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    <title><![CDATA[elDiario.es - Agustina Larrea]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/agustina-larrea/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Agustina Larrea]]></description>
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      <title><![CDATA[Política, historia y contradicciones de Palito Ortega, el rey de la música popular argentina]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/politica-historia-contradicciones-libro-rey-musica-popular-palito-ortega-irritante-elite-cultural-argentina_1_8641065.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/22c90250-1970-4033-a605-2be4cc9ce16d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Política, historia y contradicciones de Palito Ortega, el rey de la música popular argentina"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Abel Gilbert y Pablo Alabarces acaban de publicar 'Un muchacho como aquel', una exhaustiva investigación que recorre la vida y la obra de una de las máximas figuras del espectáculo argentino</p><p class="subtitle">Archivo - Siete escenas de la vida de Palito Ortega en TV: de 'Yo tengo fe' en alemán a la boda que paralizó al país y un acto en la dictadura</p></div><p class="article-text">
        Un chico triste &ndash;&iquest;tan chico? &iquest;tan triste?&ndash; que le canta a la alegr&iacute;a con cara seria. Un artista que se niega a entonar las estrofas de la marcha peronista encima de un escenario, pero que d&eacute;cadas despu&eacute;s ser&aacute; elegido gobernador de su provincia por el Partido Justicialista. Un hombre que, despu&eacute;s de haber sido visto como una figura exitosa y complaciente del cine que se produjo durante la &uacute;ltima dictadura, se enfrent&oacute; y le gan&oacute; en aquella elecci&oacute;n al represor Antonio Bussi. Un fen&oacute;meno de masas, compositor de temas que se grabaron y se bailaron por todo el mundo, que tras ser denostado por parte del ambiente musical alcanz&oacute; una suerte de redenci&oacute;n cuando se convirti&oacute; en una suerte de salvador de Charly Garc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Por todas esas escenas, capas, contradicciones y, finalmente, paradojas que encarna Palito Ortega bucearon los investigadores Pablo Alabarces y Abel Gilbert para llegar a su libro 'Un muchacho como aquel. Una historia pol&iacute;tica cantada por el rey' (Gourmet musical, 2021). Una publicaci&oacute;n que, lejos de los prejuicios y con un an&aacute;lisis exhaustivo de la obra del cantante &ndash;tanto de la musical como de la cinematogr&aacute;fica&ndash; propone un recorrido hist&oacute;rico, tambi&eacute;n, por una Argentina que ya no existe.
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            </figure><p class="article-text">
        Ante la pregunta obvia &ndash;&iquest;por qu&eacute; Palito Ortega? &iquest;Por qu&eacute; ahora?&ndash;, Alabarces y Gilbert contestan con una respuesta evidente: &iquest;por qu&eacute; no? Entre otras cosas, porque al analizar lo que hab&iacute;a sido publicado sobre Ortega, se encontraron con mucho material sobre su trabajo cinematogr&aacute;fico durante la &uacute;ltima dictadura, pero casi nada sobre otros per&iacute;odos de su trabajo. Muy poco para el segundo artista m&aacute;s vendedor de la historia de la m&uacute;sica popular argentina con vigencia por m&aacute;s de seis d&eacute;cadas en un pa&iacute;s que lo ama y por momentos lo desplaza del altar de los grandes &iacute;dolos por irritante.
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                    alt="Abel Gilbert y Pablo Alabarces son los autores de &quot;Un muchacho como aquel. Una historia política cantada por el rey&quot;."
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                Abel Gilbert y Pablo Alabarces son los autores de &quot;Un muchacho como aquel. Una historia política cantada por el rey&quot;.                            </span>
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        &ldquo;Creo que hay algo sumamente atrapante en los objetos inc&oacute;modos, en trabajar con esos objetos opacos, contradictorios, de muchos pliegues. Esos que cuando crees que llegas a una conclusi&oacute;n, se te corren como la l&iacute;nea del horizonte. Algo que para quienes tratamos de analizar las tramas entre cultura, pol&iacute;tica, m&uacute;sica, sociedad, es extraordinario. Y qu&eacute; m&aacute;s que una figura que para cierto sentido com&uacute;n provoca rechazo. Obviamente, el pacto de lectura se vuelve problem&aacute;tico porque la gente dice 'eh, Palito'. Ok, pero mira las facetas, es una moneda con muchas caras. Entonces vamos a problematizar eso. En la jerga p&uacute;blica hay tanta tonter&iacute;a, tanto binarismo, que en este caso fue decir 'vamos a meternos en ese lugar donde tenemos nuestros gustos, tenemos nuestras opiniones, pero el curso de la investigaci&oacute;n lo que va a ir generando son notas al pie, zonas de opacidad, zonas de contradicci&oacute;n, auto incriminaciones, auto parodias sobre nuestras propias biograf&iacute;as y nuestros propios gustos&rdquo;, se&ntilde;ala Abel Gilbert en conversaci&oacute;n por videollamada con elDiarioAR.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por su parte Pablo Alabarces marca una especie de hueco, de falta dentro de las investigaciones sobre el artista: &ldquo;No se pusieron a analizarlo. Nadie nunca se puso a analizar a Palito Ortega. Y, entonces, si te pones a analizar primero descubres que sus pel&iacute;culas, malas, conservadoras, reaccionarias, m&aacute;s chupacirios que otra cosa, que vemos que terminan con frases de Juan Pablo II, todo eso merec&iacute;a una lectura m&aacute;s minuciosa. Pero a eso se le agrega m&aacute;s, una especie de segundo paso: &iquest;por qu&eacute; ese tipo en dos a&ntilde;os vende m&aacute;s discos que Gardel? Digo, &iquest;nunca nadie va a contestar eso? Hasta ahora lo poco que se hab&iacute;a dicho, la mayor&iacute;a de lo cual permanec&iacute;a no clandestino pero s&iacute; oculto&hellip; digo, en la primera gran nota que le dedica Primera Plana por ejemplo, en 1963, la respuesta es &rdquo;manipulaci&oacute;n de masas&ldquo;. Es decir, a la gente la obligan a escuchar la m&uacute;sica que no le gusta. Y como explicaci&oacute;n es un poco mala&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>AG:</strong> Hay un tema tambi&eacute;n que a m&iacute; me parece medular, porque es cierto, t&uacute; puedes decir &ldquo;Palito Ortega y la dictadura&rdquo;. Ah&iacute; tienes una serie &iquest;s&iacute;? Tienes una serie clara. Pero yo te propongo otra, tres a&ntilde;os antes, Palito era Palito Ortega y el camporismo montonerismo era peronismo. Entonces dices, &iquest;c&oacute;mo un tipo pasa de cantar una canci&oacute;n en homenaje a las v&iacute;ctimas de Trelew a terminar convirti&eacute;ndose en un dispositivo cultural de la dictadura? &iquest;Ese tr&aacute;nsito nos habla de &eacute;l, de su oportunismo, o de una pendulaci&oacute;n que tuvo buena parte de la sociedad?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>PA:</strong> En las charlas nuestras la obsesi&oacute;n era &iquest;pero es que acaso estamos frente a un traidor entregado al r&eacute;gimen opuesto a 25 millones de argentinos angelicales que resisten organizadamente al terror de la dictadura? No, no. O sea, es uno de los nudos m&aacute;s fuertes de la investigaci&oacute;n para el libro, porque adem&aacute;s nos parece decisivo. Otro de los comentarios era que el tipo sobrevive al per&iacute;odo m&aacute;s revisionista de la historia argentina, que es el kirchnerismo. El kirchnerismo le cuenta la complicidad a todos y cada uno. Y Palito sale indemne &iquest;no? A pesar de que 20 a&ntilde;os atr&aacute;s nadie hubiera dudado de que era el s&iacute;mbolo de la complicidad. Entonces la pregunta es qu&eacute; corno pas&oacute; ac&aacute;. Sencillamente pas&oacute; que esta sociedad no ha podido resolver ni va a resolver nunca lo que fue la dictadura ni lo que fue su propia relaci&oacute;n con la dictadura. Y, es comprensible digamos. O sea, nos pas&oacute; por arriba una m&aacute;quina de terror, caus&oacute; cosas espantosas, relatos horrorosos, 30.000 v&iacute;ctimas, etc&eacute;tera, etc&eacute;tera. Es muy jodido recuperarse de eso. Y para colmo que lo procese socialmente una sociedad que, nos guste o no nos guste, de un modo o de otro mayoritariamente lo consensu&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>AG:</strong> En el caso de las pel&iacute;culas, hay que mirarlas, hay que analizarlas. Porque las pel&iacute;culas ten&iacute;an p&uacute;blico, ten&iacute;an medios, hab&iacute;a estructuras de mediaci&oacute;n. Y lo que te permiten es pensar cuestiones que todav&iacute;a para m&iacute; son resbaladizas, como la contig&uuml;idad entre el terror y el divertimento. La contig&uuml;idad entre barbarie y cultura.
