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    <title><![CDATA[elDiario.es - Juan de la Cruz Rodríguez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/juan-de-la-cruz-rodriguez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Juan de la Cruz Rodríguez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[A propósito del video sobre la indumentaria tradicional de la Isla de La Palma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/proposito-video-indumentaria-tradicional-isla-la-palma_129_6369793.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Una vez repuesto del notable estupor que me produjo, me convenzo de que es necesaria una respuesta contundente al desafortunado trabajo que, de forma general, podríamos calificar de cursi, pretencioso, falto de rigor y confuso en la locución que acompaña a las imágenes.</p></div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de haber visto varias veces el mencionado video y una vez repuesto del notable estupor que me produjo, me convenzo de que es necesaria una respuesta contundente al desafortunado trabajo que, de forma general, podr&iacute;amos calificar de cursi, pretencioso, falto de rigor y confuso en la locuci&oacute;n que acompa&ntilde;a a las im&aacute;genes. Siendo, adem&aacute;s, reincidente en el empe&ntilde;o de promocionar todos aquellos defectos t&oacute;picos que, desgraciadamente, hoy en d&iacute;a se han generalizado a la hora confeccionar los trajes t&iacute;picos de La Palma, un territorio que siempre tuvo fama de atesorar un riqu&iacute;simo repertorio de indumentarias como no exist&iacute;a en ninguna otra isla de las que conforman nuestra regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo promocional al que nos referimos no solo redunda en las incorrecciones estereotipadas que en la actualidad se dan en los trajes palmeros, sino que omite todas las variantes de prendas conocidas, as&iacute; como las m&aacute;s antiguas recuperadas y sus diversas maneras de vestirlas. Nos referimos, concretamente, a aquellas prendas que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os han divulgado algunos colectivos y particulares, aportando en este sentido las pruebas concluyentes que avalan sus propuestas: antiguas prendas testigo, documentos notariales, inventarios dom&eacute;sticos, testamentos de los archivos parroquiales, artes figurativas (como pinturas y esculturas) y los testimonios de aquellas personas que convivieron con modas y maneras ya pasadas.
    </p><p class="article-text">
        La locuci&oacute;n del video se inicia atribuyendo el origen de la indumentaria que se muestra a los siglos XVI y XVII, cuando en realidad pertenece a los siglos XVIII y XIX, o sea, doscientos a&ntilde;os despu&eacute;s, aportando una &ldquo;curiosa&rdquo; e &ldquo;in&eacute;dita&rdquo; teor&iacute;a sobre la imposibilidad de evoluci&oacute;n de los modos de vestir de las clases menos favorecidas y el exclusivo uso de encajes, blondas y otros elementos por parte de las clases m&aacute;s pudientes. Adem&aacute;s, en las im&aacute;genes que se muestran de fondo aparecen dos parejas de campesinos paseando y que al cruzarse se saludan con una reverencia al m&aacute;s puro estilo cortesano de Versalles, tal vez v&aacute;lido para El Minu&eacute;, pero no para los labradores de aquella &eacute;poca...
