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    <title><![CDATA[elDiario.es - Red periodística Connectas]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/red-periodistica-connectas/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Red periodística Connectas]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La corrupción sanitaria durante la pandemia también mata]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/corrupcion-sanitaria-durante-pandemia-mata_130_6172290.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c9d80ece-224c-4816-9ca1-c531ee1f87fd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La corrupción sanitaria durante la pandemia también mata"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sin miramientos por la emergencia, un importante número de servidores públicos de Latinoamérica que tenían la responsabilidad de mitigar el virus encontró en la pandemia una oportunidad de enriquecimiento</p><p class="subtitle">Quinta entrega de los reportajes 'Huellas de la pandemia', realizados en América Latina por la red periodística Connectas</p></div><p class="article-text">
        Un fuerte dolor en el pecho y una fiebre insoportable llevaron al oficial de la polic&iacute;a peruana Edder Meca a buscar ayuda m&eacute;dica en el Hospital Central de la Polic&iacute;a. Hab&iacute;a pasado intensas jornadas en operativos de control a los ciudadanos en Lima, en la comisar&iacute;a La Victoria, donde estaba asignado. Confiado en los elementos de bioseguridad entregados como dotaci&oacute;n, orientaba a los ciudadanos para que mantuvieran las normas de aislamiento al comienzo de la pandemia. A las pocas horas, muri&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Rub&iacute;, su novia, cree que Edder, de 35 a&ntilde;os, contrajo el virus durante su trabajo. Fue uno de los 223 agentes fallecidos en Per&uacute; a las pocas semanas de la llegada del virus. Una de las posibles causas fue la exposici&oacute;n al usar mascarillas que no eran aptas. Una millonaria compra bajo investigaci&oacute;n por irregularidades que salpica al ministro del Interior. Fueron m&aacute;s de 15.000 los agentes que resultaron contagiados en esa primera etapa de la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        Como respuesta, el Congreso peruano declar&oacute; h&eacute;roes a Edder y a sus compa&ntilde;eros polic&iacute;as fallecidos por causa de la COVID-19. Pero Para Rub&iacute;, esto no es ning&uacute;n consuelo. &ldquo;No puedo entender por qu&eacute; te fuiste&rdquo;, escribi&oacute; en sus redes sociales. 
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                Policía de Perú haciendo controles de prevención contra la COVID-19 en Lima, algunos sin mascarilla.                            </span>
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        Desde marzo 2020, una de las principales <a href="https://www.connectas.org/coronavirus-corrupcion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">#HuellasDeLaPandemia</a> en Am&eacute;rica Latina es el abuso pol&iacute;tico y la corrupci&oacute;n con los recursos p&uacute;blicos. As&iacute; lo se&ntilde;ala un informe de la Comisi&oacute;n Econ&oacute;mica para Latinoam&eacute;rica y el Caribe (CEPAL). Los actos recogidos por este reportaje, parte del especial realizado de manera colectiva por periodistas <a href="//www.connectas.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">miembros de Connectas</a>, van desde el robo de medicina donada que ha sido revendida a hospitales como en Ecuador, hasta posibles sobreprecios en la compra de alimentos con casos ejemplares en Colombia, m&aacute;s de medio millar de variados actos de corrupci&oacute;n en compras en Per&uacute; y adquisiciones de respiradores sobrevalorados en Bolivia y M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        Las medidas de excepci&oacute;n han impuesto mecanismos de contrataci&oacute;n y compras m&aacute;s &aacute;giles para evitar retrasos y burocracia. Sin embargo, las compras directas se convirtieron en la v&iacute;a m&aacute;s utilizada para cometer actos il&iacute;citos. Para Pablo D&aacute;vila, miembro de la Red Iberoamericana de Contrataci&oacute;n P&uacute;blica, los casos tienen como trasfondo &ldquo;un problema &eacute;tico que no es de ahora y que por varios a&ntilde;os ha afectado a Am&eacute;rica Latina: una profunda corrupci&oacute;n en el poder&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso de Ecuador. &ldquo;T&uacute; me das la mano y yo te doy la mano&rdquo;, dice el expresidente Abdal&aacute; Bucaram en una grabaci&oacute;n que ha trascendido, en una conversaci&oacute;n con una persona recluida por supuestamente participar en actos de corrupci&oacute;n en la compra de insumos m&eacute;dicos para la pandemia con el hijo del expresidente. Esas grabaciones apuntar&iacute;an a los presuntos beneficios que Bucaram le estar&iacute;a ofreciendo al interno si aceptaba un pacto de silencio. &ldquo;&iquest;Yo tengo tu palabra de que nadie va a tratar de matarme?&rdquo;, dice el detenido como presagiando lo peor al haberse convertido en testigo para revelar la trama detr&aacute;s de esas compras. Pero este nuevo acuerdo no lo protegi&oacute;. Fue asesinado.
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                Operativo de Captura de Abdalá Bucaram, expresidente de Ecuador.                            </span>
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        D&iacute;as antes, cuando la polic&iacute;a allan&oacute; las viviendas de la familia del expresidente, incluidos sus hijos Abdal&aacute; (Dalo) y Michell, encontr&oacute; 2.000 cajas de pruebas de coronavirus y 5.000 mascarillas. La Fiscal&iacute;a local presume que las ventas de insumos m&eacute;dicos al Estado alcanzaron unos 7,7 millones de d&oacute;lares, en contratos hechos a trav&eacute;s del testigo asesinado y una operaci&oacute;n de la que a&uacute;n no se conoce todo su alcance. La revelaci&oacute;n de los audios llev&oacute; a que las autoridades <a href="https://www.elcomercio.com/actualidad/fiscalia-bucaram-dinero-paraisos-fiscales.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">detuvieran al expresidente Bucaram para presentarlo ante un juez</a> que a la postre le dictar&iacute;a arresto domiciliario, mientras se le investiga por delincuencia organizada. Bucaram adujo que era una persecuci&oacute;n pol&iacute;tica, buscando relacionar la acci&oacute;n judicial con el reciente anuncio de que quer&iacute;a competir de nuevo por la presidencia de su pa&iacute;s. Antes de llegar ante el juez, el exmandatario fue conducido a un hospital, pues supuestamente hab&iacute;a sufrido un preinfarto. 
    </p><p class="article-text">
        Pocos meses antes de la llegada de la COVID-19 a la regi&oacute;n, organismos como Transparencia Internacional, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco de Desarrollo de Am&eacute;rica Latina (CAF) coincidieron en la alerta sobre los altos niveles de corrupci&oacute;n en la regi&oacute;n. Una situaci&oacute;n agravada por las fallas en los sistemas de transparencia durante emergencias, as&iacute; como la debilidad y politizaci&oacute;n de los organismos de control.
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                Altos cargos implicados en casos de corrupción por país.                            </span>
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        El esc&aacute;ndalo de los oficiales muertos por COVID-19 en Per&uacute; motiv&oacute; la salida del ministro del Interior, Carlos Mor&aacute;n, el m&aacute;s alto cargo del Gobierno peruano en ser investigado por posibles actos de corrupci&oacute;n durante la emergencia sanitaria. Es uno m&aacute;s de los m&aacute;s de 650 casos que se han detectado en este pa&iacute;s durante la emergencia sanitaria, declar&oacute; Omar Tello, coordinador nacional de las Fiscal&iacute;as Anticorrupci&oacute;n del Per&uacute;, a inicios de junio.