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                Palito Ortega en la tapa de la revista Primera Plana, en marzo de 1964                            </span>
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        <strong>El libro arranca trazando los comienzos del Club del Clan y de una &eacute;poca en la que aparece la maquinaria de la llamada Nueva Ola y de un procedimiento de generar nuevos &iacute;dolos musicales que es casi fabril y muy fren&eacute;tico. En ese contexto, Palito Ortega se destaca del resto. &iquest;Qu&eacute; elementos lo distinguieron de los dem&aacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>PA:</strong> Creo que hay una mezcla de una fabricaci&oacute;n inteligente, muy intuitiva. Ac&aacute; no hay profesionalismo. No detectamos en ning&uacute;n momento la aparici&oacute;n de un soci&oacute;logo, y por otro lado adem&aacute;s no exist&iacute;an los soci&oacute;logos (risas). El Instituto de Sociolog&iacute;a se cre&oacute; en 1958, con lo cual Ricardo Mej&iacute;a (N. de la R: el creador del Club del Clan) no ten&iacute;a soci&oacute;logos a mano. Como mucho podr&iacute;a tener libros de divulgaci&oacute;n norteamericana o cosas por el estilo. Entonces ac&aacute; hay mucho de intuici&oacute;n, esa cl&aacute;sica intuici&oacute;n del espect&aacute;culo argentino. No es que Palito es el primer invento del espect&aacute;culo argentino ni cosa que se le parezca. Uno podr&iacute;a decir que Carlos Gardel no es un invento, sino que es un merit&oacute;crata en el sentido del tipo que por la calidad de su trabajo en eras preindustriales llega a los lugares que llega. Pero luego, una vez constituida, la industria se la pasa fabricando este tipo de inventos. Uno podr&iacute;a decir que esto ocurre en un momento de transformaci&oacute;n de la industria muy fuerte, muy potente, muy moderna, muy a tono adem&aacute;s con la transnacionalizaci&oacute;n de la industria cultural. Quiz&aacute;s esta es la gran novedad. Siempre hay una relaci&oacute;n transnacional en la industria cultural argentina. Siempre recuerdo que Gardel film&oacute; su primera pel&iacute;cula para la Paramount pero la film&oacute; en Francia para la filial francesa, con un rancho armado en Normand&iacute;a. Entonces la industria argentina, que para colmo era muy importante en Am&eacute;rica Latina, tiene los reflejos muy r&aacute;pidos y sale a decir &ldquo;vamos a inventar nuevos Elvis Presley, Paul Anka&rdquo;, etc&eacute;tera, etc&eacute;tera. Y entonces empiezan a inventar. El que se caracteriza por eso es Mej&iacute;a, que inventa de a 25 por semana digamos. Dentro de eso, la fabricaci&oacute;n de Palito es muy visible.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro rescatan una frase de &eacute;l, cuando dijo que no hay &ldquo;&iacute;dolos populares rubios&rdquo;.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>PA: </strong>Lo dicen &eacute;l y Sandro. Y cuando armas todo el spot y ves a Palito Ortega, tucumano migrante interno; Leo Dan, santiague&ntilde;o migrante interno; Leonardo Favio, mendocino migrante interno, y Sandro, del Conurbano pero como si fuera un migrante interno. Evidentemente la cosa resulta digamos &iquest;no? Esta personificaci&oacute;n son estos llamados cabecitas que pueden llegar a un &eacute;xito brutal, porque interpelan de manera muy cercana y muy directa a sus p&uacute;blicos. Y sus p&uacute;blicos son p&uacute;blicos populares en los cuatro casos. Eso evidentemente es un rasgo de distinci&oacute;n. La otra: los cuatro son compositores de sus &eacute;xitos. Son todos cantautores. No les escriben para ellos, sino que escriben sus propias canciones, cosa que no ocurr&iacute;a por ejemplo con Johnny Tedesco o Violeta Rivas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>AG:</strong> Se me ocurri&oacute; ahora Pablo. Lo lamento porque es una buena... Dec&iacute;s migrante interno y Conurbano que conquistan la Capital, donde ya hay una fantas&iacute;a instalada desde el &lsquo;45 de re-territorializaci&oacute;n de la Ciudad de Buenos Aires a partir del 17 de octubre. Digamos, en el sentido de que ese aluvi&oacute;n ya no es zool&oacute;gico, sino que es sonoro. Pero no pensado desde el discurso peronista objetivamente &iquest;no? M&aacute;s all&aacute; de los flirts que tuvo Favio y que tuvo Palito Ortega. Y la m&uacute;sica es una gran expresi&oacute;n, y la ha expresado con cabalidad Palito porque Palito se va a vivir a la calle Libertador cuando pocos viv&iacute;an en la calle Libertador. &Eacute;l hace esa transfiguraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PA:</strong> Claro. Yo agregar&iacute;a a eso que esto es post peronismo. El post peronismo, con la inclusi&oacute;n del hecho de que la Revoluci&oacute;n Libertadora levanta las cuotas de m&uacute;sica nacional y las cuotas de cine nacional, lo cual permite un di&aacute;logo mucho m&aacute;s r&aacute;pido con esta transnacionalizaci&oacute;n de la que hablamos. Entonces, el chico triste que canta canciones alegres como ox&iacute;moron es perfecto. El tipo adem&aacute;s, ojo, al <em>physique du role</em> del muchacho triste lo maneja hasta las &uacute;ltimas consecuencias.&nbsp;
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                Palito Ortega nació en Tucumán, en marzo de 1941                            </span>
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        <strong>Ustedes retoman esa idea de lo aut&eacute;ntico como algo que vuelve todo el tiempo en el relato de Palito Ortega.</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>PA: </strong>No hay ficci&oacute;n, en Palito no hay ficci&oacute;n. Obviamente para cualquier an&aacute;lisis un poco, un poquitito afinado, te das cuenta de que todo es ficci&oacute;n. Pero resulta que la construcci&oacute;n b&aacute;sica es que no hay nada de ficci&oacute;n. Todo es natural, todo es aut&eacute;ntico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>AG:</strong> Incluso cuando &eacute;l empieza su educaci&oacute;n en la ciudad, &iquest;no?&nbsp; &Eacute;l toma clases con el artista pl&aacute;stico Carlos Alonso, y empieza a construir una biblioteca, una pinacoteca. Pero siempre su lugar de enunciaci&oacute;n es una construcci&oacute;n, una performance, es &ldquo;s&iacute;, pero yo vengo de otro lado&rdquo;. Un &ldquo;a m&iacute; no me juzguen por la biblioteca, ni por la pinacoteca, ni por mis gustos visuales, yo soy otra cosa&rdquo;. Es un p&iacute;caro, pero que entiende, digamos, se auto construye y construye un discurso sobre s&iacute; mismo que es absolutamente consensuado por todos. Pero hay una cosa ah&iacute; interesante, la &eacute;lite cultural argentina nunca les prest&oacute; atenci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>PA: </strong>Nunca. No lo escucharon. <a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/alberto-greco-aventura-real-artista-hizo-vida-muerte-manifiesto-inquietante_1_8204174.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alberto Greco es el &uacute;nico que se pone en el lugar de Warhol y elige como objeto pop a Palito Ortega</a>. Fuera de &eacute;l nadie se da cuenta. Es un rechazo exagerado. Lo que ocurre es que al mismo tiempo que Palito, para no hablar del fen&oacute;meno del pop internacional ni de los Beatles, etc&eacute;tera, tienes una escena local que te desparrama a Mercedes Sosa, Ariel Ram&iacute;rez, Gato Barbieri o Astor Piazzolla, &iquest;no? Ah&iacute; Palito irrita. Palito es irritante para la &eacute;lite cultural argentina.
    </p><p class="article-text">
        <strong>AG:</strong> Hay un libro del escritor peruano Alfredo Bryce Echenique que toma la canci&oacute;n 'La felicidad' como tema. Pero si revisas, Palito no est&aacute; en la literatura argentina. Todo esto que estamos hablando nos da la pauta de qu&eacute; tremendo artefacto que es Palito para contar la historia de un pa&iacute;s. Por ejemplo, podr&iacute;amos solo quedarnos con la canci&oacute;n 'Yo tengo fe' y en todas sus derivas, en todos sus usos, en todas sus reformulaciones, resignificaciones, para dar la pauta de la capilaridad que tuvo o del modo en que entr&oacute; en el imaginario y en el aire, &iquest;no? Porque, &iquest;c&oacute;mo pasas tambi&eacute;n de ser melod&iacute;a de los montos a despu&eacute;s ser marcha militar, a tocar en el Operativo Independencia y despu&eacute;s ganarle a Bussi, todo con la misma canci&oacute;n?
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                    alt="Los investigadores encontraron un tópico que vuelve en la vida de Ortega: siempre se dedicó a mostrarse como alguien &quot;auténtico&quot;"
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                Los investigadores encontraron un tópico que vuelve en la vida de Ortega: siempre se dedicó a mostrarse como alguien &quot;auténtico&quot;                            </span>
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        <strong>Al recorrer el libro se nota esa especie de dualidad. Todo el tiempo, por los hitos que marcan, aparecen la tensi&oacute;n y la duda: &iquest;Palito es o se hace? &iquest;C&oacute;mo lo pensaron ustedes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>AG:</strong> Tomando esta idea, me preguntar&iacute;a: la sociedad argentina &iquest;es o se hace? O, mejor, una parte de la sociedad argentina &iquest;es o se hace? &iquest;Es conservadora o lo es por momentos? &iquest;Es facha o no es facha?
    </p><p class="article-text">
        <strong>PA:</strong> Hace tiempo, cuando le&iacute; el libro de Valeria Manzano ('La era de la juventud en la Argentina'), que fue muy importante para nosotros, detectamos algo que ten&iacute;amos oculto. Y es que nosotros pensamos que la sociedad argentina tiene toda la onda, que en los 60 rompimos con la sexualidad retr&oacute;grada de nuestras familias, que rompimos esquemas, que fuimos revolucionarios. Y Valeria lo que revela es el extremo conservadurismo reaccionario de esta sociedad. Esto fue lo que estuvimos descubriendo todo el tiempo: el jugueteo con esta especie de tentaci&oacute;n blanca progresista europea psicoanalizada&hellip; La carrera cinematogr&aacute;fica de Palito empieza en 'Fiebre de primavera', con un polic&iacute;a que se los quiere llevar presos por besarse delante de las criaturas un D&iacute;a de la primavera. Es de 1963.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>AG:</strong> Y para el 82 no hab&iacute;a cambiado. Palito acompa&ntilde;a ese mundo. Ah&iacute; &eacute;l puede cambiar su pelo, porque va creciendo. La capilaridad de alguna manera, la pilosidad digo, acompa&ntilde;a ciertos cambios de la pol&iacute;tica. Pero la idea con el cuerpo, la idea con el erotismo es esa. Es fundacional. No se mueve. Ahora, habla de su propio pudor, tambi&eacute;n, porque uno puede invocar el erotismo en Sandro. Palito en todo caso hablaba o interpelaba al mundo conservador.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PA:</strong> M&aacute;s ves a Palito m&aacute;s entiendes a Sandro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y qu&eacute; pasa con Palito como consumidor de lo que pasa a su alrededor? &iquest;Usaba lo que pasaba en su &eacute;poca para su propio trabajo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>PA:</strong> Ortega escucha y va modificando, va metiendo lo nuevo, te aparece una guitarra distorsionada en el momento que te tiene que aparecer. Nunca antes, nunca despu&eacute;s, aparece en ese momento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>AG: </strong>La oreja de Palito tambi&eacute;n es pol&iacute;tica. Al punto de que su trilog&iacute;a peronista de filmograf&iacute;a en 'Yo tengo fe' hace que coincida su llegada a Buenos Aires con el bombardeo a Plaza de Mayo. En el 74 estaba muy bien eso. Y dos a&ntilde;os despu&eacute;s es en otra pel&iacute;cula milico, y es polic&iacute;a. &iexcl;Y es joven oficial de la Armada! Es alucinante porque ese v&eacute;rtigo de representaciones es la historia argentina.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Para muchos, Ortega se convirtió en una especie de salvador de Charly García                            </span>
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        <strong>En la segunda parte del libro empieza a aparecer Charly Garc&iacute;a. Primero, casi en paralelo a la vida de Palito y despu&eacute;s ya convertido en una especie de personaje que lo rescata&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>AG:</strong> Yo responder&iacute;a qui&eacute;n asiste a qui&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; vieron ah&iacute; o qu&eacute; les pas&oacute; al transitar esos episodios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>PA:</strong> Muy tempranamente en los planes del libro nos apareci&oacute; la idea de Tadeo Isidoro Cruz, de ese chiste entre comillas, de esa cita. El tipo que cambia su vida en un momento fundamental, que toma una decisi&oacute;n. Porque en toda su narrativa del encuentro Palito hablaba de eso, de que pas&oacute; por la cl&iacute;nica un d&iacute;a que no deb&iacute;a pasar y se encuentra con el cuadro de la jueza a punto de internar a Charly. Y en el momento dice: &ldquo;No, no, no, vamos a casa&rdquo;. Despu&eacute;s ves que es m&aacute;s tortuoso, porque en realidad hay una reca&iacute;da, Garc&iacute;a va a parar a Abril, sale de Abril, en fin, un quilombo. Lo cierto es que el tipo aparece y frente al mundo musical, art&iacute;stico, espectacular, le salva la vida. As&iacute; de sencillo. Despu&eacute;s podemos discutir si para bien o para mal, si no hubiera sido mejor la muerte joven. No importa, lo cierto es que le salva la vida, &iquest;no? Y eso es un dato que sin ninguna duda le jug&oacute; absolutamente a favor. No hay nadie que diga &ldquo;Palito se mand&oacute; una cagada&rdquo;. Nadie.
