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    <title><![CDATA[elDiario.es - Arquitectura para Respirar]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Arquitectura para Respirar]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La importancia del urbanismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/importancia-urbanismo_132_12800546.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5e06d5eb-9ca2-4e26-bf80-18f87c8cad9c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La importancia del urbanismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Es la herramienta esencial para afrontar los grandes desafíos del territorio: el cambio climático, los riesgos naturales, la despoblación, el acceso a la vivienda y la modernización del planeamiento"</p></div><p class="article-text">
        Con motivo del D&iacute;a Mundial del Urbanismo, <a href="https://www.coacm.es/es/1-Noticias/2-COACM-en-los-medios/542-Los-arquitectos-reivindican-un-urbanismo-mas-humano-y-sostenible-en-Castilla-La-Mancha.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Agrupaci&oacute;n de Arquitectos Urbanistas de Castilla-La Mancha </a> (AAUCLM) subray&oacute; la importancia del urbanismo como herramienta esencial para afrontar los grandes desaf&iacute;os del territorio: el cambio clim&aacute;tico, la despoblaci&oacute;n, el acceso a la vivienda y la modernizaci&oacute;n del planeamiento. 
    </p><p class="article-text">
        Vivimos una &eacute;poca de grandes transformaciones sociales, tecnol&oacute;gicas, ambientales y demogr&aacute;ficas,  que exigen repensar la manera en que planificamos, proyectamos y gestionamos nuestros pueblos y ciudades.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Urbanismo o no urbanismo? </h2><p class="article-text">
        Parafraseando al literato ingl&eacute;s solo pretendo poner en valor la importancia de este concepto tan denostado en los &uacute;ltimos tiempos, donde la planificaci&oacute;n y la realidad entran en conflicto y los ciudadanos se perciben como ajenos a las decisiones que se toman y las realidades que viven d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Si as&iacute; son las cosas, no solo construimos nuestro destino en este mundo, sino que pretendemos otro, idealizado pero que nada tiene que ver con la que convivimos diariamente.
    </p><p class="article-text">
        Toda acci&oacute;n requiere un an&aacute;lisis y conocimiento, que da el estudio y la experiencia, y como ha dicho en numerosas ocasiones magistralmente el arquitecto Patxi Mangado , hay que estudiar el pasado para poder realizar un proyecto actual. Sin la experiencia hist&oacute;rica, no se avanza ni se llega a resultados adecuados ya que se piensa en realizar una obra '&uacute;nica'.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        El urbanismo es la herramienta esencial para afrontar los grandes desaf&iacute;os del territorio: el cambio clim&aacute;tico, los riesgos naturales, la despoblaci&oacute;n, el acceso a la vivienda y la modernizaci&oacute;n del planeamiento. Nos estamos refiriendo a unos espacios modificados por el ser humano durante miles de a&ntilde;os, desde &aacute;mbitos peque&ntilde;os cercanos a las primeras viviendas a la actualidad, a lo que actualmente entendemos por el suelo urbanizado, donde la actividad humana se desarrolla desde hace siglos, con la evoluci&oacute;n de los tiempos, con las infraestructuras y servicios necesarios.
    </p><h2 class="article-text">Valor del arquitecto</h2><p class="article-text">
        En un momento de profundas transformaciones sociales, tecnol&oacute;gicas, ambientales y demogr&aacute;ficas, los profesionales del urbanismo reclaman un nuevo enfoque para planificar, proyectar y gestionar las ciudades y los pueblos, y el <a href="https://www.coacm.es/es/1-Noticias/2-COACM-en-los-medios/541-Manifiesto-Dia-Mundial-del-Urbanismo-2025--Agrupacion-de-Arquitectos-Urbanistas-de-Castilla-La-Mancha-.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Manifiesto de D&iacute;a Mundial del Urbanismo 2025  </a>de la AAUCLM dice mucho del trabajo que conlleva mejorar los espacios de hombres y mujeres de todo tipo de edades y condici&oacute;n, adapt&aacute;ndolos a las necesidades actuales y sobre todo futuras. 
    </p><p class="article-text">
        Porque, no olvidemos que el urbanismo es planificaci&oacute;n y an&aacute;lisis, y posteriormente ejecuci&oacute;n, no al rev&eacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ramón Sánchez-Valverde Cornejo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/importancia-urbanismo_132_12800546.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 27 Nov 2025 07:37:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La importancia del urbanismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arquitectura,Arquitectos,Urbanismo,Cambio climático,Vivienda,Despoblación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La camisa vieja del agricultor: pequeñas lecciones bioclimáticas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/camisa-vieja-agricultor-pequenas-lecciones-bioclimaticas_132_12519306.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/087034c6-858b-4692-bb2b-41a8ac2b75a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La camisa vieja del agricultor: pequeñas lecciones bioclimáticas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Es para él lo que la envolvente térmica es al edificio: un escudo que le protege frente a la hostilidad del medio ambiente"</p></div><p class="article-text">
        Agosto tras agosto, desde hace m&aacute;s de una d&eacute;cada, acuden a nuestra fiesta de verano algunos matrimonios amigos. La fiesta comienza por la tarde, junto a la piscina, hablando de los hijos y de c&oacute;mo han crecido, o del &uacute;ltimo chismorreo local. Y cuando llega la hora de la cena, algunos valientes nos arremolinamos alrededor de una hoguera donde luego asaremos unas chuletillas de cordero al modo tradicional, en unas viejas parrillas colocadas sobre ascuas en el suelo. 
    </p><p class="article-text">
        Y a&ntilde;o tras a&ntilde;o, nuestros amigos acuden con elegantes camisas polo con el cocodrilo ese, desoyendo mi eterno consejo: &ldquo;&iexcl;Venid con camisa vieja de manga larga! &iquest;Alguna vez hab&eacute;is visto un agricultor faenando en manga corta?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Acab&eacute; los estudios de Arquitectura, imagino como muchos compa&ntilde;eros, con muy poco inter&eacute;s por la Termodin&aacute;mica. Aquello no era algo que encajase en mis secciones o plantas. Hoy, pasadas casi tres d&eacute;cadas, reconozco cu&aacute;n equivocado estaba. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, lo bioclim&aacute;tico condiciona el dise&ntilde;o de mis edificios, como lo hacen su emplazamiento, su programa o la manera de sustentarlos. Tanto es as&iacute; que estudio _ ahora con placer y de una manera autodidacta_ conceptos que antes formaban una abstracta nebulosa: el diagrama psicom&eacute;trico; el movimiento del aire caliente y las corrientes de aire; el efecto de las pantallas vegetales sobre las fachadas; las ventajas de la orientaci&oacute;n sur y las desventajas de la oeste; las l&aacute;minas de agua y los efectos de su evaporaci&oacute;n; el Ciclo de Carnot&hellip; Cosas sencillas que est&aacute;n ah&iacute; desde que el hombre se apoy&oacute; por primera vez contra un muro, y se protegi&oacute; al socaire del viento. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy, relacionando esos sencillos conceptos, creo comprender la sabidur&iacute;a que encierra la vestimenta del agricultor: su vieja camisa es para &eacute;l lo que la envolvente t&eacute;rmica es al edificio: un escudo que le protege frente a la hostilidad del medio ambiente. 
    </p><p class="article-text">
        Imaginemos a nuestro agricultor cuando al amanecer sale de su casa y se dirige a trabajar la tierra. En esas primeras horas de la ma&ntilde;ana, cuando las temperaturas son bajas, llevar&aacute; las mangas de su vieja camisa bajadas. Las mangas crear&aacute;n, por as&iacute; decir, una c&aacute;mara dejando aire atrapado entre el vello de sus brazos. &iexcl;Y todos sabemos que el aire quieto es un buen aislante! Mientras las mangas permanezcan bajadas impedir&aacute;n p&eacute;rdidas por convecci&oacute;n _los entendidos sabr&aacute;n que aqu&iacute; me estoy refiriendo al coeficiente de flujo superficial que interviene al calcular la resistencia t&eacute;rmica de la envolvente de un edificio. Luego, despu&eacute;s del almuerzo de media ma&ntilde;ana, cuando suba la temperatura alg&uacute;n grado, nuestro paisano buscar&aacute; su estado de confort arremang&aacute;ndose. De esa manera, la pel&iacute;cula de aire pr&oacute;xima a su piel circular&aacute; por convecci&oacute;n, robando algo de calor de su piel. Un acto sencillo y muy sabio.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el sol est&eacute; en todo lo alto y nuestro agricultor lleve varias horas faenando doblando la cerviz, sus m&uacute;sculos habr&aacute;n consumido una gran cantidad de energ&iacute;a, parte de la cual se disipar&aacute; en forma de calor. &iquest;De qu&eacute; modo? Su temperatura corporal subir&aacute; algo por encima de los habituales 37 grados cent&iacute;grados y, muy probablemente, empezar&aacute; a sudar. 
    </p><p class="article-text">
        Fruto del sobreesfuerzo, su coraz&oacute;n bombear&aacute; sangre m&aacute;s deprisa y los peque&ntilde;os capilares bajo su piel se dilatar&aacute;n. Ello provocar&aacute; que las gl&aacute;ndulas sudor&iacute;paras repartidas por su cuerpo segreguen una sustancia acuosa, grasienta y maloliente: el sudor. Sudar, en s&iacute; mismo, no es bueno ni malo: ser&aacute;n las condiciones higrot&eacute;rmicas que rodeen a nuestro campesino las que conviertan ese sudor en una bendici&oacute;n o en una tortura. Y aqu&iacute; intervienen los botones de su vieja camisa. Nuestro agricultor no sabe nada acerca de cambios de estado, y mucho menos del calor latente, pero sabe intuitivamente que deber&aacute; desabotonarse la camisa. Cuando las gotas de sudor repartidas por su cuerpo comiencen a evaporarse, cambiando de estado l&iacute;quido a vapor, robar&aacute;n calor de su cuerpo, y bajar&aacute;n su temperatura. Abrir la pechera provocar&aacute; una corriente de aire convectivo que enfriar&aacute; su piel, especialmente donde m&aacute;s gl&aacute;ndulas hay, en el cuello y en las axilas. Un sencillo sistema de expansi&oacute;n directa; una fase del Ciclo de Carnot. Los botones de la camisa vieja son el control de un sistema elemental de refrigeraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s usos tiene la camisa vieja. Cuando el Sol est&eacute; en todo lo alto, las mangas bajadas tambi&eacute;n servir&aacute;n para evitar el soleamiento directo por radiaci&oacute;n sobre los brazos del agricultor, evitando que 'Lorenzo' queme su piel, del mismo modo que los toldos, porches, galer&iacute;as y verandas orientados a sur nos protegen de los axfisiantes mediod&iacute;as de agosto en la Mancha, o que una sombrilla y un sombrero lo hacen con un turista en Sevilla. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; decir del almuerzo bajo un &aacute;rbol? La camisa vieja se comportar&aacute; como los z&oacute;calos de las casas de pueblo, manchados por el agua de lluvia salpicada en la parte baja de sus muros. Las sufridas mangas y los faldones de la camisa recibir&aacute;n con resignaci&oacute;n todas las salpicaduras. Se trata de una camisa vieja &iquest;no? Entonces no importa una mancha de m&aacute;s o de menos&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Son ya unos cuantos a&ntilde;os celebrando nuestra fiesta de agosto. Y predicando en el desierto, tambi&eacute;n. Cuando, entrada ya la madrugada despedimos a nuestros amigos, algunos de ellos tiritando en manga corta y buscando el calor que, por efecto invernadero, a&uacute;n queda retenido dentro de sus coches, a veces les oigo blasfemar <em>por lo bajini</em> al comprobar el agujero que una pavesa traicionera les ha hecho en la camisa polo, junto al cocodrilo. 
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo a&ntilde;o volver&eacute; a repetir que vengan con camisa vieja de manga larga.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fidel Piña]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/camisa-vieja-agricultor-pequenas-lecciones-bioclimaticas_132_12519306.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Aug 2025 07:22:54 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Superficie útil y cambio climático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/superficie-util-cambio-climatico_132_12449119.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dd2a3a64-2f46-4ecf-9282-0fb50060eb69_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Superficie útil y cambio climático"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Pensamos que para cambiar el urbanismo, debemos plantar más arboles, hacer más carriles bici, usar mejor los recursos, utilizar energías renovables...Pero la gran cuestión de fondo pasa totalmente desapercibida"</p><p class="subtitle">Aquí puedes leer todos los artículos del espacio 'Arquitectura para respirar'</p></div><p class="article-text">
        A priori parece que poco tienen que ver dos conceptos tan antag&oacute;nicos como las palabras del t&iacute;tulo, tanto como en la realidad lo son el urbanismo de nuestras ciudades y el cambio clim&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        R&aacute;pidamente pensamos que para cambiar el urbanismo, debemos plantar m&aacute;s arboles, hacer m&aacute;s carriles bici, usar mejor los recursos, utilizar energ&iacute;as renovables, etc. Pero la gran cuesti&oacute;n de fondo pasa totalmente desapercibida. Es el urbanismo legal el que regula aspectos tan fundamentales como la altura de los edificios, el n&uacute;mero de viviendas, la altura de las plantas de las casas, d&oacute;nde se ubican las plazas de garaje y una serie de condicionantes que, a primera vista, parece que  nada tiene que ver con un cambio clim&aacute;tico que ya ha llegado y cuyos efectos ya estamos viviendo.
    </p><p class="article-text">
        Ante el aumento del coste de la energ&iacute;a, la coyuntura econ&oacute;mica y el convencimiento de la sociedad de que el cambio del clima es un hecho, nos encontramos todos los d&iacute;as con innumerables ofertas para reducir nuestro gasto energ&eacute;tico, mejorar el aislamiento de nuestras viviendas, calderas m&aacute;s eficientes, combustibles ecol&oacute;gicos, y un largo etc&eacute;tera de productos que nos ayudar&aacute;n a reducir nuestra 'huella ecol&oacute;gica'.
    </p><p class="article-text">
        Miremos al modelo de expansi&oacute;n de las ciudades de los &uacute;ltimos tiempos. El modelo de residencial con urbanizaci&oacute;n privada, varios bloques de viviendas que se alzan sobre un solar encerrando un espacio privado que se destina a zonas comunes, jardines, piscina, canchas, y el garaje... &iquest;D&oacute;nde est&aacute;? Bajo tierra, en un estupendo s&oacute;tano que ha costado excavar varios meses con grandes m&aacute;quinas, un mont&oacute;n de camiones y much&iacute;simo hormig&oacute;n y sobre todo much&iacute;simo, much&iacute;simo combustible, tanto como para que las viviendas que se alzan encima tuvieran calefacci&oacute;n para varios a&ntilde;os. &iquest;Por qu&eacute; no se hace en planta baja si sobra espacio? La respuesta es f&aacute;cil: &ldquo;La normativa no lo permite&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Garaje subterráneo                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Es decir, un impedimento legal que hace que se gaste much&iacute;sima energ&iacute;a de forma in&uacute;til. Rompiendo esta barrera en much&iacute;simos solares en zonas de expansi&oacute;n y cambiando el dise&ntilde;o de zonas comunes que pueden cohabitar perfectamente con las plazas de aparcamiento o ubicarse en otras zonas como las cubiertas, plantas intermedias, se conseguir&iacute;a evitar un desperdicio de energ&iacute;a en la construcci&oacute;n y por supuesto en el mantenimiento. 
    </p><p class="article-text">
        Un garaje en planta baja evita o minimiza extracciones mec&aacute;nicas e iluminaci&oacute;n y otras instalaciones que en mayor o menor medida tambi&eacute;n consumen energ&iacute;a, aparte de facilitar la vida al usuario, ya que un garaje sin rampa es inmensamente m&aacute;s pr&aacute;ctico.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un garaje en planta baja evita o minimiza extracciones mecánicas e iluminación y otras instalaciones que en mayor o menor medida también consumen energía, aparte de facilitar la vida al usuario, ya que un garaje sin rampa es inmensamente más práctico</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &Uacute;ltimamente estamos asistiendo a una serie de rehabilitaciones en edificios de m&aacute;s de 50 a&ntilde;os encaminados a un ahorro energ&eacute;tico que b&aacute;sicamente consisten en adosar una nueva piel por el exterior del edificio, es decir, en aumentar el espesor de sus muros y cerramientos con el exterior, lo que en t&eacute;rminos urban&iacute;sticos seria aumentar la superficie construida del inmueble. 
