;es porque su leit motiv consiste en atacar a los migrantes pobres, pero nunca a los ricos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, Espa&ntilde;a es mucho m&aacute;s que estos impresentables ultras. Fueron los empresarios valencianos los que idearon esta campa&ntilde;a de apoyo a Ceuta inmersa en los partidos de f&uacute;tbol. Curiosamente, el presidente de estos empresarios valencianos hizo negocios con una empresa marroqu&iacute; a la que vendi&oacute; buena parte de sus acciones. El hombre deb&iacute;a tener remordimientos. Por eso cre&oacute; una campa&ntilde;a en la que mezcla la pol&iacute;tica con el deporte, que est&aacute; terminantemente prohibido por los organismos oficiales. Si un jugador lleva una camiseta de apoyo a Palestina, lo sancionan con el pueril argumento de que es se est&aacute; politizando el deporte, pero cuando los intereses pol&iacute;ticos coinciden con el establishment los muy cretinos aplauden la injerencia en el f&uacute;tbol o en cualquier otro deporte.
    </p><p class="article-text">
        No me cabe la menor duda de que <strong>la tribu de Ayuso</strong> tratar&aacute; despectivamente a los descendientes de espa&ntilde;oles como los nietos de la fruta, incluidos sus votantes. sobre todo teniendo en cuenta que ella es la principal hija de la gran fruta de Espa&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristóbal D. Peñate]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/nietos-gran-fruta_132_13523212.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Sep 2026 13:37:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nietos de la gran fruta]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adopción, memoria y derechos: la urgencia de ser dueñas de nuestra propia historia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/adopcion-memoria-derechos-urgencia-duenas-propia-historia_132_13523193.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/47578656-543a-422d-a2cc-b6719b1fff34_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Adopción, memoria y derechos: la urgencia de ser dueñas de nuestra propia historia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La perspectiva feminista y el enfoque de derechos humanos nos dan la clave fundamental: el activismo por los derechos en la adopción no se mueve por el deseo o la necesidad individual, sino por una cuestión de solidaridad política para reparar el daño real infligido a otras personas por un sistema rígido
</p></div><p class="article-text">
        Como socia fundadora de <em><strong>La Voz de los Adoptados</strong></em>, contemplo hoy con una mezcla amarga de desencanto y frustraci&oacute;n la deriva de un proyecto que naci&oacute; con una vocaci&oacute;n claramente transformadora: la de fiscalizar el sistema, ser esa piedra en el zapato de las instituciones y defender sin tibiezas los derechos de nuestro colectivo. Pero tras&nbsp;casi diecisiete a&ntilde;os de andadura, la verdad es que duele constatar lo que pudo haber sido y no es. Una asociaci&oacute;n que debi&oacute; liderar la vanguardia del activismo se encuentra anclada en el mismo punto de partida, desdibujada en un discurso inofensivo, acomodado y con ciertos rasgos <em>happy flower</em>. Esquiva los debates inc&oacute;modos y las grietas estructurales de la adopci&oacute;n, dejando desamparadas a aquellas personas asociadas que ya no encuentran en ella ni representaci&oacute;n ni representatividad real. En las batallas jur&iacute;dicas y pol&iacute;ticas de verdadero calado, all&iacute; donde nos jugamos la dignidad y la reparaci&oacute;n, a <em>La Voz de los Adoptados</em> sencillamente ni se la ve ni se la espera.
    </p><p class="article-text">
        Esta inacci&oacute;n resulta especialmente sangrante cuando comprobamos c&oacute;mo la trinchera del activismo real tiene que seguir empujando a pulm&oacute;n, muchas veces a t&iacute;tulo individual o desde redes m&aacute;s peque&ntilde;as e independientes, contra el muro de un marco legal abiertamente obsoleto. En Espa&ntilde;a, el art&iacute;culo 178 del C&oacute;digo Civil insiste en perpetuar esa premisa que durante d&eacute;cadas se juzg&oacute; inamovible: la ruptura absoluta con la familia de origen como requisito obligatorio para integrarse en la nueva. Un borr&oacute;n y cuenta nueva en toda regla. Es un modelo sustitutivo que, aunque se pens&oacute; en su momento para proteger a ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, muestra unas costuras enormes cuando la persona alcanza la madurez y la realidad de sus or&iacute;genes o su identidad reclamada irrumpen con fuerza.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; est&aacute; <strong>el caso de Olmo G&oacute;mez Aldaz</strong> para recordarnos el alcance y la urgencia de esta revisi&oacute;n. Olmo ha conseguido un reconocimiento institucional in&eacute;dito en nuestro pa&iacute;s: la Declaraci&oacute;n de Reconocimiento y Reparaci&oacute;n Personal del Ministerio de Pol&iacute;tica Territorial y Memoria Democr&aacute;tica, sumada a la resoluci&oacute;n del <strong>Instituto Gogora del Gobierno Vasco.</strong> El propio Estado ha certificado oficialmente que fue v&iacute;ctima de sustracci&oacute;n, separado e integrado en una adopci&oacute;n sin el consentimiento libre y leg&iacute;timo de sus progenitores. Toda esta investigaci&oacute;n, su testimonio y la trastienda de su combate jur&iacute;dico han quedado plasmados en su libro <em>DOGA 2025: </em><em><strong>La batalla por mi identidad</strong></em> y en su plataforma web (<a href="https://gomezaldaz.com/?utm_source=gemini" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gomezaldaz.com</a>), convertidos hoy en espacios indispensables de documentaci&oacute;n y pedagog&iacute;a p&uacute;blica. Y es que la paradoja es sangrante. A pesar de semejante respaldo estatal y de contar con sentencias firmes que determinan su filiaci&oacute;n biol&oacute;gica manteniendo la convivencia de sus identidades, el ordenamiento civil ordinario lo atrapa en un laberinto infinito de rigideces cuando intenta anular la adopci&oacute;n o ajustar plenamente su estatus. Su pelea, y la <strong>queja colectiva ante el Defensor del Pueblo</strong> que ha venido despu&eacute;s, deja al descubierto esa herida profunda que en el derecho filiativo llamamos <em>desposesi&oacute;n identitaria</em>: esa trampa legal que te fuerza a elegir entre la validez de tu adopci&oacute;n o el reconocimiento de tus or&iacute;genes, sin permitir una coexistencia arm&oacute;nica de ambas realidades.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, conviene aclararlo sin rodeos: exigir una revisi&oacute;n normativa no significa cargar a ciegas contra la instituci&oacute;n de la adopci&oacute;n ni pedir que se revoquen adopciones de forma masiva. La vida est&aacute; llena de matices. Como ocurre en multitud de vivencias individuales, muchas personas adoptadas no desean ni necesitan alterar su filiaci&oacute;n, recuperar sus apellidos o mover un solo papel del registro. A veces, la b&uacute;squeda o el reconocimiento se reduce a algo tan &iacute;ntimo como conservar el nombre de pila que te pusieron al nacer o, sencillamente, quedarse exactamente como est&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es aqu&iacute; donde <strong>la perspectiva feminista y el enfoque de derechos humanos</strong> nos dan la clave fundamental: el activismo por los derechos en la adopci&oacute;n no se mueve por el deseo o la necesidad individual, sino por una cuesti&oacute;n de solidaridad pol&iacute;tica para reparar el da&ntilde;o real infligido a otras personas por un sistema r&iacute;gido.
    </p><p class="article-text">
        Para comprender el sentido de esta queja al Defensor del Pueblo ayuda acudir a la analog&iacute;a del matrimonio igualitario. Legislar y reconocer el derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo no oblig&oacute; a la poblaci&oacute;n heterosexual a modificar sus matrimonios ni les impuso un modelo &uacute;nico a nadie. Lo que hizo esa norma garantista fue abrir un espacio de protecci&oacute;n real para que quienes antes estaban en los m&aacute;rgenes pudiesen formalizar su vida con plenitud de derechos. Con esto pasa exactamente lo mismo. Exigir una reforma del C&oacute;digo Civil y de la Ley del Registro Civil que elimine la desposesi&oacute;n identitaria no va a obligar a ninguna persona adoptada a remover su pasado, sus apellidos o sus or&iacute;genes si no lo desea. Lo que consigue es construir una arquitectura legal flexible y justa. Una v&iacute;a para que quien necesite reparar su historia, reescribir su filiaci&oacute;n o hacer convivir sus identidades, pueda hacerlo con todo el respaldo y el itinerario que la ley exige.
    </p><p class="article-text">
        Atajar las disfunciones de los art&iacute;culos 178 y 180 del C&oacute;digo Civil ante el Defensor del Pueblo es una pura cuesti&oacute;n de justicia restaurativa. Se trata de pasar de un modelo de adopci&oacute;n monol&iacute;tico a uno respetuoso con la diversidad de las vidas reales, alineado con los propios avances en memoria democr&aacute;tica. Para sumar apoyos en esta causa, cualquier persona interesada puede adherirse formalmente a la <strong>queja n.&ordm; 26097224</strong> a trav&eacute;s del <a href="https://gomezaldaz.com/docs/Guia_adhesion_queja_26097224.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">portal institucional del Defensor del Pueblo</a>. El activismo real no pide privilegios ni se pierde en discursos edulcorados; exige garant&iacute;as para que cada persona adoptada sea, por fin, la &uacute;nica due&ntilde;a de su propia historia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Iratxe Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/adopcion-memoria-derechos-urgencia-duenas-propia-historia_132_13523193.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Sep 2026 13:27:10 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Intemperie]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/intemperie_132_13522835.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/395f9b7a-6ad9-4b36-af57-66643e38cfdf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Intemperie"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hace tiempo que sabemos que la desinformación ha marcado una polarización y el desgaste de cualquier conversación común, hasta el punto de que muchas veces ya ni podemos estar seguros de lo que se discute
</p></div><p class="article-text">
        Me preocupa que ya no podamos pensar en p&uacute;blico, y no solo por el dicho consabido de que todas las opiniones deban resultar respetables. Hace tiempo que sabemos que la desinformaci&oacute;n ha marcado una polarizaci&oacute;n y el desgaste de cualquier conversaci&oacute;n com&uacute;n, hasta el punto de que muchas veces ya ni podemos estar seguros de lo que se discute. Pero acabaremos call&aacute;ndonos del todo, no porque hayamos dejado de pensar lo que pensamos, sino porque no podremos m&aacute;s con la violencia que provoca decirlo.
    </p><p class="article-text">
        Leo que una amiga escribi&oacute; en redes un mensaje cr&iacute;tico sobre un programa de televisi&oacute;n y recibi&oacute; doscientos mensajes tremendos; algunos le deseaban directamente la muerte.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de una escritora desinvitada a una ponencia en Granada, el desacuerdo deja de formularse como argumento y llega convertido en amenaza y expulsi&oacute;n. La cultura deja de ser un espacio que deber&iacute;a admitir la contradicci&oacute;n, el matiz y, claramente, la incomodidad que supone desenredar lo que no entendemos de nuestros propios prejuicios y pensar qu&eacute; hay en el argumento del otro que pueda tener alg&uacute;n sentido.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se puede estar frontalmente contra un gobierno y defender un boicot pol&iacute;tico o institucional a un pa&iacute;s y, al mismo tiempo, preguntarse si una escritora que rechaza el boicot cultural debe quedar fuera de una conversaci&oacute;n literaria por pensar as&iacute;? &iquest;Una cosa invalida necesariamente la otra? Hace mucho que las burbujas solo nos ense&ntilde;an, mayoritariamente, lo que est&aacute; cerca de nuestro propio pensamiento. Y empieza a resultar muy dif&iacute;cil saber qu&eacute; ocurre cuando en esa misma burbuja no encontramos discusi&oacute;n, sino una avalancha de insultos, o cuando un lugar creado precisamente para la conversaci&oacute;n decide que determinadas posiciones no deben llegar a formularse.
    </p><p class="article-text">
        Si dejamos de discutir qu&eacute; dice alguien y empezamos a decidir si tiene derecho a decirlo, estableceremos de antemano cu&aacute;les pueden comparecer en el espacio p&uacute;blico. Y, obviamente, todos sabemos que un espacio p&uacute;blico en el que solo se puede hablar despu&eacute;s de haber demostrado que se piensa como dicta la ortodoxia deja de ser un espacio de pensamiento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lara López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/intemperie_132_13522835.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Sep 2026 10:22:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Intemperie]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué Gran Canaria debe decir "no" al Mundial 2030 y a la ampliación del estadio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/gran-canaria-debe-decir-no-mundial-2030-ampliacion-estadio_132_13522804.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3431386b-a349-4fef-8818-ea0f411911f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué Gran Canaria debe decir &quot;no&quot; al Mundial 2030 y a la ampliación del estadio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A diferencia de Gran Canaria, varias capitales de provincia han renunciado formalmente a ser sedes del Mundial porque las exigencias financieras de la FIFA hipotecaban sus presupuestos locales</p></div><p class="article-text">
        La oposici&oacute;n ciudadana, pol&iacute;tica y de diversos colectivos sociales&nbsp;frente a la designaci&oacute;n de <strong>Las Palmas de Gran Canaria como sede del Mundial 2030 </strong>y la consecuente remodelaci&oacute;n del Estadio de Gran Canaria se fundamenta en s&oacute;lidos argumentos econ&oacute;micos, sociales y de gesti&oacute;n. Las principales razones para rechazar este proyecto se sustentan en cuatro pilares fundamentales:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Despilfarro de dinero p&uacute;blico y prioridades sociales invertidas&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Inicialmente, el proyecto <strong>La Nube</strong> se presupuest&oacute; en 174,7 millones de euros. Tras quedar&nbsp;desierto el primer concurso p&uacute;blico porque ninguna constructora quiso asumir los riesgos log&iacute;sticos&nbsp;y financieros, las administraciones se vieron obligadas a elevar el presupuesto base un 34%,&nbsp;alcanzando los <strong>234,8 millones de euros actuales </strong>a los que ya concurren tres empresas. Esta multimillonaria inyecci&oacute;n de dinero institucional contrasta con las hist&oacute;ricas listas de espera&nbsp;del Servicio Canario de la Salud, la falta de plazas en residencias p&uacute;blicas para mayores y el d&eacute;ficit&nbsp;de infraestructuras educativas bioclim&aacute;ticas en el archipi&eacute;lago. Para el residente local, la cara oculta&nbsp;del macroevento augura, adem&aacute;s, una aceleraci&oacute;n de la crisis habitacional y una escalada&nbsp;generalizada en el coste de la vida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Infraestructuras sobredimensionadas y el patr&oacute;n de los sobrecostes&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La ampliaci&oacute;n elevar&aacute; el aforo del estadio de las 32.400 localidades actuales a m&aacute;s de 44.000&nbsp;espectadores. Esta capacidad m&aacute;xima solo se aprovechar&aacute; durante el pu&ntilde;ado de partidos de la cita&nbsp;mundialista, dejando despu&eacute;s un recinto multiusos id&oacute;neo para conciertos, pero cr&oacute;nicamente&nbsp;sobredimensionado y costoso de mantener.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Existe un riesgo real de no llegar a tiempo debido a la improvisaci&oacute;n, la falta de planificaci&oacute;n y la&nbsp;envergadura de la obra. Las grandes infraestructuras en Canarias tienden a sufrir sobrecostes&nbsp;sistem&aacute;ticos, retrasos cr&oacute;nicos o paralizaciones por la burocracia, los imprevistos geol&oacute;gicos o la&nbsp;contestaci&oacute;n judicial. Los ejemplos hist&oacute;ricos son claros: la <strong>Metroguagua </strong>pas&oacute; de 100 millones de&nbsp;euros a casi el doble y est&aacute; retrasada hasta 2028, obligando al Ayuntamiento a devolver 13 millones&nbsp;en subvenciones m&aacute;s 3 millones en intereses de demora. El <strong>salto de Chira </strong>se encareci&oacute; de 409 a&nbsp;598 millones por el incremento de materias primas y la conflictividad ambiental. La <strong>carretera de&nbsp;La Aldea </strong>pas&oacute; de 153 a 181 millones con vencimiento en 2027. En el soterramiento de <strong>Bel&eacute;n&nbsp;Mar&iacute;a</strong>, el mal estado del terreno ha alargado los plazos indefinidamente, castigando el tr&aacute;fico de la&nbsp;Avenida Mar&iacute;tima, mientras que la remodelaci&oacute;n del <strong>barranco de Guiniguada </strong>se encuentra en los&nbsp;tribunales por la exigencia vecinal de su suspensi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. El ejemplo de las ciudades que han dado un paso atr&aacute;s&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de Gran Canaria, varias capitales de provincia han renunciado formalmente a ser sedes&nbsp;del Mundial porque las exigencias financieras de la FIFA hipotecaban sus presupuestos locales.&nbsp;<strong>M&aacute;laga </strong>se retir&oacute; al confirmar que las obras superar&iacute;an los 250 millones de euros, sumado al&nbsp;problema log&iacute;stico de dejar al M&aacute;laga C.F. sin estadio varias temporadas. La alcaldesa de <strong>Gij&oacute;n </strong>rechaz&oacute; firmar el cuaderno de cargas de 150 millones declarando tajantemente que <em>&ldquo;lo que la FIFA&nbsp;&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>quiere no se puede comprar&ldquo; </em>y que aceptar esas condiciones supondr&iacute;a &rdquo;hipotecar la ciudad para&nbsp;casi toda la vida&ldquo;. <strong>A Coru&ntilde;a </strong>descart&oacute; su candidatura tras valorar que la ampliaci&oacute;n obligatoria&nbsp;costar&iacute;a unos 100 millones de euros, optando por una reforma propia e independiente con apoyo&nbsp;privado para evitar la masificaci&oacute;n y la gentrificaci&oacute;n urbana. Asimismo, en <strong>Donostia-San&nbsp;Sebasti&aacute;n </strong>las instituciones manifiestan serias dudas por el caos de movilidad y el coste p&uacute;blico,&nbsp;mientras plataformas vecinales han remitido una carta abierta a la FIFA para exigir que el Mundial&nbsp;no se celebre en su ciudad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. Contradicci&oacute;n geopol&iacute;tica e imposiciones de la FIFA&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para amplios sectores de las islas, que Espa&ntilde;a organice el torneo <strong>de la mano de Marruecos</strong> resulta&nbsp;sumamente pol&eacute;mico al utilizarse como herramienta de blanqueamiento geopol&iacute;tico para un&nbsp;r&eacute;gimen que mantiene un pulso constante con los intereses de Canarias. Rabat sigue adelante con su&nbsp;estrategia de hechos consumados en el S&aacute;hara Occidental mediante macroproyectos civiles y planes&nbsp;de rearme militar &mdash;incluyendo la intenci&oacute;n de desplegar submarinos&mdash; en zonas muy pr&oacute;ximas a&nbsp;las islas, utilizando recurrentemente la presi&oacute;n migratoria en las fronteras como moneda de cambio&nbsp;pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        La tensi&oacute;n de la candidatura conjunta ya es visible a nivel deportivo: el Gobierno marroqu&iacute; da por&nbsp;hecho que la final debe jugarse en su futuro <strong>Estadio Rey Hassan II de 115.000 espectadores</strong>,&nbsp;forzando una agresividad diplom&aacute;tica que ha obligado a la FIFA a desmentir la asignaci&oacute;n. De&nbsp;hecho, el diario <em>The Times </em>desvel&oacute; que el controvertido presidente de la FIFA, <strong>Gianni Infantino</strong>,&nbsp;supuestamente ofreci&oacute; a las autoridades marroqu&iacute;es el derecho a albergar la gran final a cambio de&nbsp;una declaraci&oacute;n de apoyo de su federaci&oacute;n de f&uacute;tbol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Conclusi&oacute;n: Un peaje excesivo para los canarios&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aunque el nuevo formato re&uacute;ne a un volumen masivo de selecciones, Gran Canaria solo albergar&iacute;a&nbsp;entre 3 y 4 encuentros de la fase de grupos, con una alta probabilidad de recibir partidos entre&nbsp;selecciones de menor cartel futbol&iacute;stico cobrados a precio de oro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El argumento de que el Mundial 2030 es un &laquo;premio&raquo; para la afici&oacute;n canaria se desmorona ante un&nbsp;peaje econ&oacute;mico desproporcionado. Asistir a un solo encuentro costar&aacute; m&aacute;s que un abono de&nbsp;temporada entero de la UD Las Palmas en La Liga regular. Si sumamos los parkings especiales&nbsp;regulados y la comida a precio de aeropuerto debido al <strong>monopolio comercial de la FIFA</strong>, la&nbsp;experiencia se convierte en una trampa para nuestros bolsillos. En una comunidad aut&oacute;noma con&nbsp;salarios estructuralmente bajos y altas tasas de pobreza, la televisi&oacute;n se posiciona como la &uacute;nica&nbsp;alternativa sensata: un formato gratuito en abierto protegido por ley que salvaguarda la econom&iacute;a&nbsp;familiar sin arrodillarse ante las &eacute;lites globales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Domínguez García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/gran-canaria-debe-decir-no-mundial-2030-ampliacion-estadio_132_13522804.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Sep 2026 10:11:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué Gran Canaria debe decir "no" al Mundial 2030 y a la ampliación del estadio]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A falta de soluciones mágicas: transparencia para propietarios, el turismo y la seguridad jurídica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/falta-soluciones-magicas-transparencia-propietarios-turismo-seguridad-juridica_132_13522111.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f8c0a002-6b6f-45ce-87bc-d9de57705e30_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A falta de soluciones mágicas: transparencia para propietarios, el turismo y la seguridad jurídica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Gran Canaria necesita turismo, pero también necesita vivienda. Necesita empresas, pero también necesita residentes. Y, especialmente, necesita que las personas que trabajan y hacen posible cada día nuestro éxito turístico puedan desarrollar aquí también su proyecto de vida. Una Gran Canaria turística debe ser también una Gran Canaria habitable. Ese equilibrio no solo es posible. Creo que es imprescindible
</p></div><p class="article-text">
        Llevamos demasiado tiempo hablando del conflicto entre residentes, propietarios y actividad tur&iacute;stica en las llamadas &ldquo;zonas tur&iacute;sticas&rdquo; de Canarias. Y digo &ldquo;zonas tur&iacute;sticas&rdquo; entre comillas de manera deliberada, porque Gran Canaria es una isla tur&iacute;stica, pero tambi&eacute;n es una isla para vivir.
