<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Sara Henarejos Carrillo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/sara-henarejos-carrillo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Sara Henarejos Carrillo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1030355/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Crónica de un desastre anunciado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/cronica-desastre-anunciado_132_6436278.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/66f615cd-d89f-4a1f-988e-7ac44f62b7ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Crónica de un desastre anunciado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El concepto de burbuja es una quimera, un invento forzado para apaciguar conciencias y ocultar los casos reales y la realidad de que ni se están realizando las pruebas PCR prometidas ni rastreos porque hasta han diluido lo que es un contacto estrecho</p></div><p class="article-text">
        La pandemia sigue ah&iacute; desde que nos sorprendi&oacute; el pasado mes de marzo y un nuevo curso comenz&oacute; con muchas dudas y mucho trabajo a las espaldas para intentar que los centros educativos fueran espacios seguros, procurando una vuelta segura; pero tambi&eacute;n con una desidia muy preocupante por parte de la administraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde el mes de septiembre, fecha en la que nos incorporamos a las aulas despu&eacute;s de un triste, at&iacute;pico y dif&iacute;cil confinamiento domiciliario, donde despedimos a nuestros alumnos a trav&eacute;s de herramientas telem&aacute;ticas, intentando salvar una evidente brecha digital en nuestra sociedad, los docentes vivimos en un continuo limbo y preocupaci&oacute;n constante, donde cada d&iacute;a nos preguntamos si el maldito &ldquo;bicho&rdquo; caer&aacute; en nuestro centro, sobre alguno de nuestros chicos o chicas o, incluso, sobre nosotros mismos, poniendo en peligro nuestras vidas y las de nuestras familias.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la descoordinaci&oacute;n err&aacute;tica de las administraciones, su falta de transparencia y de recursos, con protocolos indefinidos y cambiantes, los docentes, a diario, procuramos que &ldquo;nuestros&rdquo; ni&ntilde;os y ni&ntilde;as permanezcan a una distancia prudencial que, en la mayor&iacute;a de casos es imposible guardar por las altas ratios y espacios inadecuados, que no formen grupos ni se relajen a la hora de mantener distancias en clase, en los pasillos, en el patio, en las entradas y salidas.
    </p><p class="article-text">
        Procuramos, tambi&eacute;n, que hagan un uso adecuado de las mascarillas, que no se las quiten salvo para el almuerzo, que las traigan limpias o nuevas a diario, cosa que much&iacute;simas familias no pueden permitirse, que se laven las manos al entrar a clase, al ir y volver del ba&ntilde;o o del recreo, &nbsp;al salir a clases espec&iacute;ficas como educaci&oacute;n f&iacute;sica y as&iacute; infinidad de veces, en un bucle que parece no terminar nunca y que lo condiciona todo. Y en ese contexto, de ojos sobresaliendo por encima de las mascarillas, intentamos ofrecer una pretendida normalidad educativa con mucho trabajo, con mucha paciencia, con grandes dosis de resignaci&oacute;n y optimismo; y es que esos ojos siguen siendo los mismos de antes de todo esto, a pesar de que la vida no es, ni de lejos, parecida a la que ten&iacute;an hace unos meses. &iquest;Y saben una cosa? Que los chicos y chicas lo est&aacute;n haciendo bien, muy bien; a veces, mucho mejor que los adultos.
    </p><p class="article-text">
        Luego est&aacute; la cruda realidad en sus casas. El desempleo, los ERTES, el hundimiento de m&uacute;ltiples negocios y la desesperaci&oacute;n han golpeado duramente muchos hogares, muchos proyectos que tardar&aacute;n en reconstruirse. Y peor a&uacute;n cuando el virus se ha llevado la vida de sus familiares. Eso no tiene retorno.
    </p><p class="article-text">
        Pero a pesar de todo, ellos no pierden la sonrisa que se vislumbra en el reflejo de su mirada, porque ellos s&iacute;; si cumplen con todo lo que se les pide, con sus maestros y maestras y con la administraci&oacute;n. Pero &iquest;y la administraci&oacute;n?, &iquest;cumple con ellos y con los docentes? No, en absoluto.
