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    <title><![CDATA[elDiario.es - José Ayala]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose-ayala/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Ayala]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Muere el periodista Miguel Ángel Nieto, el último mohicano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/muere-periodista-miguel-angel-nieto-ultimo-mohicano_1_12404334.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3638532e-895e-4fe2-9887-149b651c72ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x383y209.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere el periodista Miguel Ángel Nieto, el último mohicano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Venía de una familia trabajadora, pero supo muy pronto cuál era su vocación: el periodismo, contar noticias. Pero no cualquier noticia: meterse en los avisperos más peligrosos era su pasión y su especialidad</p></div><p class="article-text">
        El c&aacute;ncer le asest&oacute; un primer zarpazo hace m&aacute;s de tres a&ntilde;os, y el jueves, despu&eacute;s de estar peleando todo este tiempo, Miguel &Aacute;ngel Nieto prefiri&oacute; bajar los brazos y en vez de someterse a un nuevo ingreso, decidi&oacute; volver para pasar en su casa lo que &eacute;l sab&iacute;a que eran ya sus &uacute;ltimas horas.
    </p><p class="article-text">
        Ha sido un final prematuro &ndash;ten&iacute;a 64 a&ntilde;os- pero lleno de dignidad, para un luchador que empez&oacute; trabajando a los 14 a&ntilde;os como botones, algo que siempre recordaba con orgullo. 
    </p><p class="article-text">
        Ven&iacute;a de una familia trabajadora, pero supo muy pronto cu&aacute;l era su vocaci&oacute;n: el periodismo, contar noticias. Pero no cualquier noticia: meterse en los avisperos m&aacute;s peligrosos era su pasi&oacute;n y su especialidad. La corresponsal&iacute;a de guerra fue por eso un primer destino: Nicaragua, Bolivia, Chile, Yugoslavia, Irak, fueron algunos de sus destinos con o sin respaldo de medios. En 2013 y sin ninguna cabecera que le apoyara, fue capaz de calzarse una mochila a la espalda, coger su c&aacute;mara e irse a Kiev a retratar y a contarnos el Euromaid&aacute;n, las protestas que a finales del 2013 incendiaron la capital ucrania.
    </p><p class="article-text">
        Su otra salida natural fue el periodismo de investigaci&oacute;n. En estos tiempos, en los que con frecuencia llamamos as&iacute;, &ldquo;periodismo de investigaci&oacute;n&rdquo; a lo que con m&aacute;s exactitud deber&iacute;amos llamar &ldquo;periodismo de filtraciones interesadas&rdquo;, convendr&iacute;a poner como texto de lectura obligatoria en las facultades para futuros comunicadores <em>Los c&oacute;mplices de Mario Conde</em>, el libro que escribi&oacute; Miguel &Aacute;ngel junto con otra gran periodista, Encarna P&eacute;rez. Los dos montaron una aut&eacute;ntica investigaci&oacute;n, a golpe de b&uacute;squedas minuciosas por registros y archivos, uniendo datos, entrevistando a cientos de personas y retratando de manera inmisericorde las verg&uuml;enzas que hab&iacute;a detr&aacute;s de quien era en aquel momento el personaje m&aacute;s poderoso de nuestro pa&iacute;s. Y todo adem&aacute;s en una trama que se lee como un thriller apasionante y que contribuy&oacute; a precipitar el final de ese engominado tibur&oacute;n de las finanzas.
    </p><p class="article-text">
        Su carrera tuvo adem&aacute;s otra rama en los documentales para televisi&oacute;n, donde tambi&eacute;n cosech&oacute; muchos premios con obras como <em>El &uacute;ltimo sefard&iacute;</em>.
    </p><p class="article-text">
        Miguel no era solo un periodista: era un tipo complicado y adorable, una inteligencia brillante y un car&aacute;cter en ocasiones agrio, del que &eacute;l era la primera v&iacute;ctima, y que posiblemente explica por qu&eacute; alguien tan excepcional no haya tenido una carrera m&aacute;s acorde a sus m&eacute;ritos. Pero a sus salidas duras, un&iacute;a tambi&eacute;n la capacidad de ser el m&aacute;s amoroso de los amigos. 