    </p><p class="article-text">
        A veces tambi&eacute;n se hace lo mismo por el interior, urban&iacute;sticamente hablando: reducir la superficie &uacute;til de la vivienda. La pregunta en este caso es obvia: &iquest;por qu&eacute; no se puede hacer en obra nueva? (Siendo el aire un buen aislante*), &iquest;por qu&eacute; no son los muros de las casas el doble de anchos? En este caso la normativa s&iacute; lo permite, pero lo que pasa desapercibido  para el ciudadano es que a mayor superficie construida menos superficie &uacute;til, muros m&aacute;s gruesos viviendas m&aacute;s peque&ntilde;as, o lo que es lo mismo, sobre un mismo solar se podr&iacute;an construir m&aacute;s viviendas aislando de forma menos eficiente que aislando de una forma m&aacute;s eficiente y que consume menos energ&iacute;a.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Aislamientos                            </span>
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        Aunque esta afirmaci&oacute;n tiene much&iacute;simos matices, ya que existen infinidad de materiales que pueden aislar con menos espacio, lo que es innegable es que los materiales comunes, econ&oacute;micos y f&aacute;ciles de colocar junto con el aire ocupan mucho m&aacute;s espacio y reducen la superficie &uacute;til de las viviendas con la normativa actual. La soluci&oacute;n es sencilla: la normativa debe referir la edificabilidad de los solares a la superficie &uacute;til de las viviendas y no a la construida del edificio, siempre dentro de unos m&aacute;rgenes razonables.
    </p><p class="article-text">
        Hemos hablado del espesor de las paredes y cerramientos del exterior pero... &iquest;Y la altura de las viviendas? Nadie ha pensado por qu&eacute; no tenemos 20 o 30 cent&iacute;metros m&aacute;s de altura en las mismas para colocar un falso techo que nos pueda aislar bien de nuestros vecinos t&eacute;rmica y ac&uacute;sticamente, tener todas las instalaciones registrables, poder colocar conductos de climatizaci&oacute;n, recuperadores de climatizaci&oacute;n, y un largo etc&eacute;tera de mejora de utilizaci&oacute;n, confort y ahorro energ&eacute;tico que podr&iacute;an tener nuestras viviendas si &eacute;stas hubieran sido construidas con un poco m&aacute;s de altura. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Edificio en construcción                            </span>
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        Aqu&iacute; es evidente que de ser as&iacute; nuestro edificio quiz&aacute;s tendr&iacute;a una planta menos y por tanto el coste del suelo de las viviendas no construidas  repercutir&iacute;a sobre el resto de las viviendas haciendo inviable la promoci&oacute;n. La soluci&oacute;n es muy similar a la del caso anterior, obteniendo el mismo n&uacute;mero de viviendas y la misma superficie &uacute;til, &iquest;por qu&eacute; no permitir una planta m&aacute;s?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nadie ha pensado por qué no tenemos 20 o 30 centímetros más de altura en las mismas para colocar un falso techo que nos pueda aislar bien de nuestros vecinos térmica y acústicamente, tener todas las instalaciones registrables, poder colocar conductos de climatización, recuperadores de climatización, y un largo etcétera </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Permitir un aumento de altura para albergar instalaciones sostenibles que utilicen energ&iacute;as limpias es fundamental, con la tecnolog&iacute;a actual, colocar placas fotovoltaicas, colectores solares  que calientan el agua con el sol, dep&oacute;sitos de inercia para almacenar esa agua caliente, calderas de biomasa, dep&oacute;sitos de combustible para la biomasa, recuperadores de calor, centrales de distribuci&oacute;n, centralizaci&oacute;n de contadores de calefacci&oacute;n y agua caliente y un sinf&iacute;n de de maquinaria y accesorios que llevan impl&iacute;cito un consumo de espacio muy grande y que la normativa deber&iacute;a regular para que este espacio no computara en ning&uacute;n caso y se volviera a refrerir siempre a la superficie &uacute;til de las viviendas resultantes. 
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            <span class="title">
                Etiqueta energética                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2016 se acu&ntilde;o una frase que era <em>&ldquo;las compa&ntilde;&iacute;as el&eacute;ctricas le han puesto precio al sol&rdquo;</em>, pues hace d&eacute;cadas que estamos pagando un precio muy alto por el aire que encierran nuestras paredes y techos, cuando en realidad lo que realmente utilizamos es la superficie que pisamos. Despu&eacute;s de mucho tiempo en el sector de la construcci&oacute;n y la arquitectura no termino de entenderlo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hace décadas que estamos pagando un precio muy alto por el aire que encierran nuestras paredes y techos, cuando en realidad lo que realmente utilizamos es la superficie que pisamos. Después de mucho tiempo en el sector de la construcción y la arquitectura no termino de entenderlo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Siguiendo las reflexiones del IV congreso internacional de Arquitectura '<em>Arquitectura: cambio de Clima'</em> y  las propias de un joven t&eacute;cnico, que hace 25 a&ntilde;os se planteaba  por qu&eacute; hacer un tremendo agujero en la tierra para meter los coches cuando hab&iacute;a espacio suficiente en superficie, han sido el hilo conductor de este argumento.
    </p><p class="article-text">
        De este se deduce que un simple cambio normativo, que no implica ning&uacute;n coste directo para ninguna de las administraciones, supondr&iacute;a una enorme disminuci&oacute;n  de la demanda energ&eacute;tica de los edificios al mismo coste y por tanto una considerable reducci&oacute;n en las emisiones de CO2 que tanto da&ntilde;o nos est&aacute;n haciendo. Una situaci&oacute;n que me lleva a la pregunta: &iquest;por qu&eacute; no se ha hecho ya? &iquest;A qu&eacute; estamos esperando? 
    </p><p class="article-text">
        <em>(*) </em><span class="highlight" style="--color:white;"><em>Uno de los mejores aislantes t&eacute;rmicos es el </em></span><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Vac%C3%ADo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><em>vac&iacute;o</em></span></a><span class="highlight" style="--color:white;"><em>, en el que el calor s&oacute;lo se trasmite por </em></span><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Radiaci%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><em>radiaci&oacute;n</em></span></a><span class="highlight" style="--color:white;"><em>, pero debido a la gran dificultad para obtener y mantener condiciones de vac&iacute;o se emplea en muy pocas ocasiones. En la pr&aacute;ctica se utiliza mayoritariamente </em></span><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Aire" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><em>aire</em></span></a><em> </em><span class="highlight" style="--color:white;"><em>con baja </em></span><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Humedad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><em>humedad</em></span></a><span class="highlight" style="--color:white;"><em>, que impide el paso del calor por conducci&oacute;n, gracias a su baja </em></span><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Conductividad_t%C3%A9rmica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"><em>conductividad t&eacute;rmica</em></span></a><span class="highlight" style="--color:white;"><em>, y por radiaci&oacute;n, gracias a un bajo coeficiente de absorci&oacute;n.</em></span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Francisco Navarro Ramos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/superficie-util-cambio-climatico_132_12449119.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Jul 2025 18:09:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Superficie útil y cambio climático]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Urbanismo,Calidad de vida,Arquitectura,Arquitectos,Cambio climático,Energías renovables,Construcción,Construcción sostenible]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Villa Leander, la casa en la naturaleza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/villa-leander-casa-naturaleza_132_12338444.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b7b2038-04c6-497c-b26b-4f6d2e689cbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_1118760.jpg" width="889" height="500" alt="Villa Leander, la casa en la naturaleza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Bernt Nyberg : abstracción, materialidad, relación, atemporalidad y privacidad
</p><p class="subtitle">Aquí puedes leer todos los artículos del espacio 'Arquitectura para respirar'</p></div><p class="article-text">
        Bernt Vilhelm Nyberg naci&oacute; en 1927 en Ockelbo y estudi&oacute; arquitectura en el Royal Institute of Technology de Estocolmo. Durante su etapa estudiantil, coincidi&oacute; con numerosos profesores cercanos a la corriente modernista, influy&eacute;ndole en su manera de hacer y entender la arquitectura. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando comenz&oacute; a trabajar en la oficina con Karl Koistinen en 1958, aprendi&oacute; la b&uacute;squeda de Klas Anshlem por la simplicidad geom&eacute;trica, teniendo a Le Corbusier como un modelo importante para &eacute;l. Posteriormente se separ&oacute; con la intenci&oacute;n de hacer su propia arquitectura, llevando a cabo un cuerpo de trabajo peque&ntilde;o pero completo, todo de una gran calidad exigente que pon&iacute;a de manifiesto una destreza t&eacute;cnica y est&eacute;tica &uacute;nica. Nyberg tambi&eacute;n tuvo una estrecha relaci&oacute;n con Sigurd Lewerentz.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los edificios de Nyberg se han deteriorado mucho. Dado que su arquitectura no es relativamente conocida, se expone a que esta se desvanezca de nuestras memorias a la vez que desaparece de la tierra. Nyberg estaba en su mejor momento cuando falleci&oacute;, en Lund, en 1978, dejando en su camino una cantidad de trabajo peque&ntilde;o, pero asombroso, conceptualmente s&oacute;lido en cada uno de sus detalles. Una arquitectura en relaci&oacute;n con lo ruinoso, lo arcaico y lo atemporal.
    </p><p class="article-text">
        Junto a Sigurd Lewerentz, Klas Anshlem y Bengt Edman, Nyberg ha sido una de las inspiraciones para construir en un estilo neo-brutalista en Suecia.
    </p><p class="article-text">
        Villa Leander fue un trabajo constante en progreso con m&uacute;ltiples adiciones durante m&aacute;s de una d&eacute;cada. El trabajo de Nyberg, aqu&iacute; ilustra una clara evoluci&oacute;n de un enfoque para la creaci&oacute;n de formas desde el marco de filigrana tect&oacute;nica del garaje y la marquesina de entrada, hasta la adici&oacute;n final monol&iacute;tica similar a un b&uacute;nker. Los clientes, Lars y Annik, eran vecinos de Bernt y con el paso de los a&ntilde;os se hicieron cercanos. En 1963 le encargaron a Nyberg que dise&ntilde;ara la casa, a lo que &eacute;l respondi&oacute; r&aacute;pidamente que s&iacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Villa Leander                            </span>
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        Cuando se visit&oacute; por primera vez el sitio hubo un debate sobre si demoler lo existente o hacer una adici&oacute;n. Bernt supo de inmediato que pod&iacute;a hacer algo a partir de la estructura dada, transform&aacute;ndola en una composici&oacute;n c&uacute;bica abstracta que conten&iacute;a una variedad de espacios para incluir una habitaci&oacute;n &ldquo;oscura&rdquo; para que los ni&ntilde;os jugaran dentro.
    </p><p class="article-text">
        La vivienda se enmarca en la corriente modernista. Separada de la tradici&oacute;n y rudimentos del pasado, decant&aacute;ndose por un lenguaje abstracto de muros opacos y lisos, donde el funcionalismo asume un papel importante, ya que se muestra un rechazo casi completo a la ornamentaci&oacute;n. Es un edificio contenedor, un prisma, entendido como algo funcional que atend&iacute;a a necesidades dom&eacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        Le Corbusier dec&iacute;a que, a pesar de su aparente sencillez exterior, es muy dif&iacute;cil otorgarle complejidad.
    </p><p class="article-text">
        El volumen predominante es un prisma perfecto, universal, donde se produce un rechazo al mundo de las ideas, utilizando el hormig&oacute;n como material expresivo, marcando las yagas y juntas de los encofrados. Esta manera de construir nos muestra, por parte de Nyberg, un inter&eacute;s y un entendimiento honesto del material, en donde a trav&eacute;s de la construcci&oacute;n se consiguen aspectos que conforman una buena arquitectura.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la casa c&uacute;bica austera contrasta con el garaje y la marquesina de entrada, enmarcados con columnas cruciformes en &aacute;ngulo de acero, dentro de las cuales se apilaron tiras de madera para encerrar los espacios.
    </p><p class="article-text">
        La adici&oacute;n final fue masa de hormig&oacute;n puro. Al igual que el otro trabajo en el que Bernt estuvo involucrado, como el Flower Kiosk en Malm&ouml;, exist&iacute;a el deseo de crear un muro que fuera el mismo tanto por dentro como por fuera. Con juntas verticales y la reutilizaci&oacute;n del encofrado para construcciones interiores, materializ&aacute;ndose de nuevo la idea de una arquitectura nacida de la construcci&oacute;n, de lo material, de la honestidad y del trabajo.
    </p><p class="article-text">
        La fachada exterior de Villa Leander, puede ser vista como un cuadro cuidadosamente compuesto. El &uacute;nico marco es el sugerido por la propia composici&oacute;n. Las ventanas son deliberadamente situadas, las proporciones, permitiendo siempre una buena iluminaci&oacute;n interior pero nunca perdiendo de vista el car&aacute;cter introvertido de la vivienda. Huecos como aberturas an&oacute;malas dentro de la envolvente exterior.
    </p><p class="article-text">
        Nyberg llevo a cabo varios proyectos dentro de la misma l&iacute;nea, como puede ser Villa Palm, donde las primeras im&aacute;genes de la obra la retratan desnuda; al aire libre ocupando aparentemente un paisaje est&eacute;ril. Actualmente, la naturaleza ha formado capas a su alrededor, enfatizando a&uacute;n m&aacute;s su disposici&oacute;n espacial introvertida. Estas son situaciones que tambi&eacute;n ocurren en Villa Leander.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Villa Palm, de Bernt Nyberg                            </span>
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        Frente a toda esta voluntad de privacidad, su composici&oacute;n abstracta, c&uacute;bica, tambi&eacute;n permite mantener relaci&oacute;n con el entorno urbano donde se inserta, tejiendo con el mismo. 
    </p><p class="article-text">
        Su disposici&oacute;n hacia la calle no es directa, la vivienda se gira, extendiendo la marquesina de acceso como elemento de conexi&oacute;n, de umbral, teniendo la capacidad de captar a los transe&uacute;ntes que por all&iacute; circulan. Esa marquesina adem&aacute;s de generar contraste sigue manteniendo relaci&oacute;n con la vivienda, no es un elemento tan exento como en primer lugar podr&iacute;amos entender, su composici&oacute;n y su construcci&oacute;n es sincera, se lee como funciona, como se ha hecho, volviendo a plasmar un entendimiento por el material. La construcci&oacute;n vuelve a hacer arquitectura.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la casa tiene la lectura como juego de opuestos. La pesadez y la potencia del hormig&oacute;n choca con la ligereza de las marquesinas, el exterior falto de ornamentaci&oacute;n, de vida, frente a la calidez de elementos que componen el interior&hellip; En estos fr&iacute;os muros de hormig&oacute;n podemos imaginar la calidez del material como si en realidad se hubiera usado madera.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la distribuci&oacute;n interior, se basa en una compartimentaci&oacute;n por estancias claramente diferenciadas, con quiz&aacute;s, poca versatilidad, donde la flexibilidad funcional no se encuentra casi por ning&uacute;n lado. Otra cuesti&oacute;n que observar, es la no presencia de espacios servidores, y por consecuente, no hay espacios servidos, por lo que cada una de las estancias beben unas de las otras, desplaz&aacute;ndose hacia una esquina la escalera como elemento principal de comunicaciones, rest&aacute;ndole importancia a la misma. Por otro lado, en la planta baja, toma importancia un gran mueble central que podr&iacute;a ser el elemento que organiza el resto de espacio.
    </p><p class="article-text">
        Frente a esa p&eacute;rdida de importancia de la escalera en t&eacute;rminos de elemento de distribuci&oacute;n, se realza por otro lado a trav&eacute;s de una enorme cristalera que recorre la casa de arriba abajo, inund&aacute;ndola de luz, convirti&eacute;ndola casi en otra estancia en la que estar, en la que leer, charlar, mirar.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, el proyecto de Nyberg, atiende a lecciones propias de privacidad, buscando un refugio para el hombre, como un bunker, con materiales pesados, aparentemente poco trabajados, otorgando a la vivienda un cierto car&aacute;cter de hito.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Sin embargo, no dejar de lado la relaci&oacute;n con lo que all&iacute; hay y con los transe&uacute;ntes, extendiendo elementos de conexi&oacute;n que provocan un umbral de acceso rico, una prolongaci&oacute;n de la casa, como si de piernas o brazos se tratasen, y que sumerge a los que all&iacute; se dirijan a un mundo recogido, discreto, destinado al disfrute familiar.
