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    <title><![CDATA[elDiario.es - Fede Segarra]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Fede Segarra]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La peligrosa transición LGTBI en Túnez: más libres pero con más miedo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/peligrosa-transicion-lgtbi-tunez-libres-miedo_1_6753495.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4a0f8bd7-6fd5-4c15-b210-daa96262318e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La peligrosa transición LGTBI en Túnez: más libres pero con más miedo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Diez años después de la revolución de Túnez, sus efectos no mejoran las expectativas de una comunidad que sigue sufriendo altas cuotas de violencia</p></div><p class="article-text">
        A pesar de ser un oasis de democracia en el mundo &aacute;rabe, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/acordes-desacuerdos-tunez-presidente-essebsi_1_1480626.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">T&uacute;nez</a> no es pa&iacute;s para transexuales. Ahmed Etounisi es un hombre trans de 38 a&ntilde;os, pero ahora aspira a empezar una nueva vida refugiado en Francia. Menudo y con barba cerrada, apenas le quedan rasgos femeninos en su rostro. Cuenta que un d&iacute;a sus vecinos, todos ellos j&oacute;venes y a quienes conoce bien, lo persiguieron hasta la puerta y lograron entrar en su casa. Armados con cuchillos y machetes le agarraron mientras le amenazaban con degollarlo: &ldquo;Ens&eacute;&ntilde;ame el pene, si es que lo tienes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sus gestos destilan cansancio y hast&iacute;o, un hartazgo que resulta dif&iacute;cil de ocultar. En su casa, limpia y ordenada con empe&ntilde;o, el fr&iacute;o de la madrugada a&uacute;n cala a mediod&iacute;a, hora de la oraci&oacute;n en la mezquita contigua a su edificio. En T&uacute;nez, de acuerdo a una encuesta publicada en 2018 por Mawjoudin, una asociaci&oacute;n que organiza el primer y &uacute;nico festival de cine queer del mundo &aacute;rabe, uno de cada cuatro miembros de este colectivo sufren amenazas de muerte con armas en espacios p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a en que Ahmed ley&oacute; en un peri&oacute;dico que en Egipto se pod&iacute;a cambiar de sexo, sinti&oacute; que no estaba solo. Se meti&oacute; en un grupo de Facebook, y contact&oacute; con una doctora que trabajaba en Malasia haciendo operaciones a transexuales. Mientras se planteaba viajar a Egipto, sus psic&oacute;logos le aconsejaban que aceptara el sexo que le hab&iacute;a tocado, pero Ahmed se negaba. Consigui&oacute; volar en 2015 y all&iacute; aceler&oacute; un tratamiento hormonal que hab&iacute;a comenzado en T&uacute;nez. Volvi&oacute; con barba y tuvo que cambiar de trabajo. Convencido de continuar con el tratamiento, pudo por fin comenzar a reconfigurar su cuerpo, oper&aacute;ndose los pechos en 2018.
    </p><h3 class="article-text">Un laberinto de problemas burocr&aacute;ticos</h3><p class="article-text">
        Desde entonces, se enfrenta a enormes problemas burocr&aacute;ticos. No puede ir al hospital ni disponer de otros servicios p&uacute;blicos, ya que figura como una mujer en el documento de identidad mientras su apariencia dicta lo contrario. Las perspectivas legales de Ahmed y el colectivo LGTBI en T&uacute;nez son poco halag&uuml;e&ntilde;as. Bajo el nuevo gobierno del populista Ka&iuml;s Saied, el pa&iacute;s magreb&iacute; puede vivir un per&iacute;odo de regresi&oacute;n en materia de derechos sociales. &ldquo;El presidente Saied ha declarado que la homosexualidad es una perversi&oacute;n importada de Occidente&rdquo;, comenta Mounir Baatour a este peri&oacute;dico, primer candidato a presidente abiertamente gay en un pa&iacute;s &aacute;rabe, que se present&oacute; a las elecciones de 2019 por el Partido Liberal Tunecino (PLT).
    </p><p class="article-text">
        Las libertades LGTBI en T&uacute;nez parecen pendular de nuevo hacia la opresi&oacute;n tras un per&iacute;odo de esperanza. En 2017, con la Comisi&oacute;n de Libertades Individuales e Igualdad, propuesta por el anterior presidente Beji Kaid Essebsi, y que iba en l&iacute;nea con los derechos obtenidos en la Constituci&oacute;n de 2014, se atisbaron avances en las libertades LGTBI. De corte socialdem&oacute;crata, este gobierno planteaba por primera vez la derogaci&oacute;n del Art&iacute;culo 230 del C&oacute;digo Penal, que puede castigar a los homosexuales por sodom&iacute;a con penas de hasta tres a&ntilde;os de c&aacute;rcel.
