<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Sergio Roque González]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/sergio-roque-gonzalez-2/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Sergio Roque González]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1030141/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Jerónimo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/jeronimo_132_12163842.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f3624d89-4c56-43eb-afd1-d8662f2bfd7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1114295.jpg" width="1199" height="674" alt="Jerónimo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este pequeño texto quiere ser un panegírico a Jerónimo como gran hacedor de la protección de los espacios naturales de Canarias
</p></div><p class="article-text">
        En nuestra sociedad canaria poqu&iacute;simos son los nombres que su sola pronunciaci&oacute;n nos sugieren a un &uacute;nico individuo concreto; este es el caso de Jer&oacute;nimo Saavedra.
    </p><p class="article-text">
        Nunca tuve una relaci&oacute;n cordial con Jer&oacute;nimo, pero ello no me imped&iacute;a percatarme de su enorme inteligencia y firme apuesta por el bien com&uacute;n. Obviamente, no era ni un socialista obrerista ni mucho menos un comunista. No, a Jer&oacute;nimo lo percib&iacute;a como un peque&ntilde;o burgu&eacute;s sensible que abraz&oacute; el anhelo de construir una sociedad del bienestar democr&aacute;tica, que podemos perfectamente reconocer en el Pre&aacute;mbulo y en el T&iacute;tulo Preliminar de nuestra Constituci&oacute;n, que deber&iacute;a ser lectura en todos los centros de ense&ntilde;anza del pa&iacute;s, desde primaria a la universidad; apenas dos p&aacute;ginas.
    </p><p class="article-text">
        Normalmente, a Jer&oacute;nimo se le recuerda por su gran afici&oacute;n a la m&uacute;sica, principalmente cl&aacute;sica, y su enorme presencia en la imprescindible labor social de la pol&iacute;tica, que no creo que haya abandonado siquiera en los &uacute;ltimos momentos de vida. No lo s&eacute; ni lo he preguntado, pero sabiendo como era, no creo que nada sucediera en el Partido Socialista canario sin que Jer&oacute;nimo estuviese informado de absolutamente todo, adem&aacute;s de ser actor de los propios hechos.
    </p><p class="article-text">
        Este peque&ntilde;o texto quiere ser un paneg&iacute;rico a Jer&oacute;nimo como gran hacedor de la protecci&oacute;n de los espacios naturales de Canarias. Obviamente, no es fruto de un hombre excepcional todo cuanto acontece en un espacio y tiempo determinados. Muchas son las personas que influyen para que la leyes se concreten; en este caso, ge&oacute;grafos, bi&oacute;logos, ecologistas, arquitectos, juristas, etc&eacute;tera, canarios que colaboraron e influyeron para que Jer&oacute;nimo liderada la Ley 12/1987, de 19 de junio, de declaraci&oacute;n de Espacios Naturales de Canarias, ep&iacute;logo del no aprobado Plan Especial de Protecci&oacute;n de Espacios Naturales (PEPEN).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Solo por haber decidido proteger para la humanidad nuestras playas, montes, mares y todo aquel espacio que era necesario preservar, Jer&oacute;nimo deber&iacute;a ser reconocido o bien con un edificio emblem&aacute;tico de Gran Canaria o bien con una arteria principal. No basta una peque&ntilde;a sala de auditorio. No para un pol&iacute;tico excepcional que nos salv&oacute; de los constructores y especuladores.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Roque González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/jeronimo_132_12163842.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Mar 2025 20:44:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f3624d89-4c56-43eb-afd1-d8662f2bfd7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1114295.jpg" length="129276" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f3624d89-4c56-43eb-afd1-d8662f2bfd7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1114295.jpg" type="image/jpeg" fileSize="129276" width="1199" height="674"/>