    </p><p class="article-text">
        <strong>TRAJES DE FAENA</strong>
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                Componentes del Grupo Folclórico El Mensajero. Década de los años cuarenta del siglo XX.                            </span>
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        <strong>Mujer de faena</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Se contin&uacute;a con el traje de diario de mujer donde la modelo se nos presenta con un maquillaje excesivo, impropio de la clase campesina. Luego se nos ense&ntilde;a el calzado de &ldquo;botines&rdquo; de botones con un tac&oacute;n que denominan &ldquo;cuadrado&rdquo;, cuando en realidad se trata de un borcegu&iacute; o botina con tac&oacute;n de carrete. Es verdad que estas botas se usaron, pero fueron m&aacute;s comunes los zapatos de amarrar con cordones y de los que tampoco se hace menci&oacute;n. Luego, se nos muestran las medias de nailon y los pololos; pero se omite el uso de las polainas en las mujeres, un caso raro en el uso de una indumentaria femenina y &uacute;nico en el vestir popular de nuestra naci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En lo concerniente a la camisa, en el video se la denomina &ldquo;blusa&rdquo;, t&eacute;rmino moderno impropio en una explicaci&oacute;n sobre esta indumentaria y a la que el narrador le atribuye un bordado a punto de cruz de color negro &ldquo;hecho a la hebra&rdquo;, donde ser&iacute;a m&aacute;s correcto decir &ldquo;a hebra contada&rdquo;. Estos bordados de punto de cruz negros son &uacute;nicos y exclusivos de las enaguas de lienzo y en la d&eacute;cada de los a&ntilde;os cincuenta del pasado siglo se popularizaron en las camisas de ambos sexos, calzoncillos e incluso en los delantales y faltriqueras, dada su facilidad de ejecuci&oacute;n frente a los bordados de realce blanco propios de estas prendas. Observando las fuentes gr&aacute;ficas (pinturas y fotograf&iacute;as), los bordados en negro aparecen t&iacute;midamente a partir de la fecha mencionada y con mayor profusi&oacute;n en la d&eacute;cada de los sesenta de la antedicha centuria, una moda promovida por los pocos colectivos folcl&oacute;ricos que en ese tiempo exist&iacute;an. Desgraciadamente, esta costumbre est&aacute; tan arraigada que dif&iacute;cilmente se podr&aacute; erradicar, pero, desde luego, lo que nunca se deber&iacute;a de hacer es fomentarla por medio de este tipo de trabajo promocional y menos contando con el respaldado de una instituci&oacute;n p&uacute;blica como es el Cabildo Insular de La Palma. Sin embargo, como contrapartida, es gratificante comprobar c&oacute;mo ya hay muchos colectivos y particulares interesados en el buen vestir tradicional que optan por no bordar dichas prendas en negro y optan por dejarlas sin bordar o hacerlo con realce blanco.
    </p><p class="article-text">
        Contin&uacute;a la locuci&oacute;n nombrando la enagua de &ldquo;lino o hilo&rdquo;, donde realmente se debiera decir de &ldquo;lienzo o hilo&rdquo;, a&ntilde;adiendo que &ldquo;est&aacute; bordada a punto de cruz negro&rdquo; e insistiendo de forma desacertada que &eacute;ste &ldquo;haga juego con los de la camisa&rdquo;. Prosigue el video mostr&aacute;ndonos ese corte en la cadera o mondonguillo, que es otra de las adiciones con las que se han transformado estas prendas recientemente. Por nuestra parte, conocemos m&aacute;s de una decena de enaguas antiguas con m&aacute;s de cien a&ntilde;os y ninguna de ellas estaba partida en la cadera con dicha labor que, dicho sea de paso, resta volumen y vuelo a la figura de la mujer de cintura para abajo, aunque, por el contrario, para acentuar este volumen, se llegaban a poner varias de estas prendas superpuestas. Sin embargo, esta costumbre tambi&eacute;n se ha pasado por alto en el video que comentamos.