    </p><p class="article-text">
        El &iacute;ndice de Capacidad de Combate a la Corrupci&oacute;n (CCC) del Consejo de las Am&eacute;ricas y Control Risk, pone a Brasil, Argentina y Colombia en la misma situaci&oacute;n de Per&uacute;, con grandes desaf&iacute;os cr&iacute;ticos por enfrentar. 
    </p><p class="article-text">
        La corrupci&oacute;n en la compra de insumos m&eacute;dicos tuvo un primer episodio que se repiti&oacute; en varios pa&iacute;ses en la compra de mascarillas. A finales de marzo, medios de comunicaci&oacute;n locales dieron a conocer que el Instituto de Seguridad Social de Ecuador hab&iacute;a firmado un contrato para adquirir 131.000 mascarillas un 240% m&aacute;s caras. Esta situaci&oacute;n dio pie a la renuncia de Pa&uacute;l Granda, principal autoridad del instituto, quien antes hab&iacute;a encabezado varios ministerios y hab&iacute;a sido parte del c&iacute;rculo m&aacute;s cercano al presidente Lenin Moreno. 
    </p><p class="article-text">
        Adri&aacute;n Castro, abogado especialista en compras p&uacute;blicas, explica que los actos ilegales en compras por emergencia existen de tiempo atr&aacute;s en Ecuador y, aunque hay un marco legal administrativo y penal para sancionarlos, la aplicaci&oacute;n de multas o penas resulta tard&iacute;a y poco efectiva. Por lo mismo, en este pa&iacute;s, el cobro de multas por mal uso de recursos p&uacute;blicos puede tardar hasta dos a&ntilde;os y un proceso judicial sobre corrupci&oacute;n hasta cuatro a&ntilde;os en resolverse.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que se han formalizado diversos sistemas de control, tienen fallas. El CCC indica que M&eacute;xico, Ecuador y Panam&aacute; solo presentaron avances en &aacute;reas limitadas, mientras que Guatemala, Paraguay, Rep&uacute;blica Dominicana y Bolivia, en lugar de mejorar, han deca&iacute;do en sus sistemas de transparencia y control.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Casos de corrupción en Paraguay.                            </span>
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        C&oacute;mo afecta esta corrupci&oacute;n a los ciudadanos se puede ver en las redes sociales, a trav&eacute;s de v&iacute;deos que estremecen. En Santa Cruz, Bolivia, por ejemplo, un hombre fallece a metros del hospital, otro pide desesperadamente atenci&oacute;n para su madre enferma de COVID-19 y en uno m&aacute;s se ve a personal m&eacute;dico desesperado explicando que los insumos no son suficientes para enfrentar la pandemia. En Colombia, el caso del enfermero Fabi&aacute;n Palacios Pulido se volvi&oacute; un emblema. Denunci&oacute; c&oacute;mo los recursos no llegaban al hospital en el que trabajaba y esto imped&iacute;a la compra de elementos de seguridad. Muri&oacute; contagiado a los pocos d&iacute;as de la denuncia. Sus compa&ntilde;eros confirmaron a <a href="https://www.eltiempo.com/colombia/barranquilla/enfermero-que-murio-infectado-por-coronavirus-trabajaba-con-mascarilla-remendada-505780" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Tiempo</a> que hasta el &uacute;ltimo minuto trabaj&oacute; con una mascarilla remendada. 
    </p><p class="article-text">
        El portal digital <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Clave 300</a> recogi&oacute; el testimonio de &ldquo;Pamela&rdquo;, quien pidi&oacute; ayuda para su esposo Miguel, de 33 a&ntilde;os, enfermo de COVID-19 y sin acceso a respiradores en un hospital de Bolivia. &ldquo;Los m&eacute;dicos me comunicaron que no hab&iacute;a espacio y deb&iacute;a esperar a que un paciente falleciese para que mi esposo ingresase en la intubaci&oacute;n endotraqueal&rdquo;, relata desesperada. La Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos mostr&oacute; a trav&eacute;s de Twitter su consternaci&oacute;n por las muertes debido a &ldquo;la imposibilidad de recibir atenci&oacute;n m&eacute;dica ante la saturaci&oacute;n de hospitales&rdquo;. Esto, en uno de los pa&iacute;ses con mayor d&eacute;ficit en insumos, equipo y personal, como lo muestra <a href="https://www.connectas.org/sobrevivir-a-urgencias-en-un-hospital-de-bolivia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta investigaci&oacute;n</a>&nbsp;de la Agencia Fides en alianza con CONNECTAS.
    </p><p class="article-text">
        Hacia mediados de mayo, cuando la pandemia empezaba a mostrar su capacidad letal, el Gobierno boliviano anunci&oacute; que se comenzar&iacute;an a distribuir respiradores en todo el pa&iacute;s, pero d&iacute;as despu&eacute;s, por publicaciones de la prensa local, la ciudadan&iacute;a supo que los aparatos &uacute;nicamente se pod&iacute;an usar en ambulancias como medida de terapia intermedia y por unas pocas horas. No solo fueron insuficientes. Se compraron 170 respiradores inutilizables para pacientes con COVID-19, con un sobreprecio que bordea los 2,5 millones de d&oacute;lares. 
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                Otros casos de corrupción en la región de Argentina.                            </span>
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        Uno de los se&ntilde;alados por tal desprop&oacute;sito es Marcelo Navajas, en ese momento ministro de Salud, que ahora cumple prisi&oacute;n preventiva de tres meses y enfrenta un proceso que le puede costar cinco a&ntilde;os de c&aacute;rcel. El precio acordado por cada respirador, seg&uacute;n datos del gobierno boliviano, fue superior a los 27.000 d&oacute;lares, aunque la empresa fabricante declar&oacute; que su precio es casi tres veces menor: 10.000 d&oacute;lares. La compra total alcanz&oacute; los 4,7 millones de d&oacute;lares
    </p><p class="article-text">
        Los sobreprecios en los respiradores tambi&eacute;n salpican a M&eacute;xico, donde Le&oacute;n Manuel Barlett &Aacute;lvarez es investigado por la Fiscal&iacute;a de M&eacute;xico tras la venta de ventiladores al Instituto Mexicano de Seguridad Social (IMSS) en, por lo menos, el doble de su valor. &Eacute;l es hijo del titular de la Comisi&oacute;n Federal de Electricidad, Manuel Bartlett D&iacute;az, pol&iacute;tico que ha sido calificado por la prensa local como uno de los personajes m&aacute;s influyentes, poderosos y pol&eacute;micos de la administraci&oacute;n de Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador, pues ha sido se&ntilde;alado por enriquecimiento il&iacute;cito, ocultamiento de conflicto de intereses y tr&aacute;fico de influencias. 