      <media:title><![CDATA[Jerónimo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f3624d89-4c56-43eb-afd1-d8662f2bfd7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_1114295.jpg" width="1199" height="674"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El  peligro de la política del  Banco Central Europeo (BCE)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/peligro-politica-banco-central-europeo-bce_132_9885983.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Por muchas estad&iacute;sticas y modelos econom&eacute;tricos que se utilicen a la hora de articular la pol&iacute;tica monetaria, la ecuaci&oacute;n sencilla que subyace en la toma de decisiones del BCE es la conocida ecuaci&oacute;n cuantitativa del dinero, que se debe a los mercantilistas espa&ntilde;oles del siglo XVI. Seg&uacute;n la misma, entre la producci&oacute;n nominal en un territorio, es decir, entre las cantidades producidas de bienes y servicios valoradas a sus precios, y la cantidad de dinero que hay&nbsp; en ese territorio existe un equilibrio. En t&eacute;rminos matem&aacute;ticos, Irvin Fisher lo expres&oacute;&nbsp; la idea como&nbsp; <strong>P*Q= M*V</strong>, siendo<strong> V</strong> la velocidad a la que se mueve el dinero, <strong>P*Q</strong> el PIB nominal&nbsp; del territorio&nbsp; y M la oferta nominal de dinero en el mismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La velocidad del dinero nos habla de lo r&aacute;pido&nbsp; que el dinero pasa de manos. Hoy en d&iacute;a, por ejemplo, el bizumm, los pr&eacute;stamos pre concedidos con un <em>click</em>, y las tarjetas de cr&eacute;dito han incrementado la magnitud de esta variable significativamente. Pero como dec&iacute;a Keynes, un consumado monetarista, en &eacute;pocas de crisis esta variable &ldquo;va a donde la lleve el viento&rdquo; y, por tanto, poco podemos modelizar sobre ella ni controlarla de manera eficiente.
    </p><p class="article-text">
        Nos queda el resto de las variables. El conjunto de los precios de la econom&iacute;a, denominado vector de precios porque nos estamos refiriendo a cientos de miles de productos, va a depender de la mayor o menor competencia en los mercados. En algunos casos dependen de la oferta y la demanda y, en otros, de la fijaci&oacute;n que hace de los mismos los gobiernos, como el precio p&uacute;blico de la matr&iacute;cula universitaria o de la intervenci&oacute;n del gobierno en los&nbsp; mercados con impuestos, subvenciones y regulaciones, como los billetes de los transportes.
    </p><p class="article-text">
        La variable cantidad de dinero<strong> </strong>depende principalmente de la actuaci&oacute;n del Banco Central Europeo, quien a trav&eacute;s de la subasta con los bancos comerciales y los gobiernos va empujando o drenando dinero del sistema. Obviamente, la cantidad de dinero demandado en las subastas depender&aacute; de su precio, es decir, del tipo de inter&eacute;s. L&oacute;gicamente, a mayor tipo de inter&eacute;s menor ser&aacute; la demanda de dinero que bancos y gobiernos pedir&aacute;n. En eso se basa el mecanismo de la pol&iacute;tica monetaria centralizada en la UE.
    </p><p class="article-text">
        Fijadas las variables, volvamos a la ecuaci&oacute;n (PQ=MV). Todas las magnitudes que tomen las variables dependen en esencia de las expectativas y de los embates inesperados. Si esperamos que la econom&iacute;a crezca, la cantidad de dinero debe acomodarse a ella. Si se estima que la demanda real total crecer&aacute; mucho frente a las respuestas de la oferta total, la consecuencia es la subida de prec ios y la p&eacute;rdida consecuente de competitividad internacional. Ante ello se reacciona aumentado el tipo de inter&eacute;s con la disminuci&oacute;n de la cantidad de dinero demandada y contrayendo la demanda de bienes y servicios a trav&eacute;s del encarecimiento de los pr&eacute;stamos para el consumo y la inversi&oacute;n. De esta pol&iacute;tica salen ganadores los bancos, pues los pr&eacute;stamos deber&aacute;n pagarse con cuotas mayores.
