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    <title><![CDATA[elDiario.es - Alfonso Callejero Guillén]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/alfonso-callejero-guillen/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Alfonso Callejero Guillén]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El coronavirus entiende de casas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/coronavirus-entiende-casas_132_7318698.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/74e90a25-c1e4-447f-beb3-eee394a991b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El coronavirus entiende de casas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Es patente que las malas condiciones económicas son un factor predisponente para tener más probabilidades de ser contagiado o de transmitir la enfermedad, por las condiciones que conlleva el trabajo o los hacinamientos en pisos"</p></div><p class="article-text">
        Fue la cadena de televisi&oacute;n alemana Deutsche Welle la que lo puso encima de la mesa en prime time: las altas cifras de contagios en Espa&ntilde;a se deben a la precariedad como modo de vida. Salarios bajos, empleo precario, explotaci&oacute;n laboral, trabajadores sin asegurar, imposibilidad de teletrabajo y elevado precio de la vivienda que nos obliga a compartir pisos y, en muchos casos, a vivir amontonados. 
    </p><p class="article-text">
        Esta pandemia ha alterado el planeta tal y como lo conoc&iacute;amos. Lo ha sacudido todo y nos ha puesto delante del espejo para que veamos c&oacute;mo emergen las carencias del mundo en el que habitamos, donde el d&oacute;nde vivimos, el c&oacute;mo vivimos y el en qu&eacute; condiciones vivimos, son factores determinantes para la salud y para las vidas de las personas. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso de la Covid19, es patente que las malas condiciones econ&oacute;micas son un factor predisponente para tener m&aacute;s probabilidades de ser contagiado o de transmitir la enfermedad, por las condiciones que conlleva el trabajo o los hacinamientos en pisos. Este es un hecho que a nivel de todo el pa&iacute;s se ha demostrado en las ciudades m&aacute;s grandes, donde se puede ver que los brotes o la incidencia es mayor en los barrios m&aacute;s humildes, con casas m&aacute;s peque&ntilde;as y hacinadas que en los barrios de renta m&aacute;s alta, donde es m&aacute;s sencillo hacer confinamientos dentro de las propias casas y existen mayores posibilidades y facilidades de teletrabajar.
    </p><p class="article-text">
        Hay m&uacute;ltiples estudios que demuestran la importancia del lugar de residencia en relaci&oacute;n con la calidad de vida y los determinantes de salud. Uno publicado en Estados Unidos hace poco m&aacute;s de un a&ntilde;o se&ntilde;alaba que, en varias ciudades de Estados Unidos, la esperanza de vida promedio en ciertas comunidades es de 20 a 30 a&ntilde;os menor que las que se encuentran a s&oacute;lo unos kil&oacute;metros de distancia. En general, las disparidades de salud se basan en una interacci&oacute;n de factores raciales, econ&oacute;micos, educativos y sociales.
    </p><p class="article-text">
        Por si esto fuera poco, el coronavirus ha sacado a relucir que no s&oacute;lo es determinante el c&oacute;digo postal, el pueblo, el barrio o la ciudad en la que vivimos, sino tambi&eacute;n un espacio tan &iacute;ntimo como la vivienda en la que habitamos. Y es que para mantener la distancia social se necesitan metros cuadrados y para poder ventilar se necesitan ventanas al exterior. No es lo mismo vivir en un apartamento que en una unifamiliar. No es lo mismo disponer de una habitaci&oacute;n para cada persona que compartir dormitorio. No es lo mismo tener espacios al aire libre, terrazas o jardines, que no tenerlos. No es lo mismo habitar una vivienda con ventanas al exterior que con ventanas a un patio interior o, en el peor de los casos, sin ventilaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En este mismo sentido, se expresaba un estudio realizado este verano en Barcelona; &ldquo;La covid-19 no entiende de fronteras, pero se ceba con los entornos desfavorecidos&rdquo;, rezaba dicho informe. Es cierto que los que tienen un nivel de vida superior tambi&eacute;n pueden contagiarse, pero no es menos cierto que las probabilidades de contagio son menores. Esto es, cuanto peor sea el nivel de vida, cuanto m&aacute;s precario sea, m&aacute;s probabilidades de contagio. 
    </p><p class="article-text">
        Estas conclusiones vienen a reforzar la idea de que el nivel de vida, educativo, econ&oacute;mico y social determina el nivel de salud, y hasta la esperanza de vida de las personas. Nunca deber&iacute;a ser as&iacute;, pero en estos tiempos que corren, en los que la vivienda es sin&oacute;nimo de protecci&oacute;n, nadie puede quedarse en la calle, ni nadie deber&iacute;a vivir en infraviviendas. 
    </p><p class="article-text">
        Con la que est&aacute; cayendo, no es admisible que familias sufran desahucios sin alternativa habitacional. Es cierto que hay mecanismos como la ley aragonesa 10/2016 de medidas de emergencia social que ya proh&iacute;ben los desahucios sin alternativa habitacional para familias vulnerables, pero es imprescindible acabar con la burocracia que complica el cumplimiento de este derecho. Al mismo tiempo, ser&aacute; necesario ampliar los parques p&uacute;blicos de vivienda, fundamentales para poder garantizar alternativas habitacionales. Tambi&eacute;n es un avance el Real Decreto-ley que proh&iacute;be los desahucios de familias en situaci&oacute;n de vulnerabilidad mientras el estado de alarma permanezca vigente.&nbsp;Pero una vez se supere esta situaci&oacute;n, &iquest;qu&eacute; hacemos? Es necesario avanzar hacia la prohibici&oacute;n de los desahucios m&aacute;s all&aacute; de la duraci&oacute;n del estado de alarma. Es una cuesti&oacute;n de salud, de justicia y de dignidad. 