    </p><p class="article-text">
        Seguimos con &ldquo;la falda&rdquo; (aunque lo acertado es denominarla &ldquo;enagua de lana&rdquo;) y de la que el presentador nos dice que es &ldquo;tejida a telar&rdquo;, aunque se da la circunstancia de que todas las telas del mundo &ndash;antiguas o modernas&ndash; son tejidas en telar. El locutor tal vez quiso decir &ldquo;tejida en telar manual&rdquo;; pero ocurre que la tela que sale en el video es industrial, informaci&oacute;n &eacute;sta que s&iacute; es relevante. Sigue la explicaci&oacute;n centr&aacute;ndose ahora en los ribetes de la prenda, los cuales seg&uacute;n rese&ntilde;a el presentador, se hacen a gusto de &ldquo;la se&ntilde;ora&rdquo; &iquest;En qu&eacute; quedamos? &iquest;Estamos explicando un traje de campesina o de se&ntilde;ora...? Asimismo, se nos muestra la barredera, pero sin decirnos que era muy frecuente que &eacute;sta se llevara tambi&eacute;n por fuera, en los bajos de las enaguas de lana. Respecto a esta prenda, sol&iacute;an ser negras, azul marino o marrones (y con menos frecuencia de otros colores), pero nunca las hemos conocido del tono marr&oacute;n claro o beige oscuro como el que se nos muestra. Adem&aacute;s, otro de los nuevos modismos introducidos en la confecci&oacute;n de las faldas es el del tama&ntilde;o de los frunces de la cintura, que se duplican de ancho, anomal&iacute;a de la que tampoco escapa el ejemplar que se nos presenta en el video.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, se nos muestra otra pieza fundamental, el justillo, aunque se ve claramente que no se corresponde a la talla de la modelo, ya que las dos puertas delanteras se unen y cierran, haciendo que la funci&oacute;n de dicha prenda, que es la misma que la de los actuales sujetadores (resaltar y sujetar los senos), quede totalmente invalidada.
    </p><p class="article-text">
        Sigue la explicaci&oacute;n con el pa&ntilde;uelo de hombros, que de nuevo incurre en otro de los nuevos modismos que deval&uacute;an la pureza de nuestra indumentaria. Se trata de un trozo de tela cuadrado al que se le han cosido una serie de aplicaciones de otras telas para imitar las pa&ntilde;oletas o manteletas de cuadros o con listas perimetrales. El resultado es m&aacute;s que desafortunado y para mayor infortunio el locutor afirma que &ldquo;tambi&eacute;n se pueden adornar con cintas, pasacintas o encajes&rdquo;. Por nuestra parte, y para que quede bien claro, los pa&ntilde;uelos de hombros o manteletas eran de una sola pieza (frecuentemente estampados, a cuadros, lunares o lisos), pero nunca con adiciones de otros g&eacute;neros. Se pod&iacute;an colocar de varias maneras, circunstancia que tambi&eacute;n no se menciona en ning&uacute;n momento.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, al hablar de la gasa (tambi&eacute;n llamada toca), se asegura que &ldquo;se ha de poner de la oreja derecha a la izquierda&rdquo;, cuando en realidad da igual el sentido. Tambi&eacute;n se nos informa sobre dicha prenda exponiendo que &ldquo;era la forma usual de llevarla para trabajar&rdquo;. Aseveraci&oacute;n un tanto contradictoria, por la l&oacute;gica comodidad que se busca para el trabajo, que invita a pensar que esa manera de llevar la gasa es m&aacute;s propia para salir, ir a la ciudad, a la iglesia, etc.; pero no adecuada para el duro trabajo del campo.
    </p><p class="article-text">
        La siguiente prenda que se aborda es la montera, a la que el presentador denomina &ldquo;peque&ntilde;o sombrero&rdquo;, lo que demuestra el desconocimiento de que ambas prendas pertenecen a la familia de los tocados, pero con caracter&iacute;sticas completamente diferentes. Y es aqu&iacute; donde se vuelve a incurrir en preconizar otro de los modismos carentes de fundamento y que en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas se ha generalizado en este interesante tocado femenino: la deplorable costumbre de levantar el ala de la montera para mostrar una serie de agujas enhebradas con hilos de vivos colores y que se llevaban para remediar alg&uacute;n peque&ntilde;o roto o imprevisto. Es verdad que esa costumbre exist&iacute;a, pero normalmente se llevaba una aguja con hilo blanco o negro y desde luego nunca se ense&ntilde;aba.
    </p><p class="article-text">
        Prosigue el video mostr&aacute;ndonos una rareza en la indumentaria como es la de atarse la gasa con un pa&ntilde;uelo para evitar que se levantase por el viento o cualquier otra circunstancia. Esta minoritaria costumbre se nos explica como si fuese parte fundamental del traje y de la manera que la presentan, con el lazo lateral, m&aacute;s parece un adorno que una prenda utilitaria.