    </p><p class="article-text">
        El material asume mucho protagonismo, la manera en la que se construye es la encargada de otorgarle inter&eacute;s y car&aacute;cter a la vivienda. Es un manifiesto de utilizaci&oacute;n de materia prima como material, trabajada y con apariencia arcaica y atemporal, que prevalezca siempre y que siga cumpliendo la funci&oacute;n de hogar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El hombre para la casa y la casa para el hombre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristóbal Ramos Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/villa-leander-casa-naturaleza_132_12338444.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 May 2025 17:32:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Villa Leander, la casa en la naturaleza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arquitectura,Arquitectos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Puertas de entrada a la arquitectura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/puertas-entrada-arquitectura_132_12269544.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/434ad321-b4f6-4ed6-96d6-c0cf88e55fbb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Puertas de entrada a la arquitectura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Es frecuente que los vacíos importen más que lo construido, porque estos exigen una decisión consciente, mucho más meditada y reposada que la mera decisión de levantar muros, que es casi un acto reflejo que surge del portaminas, y al que conviene refrenar"</p><p class="subtitle">Aquí puedes leer todos los artículos del espacio 'Arquitectura para respirar'</p></div><p class="article-text">
        Hay vac&iacute;os que completan biograf&iacute;as, del mismo modo que determinadas ausencias justifican a diario su presencia, aun cuando nadie la reclame.
    </p><p class="article-text">
        En arquitectura tambi&eacute;n sucede as&iacute;, y es frecuente que los vac&iacute;os importen m&aacute;s que lo construido, porque estos exigen una decisi&oacute;n consciente, mucho m&aacute;s meditada y reposada que la mera decisi&oacute;n de levantar muros, que es casi un acto reflejo que surge del portaminas, y al que conviene refrenar.
    </p><p class="article-text">
        De este modo, no cabe interpretar la puerta como un mero hueco en el muro, como la debilidad de &eacute;ste, casi como un punto que niega aplomo y resistencia al propio muro. Tendemos a apreciar la solidez de los alc&aacute;zares, que vienen a recordar en nuestro imaginario a los castillos de sapos y princesas, rodeados de un foso en el que hundirse -no siempre literalmente. Pero lo cierto es que no hay elemento m&aacute;s principal en los alc&aacute;zares, o incluso en los palacios renacentistas, que los huecos. Es a trav&eacute;s de esos vac&iacute;os como los soberanos se relacionan con su pueblo. La plebe sigue creyendo en sus reyes y nobles porque los ven asomarse al balc&oacute;n principal y, sobre todo, porque los ven entrar y salir a trav&eacute;s de la enorme puerta. Es, por tanto, ese vac&iacute;o en el muro, el que est&aacute; confiriendo autoridad a todo el recinto, porque es a trav&eacute;s de &eacute;l que se llena de magnificencia. El Alc&aacute;zar, como un inmenso coraz&oacute;n, se contrae y se expande con las entradas y salidas de sus reyes y nobles. S&iacute;stole y di&aacute;stole.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta significaci&oacute;n se ha trasladado a nuestras dom&eacute;sticas y contempor&aacute;neas viviendas, y as&iacute; la puerta de entrada representa mucho m&aacute;s que la negaci&oacute;n del muro. Para atravesar la puerta de nuestra casa debemos sacar previamente del bolsillo un juego de llaves, palparlo y decidir cu&aacute;l de ellas ser&aacute; la encargada de abrir la cerradura, y si tenemos suerte y en esa elecci&oacute;n acertamos a la primera, encajar la llave y confiar en que &eacute;sta produzca una condici&oacute;n de hechicer&iacute;a que haga rotar fluidamente los mecanismos de la cerradura. 
    </p><p class="article-text">
        Solo tras ese proceso de desencantamiento podremos acceder a la vivienda. Pero lo cierto es que al alterar los engranajes de la cerradura, tambi&eacute;n estamos alterando los de la realidad, y de este modo, cuando se traspasa la puerta nos convertimos en otra persona. As&iacute; se explica lo que de otro modo resultar&iacute;a inexplicable: &iquest;Qui&eacute;n iba a imaginar que era una persona violenta y que en su hogar maltrataba a su familia? En la calle era una persona encantadora que siempre saludaba, solemos escuchar. O los habituales casos de personas que, entrevistadas por psiquiatras y parapsic&oacute;logos, han manifestado que nunca entran a casa cargando con los problemas del trabajo, y dicen -con sorprendente naturalidad-, que los dejan en la puerta.
    </p><p class="article-text">
        Los ladrones son conocedores de esta intr&iacute;nseca transformaci&oacute;n que se produce en los quicios de las puertas, y es por eso que a menudo, para no correr riesgos, prefieren trepar y profanar las viviendas haci&eacute;ndolo a trav&eacute;s de las ventanas o de las terrazas. Es infinitamente menos arriesgado encaramarse a un muro de varios metros de altura, y deslizarse por una claraboya, un tragaluz o un respiradero, que asumir la amenaza de atravesar una puerta ajena. Las transformaciones que se producen al cruzar una puerta no siempre est&aacute; en nuestra mano controlarlas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es esta intuici&oacute;n la que nos ha llevado a crear los distintos tipos de puertas. As&iacute;, las puertas autom&aacute;ticas est&aacute;n dotadas de una c&eacute;lula fotoel&eacute;ctrica, que permite que la puerta tan s&oacute;lo se abra al detectar nuestra presencia. Y, en ocasiones, por m&aacute;s aspavientos que hacemos, agitando los brazos frente a ella, aleteando compulsivamente como un pez que ha quedado en la arena, no conseguimos que la puerta se abra, porque la c&eacute;lula no nos reconoce, y debemos dar un paso atr&aacute;s, recomponernos, tomar aire, volver a ser nosotros mismos, y -ahora s&iacute;- acercarnos a la puerta confiando en ser reconocidos por la c&eacute;lula fotoel&eacute;ctrica. S&oacute;lo entonces la puerta se abrir&aacute; ante nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Similar funci&oacute;n tienen las puertas dobles, com&uacute;nmente conocidas como cortavientos, porque inesperadamente cumplen tambi&eacute;n con este cometido. Pero lo cierto es que estas puertas dobles tienen, originariamente, la finalidad de crear una transici&oacute;n, de imponer una pausa entre el espacio exterior y el interior, y durante ese breve recorrido entre ambas puertas se conectan ciertos mecanismos mentales que nos inducen el estado de &aacute;nimo preciso para desarrollar nuestra vida en el interior.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y otro tanto podr&iacute;amos decir de las puertas giratorias, que exigen dar una vuelta sobre nosotros mismos para poder acceder. En esas vueltas nos perdemos a menudo, y no es infrecuente que acabemos dando varios giros hasta que encontramos a nuestro yo y, finalmente, podemos entrar al interior. Porque los edificios, como las personas, tenemos un mundo interior con el que no resulta f&aacute;cil comunicar, y debemos dar rodeos, rotando sobre nosotros mismos, para llegar hasta all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Los ingenieros, que desconocen las consecuencias de estos efectos alqu&iacute;micos en la personalidad de quien atraviesa una puerta, inventaron las compuertas. Pero &eacute;stas, m&aacute;s que transformar la personalidad, lo que hacen es retenerla, impedir que aflore el car&aacute;cter. Y son, de este modo, la negaci&oacute;n misma de la puerta.
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                    alt="Puerta de Olivetti, en el extremo norte de la Plaza de San Marcos (Venecia). No es hoja ni bisagra, tan sólo un suspiro de la piedra, una leve mueca que duda antes de ceder."
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                Puerta de Olivetti, en el extremo norte de la Plaza de San Marcos (Venecia). No es hoja ni bisagra, tan sólo un suspiro de la piedra, una leve mueca que duda antes de ceder.                            </span>
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        &ldquo;La puerta es siempre un objeto encantado&hellip; permite la transici&oacute;n, la sorpresa, la aparici&oacute;n y la desaparici&oacute;n&rdquo;, recordaba Gaston Bacharlard en <em>La po&eacute;tica del espacio</em>. Y pocos han entendido mejor esa zona umbr&iacute;a de la inc&oacute;gnita y el misterio que Carlo Scarpa. Para &eacute;l la puerta no se abre, se revela. No es hoja ni bisagra, es pausa entre el adentro y el afuera, tan s&oacute;lo un suspiro del hormig&oacute;n o una mueca en bronce que duda antes de ceder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada umbral es una ceremonia, donde el m&aacute;rmol susurra su origen y el metal talla la luz con delicadeza. All&iacute; donde otros clausuran, Scarpa inicia un di&aacute;logo silencioso entre lo que ha sido y lo que ser&aacute;n. Sus puertas no conducen a lugar alguno; contemplan. Compuestas por membranas sensibles, se trata de memorias articuladas en carpinter&iacute;as complejas, donde la mano se demora, como si al tocarlas toc&aacute;ramos una brizna de tiempo. Y as&iacute;, abren con el peso exacto de una intenci&oacute;n, cerrando con el eco de una idea que persiste. Y al cruzarlas, no se entra en un espacio, se entra en una forma de mirar.
    </p><p class="article-text">
        Carlo Scarpa sea, quiz&aacute;, quien mejor comprendi&oacute; el poder transformador de una puerta bien proyectada, porque la arquitectura siempre surge desde el garabato inicial de una puerta, y es &eacute;sta la que abre paso al fluir de la arquitectura.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En una sola puerta hay m&aacute;s arquitectura que en un curso entero de determinados acad&eacute;micos. Tanta arquitectura encierra la puerta este del Baptistero de San Giovanni, Florencia, de Lorenzo Ghiberti, como hay en la fronteriza c&uacute;pula de Santa Mar&iacute;a del Fiore.
    </p><p class="article-text">
        Incluso, podr&iacute;amos mencionar, en el caso de las puertas el&iacute;pticas y ausentes. Puertas que aparentemente no est&aacute;n, pero que tienen una presencia decisiva. Hay determinadas ausencias que se empecinan a diario en justificar su presencia; hay vac&iacute;os que completan muros. 
    </p><p class="article-text">
        Es el caso, por ejemplo, del Pante&oacute;n de Agripa, cuyo pronaos impone un recogimiento que nos prepara espiritualmente para ser absorbidos por la luz diagonal que atraviesa la b&oacute;veda. El pronaos oct&oacute;stilo, con cuatro columnas en sus laterales, se alza 1,32 metros sobre el nivel de la plaza, imponiendo un l&iacute;mite que no es f&iacute;sico, sino m&iacute;stico y divino. En este espacio sin puerta se producen las transformaciones que hemos visto en otros tipos de puertas, y es por eso que el Pante&oacute;n de Agripa pudo tener sus puertas permanentemente abiertas durante m&aacute;s de 200 a&ntilde;os, con una hoja bloqueada mientras que la otro s&oacute;lo se abr&iacute;a parcialmente, hasta que finalmente se acometi&oacute; su reparaci&oacute;n en 1998.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Panteón Agrippa. La puerta ausente. El pronaos octástilo que antecede a la bóveda del panteón                            </span>
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         Sin embargo, nadie pareci&oacute; percatarse de que ambas puertas permanec&iacute;an abiertas, incluso durante las noches, porque la aut&eacute;ntica puerta del Pante&oacute;n no se encontraba en esas piezas de bronce -7,6 metros de altura, 2,3 metros de anchura, 8,5 toneladas de peso-, construidas entre el a&ntilde;o 118 y el 126 d.C., sino que la genuina puerta es el pronaos, un espacio abierto donde no hay puerta.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, una puerta no es un mero hueco en el muro, sino que es un modo de conectar con otras realidades que no son perceptibles. Y por eso mismo, resulta imposible intentar siquiera su medici&oacute;n, y nos limitamos a consignarla en el presupuesto por unidades. &iquest;Cu&aacute;ntas dimensiones ser&iacute;a preciso considerar para medir una puerta?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David García-Manzanares Vázquez de Ágredos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/puertas-entrada-arquitectura_132_12269544.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 May 2025 05:02:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Puertas de entrada a la arquitectura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Puertas giratorias,Arquitectos,Diseño,Venecia,Alcázar,Catedrales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La reconstrucción del paisaje y la identidad tras la catástrofe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/reconstruccion-paisaje-identidad-catastrofe_132_12130656.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd88ad0a-3256-47f1-affd-ab1195241353_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La reconstrucción del paisaje y la identidad tras la catástrofe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Los municipios afectados por la DANA del 29 de octubre de 2024 no volverán a ser como eran, pero su paisaje urbano debe ser un reflejo dinámico de su historia, su cultura y los deseos de sus habitantes, creando lugares significativos donde las personas se sientan representadas"</p><p class="subtitle">En este enlace puedes seguir todas las noticias publicadas sobre Letur (Albacete) hasta la fecha</p></div><p class="article-text">
        Han pasado cuatro meses desde la DANA que arras&oacute; distintos territorios del sureste del pa&iacute;s y, aunque la mayor&iacute;a de los municipios afectados todav&iacute;a se encuentran en situaci&oacute;n de urgencia, resolviendo las necesidades b&aacute;sicas que permiten normalizar el d&iacute;a a d&iacute;a de sus vecinos, ya se est&aacute; trabajando en el proceso de reconstrucci&oacute;n urbana y territorial. Esta es la situaci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/temas/letur/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Letur</a>, el municipio afectado en la provincia de Albacete.
    </p><p class="article-text">
        Igual que ocurri&oacute; en otras zonas del pa&iacute;s, en el n&uacute;cleo urbano de Letur apenas llovi&oacute;. La cat&aacute;strofe se gest&oacute; aguas arriba, donde se registraron unos 150 litros por metro cuadrado, que llegaron al n&uacute;cleo urbano de Letur con caudales que superaron los 200 m<sup>3</sup> por segundo. Sus efectos, aunque significativos en distintas zonas del municipio y a lo largo de todo el cauce y su entorno natural, resultaron especialmente catastr&oacute;ficos en el punto donde el encauzamiento artificial del Arroyo vuelve a convertirse en curso natural. &nbsp;Es ah&iacute; donde se encuentra el acceso al Casco Antiguo de Letur, declarado Conjunto Hist&oacute;rico-Art&iacute;stico el 22 de noviembre de 1982. 
    </p><p class="article-text">
        Letur cuenta con un encauzamiento del Arroyo, ejecutado a principios de los a&ntilde;os 90, que divide la parte alta del n&uacute;cleo urbano, hasta alcanzar el Casco Antiguo, momento en el que recupera su cauce natural, bordeando el promontorio de roca calc&aacute;rea y travertino sobre el que se asienta el Conjunto Hist&oacute;rico-Art&iacute;stico, lo que ha dado lugar a la creaci&oacute;n de profundos valles, cascadas e imponentes paredes de piedra toba. 
    </p><p class="article-text">
        En este punto singular, conocido como la Cruz Blanca, donde confluye la naturaleza geol&oacute;gica del lugar, la red hidrol&oacute;gica antropizada y el patrimonio hist&oacute;rico-art&iacute;stico, es donde se produce el da&ntilde;o m&aacute;s significativo de toda la cat&aacute;strofe. La riada lleg&oacute; a la Cruz Blanca y continu&oacute; su camino en l&iacute;nea recta, hacia la calle Barranco y el Mirador de la Molatica, arrasando con las construcciones e infraestructuras que se encontraban a su paso y dejando un imponente agujero de roca en donde hubo calle, plaza y viviendas.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Plaza de la Cuesta de las Moreras de Letur, en Albacete, tras la riada del 29 de octubre de 2024"
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                Plaza de la Cuesta de las Moreras de Letur, en Albacete, tras la riada del 29 de octubre de 2024                            </span>
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        Ante la devastaci&oacute;n, se abre un momento de incertidumbre y reflexi&oacute;n en el que a los t&eacute;cnicos nos surgen una serie de cuestiones a las que debemos dar respuesta: &iquest;Se puede resolver o mitigar el riesgo solo con intervenciones infraestructurales? &iquest;Debemos reconsiderar el modelo urbano del municipio? &iquest;La estructura urbana y tipol&oacute;gica de lo construido es la adecuada? &iquest;Podemos reconstruir las manzanas afectadas? &iquest;Hay que reconsiderar el trazado y la funcionalidad de las redes de servicios urbanos da&ntilde;adas?
    </p><p class="article-text">
        Todas estas preguntas resultan fundamentales y prioritarias para reconstruir una versi&oacute;n mejorada de nuestras ciudades, en la que debemos considerar escenarios donde los episodios meteorol&oacute;gicos extremos son m&aacute;s frecuente, si bien, me gustar&iacute;a a&ntilde;adir un concepto para tener en cuenta en la toma de decisiones: La planificaci&oacute;n del Paisaje Urbano como estrategia para prevenir y superar la cat&aacute;strofe.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los efectos en la identidad urbana</strong></h2><p class="article-text">
        Desde la Cruz Blanca se inicia la bajada al Conjunto Hist&oacute;rico-Art&iacute;stico de Letur, a trav&eacute;s de la calle Cuesta de las Moreras y hasta alcanzar la Plaza de las Moreras. Estos espacios urbanos, salpicados de peque&ntilde;as plazas, siempre acompa&ntilde;adas de fuentes y ornamentadas con roca, bordean y dan acceso a la piscina natural, &ldquo;El Charco de Las Canales&rdquo;, uno de los principales reclamos tur&iacute;sticos del municipio. El fondo de escena de la Plaza se compone de edificaciones entre medianeras con fachadas de mortero de colores claros (blancos y ocres) y rematadas con cubiertas de teja, entre las que destaca el &ldquo;Arco de Las Moreras&rdquo;, antiguo acueducto natural ejecutado con toba. En este<strong> Paisaje Urbano</strong> convive la arquitectura tradicional, el patrimonio cultural y los recursos naturales (agua y roca), pero, adem&aacute;s, sobre &eacute;l se configura uno de los principales nodos de actividad del municipio. En la Plaza de las Moreras se instala el mercado semanal, se localiza la entidad bancaria, el cajero, el estanco y la oficina de turismo. 