    </p><p class="article-text">
        Este es un problema complejo y los problemas complejos no se solucionan con recetas m&aacute;gicas. Durante demasiado tiempo hemos escuchado respuestas aparentemente sencillas, e incluso posiciones que cambian dependiendo de d&oacute;nde se pronuncien: una cosa en un municipio, otra en otra instituci&oacute;n y otra cuando toca legislar. Creo que debemos huir de eso.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos una soluci&oacute;n seria, jur&iacute;dicamente s&oacute;lida y, sobre todo, pensada para durar. Y mi punto de partida es muy claro: primero, el derecho del propietario. Quien compr&oacute; legalmente una propiedad debe poder decidir sobre ella dentro de unas reglas claras. Y si las reglas actuales no responden a la realidad social que vivimos, nuestra obligaci&oacute;n como responsables p&uacute;blicos no es escondernos detr&aacute;s de ellas. Es cambiarlas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Legislar para que la gente pueda vivir en su propiedad</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; quiero ser especialmente claro. No me conformo con decir que un propietario podr&aacute; vivir en su inmueble &uacute;nicamente all&iacute; donde hoy est&eacute; reconocido el uso residencial. Creo que precisamente debemos abordar ese problema.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tenemos que legislar para que una persona pueda vivir en una propiedad adquirida legalmente cuando ese inmueble re&uacute;na las condiciones objetivas exigibles para ser habitado.</strong> Naturalmente, con requisitos: seguridad, salubridad, habitabilidad, reglas de convivencia y todas las garant&iacute;as que establezca la ley.
    </p><p class="article-text">
        Pero no podemos dar la espalda a la realidad. Canarias atraviesa un grav&iacute;simo problema de acceso a la vivienda y, en el sur de Gran Canaria, lo conocen especialmente bien miles de trabajadores y sus familias. En ese contexto debemos hacernos una pregunta bastante sencilla: &iquest;qu&eacute; sentido tiene sacar a una persona de una vivienda perfectamente habitable cuando las propias administraciones no hemos sido capaces de ofrecer alternativas residenciales asequibles y reales?
    </p><p class="article-text">
        Hablamos de personas que trabajan en nuestros hoteles, restaurantes, comercios, servicios p&uacute;blicos y empresas vinculadas directa o indirectamente al turismo. Personas que hacen posible cada d&iacute;a el funcionamiento de nuestro principal sector econ&oacute;mico. No parece razonable decirles que son imprescindibles para trabajar en una &ldquo;zona tur&iacute;stica&rdquo;, pero que no pueden vivir en ella simplemente porque una clasificaci&oacute;n concebida hace d&eacute;cadas lo impide, incluso cuando el inmueble re&uacute;ne todas las condiciones necesarias. Creo que eso merece ser revisado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una isla tur&iacute;stica tambi&eacute;n tiene que ser una isla habitable</strong>
    </p><p class="article-text">
        Defiendo el turismo. Lo he hecho durante a&ntilde;os desde responsabilidades p&uacute;blicas y lo seguir&eacute; haciendo. Son conceptos compatibles por l&oacute;gica. Es nuestro principal motor econ&oacute;mico y debemos garantizar que siga siendo competitivo, moderno y de calidad. Lo que un consejero busca y persigue es la armonio del destino. Armon&iacute;a entre todas las partes para que los implicados puedan realizar su plan de vida, satisfechos en sus deberes y obligaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero precisamente por eso debemos recordar para qu&eacute; sirve la econom&iacute;a: <strong>el turismo debe generar riqueza para mejorar la calidad de vida de nuestra gente.</strong> No tendr&iacute;a sentido que el &eacute;xito tur&iacute;stico terminara dificultando que las personas que sostienen esa actividad puedan encontrar un lugar donde vivir.
    </p><p class="article-text">
        Por eso tampoco comparto la idea de presentar al residente como una amenaza para el turismo. La calidad tur&iacute;stica no depende de expulsar residentes. Depende de tener buenos establecimientos, buenas instalaciones, limpieza, seguridad, servicios, renovaci&oacute;n, profesionalidad y est&aacute;ndares de calidad exigentes. Ese debe ser nuestro debate.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo importante son los est&aacute;ndares de calidad</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si una empresa explotadora garantiza esos est&aacute;ndares, perfecto. Las buenas empresas tur&iacute;sticas son necesarias y deben tener seguridad para desarrollar su actividad. Pero si un propietario individual puede explotar tur&iacute;sticamente su inmueble cumpliendo exactamente los requisitos que establece la legislaci&oacute;n, creo que tambi&eacute;n debemos estudiar esa posibilidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo importante debe ser c&oacute;mo se presta el servicio y qu&eacute; calidad recibe quien nos visita.</strong> Una regulaci&oacute;n tur&iacute;stica moderna debe controlar resultados, est&aacute;ndares, conservaci&oacute;n, seguridad y calidad; no proteger modelos de negocio concretos por encima del derecho leg&iacute;timo de propiedad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El propietario decide sobre su propiedad</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ese principio debe quedar perfectamente establecido. Un propietario puede querer vivir en su inmueble, ponerlo en explotaci&oacute;n tur&iacute;stica, incorporarlo voluntariamente a una empresa explotadora o desarrollar individualmente una actividad tur&iacute;stica si la legislaci&oacute;n lo permite y cumple los requisitos establecidos. Adem&aacute;s, considero que es injusto aplicar leyes restrictivas modernas sobre propiedades adquiridas de forma totalmente leg&iacute;tima y libre en el pasado.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra obligaci&oacute;n debe ser construir un marco jur&iacute;dico que permita ordenar esas posibilidades, no imponer que una propiedad privada quede necesariamente vinculada a los intereses econ&oacute;micos de un tercero. Por eso creo que tambi&eacute;n tenemos que revisar el principio de unidad de explotaci&oacute;n. No para destruirlo, sino para actualizarlo.
    </p><p class="article-text">
        La unidad de explotaci&oacute;n debe servir para garantizar profesionalidad y calidad, no para otorgar a una empresa derechos sobre propiedades cuyos titulares no han decidido participar en ese negocio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y las comunidades deben tener mucho m&aacute;s que decir</strong>
    </p><p class="article-text">
        El segundo gran principio tiene que ser reforzar el papel de las comunidades de propietarios. Porque dentro de un complejo existen propiedades individuales, pero tambi&eacute;n existe patrimonio com&uacute;n: piscinas, jardines, recepciones, accesos, instalaciones y servicios. Y las decisiones sobre aquello que pertenece a todos no pueden adoptarse al margen de quienes son sus propietarios.
    </p><p class="article-text">
        Por eso mi posici&oacute;n es sencilla: <strong>el propietario debe decidir sobre su propiedad y la comunidad debe tener capacidad real para decidir sobre lo com&uacute;n.</strong> Habr&aacute; que establecer las mayor&iacute;as, los procedimientos, los l&iacute;mites y su encaje jur&iacute;dico, pero creo que ese debe ser uno de los principios sobre los que construyamos una nueva regulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ni residencializarlo todo ni mantener una ficci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tampoco propongo convertir toda la planta tur&iacute;stica en residencial. Ser&iacute;a irresponsable. Gran Canaria necesita preservar su capacidad alojativa y mantener una industria tur&iacute;stica fuerte.
    </p><p class="article-text">
        Pero tampoco podemos mantener ficciones jur&iacute;dicas cuando la realidad ha cambiado. Hay complejos tur&iacute;sticos, residenciales y mixtos. Y existen miles de personas que viven desde hace a&ntilde;os en inmuebles situados en las denominadas &ldquo;zonas tur&iacute;sticas&rdquo;. La pol&iacute;tica tiene dos posibilidades ante esa realidad: ignorarla o regularla. Yo prefiero regularla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una soluci&oacute;n que no enfrente a nadie</strong>
    </p><p class="article-text">
        No debemos plantear este debate como residentes contra empresarios ni propietarios contra explotadores. Aqu&iacute; debe haber espacio para todos: para el propietario, para la comunidad, para quien leg&iacute;timamente quiere explotar tur&iacute;sticamente y para las empresas que desarrollan correctamente su actividad.
    </p><p class="article-text">
        Lo que necesitamos son reglas claras, seguridad jur&iacute;dica, est&aacute;ndares de calidad y una legislaci&oacute;n adaptada a la Canarias actual. Sin soluciones m&aacute;gicas. Sin posiciones diferentes dependiendo de la instituci&oacute;n en la que uno se encuentre. Y sin convertir en culpables del problema a quienes simplemente han comprado o viven legalmente en una propiedad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n hay que reconocer a quienes llevan a&ntilde;os dando la batalla</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quiero hacer tambi&eacute;n un reconocimiento expreso a todas las personas afectadas que, de forma individual o a trav&eacute;s de distintas plataformas, llevan a&ntilde;os defendiendo sus derechos, estudiando la normativa, organiz&aacute;ndose y haciendo visible una realidad que durante demasiado tiempo no siempre ha recibido la atenci&oacute;n que merec&iacute;a. Su trabajo ha sido imprescindible.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica debe aprender de ese esfuerzo. No podemos acercarnos a estos colectivos &uacute;nicamente cuando conviene escucharlos y despu&eacute;s olvidarnos del problema cuando cambia el momento pol&iacute;tico. Una cuesti&oacute;n de esta magnitud exige continuidad, coherencia y compromiso.
    </p><p class="article-text">
        Las personas afectadas han conseguido hacerse o&iacute;r por m&eacute;rito propio. Han mantenido vivo el debate y han obligado a las instituciones a mirar de frente una realidad que existe. Mi intenci&oacute;n no es sustituir ese trabajo ni apropiarme de &eacute;l. Es sumar: escuchar, ayudar desde la responsabilidad pol&iacute;tica que me corresponda y dar fuerza institucional a unas reivindicaciones que merecen una respuesta clara y duradera.
    </p><p class="article-text">
        Por eso quiero que sepan que, en ese camino, cuentan conmigo. No para decirles lo que tienen que defender, sino para acompa&ntilde;ar, trabajar y contribuir a que todo ese esfuerzo termine convirti&eacute;ndose en soluciones.
    </p><p class="article-text">
        Mi posici&oacute;n parte de algo muy sencillo: <strong>primero, respetar el derecho del propietario.</strong> Despu&eacute;s, construir una regulaci&oacute;n que permita ordenar todas las dem&aacute;s realidades.