    </p><p class="article-text">
        Pero cuando la econom&iacute;a recibe un embate o shock, hay que analizar de qu&eacute; lado viene. En este caso, la guerra de Rusia con Ucrania afecta a la materias primas, es decir, a la oferta de la econom&iacute;a. Autom&aacute;ticamente la contracci&oacute;n de las materias primas irriga toda la econom&iacute;a con subidas de precios, la mayor&iacute;a de las veces especulando en los mercados, tal como explican Javier Blas y Jack Frachy en &ldquo;El mundo est&aacute; en venta. La cara oculta del negocio de las materias primas&rdquo;. Obviamente, los empresarios subir&aacute;n m&aacute;s de la cuenta los precios aduciendo la coartada de las materias primas. Los salarios ir&aacute;n detr&aacute;s, pero siempre por debajo de la subida de precios. Los empresarios no tienen por qu&eacute; subir precios despu&eacute;s de los salarios pues ya han subido con creces su beneficios.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; deber&iacute;a hacer el BCE en este escenario? Subir el precio del dinero<strong> </strong>no. La subida solo&nbsp; servir&aacute; para aumentar los beneficios de los bancos y empobrecer a los endeudados, normalmente pobres y peque&ntilde;os empresarios, lo que contraer&aacute; la econom&iacute;a y el empleo. El BCE deber&iacute;a ayudar a los gobiernos a mantener la econom&iacute;a y &eacute;stos atacar a los mercados especuladores de materias primas. Desgraciadamente, la se&ntilde;ora Lagarde, presidenta del BCE, parece estar m&aacute;s est&aacute; al servicio de las entidades financieras, las grandes beneficiadas. Su paso por un desprestigiado FMI explica elocuentemente sus preferencias.&nbsp; Ya Keynes anticip&oacute; lo in&uacute;til del FMI y, sus expectativas, como siempre, se han cumplido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Roque González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/peligro-politica-banco-central-europeo-bce_132_9885983.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Jan 2023 18:14:16 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El  peligro de la política del  Banco Central Europeo (BCE)]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lastra versus Las Arrimadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/lastra-versus-arrimadas_132_9187872.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Ahora que Adriana Lastra lo deja, espero que por solo un tiempo corto,&nbsp;ser&iacute;a deseable hacerle justicia pol&iacute;tica y personal frente a los ataques de In&eacute;s Arrimadas y todos/as aquellos/as que la despreciaban por no tener un t&iacute;tulo universitario &ldquo;que lucir&rdquo;. Aunque s&iacute; inici&oacute; estudios de Antropolog&iacute;a Social, decidi&oacute; dedicar su vida laboral a trabajar por un partido pol&iacute;tico, no importa ahora cu&aacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Se&ntilde;ala nuestra Constituci&oacute;n que uno de los valores superiores del ordenamiento jur&iacute;dico es el pluralismo pol&iacute;tico &nbsp;y los partidos pol&iacute;ticos expresan &eacute;ste y ayudan a la formaci&oacute;n y manifestaci&oacute;n de la voluntad popular. De sobras sabemos que tanto su creaci&oacute;n y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constituci&oacute;n y a la ley e internamente deben ser democr&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Lo deseable es que cada uno de nosotros form&aacute;ramos un partido pol&iacute;tico. Con ello conseguir&iacute;amos que nuestra vector de preferencias se acomodase invariablemente a &eacute;l. Pero, dado el teorema de la imposibilidad de Arrow y que no deseamos a un fascista imponi&eacute;ndonos sus preferencias, lo l&oacute;gico es unirnos en aras a nuestras preferencias sociales.
    </p><p class="article-text">
        Los partidos pol&iacute;ticos son solo asociaciones privadas que cumplen con determinados requisitos sencillos y con un &nbsp;fin estatutario, que no debe ser otro que defender una ideolog&iacute;a; es decir, una manera deseable de conformar el mundo, evidentemente dentro de la propia Constituci&oacute;n, los Tratados de la Uni&oacute;n Europea y los Tratados internacionales. Si m&aacute;s, son el mecanismo por el cual los dem&aacute;s decidimos posicionarnos ideol&oacute;gicamente. Quien no lo hace es que no se entera.
    </p><p class="article-text">
        Se necesita una organizaci&oacute;n, m&aacute;s compleja de lo que la gente que no ha estado en pol&iacute;tica cree, para hacer posible la traslaci&oacute;n de nuestras preferencias en pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Se necesitan trabajadores/as que realicen las miles de tareas. Normalmente se entra con ideales y/o&nbsp;simplemente buscando un trabajo como en cualquier organizaci&oacute;n no pol&iacute;tica. Aunque en el partido pol&iacute;tico se buscan trabajadores que compartan la idea de&nbsp;sociedad a que aspira construir la organizaci&oacute;n. Parece l&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Adriana fue una de esas personas que decidi&oacute; trabajar en una organizaci&oacute;n que defend&iacute;a aquella sociedad a la que ella simplemente aspiraba. Y como todo mortal, salvo millonarios/as, tambi&eacute;n aspir&oacute; a ganarse la vida en esa organizaci&oacute;n privada llamada partido pol&iacute;tico. Para ello debi&oacute; demostrar val&iacute;a, hacer amistades interesadas, realizar maldades, etc. Todo aquello que ocurre en cualquier organizaci&oacute;n humana. Humano, demasiado humano dir&iacute;a mi querido Nietzsche.