    </p><p class="article-text">
        Como conclusi&oacute;n, decimos que tanto las im&aacute;genes como como la locuci&oacute;n que las acompa&ntilde;a nos exponen una indumentaria conjuntada en colores, donde todas las prendas hacen juego (al m&aacute;s puro estilo del siglo XX), con una modelo maquillada en exceso, a la que la camisa, el justillo y la enagua de lana le van grandes, exhibiendo un conjunto poco cre&iacute;ble, carente de frescura y espontaneidad.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, abordamos, de forma resumida, un an&aacute;lisis del resto de los atuendos que aparecen, dado que un estudio pormenorizado como el del traje de faena de mujer generar&iacute;a un extenso documento, inadecuado para el fin que perseguimos. Por lo tanto, solo resaltaremos aquellas cuestiones relevantes, pasando por alto peque&ntilde;as incorrecciones y omisiones tanto en las im&aacute;genes como en la locuci&oacute;n.
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            <span class="title">
                Grupo de campesinos de La Palma. Siglo XIX.                            </span>
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        <strong>El hombre de faena</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lleva camisa y calzoncillos bordados a punto de cruz. Esto es innecesario y err&oacute;neo. El modelo se presenta con calcetines cortos, nunca usados en el siglo XVIII y XIX El chaleco presenta un patronaje deficiente, muy ancho de hombros, desmesuradamente largo, con bolsillos in&uacute;tiles y carente de ojales y botones.
    </p><p class="article-text">
        Los calzones est&aacute;n confeccionados con el patr&oacute;n de los calzoncillos, con bragueta central y ribetes de seda impropios de una prenda de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Locuci&oacute;n:
    </p><p class="article-text">
        Es un gran error recomendar la camisa y los calzoncillos bordados en punto de cruz negros; confunde el lino (materia prima) con el lienzo (variedad de tela de lino); asegura que la lanza corta (propia de los ni&ntilde;os) sirve para conducir el ganado, cuando dicha tarea se hace con la aguijada; recomienda poner la alforja de forma inveros&iacute;mil y de una manera que nunca se llev&oacute;. Confunde calzones con pantalones y se omite el uso del zamarr&oacute;n, la prenda se&ntilde;era y distintiva del vestir del hombre palmero.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Paisanos de La Palma. Segunda mitad del siglo XIX.                            </span>
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        <strong>TRAJES DE GALA</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;No se trata de trajes de gala sino &ldquo;de domingo&rdquo; o &ldquo;fiesta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La mujer</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porta desacertadamente medias caladas, in&eacute;ditas en La Palma en los siglos que tratamos. La camisa presenta un bordado popular en realce blanco que el narrador confunde con bordado &ldquo;de richelieu&rdquo; y que, siendo de origen popular espa&ntilde;ol, aqu&eacute;l le atribuye origen cortesano franc&eacute;s. La enagua se presenta bordada en realce blanco, cuando lo correcto es en punto de cruz negro. Adem&aacute;s, lleva el llamado mondonguillo y asoma un palmo por los bajos de la enagua de seda salvaje. La enagua de seda salvaje aparece llena de motas y con su superficie irregular, con plisado a la cintura de desmesurado tama&ntilde;o y un color inusual en el vestir palmero. El Jub&oacute;n, al que el narrador llama &ldquo;justillo con mangas&rdquo;, se le atribuye el uso de prenda de abrigo, a la cual se le han de cerrar las partes delanteras lo m&aacute;s posible para marcar las formas femeninas. Adem&aacute;s, posteriormente, el locutor se desdice arguyendo que estas formas se han de ocultar con otra prenda llamada &ldquo;pecher&iacute;n&rdquo;. En este sentido, el jub&oacute;n (al igual que el justillo) serv&iacute;a para hacer las funciones del actual sujetador, realzando los senos, nunca aplast&aacute;ndolos. El petillo es llamado por el narrador &ldquo;pecher&iacute;n&rdquo;. Los petillos son una prenda minoritaria y en ning&uacute;n caso serv&iacute;an para disimular el busto, como soporte de bisuter&iacute;a o la imposible tarea de mostrar la dote de una novia. La toca es llamada &ldquo;seda&rdquo;, que es el nombre de la materia prima con que generalmente est&aacute; hecha. No es el nombre de la prenda. El cuestionable pa&ntilde;uelo de cintura se asegura que ha de ser &ldquo;de seda adornado con encajes pero en este caso con frivolit&eacute;&rdquo; &iquest;Acaso se desconoce que el frivolit&eacute; es una modalidad de encaje?
