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    <title><![CDATA[elDiario.es - José Luis Escrivá]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose-luis-escriva-2/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Luis Escrivá]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Dos años después de la Cumbre Social de Oporto: hacer realidad el pilar europeo de derechos sociales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/anos-despues-cumbre-social-oporto-realidad-pilar-europeo-derechos-sociales_129_10250232.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b7ad4f2d-7abd-4e45-bfde-1e0fc043d5e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dos años después de la Cumbre Social de Oporto: hacer realidad el pilar europeo de derechos sociales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La prosperidad económica de la UE va estrechamente unida a su fuerte dimensión social. Ahora que nuestra Unión atraviesa un momento crucial, debemos dar mayor visibilidad a los derechos sociales y reforzar la evaluación de las normas sociales y la convergencia social al alza como parte de una gobernanza socioeconómica sostenible</p></div><p class="article-text">
        Europa son sus gentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Son sus trabajadores, sus empresas y su sociedad civil. Es garantizar unas condiciones de competencia equitativas para las personas y para todas las empresas. Es crear puestos de trabajo de calidad que permitan a todos desarrollar su potencial adecuado y garantizar una vida digna para todos. Es fomentar las oportunidades para las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes y el acceso a servicios de inter&eacute;s general de calidad, incluidos los cuidados vitales y de larga duraci&oacute;n para las personas mayores. Es la igualdad entre mujeres y hombres, as&iacute; como los derechos y la igualdad de oportunidades para todos.
    </p><p class="article-text">
        Es construir una econom&iacute;a que sea cada vez m&aacute;s sostenible, competitiva e inclusiva, en la que el di&aacute;logo social y la negociaci&oacute;n colectiva desempe&ntilde;en un papel activo en esas transformaciones positivas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es garantizar la participaci&oacute;n y la inclusi&oacute;n de todas las personas, incluidas las personas con discapacidad, las personas sin hogar o las personas vulnerables. Una sociedad en la que nadie se quede atr&aacute;s, independientemente de su sexo, situaci&oacute;n social, edad, salud, etnia, orientaci&oacute;n sexual u origen.
    </p><p class="article-text">
        Hace dos a&ntilde;os, la Presidencia portuguesa del Consejo, la Comisi&oacute;n Europea, el Parlamento Europeo, los interlocutores sociales y la sociedad civil se comprometieron a consolidar el compromiso ya asumido en el marco del pilar europeo de derechos sociales, en Gotemburgo, y a allanar el camino para una recuperaci&oacute;n inclusiva, sostenible, justa y generadora de empleo, reconociendo al mismo tiempo que su aplicaci&oacute;n debe llevarse a cabo tanto a nivel de la Uni&oacute;n como de los Estados miembros, y dentro de sus respectivas competencias.
    </p><p class="article-text">
        El Compromiso Social de Oporto y la Declaraci&oacute;n de Oporto siguieron la agenda europea, dado que renovamos el contrato social europeo, comprometi&eacute;ndonos a seguir desarrollando respuestas innovadoras e inclusivas para hacer frente a los retos presentes y futuros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A principios de 2022, en un momento en que la aplicaci&oacute;n de los planes nacionales de recuperaci&oacute;n y resiliencia estaba empezando a promover la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica y social tras la crisis pand&eacute;mica, la invasi&oacute;n rusa de Ucrania volvi&oacute; a traer la guerra a Europa.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n estamos lejos de poder evaluar todos los efectos de la guerra de agresi&oacute;n de Rusia en Ucrania, en particular para las personas m&aacute;s vulnerables de nuestras sociedades. Sin embargo, este acto cruel e ilegal ha reforzado los lazos de solidaridad entre los europeos y nos ha obligado a encontrar respuestas al debate estrat&eacute;gico en torno a la influencia de Europa en el mundo. Ha llegado el momento de debatir c&oacute;mo se encuentran el modelo social europeo y nuestras pol&iacute;ticas sociales comunes en una Europa m&aacute;s amplia y fuerte.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente la Uni&oacute;n Europea tambi&eacute;n se enfrenta a importantes retos estructurales, con la doble transici&oacute;n ecol&oacute;gica y digital, el cambio demogr&aacute;fico, un mundo laboral en constante transformaci&oacute;n y la persistencia de desigualdades y pobreza, todo ello acompa&ntilde;ado de una preocupante erosi&oacute;n de la clase media. Estos retos estructurales afectan no solo a los pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n, sino tambi&eacute;n a aquellos cuyos esfuerzos y ambiciones van dirigidos a unirse a este proyecto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, el Foro Social de Oporto, una iniciativa bienal promovida por el Gobierno portugu&eacute;s con el apoyo de la Comisi&oacute;n Europea, en estrecha cooperaci&oacute;n con el Parlamento Europeo y con la participaci&oacute;n de los interlocutores sociales y la sociedad civil, marc&oacute; el segundo aniversario de la Cumbre Social de Oporto, brindando la oportunidad de reforzar el debate sobre la importancia de la dimensi&oacute;n social del proyecto europeo.
