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    <title><![CDATA[elDiario.es - Edurne García]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/edurne-garcia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Edurne García]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Primero de mayo: la lucha por el futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/mayo-lucha-futuro_132_11333040.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7500bcf8-0c0c-4d4e-a77c-13e186991b7b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Primero de mayo: la lucha por el futuro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El trabajo asalariado supone un tipo especial de violencia hacia los y las trabajadoras. Lo es porque nos arranca lo que generamos con nuestras manos para que unos pocos se enriquezcan de ello. Lo es porque nos roba tiempo de ocio y de disfrute. Lo es porque nos enferma y nos mata"</p></div><p class="article-text">
        La historia del Primero de Mayo es la historia de la lucha de clases. La fecha conmemora a los m&aacute;rtires de Chicago,  ejecutados a ra&iacute;z de las huelgas, motines y revueltas que reivindicaban la jornada laboral de ocho horas en Estados Unidos en 1886. Su muerte, as&iacute; como la de miles de represaliados, torturados y reprimidos, no cay&oacute; en saco roto y, a finales de aquel  mismo mes, varios sectores de la patronal accedieron a reglar la jornada de ocho horas en Estados Unidos. Poco a poco aquel &eacute;xito se fue consolidando y extendiendo por el resto de Am&eacute;rica y de Europa.&nbsp;  
    </p><p class="article-text">
        En el estado espa&ntilde;ol la jornada laboral de ocho horas se logr&oacute; despu&eacute;s de una dura huelga en Catalu&ntilde;a, impulsada por la CNT en 1919, conocida como la huelga de la Canadiense. Tras 44 d&iacute;as de conflicto el objetivo se logr&oacute; y Espa&ntilde;a fue uno de los primeros pa&iacute;ses del mundo en consolidar este nuevo derecho por ley, aunque se manten&iacute;a en 48 horas semanales. Una segunda rep&uacute;blica y una dictadura despu&eacute;s, en 1983 se acord&oacute; reducir la jornada laboral&nbsp;hasta las 40 horas semanales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace m&aacute;s de 100 a&ntilde;os que la clase trabajadora consigui&oacute; limitar las horas de trabajo al d&iacute;a. Hace m&aacute;s de 100 a&ntilde;os que gan&aacute;bamos tiempo de vida, de ocio, de cuidados y de disfrute. Pero, precisamente porque han pasado m&aacute;s de cien a&ntilde;os, se hace imprescindible que avancemos a&uacute;n m&aacute;s y que logremos reducir la jornada laboral sin ver mermados los salarios. Porque, adem&aacute;s, todo lo que no sea avanzar puede suponer retroceder. Los derechos y las victorias nunca son definitivas y, como nos recuerda la agenda y el programa turboliberal, siempre podemos trabajar m&aacute;s horas y cobrar menos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, el trabajo asalariado supone un tipo especial de violencia hacia los y las trabajadoras. Lo es porque nos arranca lo que generamos con nuestras manos para que unos pocos se enriquezcan de ello. Lo es porque nos roba tiempo de ocio y de disfrute, sea en soledad o junto a nuestros seres queridos. Lo es porque nos enferma y nos mata: s&oacute;lo en 2022, en el estado espa&ntilde;ol, murieron 826 personas en accidentes laborales. En el primer trimestre de lo que va de a&ntilde;o, s&oacute;lo en Euskadi vamos ya por doce muertes en el trabajo. A veces (s&oacute;lo a veces) el sindicato es la mejor medicina contra el estr&eacute;s y la ansiedad que suponen unas condiciones de trabajo leoninas y abusivas.