    </p><p class="article-text">
        L&oacute;gicamente, cuando se decide entrar en pol&iacute;tica activa una de las cosas que debes aprender es que &ldquo;no hay horario&rdquo; si aspiras a la representaci&oacute;n pol&iacute;tica. Olv&iacute;date de estudiar una licenciatura/grado/m&aacute;ster, salvo que no seas un profesional o te lo regale, &nbsp;como a los/as de&nbsp;un partido &ldquo;del que ud.me habla&rdquo;. Por el contrario, en pol&iacute;tica activa la capacidad de aprehender y aprender es enorme si tienes actitud y aptitud. A Lastra le sobran.
    </p><p class="article-text">
        Pero siempre a parecen Las Arrimadas/os de turno, a alardear de sus t&iacute;tulos para intentar humillar a la gente con talentos pero sin t&iacute;tulo. Eso solo demuestra lo que dijo Unamuno: la universidad no te da lo que la naturaleza te niega.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Roque González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/lastra-versus-arrimadas_132_9187872.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Jul 2022 18:20:43 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Lastra versus Las Arrimadas]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Luces y una gran sombra de Podemos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/luces-gran-sombra_129_9166168.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El nacimiento de Podemos como partido pol&iacute;tico podr&iacute;amos afirmar, en un sentido historicista, es el resultado esperado&nbsp;del desarrollo decepcionante de una democracia con pecado de origen. Es decir, con poca legitimaci&oacute;n original democr&aacute;tica y de un despliegue posterior pobre, cuando no de traici&oacute;n a las esperanzas del pre&aacute;mbulo de nuestra Constituci&oacute;n de 1978:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;La Naci&oacute;n espa&ntilde;ola, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberan&iacute;a, proclama su voluntad de: Garantizar la convivencia democr&aacute;tica dentro de la Constituci&oacute;n y de las leyes conforme a un orden econ&oacute;mico y social justo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresi&oacute;n de la voluntad popular&hellip;Establecer una sociedad democr&aacute;tica avanzada, y</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pac&iacute;ficas y de eficaz cooperaci&oacute;n entre todos los pueblos de la Tierra&ldquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        De entrada, la Constituci&oacute;n adolec&iacute;a de un T&iacute;tulo II que impon&iacute;a una monarqu&iacute;a hereditaria predominantemente masculina en un marco de una democracia parlamentaria. Para algunos de nosotros&nbsp;esto no era el principio democr&aacute;tico de la soberan&iacute;a popular, pero entend&iacute;amos que el T&iacute;tulo I, &ldquo;de los derechos y deberes fundamentales&rdquo;, era el basamento de anhelos democr&aacute;ticos. Personalmente, con mis 18 a&ntilde;os vot&eacute; en blanco por esta ambivalencia. Pero dig&aacute;moslo claro: el S&iacute; estaba cantado en 1978.
