<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Pablo Perpinyà]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/pablo-perpinya/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Pablo Perpinyà]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1030168/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[La OPA hostil del trumpismo español]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/opa-hostil-trumpismo-espanol_129_7210882.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c90038ba-dc71-4d50-a1a7-adc73f4ea19f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La OPA hostil del trumpismo español"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La estrategia popularizada por Trump está fuertemente arraigada en la cultura política de la derecha española. La misma que siguieron en su momento con el Prestige, el 11M o el Yak-42: "si la verdad no te conviene, no sufras; construye tu propia verdad"</p></div><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo domingo se celebran elecciones en Catalunya y las encuestas apuntan a una recta final de infarto en la que podr&iacute;a haber un triple empate entre ERC, PSC y JxC. Sin embargo, como tantas veces ocurre en los sistemas parlamentarios, la l&iacute;nea que separar&aacute; a vencedores y derrotados en la noche del domingo no depender&aacute; de un &uacute;nico factor sino de la combinaci&oacute;n de los resultados en el seno de cada uno de los bloques. Del mismo modo, como siempre sucede en un Estado compuesto, los resultados desplegar&aacute;n sus efectos mucho m&aacute;s all&aacute; de Catalunya, particularmente en Madrid, donde la estabilidad del Gobierno de Ayuso depender&aacute; en gran medida del equilibrio entre las derechas resultante de las elecciones del domingo. Esta semana, m&aacute;s que nunca, el dif&iacute;cil equilibrio entre los actores pol&iacute;ticos madrile&ntilde;os estar&aacute; determinado por el resultado de las elecciones catalanas.
    </p><p class="article-text">
        En estos momentos en Catalunya coexisten tres horizontes pol&iacute;ticos superpuestos entre s&iacute;: independentistas, progresistas y el bloque conservador de la foto de Col&oacute;n. La suma para formar gobierno podr&iacute;a estar garantizada para los dos primeros bloques, teniendo ERC la capacidad de decantar la balanza hacia el lado progresista o hacia el lado independentista&nbsp; incluso aunque Aragon&egrave;s fuera superado por Illa. El tercer bloque no sumar&iacute;a en ning&uacute;n caso. Sin embargo, las implicaciones pol&iacute;ticas del resultado que obtengan PP, Cs y Vox podr&iacute;an ser incalculables en Madrid o Andaluc&iacute;a, de desatarse el terremoto que algunas encuestas adelantaban hace unas horas. Vox liderar&iacute;a el bloque, ligeramente por encima de Cs y duplicando en esca&ntilde;os al PP.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Al PP le crecen los enanos. El caso de los papeles de B&aacute;rcenas se ha convertido, en medio de la contienda electoral, en el caso de los 30 a&ntilde;os de corrupci&oacute;n. La frustraci&oacute;n de G&eacute;nova fue expresada de manera magistral por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel D&iacute;az Ayuso, que afirmaba sin titubeos: &ldquo;Est&aacute; todo perfectamente orquestado para da&ntilde;arnos&rdquo;. Una estrategia popularizada en los &uacute;ltimos a&ntilde;os por Donald Trump, pero fuertemente arraigada en la cultura pol&iacute;tica de la derecha espa&ntilde;ola. Fue la misma que siguieron en su momento con el Prestige, el 11M o el Yak-42: &ldquo;si la verdad no te conviene, no sufras; construye tu propia verdad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El PP convive con la contradicci&oacute;n de ser uno de los grandes partidos nacionales y al mismo tiempo haber renunciado a entender Espa&ntilde;a. Los 4&nbsp; diputados con los que cuenta, de los 135 que componen el Parlament, y los 67 concejales de los m&aacute;s de 9.000 que hay repartidos entre las cuatro provincias catalanas, en cualquier organizaci&oacute;n sensata habr&iacute;an dado lugar a una profunda reflexi&oacute;n. Un partido que aspira a gobernar Espa&ntilde;a no puede permitirse estar pr&oacute;ximo a la desaparici&oacute;n en una de las comunidades m&aacute;s determinantes del pa&iacute;s. Y por eso solo pueden entenderse como un grito de impotencia las palabras con las que lac&oacute;nicamente cerr&oacute; Ayuso su discurso: &ldquo;somos alternativa&rdquo;. Si la posici&oacute;n del PP respecto de Catalunya no ha cambiado y siguen utiliz&aacute;ndola como un espacio pol&iacute;tico para la confrontaci&oacute;n al servicio de sus intereses electorales en otras regiones, por qu&eacute; iba a aumentar la confianza que los catalanes depositan en ellos. En pol&iacute;tica nadie regala nada.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, los problemas para Casado pueden no terminar aqu&iacute;. Si Vox se impone finalmente en Catalunya como primera fuerza pol&iacute;tica de la derecha espa&ntilde;ola, los equilibrios del bloque se alterar&iacute;an dr&aacute;sticamente y con ello, inevitablemente, el liderazgo de Casado. Se incumplir&iacute;a as&iacute; el compromiso del l&iacute;der del PP de reconstruir el centro derecha bajo el auspicio de su partido. Una misi&oacute;n que se antojar&iacute;a imposible para un dirigente que ya carga sobre sus espaldas el &eacute;xito electoral en Galicia de un Feijo&oacute; que hace tiempo que vuela libre de las consignas de G&eacute;nova y la influencia p&uacute;blica de una Ayuso que ya acumula m&aacute;s minutos televisivos que el l&iacute;der de su propio partido.
