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    <title><![CDATA[elDiario.es - Hana Jalloul]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/hana-jalloul/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Hana Jalloul]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Venezuela y la ponderación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/venezuela-ponderacion_129_11582675.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/531a6362-c09a-49f0-bb85-78a6247a7665_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Venezuela y la ponderación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En días como hoy una piensa lo mal que está el mundo y cuánto trabajo hay por hacer para conservar nuestras democracias y defender nuestros derechos</p></div><p class="article-text">
        En d&iacute;as como hoy con miles de muertos en el Congo, Sud&aacute;n, Nigeria, Bangladesh, Ucrania, Palestina y tantos otros lugares del planeta, discursos xen&oacute;fobos como estamos viendo estos d&iacute;as en las calles del Reino Unido y en muchos pa&iacute;ses europeos con poblaci&oacute;n migrante, obviamos muchas de estas realidades para centrarnos en aquellas que canalizan ciertos medios de comunicaci&oacute;n o que interesan a sectores concretos. S&iacute;, nos preocupa y ocupa Venezuela, pero porque siempre lo ha hecho. No porque la derecha de nuestro pa&iacute;s se dedique a convocar manifestaciones con la bandera venezolana y porque mande una delegaci&oacute;n de diputados y senadores del Partido Popular a <a href="https://www.eldiario.es/temas/elecciones-venezuela/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las elecciones del pasado 28 de julio</a>, que hab&iacute;an sido informados de que no contaban con invitaci&oacute;n expresa del Consejo Nacional Electoral, para declarar una guerra particular en nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Venezuela merece la atenci&oacute;n y el respeto, contribuir a la paz, a la democracia y ayudar a la ciudadan&iacute;a. Esta debe ser la pol&iacute;tica a realizar desde Espa&ntilde;a y la Uni&oacute;n Europea. El gobierno de Espa&ntilde;a, como bien ha reiterado el ministro de Asuntos Exteriores, en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n, implement&oacute; medidas espec&iacute;ficas concediendo la residencia a los venezolanos que hab&iacute;an solicitado Protecci&oacute;n Internacional desde el 2019 hasta la actualidad. Algo que no se hab&iacute;a hecho con anterioridad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El PSOE mantiene unas relaciones privilegiadas con la oposici&oacute;n venezolana, y, adem&aacute;s, partidos de la oposici&oacute;n se encuentran con nuestro partido en plataformas internacionales conjuntas como la Internacional Socialista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El gobierno de Espa&ntilde;a siempre ha mantenido el di&aacute;logo, algo que se ha demostrado con el apoyo a los acuerdos de Barbados entre el Gobierno venezolano y la oposici&oacute;n, que se iniciaron en 2021 y que culminaba con el acuerdo a finales del 2023 para celebrar comicios en Venezuela en el segundo semestre de 2024.
    </p><p class="article-text">
        En el desarrollo de estos acontecimientos tendemos a olvidar que hay ciertas regiones que quieren hablar desde sus latitudes, por ello es importante resaltar que la crisis en Venezuela debe tener una sustanciaci&oacute;n regional, y de aqu&iacute; nuestra simpat&iacute;a por la iniciativa de Brasil, M&eacute;xico y Colombia que toda la Comunidad Internacional debe apoyar y que busca una salida pac&iacute;fica y democr&aacute;tica que legitime el futuro institucional de Venezuela y que a buen seguro exigir&aacute; discreci&oacute;n y tiempo. Mientras, estos pa&iacute;ses han exigido a Nicol&aacute;s Maduro que presente las actas de las pasadas elecciones lo antes posible, como as&iacute; han hecho en un comunicado oficial Espa&ntilde;a, Francia, Italia, Pa&iacute;ses Bajos, Polonia, Portugal y Alemania. Y tambi&eacute;n el Alto Representante de la Uni&oacute;n Europea, Josep Borrell. Es fundamental una verificaci&oacute;n exhaustiva de los resultados electorales para asegurar que reflejan de manera concisa la voluntad del pueblo venezolano, que sali&oacute; de forma pac&iacute;fica y en gran n&uacute;mero a votar, del mismo modo que es imperativo evitar cualquier forma de violencia, instando a que las fuerzas de seguridad aseguren el respeto a los derechos humanos y la reuni&oacute;n pac&iacute;fica. Existe un consenso claro con esta postura. Y es que la legitimidad es siempre pareja a los procesos electorales transparentes.