    </p><p class="article-text">
        Como dice la canci&oacute;n de V&iacute;ctor Manuel, nunca hab&iacute;amos so&ntilde;ado con un rey, pero la imposici&oacute;n s&oacute;lo se puede entender desde la necesidad de ir ganando &ldquo;parcelas de libertad&rdquo; (Felipe <em>dixit</em>). El contexto social y pol&iacute;tico era extremadamente inestable y solo los que son menores de cuarenta pueden frivolizar con esta afirmaci&oacute;n. Se hizo lo que se pudo y fue mucho. Construir un estado democr&aacute;tico con una estructura funcionarial fascista y una clase empresarial, en gran parte, amamantada por y para un Estado autoritario, es casi heroico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cierto es que la estructura real del pa&iacute;s hab&iacute;a cambiado tanto que la oficial no era m&aacute;s que un anacronismo europeo. Las &eacute;lites intelectuales y, en parte, pol&iacute;ticas y empresariales m&aacute;s ligadas con el exterior, unidas al empuje&nbsp;de las naciones democr&aacute;ticas y a las&nbsp;organizaciones internacionales, forzaron al monarca a un pacto constitucional democr&aacute;tico, pero a costa de la <em>omert&aacute;</em> con el antiguo r&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        Con las sombras chinas del fascismo latente y un terrorismo etarra alentando&nbsp;a los sectores m&aacute;s reaccionarios, los partidos representados en las Cortes y los sucesivos gobiernos fueron construyendo el armaz&oacute;n democr&aacute;tico deficitario del que disfrutamos. Desgraciadamente, el PSOE es un partido con un gran trauma que arrastra desde antes de la dictadura de Primo de Rivera. La represi&oacute;n brutal y asesina con la que la monarqu&iacute;a hab&iacute;a reaccionado ante las huelgas generales de principio de siglo XX, dej&oacute; siempre un poso de amargura y &ldquo;extremada prudencia&rdquo;. No olvidemos su colaboracionismo con el dictador Primo de Rivera. Si a esto unimos la terrible dictadura del asesino Franco, entenderemos mejor la tibieza del PSOE para los cambios que afecten a los poderes consolidados. Es un partido mas cercano a una democracia mon&aacute;rquica, aunque su definici&oacute;n oficial sea otra. Por su actos los conocer&eacute;is. Del PP nada pod&iacute;amos esperar dada su genealog&iacute;a franquista.
    </p><p class="article-text">
        La incipiente democracia hizo que mucha gente autodenominada progresista se &ldquo;acomodara&rdquo; al nuevo sistema sin cambiar las bases del anterior. Buenos sueldos, prebendas y nepotismo hicieron de vaselina para la aceptaci&oacute;n. Mientras tanto, la justicia, la polic&iacute;a, el ej&eacute;rcito y el mundo empresarial/religioso, con su gran arma medi&aacute;tica, embridaban nuestra CE a sus intereses. No era volver a estado autoritario originario sino mantener los privilegios. Se trataba de esto.
    </p><p class="article-text">
        La promesa incumplida del pre&aacute;mbulo de nuestra Constituci&oacute;n era evidente. Ni democracia avanzada. Ni igualdad real. Ni justicia social. Ni libertad. Piensen respecto a esto &uacute;ltimo&nbsp;en &ldquo;ley mordaza&rdquo; o en las reformas del c&oacute;digo penal de 2010. La crisis del 2008-2016 no hizo sino poner en primer plano lo que se palpaba: un pa&iacute;s injusto y democr&aacute;tico muy deficiente. En este contexto nacen o se hacen visibles movimientos sociales, incluido Podemos. Recuerdo el desd&eacute;n con que muchos socialistas y comunistas de IU miraban a los mismo.
    </p><p class="article-text">
        Podemos anhela en esencia el pre&aacute;mbulo de la Constituci&oacute;n del 78. Nada m&aacute;s claro y nada m&aacute;s dif&iacute;cil en un pa&iacute;s como el nuestro. As&iacute; lo entiendo. Las leyes promovidas por la parte de la coalici&oacute;n que representa a los grupos de izquierda as&iacute; lo confirman. Aval que Sumar podr&aacute; exhibir con orgullo. No obstante, estas grandes luces se ensombrecen en&nbsp;el sistema de votaci&oacute;n org&aacute;nica. Se vota internamente telem&aacute;ticamente. Y nadie, nadie puede garantizar que la realidad del recuento es la realidad de lo votado. Sin este acto sagrado de la democracia, el voto directo y secreto, no es cre&iacute;ble la democracia interna. Mejorando este sistema, Podemos representa lo mejor de la democracia espa&ntilde;ola del siglo XXI.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Roque González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/luces-gran-sombra_129_9166168.