<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Indiana Cajina]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/indiana-cajina/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Indiana Cajina]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/1030769/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Una empresa textil que fabrica para Nike en Nicaragua oculta su brote de coronavirus]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/empresa-textil-nicaragua-fabrica-nike-oculta-brote-posibles-muertes-coronavirus_130_6483394.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/727852ab-53b8-4b18-9168-30e6ed3dac09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una empresa textil que fabrica para Nike en Nicaragua oculta su brote de coronavirus"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Extrabajadoras de la maquila New Holland Apparel, en Nicaragua, aseguran que hubo casos de COVID-19 en la fábrica. La empresa clasificó los contagios como casos de neumonía atípica y envió a las enfermas a sus casas a cuenta de vacaciones. Después, anunció 800 despidos</p><p class="subtitle">El coronavirus hace explotar la peor crisis en la excapital mundial de los pantalones vaqueros</p></div><p class="article-text">
        Las compa&ntilde;eras la llamaban con cari&ntilde;o &ldquo;la abuelita&rdquo;. Era la mayor del &aacute;rea de bordado de la f&aacute;brica textil New Holland Apparel, en Nicaragua. Sonriente, dec&iacute;an que ten&iacute;a una notoria voluntad por sus labores. Mayra del Socorro Cerda falleci&oacute; el 19 de mayo de 2020 posiblemente por COVID-19. Ten&iacute;a 61 a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cerda trabaj&oacute; por m&aacute;s de 30 a&ntilde;os como maestra hasta que ingres&oacute; a New Holland. Aunque ya deb&iacute;a retirarse &mdash;en Nicaragua la jubilaci&oacute;n para maestros es a los 55 a&ntilde;os&mdash;, sufr&iacute;a de violencia intrafamiliar y prefer&iacute;a pasar m&aacute;s tiempo en la empresa que en casa. Present&oacute; s&iacute;ntomas de fiebre a principios de mayo. Para entonces, varias mujeres en el &aacute;rea de confecci&oacute;n hablaban del brote de coronavirus dentro de la empresa.
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k2cgLgKEDRKYL8wutvB" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Ni la empresa ni el Gobierno reconocieron la raz&oacute;n de su muerte. Su acta de defunci&oacute;n indic&oacute; como causa una neumon&iacute;a at&iacute;pica. Para evitar el reconocimiento oficial del verdadero impacto de la pandemia, esa fue y es a&uacute;n la clasificaci&oacute;n de los casos no confirmados mediante pruebas en el pa&iacute;s.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        New Holland rechaz&oacute; los contagios de sus empleadas y siempre sostuvo que las enfermas deb&iacute;an presentar una valoraci&oacute;n m&eacute;dica para aceptarlo. Una alternativa dif&iacute;cil ya que las pruebas para detectar el virus se encuentran &uacute;nicamente bajo control del Ministerio de Salud (Minsa). Hasta el momento, la instituci&oacute;n no informa de la cantidad de pruebas aplicadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De igual forma, al consultar al Ministerio del Trabajo (Mitrab) si hab&iacute;a conocimiento sobre los contagios la &uacute;nica respuesta que se obtuvo a trav&eacute;s de una llamada telef&oacute;nica fue un &ldquo;no se&ntilde;ora&rdquo; y se termin&oacute; la comunicaci&oacute;n. Tambi&eacute;n se intent&oacute; contactar a la Central Sandinista de Trabajadores pero no hubo respuesta.