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                Joven de La Palma con jubón y petillo.                            </span>
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        <strong>El hombre</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se presenta con la camisa y los calzoncillos bordados en realce blanco, que es llamado por el narrador bordado &ldquo;de richelieu&rdquo;, lo que es absolutamente incierto. A continuaci&oacute;n, se nos presentan los calzones, que seg&uacute;n la locuci&oacute;n son &ldquo;pantalones&rdquo;. De muy ordinaria confecci&oacute;n, por cierto, con botones en las perneras colocados incorrectamente en la parte anterior, justo donde debieran estar los ojales. La faja de seda se vuelve a anudar como en el traje de faena, perdi&eacute;ndose la oportunidad de mostrar cualquiera de las otras muchas maneras que se conocen de colocar esta prenda. Prosigue coloc&aacute;ndose un rosario en la faja que cuelga sobre la pernera, acci&oacute;n para nosotros inveros&iacute;mil y de dif&iacute;cil justificaci&oacute;n. El chaleco es correcto, a no ser por los bolsillos que son in&uacute;tiles y se simulan con las carteras cosidas en las puertas, donde seg&uacute;n la locuci&oacute;n &ldquo;se puede guardar o colgar el rosario&rdquo;, mientras las im&aacute;genes nos muestran como este admin&iacute;culo se coloca en la faja. Contin&uacute;a el audiovisual con la capa gavilona, que el narrador denomina como &ldquo;babil&oacute;nica&rdquo;, disponiendo su esclavina hacia atr&aacute;s. Una contradictoria acci&oacute;n, atendiendo a la funcionalidad de abrigo de esta prenda, utilizada para las faenas del campo en los tiempos fr&iacute;os, pero desde luego nunca como indumento de lujo vinculado a los &ldquo;trajes de gala&rdquo;.
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                Mujeres de La Palma en trajes de domingo o fiesta.                            </span>
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        <strong>MANTO Y SAYA</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>La mujer</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se omite la informaci&oacute;n de que este tipo de atuendo es el propio para ir a la iglesia. El cometido que justifica su raz&oacute;n de ser.
    </p><p class="article-text">
        Se nos apunta que el hecho de llevar dos faldas eleva la categor&iacute;a social de la portadora por la sencilla raz&oacute;n de vestirlas. Sin embargo, este atuendo era propio de todas las clases sociales y pod&iacute;a ser de seda o de lana, siendo el m&aacute;s frecuente el de color negro.
    </p><p class="article-text">
        Se nos vuelve a mostrar un petillo recargado de bisuter&iacute;a, con corte, dimensiones y guarniciones incorrectas e inventadas.
    </p><p class="article-text">
        Se sujeta la toca al cuello con un pa&ntilde;uelo con lazo lateral. Este recurso de sujetar la gasa es impropio e in&eacute;dito en esta modalidad de indumento.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, se nos muestra el frecuente complemento de la sombrilla, que en este caso el narrador confunde con un &ldquo;paraguas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El hombre</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porta medias caladas de uso desconocido en Canarias.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la locuci&oacute;n, calza &ldquo;escarpines con hebillas&rdquo;, cuando en realidad porta zapatos de pala alta con hebillas.