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Jul 2022 20:21:34 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Luces y una gran sombra de Podemos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ciencia económica	y las madres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ciencia-economica-madres_129_6302134.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Con excesiva frecuencia, dada la falacia que esconde, se oye decir a pol&iacute;ticos, a opinadores sociales y al p&uacute;blico en general que para gestionar la econom&iacute;a basta con seguir la conducta de nuestras madres en la administraci&oacute;n de sus casas y, por tanto, obviar a la ciencia econ&oacute;mica. De hecho, Arist&oacute;teles en su Pol&iacute;tica ya defin&iacute;a la econom&iacute;a precisamente como la administraci&oacute;n de la casa (oikos: casa; y nomos: ley). Pero definir econom&iacute;a como administraci&oacute;n dom&eacute;stica no tiene nada que ver con la administraci&oacute;n del sistema econ&oacute;mico, sea este el que sea: imperialismo, esclavismo, feudalismo, mercantilismo, capitalismo, anarquismo o capitalismo, por referirnos a aquellos que han conformado lo que denominamos Occidente. No saber distinguir los dos planos de an&aacute;lisis: por un lado, las familias y, por el otro, el sistema econ&oacute;mico como un todo, no deja de ser un comportamiento t&iacute;pico: frente a la raz&oacute;n, los esl&oacute;ganes triviales e irracionales denunciados por Erasmo en su Elogio a la estupidez. Hace un tiempo que vivimos un cierto infantilismo del mundo, contrario a la Ilustraci&oacute;n como mayor&iacute;a de edad del hombre y de la mujer de la que hablaba Kant, donde la raz&oacute;n (libertad y ciencia) desplazaban la suspicacia, la irracionalidad y la superstici&oacute;n (religi&oacute;n).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como explican Carlo Cipolla y Charles Tilly, el desarrollo de la ciencia econ&oacute;mica lo hace cosido al propio desarrollo del sistema econ&oacute;mico de mercado (capitalista) que surgi&oacute; en Europa en el siglo XII con el florecimiento de las ciudades y sus ferias. &Eacute;ste desarrollo lo propici&oacute; la alianza de burgueses con las monarqu&iacute;as constructoras del Estado nacional frente a los poderes feudales; luego este modelo de capital y espada se mundializ&oacute; con distintas trayectorias nacionales; el propio Montesquieu, en la tercera parte de su Esp&iacute;ritu de la Leyes se&ntilde;ala que realidades como el clima de un pa&iacute;s, entre otros, han condicionado las trayectorias de desarrollo de los pa&iacute;ses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El entender el funcionamiento del sistema econ&oacute;mico de mercado, como paso previo para intervenir y corregir los &ldquo;fallos del mercado&rdquo; se debe al esfuerzo intelectual de nombres como Azpilcueta y Francisco de Vitoria (Escuela de Salamanca, s. XV y XVI), Bernard de Mandeville (La f&aacute;bula de las abejas, 1714) y tantos otros como Quesnay. Pero existe cierto consenso, propio de la dominaci&oacute;n anglosajona desde el siglo XVI, de que Una Investigaci&oacute;n sobre las Causas de la Riqueza de Naciones de Adam Smith es el texto que crea una nueva ciencia social en el siglo XVIII: la econom&iacute;a pol&iacute;tica. Como se&ntilde;alaba Ronald Coase en el discurso de la entrega del premio Nobel de econom&iacute;a, la principal actividad de los 1 economistas ha sido cubrir los vac&iacute;os del sistema de Adam Smith, corregir sus errores y hacer sus an&aacute;lisis mucho m&aacute;s exactos. Aunque personalmente creo que el verdadero creador de nuestra disciplina fue su gran amigo, &ldquo;el infiel&rdquo; David Hume, quien fue despreciado por la pacata y rigorista sociedad escocesa de su tiempo, dada su repulsa de toda religi&oacute;n; Adam&aacute;s, el catedr&aacute;tico universitario de Glasgow, era m&aacute;s moderado y, por tanto, admitido por los poderes del siglo XVIII. Los escritos de Hume fueron vilipendiados e, incluso, censurados. Su teor&iacute;a monetaria, su clara exposici&oacute;n del mecanismo de flujo met&aacute;lico-dinero que equilibra la balanza de pagos nacionales y los niveles de precios internacionales sigue siendo un constructo te&oacute;rico maravilloso para explicar la realidad econ&oacute;mica internacional. &iquest;Puede, en serio, compararse esta aportaci&oacute;n sobre c&oacute;mo se forman los precios relativos internacionales de las mercanc&iacute;as con el esfuerzo de una madre para cuadrar las cuentas con el objetivo llegar a final de mes?