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a I&ntilde;igo Errej&oacute;n que la lucha de clases es, fundamentalmente, una lucha por el tiempo de vida. En este Primero de Mayo, la mayor&iacute;a de sindicatos y colectivos reivindican abiertamente la reducci&oacute;n de jornada laboral, la medida estrella de nuestro tiempo. En el conjunto del estado la medida gana adeptos cada d&iacute;a que pasa y, a base de insistir, se hace m&aacute;s deseable y, sobre todo, se intuye m&aacute;s posible. De hecho, supondr&iacute;a una decepci&oacute;n para un cada vez mayor sector de la clase trabajadora que esta medida no llegara a buen puerto o que se quedara excesivamente rebajada en el fondo y en el contenido una vez que llegue al BOE.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Un sindicalismo m&aacute;s fuerte para afrontar el futuro</h3><p class="article-text">
        Euskadi ha sido, tradicionalmente, uno de los territorios con un mayor grado de sindicaci&oacute;n y n&uacute;mero de huelgas, algo que ha lamentado profusamente el, previsiblemente nuevo lehendakari, Imanol Pradales. Sin embargo, ha sido esa alta sindicaci&oacute;n e historia de confrontaci&oacute;n y lucha lo que ha permitido parar buena parte de los golpes que la patronal ha intentado asestar a los y las trabajadoras y, a la vez, avanzar t&iacute;midamente en conquistas de derechos y mejores condiciones laborales. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, necesitamos un sindicalismo todav&iacute;a m&aacute;s fuerte y potente para enfrentar los retos que est&aacute;n por venir. Y, sobre todo, un sindicalismo que, como ya est&aacute;n haciendo numerosos sectores del movimiento obrero estadounidense, ayuden a crear alianzas entre la defensa de los derechos laborales y la transici&oacute;n ecol&oacute;gica. Como, por cierto, ya ha hecho el comit&eacute; de empresa de Mecaner, presentando un plan de transici&oacute;n eco social para evitar el cierre de la empresa.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Seguramente nunca nos repitamos demasiado al decir esto: luchar contra la emergencia clim&aacute;tica nunca, jam&aacute;s, supondr&aacute; atentar contra los derechos de los y las trabajadoras. Al contrario: necesitaremos una ingente cantidad de fuerza de trabajo, que deber&aacute; estar bien remunerada y contar con amplios derechos laborales, para poder afrontar el enorme reto que supone la transici&oacute;n verde que, s&iacute; o s&iacute;, deberemos afrontar. De hecho, ninguna transici&oacute;n verde ser&aacute; digna de tal nombre si deja por el camino a cientos de miles de personas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tampoco nos llamamos a error ni pecamos de ingenuos. Un sindicalismo fuerte entrar&aacute;, a menudo, en confrontaci&oacute;n con los sectores m&aacute;s conservadores del gobierno y con los poderes econ&oacute;micos y empresariales, m&aacute;s reticentes a los avances sociales, laborales y ecologistas que necesitamos. Pero tambi&eacute;n encontrar&aacute; alianzas en los sectores que pretenden avanzar m&aacute;s en la defensa de los y las trabajadoras, en ganar tiempo de vida, en vivir mejor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa confrontaci&oacute;n y esas alianzas son necesarias para poder avanzar m&aacute;s fuerte y m&aacute;s lejos hasta alcanzar nuevas y m&aacute;s ambiciosas transformaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y las necesitamos. Necesitamos esas transformaciones y esas victorias. Porque, hasta la fecha, la historia del primero de mayo ha sido la historia de la lucha de clases. Una historia que debe seguir sumando victorias (como la de los m&aacute;rtires de Chicago, como la de la huelga de la Canadiense) para que podamos seguir no s&oacute;lo viviendo, si no para poder hacerlo mejor.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;No hemos venido a este mundo para arrastrarnos al trabajo, hasta arriba de calmantes, con el cuerpo dolorido y el estr&eacute;s por las nubes. No es a lo que aspiramos. Hemos venido a este mundo a tener vidas buenas y plenas que merezcan la pena. Y a eso nos encomendamos hoy y el resto de los d&iacute;as.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edurne García, Cristian Gracia Palomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/mayo-lucha-futuro_132_11333040.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Apr 2024 19:45:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Primero de mayo: la lucha por el futuro]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sumar Mugimendua ante el nuevo ciclo político]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/sumar-mugimendua-nuevo-ciclo-politico_132_10789757.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6292b951-e232-4142-8891-a627cd233f2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sumar Mugimendua ante el nuevo ciclo político"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Como fuerza tractora del espacio vamos a trabajar por anteponer los problemas de la ciudadanía vasca por encima de cualquier otra cosa, porque entendemos que en un momento como el actual nadie entendería que lo hiciéramos de otra manera"</p></div><p class="article-text">
