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    <title><![CDATA[elDiario.es - Juanjo Martínez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/juanjo-martinez/]]></link>
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      <title><![CDATA[Cultivar alimentos para todo el mundo, una cuestión de justicia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/cultivar-alimentos-mundo-cuestion-justicia_129_6111747.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca4a82c9-5666-42f5-a0be-469290ad81b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cultivar alimentos para todo el mundo, una cuestión de justicia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El derecho humano a comer pasa por un modelo agrícola que prime las pequeñas explotaciones agrarias frente al modelo convencional de grandes plantaciones y monocultivo</p><p class="subtitle">Pack verano - Este artículo forma parte de la revista de elDiario.es 'El laberinto de la comida'. Hazte socio o socia antes del 9 de agosto y te la enviamos a casa junto a nuestra revista 'Tecnológicas: datos, dinero y poder'</p></div><p class="article-text">
        Como cualquier otro ser vivo, el ser humano necesita alimentarse y, desde la Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos en 1946, alimentarse es tambi&eacute;n un derecho. Cuando los derechos no pueden cumplirse, se da una situaci&oacute;n de injusticia. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2050 habr&aacute; en el planeta 9.000 millones de personas. Todas y cada una con su derecho a alimentarse. &iquest;C&oacute;mo conseguirlo? La justicia alimentaria pasa, entre otras cosas, por un modelo agr&iacute;cola diferente al que viene prim&aacute;ndose. Este modelo, que puede llamarse convencional, est&aacute; basado en buena medida en las grandes plantaciones y los monocultivos. Es un modelo particularmente negativo cuando su expansi&oacute;n se consigue a base de cultivar tierras que no estaban siendo cultivadas, como los bosques h&uacute;medos de la franja tropical. Y adem&aacute;s de las consecuencias peligrosas de este sistema en t&eacute;rminos ecol&oacute;gicos y clim&aacute;ticos, hay tambi&eacute;n dos l&iacute;neas de impacto negativo a nivel social: por un lado, es un tipo de cultivo poco empleador de personas por hect&aacute;rea cultivada o por cantidad producida &ndash;y por tanto contribuye a expulsar personas del medio rural hacia medios urbanos cada vez m&aacute;s superpoblados&ndash; y, por otro, empuja los precios de producci&oacute;n a la baja, haciendo inviables otras formas de agricultura como la de peque&ntilde;a escala. Esos costes de producci&oacute;n son muy bajos porque no incluyen ning&uacute;n pago por las externalidades que provocan. Y es sabido que la agricultura es solo una parte de los costes de los alimentos. La transformaci&oacute;n o el procesamiento y, desde luego, la distribuci&oacute;n de los mismos, a&ntilde;aden mucho m&aacute;s coste.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante a esto, y conscientes de la complejidad que siempre tiene la agricultura, existe una alternativa basada en la agricultura a peque&ntilde;a escala, la producci&oacute;n colectiva y la comercializaci&oacute;n justa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a se estima que las peque&ntilde;as explotaciones agrarias ocupan a unos 800 millones de personas en todo el mundo, que frecuentemente sufren por mantenerlas debido a los bajos precios que el modelo convencional consigue y ante los cuales es muy dif&iacute;cil competir. Una peque&ntilde;a explotaci&oacute;n agraria se puede compaginar con una huerta o con tener algunos animales que aseguran el sustento de la familia y generan abono natural para el cultivo. Y se maneja bien en combinaci&oacute;n con &aacute;rboles porque no requiere espacios abiertos para el trabajo de grandes maquinarias o incluso aviones. Es, por tanto, un sistema que produce en la biodiversidad. Y todo esto no es incompatible con mejoras en las t&eacute;cnicas de cultivo que hagan m&aacute;s eficiente la finca y permitan generar m&aacute;s alimento sin necesidad de m&aacute;s tierra y sin afectaci&oacute;n al medio ambiente. Es m&aacute;s, es muy importante promover esas mejoras. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Cooperativismo es innovaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        El cooperativismo es la mejor manera de organizaci&oacute;n para la agricultura a peque&ntilde;a escala, pensando tanto en la capacitaci&oacute;n de los campesinos y campesinas en nuevas t&eacute;cnicas de cultivo, como en las siguientes fases de la cadena de aprovisionamiento, especialmente en las primeras transformaciones y, sobre todo, en la comercializaci&oacute;n. El cooperativismo puede fomentar la innovaci&oacute;n porque permite compartir experiencias y contratar personal t&eacute;cnico, y evita intermediarios porque puede tener capacidad para transportar, transformar y comercializar directamente. Ciertamente, su gesti&oacute;n es muchas veces m&aacute;s compleja y poner de acuerdo a mucha gente es complicado, pero tambi&eacute;n puede verse una oportunidad de desarrollo para las comunidades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y finalmente, el Comercio Justo permite que toda esta producci&oacute;n obtenga la retribuci&oacute;n necesaria para mantener a las personas con su producci&oacute;n. Los precios en Comercio Justo se basan en los c&aacute;lculos del coste de una vida digna para una familia promedio en cada contexto. Se calcula tambi&eacute;n la producci&oacute;n que esa familia puede conseguir, en promedio, en su peque&ntilde;a finca &ndash;en general una hect&aacute;rea es la medida m&aacute;s habitual de c&aacute;lculo, aunque depende del producto y de la regi&oacute;n&ndash;. Y se dividen ambas cifras para obtener el precio m&iacute;nimo. Si posteriormente el mercado sube por encima de ese precio, el Comercio Justo tambi&eacute;n sube. Adem&aacute;s, se facilita la prefinanciaci&oacute;n a las organizaciones &ndash;y &eacute;stas a sus afiliados&ndash;, se paga una prima social para proyectos de desarrollo comunitario, se establecen relaciones estables entre la cooperativa y la importadora que hacen m&aacute;s cierto el futuro y por tanto la propensi&oacute;n a invertir, y desde luego, se audita y garantiza que en estas organizaciones no se vulneran derechos de las personas como la explotaci&oacute;n laboral, la mano de obra infantil, la desigualdad de g&eacute;nero o la libertad de asociaci&oacute;n. Se puede resumir diciendo que el Comercio Justo paga m&aacute;s para evitar las externalidades. Y esta es una caracter&iacute;stica clave de la propuesta.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Garant&iacute;as al consumidor</h3><p class="article-text">
        El Comercio Justo, al mismo tiempo, otorga un sistema de garant&iacute;as a los consumidores y consumidoras de todo el mundo para que puedan optar por este modelo. Al otorgar el mantenimiento del sistema a los consumidores y las consumidoras, el Comercio Justo se revela como una alternativa que incluso consigue atraer el inter&eacute;s del sector privado que entiende enseguida esta corriente de preferencia. Conseguir que m&aacute;s familias campesinas se beneficien de un comercio justo es una decisi&oacute;n de las familias consumidoras. Y, a partir de aqu&iacute;, el Comercio Justo se desvela como una estrategia con muchas posibilidades de crecer. En 2018, se estima que se consumieron productos de Comercio Justo por valor de unos 10.000 millones de euros en todo el mundo. En Espa&ntilde;a la cifra a&uacute;n est&aacute; en 80 millones, pero registr&oacute; un fuerte crecimiento del 53%, precisamente por el inter&eacute;s del sector privado &ndash;tanto de industrias como de distribuidores&ndash;, que confirma la tendencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juanjo Martínez]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Aug 2020 20:57:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[El Laberinto de la Comida,Cultivos,Justicia]]></media:keywords>
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