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ciencia econ&oacute;mica desde su origen ha centrado su an&aacute;lisis en las reglas que conforman el sistema de mercado, para entender el resultado del mismo, en t&eacute;rminos de producci&oacute;n (PIB) y de distribuci&oacute;n (el reparto entre capital y trabajo); es decir, el crecimiento de la producci&oacute;n nacional y la desigualdad en el reparto han sido los dos grandes problemas econ&oacute;micos desde David Ricardo y J. Stuart Mill.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los propios economistas cl&aacute;sicos, (as&iacute; los llam&oacute; Keynes), entendieron que la econom&iacute;a como ciencia social estar&iacute;a impregnada de aspectos ideol&oacute;gicos y pol&iacute;ticos, por eso denominaron a la nueva ciencia: Econom&iacute;a Pol&iacute;tica. Y aunque desde principios del siglo XX ha habido intentos por soltar el lastre del elemento &ldquo;contaminante&rdquo; de la pol&iacute;tica, como los protagonizados por economistas relevantes como Milton Friedman y Lionel Robbins, el elemento ideol&oacute;gico permanece inexorable, tal como queda patente en la reciente obra de Piketty, con el esclarecedor t&iacute;tulo de Capital e Ideolog&iacute;a. Por ello, en nuestro trabajo es imprescindible, como sosten&iacute;a Frank Knight que el principio b&aacute;sico de los que hacen ciencia econ&oacute;mica debe ser el principio moral de la verdad. Cuando hacemos proposiciones, para que &eacute;stas sean cient&iacute;ficas, debemos investigar y buscar los datos de la realidad que nos desautoricen. Repito: que nos desautoricen. Esconderse en construcciones matem&aacute;ticas o solo presentar los datos que nos dan la raz&oacute;n es eludir nuestra responsabilidad cient&iacute;fica, como nos explic&oacute; quiz&aacute;s el economista m&aacute;s grande desde Adam Smith: la inigualable Joan Robinson.
    </p><p class="article-text">
        No cabe duda de que el objetivo &uacute;ltimo de ese esfuerzo intelectual de la ciencia econ&oacute;mica es mejorar el bienestar del ser humano. En t&eacute;rminos de Jos&eacute; Luis Sampedro, es entender el porqu&eacute; hay pobres. Por qu&eacute; muchas personas no pueden acceder a funcionamientos b&aacute;sicos (Amartya Sen): como estar bien alimentado, tener un cobijo amable (en superficie, en aislamiento de fen&oacute;menos naturales adversos, en dotaciones imprescindibles); poder formar una familia; sentirse &uacute;til socialmente; acceder a los sistemas sanitarios y de educaci&oacute;n; no avergonzarse; disfrutar haciendo y usando la cultura; poder acceder a los cargos y dignidades de empleos y cargos p&uacute;blicos; ser libre para decidir su plan vida y estar exento de coacci&oacute;n, etc.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La posibilidad real de que las personas tengan acceso a los funcionamientos de Amartya Sen se llama estado del Bienestar y este tard&oacute; much&iacute;simo en llegar, de ah&iacute; las protestas y el empuje permanente de marxistas, socialistas, anarquistas y ut&oacute;picos para hacer realidad los derechos pol&iacute;ticos, sociales y econ&oacute;micos. Pero el estado embrionario benevolente o de rostro humano no arranc&oacute; con Bismarck, como la propaganda nos dice, sino como explica Palier en El R&eacute;gimen de Bienestar continental: de un Sistema Congelado a las reformas Estructurales, el Estado no cre&oacute; los mecanismos de aseguramiento social, sino que fueron los propios trabajadores quienes lograron organizarse (embriones de los sindicatos) para dotarse de mecanismos de solidaridad ante los riesgos de caer en la pobreza por enfermedad, vejez o accidente. De hecho, a&ntilde;ade Palier, cuando Bismarck, despu&eacute;s de aprobar las leyes de enfermedad, accidente, vejez e invalidez, quiso volver a reforzar el papel del Estado en la gesti&oacute;n y financiaci&oacute;n de los entes de aseguramiento, encontr&oacute; la resistencia de las organizaciones sociales alemanas, al igual que ocurri&oacute; en Francia. La trayectoria espa&ntilde;ola fue similar a la alemana, desde las primigenias leyes de Accidente de Trabajo de 1900 y la del Retiro Obrero de 1919. No fue el r&eacute;gimen miserable y asesino del general Franco quien cre&oacute; la