        La sociedad vasca ha empezado a dar muestra de necesidad y voluntad de cambio. Los s&iacute;ntomas y evidencias del agotamiento del Gobierno vasco de coalici&oacute;n entre el PNV y el Partido Socialista, as&iacute; como de falta de respuesta para resolver los problemas de la Euskadi actual han obtenido, en los &uacute;ltimos meses, una respuesta movilizadora por parte de la ciudadan&iacute;a vasca, que muestra su preocupaci&oacute;n y censura por la situaci&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos vascos (tales como Osakidetza y Educaci&oacute;n), adem&aacute;s de por su situaci&oacute;n econ&oacute;mica. Un Gobierno asentado en la autocomplacencia que no tiene voluntad de afrontar los retos de la Euskadi actual. Son unos retos que para Sumar Mugimendua constituyen el eje de la propuesta pol&iacute;tica con la que afrontamos este momento crucial y de transformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, la reedici&oacute;n del Gobierno de coalici&oacute;n en el Estado, con los cinco ministerios de Sumar y la vicepresidencia segunda de Yolanda D&iacute;az, cuyas primeras medidas vuelven a poner la agenda laboral en el centro de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, coincide en el tiempo con la constituci&oacute;n de Sumar Mugimendua en Euskadi, donde, como dec&iacute;amos, parecen sonar vientos de cambio pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Sumar Mugimendua se ha constituido como sujeto federal dentro de Sumar y aspira a ser el referente vasquista para recuperar la confianza de un electorado que, en julio, tom&oacute; la decisi&oacute;n de votarnos con la convicci&oacute;n de que era necesario impedir un Gobierno ultra y de que las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y de utilidad suponen una garant&iacute;a para la mejora de las condiciones de vida de la ciudadan&iacute;a. Recuperando una parte significativa de los apoyos perdidos en las elecciones de mayo, Sumar en Euskadi ofreci&oacute; garant&iacute;as de trabajo en com&uacute;n y de apuesta por una pol&iacute;tica &uacute;til y responsable. Los miles de votos obtenidos fueron decisivos para que la agenda social y laboral siga formando parte de la acci&oacute;n de un gobierno de coalici&oacute;n m&aacute;s ambicioso.
    </p><p class="article-text">
        En Sumar Mugimendua entendemos que, ahora, es el momento de dar un paso m&aacute;s, de avanzar en Euskadi hacia la construcci&oacute;n de un sujeto pol&iacute;tico propio, que enmarcamos dentro del referente ideol&oacute;gico de un nuevo vasquismo transformador, laborista y verde, cuya acci&oacute;n estrat&eacute;gica se dirige a desarrollar un gran acuerdo de pa&iacute;s en torno a la transformaci&oacute;n productiva y social que el reto de la emergencia clim&aacute;tica hacen imprescindible. Unido a esto, entendemos que una mayor&iacute;a significativa de la ciudadan&iacute;a vasca se identifica con una identidad vasca abierta y que apuesta por un encaje federal y plurinacional para dar respuesta a las demandas de autogobierno. Un autogobierno cuyo contrato social, por otra parte, urge renovar en clave feminista, de igualdad entre hombres y mujeres, y de profundizaci&oacute;n democr&aacute;tica de su entramado institucional, mejorando una articulaci&oacute;n que, de facto, es federal y que merece un desarrollo a futuro anclado en la convivencia y en la profundizaci&oacute;n de los derechos de ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que, para empujar el cambio de ciclo pol&iacute;tico en Euskadi, Sumar Mugimendua es la fuerza decisiva para que las pol&iacute;ticas se enfoquen en conseguir una vida mejor para la mayor&iacute;a de la ciudadan&iacute;a vasca, y esto requiere de la complicidad y de la generosidad de todas y de todos para ser llevado a la pr&aacute;ctica. En este sentido, Sumar Mugimendua se compromete a empe&ntilde;ar todas sus fuerzas para unir las voluntades de los partidos que concurrimos juntos en la pasada cita electoral y que estamos, ahora, interpelados por cuantos nos dieron su apoyo (y por cuantos quieren confiar de nuevo o est&aacute;n por llegar) para lograrlo. Como fuerza tractora del espacio vamos a trabajar por anteponer los problemas de la ciudadan&iacute;a vasca por encima de cualquier otra cosa, porque entendemos que en un momento como el actual nadie entender&iacute;a que lo hici&eacute;ramos de otra manera. Sumar Mugimendua quiere una Euskadi mejor para la mayor&iacute;a, lo cual requiere impulsar pol&iacute;ticas de progreso y transformaci&oacute;n social all&aacute; donde nos sit&uacute;e la ciudadan&iacute;a vasca.