    </p><p class="article-text">
        Una <a href="https://contralacorrupcion.mx/hijo-bartlett-ventilador-covid-19/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n de Mexicanos Contra la Corrupci&oacute;n y la Impunidad</a> (MCCI) revel&oacute; que la delegaci&oacute;n del IMSS en Hidalgo asign&oacute; a una empresa de Bartlett &Aacute;lvarez un contrato por 1,37 millones de d&oacute;lares (31 millones de pesos) por 20 ventiladores. Cada equipo fue vendido en 69.000 d&oacute;lares, que es el precio m&aacute;s alto del que se tiene registro en la regi&oacute;n desde que se declar&oacute; la emergencia sanitaria por COVID-19. Aunque Barlett &Aacute;lvarez neg&oacute; las acusaciones, la Secretar&iacute;a de la Funci&oacute;n P&uacute;blica emiti&oacute; dos inhabilitaciones y dos multas por m&aacute;s de 88.000 d&oacute;lares contra su empresa. 
    </p><p class="article-text">
        En Panam&aacute; tambi&eacute;n hubo irregularidades en la compra de ventiladores. Por esta situaci&oacute;n, el viceministro de la Presidencia paname&ntilde;a renunci&oacute; al cargo en abril 2020 y ahora enfrenta una investigaci&oacute;n de oficio por adquirir 10 ventiladores 9,8 veces m&aacute;s caros al precio de mercado. Por su parte, en Honduras, la Comisi&oacute;n Permanente de Contingencias realiz&oacute; la compra de 160 respiradores incompletos y no adecuados para atender a pacientes cr&iacute;ticos.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1254887427363287046?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Debemos defender los derechos humanos y atacar la corrupci&oacute;n&rdquo;, insiste Kristian H&ouml;lge, representante de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) en M&eacute;xico. Sostiene que cada ni&ntilde;a, ni&ntilde;o, joven, adulto, anciana y anciano sin acceso a servicios de salud, es una v&iacute;ctima visible o invisible de la correlaci&oacute;n entre el da&ntilde;o social de la corrupci&oacute;n y la violaci&oacute;n de derechos humanos durante la emergencia sanitaria que deja la COVID-19. 
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                </figure><h3 class="article-text">Alimentos a precio de oro y reventa de medicinas </h3><p class="article-text">
        Si con los insumos m&eacute;dicos hay negocio, las ayudas para mitigar el hambre no se escapan de las garras de los corruptos.
    </p><p class="article-text">
        En Colombia, el paisaje de las ciudades se llen&oacute; de trapos rojos, un peculiar c&oacute;digo con el que las familias necesitadas ped&iacute;an ayuda para poder alimentarse al inicio de la pandemia. Estos trapos tambi&eacute;n colgaban de la ventana de Ruth Grisales, quien mostraba la nevera vac&iacute;a de su casa a la <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-52349231" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">BBC</a>. La ten&iacute;a sin alimentos &ldquo;por la falta de plata, de trabajo, por esta situaci&oacute;n que estamos viviendo&rdquo;, cont&oacute; a los corresponsales. En la casa de Ruth, ubicada en un suburbio de Bogot&aacute;, viven cuatro personas m&aacute;s, una por cada trapo rojo colgado para informar que tienen hambre, &ldquo;que la necesidad es mucha para todos nosotros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ayuda alimentaria ha sido el principal foco de acci&oacute;n de los municipios colombianos durante la emergencia. All&iacute;, una simple comparaci&oacute;n de precios entre los productos que se venden en un supermercado com&uacute;n y el valor al que se compraban los alimentos para las entregas humanitarias hizo que la Procuradur&iacute;a General de la Naci&oacute;n iniciara procesos judiciales en una veintena de gobiernos locales.
    </p><p class="article-text">
        Este pa&iacute;s es uno de los que cuenta con mayor n&uacute;mero de normativas, gu&iacute;as y herramientas para el control de la corrupci&oacute;n. Tiene tres decretos y dos gu&iacute;as de transparencia; una herramienta de control ciudadano y otros mecanismos facilitan la detecci&oacute;n de casos. Pese a esto, analiza el procurador Fernando Carrillo, la corrupci&oacute;n se ha convertido en una pr&aacute;ctica generalizada.
    </p><p class="article-text">
        En conjunto con la Fiscal&iacute;a, la Procuradur&iacute;a ha iniciado investigaciones a 23 personas por contratos con presunciones de corrupci&oacute;n; entre ellas, autoridades locales, contratistas del Estado, as&iacute; como sus socios o familiares. Las acciones de las autoridades incluyen capturas de pol&iacute;ticos locales, &oacute;rdenes de detenci&oacute;n contra funcionarios en una decena de ciudades, llamamientos a declarar para al menos tres gobernadores e investigaciones preliminares contra 14 m&aacute;s.
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        En Bolivia, a la falta de transparencia se suma la pugna pol&iacute;tica por la presidencia, que ha llevado las denuncias de corrupci&oacute;n en las compras p&uacute;blicas al escenario electoral de un pa&iacute;s en plena convulsi&oacute;n por definir su futuro pol&iacute;tico. Las elecciones previstas para el 3 de mayo se aplazaron hasta el 18 de octubre y con una campa&ntilde;a pol&iacute;tica constante en la que la desinformaci&oacute;n, las acusaciones sobre el manejo de la crisis por parte de la presidenta Jeanine A&ntilde;ez y las cr&iacute;ticas al sistema de salud dejado por Evo Morales se confunden con las denuncias de corrupci&oacute;n. El caso m&aacute;s escandaloso es el del alcalde Cochabamba, Jos&eacute; Leyes, sobre quien se emiti&oacute; una orden de aprehensi&oacute;n por haber comprado alimentos en mal estado para cestas solidarias. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1293572081670553601?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Por otro lado, el Ministerio P&uacute;blico de Per&uacute; investiga sobreprecio en canastas alimenticias firmados en 48 contratos por alcaldes o funcionarios municipales, as&iacute; como la entrega indebida de estas a familiares o personas cercanas a los servidores p&uacute;blicos en, al menos, 58 casos. Por su parte, en Ecuador, la Fiscal&iacute;a General del Estado hizo compras por 1,1 millones de d&oacute;lares en kits de alimentos para poblaci&oacute;n vulnerable, con un 40% de sobreprecio. La principal implicada es Alexandra Ocles, entonces secretaria de Gesti&oacute;n de Riesgos; fue llevada ante una juez, quien le orden&oacute; libertad condicional. En su declaraci&oacute;n, Ocles afirm&oacute; que el alto costo de las compras se debi&oacute; a que hab&iacute;a comprado pastas sin gluten.
    </p><p class="article-text">
        En Rep&uacute;blica Dominicana tambi&eacute;n se han hecho investigaciones por corrupci&oacute;n en funcionarios de altos cargos. Ah&iacute;, Berlinesa Franco renunci&oacute; a su puesto como directora del Instituto Nacional de Atenci&oacute;n a la Primera Infancia, despu&eacute;s de que un empresario la acusara de favorecer, sin licitaci&oacute;n, a una empresa con un contrato de unos 40.000 kits de alimentos. 
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                    alt="Operativo y decomisos del hospital del Los Ceibos en Guayaquil, Ecuador, por presunta corrupción en la compra de insumos."