    </p><p class="article-text">
        De aquellos polvos, estos lodos. Las pol&iacute;ticas austericidas derivadas de la crisis del 2008, se convierten en importantes desigualdades sociales que tienen su traslado, no s&oacute;lo en t&eacute;rminos de precariedad laboral, dificultad de acceso a una vivienda, debilitamiento de los servicios p&uacute;blicos o mayor pobreza infantil, sino que indirectamente estos factores redundan en una peor calidad de vida y una peor salud de determinados sectores de la poblaci&oacute;n. El canal de televisi&oacute;n alem&aacute;n sacaba a relucir a los datos de Eurostat para trasladar que &ldquo;los salarios anuales netos de una familia espa&ntilde;ola con dos hijos son, de media, 20.000 euros m&aacute;s bajos que en Alemania. Sin embargo, un estudio de Wohn-Magazin Magazyne muestra que un apartamento es solo un poco m&aacute;s barato en promedio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, es imprescindible acabar con las desigualdades sociales y econ&oacute;micas entre los barrios de una misma ciudad, para as&iacute; mejorar de una forma global y completa la calidad de vida de toda la ciudadan&iacute;a. Porque no solo hablamos de trabajo, acceso a la vivienda, proyectos de futuro, familia u ocio. Sino que todos los estudios que llevan casi una d&eacute;cada saliendo nos muestran una clara relaci&oacute;n entre desempleo y pobreza con una menor esperanza de vida.
    </p><p class="article-text">
        La vacuna ha sido la mejor noticia en lo que llevamos de a&ntilde;o. Un bal&oacute;n de ox&iacute;geno que nos permite ver m&aacute;s cerca la luz al final del t&uacute;nel. Pero no podemos enga&ntilde;arnos. La vacuna es el remedio al mal de la covid, a sabiendas que esta vacuna no ser&aacute; la soluci&oacute;n a todas las pandemias. Y es que, cient&iacute;ficos de todo el mundo alertan de que estas crisis sanitarias se repetir&aacute;n con mayor frecuencia. Aprendamos de &eacute;sta para minimizar los impactos de la pr&oacute;xima. As&iacute;, salvar vidas no depender&aacute; &uacute;nicamente de una vacuna que tarda un a&ntilde;o en desarrollarse. Seamos valientes y ataquemos lo estructural para garantizar derechos y protecci&oacute;n a toda la poblaci&oacute;n. Trabajemos con mirada larga para no seguir siendo un pa&iacute;s vulnerable ante la coyuntura. 
    </p><p class="article-text">
        Estos hechos hablan, muy claramente, de la necesidad de liderar pol&iacute;ticas sociales y progresistas para que no s&oacute;lo disminuyan las desigualdades sociales, se brinden mejores oportunidades laborales y, a la vez, que se garantiza el acceso a una vivienda digna, si no que Pero tambi&eacute;n nos piden una reflexi&oacute;n para que los determinantes de salud mejoren, de forma indirecta, con los innegables beneficios que ello conlleva. Queda claro que son necesarias dichas acciones pol&iacute;ticas, sobre todo, en estos tiempos de pandemia, para asegurar en definitiva, el bienestar y la salud de toda la sociedad, sin importar su renta, su c&oacute;digo postal, o barrio de residencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alex Abenoza Peruga, Alfonso Callejero Guillén]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/coronavirus-entiende-casas_132_7318698.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Mar 2021 15:09:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El coronavirus entiende de casas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La COVID-19, desde las entrañas, la impotencia y la rabia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/covid-19-entranas-impotencia-rabia_129_7305813.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3df48313-ef89-4399-95be-781f402a5075_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La COVID-19, desde las entrañas, la impotencia y la rabia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras se desnudaban los déficits de la sanidad y quedaba patente que el sistema sanitario no tenía el mínimo material para que los trabajadores pudiéramos trabajar con seguridad y garantías, se demostraba que solo el pueblo salva al pueblo, desde la solidaridad y la empatía</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Por una gripe flojita me han suspendido el curso que tengo que dar en dos semanas&rdquo;, exclamaba hace poco m&aacute;s de un a&ntilde;o, con cierto hast&iacute;o e incredulidad.
    </p><p class="article-text">
        En esos lejanos y nebulosos d&iacute;as de finales de febrero del a&ntilde;o pasado as&iacute; entend&iacute;a esta vor&aacute;gine a la que nos est&aacute;bamos lanzando. Sin entender el caos y el apocalipsis zombi que parec&iacute;a llegar, pero que no casaba con las lecturas que se hac&iacute;an de los documentos cient&iacute;ficos que le&iacute;amos.
    </p><p class="article-text">
        En esa &eacute;poca repet&iacute;a los mantras que nos llegaban por los canales oficiales que llamaban a la calma y a lavarnos las manos, como man&aacute; de toda curaci&oacute;n de esta extra&ntilde;a enfermedad que iba saltando de un pa&iacute;s a otro, con la velocidad de los viajes internacionales y sin pasar por ninguna aduana.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, llamaba a la calma a los pacientes, creyendo lo que nos contaban los documentos cient&iacute;ficos y convencido de que la tele solo amplificaba una patolog&iacute;a que no era tan peligrosa; &ldquo;recuerda lo de la gripe A, qued&oacute; en nada&rdquo;, asever&aacute;bamos en los pasillos, en las consultas a los pacientes.
    </p><p class="article-text">
        Y cuando comprendimos que no sab&iacute;amos nada, que todo se derrumbaba y el colapso llegaba sin llamar a la puerta, ya era tarde. En un sutil parpadeo llegaron los anuncios de los cierres de los colegios, manteniendo el rictus y desencajados nos mir&aacute;bamos preocupados y, tras la sucesi&oacute;n de noticias, confusiones, lleg&oacute; el estado de alarma.