    </p><p class="article-text">
        Lo que no es &uacute;til para Venezuela y su futuro es utilizar la dif&iacute;cil situaci&oacute;n de ese pa&iacute;s hermano con fines partidistas y mal intencionados. De mis muchas conversaciones con la oposici&oacute;n he constatado el respeto por la tarea de acompa&ntilde;amiento que el presidente Zapatero ha desarrollado en Venezuela como puente, como facilitador de di&aacute;logo. Entre otros esfuerzos ha contribuido a la libertad de pol&iacute;ticos venezolanos, en torno al centenar, como Leopoldo L&oacute;pez, Manuel Rosales, destacados l&iacute;deres y un largo etc&eacute;tera, como bien apuntaba con acierto Antonio Ecarri, ex-embajador de Juan Guaid&oacute; en Espa&ntilde;a, en un art&iacute;culo a principios de a&ntilde;o. Estoy segura de que alg&uacute;n d&iacute;a deber&aacute; tener el merecido reconocimiento.
    </p><p class="article-text">
        Mi sorpresa es como opositores venezolanos desean contar con alguien que tenga esa capacidad de di&aacute;logo con todos, a la vez que la derecha con ignorancia y poca buena fe interpela de forma insolente al presidente Zapatero.
    </p><p class="article-text">
        No podemos comprar la narrativa de un partido pol&iacute;tico que ha hecho poco por los venezolanos en nuestro pa&iacute;s pero que se erige como el adalid del t&eacute;rmino &ldquo;libertad&rdquo; para todos y todas, poco hicieron por ellos cuando estaban en el gobierno de nuestro pa&iacute;s. Poco se hizo en Madrid por la libertad de aquellos ancianos que no ten&iacute;an voz y no fueron trasladados a hospitales durante el COVID 19. La libertad es aquella que nos da derechos, no la que nos los quita.
    </p><p class="article-text">
        El PSOE quiere paz y democracia, libertades c&iacute;vicas y convivencia para Venezuela, ayudar a los venezolanos que viven con nosotros desde el respeto a la soberan&iacute;a de ese pa&iacute;s y a la relevancia de la Pol&iacute;tica en el &aacute;mbito regional para encontrar un camino de plena democracia, de legitimidad institucional y de convivencia.
    </p><p class="article-text">
        Con responsabilidad, trabajaremos muy de cerca con la oposici&oacute;n democr&aacute;tica sin renunciar al dialogo con todos. Y sin miedo a decir lo que pensamos, porque somos un partido de principios, transparente y con nada que ocultar. Porque como bien dice un dicho oriental &ldquo;Tu amigo es el que te dice siempre la verdad, no el que te cree&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hana Jalloul]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/venezuela-ponderacion_129_11582675.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Aug 2024 03:55:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Venezuela y la ponderación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Venezuela,Elecciones Venezuela,Nicolás Maduro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La paz, la batalla irrenunciable]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/paz-batalla-irrenunciable_129_8830408.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bfa699a3-1b74-4cca-bc08-1d4ddba1c689_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La paz, la batalla irrenunciable"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que se presenta con una claridad rotunda es que ya sabíamos la agresividad que Putin podía ejercer en la sociedad civil, porque ya lo hizo en Siria, donde además se había utilizado gas sarín por parte del régimen, al que Occidente no sancionó como se debía y que ahora apoya a Putin</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La paz es siempre hermosa&rdquo;, son palabras de Walt Whitman fallecido en el a&ntilde;o 1892. Entonces, ya cansado de c&oacute;mo ven&iacute;a desarroll&aacute;ndose el mundo, con