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; queda toda una larga historia de afectos y enamoramientos profundos: Montse, Ana, Fran, C&eacute;sar, Almudena, Rosa, su hermano Jos&eacute; y much&iacute;simos otros son algunos de los muchos hitos de afecto que ha dejado en su camino.
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; queda la ternura inmensa por sus cuatro hijos &ndash;Pablo, con su beb&eacute;, su &uacute;nica nieta, &Aacute;lex, Benja, Cata-, la ni&ntilde;a con la que cada a&ntilde;o nos felicitaba la navidad en un nuevo Catacrismas en los que un&iacute;a el humor y el orgullo indisimulado por su hija.
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; nos queda la herida inmensa, el vac&iacute;o de un amigo tan querido, que se nos ha ido demasiado pronto, con el consuelo, eso s&iacute;, de saber que por fin descansa, porque ha terminado la lucha tenaz de este &uacute;ltimo mohicano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Ayala]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/muere-periodista-miguel-angel-nieto-ultimo-mohicano_1_12404334.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Jun 2025 16:59:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muere el periodista Miguel Ángel Nieto, el último mohicano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Obituario]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El grito de la mujer madura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/grito-mujer-madura_1_8202055.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0762a80b-4d13-4d61-8693-c08296f7e20a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El grito de la mujer madura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No hay mejor sensación que la de abrir un libro y que no puedas soltarlo hasta que acabas la última página. Ese es el regalo que nos hace Coloma Fernández Armero con En blanco, su cuarta obra, después de dos novelas (Querida yo y Mil dolores pequeños) y el poemario Todo flota. Coloma, que fue elegida como uno de los diez escritores revelación del 2000, vuelve a sacar su voz inconfundible</p></div><p class="article-text">
        In&eacute;s, una mujer de cincuenta a&ntilde;os decide dejar de te&ntilde;irse el pelo. Y ese hecho, esa aceptaci&oacute;n de ser quien es, de lucir sus canas, se convierte en una palanca que mueve su vida. &ldquo;<em>Ahora que me gusta tener canas, me planteo que quiz&aacute; otras cosas han dejado de gustarme. Cosas como mi marido mi casa, mi trabajo. Ver blanco lo que ayer ve&iacute;a negro me tiene inquieta.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        La voz de In&eacute;s va repasando hechos de su vida, y nos va dibujando su paisaje &iacute;ntimo: sus hijos, su marido, ese amor que pudo haber sido y no fue&hellip; o quiz&aacute; fue, pero a su manera. Y lo hace a pinceladas peque&ntilde;as, cap&iacute;tulos m&iacute;nimos, frases cortas, pero a menudo con peque&ntilde;as joyas, a veces destellos de humor, otras pura poes&iacute;a: <em>&ldquo;Me muevo por la casa con mi quimono rojo; aunque la imagen vista desde fuera pueda parecer el baile de una geisha, es sencillamente una madre recogiendo calcetines y paquetes de galletas que se han quedado entre los almohadones del sof&aacute;.&rdquo;</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Coloma Fernández Armero                            </span>
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        Aunque la idea inicial del libro parte de una experiencia personal &ndash;la autora, como la protagonista decidi&oacute; dejar sin te&ntilde;ir sus canas, y hay m&aacute;s elementos comunes como su trabajo en el mundo de la publicidad- <em>En blanco</em> no es autoficci&oacute;n, sino que simplemente coge algunos hechos reales de su vida, para crear una narraci&oacute;n llena de hallazgos que gira, sobre todo, alrededor del universo de su hogar: Marido, Mayor y Peque&ntilde;o, (que as&iacute; llama a sus hijos y a su esposo, nunca llegaremos a saber otros nombres de ellos) y esa In&eacute;s que nos explica: <em>&ldquo;Desde que me voy volviendo blanca puedo sacar de muy dentro mis oscuros trapos sucios con mayor tranquilidad. Muestro al mundo mi ropa interior y aguanto como estatua de sal que mi intimidad los aleje. Hay que elegir entre que la bomba te explote dentro o les explote a los de enfrente. Desde que soy blanca, el otro se deshace como jab&oacute;n.