    </p><p class="article-text">
        Las coaliciones de gobierno en Madrid o Andaluc&iacute;a podr&iacute;an tensionarse a niveles desconocidos hasta la fecha. No es ning&uacute;n misterio que Ayuso se siente c&oacute;moda con Monasterio, hay plena sinton&iacute;a pol&iacute;tica y si esa relaci&oacute;n no ha fructificado antes solamente ha sido por el temor al desencuentro con Cs. Sin embargo, la influencia de Aguado en el gobierno auton&oacute;mico est&aacute; en ca&iacute;da libre desde hace meses. Todas las batallas que el vicepresidente ha decidido librar se han saldado con un golpe en la mesa de Ayuso que ha reforzado su autoridad y condenado al ostracismo a sus socios. Ayuso ya ha pactado los presupuestos con Vox y un batacazo electoral de Cs en Catalunya podr&iacute;a animarla a ofrecer a Monasterio un puesto en el consejo de gobierno y lograr as&iacute; el colapso definitivo de su socio. Se cumplir&iacute;a de esta manera uno de sus objetivos de legislatura: maniatar a Cs para llegar a 2023 con dos candidaturas conservadoras en vez de tres.
    </p><p class="article-text">
        De confirmarse los pron&oacute;sticos, Cs podr&iacute;a sufrir una ca&iacute;da hist&oacute;rica en Catalunya que agudizar&iacute;a la crisis que arrastran desde las pasadas elecciones generales que provocaron la dimisi&oacute;n de Albert Rivera. Posiblemente el PSC recoger&iacute;a una buena parte de este voto liberal y moderado que huir&iacute;a de unas siglas manchadas por los acuerdos de gobierno con la extrema derecha <em>trumpista</em> en Madrid o Andaluc&iacute;a. El golpe ser&iacute;a grande toda vez que Cs ha construido su relato de campa&ntilde;a sobre la enso&ntilde;aci&oacute;n de que existe una posibilidad de gobierno constitucionalista bajo su liderazgo. La realidad, que es tozuda, constatar&iacute;a que ello no ser&iacute;a posible ni siquiera bajo la presidencia de Illa, contando con que el PSC se atreviera a una aventura de tal envergadura y que probablemente ser&iacute;a rechazada de pleno por Pedro S&aacute;nchez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El previsible baj&oacute;n de Cs no puede sorprender. El lunes le preguntaba &Agrave;ngels Barcel&oacute; a In&eacute;s Arrimadas por el caso B&aacute;rcenas y Arrimadas contestaba con los ERE y el 3%. Un razonamiento que recuerda a la &eacute;poca en la que el bipartidismo ocultaba sus miserias ech&aacute;ndole en cara al adversario las mismas conductas que uno practicaba. &ldquo;Mal de muchos, consuelo de tontos&rdquo;, pensar&iacute;an seguramente muchos al escuchar las palabras de la l&iacute;der de Cs. Pero la cuesti&oacute;n de fondo es que si tienes el mismo proyecto que el PP, si gobiernas con el PP siempre que tienes la oportunidad y si reproduces el mismo argumentario que el PP, lo raro ser&iacute;a que Cs no fuera a tener unos resultados parecidos a los del PP. Dicen las encuestas que el PSC le va a robar el 30% de los votos a Cs. Quiz&aacute;s hasta se queden cortas.
