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    <title><![CDATA[elDiario.es - Philip Alston]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/philip-alston/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Philip Alston]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El coronavirus ha destapado otra pandemia que beneficia a los ricos: la de la pobreza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/coronavirus-destapado-pandemia-beneficia-ricos-pobreza_129_6104077.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c3ea7b69-20c8-4c69-8580-cc5e8480c907_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El coronavirus ha destapado otra pandemia que beneficia a los ricos: la de la pobreza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La defectuosa línea de pobreza extrema del Banco Mundial ha dibujado una imagen erróneamente positiva que ha provocado una complacencia peligrosa sobre los progresos</p><p class="subtitle">ESPECIAL - Desprotegidos: la desigualdad se propaga con el coronavirus</p></div><p class="article-text">
        De repente, la pobreza se ha vuelto noticia. Es imposible no ver el impacto absolutamente desproporcionado que el coronavirus est&aacute; teniendo entre la gente pobre y marginada. Cientos de millones de personas abocadas al desempleo y a la miseria. Con un apoyo insuficiente en la mayor&iacute;a de los casos, aumentan el hambre, la falta de vivienda y los trabajos peligrosos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo puede ser que el relato haya cambiado de la noche a la ma&ntilde;ana? Hace tan solo unos meses muchos celebraban el inminente fin de la pobreza y ahora el problema est&aacute; en todas partes. La explicaci&oacute;n es simple: los l&iacute;deres mundiales, fil&aacute;ntropos y expertos llevan diez a&ntilde;os con una narrativa enga&ntilde;osamente optimista sobre el progreso en la lucha mundial contra la pobreza. Han dicho que es <a href="https://www.worldbank.org/en/news/press-release/2018/09/19/decline-of-global-extreme-poverty-continues-but-has-slowed-world-bank" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">uno de los &ldquo;mayores logros de la humanidad</a>&rdquo;, una haza&ntilde;a &ldquo;<a href="https://www.foreignaffairs.com/articles/2019-12-03/how-poverty-ends" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">in&eacute;dita en la historia de la humanidad</a>&rdquo;; y un logro &ldquo;<a href="https://obamawhitehouse.archives.gov/the-press-office/2016/09/20/address-president-obama-71st-session-united-nations-general-assembly" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sin precedentes</a>&rdquo;. Pero la historia de &eacute;xito siempre ha sido muy enga&ntilde;osa.
    </p><p class="article-text">
        Como muestro en mi <a href="https://chrgj.org/wp-content/uploads/2020/07/Alston-Poverty-Report-FINAL.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe final</a> como relator especial de las Naciones Unidas sobre extrema pobreza y derechos humanos, casi todas estas cuentas se basan en el umbral internacional de la pobreza del Banco Mundial de 1,9 dolares al d&iacute;a. Esta medici&oacute;n, mal comprendida y defectuosa, pinta un panorama err&oacute;neamente positivo y es la responsable de la indebida y peligrosa complacencia con el <em>statu quo</em>.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n esa medida, el n&uacute;mero de personas en &ldquo;pobreza extrema&rdquo; <a href="https://openknowledge.worldbank.org/bitstream/handle/10986/30418/9781464813306.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se redujo de 1.900 millones en 1990 a 736 millones en 2015</a>. Pero una reducci&oacute;n as&iacute; de abrupta solo se consigue cuando el punto de partida es escandalosamente poco ambicioso. La cantidad de 1,9 d&oacute;lares al d&iacute;a solo sirve para asegurar una subsistencia miserable. En muchos pa&iacute;ses, ni siquiera cubre el coste de los alimentos o de la vivienda; no aporta informaci&oacute;n sobre la pobreza entre las mujeres y las personas a menudo excluidas de las encuestas oficiales, como los refugiados y los trabajadores migrantes; y gran parte de la disminuci&oacute;n anunciada en la pobreza mundial se debe al aumento de los ingresos en un solo pa&iacute;s: China.
    </p><p class="article-text">
        Tener un panorama poco realista del progreso en la lucha contra la pobreza ha tenido consecuencias nefastas. 
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, porque este supuesto &eacute;xito se ha atribuido al crecimiento econ&oacute;mico, justificando as&iacute; programas procrecimiento caracterizados por la desregulaci&oacute;n, la privatizaci&oacute;n, la reducci&oacute;n de impuestos para empresas y ricos, el libre movimiento de capitales y la excesiva protecci&oacute;n para las inversiones. Es la coartada con la que me encontr&eacute; una y otra vez a lo largo de los seis a&ntilde;os que pas&eacute; dentro de la ONU investigando las medidas de los diferentes Gobiernos contra la pobreza. Todo, desde las exenciones fiscales para los superricos hasta los destructivos megaproyectos de extracci&oacute;n de riquezas en el Sur global eran justificados como formas de reducir la pobreza, cuando en realidad no estaban haciendo nada de eso.