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        Coloma Fern&aacute;ndez Armero parte de lo peque&ntilde;o, de ese gesto nimio de reivindicar orgullosa sus canas. Pero logra una reflexi&oacute;n sobre la vida, la madurez, la mirada de los otros, la familia, el amor&hellip; Algo que solo est&aacute; al alcance de los aut&eacute;nticos escritores.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Ayala]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/grito-mujer-madura_1_8202055.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Aug 2021 14:49:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Escritores,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desahucios: la solidaridad es cosa de todos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/desahucios-solidaridad-cosa_129_6486521.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53f37b28-7798-458b-a511-6fd7fedee2f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desahucios: la solidaridad es cosa de todos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Evitemos la sangría social de los desahucios con medidas urgentes y solidarias, por supuesto, pero lo que tendría que estar en nuestros Presupuestos son partidas imprescindibles para tener una vivienda pública social en alquiler digna y mínimamente equiparable a la de Europa</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n puede no aplaudir que se impidan los desahucios de personas golpeadas por la sangrante crisis en la que estamos hasta el cuello? Proteger a los m&aacute;s vulnerables es una necesidad y una obligaci&oacute;n que tenemos como sociedad. Pero tiene que ser un esfuerzo solidario y no deber&iacute;a ser cargado &uacute;nicamente sobre las espaldas del propietario.
    </p><p class="article-text">
        Todos sabemos que el derecho a una vivienda digna est&aacute; consagrado en nuestra Constituci&oacute;n, pero el pobre art&iacute;culo 47 es papel mojado: &ldquo;<span class="highlight" style="--color:white;">Todos los espa&ntilde;oles tienen&nbsp;</span>derecho<span class="highlight" style="--color:white;">&nbsp;a disfrutar de una&nbsp;</span>vivienda digna<span class="highlight" style="--color:white;">&nbsp;y adecuada. Los poderes p&uacute;blicos promover&aacute;n las condiciones necesarias y establecer&aacute;n las normas pertinentes para hacer efectivo este&nbsp;</span>derecho<span class="highlight" style="--color:white;">, regulando la utilizaci&oacute;n del suelo de acuerdo con el inter&eacute;s general para impedir la especulaci&oacute;n.&rdquo; Cualquier parecido con la realidad, es pura coincidencia.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">No hace falta explicar las enormes dificultades para acceder a una vivienda de gran parte de nuestros conciudadanos. Un 43,3% destina m&aacute;s del 40% de su sueldo a pagar el alquiler. De propiedad, mejor ni hablemos.</span>
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, resulta como m&iacute;nimo inquietante el triunfalismo con el que Unidas Podemos present&oacute; primero una enmienda a los Presupuestos elaborados por el Gobierno del que forman parte, y despu&eacute;s los borradores que han ido filtrando del Decreto-ley para prohibir los desahucios. Su primer deseo era que esta prohibici&oacute;n llegara hasta 2022. Ahora parece que, al menos en principio, la duraci&oacute;n del decreto ley que est&aacute;n preparando se ce&ntilde;ir&aacute; al estado de alarma (9 de mayo pr&oacute;ximo), aunque con posibilidades de pr&oacute;rroga. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; inquietante? La narrativa que ha ido imponiendo el grupo de Iglesias divide nuestro pa&iacute;s en propietarios e inquilinos. M&aacute;s o menos los perversos ricos que explotan a los dem&aacute;s. Mencionan con frecuencia los fondos buitre y los bancos como responsables de esta situaci&oacute;n. Pero olvidan que m&aacute;s del 95% de los caseros son particulares, en su inmensa mayor&iacute;a peque&ntilde;os propietarios que han ejercido su derecho a ahorrar como les ha dado la gana y en vez de poner su dinero en Bolsa o en fondos de pensiones han optado por una compra de vivienda.
