<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Elizabeth Hartland]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/elizabeth-hartland/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Elizabeth Hartland]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1030068/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Hasta que llegue la vacuna contra la COVID-19 debemos centrarnos en tratar sus secuelas a largo plazo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/llegue-vacuna-covid-19-debemos-centrarnos-tratar-secuelas-plazo_129_6276166.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89df09d6-eda2-42d7-8f4f-e2591b32a913_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hasta que llegue la vacuna contra la COVID-19 debemos centrarnos en tratar sus secuelas a largo plazo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todavía no sabemos cuántos de los síntomas pueden traducirse en enfermedades crónicas y eso es muy preocupante</p><p class="subtitle">Infección, inflamación y coagulopatía: los tres mecanismos que hacen que el coronavirus parezca un monstruo de mil cabezas</p></div><p class="article-text">
        Muchos pa&iacute;ses est&aacute;n en este momento pasando por una segunda ola de contagios de coronavirus y la pandemia sigue afectando a millones de personas en todo el mundo, no s&oacute;lo cobr&aacute;ndose vidas, sino tambi&eacute;n dejando s&iacute;ntomas debilitantes y persistentes como consecuencia de la grave y da&ntilde;ina inflamaci&oacute;n que el virus produce en el cuerpo.
    </p><p class="article-text">
        La magnitud, gravedad y duraci&oacute;n de la COVID-19 sugieren que veremos una ola de secuelas sanitarias a largo plazo en las personas que han sobrevivido a la enfermedad. Y estas secuelas ser&aacute;n muchas y variadas: de tipo inmunol&oacute;gico, hematol&oacute;gico, gastrointestinal y neurol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        La infecci&oacute;n de coronavirus no solo genera un da&ntilde;o persistente en los pulmones, sino que adem&aacute;s puede provocar complicaciones en el coraz&oacute;n, el h&iacute;gado, el cerebro y los ri&ntilde;ones. Los supervivientes informan de una preocupante variedad de problemas y s&iacute;ntomas duraderos como confusi&oacute;n, palpitaciones card&iacute;acas, fatiga extrema, dolor en las articulaciones, p&eacute;rdida del sentido del olfato o del gusto y falta de aire &iquest;Cu&aacute;ntos de estos s&iacute;ntomas se traducir&aacute;n en enfermedades cr&oacute;nicas? Simplemente no lo sabemos todav&iacute;a y eso es preocupante.
    </p><p class="article-text">
        Incluso antes de que apareciera la COVID-19, ya se hab&iacute;a identificado a la inflamaci&oacute;n como la principal causa de muerte de muchas enfermedades, como la gripe, sepsis, enfermedades card&iacute;acas, c&aacute;ncer, diabetes y enfermedades cr&oacute;nicas e ri&ntilde;&oacute;n, h&iacute;gado y autoinmunes. Sin embargo, la preocupaci&oacute;n aumenta al tomar conciencia del impacto cr&oacute;nico que el virus puede dejar en la salud de quienes lo superan.
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que los supervivientes necesitar&aacute;n un seguimiento a largo plazo para documentar y comprender c&oacute;mo se da la recuperaci&oacute;n y las posibles complicaciones. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Inflamaci&oacute;n</strong></h3><p class="article-text">
        La inflamaci&oacute;n es el resultado de un complejo sistema interconectado de centinelas y mensajeros inmunes llamados citoquinas, que idealmente act&uacute;an de forma coordinada para responder ante una lesi&oacute;n o infecci&oacute;n. Cuando es necesario, este sistema de primera l&iacute;nea de batalla emite un grito de guerra para que el sistema inmune luche contra el virus o cualquier otra amenaza, y una vez se ha superado la crisis, lanza una nueva ola para comenzar a reparar los da&ntilde;os. Cuando estas respuestas no son coordinadas, la inflamaci&oacute;n puede resultar mal dirigida, excesiva o cr&oacute;nica, generando duraderos efectos perjudiciales en el cuerpo.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Tratamiento con corticoides</strong></h3><p class="article-text">