    </p><p class="article-text">
        Lo hizo reconociendo nuestro modelo social como una ventaja a escala mundial y destacando, en el marco del A&ntilde;o Europeo de las Competencias, c&oacute;mo unas pol&iacute;ticas s&oacute;lidas en materia de capacidades, educaci&oacute;n y formaci&oacute;n pueden crear mejores empleos y una integraci&oacute;n m&aacute;s r&aacute;pida en el mercado laboral, as&iacute; como fomentar la inclusi&oacute;n social y, en consecuencia, impulsar la resiliencia y la competitividad de la econom&iacute;a y la sociedad de la UE. Tambi&eacute;n reflexion&oacute; sobre c&oacute;mo utilizar las herramientas m&aacute;s adecuadas, respetando al mismo tiempo el principio de subsidiariedad y limitando la carga administrativa para las peque&ntilde;as y medianas empresas.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, destac&oacute; la importancia de contar con una estrategia integrada para luchar contra la pobreza y responder a la cuesti&oacute;n multidimensional de la exclusi&oacute;n social y del acceso de todas las personas, especialmente los ni&ntilde;os, a los servicios esenciales. La aplicaci&oacute;n efectiva de la Garant&iacute;a Infantil Europea es un componente fundamental para velar por el &eacute;xito del pilar europeo de derechos sociales.
    </p><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n y la formaci&oacute;n no son un gasto in&uacute;til, sino una inversi&oacute;n inteligente en desarrollo humano. Europa debe ampliar su liderazgo en las fronteras del conocimiento y el desarrollo de nuevas tecnolog&iacute;as. Al mismo tiempo, la mejor tecnolog&iacute;a solo es &uacute;til en la medida en que haya trabajadores cualificados capaces de instalarla y utilizarla.
    </p><p class="article-text">
        Las personas deben estar capacitadas para emprender un aprendizaje permanente, y las pymes y las grandes empresas deben contar con el talento que necesitan para prosperar.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, es evidente que la prosperidad econ&oacute;mica de la UE va estrechamente unida a su fuerte dimensi&oacute;n social. Ahora que nuestra Uni&oacute;n atraviesa un momento crucial, debemos dar mayor visibilidad a los derechos sociales y reforzar la evaluaci&oacute;n de las normas sociales y la convergencia social al alza como parte de una gobernanza socioecon&oacute;mica sostenible anclada en el tripartismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os despu&eacute;s de Oporto, renovamos nuestros compromisos respectivos en el Compromiso Social de Oporto y en la Declaraci&oacute;n de Oporto, as&iacute; como nuestra voluntad de mantener el esp&iacute;ritu que los cre&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Seguiremos haciendo juntos que los principios del pilar de derechos sociales se conviertan en una plena realidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El futuro de la UE es su gente y deber&aacute; ser social.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Mendes Godinho, Ministra de Trabajo, Solidaridad y Seguridad Social de Portugal, Nicolas Schmit, Yolanda Díaz, José Luis Escrivá]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/anos-despues-cumbre-social-oporto-realidad-pilar-europeo-derechos-sociales_129_10250232.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 31 May 2023 04:00:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dos años después de la Cumbre Social de Oporto: hacer realidad el pilar europeo de derechos sociales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[UE - Unión Europea,Cumbre Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los jóvenes, en el centro de las reformas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/jovenes-centro-reformas_129_8604136.