    </p><p class="article-text">
        <strong>AG:</strong> Nadie. Hasta el Indio Solari lo beatifica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>PA: </strong>Y ah&iacute;, entonces, es donde aparece la interpretaci&oacute;n que dice Abel: &iquest;qui&eacute;n salv&oacute; a qui&eacute;n? Por un lado alguien le salva la vida al otro y el otro se la devuelve entre comillas. Le devuelve legitimidad, aceptaci&oacute;n, visibilidad, respeto, reconsideraci&oacute;n, reevaluaci&oacute;n de toda la carrera, cancelaci&oacute;n de las tirrias o de las condenas. Como pacto, yo dir&iacute;a que el pacto f&aacute;ustico perfecto es ese, &iquest;no? Entre ambos. Esto desde ya es mera interpretaci&oacute;n. No hay, ni por asomo, injerencia de una conspiraci&oacute;n. Estos son una serie de hechos que ocurren, se precipitan, van en cierta direcci&oacute;n. Ahora bien, la consecuencia de eso es que es un momento decisivo para los dos. Para los dos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>AG:</strong> Si aceptamos por un breve momento que Palito rescata a Charly, estamos trayendo las biograf&iacute;as, las escuchas, las capas de sentidos que cada uno ven&iacute;a acumulando. Lo que tambi&eacute;n sabemos es todas las interpretaciones al respecto tienen que ver con la compasi&oacute;n, con el gesto de humanidad de Palito. Pero nunca como el &uacute;nico momento posible donde dos tramas, dos discursos, dos experiencias hist&oacute;ricas se cruzan y aparece esa peculiar s&iacute;ntesis.
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            <span class="title">
                En abril de 2019, Palito Ortega recibió la “Mención de Honor Senador Domingo Faustino Sarmiento”, máximo galardón que otorga el Senado, por su aporte a la cultura popular.                            </span>
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        <strong>PA:</strong> Dos experiencias hist&oacute;ricas de mucha distancia a pesar de que la narrativa posterior intenta solucionarlas. Todo lo que encuentras en el testimonio p&uacute;blico de Charly Garc&iacute;a respecto de Palito Ortega hasta el a&ntilde;o 2005 es una mierda. Resulta que despu&eacute;s nos enteramos que no, que &eacute;l cantaba 'Media novia' y que se escapaba de la casa de los padres para ver El club del clan. Perm&iacute;tanme ponerlo en suspenso. Todo lo que es la opini&oacute;n p&uacute;blica de Charly y del rock argentino respecto de Palito hasta esa tarde fundamental del a&ntilde;o 2008 es que Palito era la bestia negra, era el tipo que deb&iacute;a ser odiado, era el tipo que deb&iacute;a ser borrado de la faz de la Tierra, cuya m&uacute;sica solamente significaba lavado de cerebros y p&eacute;rdida de tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>AG:</strong> La victoria de Palito tambi&eacute;n es la de la p&eacute;rdida gradual de negatividad en la m&uacute;sica y en la acci&oacute;n p&uacute;blica de una generaci&oacute;n que lo antagoniz&oacute;. Esto tambi&eacute;n es interesante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PA:</strong> Para no hablar de nuevas generaciones que lo ignoran ol&iacute;mpicamente, &iquest;no? No es que el trap se construye en contra de Palito Ortega. L-Gante no tiene la menor idea de qui&eacute;n es Palito Ortega. Entonces, hoy hay un p&uacute;blico que recuerda sus grandes &eacute;xitos, que es inevitablemente mayor de 40 a&ntilde;os. De ah&iacute; para abajo Palito Ortega no existe. No existe ni siquiera como el recuerdo de aquello en contra de lo cual se invent&oacute; algo que en alg&uacute;n momento se llam&oacute; rock nacional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>AG:</strong> Como tampoco existen ya recuerdos de una Argentina mucho m&aacute;s justa, &iquest;no? De una Argentina m&aacute;s distributiva. De una escuela p&uacute;blica integradora.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PA: </strong>Totalmente. Hay un dato que encontramos para el libro que me sigue sacudiendo: cruzamos precio de discos, salario m&iacute;nimo, conversi&oacute;n d&oacute;lar, moneda constante y en los 60 la clase obrera pod&iacute;a comprar 88 discos por mes. A m&iacute; me mat&oacute;, ese dato me mat&oacute;. Comprar discos. Bueno, eso no existe ya. Eso es lo m&aacute;s fuerte y notorio. El pa&iacute;s donde un tipo como Palito explot&oacute; es una Argentina que no existe m&aacute;s. Y Abel ahora dice: &ldquo;Ni va a volver a existir&rdquo; (risas).
    </p><p class="article-text">
        <strong>AG:</strong> Bueno, un pa&iacute;s con 45% de pobres y endeudado por 100 a&ntilde;os, nada, es otro mundo. M&aacute;s all&aacute; de pesimismos personales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PA:</strong> Donde tampoco la clase obrera compra discos, porque los discos ya ni siquiera se producen as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>AG: </strong>Porque no existe la idea de clase obrera tampoco como exist&iacute;a antes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>PA:</strong> Tampoco.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/politica-historia-contradicciones-libro-rey-musica-popular-palito-ortega-irritante-elite-cultural-argentina_1_8641065.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Jan 2022 19:00:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Política, historia y contradicciones de Palito Ortega, el rey de la música popular argentina]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La patinadora marcada por una trampa que cambió su vida: complot, tragedia y el ocaso de una carrera brillante]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/patinadora-marcada-trampa-cambio-vida-complot-tragedia-ocaso-carrera-brillante_1_8145465.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92251b7a-1785-44e1-a3b2-4a711825d4e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La patinadora marcada por una trampa que cambió su vida: complot, tragedia y el ocaso de una carrera brillante"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La promesa estadounidense del patinaje artístico de los años 90, Tonya Harding, sigue siendo un tema de debate a día de hoy debido a la agresión que sufrió su principal contrincante, Nancy Kerrigan; hecho en el que no ha confirmado su implicación directa casi 30 años después</p></div><p class="article-text">
        ''Los&nbsp;<em>haters</em>&nbsp;siempre me dicen: 'Tonya, cuenta la verdad'. No hay algo as&iacute; como 'la verdad'.&nbsp;Cada uno tiene su propia verdad''. Con ese relato en voz en&nbsp;<em>off</em>&nbsp; comienza el tr&aacute;iler de la pel&iacute;cula que llev&oacute; su vida &ndash;o mejor: una versi&oacute;n de, como corresponde a los cines de todo el mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algo de esa intriga, de eso que Tonya Harding tal vez prefiere callar, la persigue hasta hoy.
    </p><p class="article-text">
        En su juventud fue una de esas grandes estrellas del deporte que todos admiran:&nbsp;vestida con telas estridentes, los ojos saltones, el pelo tirante, deslumbraba en las pistas de patinaje sobre hielo, lugar al que siempre describi&oacute; como ''un verdadero hogar, un santuario''. Hasta que todo se le fue de las manos y termin&oacute; protagonizando, tal como lo calificaron los diarios de su pa&iacute;s, ''uno de los mayores esc&aacute;ndalos en la historia deportiva estadounidense''.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Harding naci&oacute; en 1970 en Portland, Oregon, Estados Unidos, donde ha vivido casi siempre y lo hace hasta la actualidad.&nbsp;Por las dificultades econ&oacute;micas de su madre LaVona Golden, quien la cri&oacute; pr&aacute;cticamente sola, se mud&oacute; por lo menos 13 veces antes de llegar a quinto curso de primaria, seg&uacute;n cont&oacute; en una extensa entrevista que le dio a&nbsp;<a href="https://abcnews.go.com/US/tonya-harding-continued-love-figure-skating-life-today/story?id=52260238" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ABC News</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; tambi&eacute;n revel&oacute; que desde muy peque&ntilde;a supo que no quer&iacute;a llevar la vida de LaVona, que trabajaba como camarera y sumaba otros peque&ntilde;os trabajos para poder mantener a ambas. LaVona tambi&eacute;n so&ntilde;aba con otro destino para la peque&ntilde;a, por eso apenas cumpli&oacute; los cuatro a&ntilde;os llev&oacute; a Tonya a una pista de patinaje y, cuando una entrenadora detect&oacute; r&aacute;pidamente el talento que ten&iacute;a la ni&ntilde;a, hizo todo lo posible para que destacara en ese terreno fr&iacute;o y exigente (tiempo despu&eacute;s, la propia Tonya contar&iacute;a algunos episodios violentos de su madre, que le golpeaba cuando la patinadora apenas hab&iacute;a aprendido a realizar sus primeros movimientos).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Harding tuvo una infancia muy dura, con una madre violenta y maltratadora                             </span>
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        A mediados de la d&eacute;cada del '80, Tonya ya recorr&iacute;a su pa&iacute;s para competir en pistas profesionales.<strong>&nbsp;</strong>Se atrev&iacute;a con los duros entrenamientos, no tem&iacute;a pasar horas en el hielo, los expertos la describ&iacute;an como una combatiente rigurosa.
    </p><p class="article-text">
        Entrada la d&eacute;cada de los '90, comenzaron para la patinadora los grandes hitos de su carrera.&nbsp;El primero tuvo lugar en 1991, cuando se convirti&oacute; en la primera estadounidense en realizar un triple axel &ndash;una rutina de saltos y giros arriesgada para el patinaje sobre hielo&ndash; durante un torneo nacional que se llev&oacute; a cabo en Minneapolis.&nbsp;Poco despu&eacute;s lo hizo tambi&eacute;n en un torneo internacional, lo que se convirti&oacute; en otro r&eacute;cord importante para su carrera.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, m&aacute;s all&aacute; de ese despliegue t&eacute;cnico,&nbsp;la joven no llegaba a los primeros puestos de las competiciones. De hecho, en la competenci&oacute;n mundial de patinaje art&iacute;stico de ese a&ntilde;o, Harding qued&oacute; segunda, detr&aacute;s de su compatriota&nbsp;Kristi Yamaguchi&nbsp;y delante de&nbsp;Nancy Kerrigan, quien m&aacute;s adelante quedar&iacute;a se&ntilde;alada como la eterna contrincante de Tonya.
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                Los grandes hitos de la carrera de Tonya tuvieron lugar en la década de los &#039;90                            </span>
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        M&aacute;s all&aacute; de las rispideces, el mundo qued&oacute; impactado:&nbsp;tres participantes estadounidenses ocuparon todo el podio completo en esa disciplina.
