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    <title><![CDATA[elDiario.es - Sergi Trias-Llimós]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/sergi-trias-llimoses/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Sergi Trias-Llimós]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Esperanza de vida y COVID-19]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/esperanza-vida-covid-espana_132_6460584.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9e071b1-9eba-4de0-9e82-baf7e8660965_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Esperanza de vida y COVID-19"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En España la pandemia del coronavirus está teniendo un impacto en la mortalidad que no se observaba desde 1937, suponiendo un retroceso en la esperanza de vida superior a un año en la mayoría de las regiones</p></div><p class="article-text">
        La pandemia del COVID-19 ha afectado enormemente los patrones de vida de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola. A fecha de 20 de noviembre de 2020 m&aacute;s de 1,5 millones de personas han contra&iacute;do la enfermedad y las cifras oficiales de defunciones ascienden a m&aacute;s de 42.000 (<a href="https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov/documentos/Actualizacion_255_COVID-19.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe Ministerio Sanidad</a>). El COVID-19 requiere una cantidad de recursos sanitarios sin precedentes y est&aacute; suponiendo un reto para los sistemas de salud (<a href="https://www.thelancet.com/journals/lanpub/article/PIIS2468-2667(20)30060-8/fulltext" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Legido-Quigley et al. 2020</a>).
    </p><p class="article-text">
        El impacto total (directo e indirecto) de la pandemia en t&eacute;rminos de mortalidad (exceso de mortalidad) es superior (<a href="https://momo.isciii.es/public/momo/dashboard/momo_dashboard.html#nacional" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">MoMo</a>) al n&uacute;mero de muertes confirmadas con COVID-19. En primer lugar, los datos oficiales COVID-19 de mortalidad no incluyen las defunciones sin una prueba positiva. Es bien sabido que un grueso importante de los infectados no tiene s&iacute;ntomas y que existe una elevada infraestimaci&oacute;n, sobre todo en la primera ola, tal y como se refleja en estudios de seroprevalencia (por ejemplo: <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0140673620314835" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Poll&aacute;n et al. 2020</a>). En segundo lugar, la morbilidad y mortalidad pueden haber aumentado indirectamente. En particular, una parte del exceso de mortalidad podr&iacute;a ser el resultado del retraso en tratamientos, la restricci&oacute;n y aversi&oacute;n a la atenci&oacute;n primaria y especializada, la disminuci&oacute;n de la capacidad de tratar casos urgentes debido a las necesidades de la pandemia, o las consecuencias del confinamiento prolongado u otras fuentes de estr&eacute;s asociadas a la pandemia. Por otro lado, la mortalidad por otras causas puede haber disminuido, por ejemplo, aquella relacionada con la contaminaci&oacute;n o los accidentes de tr&aacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Una de las formas m&aacute;s reconocidas y utilizadas para medir y comparar mortalidad es la esperanza de vida. La esperanza de vida mide la media de a&ntilde;os que se esperar&iacute;a que un individuo viviera si estuviera expuesto a las tasas de mortalidad observadas en un per&iacute;odo determinado (normalmente un a&ntilde;o) durante toda su vida. Es una manera de convertir tasas (expresadas en unidades no intuitivas, por ejemplo, muertes por 100.000 habitantes) en a&ntilde;os de vida, una unidad intuitiva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Primera ola</strong>
    </p><p class="article-text">
        La primera ola del COVID-19 tuvo un enorme impacto en Espa&ntilde;a. Las estimaciones de p&eacute;rdidas de esperanza de vida entre 2019 y el per&iacute;odo anual desde julio de 2019 a julio 2020 sugieren para Espa&ntilde;a una reducci&oacute;n de 1,5 a&ntilde;os (<a href="https://journals.plos.org/plosone/article/authors?id=10.1371/journal.pone.0241952" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Trias-Llim&oacute;s et al. 2020</a>). Los resultados a nivel nacional enmascaran importantes diferencias entre las Comunidades Aut&oacute;nomas. Madrid, la m&aacute;s afectada en la primera ola, pierde 2,8 a&ntilde;os de vida en hombres y 2,1 en mujeres, mientras que Castilla y la Mancha, Castilla y Le&oacute;n, Catalu&ntilde;a y Navarra pierden tambi&eacute;n m&aacute;s de 1 a&ntilde;o de esperanza de vida tanto en hombres como en mujeres. Entre las Autonom&iacute;as menos afectadas se encuentran Cantabria, las Islas Canarias y Galicia, donde las variaciones en mortalidad han sido m&iacute;nimas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Segunda ola</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estos resultados van a cambiar al considerar el resto de 2020, dado que nuestra primera estimaci&oacute;n s&oacute;lo incluye datos hasta julio. La segunda ola ha tenido de nuevo un gran impacto en la sociedad espa&ntilde;ola, con incidencias mucho m&aacute;s altas que la primera ola, aunque probablemente estas diferencias sean debidas principalmente a la enorme infraestimaci&oacute;n de casos en la primera ola.
