<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - José Cepeda]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose-cepeda/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Cepeda]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1029589/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Cibercascos azules]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/cibercascos-azules_129_10214090.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e14d6f3-4764-4dc1-b44c-04ec213b85db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cibercascos azules"></p><p class="article-text">
        La estructura de la red a nivel mundial ha ido evolucionando, las infraestructuras, la tecnolog&iacute;a, el n&uacute;mero de usuarios se ha ido multiplicando a&ntilde;o tras a&ntilde;o, especialmente tras los a&ntilde;os de la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        Los ciudadanos confinados en sus casas necesitaban relacionarse socialmente, saber de sus amigos, de sus seres queridos, vivimos durante un tiempo inmersos en una incertidumbre que a&uacute;n hoy se dimensiona en sus repercusiones futuras para el comportamiento humano.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Somos desde entonces m&aacute;s ego&iacute;stas? &iquest;vemos con distancia &ldquo;lo colectivo&rdquo; frente a lo individual? &iquest;Evitamos pensar en planes de futuro y aspiramos ahora a vivir intensamente cada d&iacute;a? La respuesta a estas y otras preguntas pueden definir el futuro comportamiento de las sociedades cada vez m&aacute;s digitalizadas y con ellas, descubrir tambi&eacute;n nuevas actitudes frente al constructo de nuevos movimientos sociales, la opini&oacute;n p&uacute;blica, la pol&iacute;tica y por extensi&oacute;n tambi&eacute;n la esencia misma de nuestra convivencia, nuestras democracias.
    </p><p class="article-text">
        La pandemia ha podido cambiar muchas formas de pensar y tambi&eacute;n de actuar. Una de las misiones que he tenido la oportunidad de evaluar en estos meses por mandato de la Uni&oacute;n Interparlamentaria (IPU) a nivel internacional ha sido las consecuencias de la digitalizaci&oacute;n masiva de nuestras sociedades tras la pandemia y sus niveles de ciberseguridad, para conocer c&oacute;mo afecta a nuestros pa&iacute;ses y por extensi&oacute;n, las vulnerabilidades a las que est&aacute;n expuestos nuestros ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        El ciberespacio ha experimentado nuevas amenazas con un incremento exponencial de los delitos cibern&eacute;ticos y el ciberterrorismo. La naturaleza de estas amenazas est&aacute; en constante expansi&oacute;n con estafas, transacciones fraudulentas, acoso sexual, pornograf&iacute;a infantil, fraude de telecomunicaciones y rescates por datos confidenciales.
    </p><p class="article-text">
        La IPU cree que el ciberespacio puede hacerse m&aacute;s seguro a trav&eacute;s de acciones multilaterales y coordinadas para abordar de manera sostenible el problema de los ataques cibern&eacute;ticos. Los Estados y los parlamentos deben protegerse a s&iacute; mismos, deben proteger los pilares democr&aacute;ticos y electorales para proteger la voz y la palabra de los ciudadanos de quienes intentan violarlos.
    </p><p class="article-text">
        La primera conclusi&oacute;n a la que se puede llegar es que la ciberseguridad mundial hoy es una cuesti&oacute;n prioritaria, que lejos de estereotipos afecta a todos los pa&iacute;ses del mundo y necesita de una respuesta coordinada basada en la cooperaci&oacute;n internacional.
    </p><p class="article-text">
        Ning&uacute;n pa&iacute;s, por muy desarrollado que sea, est&aacute; exento de un ataque por ciberterroristas. Obviamente son objetivo de ataques aquellos que menos protecci&oacute;n hayan desplegado, aquellos que menos hayan dise&ntilde;ado, analizado y protegido sus servicios esenciales y sus infraestructuras cr&iacute;ticas. Las consecuencias de esta falta de previsi&oacute;n pueden ser incalculables especialmente para sus ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        Hemos podido observar pa&iacute;ses que no eran conscientes de la dimensi&oacute;n de su desprotecci&oacute;n, l&iacute;deres pol&iacute;ticos que pensaban que esta cuesti&oacute;n era un problema estrictamente &ldquo;t&eacute;cnico&rdquo;, o simplemente que si alg&uacute;n d&iacute;a eran objetivo de un ciberincidente ya actuar&iacute;an a <em>posteriori </em>sin entender que la ciberseguridad hoy debe formar parte del dise&ntilde;o inicial e inversi&oacute;n b&aacute;sica de cualquier pol&iacute;tica p&uacute;blica desde su inicio, cualquier proyecto de digitalizaci&oacute;n e innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica de cualquier gobierno o corporaci&oacute;n p&uacute;blica y tambi&eacute;n privada.