una historia no falta de guerras, no lleg&oacute; a ser testigo de que 1945 fue una fecha clave en la que los europeos decidimos poner fin a la que pensamos que ser&iacute;a nuestra &uacute;ltima guerra en casa. La paz fue uno de los motivos principales del inicio del proceso de integraci&oacute;n europea, junto con la prosperidad y nuestra identidad propia. Era fundamental que dentro de Europa no se volviese a atentar contra el valor m&aacute;s sagrado que jam&aacute;s deber&iacute;a ser transgredido, el de la vida. Las otras fechas clave ser&iacute;an 1989, la ca&iacute;da del Muro de Berl&iacute;n, y 1992 con la desaparici&oacute;n de la URSS, fechas en la que muchos asistimos esperanzados a una nueva era donde no hubiera bloques enfrentados y donde primase el derecho internacional y el de muchas naciones a erigirse como soberanas e independientes.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra conciencia, consciente de que estos fundamentos no pod&iacute;an cambiar, se ha encontrado de repente con el estilo imperial grandilocuente de lo que podr&iacute;a denominarse como <em>delusions of grandeur </em>de Vladimir Putin, que ya se vislumbraba con el cambio constitucional que realiz&oacute; en el 2020 para concurrir a m&aacute;s mandatos presidenciales cuando solo se pod&iacute;a en dos ocasiones. No deja de ser algo confuso ver a un l&iacute;der en pleno S.XXI comportarse como un zar ruso de los tiempos de guerras pret&eacute;ritas. Aquel imaginario que tenemos sobre las grandes potencias coloniales est&aacute; donde debe, o deber&iacute;a, en los libros de historia. Empero, s&iacute; me gustar&iacute;a recordar que, aunque Putin ha realizado esta invasi&oacute;n de forma unilateral, ileg&iacute;tima e ilegal invadiendo&nbsp;un pa&iacute;s independiente, los a&ntilde;os noventa nos dejaron las cruentas guerras de los Balcanes en Europa; el contexto, la geograf&iacute;a y el conflicto difieren, pero no obviemos que el elemento &eacute;tnico religioso en ambos escenarios es un factor subyacente.
    </p><p class="article-text">
        El elemento identitario es una de las bazas que Putin ha utilizado siempre en Ucrania. Desde 2013 hasta ahora Ucrania ha vivido el conflicto del Donb&aacute;s como reacci&oacute;n al Euromaid&aacute;n, este &uacute;ltimo se produce contra la postura del gobierno que en aquel entonces suspendi&oacute; el Acuerdo de asociaci&oacute;n entre Ucrania y la Uni&oacute;n Europea y que desemboc&oacute; en la ca&iacute;da del gobierno.&nbsp; En 2014 se produce la anexi&oacute;n de Crimea por Rusia, y este a&ntilde;o, desde el comienzo de la invasi&oacute;n de Ucrania, el reconocimiento por Putin como rep&uacute;blicas independientes a los territorios de Donets y Luhanks situadas en el Donb&aacute;s, que ya estaban tomadas por separatistas prorrusos desde 2014, y donde la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n habla ruso. De este modo, se inhabilitaban los acuerdos de Minsk, cuya finalidad principal era poner fin al conflicto entre las fuerzas separatistas respaldadas por Ucrania y Rusia en el Donb&aacute;s. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mover sentimientos es una cuesti&oacute;n de una irresponsabilidad extrema sobre todo entre hermanos, como dec&iacute;a en una entrevista reciente H&eacute;l&egrave;ne Carr&egrave;re d'Encausse, la gran historiadora francesa sobre Rusia y la URSS: &ldquo;<em>pelear contra los afganos es una cosa, pero pelear contra los hermanos&hellip; cada familia rusa tiene un ucraniano, cada ucranio tiene un ruso en la familia. La ruptura es aberrante para Rusia. Y hay una ruptura geopol&iacute;tica. Esta aventura es un fracaso total. Era inimaginable</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ucrania tiene un porcentaje de ucranianos &eacute;tnicos