        En el caso de la COVID-19, la peligrosa &ldquo;tormenta de citoquinas&rdquo; provocada por una hiperinflamaci&oacute;n fuera de control (cuando se env&iacute;an demasiado mensajeros) genera un da&ntilde;o generalizado de los tejidos, fallos en los &oacute;rganos y un alto riesgo de muerte. Adem&aacute;s de cuidados intensivos de apoyo a la respiraci&oacute;n, se ha probado el uso de corticoides como la dexametasona para contener la inflamaci&oacute;n descontrolada en personas gravemente afectadas. Algunos estudios han registrado una reducci&oacute;n del 10% en la tasa de mortalidad, utilizando dosis bajas de corticoides en pacientes en estado cr&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Si bien estos resultados son prometedores, el uso de corticoides tiene sus limitaciones. Estos medicamentos tienen un efecto antiinflamatorio que tambi&eacute;n puede retrasar la capacidad del cuerpo de vencer al virus.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; m&aacute;s se puede hacer?</strong></h3><p class="article-text">
        Hay esperanzas. Se est&aacute;n realizando muchas investigaciones en el Instituto Hudson y en otros centros con el objetivo de mejorar la contenci&oacute;n de la hiperinflamaci&oacute;n aguda. Incluso se est&aacute;n probando medicamentos de acci&oacute;n m&aacute;s espec&iacute;fica. Estos medicamentos est&aacute;n dise&ntilde;ados para permitirle a algunas partes del sistema inmune seguir luchando contra el virus mientras bloquean los efectos m&aacute;s da&ntilde;inos de la inflamaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una mejor comprensi&oacute;n de los factores gen&eacute;ticos y ambientales que predisponen a ciertas personas a sufrir de forma m&aacute;s grave la COVID-19 permitir&aacute; tratar mejor los casos agudos y las complicaciones a largo plazo. La edad avanzada, el sexo masculino y enfermedades cr&oacute;nicas preexistentes son factores que aumentan el riesgo de una persona de desarrollar una infecci&oacute;n de coronavirus potencialmente mortal.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la magnitud de la pandemia ha revelado algunas secuelas poco frecuentes, como un grave <a href="https://www.theguardian.com/society/2020/apr/29/more-cases-of-rare-syndrome-in-children-reported-globally" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ndrome de hiperinflamaci&oacute;n en ni&ntilde;os</a>. Asimismo, una investigaci&oacute;n publicada recientemente en la revista acad&eacute;mica<em> Science </em>ha demostrado que una deficiencia en la primera respuesta antiviral del cuerpo, los interferones, <a href="https://www.theguardian.com/world/2020/sep/24/genetic-immune-defects-may-impair-ability-fight-covid-19" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puede predisponer gen&eacute;ticamente a algunas personas a desarrollar formas potencialmente mortales de COVID-19</a>, mientras que un problema autoinmune m&aacute;s com&uacute;n en los hombres puede producir anticuerpos que bloquean las acciones protectoras de los interferones. Saber esto abre el camino hacia terapias personalizadas, dise&ntilde;adas espec&iacute;ficamente para estos pacientes, en lugar de tratamientos generales para todos.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;c&oacute;mo podemos evitar un mayor sufrimiento a causa de esta pandemia u otras futuras pandemias virales? Es absolutamente necesario tener acceso a una mejor variedad de tratamientos contra la da&ntilde;ina inflamaci&oacute;n. Ahora es el momento de promover m&aacute;s investigaciones y debates p&uacute;blicos sobre terapias para pacientes que est&aacute;n luchando contra la COVID-19, mientras esperamos a que se desarrollen medicamentos antivirales y la vacuna.
    </p><p class="article-text">
        <em>La profesora Elizabeth Hartland es directora del Instituto de Investigaciones M&eacute;dicas Hudson en Melbourne, donde se est&aacute;n realizando los mayores estudios sobre la inflamaci&oacute;n de toda Australia.</em>
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Luc&iacute;a&nbsp;Balducci.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elizabeth Hartland]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/llegue-vacuna-covid-19-debemos-centrarnos-tratar-secuelas-plazo_129_6276166.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Oct 2020 20:18:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/89df09d6-eda2-42d7-8f4f-e2591b32a913_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1031330" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/89df09d6-eda2-42d7-8f4f-e2591b32a913_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1031330" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Hasta que llegue la vacuna contra la COVID-19 debemos centrarnos en tratar sus secuelas a largo plazo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/89df09d6-eda2-42d7-8f4f-e2591b32a913_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Covid-19,Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