    </p><p class="article-text">
        Es necesario una nueva &ldquo;cultura de la ciberseguridad&rdquo; a nivel mundial que hoy adolece de una gran opacidad, ning&uacute;n pa&iacute;s quiere asumir ante el mundo que ha sufrido un ciberincidente, es m&aacute;s, pocos comparten simplemente c&oacute;mo ha sucedido, nadie quiere asumir ninguna debilidad o vulnerabilidad y esa actitud oclusiva resta capacidad de protecci&oacute;n a nivel internacional.
    </p><p class="article-text">
        La cooperaci&oacute;n internacional entre naciones es la &uacute;nica respuesta a los ataques de estos grupos organizados que operan de igual modo en varios pa&iacute;ses a la vez, sin conocer fronteras ni estados, porque Internet tampoco las tiene.
    </p><p class="article-text">
        Naciones Unidas en su resoluci&oacute;n 74/247 desde el a&ntilde;o 2020 puso en marcha un Comit&eacute; Especial para lucha contra la utilizaci&oacute;n de las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y las comunicaciones con fines delictivos y entre sus objetivos est&aacute; la puesta en marcha de una futura convenci&oacute;n mundial para garantizar la ciberseguridad de todos los pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        Los debates que se est&aacute;n desarrollando en este &aacute;mbito parten de la protecci&oacute;n b&aacute;sica de los derechos humanos tambi&eacute;n en la red y las autoridades y los parlamentos, junto con la sociedad civil y los expertos, deben participar en el desarrollo, la evaluaci&oacute;n y la aplicaci&oacute;n de las normas regulatorias para defender los principios democr&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        En las reuniones preparatorias de dicho Comit&eacute; en las que he participado, hemos podido compartir una realidad que es muy desigual en cada continente. La situaci&oacute;n actual de aumento de la tensi&oacute;n b&eacute;lica en el mundo tras la invasi&oacute;n de Ucrania por Rusia impide un mayor acercamiento de los pa&iacute;ses en la elaboraci&oacute;n de un marco global y aleja posiciones seg&uacute;n aumenta la desconfianza.
    </p><p class="article-text">
        Europa est&aacute; a la cabeza en la definici&oacute;n de protocolos de cooperaci&oacute;n internacional. La referencia a nivel mundial es el Convenio de Budapest del Consejo de Europa, que el pasado 12 de mayo de 2022 se firm&oacute; en Estrasburgo. El segundo protocolo adicional relativo a la cooperaci&oacute;n reforzada y la revelaci&oacute;n de pruebas electr&oacute;nicas, facilita nuevas herramientas para la investigaci&oacute;n de procesos penales que requieran de una prueba electr&oacute;nica transnacional. Espa&ntilde;a ha participado activamente en el desarrollo de ese convenio al que se han adherido ya m&aacute;s de 80 pa&iacute;ses de todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Iniciativas internacionales como el Convenio de Budapest, permiten que los estados firmantes puedan solicitar directamente informaci&oacute;n sobre los registros de nombres de dominio de Internet, informaci&oacute;n de abonados a los proveedores de servicios que se encuentran en territorio de otro Estado o activar mecanismos procesales que permitan dar efectividad a las &oacute;rdenes emitidas por las autoridades de otro Estado, dirigidas a sus prestadores de servicios.