    </p><p class="article-text">
        La maquila est&aacute; en la carretera Tipitapa-Masaya. Sus trabajadores se dedican a la confecci&oacute;n de ropa deportiva para las marcas Under Armour y Nike. La matriz de esta se encuentra en Honduras. New Holland contaba hasta junio de este a&ntilde;o con aproximadamente 1.260 trabajadores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f637c555-b16e-4ea4-bff6-a2c4692a2e3f_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f637c555-b16e-4ea4-bff6-a2c4692a2e3f_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f637c555-b16e-4ea4-bff6-a2c4692a2e3f_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f637c555-b16e-4ea4-bff6-a2c4692a2e3f_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f637c555-b16e-4ea4-bff6-a2c4692a2e3f_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f637c555-b16e-4ea4-bff6-a2c4692a2e3f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f637c555-b16e-4ea4-bff6-a2c4692a2e3f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Varias trabajadoras de la maquila New Holland caminan hacia sus puestos de trabajo por la mañana. La empresa nunca definió una estrategia para evitar la propagación del virus entre sus trabajadores."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Varias trabajadoras de la maquila New Holland caminan hacia sus puestos de trabajo por la mañana. La empresa nunca definió una estrategia para evitar la propagación del virus entre sus trabajadores.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En Nicaragua nunca hubo confinamiento. Tras la llegada del primer caso de coronavirus, el 18 de marzo, prevaleci&oacute; la normalizaci&oacute;n e incluso la vicepresidenta Rosario Murillo promovi&oacute; actividades de concentraci&oacute;n masivas. El Gobierno foment&oacute; un sistema en el que la salud y la econom&iacute;a estaban en un mismo nivel. Las escuelas, centros de trabajo y centros recreativos han continuado abiertos hasta la fecha.
    </p><p class="article-text">
        El director de Emergencia de Salud de la Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud (OPS), Ciro Ugarte, revel&oacute; en abril que la interacci&oacute;n con Nicaragua se hab&iacute;a reducido. Recib&iacute;a informaci&oacute;n del gobierno sobre las pruebas PCR, pero no sab&iacute;a qu&eacute; pasaba con la donaci&oacute;n de&nbsp; 26.000 pruebas r&aacute;pidas del Banco Centroamericano de Integraci&oacute;n Econ&oacute;mica (BCIE).
    </p><p class="article-text">
        <strong>El f&eacute;retro sellado&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La abuelita&rdquo; fue a la oficina de recursos humanos para poder recuperarse desde casa sin goce de salario. Iba acompa&ntilde;ada de Darling Baquedano, compa&ntilde;era de la maquila. Dijo que era una persona de riesgo. Padec&iacute;a de m&uacute;ltiples enfermedades laborales, ten&iacute;a t&uacute;nel carpiano, tendinitis, insuficiencia venosa, diabetes e hipertensi&oacute;n. Sin embargo, su petici&oacute;n le fue negada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Acudi&oacute; dos d&iacute;as m&aacute;s a la maquila con fiebre. Al tercero, su condici&oacute;n empeor&oacute;. La empresa accedi&oacute; a brindarle el permiso. Lo siguiente que supieron sus compa&ntilde;eras es que estaba intubada en el hospital. Muri&oacute; en menos de 15 d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        El funeral fue el 19 de mayo, el d&iacute;a de su fallecimiento. Su cuerpo iba en un f&eacute;retro sellado dentro de un carro, bajo medidas inusuales para un caso de neumon&iacute;a at&iacute;pica. El ch&oacute;fer utiliz&oacute; durante todo el recorrido un traje de protecci&oacute;n desechable. Era el traje que los sanitarios usan para protegerse ante infecciones.
    </p><p class="article-text">
        El 13 de septiembre, Eugenia Meza Ju&aacute;rez, una ex bordadora de 27 a&ntilde;os, lamenta que no pudo asistir al entierro. Ella tambi&eacute;n trabajaba con &ldquo;la abuelita&rdquo;. Ahora est&aacute; en casa de Baquedano, a un par de kil&oacute;metros de distancia de la maquila. Cuenta que sigui&oacute; el recorrido gracias a los videos que grab&oacute; su compa&ntilde;era, quien fue la &uacute;nica que pudo estar presente.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/84e0a84d-27d0-4de7-9004-610ef32f295f_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/84e0a84d-27d0-4de7-9004-610ef32f295f_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/84e0a84d-27d0-4de7-9004-610ef32f295f_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/84e0a84d-27d0-4de7-9004-610ef32f295f_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/84e0a84d-27d0-4de7-9004-610ef32f295f_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/84e0a84d-27d0-4de7-9004-610ef32f295f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/84e0a84d-27d0-4de7-9004-610ef32f295f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Eugenia Meza, quien ahora vive en casa de su amiga Darling Baquedano, posa para un retrato junto a su hija."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Eugenia Meza, quien ahora vive en casa de su amiga Darling Baquedano, posa para un retrato junto a su hija.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Meza debi&oacute; permanecer en casa porque ten&iacute;a fiebre, igual que otros trabajadores de su &aacute;rea.