    </p><p class="article-text">
        Hemos llegado para quedarnos, hemos llegado para mejorar y hacer m&aacute;s f&aacute;cil la vida de las personas en Euskadi. Y vamos a quedarnos para ser decisivas y dar respuesta a los retos que en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os se nos plantean. Se trata de estar a la altura de la ciudadan&iacute;a y de ser &uacute;tiles, con responsabilidad y con ilusi&oacute;n, mirando hacia el futuro pero sin perder de vista una realidad social llena de matices y complejidades, asumimos que es hora de Sumar Mugimendua.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andeka Larrea, Edurne García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/sumar-mugimendua-nuevo-ciclo-politico_132_10789757.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Dec 2023 21:01:28 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Protege lo que de verdad importa: coloca una alarma en las políticas de vivienda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/protege-importa-coloca-alarma-politicas-vivienda_132_6484432.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/52a7e765-4b41-42c9-99a0-6d6cc60ef286_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Protege lo que de verdad importa: coloca una alarma en las políticas de vivienda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En tiempos de pandemia se han producido en Euskadi 254 desahucios hasta junio de este año, más del doble que las denuncias por okupaciones ilegales</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Dec&iacute;a Noam Chomsky que &ldquo;el cuadro del mundo que se le presenta a la gente no tiene la m&aacute;s m&iacute;nima relaci&oacute;n con la realidad, ya que la verdad sobre cada asunto queda enterrada bajo monta&ntilde;as de mentiras&rdquo;. Corren tiempos dif&iacute;ciles. Vivimos inmersas en una pandemia mundial que nos ha instalado en una incertidumbre casi rutinaria y que ha dejado al descubierto las desigualdades ya existentes que algunos s&oacute;lo buscan resolver con frases &eacute;picas, intercambios de reproches impostados y agitaciones sobreactuadas de banderas y mascarillas de diferentes colores.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Y en este estado de shock constante siempre ha funcionado muy bien el bombardeo y esparcimiento de bulos para crear alarma social y que despu&eacute;s, cuando las falsas premisas est&aacute;n instaladas en la sociedad con la ayuda inestimable de algunos medios de comunicaci&oacute;n, salgan los de siempre con soluciones que casualmente benefician a alg&uacute;n grupo de poder y con propuestas salvadoras a problemas que son m&aacute;s ficticios que reales&hellip; Sin olvidar que al mismo tiempo recortan nuestros derechos mientras otras cuestiones de calado se diluyen. Es un cl&aacute;sico que pocas veces falla, miente y repite tu mentira incesantemente que algo quedar&aacute;...</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Aplicando esto al mal llamado fen&oacute;meno de la okupaci&oacute;n, desde hace unos meses este parece ser el verdadero problema que seg&uacute;n algunos partidos y muchos medios de comunicaci&oacute;n azota a la sociedad. &iquest;Existe el problema o lo han creado?</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En primer lugar, no hay tertulia televisiva o radiof&oacute;nica que se precie que no cuente con algunas de sus participantes criminalizando y demonizando la okupaci&oacute;n. Son constantes y recurrentes los reportajes alarmistas que nos han hablado de la inseguridad existente en nuestros barrios ante el crecimiento de asaltos realizados por delincuentes y mafias. Conexiones en directo, un sinf&iacute;n de testimonios de personas afectadas y un despliegue medi&aacute;tico desorbitado.