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    <title><![CDATA[elDiario.es - José Manuel Gómez de Miguel]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose-manuel-gomez-de-miguel/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Manuel Gómez de Miguel]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Todo lo que siempre pensó que le pasaría a Bankia pero temía confirmar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/penso-le-pasaria-bankia-temia-confirmar_129_6237022.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f8f1c8cd-e54a-4644-8a9d-150da9c2b842_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Todo lo que siempre pensó que le pasaría a Bankia pero temía confirmar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿No sería una subasta internacional de la participación del Estado una vía más útil para maximizar el valor de la operación y, de paso, si la compra la realiza una entidad extranjera, evitar los males para la competencia y la estabilidad financiera?</p></div><p class="article-text">
        Desde que a las 23.45 horas del 3 de septiembre Caixabank y Bankia dieron a conocer la existencia de conversaciones entre sus consejos de administraci&oacute;n para &ldquo;analizar la fusi&oacute;n entre ambas entidades&rdquo;, los&nbsp;<em>mercados</em>&nbsp;la dieron por hecha. Y ello pese a que el accionista mayoritario de Bankia, el FROB, indicase en un comunicado inmediato que se hab&iacute;a enterado de la operaci&oacute;n por la p&aacute;gina web de la Comisi&oacute;n Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y que solo la analizar&iacute;a si esta &ldquo;culminara en el planteamiento a la Junta de Accionistas de una propuesta de fusi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, ciertamente, la operaci&oacute;n estaba hecha, y con pleno conocimiento de quien se considera, aunque no lo sea, due&ntilde;o de Bankia, el Gobierno de Espa&ntilde;a. Si no fuera as&iacute;, ninguna de las dos entidades habr&iacute;a aumentado su capitalizaci&oacute;n en Bolsa en las &uacute;ltimas semanas. Pero la excitaci&oacute;n que la operaci&oacute;n ha provocado en el sector bancario y en los&nbsp;<em>mercados</em>&nbsp;no se explica por los beneficios que esta vaya a proporcionar a la sociedad o a sus autores.
    </p><h3 class="article-text">&nbsp;<strong>Las cifras de la fusi&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        La opini&oacute;n expresada al final del punto anterior se ve confirmada por las austeras facciones de los protagonistas de la operaci&oacute;n, Gonz&aacute;lo Gort&aacute;zar y Jos&eacute; Ignacio Goirigolzarri, en la rueda de prensa en la que presentaron los n&uacute;meros de la fusi&oacute;n el pasado viernes, 18 de septiembre. Su actitud no era la de invitar a ninguna fiesta. Pero son los propios n&uacute;meros los que mejor avalan este criterio: est&aacute;n mucho m&aacute;s cerca de las cuentas de la lechera que de un informe t&eacute;cnico, y adem&aacute;s ocultan alguno de los elementos esenciales del negocio.
    </p><p class="article-text">
        Los n&uacute;meros<em>&nbsp;</em>pretenden demostrar que la entidad producto de la fusi&oacute;n ser&aacute; mucho m&aacute;s rentable y solvente. Para ello se apoyan, sin un soporte cre&iacute;ble, en una peque&ntilde;a mejora de ingresos, pero as&iacute; que pasen cinco a&ntilde;os, y en una importante reducci&oacute;n de gastos, demorada a 2023. De esa forma, nos ofrecen unas futuras ratios de eficiencia y rentabilidad s&oacute;lo aceptables para los amantes de la ciencia ficci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo evitan pronunciarse sobre el&nbsp;<em>badwill</em>&nbsp;que producir&aacute; la operaci&oacute;n (que Goldman Sachs ha cifrado en 8.300 millones de euros) y sobre su contribuci&oacute;n a los beneficios y reservas de la entidad resultante. Y es que las normas contables permiten que la diferencia entre el valor contable del banco absorbido y el de las acciones que se emiten para absorberlo se lleve directamente a resultados de la absorbente; aunque no supone ning&uacute;n ingreso de caja, se alega que comprar al valor de cotizaci&oacute;n genera beneficios si la cotizaci&oacute;n est&aacute; por debajo del valor en libros de la empresa adquirida.