    </p><p class="article-text">
        Porque Gran Canaria necesita turismo, pero tambi&eacute;n necesita vivienda. Necesita empresas, pero tambi&eacute;n necesita residentes. Y, especialmente, necesita que las personas que trabajan y hacen posible cada d&iacute;a nuestro &eacute;xito tur&iacute;stico puedan desarrollar aqu&iacute; tambi&eacute;n su proyecto de vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una Gran Canaria tur&iacute;stica debe ser tambi&eacute;n una Gran Canaria habitable.</strong> Ese equilibrio no solo es posible. Creo que es imprescindible.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Álamo Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/falta-soluciones-magicas-transparencia-propietarios-turismo-seguridad-juridica_132_13522111.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Sep 2026 18:40:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A falta de soluciones mágicas: transparencia para propietarios, el turismo y la seguridad jurídica]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ormuz, Bab el-Mandeb... y Gibraltar: la tensa geopolítica de los Estrechos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ormuz-bab-mandeb-gibraltar-tensa-geopolitica-estrechos_132_13521382.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d6643a1-6529-4316-b20d-f60402e98513_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ormuz, Bab el-Mandeb... y Gibraltar: la tensa geopolítica de los Estrechos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las grandes potencias y los poderes emergentes han comprendido lo crucial que es controlar y/o amenazar las rutas marítimas del planeta </p></div><p class="article-text">
        Leemos en los medios de comunicaci&oacute;n que el precio del di&eacute;sel nos va a dar este invierno fuertes dolores de cabeza. Las razones del este incremento&nbsp;son diversas, pero son esencialmente fruto de una concatenaci&oacute;n de factores que empieza en los ataques ucranianos a las refiner&iacute;as rusas, sigue con una reducci&oacute;n progresiva de hasta un 20% de la capacidad industrial de refino europea (35 refiner&iacute;as desmanteladas desde 2009) y lo remata los diversos conflictos en Oriente Medio, especialmente el desatado entre Ir&aacute;n y los Estados Unidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El di&eacute;sel mueve a la mayor&iacute;a de los camiones de mercanc&iacute;as en nuestras autopistas, el transporte p&uacute;blico, la maquinaria agr&iacute;cola y la industria pesada. Si nos encontramos ante un mercado mundial en el que hay una media diaria de cuatro millones de barriles de di&eacute;sel menos que hace unos a&ntilde;os, ah&iacute; podremos entender que este combustible est&eacute; hoy en precios r&eacute;cord por todo el mundo y que acumule&nbsp;noticias y portadas de cualquier medio de comunicaci&oacute;n preocupado por la econom&iacute;a global. Su encarecimiento asusta, en la medida en que act&uacute;a como un nuevo impuesto devastador para el mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del precio, la consiguiente escasez se ve condicionada por esta vulnerable geograf&iacute;a mundial que act&uacute;a como un condicionante fundamental para nuestras vidas, para nuestro d&iacute;a a d&iacute;a, para el coste de buena parte de lo que consumimos o lo que impulsa nuestros veh&iacute;culos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya les habl&eacute; en art&iacute;culos anteriores sobre&nbsp;<strong>el Estrecho de Ormuz</strong>, esa fina franja mar&iacute;tima ubicada entre Ir&aacute;n y la pen&iacute;nsula Ar&aacute;biga, el espacio por donde habitualmente circula una quinta parte del petr&oacute;leo y el gas del mundo (21,6 millones de barriles al d&iacute;a), y que ahora, tras los ataques estadounidenses&nbsp;y la respuesta iran&iacute;, ha visto caer su flujo a apenas 4,9 millones de barriles. Por Ormuz logran pasar ahora una decena de buques. Arabia Saud&iacute; intent&oacute; encontrar un camino alternativo para su petr&oacute;leo transportando crudo hacia el Mar Rojo por un oleoducto que ya ha sido atacado por los iran&iacute;es y su uso suspendido preventivamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El constre&ntilde;imiento de Ormuz traslad&oacute; de inmediato toda la tensi&oacute;n a otro Estrecho ubicado m&aacute;s hacia el sur, el de&nbsp;<strong>Bab el-Mandeb</strong>. Es el estrecho por el que pasan las mercanc&iacute;as que se dirigen al Canal de Suez, el paso de la econom&iacute;a global entre Asia y Europa. Bab el-Mandeb es un paso de apenas 32 kil&oacute;metros por el que hasta ahora ha circulado cerca del 15% de la econom&iacute;a mundial (el 22% del tr&aacute;fico de contenedores) y entre 7 y 9 millones de barriles de petr&oacute;leo al d&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ir&aacute;n tambi&eacute;n se ha ocupado ah&iacute; de presionar a trav&eacute;s de las milicias hut&iacute;es, logrando avances que obviamente han cuestionado todas y cada una de las declaraciones en las que el presidente norteamericano, Donald Trump, dice haber solucionado los problemas de Oriente Medio. La captura por parte de los hut&iacute;es de la ciudad portuaria de Moca (la que da nombre al caf&eacute;) y de la isla de Perim, en el centro del estrecho, les han otorgado la llave del segundo cuello de botella mar&iacute;timo clave en la regi&oacute;n: Ir&aacute;n tiene el control visual y domina una isla desde la que puede disparar a cualquier buque de mercanc&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La consecuencia la vemos y empezamos a sufrir todos. Sin seguridad en Bab el-Mandeb, ya no existe atajo entre Asia y Europa: los buques se ven obligados a circunnavegar &Aacute;frica por el Cabo de Buena Esperanza (Sud&aacute;frica), lo que a&ntilde;ade hasta 20 d&iacute;as adicionales de viaje (y el consiguiente consumo de combustible, los costes de los fletes y las primas de los seguros). Suez ya ha visto una reducci&oacute;n en pocos d&iacute;as de hasta un 70%, y el pa&iacute;s que lo controla, Egipto, ha perdido ya m&aacute;s de 7.000 millones de d&oacute;lares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que estemos asistiendo a una transformaci&oacute;n geoestrat&eacute;gica profunda en el mundo. La crueldad con la que se desarrolla esta nueva geopol&iacute;tica global de los estrechos es ya citada por analistas y expertos como un nuevo nacionalismo mar&iacute;timo: las reglas internacionales establecidas por Naciones Unidas est&aacute;n siendo reemplazadas por el chantaje y la imposici&oacute;n de peajes en los puntos de estrangulamiento del planeta. Los Estrechos y el control de las rutas mar&iacute;timas son los nuevos tesoros. Se han erigido en instrumentos de chantaje.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De esta lecci&oacute;n global con lo que est&aacute; ocurriendo en Ormuz y Bab el-Mandeb, Espa&ntilde;a (y tambi&eacute;n Europa) deben ser capaces de entender la moraleja. Quien domina los estrechos ostenta una herramienta de poder inmensa, una important&iacute;sima influencia geopol&iacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Empezamos, pues, a entender lo que nos jugamos en Ceuta y Melilla? &iquest;Tenemos claro qu&eacute; es el Estrecho de Gibraltar? Es la puerta entre el Atl&aacute;ntico y el Mediterr&aacute;neo, el nexo fundamental entre Europa y &Aacute;frica. Fundamental para Espa&ntilde;a, trascendental para Europa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; a que haya tantas voces afirmando ya que la de Ceuta no es tanto una crisis migratoria&nbsp;sino el aviso de que esto no es m&aacute;s que un asalto del pulso&nbsp;geopol&iacute;tico que nos viene. Porque la seguridad de Ceuta, Melilla y el Estrecho de Gibraltar forman parte del mismo esquema de disputa global por el que vimos primero estallar&nbsp;la pelea&nbsp;por Ormuz y despu&eacute;s por Bab el-Mandeb. Es importante que la ciudadan&iacute;a entienda c&oacute;mo se conectan las piezas del tablero.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una pista de que nuestro Gobierno est&aacute; entendiendo lo que tenemos en juego la dio ayer el presidente Pedro S&aacute;nchez, que junto a la vicepresidenta y ministra para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica Sara Aagesen y el presidente de la Junta de Andaluc&iacute;a, Juanma Moreno, asistieron a la presentaci&oacute;n del inicio de los trabajos de la primera fase del Valle Andaluz del Hidr&oacute;geno Verde, el llamado Proyecto Onuba, que con 1.000 millones de euros de inversi&oacute;n por parte de la&nbsp;empresa Moeve&nbsp;(la Cepsa de toda la vida) ser&aacute; capaz de producir 45.000 toneladas de hidr&oacute;geno renovable con una planta de 300 megavatios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los discursos de presentaci&oacute;n del proyecto dieron la clave de qu&eacute; est&aacute; haciendo Espa&ntilde;a apostando por el nuevo vector energ&eacute;tico, el hidr&oacute;geno verde, del que tantas veces les he hablado en diversos art&iacute;culos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Espa&ntilde;a y Europa han dependido demasiado de la energ&iacute;a que produc&iacute;an otros. Cada guerra nos recuerda el enorme precio que pagamos por ello&rdquo;, dijo el presidente&nbsp;S&aacute;nchez, que a&ntilde;adi&oacute; que &ldquo;no podemos dejar nuestro suministro a merced de guerras injustificadas ni pagar los platos rotos de quienes convierten la energ&iacute;a en una pieza m&aacute;s de sus juegos de poder&rdquo;. Blanco y en botella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Moreno&nbsp;Bonilla, por su parte, celebr&oacute; la &ldquo;oportunidad extraordinaria&rdquo; que supone convertir Espa&ntilde;a &ldquo;en la gran factor&iacute;a de producci&oacute;n y exportaci&oacute;n de hidr&oacute;geno renovable&rdquo; de Europa. El objetivo es que la planta en la que se empieza a trabajar entre en operaci&oacute;n en 2029, y a medio plazo Moeve promete invertir 5.000 millones para acabar produciendo 300.000 toneladas, la mitad del objetivo nacional que se ha propuesto el Gobierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y d&oacute;nde se ubica exactamente la gigantesca apuesta espa&ntilde;ola por el hidr&oacute;geno verde? Pues en Huelva, a las puertas del Estrecho de Gibraltar, la ubicaci&oacute;n perfecta para el transporte&nbsp;mar&iacute;timo desde y hacia el Atl&aacute;ntico y con acceso a todo el Mediterr&aacute;neo para conectar con&nbsp;los pa&iacute;ses europeos&nbsp;y del norte de &Aacute;frica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Insisto, en un momento&nbsp;en el que empezamos a sufrir las consecuencias que tendr&aacute; el auge del precio del di&eacute;sel y en el que estas nuevas guerras por los estrechos&nbsp;nos anticipan un futuro complejo para el suministro energ&eacute;tico, es fundamental que como ciudadanos entendamos qu&eacute; est&aacute; pasando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que m&aacute;s all&aacute; de la polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica en nuestro pa&iacute;s, la partida geopol&iacute;tica est&aacute; en marcha y que los que juegan m&aacute;s fuerte&nbsp;ya miran hacia el Estrecho de Gibraltar&nbsp;y lo hacen sin respetar el derecho internacional, sin importarle la vida de miles de migrantes que buscan una vida mejor y&nbsp;hasta aprovechando el enfado que nos produce que cada vez salga m&aacute;s caro llenar el dep&oacute;sito de nuestro veh&iacute;culo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Segura Clavell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ormuz-bab-mandeb-gibraltar-tensa-geopolitica-estrechos_132_13521382.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Sep 2026 14:07:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ormuz, Bab el-Mandeb... y Gibraltar: la tensa geopolítica de los Estrechos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las ratas de Clavijo. Cuando el miedo se convierte en política también deja heridas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ratas-clavijo-miedo-convierte-politica-deja-heridas_132_13518370.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9693c5cc-ebad-4716-b598-bb47fa0ab735_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las ratas de Clavijo. Cuando el miedo se convierte en política también deja heridas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tener miedo no nos da permiso para convertir al otro en una amenaza antes de conocerlo. Por eso, cuando pienso hoy en aquellas ratas, no pienso solamente en los roedores. Pienso en la facilidad con la que una crisis puede convertir a personas en titulares. En la facilidad con la que el miedo puede convertirse en una herramienta política</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Se acuerdan de las ratas?
    </p><p class="article-text">
        Durante unos d&iacute;as ocuparon titulares, tertulias, redes sociales y declaraciones pol&iacute;ticas. Se convirtieron en el s&iacute;mbolo de una pol&eacute;mica que llev&oacute; a Canarias a las portadas nacionales e internacionales.
    </p><p class="article-text">
        Y quiz&aacute; convenga volver atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        No para hablar de ratas. Para hablar de miedo y de memoria.
    </p><p class="article-text">
        Porque hubo un momento en el que desde Canarias se lanzaron mensajes que hicieron que muchos ciudadanos mir&aacute;ramos aquel barco de otra manera. Un barco que, de repente, parec&iacute;a representar una amenaza para nuestras costas, nuestra poblaci&oacute;n y nuestra seguridad.
    </p><p class="article-text">
        El presidente de Canarias, <strong>Fernando Clavijo</strong>, fue uno de los principales protagonistas de aquella posici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y ten&iacute;a derecho a estar preocupado. Por supuesto que s&iacute;. Un presidente tiene la obligaci&oacute;n de preocuparse por la seguridad de sus ciudadanos, pero tambi&eacute;n tiene una responsabilidad extraordinariamente importante: medir sus palabras, porque cuando un ciudadano expresa miedo, expresa miedo. Cuando lo hace el presidente de una comunidad aut&oacute;noma, sus palabras pueden convertirse en alarma.
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; est&aacute;, a mi juicio, el verdadero problema.
    </p><p class="article-text">
        Durante aquellos d&iacute;as se habl&oacute; de ratas que pod&iacute;an llegar a la costa y de riesgos que terminaron siendo descartados por los informes sanitarios. El Gobierno de Espa&ntilde;a lleg&oacute; incluso a ordenar la acogida del buque en <strong>Granadilla</strong> despu&eacute;s de la oposici&oacute;n de Clavijo al fondeo.
    </p><p class="article-text">
        El miedo encontr&oacute; un altavoz institucional.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ntos tuvimos miedo? &iquest;Cu&aacute;ntos miramos aquel barco de otra manera? &iquest;Cu&aacute;ntos pensamos que est&aacute;bamos ante una amenaza mayor de la que finalmente fue?
    </p><p class="article-text">
        Y, sobre todo, &iquest;cu&aacute;ntos dejamos que aquel miedo cambiara nuestra manera de mirar a quienes viajaban en &eacute;l?
    </p><p class="article-text">
        Porque detr&aacute;s de aquel barco hab&iacute;a personas de 23 nacionalidades que no hab&iacute;an elegido enfermar ni convertirse en protagonistas involuntarias de una batalla pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Conviene decirlo con claridad: el brote fue real y fue grave. La OMS registr&oacute; 13 casos y tres fallecimientos. Precisamente por eso la respuesta deb&iacute;a estar en manos de quienes saben de salud p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a activ&oacute; los protocolos. Las autoridades sanitarias coordinaron el operativo. Se realiz&oacute; el seguimiento de pasajeros y contactos. La crisis fue gestionada.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay algo que me parece todav&iacute;a m&aacute;s importante: despu&eacute;s, la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud reconoci&oacute; esa respuesta.
    </p><p class="article-text">
        Su director general, <strong>Tedros Adhanom Ghebreyesus</strong>, destac&oacute; la profesionalidad y serenidad de los sanitarios, la coordinaci&oacute;n de las autoridades espa&ntilde;olas y la solidaridad de la poblaci&oacute;n canaria. Tambi&eacute;n calific&oacute; la decisi&oacute;n espa&ntilde;ola de acoger el barco como un acto de solidaridad y deber moral.
    </p><p class="article-text">
        Eso tambi&eacute;n fue Canarias.
    </p><p class="article-text">
        Mientras la pol&eacute;mica llenaba titulares, hubo profesionales trabajando en silencio, instituciones coordin&aacute;ndose y ciudadanos demostrando solidaridad.
    </p><p class="article-text">
        Y eso deber&iacute;a formar parte de nuestra memoria, porque quiz&aacute; una de las cosas m&aacute;s inquietantes del miedo pol&iacute;tico es su capacidad para instalarse r&aacute;pidamente y desaparecer despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Primero llega la alarma. Despu&eacute;s otra noticia. Y aquello que dijimos desaparece. Pero las palabras no desaparecen tan f&aacute;cilmente para quien las escuch&oacute; cuando ten&iacute;a miedo.
    </p><p class="article-text">
        Por eso debemos recordar. No para alimentar nuevamente la alarma, sino para comparar, preguntarnos qu&eacute; ocurri&oacute; realmente y aprender.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; aparece una pregunta inc&oacute;moda: &iquest;Qui&eacute;n pidi&oacute; perd&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        El 12 de mayo, el ministro <strong>&Aacute;ngel V&iacute;ctor Torres</strong> pidi&oacute; p&uacute;blicamente a Fernando Clavijo que reconociera sus errores y se disculpara por sus acusaciones. Pero, hasta donde consta p&uacute;blicamente, aquella disculpa no lleg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        No creo que un pol&iacute;tico tenga que acertar siempre. Los pol&iacute;ticos son seres humanos y tambi&eacute;n se equivocan. Lo que s&iacute; deber&iacute;amos exigirles es algo mucho m&aacute;s sencillo: que sepan reconocerlo.
    </p><p class="article-text">
        Pedir perd&oacute;n no debilita a un pol&iacute;tico. Lo engrandece. Reconocer un error no es perder autoridad. Es demostrar que se tiene.
    </p><p class="article-text">
        Fernando Clavijo es el presidente de todos los canarios: de quienes le votaron y de quienes no; de quienes estuvieron de acuerdo con sus palabras y de quienes las cuestionaron. Y precisamente por eso sus palabras tienen un peso que va mucho m&aacute;s all&aacute; de una declaraci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Mientras escribo estas l&iacute;neas, <strong>Ceuta vuelve a ocupar los titulares</strong>. Un informe policial conocido estos d&iacute;as apunta a que la entrada masiva de migrantes de finales de julio fue planificada y se&ntilde;ala una actuaci&oacute;n permisiva e incluso un posible guiado por parte de agentes marroqu&iacute;es. Pero la propia informaci&oacute;n conocida hasta ahora no permite convertir todas esas conclusiones en una verdad definitiva ni atribuir la operaci&oacute;n al Gobierno de Marruecos como Estado. La investigaci&oacute;n judicial sigue abierta y existen tambi&eacute;n discrepancias sobre qu&eacute; informaci&oacute;n previa recibi&oacute; el Ejecutivo.
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; est&aacute; la lecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cuidado con lo que escuchamos. Cuidado con lo que compartimos. Cuidado con lo que damos por cierto simplemente porque lo repiten muchas veces.
    </p><p class="article-text">
        Porque entre una informaci&oacute;n, una interpretaci&oacute;n y una verdad existe una distancia que, cuando hay miedo, podemos recorrer demasiado deprisa.
    </p><p class="article-text">
        Lo vimos con las ratas.
    </p><p class="article-text">
        Y quiz&aacute; volvamos a verlo ma&ntilde;ana con otra historia, con otro barco, con otra frontera o con otro miedo.
    </p><p class="article-text">
        Canarias deber&iacute;a recordar su propia historia. Sabemos lo que significa marcharse, hacer una maleta, cruzar un oc&eacute;ano y llegar a un lugar donde nadie te conoce.
    </p><p class="article-text">
        Durante generaciones, miles de canarios emigraron a Venezuela, Cuba, Argentina, Uruguay, M&eacute;xico y tantos otros lugares. Muchos de nuestros abuelos y bisabuelos fueron los extranjeros: los que llegaron desde fuera, tuvieron que empezar de nuevo y necesitaron que alguien les abriera una puerta.
    </p><p class="article-text">
        Por eso las fronteras pueden separar territorios, pero no deber&iacute;an separar dignidades.
    </p><p class="article-text">
        Proteger a nuestra poblaci&oacute;n es una obligaci&oacute;n. Proteger no significa deshumanizar. Tener miedo no nos da permiso para convertir al otro en una amenaza antes de conocerlo. Por eso, cuando pienso hoy en aquellas ratas, no pienso solamente en los roedores.
    </p><p class="article-text">
        Pienso en la facilidad con la que una crisis puede convertir a personas en titulares. En la facilidad con la que el miedo puede convertirse en una herramienta pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; sentimos aquel d&iacute;a? &iquest;Qu&eacute; cre&iacute;mos? &iquest;Qu&eacute; dijimos? &iquest;Qu&eacute; compartimos? &iquest;Cu&aacute;nto tardamos en olvidar?
    </p><p class="article-text">
        Las emergencias sanitarias deben gestionarlas los sanitarios. Las decisiones deben tomarse con ciencia. Los gobiernos deben coordinarse. Y los pol&iacute;ticos deber&iacute;an pensar dos veces antes de convertir una emergencia en una batalla pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Porque el miedo es demasiado poderoso para utilizarlo alegremente. Y una sociedad asustada es una sociedad vulnerable.
    </p><p class="article-text">
        Hoy las ratas ya no ocupan nuestros titulares. El barco se fue. El brote termin&oacute;. Los pasajeros siguieron sus vidas. Nosotros seguimos con las nuestras.
    </p><p class="article-text">
        Pero yo no quiero olvidar.
    </p><p class="article-text">
        No quiero olvidar el miedo que se gener&oacute;. No quiero olvidar las palabras que escuchamos. No quiero olvidar que hubo una respuesta sanitaria reconocida por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud.
    </p><p class="article-text">
        Y tampoco quiero olvidar que, cuando un pol&iacute;tico se equivoca, existe una palabra que deber&iacute;a formar parte de su vocabulario tanto como &ldquo;responsabilidad&rdquo;: <strong>perd&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque las ratas se fueron. El barco tambi&eacute;n. Los titulares cambiaron.
    </p><p class="article-text">
        Pero la memoria deber&iacute;a quedarse.
    </p><p class="article-text">
        Y la pr&oacute;xima vez que el miedo vuelva a llamar a nuestra puerta, quiz&aacute; deber&iacute;amos recordar aquella historia antes de abrirle.
    </p><p class="article-text">
        Porque un presidente puede equivocarse. Lo que no deber&iacute;a hacer nunca es pedirle a su pueblo que olvide que tuvo miedo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristóbal Amaro López]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ratas-clavijo-miedo-convierte-politica-deja-heridas_132_13518370.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Sep 2026 07:19:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las ratas de Clavijo. Cuando el miedo se convierte en política también deja heridas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ceuta, Sánchez, Pegasus y ATI/Coalición Canaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ceuta-sanchez-pegasus-ati-coalicion-canaria_132_13514807.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/16f7e48e-12c6-4695-b4fb-6167a50c88ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ceuta, Sánchez, Pegasus y ATI/Coalición Canaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si Marruecos tuviera o tuviese información comprometedora sobre Sánchez, también la tendrían sus amos y protectores: Trump y Netanyahu.Y si Sánchez estuviera actuando o dejando de actuar por “acongojamiento” (ya saben) en relación a los graves acontecimiento de Ceuta, con mayor razón habría dejado de plantarle cara a Trump
</p></div><p class="article-text">
        He estado durante a&ntilde;os escuchando a l&iacute;deres y a alguna lideresa de ATI/Coalici&oacute;n Canaria clamar que el abandono &ldquo;del Estado&rdquo; acabar&iacute;a convirtiendo a Canarias en una nueva Lesbos o en una Lampedusa 2, invadida por los migrantes llegados en pateras y cayucos.
    </p><p class="article-text">
        Viv&iacute; en 2006, a prop&oacute;sito de una &ldquo;invasi&oacute;n&rdquo;, la convocatoria de una manifestaci&oacute;n de rechazo -jaleada, c&oacute;mo no, por los editoriales de <em>El D&iacute;a</em>- en Santa Cruz. Detr&aacute;s de la convocatoria estaba visiblemente un asesor en n&oacute;mina del entonces alcalde de la capital tinerfe&ntilde;a. Ten&iacute;a nombre de Evangelista, pero no se llamaba Marcos, ni Lucas, ni Juan. Fue un completo fracaso.
