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    <title><![CDATA[elDiario.es - David Carranza Muñoz]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/david-carranza-munoz/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - David Carranza Muñoz]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Huyó de la violencia en Colombia y perdió la custodia de sus hijos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/huyo-violencia-colombia-perdio-custodia-hijos_130_6126322.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c0e9a9f0-1b27-4dd3-be52-6ace45efc71e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Huyó de la violencia en Colombia y perdió la custodia de sus hijos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ana Meira Castro perdió la custodia de dos de sus hijos con el argumento de que no podía garantizarles sus derechos. El mayor se ahorcó en un instituto de menores, según las autoridades.</p></div><p class="article-text">
        El cuerpo de Darwin* yace en el peque&ntilde;o f&eacute;retro. Tiene el brazo izquierdo sobre el est&oacute;mago y el derecho ca&iacute;do al costado. Las piernas envueltas en una tela roja, cubiertas por un pl&aacute;stico transparente. La camisa azul le cubre hasta la parte alta de su cuello. Esta es la &uacute;ltima imagen que Ana Meira Castro tendr&aacute; de su hijo de 14 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Ana Meira abandon&oacute; el barrio Pambilero &ndash;en El Charco, municipio costero al noroccidente de Nari&ntilde;o&ndash; por &ldquo;los conflictos y la violencia&rdquo;. Una tarde de 2007 su barrio se llen&oacute; de extra&ntilde;os armados. &ldquo;Los unos hablaban de los otros. Iban y ven&iacute;an en lanchas, buscaban comida e informaci&oacute;n. Nosotros nos limit&aacute;bamos a atenderlos con respeto y a responder lo que requer&iacute;an&rdquo;, recuerda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;D&oacute;nde est&aacute; Edison? &mdash;preguntaron por el pap&aacute; de sus hijos&mdash;. Si no aparece los matamos a ustedes.
    </p><p class="article-text">
        Cada d&iacute;a Ana Meira se enteraba de los cad&aacute;veres que aparec&iacute;an al costado de la carretera o de los restos humanos que arrastraba la corriente del r&iacute;o Tapaje. Las amenazas de esa gente son serias, pens&oacute;. No hab&iacute;a m&aacute;s tiempo: empac&oacute; las pocas cosas que ten&iacute;a y se fue con sus cuatro hijos a Cali. Ten&iacute;a 24 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La familia de Ana Meira fue una de las 1.600 que se vieron forzadas a huir de Nari&ntilde;o en 2007 por los enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Ej&eacute;rcito de Liberaci&oacute;n Nacional (ELN) y el Ej&eacute;rcito. El informe del Comit&eacute; Internacional de la Cruz Roja de ese a&ntilde;o concluy&oacute; que en el 68% de los municipios del pa&iacute;s hubo casos de desplazamiento y que los m&aacute;s afectados fueron El Charco, Tame (Arauca) y Puerto As&iacute;s (Putumayo). Para el 2005, el &iacute;ndice de pobreza en El Charco era de 80,37%.
    </p><p class="article-text">
        Ana Meira lleg&oacute; al barrio El Valladito de Cali, un sector al oriente de la ciudad que forma parte del distrito de Aguablanca, donde habitan unas 750.000 personas, casi el 30% de la poblaci&oacute;n de Cali. La gran mayor&iacute;a son v&iacute;ctimas de desplazamiento forzado, especialmente de la regi&oacute;n Pac&iacute;fica.
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            <span class="title">
                Ana Meira Castro, desplazada colombiana, posa frente al retrato de sus dos hijos.                            </span>
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        &mdash;Yo viv&iacute;a del rebusque &mdash;cuenta Ana Meira.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su pueblo la comida y el comercio llegaban por las aguas del Pac&iacute;fico. En Cali era diferente. De los edificios y el cemento no brotaban frutos para comer ni peces para cocinar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Por sugerencia de unas vecinas, me puse en la cabeza un plat&oacute;n lleno de chontaduros y me fui a las calles a vender.