    </p><p class="article-text">
        Solidaridad s&iacute;, pero de todos. Es decir: &iquest;queremos impedir los desahucios? Pues ese esfuerzo deber&aacute; ser de pa&iacute;s, de sociedad. No tenemos derecho a cargar esa responsabilidad en el propietario del piso en el que reside una persona que en medio de esta brutal crisis se ve sin medios para pagar el alquiler. Habr&aacute; que impedir que esa persona acabe en la calle, pero a la vez buscar una manera de compensar al casero, directamente, v&iacute;a impuestos o como se quiera arbitrar. Seg&uacute;n las filtraciones del proyecto de decreto, parece que habr&iacute;a una obligaci&oacute;n de las comunidades aut&oacute;nomas de realojar a las personas en situaci&oacute;n de desahucio, pero &iquest;d&oacute;nde y c&oacute;mo? Misterio sin resolver.
    </p><p class="article-text">
        Porque, y aqu&iacute; est&aacute; lo m&aacute;s grave, ese intento de cargar la solidaridad a la cuenta del de enfrente, del malvado casero olvida la enorme responsabilidad del Estado en el problema de la vivienda que no solo afecta a los m&aacute;s golpeados por esta crisis, sino que adem&aacute;s corta las alas, por ejemplo, a miles de j&oacute;venes que se ven atados muchos a&ntilde;os a la casa de sus padres por la imposibilidad de dar con un sitio digno o dificulta que encuentren un nuevo hogar mujeres en riesgo de sufrir violencia. 
    </p><p class="article-text">
        El parque de vivienda p&uacute;blica en alquiler en Espa&ntilde;a es rid&iacute;culo. Seg&uacute;n datos de Eurostat apenas supone el 2,5% del total de la vivienda en alquiler. La media europea multiplica casi por 4 nuestras cifras. Y eso sin hablar de pa&iacute;ses como Holanda que est&aacute; en el 30%, o nuestros vecinos franceses, que superan el 17%, casi 7 veces m&aacute;s que nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; hay algo f&aacute;cil de entender: si creas m&aacute;s vivienda social en alquiler, no solamente podr&aacute;s ofrecer un piso a j&oacute;venes, personas vulnerables o a quien m&aacute;s lo necesite, sino que adem&aacute;s disminuir&aacute;s la demanda para los dem&aacute;s y bajar&aacute;n los precios tambi&eacute;n en el mercado libre.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Ser&iacute;a muy complicado de realizar? Pongamos un simple ejemplo de una ciudad tan congestionada como Madrid. Solo en lo que se conoce como &ldquo;Operaci&oacute;n Campamento&rdquo;, hay m&aacute;s de dos millones de metros cuadrados de suelo p&uacute;blico. Llevan m&aacute;s de cinco a&ntilde;os con un proyecto que, en principio iba a crear unas 20.000 viviendas en su mayor&iacute;a para alquiler social.&nbsp;El plan acaba jibarizado y se reduce despu&eacute;s a unas 10.000 viviendas. Pero han transcurrido m&aacute;s de cinco a&ntilde;os desde que se anunci&oacute; esta operaci&oacute;n, y a&uacute;n sigue en el limbo.
    </p><p class="article-text">
        Y sin duda esto es lo que deber&iacute;amos exigir a nuestro Gobierno si queremos de verdad resolver el problema de la vivienda: evitemos la sangr&iacute;a social de los desahucios con medidas urgentes y solidarias, por supuesto. Pero lo que tendr&iacute;a que estar en nuestros Presupuestos Generales son unas partidas imprescindibles para que lleguemos en un plazo razonable a tener una vivienda p&uacute;blica social en alquiler digna y m&iacute;nimamente equiparable a lo que existe en Europa. Y ojo, que no deber&iacute;an ser necesarios muchos lustros: en 18 meses se construye un edificio de viviendas.