    </p><p class="article-text">
        Sentada en una esquina de la sala, esta joven de baja estatura y voz pasiva, recuerda c&oacute;mo el deterioro de la abuela bordadora escal&oacute; r&aacute;pidamente. A pesar de mostrar una actitud m&aacute;s introvertida, conversa abiertamente sobre su compa&ntilde;era.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Baquedano es m&aacute;s abierta, conversadora y segura de expresar sus opiniones. Hasta que llega el asunto de la muerte de Cerda. Entonces, se limita a se&ntilde;alar que el &aacute;rea de recursos humanos de New Holland les prohibi&oacute; hablar de los contagios. Y si lo hac&iacute;an, se les extend&iacute;a un llamado de atenci&oacute;n. Destaca que la situaci&oacute;n fue manejada bajo un alto sigilo.
    </p><p class="article-text">
        Una semana despu&eacute;s del encuentro presencial, en una llamada telef&oacute;nica, comparte su verdadera relaci&oacute;n con Cerda. Mientras todas las trabajadoras del &aacute;rea de bordado reconoc&iacute;an a Cerda como &ldquo;la abuelita&rdquo;, Baquedano la llamaba &ldquo;madre&rdquo;. Ella perdi&oacute; a su progenitora durante la guerra civil de los 70, cuando ten&iacute;a apenas cuatro meses de vida. Con Cerda comparti&oacute; siete a&ntilde;os de amistad. En uno de los audios intercambiados con la anciana bordadora, se escucha como ella tambi&eacute;n con cari&ntilde;o la llamaba &ldquo;mi beb&eacute;&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Necesita d&iacute;as para explicar qu&eacute; representa la muerte de su amiga. A&uacute;n carga con gran tristeza y culpabilidad por la muerte de su &ldquo;segunda madre&rdquo;. Baquedano fue la primera en enfermarse de las dos. Durante esos d&iacute;as, recuerda c&oacute;mo Cerda cuidaba de ella sin mantener ning&uacute;n tipo de distanciamiento e incluso compartir la comida, en el af&aacute;n de &ldquo;la abuelita&rdquo; por lograr que comiera un poco. Impotente, se responsabiliza de haberle transmitido el virus.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce5c844a-8dc7-49f6-a253-b0661bbc28c7_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce5c844a-8dc7-49f6-a253-b0661bbc28c7_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce5c844a-8dc7-49f6-a253-b0661bbc28c7_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce5c844a-8dc7-49f6-a253-b0661bbc28c7_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce5c844a-8dc7-49f6-a253-b0661bbc28c7_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce5c844a-8dc7-49f6-a253-b0661bbc28c7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ce5c844a-8dc7-49f6-a253-b0661bbc28c7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Darling Baquedano llora al recordar a su amiga Mayra del Socorro, quien se enfermó mientras trabajaba en la maquila y su salud se deterioró rápidamente hasta que finalmente falleció."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Darling Baquedano llora al recordar a su amiga Mayra del Socorro, quien se enfermó mientras trabajaba en la maquila y su salud se deterioró rápidamente hasta que finalmente falleció.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;No est&aacute;bamos claras qu&eacute; era COVID-19, sab&iacute;amos que ten&iacute;amos que tomar todas las medidas, pero no lo hicimos&rdquo;, dice en una emotiva llamada de 20 minutos, cargada de rabia, ante la posibilidad de que su muerte pudo evitarse con un adecuado protocolo. Todas las trabajadoras de New Holland consultadas coinciden en que la empresa fall&oacute; en la aplicaci&oacute;n de medidas preventivas, como el respeto al distanciamiento f&iacute;sico y un adecuado suministro de equipos de higiene y protecci&oacute;n dentro de la maquila.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De novena a tercera causa de muerte</strong>