    </p><p class="article-text">
        Ese s&aacute;bado de marzo de hace un a&ntilde;o ser&aacute; uno de esos d&iacute;as en los que todos podremos recordar d&oacute;nde est&aacute;bamos y qu&eacute; hicimos. Sin anunciarlo, era evidente lo que iba a suceder, los sanitarios hab&iacute;amos ido digiriendo la noticia la semana previa, sab&iacute;amos que ven&iacute;an tiempos dif&iacute;ciles y todos nos concienciamos; cambiamos agendas, cerramos servicios y nos prestamos para lo que fuera necesario y en el momento que lo fuera. Nadie puso un pero ni rehus&oacute; su responsabilidad, pero el desastre, el caos, la desesperanza y la impotencia sufrida en las siguientes semanas nunca ninguno pudimos imaginarla.
    </p><p class="article-text">
        No es f&aacute;cil hablar de lo que te golpea, te zarandea y te deja muchas noches en blanco, te despiertas pensando y sientes rabia e impotencia al ver c&oacute;mo los compa&ntilde;eros se jugaban su salud con bolsas de pl&aacute;stico porque no hab&iacute;a material, como us&aacute;bamos las mismas mascarillas durante semanas y hac&iacute;amos pantallas con pl&aacute;sticos, gomas e imaginaci&oacute;n. Dejamos de compartir art&iacute;culos cient&iacute;ficos para enviarnos por WhatsApp el m&eacute;todo m&aacute;s f&aacute;cil y r&aacute;pido para hacernos batas o pantallas caseras.
    </p><p class="article-text">
        Esa &ldquo;gripe flojita&rdquo; nos hab&iacute;a mostrado las carencias estructurales de nuestro sistema sanitario y no sab&iacute;amos c&oacute;mo detener las fugas de agua, no entend&iacute;amos el virus y no ten&iacute;amos material para protegernos y proteger a los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Las mismas carencias que llev&aacute;bamos m&aacute;s de una d&eacute;cada gritando los sanitarios; &ldquo;los recortes matan&rdquo;, pero en esa &eacute;poca de brutal crisis &eacute;ramos recortables y prescindibles. No solo nosotros, sino el sistema sanitario en s&iacute;, porque sin profesionales tampoco hay consultas ni material y, si llega el caos, ni capacidad de soportar una pandemia atroz como esta.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, en esos d&iacute;as y semanas, donde saltaron por los aires todas las previsiones, nos vimos en medio de la tormenta perfecta; solos, azotados por el virus, sin material y sin una se&ntilde;al que nos indicara d&oacute;nde hab&iacute;a un puerto cercano.
    </p><p class="article-text">
        Mientras se desnudaban los d&eacute;ficits de la sanidad y quedaba patente que el sistema sanitario no ten&iacute;a el m&iacute;nimo material para que los trabajadores pudi&eacute;ramos trabajar con seguridad y garant&iacute;as, se demostraba que solo el pueblo salva al pueblo, desde la solidaridad y la empat&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En lo m&aacute;s oscuro de esa tormenta, la solidaridad nos ayud&oacute;, las redes silenciosas y altruistas que se organizaban para enviar una luz a sus sanitarios en todos los barrios, pueblos, ciudades. No est&aacute;bamos solos en esta tempestad.
    </p><p class="article-text">
        Una de las im&aacute;genes que m&aacute;s recuerdo fue la decisi&oacute;n de tener que pedir ayuda a amigos, vecinos y a toda la gente que se sum&oacute;. Ayuda para confeccionarnos manteles con hules o bolsas de pl&aacute;sticos, para hacernos pantallas caseras o mascarillas de tela. Y lo mejor, sin duda, la respuesta, el gran volumen de material casero que obtuvimos.
    </p><p class="article-text">
        Pasaron los d&iacute;as, se desbordaron las UCIs y las camas, llegaron demasiadas olas y el agotamiento sigue a flor de piel hoy. De esta manera, ser&aacute; dif&iacute;cil que olvidemos esos d&iacute;as de caos y colapso que provoc&oacute; esa maldita &ldquo;gripe flojita&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como tampoco podremos olvidar los gestos de cari&ntilde;o que recibimos y, desde las entra&ntilde;as y mordi&eacute;ndome el labio mientras escribo esta azorada reflexi&oacute;n, solo puedo agradecer a todos los vecinos, amigos y dem&aacute;s compa&ntilde;eros an&oacute;nimos que en esa oscuridad nos prestaron su aliento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Callejero Guillén]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/covid-19-entranas-impotencia-rabia_129_7305813.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Mar 2021 22:30:44 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De aquellos polvos, estos lodos: del blanqueo del fascismo a la toma del Capitolio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/polvos-lodos-blanqueo-fascismo-toma-capitolio_132_6736024.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5f12ca96-66a7-4dd9-b8f7-e6129b9559c9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De aquellos polvos, estos lodos: del blanqueo del fascismo a la toma del Capitolio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El discurso del odio funciona y la forma de comunicarlo hace que el mensaje llegue. El ser humano tiene miedos, fobias y apelar a ellas con un mensaje simple y que exacerbe sentimientos nos lleva a que el odio campe a sus anchas.</p></div><p class="article-text">
        Acabamos de empezar 2021, un a&ntilde;o que nos empe&ntilde;amos en ver con algo de optimismo tras un 2020 fat&iacute;dico, pero en s&oacute;lo 6 d&iacute;as la realidad vuelve a superar a la ficci&oacute;n: Trump ha alentado un discurso antidem&oacute;crata, la derecha estadounidense ha tomado el Capitolio, hemos vivido un intento de golpe de estado y la derecha de medio mundo no lo ha condenado. Si este es el comienzo del a&ntilde;o, 2021 ya apunta maneras.