    </p><p class="article-text">
        Porque si no es as&iacute; ser&aacute; inevitable la sospecha de que estas medidas y estos decretos anunciados a bombo y platillo, vienen con el tufillo de un populismo que no quiere solucionar problemas, sino hacer de ellos ense&ntilde;as con las que enga&ntilde;ar al respetable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Ayala]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/desahucios-solidaridad-cosa_129_6486521.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Dec 2020 05:00:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desahucios: la solidaridad es cosa de todos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desahucios,Alquiler social,Viviendas sociales,Presupuestos Generales del Estado]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[República: un nuevo relato para España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/republica-nuevo-relato-espana_129_6159955.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/06cb1d13-3660-49aa-8b29-1ae34f09e57e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="República: un nuevo relato para España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La república no es simplemente el justo castigo al uso corrupto que una vez más los Borbones han hecho de las instituciones. Es una forma de Estado en la que sin duda cabrían con más comodidad muchos conciudadanos que ahora mismo amenazan con hacer saltar las costuras de ese pacto que va camino del medio siglo</p></div><p class="article-text">
        La capacidad de los hombres para crear un relato que nos empuje es la que marca nuestro &eacute;xito como especie. Lo explica el historiador Noah Harari en su famoso libro <em>Sapiens</em>. Si esto es as&iacute;, los espa&ntilde;oles estamos abocados como naci&oacute;n a un negro futuro. Llevamos m&aacute;s de un siglo sin ser capaces de generar una m&iacute;nima ilusi&oacute;n con la idea de nuestro pa&iacute;s. Quitas del men&uacute; a la Selecci&oacute;n de f&uacute;tbol, a Nadal y poco m&aacute;s y todo lo que que te queda cuando intentas hablar de Espa&ntilde;a es un sabor viejuno con aromas del pesimismo en el que nos hundimos tras el desastre del 98 y la agitaci&oacute;n de la Constituci&oacute;n del 78 como mito intocable, casi como ese brazo incorrupto de Santa Teresa que esgrim&iacute;a Franco, el golpista que acab&oacute; con la Rep&uacute;blica y fue el responsable directo de lo que Paul Preston llam&oacute; &ldquo;El holocausto espa&ntilde;ol&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo dictador fue el que cri&oacute; a sus pechos a un chaval llamado Juan Carlos Alfonso V&iacute;ctor Mar&iacute;a de Borb&oacute;n y Borb&oacute;n al que nombr&oacute; como sucesor para dejarlo todo atado y bien atado. <a href="https://www.eldiario.es/cultura/historia/ian-gibson-hispanista-lamentable-juan-carlos-condenara-regimen-franquista-miles-victimas_1_6153615.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Como recordaba hace unos d&iacute;as Ian Gibson en este diario</a>, jam&aacute;s Juan Carlos conden&oacute; el franquismo ni record&oacute; a sus v&iacute;ctimas, unas 150.000 seg&uacute;n el c&aacute;lculo de Preston en el libro citado.
    </p><p class="article-text">
        No hace falta la enumeraci&oacute;n del bochorno juancarlista &ndash;<a href="https://www.eldiario.es/politica/fortuna-personal-juan-carlos-i-patrimonio-opaco-origen-incierto-centro-polemica-juan-carlos-i-fiscalia-patrimonio-monarquia_1_6148679.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los casi dos mil millones de d&oacute;lares que le calcula como fortuna The New York Times</a>, su vinculaci&oacute;n con el tr&aacute;fico de armas de Adnan Kashoggi, su apoyo a dictaduras brutales como la saud&iacute;, su largu&iacute;sima trayectoria como comisionista y traficante de influencias, de la que ahora emerge apenas la punta del iceberg, esas fundaciones delictivas para eludir impuestos y esconder el bot&iacute;n de sus fechor&iacute;as de las que figura como segundo beneficiario Felipe VI, pobrecito, de las que no sab&iacute;a nada pero nada nada.