    </p><p class="article-text">
        En El Valladito hab&iacute;a, y todav&iacute;a hay, muchas personas en la misma situaci&oacute;n que Ana Meira, por eso es com&uacute;n que se reciban recomendaciones sobre qu&eacute; hacer cuando se llega a la ciudad. Uno de esos consejos fue que se presentara ante la Unidad de Atenci&oacute;n y Orientaci&oacute;n al Desplazado (UAO) para hacer su registro y el de sus hijos como v&iacute;ctimas de ese fen&oacute;meno. La UAO es hoy el Centro Regional de Atenci&oacute;n Integral a las V&iacute;ctimas, un espacio en donde se articulan varias entidades del Estado para orientar, acompa&ntilde;ar y hacer el seguimiento a las personas que sufrieron la guerra con el fin de facilitar sus derechos a la verdad, la justicia y reparaci&oacute;n. El objetivo de este tr&aacute;mite es que el Estado disponga las condiciones de protecci&oacute;n, consolidaci&oacute;n y estabilizaci&oacute;n econ&oacute;mica de los desplazados internos como consecuencia del conflicto armado, que desde 1985 suman unas 7,7 millones de personas.
    </p><p class="article-text">
        La noche del 7 de diciembre de 2011, Ana Meira y su familia festejaron el D&iacute;a de las Velitas con sus vecinos. Esta festividad es muy popular en Colombia, una tradici&oacute;n en la que las comunidades se re&uacute;nen a encender velas para venerar a la virgen Mar&iacute;a Inmaculada y as&iacute; dar comienzo a la navidad. En el barrio hubo p&oacute;lvora, m&uacute;sica y comida. Los ni&ntilde;os se juntaron y corrieron por las calles para recolectar la cera que se desprend&iacute;a de las velas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa noche Darwin, su tercer hijo, se perdi&oacute; entre la multitud. Ana Meira lo busc&oacute; hasta el amanecer, pero no lo encontr&oacute;. Al d&iacute;a siguiente fue al puesto de Polic&iacute;a. Los agentes le dijeron que el ni&ntilde;o, en ese entonces de seis a&ntilde;os, estaba en la estaci&oacute;n, pero que lo entregar&iacute;an al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), la entidad estatal a cargo de la protecci&oacute;n de la primera infancia, la ni&ntilde;ez y la adolescencia.
    </p><p class="article-text">
        En el instituto le dijeron a Ana Meira que antes de devolverle a su hijo, unos funcionarios tendr&iacute;an que hacer una visita a su casa. Cuando fueron, le dijeron que la casa &ldquo;no reun&iacute;a las condiciones de habitabilidad propicias&rdquo;, cuenta la mujer. El piso era de tierra y las paredes de madera. Adem&aacute;s, le exigieron que deb&iacute;a tener un cuarto para cada uno de sus hijos.
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                La casa donde vive Ana Meira Castro.                            </span>
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        Un documento del organismo firmado por la defensora de familia Mar&iacute;a Salas, sostiene que no hay constancia de que alguno de los funcionarios del instituto hubiera afirmado que las condiciones no eran &ldquo;propicias&rdquo;. El mismo documento informa que el 9 de marzo de 2012 hab&iacute;a comenzado el proceso de restablecimiento de derechos de Darwin.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ese documento, los derechos de Darwin, en ese momento de siete a&ntilde;os, se encontraban &ldquo;amenazados, vulnerados o inobservados&rdquo; por parte de sus padres. Por esta raz&oacute;n, el Estado ten&iacute;a la obligaci&oacute;n de asistir al menor. Tambi&eacute;n en ese registro se habla de un posible proceso de adoptabilidad que &ldquo;contrarrestara la vulneraci&oacute;n de los derechos&rdquo;. La mam&aacute; del ni&ntilde;o asegura que nunca existi&oacute; un desinter&eacute;s por ninguno de sus hijos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Uno all&aacute; tiene todo pero llega a esta ciudad a enfrentarse al monstruo &mdash;dice Ana Meira.