    </p><p class="article-text">
        Catalunya vuelve a centrar el debate pol&iacute;tico en Espa&ntilde;a en un clima enrarecido por la pandemia y por los l&iacute;deres independentistas que seguir&aacute;n la jornada desde la prisi&oacute;n o el exilio. M&aacute;s all&aacute; de comparaciones, es incuestionable que estas elecciones no se celebran en un clima de normalidad y eso nunca es bueno para la democracia. Es posible que las derechas espa&ntilde;olas ocupen una posici&oacute;n subalterna en el escenario catal&aacute;n, pero su batalla particular por hegemonizar el espacio del centro derecha marcar&aacute; el devenir de varios gobiernos y el futuro de un bloque ideol&oacute;gico que desde la Transici&oacute;n nunca ha estado tan fragmentado. Parad&oacute;jicamente, el fracaso electoral de PP y Cs puede hacer de la noche del domingo un caramelo para el <em>trumpismo</em> de Ayuso y Monasterio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Perpinyà]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/opa-hostil-trumpismo-espanol_129_7210882.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Feb 2021 05:00:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c90038ba-dc71-4d50-a1a7-adc73f4ea19f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="4819657" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c90038ba-dc71-4d50-a1a7-adc73f4ea19f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="4819657" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La OPA hostil del trumpismo español]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c90038ba-dc71-4d50-a1a7-adc73f4ea19f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ignacio Aguado o el arte de pedir perdón a medias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ignacio-aguado-arte-pedir-perdon-medias_129_6311102.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab54688a-c50e-4e02-acbb-30c9bdb0a7bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ignacio Aguado o el arte de pedir perdón a medias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En las filas de Ciudadanos, y sobre todo entre sus votantes, cada vez hay más gente que se encuentra incómoda, sin saber muy bien qué pintan sosteniendo a una presidenta como Ayuso</p></div><p class="article-text">
        El pasado 28 de septiembre, el vicepresidente del Gobierno de la Comunidad de Madrid, el se&ntilde;or Ignacio Aguado, escrib&iacute;a en Twitter: &ldquo;La imagen que estamos dando ambas administraciones no es la que esperan los madrile&ntilde;os y pido disculpas por ello&rdquo;. El pasado 9 de octubre, volv&iacute;a a hacerlo: &ldquo;Lamentablemente los pol&iacute;ticos hemos vuelto a fracasar. Las consecuencias las pagan los ciudadanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No vamos a entrar a valorar la dudosa sinceridad de sus palabras cuando en ellas mete en el mismo saco a &ldquo;los pol&iacute;ticos&rdquo;, como si la culpa fuera de la pol&iacute;tica en abstracto y &eacute;l como vicepresidente no fuera responsable directo del desprop&oacute;sito de las &uacute;ltimas semanas. Pero dando por v&aacute;lidas sus disculpas, parece evidente que, cuando uno reconoce un error, &eacute;ste debe ir acompa&ntilde;ado de un compromiso de reparaci&oacute;n. De lo contrario, las disculpas quedan como un gesto de cara a la galer&iacute;a, que quiz&aacute;s alivia al emisor, pero que no ofrece al receptor ninguna garant&iacute;a de que no se vuelva a repetir en el futuro. Pedir perd&oacute;n a secas es un paso que se queda corto sin las razones que expliquen el error y la voluntad de corregirlo.
