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    <title><![CDATA[elDiario.es - Enrique Redondo Miranda]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/enrique-redondo-miranda/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Enrique Redondo Miranda]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Balada de un hombre honesto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/balada-hombre-honesto_129_6642898.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Pap&aacute;, escasos d&iacute;as han tenido que transcurrir desde tu muerte para confirmar lo que siempre supe. S&iacute;, la integridad es ciertamente valorada en nuestra sociedad, a pesar de lo que pudiera parecer.
    </p><p class="article-text">
        No sabr&iacute;a enumerarte los rostros que, tras las dichosas mascarillas, me han descrito an&eacute;cdotas y alabado tu disponibilidad profesional. Con orgullo se han acercado para confirmar aquello que nosotros &ndash;tus hijos- tuvimos la riqueza de disfrutar durante esta vida de final imprevisto. Desde pol&iacute;ticos a periodistas reputados, desde el camarero del bar de barrio hasta el marido de una compa&ntilde;era del Ampa de mam&aacute;. Todos descifraban una idea al un&iacute;sono: siempre tratabas a las personas con cercan&iacute;a e inter&eacute;s, nunca dejabas a nadie sin r&eacute;plica cuando se trataba de pelear por una sociedad m&aacute;s justa e igualitaria. Todo aquel que necesitara tu apoyo o conocimientos, recib&iacute;a con desinter&eacute;s una ayuda profesional inestimable, en ocasiones sol&iacute;a acabar por dar solidez a diferentes movimientos sociales a los que te suscrib&iacute;as. Poco te puedo contar de tu carrera profesional y m&eacute;ritos que no se sepa, precisamente eso no era lo que dir&iacute;a que te define, pero cabr&iacute;a en una palabra tan en desuso como es &ldquo;integridad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuando te ve&iacute;a entre c&iacute;rculos de personalidades excepcionales, destacabas por extraordinario. Si todos coincid&iacute;an en valorar con excesiva rapidez las tendencias que la econom&iacute;a marcar&iacute;a, se te pod&iacute;a ver desmarc&aacute;ndote, siempre apoyado en informes de t&eacute;cnicos a los que valorabas con responsabilidad. Pero cuando m&aacute;s te disfrut&eacute; fue en los entornos informales. Cuando recorr&iacute;as veredas de tus amadas islas, disfrutabas de un vino o saludabas con entusiasmo a alguien por la calle Triana. En esos momentos sent&iacute;a orgullo de tener un padre como t&uacute;. Siempre con calidez, sin dejar de lado tu humor sarc&aacute;stico e ilusi&oacute;n, que creo que con algo de eso nos hemos quedado por aqu&iacute;. Disfrutaba y aprend&iacute;a cuando me enviabas los borradores de conferencias de asuntos no relacionados con tu profesi&oacute;n, aquellos en los que hablabas sobre sociedad o cultura, siempre interesantes. Mostrando aquello que a diario olvidamos, o cuando recib&iacute;a semanalmente el borrador de tus comentarios sobre el an&aacute;lisis de la actualidad, que preparabas con cari&ntilde;o para la radio.
    </p><p class="article-text">
        Pero sobre todo he sentido el mayor orgullo al llegar a la edad adulta. El tiempo me mostr&oacute; la energ&iacute;a que siempre asumiste &ndash;igual que la tuvo mam&aacute;- para romper las desigualdades sociales. La misma con la que te empe&ntilde;abas en conseguir una sociedad m&aacute;s justa, con mejores servicios p&uacute;blicos, con m&aacute;s oportunidades para todos, teniendo que marchar sin poder ver definitivamente materializado el trabajo desarrollado en la Plataforma 5% por la educaci&oacute;n. Me hace sentir que merece la pena seguir, que con personas como ustedes no todo est&aacute; perdido.
    </p><p class="article-text">
        Hace s&oacute;lo dos d&iacute;as, segundos antes de que el crematorio te redujera a cenizas, s&oacute;lo me atrev&iacute; a regalarte un &ldquo;gracias&rdquo; que resum&iacute;a un universo de reconocimientos infinitos. Nunca fuiste de darnos de todo, asimilamos que nunca lo necesitamos y a&uacute;n lo siento as&iacute;; no &eacute;ramos de tener lo &uacute;ltimo en nada ni los mejores juguetes. Pero sab&iacute;amos que en ciertas cosas en casa no se escatimaba. Para educaci&oacute;n, estudiar, leer, aprender a tocar un instrumento, para cultura&hellip; para eso nunca marcaste l&iacute;mites. Por eso somos curiosos y con hambre de aprender: nos acercaste sin necesidad de empujarnos a la m&uacute;sica, las letras y el conocimiento, valorando desde chiquititos el conocimiento, en toda su extensi&oacute;n, sin habernos impuesto ning&uacute;n camino.
    </p><p class="article-text">
        Ahora nos dejas con el vac&iacute;o de tu persona, sin la &ldquo;memoria chica&rdquo; a la que acud&iacute;amos con frecuencia para, por ejemplo, consultarte por la mejor vereda para llegar a Moya, tu opini&oacute;n sobre el Brexit o el motivo arquitect&oacute;nico de la catedral de Santa Ana.
    </p><p class="article-text">
        Carajo, aqu&iacute; nos hemos quedado hu&eacute;rfanos de tu persona. Pero queda el consuelo de que seguir&aacute;s junto a los que te queremos y admiramos, que me consta somos legi&oacute;n, dejando en nosotros un poso del que florecer&aacute; la pasi&oacute;n que desprend&iacute;as por Canarias, por la sociedad y sobre todo, por las personas.
    </p><p class="article-text">
        Pap&aacute;, gracias. Nos has regalado una vida maravillosa. Espero no defraudarte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Enrique Redondo Miranda</strong> es hijo de Fernando Redondo Rodr&iacute;guez, fallecido el 27 de diciembre de 2020.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Enrique Redondo Miranda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/balada-hombre-honesto_129_6642898.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Dec 2020 12:10:14 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Balada de un hombre honesto]]></media:title>
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