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                Operativo y decomisos del hospital del Los Ceibos en Guayaquil, Ecuador, por presunta corrupción en la compra de insumos.                            </span>
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        La situaci&oacute;n es igual de grave con el tr&aacute;fico de medicamentos. En Ecuador, desde que empez&oacute; la emergencia sanitaria, Carmen ha tenido que comprar por cuenta propia medicina para tratar la artritis reumatoide que padece. Ella recib&iacute;a sus tratamientos del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), pero en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n le han indicado que el f&aacute;rmaco que usa est&aacute; agotado debido al coronavirus.
    </p><p class="article-text">
        Medios de comunicaci&oacute;n de Guayaquil dieron cuenta de que medicamentos donados al IESS se vend&iacute;an libremente en &ldquo;La Bah&iacute;a&rdquo;, mercado de art&iacute;culos populares de la ciudad. Uno de ellos es Actemra, el que utiliza &ldquo;Carmen&rdquo;; se trata de un f&aacute;rmaco biol&oacute;gico que comenz&oacute; a ser utilizado para disminuir los efectos provocados por la COVID-19 y que, en la pandemia, se convirti&oacute; en el m&aacute;s codiciado de Ecuador. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso Bucaram, uno de los implicados ofertaba insumos m&eacute;dicos por redes sociales a costos muy elevados. Por ejemplo, por las ampollas inyectables que tienen un valor de 200 d&oacute;lares, ped&iacute;a entre 1.000 y hasta 2.000 d&oacute;lares, luego publicaban en sus redes sociales el dinero obtenido de las transacciones realizadas, seg&uacute;n las investigaciones de la Fiscal&iacute;a. Adem&aacute;s, dentro de esos negocios, vend&iacute;a medicinas al sistema de salud que hab&iacute;an sido donadas por una casa farmac&eacute;utica al hospital del Guasmo Sur, en Guayaquil, centro m&eacute;dico regentado por el IESS. Funcionarios de esa entidad registraron el egreso de la medicina, pero no se corrobor&oacute; que hubiera sido aplicada a pacientes de esta casa de salud. 
    </p><p class="article-text">
        La compra de insumos m&eacute;dicos con sobreprecio tambi&eacute;n apunta a Rodolfo Gald&aacute;mez y H&eacute;ctor Marroqu&iacute;n, viceministros de Salud y Asistencia Social de Guatemala. Fueron separados de sus cargos por sobreprecios en las compras de material m&eacute;dico y medicamentos por unos 2,5 millones de d&oacute;lares (19 millones de quetzales) tras denuncias de la Comisi&oacute;n Presidencial Anticorrupci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, Mabel Cabeza, exjefa de personal del Departamento de Salud de Puerto Rico, es investigada por permitir la compra de pruebas COVID-19 por un valor de 38 millones de d&oacute;lares, donde se calcula un posible sobreprecio del 300%, seg&uacute;n investigaciones de la Comisi&oacute;n de Salud de este pa&iacute;s. Realiz&oacute; las compras sin autorizaci&oacute;n de sus superiores. 
    </p><p class="article-text">
        Todos estos casos revelan lo d&eacute;biles que a&uacute;n son los <a href="https://www.connectas.org/pandemia-sistemas-de-salud-enfermos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sistemas de transparencia</a>&nbsp;en Latinoam&eacute;rica. Por ello, el CAF propone la rendici&oacute;n de cuentas orientada a resultados, publicidad de la contrataci&oacute;n directa de emergencia y la digitalizaci&oacute;n en la agregaci&oacute;n de demanda para los gobiernos. Carlos Santiso, principal de la Direcci&oacute;n de Innovaci&oacute;n Digital del Estado de esta instituci&oacute;n, remata: &ldquo;Si las nuevas tecnolog&iacute;as se complementan con el an&aacute;lisis de los datos para el monitoreo de la pandemia, lograr&iacute;amos reducir los riesgos&rdquo; de seguir viendo tal cantidad de historias de corrupci&oacute;n en esta regi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Puede leer&nbsp;<a href="https://www.connectas.org/coronavirus-carceles/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;&nbsp;</a>el resto de historias del especial #HuellasDeLaPandemia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Red periodística Connectas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/corrupcion-sanitaria-durante-pandemia-mata_130_6172290.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Aug 2020 19:42:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La corrupción sanitaria durante la pandemia también mata]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El infierno de las prisiones latinoamericanas, un paraíso para el virus]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/infierno-prisiones-latinoamericanas-paraiso-virus_130_6163655.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81416a39-68fa-426a-8c9e-15ea94a43d0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El infierno de las prisiones latinoamericanas, un paraíso para el virus"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los reclusos de las cárceles latinoamericanas se enfrentan a la incertidumbre, la falta de atención médica, y las imágenes de sus compañeros de celda muertos durante la crisis del coronavirus.</p><p class="subtitle">Cuarta entrega de los reportajes 'Huellas de la pandemia', realizados en América Latina por la red periodística Connectas</p></div><p class="article-text">
        A Jos&eacute; le aterra que cualquier error desate una anarqu&iacute;a en la c&aacute;rcel donde lleva casi un lustro. Sabe que es cuesti&oacute;n de tiempo para que estalle la situaci&oacute;n. Marca desde un celular. Baja la voz. Murmura. Se le escucha temeroso porque si lo descubren los custodios, lo aislar&aacute;n; y si se enteran las bandas criminales, le dar&aacute;n tablazos en las nalgas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Relata c&oacute;mo esa ma&ntilde;ana del 28 de junio los reos de la prisi&oacute;n de Chiconautla, localizada en Ecatepec, en el estado de M&eacute;xico, tomaron como reh&eacute;n a un custodio, seg&uacute;n Jos&eacute;, porque no les permit&iacute;an visitas familiares, ni meter comida o los art&iacute;culos de limpieza que les mandan sus parientes, a menos que cedan a la extorsi&oacute;n de los vigilantes que ronda entre nueve y 14 d&oacute;lares.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Queremos buena comida, visitas y que ya no nos cobren!&rdquo;, recuerda el preso sobre las palabras de quienes iniciaron la revuelta. Sin embargo, no se cumpli&oacute; ninguna de sus demandas. S&oacute;lo mandaron a los antimotines en la noche para lanzar gas lacrim&oacute;geno y castigar a los &ldquo;alborotadores&rdquo;, dijo Jos&eacute; a periodistas de la <a href="https://www.connectas.org/hub/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Comunidad de CONNECTAS</a>, autores de este reportaje colectivo.
    </p><p class="article-text">
        En mayo un hecho similar sucedi&oacute; en la c&aacute;rcel de Manaos, en Brasil, donde decenas de presos se amotinaron y tomaron como rehenes a varios funcionarios de seguridad para exigir mejores medidas sanitarias para hacer frente a la pandemia por coronavirus.