que son la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n, a pesar de tener tambi&eacute;n porcentajes importantes de rusos &eacute;tnicos en el territorio, as&iacute; como otras minor&iacute;as &eacute;tnicas entre las que se encuentran, entre muchas otras, los t&aacute;rtaros de Crimea o los bielorrusos, que son num&eacute;ricamente inferiores, siendo un territorio multi&eacute;tnico. El idioma m&aacute;s hablado es el ucraniano, sin olvidar que hay regiones en las que se habla ruso de forma mayoritaria -teniendo en cuenta que la rusificaci&oacute;n tuvo una impronta fundamental-. El factor religioso no es menos importante, ya que la Iglesia ortodoxa ucraniana con su patriarca se ha ido consolidando desde la independencia de Ucrania en 1991, separada de la ortodoxia oriental. La iglesia ucraniana estaba bajo la jurisdicci&oacute;n de Mosc&uacute; desde 1686 y consigui&oacute; la autocefalia en 2019 cuando el Patriarcado de Constantinopla le otorga legitimidad. Mantener la unidad de las iglesias ortodoxas bajo el patriarca de Mosc&uacute; es algo que a Putin tambi&eacute;n le gustar&iacute;a recuperar. Como vemos, deseos de un imperialismo trasnochado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es fundamental conocer la situaci&oacute;n pol&iacute;tica, estrat&eacute;gica &eacute;tnica, religiosa y cultural en Ucrania y la influencia hist&oacute;rica en su territorio desde el Imperio Ruso hasta la URSS para entender el conflicto desde todos los &aacute;ngulos, y el anhelo inamovible de una naci&oacute;n para ser independiente y cuyas pretensiones ya se hab&iacute;an visto frustradas cuando la consiguieron de 1917 a 1922.
    </p><p class="article-text">
        Lo que se presenta con una claridad rotunda es que ya sab&iacute;amos la agresividad que Putin pod&iacute;a ejercer en la sociedad civil, porque ya lo hizo en Siria, donde adem&aacute;s se hab&iacute;a utilizado gas sar&iacute;n por parte del r&eacute;gimen, al que occidente no sancion&oacute; como se deb&iacute;a y que ahora apoya a Putin.
    </p><p class="article-text">
        Lo que no predijo nunca Putin es la cohesi&oacute;n tan importante que ha supuesto para la UE en su conjunto y para el resto de pa&iacute;ses europeos la invasi&oacute;n de Ucrania, adem&aacute;s de la condena de la comunidad internacional. Ahora reclamamos independencia estrat&eacute;gica en cuestiones como defensa, hemos impuesto un sistema de sanciones &uacute;nico, la aplicaci&oacute;n de una directiva de acogida temporal para todos los refugiados y haremos todo el trabajo posible por acabar con nuestra dependencia energ&eacute;tica de Rusia; lo que acelerar&aacute; otros proyectos que algunos, v&eacute;ase la derecha m&aacute;s extrema, no apoyaba y que se presenta en forma de una transici&oacute;n energ&eacute;tica a la mayor rapidez posible.
    </p><p class="article-text">
        El 27 de febrero <em>Foreign Affairs</em> publicaba un art&iacute;culo sobre <em>The Kremlim&acute;s Gas wars, </em>Rusia depende de los mercados europeos para m&aacute;s de la mitad de sus exportaciones, mientras que la UE env&iacute;a solo 5% de sus exportaciones a Rusia<em>. </em>En cambio, en cuesti&oacute;n de energ&iacute;a es diferente, ya que para Rusia el gas es una gran palanca econ&oacute;mica en Europa. Como indica el informe: B&eacute;lgica, Francia y los Pa&iacute;ses Bajos importan menos del diez por ciento de su gas natural de Rusia, Espa&ntilde;a y Portugal ninguno. Alemania depende para casi la mitad de sus importaciones de gas natural e Italia alrededor de un 40%. Austria, Hungr&iacute;a, Eslovenia y Eslovaquia aproximadamente un 60%. Para Polonia un 80%, y Bulgaria depende para todo su gas natural de Rusia. Ahora, despu&eacute;s de la invasi&oacute;n, los precios del gas se han disparado.