Seguridad Social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los intereses de los grupos sociales (lobis) entran en el an&aacute;lisis, pues la realidad econ&oacute;mica, las reglas sociales que fijan los derechos de propiedad, los salarios, etc. ha sido construida por la lucha de poder entre los mismos. No entender&iacute;amos la legislaci&oacute;n laboral sin la influencia de la patronal en el Partido Popular y la desacreditaci&oacute;n de los sindicatos &ndash;a veces justa para desgracia de trabajadores y trabajadoras. Esto no significa que al Partido Popular le moviesen intereses espurios, pues posiblemente creyesen honradamente que era la mejor manera de superar la crisis de 2008. Pero los grupos de intereses siempre est&aacute;n condicionando las reglas de juego y el economista debe tenerlos en cuenta y no contaminarse. As&iacute;, si a trav&eacute;s de altos salarios y tributos m&aacute;s progresivos se demuestra que un reparto m&aacute;s equitativo del PIB entre capitalistas y trabajadores hace que el bienestar social mejore en todas los funcionamientos (en sentido de Sen) y la econom&iacute;a crezca con mayor robustez, la reacci&oacute;n de los privilegiados ser&aacute; desacreditar la evidencia cient&iacute;fica. Afortunadamente, como dice Stigler (1963:92 Intellectual and the Market Place): &ldquo;He visto gente tonta -tanto en cargos p&uacute;blicos como de empresas privadas- intentado comprar opiniones, pero no he visto ni he sospechado siquiera de ning&uacute;n caso en el que un economista importante vendiera sus convicciones profesionales&rdquo;. No podemos considerar economista importante a aquel cuyo sueldo depende del sentido de sus opiniones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La ciencia econ&oacute;mica, esa ciencia denominada l&uacute;gubre por no prometer la utop&iacute;a de Tom&aacute;s Moro, desde sus anales ha tenido que soportar las burlas de los legos por su supuesta inoperancia para prevenir las crisis. Eso es como acusar a un m&eacute;dico de no acertar cu&aacute;ndo un fumador, al que insistentemente el facultativo trataba de persuadir para que dejase de fumar, desarrollar&iacute;a una dolencia pulmonar cr&oacute;nica. Los grandes economistas advierten siempre con mucha antelaci&oacute;n de los peligros de determinadas trayectorias, pero cuando la &ldquo;fiesta&rdquo; est&aacute; en su apogeo nadie quiere o&iacute;r al agorero y los grupos m&aacute;s beneficiados tratar&aacute;n de ridiculizarlo. Pero una vez la crisis se hace patente, el instrumental te&oacute;rico de los economistas (no el de las madres o cu&ntilde;ados) ser&aacute; la herramienta clave para recuperarse. &iquest;Qu&eacute; si no fue dicha herramienta la que permiti&oacute; al acad&eacute;mico Ben Bernake solventar la crisis de 2008 en EEUU desde la Reserva Federal y con el apoyo incondicional del inteligente Obama? El modelo de Keynes y Hicks inspir&oacute; el crecimiento prolongado de 1945 a 1973. Nunca tantos debieron a tan pocos te&oacute;ricos del funcionamiento del sistema econ&oacute;mico. Una buena pol&iacute;tica econ&oacute;mica salva vidas, patrimonios y evita enfermedades mentales, como las pol&iacute;ticas expansivas fiscales y monetarias en EEUU. Un mala pol&iacute;tica mata (suicidios y enfermedades mentales) y afecta negativamente al bienestar de los menos favorecidos (austeridad y rigorismo moral luterano en la Uni&oacute;n Europea). Lo importante es elegir bien a los facultativos, economistas, y que el pol&iacute;tico y los prejuicios no entorpezcan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mam&aacute;, te quer&iacute;amos tanto y era sorprendente tu talento no desarrollado al robarte tus ganas de saber, al obligarte a trabajar de muy ni&ntilde;a; cosas de la guerra injusta de fascistas y la concomitante penuria de los pobres en los a&ntilde;os cuarenta y cincuenta, unida a la deleznable discriminaci&oacute;n de g&eacute;nero. Desgraciadamente se perdi&oacute; a una gran economista, dada la enorme curiosidad y profundidad con que me preguntabas sobre mi campo de estudio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergio Roque González]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ciencia-economica-madres_129_6302134.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Oct 2020 20:46:28 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La ciencia económica	y las madres]]></media:title>
    </item>
  </channel>
</rss>