    </p><p class="article-text">
        He le&iacute;do c&oacute;mo Clavijo, l&iacute;der entre los l&iacute;deres, el mismo que anunci&oacute; que Canarias ser&iacute;a la Dubai del siglo XXI, esclavitud incluida, of course, ha promovido reuniones de alto nivel con autoridades y empresarios&nbsp;marroqu&iacute;es, llegando lamentablemente a involucrar hasta a las universidades canarias.
    </p><p class="article-text">
        Han tratado y acordado sobre asuntos y proyectos, alguno de los cuales se desarrollar&iacute;an en territorios del Sahara pendientes de descolonizaci&oacute;n, por ejemplo en materia portuaria, contraviniendo la legalidad internacional (art&iacute;culo 73 de la Carta de NU). La misma legalidad que ha invocado el Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea para anular el Convenio de Pesca entre la UE y Marruecos, porque afecta a recursos naturales del Sahara y ese tipo de acuerdos requieren el consentimiento de los representantes del pueblo saharahui, que para la ONU es el Frente Polisario.
    </p><p class="article-text">
        Y, lo que me faltaba, su diputada al Congreso ha exigido al Gobierno que no &ldquo;colabore con una dictadura&rdquo;, la monarqu&iacute;a alau&iacute;ta, casi al un&iacute;sono que el susodicho l&iacute;der entre los l&iacute;deres sentenciaba que &ldquo;la derecha, la ultraderecha y la izquierda&rdquo; manipulan pol&iacute;ticamente la migraci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Ah!, me olvidaba que ATI-Coalici&oacute;n Canaria -la mismita&nbsp;que defiende a capa y espada en monumento dedicado Franco-&Aacute;ngel Salvador de Santa Cruz, ahora ya ante los tribunales hu&eacute;rfana de argumentos relacionados con sus valores art&iacute;sticos o de cualquier clase- no es ni de derechas ni de ultraderecha ni de izquierdas. Son simplemente criollos y, como todos los criollismos, tapadera de intereses econ&oacute;micos perfectamente visibles en todo lo que promueven. Y, por cierto, tambi&eacute;n en lo que no promueven, como el fortalecimiento de la sanidad p&uacute;blica, para dejarle m&aacute;s campo libre a quien(es) todos sabemos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dec&iacute;a John Lynch en </strong><em><strong>Las revoluciones hispanoamericanas</strong></em><strong>,</strong> que el criollismo pas&oacute; de ser &ldquo;realista&rdquo; a ser independentista, en el &uacute;ltimo momento, porque &ldquo;no representaban a la Naci&oacute;n, sino (que eran) un grupo dirigente&rdquo; y que &ldquo;para ellos la independencia significaba el control de la pol&iacute;tica y de la clientela&rdquo;. &iquest;Les suena?
    </p><p class="article-text">
        Es una falta de respeto diaria a la inteligencia de los canarios que s&oacute;lo se pueden permitir por el control omn&iacute;modo que ejercen sobre la inmensa mayor&iacute;a de los medios de informaci&oacute;n del Archipi&eacute;lago. Iba a decir que &iexcl;hasta de la Cadena Ser!, pero no me atrevo.Y no digamos sobre los de titularidad <em>atin&oacute;mica</em>, que dir&iacute;a Juan Fernando,&nbsp;perd&oacute;n auton&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Ya s&oacute;lo les falta sumarse al bulo de que Marruecos tiene chantajeado a S&aacute;nchez, despu&eacute;s de haberle espiado a trav&eacute;s del programa Pegasus, de patente israel&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si tendr&aacute;n material para chantajearle, despu&eacute;s de ese espionaje ilegal. Yo conced&iacute;, como tantas personas, mi voto y mi representaci&oacute;n a S&aacute;nchez. Y, en consecuencia, tiene mi confianza.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; pienso, cada vez que oigo manejar ese &ldquo;argumento&rdquo; es que si <strong>Marruecos</strong> tuviera o tuviese esa informaci&oacute;n, tambi&eacute;n la tendr&iacute;an sus amos y protectores: <strong>Trump y Netanyahu</strong>.Y si S&aacute;nchez estuviera actuando o dejando de actuar por &ldquo;acongojamiento&rdquo; (ya saben) en relaci&oacute;n a los graves acontecimiento de Ceuta, con mayor raz&oacute;n habr&iacute;a dejado de plantarle cara a Trump en asuntos como el de su exigencia de que la UE suba hasta el 5% los gastos en defensa para dedicarlos a comprar armamento a las empresas norteamericanas, o en relaci&oacute;n al <strong>genocidio de Gaza</strong> perpetrado por el gobierno israel&iacute; o respecto a la guerra contra Ir&aacute;n, prohibiendo el uso de las bases en Espa&ntilde;a para buques y aeronaves destronar&iacute;an Ir&aacute;n. &iquest;O es que cada uno de estos asuntos no tiene una trascendencia estrat&eacute;gica para ese&nbsp;d&uacute;o siniestro infinitamente mayor que los acontecimientos de Ceuta?
    </p><p class="article-text">
        El l&iacute;der que no es de derechas ni de izquierdas, sino canario, se habr&aacute; puesto a pensar en alg&uacute;n momento de su trascendental agenda qu&eacute; nos ocurrir&iacute;a en Canarias si Marruecos levantara la cortinas y diera v&iacute;a libre, o promoviera o promoviese una flota de pateras y cayucos hacia las costas canarias.
    </p><p class="article-text">
        Seguramente no habr&aacute; tenido ni un segundo, ni cabeza, para imagin&aacute;rselo.
    </p><p class="article-text">
        Por eso S&aacute;nchez, y cualquier otro estadista, tiene que seguir las ense&ntilde;anzas impartidas desde tiempos de Maquiavelo y actuar con prudencia y con realismo pol&iacute;tico cuando ha de v&eacute;rselas con un r&eacute;gimen como el marroqu&iacute; que es vecino indisociable, con el que habr&aacute; que seguir coexistiendo y que hist&oacute;ricamente ha dado pruebas de que est&aacute; dispuesto a utilizar como carne de ca&ntilde;&oacute;n a su propio pueblo, o mejor dicho a la gente m&aacute;s pobre de su propio pueblo. Que no es poca. &iquest;O nadie se acuerda de la Marcha Verde?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santiago Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ceuta-sanchez-pegasus-ati-coalicion-canaria_132_13514807.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Sep 2026 12:27:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ceuta, Sánchez, Pegasus y ATI/Coalición Canaria]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[San Francisco: un barrio que ya no puede esperar más]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/san-francisco-barrio-no-esperar_132_13514612.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55cfcb98-1138-4192-91fe-ea8965bb98c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="San Francisco: un barrio que ya no puede esperar más"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tirar los edificios, no el barrio. Esta distinción es fundamental. Un barrio no son cuatro paredes. Un barrio son sus vecinos, sus familias, sus relaciones, sus recuerdos, sus comercios y su historia. Todo eso debe conservarse
</p></div><p class="article-text">
        Hay barrios que envejecen y barrios a los que se deja envejecer.&nbsp;San Francisco pertenece, cada vez m&aacute;s, al segundo grupo.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os se ha hablado de rehabilitaci&oacute;n, de proyectos, de futuras actuaciones y de soluciones que deber&iacute;an llegar. Mientras tanto, los vecinos contin&uacute;an viviendo entre edificios deteriorados, humedades, filtraciones, grietas y problemas de saneamiento. El tiempo pasa, las viviendas envejecen y la soluci&oacute;n definitiva sigue sin llegar.
    </p><p class="article-text">
        No estamos hablando de una fachada que necesita una mano de pintura. Estamos hablando de&nbsp;viviendas en las que vive gente. Familias, mayores y ni&ntilde;os que tienen derecho a preguntarse cu&aacute;nto tiempo m&aacute;s deben esperar para disfrutar de unas condiciones residenciales propias de una ciudad europea del siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        Las informaciones aparecidas durante los &uacute;ltimos meses deber&iacute;an encender todas las alarmas. Se han publicado denuncias sobre degradaci&oacute;n e insalubridad. Se ha hablado de grietas y humedades, de filtraciones, de problemas de saneamiento y aguas fecales. Incluso han aparecido titulares tan gr&aacute;ficos como&nbsp;&ldquo;el suelo cruje bajo sus pies&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando las noticias sobre un barrio comienzan a utilizar este vocabulario, ya no estamos ante un problema meramente est&eacute;tico. Estamos ante un problema de&nbsp;dignidad residencial.
    </p><p class="article-text">
        Y lo m&aacute;s preocupante es que nada de esto surge de repente. El deterioro se acumula a&ntilde;o tras a&ntilde;o. Una peque&ntilde;a filtraci&oacute;n que no se soluciona termina convirti&eacute;ndose en humedad; una instalaci&oacute;n envejecida contin&uacute;a degrad&aacute;ndose; una grieta genera preocupaci&oacute;n; una reparaci&oacute;n aplazada se convierte ma&ntilde;ana en una actuaci&oacute;n m&aacute;s cara. Mientras tanto, quienes viven all&iacute; contemplan c&oacute;mo se suceden anuncios, visitas, declaraciones y promesas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ntos a&ntilde;os m&aacute;s?
    </p><p class="article-text">
        Ese es probablemente el aspecto m&aacute;s dif&iacute;cil de justificar. San Francisco no apareci&oacute; ayer, sus problemas tampoco.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a finales de 2025 todav&iacute;a se informaba de la ausencia de elementos esenciales para poner en marcha determinadas actuaciones de rehabilitaci&oacute;n: estudios, proyectos y financiaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y llegamos a 2026 hablando otra vez de deterioro, otra vez de rehabilitaci&oacute;n, otra vez de esperar.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta resulta inevitable:
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ntos a&ntilde;os m&aacute;s tienen que esperar los vecinos?
    </p><p class="article-text">
        Porque el tiempo administrativo y el tiempo de una familia son cosas muy diferentes. Para una Administraci&oacute;n, cinco a&ntilde;os pueden ser expedientes, presupuestos, proyectos y procedimientos. Para una persona de 70 a&ntilde;os que vive en una vivienda deteriorada, cinco a&ntilde;os son una parte considerable de la vida que le queda. Para un ni&ntilde;o, son pr&aacute;cticamente media infancia.
    </p><p class="article-text">
        Las Palmas de Gran Canaria es una ciudad profundamente transformada durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Se han remodelado avenidas. Se han creado nuevos espacios p&uacute;blicos. Se han peatonalizado calles. Se han construido parques, paseos y equipamientos. Determinadas zonas de la ciudad han experimentado transformaciones extraordinarias.
    </p><p class="article-text">
        Y eso est&aacute; bien.
    </p><p class="article-text">
        Pero precisamente por eso resulta m&aacute;s dif&iacute;cil aceptar que existan vecinos cuya principal preocupaci&oacute;n no sea tener una calle m&aacute;s bonita, sino saber cu&aacute;ndo se solucionar&aacute;n las humedades, las filtraciones o el saneamiento de sus viviendas.
    </p><p class="article-text">
        Una ciudad no puede medir su progreso &uacute;nicamente por la imagen de sus zonas m&aacute;s privilegiadas. Tambi&eacute;n debe hacerlo por las condiciones en las que viven quienes habitan sus barrios m&aacute;s modestos. Porque la desigualdad urbana no aparece solamente en las estad&iacute;sticas de renta. Tambi&eacute;n se ve en una pared h&uacute;meda, en una grieta, en una tuber&iacute;a deteriorada, en un edificio envejecido.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta situaci&oacute;n, la respuesta habitual vuelve a ser la misma: rehabilitar. Pero deber&iacute;amos empezar a preguntarnos si esa palabra se ha convertido en una especie de respuesta autom&aacute;tica. Rehabilitar puede ser perfectamente razonable cuando un edificio conserva buenas condiciones estructurales y una inversi&oacute;n permite prolongar sustancialmente su vida &uacute;til. Pero no necesariamente tiene sentido en todos los casos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque un edificio no deja de tener d&eacute;cadas simplemente porque se rehabilite su fachada. Detr&aacute;s permanecen su dise&ntilde;o original, determinadas instalaciones, las limitaciones de accesibilidad, la distribuci&oacute;n, las estructuras y numerosos elementos concebidos para las necesidades de otra &eacute;poca. Por eso, antes de comprometer grandes cantidades de dinero p&uacute;blico, deber&iacute;a hacerse una comparaci&oacute;n rigurosa.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;nto cuesta rehabilitar cada bloque?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ntos a&ntilde;os adicionales de vida &uacute;til proporciona esa inversi&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; nuevas actuaciones ser&aacute;n necesarias dentro de diez o veinte a&ntilde;os?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y cu&aacute;nto costar&iacute;a sustituirlo por un edificio completamente nuevo?
    </p><p class="article-text">
        Las administraciones deber&iacute;an poner esos n&uacute;meros encima de la mesa. Quiz&aacute; haya llegado el momento de aceptar una realidad inc&oacute;moda: Puede que algunos edificios de San Francisco merezcan ser rehabilitados, pero tambi&eacute;n puede ocurrir que, despu&eacute;s de d&eacute;cadas de deterioro,&nbsp;algunos simplemente hayan llegado al final de su ciclo. Y si los informes t&eacute;cnicos y econ&oacute;micos lo confirman, no deber&iacute;a existir ning&uacute;n tab&uacute; en decirlo.
    </p><p class="article-text">
        Hay que derribarlos. No para abandonar San Francisco. No para expulsar a sus habitantes. No para convertir el barrio en una operaci&oacute;n especulativa. Sino exactamente para lo contrario: Para que sus vecinos puedan seguir viviendo en San Francisco, pero en viviendas dignas y nuevas.
    </p><p class="article-text">
        Tirar los edificios, no el barrio. Esta distinci&oacute;n es fundamental. Un barrio no son cuatro paredes. Un barrio son sus vecinos, sus familias, sus relaciones, sus recuerdos, sus comercios y su historia. Todo eso debe conservarse.
    </p><p class="article-text">
        Lo que no existe ninguna obligaci&oacute;n moral de conservar indefinidamente son unos edificios cuando t&eacute;cnica y econ&oacute;micamente haya dejado de tener sentido hacerlo. La soluci&oacute;n podr&iacute;a ejecutarse progresivamente: realojamiento temporal, demolici&oacute;n de los bloques que corresponda, construcci&oacute;n de las nuevas viviendas y retorno garantizado de sus residentes.
    </p><p class="article-text">
        Sin expulsar a nadie.
    </p><p class="article-text">
        Sin desarraigar a las familias.
    </p><p class="article-text">
        Y aprovechando la intervenci&oacute;n para resolver de una sola vez problemas de accesibilidad, aislamiento, saneamiento, eficiencia energ&eacute;tica e instalaciones que mediante peque&ntilde;as actuaciones pueden prolongarse durante d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        San Francisco no necesita otra d&eacute;cada de titulares anunciando que alg&uacute;n d&iacute;a llegar&aacute; su rehabilitaci&oacute;n. Necesita decisiones. Y la primera deber&iacute;a ser conocer la verdad:&nbsp;en qu&eacute; estado se encuentra realmente cada edificio y cu&aacute;nto cuesta mantenerlo durante las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas frente a sustituirlo. Que se encarguen estudios independientes. Que se publiquen. Que los vecinos puedan conocerlos.
    </p><p class="article-text">
        Y que despu&eacute;s se tome una decisi&oacute;n pensando no en c&oacute;mo llegar al siguiente presupuesto, sino en c&oacute;mo queremos que sea San Francisco dentro de treinta a&ntilde;os. Porque existe un momento en el que reparar deja de ser prudencia y empieza a convertirse simplemente en una manera de&nbsp;administrar el deterioro.
    </p><p class="article-text">
        San Francisco lleva demasiado tiempo esperando. Si determinados edificios todav&iacute;a pueden recuperarse razonablemente, que se rehabiliten. Pero si los informes demuestran que algunos bloques han agotado su vida &uacute;til, tengamos el valor de hacer lo que llevamos demasiado tiempo evitando: tirarlos y construir viviendas nuevas para sus vecinos.
    </p><p class="article-text">
        San Francisco no necesita que le prometan eternamente que alg&uacute;n d&iacute;a estar&aacute; mejor. Necesita dejar de vivir peor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rayco Jiménez Godoy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/san-francisco-barrio-no-esperar_132_13514612.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Sep 2026 12:00:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[San Francisco: un barrio que ya no puede esperar más]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La quiniela cumple años, y TVE también]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/quiniela-cumple-anos-tve_132_13514109.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">A veces tengo la incómoda sensación de que vivimos en un país que se pasa el día conmemorando, que no es lo mismo que recordando</p></div><p class="article-text">
        Llega corriendo Julieta, que nada tiene que ver con la de los esp&iacute;ritus, y me alarma con dos aniversarios: la olvidada quiniela de los partidos de f&uacute;tbol, ochenta a&ntilde;os, y la presente Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola, (TVE), setenta. Ambas, nacidas en la oprobiosa, igual que la Agencia EFE, la ONCE y Radio Nacional de Espa&ntilde;a (RNE). Julieta es muy as&iacute;, esp&aacute;stica, y no hay que asustarse con sus veleidades y requiebros. Me pregunta si me voy a unir a las celebraciones, y no s&eacute; qu&eacute; responder. A veces tengo la inc&oacute;moda sensaci&oacute;n de que vivimos en un pa&iacute;s que se pasa el d&iacute;a conmemorando, que no es lo mismo que recordando.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Me dice tambi&eacute;n Julieta que los Estados Unidos ya no tienen el monopolio de <strong>los diplodocus</strong> pues han aparecido los restos de uno en <strong>Teruel</strong>. Qu&eacute; bien, le digo, alguien se forrar&aacute; con los mu&ntilde;equitos en distinta forma y tama&ntilde;o. Me reprocha que no tenga nada m&aacute;s que decir ante un descubrimiento de la paleontolog&iacute;a espa&ntilde;ola. &iexcl;Hasta ah&iacute; pod&iacute;amos llegar! le digo, si es espa&ntilde;ola merece titulares. Porque estamos en una &eacute;poca, otra vez, en que las cosas deben de ser patri&oacute;ticas, sobre todo, y despu&eacute;s ya se ver&aacute; lo que son. Por ejemplo, los mencionados aniversarios, por ejemplo, quitarles el derecho al voto, o suspenderlo, a casi medio mill&oacute;n de espa&ntilde;oles para que el tribunal Supremo reflexione. &iquest;Hasta d&oacute;nde llegar&aacute;n las insensateces y sus autores? Hasta que descubran, desvelen o lo que sea, me dice Julieta, que se les ha dado la nacionalidad espa&ntilde;ola porque han prometido votar una cosa, &iquest;qu&eacute; cosa? Julieta calla y sonr&iacute;e: no se cree ni a s&iacute; misma. Pero eso con los bulos no importa, lo que importa es que calen y se difundan.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se celebr&oacute; estos d&iacute;as el quinto centenario del <strong>Consejo de Estado</strong>, celebraci&oacute;n un poco forzada pero que ha calado con el empe&ntilde;o de su presidenta, <strong>Carmen Calvo</strong>. Tambi&eacute;n quer&iacute;an que calara, ya desde 2025, el bicentenario de la Polic&iacute;a Nacional, pero ha resultado imposible por inconcebible. Hicieron un billete de loter&iacute;a nacional conmemorativo: la patria.
