<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Santiago Cafiero]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/santiago-cafiero/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Santiago Cafiero]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1029967/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[El odio como herramienta de construcción política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/odio-herramienta-construccion-politica_129_6249519.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5f86509-a0c6-4d8a-b029-7e2cefea2f08_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El odio como herramienta de construcción política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿A qué proyecto favorece una política que incorpora para sí la lógica de los trolls y las fake news? ¿A qué intereses sirve el deterioro de la calidad del debate democrático y su capacidad de alcanzar consensos? Sin duda a aquellos que aspiran a saltarse el control ciudadano y democrático de la cosa pública</p></div><p class="article-text">
        En la era de las redes sociales asistimos a una pauperizaci&oacute;n espiralada del debate p&uacute;blico. Los discursos de odio proliferan con velocidad en una suerte de vac&iacute;o donde el rechazo de quienes se oponen a ellos de buena fe, no hace m&aacute;s que amplificarlos. Para aquellos a los que nos resulta inaceptable, debemos pensar nuevas estrategias para combatir la deshumanizaci&oacute;n intencional a la que nos expone esta violencia.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la pol&iacute;tica y el discurso de odio se fusionan, los resultados son dram&aacute;ticos. La historia del siglo XX es testimonio claro de esto. La pol&iacute;tica en el siglo XXI no debe contaminarse de odio; no puede repetir la historia como si se tratara de ciclos de terror y olvido. Sin embargo, en todo el mundo observamos a sectores minoritarios montarse sobre este tipo de violencias para construir poder: la crisis econ&oacute;mica generada por la pandemia ha sido, adem&aacute;s, aprovechada en pos de sus fines.
    </p><p class="article-text">
        La estrategia de quienes impulsan el odio tiene objetivos claros: el primero de ellos es silenciar al otro. Amnist&iacute;a Internacional en su informe <a href="https://amnistia.org.ar/wp-content/uploads/delightful-downloads/2018/05/TOXICTWITTER-report_SP.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Toxic Twitter</a> identific&oacute; este efecto en la agresi&oacute;n online que sufren las mujeres: &ldquo;El objetivo de la violencia y del abuso es crear un entorno en l&iacute;nea hostil para las mujeres con el prop&oacute;sito de humillarlas, intimidarlas, degradarlas, menospreciarlas y <strong>silenciarlas</strong>&rdquo;. El odio es, entonces, enemigo de uno de los derechos fundamentales de la democracia: la libertad de expresi&oacute;n. Lo virtual es real. As&iacute; es como estos sectores minoritarios y violentos, desde el anonimato que garantizan las redes, logran visibilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Diferentes l&iacute;deres pol&iacute;ticos buscan aglutinar y construir liderazgos alrededor de esos discursos de odio otrora dispersos. Se edifica un marco de ideas que abarca desde las teor&iacute;as conspirativas, el individualismo extremo y la superioridad racial, hasta la negaci&oacute;n del discurso cient&iacute;fico; una suerte de terraplanismo pol&iacute;tico que cuando observa que los hechos no confirman sus marcos ideol&oacute;gicos, procede a ignorarlos. &ldquo;La funci&oacute;n del prejuicio es preservar a quien juzga de exponerse abiertamente a lo real y de tener que afrontarlo pensando&rdquo;, entendi&oacute; Hannah Arendt.
    </p><p class="article-text">
        La paradoja es que estos espacios pol&iacute;ticos construyen su comunicaci&oacute;n y sus liderazgos como si fueran reci&eacute;n llegados: una pol&iacute;tica sin pol&iacute;ticos. El discurso de odio hacia los dirigentes, la antipol&iacute;tica, es el mascar&oacute;n de proa de una estrategia que busca, como fin &uacute;ltimo, deslegitimar la democracia. Cuanto m&aacute;s se degrade el debate p&uacute;blico menos posibilidades habr&aacute; de intercambio plural y democr&aacute;tico. As&iacute; es como ganan quienes ya poseen poder y no necesitan de la pol&iacute;tica ni de la democracia, a las que tanto desprecian.
    </p><p class="article-text">
        Quienes buscamos construir una sociedad donde el odio sea apenas una expresi&oacute;n marginal, tenemos que tener conciencia de nuestra propia responsabilidad y de la fragilidad de nuestros lazos comunes. Si admitimos la proliferaci&oacute;n de estos discursos, estamos faltando a esa responsabilidad. Para impedir la deslegitimaci&oacute;n de la democracia, &eacute;sta deber&aacute; dar respuesta a los grandes problemas de las mayor&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;A qu&eacute; proyecto favorece una pol&iacute;tica que incorpora para s&iacute; la l&oacute;gica de los trolls y las fake news? &iquest;A qu&eacute; intereses sirve el deterioro de la calidad del debate democr&aacute;tico y su capacidad de alcanzar consensos? Sin duda a aquellos que aspiran a saltarse el control ciudadano y democr&aacute;tico de la cosa p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Los dirigentes -independientemente de su color pol&iacute;tico- que trabajamos para construir una atm&oacute;sfera saludable de discusi&oacute;n pol&iacute;tica, debemos redoblar esfuerzos. Desde aqu&iacute;, en Am&eacute;rica Latina, y hasta la Uni&oacute;n Europea, las diversas fuerzas pol&iacute;ticas con verdadero esp&iacute;ritu democr&aacute;tico debemos mostrar que es posible un camino de di&aacute;logo. Un di&aacute;logo en el que las discrepancias y la dial&eacute;ctica argumentativa se impongan sobre el odio y la descalificaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santiago Cafiero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/odio-herramienta-construccion-politica_129_6249519.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 27 Sep 2020 19:24:16 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e5f86509-a0c6-4d8a-b029-7e2cefea2f08_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="26244" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e5f86509-a0c6-4d8a-b029-7e2cefea2f08_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="26244" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El odio como herramienta de construcción política]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e5f86509-a0c6-4d8a-b029-7e2cefea2f08_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Redes sociales,Fake News,Debates políticos,Delitos de odio]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