    </p><p class="article-text">
        Se vuelve a insistir, desacertadamente, en denominar los bordados en realce de la camisa como bordados &ldquo;de richelieu&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Prescinde del uso de los calzoncillos, no sabemos si por olvido o por creer que este tipo de traje no los lleva.
    </p><p class="article-text">
        Se nos muestra una especie de abrigo que denominan casaca confeccionada con un g&eacute;nero inapropiado, a la vez que desprovista de botones y carteras para los bolsillos.
    </p><p class="article-text">
        Se vuelve a mostrar la desconocida costumbre del rosario colgando de la faja y se nos aclara que este atuendo ha de llevar un bast&oacute;n de mando con empu&ntilde;adura de plata.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, el video concluye con una pareja vestida de diario donde el var&oacute;n hace girar a la mujer, para luego caer rendido con una genuflexi&oacute;n al m&aacute;s puro estilo cortesano...
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Campesinos en traje de domingo. La mujer va de &quot;manto y saya&quot;.                            </span>
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        En resumen, aunque el aludido proyecto audiovisual se nos presenta con pretendidas intenciones did&aacute;cticas, por el contrario, se nos presentan unos modelos cargados de t&oacute;picos nacidos en la segunda mitad del siglo XX, con hechuras y patronaje muy degenerados y transformados, lo que echa por tierra las labores de recuperaci&oacute;n de la indumentaria tradicional. Un quehacer que colectivos y particulares vienen acometiendo desde hace ya varias d&eacute;cadas, avalados por serios y sustanciosos trabajos de investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las explicaciones en tono grandilocuente y pretencioso, llenas de afectaci&oacute;n, demuestran un escaso conocimiento del tema que tratamos, con la agravante de que la mayor&iacute;a de las veces se recurre a los modismos y t&oacute;picos que hoy afean nuestra indumentaria, y que desde un quehacer como &eacute;ste se deber&iacute;an tratar de erradicar. Por otro lado, la carencia de conocimientos lleva al narrador a recurrir a obviedades o a pueriles argumentos, que llegan incluso a ser incongruentes, y que ponen de manifiesto un vac&iacute;o de sapiencia sobre la indumentaria tradicional de la Isla de La Palma.
    </p><p class="article-text">
        Terminamos esta exposici&oacute;n, animando encarecidamente a las entidades oficiales de la isla de La Palma para que manifiesten su verdadero inter&eacute;s por divulgar esta faceta de nuestra cultura, hoy convertida en se&ntilde;a de identidad, y que se dejen asesorar por aquellas personas que, despu&eacute;s de una larga trayectoria formativa y profesional, han demostrado con su quehacer un firme conocimiento global del vestir palmero. Igualmente, deploramos que en la presentaci&oacute;n oficial de este &ldquo;libelo&rdquo; a los medios de comunicaci&oacute;n, la persona responsable de la iniciativa haya difundido la poco cre&iacute;ble informaci&oacute;n de que para realizar el reportaje &ldquo;se han basado en documentos guardados en la Escuela de Artesan&iacute;a&rdquo;, cuando el resultado habla por s&iacute; solo, demostrando que no ha habido ning&uacute;n trabajo de investigaci&oacute;n previo y que los documentos a los que se alude realmente no existen.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Agrupación Folclórica Echentive de Fuencaliente, el mejor ejemplo del correcto uso de la indumentaria tradicional de la Isla de la Palma."
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                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Agrupación Folclórica Echentive de Fuencaliente, el mejor ejemplo del correcto uso de la indumentaria tradicional de la Isla de la Palma.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>* Juan de la Cruz Rodr&iacute;guez es t&eacute;cnico em&eacute;rito en textiles e indumentaria del Museo de Historia y Antropolog&iacute;a de Tenerife </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cabildo de Tenerife.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan de la Cruz Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/proposito-video-indumentaria-tradicional-isla-la-palma_129_6369793.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Oct 2020 17:25:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[A propósito del video sobre la indumentaria tradicional de la Isla de La Palma]]></media:title>
    </item>
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