    </p><p class="article-text">
        La patria, la Patria, y las patrias, puede que est&eacute;n, sobre todo, en las loter&iacute;as oficiales, en el cup&oacute;n de la ONCE, un poco menos en RTVE, mientras mande los rojos, dice Julieta, imposible. Cervantes se dio cuenta: &ldquo;Don Quijote armado y pensativo, con la m&aacute;s triste y melanc&oacute;lica figura que pudiera formar la misma tristeza (&hellip;)&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        -No est&eacute;is tan triste, buen hombre, porque no hab&eacute;is ca&iacute;do en las manos de alg&uacute;n cruel Osiris, sino en las de <strong>Roque Guinart,</strong> que tienen m&aacute;s de compasivas que de rigurosas&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Julieta vuelve al reproche, esta vez inducido por la cita, y le cuento que el Guinard&oacute; fue mi primer barrio, y el de Juan Mars&eacute;, y que los bandoleros me caen bien en casi todas las andanzas que se cuentan de ellos, y este es el caso. Le da igual, comemos r&aacute;pido en Casa Manolo, en Arguelles, y nos perdemos en el cine a ver <em>Cronos</em> digna pel&iacute;cula de relato social, documental y casi procesal. Para que todo rime, una cena ligera en el caf&eacute; Comercial. Nunca me han gustado en consonante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Noguerol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/quiniela-cumple-anos-tve_132_13514109.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Sep 2026 10:37:29 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La quiniela cumple años, y TVE también]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La estupidez funcional, la IA y las universidades españolas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/estupidez-funcional-ia-universidades-espanolas_132_13514064.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/afb72582-bf38-4e65-951b-f21675439fd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La estupidez funcional, la IA y las universidades españolas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si para que las organizaciones funcionen es necesario que quienes participan en las mismas abdiquen de su capacidad de pensar y se comporten como estúpidos(as) es seguramente una buena idea. Claro que, según Alvesson y Spicer, la estupidez funcional es práctica a corto plazo, pero acaba siendo letal, a largo plazo</p></div><p class="article-text">
        En 2012 Alvesson y Spicer, catedr&aacute;ticos de comportamiento organizativo de la universidad de Lund (Suecia) y de la londinense Bayes Business School, respectivamente, acu&ntilde;aron el concepto de <strong>&ldquo;estupidez funcional&rdquo;</strong> para explicar el comportamiento de las empresas y organizaciones contempor&aacute;neas. En la actualidad, para que las empresas funcionen, es necesario que los trabajadores acepten de manera acr&iacute;tica las &oacute;rdenes de los superiores. Y los superiores, a menudo, se limitan a copiar de manera acr&iacute;tica, a hacer lo que otros hacen, siguiendo modas de gesti&oacute;n y no par&aacute;ndose a pensar hasta qu&eacute; punto lo que resulta &uacute;til en otros contextos lo es en el suyo. Un buen ejemplo de organizaciones en las que domina este tipo de pr&aacute;cticas lo constituyen las universidades. Y un buen ejemplo de una pr&aacute;ctica que sigue este modo de actuar es la manera que tenemos como sociedad de relacionarnos con la tecnolog&iacute;a. &iquest;Por qu&eacute; tomamos las decisiones que tomamos? Pues, a menudo, y cada vez m&aacute;s, porque es lo que nos ha recomendado la IA. Y, aunque la propia IA avisa de que sus respuestas pueden contener errores, como se usa de manera acr&iacute;tica acaba conformando la realidad del mundo en que nos toca vivir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad parece que se ha aceptado que lo que las universidades tienen que hacer es impartir t&iacute;tulos &ldquo;pr&aacute;cticos&rdquo; que ayuden al alumnado a encontrar un empleo, y a los empleadores a encontrar personal preparado. Gracias a la extensi&oacute;n de este tipo de ideas que el Grado en Administraci&oacute;n y Direcci&oacute;n de Empresas es el que m&aacute;s alumnado concentra en las universidades espa&ntilde;olas. Yo imparto clases de Sociolog&iacute;a, asignatura que van a eliminar, en un Grado en Contabilidad y Finanzas, que podr&iacute;a considerarse el primo pobre de ADE (muchas personas que no consiguen entrar en ese grado se matriculan en &eacute;l). Todos los a&ntilde;os, al empezar el curso, pregunto al alumnado por qu&eacute; han elegido sus estudios, y muchas personas responden &ldquo;porque es una carrera que tiene muchas salidas&rdquo;. Aunque en Sociolog&iacute;a ya aprender&aacute;n que hay que operacionalizar conceptos antes de intentar dar respuestas a cualquier fen&oacute;meno social, este a&ntilde;o, para hacerme una idea del tipo de informaci&oacute;n al que accede mi alumnado, he hecho el experimento de preguntar a la IA gratuita de un conocido buscador si el Grado en Contabilidad y Finanzas tiene muchas salidas. La respuesta de la IA: &ldquo;S&iacute;, el grado en Contabilidad y Finanzas es una de las titulaciones con mayor tasa de empleabilidad y m&aacute;s salidas laborales del sistema universitario espa&ntilde;ol&rdquo;. Tras intentar &ldquo;dialogar&rdquo; y hacer preguntas a la IA, consegu&iacute; que me dijera en qu&eacute; datos se basa para realizar esa afirmaci&oacute;n, y me remiti&oacute; a las dos principales fuentes que existen al respecto, el Sistema Integrado de Informaci&oacute;n Universitaria (SIIU) y el <a href="https://www.u-ranking.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">U-Ranking</a>, elaborado por la Fundaci&oacute;n BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Econ&oacute;micas (Ivie).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que acced&iacute; a este &uacute;ltimo, y busqu&eacute; el &aacute;rea &ldquo;Finanzas y Contabilidad&rdquo;. Las estad&iacute;sticas que se ofrecen se&ntilde;alan que, de las 1.446 personas que obtuvieron dicho t&iacute;tulo en 2020, estaban afiliadas a la Seguridad Social cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s un 81,2%. La mayor&iacute;a de la gente necesita trabajar para vivir. As&iacute; que, salvo que sigan estudiando, lo normal es que la mayor&iacute;a de quienes terminaron unos estudios est&eacute;n, cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, dados de alta en la Seguridad Social. Los dos indicadores siguientes s&iacute; son m&aacute;s interesantes. El ajuste al nivel de estudios de esta &aacute;rea es de un 32%: una de cada tres personas que obtienen un t&iacute;tulo universitario en esas &aacute;reas, cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s de haberlo obtenido, cotizan a la seguridad social en un grupo que requiere nivel de estudios universitarios. O, como le digo yo a mi alumnado: la mayor&iacute;a de ustedes (dos terceras partes) acabar&aacute;n trabajando en algo relacionado con la contabilidad y/o las finanzas, pero en algo para lo que hace falta t&iacute;tulo universitario. Y la base media de cotizaci&oacute;n de cotizaci&oacute;n anual de los titulados que trabajan a tiempo completo era de 28.057 euros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace ya 130 a&ntilde;os, en <em><strong>Las Reglas del m&eacute;todo sociol&oacute;gico,</strong></em><strong> Durkheim</strong>, uno de los padres fundadores de la disciplina, dec&iacute;a que la sociolog&iacute;a comparativa no es una rama de la sociolog&iacute;a, sino la sociolog&iacute;a misma. As&iacute; que, para contextualizar los datos anteriores se me ocurri&oacute; compararlos con los del Grado en Sociolog&iacute;a. Es un grado que obtienen menos personas, 845; su tasa de afiliaci&oacute;n a la Seguridad Social a los cuatro a&ntilde;os es algo menor (71,2%) al igual que su base de cotizaci&oacute;n (27.237 euros). Pero el ajuste al nivel de estudios era mucho mayor, un 42,2%. As&iacute; que, con los datos en la mano, mientras que s&oacute;lo uno de cada 3 personas con un t&iacute;tulo en Contabilidad y Finanzas acaban cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s trabajando de lo suyo (de universitarios), 4,2 de cada 10 personas que obtiene un t&iacute;tulo de Sociolog&iacute;a lo hacen. &iquest;Y el t&iacute;tulo en ADE? Lo obtuvieron, en 2020, 14.988 personas en toda Espa&ntilde;a. Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s (2024) estaban afiliados el 80,3% de esas personas, con una base media de cotizaci&oacute;n de 32.427 euros, y un ajuste al nivel de estudios casi calcado al de Sociolog&iacute;a, 42,1%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las universidades espa&ntilde;olas son un magn&iacute;fico ejemplo de &ldquo;estupidez funcional&rdquo;.&nbsp;Muchas de las personas a las que imparto clase en primero en la Facultad de Econom&iacute;a y Empresa reconocen que lo que les apasiona es otra cosa, pero piensan que a la universidad han de ir a estudiar algo &ldquo;que tenga salidas&rdquo;.&nbsp;Pues resulta que quienes estudian Sociolog&iacute;a, normalmente porque les gusta, acaban teniendo tantas salidas como ellos. Y ahora parece que muchas universidades espa&ntilde;olas se est&aacute;n planteando suprimir la ense&ntilde;anza de la sociolog&iacute;a. Si para que las organizaciones funcionen es necesario que quienes participan en las mismas abdiquen de su capacidad de pensar y se comporten como est&uacute;pidos(as) es seguramente una buena idea. Claro que, seg&uacute;n Alvesson y Spicer, la estupidez funcional es pr&aacute;ctica a corto plazo, pero acaba siendo letal, a largo plazo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuel Ángel Santana Turégano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/estupidez-funcional-ia-universidades-espanolas_132_13514064.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Sep 2026 10:23:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La estupidez funcional, la IA y las universidades españolas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La nacionalidad de los apátridas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/nacionalidad-apatridas_132_13510844.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fff31953-f6a9-4260-babb-42a0b360765d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La nacionalidad de los apátridas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No tienen pasaporte, tienen historias que son contadas en voz alta en los campamentos de refugiados de Argelia, y en voz baja, muy baja, en el territorio del Sáhara ocupado. Viven bajo el hostigamiento de Marruecos, quizás eso les empiece a sonar
</p></div><p class="article-text">
        Siendo una contradicci&oacute;n en s&iacute; misma, estos d&iacute;as nos vemos abocados a alegrarnos porque los saharauis (algunos) van a ser espa&ntilde;oles. Nos alegramos porque esto supone una reparaci&oacute;n de derechos hist&oacute;rica a un pueblo que fue abandonado a su suerte en 1975. Abandonado mientras le ca&iacute;an bombas y napalm en las cabezas en una marcha no-pac&iacute;fica y verde. Sin embargo, y al mismo tiempo, alguien debe contar la verdad del asunto. Y es que los saharauis son del S&aacute;hara, del S&aacute;hara Occidental. Una patria con un oc&eacute;ano lleno de peces, unas minas llenas de fosfatos, unas dunas llenas de arena fina y unas gentes con su propia cultura e identidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No tienen pasaporte, tienen historias que son contadas en voz alta en los campamentos de refugiados de Argelia, y en voz baja, muy baja, en el territorio del S&aacute;hara ocupado. Viven bajo<strong> el hostigamiento de Marruecos</strong>, quiz&aacute;s eso les empiece a sonar. La cuesti&oacute;n es que la Espa&ntilde;a franquista en 1958, en una ocurrencia <em>tipo Trump,</em> proclam&oacute; al S&aacute;hara &eacute; Ifni provincias espa&ntilde;olas, intentando evadir las ya incipientes normas internacionales sobre descolonizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hecho el estropicio jur&iacute;dico (por no hablar del humano o moral), el r&eacute;gimen ca&iacute;a en su propia trampa: ahora esas personas a las que consideraba meras conquistas, humanos de segunda, medios para un fin, hab&iacute;an adquirido iguales derechos que el resto de espa&ntilde;oles. Pero ojo: Espa&ntilde;a nunca tuvo la soberan&iacute;a del S&aacute;hara, solo su administraci&oacute;n. Por tanto, la declaraci&oacute;n de provincias fue ilegal y esta nacionalidad que ahora se otorga es, en esencia, un paquete tard&iacute;o y envenenado. Un brindis a legitimar a los colonizadores de anta&ntilde;o. A lo lejos canta Mariem Hassan &ldquo;Ana saharauia&rdquo; (&ldquo;yo soy saharaui&rdquo;), mientras el siroco va borrando las huellas de un pueblo maltratado por todos. Pero qui&eacute;n soy yo para decirle a un ap&aacute;trida que no tome un pasaporte maldito cuando se lo dan. Maldita suerte la suya.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carolina Jiménez Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/nacionalidad-apatridas_132_13510844.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Sep 2026 10:36:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La nacionalidad de los apátridas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Autodeterminación, neutralidad de Canarias y orden multipolar: la trinchera de los pueblos frente a la barbarie atlantista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/autodeterminacion-neutralidad-canarias-orden-multipolar-trinchera-pueblos-frente-barbarie-atlantista_132_13510186.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/581d4a06-9550-4a2e-8968-27a1eab85bc0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Autodeterminación, neutralidad de Canarias y orden multipolar: la trinchera de los pueblos frente a la barbarie atlantista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Frente a la arquitectura del vasallaje atlantista, la respuesta estratégica de la clase trabajadora canaria debe ser la consecución de un Estatuto de Neutralidad Activa para el Archipiélago, como una de las expresiones del derecho a la autodeterminación. Un régimen normativo garantizado internacionalmente que declare al territorio canario estrictamente desnuclearizado, libre de armas de destrucción masiva, exento de bases militares extranjeras y blindado ante su instrumentalización para guerras de agresión o maniobras imperiales</p></div><p class="article-text">
        El <strong>Memorando de Entendimiento firmado en Cardiff el 14 de septiembre de 2026</strong> trasciende con mucho la coyuntura brit&aacute;nica. No estamos ante una simple alianza t&aacute;ctica, sino ante el s&iacute;ntoma inequ&iacute;voco de la quiebra del modelo centralista de Westminster y de la crisis org&aacute;nica de hegemon&iacute;a del bloque dominante. Suscribieron el documento John Swinney, jefe del Gobierno escoc&eacute;s y l&iacute;der del SNP (Scottish National Party / Partido Nacional Escoc&eacute;s); Rhun ap Iorwerth, dirigente de Plaid Cymru (Partido de Gales) y ministro principal gal&eacute;s, y Michelle O&rsquo;Neill, l&iacute;der de Sinn F&eacute;in en Irlanda del Norte. Los tres participaron en calidad de m&aacute;ximos responsables de sus respectivas formaciones pol&iacute;ticas, sin actuar formalmente en representaci&oacute;n de los Ejecutivos regionales, subrayando el car&aacute;cter de alianza estrat&eacute;gica entre movimientos de emancipaci&oacute;n nacional.
    </p><p class="article-text">
        Los firmantes articulan proyectos con din&aacute;micas hist&oacute;ricas espec&iacute;ficas &mdash;el SNP persigue la convocatoria de un nuevo refer&eacute;ndum de independencia para Escocia; Plaid Cymru defiende la ampliaci&oacute;n del autogobierno gal&eacute;s dentro de un proceso destituyente del Estado unitario; y Sinn F&eacute;in abandera la reunificaci&oacute;n de la isla de Irlanda&mdash;, pero coinciden en un eje doctrinal irrenunciable: el ejercicio efectivo del derecho a la autodeterminaci&oacute;n. El propio texto lo proclama sin ambages: &laquo;Para quienes observan en estas islas &mdash;y para quienes observan en todo el mundo&mdash; no podr&iacute;a haber una se&ntilde;al m&aacute;s clara de que el tiempo de Westminster est&aacute; llegando a su fin&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese agotamiento estructural del Estado centralizado e imperial brit&aacute;nico se inscribe en una mutaci&oacute;n geopol&iacute;tica de alcance planetario: la crisis irreversible del orden unipolar imperialista y el avance hacia un horizonte multipolar. Esta transici&oacute;n encuentra sustento doctrinal e institucional en instrumentos de la diplomacia colectiva como la <strong>Declaraci&oacute;n de Nueva Delhi de los BRICS </strong>(acr&oacute;nimo del bloque geopol&iacute;tico integrado por Brasil, Rusia, India, China, Sud&aacute;frica y sus nuevos Estados miembros), adoptada el 13 de septiembre de 2026. Dicho texto propugna la refundaci&oacute;n de las relaciones internacionales sobre los pilares del multilateralismo polis&eacute;mico, la igualdad soberana de los Estados, la no injerencia en los asuntos internos y la observancia estricta del Derecho Internacional.
    </p><p class="article-text">
        Frente a esta inevitable redistribuci&oacute;n del poder global, la respuesta estrat&eacute;gica del bloque atlantista ha sido la hipertrofia militar y el atrincheramiento ideol&oacute;gico. Asistimos a la implantaci&oacute;n coercitiva de una econom&iacute;a de guerra y a la derivaci&oacute;n sistem&aacute;tica de recursos p&uacute;blicos hacia los complejos militares e industriales, desmantelando los derechos sociales y precarizando las condiciones de vida de la clase trabajadora. Para legitimar esta transferencia de rentas hacia el capital armament&iacute;stico, las oligarqu&iacute;as occidentales reactivan el supremacismo neocolonial que dibuja a la metr&oacute;poli imperial como un &laquo;jard&iacute;n&raquo; que debe ser protegido frente a la &laquo;selva&raquo; exterior mediante el bloqueo, la sanci&oacute;n unilateral o la intervenci&oacute;n militar directa. Esta l&oacute;gica segregadora constituye el caldo de cultivo ideal para el neofascismo, el racismo institucional y el autoritarismo de Estado, dise&ntilde;ados para fracturar la conciencia de clase y neutralizar la resistencia popular.