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99267abc-8347-43cf-b130-f2e5a7f65644_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x373y93.jpg" width="1200" height="675" alt="Los jóvenes, en el centro de las reformas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque pudiera parecer que los ERTE sirven para proteger el empleo de los trabajadores más mayores y con carreras más consolidadas, nuestros datos muestran que, de hecho, de entre todos los grupos de edad fueron los más jóvenes los trabajadores que más se beneficiaron</p></div><p class="article-text">
        Nuestro pa&iacute;s no ha tratado bien a los j&oacute;venes en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. A pesar de haber sido part&iacute;cipes de una extraordinaria revoluci&oacute;n educativa, han enfrentado dos crisis casi consecutivas a la hora de iniciar su carrera laboral, y las reglas y h&aacute;bitos del mercado de trabajo, con altas tasas de desempleo y temporalidad, les han sido perjudiciales. Junto a esto, durante demasiado tiempo, las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas no han atendido a sus preocupaciones y demandas.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, las cosas est&aacute;n cambiando.
    </p><p class="article-text">
        Este gobierno est&aacute; considerando a los j&oacute;venes su prioridad desde el primer momento. Y el mejor ejemplo de ello es quiz&aacute; no solo recordar las iniciativas destinadas espec&iacute;ficamente a ellos, sino analizar c&oacute;mo las grandes reformas que van a definir el funcionamiento de nuestra econom&iacute;a y nuestra sociedad para las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas se est&aacute;n dise&ntilde;ando con ellos en el centro.
    </p><p class="article-text">
        La reforma laboral que estamos abordando tiene como objetivo fundamental la lucha contra la que quiz&aacute;s es la principal patolog&iacute;a de nuestro mercado de trabajo: el exceso de temporalidad, que lamina la productividad de nuestras empresas, erosiona los recursos del sistema de pensiones y, sobre todo, precariza las vidas de los j&oacute;venes, sus principales v&iacute;ctimas. La temporalidad hace que sus ingresos sean vol&aacute;tiles y sus carreras laborales menos predecibles. Y esta incertidumbre estructural les impide adoptar decisiones para el largo plazo y, en definitiva, consolidar sus proyectos vitales por esta anomal&iacute;a. Combatir la temporalidad es, por tanto, no solo vital para que nuestro mercado de trabajo sea m&aacute;s eficiente y din&aacute;mico. Es crucial para mejorar las vidas presentes y futuras de los que hoy son j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Esta batalla contra la temporalidad y la precariedad la estamos dando desde muchos &aacute;ngulos. Primero, es necesario redise&ntilde;ar las modalidades de contrataci&oacute;n para generalizar el uso del contrato indefinido para todos los trabajadores. Es importante tambi&eacute;n usar las herramientas de las que dispone la Seguridad Social para desincentivar el uso abusivo de los contratos de corta duraci&oacute;n, y tambi&eacute;n readaptar nuestra legislaci&oacute;n para evitar extender la precarizaci&oacute;n de las relaciones laborales a los trabajadores de plataformas. Pero, en &uacute;ltima instancia, lo que necesitamos es tambi&eacute;n que nuestras empresas se adapten a los vaivenes de la situaci&oacute;n econ&oacute;mica, no a trav&eacute;s de la temporalidad y el recurso al despido, sino con nuevas herramientas de flexibilidad interna.