    </p><p class="article-text">
        La <em>primera ola</em> del coronavirus nos embisti&oacute; sorpresivamente e hicimos, todos, lo que buenamente pudimos, con grandes dosis de profesionalidad e imaginaci&oacute;n. Ahora, con el nuevo curso, nos estamos enfrentando a una <em>segunda ola</em> a lo que llevamos meses denunciando, a la falta de condiciones adecuadas y a multitud de casos <em>positivos</em> en las aulas, muchos m&aacute;s de los que se quiere reconocer, muchos m&aacute;s de los que salen en los medios de comunicaci&oacute;n porque hay centros que es mejor no nombrar como &ldquo;positivos&rdquo;, no sea que vayan a ahuyentar a la &ldquo;clientela&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La administraci&oacute;n se ha empe&ntilde;ado en mantener una mentira contra viento y marea porque ha decidido no realizar las inversiones necesarias, manipulando los datos y la realidad, para presentar la idea inequ&iacute;voca a las familias de que el colegio es un sitio seguro. Decididlo vosotros.
    </p><p class="article-text">
        Los protocolos han sufrido tantos vaivenes que ya ni est&aacute; claro cu&aacute;ndo debe aislarse una clase. El concepto de burbuja es una quimera, un invento forzado para apaciguar conciencias y ocultar los casos reales y la realidad de que ni se est&aacute;n realizando las pruebas PCR prometidas ni rastreos porque hasta han diluido lo que es un contacto estrecho; y todo porque la escuela es la aut&eacute;ntica y &uacute;nica estrategia de conciliaci&oacute;n para las familias. Como mucho se manda 10 d&iacute;as a casa a un alumno y poco m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Cada d&iacute;a, cuando finalizamos la jornada escolar y&nbsp;cerramos la puerta del aula, pensamos en que ha pasado <em>un d&iacute;a m&aacute;s</em>; un d&iacute;a m&aacute;s superado con nuestros alumnos y alumnas, trabajando lo mejor que sabemos en una situaci&oacute;n de desamparo. A&uacute;n as&iacute;, respiramos hondo, aliviados.
    </p><p class="article-text">
        Pero llega el d&iacute;a temido en el que te dicen que uno de &ldquo;tus ni&ntilde;os&rdquo; es <em>positivo</em>. Bien, <em>no pasa nada</em>, sigamos el protocolo que ha dictaminado Sanidad y Educaci&oacute;n de la Regi&oacute;n de Murcia. Y es entonces, y s&oacute;lo entonces, cuando te das cuenta de la <em>realidad</em> que ya hab&iacute;amos anunciado: dicho protocolo sirve de bien poco.
    </p><p class="article-text">
        Un alumno <em>da positivo</em> de coronavirus en su centro de salud un martes por la ma&ntilde;ana. Pasa todo el martes, mi&eacute;rcoles, jueves&hellip; y el viernes, a las 22:00 de la noche, recibes una llamada de tu jefe de estudios dici&eacute;ndote que debes estar en cuarentena porque hay un positivo en tu clase. &iexcl;Tres d&iacute;as y medio desde el resultado del positivo para avisar al centro! &iquest;Tan complicado es que la administraci&oacute;n, el mismo d&iacute;a que se realiza el diagn&oacute;stico, informe al centro y a todas las personas que nos la jugamos?
    </p><p class="article-text">
        En esa llamada te dicen que debes quedarte en casa a esperar la llamada del rastreador. Escribiendo estas l&iacute;neas a&uacute;n no se ha hecho efectiva esa llamada y sigo esperando. Tambi&eacute;n te enteras de que hay m&aacute;s positivos en el centro pero que esos directamente ni los han notificado, y no se puede poner en cuarentena a docentes y alumnos porque ya han pasado los 10 d&iacute;as desde que se le hizo la prueba y ya no tiene sentido la cuarentena.