    </p><p class="article-text">
        En este tablero de confrontaci&oacute;n, la libre determinaci&oacute;n de los pueblos emerge como la herramienta jur&iacute;dica y pol&iacute;tica indispensable para la salvaguarda de la paz y la soberan&iacute;a material. La Carta de la ONU (Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas), en su art&iacute;culo 1.2, consagra como principio rector la cooperaci&oacute;n fundada en el respeto a la igualdad de derechos y a <strong>la autodeterminaci&oacute;n de las naciones</strong>. Este precepto adquiere fuerza vincular e indisoluble en el art&iacute;culo 1 com&uacute;n al PIDCP (Pacto Internacional de Derechos Civiles y Pol&iacute;ticos) y al PIDESC (Pacto Internacional de Derechos Econ&oacute;micos, Sociales y Culturales), al tipificar que &laquo;todos los pueblos tienen el derecho de libre determinaci&oacute;n&raquo; para fijar su condici&oacute;n pol&iacute;tica y proveer a su desarrollo econ&oacute;mico y social.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, la Resoluci&oacute;n 1514 (XV) de la Asamblea General de la ONU, de 14 de diciembre de 1960 &mdash;Carta Magna de la Descolonizaci&oacute;n&mdash;, resolvi&oacute; que &laquo;todos los pueblos tienen un derecho inalienable a la plena libertad, al ejercicio de su soberan&iacute;a y a la integridad de su territorio nacional&raquo;, exigiendo el traspaso incondicional del poder a los pueblos no aut&oacute;nomos. El control efectivo sobre la propia estructura productiva y los recursos estrat&eacute;gicos es la premisa sine qua non para liquidar la subordinaci&oacute;n neocolonial.
    </p><p class="article-text">
        El Acuerdo de Cardiff se entronca directamente con esta doctrina internacionalista al afirmar: &laquo;Cada una de nuestras naciones tiene el derecho a determinar su propio futuro, por medios democr&aacute;ticos y de acuerdo con la voluntad de su pueblo&raquo;. Y a&ntilde;ade: &laquo;Ning&uacute;n gobierno de Westminster tiene derecho a bloquear la democracia ni a socavar el principio de que nuestros pueblos decidir&aacute;n su propio futuro&raquo;. Si bien el memorando reconoce las &laquo;distintas posturas constitucionales&raquo; de los firmantes, sit&uacute;a la legitimidad democr&aacute;tica por encima de la legalidad formal impuesta por el centro imperial. Reclama adem&aacute;s que el Ejecutivo brit&aacute;nico &laquo;prepare, planifique y facilite el cambio constitucional&raquo;, se&ntilde;alando la urgencia de desmontar la arquitectura econ&oacute;mica caduca de Whitehall &mdash;t&eacute;rmino que designa al centro neur&aacute;lgico del poder administrativo, ministerial y ejecutivo del Estado brit&aacute;nico concentrado en Londres&mdash; para poner la riqueza energ&eacute;tica al servicio de la mayor&iacute;a social.
    </p><p class="article-text">
        La extrapolaci&oacute;n de estas premisas al Estado espa&ntilde;ol resulta insoslayable. El r&eacute;gimen constitucional de 1978 padece un colapso de legitimidad frente a las aspiraciones expl&iacute;citas de soberan&iacute;a, principalmente, hoy, de <strong>Catalunya y Euskal Herria</strong>. Su arquitectura jur&iacute;dica opera como un dispositivo de petrificaci&oacute;n centralista al servicio de las corporaciones privadas, la oligarqu&iacute;a financiera y bancaria de la metr&oacute;poli. Pretender encorsetar las realidades nacionales mediante el fetichismo legal o la coerci&oacute;n judicial ignora que la norma positiva no es m&aacute;s que la cristalizaci&oacute;n formal de una correlaci&oacute;n de fuerzas determinada. Una articulaci&oacute;n democr&aacute;tica y pac&iacute;fica entre pueblos solo puede emanar del pacto libremente asumido desde el ejercicio de la soberan&iacute;a originaria.
    </p><p class="article-text">
        En este entramado de contradicciones, <strong>Canarias padece una vulnerabilidad geopol&iacute;tica cr&iacute;tica</strong>. Relegado hist&oacute;ricamente a una condici&oacute;n perif&eacute;rica y dependiente, el Archipi&eacute;lago experimenta una peligrosa mutaci&oacute;n estructural: su conversi&oacute;n acelerada en plataforma log&iacute;stica, tecnol&oacute;gica y militar avanzada de la OTAN (Organizaci&oacute;n del Tratado del Atl&aacute;ntico Norte) para proyectar operaciones hacia el Sahel, &Aacute;frica Occidental y el Magreb. Bajo la cobertura del discurso oficial de la &laquo;diversificaci&oacute;n econ&oacute;mica&raquo;, consorcios tecnol&oacute;gicos y cl&uacute;steres de la industria armament&iacute;stica absorben ingentes recursos p&uacute;blicos para desarrollar infraestructuras de doble uso militar. Esta deriva integra a las islas en el engranaje de agresiones imperiales, transform&aacute;ndolas en &laquo;zona hostil&raquo; y objetivo t&aacute;ctico directo en eventuales conflictos b&eacute;licos, vulnerando el mandato democr&aacute;tico dictado por el pueblo canario el 12 de marzo de 1986, cuando vot&oacute; mayoritariamente contra la permanencia en la OTAN.
    </p><p class="article-text">
        La viabilidad procedimental de la autodeterminaci&oacute;n cuenta con referencias claras en el Derecho Comparado. El caso de Nueva Caledonia en relaci&oacute;n con la Rep&uacute;blica Francesa&nbsp;resulta ilustrativo: El Acuerdo de Bougival (12 de julio de 2025) fue suscrito en Francia entre el Gobierno central y representantes lealistas e independentistas Kanakos para fijar un nuevo modelo estatutario tras el fin del ciclo de Numea y la crisis institucional de 2024:&nbsp;Define a Nueva Caledonia como un &ldquo;Estado aut&oacute;nomo&rdquo; integrado en la Rep&uacute;blica Francesa; introducen la consulta obligatoria a las autoridades locales sobre la estrategia militar en el Indo-Pac&iacute;fico y prev&eacute;n un mecanismo para una eventual cesi&oacute;n en materia de defensa; y se reconoce la nacionalidad caledoniana. El precedente demostr&oacute; que el ejercicio de la soberan&iacute;a puede articularse mediante v&iacute;as internacionalmente homologadas y jur&iacute;dicamente ordenadas. Canarias, como territorio geogr&aacute;ficamente africano y de significaci&oacute;n ultraperif&eacute;rica, dotado de una identidad hist&oacute;rica diferenciada y una vocaci&oacute;n pacifista ratificada en las urnas, exige un proceso an&aacute;logo de restituci&oacute;n soberana.
    </p><p class="article-text">
        Frente a la arquitectura del vasallaje atlantista, la respuesta estrat&eacute;gica de la clase trabajadora canaria debe ser la consecuci&oacute;n de un <strong>Estatuto de Neutralidad Activa</strong> para el Archipi&eacute;lago, como una de las expresiones del derecho a la autodeterminaci&oacute;n. Un r&eacute;gimen normativo garantizado internacionalmente que declare al territorio canario estrictamente desnuclearizado, libre de armas de destrucci&oacute;n masiva, exento de bases militares extranjeras y blindado ante su instrumentalizaci&oacute;n para guerras de agresi&oacute;n o maniobras imperiales. Este Estatuto debe incorporar una cl&aacute;usula de salvaguarda que impida la &laquo;guantanamizaci&oacute;n&raquo; de las islas: evitando que, mediante la aplicaci&oacute;n del Pacto Europeo sobre Migraci&oacute;n y Asilo, el suelo canario sea convertido en una c&aacute;rcel a cielo abierto y un centro de reclusi&oacute;n exterior para las masas migrantes despose&iacute;das por el expolio neocolonial en sus pa&iacute;ses de origen.
    </p><p class="article-text">
        La neutralidad territorial activa no es un postulado ut&oacute;pico, sino una figura con amplio anclaje en el Derecho Internacional P&uacute;blico. Las Islas &Aring;land representan un modelo de desmilitarizaci&oacute;n y neutralidad garantizado por convenios internacionales vigentes, conservando un estatus sui generis respetado por las potencias globales. Asimismo, la Rep&uacute;blica de Malta consagra en el art&iacute;culo 1 de su Constituci&oacute;n el principio de neutralidad activa, defini&eacute;ndose como un Estado no alineado que proh&iacute;be la instalaci&oacute;n de bases extranjeras y persigue activamente la paz. Para Canarias, la neutralidad no significa aislamiento, sino la condici&oacute;n previa para erigirse en un puente tricontinental de cooperaci&oacute;n, diplomacia de paz y solidaridad con los pueblos del Sur global.
    </p><p class="article-text">
        Desmantelar la falacia del centralismo atlantista es una tarea urgente para frenar la deriva hacia el rearme global y el neofascismo. La autodeterminaci&oacute;n de las naciones y el establecimiento de franjas de neutralidad activa en territorios de alta sensibilidad geoestrat&eacute;gica no dividen a las clases populares; al contrario, constituyen la premisa material para levantar una alternativa fundada en la paz, la justicia redistributiva y la emancipaci&oacute;n social. Frente al diktat de la econom&iacute;a de guerra y la subordinaci&oacute;n imperial, la libre determinaci&oacute;n de los pueblos se&ntilde;ala el &uacute;nico camino firme hacia un orden multipolar, justo y democr&aacute;tico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Rivero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/autodeterminacion-neutralidad-canarias-orden-multipolar-trinchera-pueblos-frente-barbarie-atlantista_132_13510186.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Sep 2026 07:20:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Autodeterminación, neutralidad de Canarias y orden multipolar: la trinchera de los pueblos frente a la barbarie atlantista]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La obligación idiomática de los canarios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/obligacion-idiomatica-canarios_132_13510181.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b159c37c-26ee-46cb-bf88-cc6e57b2217a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La obligación idiomática de los canarios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Realmente, al castellano no se le combate con resentimiento o maldiciendo su supuesta actitud arrogante o conquistadora (cada cual es como es), sino siendo tan atrevido y valiente como él; defendiendo los puntos de vista propios con rigor e intentado mejorarlo en civilización y decencia</p></div><p class="article-text">
        Lo prioritario en nuestras islas es normalizar (en el sentido noble de &lsquo;reconocer lo que es normal&rsquo;, no en el perverso de &lsquo;imponer normas&rsquo;) los puntos de vista idiom&aacute;ticos de la gente insular, fundamental para su autoestima y reconocimiento y tambi&eacute;n para que los dem&aacute;s la conozcan como realmente es, no como los t&oacute;picos castellanistas, folcloristas o indigenistas dicen que es. Como escribe el poeta<strong> Manuel Padorno</strong>, &ldquo;Canarias es un pa&iacute;s singular, naciendo a su personalidad constitucional; tenemos un sentimiento de paisaje singular, ni peninsular ni europeo, y sus habitantes est&aacute;n dotados, en todos los sentidos, de una imaginaci&oacute;n singular, propia (sin que todav&iacute;a se cotice en el mercado cultural a no ser desde la propia conciencia espa&ntilde;olista). Una de nuestras grandes tareas sigue siendo hacernos entender y que nos respeten; dar a conocer, airear, por sus ya reconocidas virtudes, nuestra habla, nuestro espa&ntilde;ol-canario, nuestro vocabulario&rdquo;. S&oacute;lo a partir del conocimiento verdadero o cient&iacute;fico de lo que se es y del orgullo de serlo est&aacute; uno en condiciones de promocionar y colocar lo propio en el lugar que le corresponde en el contexto nacional e internacional; en el lugar que le corresponde en el mundo. Porque Canarias, como el resto de los pueblos de la Tierra, tiene su puesto en el mundo y su obligaci&oacute;n es encontrarlo y exigir que se respete.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y, por supuesto, que no basta con esto para garantizar el futuro, porque vivimos en un mundo abierto y enormemente competitivo. En la era de la patria humana o aldea global, al canario no le conviene encerrarse en su rinc&oacute;n, mirarse narcisistamente el ombligo o rezongar malhumoradamente, lami&eacute;ndose la llaga, por los agravios que dice hacerle los intransigentes, los que se consideran el centro del universo, sin respeto por los dem&aacute;s. Si hoy, ante los problemas de superpoblaci&oacute;n y contaminaci&oacute;n que aquejan a la Tierra toda, el ser humano mira a otros mundos, porque sabe que el ensimismamiento en su peque&ntilde;o planeta significa el suicidio, &iquest;c&oacute;mo no va a tener que mirar el canario m&aacute;s all&aacute; de la punta del muelle? Tiene que echarse al mundo entero, a la Pen&iacute;nsula y Europa, principalmente, a imponer sus puntos de vista, como hizo en Am&eacute;rica casi desde el mismo instante en que los europeos hollaron aquellas para ellos extra&ntilde;as tierras, que tantas ilusiones y esperanzas despertaron en todo el viejo continente, inund&aacute;ndolas con sus palabras, su gastronom&iacute;a, su m&uacute;sica, sus costumbres, su sangre. Como se&ntilde;ala nuestro <strong>Viera y Clavijo</strong>, &ldquo;sus campos (los de Canarias) enviaron a aquel vasto continente las semillas, plantas, ganados, aves, bestias de labor de que carec&iacute;an; sus naturales conquistaron con valor inmortal mucha parte de este nuevo mundo, hasta ennoblecerlo, civilizarlo y cultivarlo, siendo sus abundantes frutos sudor de los isle&ntilde;os, y sus copiosas cosechas sangre suya&rdquo;. Por eso se encuentra el canario all&aacute; como en casa. Yo, que tengo vocaci&oacute;n americanista y que he estado en varios lugares de aquel inmenso continente (Cuba, M&eacute;xico, Chile, Colombia y Per&uacute;) en distintas ocasiones, he de decir que lo que he encontrado all&iacute; es en buena medida una versi&oacute;n m&aacute;s o menos conservadora o m&aacute;s o menos innovadora de mi tierra insular. O, como hacen tantos j&oacute;venes canarios de hoy, que viajan a la Pen&iacute;nsula, Europa y el resto del mundo (muchos de ellos a trav&eacute;s del programa Erasmus) a prepararse mejor, impartir clases o buscarse la vida de otra manera y que, luego, cuando vuelven a la tierra, tanto contribuyen a mejorar su porvenir.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, la obligaci&oacute;n del canario es canarizar el mundo hisp&aacute;nico, del que forma parte ineludible, como la del castellano es castellanizarlo, la del gallego, galleguizarlo, la del vasco, vasconizarlo, la del catal&aacute;n, catalanizarlo, la del cubano, cubanizarlo, la del mejicano, mejicanizarlo y as&iacute; sucesivamente. No se trata de quedarse ego&iacute;stamente con lo que uno tiene, sino compartirlo generosamente con los dem&aacute;s, para enriquecerlo y hacerlo m&aacute;s grande. Compartir la gastronom&iacute;a, la literatura, la idiosincrasia, las ideas, las palabras. Cuanto m&aacute;s generalizada se encuentra una palabra, m&aacute;s rica y grande se hace. Las palabras verdaderamente grandes son las palabras de todos, porque abarcan mayor &aacute;mbito de humanidad, no las palabras que se quedan encerradas en el terru&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso, Canarias, Galicia, el Pa&iacute;s Vasco, Catalu&ntilde;a&hellip; no deben perder ni un minuto quej&aacute;ndose de los agravios del oficialismo castellanista (al fin y al cabo, Castilla ha cumplido con su deber hist&oacute;rico cuando ha intentado castellanizar el orbe hisp&aacute;nico) o de cualquier otra comunidad hermana, ni dejarse llevar por la mimosa tentaci&oacute;n de abandonar un proyecto de civilizaci&oacute;n de una enorme envergadura, que se ha construido tambi&eacute;n con la voluntad e inteligencia de su gente, sino intentar canarizar, galleguizar, vasconizar y catalanizar a Castilla y al resto de las comunidades hispanohablantes. S&oacute;lo con la lucha civil entre todas sus comunidades, intentando cada uno colocar lo que pueda de su partrimonio en el de todos, se enriquecer&aacute;n y fortalecer&aacute;n la cultura y la lengua hispanas en su diversidad y complementariedad, como sosten&iacute;a don Miguel de Unamuno, y estar&aacute;n sus gentes preparadas para enfrentarse a los enormes retos que les aguardan, que son la pugna con la lengua y la cultura anglosajonas, con la lengua y la cultura &aacute;rabes, con la lengua y la cultura chinas y con la lengua y la cultura rusas, que son sus verdaderos rivales en el inquietante y agresivo mundo en que nos encontramos instalados todos, y en el que todo dios quiere marcar el paso a los dem&aacute;s, seg&uacute;n sus propios intereses. As&iacute; de sencilla es la cosa: de la capacidad que tengan para mantener la unidad, agrandar y fortalecer la lengua y la cultura que han construido entre todos y que todos tienen la obligaci&oacute;n de seguir enriqueciendo con su inventiva y talento, depende el futuro de los canarios y de los hispanos todos. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no reflexionamos lo suficiente -escribe <strong>Antonio L&oacute;pez Ortega</strong>- sobre el papel de Espa&ntilde;a en el mundo? Frente a colosos como Rusia o China, por lo dem&aacute;s omn&iacute;voras, &iquest;c&oacute;mo nos ubicamos? Frente a la Am&eacute;rica hisp&aacute;nica, que es como un espejo hist&oacute;rico, &iquest;por qu&eacute; siempre estamos rezagados, como si eso no fuera parte de nosotros? Frente al mundo anglosaj&oacute;n, que es nuestro verdadero rival idiom&aacute;tico, &iquest;c&oacute;mo nos diferenciamos para volvernos m&aacute;s atractivos? Debate sobre los particularismos sin debate nacional es oficio de ciegos, pues mientras estamos celebrando los carnavales de Santa Cruz, la universidad de Salamanca se llena de estudiantes chinos que vienen a aprender espa&ntilde;ol para luego hacer negocios en Hispanoam&eacute;rica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bien planteado el problema que nos ocupa, no es s&oacute;lo que los castellanos, los andaluces y los americanos de habla espa&ntilde;ola no sean enemigos de los canarios. Es que tampoco lo son en realidad sus rivales culturales ingleses, chinos, &aacute;rabes o rusos; o el resto de la gente del planeta Tierra. Como sabe toda persona m&iacute;nimamente consciente de los problemas del mundo actual, los verdaderos enemigos de los canarios de hoy, como del resto de la humanidad toda, son el cambio clim&aacute;tico, la deforestaci&oacute;n, la superpoblaci&oacute;n, la merma de la diversidad biol&oacute;gica, los virus letales que asolan por igual a todos los pueblos del planeta, las nuevas tecnolog&iacute;as (particularmente, la mal llamada &ldquo;inteligencia artificial&rdquo;), la miseria y la violencia, que obligan a los desheredados del mundo a migrar a los pa&iacute;ses ricos, donde deben ser acogidos y protegidos como se merecen, la tiran&iacute;a de los poderosos, cada vez m&aacute;s &aacute;vidos de riqueza y poder, los conflictos que plantea la convivencia de los distintos, etc., que amenazan con acabar con la vida inteligente y no inteligente en la Tierra. Y, para luchar contra todos estos pavorosos enemigos de la humanidad, incluso la uni&oacute;n de toda la gente del mundo es poca.