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de casos de COVID-19 en Nicaragua fueron categorizados como neumon&iacute;a at&iacute;pica, seg&uacute;n expertos independientes de la salud, quienes han reclamado al gobierno por un supuesto subregistro en los casos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas denuncias provocaron el despido de al menos ocho especialistas de sus centros p&uacute;blicos de salud. Los afectados denunciaron que sus despidos derivaron de sus cr&iacute;ticas al manejo de la crisis sanitaria del gobierno: por haber reclamado equipos de bioseguridad para proteger la vida del personal de la salud y por solicitar que se fomentaran medidas de prevenci&oacute;n en la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mercedes Somarriba, pediatra infect&oacute;loga, aclara que la conexi&oacute;n entre los casos se debe a la situaci&oacute;n sanitaria mundial. Pero advierte que hasta ahora no tiene una evidencia clara de si es COVID-19 porque el Ministerio de Salud monopoliza y centraliza las pruebas en un &uacute;nico laboratorio. &nbsp;La m&aacute;s reciente alternativa, y solo para los que salen de Nicaragua, es pagar 150 d&oacute;lares, siempre al&nbsp;ministerio. Los m&eacute;dicos no pueden acceder a la informaci&oacute;n. Lo &uacute;nico que asegura es que los casos de neumon&iacute;a at&iacute;pica aumentaron y&nbsp;por ende en un contexto epidemiol&oacute;gico como el actual se crea un nexo entre estos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div class="flourish-embed flourish-chart" data-src="visualisation/4290663"><script src="https://public.flourish.studio/resources/embed.js"></script></div>
    </figure><p class="article-text">
        El Mapa Nacional de la Salud del ministerio refleja que la neumon&iacute;a pas&oacute; de ser la novena causa de muerte m&aacute;s com&uacute;n en Nicaragua durante los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os, a ser la tercera causa de defunciones en el pa&iacute;s, con un acumulado de 2.612 muertes por neumon&iacute;a entre enero y agosto de este a&ntilde;o.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a761087-38aa-4bfc-b511-c303315b8fbf_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a761087-38aa-4bfc-b511-c303315b8fbf_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a761087-38aa-4bfc-b511-c303315b8fbf_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a761087-38aa-4bfc-b511-c303315b8fbf_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a761087-38aa-4bfc-b511-c303315b8fbf_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3a761087-38aa-4bfc-b511-c303315b8fbf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3a761087-38aa-4bfc-b511-c303315b8fbf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En el cementerio Jardines del Recuerdo, cuatro hombres vestidos con trajes blancos especiales entierran un ataúd que fue trasladado desde el hospital Sermesa Bolonia. Este es uno de tantos entierros exprés que salen desde los hospitales directo a los cementerios, algo que es visto desde marzo de este año cuando se reconoció el primer caso de COVID-19."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En el cementerio Jardines del Recuerdo, cuatro hombres vestidos con trajes blancos especiales entierran un ataúd que fue trasladado desde el hospital Sermesa Bolonia. Este es uno de tantos entierros exprés que salen desde los hospitales directo a los cementerios, algo que es visto desde marzo de este año cuando se reconoció el primer caso de COVID-19.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La teor&iacute;a de un subregistro se fortaleci&oacute; ante las denuncias ciudadanas sobre los llamados entierros expr&eacute;s, como el de &ldquo;la abuelita&rdquo;, en los que trabajadores del Ministerio de Salud entregaban ata&uacute;des sellados a los familiares, a pesar de supuestamente no tratarse de casos de coronavirus. El departamento de comunicaci&oacute;n de New Holland no respondi&oacute; a las solicitudes para brindar su versi&oacute;n sobre los contagios internos vinculados con el fallecimiento de Cerda.