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco aclaran el alcance de los inevitables excedentes de plantilla que deben afrontar dos bancos que pueden ser cualquier cosa menos complementarios, ya que ambos se dedican, en esencia, al mismo negocio y en los mismos sitios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gort&aacute;zar y Goirigolzarri tambi&eacute;n declararon que la brutal ca&iacute;da de la solvencia de la entidad fusionada, cuyo CET1 (capital de primera calidad) cae del 13,1% sobre activos ponderados por riesgo al 11,6%, no es preocupante sino una muestra de &ldquo;robustez&rdquo; porque permite mantener un exceso de capital de 310 pb, cuando lo cierto es que:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Se basa en unos costes de reestructuraci&oacute;n de 2.200 millones que parecen claramente infravalorados. Las razones: que los analistas estiman en el entorno de los 7.000 empleados que deben perder su trabajo para evitar duplicidades, y que s&oacute;lo los 2.000 prejubilados por Caixabank en 2018 le costaron casi 1.000 millones; que la posibilidad de que el excedente se cubra solo con prejubilaciones es poco probable y por tanto que ser&aacute; m&aacute;s caro costearlo; y, sobre todo, que cada 1.000 millones de coste adicional reducen en casi 50 pb el coeficiente de solvencia.&nbsp;</li>
                                    <li>Sit&uacute;a a la entidad resultante en la zona m&aacute;s baja de la solvencia bancaria de sus pares europeos, nivel que no hace sino contribuir a&uacute;n m&aacute;s a que nuestro pa&iacute;s siga ocupando el &uacute;ltimo lugar de la UE en esa misma solvencia</li>
                                    <li>El aparente exceso del capital de primera calidad ni tiene en cuenta las recomendaciones actuales (<em>guidance</em>) del Banco Central Europeo, que pueden convertirse en requerimientos en cualquier momento, ni descuenta el previsible incremento del colch&oacute;n de capital que el Banco de Espa&ntilde;a deber&aacute; exigir a la nueva entidad en raz&oacute;n a su mayor riesgo sist&eacute;mico (que cifran las entidades en s&oacute;lo 50 pb para el mayor banco de Espa&ntilde;a).</li>
                                    <li>Tomando sus cifras y sin el&nbsp;<em>badwill</em>&nbsp;la entidad fusionada tendr&iacute;a un coeficiente de solvencia CET1 del 9,2%, en los l&iacute;mites de los requerimientos de capital.&nbsp;</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        En resumen, un an&aacute;lisis riguroso de la operaci&oacute;n no deja m&aacute;s justificaci&oacute;n econ&oacute;mica para Caixabank que el aumento de tama&ntilde;o o lo que es lo mismo, del poder econ&oacute;mico que tendr&aacute; el nuevo banco. Sin embargo, todos somos conscientes (lo acabamos de ver en muchos procesos de consolidaci&oacute;n salidos de la crisis) de las dificultades de rentabilizar estas operaciones, tanto por los l&iacute;mites que afectan a las econom&iacute;as de escala y de dimensi&oacute;n, como por los riesgos y fallos que surgen en su gesti&oacute;n. La menci&oacute;n, en este contexto, a &ldquo;los valores compartidos&rdquo;, que hizo el futuro presidente del banco, no deja de ser una forma elegante de reconocer la ausencia de ventajas tangibles.