    </p><p class="article-text">
        Las c&aacute;rceles viven una agudizaci&oacute;n del hacinamiento tras la llegada del nuevo coronavirus. Medidas como suspender las visitas y la entrega de alimentos del exterior, as&iacute; como de los encuentros conyugales y los procesos judiciales, llev&oacute; a que los m&aacute;s de un mill&oacute;n setecientos mil reos que hay en la regi&oacute;n quedaran aislados de la poca interacci&oacute;n que ten&iacute;an.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        En un detallado repaso de prensa y reportes oficiales para este reportaje, se contabilizaron al menos 11.680 contagios y 431 muertes por COVID-19 dentro de los reclusorios del continente, desde la llegada del coronavirus hasta el 15 de julio, con una tasa de 24,8 presos muertos por cada 100.000 privados de libertad. Las cifras corresponden a 23 pa&iacute;ses, pues 14 pa&iacute;ses adicionales que se revisaron no est&aacute;n informando del efecto de la COVID-19 en sus prisiones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay lo m&iacute;nimo y b&aacute;sico: agua potable, productos sanitarios, limpieza individual, desinfecci&oacute;n de las instalaciones&rdquo;, comenta la directora de Amnist&iacute;a Internacional (AI) para las Am&eacute;ricas, Erika Guevara, quien asegura que dentro de las c&aacute;rceles de la regi&oacute;n no existen condiciones adecuadas para sobrellevar la COVID-19.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Apenas 20 d&iacute;as despu&eacute;s del inicio de la pandemia, el 16 de marzo, <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-51922229" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brasil tuvo una fuga</a> de 1.350 presos. Aunque cientos de ellos fueron recapturados m&aacute;s tarde, este acto fue el banderazo de los motines, protestas y huelgas de hambre en las penitenciar&iacute;as de la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El primer mot&iacute;n ocurri&oacute; en Colombia el 21 de abril con un resultado de 23 muertos y 90 heridos. Aunque est&aacute; en investigaci&oacute;n si fue por ri&ntilde;as entre facciones criminales, tampoco se descarta como una medida de mayor presi&oacute;n las &ldquo;condiciones precarias de salud&rdquo; y el temor al contagio, como lo <a href="https://www.dw.com/es/motines-en-c%C3%A1rceles-de-colombia-por-temor-a-covid-19/a-52877668" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denunci&oacute;</a> el partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Com&uacute;n&nbsp;(FARC), formado por desmovilizados del grupo guerrillero Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
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            <div class="infogram-embed" data-id="bfdbc15b-8ca6-4e63-baac-c67bc67b62e8" data-type="interactive" data-title="Impacto de la covid-19 en las prisiones de América Latina"></div><script>!function(e,i,n,s){var t="InfogramEmbeds",d=e.getElementsByTagName("script")[0];if(window[t]&&window[t].initialized)window[t].process&&window[t].process();else if(!e.getElementById(n)){var o=e.createElement("script");o.async=1,o.id=n,o.src="https://e.infogram.com/js/dist/embed-loader-min.js",d.parentNode.insertBefore(o,d)}}(document,0,"infogram-async");</script><div style="padding:8px 0;font-family:Arial!important;font-size:13px!important;line-height:15px!important;text-align:center;border-top:1px solid #dadada;margin:0 30px"><a href="https://infogram.com/bfdbc15b-8ca6-4e63-baac-c67bc67b62e8" style="color:#989898!important;text-decoration:none!important;" target="_blank">Impacto de la covid-19 en las prisiones de América Latina</a><br><a href="https://infogram.com" style="color:#989898!important;text-decoration:none!important;" target="_blank" rel="nofollow">Infogram</a></div> 
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Las protestas han sido comunes en la regi&oacute;n (...) Ahora contin&uacute;a habiendo motines en algunas prisiones, frecuentemente tras la muerte de un recluso por COVID-19. Es el mecanismo que las personas encarceladas est&aacute;n usando para llamar la atenci&oacute;n y reclamar medidas de protecci&oacute;n contra la enfermedad&rdquo;, asegura Jos&eacute; Miguel Vivanco, director de Human Rights Watch en las Am&eacute;ricas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las medidas implementadas por los gobiernos por la llegada de la COVID-19 fueron <a href="https://www.connectas.org/pandemia-justicia-en-cuidados-intensivos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la suspensi&oacute;n de visitas, la paralizaci&oacute;n de procesos judiciales e incomunicaciones</a>, adem&aacute;s de otras implicaciones de la paralizaci&oacute;n de la justicia durante la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        Estas, sumadas a problemas end&eacute;micos como la sobrepoblaci&oacute;n, prisi&oacute;n preventiva y la falta de insumos detonaron motines, huelgas de hambre y protestas que alcanzaron el 52% de los 23 pa&iacute;ses de los que se obtuvo informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estos sucesos dejaron como saldo 91 reos fallecidos y 309 lesionados. Las muertes durante marzo, abril, mayo, junio, julio y agosto a causa de rebeliones se registraron en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Per&uacute;, Venezuela y M&eacute;xico. Debido a esto, la alta comisionada de ONU-DH, Michelle Bachelet, exigi&oacute; en mayo <a href="http://www.onu.org.mx/onu-dh-pide-una-investigacion-por-los-motines-en-carceles-latinoamericanas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> en torno a los casos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los sucesos m&aacute;s sangrientos y pol&eacute;micos ocurri&oacute; el uno de mayo en Venezuela, donde murieron 47 reos y otros 75 quedaron heridos en un mot&iacute;n en <a href="https://www.infobae.com/america/agencias/2020/05/03/muertos-en-motin-en-carcel-de-venezuela-suben-a-47-muertos-segun-nuevo-balance-de-ong-y-diputada/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Centro Penitenciario de Los Llanos Occidentales (Cepello)</a>, en el centro-occidente del pa&iacute;s. La raz&oacute;n, seg&uacute;n lo expuesto por familiares y sobrevivientes, habr&iacute;a sido que las autoridades impidieron que los parientes llevaran alimentos para los reclusos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Tras la masacre del 1º de mayo, los detenidos en el Centro Penitenciario de los Llanos Occidentales, en Venezuela,  fueron trasladados y la estructura cerrada."
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            <span class="title">
                Tras la masacre del 1º de mayo, los detenidos en el Centro Penitenciario de los Llanos Occidentales, en Venezuela,  fueron trasladados y la estructura cerrada.                            </span>
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        El temor a un f&aacute;cil contagio por el hacinamiento, la falta de atenci&oacute;n con lo b&aacute;sico y la muerte, son temores que se repiten a lo largo de todo el continente. &ldquo;Que vivas con tantas personas te estresa&rdquo;, dice Jos&eacute;, quien duerme con otros 16 internos en su celda de la prisi&oacute;n de Chiconautla. &ldquo;No nos dan mascarillas&rdquo;, denuncia otro preso desde la c&aacute;rcel de La Joya en Panam&aacute;. &ldquo;Ver que la gente que conocemos va muriendo, hace pensar que pronto te tocar&aacute; a ti&rdquo;, comenta un recluso que est&aacute; en el penal de San Pedro, en Bolivia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los reclamos de todo tipo son una constante. El tono de las protestas es variado, en la mayor&iacute;a de los casos sin violencia. En abril, por ejemplo, cientos de prisioneros argentinos iniciaron una huelga de hambre al tiempo que alzaban pancartas desde lo alto del penal para <a href="https://www.pagina12.com.ar/261860-protesta-en-la-carcel-de-devoto-comenzo-porque-un-agente-pen" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">demandar mejores condiciones frente a la pandemia</a>.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, en el Centro Femenino de Rehabilitaci&oacute;n Cecilia Orillac de Chiari, en Panam&aacute;, <a href="https://www.efe.com/efe/america/sociedad/reclusas-panamenas-confeccionan-mascarillas-ante-la-crisis-del-covid-19/20000013-4222485" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las reclusas</a> se unieron para redactar un comunicado exigiendo a las autoridades medidas para reducir los riesgos por COVID-19 y denunciar algunas irregularidades. Las demandas fueron difundidas mediante un v&iacute;deo elaborado por las presas.