    </p><p class="article-text">
        El rendimiento y el f&iacute;sico de Harding empezaron a notar cierto declive. La patinadora ya no quedaba en los primeros puestos de los torneos y decidi&oacute; cambiar a su entrenadora hist&oacute;rica,&nbsp;Diane Rawlinson, para empezar a trabajar con&nbsp;Dody Teachman. Su madre le segu&iacute;a acompa&ntilde;ando a todos lados y llegaba a insultarla cuando los resultados no eran los esperados.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En los ‘90, comenzaron para la patinadora los grandes hitos de su carrera. El primero tuvo lugar en 1991, cuando se convirtió en la primera estadounidense en realizar un triple axel, una rutina de saltos y giros arriesgada para el patín</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los problemas, mientras tanto, se multiplicaban: la deportista sufri&oacute; un accidente en un entrenamiento y se le torci&oacute; un tobillo. De todos modos sigui&oacute; participando en competiciones en su pa&iacute;s y tambi&eacute;n en el exterior.&nbsp;Fue parte, entre otros, de los Juegos Ol&iacute;mpicos de Invierno de 1993 y de un torneo nacional.
    </p><p class="article-text">
        Para entonces, Tonya se hab&iacute;a casado cuando apenas ten&iacute;a 19 a&ntilde;os con Jeff Gillooly, un personaje que tambi&eacute;n segu&iacute;a obsesivamente su carrera y la rode&oacute; de algunos de sus amigos para controlarla.&nbsp;Aunque a los tres a&ntilde;os de dar el 's&iacute; quiero' se divorciaron, Jeff continu&oacute; viviendo a expensas de Tonya y se dedic&oacute; a controlar su carrera.
    </p><p class="article-text">
        Hacia 1994, con los Juegos Ol&iacute;mpicos de Lillehammer, Noruega, la deportista&nbsp;sinti&oacute; que se le volv&iacute;a a abrir una nueva oportunidad en el horizonte para demostrar que nada estaba perdido.
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            </figure><p class="article-text">
        Sin embargo, en la previa de ese gran evento mundial la prensa no hac&iacute;a m&aacute;s que mostrar a Harding en oposici&oacute;n a Nancy Kerrigan, la patinadora estadounidense destacada.
    </p><p class="article-text">
        Para muchos, m&aacute;s all&aacute; de la destreza de ambas, se trataba de dos casos opuestos y no faltaban las comparaciones, siempre odiosas: mientras que a Tonya se la ve&iacute;a con un estilo m&aacute;s rudo, Nancy parec&iacute;a m&aacute;s sofisticada en sus movimientos (muchos a&ntilde;os despu&eacute;s, Tonya lo describir&aacute; as&iacute; en una entrevista:&nbsp;''Para todos Nancy era una princesa y yo un mont&oacute;n de mierda'').
    </p><p class="article-text">
        Entonces tuvo lugar un hecho que impact&oacute; al mundo y que, s&iacute;, se convirti&oacute; en&nbsp;''uno de los mayores esc&aacute;ndalos en la historia deportiva estadounidense'', tal como se repite hasta la actualidad.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para muchos, más allá de la destreza de ambas, se trataba de dos casos opuestos y no faltaban las comparaciones, siempre odiosas: mientras que a Tonya se la veía con un estilo más rudo, Nancy parecía más sofisticada en sus movimientos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El 6 de enero de 1994, mientras entrenaba para participar del campeonato nacional de los Estados Unidos,&nbsp;Nancy Kerrigan fue atacada en Detroit por un misterioso hombre que apareci&oacute; mientras la joven sal&iacute;a de una pista donde hab&iacute;a estado practicando sus movimientos. Oculto en un pasillo, el atacante golpe&oacute; una de las piernas de la deportista con un bast&oacute;n, lo que le produjo una lesi&oacute;n importante que la dej&oacute; fuera de esa competici&oacute;n local.
    </p><p class="article-text">
        Una tragedia: la cara de dolor de Kerrigan estuvo en la portada de todos los medios y el problema de la seguridad de las deportistas &ndash;el 30 de abril del a&ntilde;o anterior hab&iacute;a sufrido un ataque la tenista&nbsp;Monica Seles, quien fue v&iacute;ctima de un miembro del p&uacute;blico que le apu&ntilde;al&oacute; en la cancha con un cuchillo mientras disputaba un torneo en Alemania&ndash; fue debate nacional.
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                El ataque contra la patinadora llegó a la tapa de los principales medios                            </span>
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        La patinadora, sin embargo, se recuper&oacute; y lleg&oacute; a representar a su pa&iacute;s, junto con su compatriota Harrington, en Noruega, en febrero de ese a&ntilde;o&nbsp;(Nancy entonces tuvo un rol destacado y se llev&oacute; una medalla de plata, mientras que Tonya apenas ara&ntilde;&oacute; un octavo puesto). Las dos, mientras tanto, eran perseguidas por la prensa, que especulaba sobre qui&eacute;nes hab&iacute;an estado detr&aacute;s de la agresi&oacute;n que sufri&oacute; Kerrigan y las segu&iacute;an con las c&aacute;maras d&iacute;a y noche.
    </p><p class="article-text">
        Semanas despu&eacute;s, los investigadores lograron identificar al atacante como Shane Stant. Y descubrieron que el hombre hab&iacute;a sido contratado por el ex marido de Tonya,&nbsp;Jeff Gillooly, y su guardaespaldas,&nbsp;Shawn Eckhardt, con la intenci&oacute;n de dejar a Nancy fuera de la competencia de Noruega.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La agresión fue considerada uno de los mayores escándalos de la historia del deporte estadounidense"
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                La agresión fue considerada uno de los mayores escándalos de la historia del deporte estadounidense                            </span>
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        Los ojos de todos, entonces, pasaron a estar puestos sobre la propia Tonya y la pregunta se volvi&oacute; obvia:&nbsp;&iquest;cu&aacute;nto sab&iacute;a ella del complot que hab&iacute;a armado su entorno para favorecerla?
    </p><p class="article-text">
        Mientras que el atacante Gillooly y Eckhart enfrentaron condenas a prisi&oacute;n, ella fue convocada tambi&eacute;n por la Justicia. Finalmente, se declar&oacute; culpable para evitar ir a la c&aacute;rcel, pero en una causa lateral, por una supuesta conspiraci&oacute;n para obstaculizar la investigaci&oacute;n que pesaba sobre su entorno. &iquest;Cu&aacute;l era la verdad? &iquest;Cu&aacute;nto supo realmente? Nunca lo termin&oacute; de explicar.
    </p><p class="article-text">
        Lo que pas&oacute; de inmediato fue que Harding se vio obligada a renunciar a la Asociaci&oacute;n de Patinaje Art&iacute;stico de los Estados Unidos y, como consecuencia, ya no pudo participar de ninguna competici&oacute;n m&aacute;s. Se termin&oacute; as&iacute; una carrera brillante. En el ojo p&uacute;blico, adem&aacute;s, qued&oacute; se&ntilde;alada como una tramposa, mientras padeci&oacute; todo tipo de burlas y humillaciones p&uacute;blicas.
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                Tonya, durante su última competencia como patinadora en Noruega                            </span>
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        Entre otras cosas, el ex marido de la deportista, ya fuera de la c&aacute;rcel, vendi&oacute; a un programa de televisi&oacute;n v&iacute;deos &iacute;ntimos y&nbsp;Tonya volvi&oacute; a ser comentada por todos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entrados los a&ntilde;os 2000, Harding prob&oacute; suerte con otro deporte, el boxeo y, m&aacute;s adelante, lo hizo tambi&eacute;n por poco tiempo con las carreras de coches.
    </p><p class="article-text">
        El personaje, con los a&ntilde;os, se convirti&oacute; en una de esas referencias que siempre est&aacute;n volviendo.&nbsp;A veces con malicia, a veces como un lugar com&uacute;n &ndash;una forma de interpelar al p&uacute;blico en ese terreno pringoso de la memoria colectiva&ndash;, se habl&oacute; de Tonya y su historia en series, revistas, documentales, trabajos acad&eacute;micos y hasta discursos pol&iacute;ticos (el mism&iacute;simo Barack Obama se refiri&oacute; a ella alguna vez, casi como una broma).&nbsp;Ella misma cont&oacute; episodios muy duros de su vida en un libro de memorias.
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                El escándalo, en la portada de la revista Time                            </span>
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        Convertida en una gran bestia pop, su nombre tambi&eacute;n se escuch&oacute; en cap&iacute;tulos de&nbsp;<em>Seinfeld</em>&nbsp;y&nbsp;<em>Los Simpson</em>, entre muchos otros programas televisivos muy populares.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero no es todo, adem&aacute;s de que su caso es mencionado en algunos temas musicales, el cantante indie&nbsp;Sufjan Stevens&nbsp;la eligi&oacute; tambi&eacute;n como t&iacute;tulo de uno de sus <em>singles</em>.&nbsp;Se lleg&oacute;, incluso, a llevar al teatro en Los &Aacute;ngeles una comedia musical sobre la rivalidad de Tonya y Nancy.
    </p><p class="article-text">
        La historia de Harding, sin embargo, volvi&oacute; a ser comentada mundialmente con el estreno de la pel&iacute;cula&nbsp;<em>I, Tonya</em>, a finales de 2017, con la actriz&nbsp;Margot Robbie&nbsp;en el papel de la patinadora.
    </p><p class="article-text">
        Por su gran actuaci&oacute;n, Robbie fue nominada al Globo de Oro a la Mejor Actriz y al Oscar.&nbsp;Por su parte Allison Janney, quien interpret&oacute; a la madre de Harding, se llev&oacute; el &Oacute;scar a la mejor actriz de reparto por su inolvidable papel.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Tonya, como siempre, se mantiene zigzagueante: por momentos vivi&oacute; alejada de las c&aacute;maras, por momentos quiso exponerse.&nbsp;En 2018 se anim&oacute; a participar en el <em>reality show</em>&nbsp;<em>Dancing with the Stars</em>&nbsp;&ndash;el&nbsp;<em>Mira qui&eacute;n baila</em>&nbsp;estadounidense&ndash; y lleg&oacute; a quedarse con un digno tercer puesto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 2020, sin prejuicio y sin temor por encarar nuevos desaf&iacute;os, la patinadora fue por m&aacute;s y se uni&oacute; a un reality culinario.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/patinadora-marcada-trampa-cambio-vida-complot-tragedia-ocaso-carrera-brillante_1_8145465.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Jul 2021 13:44:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La patinadora marcada por una trampa que cambió su vida: complot, tragedia y el ocaso de una carrera brillante]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cultura,Estados Unidos,Deportes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El fraude de la fiesta VIP: una isla en Bahamas, el recuerdo de Pablo Escobar y una estafa millonaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/fraude-fiesta-vip-isla-bahamas-recuerdo-pablo-escobar-estafa-millonaria_129_8057077.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/10e0c033-a7fe-4712-ac4c-1895aa169a01_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El fraude de la fiesta VIP: una isla en Bahamas, el recuerdo de Pablo Escobar y una estafa millonaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Billy McFarland, que se presentaba como un joven emprendedor, estafó a los asistentes al evento de lujo 'Fyre Festival' en Bahamas en colaboración con el rapero Ja Rule en el año 2017</p></div><p class="article-text">
        Lo dijo as&iacute;, sin rodeos: ''Vendemos un sue&ntilde;o imposible para el perdedor promedio''. Mientras dise&ntilde;aban la campa&ntilde;a de v&iacute;deos y fotos, con las modelos e <em>influencers </em>m&aacute;s destacados de Instagram jugando en una playa de arenas blancas y agua de un celeste casi inveros&iacute;mil, Billy McFarland y las personas que trabajaban para &eacute;l pensaban en un objetivo espec&iacute;fico: aquellas y aquellos que viven pegados a las redes sociales, <em>millennials</em> y con algo de dinero &ndash;como ellos&ndash;, encandilados con esos para&iacute;sos ef&iacute;meros que se cruzan apenas deslizan los dedos sobre sus tel&eacute;fonos.