    </p><p class="article-text">
        Y aun as&iacute;, la ampliaci&oacute;n de poder no parece suficiente para explicar una operaci&oacute;n tan incierta y arriesgada en tiempos de pandemia y con un negocio, el bancario, en claro declive. Y resulta a&uacute;n m&aacute;s sorprendente si se piensa que quien la lidera desde la Caixa, un hombre tan religioso como Isidro Fain&eacute;, desoiga a San Ignacio y &ldquo;en tiempos de desolaci&oacute;n&rdquo; haga &ldquo;mudanza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Muchos se&ntilde;alan que la justificaci&oacute;n de la operaci&oacute;n es pol&iacute;tica y que hay pagos de unos y contrapartidas de otros, pero tambi&eacute;n podr&iacute;a ser que su justificaci&oacute;n haya que buscarla en la propia situaci&oacute;n financiera de Caixabank, y en la necesidad de utilizar el&nbsp;<em>badwill</em>&nbsp;no consumido por los ajustes post-integraci&oacute;n (que con sus cifras estar&iacute;a en torno a 5.000 millones de euros) para dotarse de una provisi&oacute;n para p&eacute;rdidas esperadas que tendr&iacute;a que hacer en todo caso pero que su cuenta de resultados aut&oacute;noma no soportar&iacute;a.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Lo que perdemos los due&ntilde;os de Bankia</h3><p class="article-text">
        Pero si los&nbsp;<em>n&uacute;meros</em>&nbsp;no explican en modo alguno las bondades de la fusi&oacute;n para Caixabank y sus accionistas, a&uacute;n son menos convincentes para los espa&ntilde;oles, tanto en su condici&oacute;n de due&ntilde;os de Bankia (es a los contribuyentes, que rescataron la entidad, y no al Gobierno ni a su Consejo de Administraci&oacute;n, a quienes pertenece el banco), como en la de sujetos del inter&eacute;s general.
    </p><p class="article-text">
        Y es que los due&ntilde;os de Bankia pasamos de controlar nuestro propio destino a trav&eacute;s de una participaci&oacute;n del 61% en un banco solvente, eficiente y rentable (pese a estar desde hace ocho a&ntilde;os en espera de ser vendido), a disponer de una participaci&oacute;n minoritaria y subordinada en una entidad cuyo futuro no es menos incierto, y cuyo mayor&nbsp;<em>driver</em>&nbsp;sigue siendo provinciano (sin menosprecio alguno para Catalunya, Madrid o la Comunidad Valenciana).
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que los accionistas de Bankia van a recibir acciones que valdr&aacute;n un 20% m&aacute;s de la cotizaci&oacute;n de Bankia el 3 de septiembre. Pero incluso con esa prima, el valor en bolsa de la participaci&oacute;n del Estado s&oacute;lo permitir&iacute;a recuperar el 9%, de los 24.069 millones de euros que invertimos en Bankia en 2012 para mantenerla a flote, millones de los que todav&iacute;a no hemos recuperado un c&eacute;ntimo. Si el objetivo de la operaci&oacute;n para el Gobierno, seg&uacute;n ha manifestado su ministra de Econom&iacute;a, es maximizar el valor de la participaci&oacute;n del Estado, m&aacute;s le valdr&iacute;a reconocer su fracaso en vez de prometer futuros improbables.
    </p><p class="article-text">
        Pero si bien debemos reconocer que la situaci&oacute;n financiera del pa&iacute;s y la gesti&oacute;n de los sucesivos gobiernos en Bankia durante estos &uacute;ltimos 8 a&ntilde;os nos van a hacer perder m&aacute;s del 90% de lo invertido en el banco, tambi&eacute;n debemos darnos cuenta de que esta no va a ser la &uacute;nica p&eacute;rdida que va a sufrir el inter&eacute;s general con la fusi&oacute;n. Todos los ciudadanos, ricos o pobres, j&oacute;venes o mayores, vamos a perder:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Una entidad, Bankia, importante para promover y preservar la competencia en el mercado minorista espa&ntilde;ol y la diversidad en la oferta de productos financieros para empresas y familias. No es balad&iacute; que casi el 75% del mercado vaya a estar en manos de tan s&oacute;lo tres entidades, una de las cuales, adem&aacute;s, va a cargar durante varios a&ntilde;os con el h&aacute;ndicap de gestionar una fusi&oacute;n compleja y exigente. Las otras dos, Santander y BBVA, deben estar frot&aacute;ndose las manos.&nbsp;</li>