    </p><p class="article-text">
        Esto puede cambiar si logramos revertir la dependencia energ&eacute;tica de Rusia. En materia comercial hemos visto precedentes en el caso de Ucrania. De esto modo, un art&iacute;culo de Bruegel.org de 2020 ya comentaba que mientras que en 2012 Rusia era el destino del 25,7% de las exportaciones ucranianas, frente al 24,9% de la UE, seis a&ntilde;os despu&eacute;s la participaci&oacute;n de Rusia en las exportaciones ucranianas se hab&iacute;a reducido al 7,7% mientras que la participaci&oacute;n de la UE se dispar&oacute; al 42,6%. De lo que se deduce que la UE es el primer socio comercial de Ucrania
    </p><p class="article-text">
        Si algo ha puesto este conflicto de manifiesto es que somos todos vulnerables ante los excesos b&eacute;licos de cualquiera que crea que puede imponerse a trav&eacute;s de ej&eacute;rcitos y territorios. No estamos en siglos pasados. No podemos asumir que la paz va a reinar porque creamos en ella, sino que tenemos que luchar para mantenerla. Esta guerra es un ataque frontal a los valores y principios europeos; por ello debemos sin fisuras estar del lado de las v&iacute;ctimas; ayudarles seg&uacute;n nuestras posibilidades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No podemos olvidarnos de la historia ni del dolor ajeno, m&aacute;s de dos millones de refugiados y otro tanto de desplazados internos. Esta vez Europa debe estar a la altura. Hoy, hay madres cabeza de familia ucranianas que no saben si van a volver a ver a sus padres, hermanos o maridos. &iquest;Qu&eacute; es de las peores cosas que le puede pasar a un ser humano? La incertidumbre, esa agon&iacute;a perpetua que no nos permite saber qu&eacute; puede pasar con nosotros, y que se traduce en que los ucranianos no saben qu&eacute; va a ser de su pa&iacute;s y de sus familiares.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; est&aacute; y estar&aacute; el gobierno de Espa&ntilde;a, ayudando al pueblo ucraniano. Ya se han gestionado de urgencia tres grandes centros para la acogida de refugiados y refugiadas que vienen de Ucrania y se est&aacute; tramitando su documentaci&oacute;n con agilidad para que puedan residir y trabajar en Espa&ntilde;a, gracias a la r&aacute;pida transposici&oacute;n de la directiva europea de 2001. Con una sociedad espa&ntilde;ola muy solidaria, desde nuestra poblaci&oacute;n, hasta instituciones, entidades, fundaciones, comunidades aut&oacute;nomas o ayuntamientos. Es importante insistir en este punto, que se necesita coordinaci&oacute;n en todo lo relacionado con la ayuda humanitaria, la acogida y las donaciones con el gobierno de Espa&ntilde;a y los ministerios implicados. Toda ayuda no organizada no se presta eficaz y la prioridad ahora se centra en organizar las llegadas y documentar a los refugiados que est&aacute;n llegando.
    </p><p class="article-text">
        Putin est&aacute; tratando de reescribir las reglas de la sociedad internacional a trav&eacute;s de la ilegalidad, salt&aacute;ndose el orden vigente. Es indudable que un nuevo orden internacional se est&aacute; acabando de conformar con esta guerra, de futuro incierto a&uacute;n. En este orden ya es incuestionable que China va a jugar un papel de superpotencia. Es muy importante que exista un derecho internacional, respetado por todos, como garante de la seguridad de los derechos de los seres humanos a nivel global. Es un elemento esencial del que nos hemos dotado para resolver de forma pac&iacute;fica las disputas entre los estados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En todo caso, las violaciones al derecho internacional no son nuevas. Ya lo vimos, no hace tanto, cuando se hizo en Iraq. Aquella invasi&oacute;n movi&oacute; todos los cimientos del orden mundial; mucha poblaci&oacute;n sigue desplazada y muchos huidos como refugiados, adem&aacute;s de las miles de personas fallecidas. Estamos y estaremos con nuestros compatriotas