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    <title><![CDATA[elDiario.es - Luis Castells]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/luis-castells/]]></link>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Burgos, lo que se recuerda y lo que fue]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/burgos-recuerda_132_6489865.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Si confiáramos en la historia y no en las memorias selectivas o en los relatos de parte, obtendríamos un conocimiento más cabal de nuestro pasado</p></div><p class="article-text">
        El cincuenta aniversario del juicio de Burgos ha sido una nueva ocasi&oacute;n para comprobar la fuerza de los lugares comunes, de los mitos fundacionales sobre los cuales se cohesionan las sociedades o cuando menos algunos de sus grupos sociales. Ya pueden los historiadores explicar que la complejidad del pasado casa mal con interpretaciones monistas, que los hechos hist&oacute;ricos hay que entenderlos en sus t&eacute;rminos y en su contexto, o que, como dec&iacute;a el maestro Santos Juli&aacute;, no se debe traer el pasado al presente con el fin de instrumentalizarlo chapuceramente. Intentos vanos cuando ese empe&ntilde;o choca con comunidades pol&iacute;ticas hegem&oacute;nicas que utilizan sus resortes comunicativos para reforzar interpretaciones de sentido que apuntalan su dominio. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, Euskadi es un buen ejemplo de la operatividad de este tipo de andamiaje. La conmemoraci&oacute;n del Consejo de Guerra de Burgos de 1970 que juzg&oacute; a 16 militantes de ETA, con una sentencia que conden&oacute; a seis de ellos a penas de muerte que fueron conmutadas al poco, ha sido otra muestra m&aacute;s de ese mal &ldquo;uso p&uacute;blico de la historia&rdquo; con el que se persigue naturalizar y adecuar interpretaciones del pasado a los fines del presente.&nbsp;A trav&eacute;s de una panoplia de medios comunicativos diversos (exposiciones, televisi&oacute;n vasca, peri&oacute;dicos, libros) se reiteran unos mensajes, convertidos en sintagmas, destinados a establecer un continuum entre ETA de 1970 y la que oper&oacute; despu&eacute;s hasta 2011, a presentar a esta organizaci&oacute;n como la representaci&oacute;n del pueblo vasco y, si se fuera renuente a este lenguaje di&aacute;fano favorable a ETA, a reiterar en tal caso la centralidad del nacionalismo y a ahondar en la condici&oacute;n victimaria de Euskadi.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es un lenguaje repleto de contenidos y alusiones tanto por lo que se dice como por lo que no. En lo primero se nos presenta un r&eacute;gimen &ldquo;fascista&rdquo; monol&iacute;tico, homog&eacute;neo en su af&aacute;n de &ldquo;matar&rdquo;, de &ldquo;doblegar al pueblo vasco&rdquo;, de postrarlo (&ldquo;sentarlo&rdquo;). Se promueve as&iacute; una transferencia de un &ldquo;pueblo vasco&rdquo; representado como un todo hacia ETA, que es presentada como una organizaci&oacute;n de &ldquo;referencia&rdquo;, omitiendo su inconsistencia org&aacute;nica en aquel momento, a la par que se enfatiza la importancia de sus acciones violentas, en este caso la<strong> </strong>del secuestro del c&oacute;nsul honorario de la RFA en San Sebasti&aacute;n, Eugene Beihl. El prop&oacute;sito, como se dec&iacute;a, es claro y no es otro sino establecer, por una parte, una continuidad entre &ldquo;Burgos-1970&rdquo; y la ETA nacionalista y militarista posterior y, por otra, reiterar el viejo discurso etarra de la conexi&oacute;n entre el franquismo y la transici&oacute;n (&ldquo;no hubo democracia&rdquo;), as&iacute; como entre aqu&eacute;l y<strong> </strong>el sistema pol&iacute;tico que de &eacute;l se deriv&oacute; (&ldquo;sigui&oacute; sin haberla&rdquo;) (v&eacute;ase el<strong> </strong>editorial del &ldquo;Gara&rdquo; del 7-12-2020). 