    </p><p class="article-text">
        Presentar los intereses de los ricos como el mejor camino para mitigar la pobreza ha cambiado radicalmente el contrato social, redefiniendo al bien p&uacute;blico como aquello que ayuda a los ricos a ser m&aacute;s ricos.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, este relato del progreso se ha usado para tapar los terribles resultados que esta perversi&oacute;n de las pol&iacute;ticas procrecimiento han provocado tan a menudo. Muchos de los pa&iacute;ses que lograron grandes subidas en su PIB tambi&eacute;n registraron una explosi&oacute;n en la desigualdad y un aumento del hambre. En muchos casos, el crecimiento ha venido con costes inasumibles en salud y vivienda, con persistentes diferencias raciales en la distribuci&oacute;n de la riqueza, con la proliferaci&oacute;n de empleos donde no se pagan salarios dignos, con el desmantelamiento de las redes de seguridad social y con la devastaci&oacute;n del medio ambiente. Todos estos fen&oacute;menos estaban directamente relacionados con las pol&iacute;ticas neoliberales pero nunca fueron incluidos en el relato heroico de la lucha contra la pobreza.
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, el cuadro optimista que pinta la medida de pobreza m&aacute;s publicitada del Banco Mundial ha fomentado la complacencia. Miles de millones de personas enfrentan un mundo de pocas oportunidades y muertes evitables, demasiado pobres como para disfrutar de los derechos humanos b&aacute;sicos. Alrededor de la mitad de la poblaci&oacute;n mundial vive con <a href="https://www.worldbank.org/en/news/press-release/2018/10/17/nearly-half-the-world-lives-on-less-than-550-a-day" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">menos de 5,50 d&oacute;lares al d&iacute;a</a>: se trata de 3.400 millones de personas, una cifra que <a href="https://openknowledge.worldbank.org/bitstream/handle/10986/30418/9781464813306.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apenas ha disminuido desde 1990</a>. Ni siquiera los pa&iacute;ses de ingresos altos y con recursos abundantes han logrado reducir seriamente las tasas de pobreza.
    </p><p class="article-text">
        El coronavirus no ha hecho m&aacute;s que destapar una pandemia de pobreza que ven&iacute;a de antes. La COVID-19 lleg&oacute; a un mundo en el que crec&iacute;an la pobreza, la desigualdad extrema y el desprecio por la vida humana. Un mundo en el que las leyes y las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas se conciben para crear y mantener la riqueza de los poderosos, no para acabar con la pobreza. Esta es la elecci&oacute;n pol&iacute;tica que se ha hecho.
    </p><p class="article-text">
        En ning&uacute;n lugar es m&aacute;s evidente que en los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) de las Naciones Unidas que, a menos que haya un reajuste dr&aacute;stico, claramente no se van a cumplir. En lugar de imaginar a los Estados como los agentes clave del cambio y de basarse en pol&iacute;ticas para redistribuir la riqueza y atajar la precariedad, el marco de los ODS pone una fe inmensa y equivocada en el sector privado y en el crecimiento de la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La pandemia de pobreza durar&aacute; mucho m&aacute;s que la del coronavirus hasta que los Gobiernos no empiecen a tomarse en serio el derecho de todas las personas a tener un nivel de vida adecuado. Para eso hace falta que dejen de esconderse detr&aacute;s de la miserable l&iacute;nea de subsistencia fijada por el Banco Mundial y abandonen el triunfalismo con el que hablan del inminente fin de la pobreza. Es imprescindible una transformaci&oacute;n social y econ&oacute;mica m&aacute;s profunda para evitar una cat&aacute;strofe clim&aacute;tica, para lograr una protecci&oacute;n social universal, para redistribuir la riqueza con una aut&eacute;ntica justicia fiscal y, en &uacute;ltima instancia, para encaminarse de verdad hacia el fin de la pobreza.
    </p><p class="article-text">
        --
    </p><p class="article-text">
        <em>Philip Alston ha sido relator especial de la ONU sobre pobreza extrema entre 2014 y 2020.  Es titular de la c&aacute;tedra John Norton Pomeroy de derecho en la Facultad de Derecho de la Universidad de Nueva York, donde preside el Centro de Derechos Humanos y Justicia Global.</em>
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Francisco de Z&aacute;rate
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Philip Alston]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/coronavirus-destapado-pandemia-beneficia-ricos-pobreza_129_6104077.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2020 20:35:46 +0000]]></pubDate>
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