<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Marc Vallvè Bernal]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/marc-vallve-bernal/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Marc Vallvè Bernal]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1030391/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Un mundo, dos clases de personas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mundo-clases-personas_129_6449252.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El pasado s&aacute;bado, 7 de noviembre, se avistaron y llegaron a La Restinga (El Hierro) dos embarcaciones precarias procedentes de la costa africana. Las bautizadas como &ldquo;pateras&rdquo; llegaron a la costa herre&ntilde;a con la nada desde&ntilde;able cifra de 157 seres humanos, entre los que figuraban un cad&aacute;ver y un inmigrante que tuvo que ser trasladado urgentemente a Tenerife dado su estado de gravedad. Quedaban as&iacute; 155 personas vivas en tierra firme, la gran mayor&iacute;a de ellas necesitadas de atenci&oacute;n sanitaria urgente. Se sumar&iacute;an, horas m&aacute;s tarde, 49 nuevos inmigrantes procedentes de una segunda embarcaci&oacute;n (por suerte, la mayor&iacute;a con mejor estado de salud). El pasado domingo d&iacute;a 15 de noviembre, una tercera patera con 51 personas aumentar&iacute;a a 255 el n&uacute;mero de seres humanos que hu&iacute;an de sus hogares jug&aacute;ndose la vida hasta la costa herre&ntilde;a.&nbsp;Hoy mismo, mientras escribo estas l&iacute;neas, se suman 48 m&aacute;s de una nueva embarcaci&oacute;n que acaba de atracar en La Restinga. En total, y seg&uacute;n Cruz Roja de El Hierro, 349 personas en lo que llevamos de un 2020 marcado por una pandemia que tambi&eacute;n azota a sus pa&iacute;ses de origen, no hay que olvidarlo. 
    </p><p class="article-text">
        Hablemos abiertamente de las 158 personas de esa primera patera. Tras pagar ingentes cantidades de dinero a mafias especializadas, abandonaron la costa africana en un intento desesperado de buscar una vida mejor. Como tantos otros inmigrantes, legales o ilegales, que llegan a cualquier pa&iacute;s con m&aacute;s posibilidades que el de su nacimiento.&nbsp;Es dif&iacute;cil contar los d&iacute;as en las condiciones del viaje sufrido, pero calculan que estuvieron en alta mar entre 12 y 16 d&iacute;as, de los cuales 6 sin agua dulce para beber ni comida para comer. Beb&iacute;an agua de mar y pasaban hambre. Entre 4 y 6 d&iacute;as antes de vislumbrar la costa, perdieron al patr&oacute;n de la embarcaci&oacute;n y quedaron a la deriva y a la voluntad de un mar que pod&iacute;a devorarlos en cualquier momento. Navegaron por encima de los cad&aacute;veres, cubiertos de oc&eacute;ano, de aquellos que no tuvieron su misma suerte y nunca llegaron. Pero ellos y ellas s&iacute; lo consiguieron. No sab&iacute;an qu&eacute; les esperaba en El Hierro, ni siquiera sab&iacute;an d&oacute;nde estaban. Pero sin duda ser&iacute;a mejor que el viaje sufrido, y a su parecer tambi&eacute;n ser&iacute;a mejor que lo que hubieran encontrado en sus pa&iacute;ses de origen. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero qu&eacute; pasa cuando 158 personas llegan, de repente y en condiciones infrahumanas, a la costa herre&ntilde;a? &iquest;Cu&aacute;l es el protocolo, qu&eacute; es lo que hay que hacer?&nbsp;Lo cierto, estimada lectora o estimado lector, es que no hay protocolo. No lo ha habido nunca, tampoco en Tenerife y probablemente en ning&uacute;n otro lugar. Y no pasa nada. Da igual lo que diga la Ley, o el Derecho Internacional, o la Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos. Lo cierto, es que no hay nada. 