    </p><p class="article-text">
        No diremos que nos asombra ver a Pedro S&aacute;nchez y a parte del PSOE en una defensa cerrada de la monarqu&iacute;a, con la que est&aacute; cayendo. &ldquo;Somos leales a la Constituci&oacute;n; a toda, de principio a fin. Y la defenderemos a las duras y a las maduras&rdquo;; incluida, claro esta monarqu&iacute;a parlamentaria que apesta a esc&aacute;ndalo y a una sarta de delitos que har&aacute;n muy complicado eludir un pase&iacute;llo ante los tribunales, si no espa&ntilde;oles, suizos. &ldquo;Aqu&iacute; no se juzga a&nbsp;instituciones, se juzga a personas&rdquo;, remacha S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        No nos asombra, pero nos aburre. Porque la realpolitik sanchista tiene el vuelo de una gallina. Muestra una vez m&aacute;s su incapacidad de liderazgo y su simple estrategia de c&aacute;lculos cortoplacistas.
    </p><p class="article-text">
        Y lo grave es que se pierde una oportunidad de oro para impulsar otro relato sobre nuestro pa&iacute;s: una Espa&ntilde;a republicana, un nuevo pacto nacional, como ese tan cacareado pacto de la Constituci&oacute;n del 78, que se alcanz&oacute; con la sombra amenazadora de los cuarteles apuntando sin disimulo a nuestra incipiente democracia. Un pacto nacional y republicano, capaz de devolvernos la ilusi&oacute;n y el orgullo de ser espa&ntilde;oles.
    </p><p class="article-text">
        La rep&uacute;blica no es simplemente el justo castigo al uso corrupto que una vez m&aacute;s los Borbones han hecho de las instituciones. Es una forma de Estado en la que sin duda cabr&iacute;an con m&aacute;s comodidad muchos conciudadanos que ahora mismo amenazan con hacer saltar las costuras de ese pacto que va camino del medio siglo.
    </p><p class="article-text">
        Es obvio que ese cambio de monarqu&iacute;a por rep&uacute;blica no ser&aacute; un remedio m&aacute;gico capaz de solucionar milagrosamente nuestros problemas, que no son pocos ni sencillos, empezando por una Catalu&ntilde;a que requerir&aacute; una soluci&oacute;n viable por mucho que intentemos mirar a otro lado o sacar la cachiporra al estilo Rajoy como &uacute;nica receta.
    </p><p class="article-text">
        Pero s&iacute; ser&aacute;, m&aacute;s pronto que tarde, un paso adelante para una democracia m&aacute;s profunda y liberada de r&eacute;moras vergonzantes como es la dinast&iacute;a borb&oacute;nico-franquista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Ayala]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/republica-nuevo-relato-espana_129_6159955.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Aug 2020 19:42:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[República: un nuevo relato para España]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La burra Severina y los animalistas: ¿Héroes o delincuentes?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/burra-severina-animalistas-heroes-delincuentes_129_1386972.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b5fa9928-1f59-4334-9496-c64c3e636d87_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La burra Severina y los animalistas: ¿Héroes o delincuentes?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La comarca de la Sierra Oeste de Madrid sufrió la última semana de junio el peor incendio en lo que llevamos de siglo en Madrid</p><p class="subtitle">Mientras muchas personas sacaban a sus animales de las zonas afectadas, grupos de animalistas se dedicaban a romper puertas de fincas en zonas alejadas del fuego y hacían correr a los animales</p><p class="subtitle">La burrita Severina es un ejemplo del disparate al que puede llevar el fanatismo</p></div><p class="article-text">
        Se llama Severina y llevaba m&aacute;s de media vida con la familia que la hab&iacute;a adoptado&hellip; hasta que unos animalistas la robaron con la excusa de un incendio que estaba a kil&oacute;metros de la finca en la que viv&iacute;a. Un fin noble &ndash;ayudar a animales en un incendio- no puede ser nunca la excusa para saltarse las normas m&aacute;s elementales. Ojo con las convocatorias irresponsables por redes sociales: corren el riesgo de provocar mucho m&aacute;s da&ntilde;o que ayuda.