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            </figure><p class="article-text">
        Otras protestas se gestaron desde las afueras de las prisiones, como en M&eacute;xico, donde familiares de reos rodearon casi una decena de penales para exigir las preliberaciones. Las reacciones se centraron en la lentitud para excarcelar, los reclamos por la implementaci&oacute;n de medidas de mano dura y la decisi&oacute;n de suspender las visitas. De forma similar sucedi&oacute; en <a href="https://www.aa.com.tr/es/pg/galer%C3%ADa-im%C3%A1genes/protestas-de-familiares-frente-a-la-c%C3%A1rcel-la-picota-de-bogot%C3%A1-por-la-situaci%C3%B3n-de-los-presos-por-covid-19" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la c&aacute;rcel La Picota</a>, en Bogot&aacute;, Colombia.
    </p><p class="article-text">
        Las protestas fueron potenciadas por las respuestas desacertadas de algunos mandatarios, como Nayid Bukele en El Salvador, que declar&oacute; la &ldquo;emergencia m&aacute;xima&rdquo; en los penales donde hay pandilleros, implementando su &ldquo;encierro absoluto&rdquo;. Posteriormente, mand&oacute; a &ldquo;sellar&rdquo; todos los calabozos para que los reclusos no pudieran &ldquo;ver hacia fuera, ni recibieran luz&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1254876843099992076?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Las personas privadas de la libertad no ocupan ning&uacute;n lugar en la lista de las prioridades de los gobiernos durante la pandemia, ni nunca la han ocupado. Es una de las situaciones de derechos humanos donde las respuestas de los Estados han sido de mayor negligencia (&hellip;) Nunca han sido una respuesta prioritaria, han quedado en el &uacute;ltimo escal&oacute;n, eso de alguna manera responde a la estigmatizaci&oacute;n que han generado las autoridades&rdquo;, asegura Erika Guevara, de Amnist&iacute;a Internacional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En intramuros, esta es la situaci&oacute;n generalizada de m&aacute;s de 1,7 millones de presos en las c&aacute;rceles de Am&eacute;rica Latina. En los centros penitenciarios, el embate del virus&nbsp;se vive con carencias en materia de salud y servicios de b&aacute;sicos que dificultan cumplir con los protocolos sanitarios.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aislados, sin visitas y sin comida</strong>
    </p><p class="article-text">
        Luis, quien estuvo preso en el Cepello y fue liberado tras el mot&iacute;n del primero de mayo, bajo la figura de R&eacute;gimen Tutelado de Confianza cuenta: &ldquo;lo peor del virus ese es que alej&oacute; las visitas de la familia. Un preso en Venezuela no es nada sin una familia que se est&eacute; moviendo afuera, sin que te traiga la papa (comida), un remedio (medicina), el pago a la causa (extorsi&oacute;n impuesta por los l&iacute;deres de la prisi&oacute;n, conocidos como pranes) y hasta el agua. En el Cepello prohibieron las visitas desde los primeros d&iacute;as de abril&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Venezuela, como en otros pa&iacute;ses de la regi&oacute;n, los privados de libertad sobreviven gracias a los suministros que les llevan sus familiares. El temor a no recibir alimentos fue lo que provoc&oacute; el descontento de los presos y el alboroto que termin&oacute; en matanza en la c&aacute;rcel Cepello. El aislamiento en los penales, sumado a las restricciones de visitas por el coronavirus y las limitaciones en la entrega de provisiones hace m&aacute;s dif&iacute;cil la supervivencia de los reclusos, quienes suelen expresar su desesperaci&oacute;n con manifestaciones de violencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En julio de 2020, la directora del Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), Carolina Gir&oacute;n, <a href="https://oveprisiones.com/informes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denunci&oacute; las graves consecuencias</a> de la falta de asistencia. &ldquo;El aumento de las muertes causadas por enfermedades relacionadas con la desnutrici&oacute;n (en prisiones) es palpable. El 63,46% de las muertes en 2019 estuvieron relacionadas con falta de tratamientos, alimentos y cuidados no otorgados por el Estado&rdquo;, detall&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Luis describi&oacute; a periodistas de este reportaje c&oacute;mo era la situaci&oacute;n del centro de reclusi&oacute;n antes de su liberaci&oacute;n. &ldquo;Hab&iacute;a panas (amigos) que com&iacute;an cada dos d&iacute;as. Otros com&iacute;an una sola vez al d&iacute;a. All&iacute; hab&iacute;a un kiosco que vend&iacute;a comida, era de un pran, pero a &eacute;l tambi&eacute;n se le acab&oacute; la comida, as&iacute; que ni comprando uno pod&iacute;a tener para comer. Algunas familias se organizaron y ven&iacute;an en grupos a traer la comida, pero los guardias se pon&iacute;an obtusos. A veces dejaban la comida manoseada en el sol y cuando uno iba a recibirla estaba podrida. El hambre fue lo que ocasion&oacute; la protesta y los guardias respondieron con tiros. Ese virus nos jodi&oacute;, nos dej&oacute; sin familia que fuera a solucionarnos. Que te quiten la visita es la peor desgracia de un preso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es similar a la de otras c&aacute;rceles de Latinoam&eacute;rica, donde el Estado no cumple con sus funciones b&aacute;sicas de atenci&oacute;n alimentaria, m&eacute;dica y cuidado. &ldquo;Me da m&aacute;s miedo morir de hambre que infectado por el coronavirus&rdquo;, dice Pablo, un preso que tiene 40 a&ntilde;os de edad, de los que los &uacute;ltimos 15 los ha pasado en prisi&oacute;n, y ahora est&aacute; en la c&aacute;rcel San Pedro en Bolivia. El encierro, le ha dejado hambre y enfermedades cr&oacute;nicas. Nadie lo visita. Su familia se olvid&oacute; de &eacute;l hace m&aacute;s de una d&eacute;cada. Desde entonces sobrevive con ocho bolivianos al d&iacute;a, que equivale a 1,1 d&oacute;lar, en alimentos de muy baja calidad.
    </p><p class="article-text">
        El hombre de nacionalidad peruana sabe bien lo que es dormir con el est&oacute;mago vac&iacute;o. Otros 400 internos bolivianos, al igual que Pablo, no tienen familia que les ayude. Tampoco cuentan con una celda donde dormir. Deben buscar cada d&iacute;a d&oacute;nde pasar la noche. Ellos son conocidos como los presos sin secci&oacute;n, los m&aacute;s marginados de la prisi&oacute;n.&nbsp;
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                Motines huelgas y protestas                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Cuando las visitas eran normales, las familias ayudaban con insumos al 60% de los internos del penal San Pedro en La Paz, Bolivia, una de las c&aacute;rceles m&aacute;s hacinadas del pa&iacute;s. Ahora solo llegan limitadas encomiendas que apenas alcanzan para el 20% de la poblaci&oacute;n carcelaria. Con la familia al lado, el drama de vivir en la c&aacute;rcel era m&aacute;s llevadero. Ahora sin ella, los internos se sienten m&aacute;s expuestos y desamparados.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la c&aacute;rcel de San Pedro ostenta el nefasto r&eacute;cord de tener la mayor cantidad de presos muertos por problemas de salud en todo el sistema de ese pa&iacute;s andino: los internos reciben pocos medicamentos, las condiciones son insalubres y tiene la relaci&oacute;n m&aacute;s desigual m&eacute;dico-reclusos del pa&iacute;s, seg&uacute;n datos de la Direcci&oacute;n de R&eacute;gimen Penitenciario.