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio de Salud reconoce solo 4.533 casos positivos y 158 muertes hasta el 10 de noviembre. El Gobierno actualiza sus datos cada martes, pero no elabora mapas de zonas de riesgo ni sistematiza de forma p&uacute;blica la informaci&oacute;n acumulada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El independiente Observatorio Ciudadano reporta el doble de casos sospechosos e informa de 2.786 muertes sospechosas por COVID-19, en base a reportes ciudadanos. En el n&uacute;mero de fallecimientos, incluye tanto los casos confirmados del coronavirus, como aquellos catalogados como neumon&iacute;a, que corresponden al 5% de las muertes registradas por el Observatorio.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div class="flourish-embed flourish-chart" data-src="visualisation/4290335"><script src="https://public.flourish.studio/resources/embed.js"></script></div>
    </figure><p class="article-text">
        La negaci&oacute;n gubernamental al cierre de las fronteras y los negocios frente a la pandemia responde al hecho de que una cuarentena oficializada golpear&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s la debilitada econom&iacute;a del pa&iacute;s producto de la crisis sociopol&iacute;tica. En abril de 2018, Nicaragua enfrent&oacute; un estallido social producto de la aplicaci&oacute;n de una pol&eacute;mica reforma al Seguro Social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La violenta respuesta de la Polic&iacute;a Nacional y grupos paramilitares afines al gobierno para reprimir las manifestaciones estudiantiles desencaden&oacute; una fuerte indignaci&oacute;n en la sociedad nicarag&uuml;ense. Las movilizaciones en Nicaragua dejaron un total de 325 personas fallecidas y m&aacute;s de 2.000 heridas, seg&uacute;n un informe de la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Solo en Costa Rica, pa&iacute;s con el que persiste un mayor flujo migratorio, se registr&oacute; un aumento del 1.376% de personas nicarag&uuml;enses solicitantes de asilo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Meza, su mam&aacute; y La abuela</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante varias semanas, Meza, la amiga de Cerda y Baquedano, soport&oacute; las fuertes fiebres. Tambi&eacute;n el dolor en el cuerpo, la dificultad para respirar y la p&eacute;rdida del gusto y el olfato.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La primera en contagiarse fue su mam&aacute;, Yadira Ju&aacute;rez Morales, que trabajaba tambi&eacute;n en New Holland en un &aacute;rea de empaque. La mam&aacute; fue a ver al m&eacute;dico de la cl&iacute;nica de la empresa. El doctor le confirm&oacute; que sus s&iacute;ntomas estaban relacionados con la COVID-19.
    </p><p class="article-text">
        Seis d&iacute;as despu&eacute;s, Meza tambi&eacute;n empez&oacute; a mostrar signos de contagio. La empresa le plante&oacute; que o iba a la cl&iacute;nica o ped&iacute;a vacaciones. Por miedo de elevar el riesgo de contagio, tom&oacute; las vacaciones para tratarse desde casa.
    </p><p class="article-text">
        Luis Espinoza, sindicalista independiente en New Holland, asegura que la empresa a veces no rellenaba los puestos de alcohol colocados de la f&aacute;brica. Dice que solo se les entreg&oacute; una mascarilla de tela que tuvieron que lavar diariamente durante dos meses. Tuvieron que confeccionar sus propias mascarillas con los trozos de tela que encontraron. No fue sino hasta despu&eacute;s de que se presentaron contagios dentro de New Holland que inici&oacute; a aplicar medidas de protecci&oacute;n para sus colaboradores.