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Asimismo, prueben a contabilizar los anuncios y espacios publicitarios dedicados a las empresas de colocaci&oacute;n de alarmas y videovigilancia. Es imposible no caer a ratos en la duda y pensar que toda persona de bien ha de tener una, porque si no el caos est&aacute; servido. Nos intentan convencer de que el peligro es real y es inminente desde el sensacionalismo m&aacute;s burdo y segundos despu&eacute;s nos ofrecen su producto como la &uacute;nica soluci&oacute;n al problema: &ldquo;Ponga una alarma en su vida y vivir&aacute; tranquilo&rdquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Bienvenidas al negocio de la seguridad privada. As&iacute; es normal que la gente crea que existe un problema con la okupaci&oacute;n, pero no es verdad. Se trata de banalizar, amontonar medias verdades, descontextualizar y construir relatos que son falsos, pero c&oacute;mo copan los espacios de informaci&oacute;n nos los creemos y asumimos con naturalidad.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Para empezar, habr&iacute;a que separar la ocupaci&oacute;n con C de la okupaci&oacute;n con K. La segunda acci&oacute;n cuenta siempre con una finalidad claramente reivindicativa. El movimiento okupa surge como una forma de canalizar el activismo pol&iacute;tico (feminismo, anticapitalismo, antimilitarismo, ecologismo, etc&hellip;) en los 80 y es mucho m&aacute;s complejo de lo que nos quieren hacer ver. No se trata simplemente de un fin, sino de un medio para poder denunciar situaciones como la dificultad de acceso a una vivienda, las trabas que existen para la emancipaci&oacute;n surgidas de una preocupante precariedad juvenil o la reivindicaci&oacute;n de un ocio alternativo y empoderador como la cultura.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Un ejemplo claro son los CSOA (Centro Social Okupado Autogestionado) como &ldquo;la Ingobernable&rdquo; en Madrid o el barrio de Errekaleor en Gasteiz. Es importante se&ntilde;alar la diferencia que existe entre &ldquo;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>estar</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">&rdquo; en el lugar y &ldquo;</span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>producirlo</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">&rdquo; colectivamente, es decir, recuperarlo. Lugares como f&aacute;bricas, estaciones de tren, casas o incluso hospitales abandonados son completamente limpiados, rehabilitados y reacondicionados para sus nuevos usos.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Pero al margen de la mala utilizaci&oacute;n de las palabras para crear confusi&oacute;n el verdadero problema que se esconde tras este bombardeo constante es el acceso a la vivienda, a todas luces hay un grupo numeroso de gente que no ocupa porque quiere sino porque no tienen donde vivir. La vivienda se ha convertido en la principal causa de desigualdad y exclusi&oacute;n social en Euskadi y es esta cuesti&oacute;n la que nos deber&iacute;a preocupar, es aqu&iacute; donde deber&iacute;amos instalar verdaderamente la alarma. Alarmar de que se est&aacute; vulnerando de forma continuada el derecho universal a una vivienda digna para todas las personas. Un derecho subjetivo seg&uacute;n la Ley de Vivienda, no lo olvidemos.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Nos intentan hacer creer que los okupas son gente aprovechada que no quiere pagar una vivienda como hacemos el resto de la ciudadan&iacute;a, pero esto no es verdad. La inmensa mayor&iacute;a de las personas que ocupan lo hacen porque los precios del mercado inmobiliario son muy altos en relaci&oacute;n a sus ingresos. Lo llaman y disfrazan como ocupaci&oacute;n cuando realmente se trata de especulaci&oacute;n.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Mientras nos taladran d&iacute;a y noche con la historia del peque&ntilde;o propietario al que le ocuparon el piso cuando se fue de vacaciones, lo cierto es que es algo tan poco ocasional que ni siquiera se ha convertido en ning&uacute;n fen&oacute;meno nuevo. La inmensa mayor&iacute;a de viviendas ocupadas pertenecen a bancos, grandes propietarios, fondos buitre e inmobiliarias.