    </p><p class="article-text">
        La comarca de la Sierra Oeste de Madrid &ndash;Cadalso de los Vidrios, Cenicientos y Rozas de Puerto Real- sufri&oacute; la &uacute;ltima semana de junio el peor incendio en lo que llevamos de siglo en Madrid. Una cat&aacute;strofe sobre la que pesa la sospecha de que se podr&iacute;a haber evitado si la descoordinaci&oacute;n entre la Junta de Castilla la Mancha y los medios que estaban en Madrid a muy pocos minutos del foco inicial no hubieran retrasado de manera inexplicable la intervenci&oacute;n hasta que ese peque&ntilde;o fuego se convirti&oacute; en un monstruo que devor&oacute; 3.300 hect&aacute;reas, muchas de gran valor ecol&oacute;gico &ndash;los &uacute;nicos casta&ntilde;ares de la Comunidad de Madrid, pinares centenarios, masas forestales irrecuperables en generaciones-.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La misma noche en la que se inici&oacute; el incendio, el 28 de junio, se empezaron a lanzar convocatorias por redes sociales para ir a salvar animales supuestamente en riesgo de morir abrasados.
    </p><p class="article-text">
        Vivo m&aacute;s de la mitad del a&ntilde;o en esta zona y esa noche estuve all&iacute;. Como la mayor&iacute;a de los que tenemos campo y animales, cog&iacute; una furgoneta con agua y herramientas y fui a ayudar a los vecinos a los que les estaba llegando el incendio.
    </p><p class="article-text">
        Roc&iacute;o Puche escrib&iacute;a hace pocos d&iacute;as en&nbsp;eldiario.es <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/Incendios_6_929567036.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una tribuna plagada de inexactitudes y gravemente injuriosa</a> para quienes que hab&iacute;amos sufrido esa tragedia.
    </p><p class="article-text">
        Lo que sucedi&oacute; fue algo dif&iacute;cil de entender: mientras muchas personas sacaban a sus animales de las zonas afectadas y los llevaban a lugares sin peligro, grupos de animalistas se dedicaban a romper puertas de fincas en zonas alejadas del fuego, hac&iacute;an correr a los animales, los hacinaban en coches sin condiciones para su transporte y se los llevaban a la fuerza. Una actitud agresiva y prepotente que provoc&oacute; enfrentamientos con la gente que sali&oacute; a impedir esos robos.
    </p><p class="article-text">
        El fanatismo que se cuece en las redes sociales desde las que se hizo esta convocatoria puede verse en los comentarios de dos de sus usuarias. Cristina Sevilla nos dedicaba a los vecinos estos amables deseos: &ldquo;Se merecen una bomba nuclear. Espa&ntilde;a profunda!!! Por m&iacute; como si se mueren todos. Menos mal que los animales s&iacute; se merec&iacute;an vuestra ayuda. Ojal&aacute; una vez est&eacute;n todos fuera de peligro les pase algo horrible a esa gentuza desagradecida&rdquo;. Y otra usuaria que firma como Carmen Calpe Ocio vert&iacute;a a continuaci&oacute;n esta opini&oacute;n: &ldquo;Son pueblos de paletos. A m&iacute; si se mueren personas de estos pueblos me alegra&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Teresa Caballero, veterinaria de San Mart&iacute;n de Valdeiglesias con muchos a&ntilde;os de experiencia en la zona, acudi&oacute; tambi&eacute;n esa noche por si era necesaria su ayuda y fue testigo directo: &ldquo;No se puede ir enfrent&aacute;ndose a los vecinos, rompiendo puertas y actuando como delincuentes. Soltaban a los animales y pretend&iacute;an llev&aacute;rselos delante de sus propietarios. En ese momento no hab&iacute;a ning&uacute;n peligro. Es injustificable. No te puedes tomar una autoridad que no tienes.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Un ganadero es una persona que se pasa todos los d&iacute;as del a&ntilde;o pendiente de sus animales. No hay domingos, no hay festivos. Llueva o haga sol, o incluso si est&aacute;n indispuestos, atienden a sus reba&ntilde;os. Les va mucho en ello. He visto a algunos amigos &ndash;Jes&uacute;s &Aacute;ngel, en Rozas, Emiliano en Cenicientos- pasar noches en vela para sacar adelante a una ternera con problemas. Puede haber propietarios que tienen a sus perros o a otros animales en malas condiciones. Pero son una excepci&oacute;n. Hace falta mucha ignorancia o mucha prepotencia para creerse salvadores a la fuerza y &ldquo;h&eacute;roes an&oacute;nimos&rdquo; como les llama Puche, y mucha irresponsabilidad para organizar &ldquo;batidas&rdquo; de rescatadores por fincas ajenas.