                                    <li>Parte de nuestra estabilidad financiera. Y es que una concentraci&oacute;n bancaria en la que tres entidades ponen en riesgo activos cuyo valor supera, para cada una de ellas, el 50% del PIB espa&ntilde;ol, nos expone a un riesgo sist&eacute;mico de consecuencias imprevisibles. Si alguno de sus gestores se equivocara la crisis del pa&iacute;s ser&aacute; inevitable. Y nuestra experiencia reciente (con la mitad de las cajas de ahorro que hab&iacute;a en 2008) y antigua (4 de los 7 grandes bancos que hab&iacute;a en 1990 tuvieron que ser rescatados) muestra que la probabilidad existe y es muy alta. Es cierto que el riesgo sist&eacute;mico creado puede y debe combatirse con incrementos sustanciales de los colchones sist&eacute;micos exigidos a esas tres entidades sist&eacute;micas, pero tambi&eacute;n lo es que dicho instrumento supervisor no es suficiente y que deber&iacute;a acompa&ntilde;arse con medidas macro prudenciales significativas, como l&iacute;mites al crecimiento o troceamiento de negocios.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, vamos a sufrir graves da&ntilde;os para el empleo y a soportar m&aacute;s riesgos en nuestro sistema de pensiones. Y no s&oacute;lo por los excedentes de empleo que esta fusi&oacute;n provocar&aacute; (mayores de los que deber&iacute;an asumir los bancos por separado para reducir su respectiva capacidad instalada), o por la p&eacute;rdida de talento que llevar&aacute; consigo, sino por el m&aacute;s que probable uso de los mecanismos p&uacute;blicos de la jubilaci&oacute;n anticipada para reducir los costes del ajuste y, finalmente, por el efecto emulaci&oacute;n que ya est&aacute; generando.
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que, contra los males de la concentraci&oacute;n bancaria, algunos analistas, y seguramente tambi&eacute;n algunos supervisores, dir&aacute;n que los gigantes son m&aacute;s seguros, y que la consolidaci&oacute;n es la &uacute;nica v&iacute;a realista para afrontar los ajustes de capacidad instalada que requiere el negocio bancario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La primera es una afirmaci&oacute;n contrapuesta al bien conocido&nbsp;<em>small is beautiful</em>, y muy dudosa si pensamos, sin ir m&aacute;s lejos, en Alemania y colocamos, en un lado a Deutsche Bank y Commerzbank (dos gigantes al borde de la quiebra) y en el otro a los cientos o miles de cajas de ahorros y cooperativas de cr&eacute;dito que operan en ese pa&iacute;s con solidez y servicio intachables.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, ya hemos visto las importantes contraindicaciones y efectos secundarios de fusiones de este tipo. Su defensa revela, adem&aacute;s, una actitud pasiva, fruto quiz&aacute; del dominio social a que los banqueros est&aacute;n acostumbrados. Y es que no hay por qu&eacute; asumir que los negocios en declive no puedan reconvertirse y utilizar su personal cualificado y sus recursos t&eacute;cnicos y de investigaci&oacute;n en adaptar su actividad a otros &aacute;mbitos, y m&aacute;s ahora, dada la velocidad del cambio tecnol&oacute;gico y los nuevos servicios demandados por la sociedad.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Frenar la euforia&hellip;</strong></h3><p class="article-text">
        A la vista de todo lo anterior, y dejando a un lado la alegr&iacute;a de especuladores y accionistas minoritarios de Bankia, es razonable pensar que la euforia con que ha sido recibida la operaci&oacute;n procede, sobre todo, de que hemos visto confirmado que:&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Pese a la opini&oacute;n contraria de varios de sus integrantes, el Gobierno est&aacute; decidido a permitir la desaparici&oacute;n de la &uacute;nica entidad bancaria en la que participaba y, con ella, a abandonar toda veleidad sobre una potencial banca p&uacute;blica.&nbsp;</li>
                                    <li>Las autoridades financieras est&aacute;n dispuestas a aceptar una mayor concentraci&oacute;n bancaria en Espa&ntilde;a, y a aprovechar las apariencias contables propias de las fusiones para que nuestro sistema bancario preserve una cierta imagen de solvencia y rentabilidad en tiempos de coronavirus y crecimiento de la morosidad.</li>
                                    <li>Los sindicatos no van a poner dificultades insalvables a los procesos de consolidaci&oacute;n bancaria, por m&aacute;s que estos supongan enormes excedentes de plantilla, si sus protagonistas est&aacute;n dispuestos a asumir costes equivalentes.</li>
                            </ol>
            </div><h3 class="article-text">..y buscar una soluci&oacute;n transparente y sensata</h3><p class="article-text">
        Nos queda, por &uacute;ltimo, la cuesti&oacute;n pol&iacute;tica, que, no lo neguemos, es inevitable en operaciones de esta importancia, m&aacute;xime si est&aacute;n en juego los intereses del Estado.