    </p><p class="article-text">
        Tras la retirada de la crecida, este paisaje urbano, tremendamente simb&oacute;lico y representativo para la vida de los leture&ntilde;os y leture&ntilde;as, se convierte en un enorme agujero de piedra toba. Una fractura que no solo afecta al funcionamiento del sistema urbano -durante cuatro d&iacute;as no era posible acceder al casco antiguo y actualmente contin&uacute;a limitado el acceso rodado-, si no que rompe con el <strong>Paisaje del Recuerdo.</strong> 
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                Plaza de las Moreras en Letur (Albacete) antes y después de la riada                            </span>
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        Los habitantes de Letur tienen una especial vinculaci&oacute;n con la conservaci&oacute;n y recuperaci&oacute;n de su Patrimonio, el cual entienden, no solo desde un punto de vista hist&oacute;rico y cultural, sino tambi&eacute;n desde el sentimiento de pertenencia al lugar y desarrollo de su identidad. El da&ntilde;o ocasionado por la DANA pasa aqu&iacute; de un plano puramente tangible y constructivo a un da&ntilde;o emocional, que acrecienta el ya ocasionado por la p&eacute;rdida de las seis personas que fallecieron durante la riada. 
    </p><p class="article-text">
        Si continuamos el recorrido urbano que realiz&oacute; la riada, llegamos hasta la calle Barranco, viario urbano flanqueada por lienzos de piedra sobre los que se construyen las viviendas. La fuerza del agua ha hecho desaparecer parte de las construcciones anexas a estas viviendas, dejando a la vista lienzos de la antigua muralla del castillo, oculta durante a&ntilde;os, y nos permite recuperar un <strong>Paisaje Hist&oacute;rico.</strong> 
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                Calle Barranco en Letur (Albacete) antes y después de la riada del 29 de octubre de 2024                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Terminamos en El Mirador de la Molatica, una gran plaza con vistas al valle de Los Cantalares y el monte del Regal&iacute; en la que ha desaparecido parte del espacio p&uacute;blico que permit&iacute;a asomarse al barranco. El imponente <strong>Paisaje Natural </strong>aparece atravesado por una franja de color tierra vinculada al Arroyo, que nos muestra el incre&iacute;ble aumento del cauce natural que tuvo lugar aquel d&iacute;a.&nbsp;Restos de vegetaci&oacute;n, lodos, arenas y enseres en el propio barranco nos aproximan a&uacute;n m&aacute;s a la magnitud del arrastre y el empuje del agua.
    </p><p class="article-text">
        Ante todas estas escenas urbanas, la reconstrucci&oacute;n del lugar no puede abordarse solo desde la mejor recuperaci&oacute;n t&eacute;cnica de las construcciones e infraestructuras da&ntilde;adas, sino que requiere de una propuesta sensible con el Paisaje, que de forma indivisible queda vinculado a la identidad del lugar y al modo en que sus habitantes lo ocupan y lo sienten propio.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La reconstrucci&oacute;n del paisaje</strong></h2><p class="article-text">
        La conexi&oacute;n de la estructura urbana, la recuperaci&oacute;n del espacio p&uacute;blico de reuni&oacute;n, el Conjunto Hist&oacute;rico-Art&iacute;stico, la reconstrucci&oacute;n de las infraestructuras b&aacute;sicas (saneamiento, abastecimiento y electricidad), el agua y la roca como recurso (natural y tur&iacute;stico) y la enorme fractura en el recuerdo. &iquest;C&oacute;mo reconstruir esto?
    </p><p class="article-text">
        Inevitablemente, el punto de partida pasa por la respuesta infraestructural que permita resolver o mitigar el riesgo de inundaci&oacute;n y, tras ella, las mejores soluciones t&eacute;cnicas disponibles permitir&aacute;n realizar propuestas de reurbanizaci&oacute;n que maximicen la seguridad y garanticen la funcionalidad, la sostenibilidad, la adaptaci&oacute;n al cambio clim&aacute;tico y la calidad urbana. Y todos ellos deben abordarse desde una perspectiva com&uacute;n que busque <strong>reconstruir la identidad del lugar, manteniendo su car&aacute;cter.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Pensando en esta perspectiva, como t&eacute;cnicos responsables de esta tarea, no debemos olvidar ahondar en los siguientes aspectos:
    </p><p class="article-text">
        &middot;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>Un an&aacute;lisis profundo del contexto sociocultural e hist&oacute;rico del lugar</strong>, el cual incluye el conocimiento de sus tradiciones, eventos hist&oacute;ricos, s&iacute;mbolos y elementos que la comunidad valora.
    </p><p class="article-text">
        &middot;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>Aprendizaje de la memoria colectiva</strong>, reconociendo los hitos y espacios emblem&aacute;ticos para los lugare&ntilde;os, pero tambi&eacute;n sus historias locales, mitos o leyendas.
    </p><p class="article-text">
        &middot;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>Involucrar a la comunidad en el proceso, </strong>para determinar qu&eacute; aspectos de su identidad quieren ver reflejados en el dise&ntilde;o urbano y asegurarse de que responde a sus necesidades y expectativas. 
    </p><p class="article-text">
        &middot;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>Utilizaci&oacute;n de materiales y t&eacute;cnicas locales,</strong> integrando en el dise&ntilde;o materiales aut&oacute;ctonos y t&eacute;cnicas tradicionales, que respeten la tradici&oacute;n local y ayuden a preservar el car&aacute;cter del entorno.
    </p><p class="article-text">
        Integrar la identidad del lugar en el proceso de reconstrucci&oacute;n y en la planificaci&oacute;n del nuevo paisaje urbano de Letur, no solo hace que el dise&ntilde;o sea m&aacute;s aut&eacute;ntico, sino que tambi&eacute;n fortalece el sentido de pertenencia y cohesi&oacute;n social. Los municipios afectados por la DANA del 29 de octubre de 2024 no volver&aacute;n a ser como eran, pero su paisaje urbano debe ser un reflejo din&aacute;mico de su historia, su cultura y los deseos de sus habitantes, creando lugares significativos donde las personas se sientan representadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Royo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/reconstruccion-paisaje-identidad-catastrofe_132_12130656.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Mar 2025 16:29:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La reconstrucción del paisaje y la identidad tras la catástrofe]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Letur,Albacete,Inundaciones,Riada,DANA,Arquitectura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De grafiti, pintadas y silos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/grafiti-pintadas-silos_132_12080958.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b523afdc-0b02-435b-a923-66c84ec4a33f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De grafiti, pintadas y silos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Hoy yacen abandonados, pero una actitud respetuosa y creativa que les cambiara el uso -más allá del maquillaje grafitero exterior- permitiría su recuperación. Aún no es demasiado tarde"</p></div><p class="article-text">
        Vaya por delante - para aquellos lectores de gatillo r&aacute;pido- mi incondicional admiraci&oacute;n por el <strong>grafiti</strong>, manifestaci&oacute;n art&iacute;stica tan importante en este siglo, como lo fueron la <strong>fotograf&iacute;a</strong> o el <strong>c&oacute;mic</strong> en el siglo pasado. El grafiti es arte vinculado a la ciudad degradada, a un modo de vida alienado, a una manera de entender la vida. Creo que todos estaremos de acuerdo en que algunos -llamemos &ldquo;lienzos&rdquo;- extendidos sobre feas medianer&iacute;as y tapias son capaces de revitalizar y dignificar trozos de ciudad y llegar a poner de moda una calle o un barrio. Admiro la obra de <strong>Bansi</strong>. Me gusta el grafiti cuando me conmueve.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo -no nos confundamos- no todo lo que llamamos grafiti lo es. Hay uno, m&aacute;s cercano a la <strong>pintada</strong>, con el que no acabo de congeniar. Me refiero a ese trazo realizado sobre las fachadas de los edificios, sean &eacute;stos comunes o monumentos. He visto pintadas en el claustro de la <strong>catedral de Santiago de Compostela</strong>; en la fachada del Colegio de Los Jer&oacute;nimos, del<strong> Monasterio de El Escorial</strong>; y hasta los muros de las escaleras que conducen a la linterna de la c&uacute;pula de <strong>Santa Mar&iacute;a del Fiore</strong>, en Florencia, est&aacute;n llenos de pintadas del tipo &ldquo;Francesco ama a Paola&rdquo;, o &ldquo;Forza Milano&rdquo;. Eso, querido lector, no es grafiti; es vulgar <strong>pintada </strong>con la que el 'artista' decide opinar sobre algo o alguien de un modo an&oacute;nimo. Lo hac&iacute;an los romanos, lo sabemos por las divertidas pintadas de <strong>Pompeya</strong>. Lo hac&iacute;an los estudiantes de <strong>Baeza</strong> con magn&iacute;fica tipograf&iacute;a en tinta roja sobre las fachadas de la Universidad, cuando pasaban de doctorandos a doctorados. Y la encontramos soezmente en nuestros d&iacute;as tras las puertas de ciertos urinarios p&uacute;blicos. Ya saben ustedes a lo que me refiero.
    </p><p class="article-text">
        Y es ah&iacute; donde quer&iacute;a llegar. Porque peor que esa pintada individual y an&oacute;nima garabateada sobre un edificio, mucho peor, es el <strong>grafiti </strong>respaldado por <em>lo p&uacute;blico</em>. Me explicar&eacute;. Vivimos una extra&ntilde;a &eacute;poca, en la que las administraciones p&uacute;blicas _--perm&iacute;tanme que me reserve cu&aacute;les- han decidido que contratar artistas urbanos ayudados por trabajadores sociales y por personas discapacitadas para decorar <strong>silos de cereales</strong> abandonados, es un modo adecuado de igualar oportunidades y mejorar la integraci&oacute;n social de dichos colectivos. As&iacute;, de un tiempo a esta parte, <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/inclusion-social-recuperar-ciudad-real_1_1587857.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no hay pueblo que se precie, que no luzca con orgullo los colores grafiteados sobre su silo</a>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Silo en Calzada de Calatrava (Ciudad Real)                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Perm&iacute;tanme que discrepe con la Administraci&oacute;n. Los <strong>silos de cereales</strong> son magn&iacute;ficos edificios industriales -hoy lamentablemente abandonados- que forman parte de nuestro <strong>patrimonio</strong> como lo son las iglesias y ermitas de nuestros pueblos. Fueron una atrevida respuesta ingenieril realizada, como siempre con escasos medios, frente a una necesidad social en la Espa&ntilde;a de los a&ntilde;os 60, en un pa&iacute;s que empezaba a desarrollarse industrialmente y que necesitaba hacer acopio de grano para la explosi&oacute;n demogr&aacute;fica coyuntural, la generaci&oacute;n del <em>baby boom. </em>
    </p><p class="article-text">
        La altura de estas <em>instalaciones</em>, porque no son propiamente <em>edificio</em>s - superan los 20 metros, piensen en un edificio de siete plantas- compet&iacute;a inevitablemente con los campanarios de las iglesias. Eran potentes estructuras de hormig&oacute;n. Eran al campo en el siglo XX lo que fueron los molinos de viento en siglos anteriores. Hoy yacen abandonados, pero una actitud respetuosa y creativa que les cambiara el uso -m&aacute;s all&aacute; del maquillaje grafitero exterior- permitir&iacute;a su recuperaci&oacute;n. A&uacute;n no es demasiado tarde.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fidel Piña Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/grafiti-pintadas-silos_132_12080958.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Feb 2025 06:01:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De grafiti, pintadas y silos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arquitectos,Arquitectura,Arte urbano,Vandalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vivienda y turismo: Cuenca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/vivienda-turismo-cuenca_132_12006622.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c1c20da-544f-4595-ba7c-50019e018d1b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1110527.jpg" width="1149" height="646" alt="Vivienda y turismo: Cuenca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Si se planifica de acuerdo a los usos - residencial, terciario y hotelero -, si se establecen unas previsiones determinadas de usos, no se pueden mezclar ni confundir estos, pues ello da al traste con las planificaciones y se producen los desequilibrios"</p></div><p class="article-text">
        La necesidad de vivienda en las ciudades espa&ntilde;olas empez&oacute; siendo una preocupaci&oacute;n l&oacute;gica para las administraciones p&uacute;blicas desde que surgen los primeros movimientos migratorios del campo a la ciudad, con el fen&oacute;meno de la industrializaci&oacute;n, a mediados del siglo XIX. Las ciudades no contaban con la dotaci&oacute;n suficiente de edificios para las viviendas de los obreros que necesitaban las f&aacute;bricas, surgiendo los primeros suburbios de chabolas e infraviviendas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa preocupaci&oacute;n se pone de manifiesto con la ejecuci&oacute;n de las primeras pol&iacute;ticas de vivienda (v&eacute;ase Ley de Arrendamientos Urbanos de 1842), que coincide en el tiempo con la puesta en marcha de las primeras escuelas de arquitectura como tales (Escuela Especial de Arquitectura de Madrid,1844, actual ETSAM y Escuela de Arquitectura de Barcelona, 1875, actual ETSAB). Tambi&eacute;n coinciden con las primeras planificaciones urbanas (Plan Castro de Madrid y Plan Cerd&aacute; de Barcelona 1860).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Empieza a considerarse el urbanismo -la urban&iacute;stica- como una disciplina estudiada y aplicada por expertos.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, las administraciones p&uacute;blicas, a partir de esa &eacute;poca y dependiendo de sus coyunturas pol&iacute;ticas, sociales y econ&oacute;micas han tratado de dar su respuesta al que llamaremos: <em>el problema de la vivienda. La vivienda p&uacute;blica,  la vivienda social,</em> con la creaci&oacute;n de organismos dedicados a ello, y con la promulgaci&oacute;n de la legislaci&oacute;n correspondiente.
    </p><p class="article-text">
        Tras la Guerra Civil, con un pa&iacute;s arrasado necesitado de reconstrucci&oacute;n: Regiones Devastadas, Instituto Nacional de la Vivienda, Obra Sindical del Hogar, hasta el Ministerio de la Vivienda en 1957.
    </p><p class="article-text">
        En la transici&oacute;n, con la Constituci&oacute;n de 1978, que en su art&iacute;culo 47, recoge el derecho a la vivienda. Ministerio de Obras P&uacute;blicas y Urbanismo. Ministerio de Fomento. Planes Estatales de Vivienda...
    </p><p class="article-text">
        Y con las transferencias de competencias a las Comunidades Aut&oacute;nomas:&nbsp;en 1982 se constituye la Comunidad de Castilla- La Mancha: <a href="https://www.castillalamancha.es/content/texto-refundido-de-la-ley-de-ordenaci%C3%B3n-del-territorio-y-de-la-actividad-urban%C3%ADstica-lotau" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">LOTAU</a>, planes de vivienda... En 2010 se inaugura la Escuela de Arquitectura de Toledo, de la Universidad de Castilla La Mancha.
    </p><p class="article-text">
        Los diferentes Planes Estatales de Vivienda decretados por el Estado desde el estallido de la burbuja inmobiliaria en 2007/2008, incorporan el fomento del alquiler de viviendas, la rehabilitaci&oacute;n edificatoria, y la regeneraci&oacute;n y renovaci&oacute;n urbanas y los correspondientes modelos de las comunidades aut&oacute;nomas, en Castilla-La Mancha los Planes Regionales de Vivienda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y m&aacute;s recientemente la Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el derecho a la vivienda, primera ley estatal desde la aprobaci&oacute;n de la Constituci&oacute;n que regula el derecho a la vivienda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y ahora las Agendas Urbanas.
    </p><p class="article-text">
        Necesaria y afortunadamente la vivienda es un tema candente y de actualidad. Y quiero hablar del caso concreto del Casco Antiguo de Cuenca: una peque&ntilde;a ciudad del centro de Castilla, de origen medieval, capital de provincia a partir de 1833, que desde que alcanz&oacute; su mayor esplendor en el siglo XVI, hab&iacute;a acusado crisis importantes en los siglos XVII y XVIII, sufre durante el siglo XIX, tras la Guerra de la Independencia la despoblaci&oacute;n del casco antiguo, la ruina de muchos de sus edificios sobre todo residenciales y el abandono progresivo. 