    </p><p class="article-text">
        En 2016, McFarland se presentaba en sociedad como un emprendedor joven que apostaba por la tecnolog&iacute;a y todas sus posibilidades. Admirador de Mark Zuckerberg, el fundador de Facebook, y parte de una generaci&oacute;n similar &ndash;nacieron en 1991 y 1984, respectivamente&ndash;, McFarland sonre&iacute;a para las c&aacute;maras, asist&iacute;a a eventos y buscaba inversores para su nuevo proyecto: la <em>app</em> Fyre, que unir&iacute;a a estrellas del mundo del espect&aacute;culo con quienes quisieran contratarlos para sus eventos privados. El sue&ntilde;o de la fiesta propia, para pocos, organizada con un tel&eacute;fono. Un mundo de aspiraciones.
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                    alt="Para la difusión del evento, McFarland contrató a modelos e influencers"
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            <span class="title">
                Para la difusión del evento, McFarland contrató a modelos e influencers                            </span>
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        Esa idea de la exclusividad ya ven&iacute;a rondando en la cabeza de McFarland, que en 2013 hab&iacute;a lanzado un sistema de pago llamado <em>Magnises</em>, representado en una tarjeta de cr&eacute;dito negra que ten&iacute;a como finalidad otorgarles a sus portadores &ndash;por lo general j&oacute;venes adinerados&ndash; la pertenencia a un club, con beneficios en locales nocturnos y restaurantes lujosos en algunas ciudades estadounidenses.
    </p><p class="article-text">
        El propio McFarland y sus amigos se mostraban sonrientes en fiestas y eventos de Nueva York con la tarjeta y bebidas en mano, rodeados de j&oacute;venes bell&iacute;simas. Pero pese a que lleg&oacute; a conseguir inversiones por varios millones de d&oacute;lares cuando empez&oacute; a desarrollarlo, el proyecto <em>Magnises</em> se extingui&oacute; con el paso de los meses.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="McFarland se presentaba en público como un emprendedor exitoso"
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            <span class="title">
                McFarland se presentaba en público como un emprendedor exitoso                            </span>
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        Con la aplicaci&oacute;n Fyre, para la que el empresario cre&oacute; la empresa Fyre Media Inc., volvi&oacute; a buscar fondos y los consigui&oacute;, aunque nunca termin&oacute; de aclararse en qu&eacute; magnitud.<strong> </strong>Seg&uacute;n sus propios comunicados a la prensa y a potenciales inversores, Fyre Media aseguraba que por su potencialidad podr&iacute;a llegar a valer en poco tiempo 90 millones de d&oacute;lares (tiempo despu&eacute;s, la justicia determin&oacute; que los movimientos reales de la empresa apenas tuvieron unas ganancias de 60 mil d&oacute;lares).
    </p><p class="article-text">
        McFarland ten&iacute;a contactos con personas populares de las redes sociales, ten&iacute;a oficinas de cristal, ten&iacute;a un equipo de marketing s&oacute;lido. Le faltaba el golpe final para terminar de despegar. Entonces decidi&oacute; hacerlo a lo grande y anunci&oacute; que en abril de 2017 tendr&iacute;a lugar una fiesta en un para&iacute;so terrenal, a la que solamente tendr&iacute;an acceso aquellos que compraran sus entradas con anticipaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Un encuentro que combinar&iacute;a recitales de m&uacute;sica con la comida m&aacute;s sofisticada y bebida a todas horas, detalles de lujo en un entorno natural &uacute;nico, solamente posible para quienes quisieran lanzarse a la aventura por miles de d&oacute;lares. Un p&uacute;blico VIP rodeado de<em> influencers</em>, cuerpos esculpidos y sol.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los avisos publicitarios del Fyre Festival mostraban un lugar de ensueño"
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            <span class="title">
                Los avisos publicitarios del Fyre Festival mostraban un lugar de ensueño                            </span>
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        As&iacute; naci&oacute; el Fyre Festival, que se iba a llevar adelante en una isla peque&ntilde;a, el Cayo Norman, en Bahamas. O, como los propios organizadores lo llamaron, el pago chico del narcotraficante colombiano Pablo Escobar, un lugar de ensue&ntilde;o en el que el p&uacute;blico se sentir&iacute;a, por un rato, disfrutando de todo tipo de placeres.
    </p><p class="article-text">
        Al principio de manera misteriosa &ndash;primero fue un hashtag, luego se convirti&oacute; en un cuadrado naranja que pobl&oacute; los feeds de varios usuarios de las redes&ndash; y luego de manera m&aacute;s oficial, el Fyre Festival se anunci&oacute; con todo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        El propio McFarland, que para entonces se hab&iacute;a asociado con el rapero Ja Rule, viaj&oacute; con un enorme equipo de grabaci&oacute;n hasta Bahamas y con varias supermodelos e <em>influencers</em> para grabar los spots de difusi&oacute;n del evento, que qued&oacute; programado para abril de 2017.
    </p><p class="article-text">
        Entre otras, se pudo ver a las modelos e <em>instagramers</em> Bella Hadid, Emily Ratajkowski y Kendall Jenner en las playas caribe&ntilde;as, subidas en barcos, tomando el sol. Eran la cara visible, con Rule y McFarland, del evento del milenio que se aproximaba.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El empresario y su socio, durante los preparativos del festival"
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            <span class="title">
                El empresario y su socio, durante los preparativos del festival                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Pero la log&iacute;stica fue complicando las cosas: los organizadores deb&iacute;an llevar desde los Estados Unidos, por avi&oacute;n, desde las tiendas donde dormir&iacute;an los asistentes al espect&aacute;culo, hasta los escenarios, los ba&ntilde;os qu&iacute;micos, la bebida, la comida y todo tipo de suministro. La isla elegida, sin agua corriente y con instalaciones insuficientes para recibir a una multitud, resultaba un problema.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, el Fyre Festival segu&iacute;a siendo el comentario de todos en las redes. Se iban anunciando posibles artistas que estar&iacute;an presentes en el festival y todo era expectativa. Los empleados de McFarland, seg&uacute;n contaron tiempo despu&eacute;s, tuvieron todo tipo de complicaciones en el montaje: pocos ten&iacute;an experiencia en la organizaci&oacute;n de este tipo de eventos y las exigencias del fundador de la empresa eran cada vez m&aacute;s absurdas. Quer&iacute;a, por ejemplo, que el festival contara con un barco pirata para la diversi&oacute;n de los asistentes y con un mont&oacute;n de elementos estramb&oacute;ticos para que el p&uacute;blico jugara al tesoro escondido en la isla.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente debieron cambiar la locaci&oacute;n y el festival se mud&oacute; a Gran Exuma, una isla cercana que contaba con m&aacute;s construcciones, algunos resorts de lujo y casas para alojar a algunos de los hu&eacute;spedes VIP.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El lugar elegido era una isla en Bahamas, que supuestamente había pertenecido a Pablo Escobar"
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            <span class="title">
                El lugar elegido era una isla en Bahamas, que supuestamente había pertenecido a Pablo Escobar                            </span>
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        McFarland en persona supervisaba todo en Bahamas y llamaba la atenci&oacute;n de los lugare&ntilde;os mientras hablaba a gritos sobre los millones de d&oacute;lares en gastos por su tel&eacute;fono m&oacute;vil.
    </p><p class="article-text">
        Cuando faltaba una semana para el festival, los empleados de Fyre Media empezaron a sospechar que, lejos de aquella promesa id&iacute;lica, el evento iba a parecerse a una pesadilla. Las instalaciones de agua no se hicieron como estaba previsto, los escenarios eran mucho m&aacute;s peque&ntilde;os que lo acordado, los camiones que deb&iacute;an llevar desde colchones hasta carpas se atascaban en los caminos precarios de la isla, las provisiones se amontonaban en la arena. Cientos de isle&ntilde;os fueron contratados para trabajar d&iacute;a y noche en la organizaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="McFarland impactaba a los lugareños porque vivía hablando por teléfono sobre millones de dólares de inversión"
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            <span class="title">
                McFarland impactaba a los lugareños porque vivía hablando por teléfono sobre millones de dólares de inversión                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La escena se complet&oacute; con un imprevisto que complic&oacute; todav&iacute;a m&aacute;s el panorama: la noche anterior al lanzamiento, una tormenta potente azot&oacute; la isla. Las supuestas glamurosas carpas donde deb&iacute;a dormir el p&uacute;blico, que ya estaban instaladas frente al mar, quedaron inundadas, junto con los colchones y otras instalaciones como tiendas y bares.
    </p><p class="article-text">
        En Estados Unidos, mientras tanto, todo era ilusi&oacute;n hasta que lleg&oacute; el momento de volar. Al llegar al aeropuerto, quienes hab&iacute;an comprado sus entradas para el Fyre Festival, se quedaron impactados con una noticia: la banda Blink 182 anunci&oacute; en sus redes que se bajaba del evento por problemas con la organizaci&oacute;n. Las sorpresas siguieron: al embarcar, los j&oacute;venes notaron que en lugar de un jet de lujo iban a viajar a Bahamas en un avi&oacute;n bastante discreto y en clase turista. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Las carpas donde debía dormir parte del público quedaron inundadas por una tormenta"
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                Las carpas donde debía dormir parte del público quedaron inundadas por una tormenta                            </span>
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        Una vez que aterrizaron en la isla, el <em>shock</em> fue total. Nada de lo que les hab&iacute;an prometido (el lujo, las modelos corriendo por la playa, la bebida a todas horas) se cumpli&oacute;. A los primeros que llegaron los fue a buscar un autob&uacute;s escolar averiado que fue a toda velocidad por la isla: por el camino los j&oacute;venes ve&iacute;an cajas, residuos y todo tipo de embalajes tirados a los costados. Una vez en el centro del lugar, se encontraron con que, donde deb&iacute;an estar sus tiendas de lujo, hab&iacute;a carpas y colchones todav&iacute;a h&uacute;medos por la tormenta.
    </p><p class="article-text">
        En aquel momento ya eran cientos los que hac&iacute;an cola para esperar el equipaje y buscar alg&uacute;n refugio, en medio del desconcierto.
    </p><p class="article-text">
        El propio McFarland convoc&oacute; a un grupo grande y trat&oacute; &eacute;l mismo de ordenar la multitud, pero fue imposible. Varios j&oacute;venes indignados rodearon una de las casas que hab&iacute;a contratado la producci&oacute;n del evento en busca de explicaciones. Hasta los lugare&ntilde;os, desbordados, quer&iacute;an que los organizadores dieran la cara.