    </p><p class="article-text">
        Meza y Baquedano ya no trabajan en New Holland. Tras superarse los contagios internos, la compa&ntilde;&iacute;a despidi&oacute; a 884 trabajadores sin previa notificaci&oacute;n. Seg&uacute;n la empresa, las marcas de ropa Under Armour y Nike redujeron sus pedidos debido a la pandemia. Situaci&oacute;n que niegan al menos dos obreros que contin&uacute;an dentro de la maquila. Aseguran que la producci&oacute;n ha mantenido su ritmo habitual.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/635623d5-0340-49c9-88dc-141c6d3978d6_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/635623d5-0340-49c9-88dc-141c6d3978d6_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/635623d5-0340-49c9-88dc-141c6d3978d6_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/635623d5-0340-49c9-88dc-141c6d3978d6_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/635623d5-0340-49c9-88dc-141c6d3978d6_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/635623d5-0340-49c9-88dc-141c6d3978d6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/635623d5-0340-49c9-88dc-141c6d3978d6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Baquedano y Meza fueron despedidas sin previa notificación y tras haberse visto obligadas a trabajar estando enfermas. Más de 150 trabajadores han denunciado la situación."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Baquedano y Meza fueron despedidas sin previa notificación y tras haberse visto obligadas a trabajar estando enfermas. Más de 150 trabajadores han denunciado la situación.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El 27 de julio, los m&aacute;s de 800 trabajadores que se presentaron a trabajar, notaron que dos largas filas se extend&iacute;an en la entrada de la maquila.&nbsp;Quienes marcaran su carnet pod&iacute;an ingresar. A quienes no les marcara, significaba que estaban despedidos y deb&iacute;an pasar a retirar sus cheques.
    </p><p class="article-text">
        Un grupo de 50 trabajadores, liderados por Baquedano, rechazaron retirar sus cheques. Se dirigieron al Ministerio del Trabajo para consultar el porqu&eacute; de sus despidos. En el Ministerio de Trabajo se les inform&oacute; que los despidos ya hab&iacute;an sido acordados con los sindicatos de la empresa en junio.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Trabajamos bajo pandemia, trabajamos enfermos con COVID-19, yo traje el contagio para mi casa, todas llevamos el contagio a nuestros hogares&rdquo;, dice.&nbsp; Extiende una pausa &mdash;a causa del recuerdo de Cerda&mdash; y dice: &ldquo;Me preocupa la violencia que vivimos humanamente, laboralmente, en esta industria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Baquedano se pone en pie y camina hacia una peque&ntilde;a mochila ubicada frente a ella. Contiene papeles. Entre ellos, el documento del acuerdo sindical con el gobierno y varias epicrisis. Constatan que la mayor&iacute;a, como ella, sufre de enfermedades cr&oacute;nicas, lo cual violenta otro acuerdo firmado por la empresa en el cual se detalla que aquellas personas cr&oacute;nicas ser&iacute;an enviadas a sus casas con goce de salarios por la pandemia. Ella tiene c&aacute;ncer de tiroides.