    </p><p class="article-text">
        Y los errores no han sido pocos ni menores. La Comunidad de Madrid lleva desde hace semanas siendo el epicentro de la pandemia despu&eacute;s de cuatro meses sin hacer nada. Con el sistema sanitario completamente fuera de control, el Gobierno de Ayuso se neg&oacute; a que los barrios y municipios que consideraban &ldquo;de los suyos&rdquo; se sometieran a los mismos criterios que los barrios y pueblos del Sur y el Este de Madrid. Mientras medio mundo tomaba medidas mucho antes y mucho m&aacute;s estrictas, en Madrid se elabor&oacute; mal la orden premeditadamente para que los tribunales la tumbara y el Gobierno central se viera obligado a intervenir. Y, con el mismo modus operandi que han usado siempre, han manipulado los datos para meter a los contagiados debajo de la alfombra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por si no fuera suficiente, esta semana vamos de camino a otra negociaci&oacute;n in extremis. La competici&oacute;n por ver quien hace la rueda de prensa m&aacute;s larga o carga con mayor eficacia la responsabilidad de la toma de decisiones en el de al lado, ha dejado de ser una pr&aacute;ctica excepcional para convertirse en una aut&eacute;ntica filosof&iacute;a de gesti&oacute;n patentada por Ayuso y consentida por Aguado. Lo &uacute;nico seguro es que ninguna de las partes de este gobierno ha alterado su orden de prioridades para situar de una vez por todas la salud en primer lugar. El silencio de Ayuso sobre los rastreadores que faltan o los recursos que necesita la Atenci&oacute;n Primaria encuentra un aliado perfecto en el silencio de Aguado.
    </p><p class="article-text">
        Con este panorama, y si realmente el se&ntilde;or Aguado est&aacute; arrepentido con esta situaci&oacute;n esperp&eacute;ntica, si cree que se podr&iacute;a haber actuado antes, si cree que ha sido un error poner palos en las ruedas a las medidas que se&ntilde;ala la ciencia, si cree que los madrile&ntilde;os y madrile&ntilde;as han pagado injustamente la irresponsabilidad y el exceso de c&aacute;lculo pol&iacute;tico de unos y otros, le animamos a que sea valiente y pase de las palabras a los hechos. Poner un tuit, mandar mensajes en clave en una entrevista y quedarse de brazos cruzados no evita que el desastre en Madrid se perpet&uacute;e.
    </p><p class="article-text">
        Estamos convencidos de que en las filas de Ciudadanos, y sobre todo entre sus votantes, cada vez hay m&aacute;s gente que se encuentra inc&oacute;moda, sin saber muy bien qu&eacute; pintan sosteniendo a una presidenta como Ayuso. Es evidente que algunos est&aacute;n cansados del maltrato, el ninguneo y el menosprecio, o que incluso les preocupa que el balance de su aportaci&oacute;n al gobierno se reduzca a la verg&uuml;enza e impotencia. Es comprensible que en Ciudadanos haya quienes no quieran resignarse a pedir perd&oacute;n de boquilla cada vez que Ayuso se sale con la suya porque esa es precisamente la expresi&oacute;n de la vieja pol&iacute;tica que tanto critica siempre el se&ntilde;or Aguado: sostener un gobierno a sabiendas de que est&aacute; tomando decisiones equivocadas.
    </p><p class="article-text">
        Nosotros no vamos a tirar la toalla porque, en una situaci&oacute;n tan grave como la que estamos viviendo, Madrid no se lo puede permitir. Por eso vamos a ofrecer di&aacute;logo para buscar una salida alternativa al caos negacionista de Ayuso, record&aacute;ndole a Aguado que es &eacute;l quien tiene la llave para librar a los madrile&ntilde;os del peligro p&uacute;blico en el que se ha convertido el ejecutivo de Ayuso. No somos ingenuos, sabemos que nos separa un abismo, pero tambi&eacute;n sabemos que no debe haber ninguna diferencia que sea m&aacute;s importante que las vidas que se pueden salvar. Es tan sencillo como responder al dilema que &eacute;l mismo plante&oacute;: ser virus o vacuna. Cuando elija vacuna, se habr&aacute; disculpado como es debido con los madrile&ntilde;os. Hasta entonces solo no pasar&aacute; de ser un gesto para la galer&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica García, Pablo Perpinyà]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/ignacio-aguado-arte-pedir-perdon-medias_129_6311102.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Oct 2020 19:53:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ab54688a-c50e-4e02-acbb-30c9bdb0a7bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="722033" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ab54688a-c50e-4e02-acbb-30c9bdb0a7bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="722033" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Ignacio Aguado o el arte de pedir perdón a medias]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ab54688a-c50e-4e02-acbb-30c9bdb0a7bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Ignacio Aguado,Madrid,Isabel Díaz Ayuso]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