    </p><p class="article-text">
        Hemos actualizado estos an&aacute;lisis utilizando datos entre el 1 de enero y el 10 de noviembre tanto en 2019 como en 2020. Y se observa que los resultados ya publicados de p&eacute;rdida de esperanza de vida se van a quedar cortos a finales de a&ntilde;o. En el siguiente gr&aacute;fico se muestra que Espa&ntilde;a habr&iacute;a perdido 1,6-1,7 a&ntilde;os entre 2019 y 2020. Asimismo, los retrocesos en esperanza de vida en la mayor&iacute;a de las Comunidades Aut&oacute;nomas son mayores a lo previamente observado, ya que se alimentan de los excesos de mortalidad observados desde finales de agosto en adelante (segunda ola). En este caso, las m&aacute;s afectadas siguen siendo Madrid (con m&aacute;s de 3 a&ntilde;os de retroceso), Castilla la Mancha, Catalu&ntilde;a, La Rioja y Castilla y Le&oacute;n, todos ellos con 2 o m&aacute;s a&ntilde;os de p&eacute;rdidas en esperanza de vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico. Esperanza de vida de 1 de enero hasta 10 de noviembre 2019, 2020 y diferencias entre per&iacute;odos en Espa&ntilde;a y en 17 Comunidades Aut&oacute;nomas por sexo</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>La esperanza de vida en perspectiva hist&oacute;rica</strong>
    </p><p class="article-text">
        La esperanza de vida en Espa&ntilde;a ha evolucionado favorablemente de forma pr&aacute;cticamente ininterrumpida desde la guerra civil con aumentos anuales medios entre 1942 y 2018 de 0,47 a&ntilde;os (<a href="https://www.mortality.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Human Mortality Database</a>) con una ca&iacute;da m&aacute;xima interanual de 0,5 a&ntilde;os entre 1968 y 1969. Las ca&iacute;das estimadas para 2020 representan un fen&oacute;meno no visto desde la segunda mitad del siglo XX y primeras d&eacute;cadas del siglo XXI. Los resultados del 2020 significar&aacute;n un retroceso a niveles de 2010 para Espa&ntilde;a y a niveles de 2007/08 para Madrid.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s a largo plazo, merece la pena comparar el impacto de la pandemia por COVID-19 en Espa&ntilde;a con el que tuvieron las dos crisis demogr&aacute;ficas m&aacute;s importantes del siglo XX en Espa&ntilde;a: la gripe de 1918 y la guerra civil. En 1918 la esperanza de vida en Espa&ntilde;a cay&oacute; 12,8 y 11,7 a&ntilde;os en hombres y mujeres, respectivamente, mientras que en 1937 esta ca&iacute;da fue de 3.3 y 3.9 a&ntilde;os. A modo de comparativa, hasta el 15 de noviembre de 2020, estas ca&iacute;das han sido de 1,7 y 1,6 a&ntilde;os, respectivamente. En cualquier caso, estas ca&iacute;das observadas en 2020 suponen la mayor ca&iacute;da en esperanza de vida desde 1937.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Horizonte futuro: &iquest;qu&eacute; cabe esperar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, el COVID-19 est&aacute; teniendo un impacto en la mortalidad que no se hab&iacute;a observado desde 1937, suponiendo p&eacute;rdidas de esperanza de vida mayores a 1 a&ntilde;o en la mayor&iacute;a de regiones y superiores a 2 a&ntilde;os en Madrid, Castilla La Mancha y Catalu&ntilde;a. El futuro durante la pandemia es incierto. La recuperaci&oacute;n de la mortalidad a los niveles habituales va a depender de factores todav&iacute;a inciertos o desconocidos. 
    </p><p class="article-text">
        El primero y obvio es el control de la pandemia y que parece depender en gran medida de la implementaci&oacute;n de vacunas, actualmente en fases finales de desarrollo; de la gesti&oacute;n en salud p&uacute;blica; y de los condicionantes de vida y comportamientos en la poblaci&oacute;n. Independientemente de ello, si se mantienen unos niveles bajos de transmisi&oacute;n del virus y se evita una tercera ola, podemos pensar que la mortalidad y la esperanza de vida puedan recuperar r&aacute;pidamente los niveles de 2018 y 2019. Por un lado, una parte importante de las defunciones han ocurrido en personas mayores con condiciones de salud previas y/o en residencias. Por este motivo podr&iacute;amos pensar que la mortalidad podr&iacute;a incluso bajar ligeramente en un contexto libre de virus, como ocurre tras cada temporada de gripe. 
    </p><p class="article-text">
        De este modo, en un futuro post-pandemia podemos esperar una recuperaci&oacute;n r&aacute;pida de los niveles de mortalidad previos a la pandemia, con una continuaci&oacute;n de la tendencia preexistente de aumento de la esperanza de vida, aun teniendo en consideraci&oacute;n potenciales empeoramientos de la morbilidad a medio plazo a causa de la pandemia. No obstante, existe todav&iacute;a poco conocimiento sobre el impacto del retraso o empeoramiento en el seguimiento de enfermedades cr&oacute;nicas, por ejemplo, c&aacute;ncer o enfermedades cardiovasculares, debido al colapso sanitario, o de las consecuencias a largo plazo del propio COVID-19.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sergi Trias-Llimós, Tim Riffe, Usama Bilal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/esperanza-vida-covid-espana_132_6460584.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Nov 2020 05:00:39 +0000]]></pubDate>
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