    </p><p class="article-text">
        Por eso es fundamental que aprovechemos la experiencia de la pandemia y, como nos comprometimos en el Plan de Recuperaci&oacute;n, incorporemos de manera permanente el uso de los ERTE como herramienta de flexibilidad para proteger el empleo cuando caiga temporalmente la actividad en las empresas. Aunque pudiera parecer que los ERTE sirven para proteger el empleo de los trabajadores m&aacute;s mayores y con carreras m&aacute;s consolidadas, nuestros datos muestran que, de hecho, de entre todos los grupos de edad fueron los m&aacute;s j&oacute;venes los trabajadores que m&aacute;s se beneficiaron de esta pol&iacute;tica de protecci&oacute;n al empleo.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que aprovechar esta oportunidad, adem&aacute;s, para impulsar la formaci&oacute;n en el seno de la empresa. Es este un &aacute;rea en el que Espa&ntilde;a tiene un margen importante de mejora, y que ser&aacute; fundamental para asegurar la recualificaci&oacute;n de nuestros j&oacute;venes. Es algo que tambi&eacute;n la alt&iacute;sima temporalidad dificultaba, y que es mucho m&aacute;s f&aacute;cil de promover y sostener en el nuevo modelo de protecci&oacute;n al empleo, como estamos haciendo con los incentivos a la formaci&oacute;n que hemos desplegado para aquellas empresas que tienen trabajadores en ERTE.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en la reforma de pensiones, reci&eacute;n aprobada, hemos puesto a los j&oacute;venes en el centro. Es habitual leer y escuchar opiniones que dicen que a la hora de debatir y legislar sobre pensiones solo se toma en consideraci&oacute;n a los actuales pensionistas y a aquellos que est&aacute;n cercanos a la jubilaci&oacute;n, que se ignoran las necesidades de los que acaban de entrar en el mercado laboral o est&aacute;n a punto de hacerlo. Frente a esas voces, creo que es necesario mostrar con claridad por qu&eacute; en esta reforma se ha tenido en cuenta a las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Para empezar, quiero destacar que el sistema de pensiones espa&ntilde;ol, como el de la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses de nuestro entorno, es un sistema de reparto, lo que significa que las actuales pensiones se pagan con las cotizaciones de los actuales trabajadores, cuyas pensiones se abonar&aacute;n con las cotizaciones de la siguiente generaci&oacute;n. Por este motivo, es importante que este pacto intergeneracional se vea consolidado con medidas que refuercen la sostenibilidad del sistema de pensiones, de forma que ninguna generaci&oacute;n tenga dudas sobre su futuro derecho a una pensi&oacute;n, y que los esfuerzos para financiar el sistema recaigan de manera equilibrada entre generaciones.
    </p><p class="article-text">
        Una de las principales amenazas a este pacto intergeneracional era la incertidumbre sobre la evoluci&oacute;n futura del valor de las pensiones. &iquest;C&oacute;mo lograr el compromiso de los que hoy aportan al sistema con la sombra de una devaluaci&oacute;n permanente y sistem&aacute;tica de las pensiones futuras, como presagiaba la reforma de 2013? Por eso, el Pacto de Toledo en sus recomendaciones aprobadas de forma consensuada hace algo m&aacute;s de un a&ntilde;o nos exig&iacute;a que esta incertidumbre desapareciera y que se garantizara de manera permanente el poder adquisitivo de las pensiones presentes y futuras.
    </p><p class="article-text">
        El segundo gran cambio que introduce esta reforma es el Mecanismo de Equidad Intergeneracional, que persigue un reparto equilibrado del esfuerzo entre todas las generaciones para reforzar la sostenibilidad de nuestro sistema en los a&ntilde;os en que necesitar&aacute; m&aacute;s recursos por la llegada de generaciones m&aacute;s pobladas a la edad de jubilaci&oacute;n. Las proyecciones demogr&aacute;ficas muestran que este problema mejora de forma natural a partir de finales de la d&eacute;cada de 2040, por lo que nuestro objetivo ha sido el de reforzar transitoriamente al sistema durante las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, a partir de 2023 y durante diez a&ntilde;os, las cotizaciones sociales se incrementar&aacute;n ligeramente con una aportaci&oacute;n finalista que, para un sueldo promedio, ser&aacute; de menos de 12 euros al mes. Tenga la edad que tenga el trabajador, su aportaci&oacute;n depender&aacute; &uacute;nicamente de su base de cotizaci&oacute;n (al ser un porcentaje sobre la base de cotizaci&oacute;n, aquellos con salarios m&aacute;s altos pagar&aacute;n algo m&aacute;s que aquellos con salarios m&aacute;s bajos), y por supuesto excluye a aquellos que no se han incorporado al mercado laboral.