    </p><p class="article-text">
        No conocemos los compromisos y contrapartidas que habr&aacute;, sin duda, en este asunto, y no vamos a especular sobre ello. Sin embargo, nos consta que la ministra de Econom&iacute;a, que es quien debe autorizar la operaci&oacute;n, ha justificado su ocultaci&oacute;n al vicepresidente segundo del Gobierno y a otros ministros porque el &eacute;xito de este tipo de operaciones depende de restringir al m&iacute;nimo el &aacute;mbito de los iniciados. Por ello, entendemos que el asunto se ha abordado al margen del Consejo de Ministros, donde el secreto de las deliberaciones hubiese impedido a Pablo Iglesias y dem&aacute;s ministros irse de la lengua.
    </p><p class="article-text">
        En sentido contrario, creemos que el alcance de los intereses generales en juego y la naturaleza de la propiedad que se fusiona (de todos los espa&ntilde;oles) aconsejan que la decisi&oacute;n final la tome el Gobierno al completo, la m&aacute;xima transparencia en el proceso de decisi&oacute;n y el uso de asesores que valoren, tambi&eacute;n, potenciales soluciones alternativas.
    </p><p class="article-text">
        En aras a la transparencia abogamos porque los aspectos no confidenciales de los informes t&eacute;cnicos (FROB, BdE, BCE, Competencia, CNMV, DG Seguros, etc&eacute;tera) que se emitan en este proceso, sean de p&uacute;blico conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n creemos necesario contar con un asesoramiento apropiado (equivalente al que recibir&aacute; Caixabank), m&aacute;xime cuando el FROB no puede ejercer adecuadamente ese papel. Y es que sus mejores t&eacute;cnicos, que adem&aacute;s integran su Comisi&oacute;n Rectora (cuatro representantes del Banco de Espa&ntilde;a, uno de la CNMV y el secretario general del Tesoro) no pueden analizar la operaci&oacute;n, ni mucho menos proponer su autorizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Debe notarse que las responsabilidades esenciales de las instituciones a las que pertenecen esos altos funcionarios (la subgobernadora o la directora general de supervisi&oacute;n del Banco de Espa&ntilde;a o la vicepresidenta de la CNMV) les llevan a tener que evaluar financieramente la fusi&oacute;n como supervisores prudenciales o de los mercados, rol absolutamente incompatible con el de asesorar al Gobierno sobre la oportunidad de su venta o fusi&oacute;n. De ah&iacute; que el &uacute;ltimo comunicado del FROB (del 17 de septiembre) indique que la Comisi&oacute;n Gestora se ha limitado a &ldquo;tomar raz&oacute;n&rdquo; del proyecto de fusi&oacute;n que le ha trasladado Bankia, porque es consciente de que la no abstenci&oacute;n inmediata de los supervisores contaminar&iacute;a y har&iacute;a anulable el acuerdo de la Comisi&oacute;n Gestora.
    </p><p class="article-text">
        Y ese asesoramiento debe evaluar alternativas posibles y mejores que esta fusi&oacute;n, porque, aun aceptando la visi&oacute;n miope que identifica el inter&eacute;s general de la operaci&oacute;n con el dinero que se ofrezca por Bankia, surge una pregunta que este Gobierno debe responder: &iquest;no hay m&aacute;s alternativas? y, por ejemplo, &iquest;no ser&iacute;a una subasta internacional de la participaci&oacute;n del Estado una v&iacute;a m&aacute;s &uacute;til para maximizar el valor de la operaci&oacute;n y, de paso, si la compra la realiza una entidad extranjera, evitar los males para la competencia, la estabilidad financiera y el empleo que antes hemos denunciado?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Gómez de Miguel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/penso-le-pasaria-bankia-temia-confirmar_129_6237022.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Sep 2020 09:34:02 +0000]]></pubDate>
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