ucranianos; ver tanta solidaridad nos devuelve la fe en la humanidad, y en un t&eacute;rmino tan necesario como es el de la empat&iacute;a. Es important&iacute;simo sentir como propio el dolor de los ucranianos y ucranianas, porque esto nos ayudar&aacute;, tambi&eacute;n, a sentir el dolor de tantas personas que son masacradas de manera injusta en sus pa&iacute;ses, donde la poblaci&oacute;n civil es la primera y la &uacute;ltima v&iacute;ctima. Me viene Siria a la cabeza, y Camus, que dec&iacute;a que: &ldquo;la paz es la &uacute;nica batalla que vale la pena librar&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hana Jalloul]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/paz-batalla-irrenunciable_129_8830408.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Mar 2022 21:22:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis Ucrania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Migrar, volver a empezar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/migrar-volver-empezar_129_6518128.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/01dc373d-9b85-4b51-b6e7-f715a2246f6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Migrar, volver a empezar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La necesidad de abordar un cambio profundo en la ley y el reglamento de extranjería es especialmente acuciante, un cambio para adaptar nuestro marco jurídico a una realidad social y económica muy distinta de la existente en el momento en que fue creado</p></div><p class="article-text">
        Pensar que las migraciones pudieran ser un fen&oacute;meno est&aacute;tico supondr&iacute;a haber dejado congeladas civilizaciones que jam&aacute;s hubieran interactuado. Civilizaciones que habr&iacute;an desaparecido producto de una endogamia que solo llevar&iacute;a al ocaso de las culturas presentes en la tierra desde tiempos inmemoriales.
    </p><p class="article-text">
        La idiosincrasia de los pueblos se hace fuerte en comparaci&oacute;n a la de los otros, y su riqueza versa siempre en el reconocimiento de los elementos diversos que apuntalan sus caracter&iacute;sticas identitarias.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si las migraciones no existieran, cualquiera que fuera la causa que las motivara, el mundo quedar&iacute;a preso de ideas estereotipadas sobre el imaginario de culturas que no conocer&iacute;amos. Nos perder&iacute;amos los elementos caracter&iacute;sticos y maravillosos de cientos de ellas, tan distintas, de las que tanto hemos aprendido.
    </p><p class="article-text">
        Es fundamental eliminar ideas como &ldquo;nosotros&rdquo; versus &ldquo;ellos&rdquo; para entender que, como personas, estamos unos m&aacute;s cerca de los otros de lo que creemos. Como dice Edward Said: &ldquo;'los conceptos Occidente' y 'Oriente' reagrupan, tras estas grandes etiquetas, todas las variedades posibles de la pluralidad humana, y las reducen en este proceso a una o dos abstracciones colectivas finales&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estas categor&iacute;as hol&iacute;sticas se eliminan siempre conociendo al otro y entendiendo que la diversidad y la diferencia es siempre fuente de riqueza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con esa idea de que lo nuestro es siempre <em>lo que todo el mundo quiere,</em> a veces incluso olvidamos que &ndash;como argumentan los economistas Banerjee y Duflo&ndash; no hay evidencia de que hordas de migrantes esperen su oportunidad para asaltar las costas de algunos pa&iacute;ses. De hecho, si no media una calamidad o un desastre natural que les fuerce a moverse, las personas siempre prefieren su hogar. Seg&uacute;n estos autores no hay evidencia emp&iacute;rica alguna de que las entradas relativamente significativas de migrantes poco cualificados perjudiquen a la poblaci&oacute;n local. Incluidos a quienes m&aacute;s se asemejan a los migrantes en lo que a habilidades respecta.