    </p><p class="article-text">
        Es importante comparar el impacto de este mecanismo de equidad intergeneracional con el del factor de sostenibilidad al que sustituye. La tabla adjunta compara los efectos del nuevo mecanismo y del viejo factor de sostenibilidad en personas de diferentes grupos de edad con base de cotizaci&oacute;n promedio y carreras laborales id&eacute;nticas. Como se puede ver, el nuevo mecanismo supone, para un joven que ahora tenga 18 a&ntilde;os, pagar 12 euros mensuales durante los pr&oacute;ximos 10 a&ntilde;os, mientras que el factor de sostenibilidad implicaba reducir su pensi&oacute;n, durante toda su jubilaci&oacute;n, en 313 euros mensuales.
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                </figure><p class="article-text">
        &iquest;Era razonable que alguien, solo por el mero efecto de haber nacido en 2003 acceda a una pensi&oacute;n de jubilaci&oacute;n m&aacute;s de 200 euros m&aacute;s baja que alguien con la misma carrera de cotizaci&oacute;n, pero nacido cuatro d&eacute;cadas antes? &iquest;Es justo que la aportaci&oacute;n de cada generaci&oacute;n sea tan diferente, y que recaiga de manera tan desproporcionada sobre los j&oacute;venes? &iquest;No es mejor una contribuci&oacute;n equitativa y limitada en el tiempo a un recorte que te penalice solo por ser m&aacute;s joven?
    </p><p class="article-text">
        Otro elemento que mejora el sistema de pensiones para los j&oacute;venes respecto al que exist&iacute;a antes es una medida que el Gobierno aprob&oacute; ya en febrero: el complemento para la combatir la brecha de g&eacute;nero. Este complemento, a diferencia del complemento de maternidad al que sustituye, se paga desde el primer hijo, que es el momento a partir del cual los datos muestran que las carreras laborales (mayoritariamente, de las mujeres) se resienten. Y tambi&eacute;n fomenta la corresponsabilidad, puesto que se percibe por el progenitor, sea hombre o mujer, cuya carrera se haya visto perjudicada. Se adapta por tanto a los nuevos tipos de familia, en los que afortunadamente, el peso de los cuidados no recae &uacute;nicamente sobre las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, este complemento es mucho m&aacute;s equitativo que el anterior, al consistir en una cantidad fija por hijo, frente al modelo anterior, en el cual el complemento era m&aacute;s generoso para las pensiones de m&aacute;s cuant&iacute;a, contribuyendo a amplificar los problemas de desigualdad de rentas que tiene nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, hay otros elementos, sobre los que a&uacute;n quedan trabajos pendientes, que tambi&eacute;n hacen que el sistema que estemos dise&ntilde;ando acabe siendo m&aacute;s justo y equitativo para los j&oacute;venes. Por ejemplo, la cotizaci&oacute;n de los becarios, algo que hasta ahora no se produc&iacute;a en el caso de las pr&aacute;cticas no remuneradas, lo que hac&iacute;a que muchas personas que se inician en el mercado laboral a trav&eacute;s de estas pr&aacute;cticas, tengan a&ntilde;os efectivamente trabajados que no se acabaran teniendo en cuenta como cotizados.