    </p><p class="article-text">
        Ampar&aacute;ndose en este art&iacute;culo, 1.225 personas han sido arrestadas desde 2011, a&ntilde;o en el que floreci&oacute; la democracia. Sin embargo, estas estad&iacute;sticas no coinciden con los datos de detenciones que han ofrecido los sucesivos gobiernos desde de la ca&iacute;da del dictador Zine El Abidine Ben Ali, g&eacute;nesis de las Primaveras &Aacute;rabes. &ldquo;Probablemente se deba a que temen que se interrumpan las ayudas europeas&rdquo;, argumentan las principales asociaciones LGTBI.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Era un ni&ntilde;o atrapado en el cuerpo de una ni&ntilde;a&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Era un ni&ntilde;o atrapado en el cuerpo de una ni&ntilde;a&rdquo;, explica ahora con seguridad Ahmed. No obstante, las burlas de sus compa&ntilde;eros de clase, e incluso profesores, hicieron de su infancia y adolescencia dos de sus etapas m&aacute;s traum&aacute;ticas. Hasta el punto de que tuvo que abandonar su peque&ntilde;o pueblo y la escuela, en la gobernaci&oacute;n de Jendouba, para mudarse a Mourneg, en la capital, y trabajar en la agricultura. All&iacute;, mientras recog&iacute;a manzanas y pasas, Ahmed volvi&oacute; a sentir escalofr&iacute;os; sus compa&ntilde;eros la acosaban cuando su aspecto todav&iacute;a era femenino, acus&aacute;ndole de lesbiana, y acab&oacute; yendo a los campos totalmente tapada.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco la familia de Ahmed, a excepci&oacute;n de su madre, respetaba que no se sintiera mujer, y hasta su hermano y su t&iacute;o lo amenazaron de muerte cuando se enteraron del cambio de sexo. Antes, el novio de su madre le hab&iacute;a acosado. Una situaci&oacute;n que, seg&uacute;n el estudio de Mawjoudin, ocurre con frecuencia en T&uacute;nez. Y es que el 66% de los abusos cometidos en el entorno familiar contra miembros de la comunidad LGTBI son perpetrados por familiares varones.
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                hmed se manifiesta junto a una pancarta contra la violencia policial.                            </span>
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        La historia de Ahmed simboliza la lucha LGTBI en T&uacute;nez, enfrent&aacute;ndose a la sociedad, al Estado y a su propia familia para poder vivir con dignidad. Un largo camino que incluso le ha llevado a escaparse de casa o a dormir en la intemperie por el odio y el rechazo a su condici&oacute;n sexual. La estad&iacute;stica de Mawjoudin tambi&eacute;n revela que uno de cada cinco tunecinos LGTBI abandon&oacute; forzadamente su casa en alguna ocasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tras la ca&iacute;da de Ben Ali en 2011, la comunidad LGTBI vive momentos de confusi&oacute;n y sentimientos encontrados. Si con el r&eacute;gimen laico del dictador apenas eran visibiles, diez a&ntilde;os despu&eacute;s de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/primavera-arabe-fracaso_1_1162971.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la Revoluci&oacute;n de los Jazmines</a> gozan de una mayor libertad de expresi&oacute;n, pero tienen m&aacute;s miedo debido a su creciente exposici&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, los derechos LGTBI est&aacute;n en el debate p&uacute;blico tunecino gracias al importante seguimiento de las movilizaciones sociales y campa&ntilde;as en redes que han promovido las diversas asociaciones, y que cristalizaron despu&eacute;s de la revoluci&oacute;n. Entre ellas est&aacute; Damj, la Asociaci&oacute;n Tunecina por la Justicia y la Igualdad, que apuesta por la defensa de los derechos de esta minor&iacute;a. Adem&aacute;s, cuenta entre sus integrantes con un n&uacute;mero notable de j&oacute;venes que persiguen con ah&iacute;nco el cambio social en T&uacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos menos solos pero tenemos m&aacute;s miedo&rdquo;, asegura Dali Rtimi, miembro de Damj, al ser preguntado por los logros de la revoluci&oacute;n. Seg&uacute;n informes internos de esta asociaci&oacute;n, aproximadamente 30 personas LGTBI han fallecido violentamente por motivos discriminatorios desde 2011.
    </p><p class="article-text">
        Algunos como Ahmed decidieron tiempo atr&aacute;s que la mejor opci&oacute;n para llevar por s&iacute; mismos el tim&oacute;n de su vida era salir del pa&iacute;s. Despu&eacute;s de una incansable lucha, ha pedido asilo humanitario en Francia. Su rostro rezuma una felicidad incontestable al referirse a la esperanza de que acepten su solicitud, y poder as&iacute; olvidar este mal sue&ntilde;o que dura ya 33 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Otros como el joven activista Bouhdid Belhedi, cofundador de Shams -otro actor LGTBI relevante en T&uacute;nez-, se niegan a marcharse. Aunque el imam de su ciudad natal, Hammamet, alent&oacute; a j&oacute;venes extremistas a cortarle la cabeza por apoyar los derechos de los homosexuales, &eacute;l resiste: &ldquo;Este no es su pa&iacute;s, no me voy a ir&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Azábal, Fede Segarra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/peligrosa-transicion-lgtbi-tunez-libres-miedo_1_6753495.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Jan 2021 21:35:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[LGTBI,Homosexualidad,Túnez,Transexualidad]]></media:keywords>
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