    </p><p class="article-text">
        El 'centro' de la ciudad se traslada a la parte nueva, la ciudad baja. En el casco antiguo, la ciudad alta, se acometen reformas puntuales y operaciones de &ldquo;saneamiento&rdquo; con nuevas alineaciones, expropiaciones y demoliciones para los ensanches de calles y espacios (Mediamarca 1874 y Plan de Urbanizaci&oacute;n de Carlevaris de 1893), con los problemas consiguientes y perdidas irreparables de edificios. Se transforma irreversiblemente el espacio urbano. Quedar&aacute; reducido a espacio de residencia popular al inicio del siglo XX, predominando la vivienda en alquiler y manteni&eacute;ndose solo instituciones como el Ayuntamiento, la Audiencia y el Obispado, junto a varios conventos. Era manifiesto el deterioro f&iacute;sico, la falta de servicios y las precarias condiciones de habitabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Hay que esperar hasta la segunda mitad del siglo XX cuando se crea la Delegaci&oacute;n Municipal 'Cuenca Antigua' en 1954 y Declaraci&oacute;n de Paraje Pintoresco en 1963. Esta &uacute;ltima al menos consegu&iacute;a que todas las actuaciones obtuvieran licencia informada por Patrimonio. Eran intenciones m&aacute;s desde el punto de vista cultural y tur&iacute;stico, centradas sobre todo en labores de conservaci&oacute;n y restauraci&oacute;n urbanas, pero que al menos indirectamente influyeron en la mejora de la habitabilidad. Esta &eacute;poca coincide con la recuperaci&oacute;n de las Casas Colgadas y la inauguraci&oacute;n del Museo de Arte Abstracto en 1966, fen&oacute;meno que cambia el punto de vista respecto al casco antiguo y empieza el camino de la recuperaci&oacute;n como lo conocemos actualmente.
    </p><p class="article-text">
        Entramos en la d&eacute;cada de 1980-1990. En 1983 se declara el Barrio de San Mart&iacute;n '&Aacute;rea de Rehabilitaci&oacute;n Integrada' y se redacta el Programa Piloto para su rehabilitaci&oacute;n. Este no llega a aplicarse, pero influy&oacute; positivamente en el cambio de rumbo de las administraciones que ya ponen el foco de atenci&oacute;n en la vivienda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fruto de este cambio ser&aacute; el programa Cuenca a Plena Luz 1989/1992 que en una de sus cinco l&iacute;neas incide fundamentalmente en la rehabilitaci&oacute;n de viviendas. Se consigue aumentar ligeramente la poblaci&oacute;n del casco: de 2517 habitantes en 1981, se pasa a 2.824 en 1990.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo las indicaciones del Plan General de 1979, que propone para el casco antiguo la redacci&oacute;n de un Plan Especial, se inicia su elaboraci&oacute;n en 1993 y se concluye pr&aacute;cticamente en 1995 aunque no se aprueba definitivamente hasta 2002. En este periodo, en 1996, se consigue la declaraci&oacute;n de Patrimonio Mundial por la UNESCO.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, la despoblaci&oacute;n del Casco de Cuenca se sigue produciendo.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una vivienda en rehabilitación, en Cuenca                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El Consorcio de la Ciudad de Cuenca se constituye en 2005. Desde 2008, primero a trav&eacute;s del &Aacute;rea de Rehabilitaci&oacute;n del Centro Hist&oacute;rico acogi&eacute;ndose a los diferentes Planes Estatales y Planes Regionales y despu&eacute;s mediante subvenciones financiadas por el propio Consorcio, las administraciones intentan frenar la despoblaci&oacute;n. Se conceden subvenciones a la rehabilitaci&oacute;n de edificios, viviendas no tur&iacute;sticas y locales comerciales o de negocio destinados a cualquier actividad econ&oacute;mica, excepto hosteler&iacute;a, estas &uacute;ltimas con el fin de dotar de servicios que faciliten la vivienda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero no es suficiente. Algo est&aacute; pasando.
    </p><p class="article-text">
        El urbanismo 'tradicional' que aprendimos en las escuelas de arquitectura, consiste b&aacute;sicamente en planificar, organizar y ordenar las ciudades (sus edificios y sus espacios). Esto es, lo que se puede construir sobre ellas seg&uacute;n los diferentes usos que se le da al suelo, al espacio, a trav&eacute;s de las diferentes figuras jur&iacute;dicas e instrumentos de planeamiento regulados por la legislaci&oacute;n vigente. Los Planes de Ordenaci&oacute;n Municipal planifican seg&uacute;n las necesidades que sus autores o sus promotores estiman para cada municipio en el periodo de vigencia de estos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es b&aacute;sico cuantificar qu&eacute; usos se necesitan (por ejemplo, n&uacute;mero de viviendas) para preparar las reservas de suelo o espacio necesario. Y en el caso de las ciudades hist&oacute;ricas o aquellas afectadas por un atractivo tur&iacute;stico, estimar tambi&eacute;n el n&uacute;mero de plazas hoteleras necesarias.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, seg&uacute;n la legislaci&oacute;n vigente en Castilla-La Mancha (Reglamento de Planeamiento y Ley de Ordenaci&oacute;n del Territorio y de la Actividad Urban&iacute;stica) se distingue claramente entre uso residencial (la vivienda, sea plurifamiliar o unifamiliar) y uso terciario, entre los que est&aacute; el uso hotelero en todas sus variantes.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, es f&aacute;cil entender que, si se planifica de acuerdo a los usos, si se establecen unas previsiones determinadas de usos, no se pueden mezclar ni confundir estos, pues ello da al traste con las planificaciones y se producen los desequilibrios.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En mi opinión, los turistas deberían estar en hoteles y no en viviendas. Pero es muy difícil ir contra lo que impone la realidad actual, si no se toman medidas respecto a las viviendas turísticas desde la administración</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En un <a href="https://www.latribunadecuenca.es/noticia/zcc057934-e220-5440-168692b58e9e9cd6/202501/casi-una-de-cada-diez-viviendas-del-casco-son-turisticas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo recientemente aparecido en el diario La Tribuna de Cuenca</a> de 24 de enero de 2025, bas&aacute;ndose en los datos del INE se refleja el aumento de las viviendas tur&iacute;sticas un 5% m&aacute;s en un a&ntilde;o (314). De ellas el 40% (124) est&aacute;n en el casco antiguo y el 60% (190) en el resto de la ciudad. Para una ciudad peque&ntilde;a como Cuenca con un Casco Hist&oacute;rico de unas 2500 viviendas, con muy pocas ocupadas en vivienda permanente, y el resto de segunda residencia, suponen un 5% de viviendas tur&iacute;sticas. Son 124 viviendas que podr&iacute;an estar ocupadas por familias habitando permanentemente en el casco.
    </p><p class="article-text">
        En todos los foros de expertos en la conservaci&oacute;n de los cascos hist&oacute;ricos se tiene muy claro que para conservar las ciudades hist&oacute;ricas vivas hay que fomentar que haya habitantes permanentes, vecinos que demanden servicios b&aacute;sicos, y considerar al turista como un &ldquo;habitante ocasional&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una vivienda turística en Cuenca                            </span>
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        Sin embargo, se est&aacute; consolidando la 'gentrificaci&oacute;n tur&iacute;stica', a la que Cuenca no es ajena: ciudades hist&oacute;ricas cuyo atractivo tur&iacute;stico hace que el alojamiento y los servicios se dirijan a los turistas y no a los habitantes habituales. Los habitantes originales permanentes son desplazados por la poblaci&oacute;n flotante de turistas cada vez m&aacute;s numerosa.
    </p><p class="article-text">
        Y este fen&oacute;meno est&aacute; fomentado por las autoridades locales porque es casi la &uacute;nica fuente de ingresos. Parece que solo interesa que haya turistas. &iquest;Y los vecinos? &iquest;El modelo es que se conviertan en los turistas de otros cascos hist&oacute;ricos?
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n, los turistas deber&iacute;an estar en hoteles y no en viviendas. Pero es muy dif&iacute;cil ir contra lo que impone la realidad actual, si no se toman medidas respecto a las viviendas tur&iacute;sticas desde la administraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es urgente tomar medidas.
    </p><p class="article-text">
        NOTA: El Consorcio de la Ciudad de Cuenca, compuesto por las cuatro administraciones (Estado, Comunidad Aut&oacute;noma, Diputaci&oacute;n Provincial y Ayuntamiento) es el &oacute;rgano de gesti&oacute;n del Real Patronato de la Ciudad de Cuenca cuyos fines son promover y coordinar todas aquellas acciones que deban realizar orientadas a la conservaci&oacute;n y revitalizaci&oacute;n del patrimonio cultural de la ciudad, as&iacute; como al desarrollo y potenciaci&oacute;n de las actividades culturales y tur&iacute;sticas vinculadas a ella.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel León Irujo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/vivienda-turismo-cuenca_132_12006622.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jan 2025 14:18:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vivienda y turismo: Cuenca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viviendas vacacionales,Cuenca,Turismo,Arquitectos,Arquitectura,Gentrificación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ciudad excavada de la Mancha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/ciudad-excavada-mancha_132_11968387.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a61afbeb-7a60-4ebb-9da9-d60a0bf20849_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x552y584.jpg" width="1200" height="675" alt="La ciudad excavada de la Mancha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Las ciudades desaparecerán por explosiones nucleares, tormentas solares, epidemias y demás jinetes del apocalipsis naturales o artificiales, pero la ciudad subterránea quedará eterna"</p><p class="subtitle">Neuroarquitectura para respirar
</p></div><p class="article-text">
        Desde sus ancestros el ser humano ha buscado refugio de las inclemencias meteorol&oacute;gicas en los resguardos naturales, el 'homo' cazador, n&oacute;mada, no pensaba a&uacute;n en la arquitectura, fue el 'homo' recolector, sedentario, el que tuvo la iniciativa de construir refugios, para la cosecha, para las semillas, para proteger a los animales domesticados, para los muertos y por &uacute;ltimo para refugio suyo. Establecimientos provisionales, que fueron consolid&aacute;ndose, y le serv&iacute;an a su vez como protecci&oacute;n frente al propio hombre, al haber hecho acopio de bienes necesarios para la vida y guardarlos. Y en esta cadena arquitect&oacute;nica evolutiva, cuando, donde y por qu&eacute; aparece el h&aacute;bitat subterr&aacute;neo, las excavaciones humanas.
    </p><p class="article-text">
        En la comarca manchega, campus espartarius o laminitano (lagunar) romano, mantxa bereber (altiplanicie llana o secarral), no exist&iacute;an apenas refugios naturales, resguardos en los escasos alcores de las vegas, las oquedades del territorio aplanado no pod&iacute;an proteger a los primeros pobladores, que crearon asentamientos en laderas, y paralelamente, fruto de periodos centenarios de sequias, en motillas sobre las vegas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la Mancha se habitaba sobre cota cero, pero el clima continental extremo de esta Espa&ntilde;a seca y factores econ&oacute;micos, escasez de materiales de construcci&oacute;n naturales como piedra y madera, y la geolog&iacute;a de la cuenca sedimentaria, animaron al homo manchego a excavar, a minar el territorio, con el fin de buscar materiales de construcci&oacute;n (&aacute;ridos y tierras para la t&eacute;cnica de los muros con tapiales) y para poder conservar mejor los alimentos, buscando cavas o dep&oacute;sitos como fresqueras de alimentos perecederos o para controlar la fermentaci&oacute;n y crianza de su mejor producto, el vino.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Proyección de las cuevas en Tomelloso                            </span>
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        Aunque tambi&eacute;n se encuentran cuevas de uso dom&eacute;stico, en la Mancha toledana, barrios en Villaca&ntilde;as y Madridejos, adem&aacute;s de los demolidos en Moral de Calatrava y a&uacute;n visibles en las laderas del &ldquo;albaic&iacute;n criptanense&rdquo;. En la Mancha Baja, Daimiel y Manzanares, se encuentra un tipo de silos rurales o cuevas de quinter&iacute;a, magn&iacute;ficas como refugios temporales para los agricultores, que en la Mancha tomellosera se realizaron en piedra seca, en altura, en forma de bombos, o chozos.
    </p><p class="article-text">
        Con el desarrollo urbano de los caser&iacute;os manchegos, como anexo casi obligatorio de los edificios en altura, se profundiza en las ra&iacute;ces tel&uacute;ricas del subsuelo.
    </p><p class="article-text">
        El instinto tect&oacute;nico anima al pastor n&oacute;mada a horadar la tierra, buscando el equilibrio t&eacute;rmico, o los espacios acondicionados, y surge el manchego minero, como topos de cualquier distop&iacute;a humanoide, poceros, barreros, cueveros, terreras, extrayendo gravas, &aacute;ridos, para elevar murallas de tierra apisonada, para albergar el sustento o habitar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; surge la Mancha subterr&aacute;nea, con cientos de cavidades bajo los municipios, una Mancha oculta, horadada, con cientos de cuevas en las poblaciones de Valdepe&ntilde;as, Manzanares, animadas para la pujante crianza del licor de Baco a finales del XIX. Aunque exist&iacute;a previamente una cultura manchega de la caverna, a la que ya Plat&oacute;n recurri&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En Infantes (Campo de Montiel) se han documentado setenta y siete cuevas catalogadas en fresqueras, bodegas, habitaciones vivideras, aljibes y criptas. Con una geolog&iacute;a m&aacute;s adversa que en la cuenca sedimentaria manchega, tan proclive al sondeo, tan tolerante a la perforaci&oacute;n. Al igual que Valdepe&ntilde;as con sus cuevas-bodegas algunas talladas en la piedra, tan profundas y rezumantes de mostos, o al igual en Manzanares, cuevas-bodegas dom&eacute;sticas e industriales, cuevas despensas, covachas, galer&iacute;as, mangas, peque&ntilde;os t&uacute;neles que discurren libres entre casas, viales, corrales.
    </p><p class="article-text">
        Tomelloso, con una geomorfolog&iacute;a &uacute;nica, acoge un subsuelo poblado de espacios, de b&oacute;vedas, &oacute;culos, lucernas, lumbreras, escaleras infinitas que penetran con su tenue iluminaci&oacute;n entre los cimientos calizo-arenosos, densos y compactos que nos ha ido dejando Cronos, en playas inmensas de dep&oacute;sitos, reposadamente asentados.
    </p><p class="article-text">
        La tuneladora humana, paciente hormigueo bajo tierra, ha escarbado el plano que lo sustenta, y unas veces para bodegas y otras para areneros, ya sea a escala industrial o dom&eacute;stica, ha extra&iacute;do, ha vaciado y sin saberlo ha construido espacios, ha descubierto vol&uacute;menes, y de terrero se convierte en arquitecto.
    </p><p class="article-text">
        Huecos o cavidades que ahora se pueden visitar en el barrio de La Esperanza de Tomelloso, vac&iacute;os apuntalados en magn&iacute;ficos soportes cer&aacute;micos hiperb&oacute;licos, cortes y secciones brutalistas, bien encaladas, saneadas y ventiladas, discurren en el tiempo por los siglos de los siglos, si no se ciegan, rellenan y olvidan.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vacíos apuntalados en magníficos soportes cerámicos hiperbólicos, cortes y secciones brutalistas, bien encaladas, saneadas y ventiladas, discurren en el tiempo por los siglos de los siglos, si no se ciegan, rellenan y olvidan</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Gracias a una avanzada tecnolog&iacute;a, se argumentan soluciones tradicionales, con el georradar, la interferometr&iacute;a diferencial, los testigos de yeso, humect&oacute;metros, fotograf&iacute;as hist&oacute;ricas, cinta m&eacute;trica, caso, linterna y una sabia interpretaci&oacute;n de los profesores de la Escuela de Arquitectura regional, animada por el municipio y sus representantes, se ha conseguido dar a conocer un patrimonio enterrado de m&aacute;s de 2.500 oquedades, vaciados, cavidades, ricas en aire y tenue iluminaci&oacute;n. Un valioso subsuelo, rico no solo en agua o minerales, sino en espacios.
    </p><p class="article-text">
        El hombre en su b&uacute;squeda de vol&uacute;menes &uacute;tiles y art&iacute;sticos, no s&oacute;lo los encuentra fabricando la tienda o la choza, el bombo o la catedral, tambi&eacute;n los encuentra excavando la cueva.