    </p><p class="article-text">
        Este intento de golpe de estado, la actitud de Trump, el discurso lleno de mentiras que muchos han interiorizado y convertido en verdad, y el precedente que esto asienta en la derecha mundial son consecuencia del blanqueo desde hace unos a&ntilde;os de determinados mensajes fascistas en los medios y por parte de determinada clase pol&iacute;tica de casi todos los pa&iacute;ses del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Lo que empez&oacute; con Guaid&oacute; autoproclam&aacute;ndose presidente de Venezuela tras unas elecciones que los observadores internacionales dieron por v&aacute;lidas y en las que gan&oacute; Maduro, nos lleva al 6 de enero de 2021. De aquellos polvos, estos lodos.
    </p><p class="article-text">
        La mayor crisis de la democracia estadounidense es parte de una estrategia de la derecha a nivel mundial basada en una gran mentira. El cuestionamiento de elecciones y la definici&oacute;n de gobiernos como ileg&iacute;timos durante horas en medios de comunicaci&oacute;n y redes sociales generan un sentimiento en el imaginario colectivo de parte de la poblaci&oacute;n que lleva a cuestionar la soberan&iacute;a popular y a la validaci&oacute;n de cualquier acci&oacute;n, como el asalto al Congreso por ejemplo, contra los preceptos democr&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, el modus operandi de la derecha, la mentira como arma pol&iacute;tica, y por otro, el espacio medi&aacute;tico dado a esa mentira, son el caldo de cultivo perfecto para el cuestionamiento de la democracia. Negar esta realidad y no hilar lo sucedido en Estados Unidos con lo que lleva ocurriendo tras distintos procesos electorales en distintos pa&iacute;ses donde la derecha perdi&oacute; gobiernos, es cerrar los ojos a la estrategia de Steve Bannon y la derecha internacional y, tambi&eacute;n, errar el tiro a la hora de reforzar los principios de los estados de derecho, dejando v&iacute;a libre para que la toma del capitolio se convierta en un ejemplo m&aacute;s de lo que puede ocurrir.
    </p><p class="article-text">
        Si se hace un repaso sobre algunas de las bases de la propaganda del nazismo es imposible negar la similitud con la estrategia comunicativa de la derecha actual en Espa&ntilde;a, Estados Unidos, Francia, Brasil o Venezuela: la simplificaci&oacute;n del mensaje y del enemigo, el ataque al ataque con invenciones, la conversi&oacute;n de an&eacute;cdotas en amenazas graves, la vulgarizaci&oacute;n del discurso, la repetici&oacute;n incansable de conceptos agarr&aacute;ndose a la idea de que una mentira repetida suficientemente acaba convirti&eacute;ndose en verdad, y el arraigo de actitudes primitivas, odios y prejuicios tradicionales.
    </p><p class="article-text">
        Hay pocos aspectos novedosos en la forma de proceder de la derecha mundial. Goebbels sigue siendo su gur&uacute; comunicativo y han vuelto a conseguir entrar en las instituciones de casi todos los pa&iacute;ses. Ahora, como entonces, no hemos sido capaces de pararlo y la llegada a la democracia del fascismo vuelve a llevarnos al ataque y destrucci&oacute;n del sistema.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo es posible que hayamos permitido que la historia se repita? &iquest;En qu&eacute; hemos fallado para que Trump, Bolsonaro o Abascal puedan tener un espacio en los sistemas democr&aacute;ticos de nuestros pa&iacute;ses?&iquest;C&oacute;mo pueden los medios dar cabida y alentar sus discursos, sus fakenews y blanquear el fascismo de esta manera? &iquest;C&oacute;mo han podido encontrar en las redes sociales su escaparate perfecto de propaganda y manipulaci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        El discurso del odio funciona y la forma de comunicarlo hace que el mensaje llegue. El ser humano tiene miedos, fobias y apelar a ellas con un mensaje simple y que exacerbe sentimientos nos lleva a que el odio campe a sus anchas. El problema&nbsp;real es que tenga cabida en una sociedad democr&aacute;tica, que apoy&aacute;ndose en la libertad de expresi&oacute;n, el fascismo tenga su espacio pol&iacute;tico y comunicativo.
    </p><p class="article-text">
        Les hemos permitido entrar, pero &iquest;c&oacute;mo ha sido esta irrupci&oacute;n del fascismo en el siglo XXI, despu&eacute;s de los terribles acontecimientos generados por sus abuelos ideol&oacute;gicos hace menos de un siglo? Porque lo que estamos viviendo no es nuevo, no es la primera vez en la historia que ocurre y supone que la humanidad no aprendi&oacute; nada de las grandes lecciones del siglo XX. 
    </p><p class="article-text">
        Hitler lleg&oacute; al poder democr&aacute;ticamente a trav&eacute;s de una propaganda casi perfecta y que revolucion&oacute; la comunicaci&oacute;n pol&iacute;tica gracias a la figura de Goebbels cuyos principios sigue aplicando la derecha a d&iacute;a de hoy.
    </p><p class="article-text">
        No hace nada, aqu&iacute; y al otro lado del Oc&eacute;ano, les re&iacute;mos las gracias a &ldquo;estos chicos malos que dec&iacute;an las cosas como son&rdquo;, &ldquo;que no ten&iacute;an pelos en la lengua y hablaban claro&rdquo;. Pero lo que hac&iacute;an realmente, con el benepl&aacute;cito de los grandes medios conservadores, era extender su caduco y manido mensaje de odio, en el que nada se antepone ante sus (particulares) intereses.
    </p><p class="article-text">
        Llegaron con mensajes y soluciones f&aacute;ciles e imposibles, pero que en los o&iacute;dos y ante las necesidades, sonaban bien. Luego atacaron a la clase pol&iacute;tica, cuando ellos mismos ven&iacute;an de esa misma clase. Los que criticaban los chiringuitos hab&iacute;an sido amamantados por ellos, y nunca han levantado una persiana, han madrugado para ir a la f&aacute;brica o han comprobado lo duro y fr&iacute;o que es el invierno en la Ca&ntilde;ada Real, donde no se les ve, ni se les espera.