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 24 de enero de 2014, la mujer encontr&oacute; a Yerry*, el cuarto de sus hijos, de seis a&ntilde;os, recostado en la cama con fiebre. Lo not&oacute; extra&ntilde;o. Le pregunt&oacute; qu&eacute; le pasaba, pero el ni&ntilde;o no respondi&oacute;. Tras un largo rato, Yerry se recost&oacute; sobre ella y la abraz&oacute;. Le cont&oacute; que un vecino de 16 a&ntilde;os hab&iacute;a abusado sexualmente de &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        La mujer lo llev&oacute; a una cl&iacute;nica, donde el abuso sexual qued&oacute; registrado en su historial m&eacute;dico. El centro de salud inform&oacute; al ICBF sobre lo que hab&iacute;a pasado con Yerry y el instituto tambi&eacute;n se hizo cargo del ni&ntilde;o. Ana Meira present&oacute; una denuncia penal, pero, seg&uacute;n Nieves V&aacute;squez, su abogada, el proceso nunca arroj&oacute; resultados. La mam&aacute; de Yerry identific&oacute; al joven que abus&oacute; de su hijo. &ldquo;La familia del muchacho le dijo que si dec&iacute;a algo la mataban a ella o a Yerry. All&aacute; en el barrio uno no puede decir nada porque lo matan&rdquo;, dice la abogada.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las amenazas, hab&iacute;a motivos de sobra para desconfiar en los resultados que la justicia. El 80% de estos casos quedan en la impunidad, seg&uacute;n la Fiscal&iacute;a y la Procuradur&iacute;a. Esto, a pesar de que, en 2018, por ejemplo, el 87% de ex&aacute;menes por delitos sexuales fueron practicados a ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes, lo que equivale a 22.794 menores de edad violentados.
    </p><p class="article-text">
        Ana Meira asegura que siempre estuvo pendiente de sus hijos, aun cuando dos de ellos quedaron bajo custodia del Estado. &ldquo;&Iacute;bamos a celebrarles los cumplea&ntilde;os all&aacute; y todo&rdquo;, cuenta. Sin embargo, dice que en varias de esas visitas le exigieron firmar documentos para poder verlos. Ella lo hizo sin entender lo que aceptaba. Ana Meira y su abogada est&aacute;n convencidas de que esas firmas fueron las que habilitaron al ICBF a abrir los procesos de adoptabilidad de sus dos hijos.&nbsp;El instituto dice que no obr&oacute; con deslealtad y que avisaron sobre todas las decisiones que se tomaron con respecto a los ni&ntilde;os.&nbsp;
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            <span class="title">
                Ana Meira asegura que siempre estuvo pendiente de sus hijos, aun cuando dos de ellos quedaron bajo custodia del Estado                            </span>
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        El 23 de marzo de 2017, el Juzgado S&eacute;ptimo de Familia de Cali declar&oacute; a Darwin en situaci&oacute;n de adoptabilidad. Esa decisi&oacute;n disolvi&oacute; el v&iacute;nculo legal de madre e hijo entre Ana Meira y Darwin. El caso de Yerry, aunque se present&oacute; para el mismo proceso, se encuentra en el Consejo de Estado pendiente por resolver ante un conflicto de competencias.
    </p><p class="article-text">
        El ICBF y la Fundaci&oacute;n Caicedo Gonz&aacute;lez, organizaci&oacute;n que maneja los hogares sustitutos donde estuvieron los hijos de Ana Meira, aseguran que la &uacute;ltima visita de la madre fue en agosto de 2018. Ella lo niega. Dice que durante todo el tiempo que estuvo separada de sus hijos solo se ausent&oacute; por dos meses, tiempo en el que volvi&oacute; a El Charco porque le resultaba m&aacute;s f&aacute;cil conseguir trabajo y dinero que usar&iacute;a para hacer las refracciones a su casa que le habr&iacute;an exigido los funcionarios. Incluso, asegura que dio aviso al instituto antes de dejar Cali, pero que fue informalmente, en una conversaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A Ana Meira le impidieron ponerse en contacto con sus hijos desde mediados de 2019, seg&uacute;n cuenta. No pudo volver a verlos ni a hablar por tel&eacute;fono con ellos. No recibi&oacute; informaci&oacute;n alguna hasta el mensaje de <em>Whatsapp</em> que lleg&oacute; a su celular el 19 de diciembre en el que le ped&iacute;an que fuera al d&iacute;a siguiente al instituto.