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Para entender que el problema es el acceso a la vivienda hay que fijarse que en los &uacute;ltimos 5 a&ntilde;os el precio del alquiler en Euskadi ha subido un 31%, somos la tercera comunidad con los precios de alquiler m&aacute;s caros. Seg&uacute;n el Gobierno Vasco 1.044 &euro; de alquiler medio. Pero a esta realidad no interesa tanto darle difusi&oacute;n a bombo y platillo para no generar alarma.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Sin embargo y pese a lo que o&iacute;mos y vemos en todos los medios de comunicaci&oacute;n de enero a junio de 2020 se han producido 108 denuncias por ocupaciones ilegales de inmuebles en Euskadi: 68 en Bizkaia, 27 en Gipuzkoa y 13 en Araba. Lo que supone un descenso del 2,7 % con respecto al mismo semestre del a&ntilde;o anterior. Alto y claro, las denuncias no han aumentado, el Apocalipsis Okupa a&uacute;n no ha llegado. Pero para algunos es m&aacute;s f&aacute;cil seguir emitiendo proclamas incendiarias que tomar medidas que frenen las subidas del precio de los alquileres y que faciliten el acceso a una vivienda a los sectores m&aacute;s vulnerables de nuestra sociedad.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Sin ir m&aacute;s lejos el Partido Popular en Euskadi y en otras comunidades viene lanzado desde agosto una ofensiva en forma de campa&ntilde;a y recogida de firmas que propone una ley antiokupa que quieren llevar al Congreso. Se les da muy bien servirse del miedo, estigmatizar y culpabilizar a una parte de la poblaci&oacute;n realizando declaraciones como que &laquo;Los okupas campan a sus anchas por muchos barrios de la ciudad, donde aumenta la inseguridad y la delincuencia&ldquo;.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Esta iniciativa se centra en facilitar el desalojo, pero hay que explicar que echar a una persona que no es propietaria de la casa habitual o de una segunda residencia</span><a href="https://elpais.com/politica/2018/04/24/actualidad/1524587874_284180.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:white;"> ya es inmediato con una ley de desalojo expr&eacute;s de 2018, aprobada precisamente por PP y Ciudadanos</span></a><span class="highlight" style="--color:white;">, pero que casualmente deja fuera del texto los pisos vac&iacute;os de los bancos. Populismo de manual: azuzar el miedo de los propietarios retorciendo la realidad e intentando obtener r&eacute;ditos electorales.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">No nos dejemos confundir, deber&iacute;amos dejar de estar tan preocupadas y entretenidas pensando en llamar a la empresa de alarmas para colocar una en nuestra vivienda y poner m&aacute;s atenci&oacute;n a las pol&iacute;ticas de vivienda que tenemos. En tiempos de pandemia donde nos recomiendan hasta la saciedad quedarnos en casa, salir lo menos posible de nuestras viviendas, teletrabajar y semiconfinarnos, se han producido en Euskadi 254 desahucios hasta junio de este a&ntilde;o. La mayor parte por impagos de alquiler.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Lo que supone m&aacute;s del doble que las denuncias por okupaciones ilegales. Adem&aacute;s, hay m&aacute;s de 2.000 personas sin hogar que se encuentran en una situaci&oacute;n de emergencia econ&oacute;mica y social. &ldquo;&iexcl;&iexcl;&iexcl;Pii pii pii pii pii!!!!&rdquo;. Aqu&iacute; es d&oacute;nde deber&iacute;an saltar las alarmas sobre nuestra conciencia, m&aacute;s all&aacute; de la insistencia de la propaganda oficial, la amenaza no es el movimiento okupa, lo que provoca verdadera inquietud son las pol&iacute;ticas de vivienda y su posterior desarrollo y aplicaci&oacute;n.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edurne García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/protege-importa-coloca-alarma-politicas-vivienda_132_6484432.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Dec 2020 18:51:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Protege lo que de verdad importa: coloca una alarma en las políticas de vivienda]]></media:title>
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