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, que la soluci&oacute;n para canarios, gallegos, vascos, catalanes, etc&eacute;tera, no est&aacute; en abandonar la patria de la lengua hispana y recluirse en su peque&ntilde;o predio por la incomprensi&oacute;n de los viejos casticistas, sino exigir el lugar que les corresponde en ella. Huir de malhumores y rezongos, como dir&iacute;a <strong>Borges</strong>, y trabajar duramente y aplicar la inteligencia, la comprensi&oacute;n, la generosidad y la solidaridad, que son los fundamentos de la civilidad. Realmente, al castellano no se le combate con resentimiento o maldiciendo su supuesta actitud arrogante o conquistadora (cada cual es como es), sino siendo tan atrevido y valiente como &eacute;l; defendiendo los puntos de vista propios con rigor e intentado mejorarlo en civilizaci&oacute;n y decencia. Hay que elevarse por encima de la tierra e integrarse en la patria de la lengua, la patria de las almas, que es la que permite mayor &aacute;mbito de unidad. &ldquo;Si el hombre ha de ser embri&oacute;n de una humanidad futura -advierte <strong>Unamuno</strong>-, m&aacute;s elevada que esta, de una verdadera hermandad humana, es preciso que empiece por emanciparse de la tierra, haci&eacute;ndose de ella due&ntilde;o en vez de ser esclavo. Toda la historia del g&eacute;nero humano es una constante lucha por emanciparse de la animalidad y de la tierra&rdquo;. Aquellos que se encierran excesivamente en la tribu corren el riesgo de quedar aislados del mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y esto que digo para los canarios en general puede decirse igualmente para los habitantes de cada una de las Islas en particular, tan dados a encerrarse en el terru&ntilde;o o peque&ntilde;o espacio de confort, como dice el t&oacute;pico moderno, en que viven y a poner el grito en el cielo cada vez que alguien se atreve a cambiar sus rutinas de cada d&iacute;a o, supuestamente, complicarles la vida con novedades. &ldquo;Nos invaden los grancanarios (o canariones)&rdquo;, oigo decir a veces a algunos de mis paisanos de Fuerteventura que se resisten a salir de la Tindaya, la Caldereta, la Rosa de la Monja, el Tesejerague o la Rosa de Tinojay donde nacieron y donde probablemente rendir&aacute;n cuentas al Creador. &ldquo;Tengo un pedazo de tierra / con la que el gofio aseguro; / cuatro jairas me dan queso; / a m&iacute; qu&eacute; mi importa el mundo&rdquo; cantaban sus abuelos y la misma cantinela siguen entonando con nostalgia acompa&ntilde;ados del timplillo algunos de ellos. Y yo les digo, en serio, no en broma: &ldquo;Pues hacen bien los grancanarios en invadirte, a ver si despiertas y tambi&eacute;n dejas t&uacute; en ellos algo de lo tuyo; que los grancanarios vienen a buscar en tu tierra lo que t&uacute; no le llevas a la de ellos&rdquo;. En efecto, la obligaci&oacute;n del majorero es majorerizar a las Islas, como la del grancanario es grancanizarlas, la del lanzarote&ntilde;o, lanzarote&ntilde;izarlas, la del tinerfe&ntilde;o, tinerfe&ntilde;izarlas, la del palmero, palmerizarlas, la del gomero, gomerizarlas, y la de los herre&ntilde;os, herre&ntilde;izarlas, para hacerlas m&aacute;s grandes y cohesionadas entre s&iacute;. Es lo que hicieron los majoreros y conejeros cuando, en los siglos pasados, aventaron por todo el Archipi&eacute;lago las voces prehisp&aacute;nicas (<em>guanil, belet&eacute;n, tafe&ntilde;a, gofio, guirre&hellip;</em>), normandas (<em>malpa&iacute;s, mareta, card&oacute;n, roque&hellip;</em>), &aacute;rabes o bereberes (<em>majalulo, fuchir, t&eacute;fana</em>&hellip;), etc., que hab&iacute;an adaptado al espa&ntilde;ol del bereber, el franc&eacute;s antiguo o el &aacute;rabe casi cien a&ntilde;os antes de que terminaran de conquistarse las realengas Gran Canaria, La Palma y Tenerife, y los neologismos espa&ntilde;oles (<em>gavia, rosa, tablero, natero, apa&ntilde;ada&hellip;</em>) que hab&iacute;an tenido que crear para denominar las cosas que necesitaron inventar aguzando el ingenio para adaptarse a la nueva realidad; lo que hicieron los tinerfe&ntilde;os o babilones y los palmeros, cuando en los ciclos pr&oacute;speros de anta&ntilde;o, se trasladaban a Fuerteventura y Lanzarote a ayudar a recoger los opimos frutos que daban las veceras tierras orientales del Archipi&eacute;lago, dejando en ellas sus palabras, sus tradiciones, su sudor, sus ilusiones y hasta su sangre; lo que ha hecho el grancanario sacando su aspiraci&oacute;n de /s/ implosiva, su tensi&oacute;n conson&aacute;ntica, su ye&iacute;smo, su neutralizaci&oacute;n de la oposici&oacute;n <em>vosotros </em>/ <em>ustedes</em> en favor de <em>ustedes</em>, etc&eacute;tera, de los l&iacute;mites insulares e imponi&eacute;ndoselos al resto de los canarios; lo que podr&iacute;an hacer los gomeros con su silbo, si prosperan los proyectos de la consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n del gobierno aut&oacute;nomo de extender su ense&ntilde;anza a todas las escuelas de Canarias; lo que est&aacute;n haciendo los tinerfe&ntilde;os con su barraquito, que ha enriquecido la carta del ritual del caf&eacute; en casi todo el Archipi&eacute;lago, etc. No otra cosa que majorerizar a Canarias es lo que, dentro de mis limitad&iacute;simas posibilidades, he intentado hacer yo desde que llegu&eacute; a la Universidad de La Laguna en el a&ntilde;o de 1976 a estudiar filolog&iacute;a espa&ntilde;ola. Uno s&oacute;lo puede ense&ntilde;ar lo que es y lo que sabe. Aportando cada cual lo que sabe y puede a la lengua y la cultura de todos, compartiendo lo suyo con los dem&aacute;s, regando su saber por todas las Islas y el resto del mundo, sumando lo propio al patrimonio de los otros, sobrevivir&aacute;n los canarios al peligroso mundo moderno y har&aacute;n grande a Canarias; y, con ello, a la cultura hispana, para legar mundo mejor o, por lo menos, sostenible a nuestros ni&ntilde;os, que son el &ldquo;porvenir de nuestros huesos y de nuestro amor&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcial Morera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/obligacion-idiomatica-canarios_132_13510181.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Sep 2026 07:17:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La obligación idiomática de los canarios]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Revancha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/revancha_132_13509092.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aa667081-5cb5-4fa2-a3df-99b3665756b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La revancha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 'La Hija del Capitán', Pushkin inaugura una frase para siempre: “mi costumbre es condenar a muerte y perdonar a toda suerte”. La Memoria Histórica es cosa que dicha con cuatro palabras faltan cuatro mil y que dicho con cuatro mil se echan de menos cuatro, si queremos oír a Magdalena Blesa</p></div><p class="article-text">
        Juan Jos&eacute; L&oacute;pez Burniol fue columnista cada s&aacute;bado en La Vanguardia. Hasta que el peri&oacute;dico interrumpi&oacute; su colaboraci&oacute;n por&nbsp;causa de un art&iacute;culo que no se lleg&oacute; a publicar.&nbsp;Ese art&iacute;culo llevaba por t&iacute;tulo <em>La Revancha</em> y mi inquietud no es otra que saber si sufri&oacute; la venerable e imprescindible libertad de informaci&oacute;n. De otra manera, saber si reconocemos en este episodio la mano de Salvador Illa o la de Junqueras, que son los que mandan en Catalu&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Primero se hace preciso diseccionar el art&iacute;culo. En el mismo se afirma que hay en nuestro pa&iacute;s un ansia de revancha alojada en nuestra conciencia fraticida y que se traduce en una guerra civil h&iacute;brida. Que el gobierno ha formulado un nuevo pacto de San Sebasti&aacute;n y conspira para abolir la monarqu&iacute;a y dar pasos hacia una rep&uacute;blica multinacional y confederal. Estoy seguro de que Juan Jos&eacute; ha tenido mejores d&iacute;as. Burniol es notario.
    </p><p class="article-text">
        Compara la crisis de Ceuta con los acontecimientos del 98. Todo el mundo puede tener una mala tarde. En San Sebasti&aacute;n se llamaba a la rebeli&oacute;n y en el 98 un sistema poco democr&aacute;tico y corrupto perdi&oacute; sus colonias. Nada que ver.
    </p><p class="article-text">
        Pero la tesis subyacente ya merece mejor atenci&oacute;n. En el exilio republicano se so&ntilde;&oacute; la transici&oacute;n, prescindir del pasado para pactar el futuro. Los lideres republicanos lo deseaban inmersos en un s&iacute;ndrome de Estocolmo conocedores de no haber hecho las cosas bien. Resuena el eco con la voz de Aza&ntilde;a, paz, piedad y perd&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En La Hija del Capit&aacute;n, Pushkin inaugura una frase para siempre: &ldquo;mi costumbre es condenar a muerte y perdonar a toda suerte&rdquo;. La Memoria Hist&oacute;rica es cosa que dicha con cuatro palabras faltan cuatro mil y que dicho con cuatro mil se echan de menos cuatro, si queremos o&iacute;r a Magdalena Blesa.
    </p><p class="article-text">
        Terminada la guerra, un bando pudo identificar y dar sepultura oficial a sus seres queridos. Los del otro bando no pudieron. &iquest; Muchos creen que noventa a&ntilde;os despu&eacute;s viva un espa&ntilde;ol tan mal nacido que se oponga a que otros identifiquen y den una digna sepultura pendiente.?
    </p><p class="article-text">
        El error de Zapatero y S&aacute;nchez fue revisar el perd&oacute;n con pol&iacute;ticas unipartidistas. Hemos trabajado los espa&ntilde;oles y hemos avanzado revisando el pasado con pol&iacute;ticas bipartidistas, que dir&iacute;an en el Capitolio. Pero Zapatero hipotec&oacute; un futuro un&aacute;nime dando el turno a una derechona medi&aacute;tica donde no cabe un cantama&ntilde;anas m&aacute;s, que son esos que saben un poco de todo y mucho de nada. En todo esto ha faltado grandeza porque repito que no creo que nadie se oponga a aceptar que es cierto que hubo un d&iacute;a que nos condenamos a muerte unos a otros, pero que tambi&eacute;n es verdad que en otro momento nos comprometimos a perdonar a toda suerte. Insisto, la mayor&iacute;a de los espa&ntilde;oles aprobar&iacute;an las dignas sepulturas y un trato a la dictadura que no es otro que el que se merece. La dictadura no entendi&oacute; ni una de las tres palabras dichas por Aza&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Lo contrario de una epidemia de cantama&ntilde;anas es poner en el Bolet&iacute;n Oficial del Estado una norma que se puede titular, paz, piedad y perd&oacute;n. Aceptada por la inmensa mayor&iacute;a. Falt&oacute; grandeza y ahora nos mamamos la tranca. Ese desencuentro es un lugar donde todo vale y vale todo. Hoy, la &uacute;nica regla es que no hay reglas. Aqu&iacute; ech&oacute; sus cartas el notario. Le sobraron palabras, m&aacute;s de cuatro y menos de cuatro mil.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Francisco Henríquez Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/revancha_132_13509092.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Sep 2026 15:20:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Revancha]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué Almaraz sí y la eólica marina no?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/almaraz-si-eolica-marina-no_132_13507487.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1930bb61-b875-4039-b6a4-e0702f03128c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Por qué Almaraz sí y la eólica marina no?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde el Cabildo de Gran Canaria lo decimos con toda claridad: no se puede pretender liderar la transición energética en Europa mientras se bloquea, año tras año, la tecnología que más potencial tiene para consolidar ese liderazgo en el Atlántico</p></div><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a ha construido en la &uacute;ltima d&eacute;cada un relato del que, con raz&oacute;n, nos sent&iacute;amos orgullosos: el de un pa&iacute;s que lideraba en Europa la transici&oacute;n hacia las energ&iacute;as limpias, que multiplicaba su potencia renovable a&ntilde;o tras a&ntilde;o y que se diferenciaba de otros socios europeos, m&aacute;s rezagados o m&aacute;s dependientes de los combustibles f&oacute;siles, por su apuesta decidida por el sol, el viento y el futuro. El ejemplo m&aacute;s palpables es que en 2025 las renovables generaron el 55,5% de la electricidad y Espa&ntilde;a termin&oacute; el a&ntilde;o con saldo el&eacute;ctrico exportador por cuarto a&ntilde;o consecutivo. Ese relato se ha visto ahora seriamente comprometido. Mientras el Gobierno impulsa la renovaci&oacute;n de la central nuclear de Almaraz, alargando la vida de una instalaci&oacute;n que deber&iacute;a estar en la senda del cierre, mantiene paralizada, a&ntilde;o tras a&ntilde;o, la implantaci&oacute;n de la e&oacute;lica marina, precisamente la tecnolog&iacute;a que m&aacute;s podr&iacute;a consolidar ese liderazgo renovable en la pr&oacute;xima d&eacute;cada. Esta contradicci&oacute;n no es un matiz t&eacute;cnico. Es un cambio de rumbo que hay que se&ntilde;alar con toda claridad.
    </p><p class="article-text">
        Alargar la vida de Almaraz no es, como se pretende presentar, una decisi&oacute;n neutra de garant&iacute;a de suministro. Es una opci&oacute;n pol&iacute;tica que consolida un modelo energ&eacute;tico del pasado en un momento en que Europa entera deber&iacute;a estar acelerando, no ralentizando, su tr&aacute;nsito hacia las renovables. Almaraz es una central que arrastra decisiones aplazadas durante a&ntilde;os, que genera residuos radiactivos sin soluci&oacute;n definitiva de almacenamiento, y que compite por los mismos recursos de inversi&oacute;n y de atenci&oacute;n regulatoria que deber&iacute;an destinarse a desplegar la potencia renovable que Espa&ntilde;a necesita para cumplir sus propios compromisos clim&aacute;ticos. Es, sin duda alguna, una de las fuentes de generaci&oacute;n de energ&iacute;a m&aacute;s caras, frente a la e&oacute;lica y la solar, las mas baratas en estos momentos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, no es cierto que aporte una seguridad real al sistema. Estamos viendo c&oacute;mo en Europa se est&aacute;n produciendo paradas temporales y reducciones de potencia debido a la&nbsp;escasez de agua y las olas de calor extremo. Las centrales nucleares necesitan enormes cantidades de agua de los r&iacute;os o del mar para refrigerar sus reactores. Cuando hay sequ&iacute;a extrema, surgen dos problemas cr&iacute;ticos: el&nbsp;caudal de los r&iacute;os baja demasiado&nbsp;(los sistemas no pueden succionar agua suficiente) o&nbsp;el agua est&aacute; demasiado caliente&nbsp;(por ley no pueden devolverla al r&iacute;o a altas temperaturas para no destruir el ecosistema protegido).&nbsp;Este verano se han tenido que parar centrales en Ruman&iacute;a, Hungr&iacute;a, Francia y Suiza. El cambio clim&aacute;tico y las sequ&iacute;as afectan directamente a su fiabilidad. Por otra parte, Europa importa el 100% del&nbsp;uranio que necesita y Rusia controla el 46% de la capacidad mundial de su enriquecimiento. China y Rusia controlar&aacute;n el 60% en 2030.
    </p><p class="article-text">
        Cada euro y cada hora de gesti&oacute;n pol&iacute;tica dedicados a prolongar el parque nuclear -siguiendo los dictados del oligopolio energ&eacute;tico- son un euro y una hora que no se dedican a resolver los cuellos de botella que hoy frenan la e&oacute;lica marina, el almacenamiento o la modernizaci&oacute;n de la red el&eacute;ctrica.
    </p><p class="article-text">
        Y ese frenazo es, precisamente, lo m&aacute;s grave de esta historia. La e&oacute;lica marina lleva a&ntilde;os atrapada en una mara&ntilde;a de planificaci&oacute;n, informes ambientales, recursos administrativos y falta de decisi&oacute;n pol&iacute;tica que ha convertido a Espa&ntilde;a, y de forma muy especial a Canarias, en un ejemplo de potencial desaprovechado. Tenemos en nuestras aguas algunas de las mejores condiciones de viento de toda Europa para el desarrollo de la e&oacute;lica marina flotante, una tecnolog&iacute;a en la que pod&iacute;amos haber sido pioneros a nivel continental.
    </p><p class="article-text">
        Las islas son un territorio especialmente vulnerable a la dependencia energ&eacute;tica porque durante d&eacute;cadas han tenido que importar pr&aacute;cticamente todo el combustible necesario para generar electricidad y garantizar el transporte. Pero, al mismo tiempo, poseen algunos de los mejores recursos renovables de Europa. El sol, el viento y el oc&eacute;ano pueden convertirse en una aut&eacute;ntica fuente de soberan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Gran Canaria puede ser un laboratorio avanzado de ese nuevo modelo. El desarrollo de la e&oacute;lica marina, unido al almacenamiento energ&eacute;tico, la desalaci&oacute;n, la electrificaci&oacute;n del transporte, la generaci&oacute;n fotovoltaica distribuida y proyectos como Salto de Chira, puede permitir avanzar hacia un sistema mucho menos dependiente de los combustibles f&oacute;siles.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la tramitaci&oacute;n de proyectos se eterniza, y mientras tanto otros pa&iacute;ses de nuestro entorno, con condiciones de viento comparables o incluso peores, avanzan con parques operativos y cadenas industriales consolidadas. No es exagerado decir que estamos regalando a otros la ventaja competitiva que un d&iacute;a tuvimos.
    </p><p class="article-text">
        El sector de las renovables lleva tiempo advirtiendo de esta contradicci&oacute;n, y no lo hace desde la confrontaci&oacute;n gratuita, sino desde el conocimiento profundo de lo que est&aacute; en juego. Las principales asociaciones empresariales del sector e&oacute;lico y solar, junto con organizaciones ambientales de referencia, han cuestionado con dureza esta decisi&oacute;n, se&ntilde;alando que prolongar la vida de una central nuclear mientras se mantiene bloqueada la e&oacute;lica marina env&iacute;a la peor se&ntilde;al posible a los inversores, a la industria y a los propios territorios que, como el nuestro, llevan a&ntilde;os preparando proyectos, alianzas tecnol&oacute;gicas y expectativas de empleo verde en torno a esta tecnolog&iacute;a. No hablamos solo de electrones. Hablamos de una cadena industrial completa, de puertos, de astilleros, de ingenier&iacute;a especializada y de miles de empleos cualificados que podr&iacute;an anclarse en nuestras costas si existiera la voluntad pol&iacute;tica de desbloquear los proyectos.