    </p><p class="article-text">
        Lo peor es que en todos estos d&iacute;as han pasado por esa aula un n&uacute;mero muy elevado de docentes, los cuales deben estar todos en cuarentena, qued&aacute;ndose el centro &ldquo;a cuadros&rdquo;. Esto va a implicar que a la semana siguiente no van a poder dar las asignaturas los especialistas porque estos deber&aacute;n ser tutores de las clases donde sus maestros han sido puestos en cuarentena. &iquest;Y qu&eacute; pasar&iacute;a si el lunes hay otro positivo, en otra aula, y no ha sido notificado hasta cuatro d&iacute;as despu&eacute;s?, &iquest;confinan al resto del claustro?, &iquest;cerramos el colegio? Y todo porque no existe una adecuada cadena de informaci&oacute;n, que es lo m&iacute;nimo, y m&aacute;s en medio de una pandemia.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; se entiende que un grupo de alumnas acudieran a su centro escolar tras ser <em>positivas</em> en San Javier, recientemente. La administraci&oacute;n no hab&iacute;a informado de ello al claustro y, por lo tanto, lo desconoc&iacute;an. &iquest;De qui&eacute;n es la responsabilidad? &iquest;Vamos a jugar a repartirlas entre alumnos, familias, centro educativo&hellip;? No. A cada cual le corresponde aquello que es su competencia. Es lo que creo.
    </p><p class="article-text">
        Los docentes nos estamos dejando la piel, d&iacute;a a d&iacute;a, para intentar que &ldquo;nuestros ni&ntilde;os&rdquo; no pierdan el curso escolar, pero con este desconcierto y la falta de recursos es insostenible e insoportable porque no hacemos m&aacute;s que poner un parche sobre otro mientras otros se lavan las manos en ruedas de prensa.
    </p><p class="article-text">
        Menci&oacute;n aparte merece el desastre organizativo y de planificaci&oacute;n de una Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n que tiene que acudir a las listas de desempleados del SEPE porque las listas de interinos se han agotado y ya no hay especialistas suficientes. Est&aacute;n contratando personal con un procedimiento que no cumple con los requisitos de transparencia, m&eacute;rito y capacidad, incluso sin exigir el requisito de especializaci&oacute;n did&aacute;ctica en secundaria; y todo porque son incapaces de haber previsto una situaci&oacute;n anunciada desde hace meses. Lo &uacute;nico que ten&iacute;an que hacer era convocar el procedimiento ya existente de listas extraordinarias. No lo han hecho porque no han querido. Y que nadie piense que somos futur&oacute;logos, somos profesionales. Nada m&aacute;s y nada menos.
    </p><p class="article-text">
        No me quiero olvidar de la ingrata y encomiable labor que est&aacute;n ejerciendo los equipos directivos, sometidos a una presi&oacute;n digna de mandatarios de grandes multinacionales, con la diferencia de que ellos solo son miembros de un claustro de docentes. Sobre sus espaldas han colgado absolutamente todo con la excusa de lo que llaman &ldquo;autonom&iacute;a de los centros&rdquo;, un eufemismo que suena fr&iacute;o y cruel. Pero os digo que, con aciertos y errores, podr&aacute;n con todo&hellip;como siempre.
    </p><p class="article-text">
        Lo dicho, es la lamentable cr&oacute;nica de un desastre anunciado meses atr&aacute;s. Sin embargo, quiero deciros, sobre todo a las familias, que no os desanim&eacute;is. Los docentes, con los escasos medios que tenemos (como mascarillas pagadas de nuestro bolsillo) y el abandono de nuestra administraci&oacute;n, no vamos a dejar solos a vuestros hijos e hijas. Vamos a seguir ofreci&eacute;ndoles la mejor educaci&oacute;n que podamos, guardando todas las medidas de seguridad, poniendo lo mejor de nosotros mismos; aunque las consejer&iacute;as de educaci&oacute;n y sanidad est&eacute;n en otra cosa, en ponernos zancadillas, una tras otra, y en maquillar la realidad. Vuestros hijos e hijas no est&aacute;n desamparados, aunque los docentes s&iacute; lo estemos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Henarejos Carrillo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/cronica-desastre-anunciado_132_6436278.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Nov 2020 05:00:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/66f615cd-d89f-4a1f-988e-7ac44f62b7ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1927691" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/66f615cd-d89f-4a1f-988e-7ac44f62b7ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1927691" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Crónica de un desastre anunciado]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/66f615cd-d89f-4a1f-988e-7ac44f62b7ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
  </channel>
</rss>