    </p><p class="article-text">
        El 20 de diciembre, cuando Ana Meira lleg&oacute; a la cita que le hab&iacute;a agendado la defensora de familia Karina V&eacute;lez en una de las sedes del instituto en Cali, la funcionaria le entreg&oacute; un documento.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&mdash;Tiene que firmarlo antes de contarle lo que pas&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La mujer se neg&oacute;. La funcionaria le arrebat&oacute; el documento y la mir&oacute; a los ojos.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Su hijo Darwin se suicid&oacute;. Se ahorc&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ana Meira se qued&oacute; sin palabras.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Apure m'hija que el entierro es ya.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El cuerpo del niño fue encontrado con signos de asfixia por ahorcamiento.                            </span>
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        El cuerpo del ni&ntilde;o fue encontrado con signos de asfixia por ahorcamiento. El cuerpo ingres&oacute; a la morgue las 6:43 de la tarde del 18 de diciembre de 2019. Vest&iacute;a un pantal&oacute;n verde y una camiseta azul talla XL que no correspond&iacute;a con sus 1,72 metros de estatura.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Era mam&aacute; para entregarle el muerto, pero no era mam&aacute; para entregarle al ni&ntilde;o vivo&rdquo;, dice la abogada V&aacute;squez. Inmediatamente despu&eacute;s de que supo lo que hab&iacute;a pasado con Darwin, Ana Meira pregunt&oacute; por su otro hijo.
    </p><p class="article-text">
        &mdash;&iquest;Yerry c&oacute;mo est&aacute;? &iquest;D&oacute;nde est&aacute;?
    </p><p class="article-text">
        &mdash;Ese ni&ntilde;o tampoco es suyo, es del instituto&mdash; le dijo la defensora V&eacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        Yerry no pudo ver a su mam&aacute; ni siquiera tras la muerte de su hermano.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo &uacute;nico que Ana Meira sabe de Yerry es por el informe que dio la Fundaci&oacute;n Caicedo Gonz&aacute;lez para contestar a una de sus tutelas. En el documento dice que el ni&ntilde;o tuvo una consulta de medicina general el 27 de diciembre de 2019 en la que el m&eacute;dico le diagnostic&oacute; desnutrici&oacute;n y trastorno de estr&eacute;s postraum&aacute;tico, por lo que lo remiti&oacute; a psicolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En enero de 2020 Yerry tuvo otro control m&eacute;dico, en el que registr&oacute; un peso 38 Kg y una altura de 1,48 metros. Seg&uacute;n Ana Milena Lemos, directora ejecutiva y representante legal de la Fundaci&oacute;n, esas cifras indican que se encontraba dentro de los par&aacute;metros adecuados para la edad. Sin embargo, de acuerdo a una tabla del Texas Heart Institute, Yerry estaba por debajo del peso adecuado.
    </p><p class="article-text">
        Ante la impotencia y la desilusi&oacute;n en la justicia colombiana, la abogada V&aacute;squez llevar&aacute; el caso ante la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos.&nbsp; &ldquo;Me condenaron a m&iacute; y a mi familia por ser pobre y desplazada&rdquo;, dice Ana Meira. &ldquo;Me vengo desplazada por la violencia de El Charco, Nari&ntilde;o. Aqu&iacute; el gobierno me levanta mis dos hijos, devuelve uno muerto y el otro desaparecido. &iquest;Puede ser justo eso para una madre?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        *Los nombres fueron modificados por motivos legales
    </p><p class="article-text">
        <strong>Este art&iacute;culo ha sido cedido por el medio argentino </strong><a href="http://cosecharoja.org/el-estado-le-quito-sus-hijos-uno-murio-y-ella-lucha-por-recuperar-al-otro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Cosecha Roja</strong></a><strong> y fue producido en el marco del </strong><a href="http://www.periodismosituado.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Laboratorio de Periodismo Situado</strong></a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Carranza Muñoz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/huyo-violencia-colombia-perdio-custodia-hijos_130_6126322.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jul 2020 20:01:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Huyó de la violencia en Colombia y perdió la custodia de sus hijos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Pobreza,Infancia]]></media:keywords>
    </item>
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