    </p><p class="article-text">
        Y palabra a palabra, reto a reto, los <em>mass medias</em> han normalizado sus discurso, han permitido que calen en nuestras mentes y podamos hasta comprarlos. 
    </p><p class="article-text">
        Las sociedades dem&oacute;cratas dan por sentado que la DEMOCRACIA est&aacute; consolidada, que no est&aacute; en peligro y acabamos de recibir un gran toque de atenci&oacute;n. La libertad de expresi&oacute;n lo ampara casi todo para la derecha y mientras se normalicen discursos y se difundan, la democracia est&aacute; en peligro. Lo vimos en el pasado y lo estamos viendo ahora.
    </p><p class="article-text">
        En el d&iacute;a de Reyes, la derecha espa&ntilde;ola guardaba una peligrosa equidistancia con los golpistas. Adem&aacute;s, los naranjas jugaban a la confusi&oacute;n queriendo equiparar el derecho constitucional a la manifestaci&oacute;n al rodear el Congreso al asalto por la fuerza del Capitolio, cuando la diferencia entre rodear y asaltar es lo que diferencia radicalmente la democracia del fascismo.
    </p><p class="article-text">
        Curioso ejemplo de aquellos que se arrogan constitucionalistas y la trituran en varios tweets porque son presos del discurso fascista que jalea a los Trumpistas a seguir en el Capitolio, en defensa de unas tesis que Trump solo ha sido capaz de sostener con mentiras pagadas con mucho dinero.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, hasta la que pod&iacute;amos considerar derecha democr&aacute;tica llama ileg&iacute;timo al gobierno nacido de la soberan&iacute;a popular, no cuestiona cuando los militares proponen fusilar a 26 millones de ciudadanos y toleran que sus socios en muchos gobiernos auton&oacute;micos y municipales disparen a fotos de ministros, canten el cara al sol o porten banderas no constitucionales. 
    </p><p class="article-text">
        Ante este cuadro, no pudimos m&aacute;s que cruzar decenas de mensajes preocupados; ya no solo por el simbolismo de asaltar la sede de una democracia,&nbsp;de una de esas que se llaman &ldquo;establecidas&rdquo;, sino porque se ha naturalizado la locura y la mentira de un se&ntilde;or que por sus intereses personales, y bendecido por sus palmeros ha conseguido arrastrar a toda una corriente ideol&oacute;gica al borde del colapso y dejarla casi fuera del tablero democr&aacute;tico. No solo est&aacute;bamos ojipl&aacute;ticos por esta actuaci&oacute;n aberrante, sino por la tibia respuesta de la derecha espa&ntilde;ola cobarde, ya que solo hubo ambages y equidistancia: ni reproches, ni censura. Claro, la sucursal de Trump en Espa&ntilde;a ha logrado hacer hegem&oacute;nico su discurso entre la derecha a cambio de mantener gobiernos.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; nos lleg&oacute; la preocupaci&oacute;n, &iquest;podemos vivir algo similar en Espa&ntilde;a?&iquest;El l&iacute;der de Vox tiene a sus &ldquo;trumpistas&rdquo; dispuestos a asaltar el Congreso y repetir nefastas escenas del siglo pasado? Los mensajes son los mismos, su complicidad patente, su ide&oacute;logo tiene un pie en cada costa del Atl&aacute;ntico y Abascal se muestra c&oacute;mplice, a la vez que secunda y jalea todas las ideas de Trump, incluida esta. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras no se entienda que no se puede ser dem&oacute;crata sin ser antifascista y que las instituciones ni los medios de comunicaci&oacute;n de los Estados de derecho no deben tolerar, ni mucho menos amparar, determinados discursos, la democracia no estar&aacute; a salvo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hasta cu&aacute;ndo les vamos a seguir riendo las gracias? o &iquest;ya es tarde para ello? Luego lo lamentaremos, porque de aquellos polvos donde permitimos que la Vox de la ultraderecha fascista resonara, vendr&aacute;n estos lodos que esperemos que no nos recuerden al asalto al Capitolio, ni a la Alemania de 1933.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ainhoa Valdearcos Usón, Alfonso Callejero Guillén]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/polvos-lodos-blanqueo-fascismo-toma-capitolio_132_6736024.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Jan 2021 22:09:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De aquellos polvos, estos lodos: del blanqueo del fascismo a la toma del Capitolio]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El discurso Mr Wonderful del Rey y la histórica vergüenza que produce]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/discurso-mr-wonderful-rey-historica-vergueenza-produce_132_6664372.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5aab8a13-3a97-4f82-a8a7-c24359fa75a8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El discurso Mr Wonderful del Rey y la histórica vergüenza que produce"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los sanitarios no queremos ni aplausos, ni medallas Princesa de Asturias. Queremos que se señalen los males que padecemos y que se exija un compromiso del que salgan fortalecidos todos los servicios públicos</p></div><p class="article-text">
        Distra&iacute;do, el otro d&iacute;a escuchaba que la Navidad en Espa&ntilde;a transciende m&aacute;s all&aacute; de nuestra condici&oacute;n de cat&oacute;licos o ateos.
    </p><p class="article-text">
        Es una relaci&oacute;n m&aacute;s &iacute;ntima en la que todos nos hemos habituado a pasar esos d&iacute;as de una manera determinada y que este a&ntilde;o esas limitaciones romp&iacute;an muchos esquemas y h&aacute;bitos adquiridos. Creaba paradojas; c&oacute;mo repartimos a la familia este a&ntilde;o, y nos obligaba a permanecer en casa m&aacute;s all&aacute; de los turrones.