    </p><p class="article-text">
        El Valle de los Reyes, el vac&iacute;o escult&oacute;rico creado en Tindaya por Chillida, la ciudad subterr&aacute;nea de Kaymakli en Capadocia en el siglo VII. Canteras de S&acute;Hostal de Menorca, viviendas trogloditas en la meseta de Loess al norte de China o en Matmata, T&uacute;nez, Guadix, Baza, Paterna, Aguilar de Campos (Espa&ntilde;a), Matera (Sicilia), Naours (Francia), iglesias de Labibela en Etiop&iacute;a, talladas bajo la cota cero. Y no se debe olvidar las catacumbas de Roma o las de Par&iacute;s, decenas de kil&oacute;metros de t&uacute;neles, para albergar a los muertos.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s cercano a Tomelloso, es la actividad minera de Almad&eacute;n, y en nuestro pa&iacute;s la geoda de Pulp&iacute; y las minas de oro de Rodalquilar en Almer&iacute;a, la mina de Layona en Badajoz, el Soplao en Cantabria, Riotinto en Huelva, Pozo Sot&oacute;n en Asturias, las M&eacute;dulas de Le&oacute;n, la Uni&oacute;n en Murcia y las cuencas mineras de Teruel, un recorrido tur&iacute;stico de los amantes a la geolog&iacute;a, en el que se deber&iacute;an incluir bodegas y areneros de Tomelloso.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las ciudades desaparecer&aacute;n por explosiones nucleares, tormentas solares, epidemias y dem&aacute;s jinetes del apocalipsis naturales o artificiales, pero la ciudad subterr&aacute;nea quedar&aacute; eterna.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ermita de San Baudelio de Berlanga                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Es turbador la envolvente fluida, pl&aacute;stica de la c&aacute;mara excavada en la calle Almer&iacute;a esquina Pr&iacute;ncipe Alfonso, epicentro del colapso. Bajo la b&oacute;veda excavada a mano, y apuntalada por soportes similares a la columna moz&aacute;rabe de la ermita de San Baudelio de Berlanga en Soria, de finales del XI, se siente seguridad, se siente espacio, se siente futuro, calma, paz, confort.
    </p><p class="article-text">
        No olvido los esfuerzos de los investigadores por comprobar la mec&aacute;nica del colapso, analizar los niveles de riesgo, si la luz es mayor de 4 metros y el espesor de la tosca o cobertera menor de 2 metros (siempre depende), composici&oacute;n de las vetas, compactaci&oacute;n, determinar cu&aacute;ndo es peligrosa una grieta, la velocidad de apertura, humedad mayor del 80%, (atenci&oacute;n), cuando hay que monitorizar, y cuando hay que desalojar&hellip; pero ante todo no rellenar ni tapar los huecos de ventilaci&oacute;n. M&aacute;s all&aacute; de la propiedad est&aacute; el derecho ciudadano a conocer este patrimonio, que espero no cierre sus compuertas al ojo y a la piel, que se merece sentir su p&aacute;lpito tel&uacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        Una densa exposici&oacute;n de los trabajos de investigaci&oacute;n y planimetr&iacute;as de dos a&ntilde;os, ha estado presentada en la Posada de Tomelloso, y se han impartido charlas explicativas de gran inter&eacute;s por parte de los profesores, en la Demarcaci&oacute;n de Ciudad Real del Colegio de Arquitectos, esperando que sigan con la divulgaci&oacute;n de este gran patrimonio excavado de la provincia que no debe ocultarse, ya que corresponde a un momento hist&oacute;rico de desarrollo, en un contexto de gran carest&iacute;a y pobreza general, as&iacute; que no se debe nunca asimilar a miseria y ruindad, y si a labor inteligente de adecuaci&oacute;n al medio f&iacute;sico, de la forma m&aacute;s natural y popular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Enhorabuena a todos los implicados por valorar el esfuerzo de los azadonazos de las terreras, y las brazadas de los poceros, tirando de las cuerdas y sacando espuertas, realizando una arquitectura sustractiva pero tan rica. As&iacute; se hace la sociedad manchega.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Teodoro Sánchez-Migallón Jiménez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/ciudad-excavada-mancha_132_11968387.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jan 2025 09:53:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ciudad excavada de la Mancha]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arquitectura,Arquitectos,Castilla-La Mancha,Ciudad Real,Tomelloso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Neuroarquitectura para respirar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/neuroarquitectura-respirar_132_11920105.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89ba0378-c1cc-46dd-8fc3-46f1bc09724b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Neuroarquitectura para respirar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La arquitectura es una herramienta política capaz de cohesionar barrios y ciudades. Tenemos ante nosotros la oportunidad de emplear este conocimiento para enriquecer nuestras ciudades y promover el bienestar colectivo"</p></div><p class="article-text">
        Si en todos los proyectos de arquitectura participan personas, pero no siempre ladrillos, &iquest;por qu&eacute; en la carrera de arquitectura dedicamos tanto tiempo a estudiar el ladrillo y tan poco a las personas? &iquest;No deber&iacute;a ser prioritario comprender mejor el cerebro, esa herramienta con la que imaginamos, dise&ntilde;amos y creamos? Hablar de 'estudiar el cerebro' puede sonar tan vasto y abstracto como hablar de 'explorar el universo'. Sin embargo, &iquest;no resulta fascinante pensar que cada ser humano lleva consigo un universo propio dentro de su mente?
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, el inter&eacute;s por entender las implicaciones del cerebro en la vida cotidiana no deja de crecer. Desde las neurociencias, un campo en constante evoluci&oacute;n, se generan investigaciones que buscan explicar fen&oacute;menos en &aacute;mbitos muy diversos. Entre los conocimientos derivados de estas investigaciones, los que m&aacute;s interesan a los profesionales de la arquitectura son aquellos relacionados con el comportamiento humano y la interacci&oacute;n de las personas entre s&iacute; y con los espacios que habitan.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo se refleja esto en nuestra vida diaria? En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, disciplinas como la psicolog&iacute;a y las neurociencias han dado lugar a enfoques que arrojan luz sobre procesos tan variados como la decisi&oacute;n de comprar, la educaci&oacute;n o la forma en que nos relacionamos con los entornos construidos. 
    </p><p class="article-text">
        Conceptos como el neuromarketing, la neuroeducaci&oacute;n y la neuroarquitectura est&aacute;n cobrando protagonismo, mostrando c&oacute;mo los descubrimientos sobre el cerebro pueden transformar nuestra manera de vender, ense&ntilde;ar, o dise&ntilde;ar espacios que realmente conecten con las emociones y necesidades humanas. En este post, exploramos brevemente el potencial que tiene la investigaci&oacute;n en neuroarquitectura para dise&ntilde;ar hospitales, colegios y ciudades.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>neuroarquitectura</strong> es una disciplina que estudia la relaci&oacute;n entre las personas y su entorno. En su vertiente de investigaci&oacute;n (neuroarquitectura experimental), emplea herramientas de las neurociencias (seguimiento ocular, respuesta galv&aacute;nica de la piel, electrocardiograma&hellip;) para analizar las respuestas fisiol&oacute;gicas que los espacios generan en las personas, complementando estos datos con herramientas psicol&oacute;gicas (tests estandarizados, encuestas, entrevistas&hellip;). Por otro lado, su vertiente pr&aacute;ctica (neuroarquitectura aplicada) utiliza los resultados de dichas investigaciones, junto con herramientas de la neuropsicolog&iacute;a, para evaluar el impacto de los espacios reales &mdash;construidos y en funcionamiento&mdash; en la vida diaria de sus usuarios.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, sabemos que los pacientes hospitalizados que tienen vistas a la naturaleza desde sus ventanas requieren menos analg&eacute;sicos y <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/science.6143402" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se recuperan m&aacute;s r&aacute;pidamente que aquellos cuya vista se limita a una pared</a>.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n conocemos qu&eacute; proporciones espaciales y colores <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2095263521000972" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fomentan la atenci&oacute;n y la memoria</a>. Asimismo, se ha comprobado que <a href="https://isom.ca/wp-content/uploads/2020/01/JOM_1979_08_4_01_Tranquilizing_Effect_of_Color_Reduces_Aggressive-.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ciertos tonos, como el rosa palo, pueden reducir la fuerza f&iacute;sica</a> durante unos minutos o que los altos <a href="https://www.frontiersin.org/journals/psychology/articles/10.3389/fpsyg.2013.00578/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">niveles de ruido ambiental afectan negativamente </a>al rendimiento acad&eacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Estos son solo algunos ejemplos de investigaciones en neuroarquitectura y psicolog&iacute;a ambiental que nos permiten comprender el potencial que los espacios tienen sobre las personas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de ser meros contenedores de nuestra vida cotidiana, los espacios arquitect&oacute;nicos acompa&ntilde;an, facilitan e incluso propician determinadas din&aacute;micas sociales y emocionales. La arquitectura es una herramienta pol&iacute;tica capaz de cohesionar barrios y ciudades. Tenemos ante nosotros la oportunidad de emplear este conocimiento para enriquecer nuestras ciudades y promover el bienestar colectivo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Mombiedro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/neuroarquitectura-respirar_132_11920105.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Dec 2024 06:02:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Neuroarquitectura para respirar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arquitectura,Arquitectos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vivienda pública de alquiler]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/vivienda-publica-alquiler_132_11891906.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/06788046-e0a8-47fc-a83f-7545970ded5a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vivienda pública de alquiler"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La construcción de vivienda pública debería ser una prioridad de los gobiernos central, autonómicos y municipales. Es una tarea con rentabilidad limitada en el corto plazo, pero de importante incidencia en un plazo medio"</p></div><p class="article-text">
        La vivienda es elemento esencial en la definici&oacute;n de la ciudad. Y es, sobre todo, demanda b&aacute;sica de los ciudadanos para poder desarrollar su vida personal, sus relaciones familiares y su actividad cotidiana. Pero, se ha convertido tambi&eacute;n, en la sociedad actual, en elemento de inversi&oacute;n, en producto econ&oacute;mico de una especial rentabilidad. Las necesidades ciudadanas de disponer de una vivienda han hecho que el mercado incremente de manera irregular los precios que estamos dispuestos a pagar por este bien. Es necesario tambi&eacute;n reconocer c&oacute;mo el incremento de valor de este producto ha convertido a promotores, inversores, entidades financieras y particulares en grandes especuladores que saben que este sector tiene una rentabilidad dif&iacute;cil de obtener en otros campos.
    </p><p class="article-text">
        Pero ello no nos puede hacer olvidar que la vivienda es una necesidad esencial para las personas y que, como comunidad, tenemos la obligaci&oacute;n de hacer que sea accesible para todos en condiciones dignas. Y ello quiere decir que las inversiones que realizan los compradores de viviendas deben tener una proporci&oacute;n razonable en base a los sueldos y una rentabilidad l&oacute;gica de acuerdo con las inversiones realizadas por constructores y promotores. La realidad actual est&aacute; muy alejada de estos par&aacute;metros y la vivienda se ha convertido en objetivo inalcanzable para muchas personas.
    </p><p class="article-text">
        Desde el gobierno se plante&oacute; una Ley de Vivienda que trata de corregir estas deficiencias pero que lo logra de manera muy deficiente. Porque el mercado inmobiliario tiene unas caracter&iacute;sticas peculiares en un desarrollo temporal amplio, en una diversificaci&oacute;n de localizaciones y usos muy diversas y porque tratar de controlar la sociedad capitalista con normas y leyes siempre va a ser tarea dif&iacute;cil si no imposible.
    </p><p class="article-text">
        En este complejo &aacute;mbito me atrevo a sugerir l&iacute;neas de actuaci&oacute;n que pueden intentar abordar el problema. La primera de ellas es la de controlar una realidad que se ha ejecutado ya con importantes ayudas p&uacute;blicas tanto en viviendas de protecci&oacute;n oficial como en viviendas promovidas directamente por la administraci&oacute;n. Un control de las personas que acceden a estas viviendas, del uso que se hace de ellas y de la imposibilidad de especular con las mismas parece una tarea b&aacute;sica en contra de actuaciones p&uacute;blicas convertidas en negocio por algunas administraciones y que la justicia corrige s&oacute;lo parcialmente.
    </p><p class="article-text">
        La construcci&oacute;n de vivienda p&uacute;blica deber&iacute;a ser una prioridad de los gobiernos central, auton&oacute;micos y municipales. Es una tarea con rentabilidad limitada en el corto plazo, pero de importante incidencia en un plazo medio. Si se planteara la construcci&oacute;n de un 5 % de las viviendas que se construyen al a&ntilde;o en nuestro pa&iacute;s por parte de la administraci&oacute;n con precios controlados, en un plazo razonable de tiempo tendr&iacute;amos un conjunto de viviendas accesibles para un grupo de ciudadanos, con una incidencia importante en el mercado. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La experiencia de las cooperativas ha tenido resultados espacialmente positivos para muchas familias. Las desviaciones que se han producido, ocasionalmente, en estos proyectos no puede ser razón para no valorar lo que puede significar esta opción para muchos ciudadanos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y ello exige como punto de partida el ser exigentes con la generaci&oacute;n de suelo p&uacute;blico en los planes urban&iacute;sticos evitando todo tipo de desviaciones que se han producido desde muchas administraciones en este control. La experiencia de las cooperativas ha tenido resultados espacialmente positivos para muchas familias. Las desviaciones que se han producido, ocasionalmente, en estos proyectos no puede ser raz&oacute;n para no valorar lo que puede significar esta opci&oacute;n para muchos ciudadanos. 
    </p><p class="article-text">
        Junto a ello ser&iacute;a bueno repensar las limitaciones que nos hemos autoimpuesto en la construcci&oacute;n de viviendas p&uacute;blicas. Soluciones que se limiten a establecer par&aacute;metros de superficie permitir&iacute;an, junto al cumplimiento de la normativa general de la construcci&oacute;n actual, ofrecer un abanico de soluciones m&aacute;s acordes con la mentalidad y diversidad de opciones de la sociedad actual.
    </p><p class="article-text">
        Y, junto a ello, el desarrollo del alquiler como una opci&oacute;n temporal para muchas familias. La costumbre y el deseo leg&iacute;timo de muchas familias de acceder a la propiedad debe dejar paso tambi&eacute;n a la posibilidad el alquiler en determinadas circunstancias o momentos de la vida de cada grupo familiar.
    </p><p class="article-text">
        Un mundo especialmente complejo cuyas desviaciones, en una sociedad capitalista, no son f&aacute;ciles de corregir y por ello requieren caminos plurales para tratar de hacer una realidad el derecho a la vivienda de todos. La experiencia de ciudades y pa&iacute;ses en este &aacute;mbito pueden ser buenos ejemplos del camino a recorrer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Peris Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/vivienda-publica-alquiler_132_11891906.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Dec 2024 09:54:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vivienda pública de alquiler]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cooperativas,Alquiler social,Arquitectos,Arquitectura,VPO - Vivienda de Protección Oficial,Ciudad Real]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Arquitectura a través del espejo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/arquitectura-traves-espejo_132_11837893.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7769b273-ea0a-42b9-b8ad-6c1a6a97b2fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Arquitectura a través del espejo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Ningún elemento parece más trivial que el que se limita a conectar las distintas plantas de un edificio, facilitando el paso de unas a otras del modo más austero y elemental posible. Se nos antojaría que todas las escaleras del mundo son en realidad la misma escalera, y a menudo recurrimos a ese pensamiento como forma de tranquilizar nuestra conciencia de arquitectos"</p></div><p class="article-text">
        Fingimos creer en esa teor&iacute;a estramb&oacute;tica que enuncia que cada uno de nosotros tiene, al menos, un doble en alguna parte del mundo. Y no fingimos creer en ello por lo sugerente de la idea, o porque resulte ex&oacute;tico pensar en nuestra propia duplicidad, sino porque esa elucubraci&oacute;n nos permite imaginar que hay en el mundo alguien muy pr&oacute;ximo a nosotros, tanto que incluso nuestros familiares podr&iacute;an confundirlo, pero que quiz&aacute;, siendo tan parecido a nosotros, se diferencie &uacute;nicamente en que ha conseguido todo cuanto nosotros anhelamos y en lo que la suerte nos fue esquiva.
    </p><p class="article-text">
        Alguien con el mismo matiz cetrino en la piel, con el mismo rasgo morigerado en el moh&iacute;n, con el mismo n&uacute;mero de cent&iacute;metros en altura, uno a uno; e incluso, sorprendentemente, con la misma equivalencia a pies y pulgadas. Y, sin embargo, alguien que nos supera en aquello que m&aacute;s dese&aacute;bamos, viviendo nuestra vida al otro lado del espejo.