    </p><p class="article-text">
        En casos de emergencia, dicho convenio facilita la asistencia inmediata de un proveedor de otro Estado, sin que sea necesaria una solicitud formal, o podr&aacute;n solicitar cualquier tipo de asistencia de una forma m&aacute;s &aacute;gil que en la cooperaci&oacute;n tradicional, utilizando la videoconferencia y los equipos conjuntos de investigaci&oacute;n adaptados a las particularidades del ciberdelito y la prueba electr&oacute;nica.&#8203;
    </p><p class="article-text">
        Interpol ha propuesto en numerosas ocasiones m&aacute;s avances para aplicar nuevos sistemas de trazabilidad que faciliten a los investigadores y a los pa&iacute;ses, perseguir el delito e impedir que los delincuentes act&uacute;en con total impunidad por el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Los diferentes grupos de crackers organizados, denominados APT (<em>Advanced Persistent Threat</em>) pueden llegar a ser incentivados por diferentes pa&iacute;ses, y su modo de operar pone en riesgo los sistemas de control de infraestructuras cr&iacute;ticas y la informaci&oacute;n sensible de gobiernos y empresas, generando una gran vulnerabilidad para millones de personas en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de atacar una infraestructura o un sistema de control por estos grupos puede dise&ntilde;arse durante meses, acceder a los sistemas en horas, para mantenerse durante tiempo indefinido sin ser detectados. Una vez dentro, acceden a bases de datos sensibles de administraciones p&uacute;blicas o compa&ntilde;&iacute;as y act&uacute;an de diversas formas (malware) robando informaci&oacute;n, patentes, investigaciones o informaci&oacute;n financiera (spyware); encriptando informaci&oacute;n sensible para pedir un rescate econ&oacute;mico (ransomware) o provocando su ca&iacute;da, que en muchas ocasiones requiere de meses para su restauraci&oacute;n total y no siempre es posible.
    </p><p class="article-text">
        La IPU, tras intensas negociaciones y m&aacute;s de un a&ntilde;o de trabajo e investigaci&oacute;n de diferentes modelos en el mundo, ha aprobado hace unas semanas en su 146 Asamblea celebrada en Bahr&eacute;in, una resoluci&oacute;n que servir&aacute; de base a la futura convenci&oacute;n de Naciones Unidas.
    </p><p class="article-text">
        Bajo el t&iacute;tulo de &ldquo;<em>Cybercrimes: New Risks to Global Security</em>&rdquo; se desarrolla un nuevo modelo con el compromiso de todos los parlamentos de m&aacute;s de 180 pa&iacute;ses para hacer efectiva la cooperaci&oacute;n internacional y combatir el cibercrimen fomentando la creaci&oacute;n en todos los pa&iacute;ses de Centros Nacionales de Ciberseguridad con capacidades propias, personal cualificado de alto nivel y posibilidades de intercambiar informaci&oacute;n operativa de grupos APT entre sus gobiernos y servicios de inteligencia para proteger eficazmente a sus pa&iacute;ses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los parlamentarios se han reafirmado en la necesidad de respetar los derechos humanos, incluida la libertad de expresi&oacute;n, como parte integral de cualquier pol&iacute;tica dirigida a combatir el ciberdelito y no anteponer bajo la excusa de la seguridad, el cuestionamiento de los pilares b&aacute;sicos que sostienen los sistemas democr&aacute;ticos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es necesario establecer marcos regulatorios en todos los pa&iacute;ses para proteger a los ciudadanos en el ciberespacio como lo hacen en el mundo f&iacute;sico y se&ntilde;alar que las personas mayores, las mujeres y los ni&ntilde;os, se encuentran entre las personas m&aacute;s vulnerables y son las primeras v&iacute;ctimas de ataques en Internet, especialmente tras la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        El cibercrimen internacional puede suponer una grave amenaza para los parlamentos que deben ser catalogados como infraestructuras cr&iacute;ticas y todos los procesos democr&aacute;ticos, especialmente en lo relativo a generar interferencias en las elecciones mediante la explotaci&oacute;n de vulnerabilidades de ciberseguridad o la creaci&oacute;n de cuentas falsas en las redes sociales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cooperaci&oacute;n y confianza, son las dos palabras que mejor deben definir el futuro para luchar con fuerza contra la cibercriminalidad mundial. Los crackers no entienden de l&iacute;mites y los estados deben reaccionar compartiendo la inteligencia y el conocimiento de las t&aacute;cticas, t&eacute;cnicas y procedimientos, TTP (<em>Tactics, Techniques, and Procedures</em>) de estos ciberterroristas.