    </p><p class="article-text">
        Pues estas Navidades se ha roto otra costumbre y por azar o decisi&oacute;n subconsciente, mientras repart&iacute;amos las pegatinas de colores para no mezclar los vasos, acabamos poniendo el discurso del Rey, sin esperanza y sin emoci&oacute;n. Ya eran muchos a&ntilde;os sin escuchar la letan&iacute;a de todos los discursos desde el blanco y negro de mi infancia, hasta el color, pasando por el a&ntilde;o de Noos: &ldquo;esfuerzo, compromiso y lucha conjunta por ser mejores&rdquo;, &ldquo;hemos de esforzarnos todos juntos por superar esta crisis&rdquo; o &ldquo;la democracia es el marco que nos une, como elemento conciliador en clara armon&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Supongo que este a&ntilde;o nuestro subconsciente quer&iacute;a ver si el actual Rey iba a pedir explicaciones y &ldquo;justicia&rdquo; para el Rey huido. Si iba a mencionar las tarjetas black, las supuestas mordidas del AVE a la Meca, esas posibles cuentas en para&iacute;sos fiscales. A la postre, pedir disculpas p&uacute;blicas sobre las actuaciones dudosas de su padre, ya que el em&eacute;rito sigue huido, celebrando barbacoas y sin dar las oportunas y necesarias explicaciones, ante la ciudadan&iacute;a que represent&oacute; y la Justicia.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; mientras el Rey iba dejando pasar los minutos con los temas del a&ntilde;o y los mismos mensajes vac&iacute;os de todos los a&ntilde;os reciclados para este 2020, iba cayendo el silencio en el sal&oacute;n. El rey huido hu&iacute;a del discurso de su hijo, ante nuestra estupefacci&oacute;n e indignaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ya que mientras pas&aacute;bamos los silencios entre canap&eacute; y sorbo, el Rey se hund&iacute;a en vacuas palabras de agradecimiento a los sanitarios, sin mencionar porqu&eacute; llegamos a esa situaci&oacute;n en marzo. Sin ser capaz de reflexionar c&oacute;mo se nos cay&oacute; el sistema sanitario y, sin empatizar con nosotros y con una est&eacute;ril palmadita en la espalda, cambi&oacute; de tema.
    </p><p class="article-text">
        Se arrog&oacute; comprender nuestro padecimiento, porque &ldquo;nos visit&oacute; y comparti&oacute; nuestra situaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los sanitarios no queremos tus frases de Mr. Wonderful porque te hacen c&oacute;mplice de un modelo que ha triturado el sistema sanitario. No queremos ni aplausos, ni medallas Princesa de Asturias. Queremos que se se&ntilde;alen los males que padecemos y que se exija un compromiso del que salgan fortalecidos todos los servicios p&uacute;blicos porque hemos sido los que hemos soportado esta crisis sanitaria en sus d&iacute;as m&aacute;s oscuros.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; sigui&oacute; desliz&aacute;ndose por el a&ntilde;o, con m&aacute;s frases precocinadas, pero volvi&oacute; a olvidarse de la lacra de la violencia machista, del ascenso de los delitos de odio auspiciados por la extrema derecha, o el drama de la migraci&oacute;n. Y por supuesto, no mencion&oacute; que 26 millones de espa&ntilde;oles merecemos ser fusilados por peligrosos trasnochados herederos del franquismo. Ni le pareci&oacute; relevante que altos mandos militares le env&iacute;en cartas defendiendo los postulados de la ultraderecha, en claros ataques a un gobierno elegido democr&aacute;ticamente y a la propia convivencia democr&aacute;tica, precisamente de la que sobran todos estos personajes con olor a naftalina que sue&ntilde;an con paseillos y desfiles en la Plaza de Oriente.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda todos los espa&ntilde;oles esper&aacute;bamos un discurso hist&oacute;rico, e hist&oacute;rica ha sido la torpeza de no hacer frente a la situaci&oacute;n que vive su Instituci&oacute;n. Hist&oacute;rica es la verg&uuml;enza que produce que esconda la cabeza y no tuviera el valor de condenar expl&iacute;citamente las noticias reveladas por los principales medios internacionales sobre su padre. Hist&oacute;rica es la oportunidad que ha perdido para que los espa&ntilde;oles podamos comulgar con esta casa y ampararle a &eacute;l, frente a su padre.
    </p><p class="article-text">
        Porque en ese discurso, con sus silencios y con lo que no dijo, no acerc&oacute; la Rep&uacute;blica, pero s&iacute; que hundi&oacute; la imagen de la Monarqu&iacute;a y hace muy complejo que los voceros del Reino puedan defender su gesti&oacute;n ante las supuestas corruptelas de su padre.