    </p><p class="article-text">
        El pasado 7 de noviembre se iniciaba una andadura de reuniones, de opiniones de pasillo y de despacho, de comisiones y declaraciones, de recomendaciones e ideas m&aacute;s o menos acertadas. Pero ninguna decisi&oacute;n. Una &ldquo;papa caliente&rdquo; que pasaba de mano en mano, del Gobierno del Estado al Gobierno Auton&oacute;mico, del Gobierno Auton&oacute;mico al Gobierno Insular, del Gobierno Insular a la Gerencia de Salud, a la Polic&iacute;a Nacional, a la Guardia Civil... y vuelta a empezar, hacia atr&aacute;s y hacia adelante. Muchas llamadas, muchas reuniones y videoconferencias. Pero ninguna soluci&oacute;n, ninguna decisi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde el primer minuto, el personal voluntario de Cruz Roja de El Hierro atendi&oacute; a los reci&eacute;n llegados. Les ubicaron en la Residencia de Estudiantes de Valverde, a&ntilde;adieron cuantas camas fuesen necesarias, les proporcionaron ropa, abrigo y comida. El domingo 8 de noviembre un peque&ntilde;o equipo de sanitarios voluntarios fueron a revisar a cada una de esas 158 personas para comprobar su estado de salud y derivarles al Hospital Insular si fuera necesario. Un hospital en v&iacute;as de colapso, dado que algunos de los reci&eacute;n llegados ya estaban ingresados desde el d&iacute;a previo debido a la gravedad de sus condiciones al pisar tierra firme. El 9 de noviembre, otro peque&ntilde;o equipo acudi&oacute; de nuevo a la Residencia para seguir brind&aacute;ndoles atenci&oacute;n sanitaria, y se empezaron a realizar curas de las m&uacute;ltiples lesiones que presentaban: &uacute;lceras, cortes, heridas, picaduras, abscesos, flemones, deshidrataci&oacute;n, desnutrici&oacute;n... y un largo etc&eacute;tera.&nbsp;El proceso se repiti&oacute; el d&iacute;a 10. Y el 11. Y el 12. Cada vez con m&aacute;s personal sanitario voluntario, y siempre con el inestimable soporte de una Cruz Roja desbordada y responsabilizada por terceros. Y mientras tanto, reuniones y opiniones, videoconferencias y grandilocuencias. Pero ninguna decisi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El mismo d&iacute;a 12 se nos comunica a los sanitarios del Hospital que las inmigrantes quedar&aacute;n en la Residencia y que oficialmente s&oacute;lo se les contempla la atenci&oacute;n urgente. Muchos manifestamos la importancia de atenderles de forma continuada, no s&oacute;lo por humanidad y &eacute;tica profesional: tambi&eacute;n porque los sanitarios somos conscientes de que m&aacute;s vale prevenir que curar. Que dejarles a la deriva, una vez m&aacute;s, solo empeorar&aacute; los problemas. Que llegar&aacute;n, poco a poco o de golpe, con situaciones graves que pondr&aacute;n en juego el delicado equilibrio de nuestro peque&ntilde;o y humilde hospital.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde ese mismo d&iacute;a 12, y en herencia de los que iniciaron esta andadura el pasado d&iacute;a 8, un n&uacute;mero creciente de voluntarias y voluntarios nos hemos organizado. Partiendo del caos de los primeros d&iacute;as, con cuatro notas y un par de cajas de material b&aacute;sico cedido por el propio hospital, hemos puesto rumbo a una continuidad de cuidados que no s&oacute;lo pretende atender a los derechos fundamentales de los seres humanos que se jugaron la vida para llegar hasta nosotros. Tambi&eacute;n pretende preservar el equilibrio y la estabilidad sanitaria de toda la poblaci&oacute;n herre&ntilde;a, evitando el colapso del hospital y sus medios. 
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, desde los primeros d&iacute;as, son incontables las atenciones que hemos realizado. Son m&iacute;nimas las derivaciones al hospital que nos hemos visto obligados a hacer. Atendemos in situ, brindamos el mejor de los cuidados en las m&aacute;s precarias condiciones. Y lo hacemos de forma voluntaria, en el tiempo libre que le quitamos a nuestras familias y a nuestras vidas privadas. Como hicimos al inicio de la pandemia. Como seguimos haciendo tras la primera ola y durante la segunda. Como estamos haciendo cada d&iacute;a, mientras nadie decide nada, o cuando se decide que no hay nada que decidir. 
    </p><p class="article-text">
        Escribo este art&iacute;culo porque, como se suele decir, &ldquo;si no lo cuentas, no existe&rdquo;.&nbsp;Y desde este art&iacute;culo, querida lectora o querido lector, quiero visibilizar muchas cosas. Quiero visibilizar la realidad de las personas migrantes, que abandonan sus hogares y sus familias en la m&aacute;s atroz de las incertidumbres: la que incluye a la muerte en el camino a una supuesta mejor vida. Quiero visibilizar a los voluntarios no sanitarios, los que desde el primer minuto dejan esa comida en familia para brindar el apoyo log&iacute;stico necesario para acoger a quienes acuden a nosotros en la mayor de las miserias. Quiero visibilizar a los voluntarios sanitarios, que una vez m&aacute;s han estado presentes donde no han querido llegar los organismos competentes: han cogido sus mascarillas y sus guantes para atender a qui&eacute;n m&aacute;s lo necesita, en tiempos de pandemia y fuera de su horario laboral, sin dejar de atender sus consultas, plantas, urgencias y quir&oacute;fanos. Y tambi&eacute;n quiero visibilizar a las administraciones y a la pol&iacute;tica, de uno u otro color: quienes c&oacute;modamente observan como todo esto pasa, como todo se soluciona mediante el voluntariado, la buena fe y la buena intenci&oacute;n de las personas, sin actuar y sin tomar decisiones. 
    </p><p class="article-text">
        Como sanitario, pero tambi&eacute;n como ser humano, me pregunto si todo esto ser&iacute;a diferente seg&uacute;n la procedencia de las personas que llegan a nuestras costas. Luego recuerdo la letra de una canci&oacute;n de un grupo catal&aacute;n, Els Pets, que nos responde a esta pregunta: <em>Hay quienes son turistas, otros s&oacute;lo son inmigrantes. Un mundo, dos clases de personas</em>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marc Vallvè Bernal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/mundo-clases-personas_129_6449252.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Nov 2020 19:52:24 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Un mundo, dos clases de personas]]></media:title>
    </item>
  </channel>
</rss>