    </p><p class="article-text">
        Los elevados muros del penal, de unos 20 metros, encierran a m&aacute;s de 2.600 internos mezclados entre sentenciados y detenidos preventivos y donde se registran m&aacute;s de 40 patolog&iacute;as. El gobierno opt&oacute; por cerrar las c&aacute;rceles como medida de salubridad contra la COVID-19 y no dot&oacute; de mascarillas, gel antibacterial y jab&oacute;n a los internos, as&iacute; como medicamentos, m&aacute;s personal m&eacute;dico y pruebas para detectar casos sospechosos. Un protocolo de bioseguridad, que al parecer no existe.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de sellar completamente sus recintos penitenciarios para aislarlos del mundo exterior, cancelando las visitas y los permisos de salida por tiempo indefinido como medida sanitaria para atajar la COVID-19, fue la misma de la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses. Es una forma adicional de aislamiento que agudiza la afectaci&oacute;n psicol&oacute;gica entre los internos, que tampoco cuentan con asistencia especializada para atender estos temores.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A partir del aislamiento se producen una serie de sintomatolog&iacute;as psicol&oacute;gicas como la ansiedad, por sobre todo; cuando uno sabe que cualquier situaci&oacute;n de aislamiento tiene final, obviamente se puede acomodar bastante, pero en esta situaci&oacute;n nadie sabe y hay una incertidumbre y esa incertidumbre es la que genera mayor ansiedad de la que se podr&iacute;a esperar&rdquo;, refiere la presidenta del Colegio de Psic&oacute;logos de La Paz, Ver&oacute;nica Alfaro.
    </p><p class="article-text">
        La experta indica que la situaci&oacute;n est&aacute; relacionada con el miedo a contraer la enfermedad, a que la familia tambi&eacute;n se contagie y el sentimiento de culpa del interno si es el responsable del contagio. &ldquo;Toda esta situaci&oacute;n exacerba las sintomatolog&iacute;as psicol&oacute;gicas que pueden tener las personas mucho m&aacute;s si se corta definitivamente cualquier tipo de comunicaci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala la especialista.
    </p><p class="article-text">
        En la c&aacute;rcel de San Pedro ya fallecieron 14 internos en menos de 10 d&iacute;as. Sus cuerpos fueron sacados en cajones. Todos hablan de los muertos, se conocen, les afecta mucho. &ldquo;Es como un pueblo chico&rdquo;, dice Pablo. &ldquo;Ayer muri&oacute; el gordo Juan, due&ntilde;o de una pensi&oacute;n en poblaci&oacute;n; hace dos d&iacute;as el loco Manuel, era un gran tipo; ver que la gente que conocemos va muriendo hace pensar que pronto te tocar&aacute; a ti&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Traslado de cadáver de reo fallecido por la COVID-19 en el penal boliviano de San Pedro."
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            <span class="title">
                Traslado de cadáver de reo fallecido por la COVID-19 en el penal boliviano de San Pedro.                            </span>
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        El temor es tan grande dentro del penal que es generalizado que la mayor&iacute;a digan sentir los s&iacute;ntomas. Algunos con l&aacute;grimas se despidieron de sus familiares. Hay presos con tos, fiebre, dolor de cabeza. Los cinco m&eacute;dicos asignados a la c&aacute;rcel no son suficientes. Los internos temen morir solos y abandonados, sin que a nadie le importe sus muertes.
    </p><p class="article-text">
        En un penal hacinado como San Pedro, con un 378% de sobrepoblaci&oacute;n, las autoridades liberan espacios para habilitar lugares de aislamiento para los casos sospechosos y confirmados de COVID-19, lo que significa comprimir m&aacute;s a algunos sectores de la poblaci&oacute;n y a los propios infectados. En estos lugares, la soledad y el olor a la muerte es mucho m&aacute;s intenso. La incomunicaci&oacute;n, peor. Muchos internos con s&iacute;ntomas prefieren no decir nada para no ser llevados a estos lugares donde las probabilidades de muerte son muy elevadas.
    </p><p class="article-text">
        Uno de estos lugares en San Pedro es la Grulla. El lugar m&aacute;s fr&iacute;o y l&uacute;gubre de la c&aacute;rcel. Era una zona de castigo que fue habilitada como sector covid. Se trata de un largo pasadizo con 10 celdas, una al lado de otra, de dos por tres metros. Ah&iacute; son confinados los presos sospechosos y confirmados de ser portadores del virus. Llegan a estar hasta seis por celda y duermen en el suelo. Permanecen encerrados todo el d&iacute;a y solo salen al ba&ntilde;o unos minutos. No hay insumos para hacer el aseo. La atenci&oacute;n de los infortunados corre por parte de los propios internos: comida y medicamentos b&aacute;sicos, si es que hay.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta situaci&oacute;n es como estar abandonado y a la vez esperando que vas a morir, est&aacute;s esperando algo que es grave, muy malo, pero no hay ad&oacute;nde ir. Todos est&aacute;n ah&iacute; deambulando. Esta situaci&oacute;n tambi&eacute;n se parece a una guerra, la incertidumbre de morir, de que te caiga un balazo, o de decir que ahorita te van a dar los s&iacute;ntomas, todo el mundo est&aacute; as&iacute;&rdquo;, describe Pablo.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga indica que esta situaci&oacute;n agrava la relaci&oacute;n entre los internos con frustraciones que pueden generar conductas cada vez m&aacute;s violentas dentro de los penales, y por eso es necesario la asistencia psicol&oacute;gica a los privados de libertad mucho m&aacute;s que antes.
    </p><p class="article-text">
        Alfaro destaca que el contacto con la familia es tal vez lo &uacute;nico que mantiene al preso con la esperanza de cumplir su condena, y en el caso de detenidos preventivos de poder luchar para conseguir su libertad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A decir <a href="https://www.hrw.org/es/news/2020/05/21/como-evitar-brotes-de-coronavirus-em-las-carceles-de-america-latina" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de la reconocida organizaci&oacute;n Human Right Watch</a>, si alguien quisiera propagar el coronavirus a prop&oacute;sito, encerrar&iacute;a a muchas personas en espacios hacinados e insalubres, con escasa ventilaci&oacute;n, acceso espor&aacute;dico al agua, atenci&oacute;n m&eacute;dica deficiente y muy pocas pruebas para detectar infectados. Es decir, dise&ntilde;ar&iacute;a una c&aacute;rcel t&iacute;pica latinoamericana o caribe&ntilde;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Cárcel de San Pedro, en Bolivia, vista desde afuera durante la suspensión de visitas.                            </span>
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        <strong>&iquest;Salud?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El gobierno opt&oacute; por encerrarnos a cada uno en nuestras celdas, hay muchos casos y no se nos dice nada. El virus ya entr&oacute; al centro penitenciario La Joya&rdquo;, denuncia a escondidas Francisco, quien enfrenta la pandemia en esa prisi&oacute;n paname&ntilde;a, donde est&aacute; recluido por robo agravado. Usando su tel&eacute;fono m&oacute;vil, objeto prohibido en la prisi&oacute;n, relat&oacute; en audios de whatsapp las carencias sanitarias que vive tras las rejas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No nos dan mascarillas, no nos dan ning&uacute;n art&iacute;culo de aseo&hellip; No nos dejan entrar gel hidro-alcoh&oacute;lico. Nos oprimen, nos oprimen&hellip; En el sentido de que nos quitaron la visita y el famoso &lsquo;Paquito&rsquo; (tienda en el interior del penal) donde pod&iacute;amos comprar cosas de aseo&rdquo;, describe Francisco.