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                    alt="Apenas llegó el primer contingente de pasajeros, el desborde fue total"
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                Apenas llegó el primer contingente de pasajeros, el desborde fue total                            </span>
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        Algunos deshidratados, otros sin comer desde hac&iacute;a varias horas, las im&aacute;genes del desastre empezaron a circular por Twitter e Instagram, pese a los esfuerzos de los organizadores del evento que intentaron, seg&uacute;n se supo despu&eacute;s, bloquear los mensajes de rabia contra el festival mediante algunos trucos tecnol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        Hasta que uno de los asistentes, que hab&iacute;a pagado cerca de 12 mil d&oacute;lares por su entrada, subi&oacute; a sus redes la imagen de un s&aacute;ndwich magro metido en un contenedor de pl&aacute;stico y la ola se hizo imparable. El Fyre Festival, mezcla de negligencia y descontrol, era un fraude del que todos hablaban, mientras se multiplicaban los memes y algunos se abarrotaban en el aeropuerto de Bahamas para volver a casa.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/857744138019753984?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        No faltaron, con el paso de las horas, abogados detr&aacute;s del asunto, que quisieron representar a los damnificados en su conjunto, para lograr un juicio masivo.
    </p><p class="article-text">
        El foco estaba puesto principalmente en McFarland y el rapero Ja Rule, que hab&iacute;an promocionado el show a bombo y platillo, pero tambi&eacute;n las y los <em>influencers</em> que se hab&iacute;an prestado para difundir el Fyre Festival. Algunos de ellos, de hecho, tuvieron que salir a dar explicaciones y en algunos medios estadounidenses se abri&oacute; el debate sobre este asunto: &iquest;Hasta d&oacute;nde llega la responsabilidad de quien, por su influencia en las redes, promueve algo que luego resulta ser una estafa?
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/857879108189138944?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        McFarland y Ja Rule fueron llevados a juicio, no solamente por los damnificados sino tambi&eacute;n por haber mentido a algunos inversores sobre la empresa que, al parecer, no ten&iacute;a los recursos con los que dec&iacute;a contar. Se los demand&oacute; por 100 millones de d&oacute;lares, entre casos individuales por estafas y causas colectivas por haber dejado en situaci&oacute;n de abandono al p&uacute;blico del festival.&nbsp;Mientras tanto, la mayor&iacute;a de los trabajadores de Bahamas jam&aacute;s recibi&oacute; su remuneraci&oacute;n completa.
    </p><p class="article-text">
        El due&ntilde;o de Fyre Media Inc termin&oacute; en la c&aacute;rcel, en junio de 2017 y al poco tiempo consigui&oacute; salir bajo fianza. Pero en esos d&iacute;as de libertad, seg&uacute;n se investig&oacute; tiempo despu&eacute;s, cre&oacute; una red con bases de datos destinada a vender entradas falsas para grandes eventos masivos, como desfiles y shows musicales. 
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            <span class="title">
                McFarland, en los tribunales de Nueva York                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En 2018, el empresario admiti&oacute; ante la justicia que hab&iacute;a falsificado documentaci&oacute;n para atraer a posibles inversores para su empresa, quienes le dieron cerca de 27 millones de d&oacute;lares. En otra investigaci&oacute;n por las entradas fraudulentas, qued&oacute; probado el sistema de falsificaciones y volvi&oacute; a prisi&oacute;n, donde debe permanecer al menos hasta 2024, seg&uacute;n determin&oacute; la justicia.
    </p><p class="article-text">
        En 2019 se estrenaron dos documentales muy interesantes que, a partir de lo que ocurri&oacute; con el Fyre Festival, lanzan preguntas sobre el poder de atracci&oacute;n &ndash;y decepci&oacute;n, en muchos casos&ndash; que encarnan las redes sociales y quienes pululan por ellas. La plataforma Hulu present&oacute; <em>Fyre Fraud</em>, un largometraje que cuenta con el testimonio del propio McFarland, mientras que Netflix estren&oacute; poco despu&eacute;s <em>Fyre: la gran fiesta que nunca ocurri&oacute;</em>.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Mientras que Ja Rule continu&oacute; con su vida art&iacute;stica y se dispuso a trabajar en una <em>app</em> similar a la que pretend&iacute;a ser Fyre, para unir artistas con personas interesadas en contratarlos, McFarland sigue en prisi&oacute;n. A comienzos de 2020 el empresario tuvo Covid y solicit&oacute; ser enviado a otro lugar porque es asm&aacute;tico. Las autoridades le negaron la petici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En octubre de 2020, McFarland lanz&oacute; <em>Dumpster Fyre</em>, un podcast realizado desde la c&aacute;rcel, donde cuenta su experiencia con el festival y sus d&iacute;as de encierro. All&iacute; es entrevistado por Jordan Harbinger, un comunicador famoso en los Estados Unidos, que lo llama por tel&eacute;fono.
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        En el primer episodio, el creador del Fyre Festival asegura que el aislamiento lo hizo pensar en sus errores y en las personas a las que hiri&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        ''Lo primero que tengo que hacer es asumir la responsabilidad por todos mis actos'', dice el hombre que se mostraba rodeado por sus amigos y de fiesta. Y reflexiona, ahora en la soledad de una celda sobre lo que &eacute;l define como ''el m&aacute;s duro pero tambi&eacute;n m&aacute;s impactante'' per&iacute;odo de su corta vida: ''Esto es una necesaria confrontaci&oacute;n con la realidad''.
    </p><p class="article-text">
        <em>AL</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/fraude-fiesta-vip-isla-bahamas-recuerdo-pablo-escobar-estafa-millonaria_129_8057077.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Jun 2021 13:23:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El fraude de la fiesta VIP: una isla en Bahamas, el recuerdo de Pablo Escobar y una estafa millonaria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Estafas,Influencers,Festivales,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El hombre que compró un motel para espiar a sus huéspedes teniendo sexo (y cómo engañó a un mito del periodismo)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/hombre-compro-motel-espiar-huespedes-teniendo-sexo-engano-mito-periodismo_129_7855227.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/be90a283-7ca7-49b7-a29a-94cb856f309e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1017114.jpg" width="1104" height="621" alt="El hombre que compró un motel para espiar a sus huéspedes teniendo sexo (y cómo engañó a un mito del periodismo)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De cómo un motel, un supuesto voyeur y años de anotaciones dieron lugar a la obra maldita de Gay Talese</p><p class="subtitle">Más 'Impostores' - El fraude de la heredera misteriosa que dejó en ridículo a la alta sociedad de Nueva York: lujo, arte y millones</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;He visto expresarse casi todas las emociones humanas, con toda su tragedia y su humor&rdquo;. El 7 de enero de 1980 un hombre que entonces prefer&iacute;a no revelar su identidad le escribi&oacute; a Gay Talese &ndash;a esa altura y hasta la actualidad: un aut&eacute;ntico mito del periodismo estadounidense&ndash; para contarle que hab&iacute;a sido durante 15 a&ntilde;os propietario de un motel en Denver en el que se dedicaba a espiar a los hu&eacute;spedes. Sin m&aacute;s, se autoproclamaba como un &ldquo;voyeur&rdquo; que estaba interesado en indagar la sexualidad y revelaba el mecanismo que hab&iacute;a armado para llevar adelante su misi&oacute;n: un &aacute;tico instalado en medio del techo a dos aguas de la construcci&oacute;n que pretend&iacute;a ser un falso sistema de ventilaci&oacute;n con rejillas que desembocaban en las habitaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde las alturas y, con toda la precauci&oacute;n posible, &ndash;lleg&oacute; a alfombrar la buhardilla para que los ruidos por sus movimientos no generaran sospechas en los hu&eacute;spedes&ndash; el voyeur contaba en su carta que espiaba a quienes se alojaban en el lugar, especialmente cuando ten&iacute;an relaciones sexuales. Despu&eacute;s, el hombre, que se describi&oacute; ante el periodista como &ldquo;un investigador de las conductas humanas&rdquo;, tomaba nota sistem&aacute;ticamente sobre lo que ocurr&iacute;a en los cuartos y volcaba la informaci&oacute;n en sus Diarios del voyeur, unos cuadernos con cientos de p&aacute;ginas colmadas de detalles sobre masturbaciones, orgasmos, tr&iacute;os, movimientos &iacute;ntimos de los pasajeros que pasaban la noche en el motel y todo tipo de pr&aacute;ctica sexual que ten&iacute;a lugar puertas adentro.
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            <span class="title">
                Gay Talese es una leyenda viviente del periodismo                            </span>
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        Por esos d&iacute;as Talese estaba promocionando su libro <em>La mujer del pr&oacute;jimo</em> (<em>Thy Neighbor's Wife</em>) y hab&iacute;a quedado en el imaginario p&uacute;blico como uno de los grandes analistas de la sexualidad estadounidense porque para esa publicaci&oacute;n y algunos art&iacute;culos que ven&iacute;a escribiendo a finales de los a&ntilde;os 70 hab&iacute;a estado de inc&oacute;gnito en comunidades nudistas y explorado en territorio, mediante entrevistas y perfiles a diversos personajes, distintos tipos de pr&aacute;cticas &iacute;ntimas a lo largo y a lo ancho de su pa&iacute;s. No le result&oacute; sorprendente, entonces, que el voyeur de Denver lo contactara para contarle su experiencia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Casi todos los periodistas son incansables voyeurs que ven los defectos del mundo, las imperfecciones de la gente y los lugares&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Talese d&eacute;cadas despu&eacute;s al analizar la atracci&oacute;n que le generaba el hombre de Denver y agreg&oacute;: &ldquo;Incluso ahora, con 80 a&ntilde;os, me identifico con las personas sobre las que escribo&rdquo;.
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                Foos contactó en 1980 a Talese para contarle su historia                            </span>
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        Sin embargo, y tal como escribi&oacute; en su libro <em>El motel del voyeur </em>a&ntilde;os despu&eacute;s, el periodista no dejaba de sorprenderse por el nivel de detalle y el desparpajo con el que el voyeur relataba sus pr&aacute;cticas ante un desconocido.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No recuerdo a nadie que me exigiera menos esfuerzo a la hora de arrancarle sus secretos&rdquo;, escribi&oacute; Talese, que estaba acostumbrado a que sus entrevistados fueran m&aacute;s bien reticentes a la hora de abordarlos.