    </p><p class="article-text">
        Qui&eacute;n sabe si en un futuro no tan lejano, Naciones Unidas deba crear una unidad de &eacute;lite internacional de <em>cibercascos azules </em>que puedan colaborar con los pa&iacute;ses para prevenir nuevos conflictos, proteger la paz, la seguridad internacional, la estabilidad econ&oacute;mica mundial y ayudar as&iacute;, a garantizar nuestro modo de vida y la supervivencia de millones de personas en el mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Cepeda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/cibercascos-azules_129_10214090.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 May 2023 04:00:49 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1e14d6f3-4764-4dc1-b44c-04ec213b85db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="137776" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1e14d6f3-4764-4dc1-b44c-04ec213b85db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="137776" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cibercascos azules]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1e14d6f3-4764-4dc1-b44c-04ec213b85db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Madrid, un año menos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/madrid-ano_129_6170039.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/52c89661-1930-44d6-b2f6-449d3d0a8391_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Madrid, un año menos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los ciudadanos eligieron al PSOE para devolver la ilusión al pueblo de Madrid. Pero aquella expresión de cambio de miles de madrileños se vio truncada por la aparición de la ultraderecha en nuestra Comunidad</p></div><p class="article-text">
        Hoy pod&iacute;a ser un d&iacute;a cualquiera en cualquier lugar, pero no. Hace un a&ntilde;o que el Partido Popular gobierna la Comunidad de Madrid con el peor resultado de su historia: 18 esca&ntilde;os menos que en su anterior resultado electoral y tan solo a cuatro de su principal socio de gobierno, Ciudadanos. 
    </p><p class="article-text">
        Ciudadanos, ese nuevo partido que vino a renovar la pol&iacute;tica, que est&aacute; intentando volver a ser &uacute;til a nivel nacional, pero en Madrid sigue a&uacute;n en la senda est&eacute;ril de la derecha y la ultraderecha. Un partido que ven&iacute;a a renovar la pol&iacute;tica y que tom&oacute; la decisi&oacute;n de blindar a un Partido Popular que lleva instalado en Madrid 25 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Un PP en decadencia, sin rumbo, sin proyecto, en el ocaso de una l&iacute;nea neoliberal trasnochada y que, tras la crisis de 2008 sigue perdido, instalado en un modelo oxidado de gesti&oacute;n de privatizaci&oacute;n de lo p&uacute;blico, hasta para buscar rastreadores frente al COVID-19, cuatro meses despu&eacute;s del estado de alarma. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy hace un a&ntilde;o que los madrile&ntilde;os decidieron con sus votos un cambio. Una apuesta por el profesor Gabilondo encabezando un proyecto de progreso sin estridencias. Por primera vez en muchos a&ntilde;os, los ciudadanos eligieron al PSOE, liderado por Jos&eacute; Manuel Franco, para devolver la ilusi&oacute;n al pueblo de Madrid. Pero aquella expresi&oacute;n de cambio de miles de madrile&ntilde;os se vio truncada por la aparici&oacute;n de la ultraderecha en nuestra Comunidad. 
    </p><p class="article-text">
        Vox utiliz&oacute; sus 12 diputados para investir presidenta a D&iacute;az Ayuso y convertirla en reh&eacute;n de sus pol&iacute;ticas de ultraderecha. Hoy, un a&ntilde;o m&aacute;s tarde, es Vox quien determina la vida pol&iacute;tica en el parlamento madrile&ntilde;o. Un partido que no obtuvo ni un 9% de apoyos en las &uacute;ltimas elecciones y que es quien decide qu&eacute; proyectos legislativos de Ciudadanos o del PP deben prosperar o no. A d&iacute;a de hoy, por cierto, ninguno. 
    </p><p class="article-text">
        Un Gobierno paralizado, bloqueado, sin ideas. El ejecutivo de Isabel D&iacute;az Ayuso no ha conseguido sacar adelante ni una Ley, ni unos presupuestos, ni un solo proyecto del bipartito que Vox autoriz&oacute; hace un a&ntilde;o. Un Gobierno que ha optado por el desgobierno y la improvisaci&oacute;n ante una pandemia. Ning&uacute;n madrile&ntilde;o, con independencia del partido al que votara hace tan solo un a&ntilde;o, podr&iacute;a haber imaginado jam&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        El Madrid de la excelencia, la locomotora de la econom&iacute;a y el conocimiento de Espa&ntilde;a, la regi&oacute;n n&uacute;mero uno en PIB nominal (hoy a la cola de la recuperaci&oacute;n de empleo) se encuentra en su peor momento, con una crisis sanitaria, econ&oacute;mica y social sin precedentes. En unas circunstancias en las que necesitamos a los mejores para gestionar la administraci&oacute;n m&aacute;s preparada de nuestro pa&iacute;s tenemos el peor gobierno de nuestra historia. 