    </p><p class="article-text">
        Panam&aacute; es el pa&iacute;s con la tasa de contagios m&aacute;s elevada de la regi&oacute;n, con una tasa de 60,4 casos por cada 1.000 presos. Tiene una poblaci&oacute;n penitenciaria de 17.899 reos y reporta 1.082 afectados hasta el 15 de julio. En el pabell&oacute;n donde permanece confinado Francisco, sin s&iacute;ntomas por el momento, dos de sus compa&ntilde;eros han sido aislados con la COVID-19.
    </p><p class="article-text">
        Le siguen Rep&uacute;blica Dominicana, con 34,2 contagios por cada 1.000 presos (917 casos); Bolivia, con 21,2 (408 casos); Chile, con 18,3 (710 casos); Ecuador, con 12,7 (500 casos); Per&uacute; con 11,3 (1.099 casos); M&eacute;xico, con 9,8 (1.962 casos); Guatemala, con 8,3 (203); Colombia, con 7,8 (884 casos); Honduras, con 5,6 (122); y Brasil, con 4,5 (3.482 casos).
    </p><p class="article-text">
        Aunque el gobierno de Venezuela no ha reportado casos de coronavirus en las prisiones, algunas ONG han <a href="https://efectococuyo.com/coronavirus/alertan-sobre-supuestos-casos-de-covid-19-en-carceles-de-presos-politicos-y-comunes/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denunciado al menos 53 contagios en centros de detenci&oacute;n preventiva</a> que son las celdas en delegaciones policiales, en distintos estados del pa&iacute;s.&nbsp;Incluso la primera semana de agosto se inform&oacute; que <a href="https://runrun.es/rr-es-plus/417469/chapa-del-cicpc-no-amedrenta-al-covid-19/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">funcionarios de dependencias policiales</a> que albergan detenidos dieron positivos de COVID-19, y se investiga el fallecimiento <a href="https://www.ntn24.com/america-latina/venezuela/reportan-muerte-de-preso-politico-de-maduro-por-covid-19-en-el-helicoide" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por coronavirus de un recluso de El Helicoide,</a> prisi&oacute;n donde est&aacute;n los detenidos considerados presos pol&iacute;ticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Luisa Romero, experta independiente del Subcomit&eacute; para la Prevenci&oacute;n de la Tortura de las Naciones Unidas y exministra de Gobierno paname&ntilde;a, explic&oacute; <a href="https://www.opendemocracy.net/es/los-muros-no-detienen-las-pandemias/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en un art&iacute;culo publicado en Open Democracy</a> que las caracter&iacute;sticas propias del encarcelamiento, agudizadas por el hacinamiento, dificulta la toma de medidas recomendadas en esta pandemia para &ldquo;aplanar la curva&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En centros sobrepoblados resulta imposible la distancia f&iacute;sica. Hasta lavarse las manos es un lujo: en muchos centros escasea el agua, en muchos m&aacute;s escasea el jab&oacute;n y se proh&iacute;be el alcohol en gel por seguridad. Tampoco funciona el aislamiento como se implementa para la poblaci&oacute;n general; por un lado no hay suficiente espacio, por el otro, aunque los detenidos no reciban visitas, en las c&aacute;rceles a diario entran y salen un sinn&uacute;mero de funcionarios y, en algunos casos, proveedores privados&rdquo;, analiza la experta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En algunos pa&iacute;ses la falta de mitigaci&oacute;n y prevenci&oacute;n por parte de las autoridades ha hecho que la supervivencia sobrepase el miedo. En Guatemala, j&oacute;venes desde la prisi&oacute;n han <a href="https://cnnespanol.cnn.com/video/coronavirus-mascarillas-jovenes-prision-ciudad-guatemala-pandemia-pkg-digital-orig-michelle-mendoza/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">confeccionado 5.000 mascarillas</a>. Los propios <a href="https://www.kienyke.com/panama/presos-panamenos-hacen-mascarillas-protectoras" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">detenidos paname&ntilde;os han elaborado</a> las suyas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Defensor&iacute;a del Pueblo de Panam&aacute; ha pedido un fortalecimiento urgente de medidas de protecci&oacute;n sanitarias dentro en varios centros de reclusi&oacute;n. En el complejo La Joya, por ejemplo, se detect&oacute; que los presos incumpl&iacute;an los protocolos de protecci&oacute;n, pues estaban manipulando alimentos sin mascarillas. La direcci&oacute;n del penal procedi&oacute; a que los privados de libertad fuesen retirados de estas labores. Esto tambi&eacute;n ocurri&oacute; en el Centro Femenino de Rehabilitaci&oacute;n, donde se detectaron 132 reclusas positivas para coronavirus<span class="highlight" style="--color:#fbfbf8;">.</span>
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, luego de coordinaciones con m&eacute;dicos, el Ministerio de Gobierno de Panam&aacute; ha permitido a familiares la remisi&oacute;n a los internos de al menos 11 medicamentos como acetaminof&eacute;n, jarabes y antihistam&iacute;nicos limitados en sus cantidades.
    </p><p class="article-text">
        En Colombia ante el brote descontrolado del virus, reclusos y guardianes encontraron en la moringa, una planta de origen hind&uacute;, una apuesta de fe, que aseguran est&aacute; trayendo beneficios. Sin sustento m&eacute;dico, el brebaje a partir de esta planta que fue donado por uno de los guardias, se populariz&oacute; de tal manera que muy pronto la f&oacute;rmula se extendi&oacute; a una decena de prisiones como receta milagrosa ante la incapacidad del Estado de dar una masiva atenci&oacute;n satisfactoria.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n es desesperada. As&iacute; lo concluye Jos&eacute; Miguel Vivanco en entrevista para este reportaje: &ldquo;los gobiernos y los jueces deben actuar con urgencia. Es una cuesti&oacute;n de vida o muerte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Puede leer&nbsp;<a href="https://www.connectas.org/coronavirus-carceles/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;&nbsp;</a>el resto de historias del especial #HuellasDeLaPandemia.
    </p><p class="article-text">
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      <dc:creator><![CDATA[Red periodística Connectas]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Aug 2020 19:48:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El infierno de las prisiones latinoamericanas, un paraíso para el virus]]></media:title>
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