    </p><p class="article-text">
        En el segundo bloque de medidas abordaremos tambi&eacute;n c&oacute;mo adecuar nuestro sistema de pensiones al mercado laboral actual, en el que las carreras tienden a ser m&aacute;s irregulares o menos lineales que antes. Nuestro sistema actual se pens&oacute; para aquellos que durante toda su vida laboral ten&iacute;an una trayectoria constante y ascendente, en muchos casos incluso en la misma empresa. Pero sabemos que este perfil es cada menos representativo de los nuevos participantes en el mercado de trabajo, donde hay una mayor variedad de tipos de carreras laborales. Que el sistema reconozca esta realidad diversa para tratar de forma m&aacute;s equitativa a todos ser&aacute; algo que beneficiar&aacute; especialmente a los que hoy son m&aacute;s j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Estamos convencidos de que ni nuestro mercado de trabajo ni nuestro sistema p&uacute;blico de pensiones funcionar&aacute;n si no lo hacen para los j&oacute;venes. De este convencimiento parte nuestra obsesi&oacute;n de poner a los j&oacute;venes en el centro de estas grandes reformas. Es el camino para que sus preferencias sigan contando, para que sus problemas sigan marcando nuestra agenda, y para que sus ambiciones y deseos sigan dise&ntilde;ando nuestras pol&iacute;ticas.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Escrivá]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/jovenes-centro-reformas_129_8604136.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Dec 2021 21:21:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los jóvenes, en el centro de las reformas]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Una nueva herramienta en la lucha contra la pobreza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/nueva-herramienta-lucha-pobreza_129_6295973.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6e7a89c8-cae6-4dfc-8284-d980a834815f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una nueva herramienta en la lucha contra la pobreza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque el diseño fuertemente redistributivo del IMV focalice los recursos en la atención de los más vulnerables, es una política que interpela a la sociedad en su conjunto, porque aspira a dar protección y seguridad a todos ante riesgos y vulnerabilidades futuras</p></div><p class="article-text">
        Contra el fatalismo y derrotismo que demasiadas veces nos invade, es conveniente de vez en cuando recordar los logros colectivos. Aunque lamentablemente la pandemia ha vuelto a poner en el centro de nuestras preocupaciones las dificultades econ&oacute;micas de los hogares m&aacute;s vulnerables, la forma de hablar sobre pobreza y, sobre todo, sobre c&oacute;mo la combatimos, ha experimentado un monumental cambio para bien en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Si esta columna se hubiera escrito hace un par de d&eacute;cadas, habr&iacute;a sido seguramente necesario dedicar un par de p&aacute;rrafos a convencer al lector de la gravedad del problema de la pobreza en Espa&ntilde;a, de su naturaleza estructural, y de la necesidad de priorizarlo en nuestra agenda pol&iacute;tica. Gracias al trabajo de muchos investigadores, instituciones nacionales e internacionales, p&uacute;blicas y privadas, pero tambi&eacute;n de activistas, trabajadores sociales y organizaciones no gubernamentales, hoy esos p&aacute;rrafos no son necesarios. El combate contra la pobreza y la exclusi&oacute;n social es percibido como un objetivo com&uacute;n que exige una decidida acci&oacute;n pol&iacute;tica. As&iacute; se hizo evidente el pasado 9 de junio en el Congreso de los Diputados, en el que se aprob&oacute; sin ning&uacute;n voto en contra el Real Decreto-Ley por el que se establece el Ingreso M&iacute;nimo Vital (IMV), demostrando que existe un amplio consenso en torno a la idea de que la lucha colectiva contra la pobreza exige de profundos cambios en nuestras pol&iacute;ticas p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        En estos a&ntilde;os no solo hemos tomado conciencia como sociedad del problema de la pobreza. Tambi&eacute;n nos han servido para saber mucho m&aacute;s sobre c&oacute;mo combatirla de manera efectiva. Hemos aprendido, en primer lugar, que la vulnerabilidad econ&oacute;mica extrema lleva asociada exclusi&oacute;n social en muchos &aacute;mbitos. Por ello, es clave garantizar unos recursos materiales m&iacute;nimos a los hogares sin recursos que les permitan aprovechar las oportunidades vitales que se les presentan y puedan salir as&iacute; del c&iacute;rculo de la pobreza. Hemos aprendido que para maximizar el impacto redistributivo de las pol&iacute;ticas inclusivas, es importante que las prestaciones se focalicen en quienes m&aacute;s lo necesitan, y que su distribuci&oacute;n tenga en cuenta las circunstancias concretas de los beneficiarios. En efecto, los hogares de bajos ingresos son muy diferentes entre s&iacute; (en su composici&oacute;n, en su capacidad de acceder al mercado de trabajo&hellip;). Las pol&iacute;ticas inclusivas eficientes incorporan en su dise&ntilde;o las diferentes realidades y necesidades de los beneficiarios a los que atienden, y dirigen los recursos especialmente hacia aquellos que m&aacute;s los necesitan. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La evidencia que hemos acumulado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os tambi&eacute;n nos muestra que la preocupaci&oacute;n por el hecho de que los programas de rentas m&iacute;nimas sean abusados por sus beneficiarios y contribuyan a la cronificaci&oacute;n de la dependencia es en gran medida infundada. De hecho, cuando estas pol&iacute;ticas de sostenimiento de rentas se ven acompa&ntilde;adas de pol&iacute;ticas activas de inclusi&oacute;n, se convierten en una poderosa herramienta contra la pobreza no solo de hoy, sino tambi&eacute;n de ma&ntilde;ana. Sabemos tambi&eacute;n que es importante que las v&iacute;as por las cuales los ciudadanos acceden a estas prestaciones y los requisitos asociadas a su disfrute a veces contribuyen a la exclusi&oacute;n de facto de los individuos que se deber&iacute;an beneficiar de ellas. Y sabemos tambi&eacute;n que la capacidad de estas pol&iacute;ticas para corregir el problema estructural de pobreza al que se enfrentan depende de su sostenibilidad en el tiempo. En democracia, ello exige una permanente legitimaci&oacute;n social. Por eso es tan importante que estas pol&iacute;ticas se desplieguen por una administraci&oacute;n s&oacute;lida y transparente, capaz de gestionar la pol&iacute;tica p&uacute;blica de manera rigurosa y fiable, as&iacute; como que la pol&iacute;tica sea evaluada de manera permanente.
    </p><p class="article-text">
        Integrar todas estas ense&ntilde;anzas en el dise&ntilde;o de una pol&iacute;tica p&uacute;blica no es una tarea f&aacute;cil, pero ese ha sido el esp&iacute;ritu con el que hemos dise&ntilde;ado el IMV. Es una pol&iacute;tica innovadora, que se modula atendiendo a las necesidades de sus beneficiarios, y que consiste una prestaci&oacute;n en torno a la cual se articular&aacute;n un conjunto de pol&iacute;ticas (itinerarios de inclusi&oacute;n) destinadas a facilitar la salida de sus beneficiarios de las diferentes formas que toma la exclusi&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el dise&ntilde;o fuertemente redistributivo del IMV focalice los recursos en la atenci&oacute;n de los m&aacute;s vulnerables, es una pol&iacute;tica que interpela a la sociedad en su conjunto, porque aspira a dar protecci&oacute;n y seguridad a todos ante riesgos y vulnerabilidades futuras. Como defiende el analista del Financial Times Martin Sandbu en su &uacute;ltimo libro, nuestras sociedades necesitan acompa&ntilde;ar las transformaciones econ&oacute;micas contempor&aacute;neas con nuevas pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que restauren el v&iacute;nculo con la sociedad y el sistema pol&iacute;tico de aquellos individuos y colectivos negativamente afectados por estos cambios. El IMV aspira a ser una de estas pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        En solo unos meses desde su nacimiento, y en unas circunstancias particularmente complejas, m&aacute;s de 130.000 hogares ya est&aacute;n recibiendo mensualmente el Ingreso M&iacute;nimo Vital. En las pr&oacute;ximas semanas y meses este n&uacute;mero seguir&aacute; creciendo con fuerza, y a principios de 2021 evaluaremos su despliegue y funcionamiento para asegurarnos de que la pol&iacute;tica alcance a todos los beneficiarios para los que dise&ntilde;&oacute;, y que cumpla su objetivo de erradicaci&oacute;n de las formas m&aacute;s extremas de pobreza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o que viene la lucha contra la exclusi&oacute;n continuar&aacute;, pero gracias a esta nueva herramienta estaremos mejor equipados para enfrentarla. Trabajemos todos para hacerla lo m&aacute;s efectiva posible.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Luis Escrivá]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/nueva-herramienta-lucha-pobreza_129_6295973.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Oct 2020 20:42:33 +0000]]></pubDate>
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