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    <title><![CDATA[elDiario.es - Montserrat Benítez Fernández]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/montserrat-benitez-fernandez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Montserrat Benítez Fernández]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Dialectología en tiempos de COVID-19]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/dialectologia-tiempos-covid-19_132_6312650.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c1edc23f-b35e-45ef-8c58-545697a2e18a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dialectología en tiempos de COVID-19"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cómo se producen cambios en las lenguas y, más concretamente, en el árabe vernáculo de Marruecos</p></div><p class="article-text">
        En enero de 2018, el proyecto &ldquo;Variaci&oacute;n diastr&aacute;tica en las variedades habladas del &aacute;rabe vern&aacute;culo de Marruecos&rdquo; que lidero y en el que actualmente estamos trabajando cuatro investigadores, fue preseleccionado por el Ministerio de Ciencia, Innovaci&oacute;n y Universidades para recibir financiaci&oacute;n del Plan nacional de investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Bajo ese t&iacute;tulo tan acad&eacute;mico y, por qu&eacute; no decirlo, cr&iacute;ptico para el p&uacute;blico general, pretendemos conocer c&oacute;mo se producen cambios en las lenguas y, m&aacute;s concretamente, en el &aacute;rabe vern&aacute;culo de Marruecos. Es decir, analizamos la pronunciaci&oacute;n, la forma de las palabras o el vocabulario de hablantes de &aacute;rabe marroqu&iacute; nativos originarios del norte de Marruecos. En ese an&aacute;lisis, tratamos de localizar diferencias en el habla y observamos si esas diferencias, lo que llamamos variaci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica, viene determinada por la evoluci&oacute;n propia de la lengua o si, por el contrario, factores sociales como el g&eacute;nero o la edad ejercen alg&uacute;n tipo de influencia en los hablantes. Por &uacute;ltimo, si esos factores extraling&uuml;&iacute;sticos motivaran la variaci&oacute;n, nos interesa saber de qu&eacute; manera ejercen su influencia. Esto nos permitir&aacute; pronosticar posibles escenarios de p&eacute;rdida de algunas caracter&iacute;sticas ling&uuml;&iacute;sticas de esas hablas, pero tambi&eacute;n nos ayuda a conocer mejor la evoluci&oacute;n de la lengua &aacute;rabe y el funcionamiento de las lenguas de una manera m&aacute;s general.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;amos planteado desarrollar el trabajo durante 4 a&ntilde;os (2018-2021) y en cuatro etapas: En primer lugar, hab&iacute;amos previsto la realizaci&oacute;n de una revisi&oacute;n bibliogr&aacute;fica. En segundo lugar, llevar&iacute;amos a cabo la etapa de recogida de datos mediante dos campa&ntilde;as de trabajo de campo sobre el terreno, que en nuestro caso abarca distintas provincias del Norte de Marruecos. Despu&eacute;s de una l&oacute;gica fase de an&aacute;lisis, finalmente, hab&iacute;amos previsto la diseminaci&oacute;n de resultados. Las fases de recogida de datos y de diseminaci&oacute;n de resultados se dise&ntilde;aron con flexibilidad suficiente como para que cada investigador pudiera organizar ambas actividades en el momento m&aacute;s &oacute;ptimo, teniendo en cuenta que la mayor&iacute;a de investigadores del equipo deben compatibilizar su labor investigadora con su actividad como docentes y con la gesti&oacute;n universitaria. As&iacute; pues, con dos campa&ntilde;as para la recogida de datos, pretend&iacute;amos llevar a cabo una primera misi&oacute;n de toma de contacto y una segunda enfocada a consolidar los contactos con los hablantes y a completar posibles lagunas propias del contacto inicial. La difusi&oacute;n de resultados tambi&eacute;n se hab&iacute;a dividido en dos campos y plazos: diseminaci&oacute;n de datos preliminares en congresos, entre 2019 y la fecha de finalizaci&oacute;n del proyecto, y publicaci&oacute;n de resultados definitivos, en forma de art&iacute;culos o cap&iacute;tulos de libro, prevista para el &uacute;ltimo a&ntilde;o del proyecto en 2021.