    </p><p class="article-text">
        A veces, las cosas m&aacute;s reales son las que parecen m&aacute;s absurdas.&nbsp;Resulta reconfortante imaginar que, en alg&uacute;n lugar del mundo, hay alguien exactamente igual a nosotros, pero llevando la vida que realmente merecemos. Es un desagravio al destino. Cada elecci&oacute;n que hacemos nos lleva por un camino diferente en la vida, y quiz&aacute;, ese otro yo que vive en alg&uacute;n lugar del mundo, siempre encontr&oacute; el modo de acertar con sus elecciones, y as&iacute;, lentamente, con la morosidad cruel del azar, ha ido alej&aacute;ndose de nosotros, y aunque mantiene el rostro cetrino y morigerado, y sus cent&iacute;metros son id&eacute;nticos a nuestros cent&iacute;metros, ha llegado a ser alguien distinto a nosotros. &ldquo;No s&eacute; qui&eacute;n eres, pero no eres mi Alicia&rdquo;, como reprocha <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/A_trav%C3%A9s_del_espejo_y_lo_que_Alicia_encontr%C3%B3_all%C3%AD" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Sombrerero a Alicia.&nbsp;</a>
    </p><p class="article-text">
        Podemos imaginar que eso mismo sucede con la arquitectura, y particularmente con sus elementos m&aacute;s esenciales. Todas las puertas son un mero hueco horadado en el muro, un gesto cotidiano y desprovisto de cualquier ceremonia que nos permite atravesar dos mundos distintos, el de lo exterior y el de lo interior. Lo hacemos con tal frecuencia que no reparamos en su trascendencia, en lo singular de ese gesto. Cualquier puerta tiene esta asombrosa capacidad de transformarnos de seres sociales en seres &iacute;ntimos. Y aun as&iacute;, resulta inmediato comprender que no todas ellas son la misma, y algunas se han elevado por encima de su funci&oacute;n para representar algo m&aacute;s.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Remonte mecánico en Toledo que permite el acceso al Casco Histórico                            </span>
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        Y otro tanto sucede con las escaleras. Ning&uacute;n elemento parece m&aacute;s trivial que este que se limita a conectar las distintas plantas de un edificio, facilitando el paso de unas a otras del modo m&aacute;s austero y elemental posible. Se nos antojar&iacute;a que todas las escaleras del mundo son en realidad la misma escalera, y a menudo recurrimos a ese pensamiento como forma de tranquilizar nuestra conciencia de arquitectos: si damos por sentado que todas se parecen, que son gemelas id&eacute;nticas&nbsp;-mismos cent&iacute;metros e incluso pies y pulgadas-, nada hay que reprocharse por no haber sido capaces de elevarlas por encima de su funci&oacute;n. Y, sin embargo, la arquitectura se empecina en demostrar que, en determinados casos, hay escaleras viviendo vidas perfectas al otro lado del espejo. Escaleras que no son una insignificante sucesi&oacute;n de pelda&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Nadie habr&aacute; dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en &aacute;ngulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en l&iacute;nea quebrada hasta alturas sumamente variables&rdquo;</em>. Resulta innegable que cuando <a href="https://www.ingenieria.unam.mx/dcsyhfi/material_didactico/Literatura_Hispanoamericana_Contemporanea/Autores_C/CORTAZAR/Historias.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cort&aacute;zar describe de este modo una escalera</a>, lo que est&aacute; haciendo es demostrar la conexi&oacute;n entre dos mundos distintos, a trav&eacute;s de pliegues en la superficie que nos remiten directamente a pliegues temporales. Una escalera, si est&aacute; bien proyectada, no conecta dos alturas dispares, sino que conecta planos que refieren m&aacute;s a realidades divergentes. Una escalera, si est&aacute; bien proyectada, es a la vez una puerta que da paso al otro lado del espejo. Porque <em>la l&oacute;gica no siempre tiene sentido cuando se trata de entender el mundo que nos rodea</em>.
    </p><p class="article-text">
        Hay, pues, escaleras que, compartiendo con sus hermanas la funci&oacute;n esencial y estando compuesta de id&eacute;nticos elementos, parecen ser algo distinto; como si siendo tan parecidas entre s&iacute;, al tiempo, estas &uacute;ltimas hubieran conseguido trascender para ser arquitectura ellas mismas, sin la participaci&oacute;n de m&aacute;s recursos. De entre estas escaleras destaca el proyecto para acceder al centro hist&oacute;rico de Toledo, autor&iacute;a de Jos&eacute; Antonio Mart&iacute;nez Lape&ntilde;a y El&iacute;as Torres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estando el n&uacute;cleo hist&oacute;rico de Toledo en lo alto de una colina, rodeada a su vez por el meandro del Tajo, acceder a &eacute;l es una tarea no exenta de esfuerzos y desequilibrios. Para aminorar los primeros y resolver los segundos, a finales del s. XX se propuso la comunicaci&oacute;n del entorno de la puerta de Bisagra, abajo, con la calle Subida de La Granja, en lo alto. 
    </p><p class="article-text">
        Resulta inmediato entender la complejidad de la empresa, porque no se trata tanto de resolver un problema f&iacute;sico de diferencia de cotas, como de dar respuesta a un problema de comunicaci&oacute;n entre dos zonas independientes de la ciudad. Por un lado, abajo, la vida de la ciudad contempor&aacute;nea, tras la muralla que rodea a la ciudad; y en el otro extremo, arriba en diagonal, la ciudad hist&oacute;rica, aquella que fue y que mira altiva a su heredera. Siendo la misma ciudad parecer&iacute;an divergentes, como un reflejo especular. Todo lo que est&aacute; en el otro lado del espejo es s&oacute;lo un sue&ntilde;o.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Escaleras junto al remonte mecánico de Toledo que permite el acceso al Casco Histórico de Toledo a los pies de la Diputación Provincial                            </span>
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        Y, como en el texto de Cort&aacute;zar, el proyecto construido se plantea como la conexi&oacute;n entre esos dos distintos mundos, a trav&eacute;s de pliegues en la superficie, que no son sino pliegues espacio-temporales. He ah&iacute; la complejidad. Para hacer esa conexi&oacute;n, las escaleras brotan de la base de la muralla, junto al contempor&aacute;neo aparcamiento de Recaredo, e inician un recorrido sinuoso y comprimido por los muros de contenci&oacute;n de hormig&oacute;n, al modo de las calles de la Juder&iacute;a. Y dividiendo el ascenso en seis tramos , estas escaleras van encaj&aacute;ndose en la topograf&iacute;a de la ladera, al tiempo que permiten contemplar el recorrido que va quedando abajo, conforme el visitante asciende. Finalmente, cuando se alcanza la cumbre, se desemboca en un mirador en el que demorarse el tiempo suficiente hasta conseguir la transformaci&oacute;n interior necesaria para desembarcar a la ciudad hist&oacute;rica de Toledo.
    </p><p class="article-text">
        Se trata, pues, de un recorrido en el que, a trav&eacute;s de una callejuela serpenteante y recovecos imprevistos, se alcanza una metamorfosis por la cual, y viajando en el tiempo, pasamos de nuestra &eacute;poca apocada a dejarnos permear por el Toledo visigodo y musulm&aacute;n. Pero ser&iacute;a ingenuo pensar que puede hacerse ese viaje sin sufrir heridas internas. Y as&iacute;, queda en la ladera la evidencia de ese desgarramiento, como una cicatriz transversal y abierta, por la que palpita la sangre de los turistas. Mart&iacute;nez Lape&ntilde;a y Torres dejan abierta la incisi&oacute;n en la ladera, por un lado, para que &eacute;sta sirva de mirador continuo e incesante en el ascenso; y, por otro lado, porque esa incisi&oacute;n es el constante recuerdo de un zurcido, el entrecosido de las dos ciudades, la actual y la que sigue viviendo al otro lado del espejo
    </p><p class="article-text">
        En toda escalera hay un reto geom&eacute;trico, un desaf&iacute;o suicida a la gravedad. Pero s&oacute;lo en las escaleras que se empecinan en no parecerse a sus hermanas hay, adem&aacute;s, movimiento. &ldquo;Aqu&iacute; el movimiento se hace hueco y sombra, acogido en el vientre materno que es el muro, al que pertenece&rdquo;. Y de ese modo, la herida abierta en la ladera se erige sutilmente en un equilibrio inesperado, donde las sombras se derraman en el talud, generando &ldquo;una forma rampante que escenifica el movimiento continuo en ese l&iacute;mite que es pared vertical hist&oacute;rica para siempre&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;A veces, la mejor manera de resolver un problema es cambiando de perspectiva&rdquo;, como recordaba a Alicia el Sombrerero; y es tal vez por eso que esta escalera se plantea como un compendio de giros y quiebros, palpando en ellos el propio conocimiento de s&iacute; misma, y avanzando el significado de un Toledo que est&aacute; busc&aacute;ndose entre los dobleces de la historia.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Si es verdad que <em>un poco de locura es esencial para mantener la cordura en un mundo tan absurdo</em>, debemos aceptar que cada uno de nosotros tiene, al menos, un doble en alguna parte del mundo, llevando la vida que anhelamos. Y, del mismo modo, cada escalera tiene, en alg&uacute;n lugar del mundo, un doble; una escalera que encontr&oacute; el modo de superar los obst&aacute;culos y construirse elev&aacute;ndose por encima de s&iacute; misma, aconteciendo arquitectura, sin necesitar la participaci&oacute;n de m&aacute;s elementos.
    </p><p class="article-text">
        Porque <em>la verdadera magia est&aacute; en creer en la posibilidad de lo imposible</em>, en escaleras que conectan, tal vez, dos mundos distintos. Y, sobre todo, en la conexi&oacute;n de dos tiempos ajenos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David  García-Manzanares  Vázquez  de  Agredos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/arquitectura-traves-espejo_132_11837893.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Nov 2024 19:22:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Arquitectura a través del espejo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arquitectura,Construcción,Arquitectos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Centro Nacional de Demostración Sanitaria, hoy Instituto regional de Ciencias de la Salud en Talavera de la Reina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/centro-nacional-demostracion-sanitaria-hoy-instituto-regional-ciencias-salud-talavera-reina_132_11748204.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6aabea68-7c16-4f81-9bce-ebc261bf404e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Centro Nacional de Demostración Sanitaria, hoy Instituto regional de Ciencias de la Salud en Talavera de la Reina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pioneros en arquitectura para la salud: María Pérez Sheriff y Gerardo Calviño</p><p class="subtitle">Nace 'Arquitectura para Respirar', espacio de opinión en colaboración con el Colegio de Arquitectos de Castilla-La Mancha
</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://docomomoiberico.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Docomomo Ib&eacute;rico</a> incluy&oacute; en su registro -en 2022- este interesante complejo de arquitectura sanitaria construido en Talavera de la Reina entre 1968 y 1976. En estos d&iacute;as celebraremos la colocaci&oacute;n de una merecida placa que reconoce la calidad de los edificios y de su bien conservado entorno ajardinado que es parte esencial de este conjunto. 
    </p><p class="article-text">
        Por encima de la fama de sus arquitectos o de un dise&ntilde;o de autor, el edificio del actual Instituto regional de Ciencias de la Salud, antiguo Centro Nacional de Demostraci&oacute;n Sanitaria que tambi&eacute;n se denomin&oacute; Centro Regional de Salud P&uacute;blica , destaca por la implicaci&oacute;n de sus art&iacute;fices, dentro de un marco interdisciplinar e internacional, en la renovaci&oacute;n y mejora de las cualidades f&iacute;sicas y ambientales de este tipo de infraestructuras puestas al servicio de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Sus antecedentes se remontan las conclusiones del congreso de la OMS de 1963 en Le Vesinet (Francia). En aquellas jornadas se plantearon iniciativas para constituir laboratorios experimentales, en contacto con el territorio, enfocadas a la investigaci&oacute;n de diversos problemas de salud p&uacute;blica para lo que se crearon unas zonas de demostraci&oacute;n que permitiesen verificar la efectividad de las medidas adoptadas y contribuyesen a la formaci&oacute;n de los trabajadores sanitarios.
    </p><p class="article-text">
        Tradicionalmente, las zonas de demostraci&oacute;n sanitaria estaban ligadas a centros universitarios y deb&iacute;an tener una poblaci&oacute;n comprendida entre los 30.000 y los 120.000 habitantes, contar con una distribuci&oacute;n urbana y rural que fuese representativa de todo un pa&iacute;s y abarcar un territorio definido f&iacute;sica y sociol&oacute;gicamente que deb&iacute;a disponer de servicios de salud organizados.
    </p><p class="article-text">
        Esta zona &ndash;en concreto- contaba, adem&aacute;s, con los antecedentes del <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/sanitarios-espanola-recuerda-refugiados-xxi_1_1406623.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Centro Secundario de Higiene Rural</a> de Talavera y Puente del Arzobispo de 1932.
    </p><p class="article-text">
        La iniciativa parti&oacute; de un grupo de sanitarios de la Direcci&oacute;n General de Sanidad, seguidores de los postulados de Le Vesinet que hab&iacute;an desarrollado experiencias pioneras en lugares como Tierra de Campos.
    </p><p class="article-text">
        En enero de 1965 aparecieron las primeras noticias sobre la creaci&oacute;n de un centro sanitario en Talavera con la participaci&oacute;n de expertos de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS) desplazados a Espa&ntilde;a. El proyecto tuvo amplia repercusi&oacute;n en los medios y en octubre de 1968 se aprob&oacute; la versi&oacute;n definitiva, con 130 camas y 78.660.048,55 pesetas de presupuesto. Las obras se adjudicaron en agosto de 1970, pero no se iniciaron hasta enero del a&ntilde;o siguiente en un proceso no exento de dificultades que concluy&oacute; en junio de 1976 con la inauguraci&oacute;n oficial del Centro Nacional de Demostraci&oacute;n Sanitaria (CNDS) por el ministro Manuel Fraga Iribarne.
    </p><h2 class="article-text">Caracter&iacute;sticas arquitect&oacute;nicas del CNDS</h2><p class="article-text">
        De 1965 son primeros informes del profesor Fraser Brokinton sobre los aspectos de organizaci&oacute;n del centro que deb&iacute;a estar proyectado a base de pabellones, (hospital y escuela)&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recibieron el encargo los arquitectos Gerardo Calvi&ntilde;o Mart&iacute;nez y Mar&iacute;a P&eacute;rez Sheriff. El primero era autor del Centro Nacional de Virolog&iacute;a de Majadahonda (Madrid) y hab&iacute;a trabajado para la Direcci&oacute;n General de Sanidad. Mar&iacute;a P&eacute;rez Sheriff, tras cursar su carrera en Madrid, hab&iacute;a ampliado estudios en Estados Unidos y era becaria de Ministerio de Vivienda en materia de urbanismo.
    </p><p class="article-text">
        Sus primeros anteproyectos se expusieron ante los Servicios de arquitectura del Ministerio de Salud brit&aacute;nico y en septiembre de 1968, se desplaz&oacute; a nuestro pa&iacute;s William Tatton-Brown, arquitecto vinculado a los congresos internacionales de arquitectura moderna (CIAM) en la d&eacute;cada de los treinta y antiguo colaborador de&nbsp;Andr&eacute; Lurcart y Berthold Lubetkin, que viaj&oacute; hasta Talavera en calidad de consultor jefe de la OMS y arquitecto-jefe de dicho servicio. Ya aqu&iacute;, elabor&oacute; el informe OMS-Espa&ntilde;a 0030 'Propuesta de Hospital y Centro para la formaci&oacute;n de sanitarios en Talavera de la Reina', con previsi&oacute;n inicial&nbsp;para 50 camas, desarrollado por Calvi&ntilde;o y P&eacute;rez-Sheriff, ampliable vertical y horizontalmente, y susceptible de transformaciones por su dise&ntilde;o vers&aacute;til, flexible, econ&oacute;mico y funcional susceptible de&nbsp;ampliaci&oacute;n hasta las 500.
    </p><p class="article-text">
        En dicho informe se propon&iacute;a la construcci&oacute;n de una maqueta que finalmente se realiz&oacute;, de la que tenemos fotos y que probablemente se conserve, algo da&ntilde;ada, todav&iacute;a. La participaci&oacute;n de W. Tatton-Brown se centr&oacute; en la circulaci&oacute;n de pacientes, dise&ntilde;o de zonas como las cocinas y configuraci&oacute;n de las posibles ampliaciones.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, se aprob&oacute; un edificio con la tercera planta di&aacute;fana preparada para ser destinada a futuras necesidades con la colaboraci&oacute;n de Ingenieros colaboradores (OF-5) siguiendo las recomendaciones del propio Tatton y un dise&ntilde;o donde tuvieron gran influencia las necesidades y recomendaciones del cuerpo de enfermer&iacute;a siguiendo la tradici&oacute;n inglesa del <em>Royal College of Nursing</em>, y a los tanto Mar&iacute;a como Tatton, acostumbrados a trabajar con arquitectas, debieron ser muy sensibles.
    </p><p class="article-text">
        Caracter&iacute;sticas diferenciadoras del proyecto:
    </p><p class="article-text">
        -Conjunto de pabellones con distribuci&oacute;n escalonada y terrazas visitables, gran superficie acristalada y una amplia zona verde.