    </p><p class="article-text">
        En su discurso m&aacute;s importante donde se podr&iacute;a marcar el fin de la Instituci&oacute;n nos cenamos un terrible discurso, lleno de espacios comunes, vaguedades, lista de deseos y olor a naftalina.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mal d&iacute;a he elegido para romper tradiciones&rdquo; pensaba mientras miraba at&oacute;nito el final del discurso y comprobaba c&oacute;mo el Rey hab&iacute;a aprendido lo importante de esta pandemia; lavarse las manos y mantener la distancia social.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Callejero Guillén]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/discurso-mr-wonderful-rey-historica-vergueenza-produce_132_6664372.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Dec 2020 21:55:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El discurso Mr Wonderful del Rey y la histórica vergüenza que produce]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lecciones de la pandemia: el sistema sanitario, la clave en las elecciones de Estados Unidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/lecciones-pandemia-sistema-sanitario-clave-elecciones-estados-unidos_132_6382032.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/28e29b94-f3f7-4a46-961a-7b9748ac11a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lecciones de la pandemia: el sistema sanitario, la clave en las elecciones de Estados Unidos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es necesario un sistema sanitario que no deje a nadie en la calle y de forma global de una solución a todos los ciudadanos ante cualquier problema de salud</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Debido al elevado coste de la sanidad en Estados Unidos, no he visto un m&eacute;dico desde 2013&rdquo;, confesaba el periodista Carl Gibson a&nbsp;un diario brit&aacute;nico, estos d&iacute;as atr&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Este martes, Estados Unidos se enfrenta a una importante decisi&oacute;n, una elecci&oacute;n que afectar&aacute; a su futuro m&aacute;s inmediato, ya que deben elegir c&oacute;mo saldr&aacute;n (y saldremos todos) de esta crisis generada por el Covid. Porque en un mundo globalizado, las decisiones en pol&iacute;tica sanitarias que acometan, nos afectaran al extenderse a este lado del Atl&aacute;ntico en el tiempo que tarda un vuelo en llegar de Nueva York a Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Trump neg&oacute; la pandemia. Tambi&eacute;n, recomend&oacute; recetas milagrosas sin consenso cient&iacute;fico y, adem&aacute;s, anunci&oacute; que Estados Unidos abandonar&aacute; la OMS. Ese es el l&iacute;der de un pa&iacute;s como USA, que deja casi 30 millones de ciudadanos sin cobertura alguna, y la mitad de la poblaci&oacute;n la tiene ligada a su trabajo. Y por a&ntilde;adido, Trump es el mismo presidente que cree que un muro genera fronteras insalvables. 
    </p><p class="article-text">
        Hablamos de un pa&iacute;s donde la mitad de la poblaci&oacute;n si pierde su trabajo, pierde su escu&aacute;lida prestaci&oacute;n sanitaria. Donde se acaban viendo abocados a abonar onerosas facturas e hipotecarse de por vida, por la atenci&oacute;n de problemas de salud como un Ictus, una fractura de cadera o un tratamiento por la Covid. Los cuales oscilan entre 35.000 hasta m&aacute;s de un mill&oacute;n de d&oacute;lares, despu&eacute;s de un mes de ingreso en la UCI. 
    </p><p class="article-text">
        El modelo liberal aboga por un estado d&eacute;bil, con una escasa financiaci&oacute;n, que se basa en que las prestaciones b&aacute;sicas se las financia cada ciudadano con cargo directo a su renta. Mientras un gobierno que abogue por un Estado del Bienestar implantado y con desarrollo, estar&aacute; construyendo un pa&iacute;s con una fuerte capacidad de recaudaci&oacute;n de impuestos, de forma proporcional a la renta, para que estos ingresos puedan ser redistribuidos de forma solidaria, con el fin de ofrecer una amplia red de servicios p&uacute;blicos. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso son tan importantes las medidas presentadas por el gobierno de coalici&oacute;n esta pasada semana, donde se marcaba la senda de unos presupuestos con una fiscalidad en funci&oacute;n a la renta. Gravando, en consecuencia, sobre las rentas m&aacute;s altas, la responsabilidad de aportar al conjunto de las arcas, para el beneficio de todos los ciudadanos. 
    </p><p class="article-text">
        Solo de esta manera, es posible tener una sanidad m&aacute;s eficaz, accesible y que ofrezca un servicio &aacute;gil para las necesidades de los usuarios y la sociedad, en su conjunto. Un sistema sanitario que no requiera una Visa para acceder a &eacute;l, ni te pueda rechazar en la puerta del hospital sino puedes asegurar el cobro de la atenci&oacute;n sanitaria, como s&iacute; sucede en USA, con determinados tipos de seguro.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta situaci&oacute;n de pandemia, donde hemos comprobado que las soluciones individuales no son eficaces y solo lo ser&aacute;n para frenar la pandemia aquellas que est&eacute;n encaminadas hacia la responsabilidad social y de forma solidaria, podemos comprobar, que es necesario un sistema sanitario que no deje a nadie en la calle y de forma global de una soluci&oacute;n a todos los ciudadanos ante cualquier problema de salud.
    </p><p class="article-text">
        Ya que un hecho que ha demostrado esta pandemia es que las condiciones de vida, laborales y econ&oacute;micas son relevantes en el momento de prevenir la transmisi&oacute;n de la misma, como expresaba un reciente estudio hecho en Barcelona: &ldquo;La covid-19 no entiende de fronteras ni de clases sociales, pero se ceba con los entornos desfavorecidos.&rdquo; Una evidencia que desde hace d&eacute;cadas se detalla en m&uacute;ltiples estudios.
    </p><p class="article-text">
        Con lo cual, se ha generado la tormenta perfecta en USA, porque la Covid ha tra&iacute;do un aumento del desempleo, del subempleo sin garant&iacute;as legales, ni coberturas sanitarias y propicia que muchas personas en condiciones precarias se contagien y no puedan ser tratadas con el consecuente riesgo sanitario para ellos y su entorno. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando multiplicas mi situaci&oacute;n [segu&iacute;a explicando Carl Gibson]&nbsp;por 27,5 millones, terminas en un pa&iacute;s lleno de personas que no ver&aacute;n a un m&eacute;dico a menos que est&eacute;n extremadamente enfermos&rdquo;, sentenciaba. Por ello, conclu&iacute;a, que si se combina &ldquo;un sistema de atenci&oacute;n m&eacute;dica con fines de lucro&rdquo; con una pandemia global, &ldquo;el &uacute;nico resultado&rdquo; que puede salir es &ldquo;un desastre total&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un desastre que conlleva que la pandemia sea m&aacute;s dif&iacute;cilmente controlable. Por eso la elecci&oacute;n de este martes deber&iacute;a ser m&aacute;s Estado, m&aacute;s impuestos seg&uacute;n la renta y m&aacute;s servicios p&uacute;blicos para todos los ciudadanos que no dejen a nadie atr&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Callejero Guillén]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/lecciones-pandemia-sistema-sanitario-clave-elecciones-estados-unidos_132_6382032.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Nov 2020 22:06:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lecciones de la pandemia: el sistema sanitario, la clave en las elecciones de Estados Unidos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hablemos de la Constitución]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/hablemos-constitucion_132_6299658.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68805d2b-4005-4494-a2cc-36e5e3cf53dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hablemos de la Constitución"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"España debe progresar hacia un futuro donde se establezca una nueva república que aglutine las bases de un renovado modelo de país"</p></div><p class="article-text">
        Defender la Constituci&oacute;n no es abrazarse a los art&iacute;culos 135 o 155. Defender la Constituci&oacute;n no es envolverse en una bandera de colores y gritar con fuertes golpes en el pecho, ensalzando bajas pasiones y se&ntilde;alando a supuestos traidores.