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto fue finalmente concedido en junio de 2018, pero su fecha de ejecuci&oacute;n empezaba en realidad el 01 de enero de 2018, seg&uacute;n normativa ministerial. Es decir, que se hab&iacute;an perdido ya varios meses de trabajo cuando fue finalmente concedido, lo que dificultaba la organizaci&oacute;n de la primera campa&ntilde;a de campo. De esta manera, durante los meses que quedaban del primer a&ntilde;o de proyecto, pudimos efectuar la revisi&oacute;n bibliogr&aacute;fica que estaba prevista, pero solo uno de los investigadores logr&oacute; realizar su labor sobre el terreno. El grueso de la recogida de datos se retras&oacute; a los a&ntilde;os 2019 y 2020, solap&aacute;ndose en parte con la diseminaci&oacute;n de datos preliminares. Esto no represent&oacute; un grave problema, ya que entre septiembre de 2018 y final de 2019 todos los investigadores hab&iacute;an podido ya organizar una campa&ntilde;a de trabajo de campo y comunicar parcialmente resultados en distintos foros cient&iacute;ficos. Sin embargo, no esper&aacute;bamos, como el resto de investigadores y la sociedad en general, la llegada de la COVID 19 y sus catastr&oacute;ficos efectos.
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que los efectos son devastadores a todos los niveles y no desear&iacute;a que el lector de estas l&iacute;neas me interprete como superficial o considere que estoy banalizando la situaci&oacute;n. Nada m&aacute;s lejos de mi intenci&oacute;n, la consecuencia m&aacute;s importante de la pandemia es la p&eacute;rdida de vidas, la merma de una buena salud tanto a causa del coronavirus, como por el retraso en diagn&oacute;sticos y tratamientos de otras patolog&iacute;as. Pero la COVID-19 afecta tambi&eacute;n a otros &aacute;mbitos y no me refiero a los que, de manera cotidiana, ocupan nuestras noticias: los problemas educativos (falta de personal, imposibilidad de respetar las distancias, etc.), los econ&oacute;micos (ERTEs, cierres de empresas, aumento de la tasa de desempleo, entre otros) o la dificultad para mantener las relaciones sociales con familia y amigos, cuando estos no conviven. Me refiero a llevar a cabo la investigaci&oacute;n que nos hab&iacute;amos propuesto para estos cuatro a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo perturba la COVID-19 a la labor de investigaci&oacute;n en Humanidades? Principalmente de dos maneras: trastornando la organizaci&oacute;n para la obtenci&oacute;n de resultados y dificultando la tarea de difusi&oacute;n de los mismos. En ling&uuml;&iacute;stica sincr&oacute;nica, que es la disciplina en la que se enmarca mi actividad, los datos se obtienen por contacto directo con informantes vivos. Es decir, necesitamos viajar a la zona de estudio y mantener contacto fluido y continuado con hablantes nativos que, mediante entrevistas, cuestionarios, etc. responden a nuestras preguntas. Tanto viajar como mantener contacto con otras personas con las que no se convive son actividades de una realidad que, hoy en d&iacute;a, no es posible. Por ello, como digo, el primero de los efectos nocivos sobre nuestra investigaci&oacute;n ha sido el aplazamiento de la segunda campa&ntilde;a de recogida de datos sin fecha posible por el momento. Hasta que la situaci&oacute;n sanitaria lo permita, nosotros debemos ser responsables y evitar realizar viajes innecesarios, aunque los nuestros sean absolutamente ineludibles. A esta recomendaci&oacute;n de evitar contactos sociales y viajes, debemos a&ntilde;adir que nuestro vecino del sur se encuentra en una situaci&oacute;n de prevenci&oacute;n muy rigurosa cuya consecuencia m&aacute;s evidente es el cierre de fronteras, por lo que nuestros viajes son imposibles.