    </p><p class="article-text">
        Ayer, D&iacute;a Internacional del Migrante, recordamos cu&aacute;n necesario es seguir combatiendo la xenofobia.&nbsp;Que discriminar equivale a otro tipo de virus que es necesario erradicar, como sucede con la terminolog&iacute;a despectiva. Un buen ejemplo es aquella que alude a que todo inmigrante que entra por nuestras costas es ilegal, cuando en todo caso hablamos de personas migrantes en situaci&oacute;n administrativa irregular.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como se&ntilde;ala un reciente estudio de la asociaci&oacute;n Provivienda, existe discriminaci&oacute;n en el acceso a un bien tan b&aacute;sico como la vivienda por raz&oacute;n de origen. Este hecho pone de manifiesto la enorme injusticia a la que se enfrentan personas migrantes que, incluso contando con un trabajo estable, se ven privados del derecho a tener un hogar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Existe una distorsi&oacute;n, muchas veces interesada, en cuanto a los n&uacute;meros y tipo de procesos migratorios que existen, no dejemos de lado la existencia de la migraci&oacute;n legal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde la Secretar&iacute;a de Estado de Migraciones trabajamos en proyectos de migraci&oacute;n legal. Y, entre ellos, los de migraci&oacute;n circular, con pa&iacute;ses como Marruecos o Senegal. No solo son proyectos que canalizan la posibilidad de trabajar en otros pa&iacute;ses y que implican un beneficio real para nuestra econom&iacute;a. Tambi&eacute;n ofrecen la oportunidad de no abandonar la propia cultura, facilitando el retorno al pa&iacute;s de origen, al que adem&aacute;s enriquecen invirtiendo la experiencia adquirida para as&iacute; convertirse en actores del cambio.
    </p><p class="article-text">
        La necesidad de abordar un cambio profundo en la ley y el reglamento de extranjer&iacute;a es especialmente acuciante. Un cambio para adaptar nuestro marco jur&iacute;dico a una realidad social y econ&oacute;mica muy distinta de la existente en el momento en que fue creado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es preciso adaptar los instrumentos que identifiquen las necesidades de nuestro pa&iacute;s en un mercado laboral en plena transformaci&oacute;n. Ello implica la necesidad de reajustar el cat&aacute;logo de ocupaci&oacute;n de dif&iacute;cil cobertura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es imprescindible abordar aspectos como la excesiva rigidez de los procesos de extranjer&iacute;a; el &aacute;mbito de vigencia de las autorizaciones; el impulso de los procesos de simplificaci&oacute;n, flexibilizaci&oacute;n y digitalizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos gestionar el fen&oacute;meno migratorio con inteligencia y visi&oacute;n de largo plazo. Las migraciones son una constante hist&oacute;rica. Debemos hacerlo asumiendo la amenaza real que implica el envejecimiento de nuestras sociedades y la descapitalizaci&oacute;n de talento que implica este fen&oacute;meno real que debemos confrontar apostando por una migraci&oacute;n regular, segura y ordenada, con arreglo a las pol&iacute;ticas marcadas en el &aacute;mbito europeo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno migratorio ofrece perspectivas muy positivas, de las que hemos sido especialmente conscientes durante una pandemia en la que la aportaci&oacute;n real de trabajadoras y trabajadores de origen migrante ha sido m&aacute;s visible que nunca.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un encuentro online con escolares, Mohammed, un ni&ntilde;o de origen marroqu&iacute;, me pregunt&oacute; cu&aacute;ndo iba &eacute;l a dejar de ser 'inmigrante'. Me pareci&oacute; esencial recordarle que su riqueza se basaba en la integraci&oacute;n de dos culturas distintas. La capacidad de superaci&oacute;n individual es uno de los grandes &eacute;xitos de las sociedades democr&aacute;ticas. Nuestro deber, como Gobierno, no es solo garantizar la regularidad documental de las personas; tambi&eacute;n lo es asegurar sus procesos de inclusi&oacute;n sociolaboral. Un migrante es un ciudadano m&aacute;s, con los mismos derechos y obligaciones que cualquier otra persona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las migraciones fueron y ser&aacute;n parte de la historia de la humanidad. Conforman la vida y los anhelos de millones de personas, con historias de tristeza, de superaci&oacute;n, de arraigo y de desarraigo. No cesar&aacute; este movimiento como tampoco lo har&aacute; el mundo, en constante b&uacute;squeda y transformaci&oacute;n. Hoy pienso en las migraciones como Tuc&iacute;dides lo hac&iacute;a en la Historia: &ldquo;Un incesante volver a empezar&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hana Jalloul]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Dec 2020 20:46:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Migrar, volver a empezar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migraciones,Inmigrantes,Xenofobia,Diversidad cultural]]></media:keywords>
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