    </p><p class="article-text">
        Porque no creo en una Constituci&oacute;n que sea un ladrillo que lanzarnos a la cabeza entre territorios o ideolog&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        De esta manera la Constituci&oacute;n, no es para ense&ntilde;arla, es para aplicarla. Es para conocerla, leerla y enmendarla. Es para mejorar su articulado y para exigir que se aplique todo lo que en ella se redact&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, s&iacute; que creo que en una Carta Magna que permita que todos los pueblos de&nbsp;forma asociada y sin ning&uacute;n tipo de exclusi&oacute;n compartamos un proyecto com&uacute;n, que construya un Estado m&aacute;s fuerte y solidario. 
    </p><p class="article-text">
        Donde la prestaci&oacute;n de unos servicios sociales p&uacute;blicos sea uno de los ejes fundamentales para que nadie se quede atr&aacute;s y permitan la cohesi&oacute;n social y la integraci&oacute;n y convivencia arm&oacute;nica de todos los territorios. 
    </p><p class="article-text">
        Una Carta que nos haga ser patriotas, pero no patriota de cuenta en Suiza y mascarilla con bandera en ristre. Porque ser patriota es defender lo general por delante de lo particular. As&iacute; es anteponer las necesidades e intereses de todos los ciudadanos por delante de las voluntades de una &eacute;lite.
    </p><p class="article-text">
        La Constituci&oacute;n desde ser una norma que sea la base de una legislaci&oacute;n que proteja a los trabajadores frente a las brutales reformas laborales del pasado, que garantice el derecho a la vivienda, no de cabida a los desahucios, alquileres abusivos o que los especuladores colonicen la vivienda de nuestras ciudades.
    </p><p class="article-text">
        Por eso es indignante escuchar c&oacute;mo la derecha se arroga la defensa de la Constituci&oacute;n como garante del progreso. Cuando ellos mismos al gobernar, fueron los responsables de la reforma laboral que favoreci&oacute; los ERE, el aumento de la pobreza infantil, los desahucios, subieron las tasas universitarias y recortaron la financiaci&oacute;n de la Ley de Dependencia. La derecha solo quiere usar la Constituci&oacute;n para sus fines ideol&oacute;gicos y demuestran que ellos solo aplican los art&iacute;culos 135 y 155. El resto los obvian o los invisibilizan.
    </p><p class="article-text">
        En esta tesitura no puedo amparar usar esta norma de una forma que excluya, segrega y se emplea de forma maniquea y arbitrariamente para se&ntilde;alar a los buenos y malos espa&ntilde;oles con el fin de crear mitos, miedos y odios entre ciudadanos, para as&iacute; confundirnos y mantener el inter&eacute;s particular, por encima del general.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, defender la Constituci&oacute;n, s&iacute; es aplicar el art&iacute;culo 14 y garantizar la igualdad entre todos los espa&ntilde;oles, y por ello se hace imprescindible trabajar en reducir la brecha salarial, garantizar la igualdad de oportunidades y promover pol&iacute;ticas que erradiquen la violencia de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Es aplicar pol&iacute;ticas fiscales para garantizar un&nbsp;sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y&nbsp;progresividad.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, creo firmemente que nuestro pa&iacute;s debe seguir avanzando en la senda democr&aacute;tica para profundizar dicha democracia como sistema pol&iacute;tico. En este sentido, defiendo que Espa&ntilde;a debe progresar hacia un futuro donde se establezca una nueva rep&uacute;blica que aglutine las bases de un renovado modelo de pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Un proyecto que profundice en nuestra democracia en materia de igualdad. Para ello es imprescindible que la democracia llegue a todas las partes e instituciones, tambi&eacute;n a la Jefatura del Estado. Toda la ciudadan&iacute;a tiene derecho a elegir a su Jefe del Estado y a ser elegida como tal. Una cuesti&oacute;n que no es menor y que cada vez menos gente comprende no poder elegir, especialmente aquellos que somos m&aacute;s j&oacute;venes. 
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, debemos caminar hacia un horizonte republicano donde se reconozca la plurinacionalidad del Estado. Para ello es imprescindible avanzar hacia una estructura federal, que de verdad reconozca la diversidad del Estado y de los territorios que lo integran. Necesitamos construir un proyecto com&uacute;n frente a la crisis territorial que atravesamos en la que la monarqu&iacute;a ha jugado un papel centralista y poco dialogante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por eso defender una reforma de la Carta Marga es, a la vez, construir un pa&iacute;s m&aacute;s moderno y avanzado, tambi&eacute;n en lo econ&oacute;mico y que desarrolle, con respeto para todos los ciudadanos esos servicios p&uacute;blicos para todos ya que sin hospitales dignos, sin pensiones, sin derechos laborales o sin unos servicios p&uacute;blicos fuertes que nos igualen a todos, la patria no es nada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Callejero Guillén]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/hablemos-constitucion_132_6299658.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Oct 2020 09:22:47 +0000]]></pubDate>
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