    </p><p class="article-text">
        -Creaci&oacute;n de puestos de enfermer&iacute;a de mucho mayor tama&ntilde;o a los dise&ntilde;ados por los servicios t&eacute;cnicos de la Seguridad Social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        -Creaci&oacute;n de salas de estar para pacientes por primera vez en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        -Construcci&oacute;n de amplios pasillos para facilitar la circulaci&oacute;n de camas.
    </p><p class="article-text">
        -Incorporaci&oacute;n de amplias terrazas corridas vinculadas a las habitaciones, que pese a la oposici&oacute;n inicial, han demostrado un notable ahorro energ&eacute;tico para el centro, a lo largo de d&eacute;cadas de funcionamiento, que fueron especialmente &uacute;tiles durante la pandemia del Covid-19.
    </p><p class="article-text">
        -Dise&ntilde;o arquitect&oacute;nico enfocado a propiciar una imagen m&aacute;s aligerada y amable que infundiese la sensaci&oacute;n de bienestar.
    </p><p class="article-text">
        -Utilizaci&oacute;n de tres patios interiores para la iluminaci&oacute;n de las zonas de consultas y numerosos lucernarios para la iluminaci&oacute;n natural de quir&oacute;fanos y paritorios.
    </p><p class="article-text">
        -Construcci&oacute;n de galer&iacute;as registrables para la distribuci&oacute;n de los diferentes servicios y suministros que se han convertido en t&oacute;nica general en dise&ntilde;os posteriores.
    </p><p class="article-text">
        -Ubicaci&oacute;n exterior de la central t&eacute;rmica, dentro de un entorno ajardinado que forma parte importante del recinto y que es utilizado para diversos cometidos por la gerencia del centro, de tal modo que los 13,350 m&sup2; del conjunto edificado se enclavan en una generosa parcela de 26.753 m&sup2; con aparcamientos integrados entre las zonas arboladas y ajardinadas que fue dise&ntilde;ado con un animalario para trabajos de investigaci&oacute;n que, finalmente, no se construy&oacute;, aunque el centro cont&oacute; en sus inicios con un establo para la obtenci&oacute;n de sueros.
    </p><p class="article-text">
        La referida maqueta fue expuesta en una exposici&oacute;n sobre arquitectura hospitalaria en la que el edificio se diferenciaba del resto por su funcionalidad y su arquitectura sensible y rica en matices, escalonada y de baja altura, rodeada de jardines, &aacute;rboles y aparcamientos que llam&oacute; la atenci&oacute;n de la entonces princesa Sof&iacute;a.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Visita de la entonces princesa Sofía a una exposición sobre arquitectura hospitalaria en la que el edificio - presentado en una maqueta- se diferenciaba del resto por su funcionalidad y su arquitectura sensible y rica en matices, escalonada y de baja altura, rodeada de jardines, árboles y aparcamientos que llamó la atención de la futura reina"
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            <span class="title">
                Visita de la entonces princesa Sofía a una exposición sobre arquitectura hospitalaria en la que el edificio - presentado en una maqueta- se diferenciaba del resto por su funcionalidad y su arquitectura sensible y rica en matices, escalonada y de baja altura, rodeada de jardines, árboles y aparcamientos que llamó la atención de la futura reina                            </span>
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        Hablamos de un proyecto que manifestaba el aprendizaje recopilado por sus arquitectos, a trav&eacute;s de sus contactos con el resto de Europa y que llevaron a cabo una arquitectura hospitalaria avanzada y amable que desterraba el recelo que entre muchos sectores generaban los antiguos hospitales y centros de beneficencia, conformando un entorno cuya imagen generase una atm&oacute;sfera saludable en s&iacute; misma que casi 50 a&ntilde;os despu&eacute;s mantiene sus valores despu&eacute;s de que en 1986 se produjese la transferencia del Centro a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, recibiendo el nombre de Centro Regional de Salud P&uacute;blica y manteniendo funciones similares a las descritas anteriormente.
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                Planta actual del Instituto de Ciencias de la Salud de Castilla-La Mancha, con sede en Talavera de la Reina, con sus zonas verdes                            </span>
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                Vista del Instituto de Ciencias de la Salud de Castilla-La Mancha                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Javier Herce]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/centro-nacional-demostracion-sanitaria-hoy-instituto-regional-ciencias-salud-talavera-reina_132_11748204.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Oct 2024 05:02:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Centro Nacional de Demostración Sanitaria, hoy Instituto regional de Ciencias de la Salud en Talavera de la Reina]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arquitectura,Salud pública,Arquitectos,Talavera de la Reina,Patrimonio Histórico,Edificios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Arquitectura en los inicios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/arquitectura-inicios_132_11707241.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/74ac799e-8143-4433-aa63-9878d8f3c622_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Arquitectura en los inicios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Hacer arquitectura requiere una voluntad expresa y un acto consciente para que surja, pero a pesar de ello, las ciudades tienden a formarse de manera casual y un tanto caótica, sin una aparente previsión en esas fases iniciales"</p></div><p class="article-text">
        Acostumbramos a no reconocer los actos inaugurales, no tanto aquellos que aparecen subrayados en la agenda -la primera comuni&oacute;n de un hijo o la boda tan preparada antes y celebrada despu&eacute;s-, sino aquellos actos realmente significativos pero cuya importancia no podemos calibrar. El instante preciso en el que dejamos de confiar en nuestra pareja, por una frase que delata su mentira -quiz&aacute; infidelidad-, y que cuando es escuchada por vez primera apenas nos permite reparar en ella, como si quisi&eacute;ramos negar lo escuchado y para ello no prest&aacute;ramos atenci&oacute;n. O el primer s&iacute;ntoma, imperceptible casi, de aquella enfermedad de la que nos diagnosticar&aacute;n meses despu&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Recordamos con absoluta precisi&oacute;n y nitidez la fecha y el lugar en el que un m&eacute;dico canoso nos auscult&oacute; y examin&oacute; con teatral parsimonia una radiograf&iacute;a, indic&aacute;ndonos con voz calmada el tratamiento a seguir en los pr&oacute;ximos meses. Sin embargo, no recordamos cu&aacute;ndo percibimos aquel primer s&iacute;ntoma -quiz&aacute; excesivo llamarlo s&iacute;ntoma-, ni d&oacute;nde est&aacute;bamos ni con qui&eacute;n nos encontr&aacute;bamos. Ese fue el instante inaugural de una nueva vida, ese sutil pinchazo en el pecho, pero no podemos registrar la fecha en la agenda porque no fuimos conscientes de estar viviendo uno de los actos transcendentes de nuestra vida.
    </p><p class="article-text">
        Acostumbramos a no reconocer los actos inaugurales, decimos, porque hacerlo implicar&iacute;a admitir la preocupante falta de control sobre la vida. Y as&iacute;, resulta artificialmente tranquilizador fingir que no reparamos en ellos.
    </p><p class="article-text">
        De este modo, resulta complejo, y a menudo es m&aacute;s un ejercicio de literatura, reconocer el momento preciso en que se funda una ciudad. M&aacute;s a&uacute;n reconocer el instante en que se decide que se debe fundar. Sin embargo, ahora que celebramos el D&iacute;a Mundial de la Arquitectura, podemos citar el caso paradigm&aacute;tico que tenemos en Espa&ntilde;a, con un conjunto de 300 ciudades de las cuales podemos precisar cuantos datos se requieran, comenzando por su fundaci&oacute;n, e incluso, por la fecha de la fundaci&oacute;n del organismo que las propici&oacute;. 
    </p><h2 class="article-text">El inicio de la transformaci&oacute;n del medio rural</h2><p class="article-text">
        As&iacute;, el 18 de octubre de 1939 se crea el Instituto Nacional de Colonizaci&oacute;n, dependiente del Ministerio de Agricultura. Se trataba de un organismo que pretend&iacute;a la transformaci&oacute;n del medio rural en la Espa&ntilde;a de posguerra, proponiendo para ello la creaci&oacute;n de pueblos de colonizaci&oacute;n con un campesinado autosuficiente. Al poco, en 1943 se levanta el primer pueblo de colonizaci&oacute;n, El Torno, en Jerez de la Frontera. Es cierto que hacer arquitectura requiere una voluntad expresa y un acto consciente para que surja, pero a pesar de ello, las ciudades tienden a formarse de manera casual y un tanto ca&oacute;tica, sin una aparente previsi&oacute;n en esas fases iniciales.
    </p><p class="article-text">
        En contraste, tenemos estos tres centenares de pueblos donde el urbanismo y la arquitectura se concibieron en paralelo, sin el habitual retardo entre uno y otra. Eso da como resultado una homogeneidad en la construcci&oacute;n que da car&aacute;cter a estos poblados, pero sobre todo, permite que la arquitectura se adapte perfectamente a los requerimientos urban&iacute;sticos, porque ambos aspectos surgen como un ente indisoluble, y podemos distinguir y precisar sus actos inaugurales: los acuerdos ministeriales sobre la necesidad de su creaci&oacute;n, los informes de viabilidad t&eacute;cnica y econ&oacute;mica para su levantamiento, o las actas de replanteo para su construcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Entre estos tres centenares de pueblos de colonizaci&oacute;n podr&iacute;amos destacar cualquiera de ellos para se&ntilde;alar sus valores arquitect&oacute;nicos y art&iacute;sticos, pero dado que las normas del relato period&iacute;stico exigen particularizar para poder fijar las caracter&iacute;sticas en una figura individual, podemos resaltar el caso de Villalba de Calatrava (Ciudad Real), por haberse mantenido hasta hoy en un estado muy pr&oacute;ximo al de su levantamiento original, iniciado en 1955 y finalizado en 1961, por estar declarado como BIC en 2015 y por estar catalogado en DOCOMOMO, organizaci&oacute;n internacional que se dedica a documentar y promover la conservaci&oacute;n del patrimonio arquitect&oacute;nico del Movimiento Moderno.
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                Distribución interior de una de las manzanas                            </span>
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        ncargado a Jos&eacute; Luis Fern&aacute;ndez del Amo, Villalba de Calatrava se planific&oacute; para acoger 100 viviendas para colonos, 6 viviendas de obreros, una iglesia, dos escuelas, dependencias administrativas, casa sindical, consultorio m&eacute;dico y un bar; estos dos &uacute;ltimos porque en todo entorno social es preciso tener un espacio reservado para las confidencias, a&uacute;n cuando en ocasiones no reparemos en las mentiras que ocultan. 
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente, se ampliar&iacute;a con el proyecto de Agust&iacute;n Delgado de Robles para el cementerio (1957) y del propio Jos&eacute; Luis Fern&aacute;ndez del Amo para los hogares rurales (1986, dirigidos por Rosado Gonz&aacute;lez). Todo este programa se asentaba sobre un urbanismo a base de mallas hexagonales irregulares (con cuatro lados de 55 metros y otros dos lados de 44 metros), y donde los extremos cortos de estos hex&aacute;gonos presentaban una concavidad que permit&iacute;a dar origen a una plaza en el encuentro entre esas dos manzanas. &ldquo;Las manzanas se sit&uacute;an en su dimensi&oacute;n alargada en la orientaci&oacute;n este-oeste y las calles discurren en la misma direcci&oacute;n en una l&iacute;nea ligeramente quebrada&rdquo;, explicaba Jos&eacute; Luis Fern&aacute;ndez del Amo.<em> </em>
    </p><p class="article-text">
        Adolece Villalba de Calatrava de una imagen ic&oacute;nica, como podr&iacute;a ser el caso de Vegaviana (1954), ciudad surgida del ingenio del propio Fern&aacute;ndez del Amo, con una pl&aacute;stica fotograf&iacute;a de Joaqu&iacute;n Palacios, &ldquo;Kindel&rdquo;, que ha condensado en el imaginario com&uacute;n; pero esto reafirma su arquitectura, preserv&aacute;ndola de la f&uacute;til propaganda de postal. Y, por otra parte, la arquitectura que se propone, con soluciones constructivas sencillas, al tiempo que soluciones formales sugerentes, dan como resultado una homogeneidad en muros de tapial blanco con cubiertas inclinadas de las que sobresalen las chimeneas; vol&uacute;menes encalados y apenas perforados por peque&ntilde;os huecos. Ninguna vivienda se aleja de estas concepciones, manteni&eacute;ndose una uniformidad que da sentido a la proyecci&oacute;n en paralelo de urbanismo y arquitectura. &ldquo;La genialidad es siempre una monoton&iacute;a, un ser uno igual a s&iacute; mismo&rdquo;, podr&iacute;amos decir siguiendo a Umbral. En los pueblos de colonizaci&oacute;n, la belleza surge de la repetici&oacute;n, al modo en que lo hace en la sucesi&oacute;n de la serie de Fibonacci o en los retratos seriados de Warhol.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, los edificios p&uacute;blicos se agrupan en una manzana com&uacute;n, buscando que abran a una plaza. As&iacute;, en una disposici&oacute;n sim&eacute;trica, en el oeste se ubican las aulas de la escuela y a ambos lados de &eacute;sta las viviendas de los maestros, mientras que en el este se sit&uacute;a la iglesia, &ldquo;con la fachada alineada seg&uacute;n los l&iacute;mites de la manzana y dos amplios retranqueos laterales que sirven de acceso por un lado a la abacer&iacute;a y por otro a las dependencias parroquiales&rdquo;, como se se&ntilde;ala en la web de Fern&aacute;ndez del Amo. 
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                Imagen exterior de la Iglesia                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Es significativa esta organizaci&oacute;n del pueblo, porque las ciudades suelen surgir por un asentamiento inicial de viviendas, y las propias relaciones sociales que se establecen acaban por demandar en las fases iniciales esos espacios p&uacute;blicos (plaza, iglesia y ayuntamiento, protot&iacute;picamente). Pero en los poblados de colonizaci&oacute;n no es ya que podamos identificar con precisi&oacute;n la fecha de su creaci&oacute;n, sino que todo el pueblo se levanta de un modo simult&aacute;neo -y por tanto, artificial-, de tal modo que estos espacios p&uacute;blicos est&aacute;n desde el mismo origen, por lo que pueden ser planificados sin condicionante de tipo alguno.
    </p><p class="article-text">
        Proyectado para albergar alrededor de 400 personas, a principios del siglo XX apenas contaba con 47 habitantes, y cinco a&ntilde;os despu&eacute;s esa poblaci&oacute;n se hab&iacute;a reducido a la mitad. Acostumbramos a no reconocer los actos inaugurales, y en cambio tenemos una capacidad inusitada para comprender con nitidez los finales, como si estuvi&eacute;ramos m&aacute;s preparados para la muerte, o para sus proleg&oacute;menos, al menos.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, formalmente Villalba de Calatrava es un pueblo habitado (24 personas censadas en 2023), y sin embargo, todos comprendemos que falleci&oacute; hace a&ntilde;os -ese primer y sutil pinchazo en el pecho-, aunque para llegar a ese final a&uacute;n le quede pasar por algunos tratamientos est&eacute;riles. Pero en el caso de Villalba, al tener un inicio tan reconocible, subrayada la fecha exacta de su fundaci&oacute;n en calendarios y fijada la fecha de su declaraci&oacute;n como BIC en agendas ministeriales, es de esperar que a su muerte quede embalsamada al modo de Tutankam&oacute;n, Rams&eacute;s II o Herculano, para regocijo de arque&oacute;logos y turistas; tambi&eacute;n de arquitectos, que compartimos la necrofilia con los primeros y el fanatismo con los segundos. Hacerlo as&iacute; es ara&ntilde;ar una pr&oacute;rroga a la muerte.
    </p><p class="article-text">
        Pero haber dejado constancia n&iacute;tida de su fundaci&oacute;n, de su nacimiento, es garant&iacute;a de que, al modo de Tutankam&oacute;n o Rams&eacute;s II, la arquitectura contenida en Villalba de Calatrava sobrevivir&aacute; a su propia muerte. Porque la arquitectura, como la vida, consiste esencialmente en un nacimiento sucesivo, en una iteraci&oacute;n creadora que se superpone a s&iacute; misma. El primer lunes de octubre celebramos -cada a&ntilde;o, con precisi&oacute;n obsesiva-, el D&iacute;a Mundial de la Arquitectura porque &eacute;sta s&oacute;lo puede explicarse por ese af&aacute;n humano de crear algo nuevo cada d&iacute;a, ya sea una vivienda unifamiliar o ya sea una ciudad entera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David García-Manzanares Vázquez de Ágredos - Arquitecto y tesorero de la Demarcación de Ciudad Real del COACM, Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla-La Mancha]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/arquitectura-para-respirar/arquitectura-inicios_132_11707241.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Oct 2024 05:06:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Arquitectura en los inicios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Blogs,Arquitectura,Vivienda,Ciudad Real]]></media:keywords>
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