    </p><p class="article-text">
        La burrita Severina es un ejemplo del disparate al que puede llevar el fanatismo. Severina tiene 13 a&ntilde;os. La esterilizaron tras un mal parto. Sus due&ntilde;os son Julio Serrano y Alicia Perris, una pareja que adora a los animales hasta el punto de que compraron una finquita para ir recogiendo y cuidando a todo tipo de bichos en peligro. Perros abandonados que hab&iacute;an encontrado en la dehesa de Rozas, un chivo que se rompi&oacute; las patas de peque&ntilde;o, ovejas que ya eran demasiado viejas y hab&iacute;an rescatado... Llegaron dos furgonetas, varios de estos &ldquo;h&eacute;roes an&oacute;nimos&rdquo; les rompieron la puerta de la finca &ndash;que no se quem&oacute; ni lleg&oacute; a tener cerca el incendio- y arramplaron con todos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Recobrar los animales que nos robaron ha sido rocambolesco&rdquo;, cuenta Julio Serrano, un gestor deportivo a las puertas de la jubilaci&oacute;n, junto a su mujer, la psic&oacute;loga Alicia Perris. Contactaron con Fernando S&aacute;nchez, de Salvando Peludos. &ldquo;Nos dijo que nuestros perros, que se hab&iacute;an llevado a la fuerza de nuestra finca, eran perros abandonados y nos exigi&oacute; meter dinero en una cuenta y firmar un contrato de adopci&oacute;n porque seg&uacute;n &eacute;l eran abandonados. Nos obligaron a aceptar que los castraran&rdquo;. Solo aceptando estas condiciones humillantes pudieron volver a verlos. A trav&eacute;s del mismo S&aacute;nchez lograron recuperar las ovejas y el cabrito. &ldquo;Lo vuestro es un discurso basado en el conflicto y el odio. (&hellip;) Devolvednos a Severina&rdquo;, exige Alicia en una carta abierta a los animalistas. Paradojas de la vida: Alicia y Julio se sienten tan implicados con el movimiento animalista que votaron a Pacma en las pasadas elecciones europeas.
    </p><p class="article-text">
        Deber&iacute;amos sacar una lecci&oacute;n de lo tristemente sucedido en Cadalso: la ayuda tiene que ser algo organizado y civilizado; se trata de colaborar con vecinos que han sufrido una cat&aacute;strofe, no de lanzarse a robarles animales que no est&aacute;n en peligro. Cuidado con las convocatorias descontroladas; llevan al caos y a causar mucho m&aacute;s da&ntilde;o que beneficio.
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales son un instrumento maravilloso de democracia y de organizaci&oacute;n espont&aacute;nea. Pero ojo, tambi&eacute;n son un nido para el fanatismo m&aacute;s peligroso y despreciable.
    </p><p class="article-text">
        PD: Dado el protagonismo que seg&uacute;n su art&iacute;culo tuvo la veterinaria Roc&iacute;o&nbsp;Puche en estos rescates animales, desde aqu&iacute; le emplazo cordialmente a que colabore con Julio y Alicia y les ayude a recuperar a Severina. Esa s&iacute; ser&aacute; una buena acci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Ayala]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/burra-severina-animalistas-heroes-delincuentes_129_1386972.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Aug 2019 20:17:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La burra Severina y los animalistas: ¿Héroes o delincuentes?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios,Animalistas,Madrid,Robos,Burros]]></media:keywords>
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