    </p><p class="article-text">
        En un pa&iacute;s sumergido por una crisis, los temas pol&iacute;ticos est&aacute;n a la puerta de todas las agendas. Desde la llegada a casa de Baquedano, cuenta que su padre fue preso pol&iacute;tico por participar en las protestas de 2018. Comparte que fue tal el asedio que sufri&oacute; su familia en ese entonces, que perdi&oacute; el miedo a denunciar. El pasado 4 de septiembre denunci&oacute; junto a 159 compa&ntilde;eros por la v&iacute;a legal a la empresa para que se les reintegre a sus puestos. Pero advierte de la afinidad que existe entre el Ministerio de Trabajo y los sindicatos con el partido del Frente Sandinista, que gobierna el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De bordar a la ropa usada</strong>
    </p><p class="article-text">
        Meza, la bordadora que trabajaba con &ldquo;la abuelita&rdquo;, pas&oacute; varias horas al sol el d&iacute;a de los despidos. No pudo negarse a recibir el cheque, ten&iacute;a varias deudas por pagar. Pero su liquidaci&oacute;n se redujo a 323 d&oacute;lares, un pago que Meza no considera justo. Por los ocho a&ntilde;os de trabajo y su sueldo de 200 al mes, seg&uacute;n la ley, tuvo que recibir, al menos 1.600. Aunque tiene 27 a&ntilde;os, padece de diabetes, hipertensi&oacute;n, sufre de tendinitis en un hombro, de t&uacute;nel de carpio en ambas manos, y tuvo un accidente laboral que le dej&oacute; da&ntilde;ado un nervio de una pierna de forma permanente, todas estas enfermedades que desarroll&oacute; durante los a&ntilde;os que trabaj&oacute; dentro de la maquila.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, vende ropa usada. Vive cerca del Sistema Penitenciario La Modelo y aprovecha los d&iacute;as de visitas, porque se vuelve transcurrida la zona para vender. Algunos d&iacute;as gana entre 50 c&oacute;rdobas (1,44 d&oacute;lares) y 100 (2,89 d&oacute;lares) al d&iacute;a. Entre risas, dice que una vez vendi&oacute; apenas 10 c&oacute;rdobas, es decir 0,28 d&oacute;lares. &nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92397c07-5525-457c-ab83-05dc1641e7f3_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92397c07-5525-457c-ab83-05dc1641e7f3_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92397c07-5525-457c-ab83-05dc1641e7f3_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92397c07-5525-457c-ab83-05dc1641e7f3_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/92397c07-5525-457c-ab83-05dc1641e7f3_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/92397c07-5525-457c-ab83-05dc1641e7f3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/92397c07-5525-457c-ab83-05dc1641e7f3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Varias mujeres entran a trabajar en la maquila New Holland en su turno de la mañana. Tras un masivo despido, la empresa contrató personal para suplir las vacantes."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Varias mujeres entran a trabajar en la maquila New Holland en su turno de la mañana. Tras un masivo despido, la empresa contrató personal para suplir las vacantes.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Su madre por otro lado, contin&uacute;a laborando para New Holland. Aunque no por mucho tiempo: le dieron una extensi&oacute;n del contrato por dos meses. El padre de Meza cuenta solo con una pensi&oacute;n reducida. Y tiene tres ni&ntilde;os. Su hija de cuatro a&ntilde;os padece de epilepsia, por lo que tiene grandes gastos en medicamentos.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la madre de Meza, no ha habido ninguna alteraci&oacute;n en los pedidos, asegura que el trabajo contin&uacute;a igual. New Holland reasign&oacute; personal en las &aacute;reas donde antes estaban las personas despedidas, como su hija, que espera que la contraten de nuevo: &ldquo;La situaci&oacute;n econ&oacute;mica del pa&iacute;s est&aacute; dura, y pues los reales (dinero) se van r&aacute;pido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta es la historia de una doble crisis, la sanitaria y la sociopol&iacute;tica. Tambi&eacute;n es la de cientos de trabajadoras que debieron tratarse a su suerte desde sus hogares, un despido masivo de personas con enfermedades cr&oacute;nicas y una obrera cuya causa real de muerte pudo no ser reconocida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Indiana Cajina, Elsa Cabria, Ximena Villagrán, Oliver de Ros, Pablo J. Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/empresa-textil-nicaragua-fabrica-nike-oculta-brote-posibles-muertes-coronavirus_130_6483394.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Dec 2020 20:50:27 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/727852ab-53b8-4b18-9168-30e6ed3dac09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="478715" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/727852ab-53b8-4b18-9168-30e6ed3dac09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="478715" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una empresa textil que fabrica para Nike en Nicaragua oculta su brote de coronavirus]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/727852ab-53b8-4b18-9168-30e6ed3dac09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Nicaragua,Industria textil,Estados Unidos]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