    </p><p class="article-text">
        Esta es la parte que se &ldquo;recuerda&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; es lo que se elude?<strong> </strong>&iquest;Qu&eacute; se calla? Pues un sinf&iacute;n de elementos y hechos que reflejan la complejidad de aquel acontecimiento que no hacen sino constatar la divergencia entre los &ldquo;significados&rdquo; interesados que se hacen de &ldquo;Burgos-1970&rdquo; y lo que entonces aconteci&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Por razones de espacio nos ce&ntilde;iremos a algunos aspectos, empezando por se&ntilde;alar que ETA, en diciembre de 1970, atravesaba por una extremada debilidad, descabezada y, muy en particular, con una nueva direcci&oacute;n que apostaba por el abandono del nacionalismo y de la violencia. No es extra&ntilde;o, por tanto, que el secuestro de Beihl fuera debatido por los procesados, optando mayoritariamente por su condena, tal como nos lo recuerda uno de los protagonistas, Antxon Carrera. Tambi&eacute;n se suele omitir que quienes hicieron posible que el juicio desatara<strong> </strong>aquella movilizaci&oacute;n tanto a escala nacional como internacional fueron organizaciones de izquierda y no el nacionalismo, con un papel muy destacado tanto del Partido Comunista como de la extrema izquierda (se&ntilde;aladamente en Gipuzkoa), que fueron un agente fundamental para las demostraciones de repulsa en la calle. En la misma t&oacute;nica y en favor de esa idea de un Pueblo Vasco homog&eacute;neo representado en ETA, se olvida se&ntilde;alar que esas movilizaciones no fueron en favor de esta organizaci&oacute;n sino contra la Dictadura, lo mismo que se marginan las referencias a la diversidad ideol&oacute;gica de la oposici&oacute;n en Euskadi o a la centralidad del movimiento obrero con organizaciones muy activas como Comisiones Obreras o los Comit&eacute;s de Empresa. El discurso del &ldquo;fascismo&rdquo; espa&ntilde;ol &aacute;vido por &ldquo;matar&rdquo; a &ldquo;luchadores vascos&rdquo; que desde estos &aacute;mbitos del nacionalismo se nos transmite simplifica extraordinariamente las cosas, y oculta el hecho de que el juicio de Burgos se enmarcaba<strong> </strong>en la dur&iacute;sima pugna que se daba dentro del r&eacute;gimen entre sectores de lo que luego se denominar&iacute;a el &ldquo;bunker&rdquo; y los partidarios de un cierto tipo de reformas, que eran decididamente contrarios a que se produjeran condenas a muerte. Fue una divisi&oacute;n interna que result&oacute; tambi&eacute;n sustantiva para la conmutaci&oacute;n de las penas. 
    </p><p class="article-text">
        En esta visi&oacute;n arbitraria de las cosas, se silencia el asesinato de un taxista, Ferm&iacute;n Monasterio, en 1969, por un miembro fugado de ETA, suceso que figuraba en el sumario del proceso, lo que permite no mencionar que esta organizaci&oacute;n trat&oacute; de ocultar su responsabilidad en esta muerte achac&aacute;ndola a la Guardia Civil, una evidente falsedad. Es m&aacute;s, cuando desde estos medios se comenta este asesinato se interpreta como un &ldquo;forcejeo&rdquo;, obviando que Monasterio muri&oacute; a consecuencia de &iexcl;cuatro disparos!, o se enmarca en la consideraci&oacute;n de &ldquo;autodefensa&rdquo;, en una actitud de abierta comprensi&oacute;n. Su asesino, Mikel Etxeberria, fue de los pocos de aquella ETA que sigui&oacute; militando en la organizaci&oacute;n, lo que consider&oacute; una dedicaci&oacute;n digna de recompensa material pues al cabo de los a&ntilde;os reclamaba que &ldquo;nosotros que hemos dado la vida por EH, nos merecemos al menos una pensi&oacute;n de 1500 o 1800 &euro;<strong>&rdquo; </strong>(sic).
    </p><p class="article-text">
        Para acabar, solo se&ntilde;alar que, si confi&aacute;ramos en la historia y no en las memorias selectivas o en los relatos de parte, obtendr&iacute;amos un conocimiento m&aacute;s cabal de nuestro pasado, siempre revisable y abierto a la discrepancia, pero m&aacute;s riguroso. La cuesti&oacute;n es si tal cosa interesa o bien por<strong> </strong>lo que se opta es por el mito, o sea, por la falsedad.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Castells]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/burgos-recuerda_132_6489865.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Dec 2020 18:43:22 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Burgos, lo que se recuerda y lo que fue]]></media:title>
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