    </p><p class="article-text">
        Al poco tiempo de ese primer contacto, el periodista, que es una suerte de dandy de Nueva York y pasea elegant&iacute;simo por la ciudad en traje y corbata, viaj&oacute; a Denver por trabajo y aprovech&oacute; para encontrarse con aquel hombre misterioso que le hab&iacute;a escrito.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Ubicado cerca de Denver, en los Estados Unidos, el motel Manor House tenía 21 habitaciones                            </span>
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        Seg&uacute;n relat&oacute; en su libro, vio por primera vez al voyeur en un aeropuerto. &ldquo;Bienvenido a Denver&ndash; le dijo cerca de las cintas que cargan valijas un hombre de anteojos y muy pintoresco, seg&uacute;n su descripci&oacute;n&ndash; Soy Gerald Foos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; empez&oacute; una extra&ntilde;a amistad entre el mito viviente del periodismo y el due&ntilde;o del motel. En esa primera instancia, sin perspectivas de publicar la historia porque el voyeur insist&iacute;a en que no quer&iacute;a que su nombre saliera publicado, los hombres conversaron y Talese llev&oacute; adelante una entrevista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El tema del sexo despert&oacute; en m&iacute; una gran curiosidad desde el inicio de mi adolescencia (con todos los animales que hay en una granja, &iquest;c&oacute;mo se puede evitar pensar en el sexo?)&rdquo;, lanz&oacute; Foos en la conversaci&oacute;n y luego cont&oacute; que de peque&ntilde;o estaba obsesionado por una de sus t&iacute;as, la hermana menor de su madre, a quien vio sin ropa. &ldquo;Fue la raz&oacute;n por la que empec&eacute; a masturbarme&rdquo;, le relat&oacute; a Talese. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Talese y Foos contaron la historia para el documental &quot;Voyeur&quot; que está disponible en Netflix"
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            <span class="title">
                Talese y Foos contaron la historia para el documental &quot;Voyeur&quot; que está disponible en Netflix                            </span>
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        Luego se&ntilde;al&oacute; que, antes de comprar el motel Manor House, ubicado al 1200 de la calle East Colfax en el pueblo de Aurora, &eacute;l ya ten&iacute;a una suerte de carrera voyeur&iacute;stica, que compart&iacute;a con su esposa de entonces, Donna Strong.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi manera de encontrar la felicidad absoluta era ser capaz de invadir la intimidad de los dem&aacute;s sin que ellos lo supieran&rdquo;, afirm&oacute; Foos y cont&oacute; que con Donna sal&iacute;an muchas veces de &ldquo;excursi&oacute;n voyeur&iacute;stica&rdquo; por barrios o lugares donde sab&iacute;a que pod&iacute;a encontrarse con gente teniendo sexo. &ldquo;Como era enfermera, de alguna manera ya lo hab&iacute;a visto todo y nada de esto la escandaliz&oacute;&rdquo;, se&ntilde;al&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; fue que, seg&uacute;n su relato, Donna no se sorprendi&oacute; en absoluto cuando a finales de la d&eacute;cada de 1960 quiso comprar el motel e instalar el &aacute;tico al que en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n &eacute;l se&ntilde;al&oacute; como su &ldquo;centro de observaci&oacute;n&rdquo;. De hecho, le cont&oacute; al periodista que muchas veces su esposa se acercaba a la noche, despu&eacute;s de largas jornadas de voyeurismo, con comida o bebida y lo despertaba si se hab&iacute;a quedado dormido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Foos y Talese estuvieron en contacto por más de tres décadas"
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                Foos y Talese estuvieron en contacto por más de tres décadas                            </span>
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        El periodista, que siempre se defini&oacute; como alguien curioso, le pidi&oacute; a Foos en ese primer encuentro cara a cara que lo llevara al motel a conocer el &aacute;tico donde espiaba a los hu&eacute;spedes. Talese, junto a Foos, vio en esa ocasi&oacute;n a una pareja joven teniendo sexo oral. Para intentar visualizar mejor, el autor de <em>Los hijos</em> se agach&oacute;, con tanta mala suerte que su infaltable corbata se meti&oacute; por la rejilla y se asom&oacute; por el cuarto. El voyeur, astuto, al detectar el movimiento tom&oacute; a Talese de inmediato por la espalda y lo tirone&oacute; para que la corbata no llamara la atenci&oacute;n de los amantes, que no llegaron a enterarse de lo que ocurr&iacute;a arriba de sus cabezas. Talese fue al desv&aacute;n algunas jornadas m&aacute;s en las que, seg&uacute;n sus descripciones, se aburri&oacute; un poco y volvi&oacute; a su ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Meses despu&eacute;s, un d&iacute;a revisando su correspondencia el periodista encontr&oacute; una carta de Foos: el esp&iacute;a le hab&iacute;a enviado 19 p&aacute;ginas de sus Diarios del voyeur, un material que, seg&uacute;n promet&iacute;a, ten&iacute;a anotaciones sobre la actividad sexual en el motel durante casi quince a&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El voyeur llevaba un diario donde registraba sus andanzas"
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                El voyeur llevaba un diario donde registraba sus andanzas                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Los cuadernos comienzan con la compra del Manor House, y el a&ntilde;o anotado por Foos es 1966. El 24 de noviembre de ese a&ntilde;o, de acuerdo a los apuntes del voyeur, &ldquo;el laboratorio de observaci&oacute;n se ha completado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Entre el d&iacute;a de Acci&oacute;n de Gracias y Navidad de 1966 [Gerald Foos] pas&oacute; el tiempo suficiente para observar c&oacute;mo 46 de sus parejas participaban de alg&uacute;n tipo de actividad sexual&rdquo;, relat&oacute; Talese al leer los apuntes de su entrevistado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mis observaciones indican que la mayor&iacute;a de la gente que sale de vacaciones se pasa el d&iacute;a amargada&rdquo;, afirm&oacute; en sus diarios el due&ntilde;o del motel.
    </p><p class="article-text">
        Los fragmentos de los diarios siguieron lleg&aacute;ndole a Talese durante 1980. El periodista ley&oacute; historias sobre veteranos de Vietnam que asist&iacute;an con heridas al motel y conmov&iacute;an a Foos en la intimidad, gente que com&iacute;a en las habitaciones y se limpiaba en la alfombra, perros &ndash;los visitantes m&aacute;s detestados por el voyeur&ndash; que ensuciaban los cuartos, fumadores que lo enojaban.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tales y Foos recorrieron el terreno donde estuvo el motel                            </span>
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        &ldquo;Mi voyeurismo ha contribuido enormemente a convertirme en un pesimista y detesto este condicionamiento de mi alma&rdquo;, escribi&oacute; Foos, que de acuerdo a sus registro lleg&oacute; a espiar a 300 hu&eacute;spedes por a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Lo enfurec&iacute;an, entre otros, quienes optaban por mirar televisi&oacute;n en lugar de tener sexo. &ldquo;Nos hemos convertido en un pa&iacute;s de fan&aacute;ticos de la televisi&oacute;n&rdquo;, escribi&oacute; indignado en una ocasi&oacute;n, luego de una jornada de voyeurismo.
    </p><p class="article-text">
        Entrada la d&eacute;cada de los 70, las anotaciones del voyeur dan cuenta de numerosos cambios sociales. Foos se&ntilde;ala, entre otras cosas, que el sexo interracial ya no escandaliza a nadie, que algunas pr&aacute;cticas se vieron &ldquo;revitalizadas&rdquo; a partir del estreno de la pel&iacute;cula pornogr&aacute;fica <em>Garganta profunda</em> y que los clientes del motel ya no tem&iacute;an al registrarse de a tres.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Mis observaciones indican que la mayoría de la gente que sale de vacaciones se pasa el día amargada”, afirmó en sus diarios el dueño del motel.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Talese sigui&oacute; recibiendo correspondencia del voyeur durante a&ntilde;os. Sin embargo, el hombre de Denver insist&iacute;a en que quer&iacute;a contar su historia a un medio pero no ped&iacute;a que su nombre saliera publicado.
    </p><p class="article-text">
        Algunas entradas del Diario del voyeur de finales de los &lsquo;70 sorprenden a Talese. En algunos pasajes, el hombre habla de s&iacute; mismo en tercera persona, en otros revela mucho de su infancia y su juventud, m&aacute;s all&aacute; de lo que observa desde su &aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s del primer encuentro del periodista y Foos, que tuvo lugar en 1980, y tras a&ntilde;os de intercambiar llamadas telef&oacute;nicas y cartas, la correspondencia entre ambos se cort&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El entrevistador y el entrevistado se volvieron a encontrar después de algunos años de distancia"
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                El entrevistador y el entrevistado se volvieron a encontrar después de algunos años de distancia                            </span>
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        El periodista emprendi&oacute; numerosos viajes para sus art&iacute;culos, investigaciones y libros y el voyeur qued&oacute; algo olvidado.
    </p><p class="article-text">
        En 2012, la noticia de una masacre en Aurora, cerca de Denver, la ciudad del motel de Foos, impact&oacute; a la opini&oacute;n p&uacute;blica estadounidense y tambi&eacute;n a Talese: un joven ingres&oacute; armado a un cine en el que se proyectaba una pel&iacute;cula de la saga de Batman, mat&oacute; a doce personas e hiri&oacute; a 59.
    </p><p class="article-text">
        De inmediato Talese contact&oacute; con su viejo amigo y retomaron el v&iacute;nculo. Entre otras cosas, el periodista supo que la primera esposa de Foos hab&iacute;a muerto y que el hombre se hab&iacute;a vuelto a casar. Tambi&eacute;n se enter&oacute; de que el voyeur hab&iacute;a vendido su motel (le cont&oacute; que tuvo que desarmar completamente la estructura del &aacute;tico para que el comprador no sospechara de sus pr&aacute;cticas) en 1995 y que se hab&iacute;a retirado totalmente de ese negocio.
    </p><p class="article-text">
        Jubilado y ya sin miedo de darse a conocer, en 2013 Foos acept&oacute; que el periodista contara su historia con todo detalle, con su nombre y su apellido.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El periodista leyó historias sobre veteranos de Vietnam que asistían con heridas al motel y conmovían a Foos en la intimidad, gente que comía en las habitaciones y se limpiaba en la alfombra, perros que ensuciaban los cuartos, fumadores que lo enojaban.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Talese, que tiempo antes hab&iacute;a hablado con los editores de la revista <em>New Yorker</em>, encar&oacute; la tarea con gusto: <a href="https://www.newyorker.com/magazine/2016/04/11/gay-talese-the-voyeurs-motel" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escribir&iacute;a un art&iacute;culo</a> y luego un libro sobre el voyeur. Por esos d&iacute;as, los documentalistas Josh Koury y Myles Kane, fascinados por el legendario periodista y por la historia de Foos, propusieron registrar todo el proceso de investigaci&oacute;n, entrevistas y edici&oacute;n, algo que las dos partes aceptaron.
    </p><p class="article-text">
        Talese volvi&oacute; a viajar para ver a Foos personalmente y se encontr&oacute; con un hombre menos vigoroso que unas d&eacute;cadas atr&aacute;s. Ten&iacute;a 78 a&ntilde;os. Estuvo en su casa, conoci&oacute; las numerosas colecciones del voyeur (desde figuritas deportivas hasta armas y mu&ntilde;ecas: todo acumulado en la casa que ahora compart&iacute;a con Anita, su segunda esposa).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        A medida que iba escribiendo el texto y revisaba los apuntes, adem&aacute;s de los diarios de Foos, Talese y los rigurosos <em>fact-checkers</em> de <em>New Yorker</em> empezaron a encontrar inconsistencias en el relato. Una de las principales estaba vinculada con las fechas de adquisici&oacute;n del motel.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n se detect&oacute;, el boleto de compra-venta tiene fecha de 1969 y no de 1966, como figura en los escritos de Foos, que hab&iacute;a anotado supuestos episodios transcurridos en las habitaciones desde ese a&ntilde;o y hasta mediados de la d&eacute;cada de 1980. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El voyeur junto a su segunda esposa, Anita                            </span>
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        Otra de las incongruencias m&aacute;s graves que encontraron fue el relato de un supuesto asesinato que tuvo lugar en uno de los cuartos del motel. Con todo detalle, Foos escribi&oacute; que un d&iacute;a detect&oacute; que uno de los hu&eacute;spedes era un <em>dealer</em> de poca monta y decidi&oacute; meterse en su habitaci&oacute;n y tirar por el inodoro la droga que guardaba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al regresar, el hombre not&oacute; la falta y culp&oacute; a su novia. Despu&eacute;s de una discusi&oacute;n intensa, seg&uacute;n escribi&oacute; Foos en sus diarios, el hombre empuj&oacute; a la joven, la sofoc&oacute;, la dej&oacute; tirada en la habitaci&oacute;n y huy&oacute;. Desde su &aacute;tico, el voyeur fue testigo del supuesto episodio. Pero, de acuerdo con su relato, Foos nunca pens&oacute; que la mujer hubiera muerto, simplemente crey&oacute; que hab&iacute;a quedado algo perturbada por los golpes y entonces prefiri&oacute; no interferir. En los diarios se relata que al d&iacute;a siguiente fue la esposa de Foos quien encontr&oacute; a la joven. Estaba muerta.