    </p><p class="article-text">
        Cada d&iacute;a pienso qu&eacute; ser&iacute;a de nuestro destino en Madrid si, lejos de buscar la confrontaci&oacute;n pol&iacute;tica permanente y gratuita para hacer &ldquo;la oposici&oacute;n al Gobierno de Espa&ntilde;a que el PP no sabe hacer en el Congreso de los Diputados&rdquo; -como se susurra en las paredes de la Real Casa de Correos-, el Gobierno de D&iacute;az Ayuso estuviera trabajando como hemos propuesto desde el PSOE, con la mano tendida para salir todos juntos de esta situaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Apoy&aacute;ndose en los mejores equipos sin prejuicios, sin etiquetas, sin estigmas, sin pensar tanto en la pol&iacute;tica peque&ntilde;a de trincheras y barricadas, en la pol&iacute;tica de la fanfarroner&iacute;a y la malentendida chuler&iacute;a madrile&ntilde;a de barra de bar y pensar m&aacute;s en la pol&iacute;tica con may&uacute;sculas que construy&oacute; ese Madrid elegante, cosmopolita, abierto al mundo, a la cultura y al pensamiento, fuente de inspiraci&oacute;n de artistas y escritores. Esa Babilonia donde se confunden variedades y lenguas con el ingenio m&aacute;s sutil, que dec&iacute;a Calder&oacute;n de la Barca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Madrid necesita un cambio de aires para ayudar a aportar a Espa&ntilde;a un nuevo camino para los pr&oacute;ximos 25 a&ntilde;os. Dec&iacute;a Machado que Madrid siempre ha sido &ldquo;el rompeolas de todas las Espa&ntilde;as&rdquo;, pero es que Madrid siempre ha sido Espa&ntilde;a. En Madrid no se podr&aacute; hacer una pel&iacute;cula de &ldquo;los ocho apellidos madrile&ntilde;os&rdquo; porque sus apellidos son los andaluces, extreme&ntilde;os, manchegos, vascos, catalanes, gallegos, valencianos&hellip; Madrid es Espa&ntilde;a. Madrid no puede ir al margen de Espa&ntilde;a. Juntos construimos y proyectamos este pa&iacute;s en Europa y en el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        No puedo acabar estas l&iacute;neas sin reconocer un tiempo pasado no compartido pero existente. Un tiempo donde los liberales tuvieron ideas y un proyecto para Madrid, pero eso ya no existe. Ese proyecto lleg&oacute; a su ocaso y hoy vemos c&oacute;mo la reputaci&oacute;n a nivel nacional e internacional de la regi&oacute;n m&aacute;s potente de Espa&ntilde;a roza la mediocridad y la sinraz&oacute;n, se&ntilde;as de identidad de una imagen de un Gobierno fr&aacute;gil, d&eacute;bil y fragmentado que, con tal de ocupar el poder de Madrid, improvisa a diario y, casi a cualquier precio, cansa, decepciona y averg&uuml;enza. 
    </p><p class="article-text">
        La Real Casa de Correos se ha convertido en una fortaleza opaca, l&uacute;gubre, inexpugnable. Con el presidente Leguina dej&oacute; de ser la sede de un lugar tenebroso de la represi&oacute;n franquista para convertirse en un espacio de libertad. Lamentablemente, los madrile&ntilde;os solo apreciamos en ese lugar el imponente reloj que cada Nochevieja nos recuerda que empieza un nuevo a&ntilde;o, una nueva etapa. Hoy desean que sus minutos pasen deprisa.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Puerta del Sol no puede volver a ser un lugar oscuro y gris. Debe recuperar su fuerza, su luz y su color, su esencia de lucha y de rebeld&iacute;a de generaciones. Muchos madrile&ntilde;os seguiremos trabajando para so&ntilde;ar ese otro Madrid. Un Madrid, como dec&iacute;a Am&oacute;n, &ldquo;donde el hombre consume su suelo, su morada y hasta su propia existencia&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Comunidad de Madrid, un lugar de Espa&ntilde;a para construir un sue&ntilde;o colectivo de prosperidad y progreso, un lugar para enarbolar la revoluci&oacute;n del respeto. Esa revoluci&oacute;n que bien merece de otra pol&iacute;tica, otro gobierno, otro Madrid en Espa&ntilde;a, en Europa y en el mundo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Cepeda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/madrid-ano_129_6170039.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Aug 2020 19:57:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/52c89661-1930-44d6-b2f6-449d3d0a8391_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="53073" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/52c89661-1930-44d6-b2f6-449d3d0a8391_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="53073" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Madrid, un año menos]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/52c89661-1930-44d6-b2f6-449d3d0a8391_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