    </p><p class="article-text">
        El otro efecto directo sobre nuestro trabajo es, como ya he se&ntilde;alado, la dificultad de compartir nuestros resultados con el resto de la comunidad cient&iacute;fica. Los eventos cient&iacute;ficos que estaban previstos a partir del mes de marzo y algunos de los que estaban programados para el pr&oacute;ximo a&ntilde;o se han ido anulado o posponiendo paulatinamente como si se tratara de un juego de fichas de domin&oacute; que van cayendo una tras otra.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; soluciones estamos tratando de buscar para paliar estos inconvenientes? La soluci&oacute;n m&aacute;s generalizada para tratar de paliar nuestros problemas es acudir al mundo virtual. Es decir, tratar de mantener el contacto fluido con los participantes en nuestra investigaci&oacute;n por redes sociales, llamadas de tel&eacute;fono, video-llamadas, etc., y, por otro lado, asistir a congresos on-line por video-conferencia. Es lo que estamos haciendo actualmente, pero en el caso de los hablantes, se trata m&aacute;s bien de mantener el contacto y la confianza con ellos que de llevar a cabo la recogida de datos. Consideramos que esta soluci&oacute;n virtual se desv&iacute;a del proyecto inicial, ya que preve&iacute;amos un contacto real con hablantes nativos, pero adem&aacute;s presenta una serie de inconvenientes que paso a enumerar. En primer lugar, una de las ventajas del trabajo de campo es que permite un cierto control sobre la muestra. Con un contacto real y continuado podemos verificar el origen de los individuos, la edad, el nivel acad&eacute;mico, entre otros factores que resultan primordiales para analizar las diferencias ling&uuml;&iacute;sticas que estamos buscando. Por otro lado, estar en el terreno nos permite acceder a hablantes que rara vez van a conectarse a una red social, me refiero a personas de generaciones mayores o analfabetas. Adem&aacute;s, la grabaci&oacute;n de video-llamadas podr&iacute;a presentar ciertos problemas &eacute;ticos. Nuestros contactos podr&iacute;an considerar que su relaci&oacute;n est&aacute; basada en un mero objeto extractivo y no en una relaci&oacute;n de amistad y respeto. Sin duda, esto quebrar&iacute;a la relaci&oacute;n de confianza que se establece entre el investigador y los informantes.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la presentaci&oacute;n de resultados en eventos en l&iacute;nea, debemos se&ntilde;alar que el problema se encuentra, m&aacute;s bien, en la reticencia de los investigadores. Esta reticencia de los investigadores puede deberse a que estamos saturados de eventos en l&iacute;nea tanto a nivel profesional (docencia, reuniones&hellip;), como a nivel personal (aperitivos virtuales con amigos y familia, escolarizaci&oacute;n de los hijos, conciertos, recitales, etc. en directo por las redes sociales). Otra raz&oacute;n es, sin dudo, que desconocemos las herramientas que nos permiten hacerlo y necesitar&iacute;amos alg&uacute;n tipo de formaci&oacute;n para ello. Probablemente, porque tambi&eacute;n nosotros nos hemos quedado obsoletos ante el tsunami que ha representado la COVID-19. Pero adem&aacute;s de este momento de autocr&iacute;tica que asumo como propio, tambi&eacute;n hay que a&ntilde;adir que el contacto presencial sigue siendo muy valioso. La reuni&oacute;n con colegas de especialidad genera sinergias valios&iacute;simas, nuevas ideas, nuevas colaboraciones, que, por ahora lo virtual no est&aacute; generando.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todo esto, no hemos parado de trabajar aprovechando los resquicios que nos permite la pandemia y seguimos comunicando y publicando resultados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Montserrat Benítez Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/dialectologia-tiempos-covid-19_132_6312650.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Oct 2020 18:38:28 +0000]]></pubDate>
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