    </p><p class="article-text">
        Conviene adem&aacute;s desmontar el argumento con el que se suele justificar la pr&oacute;rroga nuclear: que es imprescindible para garantizar la estabilidad del sistema el&eacute;ctrico mientras las renovables terminan de desplegarse. Ese argumento se sostiene mucho peor de lo que parece cuando se examina con rigor. La verdadera causa de la lentitud renovable no es una limitaci&oacute;n tecnol&oacute;gica ni una falta de recursos naturales, sino precisamente la par&aacute;lisis administrativa que arrastran los proyectos de e&oacute;lica marina desde hace a&ntilde;os. Es decir, se utiliza como justificaci&oacute;n para mantener la nuclear el mismo problema que el propio Gobierno se ha negado a resolver: su persistente lentitud regulatoria. Es un argumento circular que convierte la inacci&oacute;n en pretexto para perpetuar el statu quo, en lugar de resolver de una vez la planificaci&oacute;n mar&iacute;tima y agilizar las autorizaciones ambientales con las garant&iacute;as necesarias, pero sin la par&aacute;lisis actual.
    </p><p class="article-text">
        El contexto en el que se toma esta decisi&oacute;n acrecienta, todav&iacute;a m&aacute;s, su gravedad. El calentamiento global no da tregua: cada a&ntilde;o que pasa sin acelerar la descarbonizaci&oacute;n es un a&ntilde;o que acerca a Europa, y a Canarias de forma muy particular por nuestra condici&oacute;n de territorio insular y vulnerable, a los escenarios clim&aacute;ticos m&aacute;s severos que la ciencia lleva d&eacute;cadas advirtiendo.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, la inseguridad energ&eacute;tica europea, agravada por la dependencia hist&oacute;rica del gas - ahora especialmente de Rusia y EEUU- y por la inestabilidad geopol&iacute;tica en nuestro entorno inmediato, exige precisamente lo contrario de lo que estamos haciendo: menos dependencia de infraestructuras centralizadas y vulnerables, y m&aacute;s despliegue r&aacute;pido de generaci&oacute;n renovable distribuida, que es, adem&aacute;s, la que ofrece mayor autonom&iacute;a estrat&eacute;gica frente a terceros pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        Apostar por prolongar el modelo nuclear mientras se frena la e&oacute;lica marina no refuerza nuestra seguridad energ&eacute;tica. La debilita, porque perpet&uacute;a la dependencia de infraestructuras r&iacute;gidas, de larga construcci&oacute;n y de elevados costes de gesti&oacute;n, en lugar de construir un sistema flexible, diversificado y verdaderamente soberano.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s preocupante, adem&aacute;s, es lo que esta decisi&oacute;n dice sobre el liderazgo europeo de Espa&ntilde;a. Durante a&ntilde;os hemos defendido, con legitimidad ganada a pulso, que Espa&ntilde;a pod&iacute;a y deb&iacute;a ser la locomotora renovable de Europa, el pa&iacute;s que demostraba que la transici&oacute;n energ&eacute;tica era compatible con el crecimiento econ&oacute;mico y con la creaci&oacute;n de empleo de calidad. Esa diferenciaci&oacute;n, ese activo reputacional e industrial, se construy&oacute; con decisiones valientes y con inversi&oacute;n sostenida. Ahora, con este paso atr&aacute;s, corremos el riesgo de diluir esa ventaja competitiva justo cuando m&aacute;s falta nos hace, en un momento en que la Uni&oacute;n Europea necesita ejemplos concretos de pa&iacute;ses capaces de acelerar, no de titubear, en su hoja de ruta clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Desde el Cabildo de Gran Canaria lo decimos con toda claridad: no se puede pretender liderar la transici&oacute;n energ&eacute;tica en Europa mientras se bloquea, a&ntilde;o tras a&ntilde;o, la tecnolog&iacute;a que m&aacute;s potencial tiene para consolidar ese liderazgo en el Atl&aacute;ntico. Exigimos que se desbloquee de manera definitiva la planificaci&oacute;n de la e&oacute;lica marina, con calendarios claros, seguridad jur&iacute;dica para los proyectos e inversi&oacute;n decidida en la infraestructura portuaria e industrial necesaria para acompa&ntilde;ar su desarrollo. Exigimos, igualmente, que cualquier decisi&oacute;n sobre el futuro del parque nuclear se tome con un horizonte de cierre ordenado y no como una pr&oacute;rroga indefinida que compita por los recursos y la atenci&oacute;n pol&iacute;tica que las renovables necesitan. Canarias tiene la ambici&oacute;n, el viento y la vocaci&oacute;n de ser protagonista de esa transici&oacute;n. Lo que necesitamos es que el Gobierno de Espa&ntilde;a recupere la valent&iacute;a que un d&iacute;a nos diferenci&oacute;, y que hoy, con esta decisi&oacute;n, empieza a ponerse en cuesti&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Morales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/almaraz-si-eolica-marina-no_132_13507487.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Sep 2026 09:23:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué Almaraz sí y la eólica marina no?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La última ocurrencia de Donald Trump]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ultima-ocurrencia-donald-trump_132_13506757.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/760f9dec-88e7-4f8a-8b82-1b3dca03fad2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La última ocurrencia de Donald Trump"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cierto que para él todo se compra y todo se vende; pero hombre, no, el sistema está concebido de otra manera y orientado a otras finalidades</p></div><p class="article-text">
        Si la oferta hecha por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, esta semana, consistente en abonar cinco mil d&oacute;lares a quienes votaban al Partido Republicano en la pr&oacute;xima convocatoria electoral, para conservar sus mayor&iacute;as en el Congreso, si eso se consuma o cristaliza, procede concluir una frase simple: Democracia, apaga y v&aacute;monos.
    </p><p class="article-text">
        Vaya concepto de la democracia que tiene el se&ntilde;or presidente. Cierto que para &eacute;l todo se compra y todo se vende; pero hombre, no, el sistema est&aacute; concebido de otra manera y orientado a otras finalidades. Ya Sir Winston Churchill lo se&ntilde;alaba: &ldquo;La democracia es el peor sistema de gobierno dise&ntilde;ado por el hombre. Con excepci&oacute;n de todos los dem&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese ser exc&eacute;ntrico y que calificar&iacute;amos de cantinflesco si no fuera porque el gran c&oacute;mico mejicano Mario Moreno es un personaje muy serio que fue un ejemplo de cr&iacute;tica social para el mundo de habla hispana, se permite mofarse de cuantos han abrazado la causa democr&aacute;tica en el pasado, en el presente y en el futuro. Es decir, que se pasa por el forro de sus caprichos los principios elementales por los que much&iacute;simas personas en todo el mundo han dado sus vidas.
    </p><p class="article-text">
        Y diciendo eso, cree que puede manejar a los ciudadanos como marionetas (Ya lo hace, pero bueno, &eacute;l alegar&aacute; que est&aacute; legitimado por las urnas y quienes le r&iacute;en las gracias para no comprometerse seguir&aacute;n cultivando una indolencia may&uacute;scula merecedora de reprobaci&oacute;n).
    </p><p class="article-text">
        Les ahorramos todas las explicaciones sobre c&oacute;mo funcionar&iacute;a ese m&eacute;todo del abono a los votantes y c&oacute;mo comprobar la voluntad de &eacute;stos -si es que all&iacute;, en USA, el voto sigue siendo secreto- para hacer efectivo el montante de los cinco mil; pero si a otros gobernantes les da por plagiar la idea o se inventan un suced&aacute;neo, se acab&oacute; lo que se daba. Sabemos que m&aacute;s de uno argumentar&aacute; que, en otras latitudes, puede que no muy lejanas, no se ofrece dinero sino, a cambio, otras d&aacute;divas u opciones que compensar&iacute;an (&iquest;compensar&iacute;an? el valor de un voto cuyo precio, as&iacute;, quedar&iacute;a establecido en la cuant&iacute;a del oferente. Pero eso es indigno y quiebra cualquier &eacute;tica elemental.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se imaginan a los candidatos, a los partidos y a las coaliciones recaudando para pagar a los (mis) votantes? &iquest;Se imaginan las colas de acreedores? &iquest;Eso no es monetizar sin l&iacute;mite y desnaturalizar el proceso? Si ahora, en cualquier lado, se han alcanzado altos niveles de incredulidad y las opciones poco o nada democr&aacute;ticas -esas a las que los derechos sociales y el Estado del bienestar les suena a m&uacute;sica terraplanista- viven fases de auge y entusiasmo, con campa&ntilde;as en las que el &lsquo;leit moltiv&rsquo; sea pagar por votar, estar&iacute;amos ante algo cada vez m&aacute;s palpable: el nuevo desorden mundial.
    </p><p class="article-text">
        Confiesen, por lo menos los creyentes, que esto se hunde.
    </p><p class="article-text">
        Y no le r&iacute;an las gracias al gringo.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador García Llanos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ultima-ocurrencia-donald-trump_132_13506757.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Sep 2026 15:48:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La última ocurrencia de Donald Trump]]></media:title>
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    <item>
      <title><![CDATA[Estallido social en Ceuta y sus múltiples derivadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/estallido-social-ceuta-multiples-derivadas_132_13505082.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69195397-d1d9-4c7d-b658-0a3300065cb6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estallido social en Ceuta y sus múltiples derivadas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las comunidades fronterizas no pueden gestionar en solitario crisis de semejantes dimensiones que, sin duda, volverán a repetirse. Como en el caso canario, la ciudad autónoma de Ceuta no se encuentra en condiciones de abordar por sí sola la gestión</p></div><p class="article-text">
        Lo sucedido a finales de julio en Ceuta tiene diversas lecturas. La de la dura realidad de los movimientos migratorios que se producen, y se seguir&aacute;n produciendo en el futuro, en distintas partes del mundo. La de la crisis humanitaria, con m&aacute;s de 150 fallecidos, de los que nadie habla; y, tras el regreso a Marruecos de casi 70.000 personas, las enormes dificultades para atender adecuadamente a casi diez mil, de ellos m&aacute;s de cuatro mil menores. La de la convivencia en la ciudad aut&oacute;noma y las fuertes tensiones sociales que viven sus habitantes. Las del expansionismo marroqu&iacute; y los intereses geopol&iacute;ticos internacionales en esta zona del mundo. La de los errores y contradicciones del Gobierno espa&ntilde;ol ante una situaci&oacute;n de una gran complejidad. La del irresponsable oportunismo, trufado de racismo e insolidaridad, de las derechas conservadoras y ultras, estas &uacute;ltimas las m&aacute;s beneficiadas electoralmente del conflicto. Y, asimismo, la de la falta de unidad y liderazgo por parte de la Uni&oacute;n Europea.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La primera dimensi&oacute;n es la situaci&oacute;n que vive Ceuta y sus habitantes, en una crisis de convivencia; y, asimismo, la de miles de personas inmigrantes que se encuentran mal atendidas. Hay que entender el impacto que supone la s&uacute;bita entrada de 80.000 personas en una ciudad de apenas 19 km2 (por dimensionar, casi 15 veces m&aacute;s peque&ntilde;a que la isla de El Hierro) y 83.000 habitantes, en la que conviven cristianos y musulmanes (en torno al 42%), entre otras religiones. Y, en estos momentos, la permanencia de casi 10.000, muchos de ellos sin techo y sin recursos; sin olvidar que, aunque se dispusiera de centros para acogerlos, estos, sean los de adultos o los de menores, no son c&aacute;rceles.
    </p><p class="article-text">
        Cierto es que la actitud de dirigentes de algunas formaciones pol&iacute;ticas, especialmente, pero no solo, de la extrema derecha, voceros en las radicalizadas redes sociales y, tambi&eacute;n, determinados medios de comunicaci&oacute;n, ha contribuido a alimentar la crispaci&oacute;n, a potenciar el alarmismo. Ninguno busca bajar la tensi&oacute;n. Ni ofrecer soluciones razonables y humanitarias al conflicto. Ni informar objetivamente. Todo lo contrario. Se trata de echar m&aacute;s le&ntilde;a al fuego y aprovecharlo para fustigar al Gobierno central, aunque el asunto sea extremadamente delicado y cualquier chispa pudiera terminar generando consecuencias irreversibles.
    </p><p class="article-text">
        La algarab&iacute;a de Feij&oacute;o y Abascal ante el desgaste que esta crisis supone para el Gobierno de S&aacute;nchez es cortoplacismo oportunista y no precisamente una muestra de capacidad de an&aacute;lisis y brillantez pol&iacute;tica. El problema de Ceuta (y de las relaciones con Marruecos) va mucho m&aacute;s all&aacute; de los aciertos y errores del actual Ejecutivo y les tocar&aacute; gestionarlo si alg&uacute;n d&iacute;a llegan a gobernar.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Derivaciones a comunidades, la soluci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Por la experiencia acumulada en Canarias y en otras zonas del mundo (como Lesbos o Lampedusa) respecto a los fen&oacute;menos migratorios se puede constatar que la forma de atemperar esta crisis es proceder a derivaciones. Como sucedi&oacute; en Arguinegu&iacute;n y en el periodo reciente: de los 101.000 migrantes que alcanzaron las costas canarias entre 2023 y junio de este a&ntilde;o 2026, solo permanece en las islas el 5%, algo m&aacute;s de 5.000, de los que 2.400 son menores no acompa&ntilde;ados. Por lo tanto, m&aacute;s de 95.000 ya no se encuentran en nuestra comunidad. Una pol&iacute;tica adecuada, las derivaciones, que se puede quebrar con la ultraderecha en el poder, vistas sus actuaciones en las comunidades aut&oacute;nomas y el seguimiento que el PP hace de estas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las comunidades fronterizas no pueden gestionar en solitario crisis de semejantes dimensiones que, sin duda, volver&aacute;n a repetirse. Como en el caso canario, la ciudad aut&oacute;noma de Ceuta no se encuentra en condiciones de abordar por s&iacute; sola la gesti&oacute;n de la actuaci&oacute;n humanitaria con esas diez mil personas. Por lo que deber&iacute;a procederse a su reparto entre las comunidades aut&oacute;nomas, teniendo en cuenta su peso econ&oacute;mico y demogr&aacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Una decisi&oacute;n que deb&iacute;a ejecutarse ya en el caso de los menores no acompa&ntilde;ados, tras la modificaci&oacute;n del art&iacute;culo 35 de la Ley de Extranjer&iacute;a (ley org&aacute;nica 4/2000 sobre derechos y libertades de los extranjeros en Espa&ntilde;a y su integraci&oacute;n social). Pero tambi&eacute;n en el de los adultos, cuyas distintas circunstancias podr&iacute;an ser analizadas en otros territorios antes de tomar decisiones sobre su permanencia o no en el Estado espa&ntilde;ol. Ah&iacute; es donde las comunidades, la mayor&iacute;a dirigidas por el PP, solo o en alianza con Vox, pueden expresar abiertamente su responsabilidad, su visi&oacute;n de estado y su solidaridad con Ceuta, no con proclamas incendiarias, palabrer&iacute;a y patriotismo de banderita. Pat&eacute;tico resulta, adem&aacute;s, que muchos de los que se dieron golpes de pecho en la reciente visita del Papa, que aplaudieron su discurso sobre el imprescindible trato humanitario a los migrantes, se desmarquen por completo y muestren los m&aacute;ximos niveles de insolidaridad.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las dif&iacute;ciles relaciones con Marruecos</strong></h2><p class="article-text">
        La otra dimensi&oacute;n muy relevante es de car&aacute;cter geopol&iacute;tico: las relaciones con Marruecos y su papel en esta zona del mundo. Estamos hablando de un estado con un r&eacute;gimen pol&iacute;tico autoritario en el que la Monarqu&iacute;a dispone de un poder casi absoluto. Por lo que cuesta creer que all&iacute; suceda algo sin que lo controlen y promuevan o, al menos, lo autoricen y toleren. Tiene, adem&aacute;s, una vocaci&oacute;n. expansionista, como se observa en el caso del Sahara; y su voracidad no se sacia pese al respaldo de S&aacute;nchez o Clavijo a sus tesis autonomistas en la antigua colonia espa&ntilde;ola, intentando culminar el trabajo -la invasi&oacute;n y ocupaci&oacute;n- iniciado por la marcha verde en 1975.
    </p><p class="article-text">
        Su expansionismo no queda limitado al Sahara e incluye zonas de Argelia y Mauritania, as&iacute; como Ceuta y Melilla, como han afirmado algunos ministros del Gobierno marroqu&iacute;. &iquest;Y Canarias? Por ahora sus reclamaciones se &lsquo;limitan&rsquo; a las aguas, el espacio a&eacute;reo o el dominio sobre las riquezas minerales que hay en el subsuelo marino que poseen grandes cantidades de las denominadas llamadas&nbsp;tierras raras&nbsp;(minerales como el telurio, cobalto o n&iacute;quel) muy codiciadas en la industria tecnol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Esta actitud expansionista dificulta las relaciones entre Marruecos y el Estado espa&ntilde;ol y la propia Uni&oacute;n Europea. M&aacute;s a&uacute;n cuando se ve apoyada por
    </p><p class="article-text">
        Israel y Estados Unidos, muy interesados en la posici&oacute;n geoestrat&eacute;gica de Marruecos y no menos en el debilitamiento de la UE, uno de los objetivos de las pol&iacute;ticas de Trump. Un apoyo que envalentona a&uacute;n m&aacute;s al r&eacute;gimen de Mohamed VI.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Prudencia, firmeza y unidad</strong></h2><p class="article-text">
        En el caso que nos ocupa ha sido el PSOE el que, contra viento y marea, ha defendido casi en solitario la no implicaci&oacute;n directa de Marruecos en la entrada masiva de finales de julio en Ceuta. Lo que algunos atribuyen a una muestra de prudencia en las siempre complicadas relaciones con Marruecos y la intenci&oacute;n de evitar males mayores a corto plazo. Aunque la prudencia siempre es conveniente en cualquier &aacute;mbito, tambi&eacute;n en las relaciones internacionales, la firmeza no lo es menos.
    </p><p class="article-text">
        Convendr&iacute;a que el PSOE rectificara y actuara con firmeza, exigiendo a Marruecos que cumpla con la legalidad internacional y las resoluciones de las Naciones Unidas en el caso del Sahara y no dando alas al conjunto de sus ansias expansionistas en la regi&oacute;n. Se ha demostrado suficientemente que la aceptaci&oacute;n de los distintos chantajes marroqu&iacute;es se convierte en parches coyunturales que no frenan en absluto sus aspiraciones. Vi&eacute;ndose favorecida, como ocurre respecto a Ceuta, por la divisi&oacute;n pol&iacute;tica en Espa&ntilde;a y en la Uni&oacute;n Europea. Resulta imprescindible superar la actual debilidad y desuni&oacute;n. Actuando con firmeza y unidad, como hizo la sociedad canaria y su Parlamento exigiendo reiteradamente las derivaciones.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Román Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/estallido-social-ceuta-multiples-derivadas_132_13505082.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Sep 2026 10:58:00 +0000]]></pubDate>
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