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                Talese sintió que con las incongruencias detectadas en su trabajo su reputación estaba perdida para siempre                            </span>
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        Tanto Talese como los verificadores de datos de la revista buscaron en los archivos policiales y en los medios de la &eacute;poca. No apareci&oacute; absolutamente nada registrado, ning&uacute;n caso similar, pese a que el voyeur hab&iacute;a escrito que avis&oacute; de inmediato a las autoridades de lo ocurrido en su motel.
    </p><p class="article-text">
        Estos vaivenes quedaron registrados en el documental de Koury y Kane, que tiene los testimonios de editores de la revista y del libro de Talese y est&aacute; disponible en la plataforma de Netflix con el nombre de <em>Voyeur</em>. Tambi&eacute;n puede verse all&iacute; un esc&aacute;ndalo mayor: en 2016, apenas se public&oacute; el art&iacute;culo en la revista y una semana antes de que el libro <em>El motel del voyeur</em> saliera a la venta, <a href="https://www.washingtonpost.com/lifestyle/style/the-murder-the-new-yorker-never-mentioned/2016/04/12/faa4b72c-00d5-11e6-b823-707c79ce3504_story.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un periodista del Washington Post descubri&oacute; otra mentira m&aacute;s de Foos que dejaba muy mal parado a Talese</a>: el voyeur hab&iacute;a vendido su motel a un hombre llamado Earl Ballard, en alg&uacute;n momento de 1980, por lo que los a&ntilde;os de supuestas jornadas voyeur&iacute;sticas no terminaban de encajar con las historias que &eacute;l hab&iacute;a contado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El libro &quot;El motel del voyeur&quot; salió a la venta en 2016"
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                El libro &quot;El motel del voyeur&quot; salió a la venta en 2016                            </span>
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        Talese contact&oacute; de inmediato a Ballard, quien le asegur&oacute; que de todos modos le hab&iacute;a permitido a Foos durante mucho tiempo seguir teniendo acceso al &aacute;tico. Pero el da&ntilde;o ya estaba hecho: el libro estaba en la calle y el periodista sinti&oacute; que su reputaci&oacute;n era insalvable.
    </p><p class="article-text">
        Foos, en su casa cerca de Denver, estaba enojado con Talese porque sinti&oacute; que hab&iacute;a revelado mucho de su vida presente, sobre todo lo vinculado con su colecci&oacute;n de objetos, que, seg&uacute;n su explicaci&oacute;n, val&iacute;an una fortuna.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No voy a promocionar mi libro. &iquest;C&oacute;mo podr&iacute;a si mi credibilidad acaba de terminar en la basura?&rdquo;, dijo Talese por aquellos d&iacute;as. Las siguientes ediciones del libro, que de todos modos continu&oacute; a la venta, se imprimieron con un anexo en respuesta al esc&aacute;ndalo despu&eacute;s de las revelaciones del Washington Post. 
    </p><p class="article-text">
        Con el paso del tiempo, Talese se reconcili&oacute; con su trabajo y lo defendi&oacute;. Lleg&oacute;, incluso, a dar algunas entrevistas para difundirlo y el caso se estudia en escuelas de periodismo. Las preguntas tienen eco hasta hoy: &iquest;qu&eacute; pasa con los textos period&iacute;sticos basados en una &uacute;nica fuente? &iquest;Qu&eacute; recursos tienen los periodistas cuando sospechan que sus interlocutores no cuentan todo lo que deber&iacute;an? &iquest;Vale todo para contar una historia fascinante?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Una escena del documental &quot;Voyeur&quot;                            </span>
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        Hacia el final de su libro, el periodista asegura que la figura de Foos, a quien describe como &ldquo;un maestro del enga&ntilde;o&rdquo;, queda algo demod&eacute; en un mundo como el actual, en el que se vive recopilando informaci&oacute;n privada de las personas.
    </p><p class="article-text">
        En uno de los &uacute;ltimos di&aacute;logos que tuvo con el voyeur, &eacute;ste se manifest&oacute; indignado con que el gobierno de los Estados Unidos tuviera informaci&oacute;n de la vida privada de las personas y dio su apoyo al ex empleado de la CIA Edward Snowden, quien en 2013 hab&iacute;a revelado a los medios documentaci&oacute;n clasificada sobre proyectos de vigilancia masiva por parte de su pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi prop&oacute;sito nunca fue criminalizar a nadie, nunca expuse a nadie en p&uacute;blico &ndash;le dijo Foos a Talese, que lo escuchaba atento&ndash;, apenas soy un pionero de la investigaci&oacute;n sexual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Esta entrega de Impostores est&aacute; dedicada a </em><a href="https://www.eldiarioar.com/cultura/murio-escritor-carlos-busqued_1_7360536.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Carlos Busqued</em></a><em> que se re&iacute;a con estas historias y que, con sus comentarios, me hac&iacute;a re&iacute;r a m&iacute;.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/hombre-compro-motel-espiar-huespedes-teniendo-sexo-engano-mito-periodismo_129_7855227.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Apr 2021 13:53:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El hombre que compró un motel para espiar a sus huéspedes teniendo sexo (y cómo engañó a un mito del periodismo)]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[El Diez y la imagen hipnótica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/maradona/diez-imagen-hipnotica_132_6463249.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff28e449-d4f5-49f7-88ba-725c8e699e7a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Diez y la imagen hipnótica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde que comenzaron los funerales, las redes oficiales del gobierno argentino transmiten en directo todo lo que ocurre dentro de la Casa Rosada y en los alrededores de la Plaza de Mayo. A lo largo de su carrera, Diego Maradona fue inmortalizado en miles de fotos, documentales y programas de televisión</p></div><p class="article-text">
        La c&aacute;mara los toma desde arriba: entran en grupos, con camisetas de todos los colores, con banderas, de la mano, con flores, sueltos, mirando para abajo, sin ocultar las l&aacute;grimas. Desde muy temprano, las redes oficiales de la Casa Rosada (en este momento, solamente en YouTube,<strong> son m&aacute;s de cinco mil las conexiones y otras 1200 en la cuenta de Twitter gubernamental</strong>) muestran a la multitud que se acerca al palacio de Gobierno sin sonido, hasta que se cuela un grito desgarrado o un &ldquo;maradoooo&rdquo; cantado como arenga, una invitaci&oacute;n a pensar que eso que pasa ante sus ojos no es real, que se trata de alg&uacute;n tipo de trampa, que pronto llega un domingo m&aacute;s, que vendr&aacute;n m&aacute;s jugadas, que todo se coronar&aacute; con un abrazo de gol. El inter&eacute;s no baja, la intensidad y las ganas de mirar a esa peregrinaci&oacute;n de tristeza y gratitud no se detienen.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1331956903807774721?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <strong>A lo largo de su vida, Diego Maradona regal&oacute; im&aacute;genes hipn&oacute;ticas, que por estas horas de duelo nacional se reproducen y acompa&ntilde;an a m&aacute;s de uno en su despedida</strong>. Un hombre que desde sus inicios fue retratado, fotografiado, grabado, documentado las 24 horas del d&iacute;a, invadido en su intimidad por c&aacute;maras y drones. &Eacute;l y los suyos: es un Cebollita en medio de un p&aacute;ramo abrazado a una pelota, es un poco m&aacute;s grande y consuela a un compa&ntilde;ero que llora; es el hermano del que hablan Lalo y Hugo, cuando Diego empieza a destacarse en el mundo y ellos siguen su carrera con orgullo en Fiorito: &ldquo;Le pedimos botines o lo que &eacute;l nos quiera traer, para nosotros es todo lindo&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1331797416698384388?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Adentro de la cancha, antes de los partidos (el precalentamiento m&aacute;s c&eacute;lebre del f&uacute;tbol musicalizado con Live is Life; sus labios repletos de indignaci&oacute;n e insultos ante los silbidos en un estadio italiano mientras suena el himno argentino) y por supuesto durante (la viralizaci&oacute;n reciente de las tomas del japon&eacute;s <strong>Masahide Tomikoshi</strong> demuestran la fotogenia descomunal de Maradona; su grito cat&aacute;rtico en el que parece que se va a comer una c&aacute;mara mientras celebra su gol frente a Grecia en el mundial de 1994) y despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Hubo un Maradona televisado, lejos de los estadios, invitado a los programas m&aacute;s importantes, que siempre regalaba un t&iacute;tulo o una an&eacute;cdota que todos se quedaban escuchando como encantados.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CIDq5jgjynw/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Quiz&aacute; la c&uacute;spide de ese Diego sea &eacute;l entrevistado por &eacute;l mismo en <em>La noche del 10</em>, su propio programa de 13 episodios que se emiti&oacute; en la televisi&oacute;n argentina en 2005. <strong>Se pregunta y se responde, se r&iacute;e, se chicanea y se emociona con sus propias palabras.</strong> O &eacute;l, que vivi&oacute; en una suerte de reality show permanente, meti&eacute;ndose a la casa de <em>Gran Hermano</em> en 2001.
    </p><p class="article-text">
        El director <strong>Asif Kapadia</strong>, uno de los mejores bi&oacute;grafos de grandes figuras como <strong>Amy Winehouse</strong> o <strong>Ayrton Senna</strong>, entendi&oacute; como nadie el poder de ese magnetismo y se dedic&oacute; a sintetizar, a partir de 500 horas de material original que consigui&oacute;, una biograf&iacute;a con el eje puesto en el cap&iacute;tulo napolitano del futbolista para su documental <em>Diego Maradona </em>de 2019. Si alguien quiere entender su poder de atracci&oacute;n popular, a lo largo de m&aacute;s de dos horas el documentalista lo captura sin apelar a subrayados ni explicaciones redundantes: lo muestra en acci&oacute;n, corriendo, bailando, escap&aacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        La despedida a Diego Maradona sigue y la avidez por acompa&ntilde;arlo hasta el final tambi&eacute;n: <strong>ahora mismo hay casi 6 mil conexiones en el YouTube oficial de Casa Rosada y todos los canales argentinos muestran en vivo lo que pasa en la emblem&aacute;tica Plaza de Mayo</strong>, el centro de los grandes acontecimientos nacionales. Y tambi&eacute;n adentro: un adi&oacute;s televisado con el foco puesto en el desfile imparable de quienes se acercan hasta donde est&aacute; su f&eacute;retro mientras las ofrendas se acumulan a su alrededor sin orden y sin pausa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agustina Larrea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/maradona/diez-imagen-hipnotica_132_6463249.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Nov 2020 17:34:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Diez y la imagen hipnótica]]></media:title>
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